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28 octubre 2026

OTAN: ¿El camino a la guerra?




Primera Parte

por Tito Andino
Resumen de varias lecturas


Las noticias son malas a pesar de que la prensa comercial nos vende notas de optimismo. Los medios tradicionales se especializan en brindar un ‘hermoso’ enfoque.

La reciente cumbre ‘pacífica’ en Washington entre Trump y Xi Jinping en septiembre, para devolver la visita de Mr. Trump a China, ha conseguido extender la tregua en una evidente guerra comercial entre estas superpotencias. A pesar de ello, las guerras sin fin se extienden por el mundo, ante las cámaras Trump afirma que Irán "quiere llegar a un acuerdo", al tiempo que se rumorea que el líder de los Estados Unidos ha ofrecido poner fin a la guerra a los ayatolás, con una condición, un show, espectáculo para las masas estadounidenses y occidentales en general, permitirle arrojar en territorio iraní la ‘madre de todas las bombas’ y así proclamar una victoria que será vendida a sus ciudadanos (se dice que el artilugio sería arrojado en una zona que no cause víctimas ni desastres), Irán -según afirman varias fuentes- dijo simplemente no. Así que - sin duda-  habrá 'sorpresas' del Pentágono muy pronto.

El desastre en Ormuz y Bab el Mandeb sigue latente, aunque se asegura que no habrá intervención estadounidense del lado de Arabia Saudita contra los hutíes de Yemen, no sería necesario porque la 'OTAN musulmana' se encargaría de ello (en teoría). Las “buenas noticias” continúan, se dice que Washington y Europa se alimentan de más energía rusa, que diplomáticos alemanes se reúnen reservadamente con sus pares rusos por primera vez en años para poner fin a la guerra en Ucrania, pese a los alaridos del comediante de Kiev; otra “gran” noticia, ya tenemos un "acuerdo" entre EE. UU. y Dinamarca sobre el futuro de Groenlandia, un 'gran' paso hacia la "paz" mundial, pero solo pocos no ignoran que ese acuerdo estadounidense sobre Groenlandia viene acompañada de una turbia historia. Como dicen por allí, se podría perdonar a cualquiera por pensar que la 'guerra mundial' está dando paso a la 'paz mundial' porque no nos cansaremos de ver reuniones internacionales por la paz, que pueden ser -en efecto- sinceras o inútiles conferencias, o encuentros con cualquier otro propósito.

Por supuesto que existen mediadores de buena fe en el mundo de la diplomacia internacional efectiva, esa que no aparece en las noticias sensacionalistas pero que apaga los incendios, con sinceras iniciativas que deberían ser atendidas por así marcar la lógica del momento. No descartemos que incluso Trump quiere la paz… pero en Ucrania, no es el caso en Irán, en este segundo caso no le conviene. Hay nuevos informes en que se señala que el presidente ruso ha propuesto una cumbre trilateral con Xi y Trump para poner fin a la guerra de Ucrania, ese es un avance hacia un objetivo; sin embargo, Zelensky no quiere poner fin a la guerra, solo quiere congelar la línea del frente siguiendo la línea de ruta trazada por sus socios de las potencias europeas, mientras otros estados ya empiezan a deslindarse del conflicto; pero, también, se debe tomar nota de lo que quiere Europa y la propia Ucrania. La verdad es que hay tantas aristas que es difícil explicar en un solo artículo.

Como indicamos, lamentablemente, la mayoría de ‘buenas noticias’ solo aparecen en los periódicos prestos a vender sensacionalismo. La triste realidad es que hay una crisis mundial que puede trastocar cualquier intento sincero en búsqueda de lo que llamamos “paz”, y la principal de esas crisis es que existe un obstáculo para proveer de la vital energía a las principales economías globales. El estrecho de Ormuz y Bab el Mandeb siguen siendo casi inaccesibles, el suministro de petróleo ha disminuido al menos un 70%; Ucrania se ha atrevido a atacar -a veces con eficacia- refinerías rusas; los oleoductos y refinerías son objetivos frecuentes en Medio Oriente, el invierno que llegará pronto será duro no solo por la falta de energía, la sociedad civil tendrá que afrontar y asumir los tremendos costos sociales.

Así como se visualizan posibles acuerdos de paz, también hay motivos para pensar -en perspectiva- sobre una hipotética tercera guerra mundial en los años venideros. Los medios tradicionales y alineados ocultan el hecho de que Estados Unidos y Europa siguen proveyendo fondos a las arcas rusas al abastecerse en niveles récord de las exportaciones de energía rusa; mientras -al mismo tiempo- en Bruselas, sede de la OTAN y la UE, se continúa la planificación para una posible guerra contra Rusia en 2029 (de esto hemos analizado en anteriores capítulos sobre la nueva Alemania militarista). Es un hecho de que Rusia combate contra toda la OTAN, pero en territorio ucraniano.


            OTAN, foto de archivo.
  

Demasiados comentaristas atlantistas suelen sacar en cara el hecho histórico de que la Unión Soviética proveía de recursos importantes a la Alemania nazi en las mismas vísperas de la invasión conocida como Operación Barbarroja. Así que, quien atacó al presunto “socio”, a pesar de que sacaba más provecho en tiempos de paz que de la guerra, fue la Alemania nazi; ¿no será que la historia se repetirá, principalmente con las grandes potencias de Europa que se niegan a reconocer su ocaso? Solo háganse la hipotética y absurda pregunta: ¿Para qué carajos querría Rusia invadir Europa? ¿acaso será para que los soldados rusos carentes de ‘espacio vital’ en la inmensidad de sus llanuras puedan pasear por París…? 

Desglosemos estas hipótesis sobre una guerra mundial venidera, aunque para otros "ya estamos librando la Tercera Guerra Mundial y tú eres el objetivo". Como queda sentado, estamos manejando escenarios hipotéticos, solo en las mentes retorcidas de las élites militaristas y financieras de Occidente están las claves de lo que se avecina, o si realmente quieren una “paz” hasta provocar una próxima crisis. Recuerden que las guerras son la mejor manera de enriquecerse por parte de las élites, de paso cumplen un objetivo secundario que es el control de la natalidad (despoblación), el poder industrial-financiero jamás pasará las necesidades de aquellos que enviarán a morir en nombre de la “libertad”.

Citemos en este punto un excelente análisis del politólogo francés Thierry Meyssan, publicada la primera semana de octubre de este año, bajo el título “Las verdaderas causas de la Tercera Guerra Mundial”, en la que concluye que “a fuerza de tergiversar los hechos, de falsificar documentos y de proferir mentiras y amenazas, los gobiernos occidentales acabarán desatando la Tercera Guerra Mundial, que nos arrastrará a todos”.

Hace años que los dirigentes occidentales, negándose a reconocer su pérdida de poder, recurren constantemente a la falsificación y a la mentira en la arena internacional, a pesar de ir perdiendo influencia cada vez más; “a fuerza de fingir, están creando las condiciones para el inicio de una Tercera Guerra Mundial. Ese conflicto no estallará por error ni por casualidad. Será el resultado de la obstinación de esos dirigentes”.

