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11 junio 2024

La Corte Penal Internacional y su inaceptable teoría del buenismo



 

Introducción por el editor del blog


Partamos por identificar al fiscal jefe de la Corte Penal Internacional (CPI), Karim Asad Ahmad Khan (abogado británico, nacido en Edimburgo - Escocia), especializado en derecho penal internacional y su aplicación para los derechos humanos. Khan acusa no solo a Israel de cometer crímenes de guerra; también señala a Palestina por librar una guerra contra Israel usando tácticas terroristas. No queremos debatir esto, porque no hay comparación entre las acciones del estado israelí que emanan de los órganos de gobierno y la resistencia armada palestina ante la ocupación. Evidentemente, los crímenes de Israel son cuantitativa y cualitativamente mucho peores que los del movimiento Hamás.


Karim Khan y la fiscalía de la Corte Penal Internacional (CPI) en La Haya solicita órdenes de arresto en "un conflicto armado internacional entre Israel y Palestina, y un conflicto armado no internacional entre Israel y Hamas que corre en paralelo". Hay que acotar que conforme el Derecho Internacional, la lucha armada de Palestina legítimamente se encuadra en la resistencia armada ante una potencia con fuerzas de ocupación. Los palestinos -de cualquier facción- tienen derecho a defenderse, incuestionable; y esa ha sido la característica de todo legítimo movimiento de liberación nacional en el mundo.

¿A quién solicita las ordenes de arresto? La solicitud de órdenes de arresto debe ser evaluado por tres jueces en una sala de cuestiones preliminares de la CPI, quienes emitirán las respectivas medidas cautelares (órdenes de arresto), sería inverosímil, un escándalo si no lo hicieran.


Benjamin Netanyahu, retratado como criminal de guerra en un cartel de origen británico que circulaba en 2014 (rs21.org.uk)


El fiscal Khan acusa al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu y al ministro de Defensa, Yoav Galant, de un conjunto de crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra: inanición de civiles como método de guerra, causar deliberadamente grandes sufrimientos o lesiones graves, trato cruel, homicidio intencionado, dirigir intencionadamente ataques contra una población civil, exterminio y/o asesinato, persecución, etc., entre otros actos inhumanos. 


Pregunta: ¿Por qué no se acusa a todo el Gabinete de Guerra, además, de políticos, militares y colonos que abiertamente incitan al genocidio? Los crímenes que Israel perpetra están establecidos en la Convención contra el Genocidio, aunque Khan se ha negado acusar de genocidio, estamos ante un inequívoco caso de genocidio.


La acusación no queda allí. Acusa a los altos dirigentes de Hamás Yahya Sinwar, Mohammed Al-Masri (alias Deif) e Ismail Haniyeh de crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra: exterminio, asesinato, toma de rehenes, violencia sexual (incluida la violación), tortura, tratos crueles, ultrajes a la dignidad personal y otros actos inhumanos. Las acciones violentas de Hamás (al parecer permitidas por Israel) tiene algunos indicios criminales peculiares que ameritan un proceso como es la toma de rehenes o la presunta violencia sexual (no comprobada). Es un hecho que Hamás cometió crímenes en el marco de su legítima lucha por la liberación, lo cual no significa que perdió legitimidad ante el Derecho Internacional y, en un marco contrario, la guerra de Israel es un crimen en todo sentido.

En el mundo real, esta acción jurídica para el caso Israel no será más que un recordatorio político, ¿contradictorio?. Lo explico, "legalmente", la CPI (Estatuto de Roma 1998), es el único tribunal internacional facultado para perseguir personas por delitos de genocidio, crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad. La Corte Internacional de Justicia (CIJ), es decir, otro órgano de las Naciones Unidas, tiene potestad por crímenes similares, pero cuando la acusación se dirige a los Estados y no a individuos en particular. Israel está sujeto ya a un proceso ante la CIJ e Israel se niega a cumplir el último fallo de la CIJ, el asedio a Rafah debe terminar inmediatamente.




Ciertamente, lo único que trascenderá a nivel mundial es que la perpetua inmunidad de la que gozaba Israel ha llegado a su fin, o al menos ha sufrido resquebrajos. Sin embargo, el Policía Mundial -Estados Unidos- que actúa según sus intereses geopolíticos, para este caso particular (defensa de Israel) ha rechazado el concepto del derecho internacional; el presidente de la Cámara de Representantes de EEUU, Mike Johnson, ha señalado: "No ponemos a ningún organismo internacional por encima de nuestra soberanía" (lo que implica que Israel es parte de su soberanía). Se comprende que la definición misma del Derecho Internacional establece su supremacía sobre la soberanía nacional. A lo largo de los años, muchos han expresado que el Derecho Internacional no existe (según las circunstancias del momento), así que oficialmente el promotor del derecho internacional y de la ONU -Estados Unidos de América- rechaza el concepto mismo de derecho internacional.

Las órdenes de arresto contra los israelíes no se efectivizarán (aunque se emitan), la CPI carece de fuerza policial para hacer cumplir sus resoluciones (detener a los sospechosos); solo puede confiarse en la voluntad de los 124 estados que firmaron el Estatuto de Roma. ¿Quién se atreverá a poner el cascabel al gato israelí...?, para los "gatos" palestinos habrá voluntarios. 

El historiador alemán y experto en política internacional, Tarik Cyril Amar (Historia Moderna de la Universidad de Oxford, máster en Historia Internacional por la LSE, doctor en Historia por la Universidad de Princeton y otros títulos como becario en el Museo Conmemorativo del Holocausto), en su artículo "Israel's immunity has finally cracked: The ICC goes after Netanyahu", describe que, "Israel está tan fundamentalmente equivocado como la resistencia palestina está fundamentalmente en lo correcto. En realidad, Israel no puede reclamar el derecho a la ´autodefensa´ contra una población que ocupa. En realidad, como potencia ocupante (sí, también para Gaza, a pesar de su engañosa "retirada" de 2005), tiene obligaciones para con esa población en virtud del derecho internacional, todo lo cual pervierte en su opuesto grotescamente vicioso. Por ejemplo, cuando debe, según el Comité Internacional de la Cruz Roja, garantizar que se satisfagan las necesidades básicas de la población de Gaza, suministro de alimentos, medicinas, atención médica y otros bienes básicos necesarios para que la población pueda vivir en condiciones materiales adecuadas", Israel ha bloqueado, matado de hambre y masacrado, incluso antes...".

El gobierno de Netanyahu ha logrado que la administración Biden -que dice oponerse a sus acciones- no siga oponiéndose a su política genocida, así como se niega a obedecer al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y, con más descaro, se burla de la Corte Internacional de Justicia. Nadie puede hacer nada para detener los crímenes en Gaza y Cisjordania, la limpieza étnica continuará imperturbable.

Con estas reflexiones político - jurídicas bien merece transcribir un estudio sobre esta realidad. Pablo Jofré Leal, destacado periodista y analista internacional, tiene la palabra.


*****

La Corte Penal Internacional y su inaceptable teoría del buenismo 

 


 Pablo Jofré Leal

Articulo escrito para HispanTV

mayo 2024


I

 

La decisión de CPI del 20 de mayo pasado equipara a los genocidas israelíes con la Resistencia palestina que lucha por la liberación de pueblo.


La conducta de sumisión de la Corte Penal Internacional (CPI) a las presiones, chantajes y definiciones de qué hacer o no hacer, a que situaciones poner atención, a tratar de equilibrar políticamente determinados hechos y en otros tratar de minimizarlo es parte de la conducta de una institución que el lunes 20 de mayo de 2024 mediante su fiscal jefe, Karim Khan, solicitó órdenes de arresto contra el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, el ministro de guerra Yoav Gallant “el dúo genocida” con cargos que incluyen provocar hambruna como método de guerra, causar intencionalmente grandes sufrimientos, dirigir intencionalmente ataques contra la población civil y persecución.


