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16 mayo 2026

Los corredores energéticos y la guerra contra Irán en mapas (2)


Explicación de este mapa. La imagen muestra un mapa satírico del Medio Oriente diseñado para hacer una declaración política, sustituye los nombres de los países reales por nombres de empresas petroleras estadounidenses como Texaco, Chevron, Arco y Exxon, sugiriendo una motivación económica para los conflictos en la región. Irán está etiquetada como "New Texas" (Nuevo Texas). El texto en la parte superior, "KICK THEIR ASS AND TAKE THEIR GAS!!" (¡¡Patearles el trasero y quitarles el gas!!), enfatiza la temática de intervención militar por recursos. El mapa satírico comenzó a circular masivamente en internet a finales de septiembre de 2001, inmediato a los atentados del 11 de septiembre y cuando se declaró la "Guerra contra el Terrorismo". Se desconoce al autor individual de la imagen, pero se cree que formaba parte de una serie de bromas y contenidos interactivos alojados en servidores web utilizados por miembros de las fuerzas armadas estadounidenses, se viralizó dentro de foros y plataformas digitales de la época bajo títulos como "Future map of the Middle East".

 

Continuación de la PARTE 1


por Tito Andino

Resumen y análisis de temas de historia y actualidad 



A lo largo de su existencia este blog se ha enfocado en la geopolítica mundial, sobremanera del Oriente Próximo. Hemos señalado y establecido planes, causas y motivos para las guerras regionales que se fraguan como objetos de mera codicia de Estados Unidos y sus aliados. 

Dentro del contexto, Irán es una ecuación vital en ese juego, Irán es el caso de "destrucción necesaria" para las aspiraciones del globalismo, pero antes de llegar al país de los persas otras naciones tuvieron que ser destruidas, los casos de Irak y Siria, junto al pequeño Líbano son prueba irrefutable. La luz verde viene otorgándose a Israel desde inicios del siglo XXI (solo por analizar hechos más recientes, históricamente va más atrás en el tiempo).

Irak sucumbió en la última década del siglo XX y se mantiene inestable con la presencia de fuerzas como los kurdos y la aparición de milicias de yihadistas pro saudíes (Estado Islámico), Siria ha caído a fines de 2024; sin embargo, Israel sigue tropezando contra la inquebrantable resistencia de Hezbolá, en la práctica la única defensa que posee el Líbano, además, no nos olvidemos de la dura resistencia de los siempre revoltosos hutíes en Yemen.

En general, el verdadero proyecto de Estados Unidos para intentar rediseñar el mapa de Oriente Próximo fracasó; insistimos, lo hemos estudiado desde hace una década, volvamos a revisarlo. 

Iniciemos repasando un famoso mapa.



Mapa de remodelación del Oriente Medio, del teniente coronel del U.S Army y miembro de la Academia Nacional de la Guerra, Ralph Peters. Publicado en el periódico de las fuerzas armadas (Armed Forces Journal) en junio del 2006. El mapa fue presentado en diversos foros militares de Estados Unidos, el 15 de septiembre de 2006 apareció en el Colegio Militar de la OTAN en Roma. Se publicó como el mapa del "Nuevo Oriente Medio" en el libro de Ralph Peters, “Never Quit the Fight” (Nunca abandonar la lucha); también apareció publicado bajo el título de “Blood Borders: How a better Middle East would look” (Fronteras de Sangre: Cómo sería un mejor Oriente Medio), en la Revista de las Fuerzas Armadas del ejército de EE. UU., con comentarios de Peters. 

Ralph Peters no es un oficial cualquiera, no era un desconocido personaje, su último cargo lo ejerció en la Oficina del Ayudante del Jefe de Estado Mayor de Inteligencia, Departamento de Defensa de EEUU, es uno de los autores más importantes del Pentágono sobre estrategia para revistas militares y política exterior de EE. UU. Lo que -por supuesto- nunca se dijo es que esa remodelación del Medio Oriente se planeó para beneficiar a Estados Unidos e Israel, y, por sentado, a las grandes corporaciones energéticas multinacionales.

Obviamente el mapa disgustó a los turcos y puso en alerta a los principitos saudíes, los estadounidenses tuvieron que salir al paso, dijeron que el mapa no refleja la doctrina oficial del Pentágono y que solo se usó dentro de un programa de entrenamiento para oficiales en la Escuela de Defensa de la OTAN… el error fue irremediable.

En lo que nos interesa, en 2026, el mapa de Ralph Peters de 2006 refleja ya la intención de ROBAR TERRITORIO A IRÁN, el mapa específica la zona que se quiere robar -“independizar” en la doctrina de los EE. UU.-, curiosamente tiene mucho que ver con un territorio relacionado con campos petrolíferos. La evidencia de que el mapa era un proyecto verdadero es lo que aconteció en Irak desde 2014 con la aparición y surgimiento del Estado Islámico, Irak iba a ser dividido en tres estados, uno de esos “nuevos” estados, el Estado Shia, devora parte de Irán, precisamente su costa sudeste, la región de Khuzestándonde se encuentran las codiciadas y mayores bolsas de petróleo del país, la intención fue robar la zona más rica en recursos energéticos de Irán


Aquí una ampliación del mapa de Peters  de la zona petrolera que se intenta o se intentó robar a Irán.


Pero, los planes no siempre resultan…

El Oleoducto Baku-Tiflis-Ceyhan (BTC) fue inaugurado el 13 de julio 2006 (aunque no completamente), hoy está concluido en su totalidad. Esta autopista energética es uno de los más estratégicos del mundo, pudiendo canalizar más de un millón de barriles al día a los mercados occidentales. Solo como "anécdota" la inauguración de ese oleoducto se produjo justo antes del inicio de la guerra de Israel contra el Líbano de julio-agosto 2006.


Mapa del oleoducto BTC. (Fuente: Wiki) 


Con los años, tras la caída de Siria sigue siendo una ilusión de EE.UU/Israel poner sobre la mesa de diseño la autopista energética Baku- Israel. Por décadas ha sido la aspiración de Israel, pretender unir el oleoducto Baku-Tiflis-Ceyhan con la terminal de Ashkelon en Israel por tierra, esta conexión, además del petróleo incluiría gas, electricidad y agua hacia Israel y Asia, pero los obstáculos geopolíticos son inmensos. Hoy, Turquía está poniendo en tela de duda la sinceridad de Israel respecto a sus aspiraciones territoriales y energéticas (hasta no hace mucho eran grandes aliados). No debemos dejar de mencionar la posición iraní... Es importante enfatizar que Israel se abastece del BTC no por un oleoducto terrestre, tiene que hacerlo a través del mar. 

La operatividad del oleoducto BTC, sin duda, mejoró sustancialmente las importaciones de Israel desde el mar Caspio. Israel tiene otro proyecto: Conectar el oleoducto BTC desde Ceyhan con 4 conducciones submarinas (para transportar agua, electricidad, gas natural y petróleo) al puerto israelí de Ashkelon (el agua se bombearía desde el Tigris y el Eúfrates en Anatolia en detrimento de Siria e Irak).

Pasar esa autopista energética por tierra atravesando la actual costa de Siria y el Líbano -evidentemente- sería mucho más cómodo que la solución de hacer cuatro conducciones submarinas para salvar esos 400 km., pero es inviable por la situación conflictiva en la región, ya han logrado someter a Siria, pero el Líbano resiste de forma increíble e Irán tiene mucho que decir al respecto.

Según expertos geopolíticos esos planes pretenden convertir el Oleoducto Trans-Israel que conecta la terminal de Ashkelon (Mediterráneo) con Eilat (Mar Rojo) y sus dos principales refinerías de petróleo importado (Haifa y Ashdod) en un gigantesco nodo central de autopistas energéticas que proveerán energía a Europa y Asia. Ese es el interés para la "seguridad nacional" de los Estados Unidos e Israel, de ser el caso se pueden elaborar nuevos proyectos de autopistas energéticas, todo dependerá de como evolucionen sus guerras regionales (las guerras de EE. UU. e Israel contra Irán y otras naciones de Oriente Próximo). 


Mapa de los puertos de Eilat y Ashkelon en ambos extremos del oleoducto transisraelí (oleoducto Eilat-Ashkelon) (Eilat Ashkelon Pipeline Co. Ltd, mapa del 2013)



1. Ashkelon, terminal petrolera y muelle especial para la descarga de crudo, se conecta mediante un oleoducto con el puerto de Eilat. 

2. Eilat, situado en el Mar Rojo, sirve como punto de entrada de petróleo desde el este. 

3. Haifa, tiene una de las dos principales refinerías de Israel (Grupo Bazan), recibe petróleo para procesamiento. 

4. Ashdod, allí se encuentra la segunda refinería importante del país (Paz Oil Company) 

Todo esto solo significa una cosa, y no es progreso para la región, si debe sacrificarse las alianzas con las petromonarquías del Golfo, se hará. "Israel Primero" es una vieja consigna tanto en esa tierra como en los Estados Unidos. ¿Han meditado el por qué se está presionando a las monarquías del Golfo a entrar en guerra abierta con Irán? A más de hacer el trabajo sucio, corren el peligro de ver desaparecer toda su infraestructura petrolera, es decir su sustento, su modus de vida, ¿quién podrá reemplazarlos?... Israel, por supuesto. Quiénes estorban el camino están a la vista. Pero, también ese plan está viendo derrumbarse ante la resistencia de Irán que cuentan con el respaldado de China y Rusia. 

