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21 junio 2026

Los 14 puntos del Memorando de Entendimiento EE.UU - Irán





Viene de la Parte 1

El acuerdo entre EE. UU. e Irán no es un Tratado de Paz, es una tregua firmada




Comencemos recordando que no se trata de un acuerdo de paz definitivo, sino un cese de hostilidades temporal y un marco de negociación preliminar. Técnicamente, el documento firmado por el presidente Donald Trump y el mandatario iraní Masoud Pezeshkian debe llamarse Memorando de Entendimiento de Islamabad (MoU, siglas en inglés). Más aún, dado que Israel lo desconoce, el Memorando es inaplicable, pudo ser pero no será... conforme marchan las cosas. Irán ha suspendido las negociaciones programadas en Suiza para el domingo 21 de junio, y tiene toda la razón y el derecho para hacerlo.

Revisemos el documento que pudo ser y probablemente no será... 

El Memorando de Entendimiento fue firmado de forma electrónica y remota el 17 de junio de 2026. El documento fue certificado, firmado y anunciado públicamente en su entrada en vigor por el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, actuando como mediador principal, durante las primeras horas del 18 de junio de 2026.

El Memorando de Entendimiento de Islamabad establece un alto al fuego de 14 puntos para detener las hostilidades en Medio Oriente, incluyendo el desminado del Estrecho de Ormuz y el levantamiento de restricciones navales. El acuerdo estipula un plazo de 60 días para negociar un tratado de paz definitivo, condicionado al congelamiento del programa nuclear iraní y la liberación de fondos congelados.

Por la firma del documento -en teoría- debería detenerse la guerra iniciada en febrero de 2026, la "cesación de las operaciones militares en todos los frentes, incluido el Líbano", pero no garantiza una paz duradera en Medio Oriente, ya que los problemas estructurales más complejos quedan pospuestos.

Aunque jurídicamente el memorando de entendimiento es definitivo, cualquiera de las partes puede retirarse en cualquier momento hasta que se logre un acuerdo vinculante y completo. Es decir, técnicamente se puede suspender por alguna eventualidad, pero no significa que se reabre nuevamente la guerra. El ejemplo lógico son las acciones militares de Israel en el Líbano.


El presidente estadounidense Donald Trump firma el Memorando de Entendimiento de Islamabad en el Palacio de Versalles durante las reuniones del G-7


- Cuando nos referimos al marco temporal de negociaciones es porque en el texto se establece una tregua obligatoria de 60 días para que comiencen las negociaciones técnicas en Suiza en búsqueda de un tratado de paz permanente.

- Hay un compromiso de reducción nuclear, Irán acepta diluir su inventario de uranio altamente enriquecido bajo supervisión del OIEA. Sin embargo, no se ha resuelto si desmantelará sus instalaciones o si entregará el material.

- El acuerdo afirma que Irán jamás podrá desarrollar un arma nuclear, una promesa que los iraníes han mantenido en el pasado.


Teherán, el presidente Masoud Pezeshkian al firmar calificó el memorando de entendimiento con Estados Unidos como “un documento histórico y un mensaje de un Irán poderoso” (IRNA)


- Alivio económico masivo a cambio de frenar el avance en el desarrollo nuclear de Irán, Estados Unidos prometió descongelar activos iraníes, otorgar exenciones inmediatas al petróleo y planificar un fondo de reconstrucción regional de 300.000 millones de dólares. Las negociaciones también definirían un plan para el levantamiento de todas las sanciones estadounidenses contra Irán en un plazo acordado.

- ¿Por qué la paz en Medio Oriente sigue bajo una gran incertidumbre? Es algo que no necesita ser analizado. La postura de Israel es la clave, su primer ministro Benjamín Netanyahu y su gabinete han mostrado un fuerte descontento con los términos, y las fuerzas israelíes han continuado con bombardeos contra Hezbolá en el Líbano pese a que el memorando exige el fin de los ataques en todos los frentes.

- Estados Unidos es plenamente consciente de lo que acordó y de lo que espera de Irán. La fragilidad de estos compromisos pende de un hilo. El propio Donald Trump ha advertido públicamente que si no se llega a un acuerdo definitivo al vencer el plazo de 60 días, las fuerzas estadounidenses "volverán a bombardear" Irán. Probablemente (esperemos que no) la historia se repetirá una vez más.

- La desconfianza mutua es latente. La “puñalada por la espalda” es algo real; los negociadores clave de Teherán, como el presidente del Parlamento Mohammad Bagher Ghalibaf, han declarado que debe mantenerse "el dedo en el gatillo" y advirtieron que no cumplirán el pacto si Washington no retira por completo sus sanciones.

- Dentro de los Estados Unidos, la oposición política interna ha emitido duras críticas tanto de legisladores demócratas como de halcones republicanos en el Congreso, lo califican como "el peor error de política exterior en décadas" al considerar que beneficia excesivamente al régimen de los ayatolás.

