Es imposible disociar a la revolución cubana del contexto de la Guerra Fría, por lo mismo no es posible separarla de la geopolítica internacional. Lo que si podemos hacer es disociar el proselitismo político sin apasionamiento ni favoritismos, algo difícil de conseguir ya que aun enciende la sangre de la juventud rebelde por naturaleza ante un hecho histórico trascendental y de enorme significado mundial. Se intenta evitar los antagonismos, compleja tarea, así que armonizar la historia con experiencias personales inolvidables es el cometido de esta entrada.
Al igual que millones de personas por el mundo, sin necesidad de ser "comunista", hubo tiempos en que simpatizamos y admiramos el proceso revolucionario de la isla caribeña; y, si, es necesario aclarar que a la larga, el comunismo resultó ser un rotundo fracaso social, la gente no vive de doctrinas...
La revolución cubana tuvo el privilegio de contar con mentes brillantes como Camilo Cienfuegos, Fidel Castro y el símbolo de rebeldía en el mundo, Ernesto Guevara; personajes polémicos eso sí, amados, criticados y odiados por millones. Salvo Cienfuegos (quien murió repentinamente el mismo año del triunfo de la revolución), los otros pasaron a la historia ya sea como héroes o villanos, según el punto de vista ideológico de quien los mire. (Juan Almeida Bosque, otro de los líderes de la revolución cubana es un perfecto desconocido fuera de Cuba, a pesar de los altos cargos que ocupó hasta su deceso. Mientras el Comandante Huber Matos Benítez, un maestro de escuela y miembro inicial del proceso revolucionario, se apartó muy pronto renegando del rumbo que tomaba la revolución en 1959).
Fidel Castro en Washington D.C., 15 abril de 1959
Carismático e inteligente, no cabe duda que Fidel Castro fue querido por su pueblo, tuvo que hacer "magia" para afrontar la tormenta mundial desatada por atreverse a rebelarse, literalmente, en el patio trasero estadounidense, aliarse con el "diablo" (URSS) para sobrevivir en el concierto de la política mundial fue el camino tomado. Guevara, apreciado en la actualidad por jóvenes "rebeldes" se ha vuelto más un ícono de venta de suvenires a la vez que se olvida su historia. El "Che", la persona y no el mito, es un personaje de análisis más profundo hasta en su psiquis, nunca dudó en recurrir a la pistola cuando de eliminar a los enemigos se trataba, y no precisamente en el campo de batalla, lo que denota una bipolar personalidad.
El trío más famoso del mundo revolucionario; Ernesto Che Guevara, Fidel Castro y Camilo Cienfuegos.
Camilo Cienfuegos, como muchos héroes anónimos de la revolución, fue el más excepcional, quedando relegado en la historia por la construcción de la fama de sus míticos compañeros de armas. En su tiempo su popularidad era tal que incluso llegó en algún momento a sobrepasar a la de Castro. Conocido como "El Comandante del Pueblo" y "El Señor de la Vanguardia", el instinto nos lleva a decir que Cienfuegos fue la verdadera alma de la revolución. Descendiente de humildes emigrantes españoles (al contrario del origen de Castro), su carácter era el típico y popular del cubano, sonrisa franca: "carácter jovial y natural desprendimiento", muy querido por su sencillez y humildad. Decía, riéndose, que estaba viviendo la vida como si fuera un sueño. "No sé si esto es un sueño o realidad" decía cuando la gente lo abrazaba o lo tocaba por un instante.
Como otros, Camilo Cienfuegos es un héroe nacional, en 1957 ya era uno de los Comandantes del Ejército Rebelde, cargo consolidado tras la victoria de la revolución en que fue elevado al rango de jefe del estado mayor del Ejército Revolucionario con apenas 27 años de edad. Desde esa posición Cienfuegos encabezó la lucha ante los levantamientos contra-revolucionarios. El trágico y fatal destino cegó la vida del Comandante (accidente de aviación el 28 de octubre de 1959), días previos había recibido la orden de Fidel Castro para detener a Huber Matos en Camagüey (21 de octubre). Se recuerda el discurso de Fidel Castro (1 noviembre 1959) en que anunciaba a los cubanos la muerte de Camilo Cienfuegos: “¡Hay muchos Camilos entre nuestro pueblo!”.
