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01 febrero 2023

¿A 90 segundos o a solo un par de segundos para el Apocalipsis?

El Reloj del Juicio Final 


por Tito Andino
Revista de varias lecturas 

El Reloj del Juicio Final describe lo cerca que está la humanidad del Armagedón nuclear. Las manecillas del Reloj del Juicio Final representa el tiempo que nos queda antes del fin. Pero ¿quién lo creó, cómo leer su tiempo?


El "Reloj del Juicio Final" refleja el riesgo de una guerra nuclear y es "monitoreado" por la Junta de Ciencia y Seguridad del Boletín de Científicos Atómicos, una asociación que defiende (o defendía originalmente) el desarme mundial, fundada en 1945 por Albert Einstein y científicos de la Universidad de Chicago que colaboraron en el desarrollo de las primeras armas atómicas bajo el Proyecto Manhattan. Previamente, en 1939, el físico Albert Einstein y Leo Szilard explicaron al presidente Franklin D. Roosevelt, "sobre una increíble tecnología nuclear que era tan poderosa que podría tener efectos inimaginados en el campo de batalla".

Hace 78 años ese grupo de científicos atómicos en Estados Unidos, a manera de metáfora, razonaron que para la llegada del Armagedón bíblico, es decir el Apocalipsis nuclear, apenas nos quedaban unos pocos minutos para la medianoche. 


1939, los científicos Albert Einstein y Leo Szilard escriben al presidente Roosevelt advirtiendo sobre los peligros nucleares

El Boletín de Científicos Atómicos publica sus conclusiones anuales sobre cuan cerca estamos de la "medianoche". Suele confundirse la manera de "leer" el reloj,  no es estrictamente una función de alertar, se trata de "informar el tiempo que falta para que el planeta desaparezca dentro de una medición estándar; es decir, su función primordial es señalar el nivel actual de riesgo que enfrenta la humanidad y como respondemos a ese riesgo".

Es lógico que en tiempos de gran tensión política internacional, que solo en lo que va de este siglo son demasiadas, altera al mundo ya que aflora la convivencia con las armas nucleares y que cualquier jefe de estado de las potencias nucleares puede activarlas en cualquier momento de crisis. Es "un problema sistemático y que es lo que el Reloj del Apocalipsis trata de medir".

A medida que se multiplica el número y la variedad de amenazas que enfrenta la humanidad, también se multiplica la gravedad de los desafíos para controlar estos riesgos. Desde 2007 el Boletín considera el cambio climático junto con las amenazas nucleares como parte de la medición anual (son riesgos diferentes: un ataque-contraataque nuclear puede ser cuestión de minutos, el riesgo climático va sumándose cada año). A estos factores el Boletín suma "los desafíos que plantean las nuevas tecnologías disruptivas y que ahora también influyen en las manecillas del reloj: Inteligencia artificial, armas biológicas y nanotecnología, así como tecnologías específicas".


Un paréntesis necesario sobre el Armagedón Bíblico 

Como referimos, aquellos científicos, a manera de metáfora, emplearon términos bíblicos para explicar el peligro de las armas nucleares con la llegada del Armagedón, es decir un Apocalipsis nuclear, apenas nos quedan pocos minutos hasta la medianoche. 

No viene al caso, pero es interesante conocer ciertos conceptos reflexivos sobre el fundamentalismo cristiano estadounidense y las doctrinas milenaristas en la historia, que siguen siendo pregonados por los líderes políticos y militares que controlan esa potencia nuclear (resumimos ciertos comentarios de Michael Baigent, Richard Leigh y H. Lincoln autores del clásico libro “El Legado Mesiánico”)




El moderno fundamentalismo en Norteamérica se origina en el puritanismo del siglo XVII y su concepción de que hay gente “elegida” que se complace de tener un “pacto” especial con Dios. Entre los “elegidos” se incluían aquellos personajes que hoy son venerados como “Padres Fundadores” de los Estados Unidos. El cristianismo pasó a ser sinónimo de los valores de la Norteamérica conservadora.


En nuestra historia reciente tenemos un caso muy particular. El fundamentalismo no se apuntala en el dogma de las virtudes cristianas de caridad, perdón y comprensión, se basa en el concepto de la guerra: en una gloriosa e inexistente lucha entre “fuerzas de Dios” y las del “Maligno”


En el gobierno de Ronald Reagan, los fundamentalistas (presidente incluido) estigmatizaron a la extinta Unión Soviética como el “Imperio del Mal”, calificativo que debe ser tomado en sentido religioso y nada metafórico. Para Reagan y otros fundamentalistas el “anticristo” necesariamente tenía que ser la URSS. Algunos estudiosos de las creencias de Reagan afirman estar convencidos que la ideología del Armagedón era la raíz de la política exterior y militar-nuclear de Reagan en relación con la Unión Soviética. Los fundamentalistas de la era Reagan pensaban que estaban  en guerra contra el “anticristo” (encarnado en el comunismo y la URSS).

Para que la gente “piense” igual que Dios, nos tuvo con el reloj del juicio final al borde de una tercera guerra mundial nuclear. Reagan estaba convencido que la batalla final, el Armagedón, se libraría en alguna parte del Oriente Medio. Hubo, aunque no se percibía elocuentemente, un anticipo mesiánico de histeria apocalíptica de lo que llaman “los Últimos Días”. El “anticristo” (URSS o alguien diferente)  luchará contra las “fuerzas de Dios” (Estados Unidos). Como todo está escrito en la Biblia, ya conocemos al ganador de antemano: “Las fuerzas de Dios”, bajo mando de Jesús y Estados Unidos vencerán la partida. 

Existe un mensaje velado en esta amenaza apocalíptica: Si no te arrepientes ahora, si conscientes que te “salven” (los predicadores) y, si das una contribución monetaria a la iglesia, “se te ahorrará toda la carnicería transportándote a un lugar seguro hasta que se haya resuelto el conflicto. En una variante de este tema, ciertos predicadores fundamentalistas hablan de un momento en la generación presente en que los fieles serán "arrebatados”. 

El peligro es que algunos de estos fundamentalistas modernos norteamericanos enquistados en el poder de la nación nuclear más poderosa del mundo, se creen literalmente todo, como fue el caso del presidente Ronald Reagan. Esta clase de personas  se han resignado a que el Apocalipsis sea inminente y esperan tal suceso para salvar su “alma”, proclaman estar listos para ingresar en el selecto club de la eterna felicidad celestial con el milenario “Reino de la Segunda Venida”.

En un artículo del “Post” de Washington, así como en “The Guardian”, Ronnie Dugger, conocido periodista escribía en aquellas fechas: “...los norteamericanos podrían preguntarse con razón si su presidente (Reagan) está predispuesto personalmente, por obra y gracia de la teología fundamentalista, a esperar algún tipo de Armagedón que empiece con una guerra nuclear en el Oriente Medio”. Y añade: “Si se produce una crisis en el Oriente Medio y amenaza con convertirse en una confrontación nuclear, ¿cabría que el presidente Reagan estuviera predispuesto a creer que ve la llegada de Armagedón y que ésta es la voluntad de Dios?”


