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11 junio 2026

Los corredores energéticos y la guerra contra Irán en mapas (4)


            Crédito de la foto: The Cradle (se ha agregado un mapa de la región del Mar Caspio)


Viene de la Parte 3


Introducción por el editor del blog

El lector frecuente de este blog conoce ya nuestro estilo, cuando reproducimos un artículo, de un tercer investigador, empezamos con una introducción (a veces larga) sobre el tema principal a tratarse. Desde la parte tercera de esta serie dedicada a la guerra contra Irán en 2026 será la característica. Los temas por supuesto son de gran interés para la gente que entiende que la guerra no es un asunto de patriotismo, saludos a la bandera, defensa de la "democracia", acabar con los “regímenes” de terror, etc., en geopolítica nada es al azar, todos estos conflictos han sido preparados, y, en el caso iraní, la “siembra de democracia” viene siendo planificada desde 1980… algo demorado, ¿verdad? Los halcones estadounidenses y de Israel se lamentan, ¿por qué diablos no lo hicimos antes?

La guerra de Estados Unidos contra Irán forma parte de un proyecto de décadas para asumir el control total de Oriente Próximo con el petróleo y gas que se produce y exporta desde la región. Esto no es un medio para tomar la energía para uso propio de Estados Unidos, sirve para establecer y reforzar un monopolio estadounidense sobre la producción y exportación de energía desde el propio país y de las naciones y regiones en las que asumió el control.

El conflicto sigue en una fase de pausa desde abril, con algunas escaramuzas -a veces muy violentas-. Pero esa pausa no está motivada para gestionar “acuerdos de paz”, está motivado por los altos costos económicos, la impopularidad interna y la necesidad de Estados Unidos de priorizar otros compromisos internacionales. El “cese” de hostilidades actual es un estancamiento estratégico sin que se vislumbre un tratado de paz definitivo porque -entre otras cosas- Irán se niega a negociar en los términos impositivos de EE. UU. La experiencia de anteriores “negociaciones” le obliga asumir una posición que falsamente atribuimos a una posición intratable o innegociable. Además, es Irán quien se ha impuesto militarmente en la zona luego de haber sido atacado a traición. Queramos o no, Irán tiene razones lógicas para dudar de la sinceridad de EE. UU., peor aún, es irreconciliable con las pretensiones de Israel. Estamos en pausa bélica, pero, a pesar de los buenos oficios de terceros, no existe negociaciones directas entre los contendientes. La crisis puede empeorar o resolverse, aspirando a que termine con algún tipo de entendimiento.

Dejemos la belicosidad a un lado, y veamos el real motivo de la guerra estadounidense contra Irán: Se llama PETRÓLEO, y ahí tiene mucho que ver China, el gigante asiático absorbe el 90% del petróleo de Irán, el cual pasa obligatoriamente por el estrecho de Ormuz. Por esta razón, el bloqueo naval impuesto por Estados Unidos en 2026 utiliza a Irán como pretexto, pero tiene a China como su verdadero objetivo estratégico.


Este mapa ilustra la compleja situación geopolítica de Oriente Próximo, fue elaborado por Mohammad-Ali Amir-Moezzi, reconocido historiador e islamólogo franco-iraní, editorial Fayard (2004). La versión en castellano es del archivo de cartografía de la revista geopolítica Le Monde Diplomatique. El mapa destaca la extensa infraestructura energética con redes de oleoductos y gaseoductos y la presencia militar conectados a los puertos de exportación en el Golfo Pérsico y el Mar Rojo. Se aprecia las bases militares permanentes o temporales, las zonas de conflicto, tensiones políticas y áreas de influencia de potencias internacionales.


Este mapa específico fue diseñado por el geógrafo y analista francés Philippe Rekacewicz, publicado originalmente en la revista Le Monde Diplomatique en 2002 (esta versión es con su posterior traducción al castellano). El mapa fue concebido para ilustrar la situación geopolítica y el despliegue militar en la región poco después de los atentados del 11 de septiembre de 2001 y justo antes de la invasión de Irak en 2003. El mapa destaca puntos clave de conflictos (estrellas rojas), conflictos en tregua (estrellas blancas) y fuertes tensiones políticas (círculos rojos). Los recursos energéticos, se muestra las principales reservas y explotaciones de petróleo y gas, así como los proyectos de oleoductos y gasoductos. Y, la presencia militar con la ubicación de bases militares permanentes y temporales de EEUU y Gran Bretaña, además de la presencia de buques de asalto y portaaviones. (Recuerden que este mapa data de 2002 que muy poco varió hasta 2026)


Es conocido que el 84% del crudo que cruza el estrecho va hacia Asia, lo que convierte a esta región en la más afectada por el bloqueo; tras el inicio del conflicto, es notoria la caída del suministro, las importaciones chinas de petróleo desde el Oriente Próximo cayeron un 28%, eso evidentemente es la parte de vulnerabilidad china, como lo hemos expuesto sobre todo en la primera entrega de esta serie de artículos. Entonces, la crisis -dejando a un lado el aspecto militar- expone el "dilema de Malaca", es decir, la gran dependencia de China de las rutas marítimas controladas por el poder naval estadounidense. Y, en cuanto al conflicto bélico, se puede decir que esta guerra es una “guerra de circulación”, demostrando que el poder global actual ya no solo busca controlar territorios, sino pretende evitar los flujos mundiales de energía y mercancías, controlar esos flujos es vital para la supervivencia de las potencias occidentales si quieren mantener su hegemonía mundial.

Muy pocos han caído en cuenta de que estamos presenciando la “Tercera Guerra del Golfo”, pero, a diferencia de las anteriores, esta puede llevarnos hacia un nuevo orden en Oriente Próximo. Esa es la gran cuestión porque hemos observado sobre el terreno que se está vislumbrando el futuro no solo de la región sino del mundo, ¿podrá suceder, lo permitirá Estados Unidos?

Hemos expresado más arriba, por el momento estamos en un alto el fuego táctico, ni de lejos es el fin de la guerra, no representa una paz real porque difícilmente se llegará a un acuerdo, pero se podría sacrificando los egos. No podemos precisar si, en efecto, China y Pakistán son verdaderos mediadores, necesitan aliviar la crisis energética global y proteger rutas marítimas clave como el Estrecho de Ormuz. Por otro lado, esa pausa táctica es utilizada por Washington e Israel para reorganizar sus fuerzas. Una excelente nota de prensa que encontrará a pie de página señala la "externalización" del conflicto (Conflict Outsourcing), explicado: Debido al alto coste económico y político que supusieron para Estados Unidos las invasiones pasadas, han cambiado de estrategia. En lugar de intervenir militarmente en forma directa, emplea la externalización del conflicto, ejercer presión militar sobre Irán indirectamente a través de aliados regionales. Ejemplo: durante el tiempo que dure la tregua, los ataques contra el Líbano y las infraestructuras energéticas iraníes continúan con otros actores.

De lo anterior, el conflicto está dejando de ser un enfrentamiento directo entre dos grandes bloques, ha emergido una guerra en red o híbrida, caracterizada por una pluralidad de actores implicados (Emiratos Árabes Unidos, los kurdos y otros que están siendo tentados); también se observa el uso combinado de operaciones militares convencionales y ciberataques. A pesar de la tremenda presión contra Irán, los persas han conseguido cohesión interna y peso diplomático; al contrario, la coalición oponente muestra divisiones internas, especialmente entre las posturas de Estados Unidos e Israel, Bibi Netanyahu se opone a que EE. UU. llegue a un acuerdo con Irán.

Irán, por su peso demográfico y posición geográfica, necesariamente será un actor clave e indispensable para construir cualquier orden futuro de estabilidad en la región, no hay otra alternativa y eso es lo que no gusta en Tel Aviv y en los círculos del poder real en los Estados Unidos.

 

            Mapa del Oriente Próximo.


Irán, a pesar de haber sido golpeado, ha resistido. Un gran análisis lleva por título: “La guerra justa de Irán” (ver notas a pie de página). Las acciones militares de represalia de Irán contra Estados Unidos e Israel están justificadas bajo principios morales y del Derecho Internacional. La filosofía moral clásica -como las teorías de Agustín de Hipona, conocido como San Agustín y de Tomás de Aquino-, se justifica por las siguientes razones:

1. Irán a dado respuesta a agresiones continuas, los ataques de represalia y legítima defensa de Irán no tuvieron una provocación inicial, se trata de un acto legítimo tras años de asesinatos de sus científicos nucleares, comandantes militares, negociadores diplomáticos, jefes de estado y una repetida violación a su soberanía nacional.

