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23 mayo 2026

¿Qué mismo es el concepto de multipolaridad planteado por Rusia?





Parte I

por Tito Andino


Introducción y puntos básicos


Todo el mundo habla del "orden mundial multipolar" que podemos intuir viene para quedarse. Un proceso que viene de la "Pax American" a la  "Pax Multipolaris".

Pero ha sido el presidente ruso Vladimir Putin quien lo ha mantenido a rajatabla desde hace muchos años; el jefe de estado chino, Xi Jinping, también es partidario de este proceso y lo reitera en cada oportunidad. En la reciente cumbre ruso-china, Xi y Putin firmaron una declaración conjunta sobre "construir un mundo multipolar".

Importantes personalidades de Europa abogan por ese mundo postimperial que, por supuesto, deberá basarse en reglas, no tienen otra alternativa que aceptar una nueva era de multipolaridad. Las organizaciones privadas conocidas como think-tanks lo trataron en el Informe de la Conferencia de Seguridad de Múnich (febrero 2025),"Multipolarización" fue el tema principal. JPMorgan Chase International Council y el Instituto Tony Blair se asociaron a fines de 2025 y publicaron un informe: "World Rewired: Navigating a Multi-Speed and Multipolar Order". El Foro Económico Mundial (marzo 2026) expresó su punto de vista en el informe: “El futuro de los sistemas de materiales: oportunidades de cooperación en un mundo multipolar". Los medios no se quedan atrás, el Foreign Affairs del Council on Foreign Relations, dijo en diciembre 2025: “América no puede escapar del orden multipolar”; European Times titula "De la unipolaridad a la realidad multipolar - Un nuevo orden mundial está emergiendo rápidamente".

Hoy, es más frecuente leer publicaciones de este calado en cualquier medio del orbe terrestre, tuvo un detonante, el conflicto de EE. UU. e Israel contra Irán está catalizando el orden mundial multipolar. Las acciones de los "semilleros de democracia" en el mundo son los mayores responsables de acelerar el tan deseado nuevo orden multipolar, anhelando el rápido declive imperial. Muchos ven a la guerra contra Irán como un desesperado intento de Estados Unidos de impedir el surgimiento del mundo multipolar. “Lo que está ocurriendo en Irán no es simplemente una guerra por el equilibrio regional de poder o la contención nuclear. Es un intento de romper el núcleo geográfico de un orden multipolar emergente diseñado para eludir la dominación occidental” (informe del Consejo de Asuntos Globales de Oriente Medio). En fin, muchos concuerdan en que la guerra contra Irán ha destapado los límites del poder estadounidense. La cuestión es que, “si Washington no puede adaptarse a las transformaciones en curso de un mundo multipolar, su superioridad se convertirá en una carga”. (Fundación Carnegie para la Paz Internacional). 

Todo parece indicar que el Imperio de América va a sucumbir, y en su lugar surgirá un nuevo orden mundial multipolar, ¿será algo bueno, será mejor? ¿Algo que adopta un nombre que suene bien significa que sea bueno? Esa es la cuestión y sigue siendo una historia que está escribiéndose su prólogo. 

¿Qué es realmente el "orden mundial multipolar"? 

Concepción de China


Vladimir Putin y Xi Jinping durante su última reunión en Pekín. (Atlántico)


Lo que realmente significa la multipolaridad según la concepción de China es la siguiente: 

Un mundo multipolar -sin las comillas- es la de la cooperación global entre naciones soberanas libres e iguales, cada una persiguiendo los intereses de su pueblo sin vivir bajo la sombra de la hegemonía imperial. "Iguales y ordenados, globalización económica inclusiva y universalmente beneficiosa", señaló Xi Jinping en febrero. 

El profesor Wang Yiwei, en su informe: "La filosofía china de un orden mundial multipolar igualitario y ordenado", describe lo diferente que puede ser el mundo bajo el liderazgo chino -o más bien, bajo el no-liderazgo-: “China aboga por un mundo multipolar igualitario y ordenado y una globalización económica inclusiva. Entre ellas, el núcleo de un mundo multipolar igualitario y ordenado es adherirse a la igualdad de todos los países, grandes y pequeños, oponerse al hegemonismo y a la política de poder, y promover eficazmente la democratización de las relaciones internacionales”.

Una visión menos utópica predice un mundo multipolar dividido en bloques o esferas de influencia, pero aún más dinámico y potencialmente justo por estar fuera de la sombra del Imperio. Ese era el significado original de la frase cuando se lanzó por primera vez a finales de los 90, señala Knightly. La verdad detrás de la palabra “multipolaridad” es sencilla: una franquicia global para un antiguo sistema de control. En este sentido Knightly es algo escéptico. "Los defensores de la narrativa del ‘orden mundial multipolar’ suelen argumentar algo así como ¿seguro que un mundo multipolar es mejor que el imperialismo estadounidense? ¿No deberíamos dar la bienvenida a la resistencia a la hegemonía?… Ese mismo argumento ha sido utilizado por partidarios del cambio climático, que afirman que ‘aunque el clima no cambie, proteger el medio ambiente sigue siendo algo bueno, ¿no es así?’ ". 

"Nosotros, en el Occidente colectivo, estamos más que familiarizados con este modelo: es la forma en que funcionan nuestras ‘democracias’ ". Es decir, para Knightly: "La realidad de un "mundo multipolar" será un sistema de instituciones corporativas y estatales entrelazadas que implementan políticas autoritarias y antihumanas y disfrazan una estructura de poder ideológicamente monolítica tras una ilusoria apariencia de ‘elección’ ". 

¿Más de lo mismo bajo otro timón?... quién sabe. (Hasta aquí Knightly, su artículo completo puede ser revisado en las notas a pie de página)

No quiero ser más descriptivo al respecto, ni tampoco sembrar pesimismo en algo que “técnicamente” aún no ha llegado, nos enrumbamos en ese proceso, es evidente, conforme el devenir de los acontecimientos presentes en la política internacional. Nadie es dueño de la verdad; y, en este caso la historia aún no puede ser contada porque está en preparación. Al igual que muchos somos optimistas, anhelamos una nueva transformación en el mundo, deseamos que sea más condescendiente con el menos fuerte -nos referimos a las diferentes aristas en las relaciones internacionales-. Tampoco hay que ser mago para advertir de que siempre habrá alguien que esté por encima de otro.

La cuestión es ver como se transforma el mundo, y me inclino a creer en la hipótesis -muy fundamentada- de que China, Rusia y Estados Unidos están dispuestos a transformar el mundo pese a todo lo que escuchemos en los medios. La reorganización del mundo es un hecho, está sucediendo más rápido de lo que se cree. 2026 vislumbra el retorno de las esferas de influencia y el fin de los imperios coloniales y probablemente el afianzamiento del Derecho Internacional en oposición a las normas del famoso “Mundo basado en Reglas” dictado por Estados Unidos y sus aliados. (A propósito aquí tenemos preparado la versión satírica de Un mundo basado en Reglas)

Para quienes no se percataron, ya presenciamos la primera fase de la reorganización del orden mundial tras la Cumbre de Anchorage (15 de agosto de 2025) junto a otros hechos. Para analistas de talla mundial, como el politólogo francés Thierry Meyssan, es evidente que los presidentes Donald Trump y Vladimir Putin se repartieron el mundo en Alaska. Una ratificación final de este acuerdo habrá tenido lugar en la cumbre Trump-Xi de días pasados (dedicaremos un artículo a ello en el aspecto de la economía).

Meyssan sostiene -con criterio razonado- que el mundo quedará dividido en tres zonas de influencia, y eso no contradice en nada el principio de un mundo multipolar. Como sabemos hasta el presente, el mundo está gobernado por el G5, que a veces se convirtió en G6 o G7 y hasta hubo un G8.

Meyssan señala la desaparición de los imperios inglés y francés. Francia tendrá que descolonizar aún más territorios de ultramar; igual Estados Unidos y, por supuesto, el Reino Unido, lo que no implicará necesariamente que dejarán de mantener su presencia en sus antiguas colonias (es probable que la Commonwealth se desintegre y sus estados miembros, como mínimo, abandonen su ciudadanía compartida).

El G7 quedaría reducido a un grupo G4/5 integrado por China, Estados Unidos, Rusia e India, se ha dicho que Trump intentará sumar a Japón a pesar de la oposición china. Estas cuatro principales potencias podrán decidir hacer lo que quieran en todos los casos no regidos por el derecho internacional. Las alianzas regionales permitirán que las potencias secundarias desempeñen un papel importante. La OTAN se disolverá en los próximos años; alianzas como AUKUS (Australia, Estados Unidos y el Reino Unido) no tiene perspectiva de sobrevivir a la división del mundo. En consecuencia, la UE debería desaparecer. Los ciudadanos europeos son conscientes, se han percatado de que esa burocracia no defiende sus intereses.

China, India y Rusia quieren preservar las Naciones Unidas, pero hay que entender que gran parte de esa estructura será desmantelada y adaptada al verdadero derecho internacional. Las Naciones Unidas no son derecho internacional.

¿ Será posible que esta hipótesis se convierta en una realidad?


El presidente ruso Vladimir Putin y su homólogo chino Xi Jinping se reunieron en el Gran Salón del Pueblo con sus respectivas delegaciones para firmar acuerdos. Foto: Ministerio de Asuntos Exteriores de China.


Concepción de la Federación de Rusia

Tras explicar los anteriores puntos básicos.

Es fundamental entender que, para Rusia, la multipolaridad no es solo un concepto académico, sino la base de su política exterior y una necesidad existencial para mantener su estatus de gran potencia.

La multipolaridad rusa podríamos definirla -de manera sencilla- como la estrategia geopolítica que busca acabar con el dominio de una sola superpotencia (el mundo "unipolar" liderado por EE. UU.) para repartir el poder entre varios centros o "polos" independientes. Para el Kremlin, la multipolaridad es la herramienta para que Rusia recupere su estatus de gran potencia en un mundo donde nadie dicte las reglas a los demás.

Esta estrategia rusa del mundo multipolar tiene algunos puntos clave, a saber (las aquí constantes son definiciones de corte explicativo y no necesariamente corresponden a un estricto concepto doctrinal ruso, pero guardan total coherencia).

1. Soberanía civilizacional. Rusia se define como un "país-civilización", con valores propios, con una perspectiva histórica única. Por lo mismo, rechaza que las normas occidentales del llamado “Mundo basado en Reglas” sean universales y obligatorias. En la concepción rusa contemporánea de "Civilizaciones-Estado" la idea central es que el mundo no se divida solo en países, sino en plataformas civilizatorias o centros de poder. La multipolaridad busca un equilibrio entre estas grandes civilizaciones que actúan como polos independientes, como Occidente, China, India, Rusia.
 
2. Equilibrio de poder. Propone un orden mundial donde grandes potencias como Rusia, China e India gestionen la seguridad global sin injerencias externas. Evidentemente que esto necesita un sistema de Alianzas alternativas, de allí que Rusia se apoya en bloques como los BRICS y la Organización de Cooperación de Shanghai para crear sistemas económicos y políticos fuera del control de Occidente. La estabilidad global solo puede lograrse mediante un equilibrio entre las grandes potencias, similar al concierto europeo del siglo XIX, pero a escala global.

