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11 junio 2026

Los corredores energéticos y la guerra contra Irán en mapas (4)


            Crédito de la foto: The Cradle (se ha agregado un mapa de la región del Mar Caspio)


Viene de la Parte 3


Introducción por el editor del blog

El lector frecuente de este blog conoce ya nuestro estilo, cuando reproducimos un artículo, de un tercer investigador, empezamos con una introducción (a veces larga) sobre el tema principal a tratarse. Desde la parte tercera de esta serie dedicada a la guerra contra Irán en 2026 será la característica. Los temas por supuesto son de gran interés para la gente que entiende que la guerra no es un asunto de patriotismo, saludos a la bandera, defensa de la "democracia", acabar con los “regímenes” de terror, etc., en geopolítica nada es al azar, todos estos conflictos han sido preparados, y, en el caso iraní, la “siembra de democracia” viene siendo planificada desde 1980… algo demorado, ¿verdad? Los halcones estadounidenses y de Israel se lamentan, ¿por qué diablos no lo hicimos antes?

La guerra de Estados Unidos contra Irán forma parte de un proyecto de décadas para asumir el control total de Oriente Próximo con el petróleo y gas que se produce y exporta desde la región. Esto no es un medio para tomar la energía para uso propio de Estados Unidos, sirve para establecer y reforzar un monopolio estadounidense sobre la producción y exportación de energía desde el propio país y de las naciones y regiones en las que asumió el control.

El conflicto sigue en una fase de pausa desde abril, con algunas escaramuzas -a veces muy violentas-. Pero esa pausa no está motivada para gestionar “acuerdos de paz”, está motivado por los altos costos económicos, la impopularidad interna y la necesidad de Estados Unidos de priorizar otros compromisos internacionales. El “cese” de hostilidades actual es un estancamiento estratégico sin que se vislumbre un tratado de paz definitivo porque -entre otras cosas- Irán se niega a negociar en los términos impositivos de EE. UU. La experiencia de anteriores “negociaciones” le obliga asumir una posición que falsamente atribuimos a una posición intratable o innegociable. Además, es Irán quien se ha impuesto militarmente en la zona luego de haber sido atacado a traición. Queramos o no, Irán tiene razones lógicas para dudar de la sinceridad de EE. UU., peor aún, es irreconciliable con las pretensiones de Israel. Estamos en pausa bélica, pero, a pesar de los buenos oficios de terceros, no existe negociaciones directas entre los contendientes. La crisis puede empeorar o resolverse, aspirando a que termine con algún tipo de entendimiento.

Dejemos la belicosidad a un lado, y veamos el real motivo de la guerra estadounidense contra Irán: Se llama PETRÓLEO, y ahí tiene mucho que ver China, el gigante asiático absorbe el 90% del petróleo de Irán, el cual pasa obligatoriamente por el estrecho de Ormuz. Por esta razón, el bloqueo naval impuesto por Estados Unidos en 2026 utiliza a Irán como pretexto, pero tiene a China como su verdadero objetivo estratégico.


Este mapa ilustra la compleja situación geopolítica de Oriente Próximo, fue elaborado por Mohammad-Ali Amir-Moezzi, reconocido historiador e islamólogo franco-iraní, editorial Fayard (2004). La versión en castellano es del archivo de cartografía de la revista geopolítica Le Monde Diplomatique. El mapa destaca la extensa infraestructura energética con redes de oleoductos y gaseoductos y la presencia militar conectados a los puertos de exportación en el Golfo Pérsico y el Mar Rojo. Se aprecia las bases militares permanentes o temporales, las zonas de conflicto, tensiones políticas y áreas de influencia de potencias internacionales.


Este mapa específico fue diseñado por el geógrafo y analista francés Philippe Rekacewicz, publicado originalmente en la revista Le Monde Diplomatique en 2002 (esta versión es con su posterior traducción al castellano). El mapa fue concebido para ilustrar la situación geopolítica y el despliegue militar en la región poco después de los atentados del 11 de septiembre de 2001 y justo antes de la invasión de Irak en 2003. El mapa destaca puntos clave de conflictos (estrellas rojas), conflictos en tregua (estrellas blancas) y fuertes tensiones políticas (círculos rojos). Los recursos energéticos, se muestra las principales reservas y explotaciones de petróleo y gas, así como los proyectos de oleoductos y gasoductos. Y, la presencia militar con la ubicación de bases militares permanentes y temporales de EEUU y Gran Bretaña, además de la presencia de buques de asalto y portaaviones. (Recuerden que este mapa data de 2002 que muy poco varió hasta 2026)


Es conocido que el 84% del crudo que cruza el estrecho va hacia Asia, lo que convierte a esta región en la más afectada por el bloqueo; tras el inicio del conflicto, es notoria la caída del suministro, las importaciones chinas de petróleo desde el Oriente Próximo cayeron un 28%, eso evidentemente es la parte de vulnerabilidad china, como lo hemos expuesto sobre todo en la primera entrega de esta serie de artículos. Entonces, la crisis -dejando a un lado el aspecto militar- expone el "dilema de Malaca", es decir, la gran dependencia de China de las rutas marítimas controladas por el poder naval estadounidense. Y, en cuanto al conflicto bélico, se puede decir que esta guerra es una “guerra de circulación”, demostrando que el poder global actual ya no solo busca controlar territorios, sino pretende evitar los flujos mundiales de energía y mercancías, controlar esos flujos es vital para la supervivencia de las potencias occidentales si quieren mantener su hegemonía mundial.

Muy pocos han caído en cuenta de que estamos presenciando la “Tercera Guerra del Golfo”, pero, a diferencia de las anteriores, esta puede llevarnos hacia un nuevo orden en Oriente Próximo. Esa es la gran cuestión porque hemos observado sobre el terreno que se está vislumbrando el futuro no solo de la región sino del mundo, ¿podrá suceder, lo permitirá Estados Unidos?

Hemos expresado más arriba, por el momento estamos en un alto el fuego táctico, ni de lejos es el fin de la guerra, no representa una paz real porque difícilmente se llegará a un acuerdo, pero se podría sacrificando los egos. No podemos precisar si, en efecto, China y Pakistán son verdaderos mediadores, necesitan aliviar la crisis energética global y proteger rutas marítimas clave como el Estrecho de Ormuz. Por otro lado, esa pausa táctica es utilizada por Washington e Israel para reorganizar sus fuerzas. Una excelente nota de prensa que encontrará a pie de página señala la "externalización" del conflicto (Conflict Outsourcing), explicado: Debido al alto coste económico y político que supusieron para Estados Unidos las invasiones pasadas, han cambiado de estrategia. En lugar de intervenir militarmente en forma directa, emplea la externalización del conflicto, ejercer presión militar sobre Irán indirectamente a través de aliados regionales. Ejemplo: durante el tiempo que dure la tregua, los ataques contra el Líbano y las infraestructuras energéticas iraníes continúan con otros actores.

De lo anterior, el conflicto está dejando de ser un enfrentamiento directo entre dos grandes bloques, ha emergido una guerra en red o híbrida, caracterizada por una pluralidad de actores implicados (Emiratos Árabes Unidos, los kurdos y otros que están siendo tentados); también se observa el uso combinado de operaciones militares convencionales y ciberataques. A pesar de la tremenda presión contra Irán, los persas han conseguido cohesión interna y peso diplomático; al contrario, la coalición oponente muestra divisiones internas, especialmente entre las posturas de Estados Unidos e Israel, Bibi Netanyahu se opone a que EE. UU. llegue a un acuerdo con Irán.

Irán, por su peso demográfico y posición geográfica, necesariamente será un actor clave e indispensable para construir cualquier orden futuro de estabilidad en la región, no hay otra alternativa y eso es lo que no gusta en Tel Aviv y en los círculos del poder real en los Estados Unidos.

 

            Mapa del Oriente Próximo.


Irán, a pesar de haber sido golpeado, ha resistido. Un gran análisis lleva por título: “La guerra justa de Irán” (ver notas a pie de página). Las acciones militares de represalia de Irán contra Estados Unidos e Israel están justificadas bajo principios morales y del Derecho Internacional. La filosofía moral clásica -como las teorías de Agustín de Hipona, conocido como San Agustín y de Tomás de Aquino-, se justifica por las siguientes razones:

1. Irán a dado respuesta a agresiones continuas, los ataques de represalia y legítima defensa de Irán no tuvieron una provocación inicial, se trata de un acto legítimo tras años de asesinatos de sus científicos nucleares, comandantes militares, negociadores diplomáticos, jefes de estado y una repetida violación a su soberanía nacional.

2. Irán busca restaurar un equilibrio de fuerza a través de la disuasión, defiende que sus ataques quieren restablecer un estado de restricción mutua frente a potencias mundiales y regionales (EE. UU. e Israel) que actúan con total impunidad en la región.

3. Irán cumple -conforme el Derecho Internacional- con los criterios de la denominada "Guerra Justa", principio que Irán ha respetado en sus requisitos teóricos: declarada por una autoridad estatal legítima, poseer una causa justa (castigar un daño sostenido) y buscar recuperar la paz en lugar de la sumisión a la que se le pretende obligar. El derecho a la resistencia se etiqueta dentro del orden internacional como factible. Además, Irán crítica la doble moral occidental que ha calificado deshonestamente la reacción iraní como "escalada"; es decir, Irán -el agredido-, supuestamente, no tiene derecho a la legítima defensa cuando es atacado por EE. UU. e Israel.

