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21 octubre 2020

Una guerra sin alternativa: La I Guerra Mundial en la historia alternativa




Nota de introducción por el editor del blog:

Una reseña del libro de Margaret MacMillan, “La guerra que terminó con la paz: el camino hacia 1914” (Penguin Canada, 2013) tiene sus similes en el presente, ¿los mismos protagonistas? Sin duda. ¿Los mismos escenarios? Probablemente. ¿La misma política? Si, pero bajo otro nombre.

 

La Primera Guerra Mundial fue una lucha entre potencias imperialistas, hoy la disputa se lleva en un escenario recreado por esas mismas potencias bajo un nuevo término "Globalización", es decir, guerra económica por imponerse en los mercados del mundo (igual que en la Gran Guerra, un conflicto económico por los mercados coloniales) y dentro de esa misma disputa económica la lucha por el control de los recursos energéticos en la región más inestable y codiciada del planeta: Oriente Próximo. ¿Acaso no han reflexionado que dentro de la OTAN sus socios se disputan la hejemonía del África?, por citar un ejemplo, desatando conflictos en los que, naturalmente, intervienen "indirectamente" armando a las partes. 

La realidad actual, por lo mismo, se parece en gran medida a los antecedentes previos a la Gran Guerra, lo que se ha modernizado son los términos. Ahora hablamos de libre mercado, protección de los derechos humanos y la democracia (estado de derecho), conceptos loables que las potencias imperiales "defendían" desde aquellos tiempos. Hoy, quien lleva y controla la democracia en Europa no es tanto la Unión Europea (UE) sino la OTAN (bajo la égida de los Estados Unidos). Para muestra un botón, la OTAN persigue incansablemente expandir la "democracia" hacia el este de Europa, a los otrora dominios de otra ex potencia imperial, la Rusia zarista y su sucesora, la URSS (el Imperio del Mal, según Occidente). 

Es evidente que no podemos dejar de anotar que, igual que hace más de 100 años, los “movimientos por la paz” son manejados por los portadores de la enfermedad del militarismo, tal es el caso de los Estados Unidos. Muy pocos confían en las dudosas pretensiones de instituciones internacionales o movimientos por la paz que "velan" por el cumplimiento de tal agenda. ¿Cómo puede defenderse la paz si son las grandes potencias de hoy las que dedican ingentes recursos a la industria del armamentismo? Suele decirse que la disuación armada es la mejor forma de prevenir la guerra. Si somos fuertes (en defensa militar) un potencial agresor se lo pensará dos veces antes de "ofender" a la paz y a los tratados internacionales.


Una obra de arte de John Singer Sargent: "Gassed" (1919), óleo sobre lienzo. Se conserva en el Museo Imperial de la Guerra en Londres (Imperial War Museum)
 

En un mundo globalizado, donde prevalecen las grandes empresas transnacionales de la muerte (armamento), hablar de un movimiento por la paz, suena utópico. La diplomacia de hoy -eso si bien encubierta- es la de los cañones. Jim Milles -reconocido analista- mencionaba en un artículo sobre el arriba mencionado libro que, "merece todo el cinismo y la hostilidad que se puedan dirigir contra ella sin desencadenar la próxima guerra, y mientras escribo esto, también fue uno de los elementos cruciales de la pre Primera Guerra Mundial, tratar de no desencadenar una guerra, pero también queriendo una si pensaban que podían hacer que pareciera culpa del otro". 

Es cierto que no fue culpa exclusiva de los militares el detonante de la Gran Guerra, pero la aceptaban como norma de "honor", la creían inevitable y necesaria, presionando en tal sentido. En el presente, esos mismos países confían en avanzadas tecnologías defensivas para "conservar" la paz y, por supuesto, la disuación y persuación nuclear es la norma imperante, aunque pasa desapercibida con relativo exito.

En cuanto a la economía, una clara señal del preludio bélico en la Gran Guerra como en los conflictos contemporáneos radica en la situación financiera, "nerviosismo en los mercados de valores, corridas bancarias (no existía la economía digital en ese entonces, solo dólares reales), acaparamiento de suministros, ¿alguien quiere papel para el inodoro?...Está bien, un tema diferente, pero todavía habla de delirio masivo.


Los tiempos son diferentes tecnológicamente, mas, la naturaleza humana es la misma, los seres humanos somos manipulables con facilidad, nos gusta -gracias al poder de las comunicaciones- encontrar a los villanos en el otro lado, en lugar de encontrar fallas en nosotros mismos.

 

"Hay suficientes similitudes en la mentalidad política actual de las naciones que debemos recordarnos, educarnos, saber que el militarismo, la codicia corporativa y las manipulaciones de los medios mantienen al mundo al borde del desastre".

 

Otra obra de John Singer Sargent, "Oficiales Generales de la Primera Guerra Mundial". El cuadro fue elaborado entre 1920-1922 y se conserva en la Galeria Nacional de Retratos, Londres. Están representados 22 generales británicos que participaron en la contienda.

Tras la Primera Guerra Mundial, "los políticos se apartaron de la democracia liberal para revivir o retener su imperios, un nuevo colonialismo bajo mandato de la Liga de Naciones", razona Milles. Tras la Segunda Guerra Mundial el escenario se repitió con la creación de las Naciones Unidas y la actual lucha por imponer la Globalización de los mercados... La naturaleza humana no ha variado.

Olvidémonos por un momento de la realidad del mundo actual, retrocedamos más de un siglo para divagar con una historia alternativa sobre un conflicto que no tenía alternativa, todos los caminos conducían a la Gran Guerra.


Tito Andino U.


***

Una guerra sin alternativa: la primera guerra mundial en la historia alternativa

por Alasdair Czyrnyj

Artículo publicado originalmente en inglés en "Never Was Magazine", mayo de 2009 (A war without alternative: The First World War in Alternative History)


Un soldado alemán observa un avión en el Johannisthal Air Field cerca de Berlín, 1910 (DHM / Otto Haeckel)


La Primera Guerra Mundial fue una de las grandes catástrofes de la historia de la humanidad. En cuatro años de combates, casi diez millones de soldados murieron y resultaron heridos, con grandes extensiones del continente europeo devastadas.


