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06 marzo 2021

¿Salvaron Estados Unidos y Gran Bretaña a millones de soviéticos en la IIGM?

 


La Ley LEND-LEASE desde otro punto de vista ruso.

Entrevista al historiador Mikhail Suprun

por Andrey Mozzhukhin para Lenta.ru

versión original en ruso traducida:

Положение нашей страны было критическим

enero 2018


Nota aclaratoria por el editor del  blog


En diciembre pasado presenté una publicación de un investigador ruso, Evgeniy Spitsyn, sobre la famosa Ley estadounidense de Préstamos y Arriendos a sus Aliados durante la segunda guerra mundial (Lend-lease). El autor entre sus argumentos pone en tela de juicio la eficacia del proceso, expresa que La Ley de Préstamo y Arrendamiento fue exclusivamente una "ley para promover la defensa de los Estados Unidos" y también trata sobre la "Ayuda de préstamo-arrendamiento no letal". Si es recomendable que previo a leer las siguiente líneas -un nuevo artículo- presentado por otro experto ruso en la materia, repasemos aquel reportaje, es fundamental para llegar a nuestras propias reflexiones: Ley Préstamo Arrendamiento de los EEUU en la IIGM. ¿Fue tan útil la ayuda?

Bien, la principal razón de postear la siguiente investigación se debe a algunos cuestionamientos sobre los argumentos de Evgeniy Spitsyn planteados por algunos lectores que, en términos generales, afirman que se trata de sacar de contexto el esfuerzo de guerra de los Aliados occidentales para proporcionar una invaluable ayuda militar y logística a los soviéticos. En mi análisis personal siempre he planteado que el programa de ayuda -si bien valioso en momentos críticos- no fue determinante al extremo de que haya llegado a cambiar el curso de la guerra y de la historia. Soy un convencido de que el real esfuerzo de los militares Aliados contra el nazismo fue socavado por los políticos occidentales... y por Stalin, por razones estratégicas. Evidentemente los políticos no luchan, no afrontan el sufrimiento del soldado y solo están a la espectativa del cumplimiento de sus agendas geopolíticas, nada novedoso en la historia mundial. 

Durante la guerra, cuando rusos y occidentales eran los Aliados, las fuerzas armadas estadounidenses y británicas se encargaron de transportar y escoltar los convoys que llevarían un importante material bélico a tierras soviéticas y eso también quedó plasmado en la propaganda. La serie de documentales estadounidenses Why We Fight? (¿Por qué luchamos?), en especial el capítulo V, - "The Battle of Russia" - no termina de alabar el tremendo esfuerzo soviético para detener la maquinaria bélica de la Alemania nazi. Es un hecho que los militares habían trazado objetivos que el liderazgo político contuvo (naturalmente había militares en ambos bandos contrarios a una alianza de esa magnitud). Insistiré que entre los soldados (que incluye a la oficialidad) quedó reflejado un hito histórico conocido como "el espíritu del Elba", 25 de abril de 1945. 



En la ponencia anterior, se plantearon preguntas lógicas como, ¿por qué los Estados Unidos a través de la Ley de Préstamo y Arriendamiento apoyó a la Unión Soviética contra los nazis?; o, ¿todo eso fue una tapadera para fingir una inexistente alianza de parte de los aliados occidentales con la URSS?. 

Una vez más este blog aclara que no hay favoritismo, ni partidismo, ni alineamiento pro-ruso, este es un sitio de historia; y, la historia como ciencia social es dialéctica, existen numerosas hipótesis y análisis sobre hechos históricos que pueden causar polémica a quienes quieren apreciar la ciencia de la historia desde un ángulo político y eso es lo que se debe evitar. La siguiente entrevista fue concedida por un historiador al que se puede calificar de "opositor" a las políticas oficiales de la actual Federación Rusa, lo cual no es obstáculo para que sus reflexiones lleguen a conclusiones de evidente carácter histórico.

ENTREVISTADOR: Andrey Mozzhukhin para el conocido periódico ruso de noticias en línea Lenta.ru. (Mozzhukhin fue director del TSLK Europe, Foreign Trade International Relations y es un reconocido Filólogo en lenguas extranjeras por la Universidad estatal de Kaliningrado)

ENTREVISTADO: Mikhail Suprun prestigioso historiador ruso y profesor de la Universidad Federal del Ártico del Norte (Doctor en Ciencias Históricas), una  rama de Leningrado del Instituto de Historia de la Academia de Ciencias de la URSS y ahora Instituto de Historia de Rusia de la Academia de Ciencias de Rusia (en Moscú). En esos centros de educación defendió su tesis doctoral sobre “Préstamo-arrendamiento y los convoyes del norte”. Es autor de más de 180 trabajos científicos, incluidos 14 libros, así como es el compilador, editor y autor de los anuarios "The Northern Convoys: Studies", de la Academia de Ciencias de Rusia. El profestor Suprun ha impartido conferencias e investigaciones en diversas universidades como Universidad Estatal de Moscú (1989), la Universidad de Oxford (1994), la Universidad George Washington (1998-1999), la Universidad Jagiellonian de Cracovia (2000), la Universidad de Tromsø (2003), el Instituto de Historia de la Academia de Ciencias de Polonia (2009). En 2009 Suprun fue arrestado debido a cargos relacionados con su libro titulado "Open Democracy".

t. andino


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Cartel de Benjamin Pinchuk "¡Con un solo golpe!"


ENTREVISTA

"La situación en nuestro país era crítica"


La Rusia de hoy, como la Unión Soviética de la posguerra, tiene malas relaciones con sus antiguos aliados en la coalición anti-Hitler. Por lo tanto, no es costumbre que hablemos de Lend-Lease y su contribución a la victoria general sobre el fascismo. ¿Pero es justo? ¿Por qué la URSS y Gran Bretaña ocuparon Irán juntas en 1941? ¿Quién tiene la culpa de la muerte del famoso convoy PQ-17 en 1942? ¿Por qué Stalin les dio a los estadounidenses una base aérea en Ucrania en 1944? ¿Podría la URSS derrotar sola a la Alemania nazi?, y ¿Rusia tiene todavía deudas de préstamos y arrendamientos? 


Carta de pánico de Stalin


➤ "Lenta.ru": A menudo reprochamos a los aliados angloamericanos en la coalición anti-Hitler que en el verano-otoño de 1941 no tenían prisa con la ayuda y estaban esperando a que alguien la tomara. ¿Es tan así?

Suprun: Sí y no. Gran Bretaña, basada en su estrategia nacional de "apretar el anillo", resultó beneficiada de tener a la URSS como aliado en la lucha contra Hitler. Churchill entendió que el Frente Oriental cerraría el anillo alrededor de Alemania, aislándolo de recursos vitales. No es casualidad que inmediatamente después del ataque de Alemania a nuestro país, el Primer Ministro británico declarara su apoyo incondicional a la Unión Soviética, a pesar de las contradicciones ideológicas.


 ¿Es decir, los británicos apreciaron de inmediato los beneficios de la cooperación con la URSS en la lucha conjunta contra Hitler?

Suprun: Por supuesto, especialmente hasta el 22 de junio de 1941, la Unión Soviética estaba suministrando a Alemania combustible, materias primas y alimentos. Ya en julio de 1941, una misión del almirante británico Vaian fue al Ártico para probar la posibilidad de crear una base naval conjunta anglo-soviética en Bear Island o Svalbard. El primer convoy con ayuda británica llegó a la URSS el 30 de agosto de 1941. En la Primera Conferencia de Moscú el 1 de octubre de 1941, representantes de Gran Bretaña y Estados Unidos ("la misión Beaverbrook-Harriman") se comprometieron a brindar a la Unión Soviética todo el apoyo posible.

Por tanto, no se puede decir que los aliados no empezaron a ayudarnos de inmediato. Al contrario, ayudaron todo lo que pudieron. Otra cosa es que las entregas desde Gran Bretaña realmente se detuvieron a finales de octubre, principios de noviembre de 1941, cuando la situación cerca de Moscú se volvió crítica y no estaba claro si sobreviviría. Y solo después del discurso de Stalin en la estación de metro Mayakovskaya el 6 de noviembre de 1941 y el famoso desfile en la Plaza Roja al día siguiente, Churchill tuvo claro que el líder soviético permanecía en Moscú y no iba a entregarlo. Después de asegurarse de que teníamos la intención de continuar la lucha contra Hitler, los británicos reanudaron inmediatamente el envío de cargamentos.


1942. Charlas en el Kremlin sobre la coordinación de las acciones de Gran Bretaña y la URSS en la guerra contra la Alemania nazi. De derecha a izquierda: Comisario del Pueblo de Relaciones Exteriores de la URSS V. Molotov, Jefe de la Unión Soviética I. Stalin, Embajador de Estados Unidos en la URSS A. Harriman y Primer Ministro británico W. Churchill. Foto: TASS


➤ Dicen que en los primeros meses de la Gran Guerra Patria fueron los británicos en lugar de los estadounidenses quienes nos ayudaron con más gusto.

Suprun: Es cierto, porque Estados Unidos no participó oficialmente en la Segunda Guerra Mundial antes de que Japón atacara Pearl Harbor el 7 de diciembre de 1941. Además, la opinión pública estadounidense estaba dispuesta negativamente hacia la URSS, viendo en él un aliado reciente de Hitler. Por lo tanto, el presidente Roosevelt no pudo aprobar una ley para ayudar a nuestro país a través del Congreso. Luego hizo un truco y ordenó que el cargamento para la Unión Soviética se entregara a través de los británicos.

