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07 marzo 2022

El "secreto" de las armas sucias y biológicas en Ucrania

 



Resumen y recopilación de varios
artículos por el editor del blog.


En octubre de 2019 publicamos un largo reportaje desarrollado por la periodista de investigación bulgara Dilyana Gaytandzhieva, su versión original en inglés fue publicada por "South Front" en el 2018 bajo el título: "Pentagon bio-weapons". Debido a la crisis militar en Ucrania (invasión rusa) vamos a reproducir algunos segmentos importantes de aquel largo reportaje, en especial lo que tiene que ver con la utilización del territorio ucraniano por parte de empresas estadounidenses vinculadas al Pentágono para el desarrollo secreto de armas biológicas.

Los experimentos biológicos son crímenes de guerra. El artículo 8 del Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional (CPI) define los experimentos biológicos como crímenes de guerra.


Antes de examinar nuevamente el reportaje (extractado) debemos mencionar un hecho que está apareciendo en algunos medios internacionales sobre la guerra de Ucrania, no mencionamos medios rusos (están ya censurados y no se puede consultarlos en Europa), así que utilizamos otras fuentes. Es evidente que Rusia tiene objetivos secretos en la campaña ucraniana: 

Evitar que fanáticos nacionalistas neonazis se apoderen de los centros de investigación biológica y nuclear manejados por los Estados Unidos en territorio ucraniano. De allí que Rusia ha tomado el control de la central nuclear de Zaporiyia, la más grande de Europa e impuso también bajo su resguardo la inactiva (y radioactiva) central nuclear de Chernóbil.

Los mandos rusos analizan presuntas evidencias de que las autoridades ucranianas habrían utilizado la planta nuclear de Chernóbil como tapadera para trabajar en la producción de bombas sucias, así como en la extracción de plutonio. El elevado fondo de radiación en la zona de Chernóbil facilitaría el encubrimiento, según fuentes extranjeras. Los rusos confirmaron que tomaron Chernóbil para prevenir una "provocación nuclear".


Fotografía de archivo. La estructura New Safe Confinement (NSC) sobre el antiguo sarcófago que cubre el cuarto reactor dañado en la planta de energía nuclear de Chernóbil.

 

Rusia ha preferido mantener algunos detalles delicados en reserva, más el acoso internacional le ha obligado -no como propaganda- sino como advertencia de que Ucrania habría iniciado su propio programa de desarrollo nuclear para fabricar armas sucias y atómicas. Ucrania no tiene los medios, ni la capacidad para hacerlo por sí sola. La hipótesis es que quien apoya esa iniciativa no puede ser más que el Pentágono, nótese que me refiero al aparato militar estadounidense, que suele manejarse solo, y no al gobierno de los Estados Unidos, mucho menos a su Congreso que debería aprobar tales políticas.

Antes de que se produjeran las hostilidades ya se corría en Europa el rumor (medios extranjeros) de que "en los últimos años, Ucrania ha intensificado la exploración de capas profundas en el territorio de las minas de uranio existentes, así como el desarrollo de prometedores depósitos de uranio, en particular en las regiones de Nikoláev, Dnepropetrovsk y Kirovograd".

También se ha afirmado que el actual gobierno de Ucrania obtuvo de empresas extranjeras asistencia para formar sus propias empresas de enriquecimiento de uranio y obtuvo plutonio de la calidad requerida de otros países para acelerar la investigación. Estados Unidos habría transferido también ese material a sus socios, las razones para creer que Washington está implicado puede sonar lógico. 

Ucrania se ha empecinado, además, en modernizar sus misiles y fabricar nuevos sistemas de misiles para, quien sabe, en un futuro utilizarlas en el lanzamiento de armas nucleares. Repetimos, esos proyectos no son exclusivos, el gobierno de Kiev se ha valido del apoyo de otros países.

Sin ser alarmista, hace unos días el canciller ruso, Serguei Lavrov, acusó a Occidente de "elaborar un plan de guerra atómica en reacción a las recientes declaraciones de sus homólogos francés y británico, Jean-Yves Le Drian y Elizabeth Truss, respectivamente, sobre el riesgo de un conflicto nuclear desatado por Rusia".

Lo que si no es una hipótesis es el siguiente cuestionamiento que se hace Lance D. Johnson (Natural News) en un corto artículo titulado: "Why did the US embassy official website just REMOVE all evidence of Ukrainian bioweapons labs?", en cristiano: "¿Por qué el sitio web oficial de la embajada de EE.UU. simplemente ELIMINÓ toda evidencia de laboratorios de armas biológicas ucranianos?", publicado el 2 de marzo 2022.

 

Foto de archivo. Un empleado de la central nuclear de Chernóbil en Ucrania.

Así es, sin más el sitio web oficial de la embajada de Estados Unidos suprimió en días pasados toda evidencia de laboratorios biológicos en Ucrania. Estos laboratorios biológicos son financiados y operados conjuntamente con el Departamento de Defensa de los Estados Unidos. Algunos documentos de esos laboratorios eran de conocimiento público hasta fines de febrero de 2022, incluían detalles importantes sobre laboratorios de armas biológicas en Ucrania. Al borrarse esa información crítica se oculta programas que no deberían haber sido hechos públicos y que pueden demostrar su complicidad con potenciales acciones provocadoras del gobierno ucraniano. El autor del reporte señala que "la población mundial se está dando cuenta de la realidad de la investigación de armas biológicas de ganancia de función, las filtraciones de laboratorio y el desarrollo de vacunas y diagnósticos depredadores. Estos bio-laboratorios generan patógenos con potencial pandémico que explotan el sistema inmunitario humano y son la base sobre la que se origina el fraude médico, la mala praxis, la muerte inducida por vacunas y el genocidio".

¿Podría la existencia de estos laboratorios de armas biológicas tener algo que ver con la "misión militar especial" de Rusia? Durante años, Rusia ha acusado a Estados Unidos de desarrollar armas biológicas cerca de sus fronteras

- ¿Están los rusos actualmente reuniendo pruebas de estos laboratorios? 

- ¿Cuál es el estado actual de estas instalaciones? 

- ¿Qué pasaría si Rusia no estuviera llevando a cabo una invasión y ocupación de Ucrania, una realidad que ha sido propagada por los medios de comunicación occidentales? 

- ¿Qué pasaría si, en cambio, Rusia estuviera apuntando a los sindicatos del crimen internacional y persiguiendo a elementos criminales en el gobierno ucraniano que han dañado al pueblo ucraniano y a otros en todo el mundo?

El Departamento de Defensa de Estados Unidos (Pentágono) financió al menos 15 laboratorios biológicos diferentes en Ucrania. Estos no son laboratorios biológicos chinos o rusos. Al menos ocho de estos son laboratorios de armas biológicas operados exclusivamente por los Estados Unidos. Estos laboratorios “consolidan y aseguran patógenos y toxinas de interés para la seguridad” para llevar a cabo “medidas mejoradas de bioseguridad, bioseguridad y biovigilancia” a través de “asociaciones internacionales de investigación”. El Pentágono facilitó el proceso de permisos para permitir que los científicos ucranianos trabajaran con patógenos de potencial pandémico.

El Departamento de Defensa de EE.UU. -El Pentágono- trabaja directamente con el Ministerio de Salud de Ucrania, el Servicio Estatal de Ucrania para la Seguridad Alimentaria y la Protección del Consumidor, la Academia Nacional de Ciencias Agrarias y el Ministerio de Defensa. Esta red de laboratorios biológicos incluye instalaciones en Odessa, Vinnytsia, Uzhgorod, Lviv, Kiev, Kherson, Ternopil, Crimea, Luhansk y dos instalaciones sospechosas en Kharkiv y Mykolaiv.

En los últimos años, muchos de estos laboratorios han alcanzado el nivel de bioseguridad 2, lo que permite a los científicos experimentar con virus y bacterias. En los últimos dos años, estos laboratorios, en cooperación con el Ministerio de Defensa de Ucrania, instalaron cuatro laboratorios móviles más para realizar la vigilancia epidemiológica del pueblo ucraniano. No hay razones para sospechar dirán algunos si se hacía público.

El 26 de febrero de 2022, la existencia y los detalles de estos laboratorios de armas biológicas fueron eliminados del sitio web oficial de la embajada. Los archivos PDF han sido copiados por otros medios y podrán estar disponibles en cualquier momento. "¿Qué está tratando de ocultar la embajada de los Estados Unidos?", termina preguntándose Lance D. Johnson


Parte II

Las armas biológicas del Pentágono

El ejército estadounidense produce regularmente virus, bacterias y toxinas mortales en violación directa de la Convención de la ONU sobre la prohibición de armas biológicas. Cientos de miles de personas inadvertidas están siendo expuestas sistemáticamente a patógenos peligrosos y otras enfermedades incurables. 


