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21 mayo 2019

Venezuela, Irán, Trump y el ‎Estado Profundo




por Thierry Meyssan

Los acontecimientos en Venezuela y la agravación de la tensión entre Estados Unidos e ‎Irán son presentados de manera engañosa en la prensa estadounidense. Las ‎declaraciones contradictorias de las partes hacen los hechos aún más incomprensibles ‎para el público. Se impone la necesidad de profundizar el análisis, después de verificar ‎los hechos e integrando la oposición entre las diferentes tendencias políticas existentes ‎en esos países.

Las elecciones parlamentarias estadounidenses del 6 de noviembre de 2018 privaron al presidente ‎Donald Trump de la mayoría republicana que lo respaldaba en la Cámara de Representantes. ‎El Partido Demócrata planteaba entonces la destitución del inquilino de la Casa Blanca como ‎algo inevitable.‎

Por supuesto, Donald Trump no había hecho nada que justificara tal medida. Pero un ambiente de ‎enfrentamiento histérico oponía a los dos componentes de Estados Unidos, exactamente como ‎en tiempos de la Guerra de Secesión [1]. Hacía 2 años que los partidarios de la globalización económica seguían la llamada ‎‎«trama rusa» y esperaban que el fiscal independiente Robert Mueller demostrara que ‎el presidente Trump había incurrido en el delito de alta traición.‎

Robert Mueller siempre había hecho prevalecer los intereses del Estado federal estadounidense ‎sobre la Verdad y el Derecho. 

En el momento del atentado de Lockerbie, perpetrado en 1988, fue ‎Robert Mueller quien inventó la «pista libia», basándose en una evidencia que la justicia ‎escocesa invalidó posteriormente [2]. Fue también Robert Mueller quien afirmó, después de los atentados del 11 de ‎septiembre de 2001, que 19 terroristas musulmanes habían secuestrado 3 aviones de pasajeros, ‎a pesar de que en las listas de pasajeros no aparecían los nombres de ninguno de aquellos ‎terroristas [3]. Sus conclusiones sobre la «trama rusa» se sabían desde antes de ‎que iniciara su famosa investigación.
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Redistribución de las cartas entre la Casa Blanca y el Pentágono

Así que Donald Trump negoció su supervivencia política con el Estado Profundo [4]. No tenía otra opción. Y las partes decidieron que ‎se aplicara el plan Rumsfeld-Cebrowski [5], a condición de que Estados Unidos no se viese ‎implicado en una gran guerra. A cambio de ello, el fiscal independiente Robert Mueller cambió de ‎casaca y eximió al presidente Trump de las acusaciones de traición [6].‎

Los halcones aprovecharon la oportunidad para imponer el regreso de los neoconservadores. Ese ‎grupúsculo trotskista neoyorquino, conformado alrededor del American Jewish Committee (AJC), ‎había sido reclutado en el pasado por el presidente Ronald Reagan y transformó el ideal de la ‎‎«revolución mundial» convirtiéndolo en el principio del «imperialismo estadounidense ‎mundial». A partir de entonces, los neoconservadores –hoy republicanos y mañana ‎demócratas– participaron en todas las administraciones estadounidenses, sin importar la ‎tendencia política del inquilino de la Casa Blanca. La única excepción había sido –hasta ahora– la ‎administración Trump, que sin embargo no había expulsado a los neoconservadores de las ‎agencias cuyo control se les había entregado: la National Endowment for ‎Democracy (NED) y el United States Intitute of Peace (USIP).‎

Fue así como, el 25 de enero de 2019, el expediente de Venezuela en el Departamento de Estado ‎cayó en manos de Elliot Abrams, cuyo nombre ha estado asociado a todo tipo de mentiras ‎de Estado y de sucias manipulaciones [7]. Este personaje fue uno de los arquitectos de la operación Irán-Contras, ‎en 1981-1985, y de la guerra contra Irak, en 2003. Desde que se le puso a cargo del tema ‎venezolano, Elliot Abrams ha venido trabajando con el mando militar de Estados Unidos para ‎Latinoamérica (el SouthCom, que los latinoamericanos designan como el “Comando Sur”) ‎con vista a derrocar al presidente constitucionalmente electo de Venezuela, Nicolás Maduro. ‎


Elliott Abrams, político y diplomático estadounidense durante los gobiernos de Ronald Reagan y George W. Bush. Implicado y sentenciado por el escándalo Irán-Contras (gobierno de Reagan), fue indultado por George W. Bush. Es miembro del Consejo de Relaciones Exteriores y otros grupos de cabideo (lobbies)​. Designado por el presidente Trump como enviado del Departamento de Estado para Venezuela, Elliott Abrams


Nosotros conocemos tanto la estrategia Rumsfeld-Cebrowski –por haber visto durante 15 años su ‎aplicación en el Gran Medio Oriente– como la versión que de ella hace el Comando Sur [8] en un documento del 23 de febrero ‎de 2018 redactado por el almirante Kurt Tidd, documento que la periodista y escritora argentina ‎Stella Calloni reveló en mayo de 2018 [9]. Lo que está sucediendo en Venezuela ‎corresponde claramente a la aplicación de la “versión SouthCom” de la estrategia Rumsfeld-‎Cebrowski.

El fracaso de Estados Unidos en Venezuela
El fiasco de la operación estadounidense contra Venezuela, con el descubrimiento de la traición ‎del general Manuel Ricardo Cristopher Figuera, jefe del Servicio Bolivariano de Inteligencia ‎Nacional (SEBIN), y el fracaso de la intentona golpista que ese general improvisó ‎precipitadamente el 30 de abril, ante la inminencia de su arresto, demuestra la poca preparación ‎del Comando Sur, o más bien su desconocimiento de la sociedad venezolana. El aparato ‎de Estado estadounidense, a pesar de haber tenido por delante todo un semestre, no ha sido ‎capaz de hacer trabajar juntas a sus diferentes agencias y a las personas que tiene en el terreno. ‎Mientras que, a pesar de la desorganización del país, la Fuerza Armada Nacional Bolivariana ‎‎(FANB) mostró estar dispuesta a defenderlo. ‎




El reconocimiento anticipado que Washington, los países miembros del Grupo de Lima (con ‎excepción de México) y los aliados europeos de Estados Unidos se apresuraron a conceder a ‎Juan Guaidó como presidente de Venezuela en lugar de Nicolás Maduro, hunde al bando ‎estadounidense en una serie de problemas insolubles. España fue el primer país en inquietarse ‎al verse privado de un interlocutor con quien tratar los problemas de los venezolanos residentes ‎en suelo español y de los numerosos españoles que residen en Venezuela. Nunca antes, ‎ni siquiera en tiempo de guerra, hubo un país que se negara a reconocer la legitimidad de un ‎presidente constitucionalmente electo ni a reconocer su administración. ‎

En pocas semanas, Washington robó una parte fundamental de los activos venezolanos en el ‎extranjero [10], ‎exactamente como lo había hecho en 2003 contra el Tesoro iraquí, en 2005 contra el Tesoro ‎iraní y en 2011 contra el Tesoro libio.