Irán, puede y tiene como acusar a los líderes de EE. UU. e Israel (Donald Trump y Benjamin Netanyahu) de utilizar la agresión militar constante para su propio beneficio político interno e incluso personal, puede demostrar que éstos políticos han desviado la atención a sus continuas acusaciones en sus países (corrupción, caso Epstein, financiamiento, etc).

En lo económico, parece que Mr. Trump sigue ofreciendo acuerdos de paz, "esta vez de verdad", que afectan y/o desestabilizan los mercados mientras algunos petroleros navegan por el estrecho de Ormuz, bajo las condiciones de Irán. ¿Qué hay de cierto de que la guerra es un negocio cínico?, el general estadounidense Smedley Butler lo aseguró hace un siglo: “la guerra es una estafa”, y desde entonces nos hemos cuestionado el origen de los conflictos. Cuando Estados Unidos se inclina por la guerra lo hace porque sabe que es rentable (no porque pueda que sea rentable) y suele terminarla cuando hay una promesa de mayores ganancias. ¿Será esa una "victoria" para EE. UU.? Trump está feliz cuando se gana más dinero vendiendo más petróleo o especulando en los mercados financieros; pero las élites del poder temen que negociar con Irán les lleve a una rendición, sin que se utilice ese término.

Continuemos con el tema principal. Aquí una nueva perspectiva de Los corredores energéticos y la guerra contra Irán en mapas.

T. Andino


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Este mapa ilustra el oleoducto Bakú-Tiflis-Ceyhan (BTC), una infraestructura energética estratégica que transporta petróleo crudo desde el Mar Caspio, comenzando en la terminal de Sangachal cerca de Bakú, Azerbaiyán, atravesando Georgia y Turquía hasta el puerto mediterráneo de Ceyhan. El proyecto fue impulsado por Estados Unidos y sus aliados regionales para evitar a Irán y Rusia creando otra ruta de exportación de energía que “fortalezca la seguridad energética al diversificar las fuentes de suministro para Europa”. El oleoducto fue construido y operado por un consorcio liderado por la compañía petrolera BP.


"La ruta vital del Caspio redibuja el mapa de la guerra para Irán y Rusia".

Aidan J. Simardone
The Cradle
mayo 2026


Mientras Washington y Tel Aviv aprietan a Irán desde el sur, el Caspio se está convirtiendo en la arteria norte de una red de suministro euroasiática construida más allá del alcance occidental.

La presión bélica sobre Irán siempre se ha cartografiado desde el sur. Las bases estadounidenses rodean el Golfo Pérsico, la inteligencia israelí investiga la región desde Azerbaiyán y más allá, y el poder naval de Washington ha tratado durante mucho tiempo las estrechas vías fluviales alrededor de Irán como un punto de presión.

Pero cuanto más se inclina el eje EE.UU - Israel hacia el Golfo, más se desplaza la profundidad estratégica de Teherán hacia el norte, a través de un cuerpo de agua cerrado que los planificadores occidentales no pueden dominar fácilmente.


           Mapa del Mar Caspio


El mar Caspio ahora importa porque da a Irán y Rusia algo que ambos estados necesitan con urgencia: una ruta directa y políticamente controlada, fuera del alcance de corredores terrestres hostiles.

El comercio terrestre debe pasar por estados que estén alineados con Washington o que no estén dispuestos a arriesgarse a una presión secundaria estadounidense. El Caspio, en cambio, une a ambos países sin un guardián externo.

Los barcos aún pueden ser alcanzados por drones y misiles, pero alcanzarlos requiere una penetración mucho más profunda en el espacio iraní y conlleva el peligro de un enfrentamiento con Rusia. A corto plazo, el Caspio ofrece a Teherán una línea de suministro fiable. A largo plazo, podría profundizar la integración Irán-Rusia y convertirse en una ruta central que conecte Rusia con Asia Occidental, India y el mundo en general.


La batalla legal por un mar cerrado.

¿Es el Caspio realmente un mar? No es una pregunta trivial. Si es un mar, está sujeto a la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS), según la cual el territorio se extiende 12 millas desde la costa, tras lo cual se aplica la navegación libre. Si se trata como un lago, el territorio se extiende hasta fronteras acordadas mutuamente por los estados vecinos.

Hasta 1991, solo dos estados ocupaban el Caspio: Irán y la URSS. En 1921, el Tratado de Amistad Ruso-Persa prohibió a otros países navegarla. Pero cuando cayó la Unión Soviética, tres nuevos estados se unieron al Caspio: Azerbaiyán, Kazajistán y Turkmenistán. Estas antiguas repúblicas soviéticas disputaron el tratado de 1921, insistiendo en negociaciones que tuvieran en cuenta la UNCLOS.

Todas las antiguas repúblicas soviéticas, incluida Rusia, querían que el Caspio fuera tratado como un mar, pero como la costa corta de Irán le daría menos territorio, insistían en que el Caspio era un lago. La posibilidad de que la UNCLOS se aplicara también habría permitido la entrada de buques militares extranjeros a 12 millas de Irán. No era un temor hipotético, dada la estrecha alianza de Azerbaiyán con Israel. Si acogiera a la marina israelí, Tel Aviv podría abrir un frente en el norte de Irán.

El fracaso en llegar a un consenso hizo que el estatus legal del Caspio fuera ambiguo, privando a la región de una mayor integración. Por ejemplo, el propuesto oleoducto Transcaspio conectaría Turkmenistán con Azerbaiyán, trayendo petróleo y gas desde Asia Central a Europa. Pero sin claridad sobre quién era el dueño del seabed (lecho marino), el proyecto se estancó.


Mapa del proyecto del oleoducto Transcaspio que conectaría Turkmenistán con Azerbaiyán a través del lecho marino del mar Caspio.


En 2018, los cinco estados llegaron a una decisión. El Caspio no era un lago ni un mar, sino un cuerpo de agua único que estaría sujeto a la Convención sobre el Estatus Legal del Mar Caspio, también conocida como el Tratado del Mar Caspio. (Nota del editor del blog: El 12 de agosto de 2018, los líderes de Azerbaiyán, Irán, Kazajistán, Rusia y Turkmenistán firmaron, en la ciudad kazaja de Aqtau, la Convención sobre el Estatus Legal del Mar Caspio, que había sido desarrollada por los estados litorales del Caspio durante más de veinte años).

Al igual que en la UNCLOS, los estados tendrían 15 millas de territorio desde la costa y otras 10 millas para la pesca. El área restante se compartiría, y cualquier estado parte del tratado podría instalar cables y oleoductos submarinos.

Pero, a diferencia de la UNCLOS, a los Estados no partes del tratado se les prohibió estacionar sus buques armados. Irán no aseguró su demanda maximalista de que el Caspio fuera clasificado como lago, pero la exclusión de ejércitos externos le dio la protección que más importaba.


Cooperación Caspiana

El tratado proporcionó a los estados litorales un marco para la cooperación, pero para las relaciones Irán-Rusia, el Caspio permaneció infrautilizado mientras hubieran rutas terrestres disponibles. A medida que se profundizaba la cooperación sobre Siria, Moscú propuso en 2013 el Corredor Internacional de Transporte Norte-Sur (INSTC), una red de oleoductos, ferrocarriles y autopistas que conecta Rusia a través de Azerbaiyán con Irán y luego con India y el resto del mundo.

Todo cambió cuando Rusia invadió Ucrania en 2022. Aunque Azerbaiyán no impuso sanciones propias contra Rusia, sí proporcionó ayuda humanitaria a Ucrania y expresó su apoyo a su integridad territorial, afirmando que cumplía con las normas de sanciones secundarias.

Mientras tanto, la cooperación entre Irán y Rusia se aceleró. Con Rusia uniéndose a Irán en la sanción, Moscú ya no tenía incentivo para restringir el comercio con Teherán. Moscú también tuvo que buscar otros proveedores para su ejército. Irán proporcionó drones decisivos en el campo de batalla.

¿Por qué confiar en Azerbaiyán cuando el Caspio estaba justo ahí? A casi 1.000 kilómetros de la línea del frente entre Rusia y Ucrania, proporcionaba una ruta directa y encubierta para las armas que iban de Irán a Rusia. A cambio, Rusia suministraba más bienes a Irán.

En 2022, el puerto iraní de Noshashr acogió su primer carguero ruso en 21 años. Ese mismo año, las navieras iraníes y rusas se unieron para formar una nueva corporación que desarrollaría el INSTC. En 2025, el tráfico marítimo en el puerto iraní de Anzali aumentó un 56%.


               Mapa del Corredor Internacional de Transporte Norte-Sur (INSTC)


La ruta norte bajo fuego

Tras la guerra de agresión entre Estados Unidos e Israel contra Irán, Washington bloqueó el Golfo Pérsico. El transporte terrestre también se volvió más arriesgado, con estados vecinos como Azerbaiyán, Pakistán y Turquía manteniendo estrechos lazos con Estados Unidos.

El Caspio volvió a ser crucial, esta vez con el flujo invertido mientras Rusia enviaba armas y bienes críticos a Irán. Un artículo reciente del New York Times (NYT) alega que Rusia ha estado enviando piezas de drones a Irán a través del Caspio.

