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26 junio 2026

Estados Unidos y los biolaboratorios en Ucrania



por Tito Andino


Esta es una secuela de una vieja historia. En fechas muy anteriores a la actual guerra de la OTAN contra Rusia en Ucrania publicamos una demoledora investigación científica. Nada menos que la demostración de un hecho que era conocido y denunciado sobre todo por Rusia, la presencia de laboratorios biológicos del Pentágono en todo el mundo con una finalidad muy alejada a la investigación científica para el bienestar de la humanidad, al contrario, se denunciaba el desarrollo secreto de armas biológicas usando, entre otros, el territorio ucraniano.

Fue Dilyana Gaytandzhieva, periodista de investigación búlgara quien lo documentó ampliamente, cosa que no fue del agrado de la Agencia Búlgara de Seguridad Nacional y de su anterior director del periódico búlgaro Trud Daily, siendo despedida. Dicho informe apareció por primera vez en 2018 en South Front con una panorámica global del desarrollo secreto de armas biológicas en los biolaboratorios del Pentágono en todo el mundo (usted puede revisar su investigación total en el enlace constante en las notas a pie de página).

Para los expertos está evidenciado que el ejército estadounidense ha producido con regularidad virus, bacterias y toxinas mortales que violan la Convención de la ONU sobre la prohibición de armas biológicas. Millares de personas, sin saberlo, han sido expuestas a patógenos peligrosos y enfermedades incurables. Amparados en la inmunidad diplomática, científicos de la guerra biológica del Pentágono han probado virus artificiales en laboratorios biológicos en, al menos, 25 países alrededor del mundo. Estos biolaboratorios están controlados y financiados por la Agencia de Reducción de la Amenaza a la Defensa (DTRA, siglas en inglés) bajo un costoso programa militar de miles de millones de dólares denominado “Programa de Compromiso Biológico Cooperativo” (CBEP, siglas en inglés), muchos están ubicados en países de la antigua Unión Soviética como Georgia y Ucrania, además del Medio Oriente, el Sudeste Asiático y, por supuesto, África.

Este blog presentó en marzo de 2022 el artículo: “El ‘secreto’ de las armas sucias y biológicas en Ucrania”, demostrando la utilización del territorio ucraniano por parte de empresas estadounidenses vinculadas al Pentágono dedicadas al desarrollo secreto de armas biológicas, eso era ya más que un hecho demostrable.

A pesar de que los experimentos biológicos con fines militares son crímenes de guerra, nada se ha hecho para remediar la situación. El artículo 8 del Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional (CPI) define los experimentos biológicos como crímenes de guerra.

Decíamos por esas fechas que la intervención militar de Rusia en Ucrania tenía objetivos secretos, entre otros el evitar que fanáticos nacionalistas neonazis se apoderaran de los centros de investigación biológica y nuclear manejados por los Estados Unidos en territorio ucraniano. Recordemos que Rusia tomó el control de la central nuclear de Zaporitzia -la más grande de Europa- e impuso también bajo su resguardo la inactiva (y radioactiva) central nuclear de Chernóbil. Los mandos rusos analizaron presuntas evidencias de que las autoridades ucranianas habrían utilizado la planta nuclear de Chernóbil como tapadera para trabajar en la producción de bombas sucias, así como en la extracción de plutonio. El elevado fondo de radiación en la zona de Chernóbil facilitaba el encubrimiento. Los rusos declararon que asumían el control de Chernóbil para prevenir una "provocación nuclear".


Observamos el New Safe Confinement (Nuevo Sarcófago Seguro), una gigantesca estructura metálica en forma de arco instalada sobre el dañado reactor número 4 de la Central Nuclear de Chernóbil, Ucrania, se deslizó sobre el antiguo sarcófago de hormigón a finales de 2016 para evitar de forma permanente la liberación de material radioactivo y permitir que el proceso de desmantelamiento del reactor se realice de manera segura. Las fuerzas militares rusas tomaron la central nuclear y toda la zona de exclusión el 24 de febrero de 2022; tras poco más de un mes de ocupación, se retiraron de la zona y devolvieron formalmente el control de la planta a su personal ucraniano (31 de marzo de 2022)


En aquellos primerizos días de la intervención militar rusa, se dio un interesante planteamiento de Lance D. Johnson (Natural News), el 2 de marzo de 2022, en un corto artículo titulado: "Why did the US embassy official website just REMOVE all evidence of Ukrainian bioweapons labs?" ("¿por qué el sitio web oficial de la embajada de EE.UU. simplemente ELIMINÓ toda evidencia de laboratorios de armas biológicas ucranianos?"). Además, Johnson sostuvo que en esas instalaciones se investigaba la "ganancia de función" de virus y bacterias, vinculándolas con fraudes médicos y el desarrollo de tecnologías dañinas para la población.

"Ganancia de función” en el contexto de los biolaboratorios se refiere a cualquier modificación de un organismo que mejora o añade una nueva habilidad o propiedad a sus funciones biológicas. Este tipo de investigación altera deliberadamente un organismo (generalmente un virus, bacteria u hongo) para que adquiera características que no poseía de forma natural. Las modificaciones suelen buscar que el patógeno sea: Más transmisible, capaz de propagarse más fácilmente entre huéspedes; más virulento, siendo capaz de causar una enfermedad más grave o mortal; más adaptable, al ser capaz de infectar a nuevas especies (por ejemplo, pasar de animales a humanos); más resistente, que pueda sobrevivir a tratamientos médicos actuales, como vacunas o antibióticos.

Dando un buen uso, como objetivo preventivo, los científicos llevan a cabo estos estudios bajo estrictas medidas de bioseguridad para poder predecir pandemias, entender cómo podrían mutar los virus en la naturaleza antes de que ocurra un brote real, desarrollar tratamientos como vacunas y antivirales con anticipación para combatir futuras amenazas. En general, facilita la comprensión exacta de cómo un patógeno interactúa con las células humanas.

Debemos insistir que esos laboratorios biológicos -estudio del presente artículo- son financiados y operados conjuntamente con el Departamento de Defensa de los Estados Unidos. No se trata de una invención ni teoría de la conspiración, el hecho es que parte de esos documentos estaban a disposición pública hasta fines de febrero de 2022 e incluían detalles sobre laboratorios biológicos en Ucrania. No es una teoría conspirativa afirmar que, el 26 de febrero de 2022, la existencia y los detalles de estos laboratorios fueron eliminados del sitio web oficial de la embajada; sin embargo, los archivos PDF han sido copiados por otros medios y pueden ya estar disponibles para la investigación.

Todo esto fue negado en su momento, como no podía ser de otra manera, incluso consultamos a la IA (ahora que está de moda), y argumentó que era una teoría de la conspiración. Detengámonos un momento, es necesario dejar en claro que la IA sigue siendo controlada por personas que la alimentan con la información que éstos proporcionan; como decíamos en un reciente artículo de este blog, la Inteligencia Artificial sigue siendo epistemológicamente inepta y ontológicamente ignorante. En fin, la IA alegó que “agencias internacionales y la ONU han verificado que estas instalaciones son laboratorios civiles de salud pública y que dicha narrativa carece de sustento real”. Veremos más adelante que los datos de la IA almacenados están errados convenientemente por necesidad estratégica de quienes la controlan. 

Alguien decía sobre las "teorías de la conspiración" de que solo se confirma un viejo dicho: "la diferencia entre una teoría conspirativa y un hecho conspirativo es de unos seis meses. En este caso fueron tres años".