"Hoy, la Tercera Guerra Mundial podría desatarse a raíz de una simple escaramuza en Ucrania o en el Medio Oriente, pero su verdadera causa será el enfrentamiento entre dos visiones diferentes de lo que debe ser el orden del mundo: de un lado, la gran mayoría de los Estados, reunidos alrededor de Rusia y China, quiere respetar el derecho internacional, mientras que, del otro lado, el 'Occidente político', empeñado en no perder lo que ganó aplastando a los pueblos del sur, prefiere las 'reglas' que él mismo va inventando en el G7".

El ministro ruso de exteriores, Serguei Lavrov lo denunció hace casi una década (28 septiembre 2018) en la Asamblea General de las Naciones Unidas: “Asistimos todos a un choque de dos tendencias opuestas. Por un lado, nosotros vemos el fortalecimiento de los principios policéntricos del orden mundial, el desarrollo constante de nuevos centros de crecimiento económico, la aspiración de los pueblos a preservar la soberanía y a escoger modelos de desarrollo que son coherentes con sus identidades nacionales, culturales y religiosas. Del otro lado, vemos el deseo de varios Estados occidentales de conservar su estatus autoproclamado de “líderes mundiales” y de frenar el proceso objetivo irreversible de establecimiento de la multipolaridad”.

Señaló el ministro que hay una ofensiva del revisionismo belicista contra el derecho internacional moderno, se oponen a cualquier arreglo en el Medio Oriente, al marco legal de la Organización Mundial del Comercio, al acuerdo multilateral sobre el clima, Estados Unidos se retiró unilateralmente del acuerdo sobre el programa nuclear iraní (JCPoA), en principio los europeos intentaron tomar las riendas, pero “ante la incapacidad de violar las reglas de su amo estadounidense, afirmaron que las sanciones contra Irán seguían en vigor”; así diversas cuestiones.

Es difícil imaginar que algunos sean capaces de aferrarse a sus privilegios indebidos hasta el extremo de provocar una hecatombe. Pero así es la dura realidad. Ese es el verdadero centro del problema: 'el Occidente político' se niega reconocer sus faltas y trata de mantener las situaciones que le conferían predominio, ventajas o privilegios sobre el resto del mundo. Contradiciendo la opinión del Consejo de Seguridad, el secretario general de la ONU publicó instrucciones para restablecer las sanciones contra Irán. Lo que se ha adoptado contra Irán no son “sanciones” sino “medidas coercitivas unilaterales”, no aprobadas por el Consejo de Seguridad, adoptadas por uno o más Estados en particular, en violación de la Carta de las Naciones Unidas, señala Meyssan.


Jim Stavridis, antiguo Comandante Supremo Aliado en Europa de la OTAN. (EFE - El confidencial)


En parte algunos gobiernos europeos muestran ser conscientes de la responsabilidad de Alemania, Francia y Reino Unido en la nueva “guerra del Golfo”; sin embargo, siguen "demostrando ese sentimiento de superioridad que caracteriza a los dirigentes occidentales ya que clasifica esta guerra como 'evitable' e 'inútil', dos calificativos que no tienen cabida en el derecho internacional". Y aún más, el 17 de septiembre pasado, las tres potencias: Alemania, Francia y Reino Unido intentaron en el Consejo de Seguridad aplicar la “no proliferación”, al mismo tiempo, pretendían reinstaurar las sanciones contra Irán, el veto de Rusia y China lo impidió.

"Falsificar documentos, mentir descaradamente y tratar de disimular sus propias faltas son comportamientos que hacen posible la guerra".

Ante los fracasos en la ONU, Estados Unidos, Alemania, Francia y Reino Unido intentan eludir a ese organismo mediante la llamada 'Proliferation Security Intitiative' (PSI) que es una red de estados creada por George W. Bush en 2003. Según los países citados la operación "Economic Outcast" ('Paria económico') que Washington acaba de iniciar contra Irán está justificada, y el método es claro: rendir por hambre al pueblo iraní. “Es cierto que sólo alrededor de una tercera parte del número total de Estados solicitados firmaron ese texto… pero eso es suficiente para desatar una guerra”, pretendiendo invocar la resolución 2231 y la reunión del Consejo de Seguridad realizada el 17 de septiembre para hacer lo contrario de lo que se había decidido colectivamente (ver el sitio web de la ‘Proliferation Security Intitiative’ - PSI).

Este es mi aporte en la primera parte de este artículo. Ahora es necesario examinar como desearía en nuestro días ser aplicado un programa elitista que quiere conducirnos a la guerra, a la muerte y la esclavización global, aplicando la tecnocracia. Debo dejar sentado que las siguientes líneas no necesariamente son compartidas en su totalidad, hay puntos polémicos y otros que, científicamente -para nosotros- son imposibles de verificar, quedando en el campo de la especulación o de la hipótesis. No obstante, las notas que vienen son un llamado de atención porque, todo indica que se está aplicando la tecnología en su 'mejor' forma para el control global (tecnocracia).


Parte II
Ya estamos luchando en la Tercera Guerra Mundial y tú eres el objetivo  

El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, en la base alemana de Geilenkirchen, Foto: Jana Rodenbusch (REUTERS). Mark Rutte señaló: “Rusia seguirá siendo una amenaza para Europa aunque haya acuerdo de paz en Ucrania” (noviembre 2025). El secretario general advierte que Europa necesita gastar más en defensa (siguiendo la línea trazada por Trump). (Nota sobrepuesta por el editor del blog)



Por Robert J. Burrowes
Investigación Global (septiembre de 2026)
* Este artículo deriva en una cantidad apreciable de enlaces explicativos (si desea consultarlos están en inglés en las notas referenciales de la ponencia original (inglés). El enlace a este artículo está en la nota a pie de página con el nombre del autor). 

Sobre el autor: Robert J. Burrowes.  Mantiene un compromiso de por vida con la comprensión y el fin de la violencia humana. Ha realizado una investigación exhaustiva desde 1966 en un esfuerzo por entender por qué los seres humanos son violentos y ha sido activista no violento desde 1981. Es autor de '¿Por qué violencia?'. Su dirección de correo electrónico es flametree@riseup.net y su página web: https://robertjburrowes.wordpress.com

Resistiendo el programa de élite para matarnos o esclavizarnos a todos tecnocráticamente

Una de las creencias más duraderas de la mayoría de la población humana es que las guerras se libran para ganarse.

Otra es que las guerras se libran para 'defender' uno o más estados-nación (u otro grupo político) contra lo que se dice que es una amenaza para algún aspecto vital de su seguridad nacional, incluyendo invariablemente la vida de miembros de su propia población.

Una tercera creencia ampliamente extendida es que los políticos y oficiales que dirigen la estrategia bélica de tu país (o grupo) están interesados en minimizar las bajas entre tu propia población.