En la parte izquierda una vista aérea de la colina donde se hallaba la ciudad de Megido, destruida por Tutmosis III. Su nombre en hebreo es Armaggedon, que significa Montaña de Megido. Este escenario fue testigo de otras dos grandes batallas: En 609 a.c. el Reino de Egipto triunfó ante el reino de Judá; y, en 1918, durante la primera guerra mundial los británicos lograron una decisiva victoria sobre el Imperio Otomano, la conquista de Palestina. Es aquí, según el ‘Apocalipsis’, donde se librará la ‘batalla final’, el ‘Armagedón, es decir el ‘Final de los Tiempos’ entre las fuerzas del bien y del mal. Un deseo fervoroso de los fundamentalistas cristianos. Megido y sus ruinas fueron declarados ‘Patrimonio de la Humanidad’ desde el año 2005.


Según el propio difunto Reagan, ciertos “teólogos”, no identificados, le dijeron que en ningún momento antes en la historia del mundo hubo “tantas profecías juntándose unas con otras”. En 1980, durante la campaña para ser nombrado candidato de su partido a la presidencia, Ronald Reagan, en una entrevista que le hicieron en la televisión, dijo: "Puede que seamos la generación que verá el Armagedón".

En 1983, Reagan afirmó que cuando leía a los profetas del Antiguo Testamento y “las señales anunciadoras del Armagedón”, le resultaba difícil no pensar en la probabilidad de que la batalla se librase en la actual generación (su época). Reagan decía que los profetas antiguos habían descrito con precisión los tiempos que ahora estaba experimentando el mundo contemporáneo. Según el “Times” de Washington, James Mills, político californiano, recuerda una conversación durante la cual el presidente habló largo y tendido del Armagedón. Según parece, después de citar las profecías de Ezequiel, dijo: “Todo está encajando. Ya no puede tardar mucho”. En otra ocasión se afirma que Reagan expresó a Jerry Falwell (de la fundamentalista Liberty Federation): “Sí, en efecto. Me dijo, durante la campaña... ‘Jerry, a veces creo que nos dirigimos muy aprisa hacia el Armagedón ahora mismo’ ”...

Como apreciamos, el fundamentalismo religioso, cualquiera sea la religión, solo puede llevarnos a un rumbo, la autoinmolación. Esa ideología (no creencia religiosa) ha logrado que la población devota la acepte como algo irremediable (en término místico - religioso). Hemos apreciado como, moral y teológicamente, el fanático yihadista lo anhela en cientos de casos. Pero, “el fundamentalista cristiano está convencido exactamente de lo mismo, desde un punto de vista diametralmente opuesto. Cada uno de los dos es un reflejo exacto del otro y cada uno de los dos, al verse acorralado, reaccionará de la misma manera. Pero si un hombre tiene un dedo puesto en un botón nuclear, su acto de autoinmolación en nombre de su Dios arrastrará con él a toda la humanidad…”.

Las personas, la humanidad, en general, no concebimos ni deseamos esas cosas de auto inmolarnos en un infierno nuclear. Otros quieren -así ha sido siempre- pensar por nosotros. En el caso de destrucción de toda la civilización, no podemos afirmar que ello será causado por el mismo ‘hombre’, será obra de un grupúsculo de determinados fanáticos con Poder

Si se tolera que la histeria del fundamentalismo norteamericano se convierta en una profecía de esas que por su propia naturaleza contribuyen a cumplirse, una profecía adoptada y aceptada nada menos que por la Casa Blanca, el resultado bien podría ser, de modo harto literal, el fin del mundo. Este fin del mundo no sería el retorno extático de sadoquitas muertos hace siglos y que, cogidos de la mano, darían saltitos por los Campos Elisios, sino la lenta y asfixiante agonía de un invierno nuclear. Si ese es el único sentido que cabe encontrar en la era moderna, verdaderamente la humanidad está en bancarrota y Dios -comoquiera que lo conciban las diversas confesiones- sencillamente habrá malgastado su tiempo”.


Pregunta: ¿quién es más peligroso, el yihadismo intolerante con cientos de candidatos a inmolarse con explosivos; o, el fanático fundamentalista cristiano enquistado en el Poder que puede acceder al 'botón nuclear'?.


Volvamos al presente

Entender el real significado del "Reloj del Juicio Final" es conocer su historia. 

La carta de Einstein y Szilard a Roosevelt llevó al Proyecto Manhattan, en seis años apareció una bomba más peligrosa que la imaginada por Einstein y Szilard luego de las primeras pruebas, tenía la capacidad de acabar con la humanidad, lo que ellos no deseaban, varios científicos del Proyecto Manhattan mantuvieron sus preocupaciones sobre el poder de esas armas que ayudaron a crear, eran conscientes de la profunda interrelación entre la política y ciencia. Algunos se organizaron intentando conservar la tecnología nuclear a salvo, con el tiempo se fue constituyendo un movimiento internacional de ciudadanos y científicos opuestos a las armas nucleares en el mundo.


Investigadores de la Universidad de Chicago iniciaron el Reloj del Juicio Final después de ver los resultados de las bombas atómicas lanzadas sobre Japón en la Segunda Guerra Mundial. Desde entonces, se han realizado evaluaciones anuales del estado de seguridad en nuestro planeta. Foto: Archivo Universidad de Chicago.


El reporte Franck, junio 1945, entendía una futura carrera armamentista nuclear costosa y peligrosa, se opusieron a un ataque nuclear sorpresa contra Japón, sus recomendaciones nunca fueron tenidas en cuenta (Szilard intentó detener el lanzamiento de bombas atómicas sobre Japón). Fue este grupo el que creó el Boletín de los Científicos Atómicos de Chicago, su primera publicación apareció cuatro meses después del lanzamiento de las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki, 

La primera vez que operó Reloj del Juicio Final fue en 1949 cuando la Unión Soviética realizó su primera prueba con una bomba nuclear. El Boletín cambió las manecillas del Reloj del Juicio Final de siete a tres minutos antes de la medianoche. "Al hacerlo, activó el reloj, pasando de una metáfora estática a una dinámica. El reloj evolucionó a ser un símbolo que advierte al público sobre lo cerca que estamos de destruir nuestro mundo con tecnologías peligrosas de nuestra propia creación. Es una metáfora, un recordatorio de los peligros que debemos enfrentar si queremos sobrevivir en el planeta".

En 1953, el Reloj avanzó una vez más, a dos minutos para la medianoche, después de que Estados Unidos y la Unión Soviética detonaran las primeras armas termonucleares. Esa fue la vez que más cerca estuvo de la medianoche durante el siglo XX. Sin embargo, 1962 con la crisis de los misiles en Cuba -momento más nuclear aún - el reloj del juicio final permaneció estático; y, en 1963 al firmarse el acuerdo parcial para la no proliferación de armas nucleares, el reloj se movió hacia atrás, a cinco minutos de la medianoche. Entre 1987 y 1991 la humanidad experimentó el mayor estado de seguridad desde la II Guerra Mundial, el reloj marcaba 14 minutos para la medianoche.