Estados Unidos e Israel buscan los "acuerdos" -la única forma es mediante la guerra y la ocupación territorial- para conectar el oleoducto Transisrael con el BTC que llegaría hasta el Puerto de Eilat en la punta Sur de Israel (costa norte del Mar Rojo) porque desde aquí se abre la posibilidad de enviarlo hacia el Océano Índico y los mercados asiáticos, especialmente hacia la India. La costa oriental quedaría asegurada por Arabia Saudí y las bases norteamericanas en varios puntos de su costa: Yanbú (donde acaba el oleoducto que cruza Arabia de este a oeste) y Djeda un poco más al sur. En el interior, cerca de la costa, más al sur están las bases de Taef y de Khamis Mushayt. En Yemen la base de Adén al final del mar Rojo en el golfo del mismo nombre. Al contrario, la costa oeste no está aún asegurada con la excepción de la base norteamericana en Djibuti en la salida sur del mar Rojo. Ahí tenemos conflictos e intervenciones, un zona en conflicto: Etiopía, Somalia, Sudán, etc. 

El señor Netanyahu es muy obstinado. En medio de la guerra contra Irán (2026) ha presentado otra propuesta de oleoducto. En el nuevo plan quiere enviar petróleo de Qatar/Emiratos Árabes Unidos directo al Mediterráneo, pasando por Arabia Saudita, Irak, Jordania e Israel, con lo que evita totalmente los puntos de estrangulamiento de Ormuz y Suez. Dice que desde Jordania puede hacerse otra extensión que pase por Siria, en caso de que Israel fuere el problema para los árabes. Netanyahu insta a las monarquías del Golfo exportar su petróleo sin depender de los estrechos de Ormuz y Bab el-Mandeb, a través de un nuevo oleoducto, aprovechando las infraestructuras israelíes ya existentes, hasta el Puerto de Ashkelon. Sobre el papel es una buena jugada, el proyecto evitaría que el mercado mundial se altere cuando Irán en Ormuz y Yemen en Bab el-Mandeb,se ven forzados a cerrarlo; evitaría el pago de los peajes, de consolidarse en acuerdos internacionales y los costos que conlleva atravesar el Canal de Suez. En lo económico es viable, así como sus razones políticas y de seguridad. Pero, una cosa es proponerlo y otra hacerlo….

Veamos dos presentaciones del mapa propuesto por "Bibi" Netanyahu con diferentes detalles que se complementan:



Mapa. Ruta propuesta del oleoducto de derivación de petróleo del Golfo (evitando los puntos de estrangulamiento de Ormuz y Suez). Proyecto planteado formalmente por el Primer Ministro de Israel, Benjamin Netanyahu como justificación estratégica ("Rationale") en que se aboga por la construcción de estos mega oleoductos directamente desde la península arábiga hasta los puertos israelíes en el Mediterráneo (como Ashkelon y Haifa). Han aparecido originalmente en Reuters a raíz del informe titulado "Netanyahu wants oil, gas to flow through Israel post-Iran war" (marzo de 2026). Los gráficos y la síntesis cartográfica del diseño han aparecido en diversas comunidades de análisis geopolítico y plataformas de mapas (como Binance Square y hilos especializados en redes sociales)

Aquí un paréntesis. No olvidemos que Israel necesita agua, sus ojos están siempre puestos en el rio Litani del Líbano, de allí que le resulta muy conveniente que Hezbolá los ataque para tener el pretexto de imponer una “zona de seguridad”, precisamente en el río Latani. Uno de los talones de Aquiles de Israel es el agua, este país depende casi totalmente de la desalinización del agua de mar que brinda alrededor del 80% de sus necesidades de agua potable para la población, la agricultura e industria, esa capacidad de desalinización está concentrada a lo largo de un estrecho tramo costero que es vulnerable a los modernos ataques de misiles y drones desde diversos frentes no definidos que ponen bajo potencial amenaza a la estabilidad nacional, una perspectiva real si Israel persiste en prolongar la confrontación con Irán, es el propio Israel quien convierte en objetivos estratégicos sus infraestructuras civiles.

Y -también- en el agua se mueve -“casualmente”- otro interés israelí sobre el Líbano, en el litoral mediterráneo del país del cedro, en una zona conocida como Qana, la línea de ocupación israelí coincide con la zona adyacente a las importantes reservas del campo de gas natural de Qana. Veamos bien, este punto: La zona militar de amortiguación recientemente declarada por Israel en el sur de el Líbano se extiende hasta aguas del Mediterráneo, cubriendo de facto el yacimiento de gas natural de Qana, con reservas estimadas en 100.000 millones de metros cúbicos.

Si hacemos memoria, una de las causas de la ofensiva en Gaza no era precisamente luchar contra el terrorismo, fue el pretexto para la apropiación israelí de yacimientos de gas palestinos, precisamente frente a las costas de Gaza. No se necesita ser inteligente para entender lo que Israel quiere, controlar y apropiarse de estas regiones ricas en gas natural.


Línea de ocupación israelí en la zona adyacente a las reservas del campo de gas natural de Qana - Líbano. (Fuente: Diario La Vanguardia)


Mapa de la infraestructura gasística y los depósitos de gas natural de Gaza. Fuente MrDevlar.


Probablemente hemos olvidado que en los primeros años del siglo XXI -en la doctrina estadounidense- se establecía que la destrucción de un país es el principio de un proceso tan natural como un parto. ¿Recuerdan la administración de George W. Bush?, tanto los globalizadores neo-liberales y los neo-conservadores utilizaron la denominación ‘destrucción creativa' para describir el proceso con el que pretenden crear su Nuevo Orden Mundial…

No olvidemos que las últimas guerras en Líbano, Siria, Yemen son una fase previa para destruir Irán; y, ni siquiera Irán es el objetivo final, Rusia es el deseo del “pecado” de los puritanos estadounidenses (ahora han dado prioridad al “peligro amarillo” -China-). Esta es la razón por la que es fundamental militarizar ex repúblicas soviéticas del Cáucaso, alineándoles con la OTAN, además, servirán para proteger los tramos de la autopista energética Baku-Tbilisi- Ceyhan que sale de la cuenca del Mar Caspio.

Volviendo a Irán. Los persas están entre los principales proveedores mundiales de gas y petróleo, sus reservas están entre las primeras del mundo; por tanto, es imperioso para Occidente y sus socios ejercer el control militar de Irán. La red iraní de gasoductos es la más grande de Próximo Oriente (la cuarta a nivel mundial), sobrepasa los 36.000 km. Irán ocupa una posición estratégica en el Golfo Pérsico con un extenso frente de costas en el Estrecho de Ormuz, por el que pasa el 40% del petróleo del mundo. En la práctica, no solo que puede amenazar, puede destruir los yacimientos petrolíferos en Arabia Saudita, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, de ser necesario de Irak (sobre todo las zonas dominadas por los kurdos aliados de Israel y Estados Unidos).




Como hemos puntualizado más arriba, la mayoría de las reservas de petróleo de Irán se localizan en una estrecha banda territorial en el sudeste de Khuzestán cerca de la frontera con Irak, de importancia de cara a la presente guerra (Irán ha privado a Occidente de una parte de su aprovisionamiento en petróleo provocando un incremento desmesurado en el precio, lo que repercutirá en una crisis económica global).

Su ubicación en el Caspio también hace de Irán un país geo estratégicamente importante. La zona del Caspio no sólo representa los enormes recursos energéticos que encierra; constituye también una autopista energética con Europa y Oriente Medio que resulta más barata y rápida que el canal de Suez o el mar Rojo.



Mapa de las autopistas energéticas existentes en el Caspio y propuestas en la zona. Este mapa fue elaborado por el Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEE), del Ministerio de Defensa de España. Fue editado originalmente en abril de 2011. Forma parte de un documento académico de geopolítica enfocado en las rutas energéticas de Asia Central, los gasoductos planificados en la región del Caspio y la estabilidad del corredor de transporte hacia Asia y Europa.


Reflexiones finales.

El motivo básico de la guerra no es sólo robar el petróleo y el gas iraní, es controlar esa zona crucial e impedir que Irán abastezca y contribuya al imparable desarrollo de China. Estados Unidos intenta frenar los acuerdos en materia energética de Irán y China, similares a los que estuvo desarrollando con Venezuela, pero el país de Sudamérica ha caído en el otro frente de “lucha” energética. Para ser más claros, en Venezuela no se dio una guerra, ni una invasión, fue un grupo de venezolanos en el poder que accedieron a que un grupo de fuerzas militares estadounidenses ingresen y se lleven al jefe de estado. 

Retrasar la crisis económica mundial es un factor fundamental, lo vaticinado para 2008 se cumplió, con la crisis bancaria internacional. Curiosamente, ya en 1999, el gobierno de Irán decidió cambiar parte de sus operaciones petroleras en euros, para 2006 anunciaba que abriría una bolsa petrolera para rechazar el dólar… aunque no se consolidó el programa. Cuando Venezuela sugirió en el año 2.000 la posibilidad de un cambio hacia el euro, al año siguiente se dio un golpe de estado apoyado por ya sabe quien. Ideas como esas han surgido también en Rusia que dejaría de utilizar el dólar para sus ventas de petróleo, lo que viene erosionando y provocando el hundimiento del dólar. Solo digamos hipotéticamente que la OPEP decidiera que ya no quiere dólares, eso sería el fin de la hegemonía estadounidense.