Exceptuando a los iraníes, después de la firma del acuerdo ‎‎5+1 (JCPOA), los pueblos propietarios de esos fondos nunca han logrado recuperarlos. ‎Los gobiernos de Irak y Libia fueron derrocados y sus sucesores han tenido especial cuidado en ‎no llevar la cuestión ante ningun tribunal. Pero la República Bolivariana de Venezuela sí ha ‎reclamado sus derechos y Estados Unidos se ve ahora en una postura muy difícil de justificar. ‎

A menor escala, será interesante ver cómo va a manejar Washington el problema de la embajada ‎de Venezuela en la capital estadounidense. Después de la ruptura de relaciones diplomáticas entre ‎la República Bolivariana y Estados Unidos, miembros de varios grupos pacifistas –legalmente ‎autorizados por el gobierno legítimo de Venezuela– se instalaron en la sede de la embajada ‎venezolana en Washington para impedir que el edificio fuese ocupado por el “representante” del ‎presidente autoproclamado Juan Guaidó. Aunque las autoridades estadounidenses les cortaron ‎la luz y el agua, los defensores de la embajada se mantuvieron firmes. Cuando los partidarios ‎de Guaidó cercaron el edificio y comenzaron a impedir que los defensores recibieran comida del ‎exterior, el pastor afroestadounidense Jesse Jackson acudió personalmente a la embajada para ‎entregar a los defensores alimentos y botellas de agua. Finalmente, agentes del Servicio Secreto ‎estadounidense penetraron ilegalmente en la embajada y arrestaron a las últimas 4 personas que ‎la defendían… pero ahora Washington no sabe cómo justificar sus propias acciones, violatorias ‎de la Convención de Viena sobre las sedes diplomáticas. ‎

Desviando la atención hacia el tema de Irán
A esas alturas del partido, el presidente Donald Trump recordó a sus subalternos las reglas del ‎juego: luz verde para derrocar a Maduro… pero no para meter a Estados Unidos en una guerra ‎clásica

El presidente Trump es un jacksoniano; su consejero para la seguridad nacional, John ‎Bolton, es un excepcionalista [11]; Elliot Abrams, quien en otros tiempos hizo campaña contra ellos y hoy está a cargo ‎de la cuestión de Venezuela en la administración Trump, es un neoconservador. Así que tenemos ‎tratando de trabajar juntos a tres hombres que representan tres ideologías diferentes que ‎no existen en ningún otro país –exceptuando a Israel, que tiene sus propios neoconservadores. ‎Obviamente, es un equipo que no puede funcionar. ‎

En un esfuerzo por desviar la atención del fracaso sufrido en Venezuela, el Estado Profundo ha ‎iniciado una operación tendiente a dirigir los proyectores mediáticos hacia Irán para salvar a Elliot ‎Abrams y tratar de deshacerse de John Bolton. Ahora la prensa estadounidense cubre a Abrams ‎mientras responsabiliza a Bolton [12].‎

Por su parte, al ver que hay una brecha entre el Pentágono y la Casa Blanca, los demócratas ‎acaban de retomar la llevada y traída «trama rusa», o sea la supuesta injerencia rusa en la ‎elección presidencial estadounidense de 2017, concentrándose ahora en Donald Trump Jr., el ‎hijo major del presidente. ‎

El caso de Irán es muy diferente del caso de Venezuela. ‎

En Venezuela, Estados Unidos orquestó desde 2002 numerosas operaciones contra el modelo ‎bolivariano, tratando de destruir su prestigio en Latinoamérica, pero sólo comenzó a actuar ‎directamente contra el pueblo desde hace un año.
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El pueblo iraní, por su parte, ha tenido que enfrentar los embates del colonialismo desde principios ‎del siglo XX. Bajo la ocupación británica, durante la Primera Guerra Mundial, el hambre y las ‎enfermedades costaron la vida a 8 millones de iraníes [13]. ‎El derrocamiento del primer ministro Mohammad Mossadegh, organizado conjuntamente por ‎Estados Unidos y el Reino Unido, en 1953, y su sustitución por el general pronazi Fazlollah Zahedi, ‎quien impuso a los iraníes la sangrienta represión de la SAVAK –la policía política iraní de aquella ‎época– son hechos ampliamente conocidos. ‎

Después de la Revolución del imam Khomeini, la detención de los agentes de la CIA sorprendidos ‎‎in fraganti en una cámara secreta de la embajada de Estados Unidos en Teherán fue ‎presentada en Occidente como una «toma de diplomáticos como rehenes» (1979-81), a pesar ‎de que Estados Unidos nunca presentó el caso a la justicia internacional y de que dos marines ‎liberados confirmaron la versión iraní de lo sucedido. En 1980, las potencias occidentales ‎empujaron Irak a entrar en guerra contra Irán, vendieron armamento a ambos países para ‎garantizar que sus pueblos se mataran entre sí y más tarde lucharon junto a los iraquíes, cuando ‎estos últimos ya llevaban las de perder. Un portaviones francés llegó a participar en los ‎combates sin que la opinión pública francesa fuese informada de ello. Aquella guerra costó ‎‎600 000 vidas al pueblo iraní. En 1988, el ejército de Estados Unidos derribó un avión de ‎pasajeros de la línea Iran Air, con saldo de 290 víctimas civiles, sin que Washington presentara ‎nunca algún tipo de excusa a la República Islámica. ‎

Hoy en día, sin entrar a mencionar lo absurdo de las durísimas sanciones adoptadas contra Irán, ‎Estados Unidos e Israel afirman que Teherán sigue trabajando en un programa nuclear que fue ‎iniciado –con ayuda de Occidente– en la época del shah Mohamed Reza Pahlevi

Sin embargo, los ‎documentos más recientes publicados por el primer ministro israelí Benyamin Netanyahu muestran ‎que tales acusaciones son fruto de una extrapolación. Los Guardianes de la Revolución iraníes ‎no buscaban más que fabricar un generador de onda de choque [14] que, aunque podría entrar en la composición de una bomba, ‎no constituye por sí mismo un arma de destrucción masiva. ‎

Es en ese contexto que Irán anunció su decisión de poner fin a la aplicación de una cláusula del ‎acuerdo JCPOA sobre su programa nuclear, decisión que está en todo su derecho de tomar dado ‎el hecho que un firmante de ese acuerdo –Estados Unidos– no está respetando las obligaciones ‎que había contraído. Además, Irán dio a la Unión Europea un plazo de 2 meses para que ‎le comunique si tiene o no intenciones de respetar sus obligaciones. En medio de esa situación, ‎una agencia de inteligencia de Estados Unidos emitió una alerta según la cual una nota del Guía ‎Supremo iraní, el ayatola Ali Khamenei, supuestamente hace pensar que hay preparativos para la ‎realización de atentados contra los diplomáticos estadounidenses en Bagdad y en Erbil, capital ‎del Kurdistán iraquí. ‎

Seguida y supuestamente como respuesta: 

