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02 febrero 2026

USA. ¿El Imperio contraataca?




Recopilación de artículos de Thierry Meyssan

Red Voltaire



Tres interesantes hipótesis de Thierry Meyssan 

1. ¿Logrará Estados Unidos la supremacía militar que reclama?

Mientras China, Rusia y Estados Unidos transforman el mundo, el presidente Trump se embarca en un peligroso ejercicio de sobrevaloración de su legado. Ha logrado convencernos de que decidió retirarse de la OTAN, cuando en realidad ya no puede permanecer allí. Se encuentra, en realidad, en la misma posición que Mijaíl Gorbachov cuando se retiró del Pacto de Varsovia: al borde del desastre.

Donald Trump, un charlatán excepcional, ha logrado hacernos creer que Estados Unidos es capaz de todo. Y más. Durante el primer año de su segundo mandato, anunció su intención de impulsar a las fuerzas armadas de Estados Unidos a una posición de superioridad innegable.

La Cúpula Dorada (20 de mayo de 2025), tiene como objetivo proteger no solo a Estados Unidos, sino a todo el continente americano, contrarrestando la amenaza de los misiles balísticos, hipersónicos y de crucero. Está inspirada en el programa "Star Wars" de Reagan y toma su nombre de la Cúpula de Hierro de Israel. Esta misión fue encomendada al general Michael Guetlein y se le asignó un presupuesto de 175.000 millones de dólares.

La Cúpula Dorada deberá incluir: Sensores espaciales para seguimiento hipersónico y balístico; Interceptores espaciales para la fase de aceleración; Capacidades de interceptación de subcapas y fases terminales; Una capa de protección de la Arquitectura Espacial de Combate Proliferado (PWSA), que estará compuesta por siete capas que se implementarán en cuatro tramos entre 2026 y 2030; Capacidades previstas para la fase previa al lanzamiento y durante la fase de propulsión; Capacidades denominadas “no cinéticas” para reforzar el sistema.

El Departamento de Guerra (5 de septiembre de 2025), Trump renombró el Departamento de Defensa como Departamento de Guerra, como se le conoció hasta el final de la Segunda Guerra Mundial. También inició una reforma de las fuerzas armadas para cultivar un "espíritu guerrero". Anunció que, a partir de entonces, los ascensos se basarían únicamente en el mérito, sin importar la etnia. (Cabe recordar los comentarios sobre los oficiales con sobrepeso y "de sillón", a quienes se les animaba a renunciar antes de ser despedidos).

La Flota Dorada (22 de diciembre de 2025), respuesta al creciente poderío de la armada china, el presidente Trump anunció la construcción de la Flota Dorada. Inicialmente, se construirán diez acorazados de la clase Trump. Estos buques podrán transportar armas convencionales y misiles de crucero con armamento nuclear.

El presupuesto militar (7 de enero de 2026). El presidente Trump anunció su intención de aumentar el presupuesto de defensa en aproximadamente un 50%. Esto lo equipararía con los presupuestos de defensa combinados del resto del mundo. Estados Unidos ha publicado tanto su Estrategia de Seguridad Nacional 2026 como su Estrategia de Defensa Nacional 2026, pero mantiene en secreto su Revisión de la Postura Nuclear 2026.

Washington mantiene ambigua su estrategia nuclear. El proyecto Cúpula Dorada, de implementarse, cuestionaría la noción misma de equilibrio. El tratado que estableció el equilibrio del terrorismo con Rusia expira el 5 de febrero. Estados Unidos se ha negado a reanudar las negociaciones.

En cualquier caso, es improbable que estos grandiosos proyectos se materialicen. La construcción de la Cúpula Dorada es solo un boceto, y su arquitectura aún está por diseñarse (Nota del editor de este blog: Igual que el promocionado proyecto: Guerra de las Galaxias de Ronald Reagan, siguen siendo diseños irrealizables en nuestra época). El proyecto de la Flota Dorada es imposible, a corto y medio plazo, para los astilleros estadounidenses.

En cuanto a los aspectos presupuestarios, implican sumas inalcanzables dada la situación económica actual. El principal desafío de la administración Trump es la excesiva deuda de Estados Unidos, heredada de administraciones anteriores. Esta