3. Soberanía y Libertad de los Pueblos. El presidente Putin ha argumentado en diferentes foros que la multipolaridad es, ante todo, libertad y derecho al desarrollo; es decir, cada nación tiene el derecho natural a elegir su propio camino de progreso sin interferencias externas, lo que garantiza la preservación de la Identidad nacional. Rusia rechaza la "imposición del modelo occidental" según los dictados de su “Mundo basado en Reglas” y defiende que la verdadera integración mundial ocurre cuando se descubren las capacidades únicas de cada civilización.

De allí obtenemos un concepto fundamental para la humanidad: La Paz mundial solo se conseguirá cuando Occidente permita el libre desarrollo de Rusia y China.

4. Pragmatismo. En sus intervenciones más recientes, como en el Club de Debate Valdái (29 septiembre al 2 de octubre de 2025), Putin sostuvo que la multipolaridad es ya una realidad irreversible, algo que en Occidente solían calificar como "hechos consumados" para evadir las consecuencias políticas de sus actos. Como ejemplo de este nuevo pragmatismo tenemos la crisis que sufre Occidente, según Rusia, el declive del G7 y el ascenso de los BRICS (cuya participación en el PIB mundial ya rivaliza con Occidente). Esa es una prueba empírica del cambio.

Entonces, bajo la visión del presidente de Rusia, Vladimir Putin, la multipolaridad se define a través del fin del "Dictado" Unipolar. Para Moscú, el orden mundial posterior a la Guerra Fría, liderado por Estados Unidos, es un modelo de "dominio de una sola civilización" que impone sus propios valores (globalización, liberalización de los mercados) bajo el pretexto de universalidad. El “orden unipolar” es una forma de neocolonialismo que "despersonaliza" a las naciones; en contrapartida propone un sistema donde no existan hegemonías y el poder sea compartido entre múltiples centros autónomos de decisión.

Desde el punto de vista ruso la realidad del modelo imperante no guarda una igualdad jurídica a pesar de que los estados tienen diferentes capacidades, Rusia exige igualdad de derechos básicos y el fin de los "dobles estándares" de Occidente. Que el sistema de seguridad debe ser indivisible; por lo mismo, ningún estado debe fortalecer su seguridad a expensas de otros. Otro argumento clave usado por Putin para justificar sus acciones frente a la expansión de la OTAN, que se vale de supuestos valores liberal-democráticos para ser sus únicos y legítimos portadores, es la defensa de los valores tradicionales y soberanos.

Si usted está interesado en profundizar la doctrina rusa respecto al tema, puede acceder a la consulta de documentos oficiales como el “Concepto de Política Exterior” de la Federación de Rusia o el sitio oficial del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia.

Bien, dada la explicación general, quiero ofrecerles una corta lectura basada en las palabras del filósofo ruso Alexander Dugin.


Parte II


         El presidente de la Federación de Rusia, Vladimir Putin (foto de archivo)


El analista internacional Alfredo Jalife-Rahme escribía en octubre de 2025 para “La Jornada” de México: "Dugin analiza la hermenéutica de la 'filosofía de la complejidad' de Putin para el nuevo 'orden multipolar' ". He aquí parte de sus comentarios (textual):

Alexander Dugin, filósofo característico del pensamiento ruso tradicional, describió la definición de multipolaridad de Vladimir Putin. Lejos de la visión simplista occidental de que varias potencias reemplazarían a la hiperpotencia estadounidense, enfatiza que el presidente ruso rompe con el pensamiento lineal y evoca el de la física cuántica.

El filósofo ruso Alexander Dugin diseccionó el discurso de Putin ante el Club Valdái que él define como "un cianotipo filosófico para el mundo multipolar" y que "muestra cómo la complejidad cuántica, la soberanía civilizacional y el realismo estratégico forman un nuevo orden mundial que desafía las simplificaciones occidentales" (Putin propuso una "coexistencia pacífica" a Trump en la cumbre del Club Valdái en Sochi, los primeros días de octubre de 2025).

Alexander Dugin comenta: La "filosofía de la complejidad" de Putin constituye "una alternativa al modelo globalista occidental". Contrasta el estilo ciclotímico y caleidoscópico de Trump con la definición de "multipolaridad" de Putin, que se basa en la biodiversidad biosférica:

"Representa algo nuevo. No es ni un mundo bipolar, ni unipolar, ni el sistema westfaliano de estados-nación, donde todos deberían ser soberanos, pero en realidad no lo son. Solo los grandes estados civilizatorios pueden ser verdaderamente soberanos en nuestro mundo", lo que requiere "conciencia geopolítica".

Él considera que "el modelo del mundo multipolar, donde los polos son los países civilizadores, no tiene equivalente", con la excepción de "la estructura de la humanidad antes de la Edad de los Descubrimientos" con todo su conjunto civilizador: "el califato islámico, la civilización india, el imperio chino, los reinos africanos, los imperios ruso/bizantino y de Europa Occidental". ¡Putin es el anti-Huntington del choque de civilizaciones!

Alexander Dugin afirma: "Antes del colonialismo, existía una verdadera multipolaridad consagrada por imperios, países civilizadores y macropaíses", cuya "transición está hoy delineada por Putin".

Alexander Dugin cree que "el cambio significativo ocurrió con Trump" cuando "el concepto MAGA (Make America Great Again) incluyó el reconocimiento, desde el principio, de la multipolaridad", que los seguidores de la unipolaridad rechazan: "Putin habló de la defensa de los intereses nacionales con calma y delicadeza, enfatizando que tenemos más en común con Trump que con los globalistas europeos. No se menciona nuestra convergencia con Estados Unidos”. (Nota del editor el blog: Debemos tener en cuenta que el artículo es de 2025 y Trump no había desatado la guerra contra Irán en 2026, lo que irreversiblemente consiguió un cambio en la postura rusa respecto a Trump).

"Hoy, el gran proceso de transición hacia la multipolaridad afecta a todas las regiones" mientras "en Estados Unidos y Europa, existe una verdadera guerra civil entre conservadores y liberales globalistas que permanecen fieles a la unipolaridad: políticos sin sustancia, impulsados solo por la frenética y agonizante voluntad de preservar el régimen unipolar y su ideología".

Dugin sostiene que la epistemología de la multipolaridad de Putin "debe guiar la educación, la cultura, la política y la economía", lo cual "no es nuevo", sino que solo "profundiza" la teoría de la filosofía de la complejidad desarrollada por el pensador francés Edgar Morin, que nos obliga a analizar la obra del prodigioso Edgar Morin, ya de 104 años, quien acuñó el término "policrisis" (El método, Edgar Morin, Seuil, 1977)

Dugin continúa su interpretación: "Putin ha mencionado repetidamente los procesos no lineales del nuevo mundo, comparándolos con la mecánica cuántica. Los procesos no lineales y la mecánica cuántica implican interconexión, donde incluso el cambio más pequeño a nivel micro - de un bloguero con un iPhone a una sola persona - afecta a los procesos macro globales. Esto ya no es un mundo de mecánica lineal”. De hecho, el mundo hoy sufre por la nueva "Torre de Babel de las superespecialidades", que son cada vez más ultra-reduccionistas.

Concluye: "El mundo moderno, con su multipolaridad, es un sistema complejo" que requiere "un giro hacia la mecánica cuántica y el estudio de civilizaciones, religiones y teologías que una vez más determinan el curso de los acontecimientos", lo que es "una invitación a la transformación de la conciencia de todo el país y, en particular, de su clase pensante", para "abandonar las visiones simplistas de la realidad".

Conclusión de Dugin: "El gran poder requiere gran filosofía", sin lo cual "se convierte en un golem: una construcción mecánica operada por manos extranjeras", mientras que "el mundo está gobernado por quienes piensan".

Nota del Editor del blog: Se ha ofrecido las líneas anteriores porque resumen y explican tanto los puntos de vista del presidente Putin como la interpretación filosófica de Dugin sobre la política exterior rusa y la multipolaridad. El pensamiento de éstas dos mentes rusas no siempre guardan armonía, recordemos que Dugin ha cuestionado duramente la política de Putin respecto a Ucrania, lo califica de blando y nada decisivo cuando debería actuar con audaz determinación, rapidez y fuerza. Volviendo al tema, los anteriores segmentos sirven de introducción para que el lector se haya familiarizado con el pensamiento filosófico de Alexander Dugin, que no siempre es de fácil comprensión. Las siguientes líneas son un diálogo entre Alexander Dugin y Constantin von Hoffmeister.

Parte III




Putin y la filosofía de la complejidad

Sobre el auge del mundo cuántico y la multipolaridad

por Alexander Dugin
11 de octubre de 2025

Referencias:
- Alexander Dugin: Filósofo, Doctor en Sociología y en Ciencias Políticas, Doctor en Filosofía. Fundador de la escuela geopolítica rusa y del Movimiento Euroasiático.
- Constantin von Hoffmeister, propietario y editor principal de Multipolar Press, autor, periodista y traductor alemán, reside en Moscú. Dirigió anteriormente Arktos Media.

 

Alexander Dugin desentraña el discurso de Valdái de Vladimir Putin como un plan filosófico para un mundo multipolar, mostrando cómo la complejidad cuántica, la soberanía civilizacional y el realismo estratégico forman un nuevo orden global que desafía las simplificaciones occidentales.


Presentador: Hay líderes mundiales a quienes todos observan y escuchan. Y luego están aquellos cuyas palabras la gente no solo observa y escucha, sino que también vuelve a ver y volver a escuchar. Vladimir Putin es uno de los pocos en esta última categoría. La semana pasada, pronunció uno de sus discursos programáticos, que fue activamente visto, escuchado, comentado y, francamente, temido en Occidente. Sin embargo, ¿cuál considera que es la principal conclusión del discurso del presidente ruso en Valdái?

Alexander Dugin: Sabes, por un lado, lo que dijo no difería fundamentalmente de sus discursos anteriores en Valdái u otros lugares. Sin embargo, si uno sigue la secuencia de sus discursos programáticos, se puede ver cómo, paso a paso, nuestro presidente despliega una filosofía completa - una alternativa al modelo globalista occidental. Ya no son meros comentarios o declaraciones tácticas. Por eso no es necesario revisitar los discursos de Trump, pero sí los de Putin - porque cada uno es un episodio nuevo en una serie en curso, especialmente significativo si recuerdas los anteriores.

Los discursos de Trump son fragmentos, memes: puedes verlos desvinculados de la historia estadounidense, incluso desconectados del propio Trump. Dice algo divertido, baila, salta, guiña un ojo, amenaza, asusta y luego se retira. Es un formato a corto plazo: pequeño, inconsistente, llamativo, a veces amenazante, pero contradice lo que mostró un momento antes. Putin es el tipo opuesto: un líder mundial que poco a poco revela su filosofía.

En este discurso de Valdai, Putin continuó profundizando en la multipolaridad - una idea que lleva mucho tiempo discutiendo, pero que ahora es más a menudo, más concreto y más profundamente. Este es el despliegue de la comprensión de la multipolaridad que está despertando no solo en nuestra sociedad, sino también en la propia conciencia del presidente. ¿Por qué la multipolaridad? Porque representa algo nuevo. No es ni un mundo bipolar ni unipolar, ni el sistema westfaliano de estados-nación, donde cada uno supuestamente es soberana pero, en realidad, no lo es. Solo los grandes estados civilizatorios pueden ser verdaderamente soberanos en nuestro mundo, y esto se está aclarando con el tiempo.

