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26 septiembre 2021

Made in USA: Licencia para matar - guerra global contra el terrorismo




Nota previa del editor del blog

Hoy presentamos una combinación de artículos del geógrafo y politólogo italiano Manlio Dinucci, autor de varios libros sobre política europea y columnista para diversos medios nacionales e internacionales, sus cortos pero precisos análisis se publican habitualmente en el diario italiano "Il Manifesto", periódico que representa la voz de los intelectuales de izquierda (aunque se identifica como quotidiano comunista), en realidad fue fundado por un grupo disidente del PCI (Partido Comunista de Italia), que, por ejemplo en 1969, se expresaron en contra de la invasión soviética de Checoslovaquia. 

Desde 1990 el periodismo italiano ve 'il manifiesto' como un periódico más independiente, considerado unánimemente como un ejemplo de periodismo creativo y sofisticado, no exento de oposición por su contenido político; 'il manifiesto', incluso, ha hecho frente a las reclamaciones presentadas en su contra por la OTAN a través del servicio de relaciones públicas del Mando Conjunto de la OTAN en Nápoles, en especial por un artículo de Manlio Dinucci "Bajo el dominio de Estados Unidos y la OTAN" de marzo de 2018. En igual sentido, también el Departamento de Estado se ha dirigido a otros diarios cuyos artículos aparecen en Red Voltaire para que corten toda colaboración. 

Aprecio necesario hacer este tipo de aclaraciones; una vez más insistiré que este blog, a pesar de su corazoncito izquierdoso, no hace proselitismo político, ni su editor ha militado nunca en movimiento o partido político alguno. La línea editorial de este blog es histórica bajo la lupa del análisis geopolítico.

A continuación repasemos una recopilación de los últimos artículos del mencionado Manlio Dinucci que en su formato original han sido traducidos por la página Web Red Voltaire.


*****

La ley que da al presidente de ‎Estados Unidos licencia para matar

por Manlio Dinucci




Al cambiar de casaca y conceder su aval a la entrega de Kabul, el presidente ‎estadounidense Joe Biden retoma la estrategia Rumsfeld-Cebrowski de la guerra ‎sin fin. Ya no se trata de desplegar grandes cantidades de tropas en el terreno sino de ‎multiplicar los “teatros” de intervención donde operarán drones “asesinos”, unidades de ‎fuerzas especiales y mercenarios. La guerra sólo cambia de aspecto pero sigue extendiéndose.‎

 

El 18 de septiembre de 2001, una semana después de los hechos del 11 de Septiembre, ‎el Congreso de Estados Unidos aprobaba, gracias al voto conjunto de republicanos y demócratas, la ‎Ley Pública 107-40, donde se estipula:‎


"El Presidente está autorizado a utilizar toda la fuerza necesaria y apropiada contra las ‎naciones, organizaciones y personas que él considere que planificaron, autorizaron, ‎cometieron o ayudaron en los ataques terroristas ocurridos el 11 de septiembre de 2001, o ‎que hayan dado refugio a esas organizaciones o personas, con el objetivo de prevenir ‎todo futuro acto de terrorismo internacional contra Estados Unidos de parte de esas ‎naciones, organización o personas".


Esa ley, que confirió al presidente republicano George W. Bush plenos poderes de guerra, había ‎sido redactada por el senador demócrata Joe Biden, entonces presidente de la Comisión de ‎Relaciones Exteriores. ‎

El presidente George W. Bush se veía así autorizado por el Congreso, en nombre de la «guerra ‎contra el terrorismo», a utilizar la fuerza militar no sólo contra organizaciones o personas sino ‎incluso contra naciones enteras, cuya culpabilidad sería simplemente decretada por él mismo, ‎investido de la autoridad para emitir una sentencia sin juicio e inapelable, y ordenaba la inmediata ‎ejecución de los “culpables” mediante una guerra. ‎


Dron espía no tripulado RQ-4 Global Wawk USAF

En otro artículo, "¿Aprendió alguien algo de la ‎catástrofe afgana?"‎, Manlio Dinucci, resume la guerra de Afganistán: No lo decimos nosotros, es el presidente Joe Biden quien acaba de ‎reconocerlo: Washington nunca buscó ayudar a los afganos y mucho menos ‎construir un Estado en Afganistán. Lo que tanto nos repitieron los medios durante ‎‎20 años era sólo propaganda.‎

En su alocución del 16 de agosto sobre Afganistán, desde la Casa Blanca, el presidente Biden hizo ‎una declaración lapidaria: ‎"Nuestra misión en Afganistán nunca tuvo como objetivo construir una nación. ‎Nunca apuntó a ‎crear una democracia unificada y centralizada". ‎"Nuestro único interés nacional en Afganistán sigue siendo hoy lo que siempre fue: impedir ‎un ‎ataque terrorista contra la patria estadounidense". ‎

Con esas concisas palabras, el presidente de Estados Unidos enterró inesperadamente la ‎narración oficial que acompañó durante 20 años la «misión en Afganistán», misión a la que ‎Italia (y otros países como España, Francia, Alemania, etc.) dedicó vida humanas y miles ‎de millones de euros provenientes de sus fondos públicos.‎

El Washington Post, deseoso de limpiar su propio armario de esqueletos (las hoy llamadas ‎‎fake news), lanza el oprobio sobre esas palabras de Joe Biden al señalar que: "Los presidentes ‎de Estados Unidos y los dirigentes militares engañaron deliberadamente al público sobre la ‎más larga guerra estadounidense, librada en Afganistán durante dos décadas". 

El objetivo real de esa guerra era concretar la ocupación del territorio afgano, de primera ‎importancia geoestratégica por tener fronteras con las tres repúblicas centroasiáticas ex soviéticas ‎‎(Turkmenistán, Uzbekistán y Tayikistán), y con Irán, Pakistán y China (específicamente con la ‎región autónoma de Xinjiang (o Sinkiang). ‎En aquella época, ya se veían señales claras de acercamiento entre China y Rusia. ‎Los presidentes Jiang Zemin y Vladimir Putin habían firmado el Tratado de Buena Vecindad y ‎Cooperación Amistosa, definido como «piedra angular» de las relaciones entre sus países. ‎Washington veía la naciente alianza entre China y Rusia como una amenaza para los intereses ‎estadounidenses en Asia. "Existe la posibilidad de que ‎surja en Asia un rival militar con una formidable base de recursos", advertía el Pentágono en un ‎informe fechado el 30 de septiembre de 2001. ‎


Una estación de control de drones del USAF

Volviendo a la ley "permiso para matar" (por darle un nombre figurativo), sólo dos senadores han venido solicitando desde hace tiempo la anulación de esa ley: ‎el demócrata Tim Kaine y el republicano Todd Young. Pero no han tenido éxito. 

La Ley del 18 ‎de septiembre de 2001 sigue vigente y, después del presidente republicano George W. Bush, la ‎han utilizado sucesivamente el presidente demócrata Barack Obama, el republicano Donald Trump y, ahora, ‎el demócrata Joe Biden, quien antes fue vicepresidente en la administración Obama. Se calcula ‎que esa ley ha sido utilizada para “legitimar”, durante los últimos 20 años, operaciones ‎militares efectuadas por las fuerzas armadas de Estados Unidos –por orden presidencial– en ‎al menos 19 países, como Afganistán, Irak, Libia, Yemen, Túnez, Kenya, Mali, Nigeria, Somalia, ‎Camerún y Níger. ‎

Tres semanas después de la adopción de esa ley, el presidente George W. Bush ordenaba atacar ‎e invadir Afganistán, "oficialmente" para capturar a Osama ben Laden, "protegido" por los talibanes. ‎Tres meses después ordenaba la apertura de la prisión de Guantánamo, donde llegaban ‎deportados y eran torturados presuntos terroristas de diferentes partes del mundo. Año y medio ‎más tarde, en respuesta a una solicitud de 77 senadores republicanos y demócratas –‎encabezados por Joe Biden– George W. Bush ordenaba atacar e invadir Irak, acusando a ese país ‎de poseer armas de destrucción masiva, acusación que posteriormente resultó ser falsa. También ‎ordenó aplastar la resistencia con mano de hierro, lo cual quedó confirmado por las imágenes de ‎las torturas aplicadas en la cárcel de Abu Ghraib –reveladas en 2004. ‎

También basándose en la ley de 2001, que lo autorizaba a «utilizar toda la fuerza necesaria y ‎apropiada», el presidente Barack Obama autorizaba la CIA –diez años después– a realizar ‎operaciones secretas en Libia para preparar la guerra de la OTAN, que destruiría el Estado libio. ‎

Utilizando el mismo procedimiento “legal”, según documentaba el New York Times el 29 de ‎mayo de 2012, se instituyó bajo la administración Obama la llamada «kill list», actualizada ‎semanalmente, en la que se enumeran las personas de todo el mundo secretamente condenadas ‎a muerte bajo la acusación de terrorismo, personas que –previa aprobación del presidente de ‎Estados Unidos– son físicamente eliminadas, generalmente recurriendo al uso de drones ‎asesinos. Ese fue el procedimiento utilizado en enero de 2020 por el presidente Donald Trump, ‎al ordenar el asesinato del general iraní Qassem Suleimani, alcanzado por un dron ‎estadounidense en el aeropuerto de Bagdad. Ataques similares con drones estadounidenses ‎también han sido “legalmente” autorizados en Afganistán, Irak, Libia, Pakistán, Somalia, Siria ‎y Yemen. ‎

MQ-1 Predator de General Atomics (foto Reuters/ Baz Ratner). El MQ-1 Predator fue el primero de los drones asesinos, apareció en la década de 1990 como un avión no tripulado de reconocimiento, por su tamaño podía portar misiles, por lo que se buscó como asesinar a gran distancia, rápido y en silencio, sin perturbar el ambiente político. El MQ-1 inició sus misiones asesinas en febrero de 2002 en Afganistán.... El presidente de EE UU solía dirigir personalmente las operaciones. En 2012  The New York Times detallaba cómo Obama autorizaba en persona quiénes serían los blancos de las acciones de los drones en Yemen, Somalia y Pakistán en las reuniones semanales del equipo antiterrorista de la Casa Blanca, se presentaba al presidente la lista de los condenados a muerte (Kill List) que eran localizados, y éste, tras estudiarla caso por caso, daba o no la autorización. Una investigación de la cadena pública alemana ARD y el diario 'Süddeutsche Zeitung' señalaba en 2013 que los EE.UU gestiona sus drones y el asesinato selectivo de presuntos terroristas en África desde Alemania*.