El Tratado de Armas Nucleares de Mediano Alcance prohibió el uso de misiles de alcance intermedio (entre 500 y 5.500 kilómetros) y sacó de circulación cerca de 2.600 misiles, se complemento con el Tratado de Reducción de Armas Estratégica (Start) con el 80% del arsenal nuclear fuera de servicio. El reloj del Apocalipsis marcaba 17 minutos para la medianoche. 

 

En política las cosas no suelen ser a largo plazo... Ahora, enero 2023, según el Boletín, estamos a 90 segundos antes de la medianoche, más cerca del apocalipsis incluso que durante la Guerra Fría.




Nueva realidad: La Junta del Boletín de Científicos Atómicos hace tiempo que dejó de ser una asociación independiente.

El Boletín en la actualidad es controlado políticamente por el gobierno de los Estados Unidos, siendo un excelente medio para atacar a sus enemigos, en especial la Rusia y China del siglo XXI, dos potencias militares y económicas que han desestabilizado a la gran potencia mundial no por la carrera armamentística sino por su incursión en los mercados financieros del mundo.

Ya en 2015, bajo presión política, el Boletín cambió las manecillas del reloj de cinco a tres minutos de la medianoche debido a las frecuentes crisis diplomáticas entre EEUU y Rusia, que han debilitado los Tratados de No Proliferación Nuclear (el Start y New Start). Las potencias nucleares están invirtiendo y  modernizando a gran escala sus arsenales nucleares. Además, la amenaza climática, tantas veces enunciada por las potencias nucleares, no cuenta con un consenso coherente. Posiblemente debido a ello, en 2018 el Boletín movió el reloj a dos minutos de la medianoche.

En 100 segundos a la medianoche es el tiempo que se mantuvo desde 2020 a 2022, el fracaso del Tratado de Fuerzas Nucleares Intermedias, los conflictos bélicos internacionales, el cacareado factor climático, la presente guerra entre Rusia vs. Ucrania/OTAN señalan lo inestable que está el mundo.  


La Junta del Boletín de Científicos Atómicos en anteriores días decidió adelantar las manecillas del reloj diez segundos desde los anteriores 100 segundos para la medianoche. En el comunicado se anuncia: "Un momento de peligro sin precedentes: faltan 90 segundos para la medianoche". Las razones?:

"La guerra en Ucrania puede entrar en un segundo año horrible, con ambas partes convencidas de que pueden ganar. La soberanía de Ucrania y los arreglos de seguridad europeos más amplios que se han mantenido en gran medida desde el final de la Segunda Guerra Mundial están en juego. Además, la guerra de Rusia contra Ucrania ha planteado preguntas profundas sobre cómo interactúan los estados, erosionando las normas de conducta internacional que sustentan las respuestas exitosas a una variedad de riesgos globales. Y lo peor de todo, las amenazas apenas veladas de Rusia de usar armas nucleares recuerdan al mundo que la escalada del conflicto, por accidente, intencional , o error de cálculo, es un riesgo terrible. La posibilidad de que el conflicto pueda salirse del control de cualquiera sigue siendo alta".


La posición política de Rusia se refleja en la tensión mundial, pero su doctrina nuclear no visualiza probabilidad de ese evento para resolver la crisis ucraniana, mucho menos una extinción. Rusia no será responsable de un primer ataque nuclear -conforme su doctrina nuclear- Putin ha señalado en varias oportunidades que su nación no será la primera en usar armas nucleares en ningún conflicto futuro, y aclara que tampoco será la segunda, eso significa que "Rusia liberaría su arsenal nuclear sin esperar a que ningún primer ataque de Estados Unidos impactara en suelo ruso".

Desde Moscú son claros al afirmar que la alarma se debe al involucramiento de la OTAN en su contra, por lo que una política de distensión es impensable a corto plazo. En estos momentos no se practican pruebas con armas nucleares (no hace falta), lo que si se desarrolla y ensaya son nuevos misiles balísticos intercontinentales hipersónicos  capaces de portar cabezas nucleares.




El notable analista estadounidense Scott Ritter critica a la actual Junta del Boletín de Científicos Atómicos por el pronunciamiento de lo que ellos denominan "la guerra de Rusia contra Ucrania" sin analizar el contexto político del momento y los antecedentes que vienen impulsando a Ucrania y al resto de Europa Oriental a sumarse a la expansión de la OTAN hacia las fronteras rusas y la predecible reacción rusa tras el golpe de estado en Kiev que a poco declaró la guerra a la población de etnia rusa en el Donbass. Reacción rusa: Reincorporación de Crimea a Rusia y ayuda a las regiones separatistas del Donbass, vendría la farsa organizada por EEUU/OTAN en los "Acuerdos" de Minsk y la decisión de Rusia de invadir Ucrania a fines de febrero de 2022, sin que por las normas del Derecho Internacional pueda calificarse de agresión, sino el ejercicio legítimo de su "derecho preventivo de autodefensa colectiva frente a la amenaza inminente de agresión por parte del ejército recién entrenado de Ucrania que, por diseño, era poco más que un representante de la OTAN".

La Junta del Boletín de Científicos Atómicos cuenta entre sus miembros a diez premios Nobel que parecen ignorar esta historia, colorea su capacidad para comprender la verdadera naturaleza de la amenaza que enfrenta el mundo hoy, y de dónde proviene esa amenaza, señala Scott Ritter.

Como ejemplo Ritter dice: "Imagínese por un momento que Rusia se embarcara en un plan de acción diseñado para despojar a México de la esfera de influencia de los Estados Unidos y, al hacerlo, promulgara un conflicto cuyo objetivo fuera que México retomara por la fuerza el territorio que abarca los estados de California, Arizona, Nuevo México y Texas. La idea de que Estados Unidos se quede de brazos cruzados frente a tal amenaza es ridícula. También lo es cualquier concepto de que Rusia debería hacer lo mismo".


Breve lección de historia para el Boletín de Científicos Atómicos, por Scott Ritter:

(Scott Ritter, ex oficial de Inteligencia del Cuerpo de Marines de EEUU, sirvió en la ex Unión Soviética implementando tratados de control de armas, en el Golfo Pérsico durante la Operación Tormenta del Desierto y en Irak supervisando el desarme de armas de destrucción masiva. Su libro más reciente es Disarmament in the Time of Perestroika, publicado por Clarity Press).


- Fue Estados Unidos, no Rusia, quien se retiró de los tratados sobre misiles antibalísticos y fuerzas nucleares intermedias.

- Es Estados Unidos, no Rusia, quien ha congelado las conversaciones sobre la extensión del Nuevo Tratado de Armas Estratégicas.

- Es Estados Unidos, no Rusia, quien ha promulgado recientemente una política de postura nuclear que permite el uso preventivo de armas nucleares en un escenario no nuclear.

- Es Estados Unidos, no Rusia, quien ha desplegado una ojiva nuclear de bajo rendimiento (es decir, "utilizable") (la W-76-2) en el submarino Trident, lanzó misiles balísticos y realizó juegos de guerra en los que el Secretario de Defensa ha practicado la procedimientos de comunicación necesarios para lanzar esta arma donde Rusia era el objetivo designado del misil.