Diseñar virus mortales es legal en EE.UU. Los científicos de la guerra biológica utilizan la cobertura diplomática para probar virus artificiales en laboratorios biológicos del Pentágono en 25 países de todo el mundo. Estos laboratorios biológicos de EE.UU. son financiados por la Agencia de Reducción de Amenazas de Defensa (DTRA, por sus siglas en inglés) bajo un programa militar de 2.100 millones de dólares - Programa Cooperativo de Compromiso Biológico (CBEP, por sus siglas en inglés) - y están ubicados en países de la antigua Unión Soviética como Georgia y Ucrania, el Medio Oriente, el Sudeste Asiático y África.

NOTA del Editor: Como se indica al inicio, este artículo va destinado al caso ucraniano, debido a la guerra actual en ese territorio, por lo mismo, es importante recordar a la opinión pública esta preocupación que ya es mundial. Los interesados en repasar toda la investigación pueden hacerlo en este enlace: Las armas biológicas del Pentágono

- Laboratorios biológicos del Pentágono diseminan enfermedades en Ucrania.

11 laboratorios biológicos del Pentágono en Ucrania y alrededor de Rusia 


- La Agencia de Reducción de Amenazas de Defensa (DTRA) del Departamento de Defensa ha financiado 11 laboratorios biológicos en Ucrania, que también colinda con Rusia.

- El Programa Militar de EE.UU. es información confidencial. En teoría, Ucrania no tenía ningún control sobre los biolaboratorios militares en su propio territorio

Según el Acuerdo de 2005 entre el Departamento de Defensa de Estados Unidos y el Ministerio de Salud de Ucrania, el gobierno ucraniano tiene prohibido divulgar públicamente información confidencial sobre el programa de Estados Unidos y Ucrania está obligada a transferir al Departamento de Defensa de Estados Unidos patógenos peligrosos para la investigación biológica. Se ha concedido al Pentágono acceso a determinados secretos de Estado de Ucrania en relación con los proyectos en el marco de su acuerdo:




- Científicos de la guerra biológica bajo cobertura diplomática.

Entre el conjunto de acuerdos bilaterales entre Estados Unidos y Ucrania se encuentra el establecimiento del Centro de Ciencia y Tecnología en Ucrania (STCU), una organización internacional financiada principalmente por el gobierno de Estados Unidos a la que se le ha concedido estatus diplomático. El STCU apoya oficialmente los proyectos de científicos que antes participaban en el programa soviético de armas biológicas. En los últimos 20 años, el STCU ha invertido más de 285 millones de dólares en la financiación y gestión de unos 1.850 proyectos de científicos que previamente trabajaron en el desarrollo de armas de destrucción masiva.

- 364 ucranianos murieron a causa de la gripe porcina.

Uno de los laboratorios del Pentágono se encuentra en Kharkiv, donde en enero de 2016 al menos 20 soldados ucranianos murieron de un virus similar a la gripe en sólo dos días, y 200 más fueron hospitalizados. El gobierno ucraniano no informó sobre los soldados ucranianos muertos en Kharkiv. En marzo de 2016, se registraron 364 muertes en Ucrania (81,3% causadas por la gripe porcina A (H1N1) pdm09, la misma cepa que causó la pandemia mundial en 2009).



Según información de inteligencia de la República Popular de Donetsk, el laboratorio biológico estadounidense en Kharkiv hizo que el virus mortal se filtrara.

- La policía investigó la infección por enfermedades incurables.

A finales del año pasado (2017) una infección altamente sospechosa por Hepatitis A se propagó rápidamente en pocos meses por el sudeste de Ucrania, donde se encuentran la mayoría de los laboratorios biológicos del Pentágono.


37 personas fueron hospitalizadas por Hepatitis A en la ciudad ucraniana de Mykolaiv en enero de 2018. La policía local ha iniciado una investigación sobre "la infección con el virus de inmunodeficiencia humana y otras enfermedades incurables". Hace tres años (2015), más de 100 personas de la misma ciudad se infectaron con el cólera. Se alega que ambas enfermedades se han propagado a través del agua potable contaminada.

En el verano de 2017, 60 personas con hepatitis A fueron hospitalizadas en el hospital de la ciudad de Zaporizhia. La causa de este brote aún se desconoceEn la región de Odesa, 19 niños de un orfanato fueron hospitalizados por la hepatitis A en junio de 2017.

29 casos de hepatitis A se registraron en Kharkiv en noviembre de 2017. Se aisló el virus en agua potable contaminada. Uno de los laboratorios biológicos del Pentágono localizado en Kharkiv fue culpado por la mortífera epidemia de gripe que hace dos años (2016) se cobró la vida de 364 ucranianos.

- Ucrania y Rusia afectadas por una nueva infección de cólera altamente virulenta.

En 2011, Ucrania sufrió un brote de cólera. Según se informa, 33 pacientes fueron hospitalizados por diarrea grave. Un segundo brote atacó al país en 2014, cuando se comunicó que más de 800 personas de toda Ucrania contrajeron la enfermedad. En 2015, sólo en la ciudad de Mykolaiv se registraron por lo menos 100 nuevos casos.


Mariupol y Mykolaiv


Vibrio Cólera

Una nueva variante altamente virulenta del agente del cólera Vibrio, con una alta similitud genética con las cepas reportadas en Ucrania, azotó Moscú en 2014. Según un estudio genético del Instituto Ruso de Investigación Antiplaca de Rusia de 2014, la cepa de cólera aislada en Moscú era similar a la bacteria que causó la epidemia en la vecina Ucrania.

El Southern Research Institute, uno de los contratistas estadounidenses que trabaja en los laboratorios biológicos de Ucrania, tiene proyectos relacionados con el cólera, así como con la influenza y el Zika, todos ellos patógenos de importancia militar para el Pentágono.

Junto con el Southern Research Institute, otras dos compañías privadas americanas operan los laboratorios biológicos militares en Ucrania: Black & Veatch y Metabiota.


Contratistas de la DTRA en Ucrania.


Black & Veatch Special Project Corp. obtuvo contratos de la DTRA por un valor de 198,7 millones de dólares para construir y operar laboratorios biológicos en Ucrania (menos de dos contratos a 5 años en 2008 y 2012 por un total de 128,5 millones de dólares).

Metabiota ha obtenido un contrato federal de 18,4 millones de dólares bajo el programa en Georgia y Ucrania. Esta empresa estadounidense también fue contratada para realizar trabajos para la DTRA antes y durante la crisis del Ébola en África Occidental, incluyendo un contrato de 3,1 millones de dólares (2012-2015) para trabajar en Sierra Leona.

El Southern Research Institute ha sido uno de los principales subcontratistas del programa de la DTRA en Ucrania desde 2008. La compañía también fue uno de los principales contratistas del Pentágono en el pasado, bajo el Programa de Armas Biológicas de los Estados Unidos para la investigación y desarrollo de agentes biológicos, con 16 contratos entre 1951 y 1962.

- 250.000 dólares para presionar a Jeff Sessions para la "Investigación para la Inteligencia de EE. UU."

El Southern Research Institute presionó al Congreso y al Departamento de Estado estadounidenses para "temas relacionados con la investigación y el desarrollo para la inteligencia estadounidense" y la "investigación y desarrollo relacionados con la defensa". Las actividades de cabildeo coincidieron con el inicio de los proyectos del Pentágono sobre laboratorios biológicos en Ucrania y otros antiguos estados soviéticos.

La compañía pagó 250.000 dólares para ejercer presión sobre el entonces senador Jeff Sessions en 2008-2009 (ex Fiscal General de EE. UU. designado por Donald Trump), cuando al instituto se le concedieron varios contratos federales.

- La policía investigó el envenenamiento por toxinas botulínicas en Ucrania

En 2016 se registraron en Ucrania 115 casos de botulismo, con 12 muertes.

                       botulismo

En 2017, el Ministerio de Salud de Ucrania confirmó otros 90 nuevos casos, con 8 muertes, de intoxicación por la toxina botulínica (una de las sustancias biológicas más venenosas conocidas). Según las autoridades sanitarias locales, la causa del brote fue la intoxicación alimentaria y la policía inició una investigación sobre la misma.

El gobierno ucraniano dejó de suministrar la antitoxina en 2014 y no se disponía de vacunas botulínicas de reserva durante el brote de 2016-2017.