- 1. Washington envió al Golfo Pérsico el grupo aeronaval encabezado por el portaviones USS ‎Abraham Lincoln y retiró de Irak su personal diplomático no indispensable.‎
- 2. Arabia Saudita, que acusa a Irán de haber cometido sabotajes contra sus instalaciones ‎petroleras, llama a Washington a iniciar un ataque contra la República Islámica; Bahréin exhortó a ‎sus nacionales a salir inmediatamente de Irán e Irak y ExxonMobil retiró su personal del ‎emplazamiento petrolífero iraquí West Qurna 1.‎ 
- 3. El general Kenneth McKenzie Jr., comandante del CentCom (el mando de las tropas ‎estadounidenses en el Medio Oriente), solicitó refuerzos al Pentágono. 
- 4. El New York Times dio a conocer un plan de invasión de Irán con una fuerza de 120 000 ‎efectivos estadounidenses, inmediatamente desmentido por Donald Trump, quien además ‎propuso a Teherán la apertura de conversaciones. ‎

En todo lo anterior, no hay nada serio. ‎

Contrariamente a las elucubraciones de la prensa: 

- 1. El informe de la inteligencia de Estados Unidos sobre un hipotético ataque contra ‎diplomáticos estadounidenses se basa en una nota del Guía iraní Ali Khamenei. Pero los analistas ‎estiman que esa nota puede ser interpretada de otra manera. 
- 2. El grupo aeronaval estadounidense encabezado por el portaviones USS Abraham Lincoln ‎no fue enviado al Golfo Pérsico como amenaza a Irán. El desplazamiento del grupo aeronaval ‎estadounidense hasta esa región estaba previsto como parte de una serie de ensayos del sistema ‎de combate naval Aegis. Un navío español, la fragata Méndez Núnez (F-104), que participaba ‎en ese desplazamiento como integrante del grupo aeronaval estadounidense, se retiró de esa ‎fuerza por orden del ministerio de Defensa de España, que se negó a meterse en el enredo del ‎Golfo Pérsico. La fragata española no cruzó el Estrecho de Ormuz y se mantuvo en el Estrecho ‎de Bab el-Mandeb [15]
- 3. La retirada del personal diplomático estadounidense en Irak es la continuación de la brusca ‎retirada del personal diplomático de Estados Unidos en Afganistán, en marzo y abril [16]. Pero ese movimiento, que constituye de hecho una reorganización, no es un preludio de guerra sino ‎más bien lo contrario ya que fue negociado con Rusia, sobre todo teniendo en cuenta que, sin ‎el respaldo de las milicias iraquíes proiraníes, Estados Unidos perdería su base en el país.


El presidente de la República Islámica de Irán, iraní Hassan ‎Rohani. desde agosto del 2013


Por desgracia, el gobierno iraní rechaza todo contacto con el presidente Trump y su equipo. ‎Hay que tener en mente que en sus tiempos de parlamentario, el hoy presidente iraní Hassan ‎Rohani fue el primer contacto de las potencias occidentales en el caso Irán-Contras. El presidente ‎Rohani conoce personalmente a Elliot Abrams. Fue Rohani quien puso al Estado Profundo de ‎Estados Unidos en contacto con el ayatola Hachemi Rafsandyani –quien se convirtió en el ‎personaje más acaudalado de Irán gracias al tráfico de armas del Irán-Contras. Estados Unidos ‎devolvió el favor a Rohani favoreciendo su victoria en las elecciones presidenciales frente a los ‎seguidores del ex presidente Mahmud Ahmadineyad, a quienes se les impidió participar en ‎aquella elección y cuyos principales miembros están hoy en la cárcel. ‎

Con razón o sin ella, Rohani cree erróneamente que si el presidente Trump sacó a Estados Unidos ‎del acuerdo nuclear con Irán fue para utilizar la ola de descontento popular que sacudió Irán en ‎diciembre de 2017 y con intenciones de derrocarlo a él. Rohani también sigue creyendo que la ‎Unión Europea favorece a su gobierno, a pesar de que el Tratado de Maastricht y los posteriores ‎tratados europeos prohíben a Bruselas adoptar una actitud que no sea la que adopte la OTAN. Es ‎por eso que Rohani ha rechazado en dos ocasiones las proposiciones de diálogo de la ‎administración Trump y sigue esperando que los globalistas regresen a la Casa Blanca. ‎

Por supuesto, con tantos actores interpretando papeles equivocados es imposible excluir la ‎posibilidad de que toda la farsa degenere en un incidente que provoque una guerra. 

El hecho es ‎que la Casa Blanca y el Kremlin se hablan. Ni el secretario de Estado Mike Pompeo ni el ministro ‎ruso de Exteriores Serguei Lavrov desean dejarse arrastrar por la lógica bélica. ‎




[1] «Estados Unidos, ¿se reforma o se desgarra?», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 26 de octubre ‎de 2016.
[2] «Lockerbie: hacia una reapertura de la investigación», Red Voltaire, 1º de septiembre de 2005; y ‎‎«L’AFP réécrit l’affaire de Lockerbie», Réseau Voltaire, 20 de mayo ‎de 2012.
[3] «Listes des passagers et membres d’équipage des quatre avions détournés le 11 ‎septembre 2001», Réseau Voltaire, 12 ‎de septiembre de 2001.
[4] The American ‎Deep State: Big Money, Big Oil, and the Struggle for U.S. Democracy, Peter ‎Dale Scott, Rowman & Littlefield (2017). En español, El Estado Profundo estadounidense: ‎finanza, petróleo y guerra perpetua.
[5] «El proyecto militar de Estados Unidos para el mundo», por Thierry Meyssan, Haïti Liberté (Haití), ‎‎Red Voltaire, 22 de agosto de 2017.
[6] Report On The Investigation ‎Into Russian Interference In The 2016 Presidential Election, Special Counsel Robert S. Mueller III, ‎marzo de 2019.
[7] «Elliot Abrams, el “gladiador” convertido a la “política de ‎Dios”», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 24 de ‎mayo de 2005.
[8] “Plan ‎to overthrow the Venezuelan Dictatorship – “Masterstroke””, Almirante Kurt ‎W. Tidd, Voltaire Network, 23 de febrero de 2018
[9] «El “Golpe Maestro” de Estados Unidos ‎contra Venezuela (Documento del Comando Sur)», ‎por Stella Calloni, Red Voltaire, 9 de mayo de 2018.
[10] #Trump desbloquea Venezuela, Gabinete de Ministros de Venezuela, 2019.
[11] «El “excepcionalismo” de Estados Unidos destruye la ONU», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 2 de abril ‎de 2019.
[12] “White House Reviews Military Plans Against Iran, in Echoes of ‎Iraq War”, Eric Schmitt y Julian E. Barnes, The New York Times, 13 de mayo de 2009. “Trump, ‎frustrated by advisers, is not convinced the time is right to attack Iran”, John Hudson, Shane Harris, Josh Dawsey y Anne Gearan, The ‎Washington Post, 15 de mayo de 2019.
[13] The Great Famine and Genocide ‎in Persia, 1917–1919, Majd, Mohammad Gholi, University Press of America (2003).
[14] Shock Wave Generator for ‎Iran’s Nuclear Weapons Program: More than a Feasibility Study, David Albright y Olli Heinonen, Fondation for the Defense of Democracies, 7 de ‎mayo de 2019. (PDF - 4.3 Mo)
[15] «España retira la fragata ‘Méndez Núñez’ del grupo de combate de EE UU en ‎el golfo Pérsico», Miguel ‎González, El País, 14 de mayo de 2019.
[16] «Pekín, ‎Moscú y Washington se ponen de acuerdo en secreto sobre Afganistán», Red Voltaire, 26 de abril de 2019.

