Bienvenido a este Blog. Detectives de Guerra le brinda los mejores análisis de los conflictos internacionales de actualidad

15 diciembre 2017

Vietnam: el agente naranja sigue matando


Esta fotografía fue tomada en Vietnam del Sur en 1962, un avión rocía el defoliante conocido como ‘Agente Naranja’. Desde 1962 hasta 1971, los militares estadounidenses arrojaron aproximadamente 20 millones de galones de herbicidas sobre Vietnam.



Breve nota de introducción:

Este documento histórico es a manera de continuación de nuestra entrega anterior sobre el cómo EEUU están ganando la guerra de Vietnam en el presente. Bien suelen decir que en ocasiones los pueblos no tienen memoria. La tragedia que sufrió Vietnam con la intervención militar estadounidense sigue imperecedera. El testimonio siguiente es un recordatorio de la terrible magnitud y secuelas del uso de armas químicas sobre la población civil que también afectó por igual a combatientes de todos los bandos.

Encuentro el formato de la entrevista –no sola esta, sino otras reproducidas en este blog– una fuente apreciable de conocimientos. Las entrevistas constituyen un resumen de viva voz del autor de una obra. Cualquier persona entenderá con facilidad el mensaje, lo retiene, lo comparte y aún puede recurrir al trabajo principal para abundar en conocimientos y datos. Por ello, en lo posible siempre tratamos de brindar al lector una recopilación de entrevistas trascendentales para el conocimiento de los conflictos del mundo contemporáneo.

El presente reportaje es una ENTREVISTA realizada por SILVIA CATTORI a ANDRÉ BOUNY, en el 2010, respecto a este trágico episodio de nuestra historia contemporánea – la guerra de Vietnam – ya lejana para una generación que vivió momentos trascendentales de los años 60 y 70 del siglo pasado. 

Sin más preámbulos, demos lectura a esta entrevista brindada por André Bouny sobre el agente naranja y sus secuelas.

t.a.



*****



ENTREVISTA: Silvia Cattori
ENTREVISTADO: André Bouny
TRADUCCIÓN: Beatriz Morales Bastos
Julio 2010



En el pasado Estados Unidos luchó en Vietnam utilizando armas químicas devastadoras contra el comunismo, un régimen que entonces encarnaba la lucha por la independencia nacional del pueblo vietnamita que se oponía a su dominación. Hoy prosiguen las mismas políticas tan absurdas como injustificables: desde Afganistán a Iraq pasando por Serbia, desde Líbano a Gaza, Estados Unidos, la OTAN e Israel arrojan armas de fósforo, de fragmentación o de uranio empobrecido sobre poblaciones civiles que se niegan a someterse a sus dictados. Ahora bien, es sabido que estas armas provocan sobre todo cánceres y malformaciones monstruosas en los recién nacidos, y que van a seguir afectando a la salud de una cantidad cada vez mayor de personas. En su reciente obra Agent Orange – Apocalypse Viêt Nam [Agente naranja- Apocalipsis Vietnam], André Bouny nos recuerda que casi medio siglo después de la guerra las madres vietnamitas siguen dando a luz bebés monstruosos.




Tres aviones UC-123B en una misión de fumigación de productos químicos defoliantes en Vietnam del sur, en este caso sobre los arrozales


Silvia Cattori: Todos los políticos con conciencia y medios para actuar deberían leer y tomar en serio su libro Agent Orange – Apocalypse Viêt Nam, que acabo de devorar de un tirón y con el corazón encogido. Esta obra muy documentada e ilustrada con fotos conmovedoras de la mayor guerra química de la historia de la humanidad debería darse a conocer al público, movilizar a la juventud y a todos los padres, la salud de cuyos hijos corre peligro si no se acaba con la locura destructora de estas guerras a las que, curiosamente, nunca se ha opuesto ningún partido ecologista. Ni los ecologistas Daniel Cohn-Bendit y Joschka Fischer se opusieron a la guerra que arrojó toneladas de uranio empobrecido sobre Serbia [1]. Lo que usted describe aquí y que debería ser uno de los principales motivos de preocupación para cualquiera sigue siendo extrañamente ignorado por los medios de comunicación. ¿Cómo usted, que no es periodista, ni médico, ni científico, ha llegado a implicarse hasta ese punto para, medio siglo después, poder sacar a la luz las terroríficas consecuencias de la guerra química que se llevó a cabo en Vietnam? ¿Podría explicarnos lo que le motivó?

André Bouny: En efecto, es sorprendente que ningún gran periodista haya escrito un libro sobre este crimen cuya magnitud es tan considerable que casi supera el entendimiento; sin duda este tema, tan complejo, cubre tantos dominios que disuade de acometer esta empresa en un mundo cada vez más especializado.

De hecho, uno no se levanta un día diciéndose que va a escribir un libro sobre el agente naranja; esta obra es el resultado de una larga inmersión. Las primeras imágenes que vi cuando era adolescente en la televisión en blanco y negro en mi pueblo mostraban la guerra de Vietnam. Permanecieron grabadas en mí. Después, cuando estudiaba en París, participé en protestas contra esta guerra y sabíamos que se estaban utilizando en ella armas químicas. A continuación descubrí este país.

Es necesario dar a conocer esta inmensa desgracia tanto a nuestros conciudadanos como a la opinión pública internacional. Este libro incluye fotografías que son extremadamente importantes porque permiten comprender los estragos causados por el agente naranja. La mayoría de las ilustraciones son inéditas. Todas ellas son fotos dignas porque no es un libro «impactante», al menos no en el mal sentido del término: es ante todo un libro «esclarecedor».

Yo no me siento perteneciente únicamente a mi país, sino al mundo en el más amplio sentido. Por supuesto, cuenta mucho el hecho de que mis hijos, a los que adopté, sean de origen vietnamita. La asociación D.E.F.I. Viêt Nam, que fundé, ha establecido unos estrechos vínculos con capas diferentes de la sociedad vietnamita, sobre todo en el sur. Muchos contenedores de material médico que se han enviado allí han equipado a servicios hospitalarios, maternidades, dispensarios y dentistas. Las visitas a los niños apadrinados permiten descubrir unos lugares increíbles con unas condiciones de vida impensables, tanto en las ciudades como en el campo.

Cuando constituí el CIS (Comité Internacional de Apoyo a las víctimas vietnamitas del agente naranja) se crearon nuevos vínculos, esta vez en el norte. Esta «reunificación» me permitió recorrer el país de un extremo al otro y comprender mejor la complejidad de este pueblo.





Silvia Cattori: Aunque la guerra de Vietnam pueda parecer lejana a las generaciones jóvenes, su obra parece temiblemente actual al menos por dos razones. En primer lugar, porque muestra que los efectos del agente naranja siguen desplegando hoy sus espantosas consecuencias sobre millones de personas. En este momento siguen naciendo niños monstruosos porque las mutaciones genéticas adquiridas por las personas contaminadas se transmiten a sus descendientes, lo que, como usted escribe, constituye un verdadero «crimen contra el genoma humano». Y en segundo lugar porque otras armas susceptibles de provocar unos efectos a largo plazo tan terribles –sobre todo las armas de uranio empobrecido– se han utilizado recientemente, en Serbia [2], en Afganistán [3], en Iraq [4], en Gaza [5], en Líbano [6] y se siguen utilizando. En la conclusión del libro usted afirma: «Tomar conciencia de la catástrofe generada por el agente naranja es la primera etapa, necesaria para prevenir y evitar otros desastres del mismo tipo (ecológicos, medioambientales y sanitarios), e incluso peores». En esta perspectiva, ¿ha establecido contactos con grupos o investigadores que investiguen estas nuevas armas? ¿Planean ustedes acciones comunes?

André Bouny: Para mi generación Vietnam evoca la guerra; para los más jóvenes, un destino turístico. Una nueva guerra hace olvidar la anterior y oculta en gran parte sus consecuencias, tanto más cuanto que la información se concentra exclusivamente en la última. En el caso que nos interesa, efectivamente están naciendo, mientras hablamos, niños afectados por graves minusvalías y a veces con formas inhumanas, aunque la ciencia no haya demostrado –ni comprendido- todavía los mecanismos que demostrarían que estos efectos teratógenos se deben a una modificación genética adquirida por las víctimas del agente naranja, como es el caso en la experiencia con [moscas] drosófilas efectuada por dos biólogos estadounidenses. Con todo, las autoridades vietnamitas se plantean si se debe dejar procrear a las víctimas del agente naranja.

La similitud entre los efectos del agente naranja y los del uranio empobrecido en los recién nacidos es sorprendente y obliga a establecer una comparación. Conocemos por experiencia los riesgos y las secuelas de la radiactividad. Además, la controversia sobre la radiactividad de baja intensidad –por ejemplo, la asociada a las partículas ingeridas o inhaladas disipadas por el efecto piróforo de las ojivas de las armas de uranio empobrecido- recuerda a la que ha conocido el agente naranja ante el lobby de la química; en el caso del uranio empobrecido se trata del de lo nuclear. De la misma manera, los límites de dioxina admitidos en la alimentación en ningún caso pueden dejar de tener efectos. El paralelismo entre ambos venenos existe también en los usos civiles: para el caso de la dioxina, agricultura, gestión de los bosques y eliminación de residuos, entre otros; para la radiactividad, la energía y el uso médico.

La consciencia de una catástrofe como la del agente naranja sobre medio ambiente y toda forma de vida que lo habita no se da por hecho en nuestras sociedades de consumo, que dejan creer que existe una solución para todo por medio del progreso y de la transformación de materias en «bienes» de consumo, que contaminan la naturaleza y, por lo tanto, nuestros organismo, con lo que se genera así un círculo vicioso sin fin. Dirigir la lucha tanto por la justicia y el reconocimiento como por que las víctimas sean indemnizadas no deja tiempo ni energía para estar en varios frentes, aunque toda víctima tenga derecho a nuestra compasión y por encima de todo, a nuestra ayuda y solidaridad. Sin embargo, se constata que, a imagen del CIS, hay muchas personalidades que se activan incansablemente en favor de las víctimas del uranio empobrecido. Sí, la conciencia de estas personas ya tiene como acción común la información.


André Bouny y su libro: "Agent Orange – Apocalypse Viêt Nam"


Silvia Cattori: En su obra exhaustiva Agent Orange – Apocalypse Viêt Nam usted hace un balance completo de los muchos aspectos del problema. En su opinión, ¿cuáles son los elementos específicamente nuevos que aporta usted?