Los drones resultaron vitales para Rusia en Ucrania, y también han ayudado a Irán a atacar instalaciones militares estadounidenses en Asia Occidental. Se informa que barcos rusos han transportado bienes básicos, incluidos alimentos, para ayudar a los iraníes a resistir el bloqueo.

Estados Unidos e Israel pueden atacar barcos o puertos en el mar Caspio, pero los riesgos son significativos. El Caspio se encuentra lejos de Israel y de las bases militares estadounidenses cerca del Golfo Pérsico. Cualquier ataque a activos iraníes allí también corre el riesgo de arrastrar directamente a Rusia al conflicto, especialmente cuando esos puertos sirven como puntos de atraque y nodos logísticos para buques rusos.

Por eso la oleada de ataques israelí, confirmada públicamente, contra Bandar Anzali en marzo de 2026 provocó una respuesta rusa más contundente que una condena rutinaria. El ataque impactó el mayor puerto iraní en el Caspio, un centro comercial y militar conectado a la misma ruta marítima que Rusia utiliza para mover carga hacia y desde Irán.

La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, Maria Zakharova, advirtió que el ataque afectó "los intereses económicos de Rusia y otros países de la región" con los enlaces de transporte con Irán, y afirmó que tales "acciones temerarias e irresponsables" corrían el riesgo de "arrastrar a los estados caspios al conflicto militar".

La advertencia se repitió a un nivel político superior. Tras la conversación del ministro ruso de Asuntos Exteriores Sergei Lavrov con su homólogo iraní, Abbas Araghchi, Moscú dijo que ambas partes expresaron su preocupación por la "peligrosa propagación del conflicto provocada por Washington y Tel Aviv hacia la zona del mar Caspio".

El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, dijo entonces que Rusia vería cualquier desbordamiento de la guerra de Irán hacia el Caspio de forma "extremadamente negativa", aunque declinó comentar directamente los informes de que los ataques israelíes habían dirigido a buques que supuestamente transportaban armas rusas a Irán.

Teherán también intentó convertir el ataque en un asunto de seguridad a nivel Caspio en lugar de un asunto bilateral limitado. Araghchi advirtió que los ataques a Bandar Anzali habían "puesto en grave peligro la seguridad y estabilidad en el mar Caspio", instando a los estados costeros a adoptar una "postura firme y unificada" frente a la ley desestabilizadora.

El mensaje era lo suficientemente claro. Una vez que la guerra llegó a la costa norte de Irán, afectó a los intereses de todos los estados litorales que dependen de que el Caspio permanezca fuera del campo de batalla entre Estados Unidos e Israel.

Ucrania ha golpeado el Caspio tres veces en los últimos meses. El momento, en el contexto de la guerra con Irán, es sospechoso, aunque hasta ahora los objetivos han sido activos militares rusos. Para Teherán, eso significa que la ruta del Caspio sigue siendo en gran medida segura, especialmente si se compara con los accesos expuestos al sur alrededor del Golfo Pérsico.


El proyecto del gasoducto Irán-Irak-Siria -conocido formalmente como el Gasoducto de la Amistad o Gasoducto Islámico- no fue posible debido a una destructiva combinación de guerra civil, inestabilidad interna, sanciones internacionales occidentales y un profundo conflicto de intereses geopolíticos entre las potencias globales. El memorando de entendimiento se firmó en julio de 2011, justo cuando comenzaba el conflicto armado en Siria, el gobierno fue perdiendo control territorial en las zonas del este y centro del país, imposibilitando físicamente la construcción o el mantenimiento seguro de la infraestructura energética. Otro factor que lo imposibilitó fueron las sanciones económicas y aislamiento internacional a Siria e Irán, tanto por los Estados Unidos como la Unión Europea; luego, vendría otra guerra en Irak cuando se intentó dividir el país con la "mágica" aparición del Estado Islámico (ISIS); por último la falta de financiación, ningún banco ni inversor internacional aceptó financiar un proyecto de miles de millones de dólares sin enfrentarse a graves represalias económicas por parte de Occidente. El objetivo de la ruta era llevar gas hacia el mar Mediterráneo y abastecer a Europa; sin embargo, los países europeos tenían prohibido comprar hidrocarburos iraníes; y, también existía el proyecto rival de Catar con una propuesta alternativa: el gasoducto Catar-Turquía, que pretendía cruzar Siria para vender gas a Europa. El rechazo de Damasco a este plan en 2009 en favor de Irán alimentó el apoyo de estas potencias regionales a los grupos rebeldes sirios para derrocar al gobierno sirio.


En este mapa de abajo observamos el mapa del gaseoducto Irán-Irak-Siria (verde) y su rival, el proyecto Qatar-EE.UU (rojo).  



Profundidad euroasiática más allá del bloqueo

Cuando termine la guerra, el Caspio seguirá siendo fundamental tanto para Rusia como para Irán. Hace más de una década, Moscú veía el INSTC como una forma de llegar a India mientras evitaba Europa. Bajo las condiciones de sanciones occidentales, presión bélica y la expansión de la contención atlantista, ese antiguo plan ha cobrado nuevo peso.

Si finalmente se levantan las sanciones y la India se aleja aún más de la dependencia occidental, el corredor podría convertirse en una de las arterias clave de un orden multipolar. Le daría a Rusia una ruta hacia el Océano Índico, daría a Irán un papel central en el comercio euroasiático y debilitaría la capacidad de Estados Unidos para aislar a cualquiera de los estados mediante presión marítima o coacción financiera.

Dadas sus ventajas, el Caspio tardó sorprendentemente mucho en alcanzar su importancia actual. Su estatus legal solo se aclaró en 2018, y antes de la guerra de Ucrania, las rutas terrestres aún parecían viables. Pero a medida que Moscú y Teherán estrechan la cooperación en un entorno internacional hostil, el Caspio ya no es una vía secundaria. Se está convirtiendo en uno de los pilares silenciosos de la respuesta euroasiática a la hegemonía estadounidense.

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27 mayo 2026

Los corredores energéticos y la guerra contra Irán en mapas (3)


           Crédito de la foto: The Cradle




Introducción por el editor del blog

Continuamos está serie de artículos referente a la actual crisis bélica en Oriente Próximo. Las anteriores entradas de esta serie tuvieron un contexto más histórico acompañado de datos de actualidad. Para esta siguiente ronda revisaremos elementos críticos que se viven en el presente. Comenzamos con la investigación del reconocido analista internacional Pepe Escobar. Pero, antes de leer sus puntos de vista unas breves notas de interés.

En una entrevista en “Fox News” un par de senadores republicanos (Tom Cotton y Josh Hawley) dieron la solución a la crisis bélica, y creo sinceramente es algo que vale la pena, hagámonos de la vista gorda y punto final. Estos dos hombres se atrevieron a señalar que: “era hora de que declaremos la victoria. Hemos hecho todo lo que podemos y es hora de simplemente declarar la victoria y traer a los hombres a casa”.

En igual sentido otros estadounidenses como Robert Kagan, influyente historiador, politólogo y activo columnista de opinión internacional de The Washington Post, vinculado al neoconservadorismo (neocon), férreo defensor del internacionalismo liberal, el liderazgo militar y político con la presencia global de los EE. UU. para mantener el orden internacional “democrático”; y, uno de los fundadores en 1997 del Proyecto para el Nuevo Siglo Americano, ahora acepta el jaque mate de Irán. Por su parte, el general retirado Michael Flynn, hoy político estadounidense, asesor de Seguridad Nacional los primeros días de la primera administración Trump, mediático y controvertido miembro del movimiento político de Trump, ha instado a los estadounidenses a que recojan sus cosas y se marchen.

Basándonos en los comentarios del coronel Douglas Macgregor establecemos el hecho de que el mundo está condenado a una recesión económica y peor aún, podríamos caer en una gran depresión. Los egos de los políticos “dueños del mundo” se niegan a aceptarlo. Se le ha dicho a Trump que es momento de parar esto ya. Estados Unidos viene desde hace un buen tiempo afrontando una posición financiera nada estable debido a la deuda soberana nacional. El petrodólar, el patrón que ha sustentado su economía afronta serios desafíos, el comercio mundial en petrodólares está a la deriva, Estado Unidos se sostuvo e hizo todo lo que quiso durante medio siglo porque logró imponer al mundo la compra de petróleo en dólares a las petromonarquías, pero la jugada maestra fue en realidad otra: Obligó a los principitos del Golfo a reinvertir los dólares de su petróleo en bonos del tesoro estadounidense, esa fue la única manera de sostener la expansión económica estadounidense; a cambio, los EE. UU. ofrecieron “seguridad” y garantías de que los principitos gobernarían como les plazca, nadie les tocaría porque el US Army estaría ahí para protegerlos, y así fue durante medio siglo...

La aventura bélica contra Irán -dicen los entendidos- ha fulminado el sistema del petrodólar y las garantías de seguridad a pesar de que las petromonarquías del Golfo solo recibieron una visita blanda de parte de Irán como mensaje, algunas infraestructuras fueron golpeadas, Irán evitó destruirlas. Ahora, digan lo que digan, el Consejo de Cooperación del Golfo está evaluando sus inversiones y patrocinios que evidentemente afectarán más al sistema del petrodólar; sin embargo, sigue siendo dudoso que puedan desvincularse del control estadounidense o de las presiones de Israel.

