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23 marzo 2026

Especuladores de la pandemia Covid-19. Alegatos de un “conspiranoico”

       Bob Moran

Parte I

Alegatos de un "conspiranoico"

por Tito Andino


Tras la publicación de artículos de actualidad referentes al conflicto desatado por Estados Unidos/Israel contra Irán, que -burlonamente- ha sido denominado el ataque de la “Coalición Epstein” para llamar la atención al hecho de que es el lobby sionista quien controla los aparatos de gobierno del país más poderoso del mundo, especulando con que “un degenerado pedófilo ha escenificado todo esto para que no salgan a luz sus videos con menores de edad” en complicidad con “otro degenerado satanista, asesino-genocida y criminal de guerra” que chantajea al primero e impone las reglas.

Así, al entrar en la cuarta semana del conflicto en Oriente Medio, con la evidente pérdida de respaldo y popularidad del presidente Trump, la noticia relevante (fuera de la guerra) -y que ha pasado desapercibida- es que la Casa Blanca ordena publicar los Archivos Epstein. Sin embargo, es un simple intento por desviar la atención de la guerra en Irán, además, NO todos los archivos serán “desclasificados”, solo se hará pública una parte de los mismos, básicamente lo que ya ha estado divulgándose extraoficialmente: una gran cantidad de correos electrónicos, mensajes de texto y material audiovisual. “Si existe material en el que Donald Trump comete actos indecentes con menores, los votantes no hablarán de otra cosa”, afirma el analista estadounidense Michiel Vos: "Con las elecciones de mitad de mandato a la vista, es una jugada inteligente".

¿Acaso no prestaron atención a las palabras de Mr. Trump? Es probable que no hayamos percatado un mensaje, el presidente pidió a sus socios y aliados europeos que eviten un tiempo reportar sobre la guerra y se centren por completo en las extrañas revelaciones sobre él, que pronto saldrán a la luz. El "Mundo Today" agregó: “El impacto será gigantesco, realmente gigantesco. El mundo verá delitos sexuales que nunca antes se habían cometido a tal escala por parte de un presidente estadounidense. Será la mayor tormenta mediática de la historia”, según palabras de Trump quien luego se puso a divagar sobre la diferencia entre “pedofilia” y “efebofilia”, entre otros temas…

Lamento señalar que no es precisamente el tema de hoy, pero es algo íntimamente relacionado con el famoso Jeffrey Epstein y sus amigos. Este trabajo está dividido en dos entradas, la segunda parte es más denso, así que le recomiendo que lo guarde si no tiene el suficiente tiempo para leerlo, revíselo con calma, poco a poco. 

Estamos ante un polémico tema de principio a fin. Es probable que ciertas líneas contenga una pequeña dosis de “conspiranoia” involuntaria -porque no somos dueños de la verdad absoluta-  y se escapen algunos datos no contrastados. No obstante, es innegable el hecho de que es imposible verificar si existe un ocultamiento oficial de cifras de fallecidos postvacunación debido a la afirmación de que un inusual número de decesos no tiene relación alguna con las vacunas contra el Covid-19. Muchos van más allá, se ha planteado la discusión de otro tipo de ocultamiento que nada tiene que ver con la salud (eso lo abordaremos en la segunda parte).

Este fue un paréntesis antes de centrarnos en el tema de hoy.


     
Bob Moran


Para saber de qué trata este post, hay necesidad de algunas notas aclaratorias. 

No vamos a negar la existencia del Coronavirus. SARS-CoV-2, es su denominación oficial. Significa Severe Acute Respiratory Syndrome Coronavirus 2 (coronavirus 2 Síndrome Respiratorio Agudo Grave), nombre asignado por el Comité Internacional de Taxonomía de Virus (ICTV) dada su relación genética con el virus del SARS de 2003.

