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22 septiembre 2018

Mussolini y el mito del triunfo contra la mafia





por Tito Andino U.


I parte

Estados Unidos pacta con la Cosa Nostra

No son numerosas las publicaciones, pero la información es precisa, sobre el auténtico pacto de conveniencia ('acuerdo de caballeros', para algunos) entre el gobierno de los Estados Unidos y la Mafia (Cosa Nostra) con el fin de intercambiar valiosa información y hasta conseguir apoyo de los capos sicilianos (Onorata Societá) para la planificada invasión aliada a la Isla del Sol -Sicilia- y luego al resto de la península itálica. 

Ergo, como siempre, debo advertir que este ensayo no será una reiterada narrativa de los detalles de las operaciones militares conocidas como "Operación Husky" (julio 1943) y el desembarco aliado. Los antecedentes y datos relevantes de las negociaciones con la mafia resumimos a continuación:

- Tras el acuerdo mafia-gobierno de los Estados Unidos estaba el temor a las acciones de guerra de los submarinos alemanes en el Atlántico y en las costas de los EEUU, así como la infiltración de espías y saboteadores en los puertos y muelles estadounidenses. La inteligencia militar era impotente ante el "Sindicato" portuario controlado por la mafia, la Omertá (Ley del silencio) iba más allá del sentimiento patrio.

- Es indiscutible que el gobierno de los Estados Unidos priorizó la amenaza real a la seguridad nacional que representaba la presencia del enemigo en su territorio, así como el arribo de buques y submarinos de guerra hostiles a sus costas. La pérdida hasta fines de 1942 de más de 70 buques mercantes fue relevante a la hora de llegar a un entendimiento con la Cosa Nostra

- Suele aceptarse que el acercamiento del gobierno a la mafia data alrededor de febrero de 1942, tras el incidente con el barco "Normandy", en New York (incendio y hundimiento atribuido a sabotaje de espías del Eje, mas tarde se determinó que fue un accidente laboral).

- La Oficina de Inteligencia Naval mucho antes de 1942 había puesto en marcha la 'Operación Underworld' con el fin de reunir pruebas sobre un presunto acuerdo entre la Cosa Nostra con los sabotajes en los muelles y espionaje en favor del Eje. El resultado debió ser tan pobre que, al contrario, terminarían pidiendo apoyo de la mafia para combatir al Eje.

- El famoso Padrino de la Mafia, Charles 'Lucky' Luciano, fue sondeado por las autoridades militares con el fin de solicitar su colaboración (al parecer Luciano regó el rumor de que sus hombres habían provocado el incidente con el 'Normandy'). Dichos contactos dieron sus frutos, en el resto de la contienda no hubo más huelgas, ni accidentes 'fortuitos' en los muelles.

- Algunas fuentes señalan que, inicialmente, Joseph Lanza, un mafioso italo-americano, miembro de la 'Familia Luciano' (luego convertida en 'Familia Genovese'), que controlaba el 'Fulton Fish Market' del Bajo Manhattan y Jefe del sindicato 'United Seafood Workers' (USW) desde 1923, fue abordado por elementos de la Inteligencia Naval. Lanza no podía llegar a ningún acuerdo sin el visto bueno del "Padrino" (Charlie Luciano), que se encontraba en prisión. 

- Fue Meyer Lansky, otro prominente mafioso, finalmente quien actuó como intermediario entre Luciano y los agentes navales y otros organismos de inteligencia, el pequeño Lansky era judío y tenía razones para aborrecer a los  nazis.

- Joseph Lanza fue acusado en 1938 por actividades del crimen organizado en el mundo laboral, sin embargo, para 1940 era extraoficialmente uno de los encargados de la protección del litoral de Nueva York, es decir, dos años antes de que haya un acercamiento "formal" con las autoridades, Lanza llegó asesorar en persona a la Oficina de Inteligencia Naval, él controlaba a los estibadores y pescadores locales quienes le informaban de posibles rastros de submarinos alemanes. Un verdadero ejército de contraespionaje mafioso al servicio del Navy.

- Debe tenerse presente que no fue solo Luciano el abordado para negociar con el gobierno, Otro líder sindical, James Hoffa, del sindicato de los transportistas, también intervino en las negociaciones con la mafia, los resultados fueron provechosos para todos, el gobierno podía estar tranquilo, las actividades navales podían dedicarse a sus menesteres con la seguridad que la mafia reportaría una eventual presencia del enemigo. Hoffa y Luciano profundizaron sus lazos de amistad y buenos negocios por largo tiempo.


Fichas policiales de Joseph Lanza, Meyer lansky, James Hoffa y Charlie Luciano


- Es entendible que sobre el tema no existe una versión oficial del gobierno de los Estados Unidos, hasta el presente es un "secreto" a voces. Oficialmente jamás hubo un acuerdo con Luciano y el "Sindicato"; mucho menos habrá un reconocimiento público de que los EEUU solicitó ayuda de los mafiosos -lo que equivaldría a declarar la incompetencia de los servicios de inteligencia-. 

- Es falso, mejor dicho es propaganda de los partidarios del fascismo, que el Comité del Senado de los EEUU para investigar la mafia haya aprobado públicamente esas y posteriores acciones (al menos no de forma pública y oficial). Se dice que el senador Estes Kefauver avaló todo. En 1950 se creó el 'Comité Especial del Senado para investigar el crimen en el comercio interestatal' (lucha contra el crimen organizado), más conocido como el Comité Kefauver, ante audiencias públicas desfilaron más de 600 testigos, entre ellos jefes mafiosos como Willy Moretti, Joe Adonis y Frank Costello y varios políticos. Posteriormente Kefauver se postuló para la nominación presidencial por los demócratas en 1952.

- El, en ese entonces, encarcelado 'Padrino de la Mafia' de los Estados Unidos, Salvatore Lucania (nombre real) o Charles 'Lucky' Luciano, logró obtener la colaboración de las Familias sicilianas para apoyar a las tropas aliadas con el plan de invasión. Desde la isla operaron como una verdadera "inteligencia militar", remitiendo mapas, fotografías de las playas, puestos fortificados, unidades militares italianas, etc. 

- La Onorata Societá notoriamente antifascista, resistió a los embates para eliminarla o subordinarla a la autoridad central, recibió gustosa las primeras oleadas de las tropas de desembarco, sirvieron como guías y hasta como combatientes en la eliminación de focos de resistencia de las unidades fascistas. 

- Durante la invasión aliada, los mafiosos tomaron la iniciativa de ordenar el arresto de las autoridades fascistas y colaboradores, tenían listas detalladas de sus enemigos; consiguieron que varias unidades italianas depusieran las armas y que otros desertaran; muchos de éstos soldados italianos, al corto tiempo, estaban luchando junto al bando aliado. Sicilia fue liberada en pocas semanas, 

- También es conocido que algunos jefes de la mafia siciliana, de acuerdo con los mandos aliados, liberaron a sus compañeros encarcelados y algunos de éstos fueron nombrados autoridad de diversos pueblos.

- El rol de Luciano y la Cosa Nostra junto a sus "primos" italianos de la Onorata Societá funcionó en el teatro de operaciones de Europa. Tal colaboración no culminó con la invasión, en la posguerra, extraoficialmente, colaboraron con las fuerzas de ocupación aliadas contra las guerrillas comunistas italianas y de otras países de Europa

- Las cosas están claras, meses antes de la 'Operación Husky', Luciano recurrió a la justicia para que se revise su sentencia aduciendo haber prestado valiosos servicios a los Estados Unidos. Fue liberado, mejor dicho deportado de los Estados Unidos hacia Italia en 1946 (tenía una condena de 30 años de prisión, aún le restaba 20 por cumplir); sin embargo, inicialmente, Luciano no fue directo a Italia, su destino hasta 1947 fue Cuba.