     
Imágen referencial de archivo


Lo cierto es que los rusos dedicaron mucho tiempo y esfuerzo reuniendo pruebas de estos laboratorios. Al menos se ha identificado que 15 diferentes laboratorios biológicos en Ucrania fueron financiados por el Departamento de Defensa de Estados Unidos, ahora denominado Departamento de la Guerra (Pentágono)

No eran o no son laboratorios biológicos chinos o rusos, y se dice que hay evidencia de que ocho de esos laboratorios para investigación de armas biológicas eran operados exclusivamente por los Estados Unidos. Estos laboratorios “consolidan y aseguran patógenos y toxinas de interés para la seguridad” para llevar a cabo “medidas mejoradas de bioseguridad, bioseguridad y biovigilancia” a través de “asociaciones internacionales de investigación”. El Pentágono facilitó el proceso de permisos para permitir que científicos ucranianos trabajaran con patógenos de potencial pandémico.

También se quiere negar, al punto de declararlo “conspiranoia”, que el ex Departamento de Defensa de EE.UU. trabajaba directamente con el Ministerio de Salud de Ucrania, el Servicio Estatal de Ucrania para la Seguridad Alimentaria y la Protección del Consumidor, la Academia Nacional de Ciencias Agrarias y el Ministerio de Defensa. Esta red de laboratorios biológicos incluía instalaciones en Odessa, Vinnytsia, Uzhgorod, Lviv, Kiev, Kherson, Ternopil, Crimea, Luhansk y dos instalaciones sospechosas en Kharkiv y Mykolaiv. En 2020, esos laboratorios, en cooperación con el Ministerio de Defensa de Ucrania, instalaron cuatro laboratorios móviles para realizar la vigilancia epidemiológica del pueblo ucraniano y eso se hizo público. Si eso se hace público no hay razones para sospechar nada, dirán algunos…

Tanto el amplio informe de investigación de Dilyana Gaytandzhieva, como “El ‘secreto’ de las armas sucias y biológicas en Ucrania” pueden ser revisadas con calma en este blog en las notas constantes a pie de página.

Ahora entremos en lo candente del momento.

Lo más fresquito de la trama investigada viene de la propia Inteligencia Nacional de los Estados Unidos, Tulsi Gabbard, que dejará su cargo de directora a fines de junio del 2026, reveló el pasado 12 de junio (2026) que “existen más de 120 biolaboratorios financiados por los contribuyentes ubicados en 30 países, y que la administración Biden "amenazó" a quienes intentaron exponer su existencia”, algunos en zonas de alto riesgo como Ucrania. La afirmación de Gabbard señala un encubrimiento intencionado por parte de figuras poderosas como el Dr. Anthony Fauci y otros miembros de la administración Biden.


       Tulsi Gabbard

Las amenazas contra quienes intentaron exponer la verdad, la existencia y financiación de biolaboratorios financiados por EE.UU. ha sido intencionadamente encubierto por personas muy poderosas que afirmaron -falsamente- que estos biolaboratorios no existen, el que decía lo contrario fue tildado de agente extranjero y/o traidor a Estados Unidos.

"Estos biolaboratorios incluyen laboratorios en lugares como Ucrania, que podrían estar en riesgo de comprometerse debido a la guerra en curso entre Rusia y Ucrania"… De hecho, la comunidad de inteligencia había advertido previamente que un laboratorio biológico financiado por Estados Unidos en Ucrania probablemente albergaba patógenos peligrosos y seguía siendo vulnerable a amenazas de larga duración de ataque, incautación o daño ruso", señaló Tulsi Gabbard. 

El siguiente mapa muestra las ubicaciones de laboratorios biológicos en Ucrania, según lo detalló la Directora de Inteligencia Nacional de EE. UU. (DNI), el 12 de junio de 2026.




El 25 de mayo de 2025, Gabbard firmó una orden ejecutiva para poner fin a la financiación federal de la investigación con “ganancia de función” en todo el mundo. Se emitieron nuevas directrices a la comunidad de inteligencia, ordenando aumentar la recogida de esos laboratorios e instalaciones en el extranjero, los resultados de esa operación están siendo observados y evaluados. Según la funcionaria mencionada, “a pesar del evidente potencial de impacto global catastrófico que puede tener la investigación sobre patógenos peligrosos en biolaboratorios, políticos y supuestos profesionales de la salud como el Dr. Fauci, así como entidades dentro del equipo de seguridad nacional de la administración Biden, mintieron repetidamente al pueblo estadounidense sobre la existencia de biolaboratorios financiados y respaldados por EE.UU.

La declaración completa de Tulsi Gabbard puede ser consultada en las notas a pie de página.




Para terminar con este reportaje, citamos un artículo presentado por RT el pasado 12 de junio. EE. UU. publica documentación sobre biolaboratorios ucranianos 'peligrosos'.

La directora de inteligencia nacional (DNI) de EE. UU., Tulsi Gabbard, ha publicado nuevas pruebas de que laboratorios biológicos financiados por EE.UU. en Ucrania estaban investigando patógenos peligrosos. Washington negó previamente cualquier papel en la gestión de estos laboratorios. Ahora, todos los documentos confirmaron las afirmaciones de Rusia, esos biolaboratorios trabajaban en el desarrollo de posibles armas biológicas.

Los documentos desclasificados revelan que Estados Unidos "construyó y apoyó" 40 biolaboratorios en Ucrania, que trabajaron con "patógenos especialmente peligrosos" como ántrax, gripe aviar, ébola, peste y tuberculosis. Al menos 12 de estos laboratorios realizaban investigaciones humanas (estas cifras de laboratorios son aún mayores a los datos que manejaba Rusia). Como se ha explicado más arriba, algunos de esos laboratorios se dedicaban a la llamada investigación de 'ganancia de función', una práctica controvertida por la cual los virus animales se modifican para aumentar su virulencia y transmisibilidad y así estudiar sus efectos en humanos.

Pero, los documentos están parcialmente censurados, aún así demuestran que Estados Unidos pagó la construcción y equipamiento de al menos cuatro laboratorios, con un coste total de más de 9 millones de dólares; también revelan que estos laboratorios realizaron investigaciones en nombre y en colaboración con el Departamento de Alimentación y Agricultura de EE. UU., el Ejército de EE. UU., la Organización Mundial de la Salud, la ONU y varias universidades estadounidenses. Metabiota, una empresa biotecnológica, copropiedad de la firma de inversiones de Hunter Biden, también figura como socia.


Este es el documento completo del arriba seccionado. La fuente es © ODNI. (Oficina de la Directora de Inteligencia Nacional), esta página es parte de un conjunto de documentos clasificados sobre laboratorios biológicos estadounidenses en Ucrania, publicados el 12 de junio de 2026


Cuando las tropas rusas entraron en Ucrania en febrero de 2022, el Ministerio de Defensa ruso afirmó que el gobierno de Vladimir Zelensky en Kiev ordenó la "destrucción de emergencia" de patógenos en varios laboratorios financiados por Estados Unidos en Ucrania. El ministerio acusó a Kiev de ordenar la destrucción en un intento de ocultar su papel en un programa estadounidense de armas biológicas.

Los documentos publicados por el ministerio de defensa ruso incluían una orden del Ministerio de Salud de Ucrania para destruir los patógenos, que incluían "peste, ántrax, tularemia, cólera y otras enfermedades mortales".

Tras revisar miles de páginas de documentos incautados en laboratorios de Donetsk, Lugansk y Jerson, el teniente general Igor Kirillov de las Fuerzas de Defensa Radiológicas, Químicas y Biológicas de Rusia concluyó en 2023: "Estados Unidos, bajo el pretexto de garantizar la bioseguridad global, llevó a cabo investigaciones de doble uso, incluyendo la creación de componentes de armas biológicas, en estrechas proximidades a las fronteras rusas".