2. Irán busca restaurar un equilibrio de fuerza a través de la disuasión, defiende que sus ataques quieren restablecer un estado de restricción mutua frente a potencias mundiales y regionales (EE. UU. e Israel) que actúan con total impunidad en la región.

3. Irán cumple -conforme el Derecho Internacional- con los criterios de la denominada "Guerra Justa", principio que Irán ha respetado en sus requisitos teóricos: declarada por una autoridad estatal legítima, poseer una causa justa (castigar un daño sostenido) y buscar recuperar la paz en lugar de la sumisión a la que se le pretende obligar. El derecho a la resistencia se etiqueta dentro del orden internacional como factible. Además, Irán crítica la doble moral occidental que ha calificado deshonestamente la reacción iraní como "escalada"; es decir, Irán -el agredido-, supuestamente, no tiene derecho a la legítima defensa cuando es atacado por EE. UU. e Israel.

Irán, puede y tiene como acusar a los líderes de EE. UU. e Israel (Donald Trump y Benjamin Netanyahu) de utilizar la agresión militar constante para su propio beneficio político interno e incluso personal, puede demostrar que éstos políticos han desviado la atención a sus continuas acusaciones en sus países (corrupción, caso Epstein, financiamiento, etc).

En lo económico, parece que Mr. Trump sigue ofreciendo acuerdos de paz, "esta vez de verdad", que afectan y/o desestabilizan los mercados mientras algunos petroleros navegan por el estrecho de Ormuz, bajo las condiciones de Irán. ¿Qué hay de cierto de que la guerra es un negocio cínico?, el general estadounidense Smedley Butler lo aseguró hace un siglo: “la guerra es una estafa”, y desde entonces nos hemos cuestionado el origen de los conflictos. Cuando Estados Unidos se inclina por la guerra lo hace porque sabe que es rentable (no porque pueda que sea rentable) y suele terminarla cuando hay una promesa de mayores ganancias. ¿Será esa una "victoria" para EE. UU.? Trump está feliz cuando se gana más dinero vendiendo más petróleo o especulando en los mercados financieros; pero las élites del poder temen que negociar con Irán les lleve a una rendición, sin que se utilice ese término.

Continuemos con el tema principal. Aquí una nueva perspectiva de Los corredores energéticos y la guerra contra Irán en mapas.

T. Andino


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Este mapa ilustra el oleoducto Bakú-Tiflis-Ceyhan (BTC), una infraestructura energética estratégica que transporta petróleo crudo desde el Mar Caspio, comenzando en la terminal de Sangachal cerca de Bakú, Azerbaiyán, atravesando Georgia y Turquía hasta el puerto mediterráneo de Ceyhan. El proyecto fue impulsado por Estados Unidos y sus aliados regionales para evitar a Irán y Rusia creando otra ruta de exportación de energía que “fortalezca la seguridad energética al diversificar las fuentes de suministro para Europa”. El oleoducto fue construido y operado por un consorcio liderado por la compañía petrolera BP.


"La ruta vital del Caspio redibuja el mapa de la guerra para Irán y Rusia".

Aidan J. Simardone
The Cradle
mayo 2026


Mientras Washington y Tel Aviv aprietan a Irán desde el sur, el Caspio se está convirtiendo en la arteria norte de una red de suministro euroasiática construida más allá del alcance occidental.

La presión bélica sobre Irán siempre se ha cartografiado desde el sur. Las bases estadounidenses rodean el Golfo Pérsico, la inteligencia israelí investiga la región desde Azerbaiyán y más allá, y el poder naval de Washington ha tratado durante mucho tiempo las estrechas vías fluviales alrededor de Irán como un punto de presión.

Pero cuanto más se inclina el eje EE.UU - Israel hacia el Golfo, más se desplaza la profundidad estratégica de Teherán hacia el norte, a través de un cuerpo de agua cerrado que los planificadores occidentales no pueden dominar fácilmente.


           Mapa del Mar Caspio


El mar Caspio ahora importa porque da a Irán y Rusia algo que ambos estados necesitan con urgencia: una ruta directa y políticamente controlada, fuera del alcance de corredores terrestres hostiles.

El comercio terrestre debe pasar por estados que estén alineados con Washington o que no estén dispuestos a arriesgarse a una presión secundaria estadounidense. El Caspio, en cambio, une a ambos países sin un guardián externo.

Los barcos aún pueden ser alcanzados por drones y misiles, pero alcanzarlos requiere una penetración mucho más profunda en el espacio iraní y conlleva el peligro de un enfrentamiento con Rusia. A corto plazo, el Caspio ofrece a Teherán una línea de suministro fiable. A largo plazo, podría profundizar la integración Irán-Rusia y convertirse en una ruta central que conecte Rusia con Asia Occidental, India y el mundo en general.


La batalla legal por un mar cerrado.

¿Es el Caspio realmente un mar? No es una pregunta trivial. Si es un mar, está sujeto a la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS), según la cual el territorio se extiende 12 millas desde la costa, tras lo cual se aplica la navegación libre. Si se trata como un lago, el territorio se extiende hasta fronteras acordadas mutuamente por los estados vecinos.

Hasta 1991, solo dos estados ocupaban el Caspio: Irán y la URSS. En 1921, el Tratado de Amistad Ruso-Persa prohibió a otros países navegarla. Pero cuando cayó la Unión Soviética, tres nuevos estados se unieron al Caspio: Azerbaiyán, Kazajistán y Turkmenistán. Estas antiguas repúblicas soviéticas disputaron el tratado de 1921, insistiendo en negociaciones que tuvieran en cuenta la UNCLOS.

Todas las antiguas repúblicas soviéticas, incluida Rusia, querían que el Caspio fuera tratado como un mar, pero como la costa corta de Irán le daría menos territorio, insistían en que el Caspio era un lago. La posibilidad de que la UNCLOS se aplicara también habría permitido la entrada de buques militares extranjeros a 12 millas de Irán. No era un temor hipotético, dada la estrecha alianza de Azerbaiyán con Israel. Si acogiera a la marina israelí, Tel Aviv podría abrir un frente en el norte de Irán.

El fracaso en llegar a un consenso hizo que el estatus legal del Caspio fuera ambiguo, privando a la región de una mayor integración. Por ejemplo, el propuesto oleoducto Transcaspio conectaría Turkmenistán con Azerbaiyán, trayendo petróleo y gas desde Asia Central a Europa. Pero sin claridad sobre quién era el dueño del seabed (lecho marino), el proyecto se estancó.


Mapa del proyecto del oleoducto Transcaspio que conectaría Turkmenistán con Azerbaiyán a través del lecho marino del mar Caspio.


En 2018, los cinco estados llegaron a una decisión. El Caspio no era un lago ni un mar, sino un cuerpo de agua único que estaría sujeto a la Convención sobre el Estatus Legal del Mar Caspio, también conocida como el Tratado del Mar Caspio. (Nota del editor del blog: El 12 de agosto de 2018, los líderes de Azerbaiyán, Irán, Kazajistán, Rusia y Turkmenistán firmaron, en la ciudad kazaja de Aqtau, la Convención sobre el Estatus Legal del Mar Caspio, que había sido desarrollada por los estados litorales del Caspio durante más de veinte años).

Al igual que en la UNCLOS, los estados tendrían 15 millas de territorio desde la costa y otras 10 millas para la pesca. El área restante se compartiría, y cualquier estado parte del tratado podría instalar cables y oleoductos submarinos.

Pero, a diferencia de la UNCLOS, a los Estados no partes del tratado se les prohibió estacionar sus buques armados. Irán no aseguró su demanda maximalista de que el Caspio fuera clasificado como lago, pero la exclusión de ejércitos externos le dio la protección que más importaba.


Cooperación Caspiana

El tratado proporcionó a los estados litorales un marco para la cooperación, pero para las relaciones Irán-Rusia, el Caspio permaneció infrautilizado mientras hubieran rutas terrestres disponibles. A medida que se profundizaba la cooperación sobre Siria, Moscú propuso en 2013 el Corredor Internacional de Transporte Norte-Sur (INSTC), una red de oleoductos, ferrocarriles y autopistas que conecta Rusia a través de Azerbaiyán con Irán y luego con India y el resto del mundo.