Pero, como expliqué brevemente en un artículo reciente, 'Resistiendo el Nuevo Orden Mundial: Tu Campo de Esclavos Tecnocráticos', estas y otras creencias comunes sobre las guerras (y muchos otros temas no tratados aquí), incluida la infraestructura política y legal en la que se supone que deben contenerse, son simplemente delirios promovidos por medios y redes sociales propiedad y controlados por la élite para consolidar tus prejuicios existentes -el nacionalismo es uno clave en este contexto- para distraerte de cualquier análisis genuinamente crítico que te haga cuestionar las narrativas dominantes (es decir, élite) y te abrume con un torrente interminable de trivialidades. Como resultado, el individuo típico queda en un estado de confusión perpetua: privado de la capacidad de pensar, sentir y analizar, y mucho menos de actuar con fuerza en respuesta.


           Tropas de la OTAN en prácticas militares (foto de archivo)


Pero si las guerras no están hechas para ganarse, ¿por qué se libran en absoluto?

En esencia, las guerras se libran para lograr tres resultados principales e interrelacionados:

1. Una reestructuración del orden mundial en la que cualquier guerra particular sea solo un paso más en un programa más amplio y a largo plazo para establecer un control de élite (ahora tecnocrático) sobre la Tierra, su población humana (restante) y todos sus recursos,

2. Una despoblación humana significativa (y en última instancia sustancial) (con combatientes y civiles en ambos bandos de la guerra, así como poblaciones de terceros, siendo igualmente prescindibles), y

3. Mayores beneficios de la élite.

Para que se logren estos tres resultados, es vital que se libren tantas guerras como sea posible en cada momento y que se libren el mayor tiempo posible: idealmente, deben volverse, en cierto sentido, 'perpetuas' como las guerras estadounidenses en Vietnam, Irak y Afganistán se prolongaron durante décadas y muchas otras guerras 'menos prominentes'.

Durante siglos, un elemento principal en la fórmula para lograr estos tres resultados de la guerra ha sido el control de las élites sobre los gobiernos; esto se logra en gran medida asegurando la deuda gubernamental con la élite a través de su propiedad y control del sistema bancario.

Y la forma más eficaz de mantener y ampliar esta deuda gubernamental es asegurar que la guerra sea perpetua. Entre otros, este punto ha sido planteado por G. Edward Griffin en su obra clásica 'La criatura de la isla Jekyll', en la que explicó cuidadosamente los cinco puntos de lo que llamó 'La Fórmula Rothschild', en la que las naciones quedan atrapadas en un ciclo perpetuo de pago de la guerra mediante deuda, señalando también que 'puede ser necesario financiar ambos bandos del conflicto'. Así, aunque siempre proclaman las virtudes de la paz, 'el objetivo no dicho es la guerra perpetua'. Existe otro relato que identifica la membresía de la élite, sus orígenes históricos y cómo ejerce control sobre los gobiernos en Análisis histórico de la élite global: Saqueando la economía mundial hasta 'No poseerás nada'.

De este modo, el mayor número de personas (soldados y civiles) muere (ya sea por armas o por los impactos derivados, incluyendo el hambre de poblaciones de terceros), el resto queda bajo un control más directo (y, más recientemente, tecnocrático) y los beneficios se maximizan mediante la venta de armas, el mejor acceso a recursos clave (particularmente tierras, energía y minerales) y la reconstrucción de infraestructuras destruidas que, hoy en día, está cada vez más tecnocratizado durante la reconstrucción. Sobre este último punto se analiza en 'Al igual que Halliburton en Irak, BlackRock recaudará un billón de dólares reconstruyendo la destrucción que financiaron en Ucrania'.




Guerra por la Tecnocracia

Pero los tiempos han cambiado. Y aunque ninguno de los objetivos fundamentales de la guerra ha cambiado, la forma en que se logran estos objetivos ha evolucionado a medida que los avances tecnológicos crean nuevas posibilidades para matar y controlar, algunas más oscuras que otras. En esencia, estas incluyen nuevas capacidades ISTAR (inteligencia, vigilancia, adquisición de objetivos, reconocimiento), nuevos sistemas de armas y nuevos objetivos.

Y aunque muchas de estas tecnologías pueden estar 'probadas en batalla', en un campo de batalla militar (como Ucrania o Irán) o durante un genocidio como el que se está cometiendo contra los palestinos -, por ejemplo, The Palestine Laboratory: How Israel Exports the Technology of Occupation around the World- están destinadas (y ya desplegadas en muchos contextos) para su uso contra la gran mayoría de la población humana; es decir, nosotros.

Más allá de matar a muchos de nosotros, el control del resto es la intención.

 Según Peter Thiel, uno de los fundadores de Palantir, la empresa tecnológica que construye elementos significativos de la tecnocracia:

La visión fundacional inicial era que íbamos a usar la tecnología para cambiar el mundo entero y básicamente derrocar el sistema monetario del mundo... Nunca podríamos ganar unas elecciones consiguiendo ciertas cosas porque éramos una minoría muy pequeña, pero quizá podrías cambiar el mundo unilateralmente sin tener que convencer constantemente a la gente, suplicar y suplicar a gente que nunca va a estar de acuerdo contigo por medios tecnológicos, y aquí es donde creo que la tecnología es una alternativa increíble a la política. 'Peter Thiel: El multimillonario comprando el fin de la democracia'.

Entre otros, cuando el analista Iain Davis estudió la ideología detrás del plan de las élites, su conclusión fue sencilla: 'Este control conductual de las poblaciones como un vicio está en el corazón de la ideología praxiana'. ('La cadena genocida praxiana - Parte 1').

Para reiterar entonces: en este contexto, el control significa que la élite planea acabar con muchos de nosotros e imponer un gobierno tecnocrático a la población humana restante, la mayoría de la cual será transhumanizada. Para una elaboración detallada y detallada del plan Elite consultar 'Los gemelos malignos de la tecnocracia y el transhumanismo', de Patrick Wood. Y 'Technocracy News & Trends' de Wood es la fuente autorizada que sigue los desarrollos relacionados con la tecnocracia y el transhumanismo.

ISTAR y otras capacidades tecnológicas

Muchos avances en las capacidades de ISTAR han sido posibles gracias al despliegue del 5G (y pronto del 6G), y aunque no cabe duda de que esto mejora sustancialmente la capacidad militar para realizar muchas funciones de inteligencia, vigilancia y otras -para una discusión, véase 'Cómo la red 5G podría beneficiar al ejército'-, también es cierto que esta tecnología se está utilizando para expandir enormemente el control de las élites sobre la población humana en general.