En la primera década del siglo XXI surgió la ACU -Unidad Monetaria Asiática- un sistema de pagos en Asia, al estilo del Sistema Internacional de Pagos del Banco de Pagos Internacionales -BIP-. Así, desde hace un buen tiempo se maneja la posibilidad de una creciente cantidad de contratos petrolíferos que pudieren dejar de efectuarse en dólares y, simultáneamente, muchos países pudieren deshacerse de sus reservas en dólares. La sola idea es fatal para EE. UU. e Israel, porque el dólar es la moneda más hiper evaluada del mundo, se mantiene porque esencialmente es la divisa de las transacciones petroleras.

Finalmente, retrasar y frenar el desarrollo de China sigue siendo prioritario para los Estado Unidos, Rusia ha sido dejada a un lado -por el momento-, no así por Europa que sigue viendo a Rusia como su principal rival económico, vendiéndonos la película de la "amenaza militar rusa contra la indefensa Europa".

Las sanciones económicas impuestas por EE. UU., conocidas como ‘Irán Sanctions Act’, para someter a Irán no ha funcionado en largas décadas. Desde la administración de Jimmy Carter hasta el gobierno de Donald Trump los activos congelados de Irán superan ya los 100.000 millones de dólares en casi medio siglo de guerra económica, así lo analiza un reciente estudio. Estas cifras afloraron en días pasados en la mesa de “negociaciones” (cuando operaba un supuesto alto el fuego). EE. UU. viene aprovechándose ilegítimamente de esos miles de millones de dólares de riqueza iraní, mantenidos por presión política, dichos activos corresponden a: ingresos petroleros, reservas de bancos centrales y activos comerciales, confiscaciones mediante órdenes ejecutivas ilegítimas.

Las congelaciones (sería mejor hablar de confiscaciones) se extendieron fuera del sistema bancario, las grandes corporaciones industriales y energéticas incumplieron y abandonaron contratos suscritos con Irán, muchos proyectos no se terminaron a pesar de la contrapartida económica, las inversiones iraníes quedaron varadas, hasta se llegó a retenerlos para resolver reclamaciones de corporaciones y ciudadanos estadounidenses contra Irán. En 1981 se firmó los “Acuerdos de Argel”, parcialmente y condicionado, Irán recibió apenas 3.600 millones de dólares de unos 8.000 millones acordados. El Tribunal de Reclamaciones Irán-Estados Unidos, en La Haya, es un organismo que intenta resolver disputas hasta el presente. Las campañas de presión y congelación de activos se hizo común en otras naciones aliadas de Estados Unidos para reducir las exportaciones de petróleo iraní a cero e intentar cortar todo acceso iraní a las finanzas internacionales.

Irán pudo y sigue comerciando energía a China, hace algo más de veinte años la compañía estatal China National Petroleum Corp. (CNPC) inauguró un oleoducto que va desde Kazakstán hasta el noroeste de China (en octubre 2005, China completó la compra de PetroKazakhstan Inc.). China e Irán han firmado desde hace mucho acuerdos para la prospección del petróleo y gas y desarrollo de nuevos campos petrolíferos en Irán. Pese a la ambigüedad de Pakistán, China apoyó también la construcción de un gaseoducto desde el puerto de Gwadar en Baluchistán a China, a pesar de la oposición de EE. UU.

Otro factor, importante mencionarlo, es el apoyo de todos los gobiernos de Estados Unidos al lobby sionista. El argumento de que Irán quiere borrar del mapa a Israel es una vieja manipulación mediática dirigida desde el Pentágono y secundada por los medios de desinformación occidentales, la intención de vender al mundo la idea de que Irán está gobernado por locos fundamentalistas que nos amenazan con la bomba atómica ha funcionado por la complicidad de los medios masivos de embrutecimiento global.

La verdad es que Israel no quiere la paz. La paz implica aceptar las resoluciones de la ONU, de las que se burla siempre y son aplaudidos en la Casa Blanca, Congreso e intereses privados, los llamados think thank del lobby militar-industrial de orientación sionista. Ejemplos de esas organizaciones: Project for the New American Century (PNAC); American Israel Public Affairs Committee (AIPAC); American Enterprise Institute; Center for Security Policy; Middle East Media Research Institute; Washington Institute for Near East Policy; Middle East Forum; National Institute for Public Policy; Jewish Institute for National Security Affairs; CUFI (Cristianos Unidos por Israel); y un largo etc.

Estimado lector, estas denuncias no son nuevas, tienen décadas, más, el control masivo mediático, comúnmente conocido como medios de comunicación, siguen callando el hecho demostrable de que la supuesta amenaza iraní es un fraude; han silenciado siempre los auténticos motivos de las guerras desatadas contra Irak, Afganistán, Libia, Siria, el Líbano, Yemen, etc., y ahora contra Irán.

Esos países no fueron ni son el peligro; es más, ni siquiera lo son Estados Unidos e Israel, como dijo sabiamente el fallecido Alfredo Ebid, del colectivo 'Armas contra las Guerras": 

"El peligro es el Poder Financiero y el Orden criminal que pretenden imponer las despiadadas multinacionales apátridas a través de sus principales perros guardianes: Estados Unidos e Israel". 


**********

* NOTA: Estos dos artículos han sido realizados con la revisión de los archivos de este blog y, por supuesto, con los temas de actualidad del conflicto de Oriente Próximo. Se han revisado muchas fuentes periodísticas de los medios. Pero, en general, las fuentes son las siguientes:

Remodelación de Oriente Medio según USA

Geopolítica del poder: La Ruta de la Seda

Cómo Estados Unidos llevó a cabo un robo a mano armada del suministro energético mundial y creó el petrogasdólar.

De Carter a Trump: los activos congelados de Irán superan los 100.000 millones de dólares en una guerra económica estadounidense de 47 años

El frente de la desalinización: El agua como el talón de Aquiles de Israel.

El corredor ferroviario de China a Irán burla el bloqueo naval de Trump. Irán sigue llevando la iniciativa

Más decenas de artículos de prensa de actualidad.

Los corredores energéticos y la guerra contra Irán en mapas (1)


La imagen corresponde a una sección del Atlas Catalán de 1375 sobre cartografía medieval, la ilustración es tradicionalmente atribuida a Abraham Cresques de Mallorca (no existe consenso sobre un único autor). Muestra áreas de Asia Central con representaciones de caravanas de camellos y figuras monárquicas que simbolizan los reinos y gobernantes de la época. El mapa refleja el conocimiento europeo sobre las rutas comerciales y la geografía asiática, influenciado por los relatos de viajeros como Marco Polo.


por Tito Andino 
Resumen y análisis de temas de historia y actualidad 


La Ruta de la Seda a lo largo de los siglos

Vamos a ensayar una serie de artículos sobre el tema energético como causa real de la guerra contra Irán. Iniciaremos con un repaso histórico y ciertas notas de actualidad hasta terminar con el actual conflicto de Israel/EE/ UU. contra Irán. Por favor! olvidémonos de las supuestas armas nucleares, del terrorismo, del "Eje del Mal", etc.

En varios temas anteriores ya hemos analizado los corredores energéticos, es decir, el paso obligado de oleoductos y gaseoductos por territorios “hostiles” y no hostiles. A su vez, en otras épocas estos corredores eran los caminos rústicos de un sistema clave para el comercio en general. "Geopolítica del Poder" es el título de una serie de diez artículos presentados a lo largo de los años en nuestro blog, sobre la influencia de las grandes potencias en determinadas zonas estratégicas de la geografía y, aunque viene -por derecho propio- asociado a la "Ruta de la Seda", no es frecuentemente mencionado por analistas contemporáneos.

No debe quedar resquicio de duda, desde hace algunos años presenciamos el renacer de la histórica “Ruta de la Seda”, algo que estremece a los imperios comerciales del presente, Estados Unidos y el Imperio Británico, estas potencias han venido saboteando su moderna consolidación a través de las denominadas guerras sin fin, manteniendo el caos en Lejano y Próximo Oriente, por lo que las rutas terrestres del comercio seguirán cerradas para que los intereses estratégicos y económicos de los dos grandes monopolistas del comercio mundial marítimo siga prevaleciendo (EE. UU. y el Reino Unido).

Hay historiadores que precisan una ruta más antigua que la denominada “Ruta de la Seda” que partía de China y el Lejano Oriente, ese tiempo era “El Camino Real Persa”, el sistema persa operaba activamente durante el siglo I a. C., viene a ser uno de las precursoras de la “Ruta de la Seda”; no obstante, la historia de esas rutas sigue siendo aún más remota, usando una metáfora que me gusta mucho, viene desde la más profunda medianoche de los tiempos.