Entidad israelí - genocidas

Evidentemente los cargos más plausibles y evidentes contra los dirigentes sionistas no están presente en esta solicitud de Khan, como son los de crímenes de guerra, lesa humanidad, genocidio y agresión. ¿Por qué? Considero que esta decisión muestra esa política tan propia de aquellos que practican la teoría del buenismo que se concreta con enfocar toda su acción en tratar de no incomodar a aquellos que han sido parte de los poderes hegemónicos de las últimas décadas, en específico Estados Unidos y los suyos

Como el sólo hecho de generar solicitudes de detención contra dirigentes civiles y militares del régimen nacionalsionista israelí podría generar una oposición frontal, la CPI lo que realizó es temperar dicha disposición generando, igualmente, solicitudes de órdenes de arresto contra los líderes del Movimiento de Resistencia islámica de Palestina -HAMAS- en los nombres de Yahya Sinwar, Mohammed Diab Ibrahim al-Masri e Ismail Haniya. Una determinación que echa en saco roto el valor y la legalidad de la lucha de la resistencia frente a un usurpador como es el régimen infanticida israelí y por ende minimiza el combate contra esa entidad que durante 76 años ha ocupado y colonizado el territorio palestino y exterminado a su población. Aquí evidentemente se equipara al victimario con la víctima y eso genera un inmediato rechazo a estos intentos de presentar este exterminio como una especie de guerra equilibrada




Esto sólo propicia mayores grados de impunidad de la entidad israelí y el incremento de su política de solución final al estilo del Tercer Reich contra el pueblo palestino. Para la CPI la operación Diluvio de Al Aqsa llevada a cabo por la resistencia palestina desde el 7 de octubre del año 2023 es equiparable a siete décadas de usurpación, expolio, genocidio, masacres, de hombres, mujeres y entre ellos decenas de miles de niños. La destrucción de ciudades y pueblos palestinos y la modificación de sus nombres originales, la invisibilización de su historia, su vestuario, comidas, la tergiversación de la historia milenaria del pueblo palestino. Los crímenes atroces cometidos contra su población, la realidad de dos enormes campos de concentración como son la Franja de Gaza y Cisjordania, la construcción de asentamientos poblados por cientos de miles de colonos sionistas de los más extremistas de una sociedad violenta y racista como es la israelí. Usurpación del territorio palestino haciendo imposible pensar en la idea y realidad de un estado palestino autodeterminado. 

Sumemos la generación de autopistas exclusivas para colonos sionistas, el impedir el retorno de los refugiados palestinos, el despojo de viviendas, la demolición de ellas, el robo de sus riquezas y recurso naturales. La instalación de su sistema de apartheid, la incitación y realidad de un genocidio. Todo ello ha sido minimizado por la CPI con la necesaria solicitud de detención de los criminales sionistas, sumando a los lideres de la resistencia palestina en una compensación inaceptable y avalando la idea de la falsa autodefensa del sionismo frente a Diluvio de Al Aqsa cuando bien saben los fiscales de la CPI que una potencia ocupante no puede argumentar autodefensa y cuya realidad solo es posible aceptar del pueblo ocupado con toda la legalidad que tal hecho determina, en aras de su proceso de liberación.

No extraña la decisión del Fiscal jefe de la CPI, pues en general esta institución no ha mostrado una conducta que propicie el juzgamiento de los criminales de países que han ejecutado políticas de exterminio, desestabilización, agresiones, invasiones y ocupación de diversos países. Líderes políticos y militares de Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Alemania, como también otros miembros de la OTAN y por ende partícipes de políticas genocidas como ha sucedió en Libia, Siria, Afganistán, Yemen, El Líbano, Irak, entre otros países con resultados que han significado la muerte de seres humanos y la destrucción de sus países. No vamos a encontrar órdenes de detención contra personajes que han ocupado altos cargos en sus países y han llevado a cabo esas políticas que merecían órdenes de detención internacional y su juzgamiento por crímenes de guerra, lesa humanidad y crímenes de agresión.

 



¿Dónde están las órdenes de detención para el ex Primer ministro inglés Tony Blair o el actual Richi Sunak? ¿Dónde está la solicitud de detención para el expresidente español José María Aznar o el exmandatario estadounidense George W. Bush? ¿Dónde están las órdenes de aprehensión del secretario general de la OTAN, del expresidente francés Nicolas Sarkozy o del actual Emmanuel Macron? ¿Dónde las órdenes de arresto para cada uno de los ex primeros ministros que han ocupado ese cargo en la entidad sionista antes que Netanyahu? ¿Dónde está la determinación que llame a detener a los líderes de la monarquía saudita en especial a Mohammad bin Salman por su agresión a Yemen y el apoyo a la creación de grupos terroristas, que han agredido por 13 años a Siria generando más de 600 mil muertos? Pura y despreciable hipocresía, en ese actuar medroso e interesado, en no afectar los intereses políticos que agreden, asesinan y después rasgan vestiduras con relación al respeto de los derechos humanos

En esta línea de acción, tan favorable a las potencias occidentales influye, indudablemente, el hecho que el funcionamiento de la CPI depende de una financiación de los estados que la componen, recibiendo donaciones de gobiernos, organizaciones internacionales, particulares y sociedades -generalmente a través del llamado Fondo Fiduciario de la Fiscalía de la Corte Penal Internacional- que la hacen susceptibles a presiones de aquellos, principalmente países aliados de Estados Unidos, que más aportan bajo la vieja máxima orquestal “quien pone la plata pone la música” como es el caso de Japón y Alemania, cuyos países en los últimos años son los que más aportan a la CPI. La consiguiente dependencia de esta institución respecto de la voluntad de los Estados a cooperar se encuentra en una evidente y constante tensión con su independencia, como órgano jurisdiccional basado en un tratado. Cada año, la Corte Penal Internacional envía una solicitud a los estados parte para su presupuesto programático del año siguiente

Un órgano subsidiario de experto/as de la Asamblea de los Estados Parte (AEP), el Comité de Presupuesto y Finanzas, ayuda con este complejo proceso presupuestario durante todo el año. La AEP luego da la aprobación final del presupuesto de la Corte en su sesión anual, generalmente en noviembre o diciembre. Los estados partes de la CPI pagan una contribución anual basada en su ingreso nacional bruto. Para el año 2023 el presupuesto de esta institución internacional fue de 187 millones de euros. Recordemos que son 124 los países que forman parte del Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional. De ellos, 33 son Estados africanos, 19 de Asia y el Pacífico, 18 de Europa oriental, 28 de América Latina y el Caribe, y 25 de Europa occidental y otros Estados. Pero, sólo 31 estados han firmado el Estatuto de Roma, pero aún no lo han ratificado. Dos Estados se han retirado de este Estatuto: Burundi y Filipinas.

Las presiones contra la CPI -con su determinación de solicitar la detención del criminal primer ministro del régimen israelí y su ministro de la guerra, comenzaron a los pocos minutos de la declaración dada por el Fiscal jefe Karim Khan y desde la boca del presidente de Estados Unidos, Joe Biden. Este reaccionó a la petición de las órdenes de arresto vociferando que “La solicitud del fiscal de la CPI de órdenes de arresto contra líderes israelíes es escandalosa. Y permítanme ser claro: independientemente de lo que este fiscal pueda implicar, no hay equivalencia -ninguna- entre "Israel" y Hamás. Siempre estaremos junto a "Israel" contra las amenazas a su seguridad” sostuvo el mandatario estadounidense quien el año 2016 se autodefinió como sionista.


Joe Biden, vicepresidente de Estados Unidos en Jerusalén, 9 de marzo 2010, foto ANP

La Corte Penal Internacional, con sede en Los Países Bajos -en la ciudad de La Haya- es una institución de índole internacional, permanente, establecida para investigar y perseguir a todas aquellas personas que hayan cometido delitos graves de transcendencia mundial como son: el genocidio, los crímenes de lesa humanidad, y los crímenes relacionados con la guerra. El año 2020 se incorporó en el campo de acción de esta CPI los crímenes de agresión. La CPI es un órgano judicial independiente, que se rige por el mencionado Estatuto de Roma (A/CONF.183/9) que fue adoptado el 17 de julio de 1998 por la denominada Conferencia Diplomática de Plenipotenciarios de las Naciones Unidas sobre el establecimiento de una Corte Penal Internacional y entró en vigor el 1º de julio de 2002. Según su propia definición la CPI participa en una lucha global “para poner fin a la impunidad y, a través de la justicia penal internacional, pretende responsabilizar a los culpables por sus crímenes y ayudar a evitar que vuelvan a ocurrir. La Corte no puede alcanzar estos objetivos por sí sola. Como tribunal de última instancia, busca complementar, no reemplazar, a los tribunales nacionales. La CPI es la primera Corte Penal Internacional permanente del mundo”.


II

La Corte Penal Internacional desempeña su misión, además de lo mencionado con anterioridad, en dos aspectos: primero, el arreglo conforme al derecho internacional de controversias que le sean sometidas por los Estados y en segundo lugar la emisión de dictámenes sobre cuestiones jurídicas que le sometan los órganos u organismos del sistema de Naciones Unidas que tengan autorización para hacerlo.

Es fundamental no confundir esta CPI con la Corte Internacional de Justicia que depende de la Organización de las Naciones Unidas y por tanto es un órgano subordinado que juzga aquellas controversias y litigios entre los Estados. Sin embargo, existe una relación estrecha entre la CPI y la ONU aprobada por la resolución 58/318 de la Asamblea General. La Corte Penal Internacional es un tribunal de última instancia, que interviene únicamente cuando las autoridades nacionales no tienen la disposición o la capacidad para hacerlo.

