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09 abril 2021

El año en que milité en la Anti-Nazi League



 
por Kiko Amat

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En el año 1999, a mis veintisiete años, entré a formar parte de la Anti-Nazi League. Sobre esa época yo vivía en Londres, y fue allí donde me sobrevino aquella repentina (francamente inesperada) ventolera de politización y militancia. Aunque siempre me había considerado (de boquilla) de extrema izquierda y antifascista, en los únicos frentes donde había militado hasta entonces eran los de la extrema beodez, el vandalismo público y la subcultura mod. Y la pequeña delincuencia. Y la holgazanería punible por la ley. No tengo una razón particular para justificar mi escaso talante para la militancia, más allá de que en mi instituto, en 1987, los militantes de izquierda, independentista o no (POSI, PORE, MDT y cáfilas similares), eran una panda de PUTOS hippies, estalinistas ajados, charlatanes odiosos, cotillas irredentos, gallinas e hipócritas que olían como fosas sépticas, vestían como camas sin hacer y estaban todo el día chinchando por los pasillos con el altavocito aquel, reclamándonos a todos los felices borrachos que hacíamos la rabona a nuestro aire que dejásemos de inmediato el absentismo académico y acudiéramos de inmediato a esta o aquella manifestación en contra de la ley Corcuera (ni recuerdo qué hostias era) o las pruebas de la selectividad (aquellos sucios hippies querían anularlas, si pueden creerlo). 

La cuestión es que en 1999 yo tenía veintisiete años, como les decía, y aún no había militado en ninguna parte porque, ya lo vieron, los cenáculos pretéritos me habían dado bastante asquito, y además todo apuntaba a que yo era un jeta egocéntrico patológicamente incapacitado para la empatía. Y fue entonces, en Londres, cuando me dio por apuntarme a la ANL. Así, tal cual. Sin meditarlo demasiado, que es como suelo hacer yo las cosas. Como para desafiar la inercia, ¿me explico?


Las imágenes que tenía yo de la organización hasta entonces eran nítidas, rotundas e históricas, y llevaban adornando mi mente —y las paredes de mi habitación adolescente— desde hacía una década: los dos carnavales Rock Against Racism de 1978, con más de cien mil asistentes y casi todas mis bandas favoritas del momento en cartel (Buzzcocks, Stiff Little Fingers, The Ruts, The Clash, Sham 69, X-Ray Spex, Generation X…), las manifestaciones multitudinarias y bullangueras y multirraciales, la omnipresencia de chapas con la flecha de la ANL en una vasta mayoría de chupas de cuero y Harrington que llevaban las bandas del momento, el vapuleo constante a los nazis cada vez que levantaban cabeza y trataban de reagruparse…



Para mí, entrar en la ANL era como pasar de inmediato a formar parte de la leyenda del antifascismo y el punk rock inglés de una sola tacada. Deseaba ser miembro activo de la organización y empezar de inmediato a… Comenzar a… Un momento. ¿Qué se suponía que hacían este tipo de organizaciones? ¿Cuál iba a ser mi papel? Sin duda, razoné, iban a asignarme una tarea comprometida y arriesgada en la lucha contra el neonazismo británico. Quizás me adiestrarían como agente doble para espiar las actividades del National Front o el British National Party desde el vientre de la bestia. Yo sería el tipo de tío que dice precisamente expresiones como «desde el vientre de la bestia». Tal vez incluso tendría un misterioso mote de guerra: Spanish Kiko. Mad Spanish Kiko. Kiko The Mad Spanish Bastard. Kiko The Catalan Tank. The Catalan Tankard. The Drunken Catalan Fool. Careful-With-That-Axe-Kiko. Big Dick Kiko. Handsome Big Dick Kiko. Cool Hand Kiko. Farty Pants Kiko.

Esta y otras cuestiones cruciales atascaban las cloacas de mi mente cuando llegué a Brixton, que era el barrio (en la otra maldita punta de la ciudad) que alojaba su cuartel general. Desde fuera, déjenme que les diga esto de inmediato, aquello no tenía ninguna pinta de «cuartel general». ¿Qué había visualizado yo en mi imaginación febril? Si lo pienso bien, yo diría que imaginé un edificio entero. Eso veía yo en mis ensoñaciones: un caserón con pinta vagamente castrense y actividad febril en los pasillos, y un montón de chicos valerosos y mozas despampanantes agitando banderines y apilando sacos terreros, marciales y dispuestos para el definitivo combate contra esos malvados nacionalsocialistas de la porra. Y con un gran logo corporativo en la fachada.

Déjenme saciar su curiosidad: la ANL no era nada así. Para empezar, era un jodido segundo piso, y ni siquiera especialmente grande. Cien metros cuadrados, y suelo tender al despiporre numérico. Su fachada no desvelaba ningún tipo de información sobre el contenido del habitáculo (ni siquiera en el timbre), y el único rótulo visible desde el exterior, a pie de calle, era el del restaurante griego Panathinaikos II que ocupaba la planta baja. ¿Me deshinché yo por aquello? No señor. Tal vez se trataba de algún tipo de operación encubierta, me dije a mí mismo mientras subía las escaleras y el pestazo a fritanga helénica impregnaba todas mis prendas. Allá voy, Anti Nazi League. Ábreme ya las puertas de la glooooo… Oh. 

¿El montón de chicos valerosos y mozas despampanantes? Eran dos. Dos putas personas. Mujeres. Damas. Las llamaré Sigourney y La Chepitas, no tanto por cautela o para preservar su anonimato, sino porque no conservo el menor recuerdo de sus nombres reales.

Sigourney, lo vi bien rápido, era la chica negra más pija de todo el Reino Unido, un poco como la Hillary de El príncipe de Bel Air, y tenía el acento que deben tener los hijos de David Cameron (aunque ella lo aderezaba con algo de jerga callejera, espolvoreada aquí y allí sin demasiado método). Era obvio que estaba en la ANL por algún tipo de voluntariado obligatorio (valga el oxímoron) de esos que uno cursa para obtener créditos (o como carajo se llamen) de su carrera. Llevaba un afro de clase media (tolerable, pulcro, nada amenazador) y yo la recuerdo con peto tejano, aunque esto último tal vez obedezca simplemente a alguna de mis fantasías onanistas de fornicio hippie.

La Chepitas, por su parte, era una vieja. Una vieja enana, de barbilla prominente, tal vez incluso pilosa (así la recuerdo yo); un poco como aquella Abuelita Paz de Bruguera. Sí, aquella buena mujer parecía una anciana (¿quizás estuvo de cuerpo presente en la batalla de las Ardenas, en 1944, dándoles leña a los nazis originales?), aunque lo cierto es que no debía tener más de cuarenta años. «Quizás la ha envejecido todo el cruento guerrear contra las fuerzas del neonazismo», volví a decirme mientras me adentraba en el cubículo y chocaba esos cinco con ambas, tratando al mismo tiempo de camuflar mi patente desilusión. 


Las fotografías son de 1978. La foto inferior es la marcha del Rock Against Racism (RAR) hacia el sitio del carnaval, en la gráfica se los observa pasando por Trafalgar Square (Londres). Fotografías y nota adicionada por el editor de éste blog.

Estaba claro: los tiempos turbulentos y bulliciosos de la Anti Nazi League habían terminado, de forma oficial. Allí no habían milicianos ni armas ni saludos castrenses ni ambiente bélico de ningún tipo (ni mozas despampanantes, huelga decir). Solo pancartas y pegatinas polvorientas amontonadas por todas partes, como en un prosaico almacén de la UGT de Cornellà, y una kettle eléctrica para hacer té, y las dos personas menos fascinantes de la Gran Bretaña soltando bostezos felinos a discreción. Una de las cuales señaló a un zigurat de sobres, y acto seguido a otro zigurat de panfletos, e indicó sin dejar lugar para la interpretación personal que aquel sería mi cometido heroico en la ANL. Ensobrar pasquines, y luego ensobrar unos cuantos más, y en medio de ambas actividades hacer té para ambas como si no existiese un mañana.