Retrocediendo en el tiempo, “fueron los británicos durante más de cien años quienes prometieron y brindaron protección a estos pequeños reinos petroleros, incluida Arabia Saudita. EE. UU. en privado, en la década de 1930, prometió proteger los recursos petroleros saudíes. Ahora, nos dimos cuenta es de que no podemos hacer eso. No podemos derribar los misiles. No podemos hacer que los iraníes, por así decirlo, obedezcan”.

Douglas Macgregor se pregunta: “¿qué tan rico va a seguir siendo Estados Unidos sin el petrodólar?. Creo que la respuesta a eso no es muy buena, así que creo que efectivamente hemos perdido esta guerra. Creo que los iraníes lo saben y ahora dicen que han tenido tanteos de nuestra parte, lo cual estoy seguro de que probablemente sea cierto entre bastidores”.

Pero, Estados Unidos sigue sin tener un plan para poner fin a la guerra, se mantiene en sus exigencias, que de paso parece son impuestas por Israel, se niega a verse como vencido. Aún se pretende que Irán renuncie al enriquecimiento de uranio, que entregue su arsenal de misiles balísticos, etc. Creen que pueden imponer las reglas basados en la premisa de que Israel y EE. UU. son la hegemonía militar y política en la región. “Eso nunca va a suceder. EE.UU. una vez más ha querido pisotear a una nación con identidad nacional, orgullosa de sus orígenes y su cultura, EE. UU, e Israel han querido escupir sobre ella”, refiere Macgregor, los iraníes “no van a hacer negocios con nosotros, ciertamente no en nuestros términos, así que creo que tendremos que buscar a alguien en algún lado que pueda mediar por nosotros, pero creo que los términos que tendremos que aceptar serán muy humillantes para los Estados Unidos”.

Dicho esto, pasemos al artículo de Pepe Escobar


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La guerra contra Irán transforma la 'Guerra de los Corredores de Conectividad'

Pepe Escobar
The Cradle / abril 2026

La guerra contra Irán está interrumpiendo los corredores comerciales, de transporte y energéticos en el corazón de la integración euroasiática.

  

La guerra de elección de Estados Unidos contra Irán no solo está redefiniendo la geopolítica, sino que también interfiere, desestabiliza y reorienta lo que The Cradle describió en junio de 2022 como La Guerra de los Corredores de Conectividad Económica; posiblemente el paradigma geoeconómico clave de la integración euroasiática en el siglo XXI. De este a oeste y de norte a sur, estos corredores entrelazan prácticamente a todos los principales actores de Eurasia.

Profundicemos en lo que pueden ser los cuatro vectores más importantes: el corredor este-oeste impulsado por China de las Nuevas Rutas de la Seda/Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI); el Corredor Internacional de Transporte Norte-Sur Rusia-Irán-India (INSTC); el IMEC (Corredor India-Oriente Medio); y los corredores propuestos que unirán Turquía con Catar, Siria e Irak.

Las Nuevas Rutas de la Seda/BRI de China avanzan a través de una multiplicidad de corredores desde Xinjiang hasta el oeste de Eurasia, incluyendo el Corredor Norte (a través del Transiberio en Rusia) y el Corredor Medio (vía Kazajistán y cruzando el Caspio hasta el Cáucaso y Turquía).



Mapa del Corredor Internacional de Transporte Norte Sur (INSTC)



Mapa del Corredor India-Oriente Medio (IMEC)


Irán en el centro de la integración euroasiática

Pero es la geografía ultra estratégica de Irán la que lo ha posicionado desde las Antiguas Rutas de la Seda como el cruce definitivo entre el este y el oeste; un papel reavivado por las Nuevas Rutas de la Seda/BRI lanzadas por el presidente Xi Jinping en 2013.

Uno de sus vectores clave, incluido en el acuerdo China-Irán de 25 años y 400.000 millones de dólares firmado en 2021, es el corredor terrestre China-Irán integrado por la BRI. Es esencial para eludir el dominio marítimo estadounidense, el bombardeo de sanciones de décadas sobre la República Islámica y puntos de estrangulamiento sensibles como el Estrecho de Malaca, el Estrecho de Ormuz y el Canal de Suez.

El primer tren de mercancías procedente de Xian, la antigua capital imperial de China, llegó al puerto seco de Aprin en Irán, situado a 20 km de Teherán, que fue inaugurado hace solo tres años en mayo. Esto marcó el inicio oficial de este corredor, reduciendo los tiempos de tránsito de hasta 40 días por mar a un máximo de 15 días por tierra.

Aprin es un puerto seco: una terminal intermodal interior, conectada directamente por carretera o ferrocarril con puertos marítimos, en el Caspio o en el Golfo Pérsico. Eso significa que los enormes envíos chinos pueden acceder rápidamente a las rutas marítimas globales.

China-Irán encaja en el corredor este-oeste más amplio, que antes de la guerra pretendía conectar Xinjiang a través de Asia Central (Kazajistán, Uzbekistán, Turkmenistán) con Irán, Turquía y, más adelante, el Golfo Pérsico, África e incluso Europa.

Por supuesto, China también podría beneficiarse del corredor ferroviario para recibir petróleo iraní, en lugar de depender de la flota fantasma iraní, aunque los desafíos logísticos siguen siendo significativos.

El ferrocarril China-Irán ya está recalibrando la importancia del Corredor Económico China-Pakistán (CPEC), el proyecto emblemático de la BRI que conecta Xinjiang, a través de la autopista del Karakórum, con el norte de Pakistán y luego a través de Baluchistán hasta el puerto de Gwadar en el mar Arábigo.

Hasta la guerra preferida del presidente estadounidense Donald Trump, Pekín estaba inclinado a prestar más atención al corredor iraní, teniendo en cuenta la inestable situación política de Pakistán.

Pase lo que pase a continuación, Irán aún tendrá que navegar con cuidado la compleja y vertiginosa interacción entre China e India. Al fin y al cabo, ambos miembros de los BRICS tienen un profundo interés estratégico en los puertos iraníes, considerados como puertas de entrada esenciales a Asia Central.

Además, el puerto iraní de Chabahar, parte de lo que podría considerarse, al menos antes de la guerra, como la Ruta de la Seda India, en Sistán-Baluchistán, compite directamente con el puerto pakistaní/BRI de Gwadar en el mar Arábigo, a solo unos 80 kilómetros de distancia.

Esto nos lleva una vez más al papel inigualable de Irán en la conectividad euroasiática. Irán se encuentra en la privilegiada intersección de dos corredores clave de transporte: el vector este-oeste, impulsado por China, y el INSTC, que conecta a tres miembros de los BRICS: Rusia, Irán e India.

Lo que Teherán había estado haciendo hasta la guerra era alinear hábilmente su política multivector con ambas potencias, China e India, y ambos corredores. Teniendo en cuenta la alineación de India con Israel justo antes del ataque de decapitación contra Irán el 28 de febrero, las cosas podrían cambiar radicalmente en el futuro.

INSTC colisiona con IMEC

El INSTC puede describirse de forma concisa como el vector norte-sur de la integración euroasiática, uniendo Rusia, Irán e India, y cruzando las Nuevas Rutas de la Seda chinas, que se desplazan de este a oeste a través de Asia Central.

En mayo del año pasado, con un equipo profesional de cinco personas, rodé el Corredor Dorado (Golden Corridor): el primer documental del mundo, en inglés, sobre cómo se desarrolla el INSTC dentro de Irán, desde el mar Caspio hasta el Golfo Pérsico y el mar de Omán, con un enfoque especial en Chabahar.

Hasta la guerra, India estaba extremadamente preocupada por el potencial de inversión china en Chabahar, una preocupación confirmada por las autoridades portuarias durante mi visita. Chabahar es, o al menos era, visto por los estrategas indios como su joya de la corona en Irán: efectivamente la única ruta viable para India hacia Eurasia, llegando a los mercados de Asia Central, Rusia y, finalmente, europeo.

No es de extrañar que los indios tuvieran miedo ante la posibilidad de que China asegurara una presencia naval en el oeste del Océano Índico.

Todas las inversiones indias en Chabahar están ahora en pausa. Ya estaban estancados por la presión estadounidense. Sin embargo, China sigue implacable. De cara al futuro, Pekín ya ha elaborado un plan de inversión para la costa de Makran en Sistán-Baluchistán, con un despliegue masivo de empresas chinas que conectan puertos iraníes con la BRI.

Irán optará por el pragmatismo estratégico, especialmente después de que India de facto abandonara su no alineamiento y autonomía frente a Estados Unidos: todo eso debido a cálculos superficiales y miopes del gobierno liderado por Narendra Modi. Así que la India tiene una lucha cuesta arriba si no quiere perder su "joya de la corona" persa.

Aquí, una vez más, la profunda interconexión de los principales corredores transeuroasiáticos. El ferrocarril China-Irán, parte del corredor China-Asia Central-Turquía-Europa, conecta con el INSTC en Irán, que cuenta con el respaldo crucial de Rusia.

Al mismo tiempo, ambos se oponen radicalmente al IMEC, el corredor mal llamado India-Oriente Medio-Europa, que en realidad es el corredor Israel-Oriente Medio-India-Europa. El objetivo clave de IMEC, fruto de la campaña de Trump 2.0 por los Acuerdos de Abraham, es convertir a Israel en un centro estratégico para los flujos comerciales y energéticos en Asia Occidental.