- Es Estados Unidos, no Rusia, el que está construyendo un ejército delegado ucraniano diseñado con la intención de poder capturar el territorio que Rusia reclama como propio (las cuatro antiguas provincias ucranianas anexadas por Rusia en septiembre de 2022 y Crimea), sabiendo muy bien que uno de los desencadenantes del lanzamiento de armas nucleares rusas es cualquier fuerza militar convencional que amenace la supervivencia existencial de Rusia.

- El Boletín de Científicos Atómicos tendría que ser sordo, mudo y ciego para no conocer estos hechos subyacentes y no verlos como la verdad.


El Boletín de Científicos Atómicos está fundamentalmente equivocado en su evaluación de que faltan 90 segundos para la medianoche, eso significa que son cómplices del terror nuclear perpetrado por Estados Unidos e indiferentes a las consecuencias del mismo. La verdad es que el mundo está a un segundo de la medianoche, y el reloj puede dar la hora en cualquier momento



Lecturas recomendadas (y fuentes de consulta): 

Scott Ritter 

BBC Mundo

El Legado Mesiánico”.- Michael Baigent, Richard Leigh y H. Lincoln. Ediciones Martínez Roca, 2006. España. 

Diversas notas de prensa de estos días respecto al "Reloj del Juicio Final"

13 enero 2023

Cuatro historias de la Guerra Fría que quizá no conocía

 



por Nick Ottens

Recopilación de artículos de Never Was Magazine


1. Cómo la CIA libró la Guerra Fría Cultural contra el Comunismo

Los espías estadounidenses financiaron a anticomunistas en todo el mundo.


Dos hombres colocan carteles electorales en una pared en Roma, Italia, abril de 1948 (ANSA)


El temor a la infiltración comunista en los Estados Unidos precedió a la Guerra Fría. Los llamados "frentes populares" -antifascistas y antiimperialistas- estuvieron activos en la década de 1930 y atrajeron a varios progresistas bien intencionados. Como dice Hugh Wilford en The Mighty Wurlitzer: How the CIA Played America (2008), todos, desde el "trabajador peletero judío consternado por el aumento del antisemitismo en la Alemania de Hitler" hasta el "estudiante inspirado por la causa republicana en la Guerra Civil española" hasta el "afroamericano que protesta por la invasión de Etiopía por Mussolini". El apoyo a la Unión Soviética estaba generalmente muy abajo en su lista de prioridades, pero la influencia soviética y el dinero soviético, sin embargo, jugaron un papel.

Después de la Segunda Guerra Mundial, Moscú mantuvo cierto esfuerzo para difundir el comunismo en el extranjero. Se centró principalmente en en el Tercer Mundo y en Europa donde Francia e Italia tenían grandes partidos comunistas. 

En los Estados Unidos, la Agencia Central de Inteligencia fue creada en medio del Miedo Rojo y con la tarea de contrarrestar la subversión soviética.


Guerra psicológica


William Donovan

William Donovan, jefe en tiempos de guerra del predecesor de la CIA, la Oficina de Servicios Estratégicos, creía que la persuasión, la penetración y la intimidación eran "las contrapartes modernas de la minería en la guerra de asedio de los días anteriores". Su OSS tenía una división dedicada a Operaciones Morales, que trataba de sugerir una desmoralización generalizada entre los alemanes comunes y los japoneses.

En diciembre de 1947, la CIA fue llamada a hacer algo similar. Un memorándum distribuido a los miembros del recién creado Consejo de Seguridad Nacional ese mes advirtió que la Unión Soviética quería llevar a cabo una intensa campaña de propaganda dirigida principalmente contra los EE.UU. ... emplear medidas psicológicas, políticas y económicas coordinadas diseñadas para socavar elementos no comunistas en todos los países.

El objetivo de esta campaña, argumentaba el memorando, era socavar el prestigio estadounidense y dividir a la opinión mundial "hasta un punto en el que la oposición efectiva a los diseños soviéticos ya no sea alcanzable por medios políticos, económicos o militares".

Al llevar a cabo esta campaña, la URSS está utilizando todas las medidas disponibles a través de regímenes satélites, partidos comunistas y organizaciones susceptibles a la influencia comunista.

Estados Unidos no tenía una agencia especializada para resistir esta campaña de propaganda. Así que le correspondió a la CIA iniciar "operaciones psicológicas encubiertas" contra la Unión Soviética y el comunismo en todo el mundo.


Aprender en Italia


                                         Palmiro Togliatti

La primera prueba de la CIA en la guerra psicológica llegó en 1948, cuando parecía que los comunistas, que dominaban el izquierdista Frente Democrático Popular dirigido por Palmiro Togliatti, podrían ganar las elecciones en Italia. La agencia gastó entre 10 y 20 millones de dólares para apuntalar a los demócratas cristianos de Alcide De Gasperi, que terminaron ganando por un margen de 17 puntos.

La CIA distribuyó folletos anticomunistas, publicó cartas falsificadas para desacreditar a los líderes del Partido Comunista Italiano, convenció a los italoamericanos de enviar cartas reales a sus familiares instándolos a no votar por los comunistas y dio dinero directamente a los partidos del centro.

Togliatti habló más tarde de "brutal intervención extranjera", lo cual fue una exageración. Pero la CIA no era inocente, e Italia se convirtió en un modelo para intervenciones en otros lugares.

Los espías estadounidenses respaldarían a los sindicatos amigos y a los partidos de centroizquierda como alternativas al comunismo. Ex comunistas e izquierdistas moderados, incluidos artistas, escritores y otros intelectuales, fueron reclutados para rechazar el comunismo y promover una forma moderada de socialismo.


Un italiano lee carteles electorales en Roma (ANSA) - Un cartel con los resultados de las elecciones de 1948 se coloca en Roma (ANSA) - Alcide De Gasperi se dirige a una multitud en Roma después de la victoria de sus demócratas cristianos en las elecciones de 1948 (AP)

Cartel de las elecciones italianas de 1948 "Vota, o él será tu amo" - Cartel de las elecciones italianas de 1948 "Defiende los frutos de tu trabajo" - Cartel de las elecciones italianas de 1948 "¡Madres! Salva a tus hijos del bolchevismo"


Guerra de ideas


Cartel de las elecciones italianas de 1948 de la Democracia Cristiana, dice "detrás del Frente Popular Democrático hay bolchevismo"


El desafío, escribe Frances Stonor Saunders en ¿Quién pagó al gaitero? La CIA y la Guerra Fría Cultural (1999), estaba convirtiendo la imagen benigna de Rusia que se había cultivado durante la Segunda Guerra Mundial, cuando capitalistas y comunistas eran aliados, en una amenaza roja.

La cultura era un área en la que la naturaleza opresiva del comunismo soviético podía contrastarse con la libertad y la vitalidad de Occidente. En la Europa del Este ocupada por los soviéticos, todos los aspectos de la cultura, desde la arquitectura hasta la ficción y la música, fueron censurados y controlados por el estado. En Occidente, había pocos límites a la libertad de expresión.

