Bienvenido a este Blog. Detectives de Guerra le brinda los mejores análisis de los conflictos internacionales de actualidad
Mostrando entradas con la etiqueta periodismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta periodismo. Mostrar todas las entradas

25 mayo 2020

IIGM: La liberación de Europa, una perspectiva estadounidense





Nota de introducción por el editor del blog

En las últimas entregas hemos revisado la segunda guerra mundial desde el punto de vista de destacados académicos rusos. Aquello no implica, inclinación ni afinidad política o ideológica de ninguna especia, se ha explicado que esos historiadores, incluso, son abiertamente anti estalinistas y en su tiempo no creyeron en el comunismo soviético.

Bien, este blog tampoco debería ser visto con inclinaciones ideológicas o políticas. Antes que ser un blog dedicado a cuestiones militares -que sobreabundan en internet- se dedica a analizar los conflictos bélicos desde el punto de vista geopolítico y de los intereses económicos de las grandes potencias. Así que, aquellos cánticos de falso patriotismo y aberraciones ideológicas totalitaristas no son apreciadas bajo ese contexto, dedicándoles un análisis desde la perspectiva histórica y sus secuelas en el presente.

Dicho esto, no sería imparcial de nuestra parte revisar solo lo que piensan los actuales historiadores rusos. En términos generales veremos lo que es materia de enseñanza desde la escuela a la universidad estadounidense, es decir una versión oficial que goza de una inmensa cantidad de recursos de toda índole (incluido el cine, documentales, revistas, libros, textos escolares, etc). 

Sería imposible abarcar el tema del conflicto mundial visto desde Occidente (hablamos no solo de los Estados Unidos y sus socios de la OTAN), existen millares de publicaciones de historiadores, militares, políticos, periodistas que brindan una visión apegada a un viejo libreto surgido desde los inicios de la Guerra Fría, es decir, los Aliados occidentales cambiaron el curso de la guerra tras la invasión aliada del 6 de junio de 1944, constituyéndose en la proesa militar más grande de la historia que vino acompañada de un aire fresco para el futuro del mundo libre. El objetivo era acabar con el ejército alemán, detener la maquinararia genocida nazi y, claro, arrodillar al despiadado régimen de Adolf Hitler. 

Qué es lo más curioso? No encontrar una mención al tremendo esfuerzo de guerra del ejército soviético. Sí que es raro encontrarnos solo con las menciones de que Stalin "rogaba" por la apertura del segundo frente. El mensaje está claro, sin los Aliados occidentales, la URSS hubiese perdido la guerra.

Un lector sagaz habrá comprendido que hablamos de versiones de carácter oficial, para la enseñanza a todo nivel, lo que necesariamente no es falso, sino sobredimensionado (es posible que los rusos hagan lo mismo). Desde pequeños nos han llenado la cabeza con historias de la sangre derramada por nuestros héroes y nuestro cerebro está atiborrado de gritos patrióticos. Sobre lo primero diremos que un soldado lucha siempre por su patria y es ajeno a las manipulaciones políticas, es el ser que se sacrificará para que otros conserven sus privilegios; sobre lo segundo, la propaganda hace su tarea, falso patriotismo, nacionalismos extremos, fanatización ideológica... 

Es necesario ser cauto en nuestras lecturas. Afortunadamente tenemos una generación de fabulosos historiadores independientes en Occidente, la apertura de archivos y acceso a documentación desclasificada ha dado pasos enormes, incluso en Rusia, brindándonos avances en la investigación de aquella época decisiva. La historia de la segunda guerra mundial no terminará de escribirse mientras sigan bajo llave millones de documentos de trascendental valor.

Sin la desclasificación de "secretos" de estado y otros documentos reservados sería imposible conocer más hechos de la historia que periodicamente nos presentan destacados y eruditos investigadores de la talla de Gitta Sereny (ya fallecida), el hoy popular James Holland, el conocido Richard Overy, Laurence Rees, Jacques R. Pauwels, Richard J. Evans, los magníficos Ian Kershaw y Antony Beevor; y que decir de los expertos, pero poco conocidos, historiadores alemanes del presente, por ejemplo, Christian Hartmann, del magistral equipo de trabajo investigativo "Edición Crítica a Mein Kampf". Éstos son solo algunos entre los conocidos historiadores que se apegan a los parámetros de la rigurosidad histórica y que van complementando el legado historiográfico de una anterior generación de historiadores como Allan Bullock (primer biógrafo de Hitler), Joachim Fest, William Shirer, Gerald Reitlinger, John Toland, Sebastián Haffner, Raymond Cartier, etc., sin dejar de mencionar que no hacemos justicia a decenas de notables historiadores que han sido olvidados con el paso del tiempo.

En cuanto al tema de hoy, de las decenas de artículos revisados, me decanto por la siguiente que difunde la exaltación de la historia desde el lado estadounidense. El concepto general es válido pero ignora (por razones ideológicas y propagandísticas) el valioso aporte de su mejor aliado en aquellos tiempos, la URSS

Revisemos un par de artículos de History.

T. Andino


*****

Roy Wenzl, de History (versión escrita en su website) publicó un artículo titulado "Cómo el Día-D cambió el curso de la Segunda Guerra Mundial" (How D-Day Changed the Course of WWII, en su versión original). El autor afirma que la invasión aliada del 6 de junio de 1944 fue una de las campañas militares más grandes y significativas de la historia (nada que alegar). Las siguientes líneas son citas puntuales del artículo en referecia.

La invasión militar del Día D que ayudó a poner fin a la Segunda Guerra Mundial fue una de las campañas militares más ambiciosas y consecuentes de la historia humana. En su estrategia y alcance, en sus enormes intereses para el futuro del mundo libre, los historiadores lo consideran uno de los mayores logros militares de la historia.