Como detalló inicialmente The Cradle, IMEC ha sido hasta ahora poco más que una gran operación de relaciones públicas lanzada en una cumbre del G20 en Nueva Delhi. Debe interpretarse como la respuesta tardía del colectivo occidental a la BRI: otro proyecto estadounidense más para "contener" a China y, más recientemente, a Irán como miembro del INSTC.

Sobre todo, IMEC es un corredor de transporte diseñado para eludir los tres principales vectores de la verdadera integración euroasiática: China, Rusia e Irán, miembros de los BRICS.

Sin embargo, la guerra contra Irán está imponiendo un serio toque de realidad a IMEC. El puerto de Haifa ha sido gravemente dañado por misiles iraníes. Riad y Abu Dabi están en conflicto directo sobre cómo adaptarse a un Golfo Pérsico postamericano en el que Irán será la potencia dominante.

Tal y como están las cosas, el príncipe heredero saudí Mohammed bin Salman (MbS), aunque siempre cauteloso, parece inclinado a buscar un acuerdo. El presidente de los EAU, Mohammed bin Zayed (MbZ), en cambio, está, a todos los efectos prácticos, en guerra con Teherán.

Europa está cometiendo activamente suicidio político y económico. Y la India está desconcertada sobre cómo cerrar el círculo: cómo organizar una cumbre creíble de los BRICS a finales de este año alineándose con Estados Unidos.

A todos los efectos prácticos, IMEC está ahora en coma profundo.

Tomemos algunos resultados provisionales de la guerra. Casi 1.100 km de vías están "desaparecidas" en el ferrocarril de Fujairah en los Emiratos Árabes Unidos a Haifa; 745 km están "desaparecidos" desde Jebel Ali en Dubái hasta Haifa; y 630 km están "faltando" en el ferrocarril de Abu Dabi a Haifa.

Eso deja a IMEC aún más frágil tras la guerra. Varios de los posibles nodos del corredor e infraestructuras circundantes también fueron alcanzados por ataques con misiles iraníes. Y puede que eso aún no haya terminado.

Las ambiciones de Turquía en "Pipelineistán"

Turquía, por supuesto, tuvo que desarrollar sus propias ideas de integración euroasiática, especialmente dado que el neootomanismo quiere posicionar a Ankara como un actor capaz de rivalizar con Rusia e Irán.

Tal y como están las cosas, la apuesta de Ankara es apostar por un "Pipelineistán" completo, tal y como definí hace dos décadas, el laberinto ultrapolitizado de corredores energéticos euroasiáticos.

Así, "Pipelineistán" incluye desde el enlace petrolero Bakú-Tblisi-Ceyhan (BTC), facilitado por el "Gran Tablero de Ajedrez" del fallecido Zbigniew Brzezinski, hasta las fabricadas en Rusia South Stream y Turk Stream, así como telenovelas interminables de gas como la de Turkmenistán-Afganistán-Pakistán-India (TAPI) y la Irán-Pakistán-India (IPI), luego reducida a IP.

Una de las principales obsesiones estadounidenses ha sido durante mucho tiempo impedir la construcción de un oleoducto Irán-Pakistán: un cordón umbilical entre dos poderosas naciones musulmanas que conecta Asia Occidental con Asia del Sur.



Mapa de las principales rutas regionales de oleoductos y gas conectadas con Turkiye


El ministro turco de Energía, Alparslan Bayraktar, sí, ¿recuerdas a los drones? - está en racha. Su idea favorita es conectar Basora -la capital petrolera del sur de Irak- con el oleoducto Irak-Turquía, que conecta Kirkuk con Ceyhan, en el Mediterráneo (también terminal del BTC), con una capacidad de más de 1,5 millones de barriles al día. El problema es que la ausencia de consenso político en Irak lo convierte, por ahora, en un sueño imposible.

Turquía incluso está considerando vincular los yacimientos petrolíferos sirios -una producción poco lujosa, con un máximo de 300.000 barriles diarios- con el oleoducto Irak-Turquía. Eso es un terreno complicado, teniendo en cuenta que nadie sabe realmente quién dirige Siria.

Aun así, Ankara sigue siendo implacable. El Santo Grial sería un gasoducto desde Catar hasta Turquía pasando por Arabia Saudí, Jordania y Siria.

Esa es una versión disparatada de la historia repitiéndose. Un oleoducto se situó en el centro de la guerra contra Siria: originalmente habría sido Irán-Irak-Siria, antes de que Catar impulsara en 2009 una ruta desde el Campo Norte a través de Arabia Saudí y Jordania hacia Siria, un proyecto vetado por Damasco.

La guerra contra Irán ha vuelto a poner todo patas arriba después de que QatarEnergy declarara fuerza mayor sobre una parte significativa de sus exportaciones de GNL, afectando tanto a Europa como a Asia.

Catar sigue privilegiando el GNL sobre los gasoductos. Pero ahora entra Turquía, con el concepto de un gasoducto -aún por construir- desde Catar para abastecer a Europa, presentado por Bayraktar como una "ruta alternativa de exportación". Eso costaría al menos la impresionante cifra de 15.000 millones de dólares: un oleoducto de 1.500 km que cruzaría hasta cinco fronteras. Un dolor de cabeza certificado y costoso.

Más factible, al menos en teoría, es el gasoducto Trans-Caspio, que pretende conectar Turkmenistán a través del Caspio con Azerbaiyán y Georgia, probablemente paralelo al gasoducto BTC y más adelante hacia Europa.

Una vez más, eso debe construirse. Costaría al menos 2.000 millones de dólares: un oleoducto submarino de más de 300 km a través del Caspio desde Turkmenbashi hasta Bakú. Eso es largo, hice ese cruce en un cargo azerí en los 2000, y tarda al menos 8 horas. Después, el oleoducto, aún inexistente, conectaría con otros dos, el Cáucaso Sur y el Transanatoliano.

Los costes adicionales serían inevitables: en desarrollo aguas arriba, capacidad de compresión y expansión aguas abajo.

Y aunque todo esto saliera a la luz, Turkmenistán no tiene capacidad sobrante: prácticamente toda su producción va a Xinjiang, en China, a través de un oleoducto construido y pagado por China. En el mejor de los casos, Turquía importa una pequeña cantidad de gas turcomano a través de Irán, en régimen de intercambio; Irán también utiliza este gas.

Haz corredores de conectividad, no guerra

Lo que está claro es que los Corredores de la Guerra de Conectividad seguirán siendo el vector geoeconómico principal desde Asia Occidental hasta Asia Central y del Sur, implicando múltiples caminos hacia la integración euroasiática.

La guerra contra Irán está acelerando bastantes interconexiones. Tomemos, por ejemplo, la Corporación Nacional de Logística (NLC) en Pakistán que accede a la Terminal Fronteriza de Gabd para impulsar el comercio con Irán y principalmente con Uzbekistán en Asia Central, a través de algo llamado sistema TIR (Transporte Internacional por Carretera), evitando Afganistán.

NLC lo está jugando de forma bastante estratégica, activando simultáneamente múltiples corredores comerciales hacia China, Irán y Asia Central, y al mismo tiempo ayudando a fortalecer el maltrecho frente comercial y financiero de Irán durante la guerra.

Y ni siquiera estamos hablando del otro corredor clave de conectividad del futuro: la Ruta Marítima del Norte a lo largo de la costa rusa en el Ártico hasta el mar de Barents, que los chinos poéticamente llaman la Ruta de la Seda Ártica.

China, India y Corea del Sur están muy centradas en la Ruta Marítima del Norte, que se discute cada año con detalle en los foros de San Petersburgo y Vladivostok.

No es casualidad que EE.UU. bombardeara varios nodos del INSTC: el puerto de Bandar Anzali, Isfahán, el puerto de Bandar Abbas y el puerto de Chabahar. Así como un tramo del ferrocarril China-Irán, parte de la BRI y financiado por China.

Esta es una guerra contra Irán, contra China, contra los BRICS, contra la integración de Eurasia. Sin embargo, la integración de Eurasia simplemente se niega a descarrilar.

Haz corredores de conectividad, no guerra.

16 mayo 2026

Los corredores energéticos y la guerra contra Irán en mapas (2)


Explicación de este mapa. La imagen muestra un mapa satírico del Medio Oriente diseñado para hacer una declaración política, sustituye los nombres de los países reales por nombres de empresas petroleras estadounidenses como Texaco, Chevron, Arco y Exxon, sugiriendo una motivación económica para los conflictos en la región. Irán está etiquetada como "New Texas". El texto en la parte superior, "KICK THEIR ASS AND TAKE THEIR GAS!!" (¡¡Patearles el trasero y quitarles el gas!!), enfatiza la temática de intervención militar por recursos. El mapa satírico comenzó a circular masivamente en internet a finales de septiembre de 2001, inmediato a los atentados del 11 de septiembre y cuando se declaró la "Guerra contra el Terrorismo". Se desconoce al autor individual de la imagen, pero se cree que formaba parte de una serie de bromas y contenidos interactivos alojados en servidores web utilizados por miembros de las fuerzas armadas estadounidenses, se viralizó dentro de foros y plataformas digitales de la época bajo títulos como "Future map of the Middle East".

 

Continuación de la PARTE 1


por Tito Andino

Resumen y análisis de temas de historia y actualidad 



Cómo rediseñar el Próximo Oriente y morir en el intento.