Tropas estadounidenses listas para desembarcar en la playa siciliana de Licata (10 julio 1943)


- No obstante lo anotado, no debemos caer en el error de otorgar todo el crédito de la victoria aliada a la mafia. La importancia de la batalla no era solo en el campo militar, sino en el político. Los aliados conjeturaron bien que la toma de Sicilia pondría sobre las cuerdas la credibilidad de Mussolini y el gobierno fascista

- Se movilizaron dos ejércitos para la operación a cargo del General Dwight Eisenhower, también participaban George Patton y los británicos Harold Alexander y Bernard Montgomery, lo que indica que no se jugaba cualquier cosa y que el rol de la mafia fue de un necesario y excelente auxiliar que, posiblemente, evitó miles de bajas en filas aliadas como en las italianas.

- Ingleses y americanos desplegaron más de 160.000 hombres, miles de vehículos, tanques y artillería. Para hacer frente a la invasión se encontraban asentados en la isla más de 250.000 soldados italianos. Mussolini -en una de sus egocéntricas actitudes- había ordenado que Sicilia sea defendida solo por italianos a las órdenes del General Guzzoni; sin embargo, el Alto Mando Alemán no se dejó impresionar, había fijado en la isla al XIV Cuerpo Panzer bajo órdenes del General Albert Kesselring, más la presencia de la famosa división 'Hermann Göring', sumando alrededor de 40.000 soldados. En teoría los alemanes estaban subordinados al mando italiano (detalles sobre las batallas se pueden consultar fácilmente en internet).

El Gran Consejo Fascista se reunió el 24 de julio, tras el fracaso de la defensa italiana en Sicilia, Mussolini recibió el voto de desconfianza, fue destituido y arrestado, inmediatamente reemplazado por Pietro Badoglio, quien, acto seguido y en secreto, entabló negociaciones de paz con los aliados. El grueso de las fuerzas alemanas lograron escapar hacia la Italia continental. 

    Tropas británicas desembarcan en Sicilia.


Reflexiones
El lector tendrá muchas preguntas sobre esta trama. Confieso que estaba confundido con algunas interrogantes, no obstante, si meditamos un poco, aquello es resultado del "arte" de la política, lograr aunar esfuerzos para la guerra con inverosímiles alianzas que, en otras circunstancias, no obrarían juntas (por ejemplo el pacto entre nazis y comunistas de 1939). 

Alguien comentaba que le resultaba difícil distinguir a los "chicos buenos" de los "chicos malos" en esta historia. No es fácil dar una respuesta satisfactoria. Finalmente, quiénes son los "chicos buenos" y los "chicos malos"?: Los nazis, el gobierno de los Estados Unidos, la mafia, el fascismo?. 

Si hemos de ser "políticamente correctos", respondo que mi apreciación es meramente histórica, todos esos actores estuvieron profundamente involucrados. No podría -aunque quisiera- dar un punto de vista subjetivo. Si algo de consuelo debe guardar el lector es que todas las partes, intrínsecamente, han sido nefastas para la humanidad; sin embargo, hubo un momento en la historia en que el espectro de la barbarie se ceñía sobre el mundo y había que detener esas hordas asesinas que clamaban por un nuevo orden mundial y el advenimiento del "nuevo hombre", a costa del sacrificio de sus "inferiores". Esa era la verdad oculta, aunque no siempre el método haya sido el correcto, ni ético. 

También he repasado sobre lo indescifrable que resulta para muchos comprender que las primeras décadas del siglo pasado en los Estados Unidos se oponían notoriamente a la inmigración de judíos europeos, eso quedó reflejado en violencia, principalmente por parte de los irlandeses; sin embargo, algunos mafiosos, como Luciano, brindaban cobijo y protección a los "chicos" judíos como Meyer Lansky, el cual se valió de los mismos matones para asaltar asambleas de nazis americanos como para extorsionar al sencillo ciudadano. Eran tiempos en que Estados Unidos negaba sistemáticamente las reglas de la democracia, sin conceder derechos a los afroamericanos, a la vez que proclamaba su oposición al antidemocrático gobierno nazi en Alemania, reflejo del totalitarismo racista y asesino que perseguía judíos y otras minorías.
   
Una reseña histórica digna de leer (para el lector que tiene prisa), sobre el tema aquí planteado, es el artículo que resume el libro "Whiteout: The CIA, Drugs and the Press" de Alexander Cockburn y Jeffrey St. Clair, publicado como "La Mafia en la Segunda Guerra Mundial: «La suerte de Lucky»" (ver nota a pie de página).

Bien, a breves rasgos hemos pasado revista al cómo se llegó a esa relación mafia-fuerzas aliadas, hechos concomitantes vuelven incompleta la historia, por eso analizaremos el papel de Mussolini y el fascismo durante su reinado en Italia (tras las faldas del Rey Víctor Manuel III).




II PARTE

MUSSOLINI NUNCA VENCIÓ A LA MAFIA


   
En 1922 llega al poder el fascismo con Benito Mussolini.

“El nuevo régimen empieza a luchar contra la mafia. La mafia aparentemente se había eliminado, pero lo que había pasado en realidad es que se había encarcelado a los elementos secundarios, a los pequeños delincuentes, mientras los grandes mafiosos se pusieron la camisa negra, el símbolo del fascismo y se integraron al régimen y el gobierno de Mussolini, quien no sólo absorbió a los mafiosos, sino que la mafia se institucionalizó”Giuseppe Carlo Marino

Coloquialmente se nos ha vendido la siguiente historia: 

Que Mussolini impuso orden en Italia al combatir a la mafia. Muchos "revisionistas" y otros pseudo historiadores comentan esta etapa de la historia italiana como una de las glorias y virtudes del fascismo, una bonita carta de presentación del sistema que combatió al crimen y veló por la sociedad. Verdad a medias, o, mejor dicho, una aventura condenada al fracaso.

Sí, fracaso en el sentido que, en esencia, el fascismo era una mafia, tan criminal y repulsiva como aquella organización que pretendió combatir. Los intereses del fascismo -alejándonos del típico discurso demagógico- era lo mismo de siempre. El fascismo de Mussolini no tenía nada que ver con los fascios o fasci obreros y campesinos del siglo XIX, que lucharon por reivindicar las tierras para los campesinos y que fueron brutalmente reprimidos tanto por la mafia, por los terratenientes y por las fuerzas estatales. El fascismo italiano fue una ideología que nos habló del corporativismo (de lo que no se vio nada en su largo reinado) resultando ser una corriente pro monárquica e imperialista, represiva de los movimientos obreros y campesinos y contrincante de la ideología marxista, fue creado para oponerse a los movimientos comunistas. 



El fascismo quizo recrear el antiguo Imperio Romano, al punto de declarar la guerra a otros países, como Abisinia (actual Etiopía) "Tenemos un Imperio" vociferaba Mussolini luego de su pírrica victoria contra la desarmada Abisinia. Tras bastidores el Rey de Italia, Víctor Manuel III agradecía a Mussolini su hazaña porque ello le valió un nuevo título: "Emperador de Etiopía" (reconocido solo por los nazis); en abril de 1939 asumió el título de "Rey de Albania" gracias a la invasión y anexión fascista de Albania (no olvidemos que también declaró la guerra a Grecia, a Francia, etc).