Dwight D. Einsenhower arengando a las tropas aerotransportadas, previo a la invasión de Francia (Día-D) 

El Día D, llamado Operación Overlord, lanzado el 6 de junio de 1944, después de que el general aliado al mando, Dwight D. Eisenhower, ordenara a la fuerza de invasión más grande de la historia, cientos de miles de tropas estadounidenses, británicas, canadienses y otras, cruce el Canal de la Mancha y desembarque en las playas de Normandía, en la costa norte de Francia. Después de casi cinco años de guerra, casi toda Europa occidental estaba ocupada por tropas alemanas o controlada por gobiernos fascistas, como los de España e Italia. El objetivo de los aliados occidentales: poner fin al ejército de Alemania y, por extensión, derrocar al bárbaro régimen nazi de Adolf Hitler.

He aquí el por qué el Día D sigue siendo un evento de gran magnitud, y por qué les debemos tanto a esos luchadores. Cuando los soldados aliados marcharon tierra adentro desde las playas, los franceses vitorearon, muchos de ellos dando flores a los soldados, muchos sollozando de felicidad.

Detener la máquina genocida nazi

Los ejércitos alemanes durante la Segunda Guerra Mundial invadieron la mayor parte de Europa y el norte de África y gran parte de la Unión Soviética occidental. Establecieron estados policiales asesinos donde quiera que fueran, luego cazaron y encarcelaron a millones. Con cámaras de gas y escuadrones de la muerte, mataron a seis millones de judíos y millones más de polacos, rusos, gays, discapacitados y otros indeseables para el régimen nazi, que buscaba diseñar una raza germánica maestra.

"Es difícil imaginar cuáles serían las consecuencias si los aliados hubieran perdido", dice Timothy Rives, subdirector de la Biblioteca Presidencial Eisenhower en Abilene, Kansas. “Se podría argumentar que salvaron al mundo. Unos meses después del Día D, el general Eisenhower visitó un campo de exterminio alemán y escribió: “Nos dicen que el soldado estadounidense no sabe por qué está luchando. Ahora, al menos, sabrá contra qué está luchando".

Estrategia del día D

Nadie pensó que la victoria fuera segura. El primer ministro británico, Winston Churchill, había molestado a Eisenhower y al presidente Franklin Roosevelt durante dos años antes del Día D, alegando que evitaran Normandía y que en su lugar siguieran una estrategia más lenta y menos peligrosa, colocando más tropas en Italia y el sur de Francia. Pero los alemanes habían matado a decenas de millones de civiles y soldados en la Unión Soviética, y los soviéticos querían desesperadamente que los aliados desangraran al ejército alemán abriendo un segundo frente de batalla. Eisenhower pensó que era vergonzoso evitar a Normandía, y pensó que Normandía era el mejor movimiento militar, no solo para ganar sino para acortar la guerra.



Eisenhower odiaba la guerra. Años después de que terminó el conflicto, pronunció un discurso, con un párrafo que se puede ver grabado en el muro de piedra de mármol que rodea su tumba en Abilene, Kansas: 

“Cada arma que se fabrica, cada barco de guerra lanzado, cada cohete disparado significa en el sentido final un robo a quienes tienen hambre y no están alimentados, a quienes tienen frío y no están vestidos. Este mundo en armas no está solo gastando dinero. Está gastando el sudor de sus trabajadores, el genio de sus científicos, las esperanzas de sus hijos. Esta no es una forma de vida en absoluto en ningún sentido verdadero".

La importancia de la victoria del día D

La mayoría de las batallas se olvidan rápidamente. Pero todas las naciones libres deben su cultura y democracia al Día D, que puede agruparse entre algunas de las victorias más épicas de la historia que incluyen la derrota del ejército británico ante George Washington en Yorktown en 1781, que permitió que el experimento estadounidense en democracia sobreviviera e inspirara a las personas oprimidas en todas partes.

En 490 y 480 a.c., los pequeños ejércitos y armadas de Grecia derrotaron a las enormes fuerzas invasoras del Imperio Persa en las batallas de Maratón y Salamina. Los griegos no solo se salvaron a sí mismos, sino también su democracia, literatura clásica, arte y arquitectura, filosofía y mucho más.

Los historiadores colocan el Día D en la misma categoría de grandeza.

Hasta aquí Wenzl. Ahora reproducimos un artículo completo de la misma fuente (History) escrita por Greg Timmons, el original inglés titula: "Churchill and Roosevelt Spent Years Planning D-Day"


             Infografía: History.com

Churchill y Roosevelt pasaron años planeando el Día D
Greg Timmons
History

Ambos líderes sabían que los Aliados debían invadir Normandía, pero enfrentaron muchos obstáculos antes de llevar a cabo la Operación Overlord.

La invasión aliada de Normandía el 6 de junio de 1944 se considera uno de los desarrollos más importantes de la Segunda Guerra Mundial e instrumento en la derrota de los poderes del Eje. 156.000 tropas desembarcaron en la playa como parte de la Operación Overlord, pero antes de llevar a cabo la liberación de Europa occidental, el primer ministro británico Winston Churchill y el presidente de los Estados Unidos Franklin D. Roosevelt pasaron meses debatiendo la viabilidad de una misión tan arriesgada.

Si Winston Churchill se opuso y argumentó en contra del Día D se ha convertido en un tema de debate, y algunos afirman que hizo todo lo posible para posponer o cancelar la invasión. También se debate si el presidente de los Estados Unidos, Franklin D. Roosevelt, mantuvo la fecha para una invasión a través del Canal. La verdad es que es más complicado que eso.



La evidencia muestra que tanto Churchill como Roosevelt fueron partidarios tempranos de alguna versión de un "segundo frente" en Europa. Sin embargo, desde principios de 1942 hasta mediados de 1944, ambos hombres fluctuaron en sus niveles de apoyo. La preparación militar estadounidense, el estado de guerra en constante cambio, la presión del líder soviético Joseph Stalin, las condiciones climáticas y las diferentes definiciones de un "segundo frente" hicieron que ambos líderes recalibraran con frecuencia sus planes para el Día D.