Dejamos aclarado que: no somos médicos, peor científicos o profesionales cualificados en virología, por lo que mal podríamos criticar, mucho menos opinar sobre salud. Estamos por la investigación científica y el derecho que tienen las multinacionales de la salud (investigación y desarrollo de fármacos) a vender el resultado de sus estudios, que en casi todos los casos ocupan tiempo e inversión de ingentes cantidades de recursos. ‎

No somos antivacunas. Creemos en la invalorable capacidad del mundo científico para evaluar los peligros que acechan a la humanidad en forma de pequeños microorganismos. Por tanto, debe desecharse desde ya la peregrina idea de que seamos partidarios de la causa “antivacunas”. Son pocos los años desde el estallido de la crisis sanitaria, los casos del “negacionismo” del Covid-19 persisten. Los “antivacunas” aún protestan. Los argumentos son variopintos, desde interesantes puntos de vista científicos hasta posiciones políticas.

Realmente son pocos los que niegan la existencia del virus Covid-19. Los virus existen desde siempre y la lógica genética dice que irán apareciendo otros. "El miedo a las epidemias está inscrito en nosotros. Sabemos que en ciertas épocas, en ciertos ‎lugares, ciertas epidemias han acabado con civilizaciones”. También sabemos que el progreso de la medicina no puede protegernos de nuevos virus, porque aún no han sido ‎estudiados y otros no han aparecido, pero las mutaciones de los existentes es una realidad, sean de origen natural o preparadas en laboratorios.

El coronavirus estuvo o está presente, innegable, no nos enfocaremos ni especularemos en el hecho de si fue o no creado en laboratorio como medio político de despoblación u otra causa. Si hay algo que es cierto a lo largo de los siglos, es la existencia de gente sabia interesada en estudiar los diferentes tipos de muerte silenciosa (virus) que nos acechan día a día. El mundo de la ciencia, autoridades públicas, instituciones globales y otras buscan encontrar soluciones para evitar la muerte de millones de personas… pero otros solo buscan colosales réditos económicos.

Por la última razón, hay un fondillo que huele mal, la sociedad civil se ha planteado -utilizando un término jurídico- una duda razonable, porque se puede demostrar que existe un ocultamiento de información que no puede ser de otro sitio, sino de aquellos círculos de poder político, económico y lamentablemente de quienes gestionan la Organización Mundial de la Salud.


'Shwabtopus', de Bob Moran, hace referencia a Klaus Shwab, ex director del Foro Económico Mundial (WEF)


Conforme se demostró en el artículo “Las armas biológicas del Pentágono”, no solo China es la “principal” sospechosa de la expansión del Coronavirus denominado Covid-19. Hay una alta probabilidad de que el SARS, además del MERS-CoV y variantes de la influenza, han sido estudiados por el Pentágono, desde antes de 2014 cuando nos enteramos de que el presidente Barak Obama ordenó la prohibición temporal a la financiación de investigaciones de "uso doble". La moratoria terminó en 2017 y los experimentos continuaron. Los experimentos de Patógenos Pandémicos Potenciales Mejorados (PPP, por sus siglas en inglés) son legales en Estados Unidos. Dichos experimentos tienen por objeto aumentar la transmisibilidad y/o virulencia de los agentes patógenos.

Cuestionamos al Poder, criticamos a ciertas industrias transnacionales de los fármacos que han llegado a chantajear a gobiernos para asegurarles entregas de vacunas ARN-Mensajero, exigiendo como garantía la emisión de deuda soberana.

Estamos contra las políticas -no confirmadas oficialmente- que desvelarían un plan diseñado desde las más altas esferas, no de gobiernos y estados, sino de organizaciones privadas internacionales que impulsan una agenda político-económica de control social. Esos actos lograron estancar y empobrecer a naciones en vías de desarrollo, incluso detener a países desarrollados. No debe quedar duda, muchas economías nacionales fueron destruidas (desempleo, hambruna, despoblación, etc.)