Al final de la guerra, el panorama político de Europa había cambiado irrevocablemente, con los imperios alemán, austriaco, ruso y otomano desmoronándose en una turba de nuevos estados-nación a caballo entre Europa central y el Medio Oriente.

 

Para las potencias victoriosas, Gran Bretaña y Francia, el triunfo tuvo un costo inconmensurable, y ambas naciones sufrieron inestabilidad económica, disturbios políticos y sentimientos antiimperialistas durante las próximas décadas.

La guerra dio al mundo la Unión Soviética y allanó el camino para un papel estadounidense ampliado en los asuntos internacionales.

Finalmente, las secuelas de la carnicería dejaron a las frágiles naciones de Europa presa del canto de sirena del nacionalismo étnico y el fascismo, preparando el escenario para futuras tragedias.


¿Dónde está la guerra alternativa?


Con un impacto tan tremendo en la historia mundial, es aún más desconcertante que la Primera Guerra Mundial sea un tema bastante olvidado en la historia alternativa.

 

Mientras que las historias que discuten versiones alohistóricas de la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Civil Estadounidense ascienden a cientos, la cantidad de historias escritas desde 1918 que describen versiones alternativas de la Primera Guerra Mundial apenas supera las sesenta, y la gran mayoría de ellas consta de cuentos y ensayos. en lugar de novelas de larga duración.

(La cifra se tomó de Ucronia como un recuento aproximado de todas las historias con un punto de divergencia histórica entre 1910 y 1918, excluidas las que tratan específicamente de la Revolución Rusa. Dadas las limitaciones de la base de datos y la tendencia de las historias a tener puntos de divergencia mucho antes de los eventos que describen, esta cifra no debe considerarse más que una estimación).

Escapista

A pesar del pequeño cuerpo de textos, las historias sobre la Primera Guerra Mundial alternativa tienden a dividirse en ciertos tipos.

De lejos, el subgrupo más grande sería las historias alternativas "escapistas". Estas son historias escritas simplemente para entretener, para reutilizar los tropos e imágenes asociadas con la guerra como escenario para una historia de aventuras estereotipada o un juego satírico.


"El azul salvaje y el gris". "El barón rojo sangriento". "1901"


Un buen ejemplo de este tipo sería The Wild Blue and Grey (1991) de William Sanders, que narra las hazañas de un piloto cherokee que sirve en la Fuerza Aérea Confederada en el Frente Occidental. The Bloody Red Baron (1995) de Kim Newman, parte de la serie Anni Dracula, trata el tema de manera similar, representando una guerra en la que tanto la Entente como las Potencias Centrales despliegan fuerzas aéreas respaldadas por vampiros, aunque juega con elementos más posmodernos (particularmente en el uso de varios personajes de la ficción de época como protagonistas dentro de la narrativa) que la mayoría de historias de este tipo.

Incluso cuando estas novelas no discuten directamente una versión alternativa de la Primera Guerra Mundial, como 1901 (1995) de Robert Conroy, un relato de un asalto naval alemán a la ciudad de Nueva York basado libremente en los planes de guerra alemanes de la era anterior a la guerra, gastan mucho tiempo aludiendo a diversas figuras y hechos del conflicto actual.

Paz temprana

Por supuesto, algunas historias de la primera Guerra Mundial alternativa intentan considerar seriamente los resultados alternativos de la guerra. Si bien es relativamente poco común, los autores tienden a intentar eludir los horrores del siglo XX poniendo fin a la Primera Guerra Mundial antes en una "paz sin vencedores" negociada.


El ala cortada (The Severed Wing, 2002) de Martin Gidron, una profunda meditación de los efectos del Holocausto en la identidad judía, imagina una intervención anterior de los Estados Unidos, gracias a la reelección del presidente Theodore Roosevelt, así como un movimiento contra la guerra reunido por el socialista francés Jean Jaurès para terminar con la guerra en 1917 lo que producirá una Europa libre del legado de la Segunda Guerra Mundial.


En "Resistencia: caída del hombre", curiosamente, la Europa de Gidron no es una gran utopía. A finales del siglo XX, Europa se encuentra en medio de una especie de larga década de 1930, con imperios coloniales británico y francés en lenta decadencia y una lucha de poder cada vez más feroz entre Alemania y Rusia en Europa del Este.

Una versión más optimista de este escenario se puede encontrar en la historia de fondo del juego de disparos en primera persona de Insomniac Games, Resistance: Fall of Man (2006), que describe una Primera Guerra Mundial ligeramente alterada que termina en otra paz negociada en 1918, lo que resulta en la formación de una proto-Unión Europea y la rápida anulación del fascismo y la Gran Depresión, solo para ser arruinada por la destrucción de Europa por invasores alienígenas en 1949.


Victoria del poder central

Relativamente más común es la especulación sobre los resultados de una victoria de las potencias centrales en la guerra.

Algunos escritores, como Niall Ferguson en su historia de la Primera Guerra Mundial The Pity of War (1999), han especulado que una rápida victoria alemana en 1914 habría sido un evento positivo, permitiendo a Gran Bretaña mantener su imperio y a Alemania para crear una economía europea unificada para fomentar la integración nacional y prevenir la aparición tanto del fascismo como del comunismo.


La Compañía de los Muertos

Sin embargo, la mayoría de los escritores prefieren discutir la victoria alemana en términos crudamente negativos.

El cuento de Stephen Baxter de 1994 "Mittelwelt", por ejemplo, describe un Segundo Reich victorioso, enamorado de los escritos de Nietzsche más que de Hitler, a punto de lanzar una guerra contra Japón en 1940 por los restos de la India británica.


Enigma: marea creciente

Los alemanes y japoneses luchan una vez más en La compañía de los muertos (2007), de David Kowalski, donde un cambio en el destino del Titanic permite inadvertidamente una victoria alemana en 1917 y la fragmentación de los Estados Unidos a fines de la década de 1920, lo que establece el escenario para la división y consolidación del mundo durante más de un siglo en imperios mundiales alemanes y japoneses mutuamente hostiles.

En el simulador naval Enigma: Rising Tide (2003) de Tesseration Games se adopta un enfoque un poco más sutil, donde en 1937 estalló una furiosa carrera armamentista naval entre Estados Unidos, la Europa alemana y el este asiático japonés, con estallidos de rutina en el Atlántico Norte , América Latina y el Pacífico.