Así es como ambos hombres llegaron a un acuerdo para llevar a cabo una de las operaciones militares más ambiciosas y arriesgadas de la historia.

Churchill presionó a Roosevelt para que enviara tropas estadounidenses, lo hizo un día después de Pearl Harbor.

Impulsado
por un Congreso renuente, el presidente Roosevelt solo pudo enviar suministros de guerra y prestar barcos militares a Gran Bretaña una vez que Inglaterra entró en la guerra en 1939. Churchill entendió cómo funcionaba la democracia estadounidense, pero continuó presionando a Roosevelt por botas en el suelo.

El 8 de diciembre de 1941, el día después del ataque de Japón a Pearl Harbor, el Congreso de los Estados Unidos declaró la guerra. En tres días, Alemania declaró la guerra a Estados Unidos, honrando su acuerdo con Japón.

Churchill trabajó inmediatamente con Roosevelt para desarrollar una estrategia de victoria. Desde el principio, sabían que una invasión masiva de la Europa continental era obligatoria para una rendición total e incondicional de la Alemania nazi. Creían que cuanto antes el contraataque, mejor. Joseph Stalin también presionó por un segundo frente en el oeste para aliviar la presión sobre el ejército soviético en el este.

Sin embargo, cada líder enfrentó presiones internas y circunstancias cambiantes dentro de sus propios países que los obligaron a considerar estrategias alternativas y a retrasar repetidamente la fecha para el Día D.

La falta de recursos en ambos países causó más demoras, empujando la "Operación Sledgehammer" a la primavera de 1943.

En marzo de 1942, Roosevelt informó a Churchill que las demandas de la guerra del Pacífico redujeron la oportunidad de una invasión de Europa para ese verano. Estados Unidos no pudo reunir la cantidad de barcos y embarcaciones de desembarco necesarios para una operación de tan dramática escala, que los expertos militares estimaron que tomaría un mínimo de 400.000 soldados. Sin embargo, al mes siguiente, Roosevelt envió a dos de sus principales asesores, los generales George Marshall y Harry Hopkins, a Londres para reunirse con ChurchillPropusieron la "Operación Sledgehammer", pero la falta de recursos en ambos países causó más demoras, era el plan para apoderarse de los puertos a lo largo de la costa noroeste de Francia en el otoño de 1942 a la que seguiría una gran invasión en la primavera de 1943.  (Nota del editor del blog: Sobre la Operación Sledgehammer, ver comentarios al final del artículo)

Los asesores militares británicos creían que no podían reunir suficientes recursos a tiempo, y el plan terminaría en un desastre. A pesar de esto, Churchill pareció dar su respaldo al plan en un mensaje del 17 de abril a Roosevelt.

Mientras tanto, la presión soviética para un segundo frente se intensificó. A fines de mayo de 1942, el ministro de Asuntos Exteriores soviético, Vyachelsalv Molotov, se reunió con Roosevelt, pidiéndole una forma de aliviar la presión del frente oriental para fin de año.

África del Norte se convirtió en el foco de la "Operación Torch.

Roosevelt y Churchill pronto discutieron un enfoque diferente: en lugar de Europa occidental, invadirían el noroeste de África. Si tiene éxito, la "Operación Antorcha" (Torch), como se la conocía, aliviaría la presión sobre las fuerzas británicas que defienden el Canal de Suez, mejoraría la posición con los soviéticos y elevaría la moral tanto en Estados Unidos como en Gran Bretaña.

Roosevelt sabía que el esfuerzo descartaría cualquier segundo frente europeo para 1942 y probablemente para 1943, pero aún así estuvo de acuerdo. Sabía que estaba claro que tomaría meses prepararse para un ataque a gran escala, y debido al clima imperante a lo largo del Canal de la Mancha, simplemente no tendrían suficiente tiempo.

La Operación Torch comenzó el 8 de noviembre de 1942. Fue la primera operación importante que las tropas estadounidenses tomaron contra el ejército alemán.

El presidente Franklin D. Roosevelt y el primer ministro Winston Churchill durante la Conferencia de Casablanca (14-24 enero 1943. Crédito: Bettmann Archive / Getty Images)

Churchill instó a invadir Sicilia, parte de lo que él consideraba el "bajo vientre" de Europa.

Tres días después, Churchill sugirió a Roosevelt que sus comandantes militares exploraran las posibilidades de atacar a Sicilia y luego a Italia. Roosevelt expresó su preocupación por la participación de Estados Unidos en el Mediterráneo, pero quería confrontar a Alemania lo antes posible mientras haya recursos disponibles. También le preocupaba, al igual que Churchill, que sin el apoyo militar, Stalin podría pedir un acuerdo de paz con Hitler.

Roosevelt y Churchill se reunieron en Casablanca en febrero de 1943 y acordaron una invasión de Sicilia a partir de julio. La estrategia periférica de Churchill de atacar el "bajo vientre" de Europa ofreció varias ventajas, es decir, sacar a Italia de la guerra.

La invasión del norte de Francia se retrasó una vez más.


Churchill se decide para apoyar la "Operación Overlord", la invasión total de Normandía.

Tanto las campañas del norte de África como las de Italia fueron más largas y costosas de lo esperado. Cuando Churchill se reunió con Roosevelt y Stalin en diciembre de 1943 (Conferencia de Teherán), la derrota en Dunkerque probablemente estaba en su mente junto a Anzio y Salerno.

Al escuchar que los principales generales aliados Dwight Eisenhower y Bernard Montgomery querían un aterrizaje masivo en Normandía, Churchill ofreció varias alternativas a una invasión masiva, que Stalin insistió como única acción. Churchill sintió que los soviéticos y los estadounidenses ya habían decidido la invasión, denominada "Operación Overlord", y se decide para apoyarla.