De la "Guía de Supervivencia Ideológica – Totalitarismos. Señores uniformados que gritan", extraemos el siguiente párrafo:
"Así que el arrogante Benito organizó a veteranos descontentos y otros elementos violentos (abundantes en tiempos revueltos) de ideología más bien reaccionaria en squadras de fascisti, aludiendo así al glorioso pasado del Imperio romano. Que en el fondo eran un grupo de bestias que se dedicaron con entusiasmo a patear obreros, reventar huelgas y encierros y propagar la violencia callejera, disputando a los marxistas su lugar bajo el sol. En 1922 se sentían lo bastante fuertes y protagonizaron la famosa “marcha sobre Roma” con sus camisitas negras y su canesú, y para entonces ya les dirigían una atenta mirada desde lo alto. En efecto, los poderes fácticos burgueses miraban con simpatía aquella forma de escabechinar al movimiento obrero y no se dejaron engañar por el discurso revolucionario marxistoide que enarbolaban los primeros fascistas, de modo que tras la entrada en Roma se les entregó el gobierno. Lo cierto es que los discursos de Mussolini cuadraban mucho mejor con sus deseos y aspiraciones, que no eran sino la derrota de los proletarios y su pernicioso ideario igualitarista".
No demos tanto varapalo al Duce, leamos sus mentiras y sus mitos antimafia. 

El Mito


Un joven Benito Mussolini detenido en Berna - Suiza, el 19 de junio de 1903 a donde había huido para eludir el servicio militar obligatorio en Italia (1902). En julio de 1902 ya había sido arrestado por primera vez (por vagancia), aunque también laboró como profesor suplente y como obrero. En ese tiempo ya mostraba sus cualidades de agitador, redactando en el periódico 'L'Avvenire del lavoratore' (socialistas italianos en Suiza). En 1903 se instaló en Berna, ahí fue detenido al sospecharse que incita a los trabajadores italianos a la huelga y al disturbio. El Ministerio Público de la Confederación informa a las policias cantonales que es conveniente no perder de vista a este "anarquista". Se ordena su deportación, pero la orden de expulsión es válida sólo en el cantón de Berna, Mussolini regresa pronto a Suiza y se queda en Bellinzona (Tesino).

Sería imposible en un solo artículo describir la realidad italiana desde que el fascismo de Mussolini se hizo con el poder político de Italia, el poder real siguió siendo ejercido hasta el fin del fascismo por las clases oligárquicas y aristócratas italianas.

Una versión de la historia, no necesariamente falsa, solo sobredimensionada señala que:
 ".... Si las tropas de Giuseppe Garibaldi y las posteriores, más las policías de los gobiernos en la región y concretamente en la isla de Sicilia, no pudieron desaparecer a la Cosa Nostra ni tampoco evitar el surgimiento de otras mafias en el mismo espacio geográfico meridional, ellas se enfrentaron en las primeras décadas del siglo XX con la voluntad de eliminarlas del propio duce Benito Mussolini (jefe político del movimiento fascista y de los grupos paramilitares de las Camisas Negras) quien las combatió militarmente en forma brutal, con lo cual logró reducir sensiblemente su accionar e influencia (fue el mismo caso para la mafia napolitana, llamada la Camorra), al grado de que casi las desaparece –algunos analistas opinan que prácticamente lo consiguió–, debido a que Mussolini tenía clara conciencia de que, particularmente, Sicilia estaba integrada sólo formalmente al Estado italiano. Y su concepción de un Estado totalitario pasaba por el control completo del territorio que les servía de asiento criminal, que controlaba la mafia siciliana, y donde ejercían su poder paralelo al del Estado italiano. Entonces resultaba inconcebible su permanencia.
Dicha tarea fue encomendada al célebre, por sanguinario, Cesare Mori, apodado el Prefecto de Hierro (los prefectos eran una autoridad de facto en las provincias, del tipo de un gobernador, surgido al desaparecer los ayuntamientos y ubicar la autoridad de los alcaldes por debajo de las prefecturas) con quien Mussolini hizo alarde de brutalidad militar que, claro, incluyó a la oposición obrera y comunista, y diseñó una estrategia que atacó el problema de la mafia en una doble dirección: combatiendo su vocación cuasi-estatal, pero, igualmente: “…en busca del apoyo popular y deseoso de otorgar dignidad moral y respetabilidad a su movimiento –acusado de subversión violenta y extremista– emprendió una campaña sin cuartel para aniquilar a la mafia y legitimarse”. (Operación Bajo Mundo: la negociación de Estados Unidos con la mafia italiana").

Existen varias historias de partidarios del fascismo y neonazis contemporáneos, que se repiten en internet, con bonitas gráficas y estadísticas, lamentablemente es solo eso, propaganda para exaltar las "virtudes" del fascismo. Revisemos una de ellas. 

"El fascismo vencedor de la mafia siciliana", es un titular muy visitado por los partidarios de esa corriente, empieza citando las palabras del Duce pronunciadas en Agrigento, el 8 de mayo de 1924, es decir, al día  siguiente de haber sido humillado en un pueblo siciliano: 
"El fascismo que liberó a Italia de tantas plagas va a cauterizar, si fuera necesario por medio del hierro o del fuego, la herida de la delincuencia siciliana… Yo declaro que tomaré todas las medidas necesarias para protegerles de los criminales. Cinco millones de laboriosos patriotas sicilianos no tienen porqué soportar que los vejen, exploten y deshonren algunos centenares de malvivientes".
La publicación citada acota que: 
"Los partisanos comunistas al mando de Antonio Canepa y Girolamo Li Causi y el contrabandista Salvatore Giuliano colaboraron en esta tarea de "Liberación", por la cual todos estos grupos: la mafia, los liberales, los marxistas y el ejército yankee realizaron un baño de sangre en Sicilia masacrando a todos los Camisas Negras y carabinieri ejecutados en las plazas públicas, como el ahorcamiento del incorruptible Comisario Amenta, en la ciudad de Corleone". 
El mito afirma que:
"La única época en la historia italiana en que dicho país estuvo libre de la delincuencia mafiosa fue durante el Gobierno Fascista entre 1924 y 1943, volviéndose a la "normalidad" luego de 1945".


El EGO DE MUSSOLINI


El Duce como líder del fascismo y dictador del Reino de Italia, fue nombrado primer ministro en 1922, para 1924 ya ejercía control de todo el Estado y acabó con el sistema parlamentario en 1928. Curiosamente nunca tocó al REY Victor Manuel III, cuando podía hacerlo. 

El 6 de mayo de 1924 llegó Mussolini a Sicilia, quizo dar una demostración de fuerza al programar una larga visita visita oficial de quince días. Evidentemente, no tenía ni la más remota idea de lo que era la mafia, su percepción cambio al poco. El Duce se enfadó por la poca receptividad, falta de glamuor, de fiestas y solemnidades que ameritaba su presencia. Los "dignatarios" mafiosos de la región lo recibieron como un invitado más. En "Los Padrinos y las nefastas virtudes del puro poder" y otras obras se narran estos pasajes.

Un pequeño padrino de la provincia de Palermo, el alcalde mafioso de Piana degli Albanesi (hoy Piana dei Greci), Francesco Cuccia, mejor conocido como 'Don Ciccio', había tenido la osadía de evitar la presencia de la muchedumbre para escuchar el discurso de Mussolini (7 de mayo 1924), el Duce debió haberse ofendido mucho, pero ocultó su rabia, al no encontrar la multitud que solía asistir a vitorearlo en cualquier evento. Cuentan que ese día, apenas concurrieron contadas personas, algunos afirman que sólo eran dos jorobados y un cojo (es posible que esta parte solo sea una leyenda). 