El Congreso por la Libertad de la Cultura, fundado en 1950, desempeñó un papel importante en el desafío de las afirmaciones de "neutralidad" intelectual en el enfrentamiento Este-Oeste. Entre sus miembros fundadores se encontraban el filósofo francés Raymond Aron; John Dewey, el principal teórico estadounidense sobre la democracia; el filósofo británico Bertrand Russell; el historiador estadounidense Arthur Schlesinger Jr.; el autor y político antifascista italiano Ignazio Silone; y el dramaturgo estadounidense Tennessee Williams.


                    Raymond Aron                        John Dewey                   Bertrand Russell


              Arthur Schlesinger Jr.               Ignazio Silone               Tennessee William


El Congreso, que se reunió por primera vez en Berlín, reunió a artistas y pensadores de ambos lados del Atlántico que se oponían al totalitarismo soviético y apoyaban una Europa unida. Publicó revistas, realizó exposiciones y organizó premios y conferencias.

En 1952, el Congreso celebró un festival de Obras Maestras del Siglo XX en París, que Giles Scott-Smith escribe en "El Congreso por la Libertad Cultural y 'Obras Maestras del Siglo XX': Orígenes y Consolidación 1947-1952", publicado en Intelligence and National Security 15 (2000), se jactó de "no solo los logros de artistas occidentales sino también el trabajo de los europeos del Este que estaba prohibido por el dictado cultural soviético".

El festival atrajo un gran interés, financiación y participación, pero malas críticas en la prensa francesa, que vio el evento como un presagio de la "Coca-Colonización" de su cultura.

Se habrían sorprendido al descubrir cuán americanizado estaba realmente el festival; todo el Congreso por la Libertad Cultural fue pagado por la CIA.


2. Los soviéticos consideraron crear islas artificiales para bases nucleares

Antes de poner misiles nucleares en Cuba, los soviéticos pensaron en crear islas artificiales para bases de misiles.


Soldados estadounidenses observan una prueba de armas nucleares en el atolón de Eniwetok en el Océano Pacífico, 15 de noviembre de 1952 (NNSA)


A fines de la década de 1950, la Unión Soviética estaba en desventaja en la Guerra Fría. Mientras que Estados Unidos tenía misiles en Europa y Turquía que podían llegar a Rusia en cuestión de minutos, América del Norte estaba muy lejos de las bombas soviéticas.

Además, la Unión Soviética tenía solo unas pocas docenas de misiles de largo alcance contra cientos en el lado estadounidense. Los soviéticos se sentían vulnerables a un primer ataque.

En mayo de 1959, un grupo de ingenieros militares soviéticos propuso remediar este desequilibrio mediante la construcción de veinte a 25 islas artificiales en aguas alrededor de los Estados Unidos para bases nucleares.

Sugirieron que los bancos submarinos escondidos a pocos metros debajo de la superficie del océano podrían usarse para construir las bases. El gobierno soviético podría entonces aprovechar esas bases en las negociaciones para la retirada de los misiles estadounidenses de Europa.

El jefe militar soviético, el mariscal Vasily Sokolovsky, pensó que el plan era factible pero poco aconsejable. Había demasiados riesgos. ¿Qué pasaría si los estadounidenses descubrieran el esquema y bombardearan las bases antes de que fueran construidas?

En cambio, tres años después, los soviéticos pusieron misiles nucleares en Cuba, a 140 kilómetros de la costa de Florida. Esto desencadenó la crisis de los misiles cubanos, que terminaría con la eliminación de las armas soviéticas de Cuba y los misiles estadounidenses de Turquía.


3. El problema de la distensión

Los estadounidenses vieron la Ostpolitik como una amenaza antes de que entendieran que podría ser una oportunidad.


El canciller de Alemania Occidental Willy Brandt y el presidente estadounidense Richard Nixon entregan una declaración conjunta a la prensa, 29 de diciembre de 1971 (NARA)


A finales de la década de 1960 fue una época de agitación en la relación transatlántica. Charles de Gaulle se había retirado de la estructura militar integrada de la OTAN y buscaba la equidistancia para Francia entre la Unión Soviética y los Estados Unidos. Willy Brandt, el primer canciller de centroizquierda de Alemania Occidental, estaba persiguiendo la Ostpolitik. Gran Bretaña finalmente había sido admitida en la Comunidad Económica Europea, lo que, en Washington, generó temores de una Europa unida que desafiara la primacía estadounidense en Occidente.

Sumido y luego derrotado en Vietnam, el prestigio de Estados Unidos estaba en su punto más bajo de la posguerra. Los países productores de petróleo del Oriente Medio están empezando a utilizar su poder económico para obtener beneficios políticos. Japón estaba emergiendo como una potencia mundial en el Este. La alianza atlántica parecía dividida y agotada.


Abertura


El líder soviético Leonid Brezhnev recibe al presidente estadounidense Richard Nixon en su casa de campo junto al Mar Negro en Yalta, junio de 1974 (AP)


La buena noticia fue que Moscú se sentía mejor. Después de haber aplastado la Primavera de Praga de 1968, los soviéticos se sentían seguros en su control de Europa del Este. También habían logrado la paridad nuclear con Occidente y estaban dispuestos a hablar sobre la normalización de las relaciones Este-Oeste.

El resto del Bloque del Este se sentía menos cómodo. Las economías comunistas estaban estancadas. Los europeos del este sabían que los occidentales estaban mucho mejor. Hubo llamamientos para una mayor apertura para atraer la inversión y el comercio occidentales.

Daniel Thomas escribe en The Helsinki Effect: International Norms, Human Rights and the Demise of Communism (2001), El hecho de que tal acceso nunca podría lograrse sin una disminución de la confrontación política con Occidente contribuyó al creciente lobby pro-distensión dentro del Pacto de Varsovia.

Hubo una apertura para reducir las tensiones de la Guerra Fría.

Esto causó preocupación en Washington. Hastings Ismay, el primer secretario general de la OTAN, había dicho que el pacto existía "para mantener a los rusos fuera, a los estadounidenses dentro y a los alemanes abajo". Si Europa oriental y occidental se acercaban, y la Ostpolitik de Brandt tenía éxito, podría socavar los tres objetivos de la OTAN.


Compatible


Willy Brandt y Willi Stoph, los líderes de Alemania Occidental y Oriental, se reúnen en Erfurt, 19 de marzo de 1970 (Bundesarchiv)


Brandt había roto con el consenso de política exterior de la temprana República de Bonn, que, bajo el liderazgo demócrata cristiano, era inequívocamente atlantista. El socialdemócrata creía en las relaciones normales con Alemania Oriental, que Alemania Occidental se había negado hasta entonces a reconocer como un estado independiente. Los soviéticos correspondieron y siguieron negociaciones sobre la formalización de las fronteras en Europa del Este.

El gobierno laborista de Gran Bretaña fue comprensivo. Francia y Estados Unidos se mostraron escépticos. "Su preocupación de que la Ostpolitik alemana pudiera adquirir una dinámica propia, y por lo tanto necesitara aprovecharse, limitó el margen de maniobra de Bonn", escribe Helga Haftendorn en "German Ostpolitik in a Multilateral Setting", publicado en The Strategic Triangle: France, Germany and the United States in the Shaping of the New Europe (2006).