Todo cambió cuando Rusia invadió Ucrania en 2022. Aunque Azerbaiyán no impuso sanciones propias contra Rusia, sí proporcionó ayuda humanitaria a Ucrania y expresó su apoyo a su integridad territorial, afirmando que cumplía con las normas de sanciones secundarias.

Mientras tanto, la cooperación entre Irán y Rusia se aceleró. Con Rusia uniéndose a Irán en la sanción, Moscú ya no tenía incentivo para restringir el comercio con Teherán. Moscú también tuvo que buscar otros proveedores para su ejército. Irán proporcionó drones decisivos en el campo de batalla.

¿Por qué confiar en Azerbaiyán cuando el Caspio estaba justo ahí? A casi 1.000 kilómetros de la línea del frente entre Rusia y Ucrania, proporcionaba una ruta directa y encubierta para las armas que iban de Irán a Rusia. A cambio, Rusia suministraba más bienes a Irán.

En 2022, el puerto iraní de Noshashr acogió su primer carguero ruso en 21 años. Ese mismo año, las navieras iraníes y rusas se unieron para formar una nueva corporación que desarrollaría el INSTC. En 2025, el tráfico marítimo en el puerto iraní de Anzali aumentó un 56%.


               Mapa del Corredor Internacional de Transporte Norte-Sur (INSTC)


La ruta norte bajo fuego

Tras la guerra de agresión entre Estados Unidos e Israel contra Irán, Washington bloqueó el Golfo Pérsico. El transporte terrestre también se volvió más arriesgado, con estados vecinos como Azerbaiyán, Pakistán y Turquía manteniendo estrechos lazos con Estados Unidos.

El Caspio volvió a ser crucial, esta vez con el flujo invertido mientras Rusia enviaba armas y bienes críticos a Irán. Un artículo reciente del New York Times (NYT) alega que Rusia ha estado enviando piezas de drones a Irán a través del Caspio.

Los drones resultaron vitales para Rusia en Ucrania, y también han ayudado a Irán a atacar instalaciones militares estadounidenses en Asia Occidental. Se informa que barcos rusos han transportado bienes básicos, incluidos alimentos, para ayudar a los iraníes a resistir el bloqueo.

Estados Unidos e Israel pueden atacar barcos o puertos en el mar Caspio, pero los riesgos son significativos. El Caspio se encuentra lejos de Israel y de las bases militares estadounidenses cerca del Golfo Pérsico. Cualquier ataque a activos iraníes allí también corre el riesgo de arrastrar directamente a Rusia al conflicto, especialmente cuando esos puertos sirven como puntos de atraque y nodos logísticos para buques rusos.

Por eso la oleada de ataques israelí, confirmada públicamente, contra Bandar Anzali en marzo de 2026 provocó una respuesta rusa más contundente que una condena rutinaria. El ataque impactó el mayor puerto iraní en el Caspio, un centro comercial y militar conectado a la misma ruta marítima que Rusia utiliza para mover carga hacia y desde Irán.

La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, Maria Zakharova, advirtió que el ataque afectó "los intereses económicos de Rusia y otros países de la región" con los enlaces de transporte con Irán, y afirmó que tales "acciones temerarias e irresponsables" corrían el riesgo de "arrastrar a los estados caspios al conflicto militar".

La advertencia se repitió a un nivel político superior. Tras la conversación del ministro ruso de Asuntos Exteriores Sergei Lavrov con su homólogo iraní, Abbas Araghchi, Moscú dijo que ambas partes expresaron su preocupación por la "peligrosa propagación del conflicto provocada por Washington y Tel Aviv hacia la zona del mar Caspio".

El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, dijo entonces que Rusia vería cualquier desbordamiento de la guerra de Irán hacia el Caspio de forma "extremadamente negativa", aunque declinó comentar directamente los informes de que los ataques israelíes habían dirigido a buques que supuestamente transportaban armas rusas a Irán.

Teherán también intentó convertir el ataque en un asunto de seguridad a nivel Caspio en lugar de un asunto bilateral limitado. Araghchi advirtió que los ataques a Bandar Anzali habían "puesto en grave peligro la seguridad y estabilidad en el mar Caspio", instando a los estados costeros a adoptar una "postura firme y unificada" frente a la ley desestabilizadora.

El mensaje era lo suficientemente claro. Una vez que la guerra llegó a la costa norte de Irán, afectó a los intereses de todos los estados litorales que dependen de que el Caspio permanezca fuera del campo de batalla entre Estados Unidos e Israel.

Ucrania ha golpeado el Caspio tres veces en los últimos meses. El momento, en el contexto de la guerra con Irán, es sospechoso, aunque hasta ahora los objetivos han sido activos militares rusos. Para Teherán, eso significa que la ruta del Caspio sigue siendo en gran medida segura, especialmente si se compara con los accesos expuestos al sur alrededor del Golfo Pérsico.


El proyecto del gasoducto Irán-Irak-Siria -conocido formalmente como el Gasoducto de la Amistad o Gasoducto Islámico- no fue posible debido a una destructiva combinación de guerra civil, inestabilidad interna, sanciones internacionales occidentales y un profundo conflicto de intereses geopolíticos entre las potencias globales. El memorando de entendimiento se firmó en julio de 2011, justo cuando comenzaba el conflicto armado en Siria, el gobierno fue perdiendo control territorial en las zonas del este y centro del país, imposibilitando físicamente la construcción o el mantenimiento seguro de la infraestructura energética. Otro factor que lo imposibilitó fueron las sanciones económicas y aislamiento internacional a Siria e Irán, tanto por los Estados Unidos como la Unión Europea; luego, vendría otra guerra en Irak cuando se intentó dividir el país con la "mágica" aparición del Estado Islámico (ISIS); por último la falta de financiación, ningún banco ni inversor internacional aceptó financiar un proyecto de miles de millones de dólares sin enfrentarse a graves represalias económicas por parte de Occidente. El objetivo de la ruta era llevar gas hacia el mar Mediterráneo y abastecer a Europa; sin embargo, los países europeos tenían prohibido comprar hidrocarburos iraníes; y, también existía el proyecto rival de Catar con una propuesta alternativa: el gasoducto Catar-Turquía, que pretendía cruzar Siria para vender gas a Europa. El rechazo de Damasco a este plan en 2009 en favor de Irán alimentó el apoyo de estas potencias regionales a los grupos rebeldes sirios para derrocar al gobierno sirio.


En este mapa de abajo observamos el mapa del gaseoducto Irán-Irak-Siria (verde) y su rival, el proyecto Qatar-EE.UU (rojo).  



Profundidad euroasiática más allá del bloqueo

Cuando termine la guerra, el Caspio seguirá siendo fundamental tanto para Rusia como para Irán. Hace más de una década, Moscú veía el INSTC como una forma de llegar a India mientras evitaba Europa. Bajo las condiciones de sanciones occidentales, presión bélica y la expansión de la contención atlantista, ese antiguo plan ha cobrado nuevo peso.

Si finalmente se levantan las sanciones y la India se aleja aún más de la dependencia occidental, el corredor podría convertirse en una de las arterias clave de un orden multipolar. Le daría a Rusia una ruta hacia el Océano Índico, daría a Irán un papel central en el comercio euroasiático y debilitaría la capacidad de Estados Unidos para aislar a cualquiera de los estados mediante presión marítima o coacción financiera.

Dadas sus ventajas, el Caspio tardó sorprendentemente mucho en alcanzar su importancia actual. Su estatus legal solo se aclaró en 2018, y antes de la guerra de Ucrania, las rutas terrestres aún parecían viables. Pero a medida que Moscú y Teherán estrechan la cooperación en un entorno internacional hostil, el Caspio ya no es una vía secundaria. Se está convirtiendo en uno de los pilares silenciosos de la respuesta euroasiática a la hegemonía estadounidense.

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23 mayo 2026

¿Qué mismo es el concepto de multipolaridad planteado por Rusia?





Parte I

por Tito Andino


Introducción y puntos básicos


Todo el mundo habla del "orden mundial multipolar" que podemos intuir viene para quedarse. Un proceso que viene de la "Pax American" a la  "Pax Multipolaris".