Se desvaneció de la memoria


Los soldados estadounidenses marchan en un desfile de la victoria de la Primera Guerra Mundial en Nueva York, 18 de febrero de 1919 (NARA)


A pesar de estos títulos variados, están muy lejos de la avalancha de títulos que representan la Segunda Guerra Mundial, las guerras civiles estadounidenses e incluso las guerras napoleónicas. Si las historias descritas anteriormente muestran que la Primera Guerra Mundial es un terreno fértil para la especulación contrafáctica, ¿por qué entonces se ha descuidado tanto como fuente de ideas para historias?

Parte del problema puede ser que la Primera Guerra Mundial es un conflicto cuyo tiempo ha pasado.

Si bien la especulación contrafáctica de eventos históricos ha existido posiblemente desde el surgimiento del estudio de la historia misma, solo ha sido desde finales de la década de 1960, con el gran renacimiento de la ciencia ficción de posguerra, que la historia alternativa ha surgido como un subgénero en toda regla. Dados los antecedentes personales y contextuales de los autores que experimentan con la historia alternativa, el enfoque predominante del género en la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Civil Estadounidense tiene cierto sentido.

Muchos escritores de ciencia ficción en ese momento habían participado en la Segunda Guerra Mundial, conocían personas que vieron o estaban inclinadas a ver la Segunda Guerra Mundial como la fuente de muchos de los males actuales del mundo moderno, desde la Guerra Fría hasta la carrera de armas nucleares. a la decadencia de los imperios europeos.

De manera similar, el Movimiento por los Derechos Civiles y la lucha por la segregación naturalmente dejaron a muchos escritores estadounidenses con un interés renovado en la política divisoria de la Guerra Civil.

Por el contrario, en la década de 1960, la generación que había luchado en la Primera Guerra Mundial pasaba de la vida pública, y hasta los veteranos más jóvenes entraban en los sesenta y setenta a finales de la década.

Además, a pesar de las batallas coloniales y la intervención estadounidense, la Primera Guerra Mundial siempre se ha considerado un conflicto europeo. En la memoria estadounidense, la Primera Guerra Mundial ha desaparecido casi por completo, suplantada por el impacto de la Gran Depresión y la Segunda Guerra Mundial. Incluso en Europa, los recuerdos de la Segunda Guerra Mundial a menudo superan a los de la Primera, dejando las discusiones sobre alternativas a ese conflicto de intereses solo para unos pocos entusiastas.

Mas alla de lo comprensible


Soldados británicos avanzan hacia una nube de gas durante la batalla de Loos, 25 de septiembre de 1915 (IWM)


Junto con los problemas del tiempo y otras distracciones, el lugar de la Primera Guerra Mundial en la historia alternativa también ha estado muy determinado por la forma en que se recuerda la guerra en sí.

Como señaló una vez el historiador cultural Modris Eksteins, la verdadera Primera Guerra Mundial fue hace mucho tiempo "tragada por la imaginación bajo la apariencia de la memoria". La magnitud de las batallas, sin precedentes en la historia europea, y la inmensidad de la destrucción y la pérdida de vidas han llevado a muchas personas, tanto historiadores como laicos, a buscar una justificación general adecuada para toda la carnicería.

A diferencia de la Segunda Guerra Mundial, un conflicto que todavía se considera la responsabilidad principal de unos pocos tomadores de decisiones clave, lleno de batallas que se basaron en el azar, la contingencia y la buena suerte, la Primera Guerra Mundial se ha convertido en una gran fuerza más allá de la comprensión o modificación humana.

Si bien algunos historiadores modernos como Niall Ferguson y David Stevenson atribuyen la responsabilidad de la guerra a las acciones de algunos líderes austriacos y alemanes clave durante el largo septiembre de 1914, la mayoría de los historiadores prefieren ampliar la red. Desde hace décadas, la guerra franco-prusiana de 1870 se ha descrito tradicionalmente como la chispa que encendió la larga mecha hasta 1914, con su reordenación del orden europeo y el surgimiento de una Alemania poderosa y expansionista.

Algunos historiadores, como AJP Taylor, se remontan aún más atrás y ven las revoluciones de 1848 y la Guerra de Crimea como la sentencia de muerte del orden posnapoleónico en Europa y el punto de inflamación de la Primera Guerra Mundial.

Dependiendo de la fuente, la Primera Guerra Mundial fue causada por cualquier cosa, desde una carrera armamentista anglo-alemana, una competencia global cada vez más peligrosa por la influencia colonial, las contradicciones inherentes del capitalismo que salieron a la luz cuando el imperialismo se quedó sin nuevas tierras para conquistar, la paranoia con respecto a la relativa expansión económica y declive de varias potencias, la aparición de nuevas tecnologías de armas que nadie entendía y la creación de planes de movilización tan complejos que su mera implementación conducía automáticamente a la guerra.

De manera similar, la escala de las batallas ha tendido a desalentar la especulación contrafáctica sobre cómo las batallas individuales de la Primera Guerra Mundial podrían haber evolucionado de manera diferente, más allá de los movimientos iniciales de 1914 y las batallas finales móviles de 1918.


Con semejante experiencia intelectual, especular sobre alternativas a la Primera Guerra Mundial puede parecer inútil para los aspirantes a escritores. Después de todo, ¿cómo podría haber salido algo diferente si todo fue decidido hace décadas por miles de personas por cientos de razones diferentes?


Guerras mundiales alternativas

Irónicamente, esta interpretación de la Primera Guerra Mundial, como una especie de evento inevitable en la historia del mundo moderno, es lo que más ha resonado entre los escritores de la historia alternativa. En lugar de depender de las acciones de los individuos, la Primera Guerra Mundial se ha convertido en una especie de evento "natural" en la historia que ocurre cada vez que un mundo alcanza una determinada etapa de desarrollo industrial y político.

En la novela de 2002 de Kim Stanley Robinson Los años del arroz y la sal, ambientada en un mundo en el que Europa fue apartada de la historia debido a la peste negra, estalla una gran guerra de civilizaciones entre el mundo islámico y una alianza chino-india-iroquesa a principios de siglo XX, se luchó durante más de seis décadas con trincheras y artillería en una docena de frentes diferentes en todo el mundo.