En esencia, dado que el plan es encarcelar a los que quedan vivos como esclavos en una 'ciudad inteligente' tecnocrática, el despliegue del 5G está permitiendo una combinación de tecnologías que permiten una vigilancia integral (no solo masiva), la digitalización de nuestra identidad y dinero, así como la robotización de la fuerza laboral, la policía y el ejército; geovallado para confinarnos a los pocos kilómetros entre nuestro dormitorio asignado y el lugar de trabajo; medidas para reestructurar la economía global en favor de las megacorporaciones y la consolidación de la propiedad y control de tierras agrícolas, así como de la producción, distribución e incluso la naturaleza del suministro mundial de alimentos (lo que hará que comas sustancias sintéticas, similares a alimentos, que carecen en gran medida de nutrientes). También incluye el poder de controlar la narrativa utilizando los medios gubernamentales y corporativos y las redes sociales para promover la propaganda de la élite mientras censuran la verdad.

¿Cómo se logrará esto? Obviamente, principalmente utilizando tecnología: usando ordenadores, drones, smartphones, dispositivos GPS, televisores inteligentes y otros dispositivos domésticos, redes sociales, contadores inteligentes, cámaras de vigilancia, software de reconocimiento facial, banca online, lectores de matrículas y coches autónomos, vivirás bajo vigilancia constante y serás fácilmente controlado, ya sea en tu dormitorio, coche o en la comunidad. Y te fotografiarán muchas veces al día. Tu ADN no será tuyo, tu acceso a internet será monitorizado y controlado; y como todo, tu acceso dependerá de que cumplas con las directivas de la élite.


Fotos de archivo soviéticas durante la Guerra Fría


Combinado con medidas económicas, especialmente los cambios en la banca, se está creando una red de control de transacciones financieras: se está eliminando el efectivo y nos veremos obligados a utilizar pagos digitales utilizando monedas digitales programables del Banco Central.

Como se ha mencionado, todas estas tecnologías dependen en gran medida del 5G para un funcionamiento óptimo. Cuando se combinen, podrán digitalizar nuestra identidad y conectarla con nuestros registros bancarios, médicos, legales y otros para crear una puntuación de crédito social que determinará qué podemos y qué no podemos hacer y dónde podemos hacerlo.

En resumen, estaremos encerrados en una prisión tecnológica, ya sea nuestro dormitorio, nuestro coche o nuestra comunidad local, en una 'ciudad inteligente'. Las prisiones físicas dejarán de importar porque en todas partes estarás en prisión.

Pero aunque el control sobre tu vida que perderás no te preocupe, este artículo explicará otra razón para resistirse al 5G: 'Arcoíris mortal: ¿Precipitará el 5G la extinción de toda vida en la Tierra?'

Nuevos sistemas de armas

Dado el mundo altamente militarizado en el que vivimos, los presupuestos sustanciales de investigación y desarrollo aseguran la producción rutinaria de nuevos y, por lo general, superiores sistemas de armas. Aunque todas ellas, cuando se hacen públicas, suelen estar 'justificadas' por la propaganda habitual -son «imprescindibles para la defensa nacional»-, la realidad es que pueden y serán utilizadas contra civiles.

¿Recuerdas las armas atómicas lanzadas sobre las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki? De los cientos de miles muertos o heridos en esas explosiones, ¿cuántos eran soldados? ¿Estaba el bombardeo incendiario de Dresde durante la Segunda Guerra Mundial destinado a matar a los combatientes?

Nada ha cambiado desde la Segunda Guerra Mundial y los tratados internacionales que supuestamente protegen a los civiles en tiempos de guerra carecen de sentido.

La Elite sigue teniéndote en la mira.

Aquí tienes un ejemplo de sistemas de armas nuevos (o antiguos pero bien ocultos):


1. Los sistemas informáticos hacen posibles los ciberataques contra instalaciones de mando, control y comunicaciones 'enemigas', interrumpiendo así operaciones civiles o militares. ('Gran Bretaña está "en guerra cada día" debido a los constantes ciberataques, dice el Jefe del Estado Mayor de la Defensa').

Pero no es solo Gran Bretaña la que está 'en guerra': tú también. Y a menos que utilices un programa de Linux para hacer funcionar tu ordenador (y Graphene OS para tu teléfono) y boicotees todos los programas de software corporativo (incluyendo en relación con el correo electrónico, las redes sociales, la búsqueda en internet, la visualización de vídeos y las comunicaciones), para defender tu privacidad online, simplemente estás entregando todos los datos que la Elite necesita para esclavizarte o matarte en algún momento de los próximos años.

2. Los avances en el uso de tecnologías basadas en satélites están ampliando rápidamente la capacidad de letalidad generalizada. Por ejemplo, el presidente Putin insinuó recientemente en público que la constelación de satélites rusos se utilizará para controlar drones de ataque pesados ('Tablero de ajedrez orbital: Starlink se sienta en el trono, pero el cielo se está volviendo abarrotado y enfadado'), pero estos pueden usarse tanto contra civiles como contra soldados. Y la constelación de Rusia es modesta en comparación con la constelación Starlink que posee Elon Musk.

3. Las armas de geoingeniería (como las armas de energía dirigida) pueden usarse para destruir un objetivo civil como ocurrieron en las Torres Gemelas el 11-S en 2001 (¿Dónde fueron las torres? Evidencia de tecnología de energía libre dirigida en los enemigos del 11-S y del 11-S: extranjeros y domésticos) y en Maui en 2023 para ocultar un propósito acorde con el diseño Elite ('Evidencia reveladora de que Lahaina fue destruida por armas de energía dirigida').

Pero existe una variedad de armas de geoingeniería disponibles y estas se están desplegando regularmente, especialmente en los últimos años, contra poblaciones civiles e infraestructuras, en consonancia con el plan Elite. Por ejemplo, Transhumanismo Geoingenierizado: Cómo el medio ambiente ha sido armado por químicos, electromagnetismo y nanotecnología para biología sintética, Global WAR-NING: La geoingeniería está destruyendo nuestro planeta y a la humanidad y 'quien esté a cargo de las operaciones de geoingeniería debe ser procesado por crímenes contra la humanidad y nuestra biosfera'.

4. Se están desplegando nuevas armas de velocidad devastadora y/o poder destructivo, al menos una de las cuales puede destruir países enteros. Para solo dos de sus análisis sobre sistemas de armas, consultar los artículos de Drago Bosnic 'Por qué Rusia finalmente confirmó - el RS-28 "Sarmat" tiene alcance ilimitado?' y 'El régimen de Kiev sigue intentando denigrar el 'Zircon', afirma que es un misil 'balístico'.

Por supuesto, ya sea que se utilice un arma nuclear o un arma como el RS-28 Sarmat, como ocurre con todas las armas mencionadas aquí, está claro que no puede haber distinción entre combatientes y civiles, incluso si se considera esta cuestión, lo cual es poco probable.

5. Existe una nueva gama de armamento basado en IA, incluyendo armamento 'autónomo', que permite quizás toda una generación de sistemas de armas, especialmente las 'cadenas digitales de muerte de IA'. Estos temas fueron debatidos por Alex Karp, cofundador y CEO de Palantir, en 2023. ('El CEO Alex Karp habla sobre cómo Palantir está haciendo que las cadenas digitales de muerte con IA funcionen en todo el mundo').