Sabemos por la historia que la famosa “Ruta de la Seda” partía desde Oriente, en la remota y actual China, garantizando un camino hacia Occidente y la India, cruzando asentamientos humanos en búsqueda de relaciones comerciales y diplomáticas con otros pueblos. En general, la “Ruta de la Seda” no fue un solo camino, constituía una compleja red de rutas comerciales que culminaban exitosamente en el intercambio de bienes y, sobre todo compartía cultura entre los pueblos… pero también atraía la codicia de los guerreros.

La Ruta de la Seda, que en su día fue algo así como una globalización embrionaria, evoca ciudades míticas como Turpán, Kashgar, Samarkanda, Bujara, Bactria, Bagdad, Palmira, Antioquía, Tiro, Constantinopla… o pueblos como los tocarios, escitas, persas, armenios, hunos, tártaros, mongoles, turcomanos, varegos… El eje principal de la ruta coincidía esencialmente con el camino tomado por los linajes genéticos para entrar en Europa hace muchos milenios. A través de ella, circulaban todo tipo de mercancías: especias, telas, oro, piedras preciosas, coral, vidrio, marfil, sal, perfumes, tintes, porcelana, hierro, medicinas, opio, maderas… También circulaban ideas, religiones, filosofías, esclavos, inmigrantes, refugiados, información, genes, enfermedades, animales domésticos y semillas de cereales. Por lo general, estas mercancías se abrían paso a través de Asia Central y Oriente Medio, hasta llegar a las salidas mediterráneas europeas - es decir, las repúblicas marítimas italianas: Génova y Venecia, donde florecieron los primeros centros financieros del mundo. Otra alternativa era la Ruta de las Especias, que a través del Índico conectaba al Lejano Oriente con el Próximo Oriente (concretamente con Egipto). La figura del mercader veneciano Marco Polo es sin duda el ejemplo más emblemático de la actividad comercial que tuvo lugar desde Europa hasta China”.

Si en el pasado la “Ruta de la Seda” fue fundamental para dominar grandes territorios y obviamente comerciar, esas mismas rutas son la clave de la dominación imperial contemporánea. Sin que, muchas veces, lo hayamos percibido, los grandes proyectos de las “autopistas” energéticas -controlados por las superpotencias modernas- recrean, como un eco del pasado, la famosa “Ruta de la Seda”. Controlarla significa poder y riqueza en el actual juego de estrategia geopolítica.

Los escenarios no han variado, el método empleado es, por lógica, producto de los tiempos “civilizados” en que vivimos y las guerras constituyen -no solo en nuestros tiempos- la forma en que se intenta apoderarse de territorios clave para poder construir los estratégicos corredores energéticos. Solo a manera de ejemplo citemos un par:


Las guerras de Chechenia se encuadran en la disputa encarnizada de las grandes potencias, en las que debe incluirse a Francia, Reino Unido, Alemania, por ejercer el control de los recursos energéticos del Cáucaso y, efectivamente, controlar las redes de oleoductos en el Mar Caspio. A más de Estados Unidos y Rusia, hubo otros actores: Turquía, Israel, Arabia Saudí, China, Irán y países de la Unión Europea que rivalizan por ejercer zonas de influencia en esas regiones. 


Chechenia, si, como lo leen, Chechenia es un paso clave para el control del petróleo del Cáucaso, las guerras que azotaron la región a fines del siglo XX fueron para apoderarse de esas rutas no para dar "independencia" a los yihadistas chechenos. Chechenia no produce petróleo, pero si es un paso obligado -estratégico- para los corredores energéticos rusos y los que planean desarrollar desde Occidente. 

Otro ejemplo, la región geográfica conocida como el Kurdistán, tampoco se trata de guerras por llevar la "democracia" o independizar a los kurdos, Occidente necesita controlar esa región, porque no solo explota petróleo y conserva grandes reservas, constituye una vía natural para establecer los corredores energéticos


Un mapa de 2103 con los proyectos regionales del Kurdistán iraquí (región autónoma.


¿Por qué sigue bloqueada la Ruta de la Seda en nuestros tiempos?

Es una lógica respuesta el hecho de que los grandes imperios comerciales del mundo Estados Unidos y el británico cooperan para mantener bloqueada la ruta terrestre entre el Lejano Oriente y Europa porque, de lo contrario, su monopolio marítimo mundial colapsaría. Ese ha sido el gran punto del siglo XX y XXI.

Sería absurdo hacer todo un relato histórico, así que apuntemos algunos elementos básicos para la comprensión de la temática. Históricamente, la convergencia de intereses financieros hizo que la Revolución Bolchevique de 1917 contara con el respaldo financiero de importantes núcleos de capital en Wall Street y la City londinense. Una aparente contradicción -capitalistas financiando a sus teóricos enemigos- esto se explica bajo una lógica pragmática: el ascenso soviético sirvió para desarticular la integración de la Ruta de la Seda, estableciendo un hostil bloque que siguió manteniendo aislando a Europa de Oriente, obligando al continente europeo a estrechar su dependencia comercial y política con el eje angloamericano.

Esa dinámica fue evidente tras la Segunda Guerra Mundial, el Nuevo Orden Mundial de posguerra, una especie de “alianza” entre el capitalismo occidental y el comunismo soviético fragmentó Europa, lo que se interpreta como una “colonización bipolar”. Concomitante, el surgimiento del estado de Israel funcionó como un enclave estratégico en la intersección de tres continentes, obstaculizó la cohesión del mundo árabe y garantizó una plataforma de influencia permanente para los intereses atlantistas en el Mediterráneo. Disuelto el mundo socialista en 1991, el vaticinado "Nuevo Orden” de los centros financieros internacionales facilitó el expolio de los recursos rusos con la complicidad de los llamados nuevos oligarcas rusos. No obstante, el resurgimiento del poder soberano en Rusia hacia finales de la década de 1990 forzó un cambio de táctica.

Ante la imposibilidad de fragmentar el territorio ruso, la estrategia se desplazó hacia la creación de inestabilidad en los eslabones estratégicos de Eurasia mediante el fomento del radicalismo islámico. Este fenómeno, instrumentalizado a través de alianzas regionales como Arabia Saudí y Pakistán, ha servido para generar conflictos que siguen bloqueando las rutas comerciales terrestres. Es decir, tenemos una forzada campaña, de al menos un siglo, que dirige el comercio hacia vías marítimas -fácilmente controlables por el poder naval atlantista- y, de paso, fomenta otro tipo de economía siniestra, el tráfico de drogas en Asia Central. Así es como el eje angloestadounidense ha logrado neutralizar la autonomía geopolítica de Europa, India y China, manteniendo el control sobre los principales nodos de intercambio mundial.


Este mapa ilustra la infraestructura energética en la región del Cáucaso y el mar Caspio, destacando rutas clave para el transporte de petróleo y gas natural. No tiene carácter oficial, fue diseñado alrededor de 2005 y 2008, ya que sitúa el importantísimo oleoducto Bakú-Tiflis-Ceyhan (inaugurado en 2006) y el gasoducto de contratransporte Erzerum como infraestructuras en fase de finalización o recientemente consolidadas. Pero si podemos intuir que su divulgación servía para explicar las rutas alternativas de suministro de hidrocarburos desde el Mar Caspio hacia Europa Occidental a través de Turquía, evitando pasar por el territorio de la Federación Rusa. Ciertamente, desde 2005 a 2026 han pasado muchas cosas.


Aquí aparece nuevamente China, con el proyecto oficial de la “Iniciativa de la Franja y la Ruta”, que es muy común referirnos a ella como la “Nueva Ruta de la Seda”. El nombre oficial en inglés es “Belt and Road Initiative” (BRI). Inicialmente, el proyecto se conoció como “One Belt, One Road” (OBOR) o "Una Franja, Una Ruta", el gobierno chino cambió el nombre para enfatizar que se trata de una iniciativa abierta y de cooperación, no de un solo camino controlado por ellos. El ambicioso proyecto fue lanzado en 2013, se divide principalmente en dos componentes: La Franja: se refiere al cinturón económico terrestre que conecta a China con Asia Central y Europa por tierra; y, La Ruta: irónicamente se refiere a la Ruta de la Seda Marítima del Siglo XXI, que conecta los puertos chinos con el Sudeste Asiático, África y Europa por mar. Pregunta: ¿A quién le estorba estas iniciativas?


"Una Franja, Una Ruta", la Iniciativa propuesta. China en rojo, los miembros del Banco Asiático de Inversión en Infraestructura en naranja, y los corredores propuestos en negro (Franja) y azul (Ruta). (cita de la Wikipedia)



El Océano Índico entra en juego

De lo revisado hasta aquí, también debemos comprender que las rutas terrestres eurasiáticas no son tan viables para los inmensos flujos de comercio, por lo que el Océano Índico seguirá siendo clave. Y quien domine el Índico, domina el flujo comercial entre Oriente y Occidente, atenazando Eurasia.

Alfred Thayer Mahan, estratega de la marina de guerra estadounidense, de inicios del siglo XX, escribió "proféticamente" en su libro, “El interés de Estados Unidos de América en el poderío marítimo: presente y futuro” (1897): “Quien controle el Océano Índico, domina Asia. Este océano es la llave de los siete mares en el Siglo XXI. El destino del mundo se decidirá en estas aguas”.