Pero ha sido el presidente ruso Vladimir Putin quien lo ha mantenido a rajatabla desde hace muchos años; el jefe de estado chino, Xi Jinping, también es partidario de este proceso y lo reitera en cada oportunidad. En la reciente cumbre ruso-china, Xi y Putin firmaron una declaración conjunta sobre "construir un mundo multipolar".

Importantes personalidades de Europa abogan por ese mundo postimperial que, por supuesto, deberá basarse en reglas, no tienen otra alternativa que aceptar una nueva era de multipolaridad. Las organizaciones privadas conocidas como think-tanks lo trataron en el Informe de la Conferencia de Seguridad de Múnich (febrero 2025),"Multipolarización" fue el tema principal. JPMorgan Chase International Council y el Instituto Tony Blair se asociaron a fines de 2025 y publicaron un informe: "World Rewired: Navigating a Multi-Speed and Multipolar Order". El Foro Económico Mundial (marzo 2026) expresó su punto de vista en el informe: “El futuro de los sistemas de materiales: oportunidades de cooperación en un mundo multipolar". Los medios no se quedan atrás, el Foreign Affairs del Council on Foreign Relations, dijo en diciembre 2025: “América no puede escapar del orden multipolar”; European Times titula "De la unipolaridad a la realidad multipolar - Un nuevo orden mundial está emergiendo rápidamente".

Hoy, es más frecuente leer publicaciones de este calado en cualquier medio del orbe terrestre, tuvo un detonante, el conflicto de EE. UU. e Israel contra Irán está catalizando el orden mundial multipolar. Las acciones de los "semilleros de democracia" en el mundo son los mayores responsables de acelerar el tan deseado nuevo orden multipolar, anhelando el rápido declive imperial. Muchos ven a la guerra contra Irán como un desesperado intento de Estados Unidos de impedir el surgimiento del mundo multipolar. “Lo que está ocurriendo en Irán no es simplemente una guerra por el equilibrio regional de poder o la contención nuclear. Es un intento de romper el núcleo geográfico de un orden multipolar emergente diseñado para eludir la dominación occidental” (informe del Consejo de Asuntos Globales de Oriente Medio). En fin, muchos concuerdan en que la guerra contra Irán ha destapado los límites del poder estadounidense. La cuestión es que, “si Washington no puede adaptarse a las transformaciones en curso de un mundo multipolar, su superioridad se convertirá en una carga”. (Fundación Carnegie para la Paz Internacional). 

Todo parece indicar que el Imperio de América va a sucumbir, y en su lugar surgirá un nuevo orden mundial multipolar, ¿será algo bueno, será mejor? ¿Algo que adopta un nombre que suene bien significa que sea bueno? Esa es la cuestión y sigue siendo una historia que está escribiéndose su prólogo. 

¿Qué es realmente el "orden mundial multipolar"? 

Concepción de China


Vladimir Putin y Xi Jinping durante su última reunión en Pekín. (Atlántico)


Lo que realmente significa la multipolaridad según la concepción de China es la siguiente: 

Un mundo multipolar -sin las comillas- es la de la cooperación global entre naciones soberanas libres e iguales, cada una persiguiendo los intereses de su pueblo sin vivir bajo la sombra de la hegemonía imperial. "Iguales y ordenados, globalización económica inclusiva y universalmente beneficiosa", señaló Xi Jinping en febrero. 

El profesor Wang Yiwei, en su informe: "La filosofía china de un orden mundial multipolar igualitario y ordenado", describe lo diferente que puede ser el mundo bajo el liderazgo chino -o más bien, bajo el no-liderazgo-: “China aboga por un mundo multipolar igualitario y ordenado y una globalización económica inclusiva. Entre ellas, el núcleo de un mundo multipolar igualitario y ordenado es adherirse a la igualdad de todos los países, grandes y pequeños, oponerse al hegemonismo y a la política de poder, y promover eficazmente la democratización de las relaciones internacionales”.

Una visión menos utópica predice un mundo multipolar dividido en bloques o esferas de influencia, pero aún más dinámico y potencialmente justo por estar fuera de la sombra del Imperio. Ese era el significado original de la frase cuando se lanzó por primera vez a finales de los 90, señala Knightly. La verdad detrás de la palabra “multipolaridad” es sencilla: una franquicia global para un antiguo sistema de control. En este sentido Knightly es algo escéptico. "Los defensores de la narrativa del ‘orden mundial multipolar’ suelen argumentar algo así como ¿seguro que un mundo multipolar es mejor que el imperialismo estadounidense? ¿No deberíamos dar la bienvenida a la resistencia a la hegemonía?… Ese mismo argumento ha sido utilizado por partidarios del cambio climático, que afirman que ‘aunque el clima no cambie, proteger el medio ambiente sigue siendo algo bueno, ¿no es así?’ ". 

"Nosotros, en el Occidente colectivo, estamos más que familiarizados con este modelo: es la forma en que funcionan nuestras ‘democracias’ ". Es decir, para Knightly: "La realidad de un "mundo multipolar" será un sistema de instituciones corporativas y estatales entrelazadas que implementan políticas autoritarias y antihumanas y disfrazan una estructura de poder ideológicamente monolítica tras una ilusoria apariencia de ‘elección’ ". 

¿Más de lo mismo bajo otro timón?... quién sabe. (Hasta aquí Knightly, su artículo completo puede ser revisado en las notas a pie de página)

No quiero ser más descriptivo al respecto, ni tampoco sembrar pesimismo en algo que “técnicamente” aún no ha llegado, nos enrumbamos en ese proceso, es evidente, conforme el devenir de los acontecimientos presentes en la política internacional. Nadie es dueño de la verdad; y, en este caso la historia aún no puede ser contada porque está en preparación. Al igual que muchos somos optimistas, anhelamos una nueva transformación en el mundo, deseamos que sea más condescendiente con el menos fuerte -nos referimos a las diferentes aristas en las relaciones internacionales-. Tampoco hay que ser mago para advertir de que siempre habrá alguien que esté por encima de otro.

La cuestión es ver como se transforma el mundo, y me inclino a creer en la hipótesis -muy fundamentada- de que China, Rusia y Estados Unidos están dispuestos a transformar el mundo pese a todo lo que escuchemos en los medios. La reorganización del mundo es un hecho, está sucediendo más rápido de lo que se cree. 2026 vislumbra el retorno de las esferas de influencia y el fin de los imperios coloniales y probablemente el afianzamiento del Derecho Internacional en oposición a las normas del famoso “Mundo basado en Reglas” dictado por Estados Unidos y sus aliados. (A propósito aquí tenemos preparado la versión satírica de Un mundo basado en Reglas)

Para quienes no se percataron, ya presenciamos la primera fase de la reorganización del orden mundial tras la Cumbre de Anchorage (15 de agosto de 2025) junto a otros hechos. Para analistas de talla mundial, como el politólogo francés Thierry Meyssan, es evidente que los presidentes Donald Trump y Vladimir Putin se repartieron el mundo en Alaska. Una ratificación final de este acuerdo habrá tenido lugar en la cumbre Trump-Xi de días pasados (dedicaremos un artículo a ello en el aspecto de la economía).

Meyssan sostiene -con criterio razonado- que el mundo quedará dividido en tres zonas de influencia, y eso no contradice en nada el principio de un mundo multipolar. Como sabemos hasta el presente, el mundo está gobernado por el G5, que a veces se convirtió en G6 o G7 y hasta hubo un G8.

Meyssan señala la desaparición de los imperios inglés y francés. Francia tendrá que descolonizar aún más territorios de ultramar; igual Estados Unidos y, por supuesto, el Reino Unido, lo que no implicará necesariamente que dejarán de mantener su presencia en sus antiguas colonias (es probable que la Commonwealth se desintegre y sus estados miembros, como mínimo, abandonen su ciudadanía compartida).

El G7 quedaría reducido a un grupo G4/5 integrado por China, Estados Unidos, Rusia e India, se ha dicho que Trump intentará sumar a Japón a pesar de la oposición china. Estas cuatro principales potencias podrán decidir hacer lo que quieran en todos los casos no regidos por el derecho internacional. Las alianzas regionales permitirán que las potencias secundarias desempeñen un papel importante. La OTAN se disolverá en los próximos años; alianzas como AUKUS (Australia, Estados Unidos y el Reino Unido) no tiene perspectiva de sobrevivir a la división del mundo. En consecuencia, la UE debería desaparecer. Los ciudadanos europeos son conscientes, se han percatado de que esa burocracia no defiende sus intereses.