Tras dejar claro en qué iba a consistir mi hercúlea tarea en la contienda antinazi, hicieron un par de bromas francamente inapropiadas sobre mi bolsa de mano Lonsdale (hacía muy poco había estallado aquella famosa nailbomb en un pub gay del Soho) y luego volvieron a sus quehaceres y sus bostezos. Dejé escapar un suspiro, y me puse a ensobrar. Al cabo de una hora llamé por teléfono a mi mujer, y le dije que ya estaban repartiendo las armas y que todo estaba dispuesto para el combate final, y luego le conté la verdad, y ella se echó a reír.

3


No me llevó mucho tiempo ratificar que la ANL no era lo que había sido. Desde su fundación en 1977 por el SWP, y vinculada al ala izquierda del partido laborista, la ANL desde siempre había sido tildada de tibia organización socialdemócrata por sus detractores. Pero en el pasado, al menos, eran bien capaces de involucrarse en una buena zapatiesta callejera con boneheads o de montar un verbenón callejero en condiciones. Cuando yo me uní a ellos las tornas habían cambiado, estaba claro. Hasta el Club Rubik Catalunya o la Associació Pessebrista de Prada de Conflent tenían unos estatutos más radicales y firmes —y unos militantes más rudos— que la ANL de 1999. Allí nunca se hacía nada más que enviar pasquines informativos o ejemplares de Searchlight, que para colmo ya estaba empezando a expectorar sus últimos estertores y empezaba a desvariar de forma grande en sus titulares.

Aburrido como una ostra, empecé a hacer lo que siempre había hecho en empleos anteriores cuando empezaba a aburrirme: robar todo lo que pudiese ser robado por una mano humana y no estuviera atornillado al suelo. Sí, robar. Saquear, rapiñar, expoliar. Rapiñé en una organización antifascista, lo admito y me llena de bochorno y asquito mi propia admisión; pero lo hice por puro tedio, de veras, y también (aquí viene la infame justificación de mi crimen, pues siempre hay una justificación) porque razoné que era una organización a sueldo de Labour. ¿Y quién no robaría a Labour, eh? Eran parte del establishment, como el PSOE, traidores a la clase obrera, y además me apetecía poseer varias de esas cucas camisetas de ANL y todas esas chapas multicolor, y tal vez también ese atractivo librito White Noise; Inside the International Nazi Skinhead Scene, que era un quién es quién de todos los nazis locos e hijoputas que tanto me fascinaban. Todo fue al saco. Y también a los bolsillos, Dios del cielo. Bolsillos repletos de cachivaches como alforjas a petar de algarrobas. El único mote con el que llegaría a conocérseme aquí, ya empezaba a verse, era Kiko El Apandador de Mierda. Quizás si me meto el White Noise aquí, entre la rabadilla y el panta…

—Mad Kiko —dijo La Chepitas, entrando al almacén (en realidad no dijo lo de Mad) y peinándose el hirsuto mentón con un gran cepillo de cerdas duras, de los que se utilizan en jamelgos—. Prepáralo todo para la manifestación de Southall, que tenemos que vender merchandising.

—Claro —le dije, lanzando las camisetas a tomar por saco, y todas las chapas que me había embutido en los bolsillos sonaron clin-tilín-clanc como campanillas de un trineo— Un momento: ¿manifestación?

Cada año la ANL celebraba una marcha callejera en Southall para conmemorar la muerte de uno de sus militantes, Blair Peach, que por desgracia sonaba a mis oídos como algún nuevo tipo de sabroso artículo de confitería. A Blair Peach lo apioló la policía, como sucede a menudo en cada esquina del globo, pero nadie fue condenado y la ANL seguía manifestándose anual y tercamente (si bien con la asistencia decreciendo de modo geométrico) para recordar dicha injusticia.

Y bien por ellos, no me entiendan mal, aunque hacia esa época yo ya empezaba a estar hasta el moño de la ANL, como pueden ustedes imaginar, y veía de forma diáfana que había escogido mal mis afiliaciones, y que todo aquello era más ñoño que un club de tricot. En todo caso pensé que una buena refriega urbana con la pasma (y también, tal vez, con algunos nazis) me devolvería la fe en el movimiento.

Con tal espíritu acudí a Southall. Dicho espíritu aguantó firme durante tres minutos escasos, hasta que alguien de la organización (no era de Brixton; a los de Brixton los tenía contados: eran dos) depositó en mis manos una hucha y un nuevo saquito de chapas para vender. Ni corto ni perezoso señalé a la cámara que yo llevaba colgada del cuello (me había dado la ventolera paralela de que quería ser fotógrafo) y le dije a aquel viejo (pues casi seguro que también era un viejo achacoso) esta frase, que desde hace años está incluida con todos los honores en mi Libro Gordo del Bochorno Kikil:

—Creo que puedo ser más útil a la organización tomando fotografías del evento.

Lo que, por descontado, ustedes pueden traducir como:

—Mira, Sieteculos —le bauticé así—. Me da un poco de apuro lo de vender chapas por ahí como un hippie piojoso, ¿sabes? Aparte de que soy un vago de siete suelas y (ya percibes que) la militancia práctica no es para mí, y además esta manifestación es más sosa y cuadriculada que unas convivencias salesianas. Nen.

Buscando justificar que había dicho esa estupidez, para colmo, me puse de inmediato a sacar fotos como un demente, pese a que no tenía previsto hacer tantas ni en broma. Aún conservo esos dos carretes revelados, con centenares de fotografías de una concentración insulsa llena de gente que no conozco ni de vista, y también unas cuantas de mi mujer poniendo cara de circunstancias por haber tenido que acompañarme a aquel disparate.

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Se acabó. Había llegado el momento de ponerle los cuernos a la ANL con otra organización de perfil más viril. Me decidí por la Anti Fascist Action (AFA), basándome esencialmente en una sola frase que mi amigo Roger, un punki de la tienda de discos donde yo trabajaba (y que llevaba el pelo más pringoso de laca que Barbara Cartland), me había dicho un día:

—Los del AFA son unos tarugos sanguinarios e iletrados —me dijo, mientras reordenaba alfabéticamente la sección de reggae A-Z— pero están de nuestro lado. Eso me tranquiliza.

Los nazis de Blood & Honour habían atestiguado este hecho en sus magullados traseros cuando el famoso incidente del Main Event, en 1989, su intento de organizar un macroconcierto de bandas nazis en el oeste de Londres. La discretísima idea de Blood & Honour era reunir a todos sus seguidores en Hyde Park Corner y luego encaminarse sin llamar la atención (un gran plan: centenares de skins rapados portando cruces gamadas en el centro de Londres, silbando y con las manos a la espalda, la-lo-li) hacia la localización secreta del concierto. No importa demasiado la hora o el lugar acordados, porque los nazis jamás pasaron de Hyde Park. Un millar de antifascistas, la gran mayoría del AFA, les arrearon a aquellos rapazuelos nacionalistas una de las GRANDES palizas de la historia del antifascismo. Qué digo: de la historia en general. Fue el fin ratificado de Blood & Honour en Londres. O sea, en serio. Las siguientes actividades de Blood & Honour tendrían lugar en granjas ignotas en mitad de las Midlands, o en pubs desvencijados en algún culo-del-mundo del Gran Londres, con asistencias que oscilaban entre lo risible y lo directamente grotesco.

Emocionado por esta gesta decidí llamar al teléfono del AFA londinense. Una voz grave me comunicó —en cockney casi incomprensible, mascando todas las consonantes y haciéndolas gravilla— que vale, que podíamos citarnos en la estación de metro de Aldgate East para una primera entrevista. Le pregunté cómo íbamos a reconocernos, y la voz me respondió que ellos me reconocerían a mí, y que les dijese solo cómo iba a ir vestido.

Veamos: en aquella época aún conservaba yo innumerables tics y extravagancias de mi época mod, y lo de qué iba a ponerme al día siguiente no se consideraba una cuestión baladí que pudiese yo responderle a un extraño por teléfono, así de sopetón. Diversos factores estéticos, meteorológicos y esotéricos entraban en consideración y, además, no tenía mi armario ropero a mano ni podía comprobar combinaciones cromáticas como Dios manda (ante un espejo, y plantificándote las prendas delante, como un muñecajo de papel a quien le vas alterando el uniforme).