- Más que una paz resuelta, el documento representa un respiro diplomático de alto riesgo dictado por la urgencia económica mundial. El verdadero futuro de la estabilidad regional se definirá exclusivamente por la letra pequeña que se dispute durante los próximos dos meses.


El primer ministro Shehbaz Sharif firma el 'Memorando de Entendimiento' de Islamabad como mediador. (Foto Oficina del Primer Ministro)



El acuerdo de 14 puntos entre Estados Unidos e Irán

Memorando de Entendimiento de Islamabad (MoU)

1. Los Estados Unidos de América y la República Islámica de Irán, junto con sus aliados en la guerra actual, mediante la firma de este Memorando de Entendimiento, declaran la terminación inmediata y permanente de las operaciones militares en todos los frentes, incluyendo el Líbano, y se comprometen a partir de ahora a no iniciar ninguna guerra ni operación militar entre sí, así como a abstenerse de amenazar o usar la fuerza mutuamente y a garantizar la integridad territorial y la soberanía del Líbano. El acuerdo final confirmará la terminación permanente de la guerra en todos los frentes, incluyendo el Líbano, y demás disposiciones de este párrafo.
 
2. Los Estados Unidos de América y la República Islámica de Irán se comprometen a respetar la soberanía e integridad territorial del otro, y a abstenerse de interferir en los asuntos internos del otro.


3. Los Estados Unidos de América y la República Islámica de Irán se comprometen a negociar y alcanzar el acuerdo final en un plazo máximo de 60 días, plazo que puede prorrogarse con consentimiento mutuo.


4. Inmediatamente después de la firma de este Memorando de Entendimiento, Estados Unidos comenzará a levantar el bloqueo naval y cualquier obstáculo o perturbación contra la República Islámica de Irán, y lo pondrá fin por completo en un plazo de 30 días. Durante este período, el tráfico marítimo se restablecerá en proporción al tráfico previo a la guerra en la República Islámica de Irán. Estados Unidos se compromete además a retirar sus fuerzas de las proximidades de la República Islámica de Irán en un plazo de 30 días tras la firma del acuerdo definitivo.


5. Tras la firma de este Memorando de Entendimiento, la República Islámica de Irán hará todo lo posible para garantizar el paso seguro y gratuito de buques comerciales durante 60 días desde el Golfo Pérsico al Mar de Omán y viceversa. El tráfico de buques comerciales comenzará de inmediato y, considerando la necesidad de eliminar los obstáculos técnicos y militares y realizar el desminado por parte de la República Islámica de Irán, se implementará en un plazo de 30 días. La República Islámica de Irán dialogará con el Sultanato de Omán para definir la futura administración y los servicios marítimos en el Estrecho de Ormuz, en consulta con otros Estados ribereños del Golfo Pérsico, de conformidad con el derecho internacional aplicable y los derechos soberanos de los Estados ribereños del Estrecho de Ormuz.

 


6. Estados Unidos se compromete, junto con sus socios regionales, a elaborar un plan definitivo y consensuado, con un presupuesto mínimo de 300 mil millones de dólares estadounidenses, para la reconstrucción y el desarrollo económico de la República Islámica de Irán. El mecanismo para la implementación de este plan se definirá como parte de un acuerdo final en un plazo de 60 días. Estados Unidos otorgará todas las licencias, exenciones y permisos necesarios para las transacciones financieras pertinentes.


7. Estados Unidos de América se compromete a levantar todo tipo de sanciones contra la República Islámica de Irán, incluidas las resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, las resoluciones de la Junta de Gobernadores del OIEA y todas las sanciones unilaterales estadounidenses -primarias y secundarias- en un calendario acordado como parte del acuerdo final. La República Islámica de Irán y Estados Unidos de América reconocen la importancia crucial del levantamiento de las sanciones antes mencionadas y expresan su intención de abordar de inmediato estas cuestiones en las negociaciones para lograr un acuerdo mutuo al respecto.


8. La República Islámica de Irán reafirma que no adquirirá ni desarrollará armas nucleares. Estados Unidos y la República Islámica de Irán han acordado resolver la disposición de las reservas de material enriquecido mediante un mecanismo que se acordará mutuamente, de conformidad con el calendario mencionado en el párrafo siete, siendo la metodología mínima la desnaturalización in situ bajo la supervisión del OIEA. Ambas partes también acordaron debatir la cuestión del enriquecimiento y otros asuntos mutuamente acordados relacionados con las necesidades nucleares de la República Islámica de Irán, sobre la base de un marco satisfactorio que se acordará en el acuerdo final. El acuerdo final confirmará las disposiciones de este párrafo. Estados Unidos y la República Islámica de Irán reconocieron la importancia crucial de las cuestiones nucleares antes mencionadas y expresaron su intención de abordarlas de inmediato en las negociaciones para lograr un acuerdo mutuo al respecto.