Las principales críticas a la CPI radican en el doble estándar exhibido cuando se trata de tomar ciertas decisiones, sobre todo cuando se trata de aquellos sindicados como “enemigos de occidente”. Una muestra evidente de lo que afirmo, es  la orden de detención emitida en marzo del año 2023 contra el presidente de Rusia Vladímir Putin y la comisionada presidencial para los derechos de los niños, María Lvova-Belova acusados del presunto crimen de guerra respecto al traslado forzoso de niños desde los territorios ucranianos haciendo caso omiso de la defensa rusa - no firmante del estatuto de Roma - que afirmó en el Consejo de seguridad de la ONU que su país había acogido a más de 5 millones de ucranianos, de los cuales 700 mil son niños, varios miles de ellos provenientes de orfanatos y casas de acogida. La opinión sobre esta medida era que la CPI trataba, bajo orientación occidental de “desgastar” y demonizar la figura del presidente ruso.




Los niños mencionados en la investigación de la CPI efectivamente han estado en establecimientos rusos, pues aquellos que estaban ubicados en la zona del Donbás sufrían constante bombardeos a manos del régimen kievita y ello implicaba un evidente peligro a la vida de estos menores. 1300 de eso pequeños ya ha sido devueltos a sus orfanatos de origen, 400 están en orfanatos rusos en diversas regiones y 358 niños fueron asignados a hogares, con guardianes en el marco de la denominada custodia tutelada. Aquí simplemente se tomaron las afirmaciones de Kiev y no las de autoridades rusas en un claro ejemplo de parcialidad de afinidad y exigida por las potencias occidentales aliadas de Ucrania, que ha sido el ente que ha bombardeado los hogares y establecimientos del cual tuvieron que ser evacuados estos menores fuera de las Repúblicas Populares de Donetsk y Lugansk.

Hablo de doble rasero pues esta misma Corte, que ha recibido las denuncias por genocidio contra el régimen sionista israelí no llevó adelante ninguna acción previa al 20 de mayo del 2024, que obligue a la entidad nacionalsionista israelí a cesar sus crímenes de guerra, lesa humanidad, genocidio y de agresión. En la búsqueda de la justicia internacional, la rendición de cuentas, la sanción de los responsables, la no repetición y la reparación de las víctimas, 620 abogados chilenos presentaron una denuncia penal ante la CPI en diciembre del 2023 y ratificada en marzo de este 2024 en contra del primer ministro sionista Benjamín Netanyahu. Esa acción y aquellas establecidas por gobiernos y entidades internacionales determinaron, recién 225 días después del proceso de exterminio del nacionalsionismo, que la CPI diera curso a una solicitud de detención a cuyos destinatarios son el primer ministro nacionalsionista Benjamín Netanyahu y su ministro de la guerra Yoav Gallant, componentes del régimen civil-militar israelí que en poco más de siete meses y medio ha asesinado a 35 mil palestinos, hombres, mujeres y entre ellos 16 mil niños. Más de 10 mil palestinos se hallan bajo los escombros. La destrucción de gran parte -el 75% de la infraestructura sanitaria, industrial, servicios básicos, viviendas, carreteras, escuelas, universidades, mezquitas.


Palestinos cautivos en Palestina 


Recordemos, además, que un panel de tres jueces decidirá ahora si emitirán las órdenes y permitirán que proceda el caso. Estas decisiones suelen tardar algunas semanas por tanto viviremos una etapa de enormes presiones contra la CPI y contra cada uno de sus miembros. Ya en estos días, países aliados del sionismo ponen en duda que la CPI pongan en el mismo nivel, sostienen, a los miembros de HAMAS y a dirigentes de un gobierno que denominan democrático y aliado. Países como Alemania y Austria se encuentran en este grupo. “Es muy extraño que se mencione aquí al primer ministro de un Estado democrático al mismo tiempo que a los terroristas de Hamás, que han causado una masacre sin parangón en la historia” sostuvo la ministra federal austríaca para la UE, Karoline Edtstadler. “Está por ver cómo reacciona el Tribunal Penal Internacional a la petición del fiscal” argumentó la ministra, una velada amenaza que la temporada de presiones ha comenzado.

Si embargo aquellos que cuestionan a la CPI no han dudado en demonizar al presidente ruso ¿Por qué Putin y no Netanyahu? solíamos preguntarnos antes de la solicitud del Fiscal jefe de la CPI considerando además los 76 años de crímenes cometidos por el sionismo contra el pueblo palestino. ¿Por qué Rusia y el señalamiento constante a su gobierno como enemigo principal de occidente y sin embargo el ente israelí es permanentemente protegido por sus aliados occidentales y en el seno de los organismos internacionales? Ya se ha iniciado una andanada de ataques y críticas a la CPI por parte de Washington y los suyos frente a la orden de detener al criminal Netanyahu y Gallant, que seguramente implicará presiones para países como Japón, Alemania u otros, para quitar el apoyo financiero e incluso generar una política para tratar de eliminar este organismo internacional. 

Con lo positivo que puede ser la solicitud de detención del dúo criminal Netanyahu y Gallant también hay que emitir una orden internacional de detención a otros miembros del régimen civil-militar nacionalsionista entre ellos:

- Isaac Herzog. Presidente del régimen sionista. De padre irlandés y madre egipcia. 
- Itamar ben Gvir. Ministro de seguridad nacional. De familia originaria de Irak. 
- Bezalel Smotrich. Ministro de finanzas de familia originaria de Ucrania. 
- Ayelet Shaked, de origen iraquí, ex diputada y ministra de recientes gobiernos sionistas, que incita permanentemente al genocidio del pueblo palestino. 
- Avigdor Lieberman. Ex ministro de guerra y colono de origen moldavo, que ha llamado a lanzar una bomba nuclear contra el pueblo palestino. 
- El ex jefe del estado mayor del ejército sionista Benny Gantz, con padre de origen rumano, que llama a la destrucción de la Franja de Gaza y la eliminación total de la resistencia, con el asesinato de miles de niños. 
- El ex primer ministro Yair Lapid de origen yugoeslavo como también el ex primer ministro de origen estadounidense Naftali Bennett.

 


Tres extremistas políticos que integran el gobierno de Israel. Izq. Bezalel Smotrich. Ministro de finanzas. Medio, Benjamin Netanyahu, primer ministro; der. Itamar ben Gvir. Ministro de seguridad nacional.
 

Frente a los llamados a exterminar a la población palestina por parte de políticos como Ben Gvir y Smotrich, el legislador árabe israelí Ahmad Tibi, de la alianza Hadash-Ta’al (que ha sufrido la muerte de tres de sus familiares por bombardeos del ejército israelí en la Franja de Gaza) sostiene que ambos ministros extremistas están “incitando al genocidio”, comparando sus propuestas con los llamados nazis a un expansionismo bajo el concepto de “Lebensraum” o “espacio vital”. Para los nazis, ese concepto incluía la idea de que había una raza superior con derecho a expandirse en el territorio y desplazar a sus habitantes originarios, como es exactamente lo que hace el nacionalsionismo israelí con el pueblo palestino. Igualmente tengamos presente que Sudáfrica, que presentó una acusación ante la Corte internacional de Justicia (dependiente de la ONU) a través de su representante Tembeka Ngcukaitobi defiende que “la incitación al genocidio emana del más alto nivel” del Gobierno israelí, por lo que no puede presentarse como frases aisladas de “grupos fuera de control”. Y esta realidad es fundamental para darse cuenta que se trata de crímenes de una entidad no de individuos o soldados que no obedecen órdenes. Es lo que se denomina “terrorismo de estadouna política de solución final emanada desde los niveles más altos de la sociedad extremista israelí.


Perturbadora fotografía en Gaza (2023), prisioneros civiles palestinos son fichados por miembros del ejército israelí. 


La Corte Penal Internacional debe dejar de ser rehén de los chantajes y presiones de Estados unidos y los suyos, dejar de tratar de equiparar aquello que no es posible equilibrar como es la acción del victimario y la víctima. ¿Se imagina usted solicitar la detención - si hubiese existido en la segunda guerra mundial la CPI - la detención de los jerarcas nazis y al mismo tiempo a los líderes de la resistencia partisana o los maquis franceses o a los guerrilleros soviéticos tras las líneas del ocupante nazi? No es posible aceptar ese equilibrio falso y oportunista, de solicitar órdenes de detención de Netanyahu y Gallant y al mismo tiempo meter en este saco a líderes de la resistencia de miembros de HAMAS para así satisfacer a los que ponen la plata para la música de la CPI. La CPI debe ser apoyada en su trabajo por el Consejo de Seguridad de las ONU e incluso la propia fiscalía de la CPI usar de oficio informaciones que reciba, para iniciar investigaciones sobre la base de la información que reciba de fuentes fidedignas y esas fuentes existen y de absoluta confianza como son los propios relatores de derechos humanos de las Naciones Unidas, Organismos defensores de los derechos humanos, Organizaciones No gubernamentales sobre los crímenes cometidos por el ente israelí.