Apoyamos la legítima demanda de ordenar una imparcial pericia sobre las consecuencias fatales de las vacunas contra el Covid-19 que han ocasionado -llamémoslo así para evitarnos demandas- miles de muertes fortuitas como secuela de haberse vacunado. Como es lógico pensar, si la vacuna salió casi de inmediato a la expansión del virus, es lógico que no hubo tiempo para investigar más a fondo sus efectos secundarios.

Insistiremos, no se intenta minimizar la existencia de un virus mortal (porque ha matado gente). Sin embargo, en todo el mundo se vienen presentando sinceros cuestionamientos -incluso científicos- refiriéndose a la toma de medidas políticas que ocasionaron mayor destrucción que el virus. Hay quienes siguen manteniendo un consciente y premeditado trabajo para favorecer a grupos de interés en el control de la economía mundial. Otro efecto analizado sobre la crisis sanitaria es que provocó el distanciamiento social, hay quienes han sostenido que esa medida fue impulsado por una agenda técnica de despoblación a mediano y largo plazo.

Se ha escrito demasiado sobre control social y técnicas de despoblación, que sería un anhelo oculto de las élites, para que aquello se mantenga operativo a largo plazo deberá encontrarse argumentos que sean amparados en la Ley. Se ha observado muchos ejemplos, la justicia se encuentra sometida a las decisiones de grandes corporaciones privadas en el mundo. Aquí vale recordar la figura de Bill Gates y los famosos "certificados digitales"; la supuesta “conspiranoia” dice que el "certificado digital" es ajeno a cierto tipo de identificación electrónica del sistema de salud en algunos países desarrollados, se cree que es "un sistema de puntos ‎cuánticos a base de cobre que, al ser inyectado en el cuerpo junto con la vacuna se convierte ‎en algo así como un tatuaje con código de barras que puede leerse con un Smartphone ‎personalizado” (según Mike Williams, de Rice University, diciembre 2019). ‎

Por lo expuesto, estamos fuera de toda cuestión que dude sobre la prevención y salud pública, pero también es necesario mirar de reojo a quienes nos invitan, a sentirnos tentados, de pensar que los “conspiranoicos” han tenido "siempre" la razón, y no son cualquiera, la verdadera prensa alternativa es la única fuente de información que contrasta la versión oficial; sin embargo, debemos ser muy perceptivos, estar atentos, muchas páginas web disfrazadas de “prensa alternativa” fomentan el sensacionalismo y la desinformación por motivos generalmente económicos de sus patrocinadores, difunden bulos y, en muchos otros casos, operan como agentes para desprestigiar a la verdadera “disidencia” del mundo médico y científico.

Hay un desmesurado abuso, aprovechado por ciertos intereses político-económicos, incluso ideológicos, que no pueden provenir de otro sector sino de las élites de poder. La economía, siempre la economía está de por medio, las corporaciones globales privadas están jugando a decidir nuestro estilo de vida, por ejemplo, con algo que parece vino para quedarse: el distanciamiento social y el miedo a la presencia de un posible enfermo, con el “seguimiento” (rastreo) de las personas a través de la implantación de un presunto código de barras microscópicos en nuestro cuerpo…

Bien. Es imperioso analizar un par de casos que justifican el tema central que vendrá luego de estas alegaciones (en la siguiente ponencia a publicarse). Situaciones que justifican el por qué hay -literalmente- miles de denuncias e investigaciones en contra de la vacuna ARN Mensajero (Covid-19), todas tildadas de “conspiranoia” y de bulos desinformativos.


         Bob Moran, "El sacrificio de la razón"


Hace unos meses quedé interesado por un titular que evidentemente provocó curiosidad en muchos lados, un artículo en inglés decía que: "Japón confirma que más de 600.000 ciudadanos han muerto a causa de las 'vacunas' contra el Covid". La fuente -dijo basarse en estudios científicos (es muy poca la gente que está en capacidad de acceder a ese tipo de estudios a menos que se publiquen abiertamente)- es la website Slay News, un medio que declara ser independiente, no sujeta a intereses corporativos, que ofrece información honesta y sin agenda, etc. Lamentablemente ese enlace original está roto, pero ha sobrevivido gracias al sitio Sott.net que lo reprodujo (el enlace al final).