 

 ¿Cuando fue?

Suprun: Ya en septiembre de 1941. Como saben, el 3 de septiembre de 1941, Stalin envió una carta de pánico a Churchill con una solicitud desesperada de ayuda inmediata. De lo contrario, insinuó inequívocamente sobre la posible retirada de la URSS de la guerra. Churchill envió inmediatamente un mensaje a Roosevelt exigiéndole que apoyara tanto a Gran Bretaña como a la Unión Soviética lo antes posible. En una carta de respuesta fechada el 6 de septiembre de 1941, el presidente estadounidense aseguró a Churchill (de inmediato le escribió a Stalin sobre esto) que Estados Unidos ciertamente ayudaría a ambos países. Para evitar el Congreso, permitió que el primer ministro británico enviara parte de la ayuda aumentada para Inglaterra a nuestro país. Así comenzó realmente el programa de ayuda estadounidense a la URSS. Oficialmente, las entregas préstamo-arrendamiento se extendieron a nuestro país el 7 de noviembre de 1941, el día del desfile militar en la Plaza Roja.

En 1941, Gran Bretaña y los propios Estados Unidos tenían un interés vital en la asistencia integral a la Unión Soviética. Entendieron que si el Frente Oriental colapsaba y Stalin llegaba nuevamente a un acuerdo con Hitler, el resultado de la Segunda Guerra Mundial no estaría claro. Otra cuestión es que en ese momento tenían pocos recursos para una asistencia más sustancial. El ejército estadounidense todavía era débil y pequeño, y Gran Bretaña, que había estado en guerra con Hitler desde 1939, se tambaleaba al borde de la derrota. Para poder pagar las entregas desde Estados Unidos, los británicos incluso se vieron obligados a cederles varias islas del Caribe.


21 de octubre de 1941, Reino Unido. Tanques para el Ejército Rojo. Foto: Fox Photos / Getty Images


Tránsito iraní

 ¿Por qué los estadounidenses no hicieron inmediatamente entregas gratuitas a la URSS, como en el caso de Gran Bretaña y China?

Suprun: Hasta febrero de 1942, los estadounidenses también suministraron a Gran Bretaña con intereses, aunque pequeños. Cuando ambos países acordaron suministros gratuitos con la condición de devolver el equipo sobreviviente después del final de la guerra, Stalin inmediatamente se dio cuenta de esto a través de los canales de inteligencia. Aparentemente, Beria y Sudoplatov acordaron rápidamente para que Roosevelt y Churchill tuvieran desinformación sobre las negociaciones separadas supuestamente en curso entre la URSS y Alemania. Aparentemente, el miedo a la perspectiva de una nueva paz entre Brest y Litovsk obligó a nuestros aliados a ser más dóciles. El 23 de febrero de 1942, el presidente estadounidense envió una carta a Stalin, donde informó no solo sobre la cancelación de préstamos soviéticos anteriores, sino también que la asistencia de préstamo y arrendamiento se proporcionaría de ahora en adelante sobre la misma base gratuita que para Gran Bretaña.


 ¿Qué rutas se utilizaron para las entregas de Lend-Lease a nuestro país?

Suprun: Había tres rutas principales: convoyes marítimos del norte a través del Mar de Noruega, a través del Golfo Pérsico e Irán, y también a través del Océano Pacífico. En diferentes períodos de la guerra hubo otras rutas de entrega auxiliares: a lo largo de la ruta aérea Alaska-Siberia desde el otoño de 1942, a lo largo del corredor de aviación del norte de África después de su liberación en 1943, y en 1944 se agregó la ruta del Mar Negro.

 

 Fotograma: la película "Ferry"


 ¿Cuáles de estos caminos fueron los más cortos y cuáles fueron considerados los más peligrosos?

Suprun: La ruta del norte fue la más corta y al mismo tiempo la más peligrosa. Casi el 40% de todas las entregas de préstamos y arrendamientos se llevaron a cabo de esta manera. Aquí el tiempo de tránsito tomó de 10 a 15 días, mientras que a través de Irán, de 40 a 50 días. Esta diferencia es muy significativa: cuanto mayor es el tiempo de viaje, más combustible se necesita para el transporte. A través de Irán, en un barco de vapor, era posible transportar la mitad de carga que en los convoyes árticos.


 ¿Es por eso que la Unión Soviética y Gran Bretaña ocuparon Irán juntos en agosto de 1941, para garantizar la seguridad de este corredor de transporte?

Suprun: Por eso también. Los aviones soviéticos llevaron a cabo un ataque aéreo en Teherán, nuestras tropas capturaron el norte de Irán y los británicos las regiones sur y central. Un poco más tarde, se les unió el ejército estadounidense, lo que garantizó la seguridad de los suministros en el marco del préstamo y arriendo a través del corredor transiraní.


 Dicen que otra razón para la ´Operación Concordia´ fue la sospecha de Stalin y Churchill de que el Sha iraní simpatizaba con Hitler y, en muchos aspectos, en vísperas de la guerra, cambió el nombre de su estado de Persia a Irán ("la tierra de los arios").

Suprun: Los propios iraníes siempre lo han negado. Pero todavía recuerdan la ocupación en 1941, y esto siempre ha envenenado las relaciones entre Moscú y Teherán, tanto bajo el Sha como bajo los ayatolás. Sospecho que los recientes disturbios en este país también tienen alguna relación con esos eventos.

 

"Alemania primero"

 Aún así, ¿la ruta norte de suministros bajo Préstamo-Arriendo era incomparablemente más importante para nosotros?

Suprun: No solo para nosotros, sino también para nuestros aliados en la coalición anti-Hitler. Creo que en 1942 el destino de toda la Segunda Guerra Mundial en el mar se decidió por las rutas de los convoyes del norte.

 ¿Por qué?

Suprun: Ya hablé al comienzo de nuestra conversación sobre la estrategia de "tirar del anillo". Inicialmente, fue la estrategia nacional de Gran Bretaña, que luego se convirtió en uno de los componentes de la estrategia de toda la coalición anti-Hitler. Operó hasta la Conferencia de Teherán de 1943 y la apertura de un segundo frente en Europa. También se denominó estrategia de "acciones indirectas" o "guerra periférica", lo que significaba estrangular al Tercer Reich desde todas direcciones con la ayuda de un bloqueo naval, bombardeos y sabotajes. Los otros dos principios de una alianza contra Hitler también fueron formulados por primera vez por Churchill. Esto es "Alemania primero" - la prioridad del teatro europeo de operaciones militares y, sobre todo, la lucha contra la Alemania nazi - y Lend-Lease como factor de cimentación para toda la coalición.


Imagen: Biblioteca y Archivos de Canadá


 Pero, ¿qué tiene que ver el concepto de "guerra periférica" ​​con la ruta norte de Lend-Lease y el destino de la Segunda Guerra Mundial?

Suprun: El más directo. El Ártico se  convertió en el sitio más importante de la "guerra periférica" ​​de la coalición anti-Hitler, especialmente para Gran Bretaña. La guerra en las rutas marítimas fue la principal contribución de los británicos a la victoria general. Los estadounidenses de esta coalición estaban comprometidos en la asistencia económica a sus aliados y en la lucha en el Pacífico con la flota japonesa, y los chinos luchaban contra el ejército japonés en el este de Asia. Bueno, tuvimos el Frente Oriental, el principal escenario de operaciones militares en la Segunda Guerra Mundial.

Y si también recordamos el principio de "Alemania primero", entonces la contribución más importante a la guerra en tierra fue hecha por nuestro país, y en el mar por Gran Bretaña. Pero las principales operaciones militares en el mar tuvieron lugar en el Ártico. Por lo tanto, resulta que el destino de la Segunda Guerra Mundial en el mar dependió del resultado de las hostilidades en el área de movimiento de los convoyes del norte. Los tres componentes de la estrategia de la coalición anti-Hitler convergieron aquí. Los nazis también comprendieron la importancia del teatro marítimo de operaciones militares del norte. No es casualidad que fuera aquí donde mantuvieran las principales fuerzas de su flota.

 

La tragedia de la caravana PQ-17

 Uno de los episodios más tristes de la guerra en el Ártico fue la muerte del convoy PQ-17 en el verano de 1942. ¿Es cierto que una de las principales razones de su derrota fueron las tácticas de nuestros aliados para atraer a la flota alemana fuera de los fiordos noruegos con la ayuda de caravanas del norte?

Suprun: Hasta cierto punto, sí. Los británicos inicialmente no querían enviar convoyes en verano, durante los días polares y en calma en el mar, cuando los barcos son visibles para el enemigo de un vistazo. Ofrecieron enviar mercancías por una ruta más segura a través de Irán, pero la situación en el frente soviético-alemán en el verano de 1942 se volvió tan crítica que Stalin insistió en la opción del norte.