Los crímenes del nacionalsionismo se ejecutan, no sólo desde octubre del año 2023 (recordemos que la ocupación, colonización y exterminio del pueblo palestino tiene más de siete décadas) o aquellos que el régimen de Zelenski y anteriores cometen contra los habitantes del Donbás. Crímenes ejecutados desde el momento mismo que los sectores neonazis ucranianos, avalados por Washington y la Unión Europea derrocaron al ex presidente Víctor Yanukovich el año 2014. Tanto el régimen sionista como el kievita gozan de impunidad y protección, que imposibilitan un trabajo imparcial de la CPI. Tengamos presente que la CPI no ha emitido orden alguna contra los líderes ucranianos sean estos civiles y militares por los crímenes contra el mundo ruso parlante del este ucraniano. Ese doble rasero, esa hipocresía condenable hace sospechar que la justicia, que debería ser igual para todos sin que este pensamiento pueda ser calificado de ingenuo, simplemente se convierte en una justicia parcial, orientada por intereses hegemónicos y no de respeto a los derechos humanos.

Cuando algún funcionario de la Corte Penal Internacional se atreve a emitir una opinión y una acusación de crímenes cometidos por los “amigos de los poderosos” suele ser amenazado con las penas del infierno. A Washington y los suyos no les complace la justicia independiente. Así ha acontecido cuando se ha acusado a fuerza militares estacionadas en el extranjero o en la ocupación e invasión de territorios cometen crímenes durante sus operaciones militares. Recordemos las opiniones y decisiones de los gobiernos estadounidenses con sus amenazas y sanciones a los fiscales de la CPI cuando estos acusaron por crímenes de guerra y lesa humanidad, genocidio y agresión a militares y agentes de la CIA de las fuerzas estadounidenses en Afganistán. En septiembre del año 2020, en una polémica decisión, el gobierno de Estados Unidos sancionó a la fiscal general de la CPI, Fatou Bensouda, así como a otro alto funcionario de la CPI.

El ex secretario de estado del gobierno de Donald Trump, Mike Pompeo, quien acusó a la CPI de “intentos ilegítimos de someter a ciudadanos estadounidenses a su jurisdicción” teniendo en cuenta que la CPI investigaba si las fuerzas militares de Estados Unidos han cometido crímenes de guerra en Afganistán. A pesar de mis intentos de ver el vaso lleno respecto a lo que la CPI ha definido con relación a Netanyahu y Gallant mi pesimismo es extremo. No es posible confiar en un organismo tan coartado y sujeto a presiones de los mismos que han alentado genocidios en nuestros países.


Viñeta "mordazas" de Luiso Garcia


La teoría del buenismo es estéril frente al sionismo y el nazismo y eso bien lo saben los propios funcionarios de organismos internacionales como la ONU. Tal es el caso de Craig Mokhiber, director de la oficina en Nueva York del alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, quien dimitió el día 28 de octubre del 2023 tras acusar públicamente a la organización de no abordar lo que llamó un “caso clásico de genocidio de manual” en Gaza. Misma acusación que debería hacerse extensiva a múltiples organismos, incluyendo a la CPI que no menciona, en la solicitud de detención contra Netanyahu el concepto de genocidio. No hay que temer las palabras cuando ellas reflejan la realidad de los crímenes cometidos por el nacionalsionismo israelí y sus mandos civiles y militares contra millones de palestinos.

Existen personas que superan esa teoría del buenismo y sus palabras influyen positivamente en decir las cosas como son “Cuando la intención genocida es tan conspicua, tan ostentosa, como lo es en Gaza, no podemos apartar la vista, debemos hacer frente al genocidio; debemos prevenirlo y debemos castigarlo” declaró la relatora especial sobre la situación de los derechos humanos, en los Territorios Palestinos Ocupados, Francesca Albanese durante la presentación de su informe Anatomía de un genocidio. Esto, durante la sesión ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, celebrado en marzo de este año 2024. Allí, Francesca Albanese sostuvo que “hay motivos razonables" para creer que se ha alcanzado el umbral que indica la comisión del delito de genocidio contra los palestinos como grupo en Gaza. "En concreto, Israel ha cometido tres actos de genocidio con la intención requerida: causar graves daños físicos o mentales a miembros del grupo; infringir deliberadamente al grupo condiciones de vida calculadas para provocar su destrucción física total o parcial; imponer medidas destinadas a impedir los nacimientos dentro del grupo". Claro y preciso, el régimen israelí es genocida y la Corte Penal Internacional debe dejar de lado su cobardía política y llamar a parar los crímenes que como Netanyahu y su sociedad cada día devienen en una entidad nazisionista que debe ser detenida y eliminada.

26 abril 2024

Historia de las relaciones franco-israelíes


 

Reseña de las relaciones entre Francia y el ente ocupante desde la fundación de la Agencia Judía hasta las más recientes posturas sobre la guerra en Gaza.


Jean-Pierre Legrand 

Especialista de asuntos históricos 

Fuente: Al Mayadeen / diciembre 2023


Las relaciones franco-israelíes difieren de otras relaciones entre un estado independiente y la ocupación. Francia ha sido considerada durante mucho tiempo como la protectora de los cristianos católicos de Oriente y, de hecho, de todo el mundo, mientras "Israel" pretende representar a los judíos del mundo, llamándoles a emigrar a Palestina e instalarse allí con el pleno apoyo de la Agencia Judía. Por otro lado, los judíos de Francia se consideran franceses incluso antes de que se formara Francia, además de ser la mayor comunidad judía de Europa.


El número de judíos en Francia ronda los 500 mil ciudadanos y ocupan posiciones financieras muy avanzadas. Por ello, están presentes en los medios de comunicación, el mundo académico y la política. Además, un número relativamente importante de ellos emigró a Palestina en respuesta al llamado de la Agencia Judía. Hoy en día unos 100 mil ciudadanos israelíes conservan su nacionalidad francesa de origen, además 700 mil israelíes hablan francés.

Todo ello hace que la relación entre ambos "países" sea inevitable, íntima y crucial. Los judíos franceses que emigraron a "Israel" ocuparon puestos de responsabilidad que contribuyeron a estrechar los lazos entre "Israel" y Francia, como David Ben-Gurión y varios ministros en la historia del ente ocupante. 


Francia y la Agencia Judía

La historia comenzó con la creación de la Agencia Judía y la celebración de su primera, segunda y tercera conferencia en Basilea, Suiza, en 1897, 1898 y 1899, presididas por Theodore Herzl. Herzl había adquirido gran notoriedad con su libro "El Estado judío", en el que abordaba el caso del capitán judío francés Alfred Dreyfus, que había despertado la atención y dividido a la opinión pública francesa. Los judíos simpatizaron con él porque fue acusado de traición a Francia por Alemania en 1894, pero su inocencia se demostró en 1906, como relata en su libro, y regresó del exilio. Este asunto tuvo repercusiones para los judíos de Francia.


El capitán judío del ejército francés Alfred Dreyfus

Comenzaron los esfuerzos de la Agencia Judía para atraer el apoyo de los países europeos a su plan de establecer una patria para los judíos en Palestina. La Agencia consideraba que Francia no estaba entusiasmada con la idea de un Estado judío porque contradecía los principios del laicismo francés, por un lado, y los intereses franceses en los países árabes, por otro, especialmente en Argelia, donde tenía un ejército compuesto o formado por musulmanes. En consecuencia, dudó en manifestar su apoyo.

Theodore Herzl encontró apoyo inestimable en Gran Bretaña, oponente histórico de Francia. Así fue como se lanzó la idea sionista, según ciertas facciones protestantes extremistas que reivindicaban la doctrina del retorno, es decir, la necesidad de que los judíos volvieran a Palestina para lograr la redención y el regreso del Mesías. Sin embargo, lo que ocurrió fue que los círculos coloniales laicos de Inglaterra adoptaron estas tesis y las secularizaron, para luego ser formuladas plenamente a mediados del siglo XIX por pensadores no judíos. También es importante señalar que el sionismo nació como reacción a lo que los judíos llamaban antisemitismo, y la misión del movimiento sionista era cambiar la realidad de los judíos en el continente europeo por una nación que reuniera a judíos de todo el mundo.

La sede de la Agencia estaba en Gran Bretaña, y la cuarta conferencia se celebró allí, en Londres, en el año 1900. El discurso sobre la hostilidad hacia los judíos y la necesidad de establecer un Estado judío en Palestina comenzó en Europa. El hecho de que la conferencia se celebrara en Gran Bretaña se debió al respaldo de ese país a la idea, así como a su presencia en Egipto y Alemania, que también estaban entusiasmados con la idea de un Estado judío en Palestina por sus propias razones. Francia, por el contrario, no estaba emocionada con la idea, y el sultán del Imperio Otomano Abdul Hamid también se oponía. Sin embargo, esto no impidió que la inmigración judía creciera con la financiación de la Agencia Judía, que había comenzado antes de la creación de la Agencia, ya que la inmigración judía a Palestina estaba en marcha desde principios del siglo XIX.