9. A la espera del acuerdo final, Estados Unidos y la República Islámica de Irán acuerdan mantener el statu quo. La República Islámica de Irán mantendrá el statu quo actual de su programa nuclear y Estados Unidos no impondrá nuevas sanciones ni desplegará fuerzas adicionales en la región.


10. Estados Unidos de América se compromete a que, inmediatamente después de la firma de este Memorando de Entendimiento y hasta la finalización de las sanciones, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos emitirá exenciones para la exportación de petróleo crudo iraní, productos derivados del petróleo y todos los servicios asociados, incluidas las transacciones bancarias, los seguros, el transporte, etc.

 


 

11. Estados Unidos se compromete a poner a disposición los fondos y activos congelados o restringidos de la República Islámica de Irán. Tras la entrada en vigor del Memorando de Entendimiento, Estados Unidos y la República Islámica de Irán acordarán mutuamente, durante las negociaciones, los procedimientos relativos a la liberación de dichos fondos. Estos fondos, ya sean retenidos en la cuenta original o transferidos, estarán plenamente disponibles para el pago a cualquier beneficiario final designado por el banco central de la República Islámica de Irán. Estados Unidos se compromete a expedir todas las licencias y autorizaciones necesarias.


12. Estados Unidos de América y la República Islámica de Irán acuerdan que se establecerá un mecanismo ejecutivo para supervisar la correcta aplicación de este Memorando de Entendimiento y el cumplimiento futuro del acuerdo final.


13. Después de la firma de este Memorando de Entendimiento, y sujeto al inicio de la implementación de los párrafos 1, 4, 5, 10 y 11 de este Memorando de Entendimiento, y la implementación continua de estas medidas, los Estados Unidos de América y la República Islámica de Irán comenzarán negociaciones sobre el acuerdo final exclusivamente sobre los demás párrafos.


14. El acuerdo final será ratificado mediante una resolución vinculante del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
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El acuerdo entre EE. UU. e Irán no es un Tratado de Paz, es una tregua firmada




por Tito Andino


Ciertamente solo poca gente privilegiada conoce la verdad de lo que se manejó en las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, si es que debemos hablar de negociaciones directas -que no existieron-. Es de lamentar la desproporcionalidad de la desinformación que circula en la red, “expertos” nos ofrecen sus análisis diarios copiando y locutando las noticias de los medios, pero, entendamos una cosa, son informaciones de prensa que aparecen al momento de que ocurre un hecho y que rara vez tiene un enfoque crítico de los hechos.

De forma irresponsable, se engaña a la gente, se miente al expresar con toda pomposidad de que la Cumbre del G-7 se realizó en Versalles para que sirva de marcó a la rendición de Estados Unidos, totalmente falso. No hay rendición, ni hay un tratado o acuerdo de paz, no. Lo que formalmente se ha firmado es un cese de hostilidades temporal y la apertura de un marco de negociaciones preliminar. Técnicamente, el documento firmado por el presidente Donald Trump y el mandatario iraní Masoud Pezeshkian debe denominarse “Memorando de Entendimiento de Islamabad” (MoU, por sus siglas en inglés).

Para llegar a esta fase han pasado más de 100 días de crisis y conflicto en el Estrecho de Ormuz, y, por supuesto, es momento de hablar objetivamente de los resultados (lo hemos venido planteando en la serie de artículos tituladas “Los corredores energéticos y la guerra contra Irán en mapas”).

Diríamos -sin que realmente lo sea- que estamos en una fase de “posguerra”, donde escuchamos de negociaciones, posibles acuerdos e intercambios de ataques y represalias entre los tres principales protagonistas: Israel, Estados Unidos e Irán; y, por fin, una firma de un acuerdo de entendimiento para negociaciones futuras, que dista mucho de ser un Tratado o Acuerdo de Paz. En este lapso, cada nuevo enfrentamiento está lejos de ser meras escaramuzas, poniendo en riesgo cualquier posible acuerdo. Los ataques y represalias durante el mes de junio fueron alarmantes y lo sigue siendo en el Líbano. Sin embargo, se nota una particularidad, real o fingida, la administración Trump expresó su negativa a proporcionar medidas defensivas a Israel tras las últimas represalias con misiles iraníes; no obstante, EE. UU. respondió con fuerza al presunto derribo de un helicóptero apache sobre el estrecho de Ormuz. Cada vez que ocurre un “incidente” de esta magnitud nos peguntamos: ¿se ha reactivado la guerra?

¿Por qué pasa esto? ¿quién obstaculiza las negociaciones? Solo hay una respuesta posible y ahora los estadounidenses no tienen empecho en decirlo: Israel. Tácitamente Estados Unidos ha reconocido su fracaso contra Irán y que es el momento de retirarse con dignidad y conseguir acuerdos “convenientes” para seguir siendo la gran potencia mundial, que -pese a todo- lo seguirá siendo, su arsenal nuclear lo asegura; además, los donantes multimillonarios de EE. UU. e Israel nunca aceptarán un acuerdo que deje a Irán intacto o fortalecido.