Originalmente, "multipolaridad" era un eslogan - un meme que no ataba a nadie a nada. Pero ahora, así como se traza una línea entre dos puntos, la conciencia geopolítica y la narrativa de visión del mundo del presidente avanzan por esa línea. Está esbozando cada vez más claramente el modelo de un mundo multipolar, donde los polos son estados civilizatorios. Cada vez es más evidente por qué el mundo multipolar no se parece a nada que existiera antes. El único paralelo histórico sería la estructura de la humanidad antes de la Edad de los Descubrimientos: estados civilizatorios enteros - el Califato Islámico, la civilización india, el Imperio chino, reinos africanos, los imperios de Europa Occidental y ruso-bizantino. Antes del colonialismo, existía una verdadera multipolaridad, encarnada por imperios, estados civilizatorios o macroestados, como decimos hoy. Putin está trazando esta transición - no solo teóricamente, sino también en la práctica.

En cada reunión de Valdái, hace un balance: qué se ha logrado, qué no, dónde hay obstáculos y dónde se producen los avances. Con Trump se produjo un avance, aunque los partidarios de la unipolaridad empezaron inmediatamente a ajustarse y contenerla. MAGA, en su concepción original, reconocía la multipolaridad, pero los neoconservadores siguen presionando a Trump, intentando alejarlo de esa posición. Este es un proceso constante y grandioso de transición hacia la multipolaridad, que afecta a todas las regiones - dentro de Rusia, en sus fronteras, en el Pacífico, en Oriente Medio, en África y en América Latina.

En Estados Unidos y Europa, existe una auténtica guerra civil entre conservadores y globalistas liberales, que permanecen leales a la unipolaridad - políticos carentes de sustancia, impulsados solo por la frenética y moribunda voluntad de preservar el régimen unipolar y su ideología. Putin analiza todo esto.

La gente empieza a entender que esto no es un meme, sino una demanda - una que debe guiar la educación, la cultura, la política y la economía. Debemos implicarnos activa y de forma proactiva, no reactiva, en la construcción del mundo multipolar. Para ello, todos deben comprender lo que realmente es: una tendencia ideológica, a largo plazo y fundamental, que explica todo lo demás.

Esto ya no es una novedad, sino un aprofundamiento del tema. Lo que es nuevo, en mi opinión, es el énfasis en la filosofía de la complejidad desarrollada por el pensador francés Edgar Morin. Putin mencionó varias veces los procesos no lineales del nuevo mundo, comparándolos con la mecánica cuántica. Procesos no lineales, la mecánica cuántica - que implica interconexión, donde incluso el más mínimo cambio a nivel micro - de un bloguero con un iPhone a una persona individual - afecta a los procesos macro globales. Ya no es un mundo de mecánica lineal.

Para entender este mundo, construir diplomacia, interactuar con diferentes polos, comprender las contradicciones de Occidente dividido - dividido entre Europa y EE.UU. - necesitamos un nuevo pensamiento. 

La diplomacia hoy requiere inmersión en la sociedad, religión y cultura de cada país y civilización. Esto exige, por parte de los diplomáticos de MGIMO (1) -donde enseño la teoría del mundo multipolar y las civilizaciones- una reestructuración completa de la conciencia. Afecta a los negocios, la economía, la industria, la esfera militar y la guerra misma - ahora no lineal, ya que los drones abolieron los parámetros clásicos de la guerra industrial.

La filosofía de la complejidad, tal y como la presenta Putin, es la base de la nueva diplomacia. Es un llamado a abandonar las visiones simplistas de la realidad. El mundo moderno, con su multipolaridad, es un sistema complejo. Dejemos de lado los viejos clichés y dejemos de proyectar plantillas pasadas sobre las nuevas; en cambio, acudiremos a la mecánica cuántica y estudiemos civilizaciones, religiones y teologías, que una vez más determinan el curso de los acontecimientos. Esto es una invitación a una transformación de la conciencia - de todo el Estado, y especialmente de su clase pensante.

Nuestra mentalidad -una mezcla confusa de restos soviéticos y liberalismo olvidado- está al borde de la catástrofe. Si no comprendemos la complejidad de la realidad en la que vivimos, actuamos y tomamos decisiones -de las que dependemos- el resultado será terrible. En esencia, Putin ha pedido filosofía. Una gran potencia requiere una gran filosofía. Sin ella, se convierte en un gólem: una construcción mecánica operada por manos alienígenas. El mundo está gobernado por quienes piensan. No hay gobernantes que sean tontos; si parece que los hay, entonces alguien más manda detrás de ellos. El mundo está gobernado por ideas: falsas o verdaderas, justas o crueles, humanas o inhumanas. Esa, creo, es una de las conclusiones clave del discurso de Vladimir Putin en Valdái.


 
         Alexander Dugin (foto de archivo)


Presentador: En solo quince minutos, ha presentado un análisis detallado, sustantivo y completo del discurso - su significado y importancia. Sin embargo, si uno mira los titulares occidentales, todo lo que dicen es: "Rusia amenaza con la escalada", declaran los titulares. En letra más pequeña, los medios más cautelosos añaden: "en caso de que Europa, Occidente o Estados Unidos se militaricen y se inunden de armas". Pero los titulares de todas partes decían: "Rusia nos da un puño". Ha hecho una buena comparación antes: primero viene la filosofía, luego los clips cortos para redes sociales. Para una atención occidental tan corta, ¿hay algo serio o esencial que aún pueda transmitirse - o es el enfoque más directo de Dmitry Anatolyevich Medvedev, golpeando duro y provocando al presidente estadounidense con trollings, más efectivo?

Alexander Dugin: Creo que Dmitry Anatolyevich Medvedev está haciendo exactamente lo que debe. Cada uno tiene su papel. Vladimir Putin despliega una filosofía seria y reflexiva. Sin embargo, la interpretación occidental es pura fenomenología: una persona, sociedad o civilización ve en el mundo solo reflejos de sus propios prejuicios. En inglés, se dice "reading"; en francés, grille de lecture - un marco de interpretación. Si un terrorista dice "mamá" o "miau", seguiremos escuchando un mensaje terrorista. Las personas ven su propio reflejo, y ningún argumento puede convencerles de lo contrario - ese es el poder de la conciencia. Europa ve a un enemigo en Rusia a través de este prisma e interpreta cada palabra de Putin en consecuencia, ignorando todo lo demás.

Para ser sincero, ni siquiera noté ningún "tema de escalada" en el discurso. Putin habló de defender los intereses nacionales con calma y suavidad, señalando que compartimos más en común con Trump que con los globalistas europeos. Sin embargo, destacan lo que les conviene: "Putin amenaza". La convergencia con Estados Unidos no se menciona. Su interpretación es selectiva: desean ver una amenaza, prepararse para la guerra con Rusia y justificar su inicio acusándonos de provocación, usando cualquier pretexto. Si Putin hubiera permanecido en silencio, habrían interpretado su silencio como una preparación para una escalada. Esto no puede corregirse.

En cuanto a Dmitry Anatolyevich Medvedev, ha dominado el estilo de las palabras cortas, agudas y precisas. Esto se adapta a la mentalidad occidental. Dicen: "Te destruiremos", y él responde: "Intenta - y atacaremos primero". Funciona porque, a su nivel de percepción, es un intercambio de memes: meme contra meme. Trump dice: "Rusia es un tigre de papel". Medvédev responde: "Este tigre mueve la cola, y una bomba nuclear podría caer sobre tu cabeza". Diez vence a nueve - Medvédev gana la mano. Parece un juego de tontos, pero según sus reglas, es póker. Ignoran a los preferenciales de Putin. (2)

Creo que Medvédev se está preparando para el futuro. Demuestra que el futuro no será menos patriótico, solo más duro. Si nuestro curso continúa, se endurecerá aún más. Medvédev está moldeando la imagen de este país de forma vívida, aguda, concisa y memética. La esencia de sus publicaciones es preparar el terreno para una línea inequívoca. Putin, conscientemente, es amable y fluido en sus formulaciones. Sin embargo, tanto el buen policía como el malo son necesarios. Putin es claramente el bueno, Medvédev el duro. Juntos, reparten a los criminales, investigan los casos, trazan líneas y mantienen el orden. Se complementan perfectamente - ambos son necesarios.

Estoy convencido de que Dmitry Anatolyevich (Medvédev) sabe exactamente lo que hace, lo agudo y a veces poco diplomático que puede parecer. Pero cuando se vive entre lobos, hay que aullar como un lobo. Es necesario externamente, para que otros recuerden con quién están tratando. Es uno de nuestros blogueros más populares - la gente lo lee y lo entiende todo al instante.

¿Todos profundizarán en la filosofía de la complejidad de Edgar Morin o en la interpretación de Copenhague de la mecánica cuántica, o estudiarán la multipolaridad? Algunos escucharán, pero para el resto - los demasiado perezosos para pensar - el blog de Medvédev revela la verdad. Para la persona corriente, todo queda claro: en Rusia, estamos por encima de todo, hasta el final - "¡Ríndete, enemigo, congelaos y tumbaos!"


Presentador: Los resultados de las recientes elecciones inevitablemente afectarán la vida de esos países y nuestras relaciones con ellos. Empecemos por Georgia, donde el partido gobernante Sueño Georgiano tuvo un desempeño seguro en las elecciones municipales, recibiendo oficialmente más del ochenta por ciento de apoyo. Quizá sea una pregunta ingenua o simplista. En tiempos recientes -especialmente tras las elecciones- la situación ha estado acompañada de disturbios. Algunos hablan de protestas, otros de manifestaciones. En resumen, la gente sale a las calles con banderas de colores azul-amarillo y azul-blanco familiares. Son viejos esquemas - ideados hace veinte, treinta, cuarenta años para desestabilizar gobiernos indeseables. Esquemas occidentales usados en diferentes países, aunque últimamente menos efectivos. ¿O estoy siendo ingenuo?

Alexander Dugin: En primer lugar, tienes razón: la movilización de la "sociedad civil" para tomar el poder o derrocar regímenes no deseados ha sido una táctica que ha funcionado durante décadas, con éxitos variables. Es un arma poderosa de nuevas tecnologías sociales y políticas. No se trata tanto de crear estructuras de oposición como de movilizar elementos libres de la población: los locos, los predicadores callejeros y las personas que han cambiado su orientación sexual. Son fragmentos mercuriales, átomos dispersos de la sociedad - inútiles para la política constructiva e incapaces de representar una posición coherente. Su número sigue creciendo porque la cultura occidental desestabiliza deliberadamente la conciencia.

Estas masas desarraigadas y mentalmente débiles -multitudes caóticas- se convierten en un instrumento serio de la gran política. Sacuden las sociedades, desestabilizan los estados, y entonces llegan fuerzas genuinas sobre sus hombros - fuerzas que toman el poder y no lo abandonan.

Una vez que cambia el régimen, estas multitudes se dispersan - no exigen nada, no son nadie. Son la basura de las grandes ciudades liberales, no en el sentido ideológico, sino simplemente personas que viven bajo la regla de "cada uno por lo suyo". Estos átomos caóticos se movilizan fácilmente para su destrucción. Sin embargo, no exigen nada a cambio. Sobre sus hombros, se levantan marionetas liberales y establecen dictaduras. Ese fue el caso del Maidán en Ucrania y, en gran medida, también en Francia. En cuanto los liberales toman el poder, lo mantienen firmemente. Las personas que movilizaron como ariete contra gobiernos legítimos y más o menos soberanos - luego las desestiman. En Georgia, esto ha ocurrido varias veces - fue una de las primeras revoluciones de colores.


