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29 julio 2016

Erdogan, presagios del totalitarismo (II)



 


Por: Tito Andino U.


  12 síntomas para aprendiz de tirano

Podríamos dedicar mucho espacio para este ensayo, los 12 síntomas por los cuales el presidente de Turquía va camino a convertirse en un auténtico dictador, al mejor estilo hitleriano, solamente son una selección de un espeluznante número de similitudes con el régimen nazi. Podríamos abordar temas como la propaganda, la educación, el cine, los tratados y alianzas de conveniencia con otras potencias, el intervencionismo militar allende las fronteras, el fracasado golpe de estado de julio de 1944, etc, ello implicaría un trabajo muy largo (que se puede desarrollar). 

No deseo agotar al lector con una infinidad de analogías que vendrán a nuestras mentes al momento de repasar estas líneas, recordando hechos del pasado. Como dice el refrán popular "para muestra basta un botón". En una anterior entrada sobre el tema también pusimos en tapete otros hechos semejantes entre los regímenes de Erdogan y Hitler.

Hay que dejar claro que la libertad de prensa ha muerto definitivamente en Turquía. Hoy existe una sola versión al público –a pesar que el país cuenta con cientos de canales de tv, radio y prensa, tanto públicos como privados- todos los medios imperiosamente deberán transmitir la versión oficial del régimen si desean sobrevivir. La última censura va dirigida a la Wikipedia, la enciclopedia ha sido bloqueada en todo el país, ya nadie en Turquía podrá consultarla, ese mismo camino suelen correr periodicamente redes sociales como facebook y twitter, con el fin de reprimir toda disidencia y oposición. Mas, la gente de Turquía no comprometida en política tiene –no ahora- sino desde hace mucho, toda una inmensa y variada oferta de circo y entretenimiento a través de los medios de embrutecimiento masivo, así que no le extrañará para nada dejar de escuchar alguna voz de oposición al señor Erdogan.



Titulares de la prensa en Turquía que ya no podrá nunca más hacerse. Este tipo de comparaciones será un crimen castigado severamente, salvo que el editor este animado a cometer suicidio o emprender la fuga del país con antelación a la publicación.  




Síntoma  1:  Erdogan eliminará el cargo de Primer Ministro

Todo parece indicar que el rumbo político que han escogido los partidarios de Erdogan (y no el pueblo turco) es marchar al son que impone el actual presidente de Turquía. Las instituciones que conforman el poder del estado están emitiendo directrices en la obediencia debida a las decisiones del jefe de estado: Parlamento, Justicia, Fuerzas Armadas y otros sectores estratégicos de la administración están siendo descalificados por el gobernante al no encuadrarse en su visión ideal del mundo. La fracasada asonada golpista "es una bendición de Dios” que le facilitará eliminar a todos sus contrincantes, “traidores” según Erdogan. Ya son decenas de miles los que se someterán a la purga. Será que el ‘Fuhrer’ turco quiere ganarse decenas de miles de enemigos?

Con anterioridad a la intentona golpista del 15 de julio, el depuesto primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, hubo comprometido su palabra ante la Unión Europea que este año 2016 pondría fin a la guerra contra el “terrorismo”, es decir contra los independistas kurdos, si se lograba que el Partido de los Trabajadores del Kurdistán –PKK-  bajara las armas. Según analistas (1), esto no le cayó en gracia al señor Erdogan, cuyo deseo es despojar de la nacionalidad turca a todos los simpatizantes del PKK. Su consigna no es el dialogo sino la destrucción de esa organización kurda.

Se baraja la hipótesis, dijo la prensa turca, que entre Erdogan y Davutoglu, hubo choques por la reforma constitucional que abolirá el cargo de primer ministro e instaurará en Turquía un régimen presidencial de plenos poderes, razón por la que, más que renuncia de Davutoglu se trató de una forzada destitución. Se debe entender que la divergencia constitucional derivó entonces, porque Erdogan quiere eliminar el cargo de Primer Ministro.

A fines de mayo del 2016 (un par de meses antes del golpe) Erdogan presidió la primera reunión del nuevo consejo de ministros. Eso no sería nada raro, pero esa facultad no era utilizada por los presidentes de Turquía, sino por el Primer Ministro. Esa es una forma de anticipar lo que será la próxima Constitución, “se intenta reemplazar el actual régimen parlamentario turco por un régimen presidencial”En esa sesión, el primer ministro, Binali Yildirim, apoyó la iniciativa.

Erdogan luchó por largo tiempo para convocar el referéndum con la intención de imponer SU proyecto de nueva Constitución. El proyecto está inspirado –según sus propias declaraciones– en la Constitución del III Reich alemán.  Hoy, sus deseos se han cumplido, Erdogan triunfó -aunque con poco margen-; el "pueblo" le ha dado la razón, luego de una tremenda agitación y manipulación mediática que incluyó un espectáculo bochornoso a nivel internacional.




Hitler fusiona el cargo de Presidente y Canciller, tras la muerte del Presidente, el Mariscal Paul von Hindenburg. Cuenta la historia que Adolf Hitler nunca pudo disfrutar de la voluntad total del pueblo alemán para ser nombrado Jefe de Estado –Reichspräsident-, conformándose con un gobierno de coalición, aceptó el cargo de Canciller el 30 de enero de 1933. Tras el fallecimiento de Hindenburg en agosto de 1934, bajo total control nazi del Parlamento (Reichstag), Hitler asumió también el cargo de jefe de Estado, con el título de “Führer und Reichskanzler” -Caudillo y Canciller del Reich- y Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas Alemanas (Reichswehr, luego denominada Wehrmacht) El poder absoluto y dictatorial estaba en sus manos.Previamente, tras el incendio del Reichstag en febrero de 1933, los nazis consiguen intimidar a otras organizaciones políticas y suspenden las libertades civiles y eliminan toda oposición política. El 24 de marzo de 1933 Hitler exigió al Reichstag aprobar una Ley que le conceda plenos poderes “temporales de emergencia”, es decir, actuar al margen de la Constitución. Esa táctica disuasoria e intimidante, acompañada de dialogo con otros frentes políticos como los Conservadores y el Partido de Centro, se produjo con los matones de las SA rodeando el Reichstag, Hitler expresó: “A ustedes les toca, caballeros del Reichstag, decidir entre la guerra y la paz”. La ley fue votada a favor con los votos en contra de los socialdemócratas. Exceptuando al NSDAP (nazis) los partidos fueron oficialmente ilegalizados el 14 de julio de 1933. El Reichstag renunció a toda iniciativa y responsabilidad democrática.



Síntoma  2:  Privar a los Parlamentarios de inmunidad en sus funciones

Antes del golpe, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, ratificaba (días previos) una ley que privó a los parlamentarios su inmunidad, es decir, pueden literalmente ser perseguidos ante los tribunales por sus declaraciones o proyectos que van en contra de los intereses del mandatario. La Gran Asamblea anuló la inmunidad parlamentaria de 138 diputados que ya estaban siendo sometidos a procedimientos judiciales. Erdogan nunca se contuvo al expresar que su intención era despojar sus cargos e inmunidad a los diputados acusados (por él) de defender el "terrorismo" kurdo.

Otros ejemplos de su aplicación ya eran visibles desde hace un buen tiempo, muchos diputados que se atrevieron a denunciar la guerra de agresión que somete Turquía, vía yihadismo, en contra de Siria, ya estaban siendo sometidos a procesos por “traición a la patria”, vejados y encarcelados. Así como aquellos que denunciaron latrocinios y comercio ilegal de petróleo de familiares cercanos del jefe de gobierno y su relación con los verdaderos terroristas (Estado Islámico). 