El Comandante Camilo Cienfuegos
Como curiosidad histórica, apenas en 2009 el rostro de Camilo Cienfuegos fue colocado en la Plaza de la Revolución junto a su conocida frase "Vas bien, Fidel". Hay quienes dicen que Castro se sintió aliviado con el deceso de Camilo y que más tarde enviaría a Guevara a continuar con la revolución lejos de Cuba más que todo para librarse de él (nada es improbable). Fue Huber Matos quien divulgó la historia de que fue Castro quien mandó a eliminar a Camilo por celos, en repetidas entrevistas a lo largo de su exilio Matos afirmó que él advirtió a Camilo de que se cuidara de Fidel...
Como podrán apreciar aquí no ocultamos nada (ni las afirmaciones del disidente Huber Matos), este no es un libro de historia pero damos oportunidad para escuchar la otra cara de la moneda.



Históricas fotos. Arriba: Camilo Cienfuegos, Fidel Castro y Huber Matos (de perfil) entrando triunfalmente a la Habana el 8 de enero de 1959. Foto del medio: Huber Matos da un discurso en que ratifica la renuncia a sus cargos y se entrega en calidad de detenido ante Camilo Cienfuegos, quien le escucha atentamente (21 octubre 1959). En la foto de abajo a la derecha observamos a Matos detenido dentro de un autobús. Matos había renunciado previamente por carta, en ella expresaba que aún había posibilidad de salvar al pueblo de la tragedia vivida, apeló a Fidel Castro para que cumpla la promesa de una revolución democrática: “¡Salvemos la Revolución, Fidel!”, Matos decía denunciar la deriva comunista del alzamiento, cumplió veinte años de prisión, cuando recuperó su libertad fue un declarado 'anticastrista', formó parte de la disidencia desde el exilio. Tras aquel episodio de 1959, a los pocos días Camilo Cienfuegos desaparecía en el mar en un fatal accidente de avioneta.
Bien, enfoquémonos en el presente.
Es lógico considerar que con el paso de las décadas el sistema político cubano gobernante a través del Partido Comunista haya devenido en forma de dictadura del partido único, lo cual no está en discusión, por algo proclamaban en aquellos lejanos años de la era soviética "la dictadura del proletariado", lo que tampoco era cierto. También es verdad que durante largo tiempo se observó una especie de culto a la personalidad de Fidel Castro, aunque lo de Cuba distaba de parecerse a esas cerradas dictaduras político-militares que conformaban la otrora alianza europea del Este conocida como Pacto de Varsovia. Sin duda Cuba fue inicialmente (no lo es más) una dictadura popular, fue querida por el pueblo (en las primeras décadas) y sus líderes carismáticos fueron amados por el cubano de a pie, pero todo pasa factura con el tiempo.
Hoy, más de 60 años después existe dos generaciones que han vivido bajo el sistema imperante y nadie puede discutir la profunda soledad del alma colectiva cubana. Existen dos Cubas, la del turismo, la de las sonrisas y el buen ron; y, la Cuba real, que se cae en pedazos, que sufre hambre, y demos el derecho a la duda, digamos que es fruto de los decenios de brutal embargo económico que arruinó a la isla, y no la inoperancia del sistema. Se dice que ese es el mensaje que envía Estados Unidos a quienes osen rebelarse en su contra.
He estado en Cuba, se percibe pobreza y hambruna, indescriptible, en el país ya no es raro apreciar el rostro de tristeza dentro de la jovialidad que todavía conserva el pueblo. Insistamos, sigue siendo discutible (puedo estar equivocado) el decir que la revolución no fracasó en su esencia, en parte ha sido la imposición draconiana extranjera con un estado de guerra económico perpetuo lo que lentamente impidió el intento de desarrollo del país; a eso añadiremos la terquedad del régimen por contener, por impedir la apertura socio- económica -en defensa de una supuesta revolución que terminó cuando asumieron el poder-. Pero, el gran fracaso del poder es evidente, tiene su nombre propio: un sistema de planificación económico de estilo comunista centralizado que es un desastre total.