También hay sectores en Estados Unidos que creen que es el momento de contener a esos fanatizados del gobierno de Israel, encabezados por Smotrich, Ben-Gvir y el primer ministro Netanyahu. Por elemental sentido común, Irán no podrá estar en paz ante la incapacidad de la administración Trump -y en general con cualquier gobierno de Estados Unidos- para frenar a los siempre belicosos israelíes y sus pretensiones territoriales (empezando por Gaza y el Líbano), que son condiciones sine qua nom, esenciales, imprescindibles para llegar a la “paz”. No hay duda, las reiteradas violaciones israelíes impedirán la efectivización del acuerdo, lo hacen a propósito, Israel no quiere paz, solo quiere ver la destrucción de Irán como amenaza a su poderío regional, solo aspira a ser el nuevo eje de dominio de Oriente Próximo y cumplir con la promesa política del mal llamado “Gran Israel”.

Pese al pesimismo de los mediadores paquistaníes, se ha llegado a la firma de un memorando (acuerdo, si prefieren calificarlo así). Mr. Trump tuvo que decirlo por cuadragésima vez sobre la inminencia de un acuerdo con Irán, es consciente que está traicionado a sus amigos en Israel y Estados Unidos, siempre ha sido y serán las acciones de Israel tanto en Líbano como en Gaza el principal obstáculo para lograr un entendimiento y un posible final al conflicto después que se establezcan nuevas negociaciones. Trump ha firmado el Memorando de Entendimiento de Islamabad, a pesar de la ira en Israel que no renunciará a sus acciones militares o al menos hasta consolidar las nuevas ocupaciones territoriales en el Líbano mediante nuevos ataques aéreos e incursiones terrestres, tiene que vender su “victoria” a la sociedad israelí.


          AFP


Ante las adversidades provocadas por Israel, Irán mantendrá sus defensas activas, no se trata de jugar a poner en jaque a Occidente y al mundo, es cosa de sentido común, hay alguien que no quiere la paz. Irán es consciente que entre los objetivos reales de los ataques estadounidenses e israelíes estaba la destrucción y fragmentación total de Irán, no un simple cambio de régimen, este hecho unió fuertemente el apoyo interno en el país. Irán ha sido firme con "Alto al fuego para todos o para nadie", amenazó con aplicar la política de “reciprocidad” absoluta de Israel: atacar duramente el norte de Israel si el ejército israelí bombardea y sigue incursionando en el Líbano. Trump está obligado a forzar a Netanyahu a detener dichos ataques. Mientras Israel exige la destrucción de Hezbolá, Irán pone como condición innegociable el fin de la guerra en el Líbano y la retirada de esas fuerzas.

Ahora Irán tiene otras cartas, incluso puede “chantajear” a la economía global sin necesidad de volver a cerrar Ormuz o imponer bloqueos navales; muchos expertos consideran que “la próxima gran guerra no comenzará con un ataque a las plataformas petrolíferas, sino con un "apagado silencioso" de internet. Mientras el Pentágono gasta miles de millones en defensa antimisiles, Irán ha encontrado una respuesta asimétrica a la superioridad tecnológica de Estados Unidos e Israel. Esa respuesta se encuentra en el fondo del Golfo Pérsico, oculta bajo el agua, y es prácticamente invulnerable a las armas convencionales… Hoy en día, arterias digitales recorren el lecho marino del estrecho, por donde se bombea el 99% de los datos intercontinentales y las transacciones financieras por un valor de unos 10 billones de dólares cada segundo”. Hablamos del Ormuz digital y la posibilidad de que Irán convierte los cables submarinos en una ventaja estratégica en contra de Estados Unidos, Israel y sus aliados. Para el mundo financiero, los cables submarinos de internet en el Golfo Pérsico importan más que los negocios que se desarrollan en Wall Street.

Otro punto candente de la realidad geopolítica que veremos como transcurre es aquello que hace poco Israel y Estados Unidos celebraron como una gran victoria, los proclamados Acuerdos de Abraham. Ahora, con la realidad sobre el terreno, se puede afirmar que Trump y Netanyahu volvieron a fracasar, ese famoso acuerdo impuesto por Trump ha colapsado.

La estrategia de Donald Trump de condicionar acuerdos de paz con Irán a la normalización con Israel bajo los Acuerdos de Abraham fue un error geopolítico grave, pretendiendo ignorar cómo la guerra de Gaza transformó la región, incluso la resistencia de Arabia Saudí y otros estados árabes, debido al alto costo político interno post-Gaza, forzó el abandono de esta exigencia en las negociaciones reales, evidenciando un nuevo orden regional donde la estabilidad del mundo árabe primará sobre una alianza con Israel.