La nueva ley tiene como prioridad modificar la Constitución turca, los parlamentarios serán privados de una garantía básica (aforamiento) y pueden ser demandados por un fiscal (del estado). En este sentido, el Parlamento turco recibió, hasta antes del fracasado golpe de estado, por parte de autoridades judiciales 677 pedidos de levantamiento de la inmunidad. (2)




El Reichstag (parlamento alemán) no hacía más que avalar mecánicamente la dictadura de Hitler. La voluntad del Führer en el Parlamento se impuso hasta el final. Esa entidad solo quedó como un órgano decorativo para aplaudir a Hitler en días especiales o se reunía en circunstancias excepcionales en que era necesario aparentar ante el pueblo alemán que las cosas se consultaban. El Reichstag, dominado por los nazis, desde 1933 permitió la rápida desaparición de organizaciones y partidos políticos, la abolición de los sindicatos y la forzosa afiliación en organizaciones nazis de los trabajadores y empleadores alemanes. La economía, la cultura y educación, el sistema legal, todo fue controlado por los nazis. La política se ejercía bajo el principio de liderazgo “Fuhrerprinzip”, la autoridad emanaba del ‘Fuhrer’ y se esperaba absoluta obediencia al superior dentro de la cadena de mando de la jerarquía nazi. Hitler fue el amo y señor del Tercer Reich.


Síntoma  3:  Concentrar, deportar y eliminar a los kurdos del territorio turco

Destruir a los kurdos es una prioridad, afirman analistas internacionales, los métodos no tienen importancia sino los resultados. Una publicación del ‘Foreign Affairs’, expresaba que el presidente Erdogan camina hacia el autoritarismo, nada novedoso.

En el ámbito político las facultades que se le está otorgando a Erdogan y a los militares es ya una realidad, la tarea de erradicar a los kurdos del suelo turco goza ya de una carta abierta a la impunidad. Esas medidas que garantizan inmunidad para sus ataques incontrolados contra poblaciones kurdas del este de Turquía se ha conseguido presionando y debilitado a los políticos turco-kurdos en el Parlamento y en otros sectores de la administración estatal. La minoría kurda del país está debilitada y a este paso no será más, en el futuro, un estorbo a las codiciosas pretensiones del mandatario de conseguir el poder absoluto. Lo único que queda en Turquía para los kurdos será optar por la continuación de la resistencia.

Ningún militar turco podrá comparecer ante un tribunal por los abusos que pudiere cometer en su labor represiva. Aclarando que, por supuesto, los kurdos también poseen organizaciones armadas que atacan a los militares en acciones de emboscada o sabotean las infraestructuras y no solo son los PKK.

Quizá aquí debemos puntualizar un hecho, si en algo coinciden los militares que organizaron la fracasada asonada con los leales a Erdogan, parafraseando a los nazis, es enfocarse en la ‘solución final al problema kurdo’.

Tanto los “buenos” (Erdogan y su círculo) como los “malos” (los golpistas del 15 de julio, Fetulá Gulen y otros opositores) solamente coinciden en eso, “el kurdo es enemigo de los turcos”, es deber de los turcos combatirlos y apartarlos de la vida comunitaria, en lo posible buscar los medios para que emigren fuera del país.

Ni la asonada en contra del presidente Erdogan pudo paralizar por muchas horas las operaciones militares en el este de Turquía, el proceso para “neutralizar” la resistencia kurda continúa sin cambios.




Los nazis y la “solución final al problema judío”El destino que deparaba a los judíos en Europa fue un largo cúmulo de ideas  a lo largo del régimen nazi, al que se pretendió dar un toque de legalidad. Persecución y segregación fue la política oficial del nazismo desde los años 20. El programa se ejecutó en varias etapas:Imposición de una legislación antisemita, boicots y pogroms como la “Noche de los Cristales” (Kristallnacht), encaminados a aislar de forma metódica a los judíos de la sociedad alemana y forzarlos a salir de Alemania. Desde la toma del poder por los nazis en 1933 hasta empezada la guerra, la política oficial alemana fue la emigración forzosa y voluntaria.  Miles de judíos abandonaron Alemania inmediatamente la ascensión de Hitler (básicamente gente acomodada y clase intelectual). Posteriormente, los casos de emigración no eran gratuitos, los judíos debían costearla mediante medidas de  incautación de todos sus bienes, valores y propiedades. Los judíos acaudalados debían prestar apoyo a quienes no podían solventar los gastos. Una segunda fase combinada con emigración, deportaciones masivas y forzadas de judíos de los territorios anexados (Austria, Los Sudetes, el Protectorado de Bohemia y Moravia), generalmente eran expulsados hacia el Este europeo; y, La fase final, desatada la guerra, los primeros síntomas de gravísimas ejecuciones sumarias en el Gobierno General (Polonia) empezaron a ser latentes, agudizándose con la invasión de junio de 1941 a la Unión Soviética, a la que el Mando alemán bautizó como “Los territorios ocupados del Este (URSS)”. Las cosas se pusieron peor con la invasión a la URSS (junio 1941). Las autoridades nazis de ocupación siempre complacientes y compitiendo por el favor del Fuhrer, por propia iniciativa o presionadas por los mandos políticos nazis y de las SS, iniciaron las ejecuciones sumarias, con la tarea de ‘limpieza’ a cargo de los Eizengruppen de las SS (en muchos casos participaron unidades de la Wehrmacht). El 20 de enero de 1942 se celebra “La Conferencia de Wannsee”, con la participación de altas autoridades del Gobierno del Reich y mandos de las SS, aquí se impartieron las directrices definitivas a la problemática a “la solución final del problema judío en Europa”. En resumen, en esta Conferencia se decidió “oficializar” algo que ya estaba ocurriendo desde antes de la guerra y en los dos primeros años de la misma: Deportaciones masivas de judíos hacia el este europeo, la concentración de comunidades judías en ghettos y las ejecuciones sumarias sistemáticas, mediante fusilamientos y asesinatos de todo tipo de los judíos en los territorios ocupados del Este y en el Gobierno General (Polonia). VER mi artículo: Netanyahu y la “Solución Final”



Síntoma  4:  Incidir en la emigración judía fuera de Turquía

Al igual que en los inicios del Tercer Reich, que pretendía instaurar un “cristianismo ario”, el régimen de Erdogan tiene un objetivo, islamizar la sociedad turca. Cristianos, judíos y otras minorías religiosas ya no tienen cabida en el pseudo “Imperio Otomano del Siglo XXI”.

En un proceso que escasamente ha trascendido en los medios sabemos que la comunidad judía en Turquía  se encuentra en una fase paulatina de abandono de suelo turco. La razón es una, la minoría religiosa judía ha empezado a sentir temor por el aumento de la violencia y la obstinación del régimen de Erdogan para someter sus reglas en materia religiosa. 

Se estima que una tercera parte de judíos turcos (alrededor de 15.000 viven en el país neo otomano) ya han emigrado rumbo a Israel. Existen detalles que demuestran que muchos otros judíos-turcos planean solicitar en España y Portugal (lugares de donde fueron expulsados hace cinco siglos) la obtención de la nacionalidad de esos países, según el sitio web de información Geopolis. En total se calcula que unos 9.000 judíos ya abandonaron Turquía en los últimos años debido a varios ataques. Por ejemplo: Un asalto perpetrado contra dos sinagogas en Estambul efectuado por grupos turcos (presuntamente afiliados a al Qaeda), en 2003, ocasionó la muerte de 43 personas. Tras ese acto criminal cientos de judíos se fueron del país.

Según la fuente citada, “El presidente Erdogan y los medios de comunicación turcos acusan regularmente al “lobby del tipo de interés” de dañar a Turquía. La población entiende que se refieren a los judíos”.