En enero de 1944, Churchill escribió a Stalin declarando que iban a toda marcha para 'Overlord'. En abril, Churchill continuó expresando alguna reserva y le dijo a un asesor que "los rusos y las autoridades militares de los Estados Unidos nos impusieron esta batalla". En mayo, justo antes de la invasión planeada, les dijo a los primeros ministros de los dominios de la Commonwealth que estaba a favor de la Operación Overlord, aunque nunca ofreció un apoyo completo y lo consideró una estrategia secundaria ante su enfoque militar en el "bajo vientre" de Europa (Italia).


En las fauces de la muerte. fotografía de Robert F Sargent de la Primera División de Infantería del Ejército de los Estados Unidos que desembarcó en la playa de Omaha, Normandía, Día-D, 6 de junio de 1944. 

Tanto los británicos como los estadounidenses sabían que el Día D no podría suceder hasta 1944

Churchill sabía que los aliados no estaban preparados para una invasión a gran escala y desarrolló planes alternativos para derrotar a la Alemania nazi. Roosevelt se vio obstaculizado por la guerra con Japón, por lo que apoyó el norte de África y las campañas italianas para avanzar contra Alemania.

Aunque los aliados no estuvieron preparados durante 1943 y 1944, la invasión se hizo cada vez más importante para la victoria.

La invasión del Día D tuvo lugar el 6 de junio de 1944. En ese día, unas 156.000 fuerzas estadounidenses, británicas y canadienses desembarcaron en cinco playas a lo largo de la costa francesa de Normandía en los ataques militares anfibios más grandes de la historia. Más de 4.000 tropas aliadas fueron confirmadas muertas y miles resultaron heridas o desaparecidas. Se estima que las pérdidas alemanas fueron de entre 4.000 y 9.000 soldados.




A fines de agosto de 1944, todo el norte de Francia fue liberado. En la primavera siguiente, las fuerzas aliadas habían derrotado a la Alemania nazi.

----- 

* Nota del editor del blog. "Operación Sledgehammer" (Almádana) fue un plan para capturar los puertos marítimos franceses de Brest o Cherbourg a principios del otoño de 1942, en caso de que Alemania o la Unión Soviética estuvieran al borde del colapso. Sería ejecutado principalmente por tropas británicas ya que los estadounidenses aducían poder suministrar solo dos o tres divisiones entrenadas. Churchill respondió que era "más difícil, menos atractivo, menos inmediatamente útil o, en última instancia, fructífero que ´Roundup´". Al capturar Cherburgo y áreas de la península de Cotentin, la cabeza de playa debía ser defendida y retenida durante el invierno de 1942 hasta que las tropas pudieran llevar a cabo una operación de ruptura en la primavera de 1943. Es verdad, que faltaban los elementos necesarios para tal operación: superioridad aérea, equipo de guerra anfibio, fuerzas suficientes y suministros adecuados. A pesar de todo, el Estado Mayor Conjunto consideró que Sledgehammer era factible. (Si el plan se ejecutaba era evidente que sería un fracaso, los británicos no podrían haberlo hecho solos ante el despliegue alemán que en esos días tenían entre 25-30 divisiones en Europa occidental. Esta percepción se vio reforzada por el fracaso de la pequeña incursión de Dieppe en agosto de 1942). Sledgehammer tenía sus partidarios en el ejército de los Estados Unidos y la Unión Soviética aplaudió la iniciativa, los británicos la rechazaron.  Sledgehammer nunca se llevó a cabo, en su lugar, la propuesta británica de invasión del norte de África francés tuvo lugar en noviembre de 1942 bajo el nombre clave Operación Torch. Por otro lado, fue el Jefe de Estado Mayor del Ejército de los Estados Unidos, General George Marshall, quien sugirió a Roosevelt que abandone la estrategia contra Alemania y tome la ofensiva en el Pacífico. Al parecer Roosevelt habría expresado que no haría nada para ayudar a Rusia. Pero existía otro plan, la "Operación Roundup", nombre en clave para invadir el norte de Francia en la primavera de 1943, supervisado por el general de brigada Dwight D. Eisenhower desde 1942. Había entusiasmo estadounidense, pero los políticos y altos mandos británicos se mostraron reacios a comprometerse. La mayoría de tropas y material que se iba acumulando para "Roundup" terminaría utilizándose en la "Operación Torch", que no fue tan prioritario para la estrategia Aliada. En noviembre de 1942, Eisenhower (ya nombrado teniente general) le comunicó a Churchill que ninguna operación importante en el continente podría llevarse a cabo antes de 1944. Operación Roundup, Operación Sledgehammer y su variante, Operación Roundhammer, terminarían siendo base para la Operación Overlord.


Fuente original:

Churchill and Roosevelt Spent Years Planning D-Day
How D-Day Changed the Course of WWII

Artículos relacionados en este blog:

Cinco mitos norteamericanos sobre la victoria contra el nazismo
Historiografía de la Segunda Guerra Mundial

28 abril 2020

Reflexiones políticas en plena pandemia




T. Andino
Recopilación, resumen
y análisis de diversas fuentes


Vale revisar el lado político (o estretégico) de ciertos cuestionamientos que viene planteándose la sociedad civil en la declarada pandemia por el coronavirus. Hay quienes advierten que se busca imponer medidas de ‎seguimiento a los ciudadanos, algo que al parecer y, según muchas teorías, es el sueño de las élites, medidas que ya han sido rechazadas antes por los auténticos defensores de las libertades públicas -es decir, el propio pueblo-. Será que se aprovecha de esta crisis sanitaria para controlar a la gente?. En otras circunstancias, cualquier gobierno que se precie de democrático ni se lo plantearía. 

Luego de repasar el punto de vista de destacados y serios politólogos internacionales podemos explicar a groso modo el manejo de la actual crisis mundial. 