La actual o nueva posición de Arabia Saudí es inequívoca e inflexible si Israel desea “normalizar” las relaciones: “no habrá normalización sin ‘un camino irreversible’ hacia la creación de un Estado palestino. Ese camino no puede ser una promesa vaga ni una hoja de ruta, sino un proceso concreto y verificable”. Pakistán tiene una posición más negativa, “unirse a los Acuerdos de Abraham choca con nuestras ideologías fundamentales”.

Las acciones de Israel en Gaza corren el riesgo de terminar en un aislamiento diplomático jamás visto, hoy el mundo árabe percibe que Israel no representa ese "eje moderado" que les vendió Trump para “normalizar” relaciones con los estados del Golfo, Israel demostró ser tan fundamentalista como los verdaderos grupos terroristas de la región, los árabes han empezado a entender que Irán no representa la principal amenaza regional, y, sobre todo, la opinión pública árabe -alejada del mundillo del poder de los petrodólares- sigue percibiendo a Israel como ilegítimo y potencialmente amenazante para sus gobiernos.


          Foto archivo, ejercicios militares iraníes


A pesar de que no se ha firmado ningún Acuerdo de Paz, los políticos israelíes de línea dura, por no decir la mayoría, están furiosos por el memorando firmado con Irán y desean que Netanyahu se vaya, su intención es simple: llevar a cabo un "verdadero cambio de régimen". Israel no va a dar tregua, lo siento… a menos que algo excepcionalmente grande acontezca. 

Las declaraciones del vicepresidente J. D. Vance son importantes, ante las críticas en Washington por las concesiones excesivas al régimen de los ayatolás, defiende el acuerdo porque -según afirma- ya opera la apertura del estrecho de Ormuz que ha permitido en pocas horas el movimiento de millones de barriles de petróleo, y aún manejan la opción armada en caso de que en 60 días no haya un acuerdo final.

Vance dio un aviso a Israel, luego que Benyamin Netanyahu se desmarcara del acuerdo al expresar no estar obligado a cesar sus ataques en Líbano. Vance, lo digo en tono duro: “Deben respetar este proceso de paz porque es beneficioso para ellos y para toda la región”, Acusó a los críticos israelíes de ser malagradecidos con Estados Unidos. Más que a Netanyahu se refería a otros miembros del gabinete israelí que siempre hacen declaraciones públicas negativas atacando personalmente al presidente de los Estados Unidos (el ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, y el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir). Vance recordó al gabinete israelí que “dos tercios de las armas defensivas que han protegido su patria han sido fabricadas por manos estadounidenses y pagadas con los impuestos de los estadounidenses”.

Vance dijo al respecto: “Mi mensaje para ellos sería doble: primero, Donald J. Trump es el único jefe de Estado en todo el mundo que simpatiza con la nación de Israel en este momento, y resulta que es el jefe de Estado de la superpotencia mundial… Si yo formara parte del gabinete del gobierno israelí, probablemente no atacaría al único aliado poderoso que me queda en todo el mundo”.

El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, comparece ante la prensa en la Casa Blanca, el 18 de junio 2026. AFP


"Los traidores pagarán un alto precio", fue la respuesta de Ben Gvir. Volvamos a la realidad, el vicepresidente Vance enfatizó que el plazo de 60 días para alcanzar un “acuerdo final” descrito en el memorando de entendimiento ha comenzado desde la firma. Recuerden que esto es un alto el fuego para toda la región durante 60 días, Israel ya lo a violado, Además, EE.UU. ha expresado que se reserva el derecho a volver a atacar si considera que Teherán está incumpliendo su parte

No hay que ser adivinos para saber quién podría conseguir que Teherán incumpla su parte. Irán no solo que corre el riego de tener una nueva guerra, Irán ha jugado sus ases, se arriesgó con una guerra total; por el momento, su férrea posición va imponiendo, pero Israel ni Estados Unidos cederán a todas sus pretensiones.

En conclusión.

El conflicto entre Estados Unidos e Irán deja en una posición incomoda no solo a Estados Unidos, Irán debe asumir que no debe dejarse caer en las provocaciones de una guerra limitada o intermitente, o ataques de represalia ante las agresiones de Israel en el Líbano y Gaza, a pesar de tener el respaldo no solo de la comunidad internacional, sino por poseer una capacidad de causar daños masivos a la infraestructura de Israel y del Golfo como represalia. 

Irán sabía que Occidente se acercaba a una crisis energética, pero sabiamente eligió el diálogo, porque el real peligro vendría cuando Occidente empiece a sufrir el inminente colapso económico por lo que actuarían en desesperación; sin embargo, Irán no ha dejado de apartarse de sus pilares estratégicos: el control de Ormuz y la disuasión armada.

Este artículo quedaría incompleto si no mencionáramos los famosos 14 puntos del Memorando de Entendimiento de Islamabad (MoU). Por favor haga click AQUÍ para continuar la lectura. 