China, India y Rusia quieren preservar las Naciones Unidas, pero hay que entender que gran parte de esa estructura será desmantelada y adaptada al verdadero derecho internacional. Las Naciones Unidas no son derecho internacional.

¿ Será posible que esta hipótesis se convierta en una realidad?


El presidente ruso Vladimir Putin y su homólogo chino Xi Jinping se reunieron en el Gran Salón del Pueblo con sus respectivas delegaciones para firmar acuerdos. Foto: Ministerio de Asuntos Exteriores de China.


Concepción de la Federación de Rusia

Tras explicar los anteriores puntos básicos.

Es fundamental entender que, para Rusia, la multipolaridad no es solo un concepto académico, sino la base de su política exterior y una necesidad existencial para mantener su estatus de gran potencia.

La multipolaridad rusa podríamos definirla -de manera sencilla- como la estrategia geopolítica que busca acabar con el dominio de una sola superpotencia (el mundo "unipolar" liderado por EE. UU.) para repartir el poder entre varios centros o "polos" independientes. Para el Kremlin, la multipolaridad es la herramienta para que Rusia recupere su estatus de gran potencia en un mundo donde nadie dicte las reglas a los demás.

Esta estrategia rusa del mundo multipolar tiene algunos puntos clave, a saber (las aquí constantes son definiciones de corte explicativo y no necesariamente corresponden a un estricto concepto doctrinal ruso, pero guardan total coherencia).

1. Soberanía civilizacional. Rusia se define como un "país-civilización", con valores propios, con una perspectiva histórica única. Por lo mismo, rechaza que las normas occidentales del llamado “Mundo basado en Reglas” sean universales y obligatorias. En la concepción rusa contemporánea de "Civilizaciones-Estado" la idea central es que el mundo no se divida solo en países, sino en plataformas civilizatorias o centros de poder. La multipolaridad busca un equilibrio entre estas grandes civilizaciones que actúan como polos independientes, como Occidente, China, India, Rusia.
 
2. Equilibrio de poder. Propone un orden mundial donde grandes potencias como Rusia, China e India gestionen la seguridad global sin injerencias externas. Evidentemente que esto necesita un sistema de Alianzas alternativas, de allí que Rusia se apoya en bloques como los BRICS y la Organización de Cooperación de Shanghai para crear sistemas económicos y políticos fuera del control de Occidente. La estabilidad global solo puede lograrse mediante un equilibrio entre las grandes potencias, similar al concierto europeo del siglo XIX, pero a escala global.

3. Soberanía y Libertad de los Pueblos. El presidente Putin ha argumentado en diferentes foros que la multipolaridad es, ante todo, libertad y derecho al desarrollo; es decir, cada nación tiene el derecho natural a elegir su propio camino de progreso sin interferencias externas, lo que garantiza la preservación de la Identidad nacional. Rusia rechaza la "imposición del modelo occidental" según los dictados de su “Mundo basado en Reglas” y defiende que la verdadera integración mundial ocurre cuando se descubren las capacidades únicas de cada civilización.

De allí obtenemos un concepto fundamental para la humanidad: La Paz mundial solo se conseguirá cuando Occidente permita el libre desarrollo de Rusia y China.

4. Pragmatismo. En sus intervenciones más recientes, como en el Club de Debate Valdái (29 septiembre al 2 de octubre de 2025), Putin sostuvo que la multipolaridad es ya una realidad irreversible, algo que en Occidente solían calificar como "hechos consumados" para evadir las consecuencias políticas de sus actos. Como ejemplo de este nuevo pragmatismo tenemos la crisis que sufre Occidente, según Rusia, el declive del G7 y el ascenso de los BRICS (cuya participación en el PIB mundial ya rivaliza con Occidente). Esa es una prueba empírica del cambio.

Entonces, bajo la visión del presidente de Rusia, Vladimir Putin, la multipolaridad se define a través del fin del "Dictado" Unipolar. Para Moscú, el orden mundial posterior a la Guerra Fría, liderado por Estados Unidos, es un modelo de "dominio de una sola civilización" que impone sus propios valores (globalización, liberalización de los mercados) bajo el pretexto de universalidad. El “orden unipolar” es una forma de neocolonialismo que "despersonaliza" a las naciones; en contrapartida propone un sistema donde no existan hegemonías y el poder sea compartido entre múltiples centros autónomos de decisión.

Desde el punto de vista ruso la realidad del modelo imperante no guarda una igualdad jurídica a pesar de que los estados tienen diferentes capacidades, Rusia exige igualdad de derechos básicos y el fin de los "dobles estándares" de Occidente. Que el sistema de seguridad debe ser indivisible; por lo mismo, ningún estado debe fortalecer su seguridad a expensas de otros. Otro argumento clave usado por Putin para justificar sus acciones frente a la expansión de la OTAN, que se vale de supuestos valores liberal-democráticos para ser sus únicos y legítimos portadores, es la defensa de los valores tradicionales y soberanos.

Si usted está interesado en profundizar la doctrina rusa respecto al tema, puede acceder a la consulta de documentos oficiales como el “Concepto de Política Exterior” de la Federación de Rusia o el sitio oficial del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia.

Bien, dada la explicación general, quiero ofrecerles una corta lectura basada en las palabras del filósofo ruso Alexander Dugin.


Parte II


         El presidente de la Federación de Rusia, Vladimir Putin (foto de archivo)


El analista internacional Alfredo Jalife-Rahme escribía en octubre de 2025 para “La Jornada” de México: "Dugin analiza la hermenéutica de la 'filosofía de la complejidad' de Putin para el nuevo 'orden multipolar' ". He aquí parte de sus comentarios (textual):

Alexander Dugin, filósofo característico del pensamiento ruso tradicional, describió la definición de multipolaridad de Vladimir Putin. Lejos de la visión simplista occidental de que varias potencias reemplazarían a la hiperpotencia estadounidense, enfatiza que el presidente ruso rompe con el pensamiento lineal y evoca el de la física cuántica.

El filósofo ruso Alexander Dugin diseccionó el discurso de Putin ante el Club Valdái que él define como "un cianotipo filosófico para el mundo multipolar" y que "muestra cómo la complejidad cuántica, la soberanía civilizacional y el realismo estratégico forman un nuevo orden mundial que desafía las simplificaciones occidentales" (Putin propuso una "coexistencia pacífica" a Trump en la cumbre del Club Valdái en Sochi, los primeros días de octubre de 2025).

Alexander Dugin comenta: La "filosofía de la complejidad" de Putin constituye "una alternativa al modelo globalista occidental". Contrasta el estilo ciclotímico y caleidoscópico de Trump con la definición de "multipolaridad" de Putin, que se basa en la biodiversidad biosférica:

"Representa algo nuevo. No es ni un mundo bipolar, ni unipolar, ni el sistema westfaliano de estados-nación, donde todos deberían ser soberanos, pero en realidad no lo son. Solo los grandes estados civilizatorios pueden ser verdaderamente soberanos en nuestro mundo", lo que requiere "conciencia geopolítica".

Él considera que "el modelo del mundo multipolar, donde los polos son los países civilizadores, no tiene equivalente", con la excepción de "la estructura de la humanidad antes de la Edad de los Descubrimientos" con todo su conjunto civilizador: "el califato islámico, la civilización india, el imperio chino, los reinos africanos, los imperios ruso/bizantino y de Europa Occidental". ¡Putin es el anti-Huntington del choque de civilizaciones!

Alexander Dugin afirma: "Antes del colonialismo, existía una verdadera multipolaridad consagrada por imperios, países civilizadores y macropaíses", cuya "transición está hoy delineada por Putin".

Alexander Dugin cree que "el cambio significativo ocurrió con Trump" cuando "el concepto MAGA (Make America Great Again) incluyó el reconocimiento, desde el principio, de la multipolaridad", que los seguidores de la unipolaridad rechazan: "Putin habló de la defensa de los intereses nacionales con calma y delicadeza, enfatizando que tenemos más en común con Trump que con los globalistas europeos. No se menciona nuestra convergencia con Estados Unidos”. (Nota del editor el blog: Debemos tener en cuenta que el artículo es de 2025 y Trump no había desatado la guerra contra Irán en 2026, lo que irreversiblemente consiguió un cambio en la postura rusa respecto a Trump).