A lo largo de su existencia este blog se ha enfocado en la geopolítica mundial, sobremanera del Oriente Próximo. Hemos señalado y establecido planes, causas y motivos para las guerras regionales que se fraguan como objetos de mera codicia de Estados Unidos y sus aliados. 

Dentro del contexto, Irán es una ecuación vital en ese juego, Irán es el caso de "destrucción necesaria" para las aspiraciones del globalismo, pero antes de llegar al país de los persas otras naciones tuvieron que ser destruidas, los casos de Irak y Siria, junto al pequeño Líbano son prueba irrefutable. La luz verde viene otorgándose a Israel desde inicios del siglo XXI (solo por analizar hechos más recientes, históricamente va más atrás en el tiempo).

Irak sucumbió en la última década del siglo XX y se mantiene inestable con la presencia de fuerzas como los kurdos y la aparición de milicias de yihadistas pro saudíes (Estado Islámico), Siria ha caído a fines de 2024; sin embargo, Israel sigue tropezando contra la inquebrantable resistencia de Hezbolá, en la práctica la única defensa que posee el Líbano, además, no nos olvidemos de la dura resistencia de los siempre revoltosos hutíes en Yemen.

En general, el verdadero proyecto de Estados Unidos para intentar rediseñar el mapa de Oriente Próximo fracasó; insistimos, lo hemos estudiado desde hace una década, volvamos a revisarlo. 

Iniciemos repasando un famoso mapa.



Mapa de remodelación del Oriente Medio, del teniente coronel del U.S Army y miembro de la Academia Nacional de la Guerra, Ralph Peters. Publicado en el periódico de las fuerzas armadas (Armed Forces Journal) en junio del 2006. El mapa fue presentado en diversos foros militares de Estados Unidos, el 15 de septiembre de 2006 apareció en el Colegio Militar de la OTAN en Roma. Se publicó como el mapa del "Nuevo Oriente Medio" en el libro de Ralph Peters, “Never Quit the Fight” (Nunca abandonar la lucha); también apareció publicado bajo el título de “Blood Borders: How a better Middle East would look” (Fronteras de Sangre: Cómo sería un mejor Oriente Medio), en la Revista de las Fuerzas Armadas del ejército de EE. UU., con comentarios de Peters. 

Ralph Peters no es un oficial cualquiera, no era un desconocido personaje, su último cargo lo ejerció en la Oficina del Ayudante del Jefe de Estado Mayor de Inteligencia, Departamento de Defensa de EEUU, es uno de los autores más importantes del Pentágono sobre estrategia para revistas militares y política exterior de EE. UU. Lo que -por supuesto- nunca se dijo es que esa remodelación del Medio Oriente se planeó para beneficiar a Estados Unidos e Israel, y, por sentado, a las grandes corporaciones energéticas multinacionales.

Obviamente el mapa disgustó a los turcos y puso en alerta a los principitos saudíes, los estadounidenses tuvieron que salir al paso, dijeron que el mapa no refleja la doctrina oficial del Pentágono y que solo se usó dentro de un programa de entrenamiento para oficiales en la Escuela de Defensa de la OTAN… el error fue irremediable.

En lo que nos interesa, en 2026, el mapa de Ralph Peters de 2006 refleja ya la intención de ROBAR TERRITORIO A IRÁN, el mapa específica la zona que se quiere robar -“independizar” en la doctrina de los EE. UU.-, curiosamente tiene mucho que ver con un territorio relacionado con campos petrolíferos. La evidencia de que el mapa era un proyecto verdadero es lo que aconteció en Irak desde 2014 con la aparición y surgimiento del Estado Islámico, Irak iba a ser dividido en tres estados, uno de esos “nuevos” estados, el Estado Shia, devora parte de Irán, precisamente su costa sudeste, la región de Khuzestándonde se encuentran las codiciadas y mayores bolsas de petróleo del país, la intención fue robar la zona más rica en recursos energéticos de Irán


Aquí una ampliación del mapa de Peters  de la zona petrolera que se intenta o se intentó robar a Irán.


Pero, los planes no siempre resultan…

El Oleoducto Baku-Tiflis-Ceyhan (BTC) fue inaugurado el 13 de julio 2006 (aunque no completamente), hoy está concluido en su totalidad. Esta autopista energética es uno de los más estratégicos del mundo, pudiendo canalizar más de un millón de barriles al día a los mercados occidentales. Solo como "anécdota" la inauguración de ese oleoducto se produjo justo antes del inicio de la guerra de Israel contra el Líbano de julio-agosto 2006.


Mapa del oleoducto BTC. (Fuente: Wiki) 


Con los años, tras la caída de Siria sigue siendo una ilusión de EE.UU/Israel poner sobre la mesa de diseño la autopista energética Baku- Israel. Por décadas ha sido la aspiración de Israel, pretender unir el oleoducto Baku-Tiflis-Ceyhan con la terminal de Ashkelon en Israel por tierra, esta conexión, además del petróleo incluiría gas, electricidad y agua hacia Israel y Asia, pero los obstáculos geopolíticos son inmensos. Hoy, Turquía está poniendo en tela de duda la sinceridad de Israel respecto a sus aspiraciones territoriales y energéticas (hasta no hace mucho eran grandes aliados). No debemos dejar de mencionar la posición iraní... Es importante enfatizar que Israel se abastece del BTC no por un oleoducto terrestre, tiene que hacerlo a través del mar. 

La operatividad del oleoducto BTC, sin duda, mejoró sustancialmente las importaciones de Israel desde el mar Caspio. Israel tiene otro proyecto: Conectar el oleoducto BTC desde Ceyhan con 4 conducciones submarinas (para transportar agua, electricidad, gas natural y petróleo) al puerto israelí de Ashkelon (el agua se bombearía desde el Tigris y el Eúfrates en Anatolia en detrimento de Siria e Irak).

Pasar esa autopista energética por tierra atravesando la actual costa de Siria y el Líbano -evidentemente- sería mucho más cómodo que la solución de hacer cuatro conducciones submarinas para salvar esos 400 km., pero es inviable por la situación conflictiva en la región, ya han logrado someter a Siria, pero el Líbano resiste de forma increíble e Irán tiene mucho que decir al respecto.

Según expertos geopolíticos esos planes pretenden convertir el Oleoducto Trans-Israel que conecta la terminal de Ashkelon (Mediterráneo) con Eilat (Mar Rojo) y sus dos principales refinerías de petróleo importado (Haifa y Ashdod) en un gigantesco nodo central de autopistas energéticas que proveerán energía a Europa y Asia. Ese es el interés para la "seguridad nacional" de los Estados Unidos e Israel, de ser el caso se pueden elaborar nuevos proyectos de autopistas energéticas, todo dependerá de como evolucionen sus guerras regionales (las guerras de EE. UU. e Israel contra Irán y otras naciones de Oriente Próximo). 


Mapa de los puertos de Eilat y Ashkelon en ambos extremos del oleoducto transisraelí (oleoducto Eilat-Ashkelon) (Eilat Ashkelon Pipeline Co. Ltd, mapa del 2013)



1. Ashkelon, terminal petrolera y muelle especial para la descarga de crudo, se conecta mediante un oleoducto con el puerto de Eilat. 

2. Eilat, situado en el Mar Rojo, sirve como punto de entrada de petróleo desde el este. 

3. Haifa, tiene una de las dos principales refinerías de Israel (Grupo Bazan), recibe petróleo para procesamiento. 

4. Ashdod, allí se encuentra la segunda refinería importante del país (Paz Oil Company) 

Todo esto solo significa una cosa, y no es progreso para la región, si debe sacrificarse las alianzas con las petromonarquías del Golfo, se hará. "Israel Primero" es una vieja consigna tanto en esa tierra como en los Estados Unidos. ¿Han meditado el por qué se está presionando a las monarquías del Golfo a entrar en guerra abierta con Irán? A más de hacer el trabajo sucio, corren el peligro de ver desaparecer toda su infraestructura petrolera, es decir su sustento, su modus de vida, ¿quién podrá reemplazarlos?... Israel, por supuesto. Quiénes estorban el camino están a la vista. Pero, también ese plan está viendo derrumbarse ante la resistencia de Irán que cuentan con el respaldado de China y Rusia. 

Estados Unidos e Israel buscan los "acuerdos" -la única forma es mediante la guerra y la ocupación territorial- para conectar el oleoducto Transisrael con el BTC que llegaría hasta el Puerto de Eilat en la punta Sur de Israel (costa norte del Mar Rojo) porque desde aquí se abre la posibilidad de enviarlo hacia el Océano Índico y los mercados asiáticos, especialmente hacia la India. La costa oriental quedaría asegurada por Arabia Saudí y las bases norteamericanas en varios puntos de su costa: Yanbú (donde acaba el oleoducto que cruza Arabia de este a oeste) y Djeda un poco más al sur. En el interior, cerca de la costa, más al sur están las bases de Taef y de Khamis Mushayt. En Yemen la base de Adén al final del mar Rojo en el golfo del mismo nombre. Al contrario, la costa oeste no está aún asegurada con la excepción de la base norteamericana en Djibuti en la salida sur del mar Rojo. Ahí tenemos conflictos e intervenciones, un zona en conflicto: Etiopía, Somalia, Sudán, etc. 