André Bouny: El elemento nuevo más destacable es sin duda el nuevo cálculo del volumen de los agentes químicos que he establecido a partir de los datos del Informe Stellman, el estudio oficial financiado por Estados Unidos a principios de la década de 2000 en Vietnam, un informe que altera a la baja todos los cálculos comúnmente admitidos hasta entonces. Simplificando las cosas, partí de datos establecidos por los archivos del ejército estadounidense –que probablemente son incompletos– y los crucé con otras informaciones salidas también de estos mismos archivos. El resultado es simplemente terrorífico. Jeanne Mager Stellman, una científica estadounidense que elaboró un informe que lleva su nombre, leyó atentamente mi libro y no puso en tela de juicio en ningún momento el nuevo cálculo que propongo sobre los volúmenes de agentes químicos utilizados en Vietnam.

Por otra parte, la manera en que se habla de la guerra de Vietnam en este libro no es la que se cuenta en los manuales de historia occidentales: la perspectiva es la de los vietnamitas. En efecto, el telón de fondo está jalonado de muchos elementos demasiado poco conocidos, olvidados por la amnesia selectiva. Hablo del falso ataque sufrido por los barcos estadounidenses en el golfo de Tonkin que permitió desencadenar la guerra contra el Vietnam del norte comunista y engañar al Congreso estadounidense, o de la trama de las guerras secretas que se llevaron a cabo en Laos y Camboya en la más perfecta ilegalidad nacional e internacional, o incluso el inimaginable tonelaje de las bombas arrojadas durante esta segunda guerra de Indochina, la cantidad impensable de muertos y heridos, o del embargo que multiplicó los daños de esta larga guerra de independencia sobre la población civil, primera víctima de los últimos conflictos postcoloniales... Éstos son algunos ejemplos.


Silvia Cattori: En la década de 1970 recorrí Vietnam con el corazón destrozado. Admiré a esos frágiles médicos vietnamitas, los cuales operaban día y noche en la selva a las víctimas de los bombardeos estadounidenses que lanzaban continuamente sus mortales cargamentos. ¿Cómo son hoy los efectos del agente naranja en los seres humanos, la flora y la fauna en estos países de la antigua Indochina en los que residen ex combatientes y dónde se ha almacenado el producto?

André Bouny: La situación actual en Vietnam es simplemente catastrófica. Hace sólo unos días el vicepresidente de la Asamblea Nacional de Vietnam anunció que cuatro millones de personas estaban actualmente contaminadas. (dato de hace 7 años)

Esto puede parecer descomunal y, sin embargo, proporcionalmente estas cifras están muy por debajo de, por ejemplo, las de los veteranos surcoreanos que han llevado el asunto a los tribunales… Ahora bien, ¡ellos no se vieron expuestos de una manera comparable a la situación en la que se sigue encontrando la población vietnamita! Tanto ex combatientes como población civil, sin distinciones, padecen enfermedades incurables y cánceres en un país en el que el acceso a la atención médica, cuando existe, es difícil.

Están además los recién nacidos que vienen al mundo con deformaciones monstruosas, ausencias parciales o totales de miembros y/o deficiencias mentales. Lo mismo ocurre en Laos y Camboya, países en los que faltan cruelmente medios para establecer, a semejanza de Vietnam, cuál es realmente la situación epidemiológica. Tanto en Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda, Corea del Sur como en torno a las bases militares en Filipinas en las que se almacenaba el veneno veteranos y civiles que fueron expuestos al agente naranja desarrollan los mismos males.

Por lo que se refiere al medio ambiente, la selva tropical desaparecida no se regenera y no se puede hacer que vuelva a surgir la selva tropical cuando los suelos erosionados han perdido sus nutrientes, generados por la propia selva y que le permiten crecer y existir: es una situación inextricable y desesperante. En Vietnam hay zonas enteras en las que se ha prohibido cultivar o que son de acceso prohibido, son los hots spots. Estos “puntos calientes” suelen ser antiguas bases militares estadounidenses que se extendían por superficies considerables –auténticas ciudades– en las que se almacenaba el agente naranja antes de trasvasarlo a los aviones o a aparatos terrestres, y cuyos alrededores eran ampliamente defoliados por razones evidentes de seguridad.




En lo que concierne a Estados Unidos, Canadá, Corea del Sur, Australia y Nueva Zelanda, el problema afecta más particularmente a los veteranos y en diversos grados a los lugares en los que se experimentaron los agentes químicos (o a veces se fabricaron, como en el caso de Nueva Zelanda) durante las pruebas para ponerlos a punto. La lucha de los veteranos de estos países, enfermos y con una descendencia paralelamente afectada, es más conocida porque en comparación con Vietnam estos países se benefician de estructuras sanitarias. Pero, aun así, la lucha de estos veteranos de países llamados desarrollados fue larga y feroz para obtener el reconocimiento de las relaciones de causa efecto entre el agente naranja y sus enfermedades. Y esta lucha sigue actualmente. Para la mayoría de los veteranos el reconocimiento y las indemnizaciones se siguen haciendo esperar.


Silvia Cattori: Usted describe detalladamente, con gran compasión y mucho tacto, la vida cotidiana de las víctimas y sus familias. ¿Existe esperanza para ellas?

André Bouny: La esperanza exige que se satisfagan tres puntos. Ante todo, que los medios de comunicación apoyen a las víctimas ante las opiniones públicas, sin lo cual los puntos siguientes serán inalcanzables: que se haga justicia, lo que implica unas indemnizaciones consecuentes y adaptadas; que finalmente los presupuestos económicos hagan avanzar a la ciencia en los dominios de descontaminación corporal y medioambiental (acabamos de saber que el genetista John Greg Venter acaba de controlar una bacteria). Las bacterias son la principal esperanza en lo que concierne a la descontaminación de los suelos. Más allá de eso, el presidente Barack Obama podría suavizar los ángulos de este asunto en relación a las cuestiones geopolíticas.


Silvia Cattori: En los Anexos de su obra usted hace un recuento de todos los principales documentales, libros y artículos sobre el tema, en francés e inglés. ¿Por qué hay tan pocos?

André Bouny: En las obras generadas por la Guerra de Vietnam este arma química se menciona brevemente y muy pocas veces es objeto de una página entera. En Estados Unidos existen obras consagradas al agente naranja, esencialmente en referencia a los veteranos nacionales. En 2005 la Asociación de Amistad Franco-Vietnamita publicó en francés una pequeña antología de trece autores especializados. En el cine, por su parte, si bien existen algunos documentales –con frecuencia a iniciativa personal– todavía no se ha dedicado ningún largometraje al tema. La película sobre este tema, programada en un canal de la televisión francesa, dura 75 minutos y está dedicada a las gestiones judiciales vietnamitas en tierras estadounidenses.

Sin duda existen razones objetivas para ello, pero también irracionales: ausencia de presupuesto para una obra que no proyectará la imagen de un Estados Unidos benefactor, autocensura con el objetivo de preservar un honor herido o de no alarmar o indignar a la opinión pública ante imágenes insoportables de niños monstruos. El crimen del agente naranja puede resurgir con ocasión de la urgente preocupación por preservar el medio ambiente que no se libra de ser un efecto de moda. Por otra parte, la utilización de congéneres químicos del agente naranja en los pesticidas utilizados en la agricultura industrial moviliza a la gente en relación con una alimentación que asusta, y con razón, con lo que se relacionan así los pesticidas con los recursos alimenticios actuales; por el contrario, el agente naranja se utilizó en Vietnam, Laos y Camboya para destruir los recursos alimenticios de ayer. Al cerrarse, este círculo une indisociablemente las obras: El mundo según Monsanto, de Marie-Monique Robin; Soluciones locales para un desorden global, de Coline Serreau; y Agent Orange – Apocalypse Viêt Nam: un signo de los tiempos.


Silvia Cattori: Es muy valiente dedicarse a un tema que los poderes quieren ignorar. Es de augurar que su libro, que ya ha sido recogido por los nuevos medios de comunicación, tenga el recibimiento que merece en la prensa tradicional.

André Bouny:  2010 es el año de la biodiversidad. ¡Debería serlo cada año! Se constata una evolución del público hacia una mayor toma de conciencia, un interés por discernir y conocer mejor los perjuicios de nuestras sociedades industriales sobre nuestras propias vidas. Esta constatación implica al público y a los medios de comunicación, ya que ambos están íntimamente unidos.

Aunque, por desgracia, el agente naranja no sea un asunto del pasado puesto que en este instante siguen muriendo y naciendo víctimas, por supuesto existe un deber de memoria y, sobre todo, de reparación. Tengo confianza: los medios tradicionales no pueden permanecer al margen de un problema que concierne a millones de víctimas.

En mi opinión, Internet y los medios tradicionales no son antagonistas, como con frecuencia los últimos creen, sino complementarios. No tienen por qué temerse mutuamente: simplemente deben abolir la línea que les divide sobre ciertas informaciones. Si ciertas páginas web se benefician de una audiencia importante, también es un hecho que para que una información llegue al gran público debe ser revelada por los grandes medios tradicionales; Internet no los pueden sustituir, al menos todavía. Espero que las páginas web sean un intermediario, un paso hacia los medios que usted llama «alineados»; no soy ingenuo, aunque quizá soy demasiado optimista. Las ONG como Médicos del Mundo, Médicos sin Fronteras, Handicap International, WWF, la Cruz Roja, etc., también deben acercarse a las víctimas del agente naranja que necesitan a todos. Cada uno debe salir de su parcela.

La opinión pública es la única que puede ejercer una presión lo suficientemente fuerte como para obligar a sus representantes y a los responsables políticos a intervenir ante sus homólogos de todos los países y, en particular, de Estados Unidos. Las víctimas están entre nosotros, aunque muchas de las personas expuestas ya han muerto. Los niños inocentes que hoy, tres generaciones después de la guerra, nacen sin brazos ni piernas, o sin ojos, incluso sin cerebro o con dos cabezas (la cantidad de malformaciones no tiene límites), estos niños son nuestros semejantes en el sentido más laico del término. Callar equivale a apoyar el crimen. Además, cuando los criminales no sólo siguen impunes sino que además prosperan con sus crímenes, hay muchas posibilidades de que cometan otros en el futuro. Es necesario conocer el pasado para impedir que esto vuelva a suceder.




Silvia Cattori: En su libro relata cómo la acción que emprendieron en Estados Unidos las víctimas vietnamitas del agente naranja se saldó con una denegación de justicia, de la que apenas informaron los grandes medios, y usted menciona los intereses cruzados de los grandes grupos industriales, de las grandes potencias y de los poderes mediáticos para explicar este escandaloso silencio. El mismo silencio rodea hoy a las informaciones que han reunido algunos grupos de investigadores sobre los efectos de las armas de uranio empobrecido, cuyos trabajos sólo han conocido por el momento una difusión demasiado restringida para movilizar a la opinión pública. En vista de ello, ¿cómo seguir siendo tan optimista como usted parece ser? En su opinión, ¿cuáles son los factores que podrían cambiar la situación de forma determinante?