El botulismo es una enfermedad rara y extremadamente peligrosa causada por una toxina producida por la bacteria Clostridium botulinum. 1 gm de la toxina puede matar hasta 1 millón de personas.

Científico con una muestra de la neurotoxina botulínica


La neurotoxina botulínica representa una importante amenaza para las armas biológicas debido a su extrema potencia, facilidad de producción y transporte. Causa parálisis muscular, insuficiencia respiratoria y finalmente la muerte si no se trata de inmediato. Un solo gramo de toxina cristalina, uniformemente dispersada e inhalada, puede matar a más de un millón de personas. Podría diseminarse a través de aerosoles, o por contaminación del agua y/o suministro de alimentos.

- El Pentágono produce virus vivos, bacterias y toxinas.

La toxina botulínica fue probada como arma biológica por el ejército de EE. UU. en el pasado, así como el ántrax, la brucella y la tularemia. Aunque el programa estadounidense de armas biológicas fue oficialmente suspendido en 1969, los documentos demuestran que los experimentos militares nunca terminaron. Actualmente el Pentágono produce y prueba agentes biológicos vivos en la misma instalación militar que en el pasado: Dugway Proving Ground.

... El reportaje continúa con temas sobre los ensayos de campo actuales, programas de ensayos de campo al aire libre, ensayos de Campo con Simulantes Biológicos (Bacterias), fábrica de armas biológicas en EE.UU.

Lo que el Pentágono está haciendo actualmente es exactamente lo que hizo en el pasado, lo que significa que su programa de armas biológicas nunca fue suspendido. El ejército estadounidense realizó 27 pruebas de campo con simulantes biológicos, que involucraron el dominio público desde 1949 hasta 1968, cuando el presidente Nixon anunció oficialmente el fin del programa.

Se ha destinado millones de dólares para un proyecto militar estadounidense en la frontera entre Rusia y Georgia. La DTRA tiene pleno acceso a la frontera entre Rusia y Georgia, concedida en el marco de un programa militar denominado "Georgia Land Border Security Project". Las actividades relacionadas con el proyecto han sido tercerizadas a una empresa privada americana, la Parsons Government Services International. La DTRA ha contratado previamente a Parsons para proyectos similares de seguridad fronteriza en el Líbano, Jordania, Libia y Siria. Parsons obtuvo un contrato de 9,2 millones de dólares bajo el proyecto de seguridad fronteriza del Pentágono en la frontera entre Rusia y Georgia.


Lugar Center, Tbilisi. Los ciudadanos locales de Chechenia notaron en 2017 un pulverizador UAV cerca de la frontera rusa con Georgia.


Fuente original en inglés:
THE PENTAGON BIO-WEAPONS
SOUTH FRONT (En el artículo original existen decenas de enlaces que comprueban los enunciados de la autora).


Más notas de la prensa internacional de estos días que citan a diplomáticos rusos.

Lecturas recomendadas de Thierry Meyssan

03 marzo 2022

La masacre de Addis Abeba: 'la vergüenza nacional de Italia'



I

Introducción por el editor del blog

Daremos algunas puntualizaciones históricas sobre la masacre en Addis Ababa (1937); la segunda parte ocupa la reseña del libro "The Addis Ababa Massacre: Italy's National Shame", de Ian Campbell presentada por Adeyinka Makinde. Este es otro espeluznante episodio en la historia de la "civilización europea occidental". Los italianos parecen querer olvidar su aún reciente pasado bajo el régimen fascista, se pone a la defensiva y ciertos círculos añoran al Duce.

Italia invade Abisinia el 3 de octubre del año 1935 ante la condena de la Sociedad de Naciones que estableció un embargo sobre el comercio exterior de Italia, que no sirvió para nada. 

5 de mayo de 1936, tropas italianas al mando del general Pietro Badoglio entran en Adís Abeba, capital de Abisinia (Etiopía) y terminan con el reinado del emperador Haile Selassie. Tras la toma de Adís Abeba, 11 junio 1936, Rodolfo Graziani  es designado virrey del Africa Orientale Italiana (AOI): Eritrea y Somalia ya ocupadas por Roma, junto a la recién conquistada Abisinia conforman el virreinato.

Los historiadores coinciden que Mussolini pretendió emular el esplendor clásico de la Antigua Roma, quiso instaurar un Imperio Romano Fascista en nombre del rey Víctor Manuel III, en otras palabras el "Duce" solo era un siervo del rey, Mussolini y el fascismo dirigían el gobierno cumpliendo los designios de la Realeza y la Gran Empresa. 

Mussolini proclamó el Imperio ante la multitud en la plaza Venezia de Roma el 9 de mayo de 1936:


"Italia tiene, finalmente, su imperio, un imperio fascista, porque lleva los signos indestructibles de la voluntad y de la potencia del lictor romano, porque esta es la meta hacia la que se empeñaron las energías embravecidas y disciplinadas de las jóvenes y vigorosas generaciones italianas durante catorce años, un imperio de paz porque Italia quiere la paz para sí misma y para todos y decide ir a la guerra solo cuando se ve obligada por las imperiosas e incoercibles necesidades de la vida, un imperio de civilización y de humanidad para todos los pueblos de Etiopía". (Proclamazione dell’Impero).

 


Por si las "moscas", el 8 de julio de 1936 Mussolini se dirige a Graziani: "Autorizo ​​nuevamente a Vuestra Excelencia a iniciar y ejecutar una política de terror y exterminio contra las poblaciones rebeldes y cómplices". De esa manera se dieron sucesivos asesinatos de etíopes por condenar el colonialismo, la invasión y los crímenes que agudizaron la resistencia, incluso Graziani instigó la rivalidad entre cristianos y musulmanes.

El 19 de febrero de 1937, el virrey Graziani, en un acto propagandístico de repartir comida entre los mendigos de Adís Abeba en la sede del gobierno es atacado por dos jóvenes eritreos infiltrados en la multitud de necesitados, lanzaron 10 granadas y huyeron en medio del caos. Graziani sobrevivió a pesar de sus heridas. 

La venganza fue la consecuencia. Ese  mismo día el Fascio local acordó ejecutar un brutal pogromo contra la población local nativos. Guido Cortese, alto funcionario del Partido Nacional Fascista llamó a la purga:

 

"Camarada, hoy es el día en que debemos mostrar nuestra devoción a nuestro virrey reaccionando y destruyendo a los etíopes durante tres días. Os doy carta blanca durante tres días para destruir, matar y hacer lo que queráis de los etíopes"... 


Un gran número de civiles italianos residentes en Adís Abeba "salieron a las calles armados con porras y barras de metal golpeando y matando a los etíopes que se encontraban a su paso. A última hora de la tarde, después de haber recibido la autorización de la Casa del Fascio, equipos compuestos por camisas negras, chóferes, ascari líbicos, soldados armados y civiles se precipitaron a los barrios pobres y comenzaron lo que Antonio Dordoni denominó una frenética caza al moro" (1). 

Los relatos del pogromo son narrados en varias fuentes, una en mención es la del historiador británico Ian Campbell, "The Addis Ababa Massacre: Italy's National Shame" (Il massacro di Addis Abeba. Una vergogna italiana). Como ejemplo cita al médico húngaro Ladislas Shashka, autor del más completo y explícito testimonio de la matanza sobre lo acontecido en aquellos días: "Por primera vez en mi vida temo que alguien pueda decir que estoy mintiendo. Es por eso que deseo recurrir a testimonios para probar lo que he dicho, que es, cierto, verdaderamente increíble. Quisiera que muchas personas pudieran mirar la fotografía que un Camisa negra con un puñal en la mano se ha hecho hacer por un camarada. Es una perfecta representación de la civilización italiana. Un Camisa negra con un puñal en la mano rodeado por una familia de abisinios muertos, padre, madre y tres niños. Otro Camisa negra consideró necesario transmitir su imagen a la posteridad mientras sostenía en la mano la cabeza cortada de un abisinio".

Monjes cristianos coptos acusados -sin pruebas- de colaborar con la resistencia son conducidos a un barranco donde son aniquilados. Graziani escribió jactándose de “haber hecho temblar las entrañas de todo el clero..." La resistencia, a pesar de todo, continuó. A las masacres siguieron la promulgación de las primeras leyes racistas.


Postal diseñada por Enrico de Seta durante la campaña etíope. “Armamento. Aquí está el arma más adecuada”. Fuente La Storia Tutta

Abisinia permaneció bajo ocupación fascista hasta mayo de 1941. Selassie retornó ese año tras la derrota italiana ante los Aliados europeos (británicos, franceses, belgas, a los que se sumaron la resistencia abisinia y partisanos comunistas italianos).