Bien, el denominado "distanciamiento social" ahora si que es una realidad y no sabemos hasta cuando se mantendrá. Se ha "profetizado" que la medida cambiará para siempre nuestro modo de vida y para que pueda mantenerse operativa a largo plazo deberá estar amparada bajo el largo brazo de la Ley.‎

Conocemos que  Apple y Google, Microsoft (informática global) están atareados para modificar automáticamente los sistemas operativos de cientos de millones de teléfonos celulares (quizá miles de millones); también se habla de "certificados digitales", lo mismo se hace en China con  los famosos Códigos QR, algo como un detector de contactos cercanos. Según los expertos esto lograría que se pueda realizar el "seguimiento de nuestros contactos" con el pretexto de prevenir a un usuario si alguien que se acerca a él está contagiado. Como es de esperar, las firmas informáticas "informan" que estas medidas -de aplicarse- garantizarán "transparencia" y respeto a la "vida privada"... (Hemos escuchado esa misma historia en otros asuntos). Supuestamente, estas medidas son ‎la única forma de reestablecer la producción y el trabajo, "respetando" el distanciamiento social.  ‎

Si toda la información provendrá de empresas privadas, como en la práctica ya sucede, existe la posibilidad que legalmente los gobiernos entreguen definitivamente el destino de la humanidad a corporaciones privadas globales. Hay quienes piden poner atención a Bill Gates respecto de los famosos "certificados digitales".

China ya aplica el Código QR, una especie de certificado digital sanitario.


Manlio Dinucci, politólogo italiano nos advierte que el famoso "certificado digital" no tiene nada que ver con cierto tipo de identificaciones electrónicas del sistema de salud de algunos países desarrollados. 


Se trata de una reciente invención, "un sistema de puntos ‎cuánticos a base de cobre que, al ser inyectado en el cuerpo junto con la vacuna «se convierte ‎en algo así como un tatuaje con código de barras que puede leerse con un Smartphone ‎personalizado» (“Quantum-dot tattoos hold vaccination record”, Mike ‎Williams, Rice University, 18 de diciembre de 2019). Otras instituciones privadas se hallan desarrollando similares tecnologías.  

Para mejor saber, los "certificados digitales" demostrarán quién está curado o ha pasado ‎por un test de detección; y, cuando haya una vacuna, reportará quién ha sido ‎vacunado. ‎

Gracias al ´Covid-19´ los políticos han conseguido lo que no han podido lograr en décadas de arduas sesiones parlamentariasPreocupante, si no solo fuera una cuestión de prevención y salud pública, hasta estamos tentados a pensar si, tal vez, los conspiranoicos han tenido "siempre" la razón. 

El coronavirus está presente, innegable, no podemos menospreciar el daño que causa (miles de muertes es algo que no debe ser minimizado); pero, acaso no es verdad que las autoridades globales no se han interesado por otros tipos de muerte que nos acecha día a día?. La clásica gripe estacionaria (virus de la influenza) mata a cientos de miles cada año y contagia a millones, sin embargo, el coronavirus ("el virus chino") es el que ocupa los titulares de prensa. Recuerden que también tenemos otros virus como el sida, ébola, etc., o el mortal "virus" del hambre que mata miles de niños cada día. Preguntémonos: Se tomarán medidas para evitar, por ejemplo, la contaminación medioambiental que cega la vida de casi medio millón de personas al año? 

- El confinamiento  empobrecerá más a los países en desarrollo, pero también lo hará con los países del primer mundo, es innegable que ya presenciamos la destrucción de las economías nacionales en la mismísima Europa y en los Estados Unidos.

- Las corporaciones globales privadas están dispuestas a decidir cual será nuestra forma de vida. ‎

- Recuerden la teoría de la sociedad posindustrial de crecimiento cero? El precio del petróleo en los suelos. El colapso económico mundial parece que será más desvastador que el contagio de Covid-19.

- Distanciamiento social.

- Constante campaña de Miedo a través de los medios masivos de comunicación. Miedo ante la presencia de un posible enfermo, que será advertido por nuestro teléfono móvil.

- Código de barras microscópicos implantando en nuestro cuerpo, presuntamente a través de las vacunas (Programa Mundial de Vacunación contra el coronavirus).

- Seguimiento permanente (rastreo) de las personas. El camino al totalitarismo en aras del control de la pandemia, obediencia ciega a la autoridad.

- Desempleo y rebajas salariales.

- Hambruna.

- El fín del dinero físico.

- Despoblación, como denuncia Robert F. Kennedy Jr. (la Agenda de Despoblación).


La economía, siempre la economía. 



Y, que tiene que ver la economía en todo esto?. Todo.

Michel Chossudovsky se pregunta si estamos en camino hacia un "Nuevo Orden Mundial"? ante la presencia de una crisis global sobre la deuda y la privatización del estado. 


"Millones de personas han perdido sus empleos y sus ahorros de toda la vida. En los países en desarrollo, prevalecen la pobreza y la desesperación, sus devastadores impactos económicos y sociales son ignorados. La verdad impronunciable es que el nuevo coronavirus constituye un pretexto para poderosos intereses financieros y políticos corruptos, para llevar al mundo entero a una espiral de desempleo, bancarrota, pobreza extrema y desesperación. Esto es lo que está pasando en realidad. La pobreza es mundial. Mientras estallan las hambrunas en los países del Tercer Mundo, más cerca de casa, en el país más rico de la Tierra,.. Es la “globalización de la pobreza”.

Producción detenida tras el encierro mundial, eso origina un proceso global de bancarrota de pequeñas y medianas empresas, caída del poder adquisitivo, desempleo masivo, pobreza generalizada y rumbo a la hambruna, consecuentemente. la desesperación absoluta.



“Millones de estadounidenses desesperados aguardan largas filas para recibir limosnas” “La semana pasada se formaron filas de miles (de personas) en bancos de alimentos y oficinas de desempleo en Estados Unidos”. Mientras tanto la economía de la zona euro ha sufrido una caída sin precedentes.

La crisis combina miedo y pánico que permite la casi imperceptible manipulación económica y no es necesario que "el FMI-Banco Mundial negocie  préstamos de ajuste estructural con los gobiernos nacionales".