Aturullado, le contesté al fulano que llevaría una donkey jacket, qué sé yo, y así cerramos la hora de la cita.

Naturalmente, cuando llegó el día de nuestro randevú espionajesco yo ya había olvidado por completo lo de mi promesa, y aquella mañana azul y fresca me engalané con lo que se antojaba perfecto: un anorak snorkel monísimo, de color azul y con el parche de un búho que anunciaba CASINO CLASSICS en la pechera.

El resultado de ese impulso lechuguinesco, como pueden sospechar, fue que el agente secreto del AFA y yo estuvimos plantificados en la estación de Aldgate East durante más de cuarenta minutos, incapaces de reconocer al otro. Solo al final de aquella larga espera, y cuando ya solo quedábamos en la salida del metro un caballero muy musculoso con tremenda cara de borrico y yo, me decidí a interpelarle.

—Perdona, ¿eres del AFA? —le dije—. Soy Kiko.

Él me miró de arriba abajo, y luego realizó un barrido visual a izquierda y derecha, para cerciorarse de que no fuese una trampa que le habían tendido unos pérfidos birrias catalanes con peinado Small Faces.

—Pero no llevas la… —me dijo, señalando el anorak.

—Es c-complicado de explicar —titubeé, recordando lo de la donkey jacket—. Cambié de idea.

Él me miró como si acabara de brotarme un culo de mandril en mitad de la frente, y ese culo acabase de recitar la Ilíada entera en griego.

En fin. Cagancho (acabo de bautizarle así) me transportó a un pub cercano, y una vez allí pidió dos pintas de lager (afortunadamente una de ellas era para mí) y un paquete de pork scratchings (morros) y procedió a meterse el contenido entero de la bolsa en el hocico.

—¿For fé fieres enfrar en el AFA, entonfef?— dijo, con la boca llena, como un auténtico cerdo y sin invitar en ningún momento.

Me encantaría relatarles el contenido de la vital conversación con Cagancho, que sin duda fue tan importante para el devenir de Europa como la conferencia de Yalta, pero no recuerdo qué cojones debí contestarle. Sé que Cagancho no me dejó ni un solo morro, como había previsto, que debí tomarme otra pinta (por hacer algo), y que nunca ingresé en el AFA. Se me quitaron las ganas de repente, tras verificar el peso intelectual de aquel estulto cacho de carne. Cagancho era una pieza indiscutiblemente valiosa de la guerra antinazi, no lo dudo, pero me temo que no era el tipo de individuo con el que yo pudiese discutir las novelas de Colin Wilson o la calidad del paño de las bufandas universitarias o los filmes de Powell-Pressburger. Y yo era así, por aquel entonces.

Naturalmente, también abandoné la ANL. Me despedí de Sigourney y La Chepitas en un pub bastante fifí de Brixton, y (ya a mis anchas, y sin carnet de ninguna organización) empleé mi tiempo restante en la ciudad ocupándome de asuntos tan cruciales como leer todas las novelas del Soho existentes, tomar quintales de MDMA en clubs de soul, buscar-y-hallar discos raros, rastrear trapitos monos en ropavejeros y casi vivir en The Blue Posts, el pub de Berwick Street que había en la esquina contigua a mi tienda de discos, Reckless Records. 

No volvería jamás a intentar militar en ninguna otra parte. Había quedado claro: aquello no era para mí.

 

Kiko Amat 

 

Nota del editor del blog: Carteles del 2018 para celebrar el 40ª aniversario de los carnaval Rock Against Racism (RAR) no solo es un festival de música, forma parte de un movimiento político y cultural. Apareció en 1976 ante los continuos ataques racistas en las calles del Reino Unido y la arremetida del Frente Nacional, grupo de extrema derecha en la política y las urnas. Los activistas del RAR, entre 1976 y 1982, organizaron carnavales y conciertos por todo el país. A través de la música se disuadía a los jóvenes abrazar el racismo, por lo mismo su aspecto multiétnico era notorio. La música y los artistas era variable dentro de lo que denominamos género música pop. "Reggae, soul, rock'n'roll, jazz, funk y punk" era uno de los lemas de RAR. En 1978 RAR organizó en Londres dos Carnavales junto a la Liga Anti-Nazi (ANL). El 30 de abril de 1978, alrededor de 100.000 personas marcharon por las calles hasta Victoria Park donde se celebró el concierto al aire libre en Victoria Park. El segundo carnaval tuvo lugar el 24 de septiembre de 1978 con un número similar de asistentes que marcharon al concierto desde Hyde Park, cruzaron el Támesis hasta Brockwell Park en Brixton. Los festivales se han repetido en varias ocasiones desde entonces.


* Todas las gráficas, excepto la portada son adiciones del editor de este blog

10 diciembre 2020

¿Por qué la Unión Europea se abstiene de condenar el nazismo en las Naciones Unidas?




por Tito Andino U.


Este reporte es la continuación de un anterior artículo sobre la misma temática. Aparte de los detalles históricos establecidos, en la actualidad tanto en Europa como en los Estados Unidos se debate histéricamente (no históricamente) prejucios que nada tienen que ver con la ciencia de la historia y la nobleza de la historiografía existente sobre el período que comprende los años previos al estallido de la segunda conflagración mundial, aunque más correctamente deberíamos decir sobre la guerra que estalló en Europa desde mucho antes de la fecha oficial aceptada (septiembre 1939).


Los miebros de la Unión Europea se abstuvieron de condenar el nazismo en las Naciones Unidas.


Antecedente.

Resolución del Parlamento Europeo, 19 septiembre 2019, importancia de la memoria histórica europea para el porvenir de Europa. Es fundamental este documento ya que:

 

"- Condena toda manifestación y propagación de ideologías totalitarias, como el nazismo y el estalinismo, en la Unión

Condena el revisionismo histórico y la glorificación de los colaboradores nazis en algunos Estados miembros de la Unión

- Pide a todos los Estados miembros que conmemoren el 23 de agosto como Día Europeo Conmemorativo de las Víctimas del Estalinismo y del Nazismo a escala tanto nacional como de la Unión. 

- Pide a los Estados miembros que condenen y contrarresten todas las formas de negación del Holocausto, incluidas la trivialización y la minimización de los crímenes cometidos por los nazis y sus colaboradores, y que eviten su banalización en el discurso político y en los medios de comunicación. 

Pide una cultura común de memoria histórica que rechace los crímenes de los regímenes fascistas y estalinistas, y de otros regímenes totalitarios y autoritarios del pasado". 

 

Además, en la Resolución, el Parlamento Europeo: "Declara que la integración europea como modelo de paz y reconciliación ha sido una opción libre de los pueblos de Europa para comprometerse en favor de un futuro compartido y que la Unión Europea tiene la responsabilidad especial de promover y proteger la democracia, el respeto de los derechos humanos y el Estado de Derecho, no solo dentro sino también fuera de la Unión Europea". De manera explícita señala que: "Condena el hecho de que las fuerzas políticas extremistas y xenófobas en Europa recurran cada vez más a la distorsión de los hechos históricos y utilicen símbolos y retóricas que evocan aspectos de la propaganda totalitaria, como el racismo, el antisemitismo y el odio hacia las minorías sexuales y de otro tipo".

La Resolución concluye que: "Insta a los Estados miembros a que garanticen el cumplimiento de las disposiciones de la Decisión Marco del Consejo, con el fin de hacer frente a las organizaciones que difunden discursos de incitación al odio y a la violencia en los espacios públicos y en línea y que prohíban efectivamente los grupos neofascistas y neonazis y cualquier otra fundación o asociación que exalte y glorifique el nazismo y el fascismo o cualquier otra forma de totalitarismo, dentro del respeto del ordenamiento jurídico y la jurisdicción nacionales".

Para buen entendedor pocas palabras.


Símbología neonazi en España y Ucrania. Las fotos de España corresponden al 6 de diciembre 2020 en Barcelona (la primera, con las calaveras es un símbolo de voluntarios neonazis que combaten en Ucrania)


La Asamblea General de la ONU nos ha recordado siempre lo siguiente: "La victoria contra el nazismo en ‎la Segunda Guerra Mundial contribuyó a establecer las condiciones que permitieron crear las ‎Naciones Unidas para prevenir las guerras en el futuro y preservar a las generaciones venideras del ‎flagelo de la guerra".