"Los años del arroz y la sal", "La casa de las tormentas", "La gran guerra: camina en el infierno"


The House of Storms (2005) de Ian R. MacLeod, ambientada en una Inglaterra impulsada por una Revolución Industrial basada en la magia, detalla los orígenes y el curso de una cruel guerra civil entre Bristol y Londres en algún momento de mediados del siglo XXI en un agosto "inusualmente caluroso" durante el "Año 114 de la Era de la Luz", nada menos, con muchas trincheras y artillería de sobra.

La trilogía Great War de Harry Turtledove (1998-2000), ambientada en su serie ampliada de novelas Timeline 191, imagina el estallido de la guerra en Europa desencadenando otra guerra aún más brutal entre Estados Unidos y la Confederación, debido a la integración de ambos países en el sistema europeo de alianzas.

Incluso en historias que no lo discuten explícitamente, la Primera Guerra Mundial a menudo encuentra una manera de ocurrir, aunque solo sea como la breve "Guerra del Emperador" del clásico contrafactual de la Guerra Civil Estadounidense de Ward Moore, Bring the Jubilee (1955).

El surrealista

E incluso cuando la Primera Guerra Mundial estalla en líneas de tiempo similares a la nuestra, el legado literario y artístico de la guerra real a menudo hace que evolucione hacia direcciones surrealistas y fantasmagóricas.

El shooter en primera persona de 4X Studio, Iron Storm (2002), rápidamente se dirige en esta dirección, imaginando un mundo donde la guerra ha continuado durante cincuenta años, evolucionando de una pelea dentro de Europa a una lucha a muerte entre la civilización occidental y un imperio ruso panasiático.


Tormenta de hierro - The Time ships - Baltimore - (vampiros)


The Time Ships (1995) de Stephen Baxter, una secuela amorosa de The Time Machine de HG Wells, describe una visión extrañamente wellsiana de 1938 donde Gran Bretaña y la Alemania imperial luchan entre sí con gigantescos "acorazados terrestres" y aviones de bombardeo automatizados mientras se esconden en cúpulas de hormigón que se extendían por la ciudad.

Un ejemplo más sutil de esta tendencia se puede encontrar en Baltimore de Mike Mignola y Christopher Golden, o The Steadfast Tin Soldier and the Vampire (2007), donde una Primera Guerra Mundial en una Europa ligeramente diferente a la nuestra se desvanece como una horrible plaga sobrenatural que comienza a barrer las tumbas del frente occidental y más allá.

Conclusión

En el análisis final, puede que no sea del todo cierto que la Primera Guerra Mundial haya sido descuidada por la historia alternativa. Más bien, es más apropiado decir que la imagen de la Primera Guerra Mundial en la mente de los escritores se ha vuelto mucho más poderosa que el recuerdo del conflicto físico en sí. La Primera Guerra Mundial se ha convertido en un tema no tanto de historia alternativa, sino de fantasía oscura, una fantasía de batallas de pesadilla de barro, hierro y horror, una que vivirá mucho después de que los eventos originales se hayan desvanecido.


Alasdair Czyrnyj

Esta historia apareció por primera vez en Gatehouse Gazette 6 (mayo de 2009), p. 14-16, con el titular “Una guerra sin alternativa: la primera guerra mundial en la historia alternativa”.

29 septiembre 2020

Arte: John Heartfield fotomontaje satírico anti-nazi




John Heartfield (1891 - 1968) es el nombre en inglés que adoptó el artista alemán Helmut Herzfeld. El cambio de nombre se produjo en 1916 como protesta contra el rabioso nacionalismo del Imperio Alemán que denotaba un notorio sentimiento anti-británico durante la Primera Guerra Mundial. Destacamos que éste fino artista fue de los pioneros en utilizar la técnica del fotomontaje, un maestro de ese estilo para su época. 


En 1918 Heartfield se unió al movimiento Dada de Berlín donde estuvo muy activo. Como sabemos, el movimiento artístico conocido como Dadaismo pretendió romper con el sistema capitalista con todo tipo de burlas al considerarlo responsable de enviar a millones de personas a la gran carnicería de la Primera Guerra Mundial, una de las más absurdas farsas disfrazadas de aventura patriótica habidas en la Historia. 


John Heartfield, en la década de los 20 del siglo pasado.

Heartfield se afilió al Partido Comunista Alemán, fue uno de los organizadores, en 1920, de la Primera Feria Dada Internacional en Berlín. En 1919 había sido despedido del servicio cinematográfico de la Reichswehr debido a su militancia y apoyo a la huelga que siguió al asesinato de Karl Liebknecht y Rosa Luxemburg. Con George Grosz, fundó Die Pleite, una revista satírica. 

Bertolt Brecht se refirió a Heartfield como:


“Uno de los artistas europeos más importantes. Trabaja en un campo que él mismo creó, el campo del fotomontaje. A través de esta nueva forma de arte ejerce la crítica social. firmemente del lado de la clase trabajadora, desenmascaró las fuerzas de la República de Weimar que se dirigían hacia la guerra ". 


Sin duda Bertolt Brecht influenció en su arte tras conocerlo en 1924, convirtiendo el fotomontaje en una forma de expresión política y artística para dos publicaciones comunistas: el diario Die Rote Fahne y el semanario Arbeiter-Illustrierte-Zeitung (AIZ), este último publicó la mayoría de fotograbados por las que Heartfield es recordado en el presente.


(Hacer click sobre las imágenes para ampliarlas)


Heartfield tenía una visión por delante de su tiempo: Hitler y los nazis eran exactamente lo que eran: una fuerza de maldad diabólica y destrucción masiva. Utilizó el fotomontaje para satirizar a Adolf Hitler y los nazis, subviertiendo sus símbolos como la esvástica con el fin de socavar su mensaje de propaganda. No existió un artista que creara arte mostrando al mundo en imágenes impactantes exactamente lo malvado y destructivo del nazismo. Varias portadas de revistas antifascistas y antibélicas, como AIZ, reprodujeron como carteles el trabajo de Heartfield, esos carteles antinazis se pegaron por las paredes de Berlín para combatir la maquinaria de propagandística de Goebbels. 