El ataque más reciente de un dron asesino fue realizado, con autorización del presidente Joe ‎Biden, el 29 de agosto pasado, en Kabul, contra un vehículo que supuestamente transportaba ‎explosivos para Daesh. Una investigación publicada el 10 de septiembre en el New York Times ‎reveló que el vehículo –que el operador del dron había seguido por mucho tiempo, a miles de ‎kilómetros de distancia– no transportaba explosivos sino depósitos de agua. Pero el vehículo ‎fue volado –en medio de un barrio densamente poblado– por un misil estadounidense Hellfire ‎‎(literalmente, “Fuego del Infierno”), que mató 10 civiles, entre ellos 7 niños. 


El balance de "la guerra global contra el terrorismo" (otro artículo de Dinucci) sólo es una sucesión de despliegues ‎de tropas de Estados Unidos en más de la mitad de los países de todo el mundo, con ‎o sin la autorización de los gobiernos locales. En todos esos países, Estados Unidos ‎lucha supuestamente contra un enemigo invisible, “enemigo” que Washington ‎no vacila en respaldar secretamente en otras latitudes. El objetivo final es presentar a ‎Estados Unidos como actor indispensable de una paz que ese mismo país sabotea ‎permanentemente. ‎


Dos noticias publicadas recientemente en el Washington Post –“Las familias del 11 de ‎septiembre dicen que Biden no es bienvenido en los actos conmemorativos si no presenta las ‎pruebas que obran en posesión del gobierno” y “Biden firma un orden ejecutiva que reclama la revisión, la ‎desclasificación y la apertura de documentos clasificados sobre el 11 de septiembre”– abren ‎nuevas y profundas grietas en la versión oficial. El hecho que 20 años después de los atentados ‎del 11 de septiembre todavía haya en los archivos de Washington documentos secretos sobre ‎aquellos hechos significa que su verdadera dinámica todavía está pendiente de examen. ‎

Lo que sí está claro es el proceso que el 11 de septiembre puso en marcha. Durante la década ‎anterior, marcada por la retórica sobre «el Imperio del Mal», la estrategia de Estados Unidos ‎se había concentrado en las «amenazas regionales», conduciendo a las dos primeras guerras ‎posteriores a la llamada guerra fría: la guerra del Golfo y la guerra contra Yugoslavia. ‎

Esas dos guerras tuvieron como objetivo fortalecer la presencia militar y la influencia política de ‎Estados Unidos en el área estratégica del Golfo y en Europa, en momentos en que se redefinían ‎sus contornos. Simultáneamente, Estados Unidos fortalecía la OTAN, atribuyéndole –con el ‎consentimiento de los demás miembros de ese bloque militar– el derecho a intervenir de ‎‎“su área” y extendiéndola hacia el este, al incorporar los países del desaparecido Pacto ‎de Varsovia a la alianza atlántica



La economía estadounidense –a pesar de seguir siendo la primera ‎del mundo– había perdido terreno ante la economía de la Unión Europea. En el mundo árabe se ‎veían indicios de rechazo a la presencia y la influencia de Estados Unidos mientras que en Asia el ‎acercamiento entre Rusia y China presagiaba el posible surgimiento de una coalición capaz de ‎desafiar la supremacía estadounidense. Fue precisamente en aquel momento crítico que los ‎acontecimientos del 11 de septiembre de 2001 permitieron a Estados Unidos abrir una nueva ‎fase estratégica, justificándose oficialmente con la necesidad de enfrentar «la amenaza mundial ‎del terrorismo». ‎

La «guerra contra el terrorismo» es una guerra de nuevo tipo, una guerra permanente, que ‎no conoce fronteras geográficas, contra un enemigo que puede ser –de un día para otro– ‎no sólo un individuo o una organización terrorista sino cualquiera que se oponga a los intereses ‎de Estados Unidos. Es el enemigo perfecto, incapturable y sempiterno, sin rostro y por ende ‎‎“presente” en todas partes. El presidente George W. Bush lo definió como "un enemigo que ‎se esconde en oscuros lugares del mundo", de donde sale de improviso para perpetrar actos ‎aterradores a la luz del día, de fuerte impacto emocional en la opinión pública. ‎

Así comenzó la "guerra global contra el terrorismo": En 2001, Estados Unidos ataca Afganistán y ocupa ese país, con la participación de la OTAN ‎a partir de 2003; en 2003, Estados Unidos ataca Irak y lo ocupa, con la participación de aliados de la OTAN;‎ en 2011, Estados Unidos ataca Libia y la destruye, como ya lo había hecho antes con ‎Yugoslavia; también en 2011, Estados Unidos emprende una operación similar contra Siria, operación ‎paralizada 4 años después por la intervención de Rusia en apoyo al gobierno sirio;‎ en 2014, con el putsch de la Plaza Maidan, Estados Unidos abre en Ucrania un nuevo conflicto ‎armado. ‎


Mientras dice librar la «guerra global contra el terrorismo», Estados Unidos financia, entrena y ‎arma –con ayuda principalmente de Arabia Saudita y de otras monarquías del Golfo– toda una ‎serie de movimientos terroristas islamistas y explota las rivalidades locales.

En Afganistán, Estados Unidos arma a muyahidines y talibanes. En Libia y en Siria, Estados Unidos arma también un montón de grupos que hasta poco antes ‎Washington clasificaba como terroristas y cuyos combatientes provienen de Afganistán, Bosnia, ‎Chechenia, etc.‎ Posteriormente, en mayo de 2013 –un año después de la fundación de Daesh–, el futuro ‎‎«califa» de ese ente yihadista se reúne en Siria con el senador estadounidense John McCain, ‎cabecilla republicano a quien el presidente demócrata Barack Obama había confiado la ejecución ‎de ciertas operaciones secretas por cuenta de su administración. ‎


MQ-9 Reaper de General Atomics (foto: Baz Ratner / Reuters) 

En la «guerra contra el terrorismo» Estados Unidos utiliza no sólo fuerzas aéreas, terrestres y ‎navales sino también, y cada vez con más frecuencia, unidades de fuerzas especiales y drones ‎‎“asesinos”, cuyo uso presenta la gran ventaja de no requerir aprobaciones del Congreso y poder ‎mantenerse en secreto, lo cual evita suscitar reacciones de parte de la opinión pública. ‎

Los elementos de las fuerzas especiales estadounidenses que participan en operaciones secretas ‎suelen no estar uniformados y vestirse según la usanza local, evitando así que Estados Unidos ‎se vea acusado de los asesinatos y torturas que perpetran. ‎

Para la «guerra no convencional», el Mando estadounidense para las operaciones especiales ‎‎(USSOCom o SOCom) recurre cada vez más frecuentemente a compañías que le proporcionan «contractors» ‎‎(léase mercenarios). En el área del CentCom, o sea en el Medio Oriente, los «contractors» que ‎trabajan para el Pentágono son más de 150.000. Pero a ellos hay que agregar también otros ‎‎«contractors» utilizados por otros departamentos del gobierno estadounidense y por los ‎ejércitos de los países aliados, «contractors» provenientes de todo un oligopolio de grandes ‎‎«compañías de seguridad», estructuradas como verdaderas transnacionales. ‎

Así nos ocultan la guerra de manera cada vez más eficiente, poniéndonos con ello en la posición ‎de quien cree caminar sobre terreno seguro, sin saber que bajo nuestros pies se mueven fuerzas ‎que pueden provocar un terremoto catastrófico. ‎


Manlio Dinucci

La ley que da al presidente de ‎Estados Unidos licencia para matar

La guerra global contra el terrorismo

10 septiembre 2021

Criminales de guerra y nazis en la República Federal de Alemania




por Tito Andino

EL LIBRO MARRÔN

Criminales de guerra y nazis en la República Federal de Alemania 


No se está cargando contra todo el aparato estatal de la era nazi, millares de burócratas trabajaron como es habitual en cualquier parte, fueron funcionarios en la administración pública. Este artículo no puede referirse a otra cuestión que no sea sobre aquellos individuos que cobijaron el nazismo, vistieron su uniforme y debido a sus cargos (medios y altos) desarrollaron políticas de índole criminal, se adhirieron gustosos al programa nazi y cumplieron fielmente mandatos implícitamente ilegales; pese a ello, éstos "tecnócratas" fueron asimilados en la naciente RFA.