¿Qué es una cadena de muerte digital? Según el teniente general Philip Campose (retirado), es el proceso mediante el cual, y el plazo dentro del cual, 'una fuerza puede detectar, procesar, decidir y atacar los objetivos críticos del adversario' ('La cadena de muerte digital: el dominio de Rusia de una habilidad crítica en la guerra moderna'). Este proceso se reduce de días a horas o, a veces, minutos, con un grado muy variable en el grado de implicación humana en el proceso. Y esta es una de las razones por las que se cometen tantos 'errores' (es decir, asesinatos no intencionados).

Pero fíjate en la ausencia de referencia a objetivos militares en esta definición. Karp, un archisionista, ha estado encantado de que la tecnología Palantir 'identifique' a los palestinos asesinados durante el genocidio de Gaza. Pero la tecnología también se está utilizando para espiarnos a todos mientras el estado tecnocrático se construye a nuestro alrededor.

Aunque algunas de estas nuevas tecnologías son bien conocidas, eso no significa que sus peligros sean igualmente valorados, especialmente aquellas que se promocionan agresivamente como centrales para nuestra 'privacidad y seguridad'.

6. A pesar de la letalidad de los sistemas de armas mencionados, sin duda una de las tecnologías de armas más efectivas en esta categoría hasta la fecha han sido las vacunas, con el número documentado de muertes por esta arma, así como sus impactos incapacitantes en un gran número de otras, ahora extensas. Para una sola fuente que cita otras 1349 fuentes, ver 'Vacunación' de Sayer Ji. (Nota del editor: En este blog hemos presentado un importante documento de investigación de Sayer Ji: 'Los verdaderos especuladores de la pandemia')

Para el estudio estadístico principal de muertes por la 'vacuna' contra el Covid-19, el trabajo del destacado estadístico profesor Denis Rancourt y sus colegas es instructivo: 'Mortalidad asociada a la vacuna Covid-19 en el hemisferio sur', que se informa brevemente aquí: 'Estudio global vincula 17 millones de muertes con la vacuna contra la COVID-19, revela una tasa de mortalidad del 0,126%'. Hay un resumen actualizado reciente de Rancourt, que también destaca el impacto gravemente adverso de los 'ataques gubernamentales': 'Ocho datos clave sobre la mortalidad excesiva durante el periodo de Covid'.

Y aunque la micro y nanocontaminación por vacunas y otras fuentes lleva tiempo documentada ('Nuevas investigaciones de control de calidad sobre vacunas: micro y nanocontaminación'), ahora se encuentra en niveles peligrosos en todo el mundo. La web 'Unhackable Animal' ofrece una galería de fotos (en desarrollo) y un extenso libro de 344 imágenes microscópicas en color, junto con breves ensayos de sangre tomada por 'The Micronauts', un grupo internacional de investigadores, que revela 'biología sintética y contaminantes ensamblados de cientos de muestras, incluyendo agua potable, fármacos, suplementos, parches dérmicos, hisopos nasales, productos domésticos, muestras ambientales y fluidos corporales, documentando pruebas de la adulteración no revelada de nuestros cuerpos y el medio ambiente.... (demostrando) cómo estamos siendo hackeados sin saberlo por la agenda de convergencia biodigital transhumanista e IA para fusionar la vida orgánica con la tecnología'. (Nano Nano: Investigaciones de Microscopía).


                  Tropas de la OTAN en maniobras militares en Polonia (mayo 2026)


Nuevos objetivos

Como ya debería ser evidente, la Élite ha llevado a cabo una guerra cada vez más sofisticada y compleja en los últimos siglos a medida que se han desarrollado nuevas tecnologías, algunas de las cuales han permitido ampliar el alcance de los objetivos.

Sin duda, el desarrollo más crítico en este sentido se refiere a las armas para controlar la mente humana, una tarea a muy largo plazo que ahora implica una amplia gama de tecnologías y se desarrolla en cuatro dimensiones: control psicológico de la mente, control político, control mental médico y control mental tecnológico. Estas capacidades ya están desplegadas ('La guerra de 5.000 años de la élite contra tu mente está llegando a su clímax: ¿Podemos derrotarla?')

Algunas de estas tecnologías ofrecen la posibilidad de interferir directamente -es decir-, cambiar las capacidades sensoriales, cognitivas, emocionales y perceptivas humanas para moldear creencias y comportamientos. Este ámbito (en cualquier variante) ha sido durante mucho tiempo atractivo para el ejército. A veces se le denomina 'guerra cognitiva' ('La OTAN declara la guerra a tu cerebro: la disidencia es ahora una "vulnerabilidad cognitiva" que debe corregirse'; o 'Quinta guerra generacional'. 'Tu guía de la guerra de quinta generación').

La esencia de estas tecnologías es sencilla: el objetivo son los ciudadanos (no ejércitos ni guerrilleros) y el campo de batalla es la mente (no un lugar en algún lugar).

El investigador checo Mojmír Babáček, que ha estudiado este tema durante mucho tiempo, concluyó su estudio de 2004 con esta advertencia:

Una consecuencia clara de la continuación de la aparente política de secretismo que rodea a las tecnologías que permiten el control remoto del cerebro humano es que los gobiernos, que poseen dichas tecnologías, podrían utilizarlas sin tener que consultar la opinión pública. No hace falta decir que cualquier democracia significativa en el mundo actual podría ser alterada, mediante operaciones secretas y encubiertas. No es inconcebible que en el futuro, grupos enteros de población sometidos a tecnologías de control mental puedan vivir en una 'democracia falsa' donde su propio gobierno o una potencia extranjera puedan moldear ampliamente sus opiniones políticas mediante tecnologías de control mental. ('Armas electromagnéticas e informativas: La manipulación remota del cerebro humano').

La Élite, mientras dirige a sus marionetas en el gobierno y la esfera tecnológica, podría moldear tu percepción de tu existencia en uno de sus campos de esclavos de 'ciudad inteligente' para que creas que llevas una vida ideal.

Sin una mente propia, la Élite tendrá control total sobre tu ser.

En esencia, hace mucho tiempo que los cuerpos de los combatientes enemigos con un arma fueron, al menos en teoría, el único objetivo. Tú -tu cuerpo y tu mente- ahora eres el objetivo.

Por eso las armas más peligrosas son aquellas que te apuntan y que no percibes, o no puedes percibir.


Resistiendo la guerra de la élite contra la humanidad

Así que, si queremos defendernos contra el programa de la élite para matarnos o esclavizarnos a todos, es crucial que más personas entiendan ese programa y que quienes sean lo suficientemente valientes para hacerlo tomen medidas estratégicas para resistirlo.

Esto requiere que resistamos la guerra en sí, pero también el programa tecnocrático que la sustenta.

Por lo tanto, debemos socavar tanto los cimientos existentes que hacen posible la guerra como aquellos otros cimientos tecnológicos que se están estableciendo para matarnos o controlarnos a todos. Los objetivos estratégicos necesarios para lograr lo primero: 'Metas estratégicas para poner fin a la guerra'.