André Bouny: Identificar bien los frenos a la justicia es una necesidad para ganar las causas en el terreno judicial. Es esencial la información sobre estos obstáculos, no sólo para denunciarlos sino para obtener el apoyo de la opinión pública, porque la justicia sólo se puede obtener si y cuando todos han comprendido bien la prueba de la injusticia. Pero nos encontramos en un círculo inmoral porque los intereses financieros unen a traficantes de armas y poderes mediáticos. A esto se añade la autocensura, consciente o inconsciente, fabricada por una ideología individualista la cual se basa en el milagro de un progreso perpetuo e ilimitado, que deja creer y aceptar que en el fondo nada es tan grave y que cualquier problema encontrará un día su solución y acabará por resolverse por sí mismo. Es un poco la misma mentira intelectual que consiste en creer que las fuentes de energía no renovables son inagotables y eternas.

Por lo que se refiere al optimismo, sé que hay periodistas curiosos y humanistas, ilustrados y valientes, como siempre los ha habido.

No se puede estar al lado de las víctimas y no creer en lo que se emprende por ellas, sin lo cual es inútil iniciar la menor acción que tenga por objetivo obtener unas mejores condiciones de vida para ellas. Por supuesto, la realidad puede aniquilar la esperanza. A veces ocurre también que el optimismo se desvanece o, más bien, se eclipsa. Pero si quienes apoyan a las víctimas mostraran un pesimismo resignado, ¿con quién podrían contar éstas?

La situación de las víctimas del agente naranja, como la de otras víctimas, sólo podrá cambiar si una información sostenida de manera duradera hace tomar conciencia de su existencia a la opinión pública internacional.


VIDEO

     Agent Orange - Apocalypse Viêt Nam



      Vietnam War - Victims of Agent Orange




---- 
Traducido del francés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos

==
NOTAS:

[1] En una entrevista concedida en octubre de 2009 a Candice Vanhecke y publicada con el título de «Guerras humanitarias: “la población es sensata, pero le falta información; los intelectuales tienen información, pero carecen a menudo de sensatez” », Jean Bricmont recordaba de la siguiente manera cuando los Verdes alemanes aprobaron los bombardeos de la OTAN en Serbia: «Después de la Segunda Guerra mundial, se hizo habitual en Alemania la consigna: "ninguna guerra saldrá de suelo alemán". Constatamos que es un principio que está totalmente liquidado. ¿Y quién liquidó este principio en Alemania? Los Verdes, en colaboración con la socialdemocracia. Eran ellos quienes gobernaban en ese momento y Joschka Fischer, que era ministro de Asuntos Exteriores, estaba a fondo con la guerra, totalmente, como Cohn-Bendit, dicho sea de paso. Sólo los Verdes, que habían militado contra los misiles en los años 80 y que eran “pacifistas” y “antifascistas”, podían legitimar una guerra librada, en parte, por Alemania contra un país que había ocupado durante la Segunda Guerra Mundial. Si otras fuerzas políticas alemanas hubieran hecho esto, las habríamos considerado sospechosas de revanchismo o de militarismo».
[2] Véase:
- «Mesures de la radioactivité dans des échantillons de sol serbe», H.W. Gabriel, ingeniero nuclear, y dr. Schalch, médico, Horizons et débats, Nº 25, 23 de junio de 2008;
- «Mesure de la radioactivité d’échantillons de sol provenant de Serbie, 2e partie», H.W. Gabriel, ingeniero nuclear, y dr. Schalch, médico, Horizons et débats, No 11/12, 30 de marzo de 2009.
[3] Véase: «Les armes américaines de destruction massive et le génocide perpétré froidement contre les Afghans», Mohammed Daud Miraki, Horizons et débats, Nº 40, octubre de 2006.
[4] Véase: «A Fallujah, en Iraq, l’uranium appauvri et le phosphore blanc continuent de tuer les enfants», Joelle Penochet, legrandsoir.info, 17 de septiembre de 2009.
[5] Véase:
- Los diversos estudios publicados en la página web http://newweapons.org/
- «Los metales detectados en el cabello de los niños palestinos de Gaza indican la existencia de contaminación medioambiental», por New Weapons Committee, rebelión.org, 20 de marzo de 2010.
- «Las armas de destrucción masiva utilizadas por Israel en Gaza», Mario Barbieri, Maurizio Barbieri y Paola Manduca, rebelión.org, 18 de diciembre de 2009.
- «Newborn in Gaza with severe defects», Palestine News Network, 28 de enero de 2010.
- «Gaza, ¿un campo de exterminio?», Silvia Cattori, rebelión.org, 15 de octubre de 2009.
- «Gaza:Des mères palestiniennes horrifiées par la naissance d’enfants difformes», Silvia Cattori, silviacattori.net, 30 de septiembre de 2009.
[6] Véase:
- «Enriched and industrial uranium detected in civilians’ urine that were exposed to the dust of Israeli rockets», newweapons.org, 6 de marzo de 2008.
- «Israel Detonated a Radioactive Bunker Buster Bomb in Lebanon», Flaviano Masella, Angelo Saso, Maurizio Torrealta, Global Research, 11 de noviembre de 2006. 

11 diciembre 2017

El cómo EEUU está ganando la guerra de Vietnam


Aviones C-123 de la US Air Force esparciendo el defoliante 'Agente Naranja' sobre territorio de Vietnam durante la guerra.


por Tito Andino U.






Primera parte



LOS TIEMPOS PRESENTES


Washington interviene sutilmente para sabotear toda iniciativa china, ahora se vale de Vietnam. En 2012, la Asamblea Nacional de Vietnam aprobó una ley que demarca los límites marinos de la República que incluye las islas Spratly y Paracelso. Washington apoya a Vietnam en sus reivindicaciones marítimas anti-chinas en el Mar del Sur de China. Desde 2011 el US Army inició maniobras militares conjuntas y “pacíficas” con Vietnam y el Pentágono negocia secretamente su retorno a las bases abandonadas después de la guerra de Vietnam. Los EEUU consiguieron finalmente lo que no pudieron sus bombas de napalm, el agente naranja y otros métodos de guerra no convencional sobre los vietnamitas. Están conquistando Vietnam con los mercados económicos, “dar trabajo” es un gran recurso para doblegar y hacer olvidar la tragedia que aún está presente en los campos de la República Socialista, millones de mutilados y enfermos nacidos con distorsiones genéticas… es la realidad de la nueva invasión, está vez pacífica y “humanitaria” dando empleo barato a millares de pobres.



Una noticia hace algunas semanas informaba que una pareja de vietnamitas murieron tras explotar una vieja granada estadounidense de la época de la guerra en el país asiático. Aunque Vietnam es un país estable en la actualidad, parece ser que la invasión de Estados Unidos a Vietnam no termina del todo, desde su retirada (1975) y hasta mediados de noviembre del 2017, granadas, minas y bombas de aviación que no detonaron, han segado la vida de más de 42.000 personas y causado heridas a otras 62.000.

Una alarmante cifra que parece irá incrementándose ya que la población campesina se topa con estos artefactos al arar las tierras. Según datos técnicos, la quinta parte de las 800.000 toneladas de bombas lanzadas por la aviación estadounidenses no detonó. Por si fuera poco, los efectos del agente naranja, también lanzado por los aviones norteamericanos, seguirán causando víctimas y mutaciones genéticas en la población vietnamita.

He dado lectura a algunos reportajes sobre el asunto, al leer la nota de prensa arriba señalada ha sembrado en mí la inquietud del desastre que aún vive Vietnam, pese a su gloriosa hazaña de haber obligado a retirarse a las fuerzas norteamericanas, Vietnam sigue padeciendo los mismos problemas de siempre; claro, son otros tiempos y la modernización pareciera cambiarlo todo. Pero ahí siguen presentes las secuelas de la guerra, millares de explosivos esperando el momento de estallar en los campos agrícolas y miles de seres que seguirán naciendo en el futuro, sin futuro para ellos, producto de los males genéticos que heredarán de las bombas de la “civilización” occidental.



Las bombas de napalm caen muy cerca de las tropas estadounidenses durante una batalla en Vietnam.


La guerra de Vietnam la ganaron los vietnamitas hace cuatro décadas, consiguieron reunificar la nación, cosa que no ocurrió con Corea dividida en dos. 

Sin embargo, en el presente la guerra económica que se libra contra China está inclinando ligeramente la balanza. Los Estados Unidos habrá perdido el conflicto militar, pero la guerra económica es una batalla que tiene su curso en la actualidad, se desarrolla lenta y sigilosamente, los norteamericanos han vuelto a Hanói, Saigón y otras importantes ciudades de Vietnam como una potencia ocupante, ya no con la presencia de millares de tropas, sino con la industria manufacturera. Su objetivo es desplazar a los chinos, su presencia sigue siendo ínfima, comparada con lo que representa China y Corea del Sur en materia de inversiones e intercambio comercial, pero, no cabe duda, que el gobierno vietnamita está abriendo totalmente las puertas a la presencia de los EEUU para invertir en su precaria economía, buscando detener la dependencia de Beijing.


El mandatario estadounidense Donald Trump saluda con el presidente de Vietnam, Tran Dai Quang, en una de las sesiones de la cumbre de líderes de la APEC, celebrado entre el 6 y 11 de noviembre del 2017 en Danang, Vietnam.


En su reciente gira asiática, Mr. Trump celebró que la República Socialista de Vietnam haya acogido la XXV cumbre de líderes del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico –APEC- en Da Nang-Vietnam (6-11 noviembre). Para quienes desconozcan la importancia de la APEC solamente diremos que contó con la presencia de los principales líderes mundiales, a más de Trump, Xi Jinping (China) y Vladimir Putin, entre los más de 12.000 delegados de diferentes países entre funcionarios de alto nivel y empresarios.  

De interés para Vietnam ha sido la presencia de Donald Trump, con quien se ha manejado una agenda aparte, quiere imprimir un nuevo rumbo a su economía para salir de la crisis, Hanói quiere más inversiones y aumentar sus exportaciones a los EEUU  y a otros países de Occidente, intentando balancear el comercio anual con China, de donde proviene la mayoría de sus bienes de consumo.  Previa a la cumbre de APEC, en mayo de 2017, el Primer Ministro vietnamita Nguyen Xuan Phuc visitó Washington, suscribiendo convenios de promoción comercial entre los dos estados.

En el foro de APEC la curiosidad se impuso, miles de vietnamitas salieron a la calle para mirar de cerca a Donald Trump, millones escucharon su discurso, su mensaje final decía “trabajemos para reforzar los vínculos de amistad y comercio entre todas las naciones… para promover nuestra seguridad y prosperidad. Hoy, ya no somos más enemigos, sino amigos. Trump garantizó apoyar a Vietnam en sus disputas con China por las aguas en el mar de China Meridional, pidiendo libertad de movimiento y navegación en el transporte marítimo.