Presentador: Pero eso fue hace más de veinte años.

Alexander Dugin: Sí, hace veinte años tuvo éxito, llevando al poder a un auténtico dictador y nazi, Saakashvili. Pero Georgia parece haber desarrollado inmunidad a estas revoluciones de color - ya no sucumbe. El gobierno soberano de Sueño Georgiano, inicialmente prooccidental y artificialmente europeo en su orientación -aunque débil y forzado- se ha fortalecido sin embargo en comparación con los provocadores histéricos, terroristas y nazis, en su mayoría una gran masa de esquizofrénicos georgianos. Ha acumulado experiencia y por tanto resiste.

Esto es algo peligroso - la filosofía de la complejidad. Los desechos inútiles pueden cambiar el destino de un país o el curso de la geopolítica. Los microprocesos se explotan activamente. Por cierto, en Estados Unidos, Antifa está formada precisamente por esas personas. Recientemente prohibida en Estados Unidos, se disfraza de "antifascista", pero es una organización ultraterrorista que etiqueta a liberales incómodos como fascistas, los ataca físicamente, los acecha, denuncia, edita Wikipedia y mata - como ocurrió con Charlie Kirk. Esto es peligroso, porque estas personas están mentalmente inestables y caen fácilmente en la violencia física.

Pero Georgia tiene inmunidad. Se han formado anticuerpos. Sueño Georgiano ha madurado. Ha aprendido a gobernar el país con calma - sin tomar medidas precipitadas, resistir provocaciones y guiado por la idea de preservar la soberanía georgiana. Ha encontrado las claves: dónde detenerse, dónde actuar con firmeza, dónde ceder y dónde cambiar de rumbo. Juega este juego peligroso desde una posición de fuerza y eficiencia. Ha captado el algoritmo y lo ha dominado.

Después de Zurabishvili y las elecciones anteriores, todo parecía claro. Pero los liberales, inspirados por las elecciones amañadas en Moldavia -donde la dictadura de Sandu prohibió todo lo que desafiaba su poder y no encontró resistencia seria-, decidieron sacudir Georgia de nuevo. Esta vez, creo, no saldrá nada de esto, pero no hay que subestimar la estrategia. Funciona sorprendentemente bien: cuantos más elementos débiles tiene una sociedad, más efectiva se vuelve.

La cultura occidental fomenta su proliferación. Los inmigrantes ilegales - personas sin raíces en la sociedad, átomos libres - pueden dar fácilmente el salto cuántico de existencia marginal a fuerza destructiva. Esta manipulación del caos se ha convertido en una estrategia adoptada por potencias globales serias. Creo que las protestas en Georgia no darán resultado, pero esta amenaza constante estallará una y otra vez en cualquier sociedad que busque la soberanía.




Presentador: Lo siguiente en el horizonte es la República Checa, donde Babiš ha regresado - un antiguo líder al que algunos llaman un heraldo de cambio. Una vez más, la República Checa podría unirse a Hungría y Eslovaquia como un pequeño pero seguro bloque de naciones que priorizan sus propios intereses, mientras que las europeas y eurocéntricas quedarían en segundo plano. ¿Qué opinas de esto? Las elecciones checas han llevado al poder a un hombre que dista mucho de ser prorruso, pero su política difiere del rumbo abiertamente hostil que la República Checa ha seguido hacia Rusia en años anteriores.

Alexander Dugin: La cuestión no es si uno está a favor o en contra de Rusia - eso es secundario. Cabe destacar que incluso Polonia se inclina más hacia la soberanía. Hungría y Eslovaquia priorizan la soberanía, liberándose de la presión de las fuerzas globalistas que buscan abolirla. Su lógica es pragmática, basada en el interés nacional: moldean su política exterior -incluidas las relaciones con Rusia- en función del principio «Hungría primero, Eslovaquia primero», no «la Unión Europea primero».

Orbán y Fico no son políticos prorrusos: son soberanistas que persiguen consistentemente intereses nacionales. Un soberanista similar ha llegado al poder en la República Checa. Incluso Polonia, a pesar de su hostilidad hacia nosotros, se está moviendo en esa dirección.

Recomiendo leer la monografía del destacado pensador contemporáneo Alexander Bovdunov, dedicada al proyecto La Gran Europa del Este - su tesis doctoral transformada en una obra académica. Hace varios años, antes de que estos procesos se hicieran visibles, demostró que Europa del Este constituye una formación geopolítica independiente, distinta de Europa Occidental. Esto se aplica a todos los países de la región: Rumanía, Bulgaria, Polonia, Hungría, Eslovaquia, República Checa e incluso Austria.

El proyecto Gran Europa del Este de Bovdunov anticipaba la ola de revoluciones populistas que llevarían al poder a los soberanistas - por medios democráticos o menos democráticos - y que esto ocurriría más rápido en Europa del Este que en Occidente. Esta región surgirá como un polo independiente: por un lado, europeo - cerca de Francia, Alemania, Inglaterra, España e Italia - y por otro, cerca de nosotros. Es una región intermedia, una especie de puente. La zona de la Gran Europa del Este podría convertirse en una palanca clave en el gran equilibrio geopolítico europeo y euroasiático.

Los países pequeños que adoptan esta línea estratégica -que Bovdunov formuló como teoría- están viendo ahora cómo se desarrollan estos escenarios, incluso a través del ascenso de Babiš. Los soberanistas de Europa del Este la transformarán gradualmente en una entidad civilizacional autónoma.

En mi propia obra Noomakhia, dos volúmenes están dedicados a Europa del Este - tanto eslavos como no eslavos. Aunque no traté directamente la geopolítica, exploré las identidades culturales de estos pueblos. Es un mundo único. Serbia es otro ejemplo vívido de soberanismo.

Poco a poco, si aceptamos que los soberanistas pueden mantener una postura crítica hacia nosotros, esta imagen se volverá dominante. El problema no es su actitud hacia Rusia, sino la actitud de los líderes polacos hacia el pueblo polaco, los líderes checos hacia el pueblo checo y los líderes serbios hacia el pueblo serbio. El tema es la soberanía.

La ola soberanista en Europa del Este conducirá a la formación de una comunidad independiente. Nos interesa esto. Sin embargo, esto no significa que trabajen para nosotros ni que deban ser rusófilos. Su lógica es diferente: buscan la independencia y buscan actuar únicamente en interés de sus propios estados. Y tienen buenas razones para ello.

Creo que las fuerzas populistas y nacionales triunfarán antes en Europa del Este que en Occidente. En Alemania, la AfD está ganando en todas partes de la antigua RDA y Prusia Occidental - regiones menos dominadas por el totalitarismo liberal, donde las fuerzas patrióticas son más fuertes. Esta parte de la Alemania unificada también limita con Europa del Este (Prusia puede considerarse parte de Europa del Este o Central).

Es un proyecto sumamente interesante. Lo que se está desarrollando en Europa del Este es una tendencia estable, no una serie de arrebatos aleatorios ni obra de tecnólogos políticos. Es la lógica del proyecto Gran Europa del Este, que adopta una forma geopolítica real.

(Traducido del ruso)

* Notas:

1 Nota del traductor: MGIMO (Instituto Estatal de Relaciones Internacionales de Moscú) es la universidad de élite rusa para diplomacia y asuntos internacionales, supervisada por el Ministerio de Asuntos Exteriores.

2 Nota del traductor: Preferans es un juego de cartas ruso tradicional conocido por su complejidad estratégica, usado a menudo metafóricamente para sugerir una planificación profunda y metódica en lugar de movimientos simples o impulsivos.

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Fuentes de consulta para este post:

05 diciembre 2025

El cómo Occidente ha planeado destruir Rusia desde hace siglos (10)


         Operation Z (Russia)

 por Tito Andino

Resumen de artículos recopilados de
este blog y de fuentes de actualidad.




Reiteramos hasta el cansancio que esta serie de Occidente contra Rusia es una recopilación y resumen de decenas de artículos de destacados analistas internacionales. Se insiste también que las fuentes de consulta provienen de medios corporativos de la derecha tradicional y otros son investigaciones de la denominada “izquierda radical” (medios alternativos); por lo mismo, debe descartarse un sesgo o dedicatoria política para favorecer algún interés. Lo que aquí aparecen son hechos históricos y contemporáneos fáciles de comprobar. Son hechos del momento que -lamentablemente- siempre estarán vedados por los grandes cadenas de "información".

Historia y no propaganda

Parte X
Estadillos por la "paz", Putin y Occidente.
Reflexiones finales

Las actuales “propuestas” de paz de Occidente siempre tendrán un objetivo, apaciguar a Moscú con algunas concesiones territoriales, probablemente todo el Donbás dadas las actuales condiciones sobre el terreno, evitando que regiones como Odessa, Nikolaev y Dnipro, que formaron parte de Novorossiya (imperio ruso) retornen bajo control ruso, eso sería una catástrofe aún mayor para la OTAN, que hipotéticamente quedaría privada de acceso al Mar Negro. No obstante, al mismo tiempo, la OTAN seguirá apostando a otros actores, una resentida y rabiosa Polonia, por ejemplo, que puede convertirse en la nueva punta de lanza militar de la UE, para ello la están armando hasta los dientes. El conocido analista internacional Pepe Escobar dijo que "cualquier 'negociación' hacia la 'paz' de hecho enmascara un impulso para posponer, solo por un tiempo, el plan maestro original: desmembrar y destruir Rusia".

Las circunstancias del momento han conseguido que los neoconservadores globales y los fascistas patrocinadores corporativos de Wall Street y su séquito de la eurozona, que no tenían ninguna intención de ceder jamás en negociaciones ‘absurdas’ para acabar pacíficamente con la guerra, ¡finalmente se ven obligados a sentarse a “negociar” - y no todos! (las élites europeas que gobiernan la eurozona no quieren oír hablar de paz) - Observamos como la prensa, con todo el resentimiento y amargura del caso no tiene otra alternativa que ir “informando” al respecto: Negociar la “paz”, propuestas de paz de Occidente que Rusia rechazará porque, según los medios, Rusia quiere la guerra. 

Por el momento - insistamos en ello - solo por el momento, EEUU y UE/OTAN se ven forzados a detener su centenario objetivo de destruir, dañar o debilitar a Rusia, pero el plan siempre permanecerá sobre el tablero. Evidentemente, no han logrado dañar a Rusia, si saldrá debilitada es algo que podrá apreciarse luego del fin del conflicto, habrá que ver las repercusiones en la economía rusa de posguerra, algunos expertos piensan que Rusia puede entrar en una especie de recesión, ya que, por ejemplo, su industria militar solamente está produciendo para usarse en el conflicto, siendo muy poco lo que se destina para exportaciones… ya veremos.

Esta es la entrega final de la serie titulada: “El cómo Occidente ha planeado destruir Rusia desde hace siglos” (Historia y no propaganda) Es redundante, pero se insiste en que el conflicto ruso-ucraniano es el resultado de la provocación e intervención de la OTAN a través de su proxy de turno: Ucrania.