No se puede ocultar, es muy cierto que Estados Unidos tiene el poder de sancionar incluso a sus aliados de la OTAN y a cualquier país del mundo cuando esos estados quieren establecer acuerdos económicos y comerciales con Cuba. ¿Qué haría usted como empresario si le plantearan una buena oportunidad para realizar actividades comerciales con alguna institución del gobierno cubano?, ¿cómo evitaría caer en la lista negra del Departamento de Estado? Tal posibilidad es un suicidio. Si alguna gran corporación internacional europea o de otro continente desea comerciar con Cuba corre el riesgo de ser ser sancionada por Washington, y eso no es mera retórica, las sanciones se materializarán. Las advertencias están redactadas de antemano, se harán efectivas causando pérdidas millonarias a las empresas. Peor aún si las relaciones de amistad y comercio son de carácter interestatal, vaya usted recordando, como ejemplo, lo que pasa con cierto país que se atreve a enviar petróleo a Cuba. No obstante, comercio en sí existe, puede darse, más la planificación económica cubana es incapaz -por el factor que fuere- de ofrecer al mercado extranjero bienes y servicios de alto valor añadido.

El Capitolio Nacional de la Habana fue construido en 1929 para que allí funcionara la sede de las Cámaras del Congreso de la República de Cuba, el Congreso fue disuelto tras el ascenso de la Revolución. Se asemeja bastante al Capitolio de los Estados Unidos, pero también fue inspirado en el Panteón de París y la Catedral de San Pablo de Londres. En la actualidad, tras una larga restauración, es nuevamente sede de la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba.
No estamos para defender el "comunismo", sistema que nunca ha llegado a establecerse en ninguna parte del mundo, aunque hayan sido gobernados por partidos que se declaran comunistas. Es un hecho histórico que la revolución cubana para sobrevivir al embargo estadounidense recurrió en la época más confusa de la Guerra Fría a la Unión Soviética. Tampoco vamos a negar que Cuba se armó con arsenales soviéticos y apoyó las revoluciones en Latinoamérica, llegando incluso a intervenir en conflictos civiles africanos (como Angola) y hasta hizo presencia en la guerra del Yom Kippur (1973, Siria, Egipto y otros contra Israel).
Tras el colapso de la URSS, Cuba quedó sola, intentó mutar, adaptarse, cambiar de estrategia. Ya no eran fuerzas expedicionarias militares sino ejércitos de médicos que empezaron a recorrer los países emergentes; a decir de otros, ese acto ocultaba intenciones políticas "intervencionistas" que no dejan de ser rumores. Desde que Cuba dejó de apoyar a las guerrillas pro-castristas, las misiones de los médicos han cumplido una función social a la vez que permite que millares de profesionales de la salud tengan una ocupación digna fuera de su país y ayuden a sus familias y al estado. Ha sido muy raro escuchar sobre "deserciones" de médicos cubanos.
También es cierto que desde hace un buen tiempo Washington decidió poner punto final a la tentativa de derrocar el sistema cubano, ya sea intentado asesinar a su líder, por medio de fallidas invasiones con exiliados y mercenarios extranjeros o pretendiendo sembrar la subversión interna. Probablemente, también los Castro pudieron dormir tranquilos (al menos sabiendo que ya no serían asesinados). No obstante, algo peor que el magnicidio les esperaba, no a los Castro, sino a la población: la creciente necesidad de obtener suficientes productos industrializados y alimenticios al obstaculizarse el comercio exterior con otras naciones. Insistamos, Cuba no tiene nada que ofrecer que no sea tabaco, ron y azúcar. La posibilidad de resurgir la industria ha sido nula por décadas: desarrollo industrial cero. ¿Visibles consecuencias del embargo comercial y económico? Si y no. Estados Unidos sigue imponiendo sanciones a la isla pese a los cada vez más frecuentes reclamos de sus socios europeos y de las resoluciones emanadas de las Naciones Unidas, siempre vetadas por la primera potencia mundial.