Lo que reforzó la profundidad y solidez de la relación entre la Agencia, que se convirtió en un actor importante, y Gran Bretaña, fue la Declaración Balfour del 2 de noviembre de 1917, que pedía el establecimiento de una patria nacional para los judíos en Palestina. Esta declaración fue el motivo de la elección de Jaim Weizmann como presidente de la Agencia Judía hasta 1948, cuando se convirtió en el primer presidente del "Estado judío".


Jaim Weizmann presidente de la Agencia Judía hasta 1948, cuando el primer presidente de Israel.

Después de la guerra y como parte de los esfuerzos de la Agencia Judía por alcanzar su objetivo, se presionó a Gran Bretaña para que obtuviera un mandato sobre Palestina con la esperanza de llevar a buen término el proyecto de Estado. Esto no fue fácil en lo que respecta a Francia, que, como hemos mencionado anteriormente, se había considerado durante mucho tiempo el protector de Jerusalén y de los cristianos, desde la época de Harún al-Rashid en el siglo IX, pasando por las Cruzadas en el siglo XII y hasta un acuerdo con el sultán otomano en el siglo XVI que le autorizaba a proteger los lugares santos cristianos y los enclaves cristianos circundantes.

Tras la Primera Guerra Mundial, se inició la presencia francesa en Líbano y la británica en Palestina. La enfermiza relación entre ambos países, Gran Bretaña y Francia, se reflejó en las tensiones en sus posiciones y en los movimientos del Alto Comisario, el general Catroux, preocupado por la fuerza de su ejército compuesto por musulmanes y que no deseaba dañar su relación con los árabes, mientras Gran Bretaña se ponía del lado de los judíos.

Tras la llegada al poder del Frente Popular en Francia en 1936, una alianza de partidos de izquierdas que incluía simpatizantes y aliados del movimiento judío por diversas razones, entre otras porque algunos miembros de los partidos afiliados al Frente eran judíos, se abrió el camino para que la Agencia Judía entablara un diálogo con la administración francesa, sobre todo porque Léon Blum, miembro del Frente Nacional, se convirtió en primer ministro de Francia y era judío, y también surgieron líderes judíos dentro de los partidos comunista y socialista franceses.

El auge de los partidos racistas en Europa influyó en el creciente apoyo a la Agencia Judía, sobre todo después de que los judíos fueran expulsados de Alemania y empezara a crecer la simpatía de los franceses por ellos al ser perseguidos, y aumentaran las campañas de inmigración a Palestina como parte de un plan que debería haber terminado en 1944 pero no lo hizo como veremos más adelante.


En su lugar, en 1936 estalló una revolución árabe que exigía la independencia, lo que llevó a los árabes a enfrentarse a Francia y Gran Bretaña, mientras los judíos permanecieron bajo la protección de ambos países y gozaron de su apoyo.


Tras la Primera Guerra Mundial, Charles de Gaulle inició sus funciones como jefe de las oficinas dos y tres en Medio Oriente entre 1929 y 1931, y comenzó a establecer contactos con el movimiento sionista, que posteriormente desempeñó un papel importante.


General Charles De Gaulle

Las relaciones empezaron a surgir ya que Charles De Gaulle y el entorno en el que creció no propiciaban un conocimiento general de los judíos ni del movimiento sionista judío en particular. Sobre todo, porque la postura del padre de Charles, Henri de Gaulle, tal y como relató más tarde su hijo en el famoso asunto Dreyfus, era cuestionar la culpabilidad del oficial Alfred Dreyfus, pero esta postura mantuvo a la familia a cierta distancia de los judíos.

El movimiento sionista aprovechó la revolución árabe de 1936 para unirse a las fuerzas francesas y británicas, lo que rompió la barrera entre de Gaulle y la Agencia. A pesar de todo lo sucedido y de su continua relación con Léon Blum, el líder de izquierdas, Gaulle no se pronunció entonces sobre la cuestión judía en Francia, pero sabemos que ya tenía una idea fundamental, a saber, la continuidad de la historia francesa y "un nacionalismo integrador de clases y épocas".

Los judíos, liberados por la Revolución de 1791, eran parte integrante de una "idea específica" unificada de la nación francesa, que ya era su idea. Así pues, la relación entre los judíos franceses y el Estado francés como ciudadanos de pleno derecho no se vio arrastrada a posiciones extremas por la cuestión de la hostilidad hacia los judíos.

Estalló la Segunda Guerra Mundial, el ejército alemán entró en París y se formó la Resistencia francesa. El general Charles de Gaulle se unió a la resistencia contra la ocupación alemana, mientras que el gobierno de Vichy colaboró con los alemanes. Esto tuvo dos consecuencias: en primer lugar, comenzó en Francia la campaña de detención de judíos entregados a los alemanes, lo que provocó la reacción de la Agencia Judía y reforzó el papel de Gran Bretaña después de que Francia perdiera su libertad de decisión y el líder de la Francia Libre estableciera su cuartel general en Gran Bretaña. En segundo lugar, en Medio Oriente los árabes vieron la oportunidad de cooperar con el gobierno de Vichy para liberarse del colonialismo, mientras la Agencia Judía reforzó su alianza con los británicos y las fuerzas de la Francia Libre dirigidas por el general De Gaulle.


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La Agencia Judía no se detuvo ahí, encargó al escritor Pierre Cohn, que colaboraba con la Agencia desde 1921 tras conocer a Jaim Weizmann quien más tarde se convertiría en jefe del departamento político de la Agencia, que se pusiera en contacto con los dirigentes de la Francia Libre y creara una opinión pública francesa favorable al apoyo al general De Gaulle. Más importante aún, el objetivo era crear una fuerza militar judía en Palestina para apoyar a las fuerzas aliadas. Cohn se reunió con el general de Gaulle el 9 de agosto de 1940 y trataron estos temas. La sorpresa fue que más tarde Jaim Weizmann hizo público el contenido de la reunión, sugiriendo que había obtenido la aprobación de la Francia Libre para la formación de esta fuerza. Pero el general De Gaulle negó posteriormente que Weizmann hubiera llegado a conclusiones tan precipitadas.

La relación entre la Agencia Judía, cuyo presidente era Jaim Weizmann, que más tarde se convertiría en presidente del Estado de "Israel", y el movimiento gaullista liderado por De Gaulle, que gobernaría Francia durante un tiempo, ha sido objeto de debate entre los historiadores. Pero más tarde se supo que el movimiento gaullista aún no había aceptado definitivamente la idea de un Estado judío en Palestina, sino que seguía siendo partidario de mantener durante más tiempo la presencia francesa en Siria, a lo que se negaban Gran Bretaña y la Agencia Judía, quienes tenían en sus manos la Declaración Balfour.

La Segunda Guerra Mundial terminó y el General de Gaulle volvió como vencedor y primer ministro de 1944 a 1946, cuando dimitió tras una disputa con la izquierda francesa y más concretamente con los comunistas. Fue sustituido por Félix Gouin y después por Georges Bidault.

Vincent Auriol, socialista, se convirtió en presidente de la República de 1947 a 1954, marcando el comienzo de la edad de oro de las relaciones franco-israelíes.


Francia y el Estado de "Israel": estrechas relaciones de 1948 a 1958.

Comenzamos recordando las etapas del reconocimiento de "Israel" por Francia en 1947, cuando votó a favor de la Resolución 181 de las Naciones Unidas que preveía la partición de Palestina en dos Estados, uno de los cuales sería judío. Tras la creación de "Israel" en 1948 y la guerra entre "Israel" y los árabes, Francia reconoció oficialmente a "Israel" en enero de 1949, y el 20 de mayo de 1949 se establecieron relaciones diplomáticas oficiales entre ambos países.


Votación por la Resolución 181 de las Naciones Unidas (29 noviembre 1947), partición de Palestina en dos estados. 

Parece que 1953 fue un año decisivo en la preparación de una futura alianza a nivel de individuos antes de que la formalizaran gobiernos y estados. En abril, Pierre-Eugène Gilbert fue nombrado oficialmente nuevo embajador de Francia en "Israel". Era un antiguo oficial de la Francia Libre y partidario de "Israel". En diciembre de 1953, Shimon Peres fue nombrado director general del Ministerio de Defensa. Esta alianza allanó el camino para que "Israel" cooperara con una gran potencia a varios niveles, ofreciendo una oportunidad de oro que no se había logrado con otros países, ni siquiera con el Reino Unido, que había estado detrás de la Declaración Balfour. Los antecedentes militares de Gilbert y la posición de Peres en el Ministerio de Defensa permitieron la cooperación militar entre ambos países sin pasar por el Ministerio de Asuntos Exteriores francés, lo que da fe de la cercanía de las relaciones entre ambos países en aquella época.