"Hoy, el gran proceso de transición hacia la multipolaridad afecta a todas las regiones" mientras "en Estados Unidos y Europa, existe una verdadera guerra civil entre conservadores y liberales globalistas que permanecen fieles a la unipolaridad: políticos sin sustancia, impulsados solo por la frenética y agonizante voluntad de preservar el régimen unipolar y su ideología".

Dugin sostiene que la epistemología de la multipolaridad de Putin "debe guiar la educación, la cultura, la política y la economía", lo cual "no es nuevo", sino que solo "profundiza" la teoría de la filosofía de la complejidad desarrollada por el pensador francés Edgar Morin, que nos obliga a analizar la obra del prodigioso Edgar Morin, ya de 104 años, quien acuñó el término "policrisis" (El método, Edgar Morin, Seuil, 1977)

Dugin continúa su interpretación: "Putin ha mencionado repetidamente los procesos no lineales del nuevo mundo, comparándolos con la mecánica cuántica. Los procesos no lineales y la mecánica cuántica implican interconexión, donde incluso el cambio más pequeño a nivel micro - de un bloguero con un iPhone a una sola persona - afecta a los procesos macro globales. Esto ya no es un mundo de mecánica lineal”. De hecho, el mundo hoy sufre por la nueva "Torre de Babel de las superespecialidades", que son cada vez más ultra-reduccionistas.

Concluye: "El mundo moderno, con su multipolaridad, es un sistema complejo" que requiere "un giro hacia la mecánica cuántica y el estudio de civilizaciones, religiones y teologías que una vez más determinan el curso de los acontecimientos", lo que es "una invitación a la transformación de la conciencia de todo el país y, en particular, de su clase pensante", para "abandonar las visiones simplistas de la realidad".

Conclusión de Dugin: "El gran poder requiere gran filosofía", sin lo cual "se convierte en un golem: una construcción mecánica operada por manos extranjeras", mientras que "el mundo está gobernado por quienes piensan".

Nota del Editor del blog: Se ha ofrecido las líneas anteriores porque resumen y explican tanto los puntos de vista del presidente Putin como la interpretación filosófica de Dugin sobre la política exterior rusa y la multipolaridad. El pensamiento de éstas dos mentes rusas no siempre guardan armonía, recordemos que Dugin ha cuestionado duramente la política de Putin respecto a Ucrania, lo califica de blando y nada decisivo cuando debería actuar con audaz determinación, rapidez y fuerza. Volviendo al tema, los anteriores segmentos sirven de introducción para que el lector se haya familiarizado con el pensamiento filosófico de Alexander Dugin, que no siempre es de fácil comprensión. Las siguientes líneas son un diálogo entre Alexander Dugin y Constantin von Hoffmeister.

Parte III




Putin y la filosofía de la complejidad

Sobre el auge del mundo cuántico y la multipolaridad

por Alexander Dugin
11 de octubre de 2025

Referencias:
- Alexander Dugin: Filósofo, Doctor en Sociología y en Ciencias Políticas, Doctor en Filosofía. Fundador de la escuela geopolítica rusa y del Movimiento Euroasiático.
- Constantin von Hoffmeister, propietario y editor principal de Multipolar Press, autor, periodista y traductor alemán, reside en Moscú. Dirigió anteriormente Arktos Media.

 

Alexander Dugin desentraña el discurso de Valdái de Vladimir Putin como un plan filosófico para un mundo multipolar, mostrando cómo la complejidad cuántica, la soberanía civilizacional y el realismo estratégico forman un nuevo orden global que desafía las simplificaciones occidentales.


Presentador: Hay líderes mundiales a quienes todos observan y escuchan. Y luego están aquellos cuyas palabras la gente no solo observa y escucha, sino que también vuelve a ver y volver a escuchar. Vladimir Putin es uno de los pocos en esta última categoría. La semana pasada, pronunció uno de sus discursos programáticos, que fue activamente visto, escuchado, comentado y, francamente, temido en Occidente. Sin embargo, ¿cuál considera que es la principal conclusión del discurso del presidente ruso en Valdái?

Alexander Dugin: Sabes, por un lado, lo que dijo no difería fundamentalmente de sus discursos anteriores en Valdái u otros lugares. Sin embargo, si uno sigue la secuencia de sus discursos programáticos, se puede ver cómo, paso a paso, nuestro presidente despliega una filosofía completa - una alternativa al modelo globalista occidental. Ya no son meros comentarios o declaraciones tácticas. Por eso no es necesario revisitar los discursos de Trump, pero sí los de Putin - porque cada uno es un episodio nuevo en una serie en curso, especialmente significativo si recuerdas los anteriores.

Los discursos de Trump son fragmentos, memes: puedes verlos desvinculados de la historia estadounidense, incluso desconectados del propio Trump. Dice algo divertido, baila, salta, guiña un ojo, amenaza, asusta y luego se retira. Es un formato a corto plazo: pequeño, inconsistente, llamativo, a veces amenazante, pero contradice lo que mostró un momento antes. Putin es el tipo opuesto: un líder mundial que poco a poco revela su filosofía.

En este discurso de Valdai, Putin continuó profundizando en la multipolaridad - una idea que lleva mucho tiempo discutiendo, pero que ahora es más a menudo, más concreto y más profundamente. Este es el despliegue de la comprensión de la multipolaridad que está despertando no solo en nuestra sociedad, sino también en la propia conciencia del presidente. ¿Por qué la multipolaridad? Porque representa algo nuevo. No es ni un mundo bipolar ni unipolar, ni el sistema westfaliano de estados-nación, donde cada uno supuestamente es soberana pero, en realidad, no lo es. Solo los grandes estados civilizatorios pueden ser verdaderamente soberanos en nuestro mundo, y esto se está aclarando con el tiempo.

Originalmente, "multipolaridad" era un eslogan - un meme que no ataba a nadie a nada. Pero ahora, así como se traza una línea entre dos puntos, la conciencia geopolítica y la narrativa de visión del mundo del presidente avanzan por esa línea. Está esbozando cada vez más claramente el modelo de un mundo multipolar, donde los polos son estados civilizatorios. Cada vez es más evidente por qué el mundo multipolar no se parece a nada que existiera antes. El único paralelo histórico sería la estructura de la humanidad antes de la Edad de los Descubrimientos: estados civilizatorios enteros - el Califato Islámico, la civilización india, el Imperio chino, reinos africanos, los imperios de Europa Occidental y ruso-bizantino. Antes del colonialismo, existía una verdadera multipolaridad, encarnada por imperios, estados civilizatorios o macroestados, como decimos hoy. Putin está trazando esta transición - no solo teóricamente, sino también en la práctica.

En cada reunión de Valdái, hace un balance: qué se ha logrado, qué no, dónde hay obstáculos y dónde se producen los avances. Con Trump se produjo un avance, aunque los partidarios de la unipolaridad empezaron inmediatamente a ajustarse y contenerla. MAGA, en su concepción original, reconocía la multipolaridad, pero los neoconservadores siguen presionando a Trump, intentando alejarlo de esa posición. Este es un proceso constante y grandioso de transición hacia la multipolaridad, que afecta a todas las regiones - dentro de Rusia, en sus fronteras, en el Pacífico, en Oriente Medio, en África y en América Latina.

En Estados Unidos y Europa, existe una auténtica guerra civil entre conservadores y globalistas liberales, que permanecen leales a la unipolaridad - políticos carentes de sustancia, impulsados solo por la frenética y moribunda voluntad de preservar el régimen unipolar y su ideología. Putin analiza todo esto.

La gente empieza a entender que esto no es un meme, sino una demanda - una que debe guiar la educación, la cultura, la política y la economía. Debemos implicarnos activa y de forma proactiva, no reactiva, en la construcción del mundo multipolar. Para ello, todos deben comprender lo que realmente es: una tendencia ideológica, a largo plazo y fundamental, que explica todo lo demás.

Esto ya no es una novedad, sino un aprofundamiento del tema. Lo que es nuevo, en mi opinión, es el énfasis en la filosofía de la complejidad desarrollada por el pensador francés Edgar Morin. Putin mencionó varias veces los procesos no lineales del nuevo mundo, comparándolos con la mecánica cuántica. Procesos no lineales, la mecánica cuántica - que implica interconexión, donde incluso el más mínimo cambio a nivel micro - de un bloguero con un iPhone a una persona individual - afecta a los procesos macro globales. Ya no es un mundo de mecánica lineal.