Entre las resoluciones adoptadas se acordó seguir apoyando la globalización económica, la apertura de nuevos mercados, inversiones y servicios internacionales e incluso más trabajo para la gente (seguramente seguir impulsando la maquila en Vietnam), ya que los EEUU abandona definitivamente la manufacturación de sus productos en territorio chino debido a su particular guerra económica. Ahora, ya es común encontrar productos de conocidas marcas estadounidenses y europeas con la etiqueta “made in Vietnam” en reemplazo del “made in China”. La “clonación” de la industria armamentista y de todo tipo de manufacturas, así como los ciberataques para hurtar tecnología forman parte de la actual guerra económica China-EEUU.

Además, debemos tener en cuenta que en el Mar de la China Meridional (o Mar del Sur de China) existen vastas reservas energéticas, tema que se ha transformado en un asunto de seguridad para China como para la influencia estadounidense. 

La Casa Blanca interviene sutilmente saboteando toda iniciativa china, para ello ahora se vale de Vietnam. Ya para julio de 2012, la Asamblea Nacional de Vietnam aprobó una ley que demarca los límites marinos de la República que incluye las islas Spratly y ParacelsoWashington no solo apoya a Filipinas, también a Vietnam y otros estados en sus reivindicaciones marítimas anti-chinas en el Mar de China Meridional. Desde 2011 las fuerzas del US Army iniciaron una cooperación con Vietnam que incluye maniobras militares conjuntas y “pacíficas”; y van más allá, el Pentágono negocia secretamente su retorno a las bases abandonadas después de la guerra de Vietnam.

La influencia de los EEUU en Vietnam está volviéndose determinante desde que los vietnamitas se abrieron a la liberalización económica. Los Estados Unidos consiguieron finalmente lo que no pudieron sus bombas de napalm, el agente naranja y otros métodos de guerra no convencional sobre los vietnamitas, están conquistando Vietnam con los mercados económicos, “dar trabajo” es un gran recurso para doblegar y hacer olvidar la tragedia que aún está presente en los campos de la República Socialista, millones de mutilados y enfermos nacidos con distorsiones genéticas… es la realidad de la nueva invasión, está vez pacífica y “humanitaria” dando empleo barato a millares de pobres.


UNA ANÉCDOTA DURANTE LA GUERRA DE VIETNAM

Aquí recordaré una vieja anécdota de la guerra de Vietnam, corría el año 1973 (15 septiembre), el líder cubano Fidel Castro en una acción extremadamente peligrosa visitó la región central de Vietnam de Quang Tri (recién conquistada por el ejército del Vietnam del Norte y apoyado por las guerrillas del Viet-Cong), la historia es que una joven campesina (en ese entonces 17 años) cayó herida de muerte debido a la explosión de una mina estadounidense. Castro la auxilio, ayudó a detener la hemorragia, la llevó en su auto oficial hacia un hospital donde los médicos pudieron salvar su vida. La chica, Nguyen Thị Huong, consideró desde entonces a Fidel Castro como un segundo padre.







Parte de esta anécdota, curiosamente, algo que me ha venido rompiendo la cabeza, es que para el foro de la APEC (noviembre 2017) una anciana, de 72 años, según AsiaNews, Nguyen Thị Huong, días antes de la conferencia declaraba: “Ante todo, el pueblo vietnamita quiere desembarazarse de la dependencia política y económica que rige con China, con la esperanza de que el presidente Trump pueda intervenir para resolver las disputadas con Beijing en el Mar de la China meridional, ateniéndose al derecho internacional. En segundo lugar, esperamos que el jefe de Estado de los EEUU actúe para que los vietnamitas obtengan libertad, democracia y el reconocimiento de los derechos humanos. Hanói debe liberar de inmediato a todos los prisioneros de conciencia...” (1)  

Quién es esta persona? AsiaNews no lo dice. No sabemos si se trata de la misma joven a quien Fidel Castro salvara de la muerte hace más de cuatro decenios, o quizá una de las tantas miles de personas que tienen el mismo nombre?; o, bien pudiese tratarse de una política vietnamita. Personalmente no he podido descifrar este misterio, pero, en mi opinión me inclino por la hipótesis de que se trata de un homónimo, algo muy común en los países de la península de Indochina y la misma China. El apellido Nguyen es el más común de Vietnam, se calcula que el 40% de vietnamitas llevan ese apellido. Entre los más famosos tenemos al célebre General norvietnamita (durante la guerra) Vo Nguyen Giap; Nguyen Thi Kim (presidenta de la Asamblea Nacional); el ex presidente vietnamita Nguyen Minh Triet, el secretario general del partido comunista de Vietnam, Nguyen Phu Trong; los primer ministros Nguyen Tan Dung y Nguyen Xuan Phuc, etc, etc.

En fin, es probable que sea una coincidencia más. 

Para terminar esta primera entrega sobre Vietnam, como parte documental colgamos dos videos de hace medio siglo (los videos están asignados a marzo 1965 por el US National Archives) sobre la ‘Guerra de Vietnam’, las imágenes reflejan los pavorosos raids de la USAAF (United States Army Air Forces), en uno de los conflictos más largos en los que se ha involucrado los Estados Unidos, se aprecia en el material la utilización de bombas de fósforo y napalm sobre áreas rurales de Vietnam.



ANEXO

VIDEOS


                LOS VIDEOS CORRESPONDEN A LOS ARCHIVOS NACIONALES  DE LOS ESTADOS UNIDOS

APC CLIP 7-AIR STRIKE MISSIONS 8658, 8669 AND 8670, VIETNAM, 13 AND 14 MARCH 1965



APC CLIP 10-AIR STRIKE MISSION 7399 AND 8706, VIETNAM , 17 AND 15 MARCH 1965




Notas:

06 diciembre 2017

Descifrando la crisis chino-estadounidense (II)


© Flickr/ Official U.S. Navy Page



Ir a la primera parte


China en la mira del Pentágono

LA GEOPOLÍTICA DE OBAMA DEL «PIVOTE» CHINO


por F. William Engdahl


Nota del editor del blog

Este artículo fue redactado por F. William Engdahl en 2012. Es, como muchos de los artículos que publicamos, analogía en el presente. Los hechos de actualidad son los mismos de hace 10 años o más. El intervencionismo sigue su curso en el mundo, esas aventuras guerreristas disfrazadas de globalización económica no son procesos a corto plazo, sobrepasan generaciones, más el objetivo se mantiene imperturbable.

Es una guerra entre superpotencias. Una guerra de carácter económico que mata mucha gente, en cualquier momento puede desencadenarse un gran conflicto armado entre las grandes potencias en pugna por hacerse con el control del África, Medio Oriente y regiones del Asia. Es una guerra imperceptible para la mayoría, se desarrolla entre aliados de la OTAN, viejas potencias colonialistas europeas que pugnan en contra del poder financiero de la City de Londres y los Estados Unidos, todos luchan entre sí. Pero, también ha surgido otra competencia poderosa desde hace algunas décadas: CHINA, que se suma a esa guerra por la hegemonía de los mercados internacionales. No debemos olvidar tampoco a Rusia, que a su manera, también participa en esa disputa y algunas potencias del mundo islámico como Irán y la Arabia de los Saud. No debemos dejar por alto los intereses regionales y las guerras que fomenta el estado de Israel.

Eso lo hemos visto en una entrega anterior, ÁFRICA: APOCALIPSIS NOW. En esta entrega nos centraremos a la disputa directa entre China y los Estados Unidos, desde la perspectiva geo estratégica  y militar.

Buena lectura.

                                                                                                        t.a.



*****


El surgimiento de China como nueva potencia económica mundial con intereses propios llevó a la administración Obama a adoptar, en 2011, una nueva estrategia “de defensa” en la región del Pacífico. Desde ese momento, el Pentágono viene posicionando sus fuerzas alrededor de la nueva potencia asiática, complementando esto con la importante cooperación de Australia, un despliegue de instalaciones y medios de combate que le permitiría cortar las rutas comerciales por las que fluye hacia China el petróleo proveniente de África y del Medio Oriente. William Engdahl explica a fondo los detalles del viraje geopolítico estadounidense en el Pacífico, que puede dar lugar a un nuevo conflicto militar de gran envergadura en un futuro no muy lejano.



El ex presidente Obama y la ex primera ministro de Australia, Julia Gillard, en un encuentro con las tropas australianas y estadounidenses acantonadas en la base militar de Darwin, Australia, el 17 de noviembre de 2011.


Desde el colapso de la Unión Soviética y el fin nominal de la Guerra Fría hace unos 25 años, lejos de reducir el gigantesco gasto militar estadounidense, el Congreso de Estados Unidos y todos sus presidentes han expandido enormemente el gasto para nuevos sistemas de armamento. Han incrementado el número de bases militares permanentes en todo el mundo  (más de 860 bases militares de EEUU en más de 40 países) y ampliado la OTAN no solamente hacia países del antiguo Pacto de Varsovia en la periferia inmediata de Rusia, sino que también han expandido la presencia militar de la OTAN y Estados Unidos al interior de Asia, en los límites de China a través de su guerra en Afganistán y campañas relacionadas.



Parte I: el Pentágono apunta a China


Sobre la base de simples desembolsos de dólares para gasto militar, el presupuesto combinado del Pentágono, y dejando de lado los enormes presupuestos para agencias relacionadas con la defensa y seguridad nacional del gobierno de Estados Unidos, como el Departamento de Energía y el Tesoro y otras agencias, el Departamento de Defensa estadounidense gastó alrededor de US $739 mil millones en 2011 para sus requisitos militares. (Nota del editor del blog: Trump ha presentado su proyecto de  presupuesto federal para defensa en 2018 aumentando los gastos por la suma de US 54.000 millones, según fuentes de la Casa Blanca. Eso representa un incremento de 9% en el presupuesto militar estadounidense)

China oficialmente gastó apenas 10% en la inversión de EEUU en defensa, unos US $90 mil millones, o, si se incluyen algunas importaciones de armas relacionadas con defensa y otros costos, quizá US $111 mil millones al año. Incluso si las autoridades chinas no publican datos completos sobre tales áreas sensibles, es evidente que China gasta apenas una fracción de lo que gasta Estados Unidos y parte de una base tecnológica-militar bastante atrasada respecto a la estadounidense.

Hoy en día, debido a su dinámico crecimiento económico y a su determinación para proteger sus intereses nacionales, China se ha convertido con su mera existencia en la nueva “imagen del enemigo” del Pentágono, reemplazando ahora a la anterior “imagen del enemigo” del Islam utilizada después de septiembre de 2001 por la administración Bush-Cheney para justificar la búsqueda de poder mundial del Pentágono, o a la del comunismo soviético durante la Guerra Fría. La nueva postura militar de Estados Unidos contra China no tiene nada que ver con ninguna amenaza agresiva por parte del gran país asiático. El Pentágono ha decidido intensificar su agresiva postura militar hacia China solamente porque ésta se ha vuelto un sonoro polo independiente en la economía y geopolítica mundial. En el mundo globalizado de Washington sólo hay cabida para estados vasallos.