Kirillov lideró la investigación rusa sobre los laboratorios hasta que fue asesinado en 2024, supuestamente por el Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU).

Entre las instalaciones mencionadas por el ministerio de defensa ruso se encontraba el Instituto de Medicina Veterinaria de Jarkov. El ejército ruso acusó a Ucrania de investigar posibles armas biológicas en el sótano del instituto. Según los documentos de Gabbard, la instalación sí tenía un sótano donde se almacenaban ántrax y bacterias brucella. Ambos se consideran armas biológicas debido a su extrema contagiosidad y capacidad para causar enfermedades debilitantes.


Una página de un conjunto de documentos clasificados sobre laboratorios biológicos estadounidenses en Ucrania, publicados el 12 de junio de 2026. © Oficina de la Directora de Inteligencia Nacional.


Estados Unidos negó la existencia de esos biolaboratorios

En marzo de 2022, la entonces subsecretaria de Estado estadounidense Victoria Nuland admitió bajo juramento que "Ucrania tiene instalaciones de investigación biológica". Sin embargo, Nuland negó que estas instalaciones trabajaran en armas biológicas e insistió en que "Estados Unidos no posee ni opera ningún laboratorio químico o biológico en Ucrania".

El Departamento de Estado de EE. UU. afirmó: "El Kremlin está difundiendo intencionadamente mentiras descaradas de que Estados Unidos y Ucrania están llevando a cabo actividades con armas químicas y biológicas en Ucrania", mientras que la entonces embajadora estadounidense ante la ONU, Linda Thomas-Greenfield, afirmó que "no existen laboratorios ucranianos de armas biológicas apoyados por Estados Unidos".

En su comunicado, Tulsi Gabbard afirmó que continúa con la recopilación de datos de los laboratorios en Ucrania y de una red más amplia de biolaboratorios vinculados a Estados Unidos en todo el mundo, la oficina estaba recopilando "nuevos detalles sobre ensayos clínicos que se están llevando a cabo en estas instalaciones, lo que plantea importantes preocupaciones éticas, financieras y de seguridad".

Gabbard no estará en posición de seguir actuando, el presidente Donald Trump anunció que nominaría al fiscal federal para el Distrito Sur de Nueva York, Jay Clayton, para sustituirla como DNI. Clayton nunca ha comentado públicamente sobre el tema de los biolaboratorios.

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Principales fuentes de consulta:

23 marzo 2026

Especuladores de la pandemia Covid-19. Alegatos de un “conspiranoico”

       Bob Moran

Parte I

Alegatos de un "conspiranoico"

por Tito Andino


Tras la publicación de artículos de actualidad referentes al conflicto desatado por Estados Unidos/Israel contra Irán, que -burlonamente- ha sido denominado el ataque de la “Coalición Epstein” para llamar la atención al hecho de que es el lobby sionista quien controla los aparatos de gobierno del país más poderoso del mundo, se viene especulando que “un degenerado pedófilo ha escenificado todo esto para que no salgan a luz sus videos con menores de edad” en complicidad con “otro degenerado satanista, asesino-genocida y criminal de guerra” que chantajea al primero e impone las reglas.

Así, al entrar en la cuarta semana del conflicto en Oriente Medio, con la evidente pérdida de respaldo y popularidad del presidente Trump, la noticia relevante (fuera de la guerra) -y que ha pasado desapercibida- es que la Casa Blanca ordena publicar los Archivos Epstein. Sin embargo, es un simple intento por desviar la atención de la guerra en Irán, además, NO todos los archivos serán “desclasificados”, solo se hará pública una parte de los mismos, básicamente lo que ya ha estado divulgándose extraoficialmente: una gran cantidad de correos electrónicos, mensajes de texto y material audiovisual. “Si existe material en el que Donald Trump comete actos indecentes con menores, los votantes no hablarán de otra cosa”, afirma el analista estadounidense Michiel Vos: "Con las elecciones de mitad de mandato a la vista, es una jugada inteligente".

¿Acaso no prestaron atención a las palabras de Mr. Trump? Es probable que no hayamos percatado un mensaje, el presidente pidió a sus socios y aliados europeos que eviten un tiempo reportar sobre la guerra y se centren por completo en las extrañas revelaciones sobre él, que pronto saldrán a la luz. El "Mundo Today" agregó: “El impacto será gigantesco, realmente gigantesco. El mundo verá delitos sexuales que nunca antes se habían cometido a tal escala por parte de un presidente estadounidense. Será la mayor tormenta mediática de la historia”, según palabras de Trump quien luego se puso a divagar sobre la diferencia entre “pedofilia” y “efebofilia”, entre otros temas…

Lamento señalar que no es precisamente el tema de hoy, pero es algo íntimamente relacionado con el famoso Jeffrey Epstein y sus amigos. Este trabajo está dividido en dos entradas, la segunda parte es más denso, así que le recomiendo que lo guarde si no tiene el suficiente tiempo para leerlo, revíselo con calma, poco a poco. 

Estamos ante un polémico tema de principio a fin. Es probable que ciertas líneas contenga una pequeña dosis de “conspiranoia” involuntaria -porque no somos dueños de la verdad absoluta-  y se escapen algunos datos no contrastados. No obstante, es innegable el hecho de que es imposible verificar si existe un ocultamiento oficial de cifras de fallecidos postvacunación debido a la afirmación de que un inusual número de decesos no tiene relación alguna con las vacunas contra el Covid-19. Muchos van más allá, se ha planteado la discusión de otro tipo de ocultamiento que nada tiene que ver con la salud (eso lo abordaremos en la segunda parte).

Este fue un paréntesis antes de centrarnos en el tema de hoy.


     
Bob Moran


Para saber de qué trata este post, hay necesidad de algunas notas aclaratorias. 

No vamos a negar la existencia del Coronavirus. SARS-CoV-2, es su denominación oficial. Significa Severe Acute Respiratory Syndrome Coronavirus 2 (coronavirus 2 Síndrome Respiratorio Agudo Grave), nombre asignado por el Comité Internacional de Taxonomía de Virus (ICTV) dada su relación genética con el virus del SARS de 2003.

Dejamos aclarado que: no somos médicos, peor científicos o profesionales cualificados en virología, por lo que mal podríamos criticar, mucho menos opinar sobre salud. Estamos por la investigación científica y el derecho que tienen las multinacionales de la salud (investigación y desarrollo de fármacos) a vender el resultado de sus estudios, que en casi todos los casos ocupan tiempo e inversión de ingentes cantidades de recursos. ‎

No somos antivacunas. Creemos en la invalorable capacidad del mundo científico para evaluar los peligros que acechan a la humanidad en forma de pequeños microorganismos. Por tanto, debe desecharse desde ya la peregrina idea de que seamos partidarios de la causa “antivacunas”. Son pocos los años desde el estallido de la crisis sanitaria, los casos del “negacionismo” del Covid-19 persisten. Los “antivacunas” aún protestan. Los argumentos son variopintos, desde interesantes puntos de vista científicos hasta posiciones políticas.

Realmente son pocos los que niegan la existencia del virus Covid-19. Los virus existen desde siempre y la lógica genética dice que irán apareciendo otros. "El miedo a las epidemias está inscrito en nosotros. Sabemos que en ciertas épocas, en ciertos ‎lugares, ciertas epidemias han acabado con civilizaciones”. También sabemos que el progreso de la medicina no puede protegernos de nuevos virus, porque aún no han sido ‎estudiados y otros no han aparecido, pero las mutaciones de los existentes es una realidad, sean de origen natural o preparadas en laboratorios.