 

***

New York, 18 de noviembre de 2020

Asamblea General de la ONU


Tercera Comisión de las Naciones Unidas. Resolución para “Combatir la glorificación del ‎nazismo, el neonazismo y otras prácticas que contribuyen a exacerbar las formas ‎contemporáneas de racismo, discriminación racial, xenofobia y formas conexas de ‎intolerancia.‎ 


La Resolución hace eco de algo que se ha venido denunciando en este blog, la apología del nazismo mediante el mal llamado "revisionismo" que pretende reescribir la historia en aras de perversos intereses ideológicos, incluso mediante la discriminación racial. La ONU advierte sobre la continua divulgación propagandística a través de diversos medios; la ONU alerta sobre la presencia de organizaciones neonazis, racistas y ‎xenófobos en numerosas regiones del mundo. La ONU manifiesta su "profunda preocupación ante cualquier ‎forma de glorificación del movimiento nazi, del neonazismo y de quienes fueron en su día miembros ‎de la organización Waffen-SS", ya que ello contribuye a "exacerbar las formas contemporáneas de racismo, discriminación ‎racial, antisemitismo, islamofobia, cristianofobia, xenofobia y formas conexas de intolerancia".

 ‎

Dos fotografías conocidas mundialmente, simbología que según las resoluciones de la ONU fomentan el odio y la segregación racial, lo cual se pretende combatir sin éxito. Arriba marines estadounidenses en Afganistán; abajo, voluntarios ucranianos del Batallón "Azov", nótese las banderas de la OTAN, de la unidad paramilitar ucraniana con simbología nazi y una bandera nazi. ¿Coincidencia?

 

Y, como toda Resolución, la del 18 de noviembre de 2020, exhorta a los Estados miembros de las Naciones Unidas adoptar medidas que contrarresten ese fenómeno, ratificando otra Resolución de la Asamblea General de la ONU del 18 de diciembre de 2019. ‎


La aprobación por la Tercera Comisión (18 noviembre 2020) contó con el respaldo de 122 votos a favor. Sin embargo, fue vetada por dos estados: Estados Unidos y Ucrania, además, todos los estados integrantes de ‎la OTAN se abstuvieron, así como algunos socios de la organización Atlántica como Japón y Australia, entre otros. ‎El neonazismo parece estar de moda en Europa y el mundo, las abstenciones involucraron en total a 53 estados miembros de la ONU, es decir, con su voto de abstención (que en la práctica es un voto en contra de la Resolución) se abstienen de condenar la glorificación del nazismo y el neonazismo.

A decir del politólogo italiano Manlio Dinucci, esto tiene un significado político evidente, "los miembros de la OTAN y sus socios ‎boicotearon una resolución que, sin nombrarla, cuestiona directamente y sobre todo a Ucrania, ‎cuyos movimientos neonazis han sido y son utilizados por la OTAN con fines estratégicos. Está ‎ampliamente demostrado que brigadas neonazis recibieron entrenamiento militar ‎de Estados Unidos y de la OTAN, que las utilizaron después en el putsch de la plaza Maidan –‎en 2014– y contra las poblaciones rusas de Ucrania, antes y después del regreso de Crimea a la ‎Federación Rusa, iniciando así en Europa una nueva confrontación análoga a la de la guerra fría". ‎


Batallón Azov, una milicia reclutada por el Ministerio del Interior y la Guardia Nacional de Ucrania 

La evidencia está a la vista, el ejemplo más claro, más palpable y hasta extensamente documentado es la glorificación en Ucrania del conocido batallón "Azov", formado en 2014 con claras inclinaciones ultranacionalistas y racistas que evocan el pasado nazi, de quienes adoptan sus símbolos e ideología como la defensa de la "pureza racial ucraniana". El "Azov" que nació como ilegal organización paramilitar no ha tenido inconveniente en ser "adoptado" con carácter oficial por la Guardia Nacional de Ucrania y participa como unidad militar (regimiento) dotado de artillería y blindados en los continuos combates en el Donbass. ¿Cómo se identifican?, llevan con orgullo los emblemas nazis de la otrora división "Das Reich" de las SS. ¿Quiénes los entrenan? Ni más ni menos que las fuerzas que llevan la democracia a todo el mundo: Tropas del US Army que provienen de diferentes repartos de la OTAN.



En un viejo recuerdo histórico, este blog presentó dos artículos en 2015, Los “revolucionarios” del Maidán y la añoranza fascista, la cual puede ser repasada como una nota explicativa a lo que hoy debatimos.  ‎

"El hoy regimiento Azov ‎no es una unidad militar ucraniana sino un movimiento ideológico y político que sigue teniendo ‎como jefe a Andriy Biletsky, dedicado principalmente a “educar” a los jóvenes, inculcándoles ‎el odio contra los rusos y entrenándolos militarmente. En simultáneo en Kiev se reclutan ‎neonazis de toda Europa. ‎Ucrania se ha convertido así en “vivero” del nazismo que renace en pleno corazón de Europa" (Manlio Dinucci). ‎

Ahora, preguntémonos. ¿Por qué una Resolución tan importante como ésta, votada en la Asamblea General de las Naciones Unidas ha permanecido en silencio? ¿Dónde está la prensa libre e imparcial? callada, por supuesto. 


Lo único real es que la Unión Europea / OTAN se abstiene en la votación de una resolución de ‎las Naciones Unidas contra la apología del nazismo e insiste en convencernos que debemos mantener y conservar la Memoria Histórica Europea al haber proclamado el "Día Europeo en Conmemoración de las Víctimas del Estalinismo y del Nazismo" (Resolución del Parlamento Europeo, 19 septiembre 2019).

 



Segunda Parte

El Parlamento Europeo y la Memoria Histórica 


Como resumen de una anterior ponencia, el Parlamento Europeo bajo atenta vigilancia de los Estados Unidos / OTAN propuso y aprobó entre otras cosas acusar a la extinta URSS de complicidad con el nazismo para desatar la segunda guerra mundial: Resolución del Parlamento Europeo, 19 septiembre 2019, sobre la importancia de la memoria histórica europea para el porvenir de Europa. 

Un imparcial debate y, por supuesto, una lógica resolución debía haber enmarcado el hecho histórico acaecido el 30 de septiembre de 1938, verdadera fecha en que las potencias occidentales de Europa (Gran Bretaña y Francia) traicionaron a Checoslovaquia y los pactos de seguridad colectiva en favor de la Alemania nazi. Política de contención fue bautizado ese acto de barbarie mediante el cual se autorizó la invasión germana (húngara y polaca) de los territorios que conformaban la hoy extinta nación checoeslovaca y que en la práctica desató el inicio de la guerra en Europa. 

La lógica pregunta es ¿quién fue responsable de ese acto?... La Unión Soviética, sin duda no. Hace ya más de 20 años en que la Unión Europea (bajo auspicio de la OTAN) inició una campaña pública para desacreditar a la actual Rusia, lo detestable es que lo hace "denigrando, falsificando o manipulando la historia".

No pretendo volver a escribir sobre el tema, en 80 años atrás ... Mito y realidad del pacto Hitler-Stalin, quedó analizado hasta la saciedad el pacto de no agresión nazi-soviético de 1939, nos remitimos a ese estudio como referencia.

Bien, el Parlamento Europeo, mediante eufemismos señala que el mencionado pacto de no agresión nazi - soviético es el origen de la contienda en Europa. Primaron razones ideológicas y nada históricas para la resolución, en ninguna parte se menciona absolutamente nada sobre la complicidad polaca, esos detalles también quedaron reflejados en el artículo La Segunda Guerra Mundial comenzó en octubre de 1938 . 