De hecho, los británicos utilizaron los convoyes como cebo para la Kriegsmarine. Los grupos de cruceros y acorazados de la flota británica, siguiendo detrás del convoy principal, atacarían al escuadrón alemán, liderado por el acorazado Tirpitz, cuando salía de los fiordos noruegos. Pero los británicos se equivocaron trágicamente en sus cálculos. Dejando el convoy en alta mar, los barcos británicos se movieron para interceptar el Tirpitz 24 horas antes de que realmente entrara en el espacio operativo. Naturalmente, no encontraron alemanes, pero perdieron mucho tiempo y combustible. Después de eso, el escuadrón británico regresó a sus bases y el convoy PQ-17 permaneció indefenso. El resultado es conocido: de los 34 barcos de la caravana, solo 11 barcos llegaron a Arkhangelsk.


Fotograma: la película "Convoy PQ-17"


➤ Pero hay otra versión: que el convoy PQ-17 estaba inicialmente condenado, y los británicos querían usar su muerte como pretexto para detener el préstamo-arrendamiento de suministros a la URSS.

Suprun: Por primera vez esta versión fue presentada por el escritor británico David Irving, y luego fue recogida por Valentin Pikul en su famosa novela "Réquiem por la caravana PQ-17". La mayoría de los historiadores ahora lo rechazan.

 

 Pero después de la derrota del PQ-17, los británicos realmente dejaron de enviar nuevos convoyes a la URSS durante dos meses enteros, ese fue el período más terrible de la Gran Guerra Patria: después de la derrota de las tropas soviéticas en el caldero de Barvenkovo ​​cerca de Jarkov, la carretera a Stalingrado y el Cáucaso se abrió a los alemanes, se libraron fuertes batallas cerca de Rzhev, entre Novgorod y Leningrado sitiado, el 2º Ejército de Choque fue masacrado.

Suprun: Eso es todo cierto. En el verano de 1942, la situación en nuestro país era crítica, pero los aliados tampoco lo estaban haciendo bien: los británicos se retiraban en el norte de África bajo el embate de Rommel, los estadounidenses apenas derrotaron a los japoneses en la batalla del atolón de Midway. En cuanto a la pausa de dos meses en el envío de los convoyes del norte, no estoy de acuerdo con usted. Ya dos semanas después de la derrota del PQ-17, los británicos enviaron una nueva caravana de barcos dispersos a Arkhangelsk. Y el siguiente convoy PQ-18 en toda regla partió el 2 de septiembre de 1942. Por cierto, los británicos pronto compensaron el cargamento perdido para la Unión Soviética durante la muerte del PQ-17 con entregas a través de Irán.

 

Jeeps y penicilina

➤ ¿Qué trajeron exactamente los aliados a la URSS en el marco de Préstamo y arrendamiento?

Suprun: La nomenclatura de los productos numerados en miles de artículos y, dependiendo de la situación específica, podría cambiar rápidamente. Los aliados nos suministraron una amplia variedad de productos, desde botas estadounidenses para nuestros soldados, botones de oro para generales y almirantes, anteojos de diplomático, maletines de cuero y estofado hasta barcos, armas, tanques y aviones.


Imagen: Póster "Ventana TASS"


➤ Y también estaban los famosos camiones Studebaker, en los que luego transportamos Katyushas.

Suprun: Sí, los Aliados nos proporcionaron 430.000 coches, incluidos 30.000 jeeps, que los nuestros inicialmente rechazaron.

 ¿Por qué?

Suprun: Querían que los estadounidenses suministraran motocicletas como las alemanes. Solo más tarde nuestros militares se convencieron de lo cómodos y efectivos que son los jeeps en la guerra. Las estaciones de radio fueron muy útiles, con la ayuda de las cuales logramos mejorar significativamente las comunicaciones en el frente. Mikoyan admitió más tarde en un informe a Stalin que gracias a las estaciones de radio y teléfonos estadounidenses, la industria de la radio soviética había dado un salto hacia adelante durante una década.


 ¿Es cierto que casi toda la penicilina en los hospitales militares soviéticos era estadounidense?

Suprun: Sí, la penicilina se inventó como el primer antibiótico en Gran Bretaña antes de la guerra. Apareció en nuestro país mucho más tarde y escaseaba. Por lo tanto, nuestros heridos fueron rescatados principalmente con penicilina importada de Inglaterra y Estados Unidos.


 ¿Cómo logró la aceptación soviética en Estados Unidos y Gran Bretaña dictar sus condiciones de suministro? Después de todo, obtuvimos exactamente lo que necesitábamos, y no lo que los estadounidenses podían imponer.

Suprun: Los británicos y los estadounidenses entendieron la importancia excepcional del Frente Oriental, que libró toda la guerra terrestre en Europa, por lo que no nos negaron nada. Hay una frase muy conocida del embajador estadounidense en la URSS Harriman "dar, dar y dar, sin contar con una devolución", que de hecho pertenece ciertamente a Roosevelt. Los aliados voluntariamente nos dieron incluso los últimos modelos de equipo militar; por ejemplo, los británicos dieron su tanque "Churchill Crocodile" para el Ejército Rojo. En cuanto a los estadounidenses, según el informe de Mikoyan, en el marco de Lend-Lease nos proporcionaron más de 20.000 artículos de diseños y materiales ultrasecretos. Luego usamos algunos de ellos para crear una bomba atómica.


Foto: topwar.ru


 Cuando intentamos minimizar la importancia de la ayuda de los aliados durante la guerra, mencionan el préstamo-arrendamiento inverso: suministros de la URSS a los EE. UU. o Gran Bretaña.

Suprun: En la Conferencia de Washington en enero de 1942, se formuló el concepto de la piscina como reserva de la victoria. En sentido figurado, era un caldero común, en el que cada miembro de la coalición invirtió en la victoria lo que pudo y, a cambio, recibió lo que necesitaba. Por lo tanto, como un Lend-Lease inverso, enviamos materias primas a EEUU y Gran Bretaña: madera, carbón o mineral. Aunque en su mayoría fueron cargados con barcos extranjeros solo para que no regresaran vacíos y fueran volcados en alta mar. Si la URSS recibió bienes de los aliados por un monto de alrededor de $ 17 mil millones (al tipo de cambio de ese momento), entonces el costo de un préstamo-arrendamiento inverso no excedió los dos millones de dólares. Por lo tanto, su escala fue, por supuesto, incomparable.

 

Base estadounidense en Ucrania

 Cuando Stalin entregó la base aérea cerca de Poltava a los estadounidenses (Operación Frenética), ¿fue esto también una especie de pago por Préstamo y Arriendo?

Suprun: Sí, por supuesto. Los estadounidenses también pidieron permiso a Stalin para utilizar nuestros aeródromos en Siberia para realizar ataques aéreos contra Japón. Sin embargo, se negó, porque por el momento tenía miedo de provocar un conflicto con Tokio.

En 1944, Stalin proporcionó la base aérea en Poltava a los estadounidenses para el reabastecimiento de combustible y el mantenimiento de los bombarderos pesados ​​B-17 y B-25, con base en la Italia recientemente liberada. Después de las incursiones contra Alemania y sus aliados, los aviones estadounidenses fueron cargados cerca de Poltava con bombas estadounidenses recibidas por nosotros bajo Lend-Lease, y en el camino de regreso las dejaron caer en territorio enemigo.


Ejército estadounidense y soviético durante la Operación Frenética. Foto: poltavacity.top


 A menudo acusamos a Estados Unidos de comerciar con la Alemania nazi durante la Gran Guerra Patria. ¿Qué tan cierto es esto?

Suprun: A nivel estatal, esto no podría ser - desde diciembre de 1941, Estados Unidos estaba oficialmente en guerra con la Alemania de Hitler. Pero es posible que algunas corporaciones estadounidenses hayan comerciado secretamente, de manera indirecta, con los alemanes.


 ¿Podrían las estructuras del gobierno de los Estados Unidos condonarlos encubiertamente en esto?

Suprun: Por supuesto que no. Roosevelt era un oponente acérrimo y de principios del nazismo. Si Estados Unidos se enterara de la participación del Estado en algo así, habría un gran escándalo.

 

Imagen: diaryrh.ru


 ¿Fue útil la experiencia Lend-Lease después del final de la Segunda Guerra Mundial?

Suprun: Por supuesto. A partir del sistema Lend-Lease y el concepto asociado de pool, creció la estrategia de globalización y todo el sistema de relaciones internacionales de posguerra. Muchas instituciones internacionales modernas se originan a partir de organizaciones creadas durante la guerra para coordinarse entre los aliados de la coalición anti-Hitler.


 ¿Es decir, Lend-Lease se convirtió en la base del mundo Yalta-Potsdam?

Suprun: Por supuesto, nuestros aliados angloamericanos esperaban arrastrar a la Unión Soviética al sistema económico global. En el último año de la guerra, el 91% de los suministros de Préstamos y Arriendo a la URSS eran civiles: los estadounidenses nos dieron varias refinerías de petróleo, fábricas de conservas y pescado. Gracias a los suministros estadounidenses, nuestro país ha recibido comunicaciones de radio estables entre Moscú y las ciudades más grandes: Leningrado, Kiev, Vladivostok.


 ¿Por qué cree que no fue posible involucrar a nuestro país en las instituciones económicas globales?

Suprun: Creo que incluso por razones ideológicas, la integración de la URSS en el sistema capitalista era casi imposible. Además, en 1945 llegaron al poder nuevos líderes en Estados Unidos y Gran Bretaña, con quienes Stalin no tenía la misma relación de confianza que con Roosevelt y, en parte, con Churchill. La alienación entre los antiguos aliados iba en aumento y las cosas se encaminaban hacia la Guerra Fría.