El coronavirus estuvo o está presente, innegable, no nos enfocaremos ni especularemos en el hecho de si fue o no creado en laboratorio como medio político de despoblación u otra causa. Si hay algo que es cierto a lo largo de los siglos, es la existencia de gente sabia interesada en estudiar los diferentes tipos de muerte silenciosa (virus) que nos acechan día a día. El mundo de la ciencia, autoridades públicas, instituciones globales y otras buscan encontrar soluciones para evitar la muerte de millones de personas… pero otros solo buscan colosales réditos económicos.

Por la última razón, hay un fondillo que huele mal, la sociedad civil se ha planteado -utilizando un término jurídico- una duda razonable, porque se puede demostrar que existe un ocultamiento de información que no puede ser de otro sitio, sino de aquellos círculos de poder político, económico y lamentablemente de quienes gestionan la Organización Mundial de la Salud.


'Shwabtopus', de Bob Moran, hace referencia a Klaus Shwab, ex director del Foro Económico Mundial (WEF)


Conforme se demostró en el artículo “Las armas biológicas del Pentágono”, no solo China es la “principal” sospechosa de la expansión del Coronavirus denominado Covid-19. Hay una alta probabilidad de que el SARS, además del MERS-CoV y variantes de la influenza, han sido estudiados por el Pentágono, desde antes de 2014 cuando nos enteramos de que el presidente Barak Obama ordenó la prohibición temporal a la financiación de investigaciones de "uso doble". La moratoria terminó en 2017 y los experimentos continuaron. Los experimentos de Patógenos Pandémicos Potenciales Mejorados (PPP, por sus siglas en inglés) son legales en Estados Unidos. Dichos experimentos tienen por objeto aumentar la transmisibilidad y/o virulencia de los agentes patógenos.

Cuestionamos al Poder, criticamos a ciertas industrias transnacionales de los fármacos que han llegado a chantajear a gobiernos para asegurarles entregas de vacunas ARN-Mensajero, exigiendo como garantía la emisión de deuda soberana.

Estamos contra las políticas -no confirmadas oficialmente- que desvelarían un plan diseñado desde las más altas esferas, no de gobiernos y estados, sino de organizaciones privadas internacionales que impulsan una agenda político-económica de control social. Esos actos lograron estancar y empobrecer a naciones en vías de desarrollo, incluso detener a países desarrollados. No debe quedar duda, muchas economías nacionales fueron destruidas (desempleo, hambruna, despoblación, etc.)

Apoyamos la legítima demanda de ordenar una imparcial pericia sobre las consecuencias fatales de las vacunas contra el Covid-19 que han ocasionado -llamémoslo así para evitarnos demandas- miles de muertes fortuitas como secuela de haberse vacunado. Como es lógico pensar, si la vacuna salió casi de inmediato a la expansión del virus, es lógico que no hubo tiempo para investigar más a fondo sus efectos secundarios.

Insistiremos, no se intenta minimizar la existencia de un virus mortal (porque ha matado gente). Sin embargo, en todo el mundo se vienen presentando sinceros cuestionamientos -incluso científicos- refiriéndose a la toma de medidas políticas que ocasionaron mayor destrucción que el virus. Hay quienes siguen manteniendo un consciente y premeditado trabajo para favorecer a grupos de interés en el control de la economía mundial. Otro efecto analizado sobre la crisis sanitaria es que provocó el distanciamiento social, hay quienes han sostenido que esa medida fue impulsado por una agenda técnica de despoblación a mediano y largo plazo.

Se ha escrito demasiado sobre control social y técnicas de despoblación, que sería un anhelo oculto de las élites, para que aquello se mantenga operativo a largo plazo deberá encontrarse argumentos que sean amparados en la Ley. Se ha observado muchos ejemplos, la justicia se encuentra sometida a las decisiones de grandes corporaciones privadas en el mundo. Aquí vale recordar la figura de Bill Gates y los famosos "certificados digitales"; la supuesta “conspiranoia” dice que el "certificado digital" es ajeno a cierto tipo de identificación electrónica del sistema de salud en algunos países desarrollados, se cree que es "un sistema de puntos ‎cuánticos a base de cobre que, al ser inyectado en el cuerpo junto con la vacuna se convierte ‎en algo así como un tatuaje con código de barras que puede leerse con un Smartphone ‎personalizado” (según Mike Williams, de Rice University, diciembre 2019). ‎

Por lo expuesto, estamos fuera de toda cuestión que dude sobre la prevención y salud pública, pero también es necesario mirar de reojo a quienes nos invitan, a sentirnos tentados, de pensar que los “conspiranoicos” han tenido "siempre" la razón, y no son cualquiera. La verdadera prensa alternativa es la única fuente de información que contrasta la versión oficial; sin embargo, debemos ser muy perceptivos, estar atentos, muchas páginas web disfrazadas de “prensa alternativa” fomentan el sensacionalismo y la desinformación por motivos generalmente económicos de sus patrocinadores, difunden bulos y, en muchos otros casos, operan como agentes para desprestigiar a la verdadera “disidencia” del mundo médico y científico.

Hay un desmesurado abuso, aprovechado por ciertos intereses político-económicos, incluso ideológicos, que no pueden provenir de otro sector sino de las élites de poder. La economía, siempre la economía está de por medio, las corporaciones globales privadas están jugando a decidir nuestro estilo de vida, por ejemplo, con algo que parece vino para quedarse: el distanciamiento social y el miedo a la presencia de un posible enfermo, con el “seguimiento” (rastreo) de las personas a través de la implantación de un presunto código de barras microscópicos en nuestro cuerpo…

Bien. Es imperioso analizar un par de casos que justifican el tema central que vendrá luego de estas alegaciones (en la siguiente ponencia a publicarse). Situaciones que justifican el por qué hay -literalmente- miles de denuncias e investigaciones en contra de la vacuna ARN Mensajero (Covid-19), todas tildadas de “conspiranoia” y de bulos desinformativos.


         Bob Moran, "El sacrificio de la razón"


Hace unos meses quedé interesado por un titular que evidentemente provocó curiosidad en muchos lados, un artículo en inglés decía que: "Japón confirma que más de 600.000 ciudadanos han muerto a causa de las 'vacunas' contra el Covid". La fuente -dijo basarse en estudios científicos (es muy poca la gente que está en capacidad de acceder a ese tipo de estudios a menos que se publiquen abiertamente)- es la website Slay News, un medio que declara ser independiente, no sujeta a intereses corporativos, que ofrece información honesta y sin agenda, etc. Lamentablemente ese enlace original está roto, pero ha sobrevivido gracias al sitio Sott.net que lo reprodujo (el enlace al final).

Frank Bergman, autor del artículo (septiembre 2025), señala que la coalición de base, United Citizens for Stopping MRNA Vaccines, forzó la publicación de los registros oficiales de vacunación de 21 millones de ciudadanos japoneses, amparados en la Ley de Libertad de Información (FOIA). Los registros incluyen fechas de vacunación, números de lotes e informes de defunciones tras la vacunación. Se afirma que el análisis de importantes instituciones descubrió un patrón constante y alarmante: “Se produjo un aumento de muertes entre 90 y 120 días después de la inyección. Quienes recibieron múltiples dosis vieron picos de mortalidad más tempranos y pronunciados, lo que sugiere toxicidad acumulada”, con millares de ciudadanos japoneses fallecidos a causa de las "vacunas". Esas muertes suelen ocurrir meses después de la vacuna, por lo que los médicos rara vez las relacionan con las vacunas, siendo posible permitir que los responsables sanitarios oculten el número de decesos. La cifra sería coherente con las estadísticas de muertes excesivas en Japón. (El lector deberá repasar el estudio presentado, el enlace consta a pie de página).