Muchos suelen confundir a Thayer Mahan cuando se cita la teoría de la "Teoría del Heartland" (Corazón de la Tierra) de Halford Mackinder, formulada por esos mismos tiempos, 1904 para ser precisos. Mackinder postuló que el control de la zona central de Eurasia es la clave para la dominación mundial. Esa zona (la antigua ruta de la seda) inalcanzable para el poder marítimo y rica en recursos, daría a quien la domine la capacidad de controlar la "Isla Mundial": Europa, Asia y África y, por ende, el mundo.

En la actualidad, el Índico es el espacio marítimo que acapara más tráfico petrolero, todo el petróleo que sale por vía marítima del Golfo Pérsico, pasa forzosamente por el Índico. A este tráfico hay que añadirle el petróleo que llega a través del Mar Rojo, del Cabo de Buena Esperanza (Sudáfrica) y del Mar del Sur de China. Las potencias interesadas en el petróleo (Estados Unidos, la UE, India y China) deben poner énfasis en el Índico, si quieren preservar su economía. Geográficamente Estados Unidos está mal situado para dominar el Índico ante su potencial rival: China, pero cuenta con las petro-monarquías del Golfo Pérsico y eventualmente puede contar con la India y Pakistán.

El Índico constituye la línea vital de la economía china que se extiende desde el Golfo Pérsico y el Mar Rojo hasta sus puertos. Quien controle el Índico tendrá en sus manos el interruptor de la economía china, el bloqueo actual del Estrecho de Ormuz puede desestabilizar la economía china, por lo que China ha venido trabajando en rutas alternativas a la marítima.


Océano Índico, principales rutas y pasos estratégicos. La región del Océano Índico Noroccidental (NWIO, North West Indian Ocean) es una zona de gran interés estratégico para Europa, y esencial para mantener la cadena de suministros entre Asia y el continente europeo -tanto para el transporte general como, más en particular, el de los hidrocarburos-. Tal es así que, por esas aguas, transitan más de 1.270 millones de toneladas de carga al año. (Fuente: Rutas marítimas en el NWIO / Centro de Estudios Internacionales de Lisboa)


El Índico alberga dos importantes centros financieros que enfrentan grandes desafíos. Singapur, que se beneficia de una inigualable posición estratégica: conexión entre el Índico y el Pacífico, uno de los cerrojos del Mar del Sur de China, uno de los puertos más descomunales del mundo y un tráfico diario de más de 15 millones de barriles de crudo. Como muchos centros financieros del mundo, Singapur tiene mejores contactos con la City de Londres que con los centros financieros de su entorno (Hong Kong, Shanghai, Tokio). Un problema que se cierne en torno a Singapur es el fantasma de una posible guerra naval en el Mar del Sur de China.

En los Emiratos Árabes Unidos, Dubái se beneficia de ser el nexo entre el Golfo Pérsico y el Índico, por donde pasa incluso más petróleo que por el estrecho de Malaca. “El problema de Dubái y de todos los petro-regímenes árabes es la importante influencia iraní y chiíta en todo el Golfo, la no-disponibilidad de mano de obra barata a raudales en las cercanías, la dependencia económica de sus exportaciones petroleras que pasan en su mayor parte por el estrecho de Ormuz, y las fuertes inestabilidades en la región. Emiratos acoge bases militares estadounidenses, medios dirigidos esencialmente contra Irán, aunque también ha sido una buena base para intervenir en Yemen, Pakistán y Siria.

Sería largo explicar la trascendencia del Océano Índico, afortunadamente tenemos un inmenso trabajo didáctico presentado en este blog  Geopolítica del poder: La Ruta de la Seda. Aquí un resumen:



                                                                   Estrecho de Ormuz


1. El Estrecho de Ormuz (Irán, Omán y Emiratos Árabes Unidos) conecta al Golfo Pérsico con el Índico, es el cuello de botella crucial del comercio mundial de petróleo, y -por obvias razones- uno de los puntos geopolíticos más tensos y calientes del planeta. En geopolítica es la encrucijada, la línea que divide al mundo persa (pro ruso y pro chino) del mundo árabe (pro anglo-americano). Irán ha estado por décadas asediado con bases militares de EE. UU. en la mayor parte de naciones petro-árabes (Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Bahrein, Kuwait, Omán), a pesar de que la mayor parte de la población del litoral del Golfo es chiíta (rama islámica predominante en Irán). 

La doctrina militar iraní de mantener cerrado el Estrecho de Ormuz no es  nueva para el caso de que Irán fuese atacado por alguna potencia extranjera, esto finalmente ha sucedido en 2026, las consecuencias están a la vista: subidas en el precio del petróleo y gas natural y de todo lo que depende de ello: gasolina, gasóleo, plásticos, alimentos, fertilizantes, pesticidas, medicamentos, etc.


Estrecho de Malaca


2. El Estrecho de Malaca (Singapur, Malasia e Indonesia) conecta el Índico con el Mar del Sur de China (el Mare Nostrum oriental). Es un paso problemático para los buques por su escasa profundidad y su estrechez extrema. Según datos del Departamento de Energía de los Estados Unidos y la Organización Marítima Internacional de Naciones Unidas, por Malaca pasa el 30% de las mercancías del mundo. En cuanto a petróleo, el 20% del tráfico petrolero marítimo mundial (incluye el 80% del petróleo chino) atraviesa el estrecho todos los días. En cuanto al gas natural licuado (GNL), son dos tercios del flujo mundial. El estrecho es absolutamente crítico para las economías asiáticas (por ende, para la economía global). Singapur viene siendo desde hace mucho un gran centro financiero. El ejemplo de lo que puede suceder fue visto en enero de 2012, la Armada iraní lo bloqueó durante unas maniobras militares como advertencia a las potencias mundiales.


Estrecho de Bab el-Mandeb


3. Bab el-Mandeb (Yibuti, Yemen y Eritrea) conecta el Mar Rojo con el Índico. Junto con Suez, la "Puerta de las Lágrimas" (su nombre árabe) es un nexo clave para pasar del Mediterráneo al Índico. El estrecho es una de las causas de la rivalidad geopolítica entre Egipto y Etiopía y la inestabilidad en el Cuerno de África: Eritrea, Etiopía, Somalia, Somalilandia. Yemen es un estado balcanizado desde hace décadas donde suelen enfrentarse Arabia Saudí y sus socios occidentales contra Irán. Sus aguas territoriales están plagadas de piratas sabiendo que por allí circulan millones de barriles de crudo al día y una buena parte del comercio internacional.


Canal de Mozambique


4. El Canal de Mozambique. El menos mediático, es el espacio marítimo que separa a Mozambique de la isla de Madagascar. La mayor parte del tráfico marítimo que pasa por el cabo sudafricano de Buena Esperanza transita también por este ancho canal, ni de lejos tan delicado como los otros estrechos que hemos visto. Fuentes sudafricanas hablan de 30% del suministro mundial de petróleo y 98% del tráfico marítimo sudafricano. Teniendo en cuenta que por aquí pasan todos los super-petroleros que no caben por el Canal de Suez y/o que se dirigen a Buena Esperanza. El Canal de Mozambique está destinado a convertirse en un pivote crucial del eje IBSA (India-Brasil-Sudáfrica). Un planeado oleoducto Mozambique-Sudáfrica quedó en eso, solo planes, se canceló por falta de viabilidad financiera; en su lugar se puso empeño en el gaseoducto que abastece de gas natural a la industria sudafricana. No hay que olvidar que Francia mantiene en el canal una importante presencia.

En otra cuestión. Para Estados Unidos el Índico es el océano más apartado de su radio de acción e intenta dominar el Índico Occidental a través de la presencia del AFRICOM (Mando Africano del Pentágono) para establecer bases en el sur de la Cuenca del Nilo (Uganda, Etiopía o Kenia, antes lo tuvo en Sudán del Sur), pero no son bases propias permanentes. Han servido para rodear con un "cordón sanitario" el Cuerno de África (esto es, la parte de África más cercana al Golfo Pérsico, India y China). El Estado de Yibuti, junto con la base de drones de las islas Seychelles, la independencia de Sudán del Sur y las intervenciones militares en Yemen, forman parte de ese plan.

Por el otro lado, China cuenta con el Índico para acercarse al Golfo Pérsico, diversificando sus rutas y no depender incondicionalmente del estrecho de Malaca. Cualquier potencia que se acerca al Golfo Pérsico por mar, debe utilizar el Índico. Pero China podría acceder permanentemente tanto al Golfo como al Índico por tierra, si el entorno geopolítico de las rutas estuviese tranquilo. ¿Se entiende el por qué de tanta inestabilidad regional fomentada por el atlantismo?

El intento chino de restaurar la Ruta de la Seda o la llamada “Iniciativa de la Franja y la Ruta”, sigue siendo embrionaria y aún poco viable, China sigue forzada a comerciar por mar. La guerra de EE. UU. contra Irán podría definir a corto plazo qué va a suceder

China ha debido contentarse con los corredores comerciales y estableciendo bases en el Índico para conectarse con territorio chino y así aliviar un poco la enorme densidad de su flujo comercial en el Estrecho de Malaca, diversificando su suministro. “Y es que jugárselo todo a una carta no suele ser buen negocio… especialmente si esa carta pertenece al rival”.