En la Alemania nazi, la comunidad judía estuvo activa desde 1933 a 1939. Desde la ascensión nazi al poder en 1933 la persecución a los judíos fue una política oficial, se los acusaba de todos los problemas de Alemania:  derrota en la primera guerra mundial, desempleo, pobreza, de haber incidido en el Tratado de Versalles. Desde 1933 tenemos ya las primeras leyes antijudías que fueron perfeccionándose en los siguientes años. Como ejemplos: El 1 de abril de 1933, los profesionales (maestros, doctores, abogados, etc)  y comerciantes judíos se vieron sometidos a un boicot.  A los pocos días entró en vigencia la “Ley para la Restauración de Servicio Profesional Civil”, los judíos fueron prohibidos para los cargos públicos. En 1934 el boicot laboral fue en aumento. En mayo de 1935 se prohibió a los judíos enrolarse en la Wehrmacht. La propaganda anti-judía brotó con mayor fuerza en tiendas y restaurantes en toda Alemania. En 1936, finalmente, se hizo realidad el sueño nazi, los judíos fueron aislados para ejercer cualquier profesión liberal. Luego vendrían las “Leyes de Núremberg de Pureza Racial” del 15 de septiembre de 1935,  bajo el nombre de “Ley para la Protección de la Sangre y el Honor Alemanes”, se aprobó la ”Ley de Ciudadanía del Reich” y un posterior decreto de  noviembre de 1935, el “Reichsbürger” establecía que todos los judíos (inclusive hijos de judío y ario o nietos de judío y ario) dejaban de ser ciudadanos de su propio país (sin derechos civiles). No sería todo. Entre 1937 -1938  nuevas leyes sobre discriminación cultural, laboral y económica fueron impartidas, un caso fue la increíble sanción económica por su estatus racial. A partir del 17 de agosto de 1938, los hombres judíos fueron obligados agregar a sus nombres la palabra Israel, lo mismo debían hacer las mujeres, Sara. La  letra J en gran tamaño fue impresa en sus pasaportes.
Todas estas acciones terminaron en la quiebra moral  de los judíos alemanes que en el mejor de los casos huyeron o fueron obligados a emigrar fuera de Alemania. Las puertas del Holocausto estaba abierta.


Síntoma  5:  Utilizar a las minorías turcas en el exterior para encender la hoguera 

El llamado de Erdogan a votar por el sí en el Referéndum que le concede poderes casi absolutos sirvió para agitar el ánimo de los muchos recalcitrantes turcos que viven en Europa. So pretexto del derecho a participar en las elecciones se realizó una campaña política virulenta, con fuerte contenido nacionalista y anti extranjero (es sabido que un elevadísimo número de turcos que viven en otras naciones europeas detestan al país que les acoge y se niegan hablar en otro idioma que no sea el turco). 

Los gestos de animadversión de Erdogan hacia varios países europeos terminaron con duros calificativos del presidente turco, éste manifestó que Turquía se plantea revisar las relaciones con una Europa "racista, fascista y cruel" (algo que el mismo incurre dentro de la otrora Turquía laica).

Las cosas llegaron a tal punto que Erdogan fue señalado como el  "padrino de terrorismo". En una clara política similar a la implantada por la Alemania nazi, Erdogan sigue la "política exterior del Tercer Reich", señaló, a fines de marzo del 2017, Sahra Wagenknecht, líder parlamentaria alemana de ‘Die Linke’ (La Izquierda); ella fue más concisa y acusó a Erdogan de usar a las minorías turcas en Europa para promover la formación en Europa de "minorías que promuevan su política de fuerza y su agenda geopolítica y llevar a cabo así su política de chantaje en otros países". informaba esos días la revista alemana ‘Der Spiegel’. 

Este chantaje (o amenaza?)  era una advertencia de Erdogan a los ciudadanos europeos que pueden hallarse en peligro si la Unión Europea no abandona su política de prohibir el activismo político turco en sus países. Recordemos que Erdogan dijo: "Si continúan comportándose así, el día de mañana ningún europeo, ningún occidental, será capaz de caminar por la calle de manera segura y en paz en ninguna parte del mundo". No contento con esa “advertencia”, Erdogan continua criticando a estados como Alemania y Países Bajos, confrontando sus decisiones políticas como "medidas nazis" y, en igual sentido, de forma agresiva calificó a sus autoridades de "nazis y fascistas".

Por otro lado, debemos caer en cuenta sobre la política exterior de Erdogan en los conflictos regionales del Próximo Oriente, la implicación directa de minorías turcas en Siria e Irak (turcomanos) es latente, sus objetivos son crear una zona de seguridad, supuestamente, para proteger las fronteras turcas; pero, en el fondo su objetivo es exterminar a las organizaciones kurdas, para ello han armado y financiado a grupos radicales yihadistas como el Estado Islámico y otros; las organizaciones armadas turcomanas se han auto-rebautizado como ESL (Ejército Sirio Libre) para luchar contra los kurdos y el gobierno sirio; y, las fuerzas armadas turcas participan directamente en la invasión del norte de Siria. Otro de sus objetivos declarados (aunque a veces desmentido) es la intención de derrocar al presidente legítimo de Siria.

El papel de las minorías turcas continúa no solo en el Próximo Oriente, va más allá, a la regiones del Cáucaso y de Crimea, en esta última incitan a la población tártara (de origen turco) a revelarse contra las autoridades, fomentando la creación de grupos armados vinculados con organizaciones terroristas yihadistas. Uno de esos grupos es un batallón de tártaros de Crimea emplazado en la región ucraniana de Jersón con clara intención de fomentar la guerra en Crimea. 

Las cosas no terminan allí, las aventuras turcas trascienden los mares y fronteras. La República de Turquía fomenta el separatismo en varias regiones, Erdogan recientemente declaró su derecho a intervenir en las batallas de Mosul y Alepo porque ellas “pertenecen a Turquía”…. Otra de las tantas perlas del presidente turco es su desvelado deseo de reivindicar su “derecho” sobre las islas griegas. “Las islas griegas eran nuestras” expresa una y otra vez el señor Erdogan quien protesta al estilo hitleriano por el Tratado de Lausana que señaló las fronteras entre Grecia y Turquía en 1923. El caso de Chipre con la presencia permanente de una fuerza de ocupación turca es otra realidad.

Luego de repasar los hechos, la sencilla pregunta que nos debemos plantear es: Quién actúa como nazi en Europa?




El expansionismo nazi inició con la reivindicación territorial alemana sobre las zonas con poblaciones étnicas germanas, como la región desmilitarizada del Sarre. Austria sería el siguiente paso a través del Anschluss (pasó a denominarse Ostmark –La Marca Oriental-). Los Sudetes y las minorías germanas fueron el pretexto para anexarse esa región de Checoslovaquia; el territorio de Memel (entre la Prusia Oriental y Lituania) siguió el camino. Desatada la contienda mundial, Alemania reivindicó su derecho no solo sobre la Ciudad Libre de Danzig, sino sobre otros territorios del centro y norte de Polonia; luego seguirían Eupen y Malmédy (Bélgica) y Alsacia-Lorena (Francia). Los nazis se anexaron los territorios bautizados como Protectorado de Bohemia y Moravia en la parte checa de lo que era la República de Checoslovaquia. La Silesia Checa se incorporó a la provincia de Silesia. Luxemburgo fue anexada como provincia de Alemania. El sur y centro de Polonia pasó a depender de Alemania bajo el nombre de Gobierno General, la verdadera intención era “germanizar” todo ese territorio expulsando a la población polaca. Los proyectos iban más allá para la creación de la Gran Alemania, El Báltico era una zona que debía ser anexada definitivamente, así como otras zonas de la frontera austro-italiana (el Tirol italiano debía también incorporarse al Reich de los Mil Años, etc. etc.




Síntoma  6: Poner a las fuerzas del orden público a su servicio

En una decisión que parecía inocua, pero que fue de tal importancia y magnitud para la seguridad de Erdogan y su círculo de poder, es que éste logró –hace poco tiempo- que la Gendarmería (Policía) se separe del mando general de las Fuerzas Armadas. Fíjese el lector, que esto fue lo que evitó el éxito del golpe de estado del 15 de julio. Fueron los policías quienes se enfrentaron a los sublevados y lograron ganar tiempo para paralizar la asonada, luego vendrían los civiles partidarios de Erdogan para apoyarlo.

Las fuerzas del orden interno (policía) han sido adscritas al Ministerio del Interior. Con esta jugada Erdogan logró privar a las fuerzas armadas de posibles interferencias en los asuntos de seguridad dentro del país.