Moscú 24 de junio de 1945. Desfile por el Día de la Victoria contra el nazismo

"El día que Occidente prefiere olvidar", debería traernos a la memoria que la UE / OTAN quieren reescribir la historia. ¿Cuál mente sensata puede olvidar que Hitler deseaba la guerra?, esa fue la única motivación de su trastornada existencia, estalló en cólera cuando a fines de septiembre de 1938 se le privó de su rabioso anhelo de aplastar militarmente a Checoslovaquia. Hitler nunca quiso la "Conferencia de Munich" y tampoco respetó sus ventajosos términos, tan rápido como pudo devoró a su víctima y asalto "pacíficamente" el resto de la nación checoeslovaca, bajo aplausos de sus admiradores en la isla británica y sus cómplices polacos y franceses. 

La Unión Europea quiere hacernos olvidar que en esos días si existieron valientes alemanes que se opusieron a la guerra y a la conquista territorial, la historia de quienes intentaron parar la locura hitleriana la hemos repasado en ¿Y si Hitler hubiese sido asesinado en 1938?

En aquellos ya  lejanos días, Francia y la Gran Bretaña eran los dos más grandes imperios coloniales del mundo, es bueno refrescar mentes. La verdadera guerra en Europa inició en octubre de 1938 cuando Chamberlain y Daladier pactaron con Hitler y Mussolini, despedazaron Checoslovaquia. Ni checos, ni rusos fueron "invitados" a Munich. Hoy, nadie quiere recordar en la democrática Europa que el totalitarismo comunista de la URSS realizó todos los esfuerzos para lograr la firma de un Acuerdo de Seguridad Colectiva en Europa contra la inminente agresión nazi. (Estos detalles pueden ser revisados en la La "guerra" por encontrar al culpable del inicio de la segunda guerra mundial)

Imperiosamente debemos volver a plantear la pregunta: ¿Fueron o no Aliados los británicos, franceses, estadounidenses y los soviéticos en la segunda guerra mundial? Por largas décadas nos dijeron que sí, que juntos lucharon por la libertad contra la Alemania nazi; y, mientras los militares compartían el mismo objetivo, los políticos decidían hasta donde se podía avanzar. La camaradería entre tropas estadounidenses y soviéticas quedó reflejada en el río Elba en abril de 1945, "El espíritu del Elba". En el presente resulta que los herederos del estado soviético, la Federación Rusa fue la "mala de la película".

 


La serie de films de propaganda de los Estados Unidos (1942-1945) "Why We Figth?" (¿Por qué luchamos?) capítulo V, "The Battle of Russia" describe la histórica defensa y la guerra rusa contra la Alemania nazi, aquí algunos comentarios que aparecen en la película:

"La historia no ha visto un mayor despliegue de coraje que el que exhibió el pueblo de la Rusia soviética". Henry L. Stimson, Secretario de Guerra (1940-1945) bajo los presidentes Franklin D. Roosevelt y Harry S. Truman.

 "Nosotros, así como todos nuestros aliados reconocemos la eterna deuda de gratitud que tenemos con el ejército y el pueblo de la Unión Soviética" Frank Knox, Secretario de la Marina.

"La caballerosidad y el espíritu luchador de los soldados rusos provocan la admiración del ejército estadounidense". George Marshall, Jefe del Estado Mayor del Ejército de los EEUU.

"Me adhiero al  sentimiento de admiración por la heroica e histórica defensa de la Unión Soviética". Ernest J. King, Comandante en Jefe de la Flota de los EEUU y Jefe de Operaciones Navales durante la IIGM.

"La magnitud y el esplendedor del esfuerzo realizado por los rusos lo convierten en el mayor logro militar de la historia". General Douglas MacArthur, Comandante supremo de las potencias aliadas, Área del Pacífico suroeste.


Volvamos a la actualidad. Algunos países miembros de la Unión Europea, que política y económicamente no representan nada (salvo intereses para la propaganda, tal el caso de Polonia y los países bálticos, sumamos a ellos Ucrania como miembro asociado) mantienen el interés de plantarse como adversarios de Rusia, guardando silencio respecto de Alemania, ya que ésta última es quien sustenta sus economías, cualquier alusión a la Alemania nazi y la época en que sufrieron su ocupación parece haber sido olvidada de su historia nacional, afloran los malos recuerdos de los soviets. Y es lógico, de Rusia no ven ni un centavo, por eso es fácil acusarlos de responsabilidad por la segunda guerra mundial, mientras los alemanes equilibren sus finanzas saldrán impolutos de la cuestión. Un negocio histórico rentable desde todo punto de vista

Afirma el periodista e investigador ruso, Leonid Radzikhovsk, que los rusos pueden intentar adoptarse a la actitud alemana, versión «light» "Nosotros no somos los herederos de Stalin, nosotros somos sus víctimas, víctimas del régimen soviético, ¡aún mucho peor de lo que fueron las víctimas de Polonia o de los Países Bálticos!. Nosotros los rusos hemos tenido más víctimas de Stalin que los alemanes han tenido de Hitler. Sin embargo, este enfoque va en contra de nuestro orgullo nacional de gran potencia y no cuadra con el mito". Las cosas son más complejas, afirma, "los alemanes se sacan de encima a Hitler y de su guerra a grandes gritos (a pesar que siguen pagando como si fuera oro en polvo las pensiones de sus antiguos combatientes nazis)".

  

Sin embargo, si los rusos quisieran imitar a los alemanes, "tendríamos que hacer un verdadero show de equilibrista: ¡repudiar al «malvado Stalin» conservando al mismo tiempo el orgullo de la guerra!. Se podría pretender haber ganado «a pesar de él», pero esto no funcionaría. El instinto elemental del pueblo, de la mayoría de la gente, le suena en la oreja que es muy difícil disociar Stalin de la guerra. Y si lo hiciéramos, la imagen de la guerra perdería su brillo".

 

Tropas nazis en 1941 y tropas ucranianas en 2015 unidas por el mismo símbolo.


Oficialmente la actual Federación Rusa, a través de su Parlamento y otros órganos estatales han condenado públicamente los crímenes del estalinismo; pero, el pueblo ruso se ha negado a repudiar a Stalin por la llamada "Gran Guerra Patria", mucho menos lo harán para complacer a la UE/OTAN bajo una premisa histórica distorsionada, aceptar aquello sería para los rusos "una expoliación de su victoria, y ¿qué nos quedaría después de todo esto?", se pregunta el citado investigador; y, tampoco es necesario "brindar por la Patria, por Stalin y servirnos otro vaso más", como sugirió el líder del Partido Comunista de Rusia en 2009.


"No poder disociar la guerra de su comandante en jefe es una cosa y no quererlo hacer es otra cosa; otra cosa es designar un tirano indiscutible, reconocido como tal por todo el mundo, en tanto que personalidad histórica de Rusia; ¡ y otra cosa es arrodillarse, cabeza inclinada para defenderlo, defender toda su política, incluso aquella de los años 1939 a 1941 !"


No olvidemos jamás que Hitler fue fabricado con el consentimiento de todos los políticos de Europa, ese proceso se inició con los financieros y políticos occidentales mucho tiempo antes de que Stalin lo "emulara", como quieren convencernos hoy en Europa. 

En resumen tenemos, la Resolución del Parlamento Europeo, 19 de septiembre de 2019, al conmemorar los 80 años del estallido de la segunda guerra mundial y la importancia de la memoria histórica europea para el porvenir de Europa; una década antes, el 23 de septiembre de 2008, se proclamó el "Día Europeo en Conmemoración de las Víctimas del Estalinismo y del Nazismo" (nótese que primero va el estalinismo y como complemento el nazismo).

La mencionada Resolución dice que: "Considerando que hace 80 años, el 23 de agosto de 1939, la Unión Soviética comunista y la Alemania nazi firmaron un Tratado de no Agresión, conocido como el Pacto Molotov-Ribbentrop, y sus protocolos secretos, por el que Europa y los territorios de Estados independientes se repartían entre estos dos regímenes totalitarios y se agrupaban en torno a esferas de interés, allanando así el camino al estallido de la Segunda Guerra Mundial". Por tanto, según la UE, vía Parlamento Europeo, "pone de relieve que la Segunda Guerra Mundial, la guerra más devastadora de la historia de Europa, fue el resultado directo del infame Tratado de no Agresión nazi-soviético de 23 de agosto de 1939, también conocido como Pacto Molotov-Ribbentrop, y sus protocolos secretos, que permitieron a dos regímenes totalitarios, que compartían el objetivo de conquistar el mundo (?), repartirse Europa en dos zonas de influencia (?)".