Y los objetivos estratégicos necesarios para derrotar el esfuerzo impulsado por la élite de imponer una red de control tecnocrática sobre la población humana han sido identificados en la web 'We Are Human We Are Free', que identifica 30 objetivos estratégicos pero también incluye un folleto de una página (disponible en 24 idiomas) que nombra las acciones que deben emprenderse como prioritarias si queremos derrotar a la tecnocracia planetaria que avanza rápidamente.

Lo más fundamental de todo, debemos educar a nuestros hijos para que sean poderosos defensores de la libertad humana en lugar de participantes sumisos en la guerra tecnocrática de la élite contra la humanidad. ('Mi promesa a los niños', '¿Por qué violencia?' y 'Psicología intrépida y psicología temerosa: principios y práctica').

Cada componente de esta estrategia requerirá un esfuerzo continuo para movilizar a suficientes personas para actuar.

Conclusión

La rápida toma de poder de las Élites requerirá un esfuerzo individual y comunitario comprometido para derrotarla.

Hay algunas acciones vitales que deberás tomar si quieres defenderte. No se pueden hacer por ti.

Y hay acciones críticas que requerirán un esfuerzo comunitario.

El reto para quienes ya lo saben es comprometerse a actuar estratégicamente e involucrar a otros para que lo hagan también.

O, como escribió Martin Niemoller tras la toma del poder nazi en Alemania y sus ocho años en prisiones y campos de concentración nazis: 'Luego vinieron a por mí - y no quedó nadie que hablara por mí'.

Robert J. Burrowes  

10 octubre 2026

Jorge Luis Borges contra los germanófilos: la batalla cultural de 1940 y la del presente



Parte 1: 

El eco del rencor: neonazismo y la penuria imaginativa hoy

por Tito Andino


Luego de haber dado lectura a las ponencias anteriores, en especial a la dedicada a Thomas Mann y Goethe, queda un tema flotando en el ambiente, los germanófilos de la guerra en el siglo XXI. Una aclaración, este tema ya lo abordamos en este blog en 2018, bajo el título general: "Tres ensayos sobre el germanófilo"; en esta edición el texto ha sido revisado y corregido en algunos aspectos (quedando la versión original de 2018 intacta para su consulta).

"Filogermánico" y "germanófilo" son sinónimos, el maestro Jorge Luis Borges los denominaba, en la década de 1940, simplemente como germanófilos, dibujando un semblante del partidario del nazismo de esos días; debemos aclarar que, en realidad, los del presente no son germanófilos, sino neonazis. Lo que sí debemos hacer es no confundir esa designación con el “pangermanismo” que implica una organización política-ideológica cuya finalidad era la unificación o expansión de Alemania, según la coyuntura histórica del momento.

El concepto de germanófilo o filogermánico es muy amplio, podemos aplicarlo a una variedad de ramas sobre la cultura alemana: el arte, la música, la literatura, etc., pero debemos hacer una aclaración: es importante desligar la germanofilia cultural (amor por la música, la ciencia alemana, la filosofía de Kant y otros) de los símbolos del nacionalsocialismo de mediados del siglo XX, como la esvástica, que no representan a la germanofilia tradicional, sino a una ideología política totalitaria concreta. 

Por lo señalado, aquí nos referiremos -exclusivamente- al amante de la guerra y partidario de la Alemania nazi, de esos que abundan en internet y de aquellos herederos de la España fascista (falangista) que no tienen vergüenza alguna en declarar su “amor” al hombre del bigotillo ridículo y a su doctrina que ha sobrevivido por décadas. Recordemos que la variante del fascismo europeo en España fue la única que triunfó en la guerra mundial, por obra y gracia de los nazis… y esa victoria se consolidó en la posguerra gracias a los Estados Unidos.


La Asamblea General de la ONU, mediante Resolución 39 (I) de 12 de diciembre de 1946, condenó con dureza al régimen franquista, definiéndolo como un sistema de “carácter fascista” que fue impuesto por la fuerza con la ayuda de Adolf Hitler y Benito Mussolini. Se constató que Franco aportó una ayuda considerable a las potencias del Eje durante la Segunda Guerra Mundial y, en consecuencia, la ONU excluyó a España de los organismos internacionales y recomendó la retirada inmediata de los embajadores de Madrid, propició un absoluto aislamiento internacional al régimen basándose en su origen fascista y su complicidad con el nazismo. Sin embargo, hay que dejar aclarado que, en ningún apartado del texto de la resolución se juzga, acusa o declara a la persona de Francisco Franco formalmente como "criminal de guerra". La ONU carece de facultades judiciales penales para emitir sentencias individuales de esa naturaleza, por lo mismo, nunca emitió una orden judicial ni una declaración formal de criminal de guerra contra el dictador.

Es común escuchar el término “filogermánico”, es decir, aquel que siente estima o admiración por todo lo alemán; y, en lo que respecta a la guerra mundial muchos españoles aducen defender el honor de las fuerzas armadas (Wehrmacht), otros dicen apartarse de los crímenes de las SS; otros, más radicales, resguardan directamente todo lo que tiene que ver con las “bondades” del nazismo y sueñan con la excelencia moral del combatiente alemán, "añoran" -a pesar de no tener idea- la formación cultural e ideológica del soldado prusiano, como ejemplo a imitar en su propia cultura.

Debemos reflexionar sobre el vigente e imprudente morbo de muchos aficionados a la historia militar y su dramatizada “valoración” ética de las tropas alemanas en la segunda guerra mundial. Este post no pretende analizar las bandas neonazis del presente que, al parecer, cuentan con apoyo político de círculos duros de la política española, por lo que suelen gozar de cierta impudicia en algunos actos en que participan, sin dejar a un lado la evidente presencia de partidarios en las fuerzas de seguridad. ¿Cómo fue esto posible? Lo hemos dicho, el fascismo ganó la guerra en España y su influencia perdura a pesar de la actual etapa democrática.

No estamos para juzgar a nadie, cada cual puede ser admirador de quien le plazca y ser capaz de mantener su opinión, hasta elegir el autoengaño si eso le da algún tipo de satisfacción. Tampoco se puede desconocer el interés histórico de muchas personas, en verdad existe gente que le apasiona el tema de la segunda guerra mundial, pueden ser lectores aficionados o ilustrados académicos, y, sin lugar a dudas, suelen adquirir y hasta leer libros sobre la temática. Eso, en general, es loable, es cultura... aunque no sirva de nada. 

Hay quienes se empeñan en conocer o estudiar a fondo la guerra mundial y, a pesar de que ciertos datos fascinan son inútiles, en la vida real -en efecto- no sirven en ningún sentido. Aquellos "especialistas" en conocimiento inútil han dedicado gran parte de sus vidas a estudiar cosas abstractas, solo por el "placer" de saberlo, aunque "no sirva para nada". Un ejemplo, términos modernos e irónicos como "erudición de alcantarilla" o "cultura trivial" suele usarse en internet hasta para burlarse de uno mismo cuando la persona se da cuenta de que sabe perfectamente la genealogía completa del hombre con el bigote chaplinesco, pero que no sabe cómo declarar sus impuestos. "Datos interesantes, pero inútiles", curiosidades que no sirven un carajo; o, usando un término filosófico: "la utilidad de lo inútil" (perdonando la redundancia).