El significado de la svástica visto por John Heartfield (Haga click sobre las imágenes para ampliarlas)

Éste valiente oponente de Hitler vivió los años iniciales del nazismo en la clandestinidad dentro de Alemania, luego tendría que exiliarse, retornó a Alemania en 1950, lógicamente al sector que se convertirían en la República Democrática Alemana. John Heartfield fue uno de los opositores más buscados por la Gestapo, el "Top 5" en la lista de los más buscados como elementos "peligrosos para la comunidad nacionalsocialista"En una ocasión se atacó la casa de Hildegard Scharp, conocida del artista, por error la Gestapo la había tomado como su esposa. Heartfield ya había sabido lo que es recibir una paliza de los SA y Gestapo, fue golpeado públicamente y arrojado a los rieles de un tranvía en Berlín tras la publicación del cartel de 1932 "Hitler el superhombre". 




La justicia a la que eran sometidos los opositores al Tercer Reich se aprecian en estos fotomontajes de John Heartfield (y la que le esperaba al artista en caso de ser detenido). En la parte de abajo apreciamos a Hermann Goering, el primer cuadro como el verdugo del Reich tras el incendio del Reichstag. En el segundo cuadro reza la siguiente leyenda: "El juego nazi con el fuego. Cuando el mundo se esté quemando, probaremos que Moscú fue el incendiario".


Otro ejemplo de la justicia nazi. Arriba fotomontaje de Heartfield referente al enfrentamiento judicial entre el líder comunista bulgaro Georgi Dimitrov y Hermann Goering, durante el proceso por el incendio del Reichstag (27 febrero 1933). Fue portada de AIZ, vol. XII, No. 45, 16 de noviembre de 1933, bajo el título "Der Richter - Der Gerichtete" (El juez - El juzgado). Las fotos de Hermann Göring provienen de la cobertura del juicio por el incendio del Reichstag, impresas en la misma edición de AIZ. Göring fue escuchado como testigo de acusación el 4 de noviembre de 1933. Dimitrov (que se defendió por sus propios derechos) disgustó tanto a Göring con sus preguntas que éste último recurrió a los insultos y amenazas: "En mi opinión, eres un sinvergüenza que perteneces directamente a la horca ... Solo espera hasta que te tengamos fuera del poder legal de este tribunal!".
 

John Heartfield se convirtió en refugiado político el 14 de abril de 1933 tras conseguir huir de los pistoleros en uniforme nazi, ese día alredededor de una docena de hombres de las SA y la Gestapo, pistolas  en mano, irrumpieron en su hogar para asesinarlo, Heartfield, que era pequeño de estatura escapó metiéndose en un cubo de basura después de saltar por la parte trasera de su apartamento en Berlín; interrogaron a su esposa durante una hora, ella y sus dos hijos serían sometidos por una famosa ley nazi, la "Sippenhaft" o "Sippenhaftung", en cristiano: la responsabilidad familiar, los nazis establecieron la idea de que una familia comparte la responsabilidad de un crimen o acto cometido por uno de sus miembros, un viejo rezago derivado del derecho germánico de la Edad Media.

John Heartfield, cuyo verdadero nombre alemán es Helmut Herzfeld, en una exposición suya celebrada en Praga alrededor del año 1936

Heartfield logró burlar a la Gestapo y siguió produciendo arte anti-nazi desde Praga... hasta que los nazis llegaron a Checoslovaquia en 1938. Seguía en la lista de los más buscados, apenas cuatro días después de la entrada de la Wehrmacht en Praga, la Gestapo arrestó cerca de ochocientos comunistas alemanes y checos por "ofensas" al Tercer Reich, Heartfield logró una vez más escapar. Una circular del jefe de la policía de Praga, con fecha 5 de mayo de 1939 seguía señalando a Heartfield en el número 5 de los "criminales" más buscados. El 6 de diciembre de 1938, arribó a Londres vía Estrasburgo y París. Hizo algunas exhibiciones y trabajó para algunas editoriales en Londres antes de retornar a Alemania en 1950 (RDA), a pesar de regresar a lo suyo, exhibir sus obras, hacer teatro, no fue reconocido integramente por lo que era. En 1957 recibió el Premio Nacional de Arte y Literatura de la RDA, en 1961 fue galardonado con el Premio Alemán de la Paz. Murió en relativa oscuridad y pobreza el 25 de abril de 1968. 

 

Dos fotografías en la posguerra de John Heartfield, Alemania Oriental (RDA), años 60.

Literatura sobre Heartfield no es fácil encontrar en castellano. Su legado se conserva gracias a los archivos y publicaciones de medios como el semanario Arbeiter-Illustrierte-Zeitung (AIZ) y algunos libros en inglés y alemán. Destaquemos algunos libros: "Heartfield Versus Hitler" de John Willett (Editorial Hazan Editeur; 1997, 199 pp, en inglés), es una visión general sobre la vida de Heartfield y el movimiento Dada en Berlín, presenta los vínculos históricos entre el movimiento Dada, Heartfield, el nazismo y otros artistas del mismo período, con detalles desconocidos sobre la vida del artista. Otro libro: "Deutschland, Deutschland über alles", de Kurt Tucholsky, incluye algunas adaptaciones de John Heartfield, editado por Rowohlt, última edición conocida (20a edición) data de 2008, en idioma alemán (la edición inglesa también tuvo gran acogida). Es importante señalar que Kurt Tucholsky, fue uno de los críticos sociales alemanes más importantes del siglo pasado, haciendo uso incluso de la sátira. Pacifista radical, denunció muy temprano el peligro del nacionalismo militante alemán, ganó notoriedad política al ser uno de los periodistas más agresivos y eficaces durante la República de Weimar. Tras caer Alemania en la barbarie, se suicidó el 21 de diciembre de 1935 en el exilio sueco. Lo último que se ha escrito sobre este artista es el libro "John Heartfield and the Agitated Image. Photography, Persuasion, and the Rise of Avant-garde Photomontage", por Andrés Mario Zervigaon de The University Of Chicago Press, 2012, 344 pp, en inglés.

 

Libros editados sobre la vida y obra de John Heartfield, las ilustraciones de portada, como es lógico corresponden a Heartfield. Las primeras  (a color) hacen referencia a la República de Weimar.