También se considera que "mientras que los crímenes del régimen nazi fueron evaluados y castigados gracias a los juicios de Nuremberg, sigue existiendo la necesidad urgente de sensibilizar sobre los crímenes perpetrados por el estalinismo y otras dictaduras, evaluarlos moral y jurídicamente, y llevar a cabo investigaciones judiciales sobre ellos". 

Lo siguiente es digno de resaltar: "Considerando que, a pesar de que el 24 de diciembre de 1989 el Congreso de los Diputados del Pueblo de la URSS condenó la firma del Pacto Molotov-Ribbentrop, junto con otros acuerdos celebrados con la Alemania nazi, las autoridades rusas negaron, en agosto de 2019, ser responsables de este acuerdo y de sus consecuencias, y en la actualidad están fomentando la idea de que Polonia, los Estados bálticos y Occidente fueron los verdaderos instigadores de la Segunda Guerra Mundial"

Como conclusión dice el organismo europeo que: "Rusia sigue siendo la mayor víctima del totalitarismo comunista y que su evolución hacia un Estado democrático seguirá obstaculizada mientras el Gobierno, la élite política y la propaganda política continúen encubriendo los crímenes comunistas y ensalzando el régimen totalitario soviético; pide, por tanto, a la sociedad rusa que acepte su trágico pasado". 



El presidente de Ucrania, Petro Poroshenko, posa junto a soldados ucranianos, a su izquierda uno de ellos usa en el pecho el distintivo de la calavera de las SS cobijado por la bandera de Ucrania, la foto data de 2018. Y, es precisamente esto lo que dice combatir las resoluciones del Parlamento Europeo y la ONU

Con todos los antecedentes, la documentación y otras evidencias, con la ayuda de los artículos aquí citados y de cientos de historiadores, intelectuales e investigadores, la única interpretación posible es que la Resolución del Parlamento Europeo es una retórica declaración política cuyo objetivo es desestabilizar a un estado europeo opuesto a los principios ideológicos de quien controla realmente la Unión Europea: la OTAN. Y, ¿qué es la OTAN?... el brazo político-militar de los Estados Unidos para Europa y ahora para el mundo.

15 noviembre 2019

Bolivia: El retorno de "Los Novios de la Muerte".




Por Tito Andino U.


Golpe de estado contra Evo Morales. Algo nada "anormal" en el otrora primer narco estado de la historia. Cuando parecía que la democracia, la estabilidad y sobre todo una relativa prosperidad político-económica había sentado las bases del estado boliviano, se produce una inusual ola de violencia que sobrepasó el límite de tolerancia de las denominadas "protestas espontáneas". Es evidente que no solo querían desalojar del poder a Morales, hay presunciones que conducen a creer que lo querían eliminar físicamente.

Recordemos que los orígenes políticos del líder aymara boliviano, Evo Morales, surge alrededor de 1980, en esa lucha contra el narcotráfico internacional de cocaína, como sindicalista y activista de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB) y dirigente de la Federación Especial del Trópico, una especie de sindicato de campesinos e indígenas productores de la hoja de coca en la región del Chapare-Cochapamba. Luego fundaría el partido político MAS (Movimiento al Socialismo-Instrumento Político por la Soberanía de los Pueblos (MAS-IPSP), conocido también  como "Movimiento al Socialismo", fundado en 1987, como Movimiento al Socialismo-Unzaguista.

He titulado este artículo como el "retorno de los novios de la muerte" debido a que el golpe de estado fraguado en contra de Evo Morales tiene los mismos componentes de una extinta organización paramilitar boliviana ligada al tráfico de drogas y neonazis europeos asentados en el país. No solo me refiero a la forma en que se organizó el golpe, han sido años de notorio hostigamiento, se ha recurrido al ataque violento y alevoso contra la propiedad de los miembros del gobierno, creciente inseguridad pública reflejado en el vandalismo y pillaje planificado en las principales ciudades, insubordinación de la fuerza pública, amenazas de muerte a las principales autoridades del país, torturas y agresiones físicas a funcionarios y ciudadanos, respaldo de las clases oligárquicas de la región más rica de Bolivia, Santa Cruz de la Sierra, intromisión secreta de los Estados Unidos, vía agencias de seguridad nacional. Una fusión de fuerzas externas con un liderazgo étnico descendiente de extranjeros, y, probablemente -en la sombra- ocultos intereses del narcotráfico. Esa conjunción es la directa responsable del golpe y dimisión de Morales.



"Los Novios de la Muerte" organización paramilitar entrenada y fundada por Klaus Barbie en Bolivia, al servicio del narcotráfico.


En honor a la verdad, debemos expresar que en las últimas elecciones Evo Morales se declaró vencedor demasiado pronto, en unos, quizá, no tan transparentes comicios, hay indicios de algunos actos viciados que pudieron o no afectar el resultado; así como también causa extrañeza la inmediata declaración de la Organización de Estados Americanos (OEA) pidiendo anular y convocar nuevas elecciones. Lo dicho no avala una ya planificada acción golpista, a la espera del escrutinio final. Morales no debía declararse ganador cuando, posiblemente, ameritaba una segunda vuelta electoral si quería demostrar transparencia democrática. Es cierto que muchos bolivianos ya no querían a Evo dirigiendo el país (algo normal en democracia), pero éste brindó el pretexto para que los planes de la oposición golpista se pusieran en marcha con el objetivo de derrocarlo. Evo se equivocó de estrategia, tampoco asumió que el poder desgasta, no reconoció que su etapa estaba en la recta final. Morales tenía que salir por la puerta grande, como todo lo que hizo por Bolivia a lo largo de más de una década.

En esas circunstancias Evo Morales provocó a un gigante al acecho. Más bien, es sumamente sorprendente que haya perdurado tanto tiempo en el poder con enemigos tan poderosos, comenzando por los Estados Unidos. Morales una vez electo presidente en 2005 ya fue amenazado por el embajador estadounidense (su posesión fue el 22 de enero de 2006). 

Los enemigos de Evo Morales

Los enemigos de Morales han sido siempre: 

Los Estados Unidos, el narcotráfico internacional, la oligarquía descendiente de una minoría de extranjeros que se asentaron en Bolivia y que lucraron por mucho tiempo de la producción de droga y que han controlado el poder político del estado. ¿Alguien duda que Estados Unidos se mantuvo alejado en la caída de Morales?

La supepotencia mundial soportó durante 13 años ser humillada públicamente por el líder boliviano quien se atrevió a expulsar a la Drug Enforcement Administration (DEA) (Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos) del territorio nacional, acusando a la agencia de tolerar el narcotráfico desde territorio boliviano, Morales no tuvo problemas en señalar que los agentes del DEA conocen cuáles son los narcotraficantes en Bolivia, encubren su movilización, conocen sus rutas de envío de la droga y no comparten información con las autoridades bolivianas. En un discurso del 1 noviembre 2008 el presidente Morales anunció la decisión de expulsar al DEA de Bolivia, también acusada de auspiciar el intento de "golpe de estado civil" de la derecha boliviana en su contra (septiembre 2008), en esa intentona murieron 19 personas. ¿Extraño?... Para nada.

Los Estados Unidos se hartaron de la política de Evo Morales sobre el control y siembra de la planta de la coca. Para nadie es novedad que Washington utiliza la política antidrogas como medio de control geopolítico, es decir, su imposición de normas a cambio del respaldo al gobierno respectivo. Según Morales, Estados Unidos fue en el pasado el "dueño de Bolivia" y su embajador era quien decidía a quien nombrar dentro de los aparatos de seguridad del país.

En lo económico, si nos ceñimos a la política imperial de dominar los mercados, producir cocaína es más rentable que cualquier otro tipo de inversión, incluso, en ciertos casos, es más rentable que explotar los yacimientos hidrocarburíferos. Así que la otrora primera "potencia" mundial en la producción de cocaína -la Bolivia de los narco gobiernos militares, paramilitarismo y oligarquía- vio derrumbado el pingüe negocio con la llegada de la democracia a Bolivia en 1982.