16 mayo 2019

Irán, energía nuclear o bomba atómica? (6)



Qué ha sucedido tras abandonar Mr. Trump el acuerdo nuclear?. 

por Tito Andino U.
Recopilación de varias lecturas y notas de prensa.


El 9 de mayo del 2018 Andrew Korybko escribía en Eurasia Future el siguiente artículo: ¿Por qué llorar? ¡Es una gran noticia que Trump se haya retirado del trato con Irán! (Why Cry? It’s Great News That Trump Pulled Out Of The Iran Deal!).

Hace un año Mr.Trump anunciaba que se retiraba del acuerdo nuclear con Irán, lo que a decir del mencionado analista solo produjo "Confusión, nada más que confusión" con severos ataques de miedo y furia en la Alt-Media Community

Otros muchos ya lo habían previsto, esto iba a suceder "debido a un viejo plan de escenario del Brookings Institute que pedía que se ofreciera un acuerdo a Irán y luego se rompiera para lograr un amplio consentimiento público para un próximo acuerdo" 

Para Korybko, la consigna de "Guerra contra la República Islámica" tiene sus "méritos", la manipulación de la opinión pública es importante, aunque no es el último determinante sobre si vendrá una guerra o no, la realidad es que no se mide la influencia que las masas si tienen en los Estados Unidos y otros "estados profundos" occidentales (militares, inteligencia, burocracia, diplomacia); por tanto, es poco práctico una guerra, a pesar que la propaganda prepara a toda una nación.
  
La verdad es dura y fría, señala el analista, "en cualquier caso, Estados Unidos y sus aliados ya se encuentran en un estado de guerra híbrida contra Irán que la mayoría de los observadores pasaron inadvertidos en gran medida porque oscilan entre la "Revolución de Color" y la presión de una guerra no convencional"; así lo sostenía Korybko en un artículo de julio de 2016 "El plan de Estados Unidos y Arabia Saudita para solicitar un retiro iraní de Siria", es decir, inmediatamente a la firma del acuerdo nuclear. 

Afirmaba Korybko que el próximo presidente republicano descartaría el Acuerdo y como premonición escribió otro artículo para Sputnik: "Cómo el próximo presidente de Estados Unidos podría estropear el acuerdo con Irán para todos”

Pronunciado estaba ya, desde antes de la asunción de su mandato, que Trump no creía en el acuerdo porque iba contra los intereses de Estados Unidos.

Aunque suene ridículo, si uno lo analiza con calma, tal como afirma Korybko, la victoria de Trump y sus consecuentes declaraciones sobre el tema ya habían alertado y pusieron sobre aviso a los iraníes, "los iraníes deberían estar agradecidos con Trump, porque al menos es lo suficientemente sincero como para decirles que Estados Unidos nunca fue realmente su "amigo".

Esas revelaciones tenían otro objetivo, dar un impulso a la facción "principalista-conservadora" del "estado profundo" iraní que continuamente compite con sus rivales "reformistas- moderados" en la esfera de la influencia nacional iraní. Cuando Trump se retiró del acuerdo, es probable que los iraníes valoraron asumir otra estrategia, puesto que existía evidencia que Estados Unidos y sus aliados regionales hacían lo imposible para evitar que Irán ejerza su influencia al oeste de su fronteras.


Guerras Híbridas: La aproximación adaptativa indirecta al cambio de régimen. Andrew Korybko es una de las mejores publicaciones de los últimos años sobre conflictos contempóraneos y geopolítica.



De manera superficial, afirma nuestro analista, se reconoce la existencia de una Guerra Híbrida de baja intensidad que se está librando contra la República Islámica. Esto puede ser visto como mala noticia para un casual observador, al igual que las consecuencias de más sanciones estadounidenses contra el país y compañías extranjeras acusadas (sin evidencia) de supuestamente ayudar a su programa nuclear (energía). 

Cualquier sueño de una "distensión" entre los Estados Unidos e Irán, según lo previsto en la era Obama, estaba amenazado de manera irreversible; sin embargo, eso en sí mismo podría verse como un desarrollo positivo para ambas partes, especialmente para el lado iraní porque abrió una gran cantidad de nuevas oportunidades estratégicas.

Estas son las razones más importantes -según Andrew Korybko- por las que la retirada de Estados Unidos del acuerdo nuclear debió ser celebrada y no despreciada:

- Irán dejó de hacerse ilusiones sobre la sinceridad o debilidad de los estadounidenses: Era claro que Estados Unidos, todo el tiempo, no fue sincero sobre sus intenciones y se siete lo suficientemente poderoso para retirarse unilateralmente del acuerdo, a pesar de las protestas del resto del mundo (excepto "Israel" y las monarquías wahabíes del Golfo).

- El mundo (Europa incluida) todavía respeta el trato: A pesar que compañías estadounidenses como Boeing perderán miles de millones de dólares en acuerdos pactados (que podrán compensar a través de futuros contratos militares, algunos de los cuales podrían ser pagados por los miles de millones en fondos iraníes incautados por Estados Unidos). Significa que otros pudieron y pueden tomar su lugar, siempre y cuando tengan el coraje de resistir las amenazas de sanciones que se espera de parte de los los Estados Unidos.

- Ahora Irán es más dependiente de Rusia que nuncaPor un lado, Rusia representa una "válvula de presión" insustituible para Irán a través de su nuevo acuerdo de libre comercio que brindará un alivio inigualable durante estos tiempos difíciles; por otro lado, se discute una posibilidad que los Estados Unidos y Rusia pudieren convenir algo respecto a los iraníes, alentando varios "compromisos".

- Es indiscutible que la República Islámica reorienta su enfoque estratégico hacia el este: Ante la creciente presión a lo largo de su flanco occidental (posiblemente debido en parte a que Rusia "convenció" a Siria de buscar la "retirada gradual" de los CGRI (Guardianes de la Revolución) y Hezbolá como parte de la estrategia de "equilibrio" del Kremlin. Es posible que Irán no tendrá más remedio que reconceptualizar su papel en Eurasia girando hacia el este hacia Pakistán y Asia Central mientras busca reorientar su gran estrategia.

- El anillo dorado podría finalmente ser creado: Las cinco grandes potencias multipolares de Eurasia (Rusia, China, Irán, Pakistán y Turquía) podrían profundizar su integración en un bloque como resultado del pivote oriental de Teherán y las nuevas Rutas de la Seda de Pekín y hacer "rodar los vagones" del autocolectivo, sentando de esa forma las bases tangibles para construir el legendario "Anillo Dorado" de estabilidad supercontinental.