En la Doctrina Obama: China es la nueva «imagen del enemigo»

Después de casi dos décadas de descuidar sus intereses en Asia Oriental, en 2011, la administración Obama anunció que Estados Unidos realizaría “un giro estratégico” en su política exterior a fin de enfocar su atención política y militar a la región Asia-Pacífico, particularmente al sureste asiático, es decir, a China. El término “giro estratégico” es una página del libro de texto clásico del padre de la geopolítica británica, Sir Halford Mackinder, que habló varias veces de Rusia y posteriormente de China como “potencias pivote” cuya posición geográfica y geopolítica implicaba retos extraordinarios para los anglosajones, y después de 1945, para la hegemonía estadounidense.

Durante los meses finales de 2011, la administración Obama definió claramente una nueva doctrina pública de amenaza militar para la disponibilidad militar de Estados Unidos tras sus fracasos militares en Iraq y Afganistán. Durante un viaje presidencial a Lejano Oriente, mientras se encontraba en Australia, el presidente de Estados Unidos reveló lo que se define como la Doctrina Obama [1].

Obama dijo entonces a los australianos:

Con la mayoría del poder nuclear mundial y casi la mitad de la humanidad, Asia definirá en buena parte si el siglo venidero quedará marcado por el conflicto o la cooperación (…) Por lo tanto, como presidente he tomado una decisión deliberada y estratégica — como nación del Pacífico, Estados Unidos desempeñará un papel más amplio y a largo plazo en la conformación de esta región y su futuro (…) He instruido a mi equipo de seguridad nacional para hacer de nuestra presencia y misión en la región Asia-Pacífico una prioridad de alto nivel (…) Como planeamos y presupuestamos para el futuro, asignaremos los recursos necesarios para mantener nuestra fuerte presencia militar en esta región. Conservaremos nuestra capacidad extraordinaria para proyectar poder y disuadir amenazas a la paz. (…) Nuestros intereses duraderos en la región demandan nuestra presencia duradera en la región.
Estados Unidos es una potencia del Pacífico, y estamos aquí para quedarnos. De hecho, ya estamos modernizando la postura de defensa de Estados Unidos en la región Asia-Pacífico. Se desplegará más ampliamente — manteniendo nuestra fuerte presencia en Japón y la península de Corea, reforzando simultáneamente nuestra presencia en el sureste asiático. Nuestra postura será más flexible — con nuevas capacidades para garantizar que nuestras fuerzas puedan operar libremente. Creo que podemos abordar retos compartidos, tales como la proliferación y la seguridad marítima, incluyendo la cooperación en el mar del Sur de China. [2]

El eje de la visita de Obama fue el anuncio de que al menos 2,500 marines estadounidenses serán emplazados en Darwin, en el Territorio del Norte de Australia. Además, en una serie de significativos acuerdos paralelos, hubo pláticas con Washington para usar aviones estadounidenses no tripulados de vigilancia de largo alcance provenientes de las remotas Islas Cocos — un territorio australiano en el Océano Índico. Estados Unidos tendrá también acceso a un mayor uso de las bases de la Fuerza Aérea Australiana y más visitas de embarcaciones y submarinos al Océano Índico a través de una base naval a las afueras de Perth, en la costa occidental de Australia.

La base estadounidense de Cocos Island (en el círculo rojo) debe garantizar el control del Océano Índico.



El blanco del Pentágono es China

Para dejarles claras las cosas a los miembros europeos de la OTAN, en comentarios realizados en Washington en julio de 2012, Phillip Hammond, Secretario de Estado para la Defensa del Reino Unido declaró explícitamente que el nuevo rumbo de la defensa estadounidense hacia la región Asia-Pacífico apuntaba de lleno a China. Hammond dijo que, “la creciente importancia estratégica de la región Asia-Pacífico demanda que todos los países, pero sobre todo Estados Unidos, reflejen en su postura estratégica la emergencia de China como una potencia global. Lejos de preocuparse por la acometida hacia la región Asia-Pacífico, las potencias europeas de la OTAN deben darle la bienvenida al hecho de que Estados Unidos desea embarcarse en este nuevo reto estratégico en representación de la alianza.” [3]

Como con muchas de sus operaciones, el despliegue del Pentágono es mucho más profundo de lo que pudiese sugerir el número relativamente pequeño de 2,500 nuevos soldados estadounidenses.

En agosto de 2011 el Pentágono presentó su informe anual sobre el ejército chino. Se establece que China había cerrado brechas tecnológicas fundamentales. El Secretario Adjunto de Defensa para Asia Oriental, Michael Schiffer, dijo que el ritmo y alcance de las inversiones militares le habían “permitido a China luchar por capacidades que consideramos son potencialmente desestabilizadoras para los equilibrios militares regionales, incrementar el riesgo de malentendidos y errores de cálculo y puede contribuir a tensiones y preocupaciones “regionales” [4]. Citó la restauración por parte de China de un portaaviones de la era soviética y el desarrollo del avión furtivo chino de combate J20, como indicios de la nueva capacidad que demanda una respuesta militar más activa de Estados Unidos. Schiffer citó también las operaciones espaciales y cibernéticas de China, diciendo que estaba “desarrollando un programa multidimensional para mejorar sus capacidades para limitar o impedir el uso de activos espaciales por adversarios durante momentos de crisis o conflictos.” [5]

El avión de guerra chino Chengdu J-20, (interceptor Multipropósito 20) es de quinta generación, de la tecnología Stealth (indetectable por radar, avión invisible o avión stealth), desarrollado por la fábrica Chengdu Aircraft Industry Group para la Fuerza Aérea del Ejército Popular chino. Según The Jamestown Foundation, uno de los tanques pensantes de Washington, puede dejar obsoleto todo el sistema de defensa aérea instalado en la región. Aún más, el desarrollo de satélites espías, por parte de científicos chinos, operará como un radar cuántico capaz de rastrear y diferenciar, ante la más mínima indicación de luz, objetivos nocturnos como falsas señales y aviones reales, eso significaría que aviones furtivos enemigos con sus novedosos sistemas de absorción de ondas de radar no  tendrían utilidad con esta nueva tecnología, mucho menos las técnicas modernas de camuflaje electrónico útiles para ocultar tropas o vehículos blindados.




Parte II: la «Batalla Aire-Mar» del Pentágono


La estrategia del Pentágono para derrotar a China en una guerra venidera, estrategia cuyos detalles se han filtrado a la prensa estadounidense, es llamada la “Batalla Aire-Mar”. Esto hace un llamado a un agresivo ataque coordinado de Estados Unidos. Los submarinos y bombarderos furtivos estadounidenses destruirían los radares de vigilancia de largo alcance y sistemas de misiles de precisión de China en el interior del país. Esta “campaña cegadora” inicial sería seguida por un asalto aéreo y naval más amplio sobre China misma [6].

Crucial para la estrategia avanzada del Pentágono, cuyo despliegue ya ha comenzado discretamente, es la presencia naval y aérea del ejército de Estados Unidos en Japón, Taiwán, Filipinas, Vietnam y en todo el Mar del Sur de China y el Océano Índico. El despliegue naval y de tropas australianas tiene como objetivo acceder al estratégico Mar del Sur de China así como también al Océano Índico. El motivo estipulado es “proteger la libertad de navegación” en el estrecho de Malaca y en el Mar del Sur de China. En realidad se pretende cortar las rutas petroleras estratégicas de China en caso de un conflicto total.


Portaaviones estadounidense USS John C. Stennis navegando en el mar de Filipinas.


El objetivo de la Batalla Aire-Mar es ayudar a las fuerzas estadounidenses a resistir un asalto inicial chino y a contraatacar para destruir los sofisticados sistemas de radar y misiles chinos construidos para mantener a las embarcaciones estadounidenses alejadas de la costa china. [7]

El siguiente mapa refleja las diferentes reivindicaciones planteadas por varios países en el Mar de China meridional o Mar del Sur de China (South China Sea). Las líneas de colores representan las aspiraciones de los países. La posición China es la misma desde los años cuarenta a la que se oponen los países vecinos. Esa línea incluye las Islas Paracelso (en realidad es un pequeño Archipiélago que incluye la más conocida isla de Woody (donde hace pocos días los cazas de combate chinos han aterrizado en maniobras). Las Islas Spratly, son islotes rocosos controlados por varios países, incluso se han dado enfrentamientos militares. La tesis que se maneja es la “libre navegación y pesca” en la zona, existen dictámenes emitidos por la Corte Permanente de Arbitraje de la Haya (disputa con Filipinas) y otras reclamaciones, generalmente se acepta en el Derecho Internacional (organismos controlados por las potencias occidentales) sobre la carencia de legitimidad en las reclamaciones chinas. La posición china ha sido rechazar al organismo internacional porque no se reconoce los elementos históricos. Sin duda, la reivindicación china es ejercer soberanía plena en el mar de la China meridional y no internacional como es el statu quo vigente. La clave es que esa soberanía de China le permitiría controlar totalmente la navegación. Son algo más de sesenta conflictos abiertos con los estados vecinos e incluso con los Estados Unidos (disputas por unos islotes). Y como ya sabemos, los EEUU se autoproclaman defensores de la libre circulación por la zona. La mitad del tráfico comercial del mundo, gran parte del petróleo consumido por los países asiáticos pasan por el área disputada, son vitales para China y los EEUU. También es vital destacar que no solo China construye pistas de aterrizaje en las islas Spratly, también lo ha hecho Vietnam, Taiwan, Filipinas.









La 'Batalla Aire-Mar' EEUU vs China


La “China Blinding” Air Sea Attack Strategy concebida por el Pentágono para eliminar los radares chinos.


Además del destacamento de marines estadounidenses en el norte de Australia, Washington planea utilizar sus aviones no tripulados de vigilancia de largo alcance, provenientes de las remotas Islas Cocos —un territorio australiano en el estratégicamente vital Océano Indico. También tendrá acceso a las bases de la Fuerza Aérea Australiana y habrá más visitas de embarcaciones y submarinos al Océano Índico a través de la base naval a las afueras de Perth, en la costa occidental de Australia. [8]

El arquitecto de la estrategia anti-China del Pentágono de la batalla Aire-Mar es Andrew Marshall, el hombre que ha delineado la estrategia de guerra avanzada del Pentágono por más de 40 años y entre cuyos pupilos se cuentan Dick Cheney y Donald Rumsfeld [9]. Desde los años 1980, Marshall ha sido un promotor de una idea postulada primeramente, en 1982, por el mariscal Nikolai Ogarkov, el entonces jefe de los generales soviéticos, estrategia denominada RMA (por sus siglas en inglés ‘Revolution in Military Affairs’ – ‘Revolución en Asuntos Militares’). Marshall, actualmente con 91 años de edad, aún atiende su escritorio y evidentemente tiene mucha influencia dentro del Pentágono (Nota del editor del blog: se jubiló el 2 de enero de 2015)

La mejor definición de la RMA fue la que proporcionó el propio Marshall: “Una Revolución en Asuntos Militares es un reto de envergadura en la naturaleza de la guerra provocada por la aplicación innovadora de nuevas tecnologías que, combinadas con cambios dramáticos en la doctrina militar y con conceptos operacionales y organizacionales, fundamentalmente altera el carácter y conducta de las operaciones militares.” [10]

También fue Andrew Marshall quien convenció al Secretario de Defensa Donald Rumsfeld y a su sucesor Robert Gates para desplegar el Escudo de “defensa” antimisiles en Polonia, la República Checa, Turquía y Japón como estrategia para reducir cualquier amenaza nuclear potencial proveniente de Rusia y, en el caso de la defensa de misiles balísticos, cualquier amenaza nuclear potencial proveniente de China.