Bien, desde hace poco tiempo, la “Iniciativa de la Franja y la Ruta” entró en acción, uniendo China e Irán a través de un corredor terrestre, donde operan significativamente los trenes de carga en ambos sentidos y tornándose estratégico desde que inició el conflicto contra Irán y el consecuente bloqueo marítimo. No es aún tan masivo pero ya se nota su efecto; incluso se dice, no hay fuentes contrastables, de que Estados Unidos y/o Israel han bombardeado esa ruta.

Un reciente artículo del Instituto Español de Geopolítica (Geoestretegia.eu) titulado: “El corredor ferroviario de China a Irán burla el bloqueo naval de Trump. Irán sigue llevando la iniciativa” (10 mayo 2026) reseña que las salidas de trenes están programadas para los siguientes meses. Se dice que “cada tren de China transporta alrededor de 50 contenedores estándar de 40 pies, aunque los buques portacontenedores de larga distancia pueden transportar miles”. No obstante, es notable el inicio que sirve también como respuesta al bloqueo de Estados Unidos. “Irán ha estado fortaleciendo las rutas comerciales terrestres con naciones aliadas, incluso a través del Corredor Norte-Sur que lo conecta con Rusia”. Con el tiempo, “los corredores terrestres podrían eventualmente manejar hasta el 40% del volumen de comercio marítimo regular de Irán”.

Para rematar, Rusia ha utilizado el Mar Caspio para transportar en secreto suministros militares y comerciales a Irán, otra manera de evitar las sanciones de Estados Unidos a Irán; aquí también debemos señalar que Israel atacó por vía aérea un puerto iraní que conecta con los suministros rusos, aunque no es oficial Rusia habría tomado acciones de represalia indirectas.

Por supuesto esto es alarmante para Estados Unidos y sus socios, su poder está en declive, ahora son Irán, China y Rusia quienes pueden dictar nuevos términos para un potencial nuevo marco regional de posguerra.



CONTINUE la lectura en el siguiente link:

Los corredores energéticos y la guerra contra Irán en mapas (2)

12 mayo 2026

El fin del sistema de poder global posterior a la Segunda Guerra Mundial




por Richard Wolff
Título original:
"The End of the Post-WWII Global Power System"
abril 2026


Nota del editor del blog

El análisis del economista Richard Wolff titulado "The End of the Post-WWII Global Power System" argumenta que los conflictos actuales marcan el colapso del sistema de poder global establecido tras 1945. Wolff sostiene que la hegemonía estadounidense y el sistema basado en el dólar enfrentan una crisis estructural definitiva, la cual es minimizada por los medios convencionales. 

Este análisis de Richard Wolff es muy buscado porque ofrece una perspectiva económica y estructural que no siempre se encuentra en los medios tradicionales, el núcleo de su mensaje sobre el declive del sistema global es inconfundible. Si le interesa profundizar en el pensamiento de Wolff, le recomiendo buscar su programa semanal llamado "Economic Update", ahí suele desglosar estos mismos temas con datos actuales. 

Este mundo de la “posguerra” -probablemente- nos marque el fin del "siglo americano", y nos enrumbe hacia un nuevo sistema monetario, o quizá no, nada está dicho aún. Los imperios no suelen sucumbir sin dar lucha… 

Solo recordar que en la posguerra mundial, la reconstrucción de Europa vio surgir un nuevo orden global tras encontrarse desbastada y sumida en una profunda crisis. En 1948, ante la supuesta incapacidad de las naciones para recuperarse por cuenta propia, la iniciativa estadounidense conocida popularmente como "Plan Marshall" inyectó miles de millones de dólares con el fin de rehabilitar la industria y la infraestructura europea. Sin embargo, más allá de la filantropía, el proyecto funcionó como una herramienta política clave para contener la influencia soviética. Al finalizar, el plan no solo logró la estabilidad económica de la región, sino que estableció a Estados Unidos como la principal potencia mundial, demostrando que la economía puede ser tan determinante como las armas en la geopolítica.


Una ilustración soviética satirizando el Plan Marshall. Artista: Juliy Ganfa (1950)


Luego, en 1974, otra brillante idea estadounidense forjó el dominio del dólar en el comercio mundial, el petrodólar consolidó el poder de los Estados Unidos sobre la economía global. Ahora, todo indica que medio siglo después este sistema de control económico global se está desmoronando. ¿Podrá EE. UU. remediar este colapso ya sea mediante guerras o inteligentes tratados económicos?  

Leamos el análisis económico y geopolítico de Richard Wolff que está dirigido al público estadounidense.

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Lo que está pasando frente a sus ojos en este momento no es simplemente otra guerra más en el Medio Oriente, no. Lo que está ocurriendo es algo mucho más profundo, mucho más estructural, algo que los grandes medios de comunicación en este país no quieren que usted entienda con claridad. Estamos presenciando en tiempo real el principio del fin de un sistema de poder global que se construyó después de la Segunda Guerra Mundial y que durante décadas ha dictado las reglas del juego económico, militar y político para todo el planeta.

La hegemonía estadounidense está desmoronándose en tiempo real y el debate en torno a los ataques de febrero de 2026 contra Irán refleja precisamente esa incertidumbre profunda que ahora sacude los cimientos del orden global. Y lo que hace esto particularmente fascinante y también perturbador es que mientras el Imperio intenta consolidar su dominio, los países que han sido sus blancos más consistentes están encontrando formas nuevas, inteligentes y muy concretas de resistir y avanzar.

China e Irán, dos naciones que Washington ha tratado de aislar, sancionar y debilitar por décadas. están emergiendo de esta crisis con más fuerza geopolítica de la que tenían antes de que comenzaran los bombardeos. Vamos a hablar de esto con la honestidad y la profundidad que merece, porque usted que vive en este país, que trabaja en este país, que paga impuestos en este país, merece saber exactamente a dónde van esos recursos, exactamente qué tipo de mundo se está construyendo con ese dinero y exactamente qué significa todo esto para su vida cotidiana, para su economía, para su futuro.


Dos caricaturas soviéticas de la época de la Guerra Fría, a la izquierda el texto dice: "Se exprimirá hasta el último centavo, ya que el contribuyente tiene que...  ". Derecha, una representación del "Capitalismo Popular". De la serie Lápiz de Combate.


El conflicto con Irán comenzó el 28 de febrero de 2026 con ataques aéreos conjuntos de Estados Unidos e Israel dirigidos contra el liderazgo iraní y su infraestructura militar, incluyendo el asesinato del líder supremo Ali Jamenei. La operación fue bautizada con el nombre de operación “Furia Épica”, un nombre que en sí mismo nos dice mucho sobre la mentalidad que gobierna las decisiones de Washington en este momento. No es una operación de seguridad, es teatro, es espectáculo, es la proyección de una imagen de fuerza que paradójicamente cada vez que se despliega revela con mayor claridad la debilidad estructural que intenta ocultar. Irán retalió con ataques de misiles y drones contra objetivos estadounidenses e israelíes, así como contra los estados del Golfo que albergan fuerzas americanas, lo que provocó cierres de espacio aéreo y ataques contra infraestructura crítica.

Ahora bien, quiero que pensemos juntos en algo que casi nadie en los medios corporativos de este país se detiene a analizar. El jefe de la Agencia Internacional de Energía describió la situación causada por la guerra como el mayor desafío de seguridad energética global en la historia. Piénselo bien -en la historia-, no en los últimos 10 años, no en las últimas décadas, en toda la historia registrada de la economía energética global. Y sin embargo, ¿cuántas horas de cobertura profunda, analítica, estructural ha visto usted en los grandes canales de televisión de este país? Muy poco, porque el sistema mediático que funciona aquí no está diseñado para informarle, está diseñado para distraerle, para simplificarle la realidad hasta convertirla en algo que no le haga cuestionar las decisiones que se toman en su nombre.

La guerra de Estados Unidos contra Irán puede haber parecido un movimiento irracional de un presidente tan impulsivo como destructivo. Pero había una lógica geopolítica detrás del ataque basada en el deseo de Washington de negarle a China el acceso a recursos vitales. Esto es lo que hay que entender. No se trata de democracia, no se trata de derechos humanos, no se trata de armas nucleares, aunque ese sea el argumento oficial que se repite sin fin. Se trata de recursos. Se trata de quién controla el flujo de energía en el siglo XXI. Se trata de una competencia brutal, despiadada entre dos grandes potencias, Estados Unidos y China, por definir quién va a dominar la economía global en las próximas décadas.

E Irán, con su territorio, con su petróleo, con su posición estratégica en el Golfo Pérsico se convirtió en el campo de batalla de esa lucha. Las guerras de recursos entre Estados Unidos y China han acelerado la determinación de ambos lados de escapar de sus dependencias mutuas. Las dos grandes potencias están desmantelando la economía integrada que tardaron 50 años en construir juntas. Hay algo profundamente irónico en todo esto que quiero que aprecie. 

El sistema capitalista global que Washington siempre presenta como la forma más avanzada de organización económica humana, creó una interdependencia tan profunda entre la economía americana y la economía china, que ahora cuando esas dos potencias quieren separarse, el proceso mismo de separación amenaza con destruir la economía global entera. Eso no es una anomalía, eso es una contradicción fundamental del sistema. Y esas contradicciones cuando maduran producen exactamente lo que estamos viendo hoy: guerras, sanciones, bloqueos, crisis energéticas, inflación y trabajadores ordinarios en todo el mundo pagando el precio de las ambiciones de las élites.