Esa es la noticia. Cuando coloque el link de enlace para compartirlo en una red social, no pasó ni dos minutos cuando una persona, que no identificaré, reaccionó en contra por “compartir desinformación y conspiranoia, hechos sin fundamento ni sustento legal y científico. Sitio poco confiable, es un bulo”. Otro -inmediatamente- calificó al mencionado sitio web como un medio sensacionalista y de inclinación conspirativa. El argumento fue que no hay evidencia de que Japón haya lanzado una investigación oficial por “millones” de muertes por vacuna (cosa que no dice el informe publicado y, en efecto, no hubo una exigencia oficial); además que otras organizaciones y medios informativos han verificado la historia: “no hay muertes confirmadas donde la relación causal con la vacuna haya sido establecida”, según el Ministerio de Sanidad japonés. (AAP)

Lo asombroso es que, quienes tildan de bulo este tipo de información aparentan no darse por enterados que ya en el mismo 2021, en Japón, las Prefecturas de Okinawa y Gunma (y otras) suspendieron lotes de la vacuna de una marca concreta tras detectar sustancias desconocidas. Ninguna entidad de las multinacionales farmacéuticas aceptó tales hechos, negándolas desde los meses posteriores al inicio oficial de vacunación mundial. Se niega y se oculta que decenas de miles de ciudadanos japoneses firmaron peticiones exigiendo la suspensión inmediata de todos los programas de "vacunas" de ARN- Mensajero al ser evidente la alta tasa de reacciones adversas y muertes, que obviamente ningún médico o científico del aparato oficial quiere calificarlas como producto de las inyecciones de ARN-m.

Ergo, entre 2024-2025 (incluso antes como veremos), varios gobiernos y agencias de salud recomendaron suspensiones (algunas temporales), restricciones por edad o cambios en la política de vacunación de ciertas vacunas (me abstendré de nombrar las marcas de empresas farmacológicas) dado los efectos secundarios y poco comunes (trombosis o miocarditis, generalmente). En marzo de 2021 ya teníamos en Alemania, Francia, Italia, España, Noruega, Dinamarca, Suecia, Países Bajos, Irlanda, la suspensión (temporal) de la administración de la vacuna por informes evidenciados de raros coágulos sanguíneos.

La prueba irrefutable está aquí: en mayo de 2024, la Comisión Europea, es decir, la Unión Europea, a petición de una empresa, suspendió la comercialización de su vacuna. La guinda del pastel surge en Estados Unidos, mayo de 2025, informes de las agencias de salud comenzaron a retirar la recomendación de la vacuna COVID-19 para niños sanos y mujeres embarazadas, cambiando a una política de consentimiento informado o recomendación limitada a grupos de alto riesgo. La medida se extendió a las fuerzas armadas, etc. ¿Quién difunde bulos?

Un Informe revisado por pares es contundente: “El 86% de los casos de "COVID" positivos para PCR no eran infecciones reales”. El trascendental análisis del Dr. Nicolas Hulscher relacionado con un estudio revisado por pares realizado en Alemania ha "desmantelado la base científica utilizada para justificar los confinamientos, el distanciamiento social y los mandatos de vacunación". En definitiva, la "prueba" de PCR no puede detectar la identidad del virus. (El detallado informe revisado por pares, elaborado por el Dr. Nicolas Hulscher puede ser revisado en el enlace de la nota a pie de página). 

- “Irónicamente, esto se sabía desde el inicio de la crisis del Covid a principios de 2020”. "La PCR es un proceso. No te dice que estés enfermo". “La ‘prueba’ PCR no puede detectar la identidad del virus, ni detectar sus variantes y subvariantes” (Dr. Kary Mullis, Premio Nobel e inventor del RT-PCR, fallecido en agosto de 2019). 

- “… Todos o una parte sustancial de estos positivos podrían deberse a lo que se llama pruebas de falsos positivos" (Dr. Michael Yeadon, científico, ex vicepresidente y director científico de Pfizer). 

- "Este mal uso de la técnica RT-PCR se aplica como una estrategia implacable e intencionada por algunos gobiernos para justificar medidas excesivas, como la violación de un gran número de derechos constitucionales, ... bajo el pretexto de una pandemia basada en varios tests RT-PCR positivos, y no en un número real de pacientes" (Dr. Pascal Sacré, médico belga especializado en cuidados críticos y reconocido analista de salud pública). 

- El Dr. Helmut Sterz, ex toxicólogo de Pfizer al  declarar ante el Bundestag dijo que la vacuna de esa marca nunca debió ser aprobada (audiencia de marzo 2026).

Pero hay algo más importante, fresquito, que ha sucedido en medio de la crisis en Oriente Medio. El mismo Dr. Hulscher ha publicado en The Focal Points, el 5 de marzo de 2026, algo que el ayudó a patrocinar: El proyecto de Ley S1346 de Idaho, que establece una moratoria de dos años sobre las inyecciones de enfermedades infecciosas basadas en terapia génica (incluidos los productos de ARNm COVID-19) para niños y mujeres embarazadas, FUE APROBADO por el Comité de Salud y Bienestar del Senado tras una votación favorable y será sometido al pleno del Senado para su votación

La Legislatura del Estado de Idaho, junto a científicos y médicos proporcionaron pruebas irrefutables de daños catastróficos en la salud de las personas, sobre todo en mujeres embarazadas y niños. De aprobarse el proyecto podría convertirse en la primera legislación en Estados Unidos que establezca una moratoria sobre las inyecciones de ARNm de COVID-19 para niños y mujeres embarazadas, desencadenando una reacción en cadena en todo el país. (La información completa puede ser consultada en el enlace de las notas a pie de página).


        Bob Moran, "No es nuestro futuro".


No obstante, a pesar de que los médicos y científicos “renegados” y los medios que se atrevieron y siguen pidiendo una abierta y seria investigación oficial, poniendo como antecedente estudios independientes, siguen dándose de bruces cuando la OMS y agencias reguladoras como la EMA expresan, en términos generales, que los beneficios de la vacunación superan los riesgos… Insistamos, se viene advirtiendo desde hace mucho sobre un peligro latente, no son solo los eventos adversos inmediatos, es el daño acumulativo y retrasado que ha erosionado silenciosamente la salud pública meses después de las vacunas que la industria farmacéutica bautizó de “vacuna de ARN-Mensajero (autorreplicante, o "vacuna de réplicas"). Tampoco los medios oficiales y la “ciencia oficial” quieren señalar el rechazo de segmentos poblacionales a la vacunación y el colapso a la confianza pública.

No mencionaré a otras instituciones de prestigio mundial, gobiernos y personajes cualificados que se han pronunciado por solicitar que se suspenda la vacunación con ARN-m. Hemos puesto algunos ejemplos, los más recientes, pero existen cientos, por no decir miles de titulares de prensa que lo detallan. Los buscadores están a disposición de cualquier interesado. Por supuesto, las gigantes farmacéuticas han pasado al contraataque, personal altamente capacitado está listo para replicar cualquier comentario en redes sociales, redes de abogados están prestos para entablar demandas, no solo contra particulares, médicos desafectos, hasta contra parlamentarios que se atreven a pronunciarse por una investigación realmente independiente.

Revisemos brevemente otro peculiar caso. Un hecho que apenas fue divulgado en medios europeos.

El abogado neerlandés Arno van Kessel, fue vendado y llevado desde su casa a una prisión de máxima seguridad por exponer los daños y muertes ocasionadas por las vacunas contra el Covid-19. Una información divulgada alrededor de junio de 2025 detalla la detención de van Kessel, efectuada por una unidad de élite antiterrorista (Dienst Speciale Interventies -Servicio Especial de Intervención) apoyada por personal del Cuerpo Nacional de la Policía Neerlandesa, la policía militar neerlandesa y las Fuerzas Armadas neerlandesas. Probablemente van Kessel es el peor “terrorista” en la historia de los Países Bajos.