Parte III: la estrategia del «collar de perlas» del Pentágono



La “String of Pearls” Strategy, concebida por el Pentágono para bloquear el suministro de petróleo a China.


En enero de 2005, Andrew Marshall envió al Secretario de Defensa Donald Rumsfeld un informe interno clasificado titulado “Futuros de la energía en Asia.” El informe Marshall, que se filtró totalmente a un periódico de Washington, acuñó el término de la estrategia del “collar de perlas” para describir lo que llamó la creciente amenaza militar china a los “intereses estratégicos de EUA” (es decir Estados Unidos de América) en el espacio asiático. [11]

El informe interno del Pentágono afirmaba que “China está construyendo relaciones estratégicas a lo largo de las rutas marítimas desde Medio Oriente hasta el Mar del Sur de China de manera que sugieren un posicionamiento defensivo y ofensivo para proteger los intereses energéticos de China, pero también para atender vastos objetivos de seguridad.”



Andrew Marshall (1921- ). Nombrado director del Office of Net Assessment desde la creación misma, bajo la administración Nixon, en 1973, de esa dependencia del Departamento de Defensa, Andrew Marshall siguió en ese puesto hasta enero del 2015, año en que se jubiló por su avanzada edad.


En aquel informe de Andrew Marshall se utilizó por vez primera el término estrategia del “collar de perlas” de China. Es un término del Pentágono y no un término chino.

El informe afirmaba que China estaba adoptando una estrategia del “collar de perlas” de bases y vínculos diplomáticos desde el Medio Oriente hasta el sur de China, estrategia que incluye una nueva base naval en construcción en el puerto paquistaní de Gwadar. Aseguraba que “Pekín ha establecido puestos de escuchas electrónicas ilegales en Gwadar, en el extremo suroccidental del país, la parte más cercana al Golfo Pérsico. El puesto monitorea el tráfico de embarcaciones a través del estrecho de Ormuz y el Mar Arábigo.” [12]

El informe interno Marshall continuaba advirtiendo sobre otras “perlas” en la estrategia de rutas marítimas de China:

Bangladesh: China está fortaleciendo sus vínculos con el gobierno y construyendo instalaciones portuarias para contenedores en Chittagong. Los chinos están “buscando un acceso naval y comercial mucho más extenso” en Bangladesh.

Birmania: China ha desarrollado vínculos estrechos con el régimen militar en Rangún y ha convertido una nación que no se fiaba de China en un “satélite” de Pekín cercana al estrecho de Malaca, a través del cual pasa el 80% petróleo importado de China. China está construyendo bases navales en Birmania y tiene instalaciones de recolección de inteligencia electrónica en islas en la Bahía de Bengala y cerca del Estrecho de Malaca. Pekín también le suministra a Birmania “miles de millones de dólares en ayuda militar para apoyar una alianza militar de facto”, afirma el informe.

Camboya: China firmó un acuerdo militar en noviembre de 2003 para proporcionar entrenamiento y equipo. Camboya está ayudando a Pekín a construir vías férreas desde el sur de China hacia el mar.

Mar del Sur de China: Las actividades chinas en la región tienen que ver menos con reivindicaciones territoriales que con “la protección o denegación del tránsito de buques cisternas a través del Mar del Sur de China”, afirmaba el informe. China está construyendo sus fuerzas militares en la región para poder “proyectar poder aéreo y marino” desde el continente y la isla Hainan. China mejoró recientemente una pista de aterrizaje militar en la isla Woody incrementó su presencia mediante plataformas de perforación petrolera y buques oceanográficos.


El proyecto chino para la construcción de un canal marítimo a través del istmo de Kra, en Tailandia.


Tailandia: China está considerando financiar la construcción de un canal de US $20 mil millones a través del istmo de Kra, lo cual permitiría a los barcos desviarse del Estrecho de Malaca. El proyecto del canal otorgaría a China instalaciones portuarias, almacenes y otra infraestructura en Tailandia con el objetivo de reforzar la influencia china en la región, afirmaba el informe. El Comando Sur del ejército de Estados Unidos produjo, a finales de los años 1990, un informe clasificado similar que advertía que China pretendía utilizar instalaciones portuarias comerciales en todo el mundo para controlar “cuellos de botella” estratégicos. [13]


Romper el Collar de perlas

Desde ese informe de 2005, las acciones del Pentágono y de Estados Unidos han tenido como objetivo contrarrestar los intentos de China o defender su seguridad energética mediante ese “Collar de perlas”. Las intervenciones de Estados Unidos, desde 2007, en Birmania/Myanmar ha tenido dos fases.

La primera fue la llamada “Revolución azafrán”, una desestabilización apoyada en 2007 por el Departamento de Estado y la CIA para llamar la atención internacional sobre las prácticas de derechos humanos de la dictadura militar de Myanmar. El objetivo era reforzar el aislamiento internacional de ese país, estratégicamente ubicado, de todas las relaciones económicas, además de China. Los antecedentes de las acciones de Estados Unidos eran la construcción por China de oleoductos y gasoductos provenientes de Kunming, en la suroccidental provincia china de Yunnan, a través de la vieja Carretera de Birmania a través de Myanmar hacia la Bahía de Bengala desde la India y Bangladesh, al norte del Océano Índico. (Nota del editor del blog: A fines septiembre de 2017 EEUU con sus aliados de la Organización para la Cooperación Islámica (OIC) reunen al Consejo de Seguridad  de las Naciones Unidas, se acusó de “genocidio” al gobierno de coalición de Myanmar, eso justifica una guerra con o sin apoyo de la ONU. El budismo es el “malo” con la minoría musulmana de los rohingyas. Bien, existe la organización armada de los rohingyas, el Movimiento por la Fe o Ejército de Salvación Rohingya de Arakan (entrenado por los británicos en Arabia Saudita y Bangladesh, con unos 5. 000 combatientes). El pasado agosto, los servicios de inteligencia saudíes y de EEUU utilizaron al Ejército de Salvación Rohingya para atacar cuarteles del ejército y policía. Las tropas birmanas realizaron una operación antiterrorista contra los yihadistas que terminó con la huida de algunos cientos de familiares de los yihadistas hacia Bangladesh. El presidente turco, Erdogan, “alerta” al mundo musulmán con “el genocidio contra los rohingyas” e incitando a salvar a los rohingyas… apoyando a su Ejército de Salvación… Según Thierry Meyssan, los yihadistas nunca defendieron a los rohingyas, al contrario, hicieron fracasar toda negociación, mejorar sus condiciones de vida y discriminación. “Según los rohingyas, los soldados del ejército birmano estaban quemando sus aldeas, pero según el ejército birmano eran los yihadistas quienes cometían esos hechos. Poco a poco, todos los rohingyas del norte de la región de Arakan se marchaban para buscar refugio en Bangladesh, cosa que curiosamente no hicieron los rohingyas que viven en el sur de la misma región”. El mundo musulmán recurrió a la campaña de apoyo con material fotográfico de un supuesto asesinato de musulmanes por los monjes budistas en Birmania. En realidad muchas de las fotografías son antiguas instantáneas de una ceremonia fúnebre con víctimas de un terremoto en China. Ninguna de las fotos fue tomada en Birmania, la falsedad ha sido desenmascarada. Solo Bangladesh se percató del papel de los yihadistas y garantizaron su apoyo a Myanmar contra los terroristas. Bangladesh es consciente que Arabia Saudí protege, asigna fondos y maneja  el Ejército de Salvación Rohingya de Arakan.  Mayor información en el artículo publicado en este blog:  El islam político contra China )

Forzar a los líderes militares de Birmania a una mayor dependencia respecto a China fue uno de los factores que provocaron la decisión de los militares de Myanmar de abrirse económicamente a Occidente. Declararon que el recrudecimiento de las sanciones económicas de Estados Unidos había dañado enormemente al país y el presidente Thein Sein realizó su mayor apertura de liberalización, así como también le otorgó la libertad a la disidente Aung San Suu Kyi, apoyada por Estados Unidos, para que pueda contender por un cargo de elección popular por su partido; a cambio, recibió promesas de la Secretaria de Estado, Hillary Clinton, de inversiones estadounidenses en el país y el posible levantamiento de las sanciones económicas. [14]

Las empresas estadounidenses que se relacionan con Birmania son seleccionadas cuidadosamente en Washington para introducir las más destructivas reformas de “libre mercado” que llevarán la inestabilidad a Myanmar. Estados Unidos no permitirá inversiones en entidades que sean propiedad de las Fuerzas Armadas de Myanmar o de su Ministerio de Defensa. También podrá imponer sanciones a “aquellos que socaven el proceso de reforma, involucrados en abusos a los derechos humanos que hayan contribuido a conflictos étnicos o participado en intercambios militares con Corea del Norte.” Estados Unidos impedirá que empresas o personas establezcan transacciones con todo “ciudadano o empresa designado(s) especialmente” que controlen — permitiéndole a Washington, por ejemplo, detener la canalización de recursos económicos a grupos que “interrumpan el proceso de reforma”. Es el clásico planteamiento de “la zanahoria y el garrote”, donde la zanahoria está representada por fabulosas riquezas si Birmania abre su economía a las empresas estadounidenses y castiga a quienes intentan resistirse a la absorción de los principales activos del país. El petróleo y el gas, vitales para China, serán un objetivo especial de la intervención estadounidense. Las empresas y ciudadanos estadounidenses podrán invertir en empresas de petróleo y gas propiedad del estado (Myanma Oil and Gas Enterprise). [15]

Obama también creó una nueva fuerza para que el gobierno imponga “sanciones de bloqueo” a cualquier persona que amenace la paz en Myanmar. Las empresas con más de US $500,000 inversión en el país deberán presentar un informe anual al Departamento de Estado, con detalles sobre derechos laborales, adquisición de tierras, y pagos superiores a US $10,000 a entidades gubernamentales, incluyendo empresas estatales de Myanmar. Las empresas y ciudadanos estadounidenses podrán invertir en la empresa Myanma Oil and Gas Enterprise, de propiedad estatal, pero los inversores deberán informarle al Departamento de Estado en el término de 60 días.