Finalmente los estadounidenses se dieron cuenta de que la Ostpolitik era de hecho compatible con la distensión. El Tratado de Misiles Antibalísticos que Richard Nixon firmó con el líder soviético Leonid Brezhnev en 1972 no podría haber sucedido sin los Tratados de Moscú y Varsovia de 1970, en los que Bonn aceptó las fronteras de facto en Europa del Este


En común


El presidente estadounidense Richard Nixon y el rey Balduino de Bélgica escuchan un discurso del secretario general de la OTAN y ex ministro de Relaciones Exteriores holandés Joseph Luns en Bruselas, 26 de junio de 1974 (OTAN)


Este reconocimiento no resolvió todas las tensiones en el campo atlántico. Cuando Nixon abandonó el patrón oro en 1971, y cuando las armas estadounidenses almacenadas en Alemania Occidental fueron enviadas a Israel en 1973 durante la Guerra de Yom Kippur, los europeos no fueron consultados ni informados de antemano.

¿Qué mantuvo la alianza en marcha? Por un lado, la amenaza soviética. Los recuerdos de la represión de Praga estaban frescos. Independientemente de los reparos que los europeos tuvieran sobre el militarismo estadounidense, cuando parecía que el Congreso podría reducir la presencia de tropas de Estados Unidos en Europa después de la guerra en Vietnam, los aliados presionaron en su contra.

La sensación de malestar de Estados Unidos en la década de 1970 también reforzó la necesidad psicológica de aliados y amigos. Estados Unidos y Europa todavía tenían mucho más en común entre sí que con el mundo comunista.


4. Los misiles de crucero estadounidenses dividen Europa

Estallan manifestaciones masivas contra el despliegue de misiles de crucero estadounidenses en Europa.


El canciller alemán Helmut Kohl visita al primer ministro holandés Ruud Lubbers en La Haya, 30, 1987 (Nationaal Archief)


Dos rondas de conversaciones sobre limitación de armas estratégicas (SALT) entre la Unión Soviética y los Estados Unidos habían logrado reducir las tensiones en la Guerra Fría. Pero las conversaciones no cubrieron las armas nucleares tácticas entregadas por misiles balísticos de mediano alcance, una laguna que los soviéticos explotaron para desplegar plataformas de lanzamiento móviles SS-20 en Europa Central.

Cuando, en diciembre de 1979, la Unión Soviética también invadió Afganistán, Occidente sintió que tenía que responder.


Misiles de crucero en Europa


El misil soviético SS-20 se dispara desde su vehículo lanzador erector transportador a mediados de la década de 1980 (NASM)


El desarrollo estadounidense de misiles de crucero de alcance intermedio precedió a la introducción del SS-20 en Europa. Pero Leopoldo Nuti argumenta en "The Origins of the 1979 Dual Track Decision — A Survey", publicado en The Crisis of Détente in Europe: From Helsinki to Gorbachev, 1975-1985 (2009), que el despliegue soviético informó la Decisión de Doble Vía de la OTAN, por la cual la alianza acordó desplegar simultáneamente cientos de lanzadores de misiles móviles propios mientras continuaba las conversaciones SALT. El objetivo era mantener un equilibrio nuclear en Europa y evitar dar a los soviéticos la idea de que podrían ganar una guerra nuclear.

La tecnología provenía de Estados Unidos, pero fueron los aliados europeos, particularmente los británicos y los alemanes, quienes estaban interesados en desplegar armas nucleares de teatro para contrarrestar la abrumadora superioridad de armas convencionales del Pacto de Varsovia. El gobierno alemán rechazó de plano las sugerencias de que podría desmantelar las bases nucleares avanzadas estadounidenses a cambio de concesiones soviéticas.


División en los Países Bajos


Manifestación contra el despliegue de misiles de crucero estadounidenses en Amsterdam, Países Bajos, 21 de noviembre de 1981 (Nationaal Archief)


La opinión estaba más dividida en los Países Bajos. El país había sido un aliado incondicional del Atlántico. Los holandeses fueron la única nación europea, aparte de los portugueses, que fueron blanco del embargo petrolero de 1973 por su apoyo a Israel y los Estados Unidos. Pero ahora los estadounidenses estaban preocupados por la creciente oposición holandesa a los misiles de crucero.

La introducción de la bomba de neutrones a fines de la década de 1970 había dividido a la sociedad y a la política holandesa por la mitad. El presidente Jimmy Carter finalmente decidió no desplegar el arma, pero los mismos campos se reformaron en torno a la Decisión de Doble Vía una década después. El centro-derecha estaba a favor, los partidos de izquierda estaban en contra. Los demócratas cristianos gobernantes estaban divididos. Su flanco izquierdo, incluidos los miembros de la Iglesia Reformada, se opusieron. La derecha demócrata cristiana, predominantemente católica, estaba a favor.

Los servicios de seguridad del Bloque del Este trataron de explotar la división en Europa Occidental. Los alemanes orientales habían apoyado al Partido de la Comunidad Holandesa cuando se opuso a la bomba de neutrones. Ahora enviaron dinero nuevamente para apuntalar la resistencia al despliegue de misiles estadounidenses.

El primer ministro Ruud Lubbers, un demócrata cristiano de derecha, se estancó. Ronald Reagan, el nuevo presidente estadounidense, quien fue culpado por el movimiento pacifista por revitalizar la Guerra Fría, le había dicho a Lubbers en privado que no deseaba una carrera armamentista. Pero mientras los soviéticos se negaran a retirar sus SS-20, Occidente no podía retroceder.

Lubbers tardó hasta 1983 en aceptar albergar 48 misiles de crucero en suelo holandés. Incluso entonces, su gobierno se dio otros dos años para implementar la decisión.


Diplomacia de  misiles


El primer ministro holandés Ruud Lubbers habla en una manifestación por la paz en el Houtrusthallen en La Haya, 26 de octubre de 1985 (ANP)


Para el 26 de octubre de 1985, el tiempo se estaba acabando. Lubbers estaba desayunando con Rajiv Gandhi, el primer ministro de la India, en La Haya esa mañana. Horas más tarde, debía dirigirse a una manifestación masiva por la paz en el Houtrusthallen.

Gandhi fue interrumpido por una llamada telefónica. Cuando regresó, el indio se disculpó. Los rusos se habían enterado de su visita a La Haya y le preguntaron si no podía pasar por Moscú en su camino de regreso. La India socialista tenía estrechas relaciones con la Unión Soviética. Gandhi no lo estaba esperando, pero Lubbers me dijo en 2012 que alentó a Gandhi a ir y evaluar las intenciones del nuevo líder soviético, Mikhail Gorbachev.

Cuando Gandhi telefoneó a Lubbers unos días después, tenía buenas noticias. Gorbachov quería que el holandés supiera que era sincero sobre sus conversaciones de reducción de armas con Reagan y dijo que esperaba un acuerdo el año siguiente. Gorbachov aconsejó a Lubbers que "se pusiera al final de la fila" y hiciera lo que mejor sabía hacer: detenerse. Así lo hizo Lubbers.