No pretendemos dar vueltas en las explicaciones de siempre. El actual conflicto es consecuencia de la expansión de la OTAN que ha negado sus propios compromisos y promesasno expansión de la organización hacia el Este, esa expansión es una amenaza directa a la seguridad de Rusia, cuyas fronteras son demasiado grandes para ser defendidas. El politólogo internacional Thierry Meyssan señala que “para expandirse en Ucrania, la OTAN apoyó a los grupos neonazis que había puesto en el poder y que han instalado sus leyes en este país. A esto se ha sumado el resurgimiento de un supuesto conflicto de civilizaciones entre los valores europeos y asiáticos. No habrá verdadera paz mientras Occidente no respete su propia palabra”.


"El señor capital y su séquito", del artista M. Semenov. (Revista Krokodil No. 27, 1961)


El mundo “basado en reglas” opera solo para el resto, no para los Estados Unidos y sus socios de la OTAN. En un magnífico ensayo de febrero de 2025 (“Los Occidentales y el conflicto en Ucrania”) Meyssan resume esta larga disputa.

La expansión de la OTAN hacia el Este y la Doctrina Brzezinski empezó a aplicarse tras la caída del Muro de Berlín (9 de noviembre de 1989). George Bush (padre) dijo que no tenía intención de intervenir contra la URSS en ese momento; los alemanes aseguraban, a su vez que, "los cambios en Europa del Este y el proceso de unificación alemana no deben conducir a un ataque a los intereses de seguridad soviéticos" (Hans-Dietrich Genscher, ministro de Asuntos Exteriores de Alemania), descartando que la OTAN se expanda hacia las fronteras soviéticas.

Alemania, Estados Unidos, Francia y Reino Unido hicieron repetidos compromisos de no expandir la OTAN hacia el Este. El Tratado de Moscú (12 de septiembre de 1990) asumía que en la Alemania reunificada no habría bases de la OTAN en el Este de Alemania. Diversas cumbres, como las Conferencias sobre Seguridad y Cooperación en Europa (CSCE), en reiteradas ocasiones, coincidieron en evitar la desconfianza y la unidad europea, incluida Rusia. Se decía que ya no eran enemigos, todos somos “socios”, decían, al punto que Rusia solicitó ingresar en la OTAN… Pero, ya en 1995 Bill Clinton señaló que “la OTAN no excluirá automáticamente a ninguna nación de la membresía… Al mismo tiempo, ningún país externo podrá vetar la expansión”. Rusia no dijo nada. Sin embargo, aquí sucedió algo fundamental: “Se firmaron tres memorandos, incluido uno con la Ucrania independiente. A cambio de su desnuclearización, Rusia, Reino Unido y Estados Unidos se comprometieron a abstenerse de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de Ucrania”. La trampa fue que los rusos ya no podían impedir que los estados soberanos entren en alianzas y no tomaron medidas para su seguridad.

Llegaron las guerras en Yugoslavia, la OTAN anunciaba que se preparaba la adhesión de la República Checa, Hungría y Polonia y se consideraba a Eslovenia y Rumanía. En 2004, Bulgaria, Estonia, Letonia, Lituania, Rumanía, Eslovaquia y Eslovenia se unieron a la OTAN. En 2009, fue Albania y Croacia. En 2017, Montenegro. En 2020, Macedonia del Norte. En 2023, Finlandia, y en 2024, Suecia. Todas las promesas se habían roto.

Lo inevitable llegó, en 2014, Estados Unidos organizó otra más de las famosas “revoluciones de colores”, esta vez en Ucrania, instaurándose un régimen (con mucho componente neonazi) que se mostró públicamente agresivo contra Rusia (con todo lo que ya es público) y el inevitable conflicto iniciado en febrero del 2022. Occidente adoptó medidas coercitivas unilaterales, las "sanciones". De pronto Rusia dejó de ser Europa, era Asia por decreto.

La guerra por poder ha sido desatada por Estados Unidos y sus cómplices desde 2014, se puede afirmar que no es una guerra convencional, EEUU/OTAN ha hecho -incluso- uso de los grupos terroristas islamistas para realizar el trabajo sucio, Ucrania no es una excepción, tampoco lo fueron naciones como Siria, Libia, Irak, etc. El territorio ruso no ha escapado a eso en el actual conflicto, Rusia ha sido blanco de acciones terroristas dentro de su territorio. “La guerra por poderes de la OTAN contra Rusia siempre fue en esencia terrorismo”, es el título de un interesante artículo presentado por la Fundación de Cultura Estratégica en marzo de 2024. ¿O es que ya hemos olvidado los cruentos atentados terroristas en Moscú, en Belgorod, Briansk y Kursk?


Caricatura soviética de 1982, (Revista Krokodil, No. 33), autor G. Lomidze. 


Mientras tanto en la “democrática” Europa se finge amnesia. Por ejemplo, el 8 de mayo de 2023, mientras Alemania echaba más brasa al fuego suministrando más armas a Kiev (Alemania lidera en Europa continental el suministro de armamento a Ucrania), supuestamente celebraba el “Día de la Liberación” (del nazismo) contradiciendo su supuesta fidelidad a “aceptar el pasado” (Vergangenheitsbewältigung), el mea culpa auto impuesto al asumir su pasado nazi. En esa fecha el alcalde de Berlín, en el Monumento Central a las Víctimas de la Guerra y la Tiranía, expresó con “orgullo” que se sentía "profundamente honrado de haber conmemorado a las víctimas de la Segunda Guerra Mundial, junto con el embajador de Ucrania en Alemania"… esto hubiese sido impensable antes de la guerra de Ucrania, el alcalde Wegner se declaró pro-ucraniano gritando: "Ucrania debe ganar esta guerra". La amnesia alemana ahora quiere negar la historia antisemita de Ucrania y su colaboración con el genocidio de los nazis, apoyando a las actuales organizaciones neonazis en el gobierno y fuerzas armadas de Ucrania. Siguiendo la “nueva” agenda antirrusa, otra señora alemana que también adolece de amnesia, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, el 9 de mayo del 2023, estuvo de festejo en Kiev con su amigo Volodimir Zelensky, dedicando un nuevo paquete de sanciones antirrusas.

El caso británico es otro parecido, su respaldo político y militar a Kiev es público desde el golpe del Maidán en 2014. No es nada secreto que los jefes de Ucrania se refieren a los militares británicos como los "cerebros" de la coalición "anti-Putin", aunque éstos últimos intentan encubrir sus acciones, planes de batalla y cobertura de inteligencia, y si de hemos de confiar en otras fuentes, además, desplegando tropas en secreto.

Sabemos muy bien que fue el Reino Unido quien bloqueó todo posible acuerdo de paz entre Moscú y Kiev en 2022, el entonces primer ministro británico Boris Johnson presionó a la administración Zelensky para que se retirara de las negociaciones y acuerdos ya pactados. (Sobre Francia, ya ni comentar…)

Expertos internacionales y rusos concuerdan que el estado británico es el más hostil históricamente hacia Rusia (no muy atrás viene Polonia y los estados bálticos, sin dejar de mencionar a Francia). El ex ministro de defensa ruso, Sergey Ivanov (autor del libro 'Genocidio nazi del pueblo de la URSS') fue consultado sobre si el plan nazi de "limpiar" a Rusia de su población sigue vigente en la Europa de hoy en día, respondió: “La 'idea', si es que se le puede llamar así, tiene varios cientos de añosEl estado más hostil a Rusia es Gran Bretaña, lleva 400 años en lo mismo: intentando limitar a Rusia, limitar su influencia, limitar su poder económico, hacer todo lo posible para que Rusia exista en la periferia europea… No importa si la política va dirigida al Imperio Ruso, a la Unión Soviética o a la Federación Rusa, sigue siendo la misma".


Un interesante fotomontaje occidental sobre el "peligro del imperialismo ruso". De los personajes, solo Vladimir Putin es ruso.


A estas alturas ya es más que evidente -excepto para los atlantistas y pro atlatantistas- que las élites del poder europeo, llámese Unión Europea y/o OTAN vienen presentando un exagerado y supuesto plan de “amenazas” rusas. Conforme serios análisis, eso no es más que un imprudente plan de supervivencia política de los atlantistas. Un excelente estudio de la ‘Fundación de Cultura Estratégica’ (abril 2025) explica que “los gobernantes elitistas de la Unión Europea son prueba del dicho consagrado de que la guerra y el militarismo son una escapatoria conveniente de los problemas internos”, desvían la magnitud de sus problemas estructurales intrínsecos que equivalen al colapso político. La UE “ha perdido su visión original como una asociación amistosa de vecinos europeos a una burocracia torpe e insensible obsesionada con la conformidad ideológica en su núcleo… La única razón de ser de la Unión Europea hoy parece buscar la derrota estratégica de un país vecino -Rusia- a pesar del enorme coste político y económico para los europeos a quienes se le niega voz a través de la propaganda interminable".

Recuerden que los recursos rusos son la fuente de supervivencia del futuro, y si Europa (UE/OTAN) no se hace con ellos… la calidad de vida, el famosos estado de bienestar social se irá al garete. Es que si nos ponemos a reflexionar en la historia, Europa, a pesar de su desarrollo y su reconocido principio ético del trabajo, sólo pudo llegar a ser lo que fue gracias al imperialismo colonial, explotando y esclavizando en sus colonias de ultramar.

El discurso del presente es un “intento desesperado de compensar su estado estancado, los burócratas y líderes políticos del bloque europeo (con algunas honorables excepciones) buscan su supervivencia política hablando de forma imprudente sobre el miedo a la guerra con Rusia”, se habla de aumentar el presupuesto militar total a 800.000 millones de euros que privará a la economía civil de recursos esenciales y servicios públicos. Para quienes conocen la verdad “el propósito oculto es intentar impulsar el decreciente crecimiento industrial de la UE. Culpar a Rusia y hablar de una guerra inminente es una forma útil de justificar este militarismo insano en lugar de abordar las causas profundas de la crisis económica, como malgastar miles de millones en una guerra por poder en Ucrania y volar gasoductos procedentes de Rusia”.

Acaso no habéis caído en cuenta que esto es una fachada cínica para coordinar-intentar una intervención militar de la OTAN en Ucrania, que, por lógica, desencadenará una escalada de la guerra a niveles incontrolables (¿uso de bombas nucleares?). Los brillantes líderes europeos, a propósito, ¿quién los eligió?, siguen apostando por una Tercera Guerra Mundial, sabotean cualquier esfuerzo de la verdadera diplomacia que actúa lejos de los escándalos mediáticos, para “parecer relevantes y creíbles”.

Aunque se debe desconfiar de Trump, no por ser Trump, sino porque él representa a los intereses de siempre en los Estados Unidos, debemos aceptar que “Trump ha admitido la futilidad de la guerra por poder y está intentando apuntalar enormes pérdidas financieras y militares mediante una diplomacia largamente esperada con Rusia. No es lo mismo para los europeos elitistas que no pueden permitirse admitir sus maquinaciones criminales en Ucrania. Están en negación. Tienen que seguir adelante para salvar su piel política y redoblar su generosidad en el juego. ¿Cómo pueden explicar a los ciudadanos europeos que han malgastado 200.000 millones de euros -probablemente más- alimentando una guerra por poder contra Rusia que ha resultado en más de un millón de soldados ucranianos muertos y millones de refugiados viviendo de fondos públicos?