En septiembre de 1945, los etíopes presentaron un memorándum ante el reunido Consejo de ministros de Asuntos Exteriores, establecían en unos 30.000 el número de asesinatos durante los años de guerra y la ocupación, la prensa francesa y americana los redujo a entre 1.400 y 6.000. La investigación de Ian Campbell arroja la cifra de 19.000.

T. Andino


 II

La masacre etíope de Italia finalmente sale a la luz 


Por Adeyinka Makinde

Reseña del libro "The Addis Ababa Massacre: Italy's National Shame", autor Ian Campbell. New African Magazine, Vol. 6, No. 584 Junio (2018). Adeyinka Makinde es un escritor y profesor de derecho con sede en Londres, Inglaterra y analista geopolítico e historiador. 


El siglo 20 es a menudo señalado por los historiadores como uno de los períodos más tumultuosos en la historia humana. Algunos llegarían a afirmar que fue el siglo más violento de los tiempos modernos. Ciertamente, los avances en la tecnología aseguraron que la vida humana pudiera ser destruida en un número mucho mayor y con más rapidez. Y en una era de imperios en guerra, represión colonial y la llegada al poder de regímenes adheridos a las ideologías despiadadas del totalitarismo, los episodios de asesinatos en masa de civiles inocentes son abundantes.

La pérdida de vidas durante la masacre de Nanking y el bombardeo de Guernica, por ejemplo, son tragedias que son emblemáticas de los tiempos difíciles que condujeron a la Segunda Guerra Mundial, al igual que los nombres de los campos de exterminio y las unidades móviles de exterminio asociadas con la Alemania nazi durante ese conflicto.

Menos conocida, si es que no se conoce en absoluto, es la masacre que fue iniciada por la Italia fascista en la ciudad etíope de Addis Abeba en febrero de 1937. Este salvaje evento, escenificado como una medida retributiva, después de un intento de asesinato del mariscal Rodolfo Graziani, virrey de Benito Mussolini en el África Oriental Italiana, es esencialmente uno episodio olvidado.

El hecho de que una atrocidad de esta magnitud no haya sido completamente documentada, diseccionada y conmemorada hasta tiempos recientes puede parecer algo sorprendente para el observador.


Caricatura británica de la época. "En Roma la gente vive como siempre".

Esta amnesia persistió tanto con respecto al perpetrador como a la víctima. No hubo investigación de crímenes de guerra y se le dio poca erudición. Las razones de esto son múltiples y son reveladas por Ian Campbell en su libro "The Addis Ababa Massacre: Italy's National Shame", el fruto de dos décadas de investigación.

La tarea de establecer la cronología de los eventos mientras se esforzaba por mantener la precisión, así como llegar a conclusiones empíricamente válidas relacionadas con el controvertido asunto de un recuento general de muertes era onerosa.

Por ejemplo, el autor tuvo que lidiar con la destrucción a gran escala de pruebas. Esto se refiere tanto a la destrucción de los registros oficiales como a la eliminación física de los testigos etíopes. Por lo tanto, necesitaba encontrar alternativas al uso de documentos de archivo como fuentes historiológicas.

En particular, esto implicó rastrear y entrevistar minuciosamente a testigos oculares durante un período considerable de tiempo, registrar sus recuerdos y luego embarcarse en un laborioso proceso de verificación cruzada y referencias cruzadas. El libro captura al mundo en el precipicio de una enorme conflagración y sirve para recordar al lector que el estallido de la Segunda Guerra Mundial tuvo varios preludios.

También reunió y reprodujo una amplia gama de evidencia fotográfica. Muchas de las tomas fueron publicadas originalmente en la revista antifascista New Times y Ethiopia News de Sylvia Pankhurst, mientras que otras inéditas fueron tomadas por diplomáticos extranjeros, residentes de Addis Abeba, camisas negras y soldados italianos.

Mientras que el preludio asiático se compone tanto de la invasión japonesa de Manchuria de 1931 como de la guerra sino-japonesa de 1937 (con el preludio europeo ocurriendo en 1939 cuando Alemania invadió Polonia), para África, el amanecer de ese conflicto estuvo marcado por la invasión de Etiopía por Italia en 1935.


Abba Jobbir, sultán de Gimma (Etiopía) invitado por Mussolini. Saludan a las tropas que desfilan en Roma, abril de 1938

La cuestión del apaciguamiento ocupa un lugar importante en el contexto africano, al igual que en el ámbito europeo. Se puede hacer una analogía entre el sacrificio de Checoslovaquia en la conferencia de 1938 en Munich, que podría decirse que envalentonó a Adolf Hitler para perseguir su objetivo de una mayor adquisición territorial, y el fracaso del sistema de seguridad colectiva prometido por la Sociedad de Naciones para restringir las ambiciones expansionistas de Mussolini en África Oriental. El trabajo de Campbell también puede recordar al lector el grado en que los acontecimientos anteriores en el continente africano prefiguraron las políticas seguidas por las potencias totalitarias antes y durante la guerra.

Por ejemplo, los experimentos raciales realizados por Joseph Mengele en Auschwitz fueron presagiados por los llevados a cabo por el mentor de Mengele, Eugen Fischer, sobre la población indígena del África sudoccidental alemana (Namibia).

Además, el sistema de campos de concentración establecido durante los conflictos coloniales anteriores a la guerra mundial por los italianos en Libia, Eritrea y Somalilandia se extendió, durante la guerra, a Yugoslavia y a la propia Italia.

Los crímenes de guerra cometidos por las fuerzas italianas durante la Guerra Civil Española, y durante la Segunda Guerra Mundial en Grecia y Yugoslavia, fueron un continuo de la brutalidad exhibida durante el período de colonización italiana del territorio de África Oriental.


"La elefante blanca. Ella sigue su camino imperial..." (derecha); y, "Sillas musicales en Ginebra. Mussolini: 'Está bien de eso,  cierra la tapa. ¡No tocaré más!" caricaturas británicas de la época.

"Otro trabajo para Hércules" y "REY DE REYES", Rey Víctor Manuel: Supongo, maestro, que hay lugar para otro". Estas cuatro caricaturas de la época fascista italiana fueron publicadas en la famosa revista británica "Punch" Magazine, entre 1933-1936

El libro de Campbell proporciona una confirmación clara e ineluctable de la tendencia inherente del fascismo hacia la brutalidad y la violencia. El asesinato de etíopes comenzó durante la tarde del viernes 19 de febrero, casi inmediatamente después de que Graziani resultara herido por un ataque con granadas perpetrado por dos eritreos, Moges Asgedom y Abriha Deboch.

Poco después siguió una declaración oficial promulgando tres días de venganza y el autor construye, con detalles desgarradores, la metodología de la venganza. Pistolas, cuchillos, picos y porras fueron entregados a "escuadrones de represión" formados por milicias de camisa negra y civiles italianos, quienes, trabajando en concierto con soldados armados y carabinieri, atacaron a africanos indefensos.

Las víctimas fueron apuñaladas, golpeadas e incineradas. Se utilizaron lanzallamas para incendiar cabañas repartidas por Addis Abeba en las que miles de inocentes -niños, mujeres y ancianos indefensos- fueron inmolados. Campbell estima que entre 18.000 y 19.000 personas murieron en Addis Abeba de una población de 100.000.

La naturaleza despiadada e implacable de la violencia se ve subrayada por el hecho de que el pogromo continuó incluso después de que Mussolini enviara el mensaje para que los asesinatos cesaran el día en que Graziani se despertó de su coma.

Graziani ordenó a Guido Cortese, el líder local de los Camisas Negras, que detuviera la masacre. Pero Cortese había prometido a sus subordinados tres días, por lo que los asesinatos, centrados ahora en los suburbios periféricos donde no eran tan visibles para la dirección del partido, continuaron hasta el domingo por la noche. Esto marcó la primera fase del genocidio. 




Las autoridades italianas atacaron entonces a los "nobles y notables" de Etiopía. Las "Caravanas de la Muerte" itinerantes, que consistían en horcas portátiles, se usaban para colgar a miembros influyentes de la comunidad, incluidos los de la clase aristocrática. El autor aporta pruebas comprobadas en los archivos nacionales de Roma de que no se trataba de una política improvisada, sino que de hecho se había planificado de antemano. Había habido una política declarada de los fascistas para decapitar a los líderes intelectuales de Etiopía, un cuadro de personas específicamente seleccionadas por Haile Selassie para ser educadas en instituciones europeas y norteamericanas.

