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10 septiembre 2020

¿Dónde estaba Osama bin Laden el 11 de septiembre de 2001?




por Michel Chossudovsky
Global Research


Nota del editor del blog 

Michel Chossudovsky es el autor de la mejor investigación global de 2005 sobre la “Guerra contra el terrorismo” de Estados Unidos, conocido profesor de economía en la Universidad de Ottawa y director del Centro de Investigación sobre la Globalización.

El siguiente artículo fue publicado originalmente hace 14 años, el 9 de septiembre de 2006, en el contexto de la conmemoración del trágico evento de septiembre de 2001. Ha sido reeditado el 10 de septiembre de 2010, 10 septiembre 2015, el 21 de octubre de 2018 y el 5 de septiembre de 2020. El interés por el tema de los atentados a las Torres Gemelas de New York persiste. El análisis del profesor Chossudovsky sigue siendo válido y es una fuente de referencia para los investigadores del presente.

Nota: Los lectores pueden publicar este artículo de forma cruzada con el fin de correr la voz y advertir a la gente sobre los peligros de una guerra más amplia en Oriente Medio. Indique la fuente y la nota de copyright. 

Al dar repaso a este artículo debe tenerse en cuenta la fecha de su publicación -2005 - está redactado en tiempo presente de aquel momento. Todas las fotografías, incluida la portada, son adiciones del editor de este blog.


***


En 2015 el profesor Chossudovsky señalaba:

"El paradero de Osama bin Laden el 10 de septiembre de 2001 fue confirmado por CBS News Report. Osama había sido hospitalizado el 10 de septiembre de 2001, un día antes de los ataques del 11 de septiembre. ¿Cómo diablos pudo haber coordinado los ataques desde su cama de un hospital militar paquistaní fuertemente vigilado ubicado en Rawalpindi?
Tenga en cuenta que el Hospital Militar Combinado de Rawalpindi (bajo la administración del ejército paquistaní) exclusivamente “brinda tratamiento especializado al personal del Ejército y su familia inmediata”. Osama bin Laden debe haber tenido algunas conexiones en el ejército o la inteligencia paquistaníes para ser admitido en el hospital. Según el informe de CBS de Dan Rather, se le proporcionó "tratamiento para una persona muy especial".
Si el informe de CBS de Dan Rather es exacto y Osama había sido admitido en el hospital militar paquistaní el 10 de septiembre de 2001, cortesía del aliado de Estados Unidos, con toda probabilidad estaba todavía en el hospital de Rawalpindi el 11 de septiembre, cuando los ataques ocurrieron. Con toda probabilidad, los funcionarios estadounidenses conocieron su paradero en la mañana del 12 de septiembre, cuando el secretario de Estado Colin Powell inició negociaciones con Pakistán, con miras a arrestar y extraditar a bin Laden.
El informe de CBS es una bomba potencial. Invalida la “leyenda” de Osama bin Laden creada por la inteligencia estadounidense. Arroja dudas sobre la noción de que Osama fue el "cerebro" detrás de los ataques del 11 de septiembre. Apunta al encubrimiento y la complicidad en las más altas esferas de la administración estadounidense.



El presunto asesinato de Osama bin Laden por el presidente Obama (abril de 2011) fue parte de una estratagema de propaganda. Osama fue el presunto arquitecto del 11-S, organizando y coordinando los ataques del 11 de septiembre desde su cama de hospital en la sala de urología del hospital militar de Rawalpindi. La historia oficial fue que se desconocía su paradero el 11 de septiembre al salir del hospital" .
 (Michel Chossudovsky, 10 de septiembre de 2015) 

 ***

"Ir tras bin Laden" ha servido para mantener la leyenda del "terrorista más buscado del mundo", que "persigue a los estadounidenses y a millones de personas en todo el mundo".

Donald Rumsfeld ha afirmado repetidamente que el paradero de Osama bin Laden sigue siendo desconocido: “Es como buscar una aguja en un montón de heno”.

En noviembre de 2001, bombarderos estadounidenses B-52 bombardearon una red de cuevas en las montañas Tora Bora, en el este de Afganistán, donde presuntamente se escondían Osama bin Laden y sus seguidores. Estas cuevas fueron descritas como "la última fortaleza de Osama".

Los “analistas de inteligencia” de la CIA concluyeron posteriormente que Osama había escapado de su cueva en Tora Bora en la primera semana de diciembre de 2001. En enero de 2002, el Pentágono lanzó una búsqueda mundial de Osama y sus principales lugartenientes, más allá de las fronteras de Afganistán. Esta operación, denominada por el secretario de Estado Colin Powell como una “persecución en caliente”, se llevó a cabo con el apoyo de la “comunidad internacional” y los aliados europeos de Estados Unidos. Las autoridades de inteligencia estadounidenses confirmaron al respecto que:




“Mientras que Al Qaeda ha sido destruida de manera significativa,… el hombre más buscado, el propio Bin Laden, sigue un paso por delante de Estados Unidos, con el núcleo de su red terrorista mundial todavía en su lugar. (Global News Wire - Asia Africa Intelligence Wire, InfoProd, 20 de enero de 2002)

Durante los últimos cinco años, el aparato militar y de inteligencia de Estados Unidos (a un costo considerable para los contribuyentes estadounidenses) ha estado “buscando a Osama”. Se estableció una unidad de la CIA con un presupuesto multimillonario, con el mandato de encontrar a Osama. Al parecer, esta unidad se disolvió en 2005. “Los expertos en inteligencia están de acuerdo”, se esconde en una zona remota de Pakistán, pero “no podemos encontrarlo”:

“La mayoría de los analistas de inteligencia están convencidos de que Osama bin Laden está en algún lugar de la frontera entre Afganistán y Pakistán. Últimamente, se ha dicho que probablemente se encuentra en las cercanías del pico Tirich Mir de Hindu Kush de 7700m en el área tribal de Chitral en el noroeste de Pakistán". Hobart Mercury (Australia), 9 de septiembre de 2006)


El presidente Bush ha prometido repetidamente "sacarlo a humo" de su cueva, capturarlo vivo o muerto, si es necesario mediante ataques terrestres o con misiles. Según una declaración reciente del presidente Bush, Osama se esconde en una zona remota de Pakistán que "es extremadamente montañosa y muy inaccesible, ... con altas montañas entre 9.000 y 15.000 pies de altura ...". No podemos atraparlo porque, según el presidente, no hay infraestructura de comunicaciones, lo que nos permitiría ir tras él de manera efectiva. (citado en Balochistan Times, 23 de abril de 2006)

La búsqueda de Osama se ha convertido en un proceso altamente ritualizado que alimenta la cadena de noticias a diario. No solo es parte de la campaña de desinformación mediática, sino que también justifica el arresto arbitrario, la detención y la tortura de numerosos "sospechosos", "combatientes enemigos" y "cómplices", que supuestamente podrían estar al tanto del paradero de Osama. Y esa información es, por supuesto, vital para "la seguridad de los estadounidenses".

La búsqueda de Osama sirve tanto a objetivos militares como políticos. Los demócratas y republicanos compiten en su determinación de eliminar el "terrorismo islámico".

The Path to 9/11, una serie de ABC de cinco horas sobre "la búsqueda de Osama" -que hace su debut los días 10 y 11 de septiembre para conmemorar el quinto aniversario de los ataques- acusa casualmente a Bill Clinton de haber estado "demasiado ocupado con el escándalo de Monica Lewinsky para luchar contra el terrorismo". El mensaje de la película es que los demócratas descuidaron la "guerra contra el terrorismo".




El hecho es que todas las administraciones, desde Jimmy Carter, han apoyado y financiado la red de "terror islámico", creada durante la administración Carter al comienzo de la guerra afgano-soviéticaAl Qaeda es un instrumento de inteligencia de Estados Unidos: un activo de inteligencia patrocinado por Estados Unidos.

¿Dónde estaba Osama el 11 de septiembre? 

Hay pruebas de que la administración Bush conoce el paradero de Osama

El 10 de septiembre de 2001, el "Enemigo número uno" estaba en un hospital militar paquistaní en Rawalpindi, cortesía del indefectible aliado de Estados Unidos, Pakistán, según lo confirma un informe de Dan Rather, CBS News

Podría haber sido arrestado con poca antelación, lo que nos habría "ahorrado muchos problemas", pero entonces no hubiéramos tenido una Leyenda Osama, que ha alimentado la cadena de noticias, así como los discursos de George W en el transcurso de los últimos cinco años.

Según Dan Rather, CBS, Bin Laden fue hospitalizado en Rawalpindi. un día antes de los ataques del 11 de septiembre, el 10 de septiembre de 2001. 

video


 
11-9 Bin Laden en el Hospital Rawalpindi, 
10 de septiembre

"Pakistán. La Inteligencia Militar de Pakistán (ISI) dijo a CBS que bin Laden había recibido tratamiento de diálisis en Rawalpindi, en el cuartel general del Ejército de Pakistán".

Transcripción del video 

DAN RATHER, PRESENTADOR DE CBS: Mientras Estados Unidos y sus aliados en la guerra contra el terrorismo presionan en la búsqueda de Osama bin Laden, CBS News tiene información exclusiva esta noche sobre dónde estaba bin Laden y qué estaba haciendo en las últimas horas antes de que sus seguidores atacaran Estados Unidos el 11 de septiembre.
Este es el resultado de los informes de investigación rigurosos de un equipo de periodistas de noticias de CBS y de uno de los mejores corresponsales extranjeros en el negocio, Barry Petersen de CBS. Aquí está su informe.
(COMIENZA EL VIDEOTAPE) BARRY PETERSEN, CORRESPONSAL DE CBS (voz en off): Todos recuerdan lo que sucedió el 11 de septiembre. Aquí está la historia de lo que pudo haber sucedido la noche anterior. Es una historia tan retorcida como la caza de Osama bin Laden.
Se ha dicho a CBS News que la noche antes del ataque terrorista del 11 de septiembre, Osama bin Laden estaba en Pakistán. Estaba recibiendo tratamiento médico con el apoyo de los mismos militares que días después prometieron su respaldo a Estados Unidos, guerra contra el terrorismo en Afganistán.
Fuentes de inteligencia de Pakistán le dijeron a CBS News que bin Laden fue trasladado a este hospital militar en Rawalpindi para un tratamiento de diálisis renal. Esa noche, dice este trabajador médico que quería que se protegiera su identidad, sacaron a todo el personal regular del departamento de urología y enviaron un equipo secreto para reemplazarlos. Dice que fue un tratamiento para una persona muy especial. El equipo especial obviamente no tramaba nada bueno.
“Los militares lo tenían rodeado”, dice este empleado del hospital que también quería que se ocultara su identidad, “y vi al misterioso paciente ayudado a salir de un automóvil. Desde entonces”, dice, “he visto muchas fotos del hombre. Es el hombre que conocemos como Osama bin Laden. También escuché a dos oficiales del ejército hablando entre ellos. Decían que había que vigilar y cuidar a Osama bin Laden cuidadosamente”. Quienes conocen a Bin Laden dicen que padece numerosas dolencias, problemas de espalda y de estómago. Ahmed Rashid, que ha escrito extensamente sobre los talibanes, dice que el ejército solía estar allí para ayudar antes del 11 de septiembre.
(…)
PETERSEN (en cámara): Los médicos del hospital le dijeron a CBS News que esa noche no había nada especial, pero rechazaron nuestra solicitud de ver los registros. Esta noche, los funcionarios del gobierno negaron que bin Laden hubiera recibido tratamiento médico esa noche.
(voz en off): Pero fue el presidente de Pakistán, Musharraf, quien dijo en público lo que muchos sospechaban, que bin Laden padece una enfermedad renal, y dijo que cree que bin Laden puede estar cerca de la muerte. Su evidencia, viendo este video más reciente, muestra a un bin Laden pálido y demacrado, su mano izquierda nunca se mueve. Los funcionarios de la administración Bush admiten que no saben si Bin Laden está enfermo o incluso muerto.
DONALD RUMSFELD, SECRETARIO DE DEFENSA: Con respecto al tema de la salud de Osama bin Laden, simplemente yo, no tengo ningún conocimiento.
PETERSEN: Estados Unidos no tiene forma de saber quién en el ejército o la inteligencia de Pakistán apoyó a los talibanes o a Osama bin Laden, tal vez hasta la noche anterior al 11 de septiembre, organizando diálisis para mantenerlo con vida. Por tanto, es posible que Estados Unidos no sepa si esas mismas personas podrían ayudarlo de nuevo a alcanzar la libertad.
Barry Petersen, CBS News, Islamabad.
(FIN VIDEOTAPE)
Copyright CBS News 2002
(CBS News, 28 de enero de 2002)