Políticos europeos sinvergüenzas impregnados de rusofobia están escapando de la rendición de cuentas presentando histéricamente a Rusia como una amenaza para el resto de Europa. Necesitan hacerlo para justificar su existencia y su demanda de militarizar las economías europeas impulsando una agenda bélica contra Rusia”.

Pongámonos la mano en el corazón, hagamos la pregunta: ¿Es Rusia una amenaza para Europa?, ¿deberíamos acatar las “advertencias” de nuestros “líderes”, que sigo sin entender cómo mismo es que son elegidos? El sentido común, no los apasionamientos sectarios y políticos, nos dirá que tales temores de que Putin y Rusia están preparándose para atacar Europa es ridículo. Como dice el artículo en mención, “contar historias alarmistas sobre los monstruos rusos es necesario para justificar la militarización de la UE, que a su vez se considera necesaria como una forma de que los líderes políticos en bancarrota sobrevivan”.

El “líder” Starmer en Reino Unido, vestido con uniforme militar en maniobras con tropas, promete "luchar contra ellos en las playas (del Mar Negro)" al estilo Winston Churchill, es una parodia de la comedia británica anticuada. Mientras que Emmanuel Macron, de Francia, promete "defender el resto de Europa" de la "agresión rusa" con armas nucleares francesas, es el teatro del absurdo. Las ilusiones europeas son ridículas. Sin embargo, un tonto armado sigue siendo peligroso. (“Los gobernantes elitistas europeos están exagerando la amenaza rusa y la guerra para la supervivencia política”. Fundación de Cultura Estratégica, ver artículo completo en los enlaces a pie de página).

Más arriba mencionamos a Mr. Trump y sus deseos de que la guerra termine (conflicto ruso-ucraniano), pero el título de un artículo es más que revelador, es toda una doctrina nacional: “Trump no lucha ni por la paz, ni por Ucrania, y mucho menos por Rusia, sino por la supervivencia de Estados Unidos”.

En resumen. Donald Trump no es un pacificador. Trump, en realidad, es solo un actor secundario en este gran cambio. Lo que Trump está escenificando es el intento desesperado de un imperio por salvarse, es la piel cambiando su máscara Sus posturas electorales y poselectorales son simplemente un teatro de crisis donde intenta transformar la derrota estratégica de Estados Unidos en una oportunidad para la reconquista interna. Es el síntoma de un imperio que se observa a sí mismo marchitarse en el espejo del mundo y ya no puede soportar su propio reflejo. Cuando Trump proclamó que "pondrá fin a la guerra en Ucrania en 24 horas", no está predicando la paz; predica la supervivencia de una América fracturada y fragmentada, atrapada en el vértigo de su propio declive. Detrás de la retórica simplista del "negociador" se esconde el pánico de una nación que percibe que el centro del mundo se desplaza inexorablemente de Washington hacia Moscú, Pekín y los BRICS ampliados. (Leer el artículo completo en las notas a pie de página)


Caricaturas del artista británico Bob Moran (2017)


Ya que hablamos de Estados Unidos, dejando a Mr. Trump a un lado, es necesario traer a colación un tema muy controversial, pero del que existe evidencia documental que puede ser consultada en las mismas notas referenciales de este blog que les redirecciona a la fuente original.

¿Recuerdan a la famosa Rand Corporation y su informe de cómo destruir Rusia? (2019). La misma organización lo resumió en una frase: "Sobreextender y desequilibrar a Rusia". Aquí unos cortos extractos (por favor consulte la fuente si desea dar lectura al artículo completo).

Obliga al adversario a expandirse imprudentemente para desequilibrarlo y luego destrúyelo. Esto no es la descripción de una fortaleza de judo, sino un plan contra Rusia elaborado por la Rand Corporation, el think tank más influyente de Estados Unidos. Con un equipo de miles de expertos, Rand se presenta como la fuente más fiable del mundo para inteligencia y análisis político para los líderes de Estados Unidos y sus aliados. La Rand Corp se enorgullece de haber contribuido a la elaboración de la estrategia a largo plazo que permitió a Estados Unidos ganar la Guerra Fría, obligando a la Unión Soviética a consumir sus propios recursos económicos en la confrontación estratégica.

Es este modelo el que inspiró el nuevo plan, “Rusia sobreextendida y desequilibrando. Evaluación del impacto de las opciones que imponen costes”, publicado por Rand (Acceda al documento completo de RAND, mayo 2019, en las notas a pie, junto al enlace de este resumen). Manlio Dinucci señala al respecto:

“Según sus analistas (de la RAND), Rusia sigue siendo un adversario poderoso para Estados Unidos en ciertos sectores fundamentales. Para hacer frente a esta oposición, Estados Unidos y sus aliados tendrán que seguir una estrategia conjunta a largo plazo que explote las vulnerabilidades de Rusia. Así que Rand analiza los distintos medios para desequilibrar a Rusia, indicando para cada uno las probabilidades de éxito, los beneficios, el coste y los riesgos para Estados Unidos.

Los analistas de Rand estiman que la mayor vulnerabilidad de Rusia es la de su economía, debido a su fuerte dependencia de las exportaciones de petróleo y gas. Los ingresos de estas exportaciones pueden reducirse reforzando las sanciones y aumentando las exportaciones de energía de Estados Unidos. El objetivo es obligar a Europa a reducir su importación de gas natural ruso y reemplazarlo por gas natural licuado transportado por mar desde otros países…”. Etc, etc. Eso es lo que hemos visto desde febrero de 2022. Recuerde, el informe fue presentado en 2019.

Bien, ahora se intenta ocultar que fue EEUU quien organizó todo este conflicto, obligando a Europa a seguir sus directrices, tras el fracaso Trump quiere terminar el conflicto, pero los orgullosos europeos se niegan, temen quedar en ridículo, de allí las historias de la amenaza rusa, del resurgir de los comunistas y otras chorradas. Nada de esto es novedad.

 

Estas dos caricaturas las presentamos hace algunos años en otro post. Las volvemos a colocar aquí, ya que su analogía histórica es perceptible en el presente. Los colores de los dibujos son premonitorios sobre el papel de la OTAN en Ucrania. Las ilustraciones fueron diseñadas en 1964 por el artista ucraniano soviético Mark Abramov, mundialmente conocido como MOA. A la izquierda: "Dentro de la cocina de Berlín"; y en la derecha: "Curso Intensivo".



La historia nos viene relatando una serie de invasiones occidentales a Rusia (lo hemos analizado a lo largo de esta serie de artículos), poco reflexionamos que todas ellas tuvieron un carácter destructivo que sus consecuencias siguen reflejándose en el presente, sobre todo en la tasa de natalidad rusa (Rusia tiene un déficit de crecimiento poblacional, no por control de la natalidad sino por su excesivo número de víctimas en las cruentas guerras en que se ha visto inmersa). Hay quienes aseguran que fueron las potencias occidentales las responsables de millones de rusos muertos y la destrucción de tierras productivas a lo largo de dos siglos. Y hay un patrón que se repite: “Todos atacaron Rusia a través de Ucrania. Esto se conoce en círculos históricos como un patrón”.

Inexorablemente la historia se repite, en la actualidad es la OTAN quien viene expandiéndose peligrosamente, no como una organización defensiva, todo lo contrario. Rusia intentó frenar esto, a través de la diplomacia, incluso sabemos que es verídico que en el año 2000 se propuso la entrada de Rusia en la UE, pero fue rechazada. En 2001, Vladimir Putin propuso la entrada de Rusia en la OTAN y fue nuevamente rechazado… la OTAN siguió expandiéndose. No es leyenda el hecho de que Putin contactara con George W. Bush a quien propuso que Estados Unidos, Rusia y Europa crearan conjuntamente un sistema de defensa antimisiles, Putin recordó que "al final simplemente nos dijeron que nos largáramos".

En la Cumbre de Bucarest (2008), la OTAN aceptó conceder lo más pronto posible la membresía de Ucrania y Georgia aprovechando que desde hace mucho Rusia no decía "Nyet (NO). Pero esta vez respondieron: “Nyet es Nyet", puesto que eso solo significa una amenaza militar. En febrero de 2010, Rumanía aceptó el despliegue del sistema de misiles THAAD SM-3 con el pretexto de proteger Europa de los misiles balísticos intercontinentales iraníes… Además, esas baterías pueden lanzar misiles Tomahawk con cabeza nuclear a 35 minutos de Moscú… Llegó el turno de expandirse a Ucrania en 2014, tras el golpe de estado del Maidán que facilitaría poder ejecutar el plan de desplegar bases navales OTAN en Crimea. Los rusos dijeron basta! La guerra de Ucrania no habría tenido lugar si no es por las reales intenciones de EEUU/OTAN, así de simple. Historia y no propaganda, estimados lectores.

El ministro de Asuntos Exteriores Sergey Lavrov ha insistido en diversas ocasiones que son los países de Europa Occidental quienes han vuelto a "tomar las armas" contra Rusia. La hostilidad europea es latente con llamados a prepararse ante un “inminente” ataque ruso, es el mismo patrón de todos los conflictos globales anteriores en los que ha participado Europa (las guerras napoleónicas, la Primera y Segunda Guerra Mundial). Estas reflexiones de Lavrov pueden consultarse dando lectura al artículo: “La 'agresión europea' es la raíz de las tragedias globales actuales” (ver enlace en las notas a píe de página).

¿Necesitan más pruebas irrefutables?

El profesor Michel Chossudovsky (Global Research) en un documento de agosto de 2025 señalaba, citando al ex Secretario General de la OTAN, Jens Stoltenberg, sobre la polémica de ¿quién inició la guerra? Es de suma importancia lo que dice Stoltenberg el 7 de septiembre de 2023 en una presentación ante el Parlamento Europeo, el funcionario habla en nombre de la OTAN (no a título personal), para buen entendedor esa declaración quiere decir que Estados Unidos y la OTAN ya estaban en guerra desde 2014. Stoltenberg reconoce formalmente que: "La guerra no comenzó en febrero del año pasado (2022). Empezó en 2014", se confirma lo que él mismo expresó en mayo de 2023, donde decía que la guerra de Ucrania "no empezó en 2022", la guerra empezó en 2014". Se trata de un reconocimiento tácito de que Rusia no "inició la guerra" contra Ucrania en febrero de 2022. Esto está documentado, tenemos la entrevista del señor Stoltenberg con el Washington Post (ver notas a pie de página).

La prueba definitiva está ahí: ¿Quién inició la guerra? ¿Fue Rusia o Estados Unidos-OTAN? La respuesta viene de boca del señor Stoltenberg: La OTAN INICIÓ LA GUERRA en 2014, tras el golpe de estado de ese mismo año en Ucrania patrocinado por Estados Unidos.

“Sí, niños, fue Ucrania quien inició la guerra”, titula un gran artículo del Consortium News, redactado por Joe Lauria (23 febrero 2025). En esos momentos Donald Trump indignó al mundo occidental, tuvo el coraje de señalar que Ucrania inició la guerra, para no reconocer  que fue Estados Unidos. Entonces, medios como The New York Times acusaron a Trump de "reescribir la historia de la invasión rusa a su vecino". Dijo el nombrado diario que Rusia quiere “borrar a Ucrania del mapa como estado independiente, Estados Unidos se apresuró a ayudar a la nación asediada y presentó a su presidente, Volodimir Zelensky, como un héroe de la resistencia”.