Gorbachov y Gandhi en Nueva Delhi, 26 de noviembre de 1986 (AFP/Douglas E. Curran)
Gorbachov y Gandhi en Nueva Delhi, 26 de noviembre de 1986 (AFP/Douglas E. Curran)


Gorbachov y Reagan firmaron el Tratado de Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio en diciembre de 1987. Los SS-20 fueron retirados. Los Países Bajos nunca vieron misiles de crucero estadounidenses.

Pero en esa tarde de octubre, Lubbers todavía tenía que enfrentar una de las mayores manifestaciones por la paz en la historia de su país. Recibió 3,7 millones de firmas (que representan una cuarta parte de la población holandesa) de opositores al despliegue y tuvo que defender la decisión de su gobierno, sabiendo que la diplomacia itinerante de Gandhi podría tener éxito y que los Países Bajos nunca tendrían que aceptar las armas.


Gorbachov y Reagan en Ginebra, 21 de noviembre de 1985 (AFP/Getty Images)

Nick Ottens

Never Was Magazine

20 septiembre 2022

Fidel Castro: De ídolo de New York (1959) a "demonio" comunista (1960)



 

por Tito Andino

Selección de textos y fotografías 


     New York, abril 1959


Nota: Este no es un post pro-castrista, ni mucho menos comunista, es un recuerdo histórico rico en anécdotas y excelente material fotográfico. Las fuentes de consulta en inglés son elocuentes ante cualquier crítica. ¿Qué la visita de Castro a EEUU fue aprovechado como propaganda? es algo que haría cualquier político en el mundo. La moraleja de esa visita es simple: Washington se equivocó. Fueron los estadounidenses quienes recibieron como héroe a Fidel Castro en 1959 y como no los complació, a los pocos meses, lo trataron con todo desprecio, condenando a Cuba al bloqueo económico más largo de la historia. Si el lector desea conocer el punto de vista del editor de este blog respecto a Cuba, la revolución y el presente, puede consultar el artículo: 8 de enero, tiempo para recordar a Cuba.



Fidel Castro en New York, 1959-1960

Revisaremos las visitas de trabajo del Comandante Fidel Castro Ruz, tras la reciente victoria de la Revolución Cubana. Aquella gira internacional en calidad de Primer Ministro del 15 al 29 de abril de 1959, que incluyó: Washington D.C., Princeton, Lawrenceville, Nueva York, Boston y Houston (en ese recorrido tuvo tiempo de hacer una parada en Montreal - Canadá. La gira se extendió por el Caribe y Sudamérica).


Fidel Castro comparece ante la prensa al arribar a Washington D.C., 15 de abril de 1959 (foto: Warren K. Leffler)

Washington, DC. Fidel Castro dirigiéndose a la Sociedad Estadounidense de Editores de Periódicos. ( Keystone Vía Getty Images)

El líder cubano aprovechó la popularidad del momento, apenas tres meses antes los "barbudos" revolucionarios derrocaban a la dictadura de Batista, conmocionado al mundo. Pese al carácter revolucionario y socialista del Movimiento Guerrillero 26 de Julio, Estados Unidos no se alarmó demasiado con el resultado y pensaba que una negociación evitaría la pérdida de su influencia sobre la isla y recuperar las ingentes inversiones económicas de empresarios y corporaciones estadounidenses. Es decir, antes de que el gobierno de los Estados Unidos lo demonizara en la década de 1960 por las reformas de estado que, de a poco, lo arrojaron en brazos de la Unión Soviética tras la invasión de Bahía de Cochinos (1961) y la casi inmediata Crisis de los Misiles (1962), un acto que condujo al mundo a una eventual aniquilación nuclear.


Arriba: Cientos de personas se apostan en las afueras del hotel The Statler de New York, 21 de abril de 1959, para mirar el arribo del Comandante Fidel Castro. (foto de  Alberto Korda. En el Centro: Debido a varias amenazas contra la vida de Castro, detectives de la policía de New York escoltan su automóvil al salir del Statler Hilton, 25 de abril de 1959, (Carl T. Gossett Jr.,The New York Times). Abajo: El New York Daily News afirmó que "Castro contrató a una empresa de relaciones públicas, comió perritos calientes, besó a mujeres como una estrella de rock y cargó a bebés como un político". (Carl Gossett, New York Times Co.)

En el "Overseas Press Club", Castro mostró una edición del New York Journal-American noticias sobre un complot para asesinarlo. 23 de abril de 1959 (Patrick A. Burns, The New York Times)

Fidel Castro había estado antes en New York, la primera vez en 1948 y regresó a Manhattan en 1955 cuando ya era conocido en los círculo de exiliados cubanos, lo tenían como un idealista atrevido por organizar un levantamiento contra el dictador Fulgencio Batista, su presencia se debía para recaudar fondos para la revolución (le fue bien en la colecta), incluso abrió una oficina para su organización, M-26-7 (Movimiento 26 de Julio, fecha del fracasado alzamiento). En esos tiempos no era ilegal que un grupo de cubanos aceptara dinero como aportaciones para la revolución. La anécdota es que no pocos estudiantes se ofrecieron como guerrilleros (solo para las vacaciones de verano).


Castro junto a un grupo de niños en una escuela de Queens, aparentemente el hijo del Comandante vivía en secreto en los EEUU mientras su padre dirigía la Revolución Cubana (George Mattson Archivo Diario de Nueva York). Las siguientes secuencias fotográficas corresponden a la visita de Castro al zoológico del Bronx (fotos vía Getty Images)

El día de Año Nuevo de 1959 el mundo conoció la inesperada victoria de "Los Barbudos" de Cuba que ofrecieron estabilidad y un futuro democrático a la isla. En Estados Unidos la juventud los idolatró "como libertadores jóvenes y sexys". La surrealista visita de Fidel Castro en abril de 1959 a Nueva York tenía todos los indicios de ser un rotundo éxito, y así fue, durante cinco largos días el Comandante Fidel Castro se convirtió en un héroe aclamado.


Arriba: Castro fue invitado al baile de Fotógrafos de la Prensa de Nueva York. (Archivo Hulton,  Via Getty Images) Abajo: firmando un autógrafo a Gladys Feijoo de 19 años (George Lockhart NY Daily News Vía Getty Images. Castro conoció a Gladys Feijoo, quien había ganado el concurso de belleza del periódico La Prensa, 22 de abril de 1959 (Robert Walker, The New York Times).

Castro habló ante una multitud de 16.000 personas desde el Naumburg Bandshell en Central Park, 24 de abril de 1959, (Neal Boenzi, The New York Times)


Un famoso artículo rememorando los 60 años de esa histórica visita señalaba que en esos momentos "Castro era ahora tan grande como Elvis, y los neoyorquinos lo acosaban desde el momento en que llegó a Penn Station. Los periodistas lo compararon con George Washington; las mujeres se desmayaron. (“Fidel es lo mejor que les ha pasado a las mujeres norteamericanas desde Rodolfo Valentino”, suspiró una)... (Castro) saltaba a través de las barreras policiales hacia la multitud para estrecharles la mano y decía: “¡Debo saludar a mi público!”). (Fidel Castro´s secret love affair with NYC El amor secreto de Fidel Castro con Nueva York).