El estrecho de Ormuz, un punto de estrangulamiento global para los envíos vitales de energía, se ha convertido una vez más en el epicentro de la escalada de la tensión geopolítica a finales de 2025 y principios de 2026. Y aquí llegamos a algo que es absolutamente central para entender lo que está pasando. El estrecho de Ormuz es la garganta del mundo. Por ese canal estrecho pasa aproximadamente el 20% del petróleo que se consume en el planeta. Cuando Irán, como respuesta a los bombardeos, declaró ese estrecho cerrado para los barcos que apoyaban a Estados Unidos, no estaba haciendo una declaración política abstracta, estaba poniendo sus manos en la palanca de control más poderosa que tiene a su disposición y el mundo lo sintió inmediatamente.

Muy lejos de paralizar a sus rivales, la estrategia estadounidense parece estar acelerando un cambio fundamental en las alianzas globales y la dinámica del poder marítimo. Esto es lo que los estrategas de Washington parecen no haber calculado correctamente o si lo calcularon lo ignoraron. Cuando ejerces poder de una manera tan abiertamente agresiva, tan claramente desproporcionada, tan evidente en sus motivaciones económicas reales, no produces sumisión, produces resistencia, produces coalición, produces exactamente el tipo de unidad entre tus adversarios que supuestamente estabas tratando de prevenir. China sigue siendo un salvavidas para la economía iraní, duramente golpeada por las sanciones internacionales.

En 2025, China compró más del 80% del petróleo exportado por Irán con un descuento significativo, lo que representó el 13.5% de todo el petróleo que China importó por vía marítima. Detengámonos aquí un momento porque esto es enormemente revelador. Las sanciones que Washington lleva décadas imponiendo contra Irán, que se supone que debían aislar a ese país, que debían castigar a su gobierno, que debían obligarlo a ceder ante las demandas americanas, lo que realmente produjeron fue una dependencia económica creciente entre Irán y China. Cada sanción que Washington impuso fue en la práctica un empujón que acercó más a Teherán a Pekín. Eso no es un accidente geopolítico, es el resultado predecible de una estrategia que prioriza la coerción sobre la diplomacia. Para Teherán y Pekín, elevar el yuan es una situación en la que ambos ganan. El uso de esa moneda permite a China e Irán eludir las sanciones estadounidenses impuestas a través del sistema financiero dominado por el dólar. También simplifica y reduce el costo del comercio entre las partes, que ha crecido enormemente bajo la asociación estratégica a 25 años firmada en 2021.


Dos caricaturas de la Guerra Fría, de la serie "Lápiz de Combate". A la izquierda el texto dice:  "Los yanquis esparcieron cebo, pero hay engaño oculto en él: quien sea tentado por el cebo, terminará en su propio bolsillo".


Este es el verdadero significado de lo que está pasando en el plano financiero. No es simplemente una disputa comercial, no es simplemente una rivalidad entre monedas, es un ataque directo al mecanismo más poderoso de dominación que tiene Estados Unidos sobre el resto del mundo. El dólar como moneda de reserva global y como instrumento de las sanciones económicas. La supremacía del dólar es especialmente evidente en el mercado global del petróleo, donde aproximadamente el 80% de las transacciones se liquidan en esa moneda según una estimación de 2023 de JP Morgan Chase. Imagínese lo que significa eso. Cada vez que un país del mundo compra petróleo, independientemente de dónde sea ese país y de dónde venga ese petróleo, tiene que pasar por el sistema financiero del dólar, tiene que mantener reservas en dólares, tiene que hacer negocios según las reglas que Washington establece y Washington puede en cualquier momento excluir a cualquier país de ese sistema simplemente declarando sanciones.

Eso es poder Imperial en su forma más pura, más sofisticada, más moderna. No es el poder de las legiones romanas marchando por los caminos del imperio. Es el poder de los algoritmos financieros y los sistemas de transferencia bancaria internacional, pero el efecto es el mismo. Dominación.

En junio de 2025, una nueva fase de la iniciativa de la franja y la ruta de China se inauguró con la apertura del ferrocarril Irán - China. Esta conexión directa entre Irán y Asia Central y China ofrece un corredor económico alternativo para las exportaciones de petróleo y minerales, permitiendo navegar alrededor de las sanciones estadounidenses y los cuellos de botella marítimos como el estrecho de Malaca. Esto es estrategia a largo plazo.

Mientras Washington piensa en términos de ciclos electorales de cuatro años, de ocho años, Beijing piensa en términos de décadas, de generaciones, de siglos. El ferrocarril que conecta Irán con China directamente por tierra, sin pasar por ningún estrecho que la marina americana pueda bloquear, es exactamente el tipo de infraestructura que hace que las sanciones y los bloqueos marítimos pierdan su poder. Es la respuesta estructural, física, concreta a la amenaza financiera y militar que representa el poderío estadounidense.

Desde 2025, Estados Unidos se enfrenta a un desafío coordinado, pero fragmentado, de China, Rusia e Irán. Etiquetada como un eje de revisionismo. Su asociación se basa menos en tratados que en una resistencia compartida a las instituciones lideradas por Estados Unidos. Esta convergencia se profundiza a través de la cooperación en el marco de los BRICS, ejercicios militares conjuntos y apoyo mutuo en foros globales como el Consejo de Seguridad de la ONU. Y aquí hay algo que los comentaristas de los medios corporativos presentan siempre de una manera distorsionada. Llaman a esto “un eje del mal”, un eje del revisionismo, como si China, Rusia e Irán fueran un bloque monolítico de villanos que quieren destruir el orden mundial por puro malicia. Pero si uno se toma el trabajo de examinar las cosas con honestidad intelectual, lo que se ve es algo mucho más comprensible. países que han sido objeto de presión, sanciones, intervenciones y agresiones por parte de Washington están respondiendo, coordinándose entre sí para reducir su vulnerabilidad. Eso no es malicia, es política de supervivencia y funciona exactamente según las reglas del sistema de relaciones internacionales que los propios estrategas americanos enseñan en sus universidades.

En años recientes, Irán ha buscado formalizar su pivote hacia el este, uniéndose a la Organización de Cooperación de Shanghai en 2023, a los BRICS en 2024, al alcanzar un acuerdo de asociación estratégica integral con China y al firmar un tratado de asociación estratégica integral a 20 años con Rusia en enero de 2025. Piense en la velocidad de eso, en el espacio de apenas dos años, Irán pasó de ser un país relativamente aislado diplomáticamente a ser miembro formal de las dos estructuras multilaterales más importantes que existen como alternativa al orden liderado por Washington. Eso no es casualidad, eso es el resultado directo de décadas de presión americana que empujó a Irán hacia esas alianzas alternativas. (Nota del editor: La posición de ciertos países miembros de los BRICS sigue siendo ambigua, porque hay países miembros de pleno derecho, entre los cuales están Rusia y China y nuevos miembros admitidos entre 2024 y 2025, entre los que contamos a los Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí e Irán, pero los dos primeros están tácitamente en guerra contra Irán al permitir el uso de sus territorios para atacar a Irán; la posición de la India también ha sido vacilante. Lo que se puede deducir es que EE. UU. buscará la manera de desestabilizar a los BRICS; y, no hay que ser mago para intuir que los emiratíes y saudíes terminarán obedeciendo a quienes los han controlado a través del petrodólar). 

La política de máxima presión de Washington no aisló a Irán, integró a Irán en el bloque de potencias que compiten con Estados Unidos. Un escenario más severo en el que el conflicto persiste durante varios meses podría ver los precios del petróleo subir hasta alrededor de $130 por barril antes de declinar en la segunda mitad del año. Y quiero que usted que vive en este país, piense en lo que eso significa para su vida cotidiana. $130 por barril de petróleo no es un número abstracto en un informe de Chatham House son los precios de la gasolina que paga cada vez que va a la estación. Es el costo del transporte que se incorpora al precio de cada producto que compra en el supermercado. Es la factura del gas natural para calentar su hogar en invierno.


Caricatura soviética de la Guerra Fría. "Debido al robo de monopolios. Colegas en un papel poco envidiable: Ministros hoscos se sientan alrededor del bote vacío". 


Las guerras que se libran en nombre de la seguridad nacional americana no son gratuitas y el costo más inmediato, más directo, más injusto siempre lo pagan los trabajadores ordinarios, los que no tienen lobistas en Washington. Los que no tienen reuniones en la Casa Blanca, los que simplemente van a trabajar, pagan sus impuestos y ven como su poder adquisitivo se erosiona año tras año como consecuencia de decisiones que nunca se les consultaron.

Los sistemas hegemónicos raramente colapsan de repente, más frecuentemente se debilitan gradualmente a medida que la confianza en el poder dominante disminuye. Esto es algo que la historia nos enseña con una consistencia notable. El Imperio Romano no cayó en un día. El imperio británico no colapsó en un momento. Fue un proceso largo, gradual, lleno de momentos en los que parecía que nada estaba cambiando, seguidos de erupciones súbitas que revelaban cuánto había cambiado todo por debajo de la superficie. Y lo que estamos viendo ahora con China comprando el petróleo iraní en yuanes con el ferrocarril que conecta Teherán con Pekín, con los BRICS expandiéndose, con el bloqueo americano del estrecho de Ormuz fallando en sus objetivos. Es exactamente ese tipo de erosión gradual, pero acumulativa de la hegemonía.