Y si que la policía al servicio de Erdogan hace “bien” su trabajo de represión a los complotados del 15 de julio, a la más viva remembranza de la GESTAPO.

Amnistía Internacional manifiesta tener "pruebas creíbles" que muchas personas han sido detenidas arbitrariamente, sin contacto con abogados y familiares; y, lo más grave sometidas a graves torturas que incluyen hasta la violación y asalto sexual. “De acuerdo con las pruebas obtenida por Amnistía Internacional, entre 650 y 800 soldados varones fueron recluidos en el pabellón de deportes de la sede de la Policía de Ankara. Al menos 300 de ellos presentaban signos de golpes, y algunos incluso huesos rotos. Unos 40 no eran capaces de caminar debido a las graves heridas sufridas mientras estuvieron en custodia. Al mismo tiempo, la organización destaca que el peor trato durante la detención lo recibieron los militares de alto rango, como atestiguaron dos abogados de Ankara, los detenidos les contaron que presenciaron como agentes de Policía violaban a oficiales militares de alto rango con una porra o el dedo”. (3)



Las SS asumen el mando de todas las fuerzas policiales.El Escuadrón de Protección (Schutzstaffel) o las SS, con un modesto inicio como guardia personal de Adolf Hitler, se convirtió después de 1934 en el ejército privado del partido nazi. Su jefe, Heinrich Himmler, también convirtió a la simple Policía en un instrumento del terror, con la creación de la poderosa Policía Secreta del Estado (Geheime Staatspolizei) o Gestapo, encargada de identificar y arrestar a  los “enemigos del estado”.En una “cacería de brujas”, cuya imitación presente se la ve en las huestes del presidente turco, los agentes del orden fueron puerta a puerta en busca de enemigos de Hitler. Miles de opositores políticos, militares, sindicalistas y otros funcionarios que se atrevieron hablar en contra de Hitler y los nazis fueron detenidos, enviados a campos de concentración y muchos asesinados. A los pocos meses de asumir el poder, los nazis   habían sacado de circulación a toda la oposición organizada. En Alemania la democracia había muerto. El 22 de febrero de 1933, las SA y las SS por resolución de Hitler se convierten en unidades de policía auxiliares. Tras el incendio del Reichstag (28 febrero 1933) un decreto de emergencia conocido como "custodia protectora" concede a la policía poder casi ilimitado para arrestar. Es decir, facultad para arrestar a cualquier sospechoso u opositor al régimen sin ningún formulismo legal y enviados a un campo de concentración. El 17 de junio de 1936, Heinrich Himmler es nombrado por A. Hitler Jefe de la Policía Alemana (de todas las unidades), queda centralizado todos los poderes de la policía. La Gestapo depende de Himmler como responsable de la seguridad del estado.




Síntoma  7:  La purga en las Fuerzas Armadas turcas

Ha sido tradición desde la fundación de la República que los militares sean el último bastión del estado laico y de derecho fundado por Mustafa Kemal Ataturk. Historiadores turcos afirman que en todos los golpes de estado anteriores (cuatro), las fuerzas armadas depusieron a los gobiernos que habían traicionado el legado de Ataturk. Por ejemplo, en 1997 los militares sacaron de circulación a Necmettin Erbakan aduciendo que intentaba islamizar Turquía. La pregunta que todavía no tiene respuesta certera es si los complotados del 15 de julio actuaron en el afán de mantener intacto los sueños de Ataturk o si fueron otros propósitos los que motivaron la asonada.

Por lo visto, el papel de los militares turcos no siempre ha sido el de guardar lealtad con los gobiernos, por ello Erdogan siempre ha mantenido una posición de “coqueteo” con los generales, a pesar que luego hayan intentado traicionarle.

“Desde la llegada al poder de Erdogan en 2002, el Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP) ha buscado reducir la influencia política de los generales, decenas de los cuales fueron cesados o acusados de conspirar contra el gobierno en el marco del llamado caso Ergenekon. Utilizando como excusa las condiciones para la adhesión a la UE, Ankara inició procedimientos para someter más al Ejército a la autoridad civil”. (4) Pero, ese supuesto sometimiento al mando civil solamente ha servido para incrementar el poder absoluto en una sola mano, bajo la mirada complaciente de dóciles generales. Como símbolo del acercamiento, Hulusi Acar, todavía presidente de la Junta de Jefes de Estado Mayor fue testigo de la boda de la hija de Erdogan.

Fueron los generales fieles a Erdogan quienes garantizaron su impunidad tras los escándalos de corrupción en diciembre de 2013, para nadie dentro de Turquía es una novedad saber que las Fuerzas Armadas se comprometieron en la defensa del gobierno del AKP en sus disputas con el otrora poderoso Fetulá Güllen, quien gozaba de notables influencias en el poder político-económico, en el ámbito judicial e incluso con respaldo en círculos militares. Y serán los generales fieles a Erdogan quienes consoliden el poder absolutista que ya estaba en marcha previo al fallido golpe.

Se creía que el poder que iba acumulando Erdogan, con respaldo militar y sobre todo con una población adoctrinada en una falsa premisa anti-kurda, bloquearía cualquier iniciativa para planear un golpe de estado. A pesar de los últimos fracasos electores (pero astutamente manipulados para enquistarlo en el poder), un gran porcentaje del pueblo turco respalda a Erdogan no solo en su política interna, también en una nueva campaña militar contra los separatistas kurdos. Todo ello a pesar de que fue Erdogan quien rompió el dialogo, el alto al fuego y se involucró directamente en guerras foráneas.

La historia turca nos enseña que los militares siempre van a desempeñar un rol protagónico en la sociedad. La última asonada golpista puede argüirse como resultado del deterioro de la situación interna e internacional del estado por los conflictos armados en que participa, tanto contra los kurdos y su colaboración, ya no tan disimulada, apoyando a grupos terroristas en contra de naciones soberanas como Siria e Irak. Sumemos a esto el deterioro económico y político, el caldo de cultivo empezó a bullir y las brechas en las fuerzas armadas se hicieron latentes. Era ya notorio el ofuscamiento de algunos de sus socios de la OTAN y, dado el poder norteamericano para manejar los designios del mundo, no sería raro que éstos últimos hayan calibrado las animosidades que se vertieron  en un sector militar el pasado 15 de julio.

Lo que si podemos ver, desde ya, es que las fuerzas armadas turcas serán sometidas a una rigurosa “limpieza”, es decir: depuración, purga, eliminación de todos los elementos indeseables para el erdoganismo. Turquía tenía la fama de ser uno de los mejores ejércitos del mundo y de guardianes del legado de Ataturk. En qué quedará convertido luego que juren fidelidad a Erdogan?



En la foto: Werner von Fritsch, Generaloberst (Coronel General, Comandante en Jefe del Ejército) y Werner von Blomberg, Generalfeldmarschall (Mariscal de campo), Ministro de la Guerra y Comandante en jefe de las Fuerzas armadas alemanas hasta enero de 1938. El caso Blomberg-Fritsch fueron una muestra de la propaganda nazi al estilo del xenófobo y sádico Julius Streicher, estos escándalos “sexuales” (1938) concluyeron con la sumisión total de la Wehrmacht al dictador Hitler. La trama se montó por considerarlos muy dubitativos a las órdenes del Fuhrer en la planificación de la guerra. De esa forma el Ministerio de la Guerra presidido por el Mariscal Blomberg transfirió sus competencias al naciente  Alto Mando de la Wehrmacht (OKW) dirigido por el títere de Hitler, Wilhelm Keitel (4 de febrero de 1938). Al Alto Mando del Ejército de tierra (OKH) fue designado otro adicto al Fuhrer, el general Alfred Jodl, quedó subordinado al OKW. Así fue como Hitler pudo sustituir a un gran número de generales y ministros por personal acólito a sus designios, la Wehrmacht estaba literalmente bajo su absoluto control. No está demás recordar que los cargos contra Fritsch eran falsos.