Como decía el comediante mexicano Chespirito, "Y ahora quién podrá defendernos?"... Yo!!, el FMI (y el Banco Mundial) al rescate!. Según la directora del FMI, la OMS está allí para proteger la salud de las personas, el FMI está allí para proteger la salud de la economía mundial”... mediante préstamos. La maquinita de hacer dinero trabajará sin descanso los próximos meses. No obstante, es evidente que ese tipo de préstamos solo ha servido para una cosa, mantener el círculo vicioso del pago de las deudas a los acreedores y los pagos por el servicio de la deuda.

No hay, ni habrá recuperación económica, solo más pobreza y desempleo, un nuevo proceso de endeudamiento y escalada de la deuda. "Cuanto más presta (el FMI), más exprime a los países en desarrollo para que cumplan con sus políticas. Y, en última instancia, ese es el objetivo del Imperio estadounidense hoy en bancarrota", reflexiona el profesor Chossudovsky. La deuda no se puede pagar

"La lógica de los rescates es, en algunos aspectos, similar a la de la crisis económica de 2008, pero a una escala mucho mayor. Irónicamente, en 2008, los bancos estadounidenses fueron tanto los acreedores del gobierno federal norteamericano como los beneficiarios afortunados: la operación de rescate fue financiada por los bancos con el objetivo de “rescatar a los bancos”. ¿De veras suena contradictorio?"

Y, como lógica consecuencia que les queda a los países del mundo?... La privatización del Estado.

El profesor Neil Ferguson, gran sacerdote del liberalismo aplicado a la administración de los ‎hospitales e inventor del confinamiento generalizado contra el Covid-19. 


Ahora bien, es necesario analizar otro punto de vista, Thierry Meyssan, considerado uno de los mejores polítologos internacionales, reflexiona sobre salud pública y medidas gubernamentales. En sus más recientes artículos destacan puntos que iremos resumiendo. Según éste analista existe una estafa intelectual ante nuestra mirada. En su artículo "Covid-19: Neil Ferguson, el Lysenko del liberalismo" se señala que 


"En otras épocas, los gobernantes europeos seguían los consejos de sus ‎astrólogos. Hoy hacen lo que les indican los especialistas en estadística del Imperial ‎College. ‎Estos últimos siempre les han servido todos los argumentos imaginables para ‎justificar el liberalismo en materia de salud pública. Y ahora predicen millones de ‎defunciones, aunque esas predicciones carecen de rigor científico. Estos charlatanes se han apoderado del control de las políticas que aplican la Unión ‎Europea, el Reino Unido y varios estados en Estados Unidos"  ‎

Es el profesor Neil Ferguson, quien afirma que las estadísticas permiten predecir el comportamiento de los seres vivos. "Eso ‎es estúpido pero muchos altos dirigentes políticos se lo creen", y toman medidas con ‎consecuencias políticas que arruinan sus países. ‎

Hace 20 años se creó el "Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades" enfocados en las estadísticas sobre epidemias para determinar cuáles son la opciones correctas ‎en caso de peligro. En esos momentos apareció el SARS (Síndrome Respiratorio Agudo Severo) que es otra especie de coronavirus. Ya en 2008, ‎el mencionado Centro planteó la posibilidad de


"cerrar las escuelas ante una ‎epidemia de gripe y determinar en qué momento habría que decretar tal cierre y cuándo levantarlo. ‎En aquella época no se hablaba de decretar un confinamiento generalizado de toda la ‎población". ‎Conforme los expertos se determinó que "los cierres de las escuelas no tenían ningún efecto notable en la cantidad final de decesos ‎sino sólo en la rapidez de la propagación de la enfermedad. Su único objetivo era resolver la ‎gestión del número de camas de hospitales. Las estadísticas dejaron de estar al servicio de ‎los europeos para ponerse al servicio de una ideología: la gestión liberal del Estado". ‎

En ese sentido, Francia ha venido reorganizando el sistema hospitalario, sin seguir criterios médicos, "sino según una lógica de rentabilidad". Se ha economizado muchísimo dinero... eliminado el 15% de las camas ‎disponibles en los hospitales. Ese “ahorro” de fondos fue ínfimo cuando ‎se compara con el enorme costo actual del confinamiento. ‎




Y por qué Meyssan cita al profesor Trofim Lysenko, de la era soviética?, lo explica: Lysenko decía que, "mediante la aplicación de la ‎dialéctica marxista a las ciencias naturales, había demostrado que la ciencia genética “pequeño ‎burguesa” estaba equivocada. Según Lysenko, de la misma manera que el socialismo generaba ‎un hombre nuevo, también era posible modificar la genética de las plantas mediante la ‎organización de los campos de cultivo. Las idioteces de Lysenko fueron elevadas a la categoría ‎de verdad oficial en tiempos del stalinismo. La sumisión de la ciencia a la ideología siempre ‎tiene consecuencias nefastas".

‎En igual sentido, el profesor británico Neil Ferguson está clasificado como “la” referencia europea en materia de ‎modelización de las epidemias. Entre sus recomendaciones tenemos:

- 2001, convenció a Tony Blair para ‎que ordenara sacrificar 6 millones de bovinos con el fin de detener la epidemia de fiebre aftosa, decisión ‎que costó 10.000 millones de libras esterlinas y que hoy se considera una aberración.
- 2002, calculó que la enfermedad de las vacas locas mataría en el Reino Unido ‎alrededor de 50.000 personas y 150.000 más cuando la enfermedad se transmitiera a ‎las ovejas. En realidad se registraron 177 decesos.
- 2005, predijo que la gripe aviar provocaría 65.000 decesos en el Reino Unido. ‎Hubo 457.
 ‎
Ferguson terminó contratado como consejero del Banco Mundial y de ‎numerosos gobiernos. Ferguson hizo llegar, el pasado 12 de marzo, al presidente francés Macron una nota confidencial en la que le auguraba medio millón de muertes en Francia. Macron ordenó el confinamiento ‎generalizado de la población francesa. A los pocos días Ferguson anunció algo parecido en el Reino Unido, (16 de marzo), 550.000 muertes y 1,2 millones de muertes en los Estados Unidos.‎