¿Y por qué los Estados Unidos adoptaron esa estrategia? En principio un bloqueo de tipo militar pasó a convertirse en embargo comercial, negación de comerciar, invertir y producir. Muerte lenta, agónica de la sociedad cubana. No es que el cubano vaya a morir de hambre, sin embargo, existe carencia de productos básicos para que la gente pueda alimentarse, lo que se produce o se espera que la naturaleza proporcione es insuficiente por las absurdas políticas estatales de control. En parte, un factor que puede explicar la situación reinante es la carencia de fertilizantes tan necesarios para la productividad agrícola. Un ejemplo claro del fracaso cubano en la agricultura, fruto de las erradas políticas del régimen, es el nulo acceso a fertilizantes claves como los fosfatos, sin fertilizantes no se puede producir alimentos, todas las plantas y animales lo necesitan para crecer, y esto si que también es responsabilidad de la política de sanciones contra la isla. No obstante, hay que dejar sentado que la crisis alimentaria va transformándose en un fenómeno global y no es exclusividad cubana.
Esto ha llevado al desagradable tema de la búsqueda diaria de alimentos para sobrevivir, la vida cotidiana del cubano se refleja en el que se comerá hoy tras largas colas en los centros de abastecimiento, no existe otra perspectiva de futuro. Al cubano lo mata la inercia y la frustración de no poder hacer nada más.
La inexistente producción industrial trae como consecuencia la imposibilidad de conseguir empleo; es cierto que el cubano prefiere ser "independiente" al momento de trabajar porque sabe que puede ganar más que siendo un empleado del gobierno con un salario de miseria. A pesar de ello, no hay otra alternativa que la extensa burocracia como un "alivio" para miles de familias, pero la burocracia no produce bienes de consumo, ni genera una economía de mercado...
Es la estrategia que Washington optó preferentemente al uso de las armas: el sistema político cubano deberá derrumbarse solo, desde Estados Unidos se dará el "empujoncito" final. Los gobiernos de turno en la Casa Blanca mantienen una política similar (en algo pretendió cambiar Barak Obama). Debe tenerse en cuenta el verdadero mensaje: CUBA es el ejemplo que Estados Unidos restregara a los ojos de cualquier "aventurero" que intente desafiarle. Es probable que Cuba no será destruida por la fuerza de las armas, sino por la agonía económica, el hambre y la pobreza en la sociedad civil, una rebelión es inevitable tarde o temprano, si el régimen no cede a cambiar de rumbo. Ese es el verdadero propósito de las sanciones y embargos económicos. Carece de importancia para los Estados Unidos que dicho proceso requiera de varias generaciones, los presidentes van y vienen, la gente nace y muere, pero la advertencia debe perdurar. Llegará el día, dicen los políticos en Washington, que Cuba y su sistema caerá como un castillo de naipes y recuperarán los bienes nacionalizados por el régimen castrista.
Hasta aquí la política.
Sellos postales conmemorativos del Comandante Camilo Cienfuegos
Decía más arriba que visité Cuba hace varios años, mis apreciaciones están dichas, no hay necesidad de insistir en aquello que es evidente.
A manera de anécdota personal compartiré algunas vivencias inolvidables de mi corta estancia por tierras cubanas. La experiencia con el deporte de los puños, el boxeo fue lo que me llevó por esas tierras... no, no, no! yo de boxeador ni para sparring mi amigo, que va! Conocía previamente por el año 1998-99 a los deportistas cubanos que solían ir a entrenar en Ecuador para rendimiento en altura, figuras importantes del boxeo, como el entrenador Dr. Aquiles Sagarra o íconos mundiales como Félix Savón (a quien estreché la mano un par de ocasiones). Un grupo de éstos fabulosos deportistas visitaron mi oficina jurídica y brindamos por la vida. En una ocasión, otro prestigioso entrenador cubano, el Dr. Pedro Luis Díaz, me presentó a un personaje menudito (igual que yo), Maikro Romero Esquirol, quien me invitara a su país en el año 2000, "si va pa´La Habana chico, bienvenido". Yo, ni corto ni perezoso llegué a su humilde hogar en el Reparto Güiteras, en La Habana, un mes antes de las Olimpiadas de Sidney.
Y ¿quién demonios es Maikro Romero para que aquí se lo mencione? Maikro ni más ni menos ostenta un récord singular en el deporte del boxeo: Campeón Panamericano, Campeón Mundial y Campeón Olímpico, entre muchos otros títulos internacionales, en su categoría.