También, las ONGs estadounidenses de “derechos humanos”, muchas de ellas asociadas estrechamente con los planteamientos geopolíticos del Departamento de Estado, incluyendo a Freedom House, Human Rights Watch, Institute for Asian Democracy (Instituto para la Democracia en Asia), la Open Society Foundation, Physicians for Human Rights (Médicos por los derechos humanos), U.S. Campaign for Burma (Campaña de EEUU por Birmania), United to End Genocide (Unidos para terminar el genocidio)—  operan en Myanmar de acuerdo con una decisión de la Secretaria de Estado desde abril de 2012. [16]

Tailandia, otra clave en la estrategia defensiva del Collar de perlas de China, también ha sido sometida a una intense desestabilización en estos años. Ahora con la hermana de un corrupto ex primer ministro en el poder, las relaciones EEUU-Tailandia ha mejorado significativamente.

Después de choques sangrientos, el multimillonario apoyado por Estados Unidos, el ex primer ministro tailandés Thaksin Shinawatra, consiguió imponer a su hermana, Yingluck Shinawatra como primera ministra, y según se informa, sigue moviendo los hilos desde el extranjero. El propio Thaksin disfruta de una cómoda estadía en Estados Unidos al momento de escribirse este artículo (verano de 2012).

Las relaciones de Estados Unidos con la hermana de Thaksin, Yingluck Shinawatra, están encaminadas a satisfacer plenamente el “giro estratégico” de Obama para enfocarse en la “amenaza china”. En junio de 2012, el General Martin E. Dempsey, Jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, declaró a su regreso de una visita a Tailandia, Filipinas y Singapur: “Queremos asociarnos con naciones y tener una presencia alternada que nos permita construir capacidades comunes para intereses comunes.” Éstas son precisamente las cuentas principales en lo que el Pentágono define como el Collar de Perlas.

El Pentágono está negociando discretamente regresar a las bases abandonadas después de la guerra de Vietnam. Está negociando con el gobierno tailandés para crear un nuevo centro de “ayuda para desastres” en el campo de aviación de la Armada Real Tailandesa en U-Tapao, a 144 km al sur de Bangkok.

El ejército estadounidense construyó la pista de 3 km de largo, una de las más largas de Asia, en los años 1960 para servir de base principal de escala y reabastecimiento de combustible durante la guerra de Vietnam.

El Pentágono también está trabajando para garantizar más derechos a las visitas de la marina de guerra estadounidense a puertos tailandeses a fin de coordinar vuelos de vigilancia para monitorear rutas comerciales y desplazamientos militares. Y pronto tendrá a Singapur como base para cuatro de sus más recientes buques de guerra — buques de combate litoral — y los alternará periódicamente a Tailandia y a otros países del sureste asiático. La Armada de EEUU pretende opciones para realizar misiones de vuelos de vigilancia ordenados desde Tailandia. [17]

Además, el ex subsecretario de Defensa Ashton Carter visitó Tailandia en julio de 2012 y el gobierno tailandés invitó al secretario de Defensa Leon Panetta, quien se reunió con el ministro tailandés de Defensa en una conferencia en Singapur en junio de 2012 [18]. En 2014, la marina de guerra estadounidense tuvo agendado comenzar el despliegue de una nueva aeronave antisubmarinos y de reconocimiento P-8A Poseidon en el Pacífico, reemplazando a los aviones de vigilancia P-3C Orion. También preparó el despliegue de nuevos aviones no tripulados de vigilancia de gran altura en la región Asia-Pacífico en esos tiempos. [19]



Parte IV: Defensa India-EEUU «Política de mirar hacia el este»



El ex secretario estadounidense de Defensa, Leon Panetta, con su interlocutor indio A. K. Antony, en Nueva Delhi, el 6 de junio de 2012.


El ex Secretario de Defensa, Leon Panetta, estuvo en la India en junio de 2012. Allí proclamó que la cooperación en materia de defensa con la India es el eje de la estrategia estadounidense de seguridad en Asia. Se comprometió a ayudar a desarrollar las capacidades militares de la India y a colaborar en la producción conjunta de “artículos” de defensa de alta tecnología. Panetta fue el quinto secretario del gabinete de Obama en visitar la India ese año. El mensaje que todos llevaron es que, para Estados Unidos, la India será la relación más importante del siglo XXI. La razón es el surgimiento de China. [20]

Hace varios años, durante la administración Bush, Washington realizó un paso de envergadura al asegurar a la India como aliado militar de Estados Unidos frente a la creciente presencia china en Asia. La India lo define como la “Política de mirar hacia el este”. En realidad, a pesar de todas las afirmaciones sobre lo contrario, es una política militar de “mirar hacia China”.

En comentarios realizados en agosto de 2012, el subsecretario de Defensa Ashton Carter declaró, “la India es también una parte fundamental de nuestro reequilibrio en la región Asia-Pacífico, y, creemos, para más seguridad y prosperidad en el siglo XXI. Las relaciones EEUU-India tienen un alcance mundial, como al alcance influencia de ambos países.” [21]. En 2011, el ejército estadounidense realizó más de 50 actividades militares significativas con la India.

Carter continuó haciendo observaciones después de un viaje a Nueva Delhi, “Nuestros intereses de seguridad convergen: en seguridad marítima, en toda la región del Océano Índico; en Afganistán, donde la India ha realizado muchísimo por el desarrollo económico y las fuerzas de seguridad afganas; y en temas regionales más amplios, donde compartimos intereses a largo plazo. Estuve en la India a solicitud del secretario Panetta y con una delegación de alto nivel de expertos técnicos y de política de Estados Unidos.” [22]


Océano Índico



La estrategia del “Collar de perlas” del Pentágono contra China no tiene hermosas perlas, sino una soga de verdugo alrededor de China, diseñada para aislar completamente a China de su acceso a materias primas vitales, muy particularmente del petróleo proveniente del Golfo Pérsico y de África.

El ex consejero del Pentágono, Robert D. Kaplan, que ahora trabaja con Stratfor, ha observado que el Océano Índico se ha vuelto un “centro de gravedad estratégico” mundial y que quien controle ese centro, controla Eurasia, incluyendo a China. Ese océano es un corredor marítimo vital para flujos de energía y comercio entre los países de Medio y Lejano Oriente. Más estratégicamente, es el corazón de un eje económico sur-sur en desarrollo entre China, África y América Latina.

Desde 1997, el comercio entre China y África se ha incrementado en más de 20 veces y el comercio con América Latina, incluyendo a Brasil, se ha incrementado en 14 veces en apenas 10 años. De continuar esa dinámica, puede acabar eclipsando en menos de una década la importancia económica de la Unión Europea, así como también la decreciente economía industrial de Norteamérica, algo que los grupos de poder de Washington y Wall Street están determinados a impedir a toda costa.

Tratando de eludir el arco islámico, que se extiende desde Somalia hasta Indonesia pasando por los países del Golfo y de Asia Central, la región que rodea el Océano Índico se ha vuelto definitivamente el centro de gravedad estratégico del mundo. [23]

Ningún bloque económico rival puede permitirse desafiar la hegemonía estadounidense. El ex consejero geopolítico de Obama, Zbigniew Brzezinski (recientemente fallecido), un estudiante de la geopolítica de Mackinder y aún hoy junto con Alfred Heinz (alias Henry Kissinger) una de las personas más influyentes de la élite política de Estados Unidos, sintetizó la posición vista desde Washington en su libro de 1997, “El gran tablero de ajedrez: La superioridad estadounidense y sus imperativos geoestratégicos” (The Grand Chessboard: American Primacy and It’s Geostrategic Imperatives):

Es imperativo que no surja ningún contendiente euroasiático capaz de dominar Eurasia y, por lo tanto, de desafiar también a Estados Unidos. La formulación de una geoestrategia euroasiática global e integral es, por lo tanto, el propósito de este libro. [24]

Para Estados Unidos, el premio geopolítico más importante es Eurasia… La superioridad mundial de Estados Unidos depende directamente de cuánto y cómo se mantenga efectivamente su preponderancia sobre el continente euroasiático. [25]

En ese contexto, resulta esencial cómo ‘administra’ Estados Unidos a Eurasia. Se trata del más grande del mundo y es axial geopolíticamente. La potencia que domine a Eurasia controlará dos terceras partes de las regiones más avanzadas y económicamente más productivas del mundo. Un vistazo al mapa sugiere también que el control sobre Eurasia casi supondría también la subordinación automática de África, volviendo al hemisferio occidental y a Oceanía geopolíticamente periféricos con respecto al continente central del mundo. Aproximadamente el 75% de la población mundial vive en Eurasia, la mayor parte de la riqueza física mundial también se encuentra allí y, tanto en sus empresas como debajo de su suelo. Eurasia representa el 60% del PIB mundial y aproximadamente tres cuartas partes de los recursos energéticos conocidos a nivel mundial. [26]

El Océano Índico está coronado por lo que algunos llaman un arco islámico de países que van de África Oriental a Indonesia incluyendo a los países del Golfo Pérsico y del Asia Central. El surgimiento de China y de otras potencias asiáticas más pequeñas en las pasadas dos décadas ha desafiado la hegemonía de Estados Unidos en el Océano Índico, por vez primera desde el inicio de la Guerra Fría. Especialmente en los años recientes, a medida que la influencia estadounidense ha declinado vertiginosamente y que la de China ha aumentado espectacularmente, el Pentágono ha comenzado a rediseñar su presencia estratégica en el Océano Índico. El “viraje asiático” de Obama se centra en asumir un control decisivo del Pentágono sobre las rutas marítimas del Océano Índico y las aguas del Mar del Sur de China. La base militar de Estados Unidos en Okinawa, Japón, se está remozando como un centro esencial para proyectar al ejército estadounidense hacia China. Para 2010 había más de 35,000 militares del ejército estadounidense destacados en Japón, además de 5,500 civiles estadounidenses empleados allí por el Departamento de Defensa de Estados Unidos. La Séptima Flota de Estados Unidos tiene base en Yokosuka. La 3ª Fuerza Expedicionaria Marina en Okinawa. 130 aviones de combate de la US Air Force están destacados en la base aérea de Misawa y en la base aérea de Kadena.

El gobierno japonés comenzó en 2011 un programa de armamento diseñado para contrarrestar lo que se interpreta como la creciente amenaza china. El comando japonés ha instado a sus líderes a solicitar a Estados Unidos la venta de jets de combate F-22A Raptor, cuya venta se prohíbe actualmente por la legislación estadounidense. Los ejércitos surcoreano y estadounidense han ampliado su alianza estratégica y más de 45,000 soldados estadounidenses han sido destacados ahora en Corea del Sur. Los surcoreanos y estadounidenses afirman que ello se debe a la modernización del ejército de Corea del Norte. China y Corea del Norte denuncian que se trata de una medida innecesariamente provocativa. [27]

Pretextando su guerra contra el terrorismo, Estados Unidos ha desarrollado acuerdos militares de envergadura con Filipinas y con el ejército de Indonesia.