Cabe señalar que el hospital está directamente bajo la jurisdicción de las Fuerzas Armadas de Pakistán, que tiene estrechos vínculos con el Pentágono. Asesores militares estadounidenses con base en Rawalpindi trabajan en estrecha colaboración con las Fuerzas Armadas de Pakistán. Una vez más, no se hizo ningún intento de arrestar al fugitivo más conocido de Estados Unidos, pero quizás Bin Laden estaba sirviendo a otro "mejor propósito". Rumsfeld afirmó en ese momento que no tenía conocimiento sobre la salud de Osama. (CBS News, 28 de enero de 2002)

El informe de CBS es una pieza de información crucial en nuestra comprensión del 11 de septiembre.

CBS refuta la afirmación de la administración de que se desconoce el paradero de Bin Laden. Apunta a una conexión con Pakistán, sugiere un encubrimiento en los niveles más altos de la administración Bush.

Dan Rather y Barry Petersen no logran extraer las implicaciones de su informe de enero de 2002. Sugieren que Estados Unidos fue engañado deliberadamente por funcionarios de inteligencia paquistaníes. No hacen la pregunta:

- ¿Por qué la administración estadounidense afirma que no pueden encontrar a Osama?

Si quieren mantener su informe, la conclusión es obvia. La administración miente. Se conocía el paradero de Osama bin Laden.

Si el informe de CBS es exacto y Osama había sido admitido en el hospital militar paquistaní el 10 de septiembre, cortesía del aliado de Estados Unidos, todavía estaba en el hospital en Rawalpindi el 11 de septiembre, cuando ocurrieron los ataques, o había sido liberado del hospital en las últimas horas antes de los ataques.

En otras palabras, funcionarios estadounidenses conocieron el paradero de Osama en la mañana del 12 de septiembre, cuando el secretario de Estado Colin Powell inició negociaciones con Pakistán, con miras a arrestar y extraditar a bin Laden. Estas negociaciones, lideradas por el general Mahmoud Ahmad, jefe de la inteligencia militar de Pakistán, en nombre del gobierno del presidente Pervez Musharraf, tuvieron lugar los días 12 y 13 de septiembre en la oficina del subsecretario de Estado Richard Armitage.

Pudo haber sido arrestado con poca antelación al 10 de septiembre de 2001. Pero entonces no hubiéramos tenido el privilegio de años de historias de los medios relacionados con Osama. La administración Bush necesita desesperadamente la ficción de un "enemigo exterior de Estados Unidos".

La conocida y documentada Al Qaeda de Osama bin Laden es una construcción del aparato de inteligencia de Estados Unidos. Su función esencial es darle rostro a la “guerra contra el terrorismo”. La imagen debe ser vívida.


Según la Casa Blanca:

La mayor amenaza para nosotros es esta ideología de extremismo violento, y su mayor defensor público es Osama bin Laden. Bin Laden sigue siendo el objetivo número uno, en términos de nuestros esfuerzos, pero no es el único objetivo". (Reciente declaración de la asistente de seguridad nacional de la Casa Blanca, Frances Townsend, 5 de septiembre de 2006).

La doctrina de la seguridad nacional se basa en la ficción de los terroristas islámicos, liderados por Osama, que son retratados como una "amenaza para el mundo civilizado". En palabras del presidente Bush: 

“Bin Laden y sus aliados terroristas han dejado sus intenciones tan claras como Lenin y Hitler antes que ellos. La pregunta es ¿escucharemos? ¿Prestaremos atención a lo que dicen estos hombres malvados? Estamos a la ofensiva. No descansaremos. No nos retiraremos. Y no nos retiraremos de la lucha hasta que esta amenaza a la civilización haya sido eliminada". (citado por CNN, 5 de septiembre de 2006)

La "persecución" de Osama en las escarpadas zonas montañosas de Pakistán debe continuar, porque sin Osama, mencionado hasta la saciedad en los informes de noticias y declaraciones oficiales, la frágil legitimidad de la administración Bush se derrumba como una baraja de cartas.

Además, la búsqueda de Osama protege a los verdaderos artífices de los ataques del 11-9. Si bien no hay evidencia de que Al Qaeda estuviera detrás de los ataques del 11-9, como lo revelan numerosos estudios y documentos, existe una creciente evidencia de complicidad y encubrimiento en los más altos niveles del aparato estatal, militar y de inteligencia.