Van Kessel y su socio, Peter Stussen, presentaron una demanda civil en el Tribunal de Distrito de Leeuwarden contra: Mark Rutte (ex primer ministro neerlandés), Hugo de Jonge (exministro de Sanidad, Bienestar y Deportes), Agnes Kant (directora general del Centro de Farmacovigilancia de los Países Bajos Lareb), Albert Bourla (CEO de Pfizer) y el conocido magnate Bill Gates. Kessel y Stussen, en patrocinio de un grupo de afectados, recopilaron más de cien páginas de cargos. “Los demandantes alegan que la 'vacuna' contra la Covid-19 es en realidad un arma biológica oculta, y que los supuestos efectos secundarios son efectos deliberadamente elegidos”. Los abogados acusaron al gobierno de cometer genocidio contra su propio pueblo.

En otros casos internacionales que defienden a los afectados por la vacuna solo apuntaban a las compañías farmacéuticas y políticos. Bill Gates no ha sido denunciado ni procesado en ninguna parte del mundo, excepto en los Países Bajos. Probablemente van Kessel subestimó la influencia del demandado. Ahora ha quedado desacreditado públicamente, ha sido humillado y tratado como un “terrorista”, lo que sin duda -bajo el juzgamiento de los medios- hará que su posición y demanda corra el riesgo de fracasar. (La posible implicación del señor Gates en cosas más distintas que su preocupación por la salud mundial puede ser revisada en el siguiente artículo a publicarse).  

El abogado que decidió proteger no solo a los ciudadanos holandeses, y por medio de ello, a la población mundial de los daños y muertes que probablemente han matado a millares de personas a través de los confinamientos y mandatos de vacunación, fue arrastrado a prisión. ¿Piensan que es el único caso? Por supuesto que no. 

A pesar de la detención del abogado Arno van Kessel, acusado de 'terrorismo', la histórica demanda por Covid-19 sigue pendiente en el Tribunal señalado. (Mayor información podrá dar lectura en el enlace a pie de página).

Quizá le ha llamado la atención esta primera parte, no le dejará indiferente la siguiente parte… no se hablará de medicina, ni salud pública, ni de extraños virus, se repasará un entramado de negocios de las élites que se relacionan -por coincidencia- con la difusión de pandemias y confinamiento social...
 
¿Tendrán algo que ver los “viejos” archivos de Jeffrey Epstein con las pandemias como modelo de negocios y con Bill Gates en el centro de la red? (Dentro de la cartera JPMorgan-Gates-Epstein: Fondos Asesorados por Donantes, Financiación de Vacunas y la Arquitectura del Beneficio Preposicionado).

¿Estaremos ante otro caso de conspiranoia?


Continúe la lectura. Haga click en el siguiente enlace:

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Fuentes consultadas:

07 marzo 2022

El "secreto" de las armas sucias y biológicas en Ucrania

 



Resumen y recopilación de varios
artículos por el editor del blog.


En octubre de 2019 publicamos un largo reportaje desarrollado por la periodista de investigación bulgara Dilyana Gaytandzhieva, su versión original en inglés fue publicada por "South Front" en el 2018 bajo el título: "Pentagon bio-weapons". Debido a la crisis militar en Ucrania (invasión rusa) vamos a reproducir algunos segmentos importantes de aquel largo reportaje, en especial lo que tiene que ver con la utilización del territorio ucraniano por parte de empresas estadounidenses vinculadas al Pentágono para el desarrollo secreto de armas biológicas.

Los experimentos biológicos son crímenes de guerra. El artículo 8 del Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional (CPI) define los experimentos biológicos como crímenes de guerra.


Antes de examinar nuevamente el reportaje (extractado) debemos mencionar un hecho que está apareciendo en algunos medios internacionales sobre la guerra de Ucrania, no mencionamos medios rusos (están ya censurados y no se puede consultarlos en Europa), así que utilizamos otras fuentes. Es evidente que Rusia tiene objetivos secretos en la campaña ucraniana: 

Evitar que fanáticos nacionalistas neonazis se apoderen de los centros de investigación biológica y nuclear manejados por los Estados Unidos en territorio ucraniano. De allí que Rusia ha tomado el control de la central nuclear de Zaporiyia, la más grande de Europa e impuso también bajo su resguardo la inactiva (y radioactiva) central nuclear de Chernóbil.

Los mandos rusos analizan presuntas evidencias de que las autoridades ucranianas habrían utilizado la planta nuclear de Chernóbil como tapadera para trabajar en la producción de bombas sucias, así como en la extracción de plutonio. El elevado fondo de radiación en la zona de Chernóbil facilitaría el encubrimiento, según fuentes extranjeras. Los rusos confirmaron que tomaron Chernóbil para prevenir una "provocación nuclear".


Fotografía de archivo. La estructura New Safe Confinement (NSC) sobre el antiguo sarcófago que cubre el cuarto reactor dañado en la planta de energía nuclear de Chernóbil.

 

Rusia ha preferido mantener algunos detalles delicados en reserva, más el acoso internacional le ha obligado -no como propaganda- sino como advertencia de que Ucrania habría iniciado su propio programa de desarrollo nuclear para fabricar armas sucias y atómicas. Ucrania no tiene los medios, ni la capacidad para hacerlo por sí sola. La hipótesis es que quien apoya esa iniciativa no puede ser más que el Pentágono, nótese que me refiero al aparato militar estadounidense, que suele manejarse solo, y no al gobierno de los Estados Unidos, mucho menos a su Congreso que debería aprobar tales políticas.

Antes de que se produjeran las hostilidades ya se corría en Europa el rumor (medios extranjeros) de que "en los últimos años, Ucrania ha intensificado la exploración de capas profundas en el territorio de las minas de uranio existentes, así como el desarrollo de prometedores depósitos de uranio, en particular en las regiones de Nikoláev, Dnepropetrovsk y Kirovograd".

También se ha afirmado que el actual gobierno de Ucrania obtuvo de empresas extranjeras asistencia para formar sus propias empresas de enriquecimiento de uranio y obtuvo plutonio de la calidad requerida de otros países para acelerar la investigación. Estados Unidos habría transferido también ese material a sus socios, las razones para creer que Washington está implicado puede sonar lógico. 

Ucrania se ha empecinado, además, en modernizar sus misiles y fabricar nuevos sistemas de misiles para, quien sabe, en un futuro utilizarlas en el lanzamiento de armas nucleares. Repetimos, esos proyectos no son exclusivos, el gobierno de Kiev se ha valido del apoyo de otros países.

Sin ser alarmista, hace unos días el canciller ruso, Serguei Lavrov, acusó a Occidente de "elaborar un plan de guerra atómica en reacción a las recientes declaraciones de sus homólogos francés y británico, Jean-Yves Le Drian y Elizabeth Truss, respectivamente, sobre el riesgo de un conflicto nuclear desatado por Rusia".

Lo que si no es una hipótesis es el siguiente cuestionamiento que se hace Lance D. Johnson (Natural News) en un corto artículo titulado: "Why did the US embassy official website just REMOVE all evidence of Ukrainian bioweapons labs?", en cristiano: "¿Por qué el sitio web oficial de la embajada de EE.UU. simplemente ELIMINÓ toda evidencia de laboratorios de armas biológicas ucranianos?", publicado el 2 de marzo 2022.

 

Foto de archivo. Un empleado de la central nuclear de Chernóbil en Ucrania.