Leer obsesivamente sobre la Segunda Guerra Mundial desde la perspectiva nazi entra perfectamente en la categoría de estudiar cosas abstractas, aún más, tenemos un matiz muy importante: este tipo de lectores suele cruzar la línea entre lo abstracto y lo ideológico, tiene el gran peligro de convertirse en lo que se denomina "sesgo de confirmación", es decir, leer "sin ton ni son" (sin un método crítico), el cerebro empieza a normalizar y dar por válidas ideas sesgadas o directamente falsas porque son las únicas que consume.




Consumir únicamente esa versión de la historia genera un fenómeno psicológico y educativo muy específico, no se está estudiando "historia abstracta", sino adoctrinándose en propaganda política y militar del siglo XX. Al leer solo esa versión, la persona se convierte en un "experto" en los argumentos que justifican el nazismo, no en los hechos reales. A esta persona, en su investigación, no le importa en absoluto la falta de rigor historiográfico. Sabemos que en la ciencia de la historia, estudiar una sola fuente se considera un error metodológico grave. Para entender ese periodo, los historiadores -por supuesto- estudian los documentos nazis, pero los contrastan con los archivos aliados, soviéticos y los testimonios de las víctimas. Para que deje de ser "conocimiento inútil" o peligroso, lo ideal es asumir la lectura con pensamiento crítico; es importante observar los análisis de historiadores modernos sobre cómo funcionaba la máquina de propaganda alemana (que no dista mucho de parecerse a la actual en cuanto a política internacional). Es la forma en que podemos aprender a detectar cómo se manipula la historia, una habilidad que sí es sumamente útil hoy en día.
Volviendo con nuestros supuestos "germanófilos" del siglo XX y XXI, individuos de ese círculo suelen ser empedernidos coleccionistas de libros sobre la guerra mundial, de las biografías y diarios de generales alemanes y sus aliados que en la posguerra presentaron “Memorias” desde su punto de visto subjetivo, aplicando el "ejercicio colectivo de autoexculpación". No cuestionamos que lean, al contrario, sería de elogio que existiera un esfuerzo metódico de aprendizaje para compartir o debatir en un foro de historia; pero la realidad es otra. Muchos de éstos pseudo germanófilos intentan confundir el todo con explicaciones traídas de los pelos principalmente en sitios web pro-nazis, bajo la ayuda de una supuesta literatura "revisionista" (suelen “aclarar” que el sitio es solo para ‘nacionalsocialistas’).

Es en España donde el filogermanismo y la propaganda nazi comparten créditos desde los remotos tiempos en que la raza aria quedó sepultada en el bunker de Berlín. España es el país con más ediciones de ‘Mi lucha’ fuera de la Alemania de hace 80 años, y donde se continúa reeditando “clásicos” como las obras de Carlavilla… España, a fin de cuentas, sigue siendo el paraíso de los neonazis, por encima, incluso, de Alemania (donde al menos -sobre el papel- está ilegalizado). Fue en España donde hace unas décadas reinaba la CEDADE, una importante organización neonazi, una de las más importantes de Europa, con un impresionante aparato propagandístico editorial para la distribución de material neonazi. Tras su final, no desapareció por completo, tuvo una evolución ideológica, una transformación, muchos de sus antiguos miembros se integraron o fundaron posteriormente partidos políticos de extrema derecha (como Democracia Nacional) u otras asociaciones de carácter revisionista y ultra-nacionalista que operan bajo marcos legales diferentes.





Los “intelectuales” germanófilos de la guerra en lengua castellana siguen existiendo al sol de hoy ('cara al sol' sería lo más adecuado), dicen ser “para nada neonazis”, al tiempo que encuentran ofensivo el tono de reconocidos académicos contra los generales alemanes, pero no se ofenden si “cobarde” es el término utilizado contra italianos u otros aliados…; sin embargo, “hay que ver la que se monta cada vez que alguien duda de la inmaculada potencia y honorabilidad del ejército alemán…”. Los filogermánicos o germanófilos de internet suelen rasgarse  las vestiduras en defensa de la decencia de la Wehrmacht, llegando a separar el conjunto en “soldados buenos” y “nazis malos”, como última opción.

El filogermánico se considera una eminencia en estrategia militar por el mero hecho de haber leído algunas “Memorias” de sus ídolos guerreros. Por ejemplo, se siente en capacidad de “recrear” las tácticas de los cuerpos acorazados de Manstein o Guderian (ese solo "talento" le haría merecedor a una cátedra en una escuela militar); más, se irrita ante la falta de reconocimiento público de su sapiencia como "historiador" militar y "estratega de guerra" (aunque nunca haya recibido formación en ese sentido). La afición a compilar material literario sobre temas bélicos no refleja necesariamente en su poseedor el ser portador de conocimiento sobre la temática. Suelen sentir orgullo de su biblioteca, la presumen y se autoproclaman eruditos en la ciencia de la historia, “críticos” es un autocalificativo muy apetecido, sin poseer formación académica en la materia, con recitar o transcribir citas de sus autores favoritos es más que suficiente.

Lo hemos dicho, esto no es más que una subcultura banal, propensión del círculo neonazi a presumir "conocer" la verdad histórica de la segunda guerra mundial (versión propaganda nazi); pretender evidenciar todo ese conocimiento en forma de discurso es algo estéril, impráctico, inútil, pero el fanático lo atesora, siente orgullo de ello, no es capaz de entender el ridículo que hace ante un foro culto y especializado.

Existe un antídoto para ello, una selecta y correcta lectura de investigación adaptada para un lector apasionado por esa etapa histórica y que no tiene otra formación más que su afición por la historia; y, sobre todo, autoreconocimiento de sus límites (un real investigador, un historiador académico necesita muchos años de dedicación continua para elaborar sus hipótesis sobre determinado suceso). En nuestro trabajo: “Historiografía de la segunda guerra mundial”, explicamos la forma cómo debemos valorar la narrativa de la guerra dentro del proceso histórico. Y, hay que decirlo, tampoco desechamos al “revisionismo”, por el simple argumento de que un escritor debe saber que piensan aquellos individuos que han decidido dedicar parte o su vida entera a defender la mentira de una causa aberrante.