El arresto continuado de presuntos cómplices y sospechosos del 11-9 no tiene nada que ver con la "seguridad nacional". Crea la ilusión de que árabes y musulmanes están detrás de los complots terroristas, al tiempo que desvía la realización de una investigación criminal real sobre los ataques del 11-9. Y de lo que se trata es de la criminalización de las altas esferas del Estado.



Trabajador del hospital: "Vi a Osama"

La noticia tal como la publicó CBS News ya no está disponible en la red. Constaba en el siguiente enlace:   

28 de enero de 2002

Cita:
“Los militares lo tenían rodeado. He visto muchas fotos del hombre. Es el hombre que conocemos como Osama bin Laden”. Empleado del hospital.
(CBS) Todos recuerdan lo que sucedió el 11 de septiembre y el informe del corresponsal de CBS News, Barry Petersen, aquí está la historia de lo que pudo haber sucedido la noche anterior.
En una historia tan retorcida como la búsqueda de Osama bin Laden, CBS Evening News ha dicho que la noche antes del ataque terrorista del 11 de septiembre, Osama bin Laden estaba en Pakistán. Estaba recibiendo tratamiento médico con el apoyo de los mismos militares que días después se comprometieron a respaldar la guerra de Estados Unidos contra el terrorismo en Afganistán.
Fuentes de inteligencia de Pakistán le dijeron a CBS News que bin Laden fue trasladado a un hospital militar en Rawalpindi para recibir tratamiento de diálisis renal.
"Esa noche", dijo un trabajador médico que quería que se protegiera su identidad, "sacaron a todo el personal regular del departamento de urología y enviaron un equipo secreto para reemplazarlos". Dijo que era un tratamiento para una persona muy especial y que "el equipo especial obviamente no tramaba nada bueno".
“Los militares lo tenían rodeado”, dijo un empleado del hospital que también quería que se ocultara su identidad, “y vi al misterioso paciente ayudado a salir de un automóvil. Desde entonces", dijo, “he visto muchas fotos del hombre. Es el hombre que conocemos como Osama bin Laden. También escuché a dos oficiales del ejército hablando entre ellos. Decían que había que vigilar y cuidar a Osama bin Laden cuidadosamente”.
Quienes conocen a Bin Laden dicen que padece numerosas dolencias: problemas de espalda y de estómago.
Ahmed Rashid, que ha escrito extensamente sobre los talibanes, dijo que el ejército solía estar allí para ayudar antes del 11 de septiembre.
"Hubo informes de que la inteligencia de Pakistán había ayudado a los talibanes a comprar máquinas de diálisis y el rumor era que eran buscados por Osama bin Laden", dijo Rashid.
Los médicos del hospital le dijeron a CBS News que no había nada especial en esa noche, pero rechazaron nuestra solicitud de ver los registros. Los funcionarios del gobierno contactados el lunes por la noche negaron que bin Laden hubiera recibido tratamiento médico esa noche.
Un funcionario estadounidense, que habló bajo condición de anonimato, dijo el martes que Estados Unidos no ha visto nada que corrobore el informe.
Fue el presidente de Pakistán, Pervez Musharraf, quien dijo en público lo que muchos sospechaban: que bin Laden sufre de una enfermedad renal, y dijo que cree que bin Laden puede estar cerca de la muerte.
Su evidencia: ver el video más reciente, que muestra a un bin Laden pálido y demacrado, sin mover la mano izquierda. Los funcionarios de la administración Bush admiten que no saben si Bin Laden está enfermo o incluso muerto.
“Con respecto al tema de la salud de Osama bin Laden, simplemente… no tengo ningún conocimiento”, dijo el secretario de Defensa Donald Rumsfeld.
Estados Unidos no tiene forma de saber quién en el ejército o la inteligencia de Pakistán apoyó a los talibanes o a Osama bin Lade, tal vez hasta la noche anterior al 11 de septiembre organizando diálisis para mantenerlo con vida. Por lo tanto, es posible que Estados Unidos no sepa si esas mismas personas podrían ayudarlo nuevamente, tal vez a la libertad.
 Copyright CBS News 2002



La fuente original de este artículo es  Global Research
Copyright © Profesor Michel Chossudovsky , Global Research 2020

06 abril 2020

Estados Unidos - OTAN: Geoestrategia en plena crisis de coronavirus




Resumen de diversos artículos
publicados en Red Voltaire


El conocido politólogo italiano Manlio Dinucci señala que mientras Europa se reorganiza haciendo frente a la pandemia de coronavirus, produciendo cambios radicales que afectan a toda la sociedad, hay algo que opera sin contratiempos, la OTAN, organización militar que recibió en completo silencio al socio Número 30 de la Alianza, Macedonia del Norte, el 27 de marzo 2020. 

La crisis por el coronavirus ha detenido en gran parte el "Defender Europe ‎‎2020" ejercicio militar estadounidense con la colaboración de sus socios europeos. Ya no se ven muchos soldados, por obvias razones, pero sí la misma cantidad de bombarderos nucleares. El "Joint Warrior" (un ejercicio parte del Defender 2020) inició en Escocia prácticas aeronavales y algunas maniobras terrestres, durará hasta el 10 de abril.

En este ambiente, Estados Unidos sigue advirtiendo a los demás miembros de la OTAN que deberán incrementar sus presupuestos militares, vital para la "defensa ante el agresor" (Rusia, evidentemente). Hablamos de miles de millones de dólares que se exigen para el presupuesto atlantista en plena crisis de coronavirus que costará esos mismo miles de millones de dólares y que destruirá, sin duda, más de una economía de los países europeos. Aún más, Estados Unidos sigue presionando a los europeos terminar con cualquier acuerdo económico con Rusia y China.