Los grupos paramilitares comenzaron a ser desmantelados y con ellos la protección al narcotráfico. El primer narco-estado del mundo cambió de rumbo sin dejar de conservar la tradición cultural indígena respecto a la hoja de coca, costumbre que fue respaldada por Evo Morales como dirigente cocalero. Y, por supuesto, eso no significó que el narcotráfico en Bolivia llegara a su fin. 

Organizaciones criminales siguen operando en Bolivia y en la región. Es habitual escuchar acusaciones al gobierno de Morales de aliarse con venezolanos y cubanos exclusivamente para exportar cocaína. Por sentado que se han destapado casos de corrupción en Bolivia, Venezuela y en cualquier parte del mundo respecto a individuos pertenecientes a sus gobiernos que abusan de sus cargos para negociar con el narcotráfico internacional, lo mismo sucede en los Estados Unidos, Rusia, Reino Unido, Francia, China, etc, etc.



Lo que sí es criticable son las muchas notas de prensa (alineadas con el gobierno de los Estados Unidos) que describen -sin fundamento- al periodo de Evo Morales como "narco-estado". La prueba más notoria es el vil montaje fotográfico que está dando vueltas al mundo a través de los medios. Aparecen juntos (en este orden) El "Chapo" Guzmán, Evo Morales y Pablo Escobar... Dado el grado de ingenuidad de mucha gente, influenciada por las corporaciones globales de noticias, no cabe duda que algunos habrán "comido el cuento chino". No vale la pena describir a quienes están detrás del burdo fotomontaje.

En el mundo real, no hace mucho -marzo 2019- Morales, estuvo presente en la reunión de Viena organizada por las Naciones Unidas para analizar la política antidrogas en América Latina y el Caribe, con la participación de la Unión Europea. Evo Morales declaró que "la realidad nos demuestra que la guerra contra las drogas ha fracasado", explicó el modelo boliviano en la lucha antinarcóticos tras la expulsión del DEA precisamente hace diez años. Ese esquema se basa en el control social y pactado de los cultivos, muy diferente a la fórmula de erradicación forzada, sin respeto a los derechos humanos. Morales planteó siempre que cada estado debe adaptar el combate al narcotráfico a su propia realidad. 

Pese a sus detractores internacionales, su modelo antidrogas ha dado resultados positivos, dijo en la citada reunión que hace 13 años la coca cultivada en Bolivia representaba el 20% del total en la región andina, en el presente representa el 10%. Su posición es: "No puede existir el libre cultivo de coca, pero tampoco políticas de coca cero". 

Desde otro punto de vista la cosa es simple: Existe narcotráfico porque existe demanda de cocaína y porque es uno de los mejores negocios del mundo, al punto que la cocaína y heroína han llegado a ser parte fundamental de la economía capitalista global. Según propios datos de las Naciones Unidas en la última década aumentó el cultivo, producción y consumo de drogas en el mundo. El ejemplo está a la vista, Estados Unidos conserva el "privilegio" de ser el primer consumidor mundial de cocaína.

Quién puede negar que Bolivia en el periodo de Morales ha calificado como uno de los países con mayor crecimiento económico en Sudamérica y que ha controlado la siembra de la coca a niveles tolerablesMorales destaca siempre el trascendental valor cultural de la coca en la evolución de Bolivia, es partícipe que la Organización Mundial de la Salud estudie más a fondo los posibles beneficios de la planta para la salud. Masticar la hoja de coca es una ancestral costumbre medicinal de los pueblos indígenas de Bolivia, otra cosa muy diferente es la producción de cocaína usando como base un proceso químico para extraer el alcaloide de la hoja de coca. 


Como referencia histórica, muchos académicos e historiadores señalan que fueron gracias a los militares durante la dictadura de Hugo Banzer Suárez (1971-1978) y a la "Falange Boliviana" que éstos fueron adueñándose de las tierras orientales de Bolivia para dedicarlas al narcotráfico en alianza con los flamantes terratenientes de Santa Cruz de la Sierra.

El paramilitarismo al servicio del narcotráfico aparece con fuerza luego del golpe de estado militar de 1980 del General Luis García Meza, conocido como "el golpe de la cocaína", el grupo paramilitar era conocido como "Los Novios de la Muerte", organización adiestrada por un ex nazi, Klaus Barbie, como brazo ejecutor de la CIA, de allí surgió la conexión boliviano-colombiana del narcotráfico, también conocida como la "General Motors de la Cocaína". Ese grupo paramilitar también era conocido como las "Águilas Negras". Casi todos sus integrantes eran europeos o descendientes de europeos, provenían en su mayoría de la Alemania nazi, habían fascistas italianos y de otros países de la orbita del Eje en la segunda guerra mundial. Su tarea principal era limpiar las huellas de las operaciones de los narcotraficantes. 




En aquellos "años dorados" de inicios de los 80, éstos paramilitares controlaban la seguridad de todas las operaciones de narcotráfico en Santa Cruz y Beni, pero Klaus Barbie no era su jefe, el Jefe era el "Rey de la Cocaína", Roberto Suárez Gómez, Barbie fungía de asesor de inteligencia, enlace con el gobierno y quien realizaba los contactos internacionales para el negocio.

El golpe contra Evo Morales

La oposición y protestas callejeras está al mando del líder de ultra derecha Luis Fernando Camacho, "El Macho", de familia acaudalada de la región más rica de Bolivia, Santa Cruz de la Sierra, lugar que ha controlado por generaciones el poder político y económico del país y donde los Estados Unidos alienta el separatismo. La millonaria familia de Camacho integra el Grupo de Inversiones Nacional Vida S.A. constituida por empresas de seguros, gas y otros servicios. 

Camacho es también miembro de la poderosa Logia Masónica "Los Caballeros del Oriente". El "predicador bíblico" está involucrado en el caso de los "Panama Papers", por medio de entidades fachada (offshore) cuyo objetivo era lavar dinero, ocultar fortunas y la clásica evasión de impuestos (denunciadas ante el Congreso boliviano en 2017).




Camacho está al frente del separatista "Comité Cívico Pro Santa Cruz", organización denunciada en 2008 por la Federación Internacional de Derechos Humanos, siendo uno de sus principales aliados el croata-boliviano Branko Marinkovic, acusado de ser "actor y promotor del racismo y la violencia en Bolivia", comprometido con los complots para asesinar a Evo Morales y miembros del MAS (2008-2009), así como convocar a la desobediencia de las fuerzas del orden. Por descontado, ésta y otras organizaciones, denominadas "Comités" gozan del respaldo irrestricto de los Estados Unidos. 

El "Macho" Camacho en su juventud lideró una organización separatista abiertamente fascista denominada "Unión Juvenil Cruceñista" (UJC). Esa organización, así como los "Comités Cívicos" son grupos con formaciones paramilitares y clara tendencia a la ideología fascista, como lo han sido siempre los devotos ultra católicos del mundo, "El Macho", no es la excepción en ese liderazgo observado durante el golpe a Evo Morales. 

Sobre la "Unión Juvenil Cruceñista", o "Unión Juvenil de Santa Cruz" (UJC), también pesan anteriores acusaciones de complots para asesinar a Evo Morales. La UJC dice "luchar" por la "libertad" (?) y en defensa de su cultura (?) y que usará la fuerza de ser necesario. Es famosa por agredir a indígenas con crueles métodos como el azote, atacar a periodistas, arrojar piedras a los estudiantes y simpatizantes de izquierda, asaltar sedes de movimientos sociales, etc. Está organización paramilitar jamás han ocultado su concepción racista anti indígena. La UJC arenga a sus simpatizantes, desde los días que Morales asumió el gobierno, al separatismo aduciendo haber sido revasados por una masa satánica de indígenas. 