Curiosamente, a pesar de la amplia difusión de material documental sobre los criminales de guerra nazis y los denominados "asesinos de despacho", generalmente burócratas, políticos e industriales, sigue siendo desconocido para gran parte de la población en el mundo que un considerable número de funcionarios nazis de nivel medio y alto jamás fueron perturbados por sus acciones pasadas. No necesitaron huir de Alemania, vivieron con las garantías de seguridad que ofrece el estado y cobraron sus pensiones.

La siempre polémica "obediencia debida" fue su mejor defensa; a propósito la "ley" de obediencia debida es el mejor descargo invocado por los criminales de despacho en cualquier parte del mundo, en cualquier sistema, dictadura o ideología. (La "Obediencia Debida" como "justificante" de los crímenes de guerra fue una de las ponencias presentadas por el editor de este blog para la obtención del título de Doctor en Jurisprudencia). Hecha la aclaración, continuemos con los "queridos" nazis de despacho. 



Hablaremos de un libro -olvidado por los años-, en su tiempo se lo calificó como propaganda comunista al haber sido publicado en la otrora República Democrática de Alemania (RDA), investigación dirigida por Albert Norden: "Braunbuch - Kriegs- und Naziverbrecher in der Bundesrepublik: Staat - Wirtschaft - Verwaltung - Armee - Justiz - Wissenschaft" (título en inglés: Brown Book - War and Nazi Criminals in the Federal Republic: State, Economy, Administration, Army, Justice, Science); en castellano "LIBRO MARRÓN. Criminales de guerra y nazis en la República Federal: estado, economía, administración, ejército, justicia, ciencia" (editorial estatal de la RDA, 2 de julio de 1965). Norden argumenta una directa continuidad entre los gobiernos de Hitler y Adenauer, acusando a más de 2.000 políticos, funcionarios estatales y otras personas prominentes de la Alemania Federal de haber trabajado para el régimen nazi, no solo proporciona nombres y apellidos, rangos en las SS y otros organismos nazis, viene respaldado con documentación oficial. El libro tuvo varias ediciones en alemán y fue traducido a diez idiomas.


Albert Norden fue un comunista alemán, desde su juventud trabajó en ese sentido. Entre 1931 y 1933, fue editor de Rote Fahne (Bandera roja). Exiliado durante el nazismo y la guerra, regresó a Alemania en 1946, donde laboró para el gobierno de la RDA como periodista y profesor de Historia Moderna en la Universidad Humboldt. Integró el equipo de investigación sobre la guerra y los crímenes nazis, en la posguerra colaboró con el abogado de Berlín Oriental Friedrich Karl Kaul, en numerosos procedimientos antinazis en Alemania Occidental (juicio de Auschwitz, Dora, Treblinka). Pero también fue político, en 1955 era miembro del Comité Central del Partido de Unidad Socialista de Alemania (SED) y miembro del Politburó del partido (1958) con diversas responsabilidades de importancia en el gobierno.
 

Previo a su afamado libro que causó estragos en Alemania y Europa, con la ascensión al poder de los nazis, Norden fue parte de la investigación sobre los vínculos del NSDAP en el incendio del Reichstag (parlamento) en 1933, ese trabajo fue ampliamente leído en Europa "Braunbuch über Reichstagsbrand und Hitlerterror", 1933 (Libro marrón sobre el fuego del Reichstag y el terror de Hitler').


"El Libro marrón, el fuego del Reichstag y el terror de Hitler" es un libro publicado en París en agosto de 1933, escrito por Otto Katz (conocido como Andre Simone; Albert Norden colaboró en el trabajo). Expuso la tesis que los nazis habían provocado el incendio del Reichstag, 27 de febrero de 1933. Detrás del libro estaba el comunista alemán Willi Munzenberg. La portada fue diseñada por John Heartfield. Fue publicado en inglés en Gran Bretaña, septiembre de 1933, con prólogo de Dudley Leigh Aman, primer barón de Marley. En general, este Libro Marrón detalla los eventos que estaban ocurriendo en la Alemania de 1933 con respaldado documental: la quema de libros, la destrucción de universidades, los campos de concentración, el trabajo forzado, el uso de la excusa de "disparar mientras intenta escapar" para el asesinato político. Tales eventos llegaban por primera vez a la conciencia pública. En la versión inglesa Lord Marley describió el libro como "una contribución a la lucha contra el fascismo de Hitler. Esta lucha no está dirigida contra Alemania; es una lucha en nombre de la verdadera Alemania". En cuanto a la edición francesa, Ediciones Carrefour, París 1933, era una editorial de Willi Münzenberg militante del Partido Comunista de Alemania. El libro apareció poco antes del inicio del Reichstagsbrandprozess, en el que los nazis querían probar la causa del incendio a través de miembros de partidos de izquierda, en especial del Partido Comunista Alemán. El incendio del Reichstag fue muy conveniente, después del suceso se suspendieron las libertades civiles y se instaló la dictadura nazi. (El lector puede apreciar AQUÍ la obra del artista gráfico John Heartfield, autor de la portada del libro).


Hasta se puede señalar que el libro fue utilizado como medio de propaganda del gobierno de la RDA contra la RFA, pero las evidencias de Norden en el "Libro Marrón" (1965) no pudieron ser contradichas ni rebatidas, el documento no contiene calumnias ni mentiras, unos pocos errores en la lista de altos cargos nazis al servicio de Bonn se debieron a homónimos (sin ser la misma persona). En 2011 el Parlamento Alemán confirmó esos nombres y hasta agregó nuevos nombres de nazis reciclados que sirvieron al gobierno federal. Se debe destacar que gran parte de la investigación para el "Libro Marrón" fue llevada a cabo por Norbert Podewin, estudiante de historia en la Universidad Humboldt. En 2002, Podewin publicó la edición extendida de 1968 del "Libro Marrón".


Braunbuch. 1 febrero 2002, Edición ampliada en alemán de Norbert Podewin y Gerhard Dengler


En su tiempo, el libro de Norden provocó una crisis política y duras críticas a los diferentes gobiernos de la Alemania Federal de los años 60, se convirtió en referencia de la nueva izquierda alemana occidental que cuestionó la historiografía oficial sobre el período nazi. Movimientos políticos y sociales, así como los medios de comunicación, reaccionaron alterados, hubo una profunda conmoción social, ocasionando la renuncia de un gran número de funcionarios y ministros de la república federal

Nadie supuso que la segunda edición del "Libro Marrón" apareciese en la Feria Internacional del Libro de Frankfurt de 1967, trastornando nuevamente la vida política y social. Un juez del distrito ordenó a la policía la confiscación del libro antes que culminara la exposición aduciendo tratarse de propaganda comunista (como afirmó el afectado canciller Kurt Georg Kiesinger); una espectacular operación de las fuerzas del orden tuvo lugar. Entre otras reacciones, para mitigar el efecto se editó -muy posteriormente-  un libro similar en Alemania Occidental del mismo nombre, pero destacaba el resurgimiento de los nazis en puestos de alto nivel en la RDA.


"Braunbuch DDR", de Olaf Kappelt 2009

Norden expuso su trabajo en 402 páginas (incluye anexos y documentos) con más de dos mil nombres de funcionarios nazis de nivel medio y alto que ostentaron cargos de importancia tanto en el régimen hitleriano como en la posguerra (años 50 y 60) en la República Federal Alemana. La lista comprende al menos 15 ministros y secretarios de estado; casi 900 funcionarios judiciales (fiscales, jueces y autoridades administrativas); 245 destacados miembros del Ministerio de Relaciones Exteriores; casi 300 altos mandos de la Policía y Servicio de Inteligencia, a más de 100 generales y almirantes de las Fuerzas Armadas. Insistimos que la veracidad de la información incriminatoria se respaldó en detalle con documentos de archivos oficiales, militares y de la Gestapo.

Ejemplos de conocidos personajes de la época: 


Heinrich Lübke, Presidente de la RFA (13 de septiembre de 1959 - 30 de junio de 1969) renunció unos meses antes del final de su mandato debido a las revelaciones sobre su pasado bajo el régimen nazi, él había jurado desde 1945 que había sido un miembro de la resistencia. El "Libro Marrón" destapó su pasado como arquitecto de campos de concentración y gerente de construcción en el centro de investigación del ejército en Peenemünde, y confidente de la Gestapo. 


Kurt Georg Kiesinger, Canciller de Alemania Federal (entre 1966 y 1969), afiliado al partido nazi desde 1933, confidente de Ribbentrop y Goebbels, estuvo a cargo de la propaganda extranjera en los territorios ocupados hasta 1945 desde el departamento de Radiodifusión del Ministerio de Asuntos Exteriores. Entre 1945 y 1946 internado en un campo de prisioneros y liberado por las autoridades aliadas. 


Hans Filbingeren, Ministro Presidente de Baden-Württemberg, (desde 1966 hasta 1978), vinculado al nazismo sirvió como juez naval hasta los últimos días de la guerra, dictando sentencias de muerte que solo se revelaron en 1978. Así como el Fiscal General Wolfgang Fraenkel, responsable de 50 sentencias de muerte dictadas por el tribunal nazi en Leipzig.