Aunque nuestro interés radica en la obra de Heartfield relacionada con el nazismo existe un amplio trabajo de posguerra en la Alemania Democrática (RDA), solamente como referencia dejamos una muestra.


Izquierda, famoso cartel pacifista de 1960 sobre la guerra atómica. "Atomkrieg". A la derecha, póster titulado: "¡Marchas de racionalización de robots corporativos!" (Die Rationalisierung marschiert!)
 
II

 

Selección de ilustraciones

John Heartfield 


Los siguientes fotomontajes antinazis transmiten un mensaje político, Heartfield optó como pocos, denunciar a través del arte la amenaza de guerra que el régimen nazi representaba para el mundo. En ciertos aspectos es destacable el como aborda temas complejos como la financiación del partido nacionalsocialista  por parte de los grandes industriales y banqueros, que mejor debería haberse denominado "NacionalCapitalismo", aunque sea por hacer honor a la semántica. Un Hitler recibiendo monedas de oro de obesos banqueros en la sombra o disfrazándose con las barbas de Karl Marx para pescar apoyos obreros fueron obras elocuentes de esa relación capital-industria-Hitler. Veamos algunos ejemplos:


En estas imágenes, izquierda la original, la derecha publicación del semanario AIZ, se aprecia al propio Heartfield disfrazando a Adolf Hitler como Karl Marx. Esta ridiculización del líder nazi data de la campaña electoral de 1931, la estrategia de los nazis siempre se basó en buscar el apoyo del sector obrero-trabajador para "aplicar" el "socialismo" en la Nueva Alemania. El fotograbado llevaba como título "Mimikry" (mimetismo).

 

 

Original a la izquierda. A la derecha, el cartel que fue pegado en 1932 por las calles de Berlín denunciando a los financieros del Hitler "socialista", tras la aparición de este cartel Heartfield fue atacado, golpeado y arrojado sobre los rieles de un tranvía. El cartel es conocido generalmente como "Hitler el superhombre". La traducción literal sería: "Adolf, el superhombre, golondrinas de oro y bocazas". Presenta a Hitler haciendo lo que mejor hace: boca abierta, ladrando su discurso al pueblo alemán. Una radiografía de lo que Hitler tiene en su interior: la esvástica nazi en lugar de un corazón humano, sin un sistema respiratorio, sino una alta pila de monedas de oro que corren desde el diafragma hasta la parte superior de su garganta. Heartfield aprecia el hombre interior de Hitler, un diabólico egoísta que despojará al mundo de su riqueza; a cambio, le dará al mundo monedas falsas de mentiras, ilusión y destrucción. Heartfield muestra al Führer realizando un milagro de alquimia política, convertir las contribuciones financieras de los inversores de guerra en tonterías para conmover a la gente. El montaje apareció originalmente en una portada de la revista AIZ. Fue idea de un miembro de la nobleza alemana al reconocer la necesidad de reproducirlo como cartel por todo Berlín bajo la sombra del Partido Nazi. También suele ser conocido este cartel bajo los títulos: "Adolf, el superhombre: traga oro y habla disparates"; o, traducido también como "traga oro y escupe basura".





Izquierda, el original en que se puede apreciar el rostro del hombre "solidario" con la causa nazi. A la derecha, tal como aparece en uno de los ejemplares de AIZ (16 octubre 1932) "Der Sinn des Hitlergrusses: Kleiner Mann bittet um große Gaben. Millionen stehen hinter mir!" (El significado detrás del saludo nazi: el hombre pequeño pide grandes donaciones. Lema: ¡Millones me respaldan!).

 


Fritz Thyssen, el principal magnate del acero de Alemania, fue un partidario financiero esencial de Adolf Hitler. En esta obra maestra de la sátira política, Heartfield logra revelar que Hitler no era "una herramienta en la mano de Dios" sino más bien "un juguete (una marioneta) en la mano de Thyssen".

 



A la izquierda el original. A la derecha, interior (página 224) de la edición de AIZ, vol. XIII, n.° 14, 5 de abril de 1934. Emitida desde Praga - Checoslovaquia. Pie de foto: "La prensa informa que el presidente del Reichsbank, Dr. Hjalmar Schacht, ha solicitado que se le cambie el nombre a Hjalmar Helfersich para fortalecer la confianza de los círculos relevantes. (El entonces presidente del Reichsbank, Helfferich, creó el llamado Rentenmark después del negocio de la inflación). "¡Definitivamente no voy a dejarlo!". Hjalmar Schacht, que había sido presidente del Reichsbank nuevamente desde marzo de 1933, tuvo que admitir en 1934 que las tenencias de oro y divisas del Reichsbank habían disminuido de 396 a 274 millones de RM. Sin embargo, aseguró varias veces que el marco no se devaluará. Ya se había convocado una conferencia entre el Reichsbank y los acreedores extranjeros para abril porque Alemania era, de facto, insolvente.

 


Izquierda, el original. A la derecha portada completa del semanario AIZ, Vol. XII, No. 45, 16 de noviembre de 1933.  Las fotos corresponden a Gustav Krupp von Bohlen und Halbach (presidente del consejo de supervisión de Krupp AG y presidente de la Reichsverband der Deutschen Industrie) y Albert Vöglers (director general de United Steel Works), provienen de un mitin para un referéndum sobre la retirada de Alemania de la Liga de Naciones el 12 de noviembre de 1933. Kurt Schmitt, director general de Allianz Insurance, ministro de Economía del Reich desde finales de junio de 1933, siguió adelante con la cartelización obligatoria de la industria. También se emitió una edición (como en otros números) en miniatura de AIZ para facilitar el contrabando de la revista en Alemania (que se la imprimía en Praga). La edición en miniatura de esta portada fue publicada por AIZ, Vol. XIII, No. 2, 11 de enero de 1934 (edición especial del balance del Tercer Reich de 1933).