19 junio 2026

La leyenda del Mundial de Fútbol 1942


Las copas mundiales de 1942 y 1946 fueron suspendidas por la Segunda Guerra Mundial. Generada con IA


Recopilación de varios artículos

El Mundial de 1942 fue la Copa del Mundo oficial planeada por la FIFA que jamás llegó a celebrarse debido al estallido y recrudecimiento de la Segunda Guerra Mundial. Oficialmente, la competición estuvo suspendida desde 1938 hasta 1950, pero el vacío histórico dio lugar a mitos y partidos oficiosos.

La historia de esta edición no disputada se divide entre los registros históricos oficiales y las leyendas urbanas que han rodeado al torneo:

Empecemos con el mito:

La Leyenda de "Patagonia 1942" 

Una historia “alternativa” muy famosa sugiere que el torneo sí se jugó… pero en secreto. El mito dice que un Mundial clandestino tuvo lugar en la región de la Patagonia (entre Argentina y Chile). Lamentablemente para los crédulos esta historia es totalmente falsa. Se popularizó por una leyenda urbana que se transformó en un falso documental, obviamente, como no existió, nunca fue respaldada ni reconocida por la FIFA.




Pero eso no le quita mérito a una atractiva historia, a alguien se le ocurrió regar el rumor de que sí hubo un “mundial de fútbol” y se llevó a cabo en 1942, en la lejana Patagonia, en la que participaron “nueve invitados, una final de dos días y un monarca inédito que jamás ha intervenido en uno oficial” (Argentina, Alemania, España, Francia, Inglaterra, Italia, Paraguay y Polonia, además de una selección de indígenas mapuches de la Patagonia).

En la ‘versión' del periodista y escritor Osvaldo Soriano, del libro “Memorias del Míster Peregrino Fernández y Otros Relatos de Fútbol”, publicó un cuento denominado "El hijo de Butch Cassidy", supuestamente basado en una carta enviada por su tío Casimiro, quien habría estado ahí, en Tierra del Fuego, para presenciar una serie de eventos que distarían de lo que actualmente conocemos como un Mundial, según el relato, en la neutral Argentina se realizó, conforme con el acuerdo de rotación de continentes, un torneo futbolístico.
 
Según la “historia”, se dice que un grupo de ingenieros eléctricos de la Alemania nazi viajaron a la Argentina para instalar la primera línea telefónica en la represa Barda del Medio, la idea era comunicar al Pacífico y al Océano Atlántico con Berlín.


      Presunta fotografía del Mundial de 1942 (Foto en Jot Down)


Aquí unos extractos de la leyenda, tomado del artículo: “Patagonia 1942, el mito del Mundial olvidado por la historia”. 

"En sus ratos libres, estos hombres peloteaban con un balón a válvula automática y llamaron así la atención de los pueblerinos. Los partidos reunían bastante gente hasta que la noticia llegó a Vladimir Otz, un noble europeo residente de la zona, con el capital y el interés para ayudar en la misión de organizar un certamen internacional en uno de los puntos más recónditos del planeta. Según se dice, el conde repetía, cada que iba por las calles buscando reclutar a personas: "El Mundial de la Patagonia será recordado dentro de cien años como el evento deportivo más importante del Siglo XX. Será la única manifestación capaz de parar la guerra. Aquellos que ahora se ríen de mí, leerán mi nombre en las páginas de los diarios de todo el mundo". 

El propio Otz no tuvo mucho éxito, aunque se percató de que en la construcción de la represa no sólo laboraban alemanes, sino obreros de diversas naciones como Francia, Chile, Argentina, Inglaterra, Polonia, Italia, España e incluso guaraníes y mapuches. De aquella gente, resultaron los ocho equipos participantes.

'Anónimos' e improvisados en lugar de los cracks de la época, sin reporteros, ni vallas publicitarias, mas sí con un fotógrafo contratado por Otz, Guillermo Sandrini, para que recolectara pruebas. Partidos en terrenos de cien metros con pasto cortado a machetazos, tubos semi puestos como porterías carentes de redes y el arbitraje -falto de silbato- de William Bret Cassidy. De ahí procede el título de la misiva: del hijo del ladrón de trenes y bancos, Butch Cassidy, que se mudó a Argentina tras huir de Estados Unidos.




Cuentan que los italianos se impusieron a guaraníes y polacos, mientras los alemanes superaron a los locales y franceses, los mapuches vencieron a ingleses y españoles, y avanzaron directo a la final. Mientras que los europeos definieron la otra surrealista semifinal. Los germanos salieron con cascos y alfileres para protegerse. Los italianos, por su parte, escondieron pimienta en sus uniformes para esparcirlo en los ojos de sus oponentes. Cassidy únicamente descubrió a los azulados y señaló tres penaltis a favor de los ingenieros.