Hans Globke, jefe de la cancillería federal de Adenauer, renunció en 1963, antes de la publicación del "Libro Marrón", después de haber sido acusado por las autoridades de Alemania Oriental de participar en la redacción de las leyes raciales de Nuremberg. 

Sonados casos de "compatibilidad" de funciones fueron los del Dr. Theodor Oberländer (afiliado al NSDAP desde 1933)  No obstante su "rico" pasado, Oberländer, ex Gauleiter de Prusia Oriental que fundó el batallón de milicias "Nightingale" (ucranianos que masacraron a miles de civiles en Lviv y otras ciudades de Europa del Este y la URSS) y otros cargos relacionados, sirvió como oficial de inteligencia en el ejército de la RFA, y lo más asombroso es el cargo político que asumió en la posguerra, Ministro Federal para Personas Desplazadas, Refugiados y Víctimas de la Guerra (Segundo y Tercer Gabinete del Canciller Konrad Adenauer de 1953 a 1960 y miembro del Bundestag de 1953 a 1961). Fue despedido de su puesto en 1960, el "Libro Marrón" era contunde. 

Un colega en el mencionado cargo ministerial fue el ex juez de las SS en Polonia, Dr. Hans Krüger, nombrado Ministro Federal para Personas Desplazadas, Refugiados y Víctimas de la Guerra (desde el 17 de octubre de 1963 al 7 de febrero de 1964, Primer Gabinete del Canciller Ludwig Erhard y miembro del Parlamento de 1957 a 1965).


Hanns Martin Schleyer, presidente de la asociación alemana de empresarios, fue miembro de las SS desde 1933 hasta 1945 (SD-Servicio de Seguridad), involucrado en la persecución de líderes estudiantiles de izquierda, desde 1943 prestó servicio en el Protectorado de Bohemia y Moravia como responsable del control y saqueo de la industria en favor de la Alemania nazi. 

El Ministerio de Asuntos Exteriores de posguerra fue prolífero en reciclar a cultos funcionarios nazis de alto nivel, en ese ministerio se discutían los planes de dominación mundial, afloraron proyectos para apoderarse de países de Asia y África bajo control colonial de Inglaterra y Francia. Muchos de esos intelectuales no fueron perturbados y conservaron sus cargos o adjuntos a las misiones diplomáticas en la posguerra. Es curioso que el "Libro Marrón" confirma los parecidos y agresivos objetivos del Tercer Reich y los de Alemania de posguerra para asumir una mayor responsabilidad militar en el mundo, ese tono siguió conservando el viejo discurso de la Realpolitik del Imperio Alemán desde fines del siglo XIX hasta 1945. 

El capítulo del Libro sobre "Los diplomáticos de Ribbentrop en el servicio exterior del gobierno de Bonn" fue incorporado a una investigación en 2010, "La Oficina y el Pasado", de la comisión histórica creada por el Ministerio de Relaciones Exteriores. Los datos fueron confirmados y ampliados. En 1965, no menos de 520 diplomáticos nazis trabajaban para la República Federal Alemana, más de 30 en altos cargos y ex miembros de la Gestapo estaban preferentemente a cargo del departamento de asuntos orientales.

Un caso citado en el "Libro Marrón" es el Dr. Wilhelm Grewe, profesor de derecho nazi que en numerosas revistas políticas clamó por la hegemonía alemana, no solo en Europa sino en todo el mundo: "La lucha es ahora sólo una cuestión de si estamos entrando en un ´siglo americano´, donde la gobernanza del mundo recae en los Estados Unidos, o si prevalece el nuevo orden mundial representado por los poderes del pacto tripartito... Después de 1945, Grewe dirigió el departamento legal y luego el departamento de asuntos políticos del Ministerio de Relaciones Exteriores en Bonn, después de lo cual se convirtió en embajador de Alemania Occidental en los Estados Unidos y más tarde en representante de la OTAN en París".


Ulrich de Maizière, es un renombrado caso, disfrutó de la confianza especial de Hitler y el liderazgo de la Wehrmacht. Sirvió en el führerbunker como oficial de estado mayor del departamento de operaciones, informaba regularmente a Hitler sobre el deterioro de la situación, organizó la administración efectiva del asediado "puesto de mando" de Hitler. Después de 1945 formó parte de la "Office Blank", predecesora encubierta del Ministerio de Defensa federal, desde la Office Blank se impulsó el renacimiento y rearme del nuevo ejército alemán. Ulrich de Maizière se esforzó por asegurar la participación de generales como Adolf Heusinger y Hans Speidel (que llegaría a ser jefe de las fuerzas terrestres de la OTAN 1957-1963). Ulrich de Maizière es el padre del ex ministro del Interior, Thomas de Maizière (diciembre de 2013 a marzo de 2018, tercer gabinete de Angela Merkel y ocupó cargos ministeriales en el primer y segundo gabinete de Merkel).


Dos caricaturas de los geniales artistas soviéticos Kukryniksy en la posguerra, la Guerra Fría en pleno auge. A la izquierda una postal anti OTAN de 1958, el regreso del general alemán Hans Speidel. A la derecha, la adhesión a la OTAN de la República Federal de Alemania (30 de mayo de 1955)

 

"Todo el sistema está infestado de nazis", afirmó Norden en una conferencia de prensa internacional.


El criticado proceso de "desnazificación" impuesto por los Aliados resultó ser una estafa ya que los criminales de despacho (o de cuello blanco) del nazismo que tuvieron la mala fortuna de ser encarcelados tras el fin de las hostilidades fueron indultados a más tardar en 1951. Los cargos clave del gobierno, la administración del estado, el gobierno y diplomáticos serían ocupados básicamente por ex nazis en contra de lo señalado en la nueva Constitución alemana


Caricaturas soviéticas de la década de 1950. "El Ejército europeo de hoy" (izq) representación de Yuliy Ganf


En general, el "perdón" de los nazis de cuello blanco encarcelados lo otorgó el Alto Comisionado de los Estados Unidos para Alemania, John McCloy y su 'Justicia Aliada' de preferencia para industriales y banqueros nazis que obtuvieron la amnistía general, una vez rehabilitados se les reintegró sus bienes. El indulto incluyó a políticos, militares, profesionales y otros criminales que pudieran ser útiles para la lucha contra el comunismo.  1951 fue el año clave en que todos los criminales de despacho, que todavía estaban encarcelados, recobraron su libertad (si no la habían recuperado antes o si nunca pisaron una prisión).

Tras la fundación de la República Federal, el gobierno de Adenauer comenzó a poner fin al proceso de desnazificación en 1949 sobre la base de que era necesario trazar una línea bajo el pasado nazi (su abolición oficial se dio en 1951). No olvidemos que hasta 1949 Alemania era un país ocupado por las potencias Aliadas y lo seguiría siendo tras el nacimiento de la OTAN.

El gobierno federal dictó leyes de amnistía en 1949 y 1954 que favorecieron sobre todo a cientos de miles de simples militantes del partido nazi (recordemos que hasta se obligaba a los servidores públicos a  afiliarse al NSDAP), el parlamento legisló el denominado Reglamento 131, es decir, "derecho al empleo en el sector público a cualquier persona que afirmara durante los procedimientos de desnazificación haber sido simplemente un compañero de viaje nazi".


Dos  sátiras de los Kukryniksy durante la Guerra Fría. Izq.: "Para el eje de la "hermandad". ¿El visible revanchismo de Bonn aprueba esta alianza?. Exposición Internacional "La lucha de la sátira por la paz". 1969. Derecha: Sobre el rearme de Alemania Occidental (Unión Soviética, 1955)


Hecha la ley, hecha la trampa, esas amnistías hicieron posible el indulto de miles de auténticos criminales nazis de rango medio y alto. Para la redacción de estas leyes, preferentemente fueron convocados ex integrantes del Ministerio de Justicia del Reich al servicio de la ideología nazi, ni que decir de la presencia de varios jueces de guerra y tribunales especiales, justicieros del nazismo. 

Más de medio siglo después de la publicación del "Libro Marrón", los rangos superiores militares y los miembros del establecimiento político alemán aún están controlados por una casta cuyos antepasados estuvieron profundamente involucrados en los peores crímenes conocidos por la humanidad, concluye la investigadora Verena Nees, quien acota: "Estas fuerzas tienen la intención de seguir los pasos de sus antepasados".


La política alemana de posguerra. Arriba: "Licitación en subasta" (1983); y,  abajo: "La gallina y el huevo", póster de 1968. Las dos caricaturas son autoría de los Kukryniksy



DOCUMENTO EN PDF

Haga click AQUÍ para acceder a la versión inglesa del "Libro Marrón" 

Fuente de consulta:


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17 agosto 2021

No dejes que te engañen: Afganistán ha sido un "tremendo éxito"



Por Keith Lamb

Global Research


La prensa liberal está inundada de narrativas de que Afganistán es tanto un "fracaso" como un "error". Sin embargo, la guerra de los 20 años ha sido para ellos un éxito sin precedentes. Es importante destacar que la afirmación de que "la guerra de Afganistán ha terminado" también es propaganda. Los grandes contratistas privados permanecerán, al igual que las operaciones encubiertas de la CIA. Las bases aéreas estadounidenses proporcionarán una plataforma de lanzamiento para bombarderos de largo alcance y ataques con drones. (Ver AQUÍ)


Biden sobre Afganistán: 'El objetivo era luchar contra el terrorismo, no construir un país'


De hecho, Afganistán ha sido un ejercicio de contra-narrativas de principio a fin. Por ejemplo, los talibanes siempre estuvieron dispuestos a entregar a Bin Laden, siempre que se dieran pruebas.