El significativo rechazo global contra el conflicto de Estados Unidos e Israel en Irán ya ha desafiado seriamente los fundamentos de la posición global de Washington. Y aquí llegamos a algo que es absolutamente crucial entender. El poder de Estados Unidos en el mundo nunca fue únicamente militar. El poder americano siempre tuvo tres dimensiones. La dimensión militar, sí, pero también la dimensión económica y la dimensión moral, lo que los politólogos llaman poder blando. La capacidad de presentarse ante el mundo como el defensor de los derechos humanos, como el garante del orden internacional basado en reglas, como el modelo al que los demás países deberían aspirar.

Esas tres dimensiones del poder se reforzaban mutuamente. Cuando una se debilita, las otras también se ven afectadas. Y hoy la dimensión moral está en su punto más bajo en décadas. La imagen de Estados Unidos bombardeando Irán junto a Israel en un conflicto que el jefa de la Agencia Internacional de Energía describió como el mayor desafío de seguridad energética en la historia, no es una imagen que inspire adhesión y admiración en el mundo.

Beijing criticó los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán durante la guerra de 12 días en 2025, pero no proporcionó apoyo material a Teherán. A pesar de ser un socio estratégico integral de Irán, Beijing también apoyó sanciones económicas lideradas por la ONU contra Irán antes del acuerdo nuclear de 2015. Y desde entonces ha demorado la inyección de inversiones en la economía iraní y esto nos lleva a una dimensión que es importante no romantizar. China no es un actor altruista en todo esto. China no está apoyando a Irán por principios de solidaridad antiimperialista. China está jugando su propio juego de interés nacional y ese juego es, como dice muy claramente el análisis de Chatham House, un juego largo. Beijing ve en Irán no solo un proveedor de petróleo a precio de descuento, sino una pieza en un tablero geopolítico mucho más grande. una pieza que en este momento le es conveniente mantener viva y funcional, pero sin comprometerse de una manera que pudiera dañar sus propios intereses económicos con Occidente.

Para Estados Unidos, la disminución en la disponibilidad de bienes de menor precio provenientes de China ha contribuido significativamente a un problema de asequibilidad. Reintroducir productos chinos más baratos es una parte importante de la solución. Al mismo tiempo, Estados Unidos no puede continuar siendo económicamente dependiente de una nación con la que tiene relaciones militares potencialmente hostiles. Esta es la trampa perfecta en la que Washington se ha metido a sí mismo. Necesitas a China económicamente porque décadas de política industrial dejaron a la economía americana dependiente de la manufactura china. Pero al mismo tiempo declaras a China tu principal adversario estratégico y tomas acciones militares que profundizan esa hostilidad. Es una contradicción que no tiene solución fácil dentro del marco político actual y el costo de esa contradicción, una vez más lo pagan los trabajadores y las familias de clase media en este país, que no pueden comprar productos básicos a precios razonables porque las cadenas de suministro globales están fracturadas por conflictos que sirven a los intereses de las corporaciones y los grupos financieros, no a los de la gente ordinaria.

Irán claramente entiende la importancia de este desafío a la dominancia financiera de Estados Unidos, así como el papel vital del sistema del dólar y los petrodólares, dijo el profesor Bülent Gökay de la Universidad de Keele (Inglaterra) al medio Al Jazeera. Y tenemos que tomarnos en serio esa observación porque nos habla de algo que va mucho más allá de la geopolítica inmediata. La batalla por el futuro del sistema monetario internacional es, en última instancia, la batalla más importante de todas, porque quien controla el sistema monetario controla las condiciones en las que todo el mundo comercia, invierte, se endeuda y se desarrolla.

El dólar como moneda de reserva global le ha dado a Washington una capacidad extraordinaria de financiar su déficit, de imponer sanciones, de proyectar poder sin pagar el costo completo de ese poder. Si ese privilegio se erosiona, si el mundo encuentra maneras de comerciar sin pasar por el sistema del dólar, las consecuencias para la economía americana serían profundas y muy difíciles de manejar.

Las iniciativas dentro del bloque BRICS destinadas a reducir la dependencia de las instituciones financieras dominadas por Estados Unidos, reflejan una búsqueda más amplia de alternativas al orden existente. Y esas alternativas no son ya una aspiración abstracta de un grupo de países del llamado sur global. Son realidades concretas, funcionales, que están ganando masa crítica. La adhesión de Arabia Saudita a los BRICS es quizás el símbolo más poderoso de este cambio. Arabia Saudita, el país que en 1974 acordó con Washington vender todo su petróleo exclusivamente en dólares, dando origen al sistema del petrodólar que ha sostenido la hegemonía financiera americana por 50 años. Ese mismo país hoy es miembro de los BRICS y está explorando activamente cómo comerciar en monedas alternativas (Nota del editor: EE. UU. difícilmente permitirá que Arabia Saudí salga de su control, tiene los mecanismos financieros para impedirlo, está por verse que harán los principitos ante esta disyuntiva).


Caricatura política satírica soviética de la época de la Guerra Fría, conocida comúnmente como "El pastel de la SDI" o "Pastel de la guerra". (SDI: Iniciativa de Defensa Estratégica o “Star Wars”). Las figuras representan al complejo militar-industrial y aliados occidentales de EE.UU., retratándola como una búsqueda de ganancias económicas a través del gasto militar y la guerra. Obra de Joseph Efimovsky, 1987. 


Si eso no le dice algo fundamental sobre la dirección en que se mueve el mundo, no sé qué podría decirle, pero también quiero que seamos honestos sobre las tensiones y las limitaciones de lo que está pasando, porque la realidad geopolítica nunca es tan limpia como ningún bando quisiera presentarla. China tiene sus propias contradicciones internas, tiene su propio problema de deuda, sus propias tensiones sociales, sus propias dificultades económicas. Irán está saliendo de este conflicto con su infraestructura dañada, con su economía bajo presión enorme, con su liderazgo político en una situación de incertidumbre profunda. China ve a Irán como un juego largo, que la campaña de máxima presión de Estados Unidos puede ayudar inadvertidamente a ganar. Eso significa que China no va a apresurarse a rescatar a Irán de manera abierta y costosa. Va a seguir acumulando ventajas de manera paciente y calculada, lo que para Irán en el corto plazo significa seguir sufriendo las consecuencias de una guerra que, en parte fue provocada por la competencia entre Washington y Pekín.

A pesar de las grandes pérdidas que ha sufrido su ejército, Irán todavía tiene suficientes misiles y drones para cerrar efectivamente el estrecho de Ormuz mientras permite el paso de sus propios petroleros. El control de Teherán sobre esa estrecha vía acuática es su arma más potente, mientras los mercados energéticos mundiales sufren por la escasez y esto nos habla de algo importante sobre la naturaleza del poder en el siglo XXI. La superioridad militar abrumadora no se traduce automáticamente en victoria política. Estados Unidos tiene el ejército más costoso y más tecnológicamente avanzado en la historia humana y sin embargo, no puede abrir el estrecho de Ormuz sin desencadenar consecuencias que su propia economía no puede absorber fácilmente. Ese es el límite del poder militar en un mundo interdependiente.

La fuerza puede destruir, pero no puede necesariamente construir el tipo de orden que necesitas para que ese poder sea sostenible. Lo que estamos viviendo en este periodo histórico es nada menos que el reordenamiento del mundo. No es el fin de Estados Unidos como potencia. Es el fin de la era de la unipolaridad americana, de ese breve periodo entre el colapso de la Unión Soviética en 1991 y el momento actual en que Washington pudo actuar en el mundo sin contrapesos efectivos. Ese periodo está terminando y está terminando no porque ningún país haya derrotado militarmente a Estados Unidos, sino porque las propias contradicciones del modelo económico y geopolítico americano lo están erosionando desde adentro. Los gastos militares crecientes, la desindustrialización interna, la desigualdad social creciente, la infraestructura deteriorada, la polarización política, todo eso es parte del mismo cuadro. Un sistema que devora enormes recursos a la proyección de poder en el exterior mientras descuida las condiciones de vida de su propia población está plantando las semillas de su propio debilitamiento.

Y la pregunta que todos debemos hacernos y especialmente aquellos de nosotros que vivimos en este país y que tenemos una responsabilidad democrática sobre lo que este país hace en el mundo es la siguiente: ¿Qué tipo de transición queremos? Porque la transición hacia un mundo multipolar es en este punto probablemente inevitable. La pregunta no es si va a ocurrir, sino cómo va a ocurrir, si va a ocurrir de una manera ordenada, negociada con instituciones internacionales fortalecidas y con respeto a los derechos y la soberanía de todos los pueblos, o si va a ocurrir de la manera más peligrosa posible a través de guerras, crisis financieras, colapsos de sistemas con todos los sufrimientos humanos que eso implica.

Y esa elección en parte depende de nosotros, de cómo entendemos lo que está pasando, de qué tipo de liderazgo elegimos, de qué narrativas aceptamos y cuáles cuestionamos.

Por eso importa lo que estamos hablando aquí hoy.

Richard Wolff

*El material gráfico es añadido por el editor de este blog

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