Frank Bergman, autor del artículo (septiembre 2025), señala que la coalición de base, United Citizens for Stopping MRNA Vaccines, forzó la publicación de los registros oficiales de vacunación de 21 millones de ciudadanos japoneses, amparados en la Ley de Libertad de Información (FOIA). Los registros incluyen fechas de vacunación, números de lotes e informes de defunciones tras la vacunación. Se afirma que el análisis de importantes instituciones descubrió un patrón constante y alarmante: “Se produjo un aumento de muertes entre 90 y 120 días después de la inyección. Quienes recibieron múltiples dosis vieron picos de mortalidad más tempranos y pronunciados, lo que sugiere toxicidad acumulada”, con millares de ciudadanos japoneses fallecidos a causa de las "vacunas". Esas muertes suelen ocurrir meses después de la vacuna, por lo que los médicos rara vez las relacionan con las vacunas, siendo posible permitir que los responsables sanitarios oculten el número de decesos. La cifra sería coherente con las estadísticas de muertes excesivas en Japón. (El lector deberá repasar el estudio presentado, el enlace consta a pie de página).

Esa es la noticia. Cuando coloque el link de enlace para compartirlo en una red social, no pasó ni dos minutos cuando una persona, que no identificaré, reaccionó en contra por “compartir desinformación y conspiranoia, hechos sin fundamento ni sustento legal y científico. Sitio poco confiable, es un bulo”. Otro -inmediatamente- calificó al mencionado sitio web como un medio sensacionalista y de inclinación conspirativa. El argumento fue que no hay evidencia de que Japón haya lanzado una investigación oficial por “millones” de muertes por vacuna (cosa que no dice el informe publicado y, en efecto, no hubo una exigencia oficial); además que otras organizaciones y medios informativos han verificado la historia: “no hay muertes confirmadas donde la relación causal con la vacuna haya sido establecida”, según el Ministerio de Sanidad japonés. (AAP)

Lo asombroso es que, quienes tildan de bulo este tipo de información aparentan no darse por enterados que ya en el mismo 2021, en Japón, las Prefecturas de Okinawa y Gunma (y otras) suspendieron lotes de la vacuna de una marca concreta tras detectar sustancias desconocidas. Ninguna entidad de las multinacionales farmacéuticas aceptó tales hechos, negándolas desde los meses posteriores al inicio oficial de vacunación mundial. Se niega y se oculta que decenas de miles de ciudadanos japoneses firmaron peticiones exigiendo la suspensión inmediata de todos los programas de "vacunas" de ARN- Mensajero al ser evidente la alta tasa de reacciones adversas y muertes, que obviamente ningún médico o científico del aparato oficial quiere calificarlas como producto de las inyecciones de ARN-m.

Ergo, entre 2024-2025 (incluso antes como veremos), varios gobiernos y agencias de salud recomendaron suspensiones (algunas temporales), restricciones por edad o cambios en la política de vacunación de ciertas vacunas (me abstendré de nombrar las marcas de empresas farmacológicas) dado los efectos secundarios y poco comunes (trombosis o miocarditis, generalmente). En marzo de 2021 ya teníamos en Alemania, Francia, Italia, España, Noruega, Dinamarca, Suecia, Países Bajos, Irlanda, la suspensión (temporal) de la administración de la vacuna por informes evidenciados de raros coágulos sanguíneos.

La prueba irrefutable está aquí: en mayo de 2024, la Comisión Europea, es decir, la Unión Europea, a petición de una empresa, suspendió la comercialización de su vacuna. La guinda del pastel surge en Estados Unidos, mayo de 2025, informes de las agencias de salud comenzaron a retirar la recomendación de la vacuna COVID-19 para niños sanos y mujeres embarazadas, cambiando a una política de consentimiento informado o recomendación limitada a grupos de alto riesgo. La medida se extendió a las fuerzas armadas, etc. ¿Quién difunde bulos?