‎El referido analista italiano concluye que

"Las fuerzas de la gran finanza internacional, están utilizando la crisis del ‎coronavirus en una ofensiva de envergadura mundial con las armas más sofisticadas de la ‎especulación, son más poderosas que las fuerzas militares ya que también controlan las ‎decisiones del complejo militaro-industrial. Esas fuerzas son capaces de llevar millones de ‎ahorristas a la ruina y pueden utilizar la deuda para apoderarse de sectores económicos enteros". ‎



Un golpe bajo, mientras el Consejo de Europa clama por la cooperación con la comunidad internacional para limitar la propagación del virus, el suministro de equipos médicos, promoviendo la investigación científica para luchar contra la pandemia y, por supuesto, intentando hacer frente a las consecuencias socioeconómicas, a pesar de las divergencias entre socios en el aspecto de la ayudas financieras urgentes, Estados Unidos exige miles de millones de dólares para que la OTAN haga frente al "enemigo" (Rusia).

Thierry Meyssan, señala que "la receta es siempre la misma: ‎recurrir a la presión psicológica para lograr que la gente haga voluntariamente cosas sobre ‎las cuales se sabe que son inútiles, pero que dirigen hacia la vía de la mentira". 

Sin que el mundo se entere se han dado, estos días, movimientos militares estratégicos en medio de la pandemia de Covid-19. 

No solo es el "Defender 2020" suspendido  en buena parte. En Próximo Oriente, más concretamente, en los Emiratos Árabes Unidos se realizaron el 21 y 23 de marzo, ejercicios militares entre tropas del mencionado Emirato (EAU) y algunos miles de soldados estadounidenses, denominado "Native Fury 20". Lo curioso es que se entrenan en un gran campo construido para ejercitar ataques a Irán, pero el de estos días se realizó como ejercicio de ataque a Arabia Saudí.‎



Tropas estadounidenses y emiratíes realizan ejercicios conjuntos en Abu Dabi, 23 marzo 2020. Foto AP


Según fuentes informadas, ‎Donald Trump ha denominado este nuevo teatro de operaciones como "OTAN-MO", (OTAN -Medio Oriente), y todo parece indicar que los pequeños Emiratos ‎Árabes Unidos podrían convertirse en el nuevo gendarme del programa estadounidense conocido como "Medio Oriente Ampliado" o "Gran Medio Oriente", que incluye el Cuerno de África (conforme una nota de Red Voltaire). 
Al respecto de lo anterior, Thierry Meyssan ha publicado hace unos días un valios artículo "La primera guerra de la ´OTAN-MO´ ‎perturba el orden regional", se sintetiza en lo siguiente:

"Mientras europeos y árabes se concentran en el coronavirus, los anglosajones ‎se dedican a modificar el orden del mundo. Cumpliendo órdenes de Estados Unidos, el ‎Reino Unido ha tomado el control de la entrada del Mar Rojo, Emiratos Árabes ‎se vuelve en contra de Arabia Saudita y le inflige una derrota humillante en el sur ‎de Yemen, mientras que los hutis hacen lo mismo en el norte. Yemen se ha dividido ‎de hecho en dos Estados y la integridad territorial de Arabia Saudita corre ‎peligro".

El discurso de Trump sigue siendo doble, por un lado prosigue, en verdad, retirando tropas de Irak. Agnanistán, Siria, al mismo tiempo utiliza a su socio británico para efectivizar la que se empieza a denominar "Nueva OTAN-Medio Oriente" (OTAN-MO). Los británicos volverán a tener rol protagónico en los conflictos regionales. Se habla de que la estrategia Rumsfeld/Cebrowski intenta consolidar la división ‎‎de la República de Yemen en dos estados, hecho que puede acarrear el posiblemente ‎desmembramiento de Arabia Saudí. ‎‎Trump ha dado luz verde a esta ‎nueva etapa, única condición: las tropas estadounidenses no participarán de forma directa, sino a través de Emiratos Árabes Unidos. ‎

Con ese fin, el 5 de marzo, el Secretario de Defensa de Estados Unidos, Mark Esper, recibió en el Pentágono al ministro de Defensa británico, Ben Wallace



El Secretario de Defensa de los EEUU, Mark Esper junto al Ministro de Defensa británico, Ben Wallace.


La “relación especial” entre Washington ‎y Londres se ha restaurado, se han reforzado los “Cinco Ojos” y Reino Unido asumirá ‎el mando de las operaciones de la OTAN-Medio Oriente. En otro acto, el mencionado ministro británico respaldó la necesidad de juzgar al ‎‎"dictador" Bashar al-Assad, lamentando que es imposible hacerlo por el apoyo que presta "el oso ruso". Conforme Meyssan, "Siria sigue siendo un enemigo, pero parece ‎intocable. La guerra se desplazará a otro lugar". ‎Otro dato curioso es que el ministro Wallace, el 12 de marzo de 2020, garantizó a su par turco que la intención del Pentágono no es destruir a Turquía sino Arabia Saudí.



El 12 de marzo de 2020, el ministro de Defensa británico, Ben Wallace, y su homólogo turco, el general Hulusi Akar, inspeccionan los “puestos de observación” turcos que ‎sirven de base de repliegue a los yihadistas atrincherados en la gobernación siria de Idlib. ‎Londres asegura a Ankara que el Pentágono no destruirá Turquía sino Arabia Saudita.

‎"Originalmente, ‎el Pentágono había planeado dividir nuevamente Yemen en dos partes, volviendo a la frontera ‎que existió allí hasta 1990. El Pentágono había empujado Arabia Saudita e Israel a lanzarse ‎al asalto de Yemen para explotar los recursos petroleros del desierto de Rub al-Khali, región cuya administración comparten Arabia Saudita, Omán, ‎Emiratos Árabes Unidos y Yemen. La operación ‎se realizó con la participación de la aviación israelí, de mercenarios colombianos agrupados bajo ‎la bandera saudita y con tropas de Emiratos Árabes Unidos. La coordinación estuvo en manos de ‎un estado mayor tripartita (Arabia Saudita, Estados Unidos e Israel), instalado en Somalilandia".
 