Cuccia asistió al programa oficial de Mussolini mostrando en el pecho la 'Cruz de Caballero del Reino', al mismo tiempo que tenía cargos por asesinato; y, en claro propósito de solicitar una confirmación de la tradicional delegación concedida por el Estado al poder de la mafia en la isla, le dijo: 
"Vuecencia, señor capitán, está conmigo... y bajo mi protección. Qué necesidad tenía de tantos policías?". El mafioso sintió como una afrenta que el Duce estuviere rodeado de muchos policías y guardaespaldas. Otras fuentes afirman que Cuccia, como si estuviese dándole un consejo, le tomó del brazo, guiñó un ojo y expresó en confidencia al Duce, "Está usted conmigo. No tiene nada que temer... Vaya tranquilo, excelencia, que aquí, de aniquilar a los subversivos y de garantizar el orden nos ocupamos nosotros".
Estaba claro que apenas un pequeño Padrino local le demostraba al poderoso Mussolini quien mandaba en la isla, una vejación pública. El Duce dio la vuelta hacia Palermo, al siguiente día visitó la ciudad de Agrigento y ante la prensa declaró la "guerra total" contra la Mafia. Su larga gira propagandística planificada para quince días tuvo que recortarse a seis. El 12 de mayo el desplantado Mussolini se hallaba ya en Roma, dolido por la soberbia y el trato extremadamente "amistoso" del alcalde. El Duce convocó a los jefes de seguridad del estado y pidió que de inmediato le recomendaran "un hombre nuevo, capacitado, inflexible y experto en cuestiones sicilianas sin ser siciliano", la tarea sobre ese hombre no era otra cosa que aniquilar a la mafia
Mas, Mussolini no tenía en mente acabar solo con la mafia, no toleraría más síntomas de oposición a su régimen, por lo que aprovechó para desaparecer, de igual forma, a comunistas, socialistas y todo oponente al fascismo. 
El elegido para esa tarea fue el prefecto de Bolonia, Cesare Mori, un policía retirado, quien por órdenes del Duce debía acabar con la mafia con "fuego y acero". Mori fue nombrado directamente por Mussolini prefecto de Sicilia en octubre de 1925, tenía carta abierta. El Duce le señalo que "si las leyes vigentes le impiden actuar, no será problema, para ello podemos cambiar las leyes".


    El Duce, Benito Mussolini y Cesare Mori, el Prefecto de Hierro.

Veamos que consiguió Mori. 

Logró cambiar el sistema judicial en la isla destituyendo a los jueces con elementos leales al régimen, desarticuló algunas células de la corrupción administrativa que tras sus escritorios gestionaban los sobornos. Era evidente que desataría una "cacería de brujas", todo sospechoso de estar coludido en alguna "asociación con fines delictivos" era inmediatamente arrestado, muchos sicilianos (tanto buenos como malos) huyeron de la isla e inmigraron prioritariamente a América. Mori permitió el uso de la tortura para obtener declaraciones, se llegó a mantener en estado de sitio a numerosos pueblos solo para detener algún bandido. Cayó en la arbitrariedad de humillar públicamente a algunos jefes mafiosos capturados pretendiendo demostrar el poder del estado y declarándose protector de los civiles, intentó que el pueblo confíe la defensa de sus intereses en las autoridades del gobierno sin necesidad de los favores de la mafia. Como resultado la actividad delictiva disminuyó (sobre todo el bandolerismo), la mayoría de capturados fueron juzgados y eliminados.

El número de detenciones era elocuente, el orgullo del fascismo en cifras, generalmente, el ser arrestados conllevaba ya una declaración de culpabilidad, muchos de los encarcelados eran confinados en las islas cercanas a Sicilia. Solo entre 1926 y 1928 alrededor de 11.000 personas bajo sospecha fueron detenidas y enviadas a prisión, no era de interés alguno que los cargos, incluso, se basaran mayoritariamente en viejas rencillas personales. La pertenencia a una organización como la Mafia era muy difícil de probar, pero, sin duda, se atacó las bases de la mafia. 

Mori aparentemente cumplió su promesa, al ser nombrado para el cargo y en directa advertencia había dicho a los sicilianos: "Mi nombre es Mori y tendré personas muertas. La criminalidad debe desaparecer al igual que el polvo en esta plaza se deja llevar por el viento"

El Duce feliz por los resultados, mejor dicho, aprovechando las cifras de detenidos y ejecutados proclamó a viva voz que la mafia había muerto, que no habrá fuerza capaz de revivirla. Favorecido por la propaganda típica de los régimenes totalitarios vendió la imagen de un leal servidor de la justicia. Mussolini fue felicitado incluso desde otros países, ganando prestigio internacional por sus logros en tan corto plazo, incluso el New York Times elogió al Duce: “La Mafia está muerta, nace una nueva Sicilia”

El "justiciero" Mori fue cesado en junio de 1929 por sus métodos nada convencionales, sus pesquisas llegaron hasta los despachos de jefes locales fascistas en Sicilia vinculados a la mafia, hechos que podrían tener graves consecuencias de hacerse público esos nexos. La propaganda elogió la labor de Mori y declaró su erradicación de la Isla del Sol, como consuelo, Mori fue nombrado senador ese mismo año. 

Así fue como Mussolini -el Duce- "acabó" con la mafia, según la versión (resumida) del mito que nos sigue vendiendo la propaganda fascista en el presente.

LA VERDAD 

La guerra del fascismo contra la mafia estaba dirigida hacia objetivos políticos. Mussolini no pretendía realmente acabar con los mafiosos, anhelaba que su régimen autoritario gozara de credibilidad internacional. Y, como el Duce nunca terminó con la mafia, círculos profascistas afirman que los aliados renacieron esas organizaciones tras el fin de la segunda guerra mundial. 

El historiador británico John Dickie, en su libro "Historia de la Mafia" (Debate, 2015) señala que ese era un
"relato que convenía al gobierno fascista, a los nostálgicos del régimen que quedaron tras la guerra, e incluso a ciertos sectores de la izquierda. Muchos de ellos culpaban a los americanos del retorno de los mafiosos, porque así podían responsabilizar a la CIA y a los extranjeros del resurgimiento de un problema crónico. También los propios gánsters querían que la gente lo creyera porque así hacían ver que la nueva Mafia era un grupo violento, al estilo americano, que estaba desplazando a las buenas tradicionales que ellos encarnaban. No obstante, lo que realmente sucedió es que el fascismo nunca consiguió acabar con la Mafia".
Un esclarecededor artículo publicado en 2012, titulado "Acabó el fascismo con la mafia siciliana?", concluye que los mafiosos se integraron a las instituciones fascistas, así lo confirma Álvaro Lozano, autor de varios libros sobre la segunda guerra mundial, el fascismo y el nazismo.
"En su visión totalitaria de la sociedad y el Estado a Benito Mussolini le preocupaba la existencia de un centro de poder rival. Y esas condiciones se daban absolutamente en la Sicilia de entonces. Un elocuente ejemplo de ello fue el caso de Vittorio Emanuele Orlando que organizó y dirigió en Palermo un partido llamado 'Unión por la Libertad', con el que se enfrentó a los fascistas en agosto de 1925. En un célebre mitin el tal Orlando exaltó públicamente a la Mafia, fomentando el arraigado sentimiento que existía en la región hacia la organización: 'Ahora os digo, ¡oh, palermitanos!, que si por Mafia se entiende el sentido del honor llevado hasta la exageración; la intolerancia contra toda prepotencia y atropello llevada hasta el paroxismo; la generosidad que se enfrenta al fuerte, pero perdona al débil; la fidelidad a los amigos, más fuerte que todo, incluso que la muerte; si por Mafia se entienden esos sentimientos y estas actitudes, a pesar de sus excesos, ¡pues entonces se trata de rasgos indivisibles del alma siciliana y me declaro mafioso y estoy contento de serlo!'. "
Sí, es verdad que Mussolini fue más severo que sus predecesores contra la mafia, pero, según el plan trazado, únicamente se limitaron a dispersar a los militantes de la denominada "baja mafia", disminuyeron la delincuencia matando o arrestando las bases, lo cual no significaba garantía de triunfo. En lo polltico, al ser una dictadura, Mussolini no iba a llamar a elecciones por lo que no le interesó ganarse a los líderes locales y que la gente acepte el fascismo. Su lucha fue pura propaganda y garrote (que también era respondido por la mafia). 