Síntoma  8:  Suprimir la resistencia de la clase intelectual

La fallida sublevación militar del 15 de julio es aprovechada para eliminar no solo a los generales no dóciles al mandatario turco, sino pasar a retiro a todos aquellos que demuestran ser intelectualmente capaces de opinar y contribuir a la búsqueda de soluciones. Erdogan no necesita gente ilustrada en las fuerzas armadas, necesita gente creyente en su doctrina política y en gente que de verdad se crea que la islamización de la nación es el camino de la iluminación que guía al Jefe Supremo de Turquía y no el legado de Ataturk de mantener un estado laico y moderno.

Lo que preocupa es la cacería de brujas en contra de la clase intelectual, de los funcionarios públicos, de magistrados en la administración de justicia, de los profesores universitarios y de los maestros escolares, de los servicios médicos. Los datos que recoge la cadena rusa RT son alarmantes: “Según la información disponible, la medida afecta a 1.043 escuelas privadas, 1.229 organizaciones benéficas y fundaciones, 19 sindicatos, 15 universidades y 35 instituciones médicas”. (5) Son decenas de miles de personas que quedarán sin un empleo.

Por qué esa exageración?. No se trata solo –supuestamente- de detener a los golpistas y sus simpatizantes. Estamos presenciando un acto que rebasa los límites y que podría desencadenar en crímenes contra la humanidad. Qué tienen que ver miles y miles de maestros y otros intelectuales, así como abogados, magistrados, periodistas, médicos, en el golpe? Seguramente nada, salvo contadas excepciones.

El presidente Erdogan ordenó el cierre de cientos de establecimientos educativos privados y de toda organización e institución humanitaria, bajo la “sospecha” de tener nexos con los golpistas, es decir, según el señor Erdogan, por pertenecer a la organización “terrorista” de Fetulá Gulen. Tampoco pretendemos desconocer la fuerza que tiene Gulen dentro de Turquía, en todos los niveles de la sociedad y en el extranjero, incluso hay investigaciones que afirman que Fetulá Gulen ha colaborado abiertamente con la CIA y que sus poderosas organizaciones a nivel internacional buscan consolidar objetivos políticos de control. 

Incluso, en el supuesto de ser ciertas las acusaciones de Erdogan en contra de su archirival Gulen, creemos que el camino no es eliminar de la sociedad a instituciones educativas y de salud, dejando sin trabajo a millares de personas que en su vida habrán visto a Fetulá Gulen, sencillos empleados que trabajan sin importarles disputas políticas son objeto de venganza por las supuestas actividades “terroristas” de una persona que se ha ganado la enemistad de Erdogan en la lucha por el poder.

Aparte de esa mortal rivalidad, que es aprovechada por el jefe de estado turco, seguimos sosteniendo que el trasfondo es otro. Erdogan pretende islamizar a la Turquía laica de Ataturk y la mejor forma de conseguirlo es destruyendo a la clase intelectual del país.

Entonces, la única respuesta clara es que se intenta eliminar la clase pensante, frenar el desarrollo y la educación en aras de regresar a los turcos a la época imperial otomana, en que el Sultán, en nombre de Dios, mantenía sumiso al pueblo. Erdogan y su nueva Corte han elegido por el retorno a la islamización de la nación, anhelan ser los nuevos Señores que controlarán la vida y muerte de sus súbditos.

Así como en los reinos wahabíes del Medio Oriente (Arabia Saudí, Qatar) se mantiene en la ignorancia al pueblo, porque es la garantía del éxito de sus monarcas, podemos interpretar que mientras más islamización instruyen, mientras más madrazas se fundan, mientras más radicalismo fundamentalista se imparte a la población, más porvenir augurará a los reyezuelos. Erdogan parece seguir esos pasos, solamente citemos a la mujer universitaria, a quien ahora se la va “sugiriendo” utilizar el velo islámico, hasta hace poco tiempo prohibido en las aulas, esa medida sin duda alejará a las mujeres de la clase media de las universidades.

Aquí un paréntesis: Alguien recuerda la invasión de Irak por las tropas norteamericanas? No solo fue saqueo y ruina, hubo un complot para destruir toda resistencia de la población iraquí. Miles de profesores universitarios, académicos, historiadores, investigadores, escritores, eruditos, hombres de ciencia, médicos y otros profesionales, fueron ejecutados, desaparecidos o, en el mejor de los casos, partieron al exilio. Toda esa gente sin vínculo alguno con el gobierno de Saddam Hussein, fue asesinada, ultrajada y torturada sin que nada lo justifique.

“Esto es la prueba más fehaciente del odio de los agresores a la inteligencia, a la educación y a la cultura humana. Las fuerzas reaccionarias desean mantener a mi país en la ignorancia, en la más absoluta de las tinieblas culturales, porque creen que un pueblo sumido en la incultura, puede ser esclavizado y dominado más fácilmente”.(6)

Cuál será el destino que depare a la clase intelectual de Turquía?. El presidente Erdogan los ve como sus “enemigos”, “golpistas” y, naturalmente “terroristas”. Para el señor presidente: "El intento de golpe de Estado es una bendición de Dios que permitirá limpiar el Ejército". "El pueblo ahora, tras tantos incidentes terroristas, cree que estos terroristas deberían morir. ¿Por qué tengo que mantenerlos y alimentarlos en cárceles durante años?". Se cumplirá la voluntad del presidente Erdogan?


Coronel Claus von Stauffenberg, un símbolo de la resistencia alemana.Adolf Hitler se valió de los mismos estilos y argumentos para consolidar su poder dictatorial y garantizar la fidelidad del pueblo llano. Hermann Goering solía decir que cuando escucha hablar de cultura es el momento de sacar el revólver. Los nazis despreciaron a los sabios, a los científicos, a la clase intelectual en general, ordenaron la quema de libros en las universidades y centros educativos. Excepto en ciertas áreas estratégicas, la educación decayó en el Tercer Reich en aras de fomentar una cultura “aria” que priorizaba pseudo ciencias en vez de la ciencia humanista. Hitler despreció, en el área militar, a los verdaderos estrategas y patriotas alemanes por el hecho de pertenecer a la aristocracia o a círculos de intelectuales, a quienes temía profundamente. El ‘Cabo Bohemio’ no pudo superar nunca el complejo de inferioridad ante los junkers y oficiales de la nobleza prusiana. A pesar de ello, los generales dieron el visto bueno al gobierno de Hitler, luego que impulsara el crecimiento y fortalecimiento del ejército y a regañadientes aceptaran el expansionismo “pacífico” militarizando la Renania, anexándose Austria, Los Sudetes checos, etc. Con la guerra imposible de ganar, los bombardeos contra Alemania, los rumores de los asesinatos masivos en el este, la implantación de un estado policíaco, la eutanasia dentro de casa, el racionamiento de alimentos, etc., presagiaba un inminente estallido del resentimiento no solo de las fuerzas armadas sino también de segmentos de la población. La resistencia alemana fue aplastada implacablemente, no hubo perdón por atreverse a disentir con el nazismo. Aquí surgió la figura casi mítica de Claus von Stauffenberg que con un grupo de conspiradores planearon dar muerte a Hitler. Sin exagerar, escritores de prestigio lo señalan, en caso de haber tenido éxito, como el futuro De Gaulle germano y en el salvador del alma nacional, incluso en el fracaso, es la representación expiatoria del Tercer Reich.  


Síntoma  9:  La “Noche de los cristales” en Turquía

En septiembre del 2015 (no hace mucho), enfurecidos partidarios islamistas de Erdogan atacaron las sedes de los diarios Hurriyet y Sabah, el canal de televisión ATV. En una nota publicada por Red Voltaire (7) se asegura que “Miembros del AKP, el partido islámico del presidente turco Recep Tayyip Erdogan, y del MHP, el partido nacionalista de Devlet Bahceli, atacaron más de 128 locales del partido de izquierda HDP y más de 300 comercios kurdos durante las noches del 7 y 8 de septiembre de 2015. La sede nacional del HDP incluso fue tomada por asalto por un centenar de individuos que la incendiaron después de haberla saqueado”.