Tras asumir el poder, según NYT, Trump reescribe la historia de la invasión rusa contra su vecino más pequeño. Para Trump, Ucrania no es la víctima sino la villana; Zelensky no es un Winston Churchill moderno, sino un 'dictador sin elecciones' que de alguna manera empezó la guerra él mismo y engañó a Estados Unidos para que ayudara.

CNN se unió a la crítica: "El presidente Donald Trump ha adoptado ahora plenamente la falsa propaganda rusa sobre Ucrania, volviéndose contra una democracia soberana que fue invadida en favor del invasor… Trump acusó erróneamente a Ucrania de iniciar el conflicto".

Iguales quejas recogen medios como el Financial Times, la BBC, etc. Todos los grupos mediáticos occidentales hablaron con una sola voz en contra del reconocimiento encubierto de Trump (culpar a Ucrania por algo que organizó EEUU).

Lauria insiste en la pregunta central: ¿cuándo comenzó realmente la guerra en Ucrania? La corriente principal occidental lleva a las masas a creer que comenzó el 24 de febrero de 2022, cuando el ejército regular ruso intervino en lo que ya era una guerra civil de ocho años que había iniciado en gran medida Ucrania, con ayuda estadounidense.

Al lavarse las manos, Trump apunta al presidente ucraniano Zelensky: "Bueno, llevas allí tres años ... Nunca deberías haberlo empezado. Podrías haber hecho un trato"… Desde entonces Trump es odiado por los líderes europeos; y, Zelensky acusó a Trump de difundir "mucha desinformación procedente de Rusia". Occidente no tiene otra forma más que calificar a todo esto de propaganda rusa.


La "Asistencia Económica" estadounidense a través de su existencia se refleja en este cartel de 1968. Nótese que el mensaje bien puede representar a la actual "ayuda" económica-militar a Ucrania, La obra corresponde al artista búlgaro Kirill Georgiev.



El propio presidente Joe Biden confirmó por qué Estados Unidos necesitaba esta guerra. “Sin ella, Washington no podría intentar destruir la economía rusa con sanciones, orquestar condenas mundiales en una guerra de información, ni liderar una guerra por poder terrestre para sangrar a Rusia, todo ello parte de un intento de derrocar a su gobierno”. Esas acciones iniciaron desde el surgimiento del 'Russiagate' en 2016, siendo el objetivo final de EEUU el derrocar al gobierno de Vladimir Putin y devolver el dominio estadounidense sobre Rusia de los años 90. "Por el amor de Dios, este hombre no puede permanecer en el poder", dijo Biden, el 26 de marzo de 2022, en el Castillo Real de Varsovia.

Así que, tras el golpe del Maidán (20 de febrero de 2014, Viktor Yanukóvich, presidente de Ucrania, fue derrocado violentamente), nadie puede negar que las zonas rusoparlantes del este y sur de Ucrania se negaron a reconocer al gobierno golpista, la violencia se desató por parte de las organizaciones de extrema derecha ucranianas con los incendios, represalias armadas y asesinatos en Odessa y otros lugares. Más lo duro se desató el 16 de abril de 2014 con el ataque militar ucraniano contra las dos provincias de la región del Donbás (Lugansk y Donetsk) y Estados Unidos lo respaldó.

“Así fue como Ucrania declaró la guerra y la fecha en que la hizo”, aclara Joe Lauria, pasando a describir el real papel de Estados Unidos en el inicio de la guerra, el rol jugado por John McCain, Chris Murphy, Victoria Nuland, etc. Sin embargo, siempre será discutible la forma en que Rusia salió a defender el Donbás: armas, equipos, munición, incluso personal militar (mercenarios de Wagner); desde Occidente llamaron falsamente la ayuda de Moscú a los rusos étnicos como "invasión".

Es interesante saber que Obama en 2015 dudó sobre el enviar armas a Ucrania ante el temor de la reacción rusa y aún más porque se cuestionaba: “¿Y si acaban en manos de matones? Obama claramente se refiere a una guerra que está en curso (desde 2014), no siete años después; fue demasiado consciente de que la ayuda letal a Ucrania, mientras libra una guerra civil contra los rusohablantes, provocaría a Rusia; y, Obama admite lo que todos pretenden hacerse de la vista gorda, al referirse a los "matones", estaba hablando de ese gran problema en Ucrania. Por matones, Obama se refería claramente a los grupos de extrema derecha y neonazis que luchaban por Ucrania. (esta información también puede encontrarse en la edición del 10 de marzo de 2015 del NYT. Estas importantes referencias pueden ser consultadas en su totalidad en las notas a pie de página: “Sí, niños, fue Ucrania quien inició la guerra”).

La Rusia de Vladimir Putin "no es la Rusia que queríamos", declaró a CNN la subsecretaria de Estado interina de EEUU, Victoria Nuland, quien explicó que Washington quería un líder dócil en el Kremlin que "occidentalizara" el país.

En febrero de 2024, la señora Victoria Nuland (misma entrevista a CNN) aseveró que: "Putin ha destruido su propio país" interviniendo en Ucrania y que Estados Unidos "seguirá apretando la soga sobre él" (es lógico a través del suministro de armas y la imposición de sanciones económicas). También se lamentó que Rusia no se haya “occidentalizado”, que sea “europea”, “eso no es lo que ha hecho Putin", como querían en EEUU y como pretendió ser su predecesor Boris Yeltsin, aquel que vendió Rusia al mejor postor a inicios de los años 90.


Parte Final

Izq. obra de Piotr Krivonógov: ‘Capitulación de las tropas nazis en Berlín’ (1946), Museo Central de las Fuerzas Armadas. Derecha: Konstantín Antónov y su obra: ‘Vencedores’ (1985) Museo de la Victoria.


Llegado el siglo XXI el presidente Vladimir Putin consolidó su posición de líder de la Federación de Rusia, desilusionó no solo a los Estados Unidos, a las potencias coloniales europeas y a grandes organizaciones internacionales, también desilusionó a los nuevos oligarcas rusos, que no sabemos con precisión si son lo mismo que la mafia rusa, la mafia ruso-israelí, o, si se trata de “entes” separados. Putin los puso a todos en su sitio (eso quedó detallado en una anterior entrega de esta saga).

Estas acciones para defender los intereses rusos fueron y siguen siendo intolerables para Occidente. Putin se convirtió en la mayor amenaza a los objetivos económicos de Occidente (quizá China ocupe ahora esa posición).

El investigador Daniel Estulin afirmaba hace muchos años que el odio a Putin y al nacionalismo ruso surge porque él terminó “con el poder de los oligarcas rusos y con la corrupción y el robo descarado que estaban acabando con el país”. Putin hizo lo que Brzezinski temía, hizo de Rusia una nación independiente, erigiéndose en una amenaza al futuro de las ambiciones geoestratégicas de Estados Unidos y la Unión Europea.

El presidente de la Federación Rusa recalca: "El objetivo occidental es debilitar, dividir y, en última instancia, destruir nuestra nación. Afirman abiertamente que, dado que lograron desintegrar la Unión Soviética en 1991, ahora es hora de dividir Rusia en muchas regiones separadas que estarán enfrentándose entre sí". (Vladimir Putin)

"La principal razón de la actual tragedia en Ucrania es la deliberada política antirrusa de Occidente colectivo, liderado por EEUU", dijo Putin en una entrevista con el diario mongol Onoodor (septiembre 2024). Expresó que EEUU y Occidente buscaron por décadas el control total de Ucrania, financiando a propósito organizaciones nacionalistas (neonazis) a quienes se les viene adoctrinando desde hace mucho en el supuesto de que Rusia es el principal enemigo de Ucrania. El odio hacia Rusia se convirtió en la ideología oficial de Ucrania, país que se transformó en el arma de la lucha contra Rusia (Putin: "La principal razón de la tragedia en Ucrania es la política antirrusa de Occidente", ver notas a pie de página).

En una entrevista televisada (programa ‘Moscú. Kremlin. Putin’, Canal Rossiya-1, 26 febrero 2023), el presidente ruso, expresó que Occidente tiene por objetivo disolver a Rusia y es cómplice de los crímenes de Kiev por suministrar armas a Ucrania. El objetivo es el conocido, “dividir a Rusia en partes y ponerlas bajo su control”. Pero van más allá, Occidente busca disolver a Rusia y a los demás países que formaron la Unión Soviética. “… luego, quizás, nos aceptarán en la llamada familia de los pueblos civilizados, pero solo por separado, cada parte por separado”, afirmó Putin.

La prensa pro-atlantista y, en general, Occidente han querido vender el mito de que el mundo teme a Rusia, cuando la realidad es que Occidente ha creado esa propaganda, los evidentes argumentos esgrimidos en estos 10 capítulos sobre la temática así lo señalan. 

Putin ha expresado en diversas ocasiones que: No hay países hostiles hacia Rusia, hay élites hostiles. "No tenemos idiomas hostiles, ni siquiera tenemos países hostiles, solo tenemos élites hostiles, en algunos países, que luchan contra Rusia desde hace siglos, no solo hoy, para debilitar al país porque creen que es demasiado grande. Se sienten amenazados por un país tan grande como Rusia". Insiste que a pesar de todo eso, Rusia no quiere perder el contacto con el mundo y la economía occidental,  pueden beneficiarse mutuamente a pesar de los esfuerzos de las élites hostiles. "Estas élites gobernantes están tratando de aislar a Rusia, está claro que nada funciona, todo el mundo lo sabe".

Son muchos los analistas en Occidente que confirman que son sus élites quienes cultivan el miedo porque con sinceridad nadie en el mundo considera a Rusia una "amenaza". "El mundo no está en peligro por Moscú", señaló el experto en guerra psicológica y antiterrorismo del Ejército de los EEUU y del Departamento de Estado. Scott Bennett. Y si "el mundo no está amenazado por Rusia, el mundo no teme a Rusia. Esa es la realidad. Occidente ha creado esta propaganda, en particular Estados Unidos… el epicentro son los republicanos en Washington. Están inventando esta fuente de mentiras sobre Rusia y las difunden para envenenar las mentes de la gente en Europa. Y creo que solo (ese continente) es susceptible de ello. Ni África ni Asia beben de esa fuente de mentiras y muerte", indicó Bennett. (declaraciones a la prensa en el marco del Foro Económico Internacional de San Petersburgo -SPIEF- junio 2024),

El presidente Putin ha insistido que son "las élites occidentales quienes se esfuerzan en castigar a Rusia, aislarla y debilitarla" (entrevista del 14 mayo de 2024, a la agencia china 'Xinhua'). "Han impuesto casi 16.000 sanciones ilegítimas unilaterales contra nuestro país. Amenazan con desmembrar nuestro país. Intentan apropiarse ilegalmente de nuestros activos extranjeros" (intentos de la UE para confiscar miles de millones de activos rusos congelados en “beneficio” de Ucrania).