La redada y ejecución sumaria de muchos de esta élite a los que se hacía referencia como los "Jóvenes Etíopes" cumplió una orden dada por Mussolini el 3 de mayo de 1936.

Una vez más, vale la pena recordar que las formas despiadadas de violencia homicida empleadas por los italianos y sus razones concomitantes presagiaban su implementación por parte de los fascistas y nazis en la inminente guerra en el teatro europeo.

La destrucción de la élite social -los "jóvenes etíopes"- con el objetivo de dejar a una población ocupada sin timón y más maleable a la subyugación, reflejó la Intelligenzaktion empleada por los nazis en Polonia que atacó a maestros, sacerdotes y médicos polacos.

Además, la retribución despiadada se empleó no solo en Addis Abeba, sino que se extendió a la destrucción cobarde de los sacerdotes del monasterio de Debre Libanos bajo sospecha de haber albergado a los asaltantes de Graziani.

Y, por supuesto, la invasión inicial de Etiopía, que contó con el despiadado bombardeo aéreo de ciudades y pueblos, fue anterior a los notorios bombardeos de la Luftwaffe de enclaves republicanos en la Guerra Civil Española, durante la cual la Aviazione Legionaria de la Fuerza Aérea Italiana fue responsable de los ataques deliberados contra civiles en Barcelona.


"La torta del rey de reyes". Caricatura de 1936 en Le-Pelerin sobre la ocupación italiana de Etiopía tras la campaña de 1935-1936. A la derecha, Arthur Szyk en el "León de Judá".

Campbell llama la atención del lector sobre las razones del silencio y la inacción occidentales en el momento de la masacre de Addis Abeba. La evidencia que proporciona muestra que la información recopilada por diplomáticos y periodistas extranjeros en relación con la atrocidad fue suprimida activamente con la inútil esperanza de evitar que Mussolini entrara en un pacto militar con Hitler.

También aborda la cuestión de por qué figuras como Graziani y Cortese, que no fueron sometidas a juicios por crímenes de guerra, no enfrentaron el mismo castigo que el general Hideki Tojo y el SS-Obergruppenführer Karl Hermann Frank. La respuesta es simplemente que el amanecer de la Guerra Fría y el temor de que Italia pudiera caer en manos de los comunistas significaba que las figuras asociadas con el fascismo necesitaban ser preservadas.

Una prueba de guerra en África Oriental en la línea de las de Nuremberg y Tokio se habría considerado impolítica, dado que en esencia habría presentado una situación en la que los africanos negros estaban procesando a los europeos blancos, una afrenta a las sensibilidades de la época en que la mayor parte del mundo negro y marrón todavía estaba bajo el dominio colonial europeo. Por consiguiente, se denegó a Etiopía la pertenencia a la Comisión de Crímenes de Guerra de las Naciones Unidas.

El ostensible acto de magnanimidad de Selassie al prohibir las represalias y pedir la reconciliación puede entenderse como una respuesta pragmática a la presión británica que consistió en la amenaza de no apoyar a Etiopía en sus reclamaciones sobre Eritrea y la región de Ogaden si insiste en presionar su reclamo de un juicio por crímenes de guerra. También estaba dispuesto a reiniciar su programa de modernización, con respecto al cual necesitaría la ayuda occidental.

El libro logra mucho. Al superar los formidables obstáculos relacionados con la destrucción de las fuentes originales de información y el paso del tiempo, Campbell desmiente la idea de que Italia se ha gobernado a sí misma y a otros a través de una forma de fascismo "benigno".

La descripción de Silvio Berlusconi de los campos de internamiento del régimen fascista "como campos de vacaciones" no refleja las brutales circunstancias en funcionamiento en los campos de concentración a los que los etíopes fueron enviados durante el período de ocupación italiana: Danane en la región de Ogaden y Nokra en el archipiélago de Dahlak.

El libro ofrece la confirmación del apoyo de alto nivel del Vaticano a la conquista italiana que muchos sacerdotes consideraban una "santa misión".


El 18 de diciembre de 1935 se celebró la Giornata della Fede, instituida por el régimen en respuesta a las sanciones de la Sociedad de Naciones. Las parejas de Italia fueron llamadas a sostener el esfuerzo bélico donando “oro a la patria”, contribuyendo a los gastos de guerra con sus anillos nupciales. El acto se celebró en Roma y en innumerables partes de Italia. Solo en la capital, más de cien mil alianzas de oro fueron depositadas en el Altar de la Patria por parte de mujeres entre ellas la reina Elena y Rachele Mussolini, esposa del Duce. La Iglesia Católica colaboró activamente en la recogida. "Con letras pastorales, homilías y hojas diocesanas, gran parte del clero se apropió de los eslóganes publicitarios del régimen".

Porque mientras que las razones para la colonización de Etiopía abarcaban la doctrina racial de subyugar a un pueblo considerado como de una raza inferior, así como servir como venganza por la derrota italiana sufrida en 1897 en la Batalla de Adowa, algunos dentro de los niveles más altos de la Iglesia Católica Romana consideraban a la Iglesia Ortodoxa Cristiana Etíope como una institución herética.

Esta investigación también expone un capítulo de la historia italiana que ha sido prácticamente borrado. La verdad no expurgada sobre el legado de Italia de violento dominio colonial en África Oriental, así como sus aventuras militares en los Balcanes, nunca ha sido objeto de debate público.

En cambio, una combinación de las instituciones del Estado, los medios de comunicación y la academia ha propagado el mito de que Italia ha sido únicamente víctima del fascismo. Una indicación temprana de la sensibilidad sobre estos asuntos se produjo en la década de 1950 cuando los creadores de una película que representaba la invasión italiana de Grecia fueron arrestados y encarcelados.

Además, una película financiada por Libia en 1981 titulada "El león del desierto", que representaba la pacificación de Libia por Graziani, fue prohibida en los cines italianos. La investigación académica sobre las políticas coloniales de Italia es aparentemente prohibida. Historiadores como Angelo Del Boca, que han examinado los crímenes coloniales de Italia, han sido objeto de obloquia. Italia ha seguido siendo, en efecto, una nación en negación. El libro pone firmemente en el dominio público una obra innovadora de la historia que se sumará a la comprensión general de cómo la guerra impactó en África, que en su mayor parte está dominada por interpretaciones de batallas británicas con ejércitos italianos y alemanes en el desierto del norte de África.


Dos  caricaturas del maestro polaco-estadounidense Arthur Szyk sobre "El Duce"

"La masacre de Addis Abeba: la vergüenza nacional de Italia" es una obra magistral que merece la atención de una amplia audiencia, ya que proporciona una narrativa sobria pero fascinante de una de las mayores profanaciones de la humanidad de la época. Si bien algunos pueden optar por acusar al autor de ser abiertamente procesal, sería más preciso describirlo como un proyecto que deja las cosas claras. Señala con el dedo y es acusatorio, pero de ninguna manera es difamatorio.

Que la masacre de Addis Abeba no esté tan firmemente impresa en la conciencia de la historia a la par con las masacres de Katyn, Babi-Yar y Nanking es una injusticia, y con este libro, Ian Campbell ha desempeñado un papel en la corrección de este descuido.


Adeyinka Makinde

(1) La masacre de Adís Abeba (1937)

07 diciembre 2021

Rhodesia: cavilaciones sobre un antiguo estado de colonos coloniales

 



por Adeyinka Makinde

Sobre el autor: Adeyinka Makinde, de origen africano, nació en Lagos - Nigeria, radicado en Inglaterra. Es Abogado y catedrático invitado en la Facultad de Derecho de Westminster desde 2002, su especialidad docente es el derecho constitucional y política internacional. Investigador de la historia política, historia militar e historia del espionaje en el género de los "estudios de inteligencia y seguridad". Ha participado en conferencias internacionales organizadas por el Centro de Estudios Internacionales de Inteligencia y Seguridad (CIISS). Su análisis de los peligros de la guerra entre la OTAN y la Federación de Rusia fue el tema de una entrevista que concedió a The Voice de Rusia. El aporte de Adeyinka también implica artículos en la Revista Internacional de Criminología y Sociología. (Linkedin)

Adeyinka Makinde presenta sus ponencias en su blog: adeyinkamakinde.blogspot.com, sitio en que se publicó originalmente este artículo (el cual lo transcribimos y adaptamos a otro artículo suyo publicado por Global Research, ver notas a pie de página)

* Todas las fotografías y notas a pie de foto son interpuestas por el editor del blog. 