Además, 
"muchos mafiosos parecían convertidos, cuando, en realidad, ante la perspectiva de que el fascismo pudiera mantenerse en el poder durante bastante tiempo, se transformaron en arrepentidos por conveniencia. Por otro lado, los mafiosos pudieron contar con la solidaridad de las redes mafiosas en Estados Unidos. Ya había comenzado la práctica de utilizar asesinos estadounidenses para cometer crímenes en Sicilia y asesinos sicilianos para cometer crímenes en Estados Unidos".

CONCLUSIONES


Propaganda fascista. el primer cartel es una fallida campaña en Sicilia para alentar a los agricultores.


- Mussolini jamás acabó con la mafia siciliana, las cifras de arrestados, encarcelados, enjuiciados y ejecutados no puede ser cualitativamente valorada como éxito. La mafia no murió con esas redadas, siguió muy activa al punto de contribuir con la invasión aliada de Italia. Si el Duce realmente hubiese acabado con la mafia, éstos nunca hubiesen podido colaborar con la invasión, porque, según Mori y Mussolini, ya no existían...

- Existe evidencia de miles de casos de abusos de autoridad y, lo fundamental, la mayoría de los procesados que si pertenecían a la mafia no eran más que simples bandidos de baja monta: bandoleros, extorsionadores, ladrones y matones (lavaperros como dirían en Colombia).  

- El método preferido de interrogación de Cesare Mori era la 'casseta'. "Se ataba al sospechoso a un cajón de madera, se lo azotaba con un látigo de cuero empapado en agua con sal, se lo picaneaba, se le apretaban los genitales en una prensa y se le quemaban las plantas de los pies con un cigarrillo. Cientos de mafiosos, o “réprobos” como los llamaba Mori, fueron aprehendidos, torturados y luego fusilados en la plaza pública de Palermo. Mori pronto dejó que este plan de exterminar a los mafiosos de la Onorata Societa se le subiera a la cabeza. Mandó a construir arcos triunfales en su honor con la inscripción Ave Caesar" (La Mafia en la Segunda Guerra Mundial: «La suerte de Lucky»)

- No obstante el párrafo anterior, la cifra real de peces gordos encarcelados se cuentan con los dedos de una mano (y sobran dedos). No debemos confundir a 'Padrinos' con simples 'bosses' y 'capos' dentro de la mafia. Un 'Padrino' es "Capo di tutti capies" (el Jefe de jefes). Y había varios Padrinos.

- Mori quizá pudo haber acabado con grupos mafiosos que no bailaban al son del compás fascista,  sus "políticas" anti mafia dieron paso a las componendas, muchos mafiosos se enrolaron en el movimiento y entonaron juntos, presagiando la letra de un futuro artista: "tengo la camisa negra, porque negra tengo el alma... que tengo la camisa negra y debajo tengo el difunto"; y, naturalmente aprovecharon esa coyuntura para eliminar la indeseable competencia que había surgido

- Otra parte de los encarcelados por el "Prefecto de Hierro", simples y comunes delincuentes, fueron a poco obteniendo su libertad, claro está prometiendo fidelidad al fascismo. Tras la invasión aliada de Sicilia esas lealtades volaron con el mismo viento que barrió la plaza de aquel pueblo siciliano en que Mori prometió desaparecer a la mafia

- El fascismo sucumbió ya desde 1943, curiosamente tras la caída de Sicilia en manos de los Aliados, otro cadáver insepulto (Hitler) quiso que Mussolini le acompañé en el limbo. Los mafiosos si que renacieron, aprovecharon la ocupación militar estadounidense y se eligieron alcaldes de varios poblados. 

- Mori fracasó, como han fracasado todos los métodos violentos (dentro de la "legalidad") que han intentado combatir la delincuencia utilizando el arma del terror. Mori fracasó porque ningún Padrino de la Mafia fue arrestado por sus actividades mafiosas.

- Podríamos poner como único caso de excepción la captura del padrino, Don Vito Cascio Ferro, que ya era investigado por los Estados Unidos por pertenencia a una organización criminal "La Mano Negra" y el asesinato del agente italo-americano, Joe Petrosino en 1909 en Palermo. Muy tarde, en 1930, todas las evidencias condujeron a responsabilizarle en un caso de asesinato múltiple, fue condenado por esos crímenes, no por su pertenencia a la mafia. Mori y el fascismo lo exhibieron como trofeo de guerra.

Los 'Padrinos' no fueron afectados en demasía, es decir, la auténtica Mafia se mantuvo intacta como "árbitro de los grandes intereses y los grandes negocios. Los grandes capos fueron absorbidos por el propio régimen fascista hasta el punto de que puede afirmarse que la Mafia terminó vistiendo la camisa negra e integrándose en el entorno político del nuevo régimen".

EPILOGO



Hay muchos temas que se quedan en tapete, incluso de la época fascista, es imposible abordar toda una gama de sucesos históricos de alto interés para la investigación, como la crisis de posguerra; la antimafia revolucionaria; el asesinato de Salvatore Giuliano (que siempre fue protegido de la mafia y quien osó desafiar la férrea estructura mafiosa); el pacto de la mafia con la República, etc. Todos esos temas da para desarrollar nuevas ponencias, pero no es necesario, está ampliamente documentado. Para quién tiene interés en la temática los libros de Giuseppe Carlo Marino, en castellano son de fácil acceso al público.

En la historia reciente de Italia y Sicilia siempre se tendrá presente los orígenes de la mafia dentro de una sociedad sin estado (Sicilia), pero también existió la antimafia (y no necesariamente el fascismo), con la misma revolución de 1848 ya se percibió ese fenómeno. En próximos ensayos revisaremos que es propiamente la mafia y la burguesía mafiosa. 

La mafia también intentó -políticamente- el separatismo de Italia. Ya consolidada la República en la posguerra, apreciamos la transición de la mafia latifundista hacia una mafia urbana; la sociedad tuvo que adaptarse a la democracia y a los movimientos políticos, pero también a una renacida mafia con su alianza con el Estado debido a la estrategia anticomunista, es decir, con lealtad al atlántismo. 

La mafia contribuyó grandemente al desarrollo de la 'Democracia Cristiana', corriente política de la cual fue parte activa. Mucho se ha hablado de una mafia democratacristiana -que gozaba de las bendiciones del Vaticano-,  solo recordar el papel del destacado político Giulio Andreotti y sus "conexiones mafiosas" que le llevaron hasta las máximas instancias del poder y... de la justicia italiana, siendo absuelto de todos los casos tramitados en su contra; así como escándalos públicos de altos políticos italianos en esa larga etapa. 

En la década de los 80 y 90 fuímos testigos del terrorismo mafioso fruto del bandolerismo urbano y los grandes delitos de los corleoneses, hechos que obligaron a una declaración nacional de unidad contra la mafia, desatándose la lucha contra los último 'Padrinos' conocidos, tal el caso de Salvatore "Toto" Riina, gran capo siciliano, jefe de los 'Corleonesi', detenido en Palermo en 1993 y llevado a juicio, condenado a cadena perpetua, murió en prisión en noviembre de 2017 a la edad de 87 años. Su sucesor, otro de los grandes capos, Bernardo Provenzano, tras estar más de cuarenta año prófugo de la justicia fue detenido en abril de 2006.

Como vemos, la mafia no solo sobrevivió al Duce fascista sino que se consolidó en la nueva estructura estatal. En el presente la mafia ha mutado, su época dorada, con toda seguridad, ha terminado, dando paso a la transnacional del crimen organizado, muy alejada de la vieja tradición de la Onerata Societá.