Pero, en la mente maquiavélica de los estrategas del Pentágono, ahora, han decidido dividir la coalición Arabia Saudí - Emiratos Árabes Unidos. Sin implicar a sus tropas, se intentará completar la ‎nueva división de Yemen. 

Vale recordar el Pacto del USS Quincy, es decir la reunión del 14 de febrero de 1945 en el crucero USS  Quincy, entre el rey Abdelaziz ibn Saud, fundador del reino saudí y el presidente de los Estados Unidos, Franklin Roosevelt, que regresaba de la Conferencia de Yalta. Por ese acuerdo los Estados Unidos se comprometieron a proteger ‎al rey saudí. Sin embargo, conforme la interpretación actual de los "sabios" del Pentágono,  "proteger al Rey" no significa, ni obliga a proteger a su heredero, ni tampoco a proteger ‎el país.‎



"El soberano de facto de Abu Dabi y presidente –también de facto– de ‎Emiratos Árabes Unidos, Mohamed ben Zayed, fue el mentor del príncipe heredero del trono ‎saudita, Mohamed bin Salman. Pero el alumno quiso aplastar a su maestro. En definitiva, ‎será el discreto MBZ quien acabe aplastando al vanidoso MBS".

El Pentágono ha posicionado un navío de guerra frente a Adén, tropas británicas se instalan en la isla de Socotra junto a los Emiratos Árabes Unidos, se desplegaron allí misiles antiaéreos Patriot. ‎En Yemen, los hutis del norte, apoyados por Irán, atacan con éxito bases militares sauditas y hacen numerosos prisioneros; ‎las tribus respaldadas por EAU atacan a las tribus que los saudíes apoyan ‎en Adén. 

"En Riad, el príncipe heredero saudita, Mohamed bin Salman, después de haber torturado a ‎su amigo de la infancia –demasiado brillante para seguir siendo del agrado de MBS–; después de ‎haber asesinado a sus rivales; después de haber ejecutado al jefe chiita de la oposición; después ‎de haber encarcelado y despojado a sus hermanos y tíos; después de haber ordenado el ‎asesinato y descuartizamiento en Estambul de un miembro de la Hermandad Musulmana ‎demasiado indiscreto, ya no tiene a nadie que lo apoye". ‎

Mientras todo esto sucede en Medio Oriente, al mismo tiempo, en Europa continúa la lucha contra la epidemia de coronavirus (algunos dicen que de forma equivocada), no cabe duda que la UE ha entrado en recesión económica.

"Cuando haya pasado el pico de la epidemia, Europa ya no será una gran potencia económica y ‎el mundo se organizará de otra manera… sin ella".

Luego de esta introducción resumida de varias fuentes, vale la pena leer el siguiente e íntegro análisis de Thierry Meyssan.


Golpistas a la sombra del coronavirus

Mientras la opinión pública se mantiene pendiente de las cifras de progresión del ‎coronavirus, los poderes ejecutivos sufren una profunda reorganización en la que los ‎altos funcionarios de la salud prevalecen momentáneamente sobre los políticos. Pero, ‎en la sombra, banqueros y militares se preparan en espera de su turno para confiscar ‎el poder.


Secretario de Defensa, Mark Esper.


El 1º de febrero, el Secretario de Defensa estadounidense, Mark Esper, instruyó al general ‎Terrence J. O’Shaughnessy el inicio de una serie de preparativos. El 13 de febrero, el general ‎declaraba ante la Comisión del Senado para las fuerzas armadas que se han iniciado ‎preparativos para el peor escenario posible. En caso de catástrofe sanitaria, el plan de ‎‎“Continuidad del Gobierno” convertiría al general O’Shaughnessy en el próximo dictador de ‎Estados Unidos –en el sentido que ese término tenía en la Antigüedad.‎



General ‎Terrence J. O’Shaughnessy

Supremacía de la lógica administrativa sobre la lógica política
Numerosos gobiernos de los países industrializados han respondido a la epidemia de Covid-19 ‎decretando el confinamiento de la población

Esa estrategia no tiene nada que ver con ‎la medicina, que nunca practicó el aislamiento de las personas sanas. Se trata en realidad de ‎administrar los medios médicos para evitar un flujo masivo de enfermos que desbordaría los ‎hospitales. 

Son pocos los países industrializados que, como Suecia, han rechazado esa visión ‎administrativa ante la epidemia. Esos países han optado por una acción de carácter médico y ‎no practican el confinamiento generalizado. 
La primera enseñanza que nos deja lo que está sucediendo es, por consiguiente, que en los ‎países desarrollados la lógica administrativa prevalece sobre la experiencia médica.
 ‎
Sin embargo, aun careciendo de competencias médicas, no dudo que milenios de experiencia ‎médica y sanitaria tienen que ser más eficaces contra una enfermedad que las “recetas” ‎burocráticas.