                                 Situación estratégica de la base militar de Diego Garcia.


La base militar de la isla Diego García es el eje de control estadounidense en el Océano Índico. En 1971 el ejército de Estados Unidos expulsó a los pobladores de Diego García para construir una vasta instalación militar y lanzar posteriormente misiones contra Iraq y Afganistán.

China tiene dos talones de Aquilesel estrecho de Ormuz en la entrada de Golfo Pérsico y el estrecho de Malaca cerca de Singapur. Aproximadamente un 20% del petróleo de China pasa por el estrecho de Ormuz. Y alrededor del 80% del petróleo chino pasa por el estrecho de Malaca, al igual que un comercio de carga relevante.

Para impedir que China emerja exitosamente como un competidor económico de peso a nivel mundial para Estados Unidos, Washington lanzó la llamada Primavera Árabe a finales de 2010. Aunque las aspiraciones democráticas y libertarias de millones de ciudadanos árabes en Túnez, Libia, Egipto y algunos países más es auténtica, estos fueron utilizados en realidad como carne de cañón involuntaria para desatar una estrategia estadounidense de caos, guerras y conflictos intra-islámicos en todo el mundo islámico, rico en petróleo, desde Libia, en el norte de África, hasta Siria y, en último término, Irán, en el Medio Oriente. [28]

La estrategia estadounidense en los países del arco islámico asentados en el Océano Índico es, como lo definió el analista estratégico Mohamed Hassan:

Estados Unidos pretende controlar estos recursos para evitar que lleguen a China. Esta guerra era un objetivo principal de las guerras en Iraq y Afganistán, pero estas se han convertido en fracasos. Estados Unidos destruyó estos países para imponer gobiernos dóciles, pero ha fracasado. ¡La cereza sobre el pastel son los nuevos vínculos entre los gobiernos iraquí y afgano con China! Por lo tanto, Pekín no ha necesitado gastar miles de millones de dólares en una guerra ilegal para influir en el oro negro de Iraq: las empresas chinas simplemente compraron concesiones petroleras en subasta con total legalidad.
 La estrategia de Estados Unidos ha fracasado de cabo a rabo. Sin embargo, aún hay una opción abierta para EEUU: mantener el caos para evitar que estos países logren estabilidad en beneficio de China. Esto implica continuar la guerra en Iraq y Afganistán y extenderla a países como Irán, Yemen o Somalia. [29]



Parte V: Mar del Sur de China

La República Popular China, así como Taipei, Vietnam, Filipinas, Malasia y Brunei, reclaman la posesión total o parcial de las aguas de la región, potencialmente ricas en petróleo y minerales y de gran valor estratégico como vías marítimas comerciales.


La culminación de la soga de verdugo del llamado “Collar de perlas” del Pentágono alrededor de China como medio de aislarla de la energía vital y de otras importaciones en caso de guerra, se centraba en 2012 en la creciente manipulación de los acontecimientos en el Mar del Sur de China. El Ministerio de Recursos Geológicos y Minería de la República Popular China calculaba que el Mar del Sur de China puede contener 18 mil millones de toneladas de petróleo crudo (en comparación con los 13 mil millones de toneladas de Kuwait). El cálculo más optimista sugería que los recursos petroleros potenciales (reservas no probadas) de las islas Spratly y Paracelso, en el Mar del Sur de China, podrían elevarse a 105 mil millones de barriles de petróleo, y que el total del Mar del Sur de China podría llegar a los 213 mil millones de barriles. [30]

Sorprendentemente, la existencia en la zona de tan vastas reservas de energía no se ha vuelto un tema de seguridad energética fundamental para China. Washington ha implementado una intervención calculada en los años recientes para sabotear los intereses chinos, utilizando especialmente a Vietnam como cuña contra la exploración petrolera china. En julio de 2012, la Asamblea Nacional de Vietnam aprobó una ley que demarcaba los límites marinos vietnamitas incluyendo a las islas Spratly y Paracelso. La influencia estadounidense en Vietnam se ha vuelto decisiva desde que el país se abrió a la liberalización económica. En 2011 el ejército de Estados Unidos comenzó la cooperación con Vietnam, incluyendo ejercicios militares “pacíficos” conjuntos. Washington ha apoyado tanto a Filipinas como a Vietnam en sus reivindicaciones territoriales sobre territorios reivindicados por China en el Mar del Sur de China, fomentando que los mencionados países pequeños no busquen una solución diplomática. [31]

En 2010, las grandes empresas petroleras de Estados Unidos y del Reino Unido ingresaron a la oferta para la exploración en el Mar del Sur de China. La oferta de Chevron y BP se sumó a la presencia en la región de la Anadarko Petroleum Corporation, con sede en Estados Unidos. Esa transacción es esencial para proporcionar a Washington el pretexto de la “defensa de los intereses petroleros estadounidenses” en el área. [32]



Balikatan es el nombre de las maniobras anuales conjuntas filipino-estadounidenses. Se lleva a cabo cada año desde que Filipinas y EEUU suscribiero el acuerdo de mutua defensa en 1951. (foto: Agencia EFE)


En abril de 2012, el buque de guerra filipino Gregorio del Pilar estuvo involucrado en un altercado con dos barcos de vigilancia chinos en el Arrecife de Scarborough, un área reivindicada por ambas naciones. La marina de guerra de Filipinas incluso pretendió arrestar a pescadores chinos que supuestamente estaban capturando especies marinas en el área protegida por el gobierno, pero embarcaciones patrulleras lo impidieron. El 14 de abril de 2012, Estados Unidos y Filipinas realizaron sus ejercicios anuales en Palawan, Filipinas. El 7 de mayo de 2012, el viceministro chino de Relaciones Exteriores Fu Ying convocó a una reunión con Alex Chua, encargado de negocios de la embajada filipina en China, para hacerle un grave reclamo sobre el incidente en el Arrecife de Scarborough. (Nota del editor del blog: Los ejércitos de Filipinas y Estados Unidos iniciaron el 8 de mayo de 2017 sus maniobras anuales, aunque en esta ocasión fue algo más reducida en tropas, al parecer la prioridad fue operaciones antiterroristas y de respuesta a desastres naturales, la primera con Rodrigo Duterte como presidente filipino).

Desde Corea del Sur hasta Filipinas y Vietnam, el Pentágono y el Departamento de Estado impulsan la lucha por los derechos sobre el Mar del Sur de China para introducir furtivamente la presencia militar estadounidense en la zona a fin de “defender” los intereses vietnamitas, japoneses, coreanos o filipinos. La soga de verdugo militar alrededor de China se va tensando poco a poco.

Aunque el acceso de China a vastos recursos petroleros y gasíferos marítimos está siendo restringido, Washington estaba tentando activamente y estimulando a China para que esta explote masivamente las vetas de gas dentro de su territorio. No por buena voluntad de Estados Unidos hacia China. De hecho, se trata de otra arma principal en la destrucción de China: la guerra ambiental.



F. William Engdahl
Traducido por: Yaotl Àltan

Ver también:  Análisis del investigador italiano Giulietto Chiesa:
«Guerra y Mentira» el control político y militar de nuestras sociedades  Especialmente el capítulo 3: «El enemigo chino» escrito ya en marzo del 2002. 

NOTAS:

[1] President Barack Obama, Remarks By President Obama to the Australian Parliament, 17 de noviembre de 2011. Ver en http://www.whitehouse.gov/the-press....
[2] Ibid.
[3] Otto Kreisher, UK Defense Chief to NATO: Pull Your Weight in Europe While US Handles China, 22 de julio de 2012 Ver http://defense.aol.com/2012/07/19/u... .
[4] BBC, China military ‘closing key gaps’, says Pentagon, 25 de gostos de 2011. Ver en http://www.bbc.co.uk/news/world-asi... .
[5] Ibid.
[6] Greg Jaffe , “US Model for a Future War Fans Tensions with China and inside Pentagon”, Washington Post, 2 de agosto de 2012. Ver en http://www.turkishweekly.net/news/1....
[7] Ibid.
[8] Matt Siegel, “As Part of Pact, U.S. Marines Arrive in Australia, in China’s Strategic Backyard”, The New York Times, 4 de abril de 2012. Ver en http://www.nytimes.com/2012/04/05/w....
[9] Greg Jaffe, op. cit.
[10] F. William Engdahl, Full Spectrum Dominance: Totallitarian democracy in the New World Order, Wiesbaden, 2009, edition.engdahl, p. 190.
[11] The Washington Times, “China Builds up Strategic Sea Lanes”, 17 de enero de 2005. Ver en http://www.washingtontimes.com/news...
[12] Ibid.
[13] Ibid.
[14] “An Opening in Burma: The regime’s tentative liberalization is worth testing for sincerity”, Wall Street Journal, 22 de noviembre de 2011. Ver en http://online.wsj.com/article/SB100...
[15] Radio Free Asia, “US to Invest in Burma’s Oil”, 7 de noviembre de 2011. Ver en http://www.rfa.org/english/news/bur...
[16] Shaun Tandon, “US eases Myanmar restrictions for NGOs”, AFP, 17 de abril de 2012. Ver en http://www.google.com/hostednews/af...
[17] Craig Whitlock, “U.S. eyes return to some Southeast Asia military bases”, Washington Post, 23 de junio de 2012. Ver en http://www.washingtonpost.com/world...
[18] Ibid.
[19] Ibid.
[20] Premvir Das, “Taking US-India defence links to the next level”, 18 de junio de 2012. Ver en http://www.rediff.com/news/slide-sh...
[21] Zeenews, “US-India ties are global in scope: Pentagon”, Au2 de agosto de 2012. Ver en http://zeenews.india.com/news/world...
[22] Ibid.
[23] Gregoire Lalieu, Michael Collon, “Is the Fate of the World Being Decided Today in the Indian Ocean?”, 3 de noviembre de 2010. Ver en http://www.michelcollon.info/Is-the...
[24] Zbigniew Brzezinski, The Grand Chessboard: American Primacy And It’s Geostrategic Imperatives, 1997, Basic Books, p. xiv.
[25] Ibid., p. 30.
[26] Ibid., p. 31.
[27] Cas Group, “Background on the South China Sea Crisis”. Ver en http://casgroup.fiu.edu/pages/docs/...
[28] Gregoire Lalieu,, et al, op. cit.
[29] Ibid.
[30] GlobalSecurity.org, “South China Sea Oil and Natural Gas”. Ver en http://www.globalsecurity.org/milit...
[31] AFP, “US, Vietnam Start Military Relationship”, 1º de agosto de 2011. Ver en http://www.defensenews.com/article/...

[32] Zacks Equity Research, “Oil Majors Eye South China Sea”, 24 de junio de 2010. Ver en www.zacks.com/stock/news/360...