FUENTES:

LIBROS Y ARTICULOS CONSULTADOS Y RECOMENDADOS

"Historia de la mafia: Un poder en las sombras".- Giuseppe Carlo Marino. Ediciones B  Barcelona, 2002,  532 págs.
"Los Padrinos y las nefastas virtudes del puro poder".- Giuseppe Carlo Marino. Ediciones B Barcelona, 2004, 688 págs.
La Mafia en la Segunda Guerra Mundial: «La suerte de Lucky»
Extraído de Whiteout: The CIA, Drugs and the Press, de Alexander Cockburn y Jeffrey St. Clair. Traducción de Roxana Sequeira y Carolina Pierini.
Giuseppe Carlo Marino: El narco, brazo operativo de mafias ocultas en el poder político
La Operación Husky y el pacto con el diablo
Cuando Lucky Luciano y la Mafia ayudaron a los aliados a ganar la guerra.
Operación Bajo Mundo: la negociación de Estados Unidos con la mafia italiana
«Mussolini jamás acabó con la Mafia. Eso fue un mito de la propaganda fascista»
Guía de Supervivencia Ideológica – Totalitarismos. Señores uniformados que gritan
Acabó el fascismo con la mafia siciliana? 

15 septiembre 2018

La masacre de Sabra y Shatila.



Otro pedazo negro de la historia perdido en el tiempo.


por Mauricio Santecchia
Notas, comentarios y gráficas por el editor del blog

Mauricio Santecchia, argentino, analista de sistemas informáticos, especializado en consultoría en las áreas de Tecnologías de la Información y Comunicaciones. Desde el año 2011 es parte del equipo de editores de SOTT.

Breve introducción por el editor del blog

La siguiente explicación debe ser valorada en el contexto histórico y no político. Se cree que el principal antecedente para la masacre de Sabra y Shatila fue el asesinato del presidente electo del Líbano, Bashir Gemayel, perpetrado el 14 de septiembre de 1982. Gemayel era un joven político católico maronita, que ejercía altas funciones en el partido 'Falange Libanesa', Comandante de la milicia 'Fuerzas Libanesas' durante la guerra civil, aliados de Israel y enemigos de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP). 

Bashir Gemayel fue electo presidente del Líbano en agosto de 1982, en plena guerra civil y ocupación del país por fuerzas israelíes y sirias. Gemayel tenía antecedentes de graves violaciones al derecho humanitario, se le responsabilizó en 1975 del 'Sábado Negro' (matanza de palestinos y libaneses musulmanes). El asesinato de Gemayel (14 de septiembre de 1982) se produjo por un atentado con bomba en la sede de la Falange en Beirut, acto que ocasionó la muerte de otros veinte y seis miembros de la Falange, el autor del atentado fue identificado como Habib Tanious Shartouni al que se le vinculó con Siria (más concretamenta al partido del presidente sirio, Hafez al Assad, el Partido Social Nacionalista Sirio -no obstasnte existen otras teorías del crimen-, posteriormente la familia del presunto autor del crimen fue asesinada en venganza)​.


Bashir Gemayel, líder de la 'Falange Libanesa' y Comandante de la milicia 'Fuerzas Libanesas' durante la Guerra Civil Libanesa, electo presidente del Líbano el 23 agosto 82 y asesinado el 14 septiembre 82.


Bashir Gemayel fue electo presidente el 23 agosto de 1982, bajo apoyo israerlí y de las fuerzas de Estados Unidos (tropas de mantenimiento de la paz, tras la expulsión de la OLP del Líbano en el mismo agosto de 1982), sin lugar a dudas esto irritó a un gran segmento de la población libanesa. Los primeros días de septiembre de 1982, Gemayel aceptó reunirse con Menachem Begin, primer ministro de Israel para acordar lo términos del restablecimiento de relaciones entre los dos países (se dice que se retractó de esos acuerdos ya que debía contar con el apoyo de los pueblos árabes). Sin que haya sido posesionado aun de la presidencia, una bomba que explotó en el edificio de la Falange terminó con su vida el 14 de septiembre de 1982.

Muerto Bashir Gemayel, las milicias de las Fuerzas Libanesas al mando de Elie Hobeika, lo vengaron solo dos días después con la masacre de Sabra y Shatila bajo complicidad de Israel, fuerzas de ocupación israelí rodearon los campamentos de refugiados palestinos y permitieron que los falangistas asesinaran a un número indeterminado de civiles palestinos  (se habla hasta de 3000 o más víctimas). 

Antes de iniciar la lectura de la ponencia de Mauricio Santecchia, el siguiente material gráfico, un pequeño homenaje y recuerdo de diferentes actos que conmemoraron en años anteriores la masacre en el Líbano de 1982.

                                                                                            t. andino

    Referencia de este material gráfico:  Palestine poster proyect. www.palestineposterproject.org


*****

Tenía apenas 10 u 11 años cuando mi padre me habĺó sobre el horror de esta masacre. En aquel entonces apenas comprendí la magnitud y el significado de semejante catástrofe humana. (16 sep 82) Hoy, casi cuatro décadas después, los nombres de Sabra y Shatila siguen resonando en mi mente como un eco infinito que emerge desde lo más profundo de la miseria humana. A todos aquellos que perecieron entonces y a mi padre que hoy ya no está aquí conmigo dedico el recuerdo de este pedazo siniestro de nuestra historia... 

El 16 de este mes se cumplen 39 años de uno de los capítulos más sangrientos y horrorosos del holocausto palestino: la brutal matanza de miles de refugiados en los poblados libaneses de Sabra y Shatila. Sí, no se alarme, usamos el término "holocausto" sin acompañarlo de la palabra "judío". ¿Usted creía que el uso de este término es exclusividad del pueblo judío?... No. Sepa que la RAE define el vocablo como "gran matanza de seres humanos", así que no frunza el ceño con intriga y perplejidad, los palestinos son seres humanos, aunque se empeñen a diario en hacernos sentir y creer que no lo son. 

Tres días de terror terminaron con la vida de miles de seres humanos en el Líbano

Esta página de la historia del horror humano es una mancha indeleble en la conciencia de nuestra sociedad moderna y superficial; no la única, claro está, pero una con características singulares, con rasgos tan oscuros y tenebrosos, que apenas posamos nuestra atención sobre ella, nos sentimos tan espantados que damos vuelta a la hoja con rapidez. 

Tan olvidado está aquel triste episodio de nuestra reciente historia que hoy ya nadie sabe qué demonios es Sabra y Shatila, ni qué ocurrió realmente durante esos tres días de espanto y horror. El olvido es la cereza de este repugnante postre, una falta absoluta de humanidad por nuestra parte, y una muestra más del profundo sueño en el que estamos sumidos. 

Dentro de 20 años usted seguirá escuchando hablar del "atentado" a las torres gemelas; se harán homenajes y tertulias donde miles aún llorarán aquel evidente ataque de falsa bandera. Se erigirán monumentos como el museo del 11-S que ya hoy existe en Nueva York. ¿Por qué está borrada de la memoria colectiva la masacre de Sabra y Shatila? ¿Por qué no se recuerda al menos cada año lo que fue una descarnada muestra de la brutalidad humana? ¿Por qué ni siquiera hemos aprendido algo útil de estos trágicos eventos? 

Es nuestra misión hoy reclamar un justo lugar para este oscuro suceso. Es nuestra intención hoy salpicarlo con la sangre de inocentes, que sienta las gotas calientes deslizándose por sus mejillas, goteando silenciosamente en un charco rojizo, y es nuestra esperanza hoy que usted despierte y vea que este horror no ha terminado, que este horror es nuestro pan de cada día, que esta tragedia es nuestra tragedia, y que pese a nuestros esfuerzos por condenar al olvido este acto atroz, nuestras manos están irremediablemente manchadas con la sangre de niños, mujeres, hombres y ancianos, que bien podrían ser nuestros hijos, padres, o abuelos. Déjenos contarle qué ocurrió aquel día... 