➤ Todo el evento del 11 de septiembre, que provocó la guerra, tiene múltiples inconsistencias. Por ejemplo, hay miles de 'arquitectos e ingenieros de la verdad del 11 de septiembre' que afirman que se produjo una demolición controlada en ese día memorable.

➤ La guerra contra el terrorismo no sería la primera que se desatara con un ataque de bandera falsa, Vietnam y Cuba pueden dar fe de ello. Hoy, China también está en medio de ser acusada de genocidio y esclavitud. Lo que realmente distingue a Afganistán es que ha sido un éxito sin precedentes para las élites liberales transatlánticas occidentales.

➤ Sí, ha habido muertes, 241.000 para ser precisos. Sin embargo, solo 2.442 eran militares estadounidenses y no pertenecían a la clase de Bush Jr. que esquivaba el servicio militar obligatorio. A cambio de este "daño colateral", ha habido 20 años ininterrumpidos de ganancias de guerra para las élites liberales transatlánticas.

➤ Utilizando estimaciones conservadoras, EE. UU. ha gastado 2.261 billones y el Reino Unido 30 billones. La venta de armas y la provisión de otros servicios al frente de guerra, que se ha privatizado rápidamente, ha llevado a las grandes empresas a hacer una matanza absoluta.

➤ Sin la inversión del 11 de septiembre y su dividendo de 20 años, ¿cómo podrían personas de Halliburton, del ex vicepresidente Dick Cheney, de la que también fue su presidente, haberse beneficiado mano a mano? Lo mismo ocurre con Blackwater, que tenía una puerta giratoria entre el Partido Republicano y la CIA.

➤ Quienes controlan la producción de opio y las ganancias ilícitas que pueden utilizarse para financiar operaciones secretas y grupos clandestinos de terroristas, también han sido los ganadores de la ocupación de Afganistán. Después de la ocupación, la producción de opio, que había sido casi erradicada, volvió a prosperar y Afganistán proporcionó dos tercios del cultivo mundial de opio.

➤ Hay numerosas fotos en línea de tropas aliadas que protegen la cosecha de opio, así como relatos personales de irregularidades en las que se acusa a la propia OTAN de beneficiarse del comercio de opio. (Ver ¿Cómo explica el comercio de heroína el fracaso de Estados Unidos y el Reino Unido en Afganistán?)



➤ Más allá de las ganancias desnudas, Afganistán ha sido una bendición para los intereses de la clase dominante liberal. 2,3 millones de refugiados afganos han huido al extranjero y el 90% están alojados en Pakistán e Irán, lo que ayuda a desestabilizar estos países. En el frente interno, los refugiados afganos han contribuido a un sistema global de refugiados que se utiliza para alimentar la política de divide y vencerás.

➤ Entre los subalternos occidentales, la derecha, suscrita a la vieja ideología imperial, culpa personalmente a los refugiados e inmigrantes, que huyen de la guerra y la pobreza, de "diluir" la civilización occidental. Perversamente, aunque no se identifica con el mensaje liberal de la globalización multicultural, la derecha apoya las invasiones liberales en el Sur Global que destruyen a otras civilizaciones.

➤ Por el contrario, los liberales (a menudo denominados izquierdistas liberales) se oponen a la derecha por motivos morales. Ven la inmigración y las sociedades multiculturales como un bien innato. Sin embargo, igualmente perverso es que no ven ninguna conexión entre su "bien innato" y el duro poder liberal, es decir, la atrocidad de la guerra contra los derechos humanos, que es la base de los movimientos de población mundial. De hecho, muchos apoyan activamente estas guerras neo-imperiales basadas en los mismos derechos humanos que los liberales afirman valorar.

➤ Irónicamente, tanto la izquierda como la derecha liberales, por diversas razones y en diversos grados, apoyan las guerras liberales y, por tanto, la globalización liberal. Trágicamente, al verse a sí mismos como diametralmente opuestos, siguen ignorando las contradicciones básicas dentro del capitalismo global. Absurdamente, su cuerpo a cuerpo nos es revendido como democracia.

➤ Con los acontecimientos de hoy en Xinjiang, que están estrechamente relacionados con Afganistán, continúa el mismo patrón. La izquierda liberal llama a la acción sobre la propaganda inventada de atrocidades a los derechos humanos. Estos llamados a derrotar a China son luego respaldados por la derecha, con sus diversas narrativas de compromiso de suma cero, donde el ascenso de China se ve como su pérdida civilizatoria.

➤ Para los intereses hegemónicos de la élite liberal, Afganistán ha proporcionado 20 años de incertidumbre en la frontera occidental de China. Es aquí donde las fuerzas de destrucción se encuentran de frente con las fuerzas de la construcción y amenazan el desarrollo del interior.

➤ El caos de Afganistán ha proporcionado un campo de entrenamiento para los extremistas uigures que regresaron a China para desatar el caos. Estos combatientes yihadistas originalmente luchaban contra Estados Unidos, pero ahora, extrañamente, están financiados por Estados Unidos en sus esfuerzos por desestabilizar a China (y Siria).

➤ Esta estratagema continuará con una nueva guerra fría que proporcionará otra ganancia inesperada a los fabricantes de armas. De hecho, son los mismos fabricantes de armas quienes también financian la propaganda de las atrocidades de Xinjiang.

➤ Claramente, si miramos a la prensa liberal oligárquica siempre estaremos cegados por la propaganda que vende su “éxito” como un “error” dentro de la niebla de lo que se supone es nuestro proceso democrático colectivo.

➤ Afganistán está en ruinas con un PIB de solo $ 20.68 mil millones ($ 531 per cápita), en 2019, mientras que Estados Unidos gastó $ 52 mil millones en ocuparlo en el mismo año. Por lo tanto, Afganistán es un éxito sin precedentes para quienes se benefician del estruendo de la guerra y se levantan mediante la destrucción de otros.

➤ Sobre todo, los 20 años de Afganistán han sido un éxito en el lavado de cerebro. Creer que una verdadera democracia puede llevar a cabo tal violencia y destrucción y aún ser considerada "el mejor sistema de gobierno", que otros deberían esforzarse por seguir, es una perversión del deseo humano de paz y progreso global.

➤ Haber pasado 20 años así y seguir creyendo en la santidad de nuestra prensa liberal oligárquica, la misma clase que se beneficia de estos horribles “errores”, es incrédulo. De hecho, no deberían ser absueltos propagándolos como un “error” democrático colectivo del que hemos aprendido, porque, de hecho, la locura continúa mientras nuestras élites liberales llevan a cabo esta estrategia contra China.

➤ Desafortunadamente, las ganancias deben continuar y se buscarán nuevas formas de desestabilizar el Sur Global, ya que su desarrollo alteraría el desorden liberal. El desarrollo conduciría a la globalización democrática y, por lo tanto, acabaría con la huida desesperada hacia los mismos países que los subyugan. El surgimiento del Sur Global desafía al poder duro liberal y su forma globalizada entrelazada con la guerra. Este desafío, a su vez, pondrá fin a los más de veinte años de la hegemonía liberal en el monopolio de la verdad.


Foto: Wakil Kohsar, AFP, agosto 2021

Keith Lamb

03 junio 2021

El estado de Israel es resposable de crímenes de guerra y genocidio



Parte I

La Jurisdicción Universal 

por Tito Andino


Existe una variedad de cortes y tribunales internacionales relacionados con las Naciones Unidas. La Corte Internacional de Justicia es uno de los principales, seguido por los tribunales penales ad hoc establecidos por el Consejo de Seguridad (y otros tipos de tribunales internacionales establecidos por convenciones de las Naciones Unidas, entidades independientes con acuerdos especiales de cooperación con la ONU).

La Corte Penal Internacional (CPI) es un órgano judicial independiente con competencia para juzgar a individuos acusados de cometer genocidio, crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra, con sede en La Haya, Países Bajos, se rige por el Estatuto de Roma adoptado el 17 de julio de 1998 por la Conferencia Diplomática de Plenipotenciarios de las Naciones Unidas sobre el establecimiento de una Corte Penal Internacional. Entró en vigencia el 1 de julio de 2002. La CPI no forma parte de la ONU, pero el artículo 2 del Estatuto establece la relación de la CPI con la ONU (cooperación entre ambos organismos, resolución 58/318 de la Asamblea General). La CPI envía un informe anual a la Asamblea General. De conformidad con el Artículo 13(b) del Estatuto de Roma y el Capitulo VII de la Carta de la ONU, el Consejo de Seguridad de la ONU puede referir determinados casos al Fiscal de la CPI.

El Consejo de Seguridad ha establecido algunos tribunales ad hoc, el Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia; el Tribunal Penal Internacional para Ruanda; el Tribunal Especial para el Líbano; el Tribunal Especial para Kosovo. La ONU ha participado también en diversas cuestiones con el Tribunal Especial para Sierra Leona y las salas especiales en los tribunales de Camboya, entre otros.