La cooperación franco-israelí movilizó todos los recursos disponibles, desde la cooperación técnica y cultural hasta la investigación científica y el apoyo militar, culminando en un contrato para construir un reactor nuclear en Dimona, en el desierto del Negev.


Reactor nuclear en Dimona, desierto del Negev.

Las crisis surgidas entre Francia y los países árabes reforzaron considerablemente la alianza entre ambos países. Primero fue la llegada al poder de Gamal Abdel Nasser en Egipto y su apoyo a la independencia de Argelia de Francia. En 1956, Nasser nacionalizó el Canal de Suez, convirtiéndolo en una empresa egipcia y expulsando a la compañía francesa que lo explotaba, acabando así con la influencia militar y política británica en Egipto y cerrando el estrecho de Bab-el-Mandeb a los barcos israelíes. Todo esto creó un entendimiento militar entre Francia, Gran Bretaña e "Israel", que lanzaron un ataque contra Egipto y ocuparon vastos territorios. Esto llevó al presidente estadounidense Dwight D. Eisenhower a ordenar a Ben-Gurión, al final de la campaña del Sinaí en 1956, que pusiera fin a la guerra rápidamente y se retirara de los territorios ocupados.


También es importante señalar que esta guerra puso fin a los dos imperios coloniales de Francia y Gran Bretaña al este del Mediterráneo, lo que explica la posición común de la URSS y Estados Unidos ante esta guerra.


Los pilares de la edad de oro entre Francia e "Israel"

Son varios los ejemplos de las relaciones personales, familiares y políticas entre grandes líderes y figuras públicas israelíes y francesas. David Ben-Gurion, que fue primer ministro israelí y ministro de Defensa, era de origen francés y había vivido en Francia desde su infancia. En Francia, René Coty, presidente de la república de 1954 a 1955, contó con el apoyo del Partido Campesino y de la izquierda, sucediendo a Vincent Auriol, presidente de la república (1947-1954) por la izquierda. Pierre Mendès France fue primer ministro en París en 1954 y 1955. De febrero de 1956 a junio de 1957, el socialista Guy Mollet presidió el gobierno. No debemos olvidar el papel clave desempeñado por Pierre-Eugène Gilbert y Shimon Peres en el establecimiento de esta cooperación. Gilbert permaneció como embajador en "Israel" hasta 1959, marcando el final del período dorado de las relaciones entre los dos países, y fue honrado por las autoridades israelíes a su partida.


Ámbitos de cooperación entre ambos países

La alianza entre "Israel" y Francia incluye un componente lingüístico y cultural, que fue una forma de poder blando francés. "Tel Aviv" vivía culturalmente al ritmo de París. Además de proyectar películas de la "Nouvelle Vague" y de la "Qualité française", se producían películas franco-israelíes originales. Posteriormente, varios directores de teatro (como Jean-Louis Barrault y André Barsacq) realizaron giras con sus compañías o representaron obras de los archivos franceses con compañías locales. También cantantes israelíes adaptaron al hebreo letras y música de Brassens, Brel, los hermanos Jacques y otros.

Sociólogos del desarrollo y del trabajo (René Dumont, Georges Friedmann y Henri Desroche) fueron allí para informar sobre la experiencia israelí. A cambio de esta alianza, el Ministerio de Educación israelí introdujo la enseñanza obligatoria del francés en las escuelas. Aunque la sociedad israelí no ha adoptado la lengua francesa, al menos se ha hecho francófila.


La Colina Francesa, conocida como French Hill en inglés, es un barrio ubicado en la parte noreste de la ciudad de Jerusalén, creado en 1969 en territorio ocupado durante la Guerra de los Seis Días en 1967.

Aunque la operación de Suez en 1956 fue un fracaso total para Francia y el Reino Unido, que se enfrentaron a un desafío diplomático sin precedentes y a presiones para retirarse inmediatamente del territorio ocupado, esto no afectó las relaciones entre Francia e "Israel". Este acercamiento, reforzado por la inusual cercanía entre los funcionarios de ambos países alentada por David Ben Gurión y Shimon Peres, desembocó en una cooperación nuclear, especialmente con la construcción de un reactor y una planta de extracción de plutonio. Esta cooperación se inició a iniciativa de "Israel", reuniendo a científicos franceses e israelíes de la energía atómica en los primeros años posteriores a 1950, pero sin revelar explícitamente que el objetivo era dotar a "Israel" de armas nucleares.

La relación entre "Israel" y su primer aliado, Francia, durante la era De Gaulle (1958-1981) fue oficial. Cuando el general Charles de Gaulle volvió al poder en Francia como presidente de la República y líder de Francia en 1958 oficializó inmediatamente la relación entre los Ministerios de Defensa francés e israelí, separándola de los vínculos personales e integrándola en los protocolos administrativos, políticos y diplomáticos entre los países, con el fin de preservar la soberanía estatal. La relación empezó a tomar un cariz más serio y racional.

Aunque la cooperación no se puso en tela de juicio en esta época, a excepción de la cooperación nuclear, que llegó a su fin en 1960, el papel político de Francia en esta alianza cambió y ya no se centró en la cuestión israelí como antes.

Esta relación duró hasta el final de la cuestión argelina y la independencia de Argelia en 1962, que acercó a Francia a los países árabes. Además de su deseo de mantener las relaciones con su aliado, Francia trató de consolidar sus relaciones con los países árabes, pero no se dio cuenta de que no era el único actor capaz de controlar los acontecimientos y de que "Israel" tenía sus propias ambiciones y objetivos.

Cabe señalar que Francia abandonó el mando militar integrado de la OTAN en 1966, bajo la presidencia del general Charles de Gaulle. Sin embargo, siguió siendo miembro de la OTAN.

Antes de la guerra de junio de 1967, Abba Eban realizó una gira diplomática y se reunió con el General de Gaulle en París el 24 de mayo. De Gaulle le dejó claro: "Francia no estará del lado del agresor, aunque sea Israel".

Así comenzó una nueva etapa que puso fin a la alianza oficial entre Francia e "Israel", y De Gaulle empezó a establecer un bloqueo internacional para impedir el suministro de armas a los países de Medio Oriente, incluido "Israel", incluso antes del estallido de la guerra en junio de 1967. Esto llevó a "Israel" a seguir dos caminos: reforzar su industria militar para producir sus propias armas y buscar otro aliado, que encontró en Estados Unidos, que desde entonces se convirtió en su segundo socio estratégico.

Aunque "Israel" se molestó por el giro de Francia se alegró de iniciar una nueva etapa, ya que Estados Unidos llenó inmediatamente el vacío. En efecto, en vísperas de la Guerra de los Seis Días, el 5 de junio de 1967, el presidente estadounidense dio luz verde al ataque militar de "Israel", y Lyndon Johnson se comprometió a no pedir a "Israel" que se retirara inmediatamente de los territorios que podía tomar si ganaba. Este apoyo ofrecido por el presidente demócrata fue reforzado y amplificado por su sucesor, Richard Nixon, del partido republicano, y así comenzó la relación especial entre los dos países, con una convergencia entre los dos partidos estadounidenses (demócrata y republicano), por una parte, e "Israel" por otra.


La Primera Ministra israelí, Golda Meir junto al presidente Richard Nixon en Washington, 1974

La división entre "Israel" y Francia fue en aumento hasta que el presidente Charles de Gaulle declaró en una conferencia de prensa: "El pueblo distinguido, seguro de sí mismo y dominante". Las interpretaciones de sus palabras se consideraron una burla a los judíos, aunque él aclaró que se trataba de un elogio y no de una burla. Sin embargo, los medios de comunicación convirtieron la declaración en un asunto, y este asunto, combinado con otros, condujo a la dimisión de Gaulle tras comprobar que el pueblo se oponía mayoritariamente a su proyecto en un referéndum. Así pues, dimitió en 1968 y fue sustituido por Georges Pompidou.

La guerra de junio entre "Israel" y los árabes acabó con la separación de los dos países. Francia impidió la entrega de buques de guerra a "Israel", construidos en Cherburgo en virtud de un contrato anterior, hasta que "Israel" decidió robar los dos buques restantes en una gran operación de inteligencia llevada a cabo los días 24 y 25 de diciembre de 1969, en la que participaron 150 marineros israelíes que trabajaban oficialmente en los buques que habían sido entregados a "Israel" antes del bloqueo. El precio de esta operación fue la expulsión del agregado militar israelí en Francia, el almirante Mordechai Limon, así como el despido de los mandos navales y de inteligencia. Esto se conoció como el asunto de Cherburgo.