El señor Netanyahu es muy obstinado. En medio de la guerra contra Irán (2026) ha presentado otra propuesta de oleoducto. En el nuevo plan quiere enviar petróleo de Qatar/Emiratos Árabes Unidos directo al Mediterráneo, pasando por Arabia Saudita, Irak, Jordania e Israel, con lo que evita totalmente los puntos de estrangulamiento de Ormuz y Suez. Dice que desde Jordania puede hacerse otra extensión que pase por Siria, en caso de que Israel fuere el problema para los árabes. Netanyahu insta a las monarquías del Golfo exportar su petróleo sin depender de los estrechos de Ormuz y Bab el-Mandeb, a través de un nuevo oleoducto, aprovechando las infraestructuras israelíes ya existentes, hasta el Puerto de Ashkelon. Sobre el papel es una buena jugada, el proyecto evitaría que el mercado mundial se altere cuando Irán en Ormuz y Yemen en Bab el-Mandeb,se ven forzados a cerrarlo; evitaría el pago de los peajes, de consolidarse en acuerdos internacionales y los costos que conlleva atravesar el Canal de Suez. En lo económico es viable, así como sus razones políticas y de seguridad. Pero, una cosa es proponerlo y otra hacerlo….

Veamos dos presentaciones del mapa propuesto por "Bibi" Netanyahu con diferentes detalles que se complementan:



Mapa. Ruta propuesta del oleoducto de derivación de petróleo del Golfo (evitando los puntos de estrangulamiento de Ormuz y Suez). Proyecto planteado formalmente por el Primer Ministro de Israel, Benjamin Netanyahu como justificación estratégica ("Rationale") en que se aboga por la construcción de estos mega oleoductos directamente desde la península arábiga hasta los puertos israelíes en el Mediterráneo (como Ashkelon y Haifa). Han aparecido originalmente en Reuters a raíz del informe titulado "Netanyahu wants oil, gas to flow through Israel post-Iran war" (marzo de 2026). Los gráficos y la síntesis cartográfica del diseño han aparecido en diversas comunidades de análisis geopolítico y plataformas de mapas (como Binance Square y hilos especializados en redes sociales)

Aquí un paréntesis. No olvidemos que Israel necesita agua, sus ojos están siempre puestos en el rio Litani del Líbano, de allí que le resulta muy conveniente que Hezbolá los ataque para tener el pretexto de imponer una “zona de seguridad”, precisamente en el río Latani. Uno de los talones de Aquiles de Israel es el agua, este país depende casi totalmente de la desalinización del agua de mar que brinda alrededor del 80% de sus necesidades de agua potable para la población, la agricultura e industria, esa capacidad de desalinización está concentrada a lo largo de un estrecho tramo costero que es vulnerable a los modernos ataques de misiles y drones desde diversos frentes no definidos que ponen bajo potencial amenaza a la estabilidad nacional, una perspectiva real si Israel persiste en prolongar la confrontación con Irán, es el propio Israel quien convierte en objetivos estratégicos sus infraestructuras civiles.

Y -también- en el agua se mueve -“casualmente”- otro interés israelí sobre el Líbano, en el litoral mediterráneo del país del cedro, en una zona conocida como Qana, la línea de ocupación israelí coincide con la zona adyacente a las importantes reservas del campo de gas natural de Qana. Veamos bien, este punto: La zona militar de amortiguación recientemente declarada por Israel en el sur de el Líbano se extiende hasta aguas del Mediterráneo, cubriendo de facto el yacimiento de gas natural de Qana, con reservas estimadas en 100.000 millones de metros cúbicos.

Si hacemos memoria, una de las causas de la ofensiva en Gaza no era precisamente luchar contra el terrorismo, fue el pretexto para la apropiación israelí de yacimientos de gas palestinos, precisamente frente a las costas de Gaza. No se necesita ser inteligente para entender lo que Israel quiere, controlar y apropiarse de estas regiones ricas en gas natural.


Línea de ocupación israelí en la zona adyacente a las reservas del campo de gas natural de Qana - Líbano. (Fuente: Diario La Vanguardia)


Mapa de la infraestructura gasística y los depósitos de gas natural de Gaza. Fuente MrDevlar.


Según el analista Manlio Dinucci, la Unión Europea solapadamente apoya esta guerra de Israel, porque entre otras cosas, Netanyahu prometió a la primera ministra italiana Giorgia Meloni que Italia se convertiría en un centro energético para la entrega de gas que Israel enviará a Europa a través del gasoducto EastMed (en planes); es decir, del yacimiento de gas marino que Israel reclama en exclusiva y que se ubica en gran parte en las aguas territoriales del territorio palestino de Gaza. A través del gasoducto EastMed, Israel exportará por tanto gas natural palestino, que ha incautado por la fuerza militar, a Italia y la UE.

Aquí un mapa del proyecto:



        Propuesta del oleoducto EastMed


La declaración de guerra de Netanyahu en octubre de 2023 contra la Franja de Gaza debe apreciarse como la continuidad de la "Operación Plomo Fundido" de 2008, una de las metas era evidente: expulsar a los palestinos de Gaza y la ocupación militar israelí. Ergo, existieron y siguen estando presentes otros intereses, poderosos financieros gustarían beneficiarse del genocidio contra Gaza, el objetivo real no es solo desalojar a los palestinos de su tierra natal, el plan siempre ha sido confiscar las reservas de gas natural offshore de Gaza, valoradas en miles de millones de dólares, concretamente las relacionadas con el Grupo British Gas (BG) de 1999, así como los descubrimientos en el Levante de 2013. Lamentablemente, hasta Egipto quiere ser cómplice de esa confiscación. 

Ya no es secreto las denominadas Conversaciones Bilaterales Secretas entre Egipto e Israel, en 2021-22, el tema: "la extracción de gas natural frente a la costa de la Franja de Gaza". Sin embargo, en los últimos tramos de la administración Biden, Amos Hochstein, asesor de seguridad energética del presidente, discutió la posibilidad de una revitalización económica para Gaza, centrada en campos de gas natural offshore sin desarrollar. En Baréin, Hochstein insistió en ello: "la oportunidad de desarrollar yacimientos de gas offshore en nombre de los palestinos como parte de los planes para la Gaza de posguerra".

Para junio de 2023, Israel dio su aprobación preliminar para el desarrollo de un yacimiento de gas frente a la costa de Gaza, exigiendo que se coordine tanto con la Autoridad Palestina como con Egipto. "El campo marino de Gaza, a casi 20 millas de la costa de Gaza, ha permanecido sin desarrollar a pesar de albergar aproximadamente un billón de pies cúbicos de gas natural. Este total es hipotéticamente mucho mayor de lo necesario para abastecer los territorios palestinos, y parte de ello podría ser potencialmente exportado" (Haaretz).

Pero de discursos y "buenas" intenciones no pasa; es todo lo contrario, el objetivo siempre fue confiscar las reservas de gas offshore de Gaza que pertenecen a Palestina. Nada se discute en nombre de los palestinos. 


A medida que Israel bombardea Gaza hasta la desaparición, crecen las especulaciones sobre un viejo plan para crear un canal como alternativa al Canal de Suez. Con Gaza arrasada, el canal Ben Gurión podría pasar directamente por el centro del territorio. 



Hay más en juego, la otra hipótesis, que cada vez es menos una hipótesis, consiste en que es probable que Israel quiere destruir Gaza para controlar la importante ruta marítima: El canal Ben Gurion que une el Mediterráneo oriental con el golfo de Aqaba. El Canal Ben Gurion reemplazará al Canal de Suez, eso explicaría el por qué los líderes occidentales, generalmente, han hecho de la vista gorda al genocidio en Gaza; lo único lógico es que es un proyecto Occidental.  

Luego tenemos los planes formales de Mr. Trump, presentados a principios de 2026, el "Project Sunrise" (Proyecto Amanecer), planteó la reconstrucción total del enclave palestino bajo un enfoque netamente comercial y de libre mercado. El plan para transformar la costa de la Franja de Gaza en un complejo turístico de lujo bautizado como la "Riviera de Gaza" o la "Nueva Gaza". Y sí, el proyecto está liderado por su yerno y enviado especial, Jared Kushner, junto al inversionista inmobiliario Steve Witkoff, los mismos que quisieron negociar la "paz" con Irán.

Probablemente hemos olvidado que en los primeros años del siglo XXI -en la doctrina estadounidense- se establecía que la destrucción de un país es el principio de un proceso tan natural como un parto. ¿Recuerdan la administración de George W. Bush?, tanto los globalizadores neo-liberales y los neo-conservadores utilizaron la denominación ‘destrucción creativa' para describir el proceso con el que pretenden crear su Nuevo Orden Mundial…

No olvidemos que las últimas guerras en Líbano, Siria, Yemen son una fase previa para destruir Irán; y, ni siquiera Irán es el objetivo final, Rusia es el deseo del “pecado” de los puritanos estadounidenses (ahora han dado prioridad al “peligro amarillo” -China-). Esta es la razón por la que es fundamental militarizar ex repúblicas soviéticas del Cáucaso, alineándoles con la OTAN, además, servirán para proteger los tramos de la autopista energética Baku-Tbilisi- Ceyhan que sale de la cuenca del Mar Caspio.

Volviendo a Irán. Los persas están entre los principales proveedores mundiales de gas y petróleo, sus reservas están entre las primeras del mundo; por tanto, es imperioso para Occidente y sus socios ejercer el control militar de Irán. La red iraní de gasoductos es la más grande de Próximo Oriente (la cuarta a nivel mundial), sobrepasa los 36.000 km. Irán ocupa una posición estratégica en el Golfo Pérsico con un extenso frente de costas en el Estrecho de Ormuz, por el que pasa el 40% del petróleo del mundo. En la práctica, no solo que puede amenazar, puede destruir los yacimientos petrolíferos en Arabia Saudita, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, de ser necesario de Irak (sobre todo las zonas dominadas por los kurdos aliados de Israel y Estados Unidos).