Si el lector entiende bien, la preocupación estatal no va sobre salud pública, la influencia de Ferguson y su equipo se basa en una estafa intelectual, "la ‎llamada «biología matemática» justificaría la aplicación del modelo económico liberal a la ‎gestión de los servicios de salud", para el 22 de marzo, Ferguson terminó reconociendo haber realizado sus cálculos sobre el ‎Covid-19 en base a datos de epidemias de gripe de hace 13 años. ‎




‎"El problema es que las estadísticas permiten evaluar los efectos de tal o más cuál medida, pero sólo ‎‎a posteriori. Sin embargo, las estadísticas no permiten predecir el comportamiento de un ‎organismo viviente, en este caso el comportamiento de un virus. Hay que empezar por entender ‎que el “objetivo” de un virus no es matar sino sólo propagarse. El virus sólo mata ‎involuntariamente, cuando el organismo vivo en el que logra instalarse no dispone de los anticuerpos ‎adecuados. O sea, el virus no se propone matar a su portador, ni hacer desaparecer ‎completamente una especie… simplemente porque desaparecería con ella". ‎

En todo caso, extrapolar medidas utilizadas ante epidemias de gripe aplicándolas a la actual ‎epidemia de Covid-19 es algo totalmente absurdo: la gripe afecta un gran número de niños, lo cual ‎no sucede con el Covid-19, que –hablando en términos demográficos– mata principalmente ‎personas de la llamada “tercera edad”, diabéticas y con problemas de hipertensión. La carga viral de ‎los niños contaminados con el Covid-19 es muy ligera, tanto que ni siquiera se sabe aún ‎si pueden llegar a ser contagiosos. ‎

Los seguidores (políticos) del profesor Neil Fergunson destaron una campaña contra el profesor Didier Raoult (virólogo francés). "Contrariamente a lo que se afirma en la prensa, no se trata de un problema de ‎metodología. En realidad, es una cuestión de finalidad". ‎Neil Ferguson es un charlatán, atrapado en su propia charlatanería; ‎Didier Raoult es un médico clínico. 


"Los adeptos de Ferguson necesitan muertos para creer en su ‎religión. Los discípulos del virólogo Didier Raoult se dedican al cuidado de los enfermos". ‎No estamos ante un debate científico sino ante una guerra de errores repetidos a pesar de las ‎realidades de la ciencia". 
 ‎
Thierry Meyssan, es francés (aunque ha abandonado su país por las críticas y persecusión en su contra por parte del establishment), en su más reciente artículo (abril 2020) señala que "Los franceses aceptan la suspensión de ‎su Libertad". 

"Independientemente de la ideología, todos los regímenes políticos tienen como presunto objetivo ‎la protección de sus súbditos o ciudadanos de agresiones frente las cuales nadie puede ‎protegerse de forma individual. Sin embargo, los régimenes políticos pueden aformar que en aras de garantizar tal protección, es necesario limitar las libertades de la ciudadanía, cosa ‎que algunos regímenes se creen obligados a hacer con más frecuencia que otros. ‎En tiempos de epidemias mortíferas, algunos regímenes estimaron que era necesario limitar la ‎libertad de una parte de su ciudadanía, y hasta privarla de ella. Incluso se aceptaba que ‎las democracias pudiesen limitar, de manera excepcional, los derechos de las personas ‎contagiadas, o sospechosas de haberse contagiado, para proteger a las personas sanas. Ahora, con la epidemia de Covid-19, se ha llegado a admitir que se limiten también las libertades de las personas sanas, incluso confinando en sus domicilios a prácticamente toda la población. Esta nueva norma no fue objeto de un debate democrático. Los gobernantes decidieron ‎imponerla como un imperativo de emergencia y sus conciudadanos la han aceptado como un mal ‎menor". 


"Unidad, Indivisibilité de la République, Liberté, Egalité, Fraternité ou la Mort". Impresión en color editada por Paul André Basset, prairial an IV (1796). Photothèque des Musées de la Ville de Paris - Ph. Ladet.

Durante la Revolución Francesa, mucho antes de que “Libertad, Igualdad, Fraternidad” ‎se convirtiera en la divisa de la República, este cartel agregaba “o la Muerte”, proclamando así ‎que esos tres ideales valían más que la vida.‎

Nadie desconoce la existencia del virus actual que ha desatado las alarmas en todo el mundo. "El miedo a las epidemias está inscrito en nosotros. Sabemos que en ciertas épocas, en ciertos ‎lugares, ciertas epidemias han acabado con civilizaciones. También sabemos que los progresos de ‎la medicina no nos protegen de nuevos virus, precisamente porque todavía no han sido ‎estudiados". Las enfermedades ‎bacterianas pueden combatirse mediante la higiene y hoy podemos vencerlas con el uso de ‎antibióticos. ‎

El confinamiento generalizado de poblaciones sanas "por su propio bien" ‎es incompatible con el ideal democrático. No se trata de lamentarse sobre ciertos ‎retrocesos de la democracia, ahora se trata de comprobar que acabamos –al menos ‎de forma temporal– de poner fin a la democracia en muchos países a la vez. Es una decisión ‎que nos concierne a todos y nos encarcela a domicilio por tiempo indeterminado. ‎

"Establecer una oposición entre la actitud del “buen” ‎presidente francés Emmanuel Macron, quien supuestamente protege la salud de sus ‎conciudadanos, y la del “malo”, el presidente estadounidense Donald Trump, quien da más ‎importancia a la economía, es sólo una cortina de humo. La triste realidad es que se acaba de ‎abandonar primero el uso de la Libertad, para abandonar después el ideal mismo de Libertad. ‎