No dejemos de puntualizar que debemos diferenciar los géneros literarios, en los que se incluye la novela histórica de guerra, porque, los proclamados literatos “revisionistas” suelen fusionar ficción, mitos, mentiras y falsedad documental con hechos históricos reales, a esa combinación lo han denominado “revisionismo”. Leer autores “revisionistas” neonazis es apostar por una subcultura que infunde el engaño como arma política, no solo eso, nos encamina a la discriminación u odio racial y religioso. Todo eso causa -como efecto- el aislamiento social permanente de aquel individuo que se aferra y fanatiza en esa literatura, volviéndolo desconfiado y paranoico porque todo lo que sucede en el mundo, imperiosamente, tiene que ser obra de una conspiración…

En adelante, el Maestro Jorge Luis Borges nos explica este fenómeno, desde su perspectiva viva, surgida en el mismo instante del apogeo y conquista nazi de Europa. Las siguientes líneas son reproducidas en el libro “Textos cautivos” (1986), una antología de ensayos, reseñas y notas críticas escritas por Borges, pero originalmente fueron publicadas en las revistas argentinas 'Sur' y 'El Hogar' entre 1936 y 1940 (y en otros periodos, según la edición).


Parte 2

Definición del germanófilo


Jorge Luis Borges
13 de diciembre de 1940



Los implacables detractores de la etimología razonan que el origen de las palabras no enseña lo que éstas significan ahora; los defensores pueden replicar que enseña, siempre, lo que éstas ahora no significan. Enseña, verbigracia, que los pontífices no son constructores de puentes; que las miniaturas no están pintadas al minio; que la materia del cristal no es el hielo; que el leopardo no es un mestizo de pantera y de león; que un candidato puede no haber sido blanqueado; que los sarcófagos no son lo contrario de los vegetarianos; que los aligátores no son lagartos; que las rúbricas no son rojas como el rubor; que el descubridor de América no es Américo Vespucci y que los germanófilos no son devotos de Alemania.

Lo anterior no es una falsedad, ni siquiera una exageración. He tenido el candor de conversar con muchos germanófilos argentinos; he intentado hablar de Alemania y de lo indestructible alemán; he mencionado a Hölderlin, a Lutero, a Schopenhauer o a Leibnitz; he comprobado que el interlocutor "germanófilo" apenas identificaba esos nombres y prefería hablar de un archipiélago más o menos antártico que descubrieron en 1592 los ingleses y cuyas relaciones con Alemania no he percibido aún.

La ignorancia plenaria de lo germánico no agota, sin embargo, la definición de nuestros germanófilos. Hay otros rasgos privativos, quizá tan necesarios como el primero. Uno de ellos: al germanófilo le entristece muchísimo que las compañías de ferrocarriles de cierta república sudamericana tengan accionistas ingleses. También le apesadumbran los rigores de la guerra sudafricana de 1902. Es, asimismo, antisemita; quiere expulsar de nuestro país a una comunidad eslavo-germánica en la que predominan apellidos de origen alemán (Rosenblatt, Gruenberg, Nierenstein, Lilienthal) y que habla un dialecto alemán: el yiddish o juedisch.

De lo anterior cabría tal vez inferir que el germanófilo es realmente un anglófobo. Ignora con perfección a Alemania, pero se resigna al entusiasmo por un país que combate a Inglaterra. Ya veremos que tal es la verdad, pero no toda la verdad, ni siquiera su parte significativa. Para demostrarlo reconstruiré, reduciéndola a lo esencial, una conversación que he tenido con muchos germanófilos, y en la que juro no volver a incurrir, porque el tiempo otorgado a los mortales no es infinito y el fruto de esas conferencias es vano.

Invariablemente mi interlocutor ha empezado por condenar el Pacto de Versalles, impuesto por la mera fuerza a Alemania en 1919. Invariablemente yo he ilustrado ese fallo condenatorio con un texto de Wells o de Bernard Shaw, que denunciaron en la hora de la victoria ese documento implacable. El germanófilo no ha rehusado nunca ese texto. Ha proclamado que un país victorioso debe prescindir de la opresión y de la venganza. Ha proclamado que era natural que Alemania quisiera anular ese ultraje. Yo he compartido su opinión. Después, inmediatamente después, ha ocurrido lo inexplicable. Mi prodigioso interlocutor ha razonado que la antigua injusticia padecida por Alemania la autoriza en 1940 a destruir no sólo a Inglaterra y a Francia (¿por qué no a Italia?), sino también a Dinamarca, a Holanda, a Noruega: libres de toda culpa en esa injusticia.

En 1919 Alemania fue maltratada por enemigos: esa todopoderosa razón le permite incendiar, arrasar, conquistar todas las naciones de Europa y quizá del orbe... El razonamiento es monstruoso, como se ve.

Tímidamente yo señalo ese monstruo a mi interlocutor. Este se burla de mis anticuados escrúpulos y alega razones jesuíticas o nietzscheanas: el fin justifica los medios, la necesidad carece de ley, no hay otra ley que la voluntad del más fuerte, el Reich es fuerte, la aviación del Reich ha destruido a Coventry, etcétera. Yo murmuro que me resigno a pasar de la moral de Jesús a la de Zarathustra o de Hormiga Negra, pero que nuestra rápida conversión nos prohíbe apiadarnos de la injusticia que en 1919 sufre Alemania. En esa fecha que él no quiere olvidar, Inglaterra y Francia eran fuertes; no hay otra ley que la voluntad de los fuertes; por consiguiente, esas naciones calumniadas procedieron muy bien al querer hundir a Alemania, y no cabe aplicarles otra censura que la de haber estado indecisas (y hasta culpablemente piadosas) en la ejecución de ese plan. Desdeñando esas áridas abstracciones, mi interlocutor inicia o esboza el panegírico de Hitler: varón providencial cuyos infatigables discursos predican la extinción de todos los charlatanes y demagogos, y cuyas bombas incendiarias, no mitigadas por palabreras declaraciones de guerra, anuncian desde el firmamento la ruina de los imperialismos rapaces. Después, inmediatamente después, ocurre el segundo prodigio. Es de naturaleza moral y es casi increíble.

Descubro, siempre, que mi interlocutor idolatra a Hitler, no a pesar de las bombas cenitales y de las invasiones fulmíneas, de las ametralladoras, de las delaciones y de los perjurios, sino a causa de esas costumbres y de esos instrumentos. Le alegra lo malvado, lo atroz. La victoria germánica no le importa; quiere la humillación de Inglaterra, el satisfactorio incendio de Londres. Admira a Hitler como ayer admiraba a sus precursores en el submundo criminal de Chicago. La discusión resulta imposible porque las fechorías que imputo a Hitler son encantos y méritos para él. Los apologistas de Artigas, de Ramírez, de Quiroga, de Rosas o de Urquiza disculpan o mitigan sus crímenes; el defensor de Hitler deriva de ellos un deleite especial. El hitlerista, siempre, es un rencoroso, un adorador secreto, y a veces público, de la "viveza" forajida y de la crueldad. Es, por penuria imaginativa, un hombre que postula que el porvenir no puede diferir del presente, y que Alemania, victoriosa hasta ahora, no puede empezar a perder. Es el hombre ladino que anhela estar de parte de los que vencen.

No es imposible que Adolf Hitler tenga alguna justificación; sé que los germanófilos no la tienen.

Jorge Luis Borges

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