Lo primero que me llamó la atención al llegar al aeropuerto José Martí de la capital cubana fue en la ventanilla de visados. Me preguntaron: ¿dónde va a hospedarse, en qué hotel?... en la casa de Maikro Romero, respondí... nervioso, silencio y cruce de miradas entre los funcionarios... "!Oyé que va a la casa de Maikro Romero..."; y otro y otra que repiten lo mismo en cadena: "! que va a la casa de Maikro Romero"... segundos de tensión... ¿había "firmado" mi sentencia de muerte?... "Bienvenido a Cuba chico!", me dijo una dama mientras separaba el tickete desprendible del visado (que nunca es sellado en el pasaporte). Esto solo sucede en Cuba, donde ser un deportista olímpico equivale a ser una estrella de Hollywood (guardando las grandes distancias) y donde ese entonces había restricciones para recibir visitas extranjeras en los hogares (a menos que sea familia, esa política fue cambiado con el tiempo).
El boxeo llegó a ser el deporte nacional por excelencia (relegando al béisbol y otras disciplinas). El deporte es una forma en que Cuba pudo hacer acto de presencia en el concierto internacional, una manera de decir: Cuba existe y aquí estamos a pesar de la calamidad en que nos ha sumido el país más poderoso del mundo.
No cabe duda que la noticia se regó, la presencia de un extranjero en la casita de Maikro Romero no pasó desapercibida para las autoridades. Pronto Maikro tuvo que ir a su base de entrenamiento en Guantánamo y antes de partir me presentó a un chico alto, deportista como él (basquetbolista), a la vez jefe del partido en el sector. Nada de política ni cosas por el estilo, es que solemos pensar erradamente que todo en Cuba va de política, pues no, solo amistad y unas buenas cervezas heladas, me invitó a su apartamento donde vivía con sus hermanos y hablamos de cualquier tópico, risas y alegrías para todo. La crisis no ha podido quitar el carácter alegre del cubano, aunque la chispa en sus ojos haya disminuido.
La presencia foránea en casa de un famoso habanero llegó hasta las máximas instancias del poder. Nada menos que un tal Fidel Castro Ruz le preguntó a Maikro -durante la ceremonia de abanderamiento de los deportistas que viajarían a las Olimpiadas de Sidney- "¿Cómo está el amigo que está en tu casa?, ¿Cómo se llama?... Me saludas al muchacho". La historia se saldó con un libro-biografía de Camilo Cienfuegos, dedicado y firmado por el Comandante Fidel Castro. Esa noche, mientras dormía, eran como las dos y media de la madrugada se armó el zafarrancho, llegaba Maikro, Jorge Gutiérrez (boxeador) y una chica ecuatoriana que luego se casaría con Gutiérrez, con una botella de "Trópico" (aguardiente ecuatoriano de moda en esos años). Maikro entró gritando a la habitación "Tito, Tito, Fidel te envía saludos!"... ah, ah, bueno.... (yo aun somnoliento); "en serio, Fidel me preguntó como te llamas, dijo que te salude", pensé que bromeaba pero luego me di cuenta que era cierto. La "ceremonia" se alargó hasta muy entrado el día, un grupo feliz alzando la copa. Al siguiente día llegó Pedro Luis Díaz, con una mirada resignada de reproche se llevó a Maikro, tenía que ir a entrenar...
Aquella gesta en honor a Baco se saldó un mes después en Sidney: Un título de campeón olímpico y medalla de oro para Jorge Gutiérrez y una nada despreciable medalla de bronce para Maikro Romero (no pudo validar su título de campeón olímpico y medalla de oro en Atlanta 1996)... espero no haya sido por las copas demás. Historias como esas, para un libro. Al día de hoy Maikro es entrenador de boxeo juvenil en su tierra.
Nunca conocí a Fidel Castro pero esta historia es para contarla. Sin embargo, a estas alturas quizá hayan intuido que mi favorito no era Castro, ni el "Che", sino el joven Camilo Cienfuegos a pesar de su rápida partida.
Arriba a la izq. el de casco y barba es Camilo Cienfuegos atrás de Fidel Castro junto a Raúl Castro; Arriba a la derecha, los Comandantes Camilo y el Che en La Habana, agosto de 1959. Abajo izq. Cienfuegos junto a sus compañeros de armas; a la derecha, Camilo Cienfuegos y Fidel Castro en el arribo triunfal a La Habana, 8 enero 1959.