Al igual que los nazis, el primer ministro condenó la violencia, pero no se pronunció por los actores, miembros organizados de su partido, quienes  al grito de “¡Alá Akbar! ” llamaban a desatar la ira contra la prensa laica. Fue un vivo ejemplo, previo al fracasado golpe del 15 de julio, de lo que va constituyéndose en un régimen islamo-fascista en Turquía.

Para más información detallada sobre los ataques racistas contra los ciudadanos kurdos, ver el enlace de la nota (8)



La ‘Kristallnacht’. Un súbito estallido de violencia nazi se desató entre la noche del 9 y madrugada del 10 de noviembre de 1938 contra la población judía alemana. La ‘Kristallnacht’ o “La Noche de los Cristales Rotos” fue orquestada por las tropas de asalto del NSDAP y civiles armados. Atacaron sinagogas, tiendas, edificios y viviendas de los judíos, las calles estaban cubiertas de vidrios destrozados. Solo en esa noche los nazis destruyeron 1.574 sinagogas (prácticamente todas las que había en Alemania). Se saqueó alrededor de 7.000 tiendas que quedaron destruidas, miles de viviendas particulares o en las que se tenía noticia que vivían judíos fueron asaltadas, se profanaron cementerios y embistieron contra escuelas y  hospitales. La “Noche de los Cristales Rotos”causó la muerte por asesinato de alrededor de cien personas y miles fueron secuestradas y conducidas a los campos de concentración.Luego de la ‘Kristallnacht’, el Gobierno del Reich aplicó una multa de mil millones de marcos a la comunidad judía, los judíos fueron obligados a limpiar y reparar los daños ocasionados y prohibidos de solicitar el pago de los seguros por los siniestros a sus propiedades.




Síntoma  10:  Discriminación y persecución de las minorías

Alguien se asombró cuando manifesté que en Turquía existe discriminación religiosa, por supuesto que si. El ejemplo más claro va desde el simple documento de identidad de los turcos hasta su pasaporte, allí consta de forma obligatoria la religión del portador. Para el musulmán no hay inconveniente, pero qué pasa con los miles de cristianos, judíos y otras minorías que habitan Turquía?

En un importante fallo de 2 de diciembre de 2014 la Corte Europea de Derechos Humanos dictó condena contra la República de Turquía por discriminación contra los alevíes turcos dentro de su territorio, en si el Estado turco se negó a reconocer el alevismo con los mismos derechos con que ha regañadientes a concedido a otras religiones dentro de la nación, con el pretexto de no considerarla una religión, en el fondo una de las probables causas para tal negativa de reconocimiento sea que el alevismo es practicado por muchos kurdos. El alevismo no es una simple minoría religiosa, la practican entre 15 y 20 millones de ciudadanos turcos.

“Los alevíes son musulmanes chiitas (el término «aleví» significa «discípulo de Alí») favorables a una exégesis profunda del Corán y a la adaptación del Corán a cada época y lugar. Los alevíes no van a las mezquitas sino que practican el ritual conocido como «semah» (los llamados «derviches giradores»). Los alevíes creen en la existencia de una estricta igualdad entre hombres y mujeres, lo cual los ha llevado a promover el laicismo en Turquía aunque no siempre se benefician con ello”. (9)

No se conoce que haya ni un solo alto funcionario aleví en Turquía, a pesar de que los miembros de esa comunidad cuentan con un nivel cultural particularmente elevado, comenta la nota de referencia. El ex primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, recibido el veredicto de la Corte Europea de Derechos Humanos, manifestó la intención de resolver el asunto, pero el obstáculo siempre ha sido el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, quien no para de seguir mostrando su deprecio  por los alevíes.

“Por su parte, el partido turco de oposición CHP ha presentado un proyecto de ley destinado a resolver la cuestión aleví. Ese texto prevé el reconocimiento de los lugares de culto del alevismo, la supresión de la mención de la religión en los documentos de identidad, la abrogación de las clases de cultura religiosa, el establecimiento de un día feriado consagrado al Ghadir Khumm (la gran celebración del alevismo) y la creación de un gran museo en el hotel Madimak, donde fue perpetrada la masacre de 1993” (10)

Naturalmente nada ha sido atendido. Y como hemos visto, los parlamentarios turcos que se atreven a este tipo de iniciativas terminan siendo procesados, previo desaforamiento de su inmunidad. (Nota: «Affaire Cumhuriyetçi Eğitim Ve Kültür Merkezi Vakfi c. Turquie]» (procedimiento n°32093/10), Corte Europea de Derechos Humanos, 2 de diciembre de 2014).



Un cartel gigante nazi en la vía pública dice: "La biología del crecimiento" "Etapas del crecimiento correspondientes a la raza nórdica".Hitler siempre vivió obsesionado con ideas sobre la raza. La "pureza" racial, la superioridad de la "raza germana" o "raza aria superior". Al asumir el poder sus visiones se transformaron en la ideología del gobierno ampliamente difundida. Se inició con la discriminación y limitación de los derechos de las minorías, a quienes les consideraba "inferiores". Entre las primeras víctimas del programa nazi se encontraban los romaníes (gitanos), una minoría étnica que contaba con una población de alrededor de 30.000 en Alemania. Es conocido el destino que les deparó junto al otro segmento de la población “inferior” de la Alemania nazi, los judíos. Pero, también fueron catalogados como “inferiores” los alemanes discapacitados (gente con problemas mentales, sordos, ciegos, inválidos, etc). Un dato curioso, pero poco conocido es que alrededor de 500 niños afro-alemanes, descendientes de madres alemanas y soldados de las colonias africanas pertenecientes a los ejércitos aliados que ocuparon la región del Rin alemán después de la Primera Guerra Mundial también fueron víctimas de la discriminación. En general, en el mejor de los casos, desde 1933, fueron sometidos a esterilizaciones forzadas.Ya desde 1920 los nazis tenían en la agenda de los “25 puntos” la exigencia de la pureza racial como medio para que Alemania domine a las razas “inferiores” y empiezan a identificar a los judíos no como una religión sino como una raza, por tanto sus enemigos raciales. Solamente recordar que el punto 4 de los principios nazis establece que "ningún judío puede formar parte de la nación".El 14 de julio de 1933 los nazis “legislan” la reproducción humana, Adolf Hitler, rubrica la “Ley de Prevención de la Descendencia con Enfermedades Hereditarias”, es decir, eutanasia (Aktion T4), los "indeseables" no pueden procrear, se ordena su esterilización forzada (según los datos, en los primeros 18 meses unas 400.000 personas fueron se sometidas al programa).Aunque estadísticamente no significa nada, a inicios de la Alemania nazi los musulmanes también fueron perseguidos, pero por su escaso número no ha sido destacado como el caso gitano y judío. Los musulmanes que vivían en Alemania fueron discriminados por su creencia en un "Dios primitivo", sus costumbres rechazadas, muchos optaron por retornar a sus lugares de origen y otros fueron asesinados, también emigraron al Este de Europa a la zona de los Balcanes. Luego fueron explotados políticamente y como propaganda de un supuesto ejército islámico que luchaba junto a Alemania en contra del “judeo-bolchevismo”.
Los eslavos, otra minoría en Alemania pronto fueron atacados, al igual que en el caso anterior, y sobre todo, con el inicio de la guerra, algunas naciones eslavas fueron reclutadas para servir en la retaguardia de los ejércitos alemanes (eslovacos, croatas, bosnios, albaneses, búlgaros). A inicios del gobierno nazi se los discriminó en Alemania por la mezcla étnica entre ellos y por sus rasgos culturales que eran despreciados por los nazis, aun hoy es posible acceder a la documentación nazi en que se humillaba a los eslavos residentes en Alemania.Hemos dejado al último el caso de la segregación a los homosexuales, quienes fueron enormemente perseguidos, los nazis (excepto los primeros SA con Rohm y su círculo) pensaban que esa orientación sexual era incompatible con la ideología nacionalsocialista, eran incapaces de reproducirse para perpetuar la raza "aria" !. Los nazis afirmaban que los homosexuales eran una "degeneración racial", que se "transmitía " por vicio entre personas y era obligación del estado frenar aquello. Según las estadísticas conservadas, 400.000 homosexuales por ser gente inútil y perjudicial para la sociedad fueron esterilizados o eliminados. En los campos de concentración y en los de exterminio fueron identificados con la  marca de un triángulo rosa.