Este cambio trascendental no es resultado de una crisis económica ni de una guerra. ‎La epidemia de Covid-19 ha sido mucho menos mortífera que muchas otras epidemias ‎anteriores. Entre 1968 y 1970, la gripe de Hong Kong segó más de un millón de vidas; en unos ‎‎40 años, el SIDA ha matado más de 32 millones de personas. Pero esos virus no modificaron ‎nada en el plano político. Es por consiguiente altamente probable que la actual reacción política ‎ante la epidemia de Covid-19 haya estado determinada por una evolución previa a la realidad ‎misma de la epidemia. ‎

El confinamiento generalizado de la población se ha justificado en los países que lo aplican como ‎una respuesta a la fragilidad del sistema hospitalario. Aunque es falso, ese argumento ‎quiere decir que valoramos más nuestra salud que nuestra Libertad, a pesar de que nuestros ‎ancestros siempre proclamaron que sus vidas eran menos importantes que su Libertad". ‎


Nota final del editor del blog


Curiosamente, son los países "sancionados" por las políticas económicas de los Estados Unidos y sus aliados quienes llevan el liderazgo de la lucha contra la pandemia de coronavirus (China, Rusia, etc.)

Esperamos que esta recopilación de análisis de expertos polítologos haya sido comprendida en su real contexto. No se está minimizando la existencia de un virus mortal (está aquí causando la muerte de muchas personas), expertos han planteado críticas a ciertas medidas políticas que acarrean la destrucción -tal vez consciente y premeditada- de la economía mundial. Nada volverá a ser lo mismo tras el fin de esta crisis sanitaria, el distanciamiento social también será, con toda probabilidad, una eficaz técnica de despoblación a largo plazo.  


Será que estamos realmente ante el advenimiento del tan cacareado Nuevo Orden Mundial?... Dejando a un lado rídiculas suposiciones, parece ser el lógico camino, pero no en el sentido fantasioso de los teóricos de la conspiración, sino que aquel proceso de globalización mundial bajo control del poder financiero-industrial, que tampoco es un círculo exclusivo de amigos, ni de conspiradores sionistas (la clásica desinformación), sigue su marcha.



Henry Kissinger, en una rueda de prensa en 1975


Un referente de esa política globalizadora es el ya casi centenario Henry Kissinger, que no deja de ser noticia, ante un medio expresó que "Hay un diabólico “Nuevo Orden Mundialen proceso... La pandemia de coronavirus alterará el orden mundial para siempre”. (Opinión en WSJ, 3 de abril de 2020). 

Recordemos que Kissinger señaló en 1974: 


La despoblación debería ser la máxima prioridad de la política exterior de Estados Unidos hacia el Tercer Mundo”. (Memorándum del Consejo de Seguridad Nacional de 1974).


El Príncipe Felipe de Edimburgo, en una foto de la década de 1950.


En igual sentido, pero más radical, el Príncipe Felipe de Edimburgo, marido de la Reina Isabel, en una entrevista publicada por la agencia alemana Deutsche Press Agentur, agosto de 1988 afirmó: 


“En caso de que me reencarnara, me gustaría volver a la vida en forma de virus mortal, para contribuir un poco a solucionar el problema de la superpoblación”.

Esa declaración no fue casual, ya había bosquejado el concepto en un prólogo al libro de Fleur Cowles, "'If I Were an Animal"(1987) en los siguiente términos: "Solo me pregunto cómo sería reencarnarse en un animal cuya especie había sido tan reducida en número que estaba en peligro de extinción. Cuáles serían sus sentimientos hacia la especie humana cuya explosión demográfica le había negado que existiera en algún lugar ... Debo confesar que estoy tentado de pedir la reencarnación como un virus particularmente mortal".

Recuerdan el libro del Dr. Coleman? (El Comité de los 300), al parecer existiría una agenda que deberá ser evaluada en el año 2050 y uno de los objetivos es precisamente la despoblación de una parte del mundo mediante guerras o pandemias (que incluyen a países desarrollados). El informe que estudia esa posibilidad existe, se aspiraba a reducir hasta el mencionado 2050, 3000 millones de seres humanos, recuerdan la frase de Rockefeller "inútiles consumidores de alimentos". Y ese informe fue presentado por Cyrus Vance (secretario de Estado en el gobierno de Jimmy Carter) y su título es: “El Mundo en el año 2000” (el informe fue aprobado por Carter).

Me permito otra reflexión final, a manera de hipotesis, aunque los caminos parecen conducirnos a lo expuesto. No afrontamos una crisis mundial casual, ni se nos ha presentado un plan de "salvación" temporal. Posiblemente presenciamos el avance firme, paso a paso, de un programa metódico, imperturbable (con traspíes naturalmente), que trasciende gobiernos, fronteras y generaciones. Es un plan que busca la Globalización Total, un Mundo Unipolar, algunos lo refieren como el Nuevo Orden Mundial (por poner un término) de control y dominación económica perpetua  por parte de un Élite, proyecto que va siendo redibujado constantemente acorde a las circunstancias y a los tiempos. 

Esperamos equivocarnos, que hayamos sido "contagiados" con el virus de la desinformación y la paranoia, anhelamos que nuestros "sabios" políticos solo busquen redifinir ese concepto que se aplica en casi toda Europa Occidental, el aparente "estado de bienestar" (con sus pro y contras). Es lógico hacernos una pregunta: De qué sirve a la élite "suprimir" a un alto porcentaje de la población mundial, si lo que se persigue es incrementar sus riquezas a través del consumo masivo de la población? Para ello se necesita un inmenso rebaño de consumidores con capacidad adquisitiva. 

Con ironía concluyo: 


Si lo que se quiere es vigilar el crecimiento demográfico, hay formas menos dramáticas para sugerir el control de la líbido humana.


Artículos consultados:

Towards A New World Order? The Global Debt Crisis and the Privatization of the State
Distanziamento sociale dalla democrazia
Los franceses aceptan la suspensión de ‎su Libertad
Covid-19: Neil Ferguson, el Lysenko del liberalismo
Covid-19 y “Amanecer Rojo”‎
Sobre conspiraciones y algo más… EL COMITÉ DE LOS 300
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

AddToAny