Como hemos puntualizado más arriba, la mayoría de las reservas de petróleo de Irán se localizan en una estrecha banda territorial en el sudeste de Khuzestán cerca de la frontera con Irak, de importancia de cara a la presente guerra (Irán ha privado a Occidente de una parte de su aprovisionamiento en petróleo provocando un incremento desmesurado en el precio, lo que repercutirá en una crisis económica global).

Su ubicación en el Caspio también hace de Irán un país geo estratégicamente importante. La zona del Caspio no sólo representa los enormes recursos energéticos que encierra; constituye también una autopista energética con Europa y Oriente Medio que resulta más barata y rápida que el canal de Suez o el mar Rojo.



Mapa de las autopistas energéticas existentes en el Caspio y propuestas en la zona. Este mapa fue elaborado por el Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEE), del Ministerio de Defensa de España. Fue editado originalmente en abril de 2011. Forma parte de un documento académico de geopolítica enfocado en las rutas energéticas de Asia Central, los gasoductos planificados en la región del Caspio y la estabilidad del corredor de transporte hacia Asia y Europa.


Reflexiones finales.

El motivo básico de la guerra no es sólo robar el petróleo y el gas iraní, es controlar esa zona crucial e impedir que Irán abastezca y contribuya al imparable desarrollo de China. Estados Unidos intenta frenar los acuerdos en materia energética de Irán y China, similares a los que estuvo desarrollando con Venezuela, pero el país de Sudamérica ha caído en el otro frente de “lucha” energética. Para ser más claros, en Venezuela no se dio una guerra, ni una invasión, fue un grupo de venezolanos en el poder que accedieron a que un grupo de fuerzas militares estadounidenses ingresen y se lleven al jefe de estado. 

Retrasar la crisis económica mundial es un factor fundamental, lo vaticinado para 2008 se cumplió, con la crisis bancaria internacional. Curiosamente, ya en 1999, el gobierno de Irán decidió cambiar parte de sus operaciones petroleras en euros, para 2006 anunciaba que abriría una bolsa petrolera para rechazar el dólar… aunque no se consolidó el programa. Cuando Venezuela sugirió en el año 2.000 la posibilidad de un cambio hacia el euro, al año siguiente se dio un golpe de estado apoyado por ya sabe quien. Ideas como esas han surgido también en Rusia que dejaría de utilizar el dólar para sus ventas de petróleo, lo que viene erosionando y provocando el hundimiento del dólar. Solo digamos hipotéticamente que la OPEP decidiera que ya no quiere dólares, eso sería el fin de la hegemonía estadounidense.

En la primera década del siglo XXI surgió la ACU -Unidad Monetaria Asiática- un sistema de pagos en Asia, al estilo del Sistema Internacional de Pagos del Banco de Pagos Internacionales -BIP-. Así, desde hace un buen tiempo se maneja la posibilidad de una creciente cantidad de contratos petrolíferos que pudieren dejar de efectuarse en dólares y, simultáneamente, muchos países pudieren deshacerse de sus reservas en dólares. La sola idea es fatal para EE. UU. e Israel, porque el dólar es la moneda más hiper evaluada del mundo, se mantiene porque esencialmente es la divisa de las transacciones petroleras.

Finalmente, retrasar y frenar el desarrollo de China sigue siendo prioritario para los Estado Unidos, Rusia ha sido dejada a un lado -por el momento-, no así por Europa que sigue viendo a Rusia como su principal rival económico, vendiéndonos la película de la "amenaza militar rusa contra la indefensa Europa".

Las sanciones económicas impuestas por EE. UU., conocidas como ‘Irán Sanctions Act’, para someter a Irán no ha funcionado en largas décadas. Desde la administración de Jimmy Carter hasta el gobierno de Donald Trump los activos congelados de Irán superan ya los 100.000 millones de dólares en casi medio siglo de guerra económica, así lo analiza un reciente estudio. Estas cifras afloraron en días pasados en la mesa de “negociaciones” (cuando operaba un supuesto alto el fuego). EE. UU. viene aprovechándose ilegítimamente de esos miles de millones de dólares de riqueza iraní, mantenidos por presión política, dichos activos corresponden a: ingresos petroleros, reservas de bancos centrales y activos comerciales, confiscaciones mediante órdenes ejecutivas ilegítimas.

Las congelaciones (sería mejor hablar de confiscaciones) se extendieron fuera del sistema bancario, las grandes corporaciones industriales y energéticas incumplieron y abandonaron contratos suscritos con Irán, muchos proyectos no se terminaron a pesar de la contrapartida económica, las inversiones iraníes quedaron varadas, hasta se llegó a retenerlos para resolver reclamaciones de corporaciones y ciudadanos estadounidenses contra Irán. En 1981 se firmó los “Acuerdos de Argel”, parcialmente y condicionado, Irán recibió apenas 3.600 millones de dólares de unos 8.000 millones acordados. El Tribunal de Reclamaciones Irán-Estados Unidos, en La Haya, es un organismo que intenta resolver disputas hasta el presente. Las campañas de presión y congelación de activos se hizo común en otras naciones aliadas de Estados Unidos para reducir las exportaciones de petróleo iraní a cero e intentar cortar todo acceso iraní a las finanzas internacionales.

Irán pudo y sigue comerciando energía a China, hace algo más de veinte años la compañía estatal China National Petroleum Corp. (CNPC) inauguró un oleoducto que va desde Kazakstán hasta el noroeste de China (en octubre 2005, China completó la compra de PetroKazakhstan Inc.). China e Irán han firmado desde hace mucho acuerdos para la prospección del petróleo y gas y desarrollo de nuevos campos petrolíferos en Irán. Pese a la ambigüedad de Pakistán, China apoyó también la construcción de un gaseoducto desde el puerto de Gwadar en Baluchistán a China, a pesar de la oposición de EE. UU.

Otro factor, importante mencionarlo, es el apoyo de todos los gobiernos de Estados Unidos al lobby sionista. El argumento de que Irán quiere borrar del mapa a Israel es una vieja manipulación mediática dirigida desde el Pentágono y secundada por los medios de desinformación occidentales, la intención de vender al mundo la idea de que Irán está gobernado por locos fundamentalistas que nos amenazan con la bomba atómica ha funcionado por la complicidad de los medios masivos de embrutecimiento global.

La verdad es que Israel no quiere la paz. La paz implica aceptar las resoluciones de la ONU, de las que se burla siempre y son aplaudidos en la Casa Blanca, Congreso e intereses privados, los llamados think thank del lobby militar-industrial de orientación sionista. Ejemplos de esas organizaciones: Project for the New American Century (PNAC); American Israel Public Affairs Committee (AIPAC); American Enterprise Institute; Center for Security Policy; Middle East Media Research Institute; Washington Institute for Near East Policy; Middle East Forum; National Institute for Public Policy; Jewish Institute for National Security Affairs; CUFI (Cristianos Unidos por Israel); y un largo etc.

Estimado lector, estas denuncias no son nuevas, tienen décadas, más, el control masivo mediático, comúnmente conocido como medios de comunicación, siguen callando el hecho demostrable de que la supuesta amenaza iraní es un fraude; han silenciado siempre los auténticos motivos de las guerras desatadas contra Irak, Afganistán, Libia, Siria, el Líbano, Yemen, etc., y ahora contra Irán.

Esos países no fueron ni son el peligro; es más, ni siquiera lo son Estados Unidos e Israel, como dijo sabiamente el fallecido Alfredo Ebid, del colectivo 'Armas contra las Guerras": 

"El peligro es el Poder Financiero y el Orden criminal que pretenden imponer las despiadadas multinacionales apátridas a través de sus principales perros guardianes: Estados Unidos e Israel". 


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* NOTA: Estos dos artículos de esta serie han sido realizados con la revisión de los archivos de este blog y, por supuesto, con los temas de actualidad del conflicto de Oriente Próximo. Se han revisado muchas fuentes periodísticas de los medios. Pero, en general, las fuentes son las siguientes:

Remodelación de Oriente Medio según USA

Geopolítica del poder: La Ruta de la Seda

Cómo Estados Unidos llevó a cabo un robo a mano armada del suministro energético mundial y creó el petrogasdólar.

De Carter a Trump: los activos congelados de Irán superan los 100.000 millones de dólares en una guerra económica estadounidense de 47 años

El frente de la desalinización: El agua como el talón de Aquiles de Israel.

Las dos guerras de Occidente

El corredor ferroviario de China a Irán burla el bloqueo naval de Trump. Irán sigue llevando la iniciativa

Objetivo no declarado: Israel quiere confiscar las reservas de gas offshore de Gaza que pertenecen a Palestina

“Borrando Gaza del mapa”: La agenda de las grandes empresas monetarias. Confiscación de las reservas marítimas de gas natural de Palestina

Vídeo: ¿Israel destruye Gaza para controlar la ruta marítima más importante del mundo? El canal Ben Gurion que une el Mediterráneo oriental con el golfo de Aqaba

Más decenas de artículos de prensa de actualidad.

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