 

***

El proyecto de los colonos coloniales contra el cual la rebelión fue una reacción perfectamente natural: Expropiación de tierras, explotación laboral y genocidio: esa fue la base de Rhodesia.


Cecil Rhodes y el dominio global

Cecil Rhodes, el hombre que dio al país su nombre, estaba en el corazón del sistema a través del cual los trabajadores negros africanos eran brutalmente explotados. Si tal declaración le sorprende a alguien por ser de alguna manera “marxista”, demuestra el punto de la lente distorsionada a través de la cual algunos viejos rodesianos eligen ver el mundo. Las masacres del pueblo ndebele antes y después del Acuerdo Rudd utilizando armas de fuego fue una crueldad deliberada más allá del enjuiciamiento de la guerra. Fue un genocidio.

Rhodesia fue un proyecto de colonos coloniales. Esto implicó subyugación, expropiación de tierras y la imposición de un sistema de castas dentro del cual los africanos negros subyugados eran explotados por blancos de ascendencia principalmente británica. El sistema social y económico puede haber parecido benigno para los rodesianos que lo compararon favorablemente (y todavía lo hacen) con el sistema del apartheid en la vecina Sudáfrica, pero no obstante era un sistema basado en los blancos que monopolizaban el acceso a los recursos naturales del país y mantuvieron en raya a los africanos cuyas tierras fueron arrebatadas.

La guerra librada durante la década de 1970 en el estado nacional antes conocido como Rhodesia (hoy Zimbabwe) fue un conflicto asimétrico que enfrentó a las Fuerzas de Seguridad de Rhodesia contra las milicias de los movimientos de liberación de África Negra, las más prominentes fueron ZANLA y ZAPU. Alternativamente conocida como la "Guerra de Rhodesia Bush" y la "Guerra de Liberación de Zimbabwe", se caracterizó por una brutalidad incesante que se cobró la vida de muchos no combatientes. Tanto el gobierno como las fuerzas guerrilleras brutalizarían acciones contra los civiles. Sin embargo, con el paso del tiempo, muchos viejos rodesianos, que se sienten reivindicados por el malestar político y económico de Zimbabwe, han tratado de caracterizar la guerra como si hubiera sido procesada por el gobierno de la minoría blanca de una manera ética y respetuosa de las reglas. Entre sus fuerzas, los Selous Scouts a menudo se promocionan como un modelo de eficiencia marcial e ingenio, cuyos códigos de conducta eran irreprochables. Esto no podría estar más alejado de la verdad. 


La verdadera carta de presentación de los Selous Scouts del ejército de Rhodesia estaba dirigida a la eliminación clandestina de los "terroristas" (combatientes negros de los movimientos de liberación), tanto dentro como fuera del país.


A juzgar por los muchos comentarios hechos por los partidarios de la desaparecida Rhodesia, la historia de la humanidad está repleta de sociedades que se han rebelado contra tal estado de cosas. Este fue el caso de Argelia, Palestina, las tierras eslavas de Europa del Este y Kenia. Y donde las poblaciones nativas que eran consideradas de diversas maneras como “untermensch” o “incivilizadas” (el término nacionalista blanco hoy en día sería pueblos de “bajo coeficiente intelectual”) evitaron el exterminio, lucharon para recuperar sus tierras nativas.


Los negros africanos de lo que llegó a ser el territorio de Rhodesia no eran diferentes de los católicos irlandeses que resistían la colonización británica; los musulmanes argelinos resistiendo la dominación francesa, los negros africanos kenianos resistiendo a los británicos o los palestinos resistiendo las milicias de la Agencia Judía en Palestina y el Estado de Israel una vez establecido.


Una alusión al pensamiento marxista como la raíz del mal que estimuló a los negros africanos a luchar contra el "paraíso" de Rhodesia es tan absurda como perezosa en su construcción. El hecho de que la Unión Soviética y China brindaran ayuda y apoyo a los movimientos de liberación en África y Asia, y hasta cierto punto en América Latina, fue más un accidente de la historia. La resistencia contra cualquier entidad de colonos, como Rhodesia, es una faceta ineludible de la psique humana.

Los polacos y otros eslavos a los que los nazis consideraban infrahumanos no estaban preocupados por la afirmación de Hitler de que los vecinos eslavos de Alemania debían todos los logros culturales a la raza alemana. A los irlandeses que eran ridiculizados como simios, alborotadores y propensos a la fecundidad, no les importaba demasiado la civilización británico-inglesa que bajo Cromwell los había masacrado. Después de todo, fue bajo el dominio británico que tuvo lugar la devastadora hambruna. Hoy en día, esta mentalidad persiste en las comunidades republicanas irlandesas que perciben a Israel como un estado colono colonial injusto y opresivo y apoyan la causa palestina, mientras que los unionistas adoptan el punto de vista opuesto.

Los kenianos correctamente querían recuperar su tierra, al igual que los argelinos y los palestinos. ¿Por qué los viejos rodesianos resienten la idea de que los negros querían recuperar su tierra? Al igual que con los pueblos antes mencionados, el africano negro resintió del sistema paternalista opresivo y resistió.


Rhodesia era una pequeña nación de unos pocos de miles de blancos, principalmente agricultores cuyos hijos fueron reclutados para formar parte de los Selous Scouts.

La insurgencia en Rhodesia: banderas falsas, propaganda negra y guerra psicológica.

El asesinato de los misioneros católicos europeos en 1977 como posiblemente una operación llevada a cabo por los exploradores Selous han sido recibidos con incredulidad y recurriendo al cansado mantra de los "medios marxistas sesgados" (abordaremos a los Selous más adelante).

Cualquiera que investigue el asesinato de los misioneros descubrirá que no fue un caso abierto y cerrado para responsabilizar a ninguna de las partes. Como en todas las guerras, se libraba una guerra de propaganda y Rhodesia no era la excepción. El uso de las artes oscuras de las operaciones de bandera falsa era evidentemente parte de esto. De hecho, dos miembros africanos negros de los Scouts que participaron en la plantación de explosivos en iglesias en Salisbury en febrero de 1980, fueron ellos mismos accidentalmente volados por una de sus bombas. El objetivo de esta operación Selous Scouts era hacer parecer que los operativos que trabajaban para el ala militar de la organización ZANU-PF de Robert Mugabe habían colocado las bombas (la literatura ZANU se dejó en varios lugares) porque, como marxista, Mugabe (el jesuita marxista) estaba "en contra" del cristianismo.

Por tanto, no es inconcebible que miembros negros de los Selous Scouts disfrazados de guerrilleros africanos fueran utilizados para llevar a cabo las masacres de los misioneros con el fin de presentar a las milicias africanas como anticlericalistas.

Los Selous Scouts actuaron con salvajismo, matando a civiles inocentes en los países vecinos, no por error, es decir, el eufemístico "daño colateral", sino como un medio de guerra psicológica. Un buen ejemplo de esto fue la incursión de los Scouts en un campamento de ZANLA, situado en Nyadzonya - Pungwe, Mozambique en agosto de 1976. Llegaron al campamento disfrazando sus vehículos blindados con los colores del Ejército de Mozambique (una táctica clásica de Bandera Falsa) y, según el mayor Reid-Daly, masacraron hasta mil personas.

Aparentemente, fue un recuento impresionante, excepto que los Selous Scouts habían disparado a muchos guerrilleros que estaban desarmados mientras se formaban para un desfile. El campo se registró formalmente como campo de refugiados en las Naciones Unidas. Los guerrilleros estaban presentes, pero el grupo de asalto de los Scouts consideró oportuno prender fuego al hospital del campamento, tras lo cual todos los pacientes fueron quemados vivos.


En estas fotografías se puede apreciar el componente mixto de los Selous Scout -colonos y nativos africanos- En la foto superior, la primera clase de paracaidismo (Imagen vía Archivo Nacional de Zimbabwe). El período durante el cual los Selous Scouts estuvieron más activos fue durante la denominada Guerra de Rhodesia Bush. 


El racismo apenas velado busca promover la idea de que el salvajismo es dominio exclusivo de los africanos mientras se olvida la depravación de origen europeo. Es interesante cómo las brutalidades infligidas a los africanos por las potencias coloniales europeas prefiguraron las visitadas a sus compatriotas europeos, incluidos los judíos, durante el período previo a la Segunda Guerra Mundial y, por supuesto, durante la guerra misma: el genocidio contra los Namaqua y Herrero en la era del Kaiser. Los bóer no se han olvidado de los campos de concentración británicos y tampoco de los etíopes que soportaron los campos italianos en Somalilandia y que fueron masacrados por camisas negras en Addis Abeba en 1937.