Para finalizar es necesario topar brevemente un tema relacionado con el deporte cubano, algo más serio. No es para nada sorprendente escuchar en las noticias que -en ocasiones- se produce la deserción de deportistas. Esto lo atribuyó a esa desesperación que va enquistándose a paso lento en una buena parte de los cubanos y eso no es exclusividad de la isla, la pobreza. Como no compartir ese destino trágico, mayormente forzado por la maldad de otros seres en disputas políticas que añoran dominar hasta los elementos.
Muchos deportistas han deseado probar suerte, partir a otros destinos y no estamos aquí para criticarlos; sin embargo, la inmensa mayoría de atletas decidieron permanecer en Cuba a pesar de haber sido tentados con fama y fortuna. Esos chicos cubanos crecieron forjados en otros valores, algo que difícilmente se puede emular en nuestro mundo mercantilista.
Las deserciones son un duro golpe para el gobierno cubano. Tampoco ocultaré que la gente suele callar, quien sabe por miedo o instinto de conservación, ni una palabra a nadie se impone rigurosamente en los círculos cercanos al "traidor"; afuera es otra cosa, los medios corporativos de información lo transmiten como un espectáculo. Es indudable que aquellos que han pasado por esa experiencia y que fracasaron en el intento han sido tratados como escoria y "criminalizados", rechazados -quizá por miedo- por la gente y condenados al anonimato, sus vidas no serán las mismas a pesar de que se les haya rehabilitado.
Hace pocos días leí un artículo de un periodista deportivo cubano, que abandonó hace una década su delegación en una de las citas deportivas internacionales, Damian Delgado Averhoff, sus reflexiones son esclarecedoras, citaba a un Fidel Castro convaleciente por su avanzada edad y la enfermedad:
"El atleta que abandona su delegación es como el soldado que abandona a sus compañeros en medio del combate... llegaron a un punto sin retorno como parte de una delegación cubana en ese deporte".
Epílogo
Esta obra es un mural ubicado en el edificio del Comité Municipal Habana Vieja, representa a los líderes de la revolución que derrocó a Batista el 1 de enero de 1959. En este mural se aprecia a Ernesto Guevara, Camilo Cienfuegos y Julio Antonio Mella, fundador del Partido Comunista de Cuba (asesinado en 1929). la foto del mural ha sido modificada (hemos añadido el brazo que porta la bandera de Cuba).
Este artículo es una particular "visión cubana" del redactor del blog. Pienso que los valores que originaron la Revolución en Cuba siguen siendo válidos en el mundo, como principios de dignidad humana. Es más que evidente de que no pretendo hacer propaganda "comunista", ni nada por el estilo, jamás he tenido interés por la izquierda política. Lo repito en interminables ocasiones -y lo vuelvo hacer- estas líneas tienen tintes de carácter histórico exclusivamente. Es lógico, evidente y natural que, al ser los Estados Unidos la potencia mundial predominante, por lo mismo, la que impone su "Orden Mundial", sea materia preferente de crítica, análisis político, económico, militar y social a nivel internacional. Ciertos cuestionamientos para nada van dirigidos a los simples ciudadanos y trabajadores estadounidenses, gente sencilla y normal como cualquier ciudadano del mundo. Alrededor del planeta se plantean estudios sobre aquellos que detentan el Poder, un poder que sobrepasa fronteras hasta convertirse en una real amenaza global. Es "natural" que se escriba sobre el intervencionismo de los Estados Unidos a lo largo de las décadas posteriores a la posguerra mundial. Como ejemplo, si la potencia antagónica de los EEUU -la actual Rusia o la China- ejerciera el papel de primera potencia mundial no cabe duda que las páginas de los medios dedicarían todos los días críticas a ese sistema. No hay otro camino que recordar la historia con la innegable e inseparable presencia del matiz político que produjo tal o cual hecho histórico.
Para quien tenga interés político, un interesante análisis de Cuba, la revolución y el presente fue presentado por el prestigioso investigador y filósofo de la Universidad de Ottawa, Dr. Birsen Filip: El 62 aniversario de la Revolución Cubana: un capítulo sin precedentes en la historia mundial (el texto está en inglés), ese estudio puede complementar el tema para quienes siguen apoyando al gobierno cubano.