"La UJC es el equivalente boliviano de la Falange de España, el RSS supremacista hindú de la India y el batallón neonazi Azov de Ucrania. Su símbolo es una cruz verde que tiene fuertes similitudes con logotipos de movimientos fascistas en todo Occidente. Se sabe que sus miembros lanzan saludos de Sieg Heil al estilo nazi. Incluso la embajada de los Estados Unidos en Bolivia describió a los miembros de la UJC como "racistas" y "militantes", y señalando que "han atacado con frecuencia a personas e instalaciones del movimiento MAS y entes gubernamentales"afirman en un esclarecedor reportaje los conocidos periodistas e investigadores estadounidenses, Max Blumenthal y Ben Norton, editores del medio "The Grayzone"


El "Macho" Camacho como miembro de la "Unión Juvenil Cruceñista" o "Unión Juvenil de Santa Cruz" (UJC)


Los medios ocultan las conexiones profundas de Camacho con ese paramilitarismo extremista y cristiano, reconocidos por la violencia racista y mensajes escritos. Es en ese ambiente separatista de Santa Cruz y en las formaciones paramilitares de corte fascista donde surge la política de Camacho que define el contorno ideológico del golpe. 

Camacho es el típico populista que juega con la fe del pueblo, biblia en mano dice luchar con la fe y no con las armas, "Dios Volverá Al Palacio" es su lema. "Pachamama nunca volverá al Palacio", dijo, refiriéndose a la doctrina indígena del espíritu de la Madre Tierra, "Bolivia le pertenece a Cristo".  Tras la toma del Palacio presidencial, las huestes encapuchadas de Camacho procedieron a quemar las banderas de Wiphala, el símbolo de la población indígena del país y de la visión plurinacional de Morales. Está claro que Camacho y los suyos son contrarios al reconocimiento que Bolivia constituye un estado plurinacional



Los principales medios y agencias internacionales de noticias se han alineado con el "hombre de la biblia", un "macho" que derriba gobiernos "solo" con la biblia en la mano. La prensa apenas reconoce sus relaciones con los ultraderechistas Iván Duque (Colombia) o Bolsonero (Brasil) que lo apoyan para cambiar el gobierno en Bolivia. Influyentes diarios como el New York Times o  la agencia Reuters ungieron a Camacho como el "líder" de la oposición boliviana, sin que haya participado nunca en elecciones. El candidato opositor que participó en las elecciones fue Carlos Mesa con el aval de los Estados Unidos por simpatizar con la privatización de los bienes públicos nacionales. El nombre de Carlos Mesa apareció en los cables de Washington publicados por WikiLeaks como aliado en la desestabilización del gobierno de Evo Morales. Según Primera Linea, la familia Camacho utilizó el "Comité Pro-Santa Cruz" como arma política para instalar a Carlos Mesa en el poder y garantizar la restauración de su imperio comercial. 

Evidente es que Camacho y las élites de Santa Cruz fueron afectadas por las políticas de nacionalización del gas boliviano que ha beneficiado a las masas (y ese no fue un acto demagógico) en detrimento de la economía familiar de estos grupos de poder.

La "resistencia" de las élites tradicionales bolivianas nunca han sido pacíficas, en todo el tiempo que gobernó Evo Morales se crearon grupos armados para desestabilizar y dividir el país. Se organizaron en los típicos "Comités Cívicos" dirigidos por la clase alta del país que desprecia al "cholo" boliviano. Esos grupos no son nuevos, tienen décadas de existencia, desde que reinaban el país a través de los narco militares o emitiendo leyes que facilitaron el enriquecimiento ilegal de su élite, solo mudan de nombre cada tiempo.

Estos "Comités Cívicos" conforman alianzas en los departamentos de Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija. La denominada 'Media Luna' (o Medialuna). Todo indica que su modus operandi es el mismo del añorado grupo, de las élites corruptas, de los viejos paramilitares y organizaciones de narcotraficantes, los "Novios de la Muerte".


La Policía Boliviana se revela contra Morales y se pone a órdenes del "Macho" Camacho.


Según otros medios internacionales (citamos como ejemplo RT), el mismo Camacho demuestra cual es su estilo de confrontación, citando al narcotraficante colombiano Pablo Escobar dijo: "Tenemos que hacer —salvando las diferencias— sacar la agenda como lo hacía Pablo Escobar, pero solo para anotar los nombres de los traicioneros de este pueblo" (declaración del 30 de octubre en Santa Cruz).  

A través de las redes sociales Camacho pide a sus seguidores que denuncien y anoten nombre por nombre a sus enemigos políticos (a lo Pablo Escobar). Que denuncien toda publicación en su contra y la del movimiento que lidera con el propósito de encarcelar a los "traidores del pueblo", llama a sus bases para que los localicen rastreando su ubicación del móvil.

 


Camacho ha ganado la batalla para aquellos que son la encarnación de todos los males de los bolivianos. Camacho solo cumple la agenda. Exige protagonismo, fama y poder, con la misma exigencia que pidió la cabeza de Morales como trofeo. Según su lista (a lo Escobar) también quiere humillar públicamente a las autoridades y personas cercanas al depuesto presidente; ahora quiere que todos los parlamentarios afínes a Morales terminen en la cárcel. 

Camacho -"El Macho"- impone sus deseos, controla a la policía, ¿cómo lo hizo?. Repetimos, no es él, son las élites descendientes de los "Novios de la Muerte", son la oligarquía santacruciana y el narcotráfico, auspiciados por la Embajada. Camacho "El Macho" quiere emular a Héctor -el auténtico "Macho" Camacho- para poner en KO técnico a Bolivia. Anhela recrear un modelo "democrático" al estilo de sus cercanos antepasados del paramilitarismo mafioso. El auténtico "Macho" Camacho (Héctor) lanzaba golpes de puño dentro de la deportividad; el falso "macho" boliviano lanza golpes de estado escudado en la biblia y en la "libertad". Sus golpes -a diferencia del auténtico "Macho"- mata a los indígenas bolivianos a quienes desprecia. Como buen fascista se cree superior, ¿será que el "macho" boliviano tiene sangre "aria" o será un mestizo normal y corriente como son la inmensidad de latinoamericanos?.



Las cosas están escritas -salvo un alzamiento indígena en respaldo de Morales, lo que desataría una guerra civil-. Un gobierno marioneta de transición será quien elija al futuro gobernante, quién sabe, sea el premio para el "Macho" Camacho boliviano, que no será otra cosa que el títere de las élites descritas. 

La senadora Jeanine Áñez se ha proclamado presidenta de Bolivia, ha sido reconocida por los otros poderes del estado; y, emulando al "Macho" arribó a la Casa del Gobierno con biblia en mano, promete pacificar el país. Si en realidad quiere hacerlo, entonces, tendrá que frenar al "Macho" Camacho, porque él y los suyos son los únicos que ha desatado la violencia. 

No creo haberme equivocado al titular este artículo "El retorno de los Novios de la Muerte", cuando los líderes derechistas, con biblia y libreta en mano, ordenan incendiar las casas y propiedad de funcionarios y autoridades de la administración de Evo Morales, actos que se extienden a otros dirigentes políticos ajenos al gobierno; cuando grupos organizados transitan por las calles creando el caos mediante la violencia, saqueando la propiedad privada y privando de los servicios básicos a la población. Han recreando el ambiente de odio entre bolivianos por su condición social, laboral y hasta racial. Desean la confrontación dividiendo al boliviano desde el núcleo familiar, vecinal y comunitario. 

Si en pleno siglo XXI existen por el mundo estados controlados por Estados Unidos cuyo producto principal de exportación es la droga (Afganistán, Colombia), no sería nada raro retroceder a Bolivia a su época más negra, el narco-estado paramilitar; o, por lo menos, a los tiempos en que Bolivia era saqueada al capricho del dictador de turno.

Este artículo habrá arruinado mis vacaciones en Bolivia, con seguridad "El Macho" boliviano sacó su libreta y anotó el nombre del autor. Ya no necesitará una libreta, tendrá que pedir un libro.


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Artículo relacionado sobre Bolivia y los "Novios de la Muerte":

Pablo Escobar y la CIA? (2)


Artículos consultados: 


Bolivia coup led by Christian fascist paramilitary leader and millionaire – with foreign support

Bolivia, laboratorio de una nueva ‎estrategia de desestabilización
Golpe en Bolivia fue liderizado por dirigente cristiano paramilitar, fascista y millonario – con apoyo extranjero
¿Quién es Luis Fernando Camacho, el hombre que encabeza el golpe de Estado en Bolivia y que promete que 'Dios volverá al Palacio'?
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