 

 
Fotograbados en clara alusión a la planificación de la economía de guerra alemana. A la izq. "Hitler cuenta cuentos de hadas II. Para ayudar, para ayudar estoy en un círculo" (militar-financiero). A la derecha, el montaje hace alusión al trabajo. Traducción: "Líder de los trabajadores del Tercer Reich o la cabra como jardinero". "¡Muchachos, prestad atención! Nuestro Führer ha decidido: Desde hoy YO soy vuestro líder, porque soy vuestro jefe y me embolso los beneficios". "Den Bock zum Gártner machen" significa convertir la cabra en jardinero, en otras palabras, encomendar las ovejas al lobo. La ley para el ordenamiento del trabajo nacional de Hitler prescribía la cooperación entre los sindicatos y el capital, vigente desde el 1 de mayo de 1934. "Jeder Betrieb eine Kaserne" (Cada fábrica un cuartel).



Una de sus piezas más famosas de Heartfield, titulada "Hurray, die Butter ist Alle!" ("Hurrah, la mantequilla es todo!". Se publicó en la portada de la AIZ en 1935. Una parodia de la estética de la propaganda, el fotomontaje muestra a una familia en la mesa de la cocina, donde cuelga un retrato cercano de Hitler y el está adornado con esvásticas. La familia (madre, padre, anciana, joven, bebé y perro) está intentando comerse piezas de metal, como cadenas, manubrios de bicicletas y rifles. A continuación, el título está escrito en letras grandes, además de una cita de Hermann Göring durante la escasez de alimentos. Traducido, la cita dice: "El hierro siempre ha fortalecido a una nación, la mantequilla y la manteca de cerdo solo han engordado a la gente". La sátira sobre las palabras de Goering refiere claramente que "las pistolas son mejores que la mantequilla". A la derecha, Heartfield presenta la "Receta de Goebbels" contra la emergencia alimentaria en Alemania. "¿Qué? La manteca de cerdo y la mantequilla faltan mientras comes?, puedes comerte tus judías".



Esta es una de las más conocidas y divertidas sátiras de Heartfield: "Espejito, espejito en la pared, ¿quién es el más fuerte del país?... La crisis"


Es imposible abordar aquí, de manera explicativa, cada uno de los fotomontajes que hemos seleccionado. En primer lugar, no es nada fácil hacerlo de forma escrita: traducir textos y explicar el contexto político-social-económico de la época para conseguir una visión global de la gráfica, eso implica una larga exposición histórica. En segundo lugar, para la comprensión del lector, que desconoce la obra de Heartfield, se ha optado por fotomontajes exclusivamente relacionados con el nazismo, dado su impacto visual, debería ser suficiente para comprender el mensaje del artista (al menos eso esperamos). No obstante, el lector podrá hacerse una idea de lo que significan los fotomontajes de Heartfield con unas cortas notas (en lo posible) traducidas de valiosas fuentes, como los referidos libros y traducciones de comentaristas.


Abordar temas como la "pax hitleriana" fue un tema recurrente en el trabajo de Heartfield, naturalmente que tal supuesto solo escondía el verdadero anhelo del líder nazi, la conquista mediante la guerra. Aquí algunos ejemplos:


Tres variantes de como apreciaba Heartfield la "paz y el fascismo", la primera, original publicada por AIZ, hace alución al sentido de la paz que emanan de la Liga de las Naciones en Ginebra; en el medio, una versión en la reconocida publicación en inglés "Obras maestras del arte político" (Masterpieces of political art); la tercera imagen fue utilizada posteriormenete como un cartel pacifista titulado "Nunca Más". (haga click sobre la imágen para ampliarla)

Estas tres imágenes son reflejo de la hipocresía del nazismo, encarnado en su líder Adolf Hitler, respecto a la PAZ. En la imagen grande el texto dice: "Quiere gasear el mundo con sus frases. El hombre que evocó la constitución alemana ahora habla de paz. La mantendrá como su juramento". La segunda gráfica (arriba) titula: "Paloma de la Paz de Hitler", es una portada de AIZ, un halcón de ojos grandes con una esvástica como brazalete sostiene una pluma en su pico, no la clásica rama de olivo, como si estuviera presto a devorar una presa. Una moneda que lleva el sello de una esvástica se sujeta a su pierna. El halcón no puede ser controlado, ni siquiera por el manipulador, como lo demuestra la larga y desagradable herida en la base del pulgar del manipulador. John Heartfield captura el espíritu de la paz de Hitler, que, de hecho, es exactamente lo contrario de la paz, ya que el halcón es lo opuesto a la paloma. La tercera imagen titula: "Imagen sin palabras...", la paloma de la paz es atacada a traición por el halcón.

 


La Paix hitleriana sigue con estos fotograbados. A la izquierda: "Y las ofertas de paz de Hitler "inmediatamente" siguieron a sus palomas de paz". A la derecha "¡Esa es la salvación que traen!"

 


Como consecuencia, la muerte acecha a Europa y Alemania, Heartfield nos recuerda en estos tres fotograbados.


El fotograbado superior lleva como título "iPadres e hijos después de 20 años" (1924). El texto de la gráfica inferior (izq) reza: "La muerte marrón en las puertas. La muerte ataca el Sarre, pero está dado en tu poder, que no puedes estrangularlo: ¡Elija el status quo! ¡Protege tu vida!"; y, a la derecha: "Las semillas de la muerte. Donde este sembrador atraviesa la tierra, cosecha hambre, guerra y fuego".



Izq. "Sombras sobre Europa"; a la derecha: "El espíritu del mal"



La industria militar estaba en apogeo durante los primeros años del nazismo, los siguiente fotograbados valen más que cualquier explicación.


Izq. Coro de la industria alemana de la defensa: "Nuestra Ginebra es un castillo sólido" (en alución a la financiación del armamentismo y las reuniones de la Liga de las Naciones en Ginebra contra el armamentismo); a la derecha: "Cuanto mayor es el calibre, mayor es la humanidad" (1934)
 
A la izq. "Preocupaciones de los generales pardos": "Maldita sea, parece que va a salir mal - y eso que hemos preparado el fueguecillo tan bien como el Incendio del Reichstag" (sobre la guerra civil española). El fotograbado de la derecha hace alusión a la producción de la industria militar donde se forjan desde "hojas en plancha" hasta soldados que salen embalados para su uso.
 