Síntoma  11:  El espectro del genocidio

Durante ya un siglo los sucesivos gobiernos turcos y la población turca en si, han mantenido armonía en sus declaraciones para negar hechos que han sido demostrados por diferentes medios, el genocidio a los armenios.

Es evidente que este no es un cargo que se le puede achacar al presidente Erdogan, los sucesos acaecieron ya hace más de 100 años. No obstante, los principios del Derecho Internacional vuelven imprescriptibles los crímenes contra la humanidad. Los responsables directos del primer genocidio del siglo XX ya no están entre nosotros, por lo que la Comunidad Internacional pretende obtener un reconocimiento de tales hechos, un “mea culpa” del gobierno turco que está en estos momentos en el poder y que tenga el coraje de afrontar un acto que perpetraron sus antepasados. Naturalmente es el peor momento para solicitarlo, el presidente Erdogan, al igual que sus antecesores, se niegan a reconocer los hechos históricos, es decir se han convertido en “negacionistas” del genocidio turco contra los armenios y otras minorías. Repasemos brevemente.

En una fecha aproximada al 24 de abril de 1915 la Turquía otomana, mediante una serie de tramas políticas, aprovechándose de la hecatombe que sufría Europa en el transcurso de la primera guerra mundial, creyeron favorecerse iniciando un radical y metódico programa para liberarse de los armenios.

No fue una decisión aislada, ni disposiciones arbitrarias del mando militar o político, tampoco fueron actos espontáneos de algunas unidades. El gobierno turco otomano resolvió políticamente el exterminio de todo un pueblo, por tanto cometieron un crimen de lesa humanidad. Las cifras han sido corroboradas, murieron alrededor del millón y medio de armenios y se vieron obligados a desplazarse –por temor a ser asesinados- cientos de miles de armenios.

Turquía ha negado siempre que este episodio de la historia haya ocurrido de esa forma, escudándose en que los armenios luchaban en contra suya. En el mejor de los casos, no acepta la implicación del término genocidio a los sucesos que pudieren haber tenido lugar en el pasado. Por supuesto que un reconocimiento en tal sentido implicaría, a nivel interno e internacional, que Turquía acepte que perpetró un crimen contra la humanidad. Tal declaración no sería el último ni el primer reconocimiento de políticas genocidas en los terribles periodos bélicos desarrollados en el siglo pasado.

El Parlamento Europeo, ha sido el organismo internacional que con más ahínco ha requerido enfrentar el pasado al gobierno turco, las actuales generaciones no deberían sentirse atrapadas por un falso ‘nacionalismo’ como principal razón para negar la historia. Esta ha sido, entre bastidores, un requisito para la adhesión de Turquía a la Unión Europea.

Erdogan no ha sido el único intransigente, todos sus predecesores han negado los hechos (excepto algunos círculos que han exigido no solo a los gobernantes sino a su pueblo aceptar la responsabilidad). Turquía sigue manteniendo una actitud hostil para con Armenia, es un hecho curioso que, por voluntad de los turcos, las fronteras entre estos dos países sigan cerradas desde hace un siglo. Decía el ex ministro de relaciones exteriores de Armenia, Vartan Oskanian, que “Se trata de un problema de política interna turca; el comportamiento frente a ese genocidio es revelador del sistema de valores de una sociedad. Es un deber moral no olvidar a nuestros ancestros asesinados. Ese genocidio no siempre se condenó por el país donde se concibió y  ejecutó. En el plano jurídico, exigimos que se registre la muerte de las víctimas y que se nombre a los culpables. En la actualidad, en Turquía, siempre se puede ser objeto de un proceso judicial si se asocia la palabra genocidio a la exterminación de los armenios”. (11)

Qué dice Recep Tayyip Erdogan? (12), mencionémosle en un mensaje emitido por él respecto a este caso: “Es indiscutible que los últimos años del Imperio Otomano fueron un periodo difícil, lleno de sufrimientos para millones de turcos, kurdos, árabes, armenios y demás ciudadanos otomanos, independientemente de su religión u origen étnico… Sin embargo, utilizar los acontecimientos de 1915 como una excusa para mostrar hostilidad en contra de Turquía y transformar este asunto en materia de conflicto político es igualmente inadmisible…

El haber vivido durante la Primera Guerra Mundial, en la cual millones de personas de todas las religiones y nacionalidades perdieron la vida, acontecimientos que tuvieron consecuencias inhumanas tales como la recolocación no debe de impedir a los turcos y a los armenios establecer empatías y actitudes humanas entre ellos… tendrán la madurez de poder hablar de su pasado y conmemorarán juntos y de una manera decente sus pérdidas, auguramos que los armenios que han perdido la vida en las condiciones del principio del siglo 20 descansen en paz y expresamos nuestras condolencias a sus nietos. Recordamos también con compasión y respeto todos los ciudadanos otomanos que perdieron la vida en condiciones similares durante el mismo periodo, independientemente de su origen étnico y religioso”.

Hay un hecho histórico en que Erdogan pide perdón (aparte de solicitar el de Rusia por el derribo del Sukhoi 24). La siguiente cita es extraída de la Wikipedia en inglés (no existe traducción al español de esta entrada). La nota traducida dice: “El 23 de noviembre de 2011, el primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, pidió perdón "en nombre del Estado" por la muerte de más de 13.000 personas durante la rebelión. Sus declaraciones fueron ampliamente comentadas tanto dentro como fuera de Turquía. Sus comentarios fueron dirigidos fijamente a líder de la oposición Kemal Kılıçdaroğlu. Erdogan ha recordado que el partido de Kılıçdaroğlu, el CHP, había estado en el poder en el momento de la matanza. Se describe la matanza como "uno de los sucesos más trágicos de nuestra historia cercana" dijo que algunos trataron de justificarlo como una respuesta legítima a acontecimientos sobre el terreno, que era en realidad "una operación que fue planeado paso a paso". (13)

La masacre de Dersim fue en 1937, los kemalistas actuaron drásticamente para reprimir a los kurdos alevíes en Dersim (hoy Tunceli). El en ese entonces primer ministro Erdogan citó un libro en el que describe la ejecución de 13.806 civiles y posteriormente  la muerte de más de 70.000 personas en el desarrollo de las operaciones militares.




La Alemania nazi y el genocidio. Sigue siendo un verdadero dolor de cabeza para la gente racional en el mundo entero que todavía exista gente que niegue el genocidio perpetrado por los nazis contra los judíos y otras minorías durante la segunda guerra mundial. Defensores del nacionalsocialismo alemán suelen  narrar, literariamente, la versión nazi de la historia, estos personajes se autoproclaman “revisionistas” y sus seguidores, a su vez, se declaran “críticos” por el simple hecho de leer ese “género” literario. Su principal evasiva es que los “Aliados” también cometieron “crímenes de guerra”, lo que es verdad y que los vencedores no fueron nunca sometidos a un juicio por esos crímenes, lo que también es cierto.Pero tal “justificante” no exime del terrible peso moral que llevarán por siempre los nazis, el genocidio perpetrado por éstos por odio racial o religioso, contra poblaciones civiles y gente particular en general, son actos de crueldad extrema que  sobrepasa la esfera legal de un “crimen de  guerra” o, inclusive, de matanzas colectivas, como el asesinato de miles de oficiales polacos en Katyn, las purgas stalinistas, los bombardeos de terror sobre las ciudades alemanas y otras.
El genocidio tiene una particularidad, se refiere a la intención de asesinar, eliminar, exterminar por cualquier método, a un conglomerado humano. Hay muchas definiciones sobre genocidio, pero nos valdremos del concepto que adoptó la “Convención para la prevención y la sanción del crimen de genocidio”, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas, el 9 de diciembre de 1948. En el texto se reconoce que el genocidio es un crimen contra el Derecho Internacional que el mundo civilizado condena, reconociendo que en todos los periodos de la historia el genocidio ha infligido grandes pérdidas a la humanidad, y que para librar a la humanidad de esa plaga se precisa la cooperación internacional.El Artículo II define al genocidio: “cualquiera de los siguientes actos cometidos con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso, tales como: (a) exterminio de miembros de un grupo; (b) atentado grave contra la integridad física o mental de los miembros de un grupo; (c) sometimiento deliberado del grupo a condiciones de existencia que puedan acarrear su destrucción física, total o parcial; (d) medidas destinadas a impedir los nacimientos en un grupo; (e) traslado por la fuerza de niños del grupo a otro grupo.No me extenderé más sobre el tema, ya que el fondo de este ensayo es otro)