Un Informe revisado por pares es contundente: “El 86% de los casos de "COVID" positivos para PCR no eran infecciones reales”. El trascendental análisis del Dr. Nicolas Hulscher relacionado con un estudio revisado por pares realizado en Alemania ha "desmantelado la base científica utilizada para justificar los confinamientos, el distanciamiento social y los mandatos de vacunación". En definitiva, la "prueba" de PCR no puede detectar la identidad del virus. “Irónicamente, esto se sabía desde el inicio de la crisis del Covid a principios de 2020”. "La PCR es un proceso. No te dice que estés enfermo". “La ‘prueba’ PCR no puede detectar la identidad del virus, ni detectar sus variantes y subvariantes” (Dr. Kary Mullis, Premio Nobel e inventor del RT-PCR, fallecido en agosto de 2019). “… Todos o una parte sustancial de estos positivos podrían deberse a lo que se llama pruebas de falsos positivos" (Dr. Michael Yeadon, científico, ex vicepresidente y director científico de Pfizer). "Este mal uso de la técnica RT-PCR se aplica como una estrategia implacable e intencionada por algunos gobiernos para justificar medidas excesivas, como la violación de un gran número de derechos constitucionales, ... bajo el pretexto de una pandemia basada en varios tests RT-PCR positivos, y no en un número real de pacientes" (Dr. Pascal Sacré, médico belga especializado en cuidados críticos y reconocido analista de salud pública). El detallado informe revisado por pares, elaborado por el Dr. Nicolas Hulscher puede ser revisado en el enlace de la nota a pie de página. 

Pero hay algo más importante, fresquito, que ha sucedido en medio de la crisis en Oriente Medio. El mismo Dr. Hulscher ha publicado en The Focal Points, el 5 de marzo de 2026, algo que el ayudó a patrocinar: El proyecto de Ley S1346 de Idaho, que establece una moratoria de dos años sobre las inyecciones de enfermedades infecciosas basadas en terapia génica (incluidos los productos de ARNm COVID-19) para niños y mujeres embarazadas, FUE APROBADO por el Comité de Salud y Bienestar del Senado tras una votación favorable y será sometido al pleno del Senado para su votación

La Legislatura del Estado de Idaho, junto a científicos y médicos proporcionaron pruebas irrefutables de daños catastróficos en la salud de las personas, sobre todo en mujeres embarazadas y niños. De aprobarse el proyecto podría convertirse en la primera legislación en Estados Unidos que establezca una moratoria sobre las inyecciones de ARNm de COVID-19 para niños y mujeres embarazadas, desencadenando una reacción en cadena en todo el país. (La información completa puede ser consultada en el enlace de las notas a pie de página).


        Bob Moran, "No es nuestro futuro".


No obstante, a pesar de que los médicos y científicos “renegados” y los medios que se atrevieron y siguen pidiendo una abierta y seria investigación oficial, poniendo como antecedente estudios independientes, siguen dándose de bruces cuando la OMS y agencias reguladoras como la EMA expresan, en términos generales, que los beneficios de la vacunación superan los riesgos… Insistamos, se viene advirtiendo desde hace mucho sobre un peligro latente, no son solo los eventos adversos inmediatos, es el daño acumulativo y retrasado que ha erosionado silenciosamente la salud pública meses después de las vacunas que la industria farmacéutica bautizó de “vacuna de ARN-Mensajero (autorreplicante, o "vacuna de réplicas"). Tampoco los medios oficiales y la “ciencia oficial” quieren señalar el rechazo de segmentos poblacionales a la vacunación y el colapso a la confianza pública.