Para entender este mundo, construir diplomacia, interactuar con diferentes polos, comprender las contradicciones de Occidente dividido - dividido entre Europa y EE.UU. - necesitamos un nuevo pensamiento. 

La diplomacia hoy requiere inmersión en la sociedad, religión y cultura de cada país y civilización. Esto exige, por parte de los diplomáticos de MGIMO (1) -donde enseño la teoría del mundo multipolar y las civilizaciones- una reestructuración completa de la conciencia. Afecta a los negocios, la economía, la industria, la esfera militar y la guerra misma - ahora no lineal, ya que los drones abolieron los parámetros clásicos de la guerra industrial.

La filosofía de la complejidad, tal y como la presenta Putin, es la base de la nueva diplomacia. Es un llamado a abandonar las visiones simplistas de la realidad. El mundo moderno, con su multipolaridad, es un sistema complejo. Dejemos de lado los viejos clichés y dejemos de proyectar plantillas pasadas sobre las nuevas; en cambio, acudiremos a la mecánica cuántica y estudiemos civilizaciones, religiones y teologías, que una vez más determinan el curso de los acontecimientos. Esto es una invitación a una transformación de la conciencia - de todo el Estado, y especialmente de su clase pensante.

Nuestra mentalidad -una mezcla confusa de restos soviéticos y liberalismo olvidado- está al borde de la catástrofe. Si no comprendemos la complejidad de la realidad en la que vivimos, actuamos y tomamos decisiones -de las que dependemos- el resultado será terrible. En esencia, Putin ha pedido filosofía. Una gran potencia requiere una gran filosofía. Sin ella, se convierte en un gólem: una construcción mecánica operada por manos alienígenas. El mundo está gobernado por quienes piensan. No hay gobernantes que sean tontos; si parece que los hay, entonces alguien más manda detrás de ellos. El mundo está gobernado por ideas: falsas o verdaderas, justas o crueles, humanas o inhumanas. Esa, creo, es una de las conclusiones clave del discurso de Vladimir Putin en Valdái.


 
         Alexander Dugin (foto de archivo)


Presentador: En solo quince minutos, ha presentado un análisis detallado, sustantivo y completo del discurso - su significado y importancia. Sin embargo, si uno mira los titulares occidentales, todo lo que dicen es: "Rusia amenaza con la escalada", declaran los titulares. En letra más pequeña, los medios más cautelosos añaden: "en caso de que Europa, Occidente o Estados Unidos se militaricen y se inunden de armas". Pero los titulares de todas partes decían: "Rusia nos da un puño". Ha hecho una buena comparación antes: primero viene la filosofía, luego los clips cortos para redes sociales. Para una atención occidental tan corta, ¿hay algo serio o esencial que aún pueda transmitirse - o es el enfoque más directo de Dmitry Anatolyevich Medvedev, golpeando duro y provocando al presidente estadounidense con trollings, más efectivo?

Alexander Dugin: Creo que Dmitry Anatolyevich Medvedev está haciendo exactamente lo que debe. Cada uno tiene su papel. Vladimir Putin despliega una filosofía seria y reflexiva. Sin embargo, la interpretación occidental es pura fenomenología: una persona, sociedad o civilización ve en el mundo solo reflejos de sus propios prejuicios. En inglés, se dice "reading"; en francés, grille de lecture - un marco de interpretación. Si un terrorista dice "mamá" o "miau", seguiremos escuchando un mensaje terrorista. Las personas ven su propio reflejo, y ningún argumento puede convencerles de lo contrario - ese es el poder de la conciencia. Europa ve a un enemigo en Rusia a través de este prisma e interpreta cada palabra de Putin en consecuencia, ignorando todo lo demás.

Para ser sincero, ni siquiera noté ningún "tema de escalada" en el discurso. Putin habló de defender los intereses nacionales con calma y suavidad, señalando que compartimos más en común con Trump que con los globalistas europeos. Sin embargo, destacan lo que les conviene: "Putin amenaza". La convergencia con Estados Unidos no se menciona. Su interpretación es selectiva: desean ver una amenaza, prepararse para la guerra con Rusia y justificar su inicio acusándonos de provocación, usando cualquier pretexto. Si Putin hubiera permanecido en silencio, habrían interpretado su silencio como una preparación para una escalada. Esto no puede corregirse.

En cuanto a Dmitry Anatolyevich Medvedev, ha dominado el estilo de las palabras cortas, agudas y precisas. Esto se adapta a la mentalidad occidental. Dicen: "Te destruiremos", y él responde: "Intenta - y atacaremos primero". Funciona porque, a su nivel de percepción, es un intercambio de memes: meme contra meme. Trump dice: "Rusia es un tigre de papel". Medvédev responde: "Este tigre mueve la cola, y una bomba nuclear podría caer sobre tu cabeza". Diez vence a nueve - Medvédev gana la mano. Parece un juego de tontos, pero según sus reglas, es póker. Ignoran a los preferenciales de Putin. (2)

Creo que Medvédev se está preparando para el futuro. Demuestra que el futuro no será menos patriótico, solo más duro. Si nuestro curso continúa, se endurecerá aún más. Medvédev está moldeando la imagen de este país de forma vívida, aguda, concisa y memética. La esencia de sus publicaciones es preparar el terreno para una línea inequívoca. Putin, conscientemente, es amable y fluido en sus formulaciones. Sin embargo, tanto el buen policía como el malo son necesarios. Putin es claramente el bueno, Medvédev el duro. Juntos, reparten a los criminales, investigan los casos, trazan líneas y mantienen el orden. Se complementan perfectamente - ambos son necesarios.

Estoy convencido de que Dmitry Anatolyevich (Medvédev) sabe exactamente lo que hace, lo agudo y a veces poco diplomático que puede parecer. Pero cuando se vive entre lobos, hay que aullar como un lobo. Es necesario externamente, para que otros recuerden con quién están tratando. Es uno de nuestros blogueros más populares - la gente lo lee y lo entiende todo al instante.

¿Todos profundizarán en la filosofía de la complejidad de Edgar Morin o en la interpretación de Copenhague de la mecánica cuántica, o estudiarán la multipolaridad? Algunos escucharán, pero para el resto - los demasiado perezosos para pensar - el blog de Medvédev revela la verdad. Para la persona corriente, todo queda claro: en Rusia, estamos por encima de todo, hasta el final - "¡Ríndete, enemigo, congelaos y tumbaos!"


Presentador: Los resultados de las recientes elecciones inevitablemente afectarán la vida de esos países y nuestras relaciones con ellos. Empecemos por Georgia, donde el partido gobernante Sueño Georgiano tuvo un desempeño seguro en las elecciones municipales, recibiendo oficialmente más del ochenta por ciento de apoyo. Quizá sea una pregunta ingenua o simplista. En tiempos recientes -especialmente tras las elecciones- la situación ha estado acompañada de disturbios. Algunos hablan de protestas, otros de manifestaciones. En resumen, la gente sale a las calles con banderas de colores azul-amarillo y azul-blanco familiares. Son viejos esquemas - ideados hace veinte, treinta, cuarenta años para desestabilizar gobiernos indeseables. Esquemas occidentales usados en diferentes países, aunque últimamente menos efectivos. ¿O estoy siendo ingenuo?

Alexander Dugin: En primer lugar, tienes razón: la movilización de la "sociedad civil" para tomar el poder o derrocar regímenes no deseados ha sido una táctica que ha funcionado durante décadas, con éxitos variables. Es un arma poderosa de nuevas tecnologías sociales y políticas. No se trata tanto de crear estructuras de oposición como de movilizar elementos libres de la población: los locos, los predicadores callejeros y las personas que han cambiado su orientación sexual. Son fragmentos mercuriales, átomos dispersos de la sociedad - inútiles para la política constructiva e incapaces de representar una posición coherente. Su número sigue creciendo porque la cultura occidental desestabiliza deliberadamente la conciencia.

Estas masas desarraigadas y mentalmente débiles -multitudes caóticas- se convierten en un instrumento serio de la gran política. Sacuden las sociedades, desestabilizan los estados, y entonces llegan fuerzas genuinas sobre sus hombros - fuerzas que toman el poder y no lo abandonan.