Síntoma  12: El enorme Palacio que mandó edificar Recep Tayyip Erdogan

















El siguiente episodio es un testimonio gráfico. Mencionaremos que la “grandeza” del señor presidente de Turquía, no podía permitirse algo simple. Erdogan quiere pasar a la historia como el hombre que edificó el denominado ‘Complejo Ak saray’ –Palacio Blanco- en turco, este ostentoso derroche de dinero costó 615 millones de dólares y abarca una superficie de más de 200.000 metros cuadrados. Este Palacio remplazó definitivamente a la histórica y más modesta sede de la presidencia en Ankara, el ‘Palacio de Çankaya’, que fuera elegido por el fundador de la república, Kemal Mustafá Atatürk. Expertos arquitectónicos señalan que es más grande que el Palacio de Versalles, que el Palacio de Buckingham y del Kremlin, posee mil habitaciones.

Al inicio de la edificación se tenían entendido que el nuevo Palacio serían instalaciones para el funcionamiento del despacho del primer ministro, así como su lugar de residencia (en ese entonces Erdogan era el primer ministro). Pero el señor Erdogan fue elegido presidente y zanjó el problema de su residencia dejando sin hogar al primer ministro. Fue el propio Erdogan quien decidió, como nuevo jefe del Estado, que no habría mejor ocupante de tan fastuoso palacio que él.

Los nuevos aposentos de su Excelencia está dotado de servicios de seguridad descomunales, posee un centro de mando o sala de guerra subterráneo con medidas defensivas anti ciber-ataques, túneles con protección en caso de ataque con agentes químicos y otros búnkeres para seguridad personal. Según la prensa turca una de las oficinas sería una réplica del Despacho Oval de la Casa Blanca sin dispositivos electrónicos con el fin de evitar el espionaje. Además, personas de entera confianza del señor presidente revisan y prueban, previamente, los alimentos que se le va a servir, una irrelevante medida de seguridad en caso que se intente envenenarlo.   

En este lugar deberán rendir pleitesía al nuevo “Sultán” los dignatarios extranjeros que tengan a bien hacer una visita protocolaria. Está previsto que los invitados deberán acomodarse en sus aposentos (para quedar sojuzgados por lo monumental edificación y las intrigas políticas del anfitrión, muy al estilo de A. Hitler, cuyos visitantes quedaban rendidos ante las colosales estructuras de la Cancillería del Reich y la verborrea del Fuhrer alemán).




El diseño y la magnitud exorbitante del palacio ‘Ak Saray’ guarda armonía con los deseos de Erdogan y su visión de la “Nueva Turquía” que intenta fundar reformando la Constitución, dejando de ser un sistema parlamentario para beneficiar al cargo que ostenta actualmente, otorgándole poderes ejecutivos que no los tiene (y que corresponden al primer ministro), tal como se encuentra detallado en el primer punto de este artículo. Erdogan no ha ocultado su pretensión de ser él quien decide en Turquía, lo dijo públicamente en campaña, que aspiraba no solamente ser más activo en la vida política del país sino un presidente intervencionista, aunque este último término no haya sido tomado en el sentido literal por la prensa y los analistas políticos. 

Los detractores de Erdogan, en su tiempo, llevaron a los tribunales el pedido de suspender la construcción del Palacio, dicha solicitud fue aceptada, una orden en tal sentido se emitió por el órgano judicial; mas, el régimen de Erdogan continuó el trabajo sin importarle la opinión ciudadana y de los jueces (que seguramente constan en la lista de depurados del sistema de justicia turco tras la fallida intentona golpista del 15 de julio). 

A estas alturas, los rivales políticos de Erdogan ya no podrán hacer frente a la “locura megalómana del líder turco”.


El presidente turco Erdogan ya ni siquiera trata de disimular su ambición. Se hizo construir la residencia oficial más grande del mundo. Allí recibe a sus invitados, rodeado de 16 guerreros que simbolizan los 16 imperios turcos.  (foto y texto tomado de Red Voltaire)



LA CANCILLERIA DEL REICH



En 1938, Hitler encargó (a Albert Speer) la construcción del Palacio de la Nueva Cancillería del Reich, Destaca de ella la integración de la vieja Cancillería, un gran parque interior y el cuartel de la 1º División de las Waffen-SS, la guardia de corps de Hitler. Es de destacar que la Cancillería poseía el ‘Führerbunker’, lugar donde Hitler terminó, con su suicidio, el Reich de los Mil Años. La tarea de Speer fue edificar grandes salones con el objetivo de enseñar la grandeza y el poderío del Tercer Reich, algo que sin duda consiguió dejando atónitos a los diplomáticos extranjeros. La Nueva Cancillería costó más de 90 millones de Reichsmark, actualmente sumarían alrededor de mil millones de dólares. La Vieja Cancillería reformada y modernizada siguió siendo la residencia oficial del Canciller, con habitaciones privadas donde Hitler vivió ‘Führerwohnung’ (apartamento del Führer). En sus memorias, Speer describe la impresión que la Reichskanzlei produjo en los diplomáticos extranjeros:Desde la Wilhelmsplatz un diplomático es conducido por medio de las grandes puertas de acceso vehicular al Patio de Honor. Luego de ser recibido en el pórtico del patio interior, pasa a una sala de recepción de tamaño medio, de la cual las puertas dobles tienen casi diecisiete metros de altura y dan acceso a una gran sala revestida en mosaico y mármol rojo. A continuación, sube varios niveles, cruza a través de una sala redonda con techo abovedado y ve ante él una gran galería de 480 pies (146,304 m) de largo. Hitler quedó particularmente impresionado por mi galería, ya que fue dos veces más grande que la Galería de los Espejos en el Palacio de Versalles.Hitler estaba encantado: «¡En la larga caminata desde la entrada hasta la sala de recepción, los extranjeros van a hacerse una idea del poder y la grandeza del Reich alemán!», dijo. Durante los próximos meses pidió ver los planes una y otra vez, pero intervino muy poco en este edificio, a pesar de que fue diseñado por él personalmente. Él me dejó trabajar libremente.La propia oficina de Hitler era de 400 metros cuadrados y estaba ubicada en el centro del complejo, con grandes ventanales que tenían vista a los jardines de la Cancillería. Una gran portada destacaba en la fachada interior el sitio del despacho de Hitler. En las puertas del despacho de Hitler hacían guardia de honor dos soldados de la Primera División de las Waffen-SS, llamada «Adolf Hitler», con uniformes negros. Los mismos soldados montaban guardia en las entradas principales de la Cancillería y tenían su cuartel general en un edificio anexo. La larga mesa con cubierta de mármol en el estudio de Hitler fue una parte importante del cuartel general del líder nazi, el estudio fue utilizado para las conferencias militares de 1944. Un gran globo terráqueo dominaba la decoración del severo despacho, así como un retrato de Bismarck. Por otro lado, la sala de Gabinete nunca fue usada para los fines previstos. Tras la caída de Berlín, las ruinas del destruido palacio fueron demolidas por orden de las fuerzas de ocupación soviéticas, entre 1945 y 1950.  (Texto abreviado de la Wikipedia)






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NOTAS:
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