Fidel Castro en el "Empire State Building", 23 de abril de 1959 (Patrick A. Burns, The New York Times)


Fidel Castro toda una celebridad en New York y en los Estados Unidos en abril de 1959. Arriba: Visitando el Capitolio y el Lincoln Memorial en Washington D.C.  Medio: Castro saliendo del Statler Hilton (ahora Hotel Pennsylvania) donde se hospedaba durante su visita, 21 de abril de 1959 (Patrick A. Burns, The New York Times); y, una impresionante fotografía en "Cotton and Sugar Exchange", de la 79 Pine Street, allí golpeó el mazo para comenzar el comercio del día, 24 de abril de 1959 (Meyer Liebowitz, New York Times). Abajo: Castro estrecha la mano del vicepresidente estadounidense Richard Nixon en Washington, 19 de Abril de 1959; y visitando la sede de las Naciones Unidas en New York junto a la delegación cubana (Universal History Archive, UIG / Bridgeman Images) 

1960

La loca historia de amor de New York con el Comandante Fidel Castro fue efímera. En septiembre de 1960, como jefe de la delegación cubana ante las Naciones Unidas, retornó a la metrópoli para dirigirse a la Asamblea General de la ONU. Pero esta vez la prensa neoyorquina se mofó de él como “el tipo barbudo”, despertó indignación en muchos círculos, gran parte de sus seguidores del año pasado lo abuchearon, no obstante, ciertos sectores aún guardaban admiración para él. 


Fidel Castro arribando al Statler Hotel en New York, septiembre 1960, no duraría mucho en tal lugar. La visita oficial se debió a su participación en la Asamblea Anual de la Organización de las Naciones Unidas, 18-26 septiembre de 1960.

Los desacuerdos entre Estados Unidos y Cuba ya se sentían debido a las medidas económicas que entraban en vigencia en la isla enfurecido a la Casa Blanca por las políticas de nacionalización de empresas e inversiones estadounidenses en Cuba. Richard Nixon (vicepresidente) decía ya que Castro se estaba inclinando peligrosamente hacia el comunismo. En marzo de 1960, el presidente Eisenhower ordenó a la CIA el entrenamiento de los exiliados cubanos para derrocar a Castro; luego, EEUU suspende la importación de azúcar cubana. En octubre (1960) Eisenhower sanciona el embargo económico contra Cuba, que dura hasta nuestros días; se dictan otras directrices que autorizan a los servicios de inteligencia derrocar y eliminar (asesinar) al Comandante cubano. En enero de 1961, Eisenhower rompe relaciones diplomáticas con Cuba; en abril, el nuevo presidente John F. Kennedy ordena la invasión de Bahía de Cochinos, la fuerza del exilio cubano, auspiciado por la CIA, desembarcó en Cuba, fracaso total. Castro termina alineándose con la Unión Soviética y el modelo socialista a finales de 1961 en busca de ayuda económica, al declararse un "marxista-leninista".

 

Una icónica fotografía de Fidel Castro, su intervención en la Asamblea de la ONU el 26 de septiembre de 1960. (Bettmann/Getty Images) 

En el largo discurso de Castro en 1960 ante la ONU (más de cuatro horas) denunció la agresión del imperialismo estadounidense contra Cuba y otras naciones de América Latina, Asia y África. Declaró que EEUU había "decretado la destrucción" de su gobierno revolucionario. 

Durante la visita de 1960, Estados Unidos prohibió a la delegación cubana salir de Manhattan, el hotel se negó enarbolar la bandera de Cuba y hasta concurrir al comedor del hotel. La reacción cubana fue lógica, amenazaron con dormir en los sofás y en el césped del complejo de la ONU. La delegación decidió mudarse al Hotel Theresa en Harlem "que durante mucho tiempo había sido considerada la capital de la América negra. Fue el primer líder extranjero en permanecer en el barrio, y muchos afroamericanos, que admiraban que hubiera declarado el fin de la discriminación racial en Cuba poco después de asumir el poder, lo recibieron con los brazos abiertos".


Simpatizantes de Fidel Castro se reúnen frente al Hotel Theresa en Harlem (Foto Getty Images)

En "Fidel Castro’s Fateful Visit to New York, 60 Years On" se señala que "fue un brillante golpe publicitario. La ubicación, una bofetada en el corazón desde uno de los barrios más famosos de la América negra, le permitió destacar globalmente los problemas raciales de los Estados Unidos. Al insistir en las desigualdades evidentes en Harlem y sus alrededores, Castro pudo retratarse a sí mismo como la voz de los oprimidos y los desfavorecidos, un mensaje que fue particularmente resonante en África, donde los movimientos de independencia antiimperialistas estaban en pleno apogeo. Casi de la noche a la mañana, el líder poco conocido se convirtió en un importante punto de referencia para otras naciones no alineadas".


Castro y su delegación cenando en el hotel Theresa en Harlem, junto a los empleados del hotel. (Archivo Hulton Via Getty Images)

Eisenhower se negó a invitar a Castro al almuerzo para los jefes de estado latinoamericanos, Castro organizó su propia gran fiesta e invitó bistecs al personal afroamericano del hotel Theresa. Varios líderes mundiales se dirigieron a Harlem para charlar con Castro en el hotel Theresa,  se reunió con personalidades del momento, destacando: el presidente egipcio Gamal Abdel Nasser, el líder indio Jawaharlal Nehru, el  soviético Nikita Khrushchev, Allen Ginsberg, Malcolm X (y miembros de la Nación del Islam), entre otros. 


20 septiembre 1960, Nikita Khrushchev, Primer Ministro y Presidente del Consejo de Ministros de la URSS junto al Primer Ministro de Cuba Fidel Castro  rodeados por la policía y la multitud frente al Hotel Theresa en Harlem durante su visita a Nueva York


A pesar del giro anti-Castro, los titulares de la prensa estadounidense dedicaron largas jornadas al líder cubano. En el ocaso de su vida, el Comandante Fidel Castro dio un discurso en la iglesia de Riverside (año 2000) expresando que “en Harlem es donde tengo a mis mejores amigos”. (Castro regresaría a Nueva York por visitas oficiales a la sede de las Naciones Unidas  en 1979, 1995 y 2000).


Septiembre 1960. Arriba: Fidel Castro saludando al presidente egipcio Gamal Abdul Nasser y el primer ministro de la India Nehru, en las afueras del hotel Teresa en Harlem, New York. Abajo: Castro y Malcon X en el hotel Theresa. 

*****

Fuentes de consulta

Fidel Castro´s secret love affair with NYC  BBC

Fidel Castro arrives in New York  History

Castro Takes Manhattan: Vintage Pictures of El Comandante as Tourist  New York Times

Fidel Castro in the US: cars, cigars and a meeting with Malcolm X  The Guardian (Londres)

Fidel Castro’s Fateful Visit to New York, 60 Years On  Americas Quarterly

Fidel Castro Stayed in Harlem 60 Years Ago to Highlight Racial Injustice in the U.S. Smithsonian Magazine

60 Years Ago, 'Fidelmania' Took New York City By Storm  NPR Breaking News

Here's A Bunch Of Pictures Of Fidel Castro Chilling In New York City  BuzzFeed.News

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