En todo caso, la observación del fenómeno actual permite comprobar que ‎Suecia cuenta sólo 10 muertos por millón de habitantes mientras que Italia ya registra ‎‎166 fallecidos por cada millón de habitantes. Por supuesto, esto es sólo el principio de la ‎epidemia y se trata de dos países muy diferentes. Pero, es probable que Italia tenga que ‎enfrentar una segunda oleada de contaminación y también una tercera mientras que Suecia ya ‎habrá adquirido un nivel de inmunización colectiva y estará protegida. ‎

Supremacía de los altos funcionarios de la salud sobre los responsables electos por el pueblo
Después de haber señalado lo anterior, hay que resaltar que el confinamiento generalizado de la ‎población sana perturba, además de la economía, los modos de gobierno. En casi todos los ‎países estamos viendo la palabra de los políticos quedar en segundo plano ante la palabra de los ‎altos funcionarios del sector de la salud, que lógicamente deben ser más eficaces. Y esto es lógico ‎dado el hecho que la decisión de confinamiento es puramente administrativa. Se ha aceptado ‎colectivamente luchar por los hospitales y tratar de protegernos de la enfermedad, en vez de ‎combatirla. ‎

Por desgracia, cualquiera podrá comprobar que, a pesar de las apariencias, no se ha ganado ‎en eficacia. Por ejemplo, los países miembros de la Unión Europea han sido incapaces de proporcionar el equipamiento médico y las medicinas que se necesitan en el momento oportuno. ‎El problema viene de las reglas habituales.



Para el director general de la OMS, el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, ‎China y Corea del Sur han dado el ejemplo al generalizar el uso de pruebas de diagnóstico, ‎lo cual es una manera de decir que, como práctica médica, los métodos de Italia y Francia son ‎absurdos.


Basta señalar que la globalización económica ha llevado a que quede un solo fabricante de respiradores ‎artificiales… y a que ese fabricante sea chino. Los procedimientos de licitación imponen un plazo ‎de varios meses antes de lograr disponer de ese “producto” y los políticos no están para saltarse ‎esos procedimientos. Estados Unidos ha tenido que intervenir empresas para resolver ese ‎problema.
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Francia, país que durante la Segunda Guerra Mundial vivió bajo una dictadura administrativa, ‎encabezada por Philippe Petain bajo la denominación de «Estado Francés», ya ha vivido también ‎cuatro décadas de confiscación del poder político por parte de los altos funcionarios, lo que ‎los franceses han llamado la «ENArquía» [1]. Pero ese sistema ha privado a los políticos del ‎conocimiento en materia de administración que antes obtenían al ejercer diferentes ‎mandatos locales y regionales, antes de llegar al nivel nacional. Actualmente, los responsables que ‎ocupan cargos electivos disponen de menos información que los altos funcionarios y enfrentan ‎grandes dificultades para controlar los actos de estos últimos.
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En las actuales circunstancias de la crisis del coronavirus, los altos funcionarios del sector de la ‎salud se ven investidos abruptamente de una autoridad que normalmente no tienen. Ante eso, ‎banqueros y militares aspiran ahora a una promoción similar, en detrimento de los políticos. ‎

Los banqueros, a la espera de su oportunidad
En Reino Unido, Gordon Brown, ex ministro de Finanzas y posteriormente primer ministro ‎británico, acaba de publicar en el Financial Times un texto donde propone utilizar el miedo al ‎Covid-19 para hacer lo que no se logró concretar durante la crisis financiera de 2008 [2]. En aquella época Gordon Brown ‎no logró crear un gobierno financiero mundial y tuvo que conformarse con una simple ‎concertación en el G20. Ahora, afirma Gordon Brown, sería posible instaurar un gobierno mundial ‎de la salud y determinar qué potencias podrían asociarse a los miembros permanentes del Consejo ‎de Seguridad de la ONU.

Nada permite creer que tal gobierno mundial haría las cosas mejor que los gobiernos nacionales. ‎Lo que que sí es seguro es que esa entelequia escaparía a toda forma de control democrático.


James Gordon Brown, ex primer ministro británico entre junio 2007 y mayo 2010 y líder del Partido Laborista.


Ese proyecto no tiene más posibilidades de llegar a concretarse que el proyecto de gobierno ‎financiero mundial. Gordon Brown era también un acérrimo defensor del mantenimiento del Reino ‎Unido dentro de la Unión Europea, apuesta que también perdió. ‎

El Estado Profundo estadounidense, agazapado en la sombra
A través de la historia, las crisis siempre han servido de pretexto a quienes tratan de explotar el ‎argumento de la «urgencia» para modificar el poder sin que la opinión pública tenga tiempo de ‎reflexionar. Esa coartada ha funcionado a menudo. 
El 30 de enero de 2020, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró el «estado de ‎emergencia internacional en materia de salud pública». Al día siguiente, el Secretario de ‎Defensa de Estados Unidos, Mark Esper, firmaba en secreto una Warning Order (Orden ‎de Alerta) según la cual el NorthCom debe estar listo para la posible aplicación de las nuevas ‎reglas del plan de «Continuidad del Gobierno». 
Esas nuevas reglas son Above-Top Secret, lo cual significa que la comunicación sobre las acciones ‎se restringe aún más que de costumbre y se pone en conocimiento únicamente de las personas ‎que disponen del más alto nivel de habilitación y que cuentan además con un acceso nominativo ‎especial en el marco del Special Access Program.‎

Vale recordar que el principio de la «Continuidad del Gobierno» se instauró al inicio de la guerra ‎fría. Se trataba de proteger la administración de Estados Unidos en una situación de guerra ‎nuclear contra la Unión Soviética o ante la muerte u otro impedimento de los principales ‎responsables del país: el presidente de Estados Unidos, su vicepresidente y el presidente de la ‎Cámara de Representantes. En virtud de una directiva escrita del presidente Dwight Eisenhower, ‎ante tales circunstancias un gobierno militar tendría que asumir inmediatamente la continuidad ‎del mando hasta un ulterior restablecimiento de los procedimientos democráticos [3].‎