Crónica de una brutal matanza 


La mañana del 16 de septiembre de 1982 hubo una reunión en el cuartel de las Fuerzas Libanesas de la Falange (FLF) en la que participaron, entre otros, quien era en aquel momento el ministro de defensa israelí Ariel Sharon y varios miembros de la FLF. Como quien planifica un picnic, en ese fugaz encuentro, aquellos lobos sedientos de sangre acordaron llevar adelante una ofensiva sin precedentes y elaboraron un plan brutal y despiadado. Esa misma noche una horda de salvajes irrumpió en los poblados de Sabra y Shatila con armas dotadas de silenciadores, hachas, y cuchillos, que utilizaron para ensañarse con cientos de familias que creían estar a salvo. 

Las fuerzas israelíes tenían como misión facilitar el acceso, y una vez introducidos en el interior de los poblados, cerrar todas las salidas de socorro de los campamentos para impedir la salida a los habitantes bajo la amenaza de abrir fuego, y obligarles a retroceder para forzarlos a encontrarse con su destino. 

Como depredadores ávidos de caos y destrucción, las fuerzas falangistas comenzaron una descomunal cacería atacando sin piedad a palestinos y libaneses que dormían sin siquiera sospechar el trágico final que les aguardaba. Padres, madres, hermanos, niños, mujeres, maridos, viviendas... todo, absolutamente todo, fue devastado por esas bestias. El baño de sangre y horror cubrió la noche mientras sus socios israelíes iluminaban el cielo con bengalas para facilitar la feroz e inhumana barbarie perpetrada por esos auténticos psicópatas. 

El mundo despertó la mañana del 17 y vio el horror de lo ocurrido. Charcos de sangre, cuerpos descuartizados desperdigados por las calles, niños que apenas podían comprender qué o quién decidía su destino, habían sido masacrados sin clemencia... casi nada quedaba, casi nada se escuchaba aparte del jadeo salvaje de las bestias que habían cometido ese atroz y despiadado acto. Durante las horas siguientes al ataque, los falangistas continuaron masacrando y aniquilando todo lo que estaba a su paso. Un Informe publicado en la página web del Movimiento de Resistencia Islámica de Palestina de septiembre de 2002, lo relata de este modo:

... la matanza comenzó rápidamente y continuó sin interrupción durante cuarenta horas. Durante las primeras horas, las milicias falangistas masacraron a centenares de personas, disparaban contra todo lo que se movía en los callejones, matando a familias enteras mientras estaban cenando, otros muchos murieron en sus camas cuando dormían. Se encontró a muchos niños de entre tres y cuatro años con sus pijamas, en sus camas y las mantas cubiertas de sangre. En muchos casos mutilaban a las víctimas antes de asesinarlas, rompían los cráneos de algunos bebés, chocándolos contra las paredes y hubo mujeres que fueron violadas antes de matarlas, hombres arrastrados a las calles para ejecutarlos, donde las milicias del terror, utilizaban hachas y cuchillos para asesinar de forma indiscriminada, dirigiéndose sobre todo contra niños, mujeres y ancianos. La primera noche se aseguraron utilizar armas silenciosas, para que los habitantes de los campamentos no se enteraran de lo que estaba sucediendo, y trataran de huir. 

El relato es cuanto menos desolador; la barbarie vivida durante aquellas horas de horror es inexplicable, inconcebible, abrumadora... 

Para el sábado 18 de septiembre la masacre había terminado, 

"...cientos de cadáveres que abarrotaban las calles y los callejones, yacían bajo toneladas de moscas, niños tirados por los caminos, mujeres y jóvenes habían sido violadas, algunas, seguían con vida y otras permanecían desnudas y maniatadas a sus camas o a los postes de electricidad, hombres que habían sufrido la amputación de sus órganos genitales y que luego se los habían introducido en sus bocas, ancianos que no tuvieron la compasión de los criminales para dejarles marchar de este mundo en paz; [...] embarazadas que fueron rajadas y sus fetos asesinados" (extraído del mismo Informe). 

El ex primer ministro israelí Menachem Begin, fue responsable junto al entonces ministro de defensa de Israel, Ariel Sharon, de permitir la entrada de las milicias cristianas -Fuerzas Libanesas de la Falange- (aliados de Israel) para que perpetren la masacre en los campamentos de refugiados palestinos de Sabra y Shatila el 16 septiembre de 1982. Una publicación de aquella época, en caricatura igual a esta foto de Begin mirando el retraro de Hitler, decía refiriéndose al ya fallecido Begin: "Maestro genocida, ya nada tenemos que envidiarte". (N.del ed. del blog)


Tras los fuertes ecos que provocó la matanza en el mundo, se constituyó una tímida comisión para investigar los hechos. La investigación culpó a la FLF de todo lo acontecido relegando la responsabilidad de Israel al difuso campo de la negligencia. 

La vergüenza cubre como una espesa neblina las ridículas conclusiones de aquella comisión. Estimaron las víctimas en apenas 470, afirmando que la mayoría eran guerrilleros. Ni siquiera tuvieron la decencia de acordar la mentiras que publicarían. La CIA y el Mossad arrojaron sus números sobre la mesa: entre 800 y 1000 habían sido las víctimas de la masacre. 

Pero la verdad prevalece aún en las voces afónicas de los testigos presenciales; periodistas, trabajadores sanitarios, fotógrafos extranjeros y árabes, y los supervivientes a la matanza, coincidieron en calibrar el número de mártires entre 2000 y 3000. 

La negación de la realidad 

Mirar hacia otro lado no hace que los hechos desaparezcan ni que sean menos reales. La realidad está ahí, queramos verla o no. Estamos hasta la coronilla de que nuestra cultura occidental nos inunde con la sugerencia (que, por cierto, roza la imposición) de que debemos concentrarnos en la belleza del mundo, de que debemos ver el rostro sonriente de Dios, de que debemos ciegamente "perdonar a nuestros enemigos", de que forzosa y deliberadamente debemos poner la otra mejilla. Ese no es el consejo sabio y amable de un padre protector, esa es la directiva primaria de un tirano que no tiene entre sus principales intereses nuestro bienestar, que desea poder llevar adelante su agenda de horror, y dominar y controlar a sus víctimas con la mínima resistencia posible. 

"Si no lo veo no existe". Esa es la máxima con la que crecemos y nos desarrollamos en el seno de una cultura que nos enseña desde pequeños a "hacer lo políticamente correcto" y a no perturbar a "nuestros tutores" con preguntas incómodas. Ellos, los maestros del caos, son expertos en el arte de hacer invisible los "elefantes de realidad" que reposan ante nuestros ojos. Esta salvaje matanza no sólo está casi olvidada, sino que ha sido hasta cierto punto minimizada y denostada por las fuerzas propagandistas de sus autores. Si usted se toma el trabajo de hacer una búsqueda rápida por la Red de este suceso, se encontrará con un batallón de serviles lacayos dedicando "litros de tinta" a la causa. 


Eche una mirada a las palabras de Cesar Vidal publicadas en Ilustración Liberal 14 años atrás: La breve historia del Israel moderno es una trayectoria pespunteada por las agresiones continuas de los vecinos islámicos y el flagelo terrorista desde su fundación en 1948. Tan sólo entre 1951 y 1957, en una época en que Israel no estaba en lo que ahora se denominan territorios ocupados, fueron asesinados 967 israelíes por terroristas árabes que actuaban en el interior de las fronteras de 1949. [...] Durante esos años, Ariel Sharon -que había sido uno de los militares preferidos de David Ben Gurión- no sólo dio muestras de una notable capacidad táctica sino que además desarrolló una visión política que mantendría sin fisuras durante años. 

¿Entiende cuál es la lógica detrás de estas palabras? Las víctimas son convertidas en victimarios y los villanos en héroes. La retórica de la autodefensa lleva más de medio siglo justificando los peores crímenes, y nosotros seguimos aquí sentados, leyendo sus mentiras, escuchando sus disertaciones, y creyendo que lo que resulta ser claramente la aniquilación sistemática del pueblo palestino a manos de sus verdugos israelíes, es simplemente un vulgar conflicto de intereses o una disputa territorial, poco más que una escaramuza aislada donde ambos lados están en igualdad de condiciones. 