En el caso de Rhodesia, ¿cómo se pueden ignorar los hechos de la brutal campaña de contrainsurgencia empleada en la década de 1970? Se utilizaron topadoras y lanzallamas para defoliar 54.000 millas cuadradas de campo. Las "Zonas de Fuego Libre" establecidas por el ejército de Rhodesia significaron que cualquier africano negro que se encontrara dentro de ellas sería fusilado a la vista. Se impusieron toques de queda a la población negra (efectivamente ley marcial) y hubo internamiento y reasentamiento forzoso.


Hubo una campaña de terror que no se detuvo con la matanza de guerrilleros negros africanos, muchos de los cuales no murieron en acción, sino que fueron torturados antes de ser asesinados, sino que también se extendió a los civiles negros africanos.


Detener la insurgencia negra en Rhodesia era una causa perdida para el fallido estado. Objetivamente, los Selous Scouts eran una fuerza de combate formidable, pero estaban luchando por una causa perdida. Las frecuentes referencias a ser "traicionados" por los británicos (y los estadounidenses) suenan huecas. Tiene reminiscencias de la lógica de "puñalada por la espalda" popularizada por los nacionalistas alemanes después de la Primera Guerra Mundial.

La guerra de Rhodesia, como fue el caso de las guerras de Angola y Mozambique, llegó al final de la descolonización de África. Los Selous Scouts sin duda obtuvieron muchas victorias, pero también lo hicieron los militares franceses en Argelia, los británicos en Kenia y Adén y los portugueses en el sur de África.

Rhodesia se habría derrumbado sin el apoyo de los británicos, cuya política de amigos y parientes esencialmente dominó hasta el final. No invadieron Rhodesia después de su Declaración Unilateral de Independencia (UDI) y los británicos eludieron las sanciones suministrando petróleo a Rhodesia a través de Mozambique hasta que los portugueses se retiraron.


Fotografía modificada, en el fondo combatientes Selous Scouts y destacados oficiales de esa unidad del ejército rodhesiano

Guerra racial moderna y política de identidad

Me parece que quienes añoran la vieja Rhodesia han fusionado su razón de ser ideológica con las manifestaciones actuales de las políticas de identidad. Son nacionalistas blancos o, en el lenguaje de muchos de la izquierda política mayoritaria, "supremacistas blancos". El uso del término supremacista blanco es en muchos sentidos objetivo. Después de todo, los rodesianos blancos disfrutaban de una gran cantidad de privilegios; privilegio real y tangible. No las expresiones estúpidas que se utilizan en las “guerras culturales” de hoy en día, donde términos como “privilegio blanco”, “privilegio negro”, “privilegio judío”, etc., se utilizan con frecuencia. Gozaban de un nivel de vida que se debía en gran medida al sometimiento y explotación de la población indígena africana negra. El vínculo con White Supremacy proviene del uso de la antigua bandera de Rhodesia como fuente de identidad blanca militante, como fue el caso del asesino en masa Dylann Roof. También estaba el caso de los soldados canadienses con base en Alberta que se descubrió que vendían banderas, insignias y literatura nacionalista supremacista blanca.

La verdad es que Rhodesia no fue un modelo de democracia que ofreciera a su población negra africana una visión para el futuro. Rhodesia se derrumbó bajo el peso de sus contradicciones. Algunos, como bastantes comentaristas de esta publicación, pueden regodearse de las fallas de los líderes políticos de Zimbabwe, pero la verdad es que viven en negación sobre la naturaleza del sistema y el hecho de que ese sistema estaba condenado al fracaso, como fue el caso del Pieds-Noir franco-argelino y el Boer, deben afrontarlo.


***

Selous Scouts: La guerra sucia, guerra química y crímenes de guerra

Los Scouts se especializaron en la guerra irregular con sus métodos que incluyen "infiltración, asesinato, secuestro, tortura, sabotaje y chantaje".




Curiosamente, el famoso teniente coronel Ronald Reid-Daly, comandante de los exploradores Selous, era un veterano del conflicto de Malasia durante el cual habría visto y asimilado los aspectos más nefastos de la contra-insurgencia empleada por el ejército británico. Si bien el nombre de Frank Kitson a menudo se proyecta como la autoridad clave en la práctica de la contra-insurgencia del ejército británico, después de su experiencia en Keniaa lo que se agregó el uso de “Propaganda Negra” (Kitson utilizó, además, sus experiencias coloniales en Irlanda del Norte contra el Ejército Republicano Irlandés), el principal exponente de lo que llegó a conocerse como guerra de contra-insurgencia rural anti-maoísta fue aplicado en Malasia por el general Robert Thompson. 


Ronald Francis Reid-Daly (1928 - 2010) fue el oficial militar de Rhodesia que fundó y comandó la unidad de comandos de fuerzas especiales Selous Scouts que lucharon durante la Guerra de Rhodesia. Inicialmente Reid-Daly pertenecía al Servicio Aéreo Especial de Rhodesia o SAS - Rhodesia (Escuadrón C 22 SAS). Tanto el SAS como los Selous Scouts fueron las principales unidades de fuerzas especiales utilizadas en operaciones externas.  


Si bien los Scouts fueron efectivos en la destrucción de las guerrillas enemigas, estaban en el centro de una estrategia de contra-insurgencia que libraba una guerra química no solo contra las guerrillas, sino también contra la población africana en general


Un Cessna 337 modificado de la Fuerza Aérea de Rhodesia bombardea con napalm posiciones de la guerrilla


La unidad también fue responsable de iniciar ataques de bandera falsa de los que buscaba culpar a los grupos nacionalistas negros; un modo de operación que, si bien era fundamental para su objetivo de proporcionar al estado de Rhodesia una dimensión de guerra psicológica, sus partidarios afirman erróneamente que era ajeno a la unidad.

Los Selous Scouts eran una unidad multirracial formada en 1973 para librar una guerra no convencional. Los métodos empleados incluyeron infiltración, asesinato, secuestro, tortura, sabotaje y chantaje. La unidad cometió atrocidades de "Bandera falsa" como parte de su modus operandi. La "Guerra Bush" de Rhodesia, como es el caso de una multitud de guerras, tuvo una dimensión psicológica en la que los Selous Scouts, con su experiencia en "pseudo operaciones", emprendieron consistentemente misiones que se basaban en el engaño, y tal engaño fue utilizado para matar a un gran número de enemigos insurgentes (nacionalistas negros) o para eliminar objetivos civiles específicos con el fin de culpar a los insurgentes africanos negros.

La “Operación HECTIC” fue diseñada para desacreditar al ZANU de Robert Mugabe en las próximas elecciones haciendo que su organización pareciera anticristiana y anti-libertad de religión. La ironía es que, aunque influido por el pensamiento marxista-leninista, Mugabe no abandonó totalmente su educación jesuita. Por ejemplo, llamó a uno de sus hijos menores, Belarmino, en honor a un santo católico no muy conocido.


La capacidad de mezclarse con el enemigo convirtió a los Selous Scouts en formidables oponentes.


La operación de 1980 sugiere que las frecuentes acusaciones hechas por los nacionalistas negros de que los Selous Scouts llevaron a cabo atrocidades contra pueblos africanos y misiones católicas son extremadamente creíbles. Habrían utilizado a miembros negros africanos de la fuerza para disfrazarse de guerrilleros y llevar a cabo tales atrocidades. Mugabe culpó específicamente a los Selous Scouts por haber llevado a cabo el ataque contra los misioneros católicos en febrero de 1977, así como por el asesinato a tiros de 27 afroamericanos trabajadores del té en una finca propiedad de blancos en el valle de Honde a fines de 1976.

¿Por qué los Selous Scouts habrían cometido estos hechos? La respuesta es que junto a la guerra de balas y bombas estaba la guerra de propaganda. El estado de Rhodesia buscó desacreditar a las guerrillas africanas negras entre la población negra, así como en la corte internacional de la opinión pública. La historia está repleta de ejemplos de estados que utilizan secciones militarizadas para llevar a cabo actos terroristas. La Mano Roja, la organización terrorista que asesinó a miembros del FLN argelino y sus proveedores de armas de Alemania Occidental fue una creación del Servicio Secreto francés. Y la Fuerza de Reacción Militar (MRF), una construcción de la inteligencia del ejército británico, fue formada por el brigadier Frank Kitson no solo para disparar contra las guerrillas republicanas irlandesas, sino para organizar operaciones que las desacreditarían.