La crisis no se limitó a la dolorosa terminación de la cooperación militar anterior. Un contrato para la venta de grandes aviones militares Mirage, firmado con la Libia del coronel Gadafi, también provocó tensiones en las relaciones franco-israelíes. Lo que exacerbó aún más el enfado de "Israel" fue el contrato firmado entre Francia e Irak para construir una central nuclear con fines pacíficos. A ello siguió, entre otras cosas, la movilización de activistas de la comunidad judía estadounidense para obstaculizar la visita oficial del presidente Pompidou a Estados Unidos en febrero de 1970.

Durante la guerra de 1973, cuando las fuerzas egipcias invadieron la línea de Bar Lev, el ministro de Asuntos Exteriores francés, Michel Jobert, declaró: "El regreso a la patria no es necesariamente una agresión inesperada".


A continuación, un resumen de las posiciones adoptadas por Francia tras la guerra de 1967 y durante los mandatos de Georges Pompidou, Valéry Giscard d'Estaing y lo que restó del mandato de Charles de Gaulle:


1- El primer encuentro público entre un miembro del gobierno francés, Jean Sauvagnargues, ministro de Asuntos Exteriores durante la presidencia de Giscard d'Estaing, y el líder de la Organización para la Liberación de Palestina, Yasser Arafat.

2- La apertura de una oficina de la Organización para la Liberación de Palestina en París en 1975, y la firma de un acuerdo para la entrega de una central nuclear de uso civil al Irak de Sadam Hussein, aunque podría utilizarse con fines militares según "Israel".

3- La deportación de Abu Daoud, sospechoso del secuestro de los atletas israelíes en los Juegos Olímpicos de Múnich, que fue detenido en París para que no pudiera ser entregado a "Israel".

4- En pleno apogeo de la diplomacia de Giscard d'Estaing, que fue la más activa en este tema, en lugar de felicitar a Menachem Begin y Anwar el-Sadat por la firma del tratado de paz en 1979, los países de la Unión Europea adoptaron en junio de 1980 la Declaración de Venecia, en la que se reconocían por primera vez los "derechos legítimos del pueblo palestino" en lugar de referirse tradicionalmente a la "cuestión de los refugiados árabes" únicamente desde un punto de vista humanitario.

5- Por último, Valéry Giscard d'Estaing visitó varios países de la región en marzo de 1980, concluyendo su gira con una visita a Jordania, evitando así "Israel".


Relaciones positivas entre "Israel" y Francia - El centrismo de François Mitterrand en 1981

François Mitterrand, líder del Partido Socialista, se convirtió en presidente de la República y consiguió llevar la batuta del centro, a diferencia del presidente de Gaulle. Mitterrand, socialista, estableció relaciones con los países árabes que buscaban su propia vía hacia el socialismo. En cuanto a "Israel", renovó los vínculos entre el Partido Socialista e "Israel", en particular con el Partido Laborista, afiliado al Partido Socialista en la Internacional Socialista.


Acuerdos de Camp David firmados en 1978 entre Egipto e Israel 

Su primer paso fue anunciar su beneplácito a los Acuerdos de Camp David firmados en 1978 entre Egipto e "Israel", que su predecesor no había suscrito, y anunció su intención de visitar "Israel", con lo que cumpliera en marzo de 1982, convirtiéndose en el primer presidente francés en hacerlo tras 34 años de la creación del Estado y después de haberlo hecho como líder del Partido Socialista. Mitterrand convirtió en tradición que todos los presidentes franceses visitaran "Israel". Claude Cheysson fue nombrado ministro de Asuntos Exteriores para calmar a los países árabes sobre el giro diplomático que pensaba dar durante su presidencia.

Estas relaciones y posiciones previas no impidieron que el presidente Mitterrand, desde su posición neutral, criticara la invasión israelí a Líbano en 1982 y las subsiguientes masacres de Sabra y Shatila, utilizando un lenguaje muy duro. En julio de 1982, declaró: "No acepté los horrores resultantes de la ocupación alemana en Francia, y no acepto los horrores, incluso en Beirut". Como de costumbre, "Israel" protestó contra esta comparación y la calificó de nazi y pronto se produjo un atentado terrorista en París, que "Israel" atribuyó a las declaraciones de Mitterrand.


"Israel" consideraba a Yaser Arafat su enemigo declarado número uno, mientras Francia estaba decidida a protegerle y lo evacuó a él y a sus fuerzas de Beirut a Túnez en 1982.


Durante su presidencia, Mitterrand siguió siendo amigo de "Israel" y partidario de la resistencia palestina durante sus dos Intifadas, la primera en 1987 y la segunda en el 2000, especialmente cuando Yasser Arafat respondió a los deseos de Mitterrand unos meses más tarde obteniendo la aprobación del Parlamento palestino reunido en Argelia en noviembre de 1988 para la resolución número 181 de las Naciones Unidas. Estados Unidos reconoció a la Organización para la Liberación de Palestina como única representante del pueblo palestino, y el presidente francés concedió a la oficina de la OLP en París un estatus diplomático especial con el nombre de "Délégation générale".

Y lo que es más importante, Yasser Arafat fue invitado oficialmente a Francia por primera vez los días 2 y 3 de mayo de 1989 y el presidente francés obtuvo su compromiso de que el pacto de la OLP en el que se pedía la destrucción del Estado de "Israel" quedaba "cancelado".


Yasser Arafat, presidente de la OLP junto a  Francois Mitterrand, presidente de Francia (1981-1995)

Por otra parte, en 1992, Isaac Rabin, líder del Partido Laborista, designado para formar gobierno tras su victoria en las elecciones legislativas, se comprometió a relanzar el proceso de negociación que había avanzado poco desde la apertura oficial de la conferencia de Madrid, en octubre de 1991, bajo los auspicios de Estados Unidos y la Unión Soviética. Durante un breve periodo de dos años, las relaciones franco-israelíes gozaron de un raro consenso.

Rabin fue invitado al Elíseo cuatro veces entre 1993 y 1994, pero fue asesinado en noviembre de 1995. Le sustituyó Benjamín Netanyahu, que venció por escaso margen a Shimon Peres en las elecciones de 1996. Jacques Chirac fue así el primer presidente francés que se reunió con el nuevo líder de la derecha israelí surgido tras Menachem Begin y Yitzhak Shamir.

Con la llegada de Jacques Chirac a la presidencia de Francia como auténtico gaullista de la escuela derechista francesa, no pudo seguir el camino de Mitterrand en su relación con "Israel". Durante sus mandatos, se produjo una diversificación, ya que, durante su primera vuelta en 1996 adoptó una postura a favor de los árabes que se manifestó durante su primera visita a "Israel" ese año. Mientras paseaba por Jerusalén, tuvo un altercado con las fuerzas de seguridad israelíes que intentaban impedirle hablar con la gente. Al hacerlo, dio a entender que los soldados presentes eran fuerzas de ocupación y estaban imponiendo su voluntad “en presencia del presidente de Francia”.

Entre Francia e "Israel" estalló una crisis de confianza, sobre todo cuando Ehud Barak acusó al presidente Chirac de incitar a Yasser Arafat a no firmar un acuerdo que pusiera fin a la segunda Intifada que estalló después de que el líder de la oposición Ariel Sharon entrara en la Explanada de las Mezquitas. En aquel momento, Shimon Peres y Barak pidieron a Chirac que interviniera para poner fin a la Intifada debido a su buena relación con la Organización para la Liberación de Palestina.

Durante su segundo mandato, que comenzó en 2002, se produjo un notable cambio de postura y una voluntad francesa de resolver las diferencias tras el deterioro de las relaciones y los intercambios mediáticos entre ambas partes. El ministro de Asuntos Exteriores, Dominique de Villepin, acusado de ser pro árabe por su infancia y juventud transcurridas en Marruecos y su oposición a la invasión de Irak por George W. Bush, lideró el proceso de cambio y propuso una iniciativa de buena voluntad para formar una comisión bilateral de cooperación entre ambos países con el objetivo de rememorar el periodo de “luna de miel” de los años cincuenta cuando la cooperación era intensa en diversos campos.

La misión de la comisión era crear un centro cultural en Jerusalén, sobre todo teniendo en cuenta que en "Israel" había entre 700 mil y 800 mil francófonos. Las relaciones mejoraron entre ambas partes, sobre todo tras la Intifada de Gaza y la decisión de Sharon de retirarse y desmantelar los asentamientos de la zona.


Francia e "Israel" tras la era de los grandes (2007-2023).


Tras el mandato de Jacques Chirac, Francia pasó de una fase caracterizada por De Gaulle, Mitterrand, Balladur, Chirac y Pompidou a otra en la que el papel francés en los asuntos internacionales disminuyó, a pesar de algunas decisiones audaces tomadas en relación con el conflicto árabe-israelí:

- En 2009 el presidente Nicolas Sarkozy devolvió a Francia al mando militar integrado de la OTAN.

- En octubre de 2011 Francia votó a favor del ingreso de Palestina en la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

- En noviembre de 2012 Francia votó a favor de que Palestina fuera Estado observador en las Naciones Unidas.