Ha pasado un año de ese emotivo artículo, los típicos rumores y vientos de guerra soplan nuevamente en el Golfo Pérsico y otras zonas del Próximo Oriente, los portaaviones se desplazan por el Mediterráneo y las aguas del Golfo, se prevé  movilizaciones y concentraciones de contigentes militares (estadounidenses y, eventualmente, de la Otan). La consigna será la misma de siempre: "El programa nuclear iraní y el desarrollo de armas de destrucción masiva que ponen en peligro al mundo libre".



A la final no va a pasar nada, no habrá guerra, al menos no inmediata, ni una guerra directa de los Estados Unidos contra Irán, mucho menos de los miembros de la OTAN opuestos a la decisión unilateral de Trump de romper el pacto nuclear.  Son tiempos de buenos negocios alarmando a la comunidad internacional, la venta de armas (sistemas defensivos) se dispara, algo parecido al sainete anual que tiene lugar con la "crisis coreana" y los eternos rumores de guerra. Los ayatolas iraníes han dejado en claro que no habrá guerra.

Es previsible que en futuro (cercano o lejano) los iraníes tendrán que luchar contra sus enemigos y quienes están gustosos de enfrentárselos son los aliados de los Estados Unidos: Israel y Arabía Saudí (un hipotético escenario de guerra ha sido descrito en anteriores artículos referentes a esta serie dedicada a Irán).

Las tareas de desestabilización del poder iraní están operativas desde hace mucho tiempo y se recrudecen periódicamente. Recordemos el atentado terrorista en pleno desfile militar en que murieron 25 iraníes (septiembre 2018) atribuido a la mano de los saudíes; la fallida "primavera iraní" de enero del año pasado; así como el ataque directo israelí a las bases iraníes en Siria (mayo 2018) al poco de haber roto unilateralmente los Estados Unidos el pacto nuclear con Irán. Sumemos  a ello las nuevas sanciones dictadas por la administración Trump y la advertencia del Pentágono que no se retirarán de Siria mientras los iraníes sigan presentes en territorio levantino; además, la reactivación de actividades terroristas de grupos armados ilegales (kurdos) o el resurgir de la secta de la muerte terrorista MEK, más conocida como la "oposición iraní", hoy bajo auspicio de Washington. Demasiadas coincidencias.

Sin embargo, de todo lo anotado el trasfondo sigue siendo una disputa geopolítica, el intento por arrebatar a Irán el control estratégico de las rutas de navegación en la región, controlar su petróleo y otros recursos. El Estrecho de Ormuz, como bien señalaba una nota de prensa del diario español El Confidencial, no es ninguna broma, Ormuz es el embudo del petróleo mundial




Los Estados Unidos siempre han presionado a sus aliados y a otros estados del mundo para dejar de adquirir el oro negro iraní, la respuesta de Teherán se ha reflejado con su drástica postura de cerrar  el estrecho ante un embargo o intento de impedir su derecho a la libre navegación. El estrecho de Ormuz es un "cuello de botella" de 34 kilómetros de longitud en el Mar Arábigo que unifica al Golfo Pérsico y al Golfo de Omán, vía obligada por donde circula una quinta parte del crudo del mundo. Teherán lo ha advertido “Haremos que el enemigo comprenda que o todos pueden usar el estrecho de Ormuz, o ninguno”.

Por otra parte, también se habla con frecuencia sobre las ambiciones iraníes en la región y los intentos de los aliados regionales de los Estados Unidos para detener esa expansión (Israel y Arabia Saudí). No se puede tapar el sol con un dedo, es verdad que la República Islámica tiene intereses regionales, su presencia en Libano, Siria, Irak, Yemen y otros es evidente y, no solo lo es por la defensa de su comunidad religiosa (chiísmo), sino que intenta consolidarse como una potencia regional.

Su decisión de involucrarse en conflictos regionales, como los países arriba citados, se debe también a la necesidad de proteger su integridad territorial, ya se ha explicado en anteriores entregas (y aquí) que la República Islámica tiene poderosos enemigos a nivel mundial (Israel, Arabia Saudí, Estados Unidos) que apoyan acciones terroristas de grupos radicales y movimientos separatistas no solo en el Kurdistán iraní. 

Si a los israelíes debemos darles crédito con su supuestas "medidas preventivas", es decir, ampararse en el derecho a la legítima defensa para atacar en territorios extranjeros las supuestas amenazas, lo mismo debería aplicarse a la política iraní para defender su integridad territorial.

Ya revisamos como en el mes de septiembre del 2018 Irán atacó con misiles el territorio del Kurdistán Iraquí, parte del territorio de Irak, sus objetivos fueron los mandos del Partido Democrático del Kurdistán Iraní, organización que ocasionalmente se alza en armas para buscar la "independencia". A toda vista, esa acción es un acto de guerra, Irán ahora tiene la capacidad de contestar a sus enemigos atacándolos fuera de sus fronteras. 

Irán de manera directa está inmerso en la guerra por la defensa de la soberanía de la República Árabe Siria, por supuesto que sí, la presencia de miles de combatientes de los Guardianes de la Revolución y otras milicias no se discute, innegable. Cuál es la diferencia con otros escenarios? 

Integrantes del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria de Irán


No solo que protege la integridad territorial de Siria (solicitado por el gobierno legítimo de Damasco), también es vital para la superviviencia de Irán como nación y su derecho a mantener relaciones comerciales con el resto del mundo. La caída de Siria hubiese ocasionado el bloqueo al libre tránsito y comercio iraní hacia el Mediterráneo y la imposibilidad de conectar terrestremente con Siria y el Líbano vía Irak. 

Por sentado que cuestiones de índole religiosa también confluyen, Irán es, por usar el término, el protector de los chiíes y apoya a las milicias del Hezbolá (Líbano), Al Hashd Al Shaabi (Irak), Ansarolá (Yemen) en su lucha por la integridad territorial de esas naciones y en contra de las agrupaciones armadas wahabíes, patrocinadas por Arabia Saudí (Estados Unidos, Israel y otros), que en la práctica son los grupos de desestabilización en la región. Hemos señalado en otras ponencias que los grupos al Qaeda, Estado Islámico y cientos de milicias afínes forman parte de la corriente ideológica que divulga el wahabismo saudí, siendo utilizados para desestabilizar a los países que conforman el llamado "Eje de la Resistencia". 

Debemos olvidarnos de algo que se lee con frecuencia (de quienes defienden a Irán con buenas intenciones, afirmando que Irán nunca ha atacado a nadie); la República Islámica si ataca a sus enemigos y lo hace por las razones arriba esgrimidas, legítima defensa, un derecho contemplado en la Carta de las Naciones Unidas. 

Foto de AP, facilitada por la los Guardianes de la Revolución Iraní, el momento exacto del lanzamiento de seis misiles de alcance medio tierra-tierra contra las posiciones del Estado Islámico en Siria, ubicadas a 570 kilómetros de distancia. La acción fue secundada luego con bombardeos de drones de combate iraníes contra esas posiciones extremistas 


Irán ha utilizado misiles de medio alcance en contra de sus enemigos no solo en el selectivo ataque a la reunión de líderes kurdos iraníes en Irak, lo hizo también en territorio sirio contra las infraestructuras y depósitos de armas del Estado Islámico al este del río Éufrates. Esta demostración de fuerza iraní lleva implícito un mensaje, posee la capacidad y el poder suficiente para defenderse y evitar se le asfixie económicamente con las sanciones económicas internacionales (léase sanciones unilaterales impuestas por los Estados Unidos y sus aliados israelíes y saudíes).