Este supuesto "equilibrio de fuerzas", es lo que resulta en nuestras mentes como consecuencia de la falta de información y conocimiento sobre la realidad. Doug DiPasquale en el excelente artículo "La falacia del punto medio en Gaza" lo expone del siguiente modo:

Como seres humanos, observando las acciones de los otros supuestos seres humanos, uno naturalmente asume que existe algún tipo de lógica en sus acciones. La situación es "complicada" porque lo "correcto e incorrecto" es difícil de desentrañar. Y debido a que se asume que nuestros líderes son personas lógicas, hay una tendencia natural a creer que la verdad del conflicto Israel/Palestina se encuentra en algún lugar en el medio, todo el mundo tiene una perspectiva y todas las perspectivas deben ser consideradas y validadas en cierta medida. Ciertamente, no es razonable rechazar totalmente un punto de vista a favor de otro, porque eso es ser "sesgado". Un lado dice X, el otro lado dice Y, por lo que la verdad de la cuestión debe estar en algún lugar en el medio. Ambas posiciones se toman como extremos en un continuo, el sesgo natural de cada parte que tira en direcciones opuestas. 
Esto es lo que comúnmente se conoce como la "falacia del punto medio", donde se supone que la posición media entre dos extremos debe ser la correcta, simplemente porque es la posición media. 
[...] 
[Pero] hay una verdad fundamental en el conflicto de Gaza; la situación no es "complicada". Las aguas se enturbian aún más [...] cuando uno de los lados de la disputa es psicópata, es decir, carente por completo de la conciencia humana. En este caso, la falacia del punto medio sólo sirve para impulsar la agenda psicopática. Cada vez que un árbitro llama al termino medio, la agenda psicopática es puesta por delante y la verdad es puesta atrás.

Las fuerzas sionistas cuentan con las milicias mejor armadas (cortesía de su fiel eunuco EE.UU.) y los servicios de inteligencia más sofisticados del globo. Los palestinos no tienen fuerzas armadas ni posibilidad de conseguir armamento que les permita equipararse a la fuerza de su enemigo y defenderse; son un pueblo que sólo se resiste a ser exterminado, son las víctimas de un atropello sin precedentes, despojados de las tierras en las que vivieron durante miles de años, prisioneros en su hogar, y acarreando sobre sus espaldas una sentencia de muerte. 

¿De qué equilibrio se puede hablar aquí? Israel invadió y ocupó un territorio que no le pertenecía, asesinó y masacró (y aún hoy lo sigue haciendo) sistemáticamente al pueblo palestino sin piedad. El pueblo palestino sólo se ha resistido a su aniquilación. ¿En qué cabeza cabe que pueda encontrarse la verdad en algún lugar en el medio de la barbarie psicopática de Israel y la indefensión total de los palestinos? 


La historia se repite en tanto no aprendamos de ella 


Aun así, la fuerza de estos criminales no reside en su poder militar, sino en nuestro silencio, en nuestra falta de interés en saber y comprender qué diablos está ocurriendo en nuestro mundo, quiénes son los "malos de la película" y por qué están decididos a someternos a cualquier costo. 

Nos conformamos con las "flatulencias" intelectuales de unos supuestos "expertos" que nos dicen que "es la naturaleza humana", "el hombre en esencia es un animal salvaje moldeado por la civilización", "la moral es meramente un acuerdo entre poco más que monos que decidieron que era mejor pactar que morir". Pero la realidad es que ELLOS son los salvajes y esa es SU naturaleza, no la nuestra. Ellos son auténticos psicópatas y gobiernan el mundo porque cuentan con nuestro descrédito, con nuestra ignorancia respecto a su existencia, con nuestra ingenua aceptación de que ellos son seres humanos comunes y corrientes como nosotros, que todo lo que ocurre es el resultado de un mal entendido y más tarde o más temprano entenderán. 

¿Qué nos depara el futuro si no conocemos el pasado, si no comprendemos sus móviles, si no conectamos estos eventos con nuestro presente? El mundo está lleno hoy día de "sabras y shatilas" por doquier. La muerte, el horror y la miseria nos visitan constantemente, tocan a nuestras puertas, y nosotros hacemos oídos sordos, giramos la mirada y nos enfocamos en nuestra serie favorita de televisión o nos ofuscamos porque a nuestro equipo de fútbol favorito no le va muy bien esta temporada. 

Pero los "sabras y shatilas" actuales siguen ocurriendo. Gaza es su moderna encarnación, pero no la única. Millones de iraquíes fueron exterminados en la última década por una causa innoble, sólo para satisfacer la codicia de apenas un puñado de desquiciados que increíblemente, pese a su manifiesta inhumanidad, controlan nuestras vidas. Posiblemente muchos más morirán cuando EE.UU. ponga en marcha su nueva "cruzada salvadora" para exterminar a los "infieles" del Estado Islámico. Cientos de miles perecieron en Libia apenas hace unos pocos años, y otros tantos están muriendo ahora en Siria. Miles de inocentes fueron asesinados en Ucrania en los últimos meses... Muchos más pronto morirán. 

¿Qué está esperando? ¿Acaso espera a tener el cadáver tibio de su hijo en sus brazos para reaccionar?


  

ANEXOS

VIDEO



DE SABRA Y CHATILA
Recital de Alberto Cortéz
Autor: Alberto Cortez (canta/autor argentino)


¿A dónde estaba el sol cuando sonaron
los ecos desatados de la ira?
¿No será que las sombras lo apagaron
en Sabra y Chatila?

¿A dónde estaba Dios, cuando la gente
fue sometida a hielo en las pupilas?
¿No será que se ha vuelto indiferente
en Sabra y Chatila?

¿A dónde estaba yo, en qué galaxia,
insensible leyendo la noticia?
¿No seré uno más en la falacia
de Sabra y Chatila?

¿A dónde estabas tú, con tu arrogancia,
poderoso señor que en la mochila
llevas todo el cadáver de la infancia
de Sabra y Chatila?

¿A dónde está el orgullo de los hombres,
o acaso hay que decir ""hipocresía""?
¿Por qué tanto dolor no tiene nombre
en Sabra y Chatila?

¿A dónde estaba yo mi buen amigo?
Que tengo la consciencia tan tranquila
No habrá sido adulando al enemigo
de Sabra y Chatila?

¿O acaso estaba yo con los soldados
metido a la distancia, entre sus filas
aceptando los hechos consumados
de Sabra y Chatila?

Es tiempo de dictar comunicados

que limen lo espinoso de la espina.
¿Qué harán para ocultar lo que ha pasado
en Sabra y Chatila?

¿Qué harán para que amengüe la condena

histérica, total y colectiva?
¿Qué harán para que cese la gangrena
de Sabra y Chatila?

Aunque yo siga ausente en mi galaxia

comentando en canciones la noticia,
el ángel del horror sigue su marcha
en Sabra y Chatila.

Deambula por Beirut y en otras lunas,
reptando sin parar, como una anguila.
Insaciable y cegado por la gula
en Sabra y Chatila. 

Tal vez quiera llegar hasta mi puerta.

Tal vez ya esté a la vuelta de la esquina.
pero abierta la herida sigue abierta
en Sabra y Chatila.



Videos de consulta:

EL ACUSADO. SABRA Y CHATILA (BBC, 2001) SUBTITULADO
La verdadera historia sionista - Subtítulado en español

Otras lecturas recomendadas

Masacre de Sabra y Chatila
La masacre de Sabra y Chatila, el plan B de Israel
Las profundas raíces del terror que practica el Estado judío
Recuerdos de Sabra y Chatila, la mayor matanza de civiles palestinos
Los refugiados olvidados: supervivientes de la masacre de Sabra y Shatila
Ana Frank murió en Beirut