- A finales de 2016 la Asamblea General de ONU recomendó al Gobierno francés que reconociera al Estado palestino junto a "Israel".

- En abril de 2016, Francia votó a favor de la resolución de la UNESCO que condenaba la política israelí en Jerusalén Este, lo que causó especial indignación en "Israel" debido a que la resolución ignoraba históricamente la conexión del pueblo judío con la ciudad santa, según afirmaciones israelíes.

- A principios de 2017, pocos meses antes del final de su mandato, François Hollande organizó una conferencia que reunió a unos 70 países para renovar el compromiso de la comunidad internacional con la solución de los dos Estados.

- Francia condena la construcción de asentamientos israelíes en Cisjordania y apoya la idea de una solución de dos Estados al conflicto.

- Francia desaprueba la decisión de Estados Unidos de trasladar su embajada a Jerusalén y de reconocerla como capital de "Israel".

La iniciativa a favor de una solución de dos Estados con garantías internacionales fue tomada por Laurent Fabius, apoyado después por su sucesor Jean-Marc Ayrault. François Hollande envió a Manuel Valls para obtener la aprobación del primer ministro israelí, pero sin éxito.


Durante este periodo, la presidencia francesa fue ocupada sucesivamente por los presidentes Nicolas Sarkozy (2007-2012), François Hollande (2012-2017) y Emmanuel Macron (2017).

Durante este tiempo, "Israel" sólo ha tenido dos primeros ministros, Ehud Olmert y Benjamín Netanyahu, quien dio paso brevemente a Yair Lapid antes de volver al poder. Los tres presidentes franceses mostraron una notable simpatía por Netanyahu y expresaron admiración por sus capacidades, aunque Sarkozy le llamó mentiroso en una conversación privada con Barack Obama y aseguró no se fiaba de él; a menos que la filtración de esta información tuviera algún otro propósito.

La distinción de los tres presidentes franceses radica en el gran número de visitas oficiales mutuas entre ambas partes.

Si tomamos el período reciente desde 2017 hasta la actualidad, hemos visto más de 15 visitas de israelíes a Francia, incluidos ministros, primeros ministros y presidentes, así como casi nueve visitas francesas a "Israel", desde ministro de la República hasta presidente.


- Benjamín Netanyahu visitó Francia el 16 de julio y el 10 de diciembre de 2017, así como el 11 de noviembre y el 5 de junio de 2018, y el 2 de febrero de 2023.

- Yair Lapid el 30 de junio de 2021 y el 5 de julio de 2022.

- El presidente israelí Isaac Herzog en marzo de 2022.

- Reuven Rivlin, presidente de "Israel", los días 16 y 17 de marzo de 2017, y del 22 al 25 de febrero de 2019.

- Eli Cohen, ministro de Economía, el 14 de febrero de 2018.

- Miri Regev, ministra de Cultura y Deporte, del 14 al 21 de mayo de 2017.

- Aryeh Deri, ministro del Interior, el 10 de febrero de 2018.

- Yisrael Katz, ministro de Transporte y Seguridad Vial, ministro responsable de Inteligencia y del Comité de Energía Atómica, del 26 al 30 de enero de 2017.


Las visitas de funcionarios franceses a "Israel" después de 2017 fueron las siguientes:


- Emmanuel Macron, presidente de la República, los días 22 y 23 de enero de 2020, a "Israel" y los territorios palestinos.

- Franck Riester, ministro de Cultura, los días 29 y 30 de noviembre de 2018, a "Israel".

- Jean-Yves Le Drian, ministro de Europa y Asuntos Exteriores, los días 25 y 26 de marzo de 2018, en "Israel" y los territorios palestinos.

- Bruno Le Maire, ministro de Economía y Finanzas, del 4 al 6 de septiembre de 2017, en "Israel" y los Territorios Palestinos.

- Mounir Mahjoubi, secretario de Estado de Economía Digital, del 5 al 7 de septiembre de 2017, en "Israel" y los territorios palestinos.

- Juliette Méadel, secretaria de Estado del primer ministro, responsable de Apoyo a las Víctimas, los días 2 y 3 de marzo de 2017, en "Israel" y los territorios palestinos.

- Gérard Larcher, presidente del Senado francés, del 2 al 5 de enero de 2017, en "Israel" y los territorios palestinos.

- François Hollande, presidente de la República Francesa, del 29 al 30 de septiembre de 2016, en el funeral de Shimon Peres.


Francia e "Israel" - Relaciones económicas, culturales y científicas 

Las exportaciones francesas a "Israel" alcanzaron los mil 660 millones de euros en 2021, un aumento del 18% en comparación con 2020 (excluyendo diamantes, automóviles, cosméticos, productos químicos e industriales), mientras que Francia importó mil 230 millones de euros de productos israelíes en 2021. Se esperaba que 100 empresas francesas se establezcan en "Israel" en 2021, proporcionando cinco mil 600 puestos de trabajo y generando un volumen de negocios de mil millones de euros. Francia sigue siendo el quinto destino turístico favorito de "Israel".

La cooperación en el área de la cultura y la ciencia se basa en el Tratado de Amistad Dorada, firmado en los años 50, y en un acuerdo bilateral firmado en 1959. La Embajada de Francia en "Israel" cuenta con institutos de investigación en Tel Aviv, Haifa y Nazaret, así como con un centro científico de antigüedades y cinco centros franceses de enseñanza superior. Existe una colaboración en materia de investigación entre universidades francesas e israelíes que ha dado lugar a trabajos en diversos campos científicos.


El lobby israelí en Francia

Después de todo lo anterior y el apoyo y simpatía mostrado por "Israel" en varias ocasiones, incluyendo François Hollande en 2014, que llegó a justificar el uso excesivo de la fuerza por parte de "Israel" en Gaza y su derecho a defenderse en la primera fase; y más recientemente, la postura de Macron a favor de "Israel" durante la guerra de Gaza en octubre de 2023 y su negativa a cesar las hostilidades; en Francia han llegado a tomar decisiones sin precedentes en la política, prohibiendo manifestaciones a favor del alto al fuego y de la agresión contra Gaza, e incluso organizando una manifestación a favor de "Israel" con el pretexto de rechazar el antisemitismo, argumento a menudo utilizado por los aliados del sionismo durante cada crisis política.

Macron no participó personalmente en la manifestación, lo que le valió las críticas de los aliados de "Israel" a pesar de todas sus posiciones proisraelíes. Por no hablar de los medios de comunicación, que ahora están bajo la influencia del lobby israelí, en particular los canales de televisión.

Las asociaciones que luchan contra el antisemitismo, como el Conseil représentatif des institutions juives de France (CRIF), el American Jewish Committee (AJC), Binai Barth y la Association France-Israël, expresan su apoyo a través de medios de acción tradicionales como comunicados de prensa, intentos de influir en la opinión pública, organización de delegaciones de parlamentarios, periodistas y actividades económicas en "Israel", así como la publicación de libros, folletos, conferencias y seminarios.

Hay otras organizaciones más activas como la Union des patrons et professionnels juifs de France (UPJF) y la Ligue de défense juive (LDJ), así como sitios web de noticias en francés, que expresan su apoyo incondicional al gobierno israelí y cuestionan la política francesa en Medio Oriente.

En cambio, la defensa de la causa del pueblo palestino, sin duda más numerosa y presente sobre el terreno, se organiza a través de la participación en los municipios y en las calles, para movilizar a la opinión pública en favor de la causa palestina y de su lucha. Es el caso de la Association France-Palestine Solidarité (AFPS), de la Unión de Judíos por la Paz (UJPF), del Comité́ de bienfaisance et de secours aux Palestiniens, la rama francesa de la campaña Boicot, Desinversión, Sanciones (BDS), que llama al boicot de los productos israelíes y a convencer a investigadores y artistas de que no vayan al ente colonial y usurpador.


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Nota del editor del blog: Una breve aclaración. No comparto con el autor de este estudio histórico, ni con otros autores y páginas web anti-israelíes el poner entre comillas "Israel", que denota ironía contra un estado que, nos guste o no, existe y está reconocido legalmente por la mayoría de la comunidad internacional. Lo que tampoco significa defender las acciones genocidas de ese estado contra la población de Palestina.

Referencias:

- Annuaire Français de relations internationales, 2019, volumen XX. Publicación coronada por la Academia de Ciencias Morales y Políticas (Premio de la Fundación Edouard Bonnefous, 2008).

- La France et le sionisme (1897-1948), Nicault Catherine, París, 1992, página 319.

- Francia-"Israel": 70 años de relaciones entre afinidades y golpes fríos, Romain Davis, 10 octubre 2023.

- De Gaulle y la Agencia Judía para Palestina durante la Segunda Guerra Mundial, Catherine Nicault, 8 noviembre 2021.

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