Lo que en el momento está en juego es una nueva negociación (bajo presión, típico de la política internacional estadounidense) que restrinja los derechos iraníes en áreas ajenas al anterior acuerdo nuclear. El gobierno de Teherán ha expresado que no negociará un nuevo convenio bajo estas circunstancias, sus líderes expresan su intención de abandonar el acuerdo nuclear, reiniciar el enriquecimiento de uranio y aumentar su potencial bélico como contraparte. No son medidas de última hora, son estrategias elaboradas en previción del anunciado retiro unilateral de los Estados Unidos del pacto nuclear suscrito en 2015.

Y aquí es donde entra a operar la diplomacia secreta. Lo que piense Rusia y China sobre el tema será determinante en esta compleja política global.


Lecturas consultadas:

13 mayo 2019

Bundeswehr: marcha hacia el pasado




Nota de introducción por el editor del blog

Decía el investigador estadounidense Rick Rozoff, hace ya 10 años, que a pesar del bajón del poder militar y económico de los Estados Unidos en las últimas décadas, sigue teniendo capacidad para reclutar en todo el mundo los suficientes apoyos para sus guerras, Afganistán fue (y sigue siendo su mejor ejemplo). Es indiscutible que sin la OTAN, la solución a sus problemas se vería comprometida, por ello afirma Rozoff, "la estrategia de crear un ejército militar global regido por la OTAN, la cual ellos dirigen" es la táctica que lo mantiene en la cumbre del poder mundial (aunque su dominio ya no es unipolar, la sola presencia de China y Rusia han transformado el mundo en fuerzas multipolares).

La historia de esta táctica es evidente, la OTAN y la Unión Europea se han convertido en vasallos de las guerras económicas estadounidenses (como se dejó sentado en el artículo anterior). Afganistán, Yugoslavia, Kosovo, Libia, Irak, Siria, África, etc, han llevado a miles de soldados de la alianza atlántica (europeos) a proteger los intereses de los Estados Unidos por el mundo. De esa forma concluía Rozoff se "pretende mantener, una vez más, su supremacía por la guerra y la fuerza".

Y esa es la historia que hoy nos recuerda Hans Wallow, investigador alemán respecto al rol del Ejército Federal Alemán del presente (Bundeswehr). Previo a dar lectura a su artículo desarrollado en 2010 (que por cierto en nada ha variado la política alemana en estos momentos), es necesario anotar pequeños detalles del accionar de las fuerzas alemanas desde la posguerra mundial.


Hace menos de un mes (abril) en ocasión de las fiestas de la pascua cristiana, en alrededor de 90 ciudades alemanas se celebraron las tradicionales marchas de pascua (a pesar de que no cuentan con alta presencia de público son siempre cubiertas por la prensa). Este año la consigna era: “Desarmar en lugar de rearmar. El mundo necesita paz en lugar de alianzas de guerra”. Los contradictores a este tipo de marchas acusan de ser promovidas por la izquierda y la extrema izquierda (comunistas) de Alemania.

Eso no tiene nada de raro -incluso en los EEUU- se puede apreciar este tipo de convocatorias y protestas. Lo fundamental es que las autoridades de la República Federal Alemana han dado un giro radical, en violación a su norma constitucional de no intervención en países extranjeros.

Un analista alemán recordaba que hubo un canciller que  dijo hace como 40 años: "La paz no lo es todo, pero sin paz todo es nada". La frase sigue siendo válida, mas, no tiene hoy ningún eco en la política alemana, el gobierno pretende ignorar flagrantemente "lo que los alemanes aprendieron tan amargamente después del fin de la Segunda Guerra Mundial".

Karl Müller (escribe para el diario suizo Zeit Fragen) expresa que debe suponerse que, desde 1949, Alemania es un Estado de derecho y se pregunta:

"¿Cómo es posible que en un país cuya Constitución puso en primer plano la dignidad humana, un país donde el reconocimiento de los derechos humanos y del derecho internacional está inscrito en la Constitución y donde la preparación de una guerra de agresión es considerada ilícita, cómo es posible que en un país como ese un periódico de renombre internacional se queje (!) de que la población de ese mismo país «no se ha acostumbrado todavía a una Bundeswehr cuya misión no se limite a la disuasión sino que debe obligatoriamente ser capaz de matar agresores mediante ataques selectivos en diferentes regiones del mundo?" (se refiere a un editorial del Frankfurter Allgemeine Zeitung publicado el 18 de diciembre de 2012).

Alemania no quiere quedarse atrás de sus "colegas" de la OTAN (Francia y la Gran Bretaña), sus fuerzas militares desean poseer bombarderos nucleares ‎"capaces de utilizar las nuevas bombas atómicas estadounidenses B61-12", a pesar que Alemania dispone de aviones Tornado, con capacidad de utilizar armas atómicas estadounidenses, éstos están siendo reemplazados por el conocido Eurofighter. Por otro lado, desde hace mucho, Alemania alberga bases aéreas de la USSAF donde se encuentran almacenadas un arsenal nuclear.



Alemania, desde hace varios años se ha visto presionada, a instancias de los Estados Unidos, para participar en provocaciones de tipo militar contra Siria y Rusia, es conocido el escándalo de la entrega de armas alemanes a Ucrania para su conflicto por el Donbass y Crimea con Rusia; así como la participación alemana en la "coalición internacional" contra el Estado Islámico en Siria o el envio de tropas alemanas a bases en Lituania, etc. Desde inicios de siglo ha intervenido por primera vez, como fuerza militar en territorio extranjero en Afganistán luego en Mali e Irak, aunque se aduce que es una tarea de "paz", "pacificación", "seguridad", como les gusta decir en la OTAN y no una fuerza militar de intervención. A fines del siglo pasado actuó de forma prepotente (bajo bandera de la OTAN) en la secesión de Kosovo en detrimento de Yugoslavia, dotando moderno armamento a los secesionistas croatas, así como participó en misiones de bombardeo contra Serbia en 1999.

No olvidemos los negocios militares que mantiene Alemania con Israel, es de recordar que en los astilleros de Kiel, propiedad de los Thyssen-Krupp: Marine Systems GmBH, lugar donde se construyen submarinos clase Dolphin, capaces de portar ojivas atómicas, han entregado desde barcos de guerra hasta submarinos por miles de millones de dólares a Israel, en gran parte financiados con dineros de los contribuyentes alemanes. Estos actos han sido justificados por la señora Merkel al afirmar que "Israel tiene que tener la capacidad de defenderse".

Para 2010 Alemania constaba como el tercer exportador mundial de armamento, según un informe del Instituto Internacional de Investigación sobre la Paz del "Stockholm International Peace Research Institute (SIPRI)", es decir, iba por delante de Francia y el Reino Unido en venta de armas.