Esto no significa que las atrocidades en disputa pueden no haber sido cometidas por guerrilleros negros africanos que asesinaron a quienes consideraban traidores a su causa, pero debería alentar a los viejos rodesianos incrédulos a quitarse las lentes teñidas de rosa y enfrentar las brutalidades. perpetrados por su lado.


Selous Scouts

Los Selous Scouts fueron creados precisamente para llevar a cabo una "guerra despiadada de no caballeros". De hecho, la unidad llegó a ser conocida, además, por "asesinatos, violaciones, contrabando y caza furtiva", y sus miembros se ganaron la reputación de "asesinos psicópatas" y "extrovertidos vanagloriosos".

El ejército de Rhodesia comenzó a desarrollar una guerra química de contra-insurgencia a principios de la década de 1970, y los Scouts pasaron de ser una unidad de rastreo a ser los principales proveedores de la estrategia de guerra química del estado de Rhodesia. El libro de Glenn Cross de 1999, Plague Wars, da una buena descripción de este aspecto de la guerra. Un artículo académico escrito en 2002 por Ian Martinez para Third World Quarterly que se tituló "La historia del uso de agentes bacteriológicos y químicos durante la Guerra de liberación de Zimbabwe de 1965-80 por las fuerzas de Rhodesia" también es muy esclarecedor sobre el papel de la guerra química en la contra-insurgencia.

Los Selous Scouts recibieron instrucciones de envenenar los abrevaderos, el agua estancada, los arroyos de movimiento lento y otros cuerpos de agua cerca de los campamentos de la guerrilla dentro de Mozambique, cerca de la frontera. En una operación, los Selous Scouts envenenaron un pozo en Mozambique que provocó la muerte de al menos 200 civiles porque el pozo era la única fuente de agua potable en la zona. Los Scouts también recibieron instrucciones de propagar el cólera. Al amparo de la “Operación Caminata Larga” en agosto de 1973, miembros de la unidad vertieron agentes del cólera en el río Ruya. Esto también causó muertes entre civiles inocentes en Mozambique, pero se suspendió porque el agente se disipó rápidamente en el agua y podría extenderse a Rhodesia, incluidas las áreas donde operaban los Scouts.


Los Selous Scouts hacían honor a su nombre, eran unos expertos en el arte de rastrear y explorar. 


La unidad se encargaba de inyectar talio en la carne enlatada que se les daba a los insurgentes con el engaño de que los suministraba una fuente amiga. En una situación, los guerrilleros dieron su carne enlatada envenenada a los aldeanos de Tribal Trust Land que tenían escasez de alimentos, y los aldeanos murieron posteriormente.

Las autoridades reclutaron agentes dobles dentro de las estructuras de la guerrilla negra africana que empaparon ropa y alimentos con órganos fosforados tóxicos. Esto resultó en la muerte de muchos revolucionarios recién reclutados en el viaje a los campos de entrenamiento de la guerrilla en Zambia y Mozambique. Significó que aquellos que aún no se habían comprometido en atacar al estado de Rhodesia (después de todo, podrían haberse rendido o los instructores les hubieran dicho que no eran aptos para la guerrilla) fueron asesinados preventivamente de manera cruel. Además, debido a que los perpetradores, los agentes dobles podían ser identificados fácilmente, ellos mismos fueron asesinados.

Los guerrilleros africanos negros capturados a quienes los Selous Scouts no pudieron "convertir" fueron sometidos a una ejecución extrajudicial o fueron utilizados como conejillos de indias humanos en experimentos biológicos, que por supuesto condujeron inevitablemente a su muerte.

Si bien algunos antiguos rodesianos pueden afirmar que un "fin justifica los medios'', los resultados contradicen su frecuente argumento de que la guerra se libró para defender tanto a los africanos negros como a los blancos, ya que a las autoridades de Rhodesia no parecía importarles que su programa de guerra química fuera, a fines de la década de 1970, causando problemas de salud entre la población civil negra.

En 1979, Rhodesia registró el mayor brote registrado de ántrax, un desarrollo que se ha interpretado como el uso deliberado de un agente biológico armado. Ken Flower, Jefe de la Organización Central de Inteligencia (CIO) de Rhodesia y un oficial del CIO llamado Henrik Ellert confirmaron en sus memorias que el régimen liderado por Ian Smith usó armas biológicas y químicas contra las guerrillas, contra los africanos negros rurales para evitar su apoyo a las guerrillas y contra el ganado para reducir las existencias rurales de alimentos.

La práctica de la guerra química, en el centro de la cual estaban los Selous Scouts, equivalía a crímenes de guerra porque podría decirse que contravenía la Convención de La Haya de 1907. La matanza deliberada y sistemática de ganado en áreas pobladas de África Negra infringía el Artículo Común III de la Convención de Ginebra, 1949. Además, la Convención sobre Armas Biológicas (BWC) de 1972 incorporó la renuncia de la comunidad mundial de naciones al uso de armas biológicas contra seres humanos.

Un aspecto clave del programa de guerra química se refiere a su financiación. Los investigadores han señalado a Gran Bretaña como el punto de origen, desde donde se canalizó el dinero a través de Arabia Saudita y Sudáfrica antes de llegar a Rhodesia.

 

Comandos Selous Scouts patrullando. Este tipo de indumentaria era común entre estos combatientes. 

El mantra de "los británicos nos traicionaron" de los viejos rodesianos olvida que la actitud de "parientes y amigos" se mantuvo firme hasta el final, cuando los británicos y el gobierno de Ian Smith se dieron cuenta que las cargas financieras y de mano de obra impuestas por la guerra al estado de Rhodesia, hacía imposible continuarla. La emigración de blancos que querían evitar el servicio obligatorio, las sanciones, así como las contradicciones morales inherentes al mantenimiento de un estado racial, hicieron imposible su continuación.

Existían dificultades asociadas con la aplicación de sanciones específicas a Rhodesia, que no era signataria de la Convención de Ginebra y, después de su Declaración Unilateral de Independencia en 1965, era un régimen ilegal. No obstante, ahora se reconoce que el uso de tales armas químicas en conflictos internos e internacionales constituye una violación del derecho internacional consuetudinario. 

El problema de atribuir al estado sucesor de Rhodesia, Zimbabwe, la responsabilidad de estos crímenes puede superarse atribuyendo la responsabilidad de estas acciones a las personas que actuaron en nombre del estado de Rhodesia. Esto significaría que los miembros de las Fuerzas de Seguridad de Rhodesia, incluidos aquellos que sirvieron con los Selous Scouts, podrían ser procesados ​​por un tribunal al estilo de Nuremberg por una variedad de delitos, incluido el asesinato y los malos tratos de prisioneros de guerra,

Como parte de la guerra de engaño, las muertes de humanos y ganado por envenenamiento se utilizó como propaganda del gobierno de Rhodesia para culpar a las guerrillas. Así, parte de la estrategia del Estado se orientó a sembrar discordia entre los insurgentes y las poblaciones rurales. Por un lado, se condicionó a los aldeanos a creer que la escasez de alimentos se debía a la actividad guerrillera, mientras que se alentó a los insurgentes a creer que los aldeanos estaban envenenando sus alimentos. En varios casos, lanzaron ataques contra las aldeas de las que eran responsables.

Las admisiones de los veteranos de Selous Scouts con respecto a estas acciones y objetivos son raras, pero un cable de la Agencia de Inteligencia de Defensa de los Estados Unidos (DIA) desde Harare a Washington DC en 1990 reveló que un miembro de los Selous Scouts admitió en 1978 que habíanintentado ambos técnicas de guerra química y biológica para matar terroristas”. Y los recuerdos de personas como Ken Flower y Henrik Ellert con respecto a las atrocidades de los Selous Scouts son muy relevantes porque los Scouts estaban directamente bajo el control del CIO y no del Ejército de Rhodesia

El gobierno de Rhodesia tenía un estricto control sobre los medios de comunicación, lo que facilitó las operaciones psicológicas de los Selous Scouts. Por tanto, la población blanca estaba sujeta a un lavado de cerebro por parte de la propaganda gubernamental que incluía una gran cantidad de desinformación.

Esto explica en parte la renuencia de muchos antiguos rodesianos a aceptar este aspecto poco saludable de la lucha por mantener el status quo.


Adeyinka Makinde

Fuente:

Rhodesia: Ruminations on a Former Colonial Settler State

History: Rhodesia’s 1970’s “Dirty War”: A Tale of False Flag Terror and War Crimes

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