El rol de las élites occidentales ha sido siempre el de querer prosperar a costa de otros, expresó el mandatario ruso. Un principio de igualdad y confianza (a pesar de mucho tiempo de desconfianza mutua) se ha alcanzado en la actualidad con China y ese es el ejemplo que no quiere seguir Occidente. El respeto mutuo por los intereses de cada nación soberana contrasta con las actitudes occidentales hacia otras naciones. "Las élites occidentales lideradas por Estados Unidos se niegan a respetar la diversidad civilizacional y cultural y rechazan los valores tradicionales centenarios", y "han usurpado el derecho a decirle a otras naciones con quién pueden -o no deben- hacer amigos y cooperar". Buscan garantizar su bienestar a costa de otros estados, como en los viejos tiempos, y recurren a métodos neocoloniales con ese fin", concluyó Putin.

Insistamos en las esclarecedoras palabras del presidente de Rusia: Rusia no tiene países hostiles, hay élites hostiles en esos países. A pesar de ello, "hay muchos logros, incluso con esos países que hoy llamamos hostiles" (Putin, reunión con trabajadores en la región de Tver, Rusia, marzo 2024). "Ya hemos demostrado que sabemos cómo estar juntos, defendiendo la libertad, soberanía y seguridad de Rusia, defendiendo nuestros valores, tradiciones, historia y cultura, actuando según la conciencia y la verdad, según la justicia".


V. Zhelobinsky, en "Nuestro Objetivo - Paz!", 1967


EPÍLOGO

Es evidente el hecho de que la guerra en Ucrania continuará, a pesar de que se “discuten” términos por la “paz” a iniciativa unilateral de la Casa Blanca (no de los Estados Unidos), la administración Trump no ve salida posible a un triunfo de la coalición de los “dispuestos” (UE/OTAN) éstos últimos plantean fuerte resistencia a un posible acuerdo que ponga fin al conflicto, pretendiendo ignorar la existencia de una implacable corrupción del gobierno de Ucrania que va siendo desenmascarada ante el mundo. ¿Por qué en la UE no se pronuncian al respecto? ¿tal vez hay complicidad en el desvío de fondos? Todo ello solo demuestra que el conflicto fue una operación criminal de guerra delegada por las élites occidentales.

Un inicial plan de paz de “28 puntos” elaborado de manera unilateral por Estados Unidos nació envenenado para todos (al inviable), la única razón es que pretendía ocultar la vergüenza de la mano negra de EEUU en esta guerra. Ese plan fue filtrado antes de presentarse, fue modificado por el señor Zelensky de Ucrania en un burdo intento de chantajear a Rusia. Zelensky -asesorado por sus amigos del trio británico, alemán y francés- entre otras cosas, sugirió congelar o detener los combates en las líneas de contacto en el frente; eliminó del plan original el punto de la no expansión de la OTAN, expresando que la OTAN desplegará tropas en Ucrania… si hay guerra… También se habla en el plan modificado por Zelensky sobre el destino de los activos rusos congelados por los europeos, exige que Rusia acepte cual va ser el destino de esos fondos (incautación definitiva). Zelensky eliminó del "plan de paz" el apartado que contempla una auditoría de toda la ayuda internacional recibida por Ucrania, impidiendo que se investigue la corrupción, el régimen de Kiev eliminó todos los requisitos de revisión de gastos. Curiosamente Zelensky quiere establecer una amnistía total para todas las partes por acciones cometidas durante la guerra.

Nada de esto tiene sentido para Rusia, ya ni siquiera revisarán ese "plan", a pesar de que al principio de la propuesta estadounidense Putin dijo que puede ser discutido como punto de partida para llegar a un consenso en búsqueda de la paz. Tampoco es que el "plan" haya sido compartido con Rusia, que inició la operación militar precisamente para impedir que la OTAN se despliegue en UcraniaEstos días los delegados de Trump visitaron el Kremlin y Zelensky -en esta ocasión- no fue informado sobre lo tratado.

 Lo que si tiene sentido es la intención europea de que la guerra siga prolongándose por mucho tiempo, para desgastar a Rusia, pero Ucrania ya no tiene con que combatir y solo se sostiene por el respaldo financiero y armamento de la OTAN. EEUU ha sido claro, se acabó… ¿será cierto?, mientras prepara un nuevo borrador para un acuerdo de paz... ¿lo permitirá la UE y Ucrania?

Por otro lado, el escándalo de los “drones” rusos sobre Europa va divulgándose cada vez más en países de la eurozona, los atlantistas dicen que la guerra en Europa es inminente a partir de 2028, probablemente será el último verano de paz, dicen. Que Europa debe armarse con más aviones, tanques, fusiles, etc, “necesitamos equiparnos” expresa Pistorius, ministro de defensa alemán; pero, ¿por qué con esos “juguetes”, que no son rival ante la tecnología militar rusa de misiles? No olvidemos que Europa posee una abundante disuasión nuclear que técnicamente impedirá cualquier “plan belicista” ruso. La revista alemana “Sternhabló sobre la falsedad del escándalo de los drones rusos sobrevolando aeropuertos alemanes, muy clara la revista, son mentiras y patrañas para animar a nuevos contratos del gobierno con las empresas armamentistas alemanas de las que el señor Merz fue socio y funcionario anteriormente.

¿Para qué más tanques y bombas? … todo es por negocio, son planes de un grupo de psicópatas apoderados del control de Europa, quienes auspician la corrupción porque temen que la guerra en Ucrania llegue a su fin, cesando el flujo de dinero. Agilizar la compra de armamento que no sirve de nada ante Rusia, llevará a la pobreza absoluta de Europa. Hay quienes creen ver en esa decisión de proveerse de más armas para un posible control en el futuro de la propia empobrecida población europea, que sin duda alzará la voz. Sí, estamos ante un contundente caso de corrupción en Europa, dirigido por “nuestros” líderes que son gente de negocios con vínculos con las empresas armamentistas y la bolsa de valores, una mafia bélica que desvía fondos públicos, el dinero de los europeos para provecho de su grupo.

¿Hace falta preguntarnos a dónde van esos recursos? No necesariamente todo va a manos de los industriales de la muerte, más una cosa es cierta, la señora Van der Leyden quiere más dinero, sin control, sin fiscalización, ¿a dónde se redirige el dinero, a más de sus socios en Ucrania? El dinero se deposita en dudosas cuentas controladas por europeos quienes se benefician del sistema de corrupción de Ucrania, los “líderes” europeos están involucrados, se reparten los dividendos del fraude. Los pedidos de armas no cesan, la capacidad de producción no da abasto, las industrias armamentísticas no se bastan para los pedidos, a pesar de que no se ve las armas. La "norma" dice, primero pagas, luego veremos cuando te entregamos… La realidad de ese movimiento financiero es que no hay armas, lo que hay es corrupción.

La fórmula de desviar la atención del público es ya clásica, intimidando a la población con la “amenaza rusa”. Son solo gastos y más gastos sin fiscalización, estamos ante un evidente caso de corrupción en favor del complejo militar industrial y sus socios de la política dirigida desde Bruselas. Y, se teme que eso no es suficiente, Europa está desesperada por robar los activos rusos con el pretexto de compensar a Ucrania. No son los únicos, la corrupción es peor en Ucrania donde se ha iniciado un proceso investigativo, se trata de un nuevo capítulo que se está escribiendo, apenas conocemos los “avances” del nuevo teledrama.

Mientras tanto, Rusia rechaza todo intento mediático sobre la “amenaza a Europa”, desde el Kremlin se ofrece -si es necesario- garantías diplomáticas por escrito, firmar que no hay ninguna amenaza contra Europa, que no existe ningún plan expansionista a costa de los países europeos (aspectos que no tienen nada que ver con la crisis en Ucrania). Dimitri Peskov (portavoz de la presidencia de Rusia) y María Zakharova, directora del departamento de información y prensa del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, al igual que el presidente Putin, vienen insistiendo que un conflicto armado entre Rusia y la OTAN es irreal, conforme alega el alemán Pistorius que lo desea a partir del 2028. Rusia no tiene planes para atacar a ningún país de la alianza, pero -es lógico-debe tomar sus medidas de seguridad. Un detalle es evidente, en Rusia no se encuentran -por más que los busquen- partidarios para una guerra con Europa, como describe Pistorius y otros enajenados atlantistas.

¿Para qué Rusia querría invadir Europa? ¿Por recursos naturales, que los tiene en abundancia? ¿En que beneficiaría a Rusia conquistar Europa? … Absolutamente en nada. Ya nos imaginamos a los rusos invadiendo la costa azul mediterránea, quizá esa invasión se haya “planificado” para controlar el sector estratégico del turismo, los bares y hoteles para que sus soldados puedan tomar el sol tranquilamente en las playas de la costa del sol, ¿será para eso que están “planeado” invadir España?... Señores, la pregunta queda planteada, ¿para qué demonios Rusia va a “invadir” Europa?

No cabe duda de quien es el agresor, Rusia está demostrando con hechos y no palabras la esencia de la verdadera diplomacia estratégica, paciencia ante tanto psicópata, esperanza de que Europa cambie de actitud, pero golpeando cuando hay que hacerlo.

Estados Unidos ha hecho gestos de haber bajado la guardia (pero siempre traicionará porque obra por sus intereses particulares), no es un secreto que se están llevando toda la industria de Europa, a la vez que ofrecen en venta más armas a los europeos para que continúen con sus guerritas de poder. No obstante, llegado el momento, es más probable que se utilicen esas armas para defenderse, NO de Rusia, sino de la pobreza y hambre a la que están llevando a todo el continente. Los atlantistas están formando nuevos organismos de inteligencia, su implementación será para controlar Europa, no contra la “amenaza” rusa. Espiar a los ciudadanos, impedir el descontrol, la protesta, la libertad de expresión, están preparando el mayor ataque contra la libre expresión y derechos ciudadanos que antaño fuera proclamado como el escudo europeo de la democracia, se implementará bajo el pretexto de regular la libertad de expresión y combate a la desinformación. La Comisión Europea planea implementar un centro de monitoreo para terminar con el contenido “falso” y desinformativo -los medios alternativos seremos las víctimas- alineando todo discurso a su favor, solo así podrán sofocar la disidencia, mediante el autoritarismo y la censura total.

Finalmente, Europa ya no domina el mundo,  ahora amenaza al mundo, habla de guerra, pretende volver a aplicar esa vieja política imperial de deshacerse de la gente indeseable en el pueblo, que mueran los problemáticos de la misma forma en que mandaron a millones de ciudadanos y trabajadores a sacrificarse en las trincheras de la primera y segunda guerra mundial, conflictos provocados por la humanitaria y altruista Europa para defender a sus monarcas … mientras los dirigentes e industriales se enriquecían con la guerra. ¿A cambiado en algo en la actualidad? No. Por ejemplo, en Francia, Macron está en su posición para seguir manteniendo los intereses de la élite, no para ayudar a un país destruido moralmente (Macron es el niño de los Rothschild) y, no se puede negar que la mayoría de ciudadanos no lo quieren en el poder.

La única esperanza es que la verdadera diplomacia, que opera detrás de las cámaras y la opulencia, en silencio, sin rimbombantes notas de prensa, pueda recomponer el actual deterioro de las relaciones internacionales creadas por los falsos “demócratas” europeos que vociferan defender a la “pura” e “inocente” Europa, una Europa cuyo legado es haber impulsado en propio territorio europeo las dos más grandes contiendas mundiales, además del brutal colonialismo y el anhelo encubierto de seguir mandando en el destino de la humanidad. Luego la “amenaza” viene de otro lado…

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