Esa directiva fue invocada y esa forma de gobierno fue implantada el 11 de septiembre de 2001 por el entonces coordinador ‎nacional de la lucha contra el terrorismo, Richard Clarke [4]. Sin embargo, aunque el país vivió ese día una ‎situación de emergencia, ni el presidente de Estados Unidos, ni su vicepresidente, ni ‎el presidente del Congreso habían muerto, como tampoco estaban en la imposibilidad de ejercer ‎sus funciones respectivas, lo cual me lleva a la conclusión de que el 11 de septiembre de 2001 ‎Estados Unidos vivió un golpe de Estado. El entonces presidente, George W. Bush, no recuperó ‎sus prerrogativas hasta la noche de aquel día y nunca se aclaró qué pasó en la decena de horas ‎durante las cuales su autoridad quedó suspendida [5].‎

Según explica en Newsweek William Arkin, considerado el mejor especialista en temas del ‎Pentágono, actualmente existen 7 planes diferentes [6]:‎ 

* El Rescue & Evacuation of the Occupants of the Executive Mansion (RESEM), para garantizar la ‎protección del presidente, del vicepresidente y de sus familias;
* El Joint Emergency Evacuation Plan (JEEP), para garantizar la protección del secretario ‎de Defensa y de los principales jefes militares;
* El Atlas Plan, para garantizar la protección de los miembros del Congreso y de la ‎Corte Suprema;
* Octagon, plan con objetivos totalmente desconocidos;
 * Freejack, también desconocido;‎
 Zodiac, igualmente desconocido;‎ 
* Granite Shadow, plan que prevé el despliegue de unidades especiales en Washington, establece ‎las condiciones para el uso de la fuerza y para poner el territorio bajo la autoridad de los militares ‎‎ [7].‎

Es importante observar que existe una contradicción entre el supuesto objetivo del RESEM –‎garantizar la protección del presidente y del vicepresidente– y el hecho que ese plan se aplicaría sólo en caso de muerte o de impedimento de esos responsables.
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En todo caso, la aplicación de estos siete planes estaría en manos del Mando Militar de ‎Estados Unidos para América del Norte (NorthCom), encabezado por un ilustre desconocido, ‎el general Terrence J. O’Shaughnessy.‎



En virtud del derecho estadounidense, éste general se convertiría en dictador de ‎Estados Unidos solo en caso de muerte o de impedimento de los tres principales responsables ‎electos del Estado federal –el presidente de Estados Unidos, su vicepresidente y el presidente de ‎la Cámara de Representantes– pero en la práctica su predecesor, el general Ralph Eberhart, ya ‎fungió como tal a pesar de que esos tres responsables no estaban muertos ni impedidos de ‎realizar sus funciones. A los 73 años, el ahora retirado general Ralph Eberhart dirige actualmente ‎las principales empresas que proveen la aviónica militar en Estados Unidos.
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El 13 de febrero, el general O’Shaughnessy afirmó ante la Comisión del Senado a cargo de las ‎fuerzas armadas que el NorthCom estaba preparándose para lo peor. En el marco de esos ‎preparativos, el general O’Shaughnessy se comunica diariamente con los otros 10 mandos ‎centrales de las fuerzas de Estados Unidos en todas las regiones del mundo [8].‎

También es importante recordar aquí que, además del territorio de Estados Unidos, la «zona de ‎responsabilidad» del NorthCom abarca también Canadá, México y Bahamas. En virtud de varios ‎acuerdos, el NorthCom puede, por iniciativa propia, ordenar el despliegue de tropas ‎estadounidenses en esos tres países.
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En 2016, el entonces presidente de Estados Unidos Barack Obama firmó la orden secreta ‎Presidential Policy Directive 40 sobre la National Continuity Policy, o sea la ‎‎«Política de Continuidad Nacional». Solo dos días antes de que el presidente Donald Trump ‎asumiera sus funciones en la Casa Blanca, el entonces administrador de la FEMA –la agencia ‎federal a cargo de las situación de emergencia–, Craig Fugate, firmó la Federal Continuity ‎Directive 1 (Directiva Número 1 de Continuidad Federal), que precisa ciertos aspectos de la ‎aplicación de ese procedimiento en niveles inferiores.
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Todo está previsto en función de «lo peor». La epidemia proporciona el pretexto para actuar. ‎En ese contexto, las preguntas planteadas recientemente por el vocero del ministerio chino ‎de Exteriores [9] sobre ‎la posibilidad de que los militares estadounidenses hayan diseminado deliberadamente el nuevo ‎coronavirus, adquieren el mayor sentido y cobran nueva vigencia. 
     
[1] Las siglas ENA denominan en Francia la Escuela ‎Nacional de Administración, entidad elitista que forma los más altos funcionarios de la República ‎Francesa. 
[2] “End the ‎dog-eat-dog mentality to tackle the crisis”, Gordon Brown, Financial Times ‎‎(Reino Unido), Voltaire Network, 26 de marzo de 2020.
[3] Continuity of ‎Government: Current Federal Arrangements and the Future, Harold C. Relyea, Congresionnal ‎Research Service, 5 de agosto de 2005.
[4] Against All Enemies: Inside America’s ‎War on Terror, Richard Clarke, Free Press, 2004.
[5] A Pretext for War: 9/11, Iraq, and the Abuse ‎of America’s Intelligence Agencies, James Bamfort, Anchor Books, 2005.
[6] “Exclusive: Inside The Military’s Top Secret ‎Plans If Coronavirus Cripples the Government”, William M. Arkin, ‎‎Newsweek, 18 de marzo de 2020.
[7] “Top Secret Pentagon Operation “Granite Shadow” revealed. Today in DC: Commandos in the ‎Streets?”, William Arkin, Washington Post, 25 de septiembre de 2005.
[8] Hearing to receive ‎testimony on United States Northern Command and United States Strategic Command in review ‎of the Defense Authorization Request for fiscal year 2021 and the future years Defense Program, ‎Senate Committe on Armed Service, 13 de febrero de 2020.
[9] «Propaganda y preguntas sin respuesta sobre el origen del Covid-19», Red Voltaire, 25 de marzo de 2020.
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