El día de la final, irónicamente el teléfono a Berlín comenzó a funcionar para avisar por adelantado la victoria de la raza aria sobre los mapuches. A la hora de entonar las notas marciales respectivas, los amerindios más bien bailaron para solicitar apoyo a sus dioses que descendió en forma de granizo, tormenta y barro. Tanto que se suspendió, pese a la insistencia de los del Viejo Continente por continuarla.

En medio de las discusiones, un marco y la redonda desaparecieron. Cassidy castigó con seis lanzamientos desde los once pasos a los mapuches; no obstante, no se cobraron porque no había a dónde patearlos. A los pocos segundos sonó el timbre telefónico con Hitler del otro lado para preguntar por el resultado. Aprovechando el despiste, la portería brotó de la nada y un balón cayó en la cabeza de un atacante para decretar el 1-0. Aunque el tío Casimiro admitió que inicialmente Cassidy lo anuló, a la postre sí contó para los amerindios”.

Serían los mapuches quienes se llevarían el título, bajo el nombre de Real Patagonia. Se proclamaba campeona del mundo una tribu de aborígenes sin patria reconocida, bandera o himno a la fecha.


         Material publicitario del documental italiano sobre el "Mundial de la Patagonia"


En 2011, dos cineastas italianos, Filippo Macelloni y Lorenzo Garzella, se encargaron de trasladar los aspectos más verosímiles de esta fábula mediante un falso documental de 93 minutos. A partir de la investigación de Sergio Lewinski, periodista y también italiano, los directores profundizaron en una historia mítica que comprenden entrevistas y declaraciones de directivos o exfutbolistas, tales como Jorge Valdano o Roberto Baggio.

No hay que olvidar que esta leyenda comparte similitudes con otra similar: la de lo más cercano a un amistoso entre selecciones del Eje y los Aliados que se festejó bajo el contexto de la Segunda Guerra Mundial, concretamente en junio del 42. El bautizado como "Partido de la Muerte", que enfrentó en la Ucrania ocupada a prisioneros de guerra, con numerosos ex Dinamo de Kiev en sus filas, frente a una escuadra de la Luftwaffe, reforzada por internacionales alemanes. Dicho encuentro inspiró el filme “Evasión” o “Victoria” (John Huston, 1981) y el libro “Un partido de leyenda”, de Carlos Marañón.

"El Mundial de la Patagonia debe tener un valor y esto, sea ficticio o no, es importante para el fútbol", dijo Joao Havelange, presidente de la FIFA de 1974 a 1998.

El Torneo Oficial que la guerra canceló

Tras el Mundial de Francia 1938, la FIFA tenía previsto organizar la edición de 1942. Países como Alemania y Brasil presentaron sus candidaturas oficiales para ser la sede del torneo. Tras la invasión de Polonia en 1939, que desencadenó la Segunda Guerra Mundial, la FIFA decidió suspender indefinidamente el torneo. El balón no volvería a rodar en una Copa del Mundo hasta Brasil 1950.


Izq. Portada de una edición histórica del Kicker Fußball-Almanach del año 1942. El Almanach es un libro de datos y estadísticas anuales muy famoso en Alemania, publicado por la prestigiosa revista deportiva Kicker. Ese anuario se editó y distribuyó en plena Segunda Guerra Mundial, fue la última publicación en tiempos de guerra antes del colapso del régimen. No se volvió a editar de forma continua sino hasta el año 1959. Derecha. Cartel de propaganda deportiva y política de la Alemania nazi anuncia un partido oficial de fútbol para el 10 de mayo de 1942 en el Stadion Luxemburg. El encuentro se organizó exactamente dos años después de que la Wehrmacht (el ejército alemán) invadiera y ocupara el Gran Ducado de Luxemburgo en mayo de 1940. Durante la ocupación se disolvieron las federaciones deportivas locales e integraron a los clubes luxemburgueses de forma obligatoria en la estructura deportiva de la Alemania nazi. Ese cartel corresponde a las rondas eliminatorias del Campeonato Alemán. Schalke 04, era la potencia futbolística en Alemania y terminó campeón nacional de la temporada (1941/42). El cartel en realidad describe al club luxemburgués Stade Dudelange. El régimen nazi germanizó por la fuerza los nombres de los equipos del país ocupado; en este caso, fue renombrado obligatoriamente como FV Stadt Düdelingen. Como se aprecia, el cartel no oculta la ideología del régimen (esquina superior derecha). El emblema que acompaña al águila pertenece a la NS-Reichsbund für Leibesübungen (Federación del Reich Nacionalsocialista para la Educación Física), organización oficial nazi que controlaba todo el deporte en el Reich alemán. (Como dato histórico adicional, el partido real terminó con una victoria 2-0 a favor de Schalke 04)


Es un hecho cierto que Hitler y los nazis, tras demostrar su enorme capacidad propagandística en los Juegos Olímpicos en Berlín en 1936, aprovecharon la clausura de los Juegos Olímpicos y el Congreso de la FIFA que se celebró en agosto de 1936 en Berlín, para solicitar la sede de la Copa del Mundo de fútbol para Alemania (la sede de 1938 había sido entregada a Francia). En 1938, antes de inicio del Mundial de Francia, el Congreso de la FIFA anunció que la próxima sede se conocería en 1940 durante el Congreso en Luxemburgo (además de Alemania, Argentina y Brasil se registraron como candidatas). En 1939, el conocido dirigente de la FIFA, Jules Rimet, tras una serie de inspecciones, dio a entender de que Alemania ofrecía las mejores condiciones para el torneo, aun cuando los nazis ya se habían anexado Austria y llevado a cabo la invasión de Checoslovaquia.