Así es, sin más el sitio web oficial de la embajada de Estados Unidos suprimió en días pasados toda evidencia de laboratorios biológicos en Ucrania. Estos laboratorios biológicos son financiados y operados conjuntamente con el Departamento de Defensa de los Estados Unidos. Algunos documentos de esos laboratorios eran de conocimiento público hasta fines de febrero de 2022, incluían detalles importantes sobre laboratorios de armas biológicas en Ucrania. Al borrarse esa información crítica se oculta programas que no deberían haber sido hechos públicos y que pueden demostrar su complicidad con potenciales acciones provocadoras del gobierno ucraniano. El autor del reporte señala que "la población mundial se está dando cuenta de la realidad de la investigación de armas biológicas de ganancia de función, las filtraciones de laboratorio y el desarrollo de vacunas y diagnósticos depredadores. Estos bio-laboratorios generan patógenos con potencial pandémico que explotan el sistema inmunitario humano y son la base sobre la que se origina el fraude médico, la mala praxis, la muerte inducida por vacunas y el genocidio".

¿Podría la existencia de estos laboratorios de armas biológicas tener algo que ver con la "misión militar especial" de Rusia? Durante años, Rusia ha acusado a Estados Unidos de desarrollar armas biológicas cerca de sus fronteras

- ¿Están los rusos actualmente reuniendo pruebas de estos laboratorios? 

- ¿Cuál es el estado actual de estas instalaciones? 

- ¿Qué pasaría si Rusia no estuviera llevando a cabo una invasión y ocupación de Ucrania, una realidad que ha sido propagada por los medios de comunicación occidentales? 

- ¿Qué pasaría si, en cambio, Rusia estuviera apuntando a los sindicatos del crimen internacional y persiguiendo a elementos criminales en el gobierno ucraniano que han dañado al pueblo ucraniano y a otros en todo el mundo?

El Departamento de Defensa de Estados Unidos (Pentágono) financió al menos 15 laboratorios biológicos diferentes en Ucrania. Estos no son laboratorios biológicos chinos o rusos. Al menos ocho de estos son laboratorios de armas biológicas operados exclusivamente por los Estados Unidos. Estos laboratorios “consolidan y aseguran patógenos y toxinas de interés para la seguridad” para llevar a cabo “medidas mejoradas de bioseguridad, bioseguridad y biovigilancia” a través de “asociaciones internacionales de investigación”. El Pentágono facilitó el proceso de permisos para permitir que los científicos ucranianos trabajaran con patógenos de potencial pandémico.

El Departamento de Defensa de EE.UU. -El Pentágono- trabaja directamente con el Ministerio de Salud de Ucrania, el Servicio Estatal de Ucrania para la Seguridad Alimentaria y la Protección del Consumidor, la Academia Nacional de Ciencias Agrarias y el Ministerio de Defensa. Esta red de laboratorios biológicos incluye instalaciones en Odessa, Vinnytsia, Uzhgorod, Lviv, Kiev, Kherson, Ternopil, Crimea, Luhansk y dos instalaciones sospechosas en Kharkiv y Mykolaiv.

En los últimos años, muchos de estos laboratorios han alcanzado el nivel de bioseguridad 2, lo que permite a los científicos experimentar con virus y bacterias. En los últimos dos años, estos laboratorios, en cooperación con el Ministerio de Defensa de Ucrania, instalaron cuatro laboratorios móviles más para realizar la vigilancia epidemiológica del pueblo ucraniano. No hay razones para sospechar dirán algunos si se hacía público.

El 26 de febrero de 2022, la existencia y los detalles de estos laboratorios de armas biológicas fueron eliminados del sitio web oficial de la embajada. Los archivos PDF han sido copiados por otros medios y podrán estar disponibles en cualquier momento. "¿Qué está tratando de ocultar la embajada de los Estados Unidos?", termina preguntándose Lance D. Johnson


Parte II

Las armas biológicas del Pentágono

El ejército estadounidense produce regularmente virus, bacterias y toxinas mortales en violación directa de la Convención de la ONU sobre la prohibición de armas biológicas. Cientos de miles de personas inadvertidas están siendo expuestas sistemáticamente a patógenos peligrosos y otras enfermedades incurables. 


Diseñar virus mortales es legal en EE.UU. Los científicos de la guerra biológica utilizan la cobertura diplomática para probar virus artificiales en laboratorios biológicos del Pentágono en 25 países de todo el mundo. Estos laboratorios biológicos de EE.UU. son financiados por la Agencia de Reducción de Amenazas de Defensa (DTRA, por sus siglas en inglés) bajo un programa militar de 2.100 millones de dólares - Programa Cooperativo de Compromiso Biológico (CBEP, por sus siglas en inglés) - y están ubicados en países de la antigua Unión Soviética como Georgia y Ucrania, el Medio Oriente, el Sudeste Asiático y África.

NOTA del Editor: Como se indica al inicio, este artículo va destinado al caso ucraniano, debido a la guerra actual en ese territorio, por lo mismo, es importante recordar a la opinión pública esta preocupación que ya es mundial. Los interesados en repasar toda la investigación pueden hacerlo en este enlace: Las armas biológicas del Pentágono

- Laboratorios biológicos del Pentágono diseminan enfermedades en Ucrania.

11 laboratorios biológicos del Pentágono en Ucrania y alrededor de Rusia 


- La Agencia de Reducción de Amenazas de Defensa (DTRA) del Departamento de Defensa ha financiado 11 laboratorios biológicos en Ucrania, que también colinda con Rusia.

- El Programa Militar de EE.UU. es información confidencial. En teoría, Ucrania no tenía ningún control sobre los biolaboratorios militares en su propio territorio

Según el Acuerdo de 2005 entre el Departamento de Defensa de Estados Unidos y el Ministerio de Salud de Ucrania, el gobierno ucraniano tiene prohibido divulgar públicamente información confidencial sobre el programa de Estados Unidos y Ucrania está obligada a transferir al Departamento de Defensa de Estados Unidos patógenos peligrosos para la investigación biológica. Se ha concedido al Pentágono acceso a determinados secretos de Estado de Ucrania en relación con los proyectos en el marco de su acuerdo:




- Científicos de la guerra biológica bajo cobertura diplomática.

Entre el conjunto de acuerdos bilaterales entre Estados Unidos y Ucrania se encuentra el establecimiento del Centro de Ciencia y Tecnología en Ucrania (STCU), una organización internacional financiada principalmente por el gobierno de Estados Unidos a la que se le ha concedido estatus diplomático. El STCU apoya oficialmente los proyectos de científicos que antes participaban en el programa soviético de armas biológicas. En los últimos 20 años, el STCU ha invertido más de 285 millones de dólares en la financiación y gestión de unos 1.850 proyectos de científicos que previamente trabajaron en el desarrollo de armas de destrucción masiva.

- 364 ucranianos murieron a causa de la gripe porcina.

Uno de los laboratorios del Pentágono se encuentra en Kharkiv, donde en enero de 2016 al menos 20 soldados ucranianos murieron de un virus similar a la gripe en sólo dos días, y 200 más fueron hospitalizados. El gobierno ucraniano no informó sobre los soldados ucranianos muertos en Kharkiv. En marzo de 2016, se registraron 364 muertes en Ucrania (81,3% causadas por la gripe porcina A (H1N1) pdm09, la misma cepa que causó la pandemia mundial en 2009).



Según información de inteligencia de la República Popular de Donetsk, el laboratorio biológico estadounidense en Kharkiv hizo que el virus mortal se filtrara.

- La policía investigó la infección por enfermedades incurables.

A finales del año pasado (2017) una infección altamente sospechosa por Hepatitis A se propagó rápidamente en pocos meses por el sudeste de Ucrania, donde se encuentran la mayoría de los laboratorios biológicos del Pentágono.