Crimen de guerra es la violación de las normas establecidas por las leyes y las costumbres de la guerra según el Derecho Internacional Humanitario, como los Convenios de Ginebra de 12 de agosto de 1949; las leyes de guerra tanto nacionales como internacionales; y, en general la violación de las costumbres de la guerra aplicables (asesinato o mal trato de los prisioneros de guerra o de náufragos, deportación, trabajos forzados a la población civil de los territorios ocupados, la toma y ejecución de rehenes, pillaje de bienes públicos o privados, destrucción sin motivo de ciudades y pueblos, entre otros).

Hemos escuchado sobre deliberaciones de tribunales de la sociedad civil, de carácter simbólico, sin efecto jurídico aplicable por falta de competencia y jurisdicción en el ámbito internacional, es decir, no reconocidos por organismos multinacionales establecidos en resoluciones y estatutos validados por los estados. Hay por el mundo algunos Tribunales no reconocidos que estudian graves violaciones al Derecho Humanitario y que, ni el Consejo de Seguridad de la ONU o la Corte Penal Internacional lo tratarán jamás por presiones de un bloque de grandes potencias mundiales y sus socios agrupados en una organización militar denominada OTAN.

Algunos ejemplos de esos Tribunales son: El Tribunal Penal de Crímenes de Guerra de Kuala Lumpur (Malasia) - KLWCT - por sus siglas en inglés que posee una Comisión de Crímenes de Guerra (KLWCC). En 1967 operaba el Tribunal Russell, que trataba las denuncias penales derivadas de la guerra de Vietnam. En 1976, en Roma se constituyó un Tribunal Permanente de los Pueblos, basado en las experiencias que aportó el Tribunal Russell. Un Tribunal Mundial sobre Irak (WTI), que se instaló en Estambul en 2005. Otra iniciativa similar surgió en Sudáfrica en 2011, Tribunal Russell sobre Palestina que deliberó del 5 al 7 de noviembre de 2011 las denuncias contra Israel por sus políticas de apartheid, ocupación y desposesión territorial de los palestinos.

¿Tribunales de conciencia, o de ley? se plantea el jurista internacional Richard Falk (profesor universitario, autor y editor de numerosas publicaciones como International Law and the Third World: Reshaping Justice, Routledge, 2008).

Falk plantea la cuestión de la jurisprudencia popular y si la "conciencia" o la "ley" es el aspecto influyente en estas iniciativas no gubernamentales por intermedio de jurados de consciencia. En efecto su objetivo -sin competencia legal- es recurrir a un medio que cubra ese vacío en la administración de justicia internacional, que no es necesario redundar es fruto de la manipulación geopolítica de las superpotencias globales. Lo que se pretende es trazar el camino para ser escuchados, informar, explicar, educar y persuadir. "Ofrece una crítica devastadora de los fracasos persistentes de los mecanismos del derecho penal internacional para asumir la responsabilidad de administrar justicia con justicia, es decir, sin los filtros de impunidad proporcionado por las existentes jerarquías del duro poder".

Esta clase de tribunales reconocen que sus veredictos no resultan aplicables en la forma que opera un tribunal penal de un Estado soberano o constituido por acuerdo internacional, como la Corte Penal Internacional, pero, a través de un procedimiento "legal" brindan conclusiones y recomendaciones de un notable valor jurídico que puede servir de referente a la justicia internacional, a la vez que emiten una condena moral a los acusados y recomiendan una futura rendición de cuentas. 

Citemos un ejemplo. El Tribunal Penal de Crímenes de Guerra de Kuala Lumpur (KLWCT-Malasia) integrado por cinco jueces, luego de dos años de investigación por parte de la Comisión de Crímenes de Guerra (KLWCC), en audiencia del 19 al 22 de noviembre de 2011, llegó a un veredicto unánime, encontró a  George W Bush y Tony Blair, culpables de crímenes contra la paz, crímenes de lesa humanidad y genocidio, por su participación en la guerra de Irak. (abogados defensores de oficio ofrecieron argumentos y pruebas al tribunal en favor de los acusados. Los ausentes acusados fueron invitados a asumir su propia defensa o a enviar un representante, pero se negaron a hacerlo. El equipo de la fiscalía fue dirigido por dos destacadas personalidades jurídicas con fuertes credenciales en derecho: Gurdeal Singh Nijar y Francis Boyle).

En este caso, se planteó a la Asamblea general de la ONU aprobar una resolución que exija a los Estados Unidos poner fin a su ocupación de Irak: y, "comunicar los resultados obtenidos por el tribunal a todos los Estados miembros del Estatuto de Roma (que regula la Corte Penal Internacional) y a todos los Estados que afirman la jurisdicción universal, en cuanto que autorizan el juzgamiento de crímenes internacionales por tribunales nacionales; e instar al Consejo de Seguridad a asumir la responsabilidad de asegurar que los derechos de soberanía plena residen en el pueblo de Irak y que la independencia de su gobierno sea protegida por una fuerza de paz de la ONU".

En la práctica ninguna de estas resoluciones obtuvo trascendencia internacional, los medios globales de desinformación masiva seguirán negando el derecho a conocerlas.



La Jurisdicción Universal

Richard Falk en su notable ponencia aclara un importante aspecto de la justicia. Los veredictos de estos "tribunales" como el KLWCT "no se produce en su totalidad en medio del vacío jurisprudencial. Desde hace tiempo se reconoce que los tribunales penales nacionales pueden ejercer jurisdicción universal por crímenes de Estado sin importar donde hayan ocurrido, aunque por lo general solo se procede si los individuos acusados ​​se encuentran físicamente presentes ante el tribunal". 

Para explicarlo, un ejemplo: Cuando el juez español Baltasar Garzón promovió una orden de arresto contra el dictador chileno Augusto Pinochet por la muerte y tortura de ciudadanos españoles durante su mandato y por crímenes contra la Humanidad, basándose en el informe de la Comisión chilena de la verdad (1990-1991) y en el caso Caravana de la Muerte instruido en Chile; también Garzón abrió la posibilidad de levantar en España cargos de delitos de lesa humanidad contra ciudadanos argentinos por la desaparición de españoles durante la dictadura argentina de 1976-1983. En ese marco, el 19 de abril de 2005, la Audiencia Nacional condenó al represor Adolfo Scilingo a 640 años de prisión (Baltasar Garzón citado en Wikipedia)

Falk explica que "hay una sensación de que los tribunales nacionales tienen la autoridad legal para procesar a individuos acusados ​​de crímenes de guerra en cualquier parte del mundo. La teoría jurídica subyacente se basa en el reconocimiento de la limitada capacidad de los tribunales penales internacionales para imponer responsabilidad de una manera que no sea dictada por las prioridades geopolíticas y por el reflejo de una lógica de la impunidad. En este sentido, la jurisdicción universal tiene el potencial para generar un tratamiento de igual a igual, y se convierte en una gran amenaza para los Kissinger y Rumsfeld de este mundo, que han tenido que limitar los sitios a donde pueden viajar. Los Estados Unidos e Israel han utilizado su influencia diplomática para hacer retroceder la autoridad de la jurisdicción universal en Europa, especialmente en el Reino Unido y Bélgica".

"En este sentido, hubo una intensa motivación ética y política detrás de estas iniciativas de la sociedad civil, que invoca la autoridad del derecho. Pero, ¿estas iniciativas realmente califican como "derecho"? Una respuesta a esta pregunta depende de si los procedimientos formales de los estados soberanos y de sus descendientes indirectos (las instituciones internacionales) constituyen un monopolio de la administración legal de la justicia. Yo me pondría al lado de los que creen que las personas son la fuente última de autoridad legal y que tienen el derecho de actuar por su cuenta cuando los procedimientos gubernamentales, como en estas situaciones, están tan inhibidos por la geopolítica que no tienen en cuenta violaciones graves del derecho internacional".

"Los tribunales de la sociedad civil no están realmente tratando de determinar la culpabilidad o inocencia, sino que más bien tiene la intención de aportar las pruebas y el razonamiento que valida e ilumina un veredicto de culpabilidad, las recomendaciones resultantes y la sanción penal. Es por supuesto imposible, para los tribunales de la sociedad civil, hacer valer sus resultados en el sentido convencional. Su reto es más bien el de difundir el juicio tan amplia y eficazmente como sea posible. Una publicación del Tribunal Permanente de los Pueblos a veces puede llegar a ser sorprendentemente influyente, dada la amplia base de hechos que presenta al llegar a su veredicto. Este fue el caso en la generación de activismo de oposición en las Filipinas en la década de 1980 durante los últimos años del régimen de Marcos".

Explicado lo anterior sobre la jurisdicción universal, en síntesis diremos que el Tribunal de Crímenes de Guerra de Kuala Lumpur es una organización establecida en Malasia en 2007 con el fin de investigar (unilateralmente) crímenes de guerra. Se creó como alternativa a la Corte Penal Internacional a quien se ha señalado en varias ocasiones de parcialidad para seleccionar los casos. El Tribunal desde el punto de vista legal (justicia universal reconocida) no cuenta con reconocimiento de sus estatutos, ni posee mandato de las Naciones Unidas. Carece de fuerza legal para ordenar arrestos o imponer condenas, por lo mismo sus veredictos son de carácter simbólico. En la página web del Tribunal se dice: "En caso de que el tribunal condene a alguno de los acusados, la única sanción es que el nombre del culpable se inscriba en el Registro de Criminales de Guerra de la Comisión y se publicite en todo el mundo". 

Sin embargo, se debe tener presente que el Tribunal de Crímenes de Guerra de Kuala Lumpur invoca la jurisdicción universal para emitir condenas en casos como:

2011, contra George W. Bush y Tony Blair, condenándolos a ambos por crímenes contra la paz debido a que el tribunal concluyó que la invasión de Irak era ilegal.

2012, A favor de las víctimas de tortura en Abu Ghraib y Guantánamo, el Tribunal condenó al ex presidente estadounidense George W. Bush, al ex vicepresidente estadounidense Dick Cheney, al ex secretario de Defensa de EE. UU. Donald Rumsfeld, por conspiración para cometer crímenes de guerra, específicamente tortura. El Tribunal remitió sus conclusiones al fiscal jefe de la Corte Internacional de Justicia de La Haya.

2013, el Tribunal declaró culpable a Israel de genocidio del pueblo palestino.

Con las debidas aclaraciones de carácter jurídico y dada la reciente crisis bélica desatada por Israel contra la Franja de Gaza (mayo 2021), utilizando nuevas armas de destrucción masiva y aviones de quinta generación (F-35), es muy importante volver a publicar una histórica resolución ignorada por la opinión pública mundial, en noviembre de  2013, el Estado de Israel fue objeto de un juicio por el Tribunal de Crímenes de Guerra de Kuala Lumpur (KLWCT). 

 




Parte II

Israel acusado de crímenes de guerra y genocidio. Sentencia de 2013 del Tribunal de Kuala Lumpur

 

La Comisión de Crímenes de Guerra de Kuala Lumpur (KLWCC) contra el Estado de Israel.

El Primer Ministro de Malasia, Dr. Mahathir Mohamad, presidió la Comisión de Crímenes de Guerra de Kuala Lumpur (KLWCC) que condujo a la acusación contra el Estado de Israel.

Los miembros de la Comisión de Crímenes de Guerra de Kuala Lumpur (KLWCC) son:

Dr. Mahathir Mohamad (Presidente),  Prof. Michel Chossudovsky,  Dr. Denis Halliday,  Sr. Musa Ismail,  Dra. Zulaiha Ismail,  Dr. Yaacob Merican,  Dr. Hans von Sponeck. Trabajando en coordinación con sus homólogos de Malasia, los comisionados Dr. Denis Halliday, ex Secretario General Adjunto de las Naciones Unidas y el Prof. Michel Chossudovsky, Director del Centro de Investigación sobre la Globalización estuvieron presentes en Kuala Lumpur durante todo el proceso.


El gobierno de Israel encabezado por Benjamín Netanyahu ha cometido extensos crímenes contra la humanidad. Donald Trump en su “Acuerdo del Siglo” ha respaldado la agenda criminal dirigida contra el pueblo de Palestina y al hacer cumplir el llamado "Acuerdo del Siglo", el presidente de los Estados Unidos es cómplice de extensos crímenes de guerra. 

"Los perpetradores (el Estado de Israel) habían cometido actos contra los palestinos, con la intención de matar, causar graves daños físicos o mentales e infligir deliberadamente condiciones de vida calculadas para provocar la destrucción física de los palestinos en su totalidad o en parte".

“El Tribunal recomienda a la Comisión de Crímenes de Guerra que dé la más amplia publicidad internacional a esta condena y otorgamiento de reparaciones, ya que se trata de crímenes universales por los cuales las naciones tienen la responsabilidad de iniciar procesos judiciales.

El Tribunal deplora el fracaso de las instituciones internacionales en castigar al Estado de Israel por sus crímenes y su total falta de respeto al Derecho Internacional y las instituciones de las Naciones Unidas”. 

El siguiente texto fue publicado por primera vez por Global Research en noviembre de 2013. Este importante acusación recibió muy poca cobertura en los medios occidentales. Global Research a través de Michel Chossudovsky, quien fuera miembro de la Comisión de Crímenes de Guerra de Kuala Lumpur (KLWCC), publicó varios informes tras este histórico juicio contra el Estado de Israel. 

(A continuación se muestran extractos seleccionados de la sentencia por Global Research. El juicio completo está disponible en PDF al final de este artículo).



TRIBUNAL DE CRÍMENES DE GUERRA DE KUALA LUMPUR, 20-25 DE NOVIEMBRE DE 2013

Caso No. 3 - CHG - 2013


La Comisión de Crímenes de Guerra de Kuala Lumpur

contra Amos Yaron

Caso No. 4 - CHG - 2013


El Tribunal de Crímenes de Guerra de Kuala Lumpur (Tribunal) volvió a reunirse el 20 de noviembre de 2013 para escuchar dos cargos contra Amos Yaron (primer demandado) y el Estado de Israel (segundo demandado). El primer demandado fue imputado de crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad y genocidio, mientras que el segundo demandado fue imputado de genocidio y crímenes de guerra.

El cargo contra el primer demandado es el siguiente:

“El demandado Amos Yaron perpetró crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad y genocidio en su calidad de comandante general israelí en el control militar de los campamentos de refugiados de Sabra y Chatila en el Líbano ocupado por Israel en septiembre de 1982 cuando, a sabiendas, facilitó y permitió a gran escala la masacre de los residentes de esos dos campos en violación de las Regulaciones de La Haya sobre Guerra Terrestre de 1907; el Cuarto Convenio de Ginebra de 1949; la Convención sobre el Genocidio de 1948; la Carta de Nuremberg (1945), la Sentencia de Nuremberg (1946) y los Principios de Nuremberg (1950); el derecho internacional consuetudinario, el jus cogens, las leyes de la guerra y el derecho internacional humanitario”.

El cargo contra el segundo demandado (Estado de Israel) es el siguiente:

Acusación contra el Estado de Israel por cargos de crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad, genocidio.

“Desde 1948 y hasta la fecha, el Estado de Israel (en adelante 'el Demandado') llevó a cabo contra el pueblo palestino una serie de actos, a saber, matar, causar graves daños corporales e infligir deliberadamente condiciones de vida calculadas para provocar la destrucción física.

La conducta del acusado se llevó a cabo con la intención de destruir total o parcialmente al pueblo palestino. Estos actos se llevaron a cabo como parte de un patrón manifiesto de conducta similar contra el pueblo palestino.

Estos actos fueron realizados por el Demandado a través de la instrumentalidad de sus representantes y agentes, incluidos los enumerados en los Anexos 1 y 2.

Tal conducta constituye el crimen de genocidio según el derecho internacional, incluida la Convención para la Prevención y la Sanción del Genocidio de 1948 ('la Convención sobre el Genocidio') en particular el artículo II y punible en virtud del artículo III de dicha Convención.

También constituye el crimen de genocidio según lo estipulado en el artículo 10 de la Carta de la Fundación de Kuala Lumpur para criminalizar la guerra.

Tal conducta del Demandado como potencia ocupante también viola el derecho internacional consuetudinario consagrado en el Convenio de La Haya de 1907 sobre el respeto de las leyes y costumbres de la guerra terrestre y el Cuarto Convenio de Ginebra de 1949.

Esa conducta también constituye crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad según el derecho internacional ”.

Los cargos (junto con los detalles) habían sido debidamente notificados a los Demandados, y el Secretario los leyó en audiencia pública al comenzar el proceso.

Ninguno de los Demandados estuvo presente en este proceso, pero ambos estuvieron representados por el Equipo de Defensa de Amicus Curiae.


fotografía de los recientes bombardeos israelíes en Gaza (mayo 2021)

Extractos seleccionados

2. Caso de la Fiscalía

El caso de la Fiscalía contra el primer demandado es que éste había cometido crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad y genocidio en su calidad de comandante general israelí en el control militar de los campos de refugiados de Sabra y Chatila en el Líbano ocupado por Israel en septiembre de 1982, cuando a sabiendas facilitó y permitió la masacre a gran escala de los residentes de esos dos campamentos. Estos crímenes violaron, entre otras cosas, la Cuarta Convención de Ginebra de 1949, la Convención sobre el genocidio de 1948, jus cogens, derecho internacional humanitario; y los artículos 9, 10 y 11 de la Carta de la Fundación de Kuala Lumpur para criminalizar la guerra.

El caso de la Fiscalía contra el segundo demandado es que desde 1948 y hasta la fecha, el Estado de Israel había llevado a cabo sistemáticamente contra el pueblo palestino una serie de actos, a saber, matar, causar graves daños corporales e infligir deliberadamente condiciones de vida calculadas para provocar su destrucción física - con la intención de destruir total o parcialmente al pueblo palestino.

Estos actos constituyen el crimen de genocidio según el derecho internacional, incluida la Convención para la Prevención y la Sanción del Genocidio de 1948 ('la Convención sobre el Genocidio') en particular el artículo II y punibles en virtud del artículo III de dicha Convención. También constituye el crimen de genocidio según lo estipulado en el artículo 10 de la Carta de la Fundación de Kuala Lumpur para criminalizar la guerra.

En su declaración de apertura, el Fiscal Jefe, Prof. Gurdial Singh, dijo que la Fiscalía aportará pruebas para probar los cargos en la acusación a través de testimonios orales y escritos de víctimas, testigos, registros históricos, narrativa en libros y comentarios autorizados, resoluciones de las Naciones Unidas. e informes de organismos internacionales.


6. El caso de la defensa

El Sr. Jason Kay Kit Leon, del Amicus Curiae-Defense Team, alegó que en los cargos contra los dos acusados, la Fiscalía había enumerado crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad y crímenes contra la paz. Al parecer, la Fiscalía había abandonado estos cargos, concentrándose únicamente en el genocidio.

Dijo que el delito de genocidio se define en el artículo 2 de la Convención sobre el Genocidio de 1948, mientras que la OED lo define simplemente como “el asesinato deliberado de un gran grupo de personas, especialmente las de una nación o grupo étnico en particular”.

Sostuvo que la acusación de genocidio es única; significa que no te gusta un grupo, los matas; los matas de una manera grandiosa. Genocidio significa que al final del acto, usted tiene un número menor de víctimas que antes de que comenzara el genocidio.

Además, sostuvo que cuando se habla de "matanzas masivas", son muchos cientos de miles o millones de personas. Sugerir que un evento aislado, el desafortunado asesinato de 3.000 personas (Sabra y Chatila) es lo mismo que una matanza masiva, es casi una falta de respeto al verdadero horror de la matanza masiva (como en Ruanda, donde 800.000 personas fueron asesinadas en 100 días).

Con respecto al Informe Kahan, el Equipo de Defensa de Amicus Curiae dijo que también identificó a otras personas como responsables, con otros dos nombres distintos de Yaron aún vivos. La pregunta es ¿por qué solo se acusó a Yaron? ¿Por qué se salvó el ministro de Defensa, Ariel Sharon?

También afirmó que la OLP había violado repetidamente el acuerdo de alto el fuego de julio de 1981. En junio de 1982, cuando las FDI entraron en el Líbano, la OLP había hecho intolerable la vida en el norte de Israel mediante sus repetidos bombardeos de ciudades israelíes.

Sobre "Plomo Fundido" el equipo de defensa de Amicus Curiae afirmó que las FDI habían presentado dos informes. El caso es que si vas a matar a gente sin querer, no lo denuncias.

Sobre la cuestión del muro, el Equipo de Defensa de Amicus Curiae afirmó que la consideración principal es la seguridad de los colonos israelíes. El Estado de Israel tiene el deber de defender su vida, seguridad y bienestar.

Sobre el tema de los puestos de control, el Equipo de Defensa de Amicus Curiae dijo que los países tienen derecho a las leyes de inmigración. Con respecto al Plan Dalet, el equipo de defensa Amicus Curiae dijo que está sujeto a opiniones divergentes, con historiadores por un lado afirmando que era completamente defensivo, mientras que otros historiadores afirman que el plan apuntaba a una limpieza étnica.


Bombardeo israelí a la Franja de Gaza, mayo 2021

4. Comunicación final de la acusación

En su presentación final, el Fiscal General dijo que había llamado a 11 testigos (algunos de los cuales habían testificado a través de Skype), presentado 15 pruebas y presentado varios documentos e informes al Tribunal durante el curso del proceso.

Instó al Tribunal a tener en cuenta que se trata de un Tribunal de Conciencia y que el caso ante él es un caso extraordinario, que Winston Churchill solía calificar de “crimen sin nombre”.

Dijo que la Fiscalía había aportado pruebas de hechos que, examinados en su conjunto, demostrarán que los perpetradores habían cometido actos contra los palestinos, con la intención de matar, causar graves daños físicos o mentales e infligir deliberadamente condiciones de vida calculadas para provocar la destrucción física de los palestinos en su totalidad o en parte.

A partir del testimonio del profesor Pappe (PW8), la Fiscalía había demostrado que antes de 1948, antes de la Resolución 47 de la ONU, ya existía un plan para apoderarse del territorio palestino, y este plan se activaría en el momento en que los británicos renunciaran a su mandato en el territorio.

En ese momento, los palestinos ocupaban el 94% de la tierra, y la población judía se asentaba en un mero 6% de la tierra. Según el plan de partición de la ONU, más del 50% de la tierra se entregaría a los judíos.

Puede que el Plan Dalet no tenga una forma legalmente genocida en sus inicios, pero a medida que tomó forma, la limpieza étnica se transformó en asesinatos, masacres y creación de condiciones imposibles de vida para los palestinos: o se van o mueren. La Fiscalía sostiene que se trata de un genocidio en el sentido del artículo 2 de la Convención sobre el Genocidio.

En Sabra y Shatila, los testigos de la acusación (PW1 y PW6) habían testificado que los refugiados palestinos en esos campos habían sido asesinados por los falangistas, ayudados e instigados por los israelíes que tenían el control total de los dos campos.

Según el Informe Kahan, todo Beirut estaba bajo control israelí y existía una clara relación simbiótica entre Israel y las fuerzas cristianas (la milicia cristiana libanesa maronita o los falangistas o keta'ib).

Sobre la "Operación Plomo Fundido" en 2008, el Fiscal Jefe dijo que las Fuerzas de Defensa de Israel habían utilizado todo tipo de armas, incluido el fósforo blanco, que es un arma incendiaria. El uso de armas incendiarias está prohibido por el Protocolo III sobre prohibiciones o restricciones sobre el uso de armas incendiarias.

Como resultado de la ocupación israelí de Gaza, ningún lugar de Gaza es seguro para los civiles. 1,5 millones de palestinos están ahora atrapados en la desesperación, su frágil economía arruinada. Según la Doctrina Dahiya (octubre de 2008), la destrucción completa de Gaza es el objetivo final, todo el lugar debe ser arrasado.

La Fiscalía sostiene que el efecto acumulativo de las acciones emprendidas por el gobierno israelí, como lo demuestran los testigos de la Fiscalía y los diversos documentos presentados al Tribunal, han demostrado más allá de toda duda razonable que Israel es culpable del crimen de genocidio en virtud de la Convención sobre el Genocidio y la Carta de la Comisión de Crímenes de Guerra de Kuala Lumpur (La Carta).

El coprocurador Tan Sri Abdul Aziz, al presentar el primer cargo contra Amos Yaron, dijo que Amos Yaron era el oficial al mando a cargo de las Fuerzas de Defensa de Israel, a cargo del área de Beirut y los campamentos de Sabra y Chatila. Dijo que había dos cuestiones con las que tenía que lidiar: primero, si hubo o no una masacre a gran escala de los residentes de los dos campamentos, y segundo, si Amos Yaron facilitó y permitió tal masacre, en violación del derecho internacional y los artículos 9, 10 y 11 de la Carta?

Sobre el primer tema, afirmó que hubo una masacre a gran escala, como testificó PW1. Ella estaba allí y vio la masacre con sus propios ojos. Hubo un testimonio corroborante por parte de PW6, y además fue reconocido en el Informe Kahan.

En el segundo tema, Amos Yaron estaba a cargo, para garantizar que hubiera paz, ley y orden. El propio Informe Kahan concluyó que cualquiera que supiera sobre el Líbano sabría que al liberar a los falangistas en Beirut, se produciría una masacre. Seguramente, Amos Yaron, el general a cargo, debe haber sabido que al permitir que los falangistas entraran en los dos campos, la masacre se llevaría a cabo. Pero decidió no hacer nada.

Recibió los informes sobre el asesinato de mujeres y niños, pero no verificó el informe. No pasó el informe a sus superiores. El co-procurador sostiene que al ignorar todo esto a pesar de conocer las circunstancias, él mismo tenía la intención de causar la muerte de las personas en los dos campamentos.

10.3 Registro de criminales de guerra de la Comisión

Además, en virtud del artículo 35 del mismo Capítulo, este Tribunal recomienda a la Comisión de Crímenes de Guerra de Kuala Lumpur que los nombres de las dos partes condenadas en este documento se inscriban e incluyan en el Registro de Criminales de Guerra de la Comisión y se publiquen en consecuencia.

10.4 El Tribunal recomienda a la Comisión de Crímenes de Guerra que de la más amplia publicidad internacional a esta condena y otorgamiento de reparaciones, ya que se trata de crímenes universales por los cuales las naciones tienen la responsabilidad de iniciar procesos judiciales.

10.5 El Tribunal deplora que las instituciones internacionales no hayan castigado al Estado de Israel por sus crímenes y su total falta de respeto al Derecho Internacional y las instituciones de las Naciones Unidas. Insta a la Comisión a que utilice todos los medios para dar a conocer esta sentencia y en particular con respecto a los Parlamentos y Asambleas Legislativas de las principales potencias, como los miembros del G8, y a instar a estos países a intervenir y poner fin a las políticas colonialistas y racistas. del Estado de Israel y sus partidarios.




➤ Leer sentencia completa (PDF) 

(Texto en  inglés) 


Consulta:

El tribunal de Kuala Lumpur declaró culpables a Bush y Blair. Acotaciones sobre los tribunales de la sociedad civil.

Israel Charged with War Crimes and Genocide. Complete 2013 Judgment of the Kuala Lumpur Tribunal

La masacre de Sabra y Shatila.

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