En general, el mando de la OTAN (es decir, los Estados Unidos) impone las reglas a toda Europa (UE). El gobierno federal alemán, en ocasiones, se ha opuesto a las políticas de Washington, como en el caso de las sanciones económicas a Rusia, China, Irán y otros, pero a la larga Alemania y el resto de Europa tiene que inclinarse a los mandatos de su jefe supremo, no se le permite o se sabotea, por ejemplo, la construcción del gasoducto ‎Nord Stream, que proveería de gas a toda Europa (proyecto con Rusia). De igual forma, se ponen obstáculos para el desarrollo de la Nueva Ruta de la Seda pactado por Alemania y China, a través de Rusia, convenido en marzo de 2013, con la presencia del presidente Xi Jinping quien propuso, además, extenderlo hacia Europa Occidental. Aquel proyecto no será ya que significaría el fin de la hegemonía de los Estados Unidos y el final de los "principios" de la Unión Europea.

Apenas el año pasado, el ex canciller alemán, Gerhard Schroder, en señal abierta de televisión (N-TV) se refirió al tratamiento de imposiciones que recibe Alemania como país ocupado por Estados Unidos -habló de fuerzas de ocupación y no de un aliado-

Debemos recordar que los alemanes se llevaron la ingrata noticia de saberse espiados por sus propios "aliados", seguramente sigue manteniéndose el programa de espionje estadounidense a través de la NSA. Sorpresivamente "Alemania era el principal blanco de la vigilancia anglosajona en Europa. Los alemanes descubrieron que su principal aliado, al que siempre se han mantenido fieles, no confía en ellos y los espía".

Casos como los enunciados podríamos seguir recordándolos, pero los ejemplos son suficientes (se me olvidaba la denuncia de la presencia de militares neonazis en las filas del Bundeswehr). Ahora demos paso a los puntos de vista de otros alemanes, recogidos en el interesante artículo de Hans Wallow, datado en 2010, eso significa que las cosas siguen iguales en este momento. 

tito andino


Bundeswehr: marcha hacia el pasado


por Hans Wallow
enero 2010

La Bundeswehr o Ejército alemán está implicado actualmente en Afganistán. Como aliado de EEUU y miembro de la OTAN, las tropas alemanas participan como fuerzas de refuerzo en la estrategia militar imperial estadounidense en Asia. El pueblo alemán receloso de ver sus soldados implicados en conflictos en el extranjero después de la Segunda Guerra Mundial comienza a interrogarse sobre el bien fundado de su participación.

«Estamos a punto de perder la confianza de los afganos a raíz de una violencia desproporcionada.» Esto lo escribió el coronel [alemán] Jürgen Heiducoff en una carta al ministro Frank- Walter Steinmeier.

Heiducoff fue asesor militar en la embajada alemana en Kabul desde 2006 hasta su relevo en 2008. «Es insoportable que nuestras tropas de coalición y la Isaf, entre tanto, luchan intencionalmente contra una parte de la población civil y, con ello, contra un posible nuevo germen de una sociedad civil. Bombarderos occidentales y helicópteros propagan miedo y terror en la población civil

Heiducoff, considerado por sus oficiales colegas como una persona íntegra y comprometida, advirtió sobre una socavación del derecho internacional del mandato de la ONU, y criticó en ese contexto, a la conducci­ón militar que se hace cada vez más independiente. También en la política de información frente a políticos y periodistas, la situación militar es tratada con una indulgencia inadmisible. 

El mando militar y la burocracia que lo sostiene, reaccionó como siempre: presionando. Cuando ya no se pudo evitar que el Coronel siguiera escribiendo la verdad, se lo dejó fuera de las consultas militares en Afganistán, es decir se lo desconectó del flujo de información. Él, quien con todo derecho, frente al Senado militar del Tribunal administrativo federal podía decir que sólo había cumplido con su deber, no pudo, aun con la ayuda de un abogado, defenderse de un «relevo disciplinario» – siendo que la ley del soldado exige la verdad (art. 13). Duras sanciones o penas disciplinarias por críticas a la Bundeswehr

El tratamiento que recibió ese valiente oficial por parte de los responsables, no es de ninguna manera un caso aislado. Hoy en día, aquel que en la Bundeswehr haga uso de su fundamental derecho de opinar libremente, se lo estigmatiza como «denigrante de los suyos», y el conflicto es considerado como un problemático caso individual.


Soldado alemán patrullando en Afganistán. 


Cuando los soldados arriesgan a denunciar públicamente irregularidades en la Bundeswehr o en la política de seguridad, tienen que contar con duras sanciones o penas disciplinarias. En la opinión pública, sólo se hicieron conocidos aquellos soldados que se opusieron a la nueva – vieja, obediencia absoluta.

El caso de Christiane Ernst-Zettl, de la brigada sanitaria, es típico: en Kundus, ella, como no-combatiente, se negó a prestar servicio de vigilancia y seguridad sin el emblema de la Cruz Roja; esto lo prohibe el derecho humanitario internacional de la Convención de Ginebra, la que determina que el personal sanitario sólo debe ocuparse de la atención de los pacientes.


El ministerio refutó inmediatamente: la Bundeswehr en Kundus no está en guerra, y dentro de un conflicto tal, no debe hacerse diferencia entre combatientes y no-combatientes. Hans-Joachim Giessmann, profesor del Instituto para investigación de la paz en Hamburgo, lo ve totalmente distinto: «Las Convenciones de Ginebra y las resoluciones para sanitarios, son vigentes también para la acci­ón de la Bundeswehr en Afganistán.» Los soldados alemanes están involucrados allí en operaciones militares.

A la obtrusa argumentación del mando militar respondió la soldado sanitaria: «Si tengo mala suerte, tengo pacientes sobre la mesa de operaciones heridos por mí misma, o por mis colegas sanitarios.» Esa argumentación fue rechazada por la burocracia militar, parcial e intransigente, la que reaccionó con un relevo disciplinario y una multa de 800 euros. Esto fue justificado, con el argumento de que Ernst-Zettl puso inseguro al jefe de la comitiva, y por lo tanto se había comportado contrariamente a la camaradería.


  Desacreditado, degradado, criminalizado




Otro ejemplo de mobbing durante años a costa de los contribuyentes, es el caso del comandante Florian Pfaff. En 2003, él se negó a producir una software, la cual debía apoyar el ataque de EE.UU. a Iraq. Según el comandante, su conciencia le prohibía participar en una infracción al derecho. Pfaff fue desacreditado, degradado y criminalizado. Hoy dice el creyente cristiano al respecto: «No es agradable estar frente a un neurólogo en calzoncillos, sólo porque yo quería seguir siendo fiel al derecho. Pero, fuera de esas contrariedades, en un estado de derecho con tribunales relativamente independientes, no se necesita mucho coraje».

El 21 de junio de 2005, el Segundo Senado militar del Tribunal administrativo federal en Leipzig, confirmó que había actuado correctamente al negarse a cumplir esa orden. En un informe de 130 páginas figura: «La Ley Funtamental establece las normas de una sujeción del ejército a los derechos fundamentales, pero no una sujeción de los derechos fundamentales a las decisiones y necesidades del ejército». Si bien el valiente Florian Pfaff fue totalmente rehabilitado por los jueces en Leipzig, el mando del ejército se negó a ascenderlo según le correspondía por su edad, ya que «un oficial con conciencia, no puede rendir ilimitadamente».