Sin embargo, la invasión nazi de Polonia, el 1 de septiembre de 1939 y el inicio de la Segunda Guerra Mundial, obligó a la FIFA a anunciar que no habría Mundial de fútbol en 1942.


Estos tres carteles corresponden a la propaganda oficial para un histórico partido de fútbol amistoso entre Alemania y Polonia, celebrado el 18 de septiembre de 1938 en la ciudad de Chemnitz. El encuentro concluyó con una victoria alemana por 4-1. La relevancia histórica de estas piezas radica en el momento de su publicación: menos de un año antes de la invasión a Polonia el 1 de septiembre de 1939. El evento se utilizó como una herramienta de diplomacia blanda y propaganda ideológica. Los carteles cumplían una función informativa y propagandística específica para el evento. El cartel del medio tiene más simbología política e ideológicamente. Muestra el águila blanca (símbolo nacional de Polonia) contrapuesta de manera directa al águila del Tercer Reich con la esvástica nazi en el centro. Para septiembre de 1938, la tensión política en Europa era extrema. El régimen nazi utilizó ese encuentro de fútbol para proyectar una falsa imagen de normalidad, cordialidad y paz con sus vecinos polacos ante los ojos de la comunidad internacional. El partido contó con figuras que sufrieron directamente los estragos de la inminente guerra. El jugador más emblemático de Polonia, Ernst Willimowski defendió la camiseta polaca, tras la ocupación e invasión nazi de 1939, fue nacionalizado a la fuerza y terminó jugando para la propia selección de la Alemania nazi debido a sus orígenes silesianos.


Mientras el mundo estaba en conflicto, las potencias del Eje organizaron partidos y torneos amistosos locales. En abril de 1942, en el peor lugar imaginable: la Alemania Nazi, se disputó un encuentro de fútbol considerado por algunos historiadores como una suerte de "final oficiosa" de la época (la Copa del Mundo Oficiosa). La selección de Alemania se enfrentó a la selección de Suecia en Berlín. 

En el interesante artículo “1942: el Mundial de fútbol nazi (que a punto estuvo de ser)” se detalla la “final del mundo oficiosa”, describiendo como la Alemania nazi trató de organizar una Copa del Mundo por su cuenta en la que permitiría participar a los países ocupados de Europa como Checoslovaquia, Dinamarca, Noruega, Holanda... Pero, lo único que se logró fue organizar un partido amistoso con Suecia, anunciado como la final del campeonato del mundo

Suecia era considerada una potencia futbolística mundial, contaba con futbolistas de la talla de Gunnar Gren y Gunnar Nordahl que siguieron siendo parte del equipo sueco que se proclamó subcampeón del mundo en 1958. El 20 de septiembre de 1942 en el estadio Olímpico de Berlín, cerca de 100.000 espectadores, convencidos de acudir a la final del Mundial, presenciaron un vibrante encuentro que terminó con la victoria sueca 3-2.


Imágenes del 20 de septiembre de 1942, Estadio Olímpico de Berlín, el partido amistoso internacional de fútbol entre las selecciones de Alemania y Suecia durante la Segunda Guerra Mundial que le han denominado la "Copa del Mundo Oficiosa". Entre las figuras alemanas reconocible se aprecia al capitán Paul Janes, a Ernst Lehner y el guardameta Helmut Jahn. El encuentro finalizó con una victoria para Suecia por 3-2 ante un estadio completamente abarrotado.


Una victoria sueca que supuso toda una humillación para una Alemania que había vendido aquel encuentro en casa como el verdadero campeonato del mundo. Tras la derrota se detuvieron los partidos de la selección alemana (supuestamente, según afirma el periodista Paul Brown, para que la moral de los ciudadanos alemanes no se mermara aún más en tiempos de guerra), y no fueron pocos los futbolistas integrantes de aquel equipo que poco después serían enviados a la guerra”.

Para finalizar un interesante video sobre el tema.


El Mundial de 1942 que Nunca Existió 

| La Historia que la FIFA Quiere Olvidar


Fuentes de consulta:

1942: el mito del Mundial Olvidado

Patagonia 1942, el mito del Mundial olvidado por la historia

1942: el Mundial de fútbol nazi (que a punto estuvo de ser)

“Patagonia 1942″, el Mundial olvidado y que la FIFA no convalidó en tiempos de guerra

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