37 personas fueron hospitalizadas por Hepatitis A en la ciudad ucraniana de Mykolaiv en enero de 2018. La policía local ha iniciado una investigación sobre "la infección con el virus de inmunodeficiencia humana y otras enfermedades incurables". Hace tres años (2015), más de 100 personas de la misma ciudad se infectaron con el cólera. Se alega que ambas enfermedades se han propagado a través del agua potable contaminada.

En el verano de 2017, 60 personas con hepatitis A fueron hospitalizadas en el hospital de la ciudad de Zaporizhia. La causa de este brote aún se desconoceEn la región de Odesa, 19 niños de un orfanato fueron hospitalizados por la hepatitis A en junio de 2017.

29 casos de hepatitis A se registraron en Kharkiv en noviembre de 2017. Se aisló el virus en agua potable contaminada. Uno de los laboratorios biológicos del Pentágono localizado en Kharkiv fue culpado por la mortífera epidemia de gripe que hace dos años (2016) se cobró la vida de 364 ucranianos.

- Ucrania y Rusia afectadas por una nueva infección de cólera altamente virulenta.

En 2011, Ucrania sufrió un brote de cólera. Según se informa, 33 pacientes fueron hospitalizados por diarrea grave. Un segundo brote atacó al país en 2014, cuando se comunicó que más de 800 personas de toda Ucrania contrajeron la enfermedad. En 2015, sólo en la ciudad de Mykolaiv se registraron por lo menos 100 nuevos casos.


Mariupol y Mykolaiv


Vibrio Cólera

Una nueva variante altamente virulenta del agente del cólera Vibrio, con una alta similitud genética con las cepas reportadas en Ucrania, azotó Moscú en 2014. Según un estudio genético del Instituto Ruso de Investigación Antiplaca de Rusia de 2014, la cepa de cólera aislada en Moscú era similar a la bacteria que causó la epidemia en la vecina Ucrania.

El Southern Research Institute, uno de los contratistas estadounidenses que trabaja en los laboratorios biológicos de Ucrania, tiene proyectos relacionados con el cólera, así como con la influenza y el Zika, todos ellos patógenos de importancia militar para el Pentágono.

Junto con el Southern Research Institute, otras dos compañías privadas americanas operan los laboratorios biológicos militares en Ucrania: Black & Veatch y Metabiota.


Contratistas de la DTRA en Ucrania.


Black & Veatch Special Project Corp. obtuvo contratos de la DTRA por un valor de 198,7 millones de dólares para construir y operar laboratorios biológicos en Ucrania (menos de dos contratos a 5 años en 2008 y 2012 por un total de 128,5 millones de dólares).

Metabiota ha obtenido un contrato federal de 18,4 millones de dólares bajo el programa en Georgia y Ucrania. Esta empresa estadounidense también fue contratada para realizar trabajos para la DTRA antes y durante la crisis del Ébola en África Occidental, incluyendo un contrato de 3,1 millones de dólares (2012-2015) para trabajar en Sierra Leona.

El Southern Research Institute ha sido uno de los principales subcontratistas del programa de la DTRA en Ucrania desde 2008. La compañía también fue uno de los principales contratistas del Pentágono en el pasado, bajo el Programa de Armas Biológicas de los Estados Unidos para la investigación y desarrollo de agentes biológicos, con 16 contratos entre 1951 y 1962.

- 250.000 dólares para presionar a Jeff Sessions para la "Investigación para la Inteligencia de EE. UU."

El Southern Research Institute presionó al Congreso y al Departamento de Estado estadounidenses para "temas relacionados con la investigación y el desarrollo para la inteligencia estadounidense" y la "investigación y desarrollo relacionados con la defensa". Las actividades de cabildeo coincidieron con el inicio de los proyectos del Pentágono sobre laboratorios biológicos en Ucrania y otros antiguos estados soviéticos.

La compañía pagó 250.000 dólares para ejercer presión sobre el entonces senador Jeff Sessions en 2008-2009 (ex Fiscal General de EE. UU. designado por Donald Trump), cuando al instituto se le concedieron varios contratos federales.

- La policía investigó el envenenamiento por toxinas botulínicas en Ucrania

En 2016 se registraron en Ucrania 115 casos de botulismo, con 12 muertes.

                       botulismo

En 2017, el Ministerio de Salud de Ucrania confirmó otros 90 nuevos casos, con 8 muertes, de intoxicación por la toxina botulínica (una de las sustancias biológicas más venenosas conocidas). Según las autoridades sanitarias locales, la causa del brote fue la intoxicación alimentaria y la policía inició una investigación sobre la misma.

El gobierno ucraniano dejó de suministrar la antitoxina en 2014 y no se disponía de vacunas botulínicas de reserva durante el brote de 2016-2017.

El botulismo es una enfermedad rara y extremadamente peligrosa causada por una toxina producida por la bacteria Clostridium botulinum. 1 gm de la toxina puede matar hasta 1 millón de personas.

Científico con una muestra de la neurotoxina botulínica


La neurotoxina botulínica representa una importante amenaza para las armas biológicas debido a su extrema potencia, facilidad de producción y transporte. Causa parálisis muscular, insuficiencia respiratoria y finalmente la muerte si no se trata de inmediato. Un solo gramo de toxina cristalina, uniformemente dispersada e inhalada, puede matar a más de un millón de personas. Podría diseminarse a través de aerosoles, o por contaminación del agua y/o suministro de alimentos.

- El Pentágono produce virus vivos, bacterias y toxinas.

La toxina botulínica fue probada como arma biológica por el ejército de EE. UU. en el pasado, así como el ántrax, la brucella y la tularemia. Aunque el programa estadounidense de armas biológicas fue oficialmente suspendido en 1969, los documentos demuestran que los experimentos militares nunca terminaron. Actualmente el Pentágono produce y prueba agentes biológicos vivos en la misma instalación militar que en el pasado: Dugway Proving Ground.

... El reportaje continúa con temas sobre los ensayos de campo actuales, programas de ensayos de campo al aire libre, ensayos de Campo con Simulantes Biológicos (Bacterias), fábrica de armas biológicas en EE.UU.

Lo que el Pentágono está haciendo actualmente es exactamente lo que hizo en el pasado, lo que significa que su programa de armas biológicas nunca fue suspendido. El ejército estadounidense realizó 27 pruebas de campo con simulantes biológicos, que involucraron el dominio público desde 1949 hasta 1968, cuando el presidente Nixon anunció oficialmente el fin del programa.

Se ha destinado millones de dólares para un proyecto militar estadounidense en la frontera entre Rusia y Georgia. La DTRA tiene pleno acceso a la frontera entre Rusia y Georgia, concedida en el marco de un programa militar denominado "Georgia Land Border Security Project". Las actividades relacionadas con el proyecto han sido tercerizadas a una empresa privada americana, la Parsons Government Services International. La DTRA ha contratado previamente a Parsons para proyectos similares de seguridad fronteriza en el Líbano, Jordania, Libia y Siria. Parsons obtuvo un contrato de 9,2 millones de dólares bajo el proyecto de seguridad fronteriza del Pentágono en la frontera entre Rusia y Georgia.


Lugar Center, Tbilisi. Los ciudadanos locales de Chechenia notaron en 2017 un pulverizador UAV cerca de la frontera rusa con Georgia.


Fuente original en inglés:
THE PENTAGON BIO-WEAPONS
SOUTH FRONT (En el artículo original existen decenas de enlaces que comprueban los enunciados de la autora).


Más notas de la prensa internacional de estos días que citan a diplomáticos rusos.

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