Incluso después de dos sentencias de las instancias del Tribunal administrativo bávaro, que declararon esa insensatez como nula, los autores de escritorio no transigieron. Con una diligencia casi patológica, pensaron una nueva justificación, ya que el comandante, entre tanto, había escrito un libro con el título «Homicidio – parte del servicio». Ciertamente, el autor, quien critica la adversidad de la política de guerra del gobierno federal, con respecto al derecho internacional y la constitución, por presión del ministerio tuvo que presentar su libro. Allí, por lo visto, nadie lo leyó. Ahora, después de la edición del libro, no quieren ascender al soldado por «graves defectos de carácter». Conflictos con la línea dura del aparato militar

Mientras que Florian Pfaff todavía lucha por su rehabilitación y ascenso, el pedagogo Jürgen Rose, a los 37 años de edad, ya ascendido a teniente coronel por sus altos méritos, está confrontado a una causa cuyo fin podría ser una degradación. Su conflicto con la línea dura del aparato militar lleva ya 12 años. Comenzó el 12 de octubre de 1997, con la aparición de un artículo en el «Frankfurter Allgemeine Zeitung», en el cual Rose cuestionaba que aún siga vigente el servicio militar obligatorio.

Las consecuencias fueron penibles interrogatorios por parte del abogado disciplinario del ejército, del representante del inspector general de la Bundeswehr, así como del jefe del departamento de personal de la Bundeswehr. Como el soldado declaró que su artículo, escrito impecablemente, era una opinión privada, no fue posible sancionarlo de inmediato. En cambio, el ministerio reaccionó con las conocidas vejaciones de constantes traslados disciplinarios. Así, el teniente coronel Rose, quien había realizado investigaciones en el campo de la política de seguridad y defensa, con frecuencia fue puesto en servicio en ámbitos totalmente ajenos e improcedentes.

Después de un discurso de Rose contra las armas nucleares, en el otoño de 2002, se lo sometió a otro traslado disciplinario. Rose siguió luchando con la pluma, acusó de «criminal» a la doctrina de la lucha aérea de EE.UU., en los 78 días de la guerra del Kosovo. Esa doctrina, considera a la población como un objetivo de cuarta categoría. Esos bombardeos intencionados a objetivos civiles, son crímenes de guerra según el derecho internacional. En varias conferencias, también declaró el envío de tornados alemanes a Afganistán como cuestionable, según la constitución y el derecho internacional. Si bien nunca se pudieron refutar las afirmaciones de Rose, se le impuso de momento «sólo» una llamada multa disciplinaria de 750 y 3000 euros.


Sonido original de los miembros de extrema derecha del Freikorps


Ceremonial de la Bundeswehr (2012), honores militares para despedir al renunciante presidente alemán Christian Wulff


El oficial, para quien la imagen del ciudadano en uniforme debe permanecer arraigada como parte de una sociedad pluralista y abierta, no se dejó intimidar a pesar de ese perjuicio personal. Se pronunció públicamente contra las declaraciones del teniente general Hans-Otto Budde, quien postulaba nuevamente por el «luchador arcaico». Así escribió: «Si desde muy arriba, se predica un culto militar de lucha con palabras de letrina, entonces no hay que asombrarse cuando en el nivel más bajo, resulten cloacas como Calw o Grossfeld. Es conocido que el pez empieza a apestar por la cabeza».

Esto provocó la reacción del capitán Daniel Kaufhold, un miembro del Comando especial de fuerzas (KSK por sus siglas en alemán). Él vió en Rose «el enemigo interno», que habría que «destrozar». Su amenaza por mail termina con la frase: «Lo están observando, y no por servicios impotentes instrumentalizados, sino por oficiales de una nueva generación, que van a actuar cuando sea necesario».

El profesor Wolfram Wette de Friburgo, uno de los historiadores militares más renombrados de Alemania, dijo al respecto: «Ahí oímos el sonido original de los extremistas de derecha, miembros del Freikorps de los comienzos de la República de Weimar, los que más tarde terminaron en el Partido Nazi (NSDAP) o en la SS». El capitán sólo recibió una reprimenda. En tiempos anteriores, un oficial como Kaufhold hubiera sido suspendido del servicio inmediatamente y sin objeción alguna.

También el general de brigada retirado Dr. Heinz Loquai y su familia tuvo que sufrir las resonancias del pasado. Después que observadores de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) en Kosovo, en el programa del canal de televisión WDR «Comenzó con una mentira» invalidaron las historias macabras del gobierno alemán para legitimar la guerra del Kosovo, se puso en marcha una serie de amenazas e insultos por teléfono.

Dr. Heinz Loquai, hoy docente en la Universidad de Colonia, sostuvo sus afirmaciones. La OSCE con 1400 inspectores inter­nacionales en Kosovo, realizó una estadística sobre el número de muertos entre diciembre de 1998 hasta marzo de 1999. Unas 200 murieron en ese período de tiempo: luchadores de UCK, policías yugoslavos y soldados, así como civiles serbios y albanos.

Hubo indicios de una guerra civil, pero no de un genocidio o de expulsiones masivas. Dr. Loquai, posteriormente, escribió dos libros sobre la guerra ofensiva contra la antigua Yugoslavia: «Camino hacia una guerra evitable» y «Preparativos para una guerra» (Editorial Nomos). Como era de esperar, con sus publicaciones, Dr. Loquai se hizo de enemigos entre sus generales colegas de entonces.

El ministerio negó finalmente la necesaria aprobación para prolongar el contrato como asesor en las negociaciones sobre medidas militares y de seguridad en la OSCE, y de esa manera, impidió que un excelente conocedor pudiera seguir trabajando activamente para la paz en el sur de Europa. Loquai: «En la Bundeswehr de hoy no volvería a entrar en servicio».


La mayoría de la población alemana rechaza las acciones en el exterior.




En los ejemplos dados, se trata de soldados – desde sargento hasta general de brigada – que tanto por sus conocimientos como por su carácter, entre los superiores y los camaradas tenían una cualificación superior al promedio. Al igual que la mayoría de la población alemana, juzgan críticamente las acciones militares en el exterior o las rechazan. En su insistencia sobre el mantenimiento de las leyes vigentes, los soldados no son pleitistas sino ciudadanos íntegros. Pero, en general, están bastante solos.

El creciente desinterés de la opinión pública frente a la política escenificada, y su rechazo por las acciones militares, favorece un peligroso proceso en la Bundeswehr de convertirse en un estado dentro del estado, lo que prácticamente ya es. 

Qué ceguera frente a las realidades deben tener las instancias de control (parlamento, justicia, prensa e intelectuales), para no reconocer una estructura detrás de esos casos aislados.

Aún no es tarde, para frenar la marcha de la Bundeswehr hacia una armada de intervención neo-feudal.

Fuente 
Zeit Fragen (Suiza)
Red Voltaire