Por ejemplo, en agosto de 1945, la Unión Soviética solicitó a Estados Unidos un préstamo en condiciones preferenciales para restaurar la economía nacional por un monto de $ 6.5 mil millones, una cantidad enorme en ese momento. Debido al escándalo internacional con los generales polacos que fueron arrestados aquí, las negociaciones en San Francisco prácticamente fracasaron. Como resultado, los estadounidenses nos dieron solo $ 242 millones, que pagamos en 1947. Por tanto, nuestro pueblo, exhausto por la guerra, tuvo que sacar al país de las ruinas exclusivamente por su cuenta.

 

Pago prometido

 ¿Cuán razonable fue la cantidad que nos presentaron los estadounidenses para suministros bajo Préstamo-Arriendo?

Suprun: Durante la guerra, se nos entregó un cargamento por valor de 17 mil millones de dólares, de los cuales una parte importante (por valor de 6 a 7 mil millones de dólares, según estimaciones de los estadounidenses) se quedó en nuestro país. En 1947, en negociaciones bilaterales, no estuvimos de acuerdo con esta cantidad y comenzamos a devolver el equipo recibido en el marco del préstamo-arrendamiento. Luego, nuestro país regresó gradualmente los buques de guerra estadounidenses y barcos de transporte del tipo "Liberty". Este proceso continuó durante mucho tiempo; por ejemplo, incluso durante la crisis de los misiles cubanos de 1962, seis vapores de préstamo y arriendo "Liberty" transportaban misiles soviéticos a Cuba.


Imagen: kolo.poltava.ua


 A menudo citan la frase de Stalin de que "la URSS pagó las deudas del Préstamo y Arriendo íntegramente con sangre".

Suprun: Lo más probable es que sea un apócrifo. Esta frase no está documentada en ninguna parte, pero después del inicio de la Guerra Fría, estaba exactamente en ese estado de ánimo. Teniendo en cuenta el concepto del fondo común, en 1947 Stalin ordenó que cesaran todos los reembolsos en virtud de Préstamo y arrendamiento. Para entonces, los estadounidenses habían reducido el costo del equipo de préstamo y arrendamiento que quedaba en la URSS a tres mil millones, y con Jruschov, cuando reanudamos su devolución, lo redujeron a 1.200 millones de dólares. Durante la visita de Nixon a Moscú en 1972, las conversaciones con Brezhnev fueron de unos 722 millones de dólares. Este fue el momento de la llamada "distensión", además, al año siguiente los primeros petrodólares fueron a la URSS. Brezhnev estuvo de acuerdo con esta cantidad sujeta a la provisión de beneficios de comercio exterior a nuestro país. Como resultado, durante los dos años siguientes, pagamos a los estadounidenses 48 millones de dólares.

El tema de las deudas por préstamo-arrendamiento surgió nuevamente en 1996. La situación económica en nuestro país era difícil, por lo que la reanudación de pagos se pospuso hasta 2002. Cuando llegó este plazo, los estadounidenses acordaron cancelar la cantidad restante, siempre que Rusia ayude a Estados Unidos en la lucha contra el terrorismo internacional. Sospecho que la base de la OTAN en Ulyanovsk también se convirtió en parte de este acuerdo.


 ¿Cree que es la misma tarifa de préstamo y arrendamiento que la base aérea estadounidense cerca de Poltava en 1944?

Suprun: De hecho, sí. Por cierto, el acuerdo entre nuestros países sobre la lucha conjunta contra los terroristas es válido hasta 2030.


 ¿Entonces la pregunta sigue abierta?

Suprun: Sí. Seguramente los estadounidenses creen que no hemos llegado a un acuerdo con ellos en el marco de Préstamo y arrendamiento.


 En su opinión, ¿qué tan significativa fue la ayuda de nuestros aliados durante la guerra?

Suprun: La respuesta a esta pregunta proviene del concepto de préstamo y arrendamiento como un fondo común: cada miembro de la coalición invirtió en él y recibió todo lo que pudo de allí. Esto se aplica igualmente a la URSS, Estados Unidos y Gran Bretaña y, por ejemplo, Mongolia, Nueva Zelanda o México. Realmente fue una victoria común.


Imagen: expositions.nlr.ru


 Ahora hay mucha especulación sobre si nuestro país podría haber prescindido del Préstamo y Arriendo durante la Gran Guerra Patria.

Suprun: En primer lugar, este es otro ejemplo del uso del modo subjuntivo para la historia. En segundo lugar, considero que tal declaración de la pregunta es absolutamente incorrecta, especialmente ahora que no importa en absoluto. Basado en el concepto de préstamo-arrendamiento como un fondo común, nuestros aliados necesitaban esta ayuda tanto como los aliados en el Frente Oriental.


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Lenta.ru

11 agosto 2020

Mito y realidad del plan nazi para secuestrar a Pío XII



Tito Andino U.


Existe poca literatura sobre un presunto plan nazi para secuestrar al Papa en la mismísima "Santa Sede" Vaticana (no obstante encontrarnos en internet con muchos artículos referenciales). Algunos historiadores dan por hecho evidencia circunstancial. Cabe la posibilidad que Hitler haya planteado ese escenario tras la caída de Mussolini y la retirada de Italia de la guerra (septiembre 1943), también podría haberse planteado arrestar al Rey de Italia, Víctor Manuel III. Vagas declaraciones de testigos, que incluye a un alto mando de las SS, "mano derecha" del todopoderoso Heinrich Himmler, el Obergruppenführer SS Karl Wolff, mantiene abierta la teoría. Pero, curiosamente, tenemos más evidencia de cómo el Vaticano protegería a Pío XII, que "planes" nazis para secuestrar al Papa.


I parte


Necesariamente esta historia debe empezar con una semblanza de la vida de Karl Friedrich Otto Wolff (conocido como "Wolffie"), combatió en la primera guerra mundial como teniente del ejército imperial. Hombre culto, acogido en las filas del nazismo y de las SS con todas las consideraciones, inició su carrera en la Oficina Central de Personal del Reichsführer SS en 1933. Diputado en el Reichstag en 1936 (es decir, comparecía, junto a los demás, dos veces al año para aplaudir los discursos de Hitler y cantar el Horst Wessel). Desde 1939 hasta 1943 ejerció como oficial de enlace entre Himmler y la Cancillería de Hitler. En 1943 hasta el final de la guerra fue el Jefe de las SS y de la Policía en Italia, así como Gobernador Militar de la Italia ocupada.

Wolff estuvo implicado en muchos actos emanados de la oficina de Himmler, es perturbador para muchas víctimas e historiadores encontrarse con el hecho de que Wolff evadió los procesos penales de Nuremberg, pero compareció como testigo de la acusación en el juicio. Todos los investigadores coinciden que la "salvación" llegó por su participación directa en la "Operación Sunrise", es decir, aquellas conversaciones secretas con los estadounidenses en marzo de 1945, en Suiza, que culminó con la capitulación del 29 de abril de 1945 de los ejércitos alemanes combinados en el suroeste de Europa ante las fuerzas aliadas dirigidas por el mariscal de campo británico Alexander. El acuerdo también incluía neutralizar las guerrillas antifascistas italianas (generalmente comunistas) para lo cual era valioso el conocimiento de las fuerzas policiales del nazismo: Gestapo y SD (Servicio de Seguridad).


El ex Obergruppenführer de las SS, Karl Wolff  comparece ante el tribunal que lo juzgó por crímenes de guerra. Munich, 1964

A pesar que Wolff se libró de una segura condena a muerte en los principales procesos por crímenes de guerra y contra la humanidad entablados por las fuerzas de ocupación Aliadas en Nuremberg, no pudo impedir ser detenido y quedar bajo custodia británica en 1945. Fue procesado por un Tribunal alemán y condenado en noviembre de 1948 a cinco años de prisión por pertenencia a una organización criminal -las SS-, su sentencia fue reducida a cuatro años y quedó en libertad. Wolff fue nuevamente detenido en 1962, esta vez acusado de complicidad en la deportación de decenas de miles de judíos de Varsovia hacia Treblinka (verano 1942), fue sentenciado a 15 años de reclusión en 1964, cumplió una parte de la pena, para 1969 quedó en libertad aduciéndose causas médicas y libre completamente en 1971. En esos procesos quedó claro que Wolff era "los ojos y los oídos de Himmler" en la sede de Hitler, conoció todos los eventos importantes y/o tuvo acceso a información relevante como las acciones y operaciones de las SS en diferentes frentes. Como era de esperarse negó conocer cualquier actividad relacionada con el holocausto, aduciendo no ser más que un burócrata, uno más de los recordados criminales nazis de cuello blanco (VER: "Las elites nacionalsocialistas y los asesinos de despacho").


Karl Wolff, atrás de Heinrich Himmler, durante la inspección al campo de concentración de Mauthausen (Austria), abril 1941 (foto colorizada).

La evidencia dice lo contrario: Wolff estuvo involucrado en el holocausto

- 8 septiembre 1939, Wolff ordenó (carta oficial) a la Gestapo en Frankfurt el "arresto inmediato de todos los judíos varones de nacionalidad polaca y sus familiares y la confiscación de cualquier riqueza".
- 27 abril 1941, Karl Wolff en compañía del jefe máximo de las SS y otros altos mandos de esa organización estuvieron en una inspección de la infraestructura del campo de concentreación de Mauthausen (Austria)
- 1942, Wolff supervisa los transportes de deportación durante la "Grossaktion Warschau", el exterminio masivo de judíos del gueto de Varsovia.
- Agosto 1941, Wolff está presente, junto a Himmler en una masacre de judíos en Minsk, organizado por Arthur Nebe, jefe del Einsatzgruppe B  (escuadrones móviles de exterminio). Aquel episodio condujo a la orden de Himmler de que debía encontrarse métodos alternativos de asesinato.
- Karl Wolff mantuvo disputas por el poder tras el asesinato de Reinhard Heydrich (junio 1942) con el sucesor de Heydrich en la RSHA (Oficina de Seguridad Central del Reich), el SS Ernst Kaltenbrunner y con el SS Walter Schellenberg del servicio de inteligencia extranjera.
- Por diversas razones (incluidas las médicas) Wolff cayó en desgracia ante Himmler, al ser despedido del cargo de Jefe de Personal de las SS fue relevado como oficial de enlace ante Hitler en abril de 1943, siendo destinado, en septiembre de 1943, a Italia como Jefe de las SS y de la Policía.
- Julio 1944, Wolff es nombrado Plenipotenciario General de la Wehrmacht, haciéndose cargo de la lucha antipartisana en la Italia ocupada. Es decir, Wolff comandaba no solo las SS sino que podía disponer del ejército regular en el Norte de Italia (República Social Italiana RSI, también conocida como la República de Saló, estado títere fascista a órdenes de Alemania). Para 1945, Wolff seguía actuando como comandante militar en Italia.
- Es evidente su participación en crímenes de guerra en Italia (las pruebas documentales desaparecieron en su gran mayoría, investigadores estadounidenses poseían material incriminatorio en 1945); Wolff no solo que conoció, aprobó las represalias y ejecuciones de la "masacre de las fosas Ardiatinas" (24 marzo 1944).


Karl Wolff, Himmler y otros en el campo de concentración de Mauthausen, abril 1941 (Bundesarchiv Bild)

Con la Operación Sunrise, Karl Wolff asume también el rol de "nazi bueno" y entabla conversaciones secretas en Suiza con la Oficina de Servicios Estratégicos de EE.UU, (actual CIA), bajo mando de Allen W. Dulles para rendir a las fuerzas alemanas en Italia y otros zonas circundantes. Las negociaciones terminaron con la rendición alemana del 29 de abril 1945, Hitler seguía vivo y la batalla de Berlín continuaba.

  
II parte

La polémica 

 ¿ Planeó Hitler invadir el Vaticano y arrestar al Papa?

Tenemos alguna literatura al respecto, incluso el cine incursionó en la materia (ver notas a pie de página). Quien hizo más por difundir tal hipótesis fue el propio SS Karl Wolff en sus años posteriores a la prisión, dedicándose a dar conferencias. Todavía se recuerdan los documentales de televisión,"The World At War" y otros, en los que acepta haber presenciado la ejecución de partisanos en Minsk junto a Himmler en 1941.



El real poder de Karl Wolff puede ser apreciado en estas fotografías (la de arriba en realidad es una captura de pantalla de un film de Eva Braun en el Obersalzberg (al que solo acudía el círculo íntimo de Hitler), corresponde a mayo de 1939. En las tres secuencias gráficas se observa a Wolff junto a Heinrich Himmler y Reinhard Heydrich, los máximos jefes de las SS hasta el asesinato de Heydrich en 1942.

Fue a inicios de la década de 1970, cuando surge con fuerza la teoría del supuesto complot para secuestrar al Papa Pío XII y, claro, quien relata la historia no es otro que Karl Wolff. Según su versión, Hitler le habría dicho el 13 de septiembre de 1943:


"Tengo una misión especial para usted, Wolff. Será su deber no hablar con nadie antes de darle permiso para hacerlo. Solo el Reichsführer lo sabe. Lo entiende? ... Quiero que usted y sus tropas pasen a ocupar la Ciudad del Vaticano, tan pronto como sea posible, asegurar sus archivos y tesoros artísticos, y se traslade al Papa y a la Curia al norte. No quiero que caiga en manos de los aliados o estar bajo su presión e influencia política. El Vaticano ya es un nido de espías y un centro de propaganda anti nacionalsocialista".

Según Wolff, persuadió al Führer no hacerlo, aunque también afirma que desobedeció a Hitler y que se infiltró en el Vaticano para advertir al Pontífice. Estos detalles provienen de un documento redactado por Wolff en 1972 y que Avvenire d'Italia lo hiciera público en 1991; y, en entrevistas personales de Wolff antes de su muerte en 1984. El diario italiano, en su actual versión digital, publicó un artículo el 26 octubre de 2010 en que se señala: "... el supuesto plan de secuestro del Papa buscado por Hitler, un proyecto que, para Del Noce, "no está probado por ningún documento", mientras que para Bernabei "está demostrado por la declaración del ex general de las SS Karl Wolff en el juicio de Nuremberg". En 2014, "Avvenire" publicó otra noticia volviendo a sugerir que Hitler ordenó a Wolff secuestrar al papa Pío XII y que Wolff se habría negado. 

Estamos frente a un supuesto complot parecido al "intento" de gasear el bunker de Hitler y que solo "sabía" el autor del "fallido" magnicidio, Albert Speer. El caso Wolff, redactado por él en 1972 fue más conocido por las posteriores entrevistas concedidas por éste, siendo ese material la base de las publicaciones sobre el tema. 

La credibilidad de Wolff quedó en entredicho cuando a fines de los 70 se involucró con el periodista de "Stern" Gerd Heidemann, viajaron a Sudamérica para entrevistarse con Walther Rauff y Klaus Barbie, buscados por crímenes de guerra. Wolff asumió -por su "prestigio" de nazi del más alto nivel- el cargo de consultor de los supuestos diarios de Hitler. "Hitler-Tagebücher" (Los Diarios de Hitler), 60 pequeños libros escritos por Konrad Kujau, publicados por el semanario alemán "Stern" en 1983, que pretendían hacerse pasar como anotaciones auténticas de Hitler a manera de un diario. 



Secuencias fotográficas del "Hitler-Tagebücher". En la tarde del 6 de mayo de 1983, las agencias de noticias informaron que los diarios de Hitler eran falsificaciones. Los informes de expertos de la Oficina Federal de Policía Criminal y el Instituto Federal para Pruebas de Materiales habrían demostrado inequívocamente que los materiales utilizados en la encuadernación solo se fabricaron después de la Segunda Guerra Mundial.


Luego de ser denunciado el fraude, pericias ordenadas por vía judicial los declararon como una burda falsificación. En 1985, Konrad Kujau y Gerd Heidemann fueron sentenciados a 42 meses de prisión por estafa. Wolff fue llamado a asistir al juicio de Heidemann y Kujau, negándose a presentarse. Wolff fallecía el 17 de julio de 1984, meses antes de que se emitiera la sentencia por falsificación. 


La polémica entre historiadores

Conforme varios historiadores, la fiabilidad de Wolff ha sido cuestionada por argumentos como los arriba esbosados y por otras cuestiones debatibles. El más conocido caso es el planteamiento del profesor István Deák, profesor de historia en la Universidad de Columbia quien analiza el libro de Dan Kurzman "A Special Mission: Hitler´s secret plot to seize the Vatican and kidnap Pope Pius XII" (Una misión especial: el complot de Hitler para apoderarse del Vaticano y secuestrar al papa Pío XII" (2007). Kurzman promovió la historia de Wolff. Deák afirma que Kurzman resulta ser demasiado "crédulo" al "aceptar sin crítica la validez de documentos controvertidos y cree incuestionablemente en las declaraciones que le hizo su director, el interlocutor alemán, ex general de las SS Karl Wolff". Deák fue muy crítico con la "modesta documentación" del libro que contiene "una gran cantidad de referencias vagas o inexactas". 

Kurzman respondió, produciéndose un interesante y valioso debate que es referencia para entender esta episodio de la historia. Verdad o ficción?. 



Dan Kurzman y su libro "A Special Mission: Hitler´s secret plot to seize the Vatican and kidnap Pope Pius XII"

Leamos la polémica entre los dos historiadores. 

1.  "The New York Review of Books" publicó en su edición del 12 de junio de 2008 un artículo de István Deák: "Did Hitler Plan to Kidnap the Pope?" (¿Planeaba Hitler secuestrar al papa?), a manera de reseña del mencionado libro de Dan Kurzman. 

A continuación un estracto de este artículo sobre Pío XII, como antecedente:


"Eugenio Pacelli fue elegido Papa en 1939, se esperaba que, como admirado líder religioso y hábil diplomático, demostrara ser un agente bienvenido de la estabilidad europea, un "príncipe de paz"... "Sin embargo, pocos papas ejercieron menos influencia política durante una gran crisis mundial que él. Las generaciones posteriores insisten en asignar una influencia histórica mundial, ya sea bendecida o malvada, a un hombre cuya política se caracterizó principalmente por la ineficiencia y la vacilación. Inmerso en meditaciones místicas, que entre otras cosas produjeron el dogma de 1950 de la asunción a la gloria celestial del cuerpo y el alma de Santa María, el Papa Pío XII rara vez hizo uso de su considerable experiencia en asuntos internacionales.


El cardenal Eugenio Pacelli, antes de ser elegido Papa

Pío XII había esperado desde la década de 1930 una cooperación mundial contra el comunismo soviético, pero no pudo evitar el estallido de la guerra entre las democracias occidentales y la alianza nazi-fascista. Tampoco pudo lograr una paz negociada entre la Alemania nazi y los aliados occidentales para evitar la invasión soviética de Europa. El estado fascista italiano le prestó poca atención seria a él o a los intereses de su iglesia. Los nazis alemanes explotaron hábilmente el anticomunismo de Pío XII y su conciencia de la vulnerabilidad del estado del Vaticano para establecer un control firme sobre la Iglesia y los fieles católicos en Alemania.
Temeroso de la ira de Hitler, el Papa apenas levantó la voz contra el racismo y el anticlericalismo nazi, y habló aún menos contra el antisemitismo nazi. No defendió a la sufrida nación católica polaca, ni a las víctimas cristianas del programa de eutanasia nazi, ni a los judíos de su propio obispado en Roma. Intentó pero no pudo detener el bombardeo estadounidense de Roma y los ataques partisanos comunistas en la ciudad contra los ocupantes alemanes. Los aliados occidentales, cuando finalmente llegaron a Roma en junio de 1944, estaban interesados ​​principalmente en utilizar Pío XII para sus propios fines de propaganda.
Sin duda, fue un error esperar tanto de Pío XII, y aún hoy el debate continúa sobre sus logros. Eso puede verse como parte de una gran guerra cultural dentro de la civilización occidental.... 


El Obergruppenführer SS Karl Wolff. A la derecha, París, 23 junio 1940. El primero a la izquierda es Karl Wolff, junto al arquitecto Hermann Giesler, Albert Speer, Adolf Hitler y Arno Breker.

2) "The New York Review of Books", publica el 25 de septiembre de 2008 una respuesta de Dan Kurzman al artículo de István Deák: Did Hitler Plan to Kidnap the Pope? (12 junio 2008). Esta publicación de The New York of Books titula: "Hitler´s Secret Plot. Dan Kurzman, reply by István Deák" (La trama secreta de Hitler). 

Leamos:

- Dan Kurzman responde a István Deák
A los editores:
Aprecio el comentario de István Deák en su reseña de mi libro "Una misión especial: el complot secreto de Hitler para apoderarse del Vaticano y secuestrar al papa Pío XII" [NYR, 12 de junio] de que es "interesante" y que soy "el primero en construir la historia en una trama nazi sistemática". Pero aprecio mucho menos su insulto a mi integridad profesional al cuestionar mi "credulidad".
El profesor Deák escribe que acepto acríticamente "la validez de los documentos controvertidos e incuestionablemente [creo] en las declaraciones que me hizo [mi] principal interlocutor alemán, el ex general de las SS Karl Wolff". Uno solo puede preguntarse si el Sr. Deák ha leído mi libro. Si leyera solo el prefacio, sabría que verifiqué las declaraciones de Wolff con casi todos los altos funcionarios alemanes supervivientes que estuvieron involucrados en el plan de secuestro, o lo sabían.
E incluyeron a personas clave como Rudolph Rahn, el embajador alemán en el estado grupal de Mussolini establecido en el norte de Italia después de la expulsión del Duce de Roma; Eitel Möllhausen, asesor de Rahn en Roma; Albrecht von Kessel, asesor de Ernst von Weizsäcker, embajador alemán en el Vaticano; y el coronel de las SS Eugen Dollmann, el enlace de Wolff con el mariscal de campo Albert Kesselring, el comandante militar supremo en Italia. Además, el padre Peter Gumpel, quien como investigador principal del Vaticano de las calificaciones de Pío para la santidad tenía acceso ilimitado a documentos y testimonios orales, me dijo que la evidencia apoyaba las afirmaciones de Wolff.
Habiendo escrito diecisiete libros y servido como corresponsal del Washington Post, me enorgullece haber ganado el Premio George Polk Memorial, el Premio Overseas Press Club por el "Mejor Libro sobre Asuntos Exteriores" del año (dos veces), el Premio Nacional del Libro Judío, y el Premio de la Portada del Gremio de Periódicos por "Mejor Informe Extranjero".
Condescendientemente, el profesor Deák busca disminuir la validez de mi informe cuando escribe: “Según Wolff, y por lo tanto también según Kurzman, el Führer consideró al Papa en parte responsable de la 'traición' italiana”. ¿Puede el profesor Deák ignorar que ¿El sentimiento de Hitler sobre esto ha sido reportado en muchas historias? No tuve que depender de Wolff para obtener esta información.
El crítico también escribe que "Kurzman se toma en serio" lo que él llama un "vuelo de la fantasía italiana", una carta escrita por un dignatario fascista italiano de alto rango con vínculos con las SS y otro que describe algunos de los horripilantes detalles del plan de secuestro de Hitler. Esto podría haber sido un vuelo de la fantasía de Hitler, pero gran parte de la Segunda Guerra Mundial también lo fue. En cualquier caso, no trato de juzgar la gravedad de la carta, sino simplemente informar de su existencia.
Finalmente, el profesor Deák escribe: "Uno debe preguntarse por qué Hitler hubiera querido secuestrar e incluso matar al Papa, que era más enemigo de la Unión Soviética que de la Alemania nazi". Si leía mi libro, el Sr. Deák debería saber la respuesta: Pío, después de enterarse del complot de Hitler, se dio cuenta de que los nazis representaban el mayor peligro inmediato. Le tenía tanto miedo a Hitler que dejó de hacer pronunciamientos antisoviéticos e incluso ordenó a los obispos estadounidenses que no se opusieran a la ayuda militar estadounidense a la Unión Soviética. Hitler, por otro lado, quería reemplazar el Vaticano, de hecho todas las instituciones cristianas, con una religión nazi que propagaría en todas las áreas conquistadas. Su odio hacia Pío fue alimentado por la creencia de que el Papa bloqueó su camino hacia el éxito.
Dan Kurzman
North Bergen, Nueva Jersey.


István Deák, estadounidense (nacido en 1926 en Hungría), historiador, autor y académico. Es autor de varios libros como: "Los intelectuales de izquierda de Weimar en Alemania: una historia política de Weltbühne y su círculo" (1968); "Más allá del nacionalismo: una historia social y política del cuerpo de oficiales de los Habsburgo, 1848-1918" (1990); "Ensayos sobre la Europa de Hitler" (2001); "Europa a prueba. La historia de colaboración, resistencia y retribución durante la Segunda Guerra Mundial" (2015).

* István Deák responde:
Permítanme asegurarle al Sr. Kurzman que no deseo "cuestionar su credulidad"; por el contrario, traté de ilustrarlo con ejemplos tomados de su libro. Lo que me preocupaba era la falta de fiabilidad de muchas de sus fuentes, lo que debería haberlo hecho ser más cauteloso en sus juicios. Ciertamente, siempre sería un error pedir evidencia escrita, especialmente porque los documentos falsificados son tan frecuentes hoy como las declaraciones falsificadas. Sabemos por disputas históricas recientes cuán provocativo fue el historiador británico "semi-fascista" David Irving cuando ofreció pagar una recompensa considerable a cualquiera que pudiera presentar evidencia escrita de Hitler ordenando el exterminio de los judíos. Hasta ahora, parece que no hay tal documento; pero existen los escritos, discursos, pronunciamientos y cartas del Führer, así como las órdenes de sus funcionarios.
Las declaraciones históricas basadas en evidencia oral a menudo provocan un debate. La pregunta aquí es cuánto crédito dar a las declaraciones del general de las SS Karl Wolff, quien después de la guerra se presentó como el salvador de los italianos, el Vaticano e incluso de muchos judíos, pero durante la guerra había estado profundamente involucrado en el Holocausto. El 12 de agosto de 1943, por ejemplo, le escribió al subdirector general del Reichsbahn, el sistema ferroviario estatal alemán: "Estimado miembro del partido Ganzenmüller: ... Con especial alegría, noté su seguridad de que durante dos semanas se ha utilizado los trenes para llevar, todos los días a 5.000 de las personas elegidas para Treblinka", que era un campo de exterminio importante.
Después de la guerra, Wolff disfrutó de la protección de Allen Dulles y la CIA por haber negociado con Dulles la rendición de las fuerzas alemanas en Italia unos días antes de la rendición general alemana. Obviamente, Wolff intentaría mostrarse favorablemente cuando lo entrevistara un importante periodista estadounidense, al igual que los otros generales y diplomáticos alemanes, todos ex miembros del partido nazi, a quienes el Sr. Kurzman entrevistó en un momento u otro. Todos afirmaron haber despreciado a Hitler y haber hecho todo lo posible para frustrar sus malvados planes. Sin embargo, con respecto a las órdenes de Hitler de que el Papa sea secuestrado e incluso asesinado, en las memorias de diplomáticos alemanes en Italia como Ernst von Weizsäcker y Rudolf Rahn no hacen más que dar una breve mención de algunos rumores sobre planes para ocupar el Vaticano o tal vez incluso secuestrar al Papa. 
Es cierto que hay una carta sin fecha del líder fascista Paolo Porta de Como dirigida al líder fascista Vincenzo Costa en Milán, que parece ser el único documento que describe un plan de asesinato concretoPero la fuente de Paolo Porta es un "funcionario superior de las SS" no identificado, y se equivoca al referirse a la 8va División de Caballería de las Waffen SS Florian Geyer como la unidad cuyos soldados atacarían al Vaticano disfrazados de partisanos italianos. Supuestamente, masacrarían a todo el clero allí y secuestrarían al Papa, solo para ser masacrados a su vez por miembros de la División Panzer de Paracaidistas Hermann Göring para "no dejar testigos sobrevivientes". El problema es que la División Florian Geyer no luchó en Italia sino en el frente oriental durante toda la guerra: la saga de estos famosos jinetes terminó cuando casi todos fueron muertos durante el asedio del ejército rojo a Budapest en el invierno de 1944-1945.
En cuanto a mi afirmación de que los soviéticos eran un enemigo mayor para Pío XII que los nazis, todo lo que puedo decir es que más expertos en el período apoyarían esta proposición que la negarían; pero el Sr. Kurzman tiene, por supuesto, derecho a su opinión.
Finalmente, si el Sr. Kurzman se hubiera tomado la molestia de indicar los lugares y las fechas de sus muchas entrevistas, y si las transcripciones de ellas existieran y pueden consultarse, sus declaraciones habrían ganado en persuasión y habría conseguido que  su libro sea más interesante y su éxito fuera aún más grande.


Himmler, Ribbentrop y Karl Wolff, 21 junio 1940. Francia - Compiégne, negociaciones del armisticio francés.

3. The New York Review of Books, a su vez, vuelve a publicar el 20 de noviembre de 2008 una nueva réplica de Dan Kurzman, respondiendo a István Deák. El tema es planteado bajo el título "Can We Believe General Karl Wolff? Dan Kurztman, reply by István Deák" (¿Podemos creer al general Karl Wolff?).

El texto es el siguiente:

En respuesta a:
'La trama secreta de Hitler' del 25 de septiembre de 2008
A los editores:
Permítame comentar la respuesta de István Deák a mi carta [NYR, 25 de septiembre] en referencia a su reseña de mi libro, "Una misión especial: el complot secreto de Hitler para apoderarse del Vaticano y secuestrar al papa Pío XII". Le estoy agradecido por llamar al libro un "éxito". Y estoy de acuerdo con él en que "los documentos falsificados son tan frecuentes hoy como las declaraciones falsificadas". Pero me sorprende su advertencia de que debería ser "más cauteloso" en mis juicios sobre la veracidad de las declaraciones hechas por mis entrevistados alemanes. Precisamente porque fui cauteloso, entrevisté no solo al general de las SS Karl Wolff sino a casi todos los demás con conocimiento del complot, incluidos altos funcionarios del Vaticano. Como un reportero bastante experimentado, hice a cada uno de los alemanes preguntas específicas orientadas a revelar contradicciones, y sus respuestas reflejaron consistencia.
Además, se sabía que varios de los entrevistados eran antinazis, como lo muestro en mi libro. Por ejemplo, Albrecht von Kessel, asesor de Ernst von Weizsäcker, el embajador en el Vaticano, no fue juzgado por los Aliados después de la guerra porque era miembro de la conspiración fallida de 1944 contra Hitler. El propio Weizsäcker apoyó la conspiración y, según un informe de OSS, escondió a una familia judía en Roma. Y Eitel Möllhausen, un diplomático alemán en Roma, y ​​Rudolf Rahn, el embajador alemán en la república de Mussolini en el norte de Italia, conspiraron contra Hitler y, usando una artimaña, salvaron a los judíos de Túnez. Möllhausen también fue fundamental para salvar a la mayoría de los judíos de Roma.
El Sr. Deák escribe, además, que Weizsäcker y Rahn se refirieron solo a un "rumor" sobre el plan de secuestro en sus memorias. Pero esta referencia simplemente refleja la renuencia de los diplomáticos antinazis a admitir públicamente que incluso un alemán tan malvado como Hitler conspiraría seriamente contra el Papa, el líder espiritual del 40 por ciento de la población alemana. Y cuando entrevisté a Rahn y Kessel, el ayudante de Weizsäcker, se mostraron reacios, aunque, después de mucha insistencia, confirmaron el "rumor" en detalle.
En cuanto a los comentarios del revisor sobre la carta que un líder fascista italiano escribió a otro que describe el plan de secuestro, no declaro en mi libro que acepto la validez del contenido de la carta. Solo puedo decir que los detalles fueron consistentes con lo que escuché de mis entrevistados. El escritor fascista podría haberse equivocado al mencionar que la División Herman Goering Florian Geyer estaba luchando en el frente oriental y, por lo tanto, no estaría involucrada en el complot. Pero, por otro lado, una unidad de esta división de élite podría haber sido transferida fácilmente a Roma para esta misión especial. 
El Sr. Deák dice además que la mayoría de los expertos estarían de acuerdo en que los soviéticos eran un enemigo mayor del Papa en el período anterior a la liberación de Roma que los nazis. Si su estimación es precisa, ayuda a explicar el fracaso de estos expertos en levantarse de sus sillones e investigar el "rumor" del complot de Hitler y el efecto que tuvo en las acciones y la actitud del Vaticano. Ellos, el Sr. Deák incluido, realmente debería haber entrevistado a algunas de las muchas fuentes que me ayudaron a dar forma a la verdad.
Dan Kurzman 
North Bergen, Nueva Jersey


El Obergruppenführer SS Karl Wolff, en sus años de poder y gloria. 

* István Deák responde:

Aprecio los repetidos intentos del Sr. Kurzman de demostrar que algunos diplomáticos alemanes delegados en Italia y el General de las SS Karl Wolff advirtieron repetidamente a Pío XII de la intención de Hitler de invadir el Vaticano y secuestrar, así como eventualmente asesinar al Papa. Según esta teoría, las advertencias de estos alemanes simpatizantes del Vaticano obligaron al Papa, en 1944, a no arriesgarse a defender a los romanos y otros judíos. Desafortunadamente, en su nueva carta, el Sr. Kurzman nuevamente no prueba que sus fuentes sean confiables. Además, agrega un nuevo error, aunque menor, a los contenidos en su libro y su carta anterior al referirse negligentemente a dos divisiones del ejército alemán, Florian Geyer y Hermann Göring, como si fueran una sola división.
Sin embargo, lo que cuenta es que todavía no ha dado suficientes indicaciones de cuándo, con qué frecuencia y bajo qué circunstancias entrevistó a Karl Wolff o a los ex diplomáticos alemanes. Necesitamos saber si el Sr. Kurzman tomó notas en el momento de las entrevistas y si las notas están disponibles. Con respecto a Karl Wolff, por ejemplo, la única indicación que Kurzman da para la fecha de su entrevista es cuando escribe que "entrevisté al general Wolff durante muchas horas después de su liberación de la prisión como criminal de guerra" y de otros comentarios que sugieren que el encuentro tuvo lugar "mucho después de la guerra", en un momento en que Wolff ocupó un "hogar modesto en Darmstadt".
Podemos suponer, entonces, que la entrevista tuvo lugar en algún momento después de 1969, ya que Wolff había sido arrestado en 1962 por las autoridades de Alemania Occidental por participar en el asesinato de 300.000 judíos, y había estado en una prisión alemana desde su condena por crímenes de guerra en 1964 hasta su liberación, por motivos de mala salud, en 1969. Los lectores diligentes también pueden descubrir que Kurzman entrevistó a Wolff para su libro de 1975, "The Race for Rome", llevándonos a la conclusión de que la entrevista tuvo lugar en algún momento entre su liberación de la prisión alemana y 1975. Todo esto no cambia el hecho de que "Una Misión Especial" no contiene información sobre la fecha y las circunstancias de la entrevista.
En lo que respecta a los diplomáticos alemanes, todo lo que sabemos es que, en sus memorias de la posguerra, escriben sobre rumores sobre la presunta conspiración para secuestrar al Papa; si mantuvieron el resto de la información en secreto para no estropear aún más el buen nombre del pueblo alemán es pura especulación, especialmente porque Kurzman nuevamente no dice cuándo y con qué frecuencia entrevistó a Weizsäcker, Rahn y compañía. y si tiene notas sobre las entrevistas.
En resumen, no importa si uno es un historiador profesional o un periodista exitoso; ambos están obligados a decir cuándo y en qué circunstancias hablaron con los sujetos de su curiosidad y si queda alguna evidencia de estas conversaciones.


22 abril de 1944, estación de tren de Salzburgo Florencia - Italia, Hitler se reúne con el Duce Benito Mussolini y otros oficiales del Eje. Se observa a Karl Wolff saludando a Hitler.


Material adicional

Citado y resumido de "Alleged plot to kidnap pope Pius XII: Revision history" (Wiki)

Otros testigos en la supuesta conspiración para secuestrar a Pío XII


El Coronel Erwin von Lahousen en los juicios de Nuremberg declaró el 1 de febrero de 1946 que Hitler había ordenado a la RSHA (Oficina Central de Seguridad del Reich) idear un plan para castigar a los italianos ya sea el secuestro o asesinato de Pío XII y el Rey de Italia. Lahousen afirmó haberlo comunicado al almirante Wilhelm Canaris, jefe del servicio de contraespionaje alemán, quien a su vez puso en alerta a su homólogo italiano, el general Cesare AME en una reunión secreta en Venecia entre el 29-30 de julio de 1943. Lahousen y el coronel Wessel Freytag von Loringhoven también estuvieron presentes en esta reunión. AME aparentemente tomó medidas para evitar la trama. 

Rudolf Rahn, Plenipotenciario alemán en la República Social Italiana (RSI), mediante carta a Robert A. Graham (editor) en la década de 1970 y publicado por la revista italiana "30 Giorni" en 1991, indica que existía tal trama y que todos los documentos relacionados habían sido destruidos o se perdieron. Rahn murió en 1975.

John Cornwell, autor del libro "El Papa de Hitler" (1999) se adhiere a la existencia de un complot basado en Wolff, a quien califica de héroe, cuyo "objetivo" era "impedir la expulsión del Papa", afirma que Wolff fue capaz de convencer a Hitler para abandonar el plan. El valor histórico del libro de Cornwell ha sido puesto en duda por algunos autores como Kenneth L. Woodward, que escribió una reseña del libro para la revista Newsweek (27 septiembre 1999), señalando "los errores de hecho y la ignorancia de contexto que aparecen en casi todas las páginas”. El Dr.Peter Gumpel, experto en el período de guerra del papado de Pío XII, refutó punto por punto a Cornwell. 

Otros títulos: Prof. Ronald Rychlak, investigador que dirigió la publicación de Cornwell, con "Hitler, la guerra y el Papa" (luego habría una edición revisada y ampliada) y "La Guerra de Pío: Respuestas a los críticos de Pío XII". El rabino David Dalin escribió "El mito del Papa de Hitler". También tenemos un libro de Gordon Thomas: "Los Judíos del Papa", con el subtítulo "El Plan secreto del Vaticano para salvar a los judíos de los nazis".


Karl Wolff y el Reichsführer Heinrich Himmler en la reunión con Francisco Franco y Ramón Serrano Súñer en España, 25 de octubre de 1940. (Bundesarchiv Bild)

El caso de Wolff ha sido tratado como "un rumor sin consecuencias". El mismo Kurzman tuvo que reconocer que no existen documentos oficiales alemanes que se refieren a la trama, ya que Hitler prohibió que fuera puesto por escrito. Hasta Kurzman tuvo que reconocer que muchos aspectos del testimonio de Wolff eran demostrablemente falsos, no obstante, "otras personas clave" corroboran la historia de Wolff. 

Los entrevistados de Kurzman incluyen: Rudolph Rahn, embajador de Alemania en el RSI (República Social Italiana); Eitel Mollhausen, el segundo de Rahn; Albrecht von Kessel, asesor de Ernst von Weizsäcker; coronel de las SS Eugen Dollman, enlace de Wolff ante el Mariscal de Campo Albert Kesselring; el padre Peter Gumpel, historiador del Vaticano y relator para la canonización de Pío XII, afirma que los documentos no publicados apoyan la existencia de una trama.  Gumpel ha afirmado también que Pío XII hizo planes de renunciar en el caso de ser secuestrado.

Owen Chadwick, profesor de historia en Cambridge, estudió los documentos de D'Arcy Osborne, embajador británico en el Vaticano durante la guerra, argumenta que el Mando del Ejecutivo de Guerra Política (PWE) británico, un cuerpo clandestino fue creado para producir y difundir propaganda blanca y negra, para dañar la moral del enemigo y aliados de los nazis, así como mantener la moral en los países ocupados. Según Chadwick el PWE habría dedicado tiempo a la Propaganda de falsificación de transmisiones alegando que el Papa iba a ser confinado en el castillo de Lichtenstein. Se habrían fabricado al menos dos transmisiones inalámbricas "alemanas" en apoyo de la teoría, sobre la base de una preexistente "rumor de secuestro". Existe constancia de que el 9 de octubre de 1943, los británicos lanzaron una emisión falsa en alemán afirmando que todos los prepartativos  para el secuestro estaban listos. Dos días más tarde, otra transmisión falseada señalaba que el Castillo de Lichtenstein en Württemberg estaba listo para retener al Papa y a los cardenales.

El propio Osborne consideró ese hecho de increíblemente improbable, la misma presencia del Papa en el Vaticano impedía a los británicos bombardear un centro de comunicaciones clave, que estaba adyacente, del ejército alemán en Italia. Weizsäcker, el embajador alemán, ya había asegurado antes que el propio Vaticano no sería ocupado por los alemanes al ocupar las tropas Roma, tras el colapso del gobierno de Mussolini.



Portada del libro de David Garnett. La historia secreta de PWE: El Ejecutivo de guerra política 1939-1945 (2002, Little, Brown Book Group, no disponible en castellano). De todas las organizaciones de inteligencia secretas de Gran Bretaña, la menos conocida es el Ejecutivo de Guerra Política, desarrollado para llevar a cabo una guerra psicológica contra los nazis. La historia del PWE ha sido desclasificada por la oficina del Gabinete y publicada 50 años después de haber sido completada y enviada a los archivos secretos de Whitehall.

David Alvarez y Robert A. Graham, sacerdotes jesuitas historiadores elegidos por el Papa Pablo VI para editar el ADSS (Actas y Documentos de la Santa Sede relacionados con la Segunda Guerra Mundial. Colección de 11 volúmenes de los archivos históricos del Vaticano) concluyen que un secuestro de este tipo hubiera indignado a los católicos de todo el mundo y desestabilizado la ocupación alemana en las naciones católicas. Alvarez y Graham argumentan que los propagandistas aliados "no se encogieron ante la oportunidad" de explotar la situación reinante, incluso sobre que el Papa contemplaba abandonar el Vaticano debido a las amenazas del Eje. Estos rumores de la PWE no fueron recogidos ni siquiera por los diplomáticos alemanes. 

"El rastro de evidencia más clara en la maraña de rumores, la memoria y la ficción que rodea la trama que pretendía secuestrar al Papa conduce de vuelta a Londres en lugar de Berlín ". 

ANEXO PDF en inglés

British War office Intelligence file on Karl Wolff: interrogation reports etc. 
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Fuentes de consulta



Notas de Referencia

Kurzman, Dan. (2007). "Una misión especial: trama secreta de Hitler para aprovechar el Vaticano y secuestrar a Pío XII". Da Capo Press. ISBN 0-306-81468-4.
- Lingen, Kerstin von (2008). "Conspiración del silencio: cómo los ´viejos muchachos´ de la inteligencia estadounidense protegieron al general de las SS Karl Wolff del procesamiento". Estudios del Holocausto y Genocidio. Oxford University Press. 22 (1): 74-109. doi: 10.1093 / hgs / dcn004.
- Lingen, Kerstin von (2013). "Allen Dulles, el OSS y los criminales de guerra nazis: la dinámica del enjuiciamiento selectivo". Nueva York: Cambridge University Press. ISBN 978-1-107-02593-6.
- Alvarez, David J., y Graham, Robert A. 1997. "Nada sagrado: el espionaje nazi contra el Vaticano", 1939-1945 . Frank Cass Editores.
- Chadwick, Owen. 1988. "Gran Bretaña y el Vaticano durante la Segunda Guerra Mundial". Cambridge University Press.
- Cornwell, John . 1999. "El Papa de Hitler: La historia secreta de Pío XII". Vikingo. ISBN  0-670-87620-8
- Dalin, David. 2005. "El mito del Papa de Hitler". Regnery Publishing.

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Televisión

- "Sotto il Cielo di Roma". (2010). La trama se presenta en una miniserie de la televisión de coproducción italiana-alemana (2 episodios de 100 minutos c/u) protagonizada por James Cromwell como Pío XII: "Sotto il Cielo di Roma" (Bajo el cielo de Roma). Se centra en el tema de Pío XII y la razzia romana. 

- "The Scarlet and the Black" (Escarlata y Negro)  es una película de 1983 hecha para la televisión con las actuaciones de Gregory Peck y Christopher Plummer. Esta producción no debe ser confundida con la mini serie de 1993 de la British television "The Scarlet and the Black", en la que actuó Ewan McGregor y Rachel Weisz. El film se basa en la novela de J. P. Gallagher, "The Scarlet Pimpernel of the Vatican". La película cuenta la historia de monseñor Hugh O'Flaherty, un sacerdote católico en la vida real que salvó a miles de judíos y prisioneros de guerra aliados en la Roma ocupada por los nazis durante la IIGM. Karl Wolff aparece como el general Helm Max, eso se debe a que Wolff todavía vivía en esos días de producción del film. Monseñor Hugh O'Flaherty fue el sacerdote irlandés quien habría salvado más de 6.000 judíos y prisioneros aliados. Herbert Kappler fue condenado a cadena perpetua, trasladado a un hospital por razones de salud, escapó a Alemania Occidental, donde falleció en 1978 a los 70 años.

- "Rappresaglia" (Masacre en Roma), película italiana de 1973, protagonizada por Richard Burton que interpreta al jefe de la Policía de Seguridad -SD- de las SS en Roma, Herbert Kappler y la ejecución de más de 300 personas conocido como la "masacre de las fosas Ardiatinas" (24 marzo 1944), en represalia por el atentado con bomba contra una patrulla del regimiento de policía de las SS, Bozen. La película se basa en el libro "Muerte en Roma" de Robert Katz.
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