"El árbol de roble alemán". El roble representa a Alemania y es regado por la "conciencia ambiental" de Hitler. Sin embargo, lo que produce son bombas y cascos de hierro marcados con esvásticas. Como vemos, un plácido Hitler con regadera en mano cuida del roble con enormes bellotas, cada bellota lleva un casco nazi alemán, un casco antiguo de estilo prusiano o una máscara de gas. Incluso algo tan inocente y vivificante como un árbol, se convierte en militarismo, violencia, muerte y ruina. A la derecha: El insecto como exterminador de alimañas. "¡Ya tendré mi casa libre de parásitos!" AIZ, 7 de septiembre de 1933.


Izq. "Fantasía de dos cazadores por el paquete Oriental" (este de europa, la URSS). Goering, Ministro del Reich al ministro de Relaciones Exteriores polaco Beck: "Déjeme tener el cuello del oso, colega, luego lo dejaré a tí". A la derecha: "Los tres sabios de la tierra de la angustia. Y se imaginan: ¡Continuará durante veinticinco mil años!"



"El Pacto de Venecia" por la "paz"; y, "el superhombre en necesidad", son dos fotograbados que hacen alución a la amistad entre Hitler y el líder fascista italiano Benito Mussolini.

 



El pie de foto: "No tengas miedo - él es vegetariano". El original data de 1936, es una alusión a Francia, Hitler se prepara para matar al gallo francés. Irónicamente se refiere al vegetarianismo de Hitler. En el centro, el ministro francés de Asuntos Exteriores se ve imperturbable ante el afilamiento del cuchillo (después de todo, Hitler no comía carne). Representa los "infundados" temores de Occidente. A la derecha, a la misma gráfica se ha añadido la foto del propio John Heartfield.


La vida social en el Tercer Reich. A la izq. "¡El vino espumoso está libre de impuestos! y esto es: el socialismo alemán" (de los nazis). A la derecha "Todo en perfecto orden", aquí se aprecia a políticos como Chamberlain refiriéndose a Hitler, "escribí un poco sobre él en mi tesis de licenciatura"



En la vida social de la Alemania nazi el régimen ha penetrado en la religión. "El obispo del Reich adiestra a la cristiandad. ¡Eh!, ¡el hombre de allí!, ¡el crucifijo un poco más hacia la derecha!" (Obispo del Reich Müller). A la derecha: Tema sobre la educación: "Nueva cátedra de enseñanza en las universidades alemanas. Observar la profundidad..." (los alemanes tenían que hacerse de la vista gorda para no ver que sucedía en la tierra).


El ministro de propaganda del Reich alemán, Josep Goebbels. Izq. "A través de la luz de la noche" (hace alución a la quema de los libros y del Reichstag). A la derecha Hitler recrimina a Goebbels por el fracaso electoral. "Hitler: "Goebbels, Goebbels, devuélveme mis millones!" (de votos y partidarios).


El desalmado antisemita Julius Streicher también fue objeto de la crítica de Heartfield, editor de la infame revista "Der Stürmer", fue uno de los más acérrimos colaboradores de la política hitleriana.


Julius Streicher "Un pangermánico". A la derecha: "El mejor amigo de Hitler. Streicher, el abusador de Alemania".
 

Los rostros del verdadero fascismo. A la izquierda, "Y sin embargo el mundo se mueve. Poesía libre alemana". Este fotomontaje coloca a Hitler en el cuerpo de un gorila, agachado en lo alto de un globo. El Hitler-simio lleva la esvástica nazi en su brazo derecho, así como el casco nazi con cuernos del diablo y sostiene una espada en su mano derecha. Heartfield retrata a Hitler como el bestial, retorcido y malvado matón que fue. El Mono Hitleriano mira hacia arriba como si estuviera listo para gruñir y agitar su espada a las víctimas de otros mundos. En el fotograbado de la derecha tenemos a Mussolini: "Italia en cadenas. El rostro del fascismo".


Los siguientes fotograbados son protagonizados por el artista, John Heartfield. Como hemos visto en otros fotomontajes solía hacer sus apariciones en las sátiras anti-hitlerianas.


A la izquierda, John Heartfield con una marioneta llamada "El Caballero Conservador" (1919), es una de sus primeras aportaciones conocidas. A la derecha, una muy popular obra "Autorretrato con el comisario de policía Zörgiebel" (1929). Refiere a la sangrienta manifestación del Primero de Mayo de 1929, las acciones salvajes y brutales de la policía de Zörgiebel, el asesinato deliberado y a sangre fría de trabajadores indefensos fueron exhibidos, en parte, en los noticieros (cinema). Entre los presentes estaba Heartfield que observó a algunos reaccionarios de derechas aplaudir las acciones de la policía de Zörgiebel. Heartfield se levantó de un salto de su asiento como si le hubiera picado una tarántula y le susurró al alemán de anchos hombros: "¡Perdillo! ¡Cerdos!". Cuando terminó la actuación, el que estaba al acecho de Heartfield, agarró al hombre pequeño y frágil por el cuello: “Ahora retira tu insulto, rápido, ¿qué dijiste? ¿qué soy yo?" Heartfield, en una abrazadera de hierro, indefenso, apenas respirando: "Eres un cerdo". El hombre lo tiró al pavimento y lo golpeó repetidamente en la cara, exigiendo furiosamente: "¿Qué soy, qué soy?" Él, con los labios apretados: "Un cerdo, un cerdo, un cerdo", hasta que fue liberado maltrecho por una creciente multitud de transeúntes.


Para concluir este relato, Helmut Herzfeld o John Heartfield, al igual que muchos otros contemporáneos, llegaron a la conclusión que Hitler no solo pretendía ampliar el Imperio Alemán mediante la guerra, sino que él mismo aspiraba a ser reconocido tras la victoria como el nuevo Emperador de la Gran Alemania, iniciando el Reich de los Mil Años.


"Kaiser Adolf" tal como aparece en la publicación inglesa "Piezas maestras de arte político". "Kaiser Adolf" es representado como un emperador con su viejo uniforme (el uniforme es de Guillermo II) y el bigote hacia arriba, representa que el poder simplemente había cambiado de manos y que, sin embargo, todo seguía igual en términos "democráticos".


Lea más sobre arte:

Historia de un mal sueño: fascismo y cultura 

KUKRYNIKSY en la Segunda Guerra Mundial (I)

KUKRYNIKSY en la Segunda Guerra Mundial (II)

Arte: Arthur Szyk en la Segunda Guerra Mundial

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