No mencionaré a otras instituciones de prestigio mundial, gobiernos y personajes cualificados que se han pronunciado por solicitar que se suspenda la vacunación con ARN-m. Existen cientos, por no decir miles de titulares de prensa que lo detallan. Los buscadores están a disposición de cualquier interesado. Por supuesto, las gigantes farmacéuticas han pasado al contraataque, personal altamente capacitado está listo para replicar cualquier comentario en redes sociales, redes de abogados están prestos para entablar demandas, no solo contra particulares, médicos desafectos, hasta contra parlamentarios que se atreven a pronunciarse por una investigación realmente independiente.

Revisemos brevemente otro peculiar caso. Un hecho que apenas fue divulgado en medios europeos.

El abogado neerlandés Arno van Kessel, fue vendado y llevado desde su casa a una prisión de máxima seguridad por exponer los daños y muertes ocasionadas por las vacunas contra el Covid-19. Una información divulgada alrededor de junio de 2025 detalla la detención de van Kessel, efectuada por una unidad de élite antiterrorista (Dienst Speciale Interventies -Servicio Especial de Intervención) apoyada por personal del Cuerpo Nacional de la Policía Neerlandesa, la policía militar neerlandesa y las Fuerzas Armadas neerlandesas. Probablemente van Kessel es el peor “terrorista” en la historia de los Países Bajos.

Van Kessel y su socio, Peter Stussen, presentaron una demanda civil en el Tribunal de Distrito de Leeuwarden contra: Mark Rutte (ex primer ministro neerlandés), Hugo de Jonge (exministro de Sanidad, Bienestar y Deportes), Agnes Kant (directora general del Centro de Farmacovigilancia de los Países Bajos Lareb), Albert Bourla (CEO de Pfizer) y el conocido magnate Bill Gates. Kessel y Stussen, en patrocinio de un grupo de afectados, recopilaron más de cien páginas de cargos. “Los demandantes alegan que la 'vacuna' contra la Covid-19 es en realidad un arma biológica oculta, y que los supuestos efectos secundarios son efectos deliberadamente elegidos”. Los abogados acusaron al gobierno de cometer genocidio contra su propio pueblo.

En otros casos internacionales que defienden a los afectados por la vacuna solo apuntaban a las compañías farmacéuticas y políticos. Bill Gates no ha sido denunciado ni procesado en ninguna parte del mundo, excepto en los Países Bajos. Probablemente van Kessel subestimó la influencia del demandado. Ahora ha quedado desacreditado públicamente, ha sido humillado y tratado como un “terrorista”, lo que sin duda -bajo el juzgamiento de los medios- hará que su posición y demanda corra el riesgo de fracasar. (La posible implicación del señor Gates en cosas más distintas que su preocupación por la salud mundial puede ser revisada en el siguiente artículo a publicarse).  

El abogado que decidió proteger no solo a los ciudadanos holandeses, y por medio de ello, a la población mundial de los daños y muertes que probablemente han matado a millares de personas a través de los confinamientos y mandatos de vacunación, fue arrastrado a prisión. ¿Piensan que es el único caso? Por supuesto que no. 

A pesar de la detención del abogado Arno van Kessel, acusado de 'terrorismo', la histórica demanda por Covid-19 sigue pendiente en el Tribunal señalado. (Mayor información podrá dar lectura en el enlace a pie de página).

Quizá le ha llamado la atención esta primera parte, no le dejará indiferente la siguiente parte… no se hablará de medicina, ni salud pública, ni de extraños virus, se repasará un entramado de negocios de las élites que se relacionan -por coincidencia- con la difusión de pandemias y confinamiento social...
 
¿Tendrán algo que ver los “viejos” archivos de Jeffrey Epstein con las pandemias como modelo de negocios y con Bill Gates en el centro de la red? (Dentro de la cartera JPMorgan-Gates-Epstein: Fondos Asesorados por Donantes, Financiación de Vacunas y la Arquitectura del Beneficio Preposicionado).

¿Estaremos ante otro caso de conspiranoia?

Continuará….

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Fuentes consultadas:

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