Una vez que cambia el régimen, estas multitudes se dispersan - no exigen nada, no son nadie. Son la basura de las grandes ciudades liberales, no en el sentido ideológico, sino simplemente personas que viven bajo la regla de "cada uno por lo suyo". Estos átomos caóticos se movilizan fácilmente para su destrucción. Sin embargo, no exigen nada a cambio. Sobre sus hombros, se levantan marionetas liberales y establecen dictaduras. Ese fue el caso del Maidán en Ucrania y, en gran medida, también en Francia. En cuanto los liberales toman el poder, lo mantienen firmemente. Las personas que movilizaron como ariete contra gobiernos legítimos y más o menos soberanos - luego las desestiman. En Georgia, esto ha ocurrido varias veces - fue una de las primeras revoluciones de colores.


Presentador: Pero eso fue hace más de veinte años.

Alexander Dugin: Sí, hace veinte años tuvo éxito, llevando al poder a un auténtico dictador y nazi, Saakashvili. Pero Georgia parece haber desarrollado inmunidad a estas revoluciones de color - ya no sucumbe. El gobierno soberano de Sueño Georgiano, inicialmente prooccidental y artificialmente europeo en su orientación -aunque débil y forzado- se ha fortalecido sin embargo en comparación con los provocadores histéricos, terroristas y nazis, en su mayoría una gran masa de esquizofrénicos georgianos. Ha acumulado experiencia y por tanto resiste.

Esto es algo peligroso - la filosofía de la complejidad. Los desechos inútiles pueden cambiar el destino de un país o el curso de la geopolítica. Los microprocesos se explotan activamente. Por cierto, en Estados Unidos, Antifa está formada precisamente por esas personas. Recientemente prohibida en Estados Unidos, se disfraza de "antifascista", pero es una organización ultraterrorista que etiqueta a liberales incómodos como fascistas, los ataca físicamente, los acecha, denuncia, edita Wikipedia y mata - como ocurrió con Charlie Kirk. Esto es peligroso, porque estas personas están mentalmente inestables y caen fácilmente en la violencia física.

Pero Georgia tiene inmunidad. Se han formado anticuerpos. Sueño Georgiano ha madurado. Ha aprendido a gobernar el país con calma - sin tomar medidas precipitadas, resistir provocaciones y guiado por la idea de preservar la soberanía georgiana. Ha encontrado las claves: dónde detenerse, dónde actuar con firmeza, dónde ceder y dónde cambiar de rumbo. Juega este juego peligroso desde una posición de fuerza y eficiencia. Ha captado el algoritmo y lo ha dominado.

Después de Zurabishvili y las elecciones anteriores, todo parecía claro. Pero los liberales, inspirados por las elecciones amañadas en Moldavia -donde la dictadura de Sandu prohibió todo lo que desafiaba su poder y no encontró resistencia seria-, decidieron sacudir Georgia de nuevo. Esta vez, creo, no saldrá nada de esto, pero no hay que subestimar la estrategia. Funciona sorprendentemente bien: cuantos más elementos débiles tiene una sociedad, más efectiva se vuelve.

La cultura occidental fomenta su proliferación. Los inmigrantes ilegales - personas sin raíces en la sociedad, átomos libres - pueden dar fácilmente el salto cuántico de existencia marginal a fuerza destructiva. Esta manipulación del caos se ha convertido en una estrategia adoptada por potencias globales serias. Creo que las protestas en Georgia no darán resultado, pero esta amenaza constante estallará una y otra vez en cualquier sociedad que busque la soberanía.




Presentador: Lo siguiente en el horizonte es la República Checa, donde Babiš ha regresado - un antiguo líder al que algunos llaman un heraldo de cambio. Una vez más, la República Checa podría unirse a Hungría y Eslovaquia como un pequeño pero seguro bloque de naciones que priorizan sus propios intereses, mientras que las europeas y eurocéntricas quedarían en segundo plano. ¿Qué opinas de esto? Las elecciones checas han llevado al poder a un hombre que dista mucho de ser prorruso, pero su política difiere del rumbo abiertamente hostil que la República Checa ha seguido hacia Rusia en años anteriores.

Alexander Dugin: La cuestión no es si uno está a favor o en contra de Rusia - eso es secundario. Cabe destacar que incluso Polonia se inclina más hacia la soberanía. Hungría y Eslovaquia priorizan la soberanía, liberándose de la presión de las fuerzas globalistas que buscan abolirla. Su lógica es pragmática, basada en el interés nacional: moldean su política exterior -incluidas las relaciones con Rusia- en función del principio «Hungría primero, Eslovaquia primero», no «la Unión Europea primero».

Orbán y Fico no son políticos prorrusos: son soberanistas que persiguen consistentemente intereses nacionales. Un soberanista similar ha llegado al poder en la República Checa. Incluso Polonia, a pesar de su hostilidad hacia nosotros, se está moviendo en esa dirección.

Recomiendo leer la monografía del destacado pensador contemporáneo Alexander Bovdunov, dedicada al proyecto La Gran Europa del Este - su tesis doctoral transformada en una obra académica. Hace varios años, antes de que estos procesos se hicieran visibles, demostró que Europa del Este constituye una formación geopolítica independiente, distinta de Europa Occidental. Esto se aplica a todos los países de la región: Rumanía, Bulgaria, Polonia, Hungría, Eslovaquia, República Checa e incluso Austria.

El proyecto Gran Europa del Este de Bovdunov anticipaba la ola de revoluciones populistas que llevarían al poder a los soberanistas - por medios democráticos o menos democráticos - y que esto ocurriría más rápido en Europa del Este que en Occidente. Esta región surgirá como un polo independiente: por un lado, europeo - cerca de Francia, Alemania, Inglaterra, España e Italia - y por otro, cerca de nosotros. Es una región intermedia, una especie de puente. La zona de la Gran Europa del Este podría convertirse en una palanca clave en el gran equilibrio geopolítico europeo y euroasiático.

Los países pequeños que adoptan esta línea estratégica -que Bovdunov formuló como teoría- están viendo ahora cómo se desarrollan estos escenarios, incluso a través del ascenso de Babiš. Los soberanistas de Europa del Este la transformarán gradualmente en una entidad civilizacional autónoma.

En mi propia obra Noomakhia, dos volúmenes están dedicados a Europa del Este - tanto eslavos como no eslavos. Aunque no traté directamente la geopolítica, exploré las identidades culturales de estos pueblos. Es un mundo único. Serbia es otro ejemplo vívido de soberanismo.

Poco a poco, si aceptamos que los soberanistas pueden mantener una postura crítica hacia nosotros, esta imagen se volverá dominante. El problema no es su actitud hacia Rusia, sino la actitud de los líderes polacos hacia el pueblo polaco, los líderes checos hacia el pueblo checo y los líderes serbios hacia el pueblo serbio. El tema es la soberanía.

La ola soberanista en Europa del Este conducirá a la formación de una comunidad independiente. Nos interesa esto. Sin embargo, esto no significa que trabajen para nosotros ni que deban ser rusófilos. Su lógica es diferente: buscan la independencia y buscan actuar únicamente en interés de sus propios estados. Y tienen buenas razones para ello.

Creo que las fuerzas populistas y nacionales triunfarán antes en Europa del Este que en Occidente. En Alemania, la AfD está ganando en todas partes de la antigua RDA y Prusia Occidental - regiones menos dominadas por el totalitarismo liberal, donde las fuerzas patrióticas son más fuertes. Esta parte de la Alemania unificada también limita con Europa del Este (Prusia puede considerarse parte de Europa del Este o Central).

Es un proyecto sumamente interesante. Lo que se está desarrollando en Europa del Este es una tendencia estable, no una serie de arrebatos aleatorios ni obra de tecnólogos políticos. Es la lógica del proyecto Gran Europa del Este, que adopta una forma geopolítica real.

(Traducido del ruso)

* Notas:

1 Nota del traductor: MGIMO (Instituto Estatal de Relaciones Internacionales de Moscú) es la universidad de élite rusa para diplomacia y asuntos internacionales, supervisada por el Ministerio de Asuntos Exteriores.

2 Nota del traductor: Preferans es un juego de cartas ruso tradicional conocido por su complejidad estratégica, usado a menudo metafóricamente para sugerir una planificación profunda y metódica en lugar de movimientos simples o impulsivos.

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Fuentes de consulta para este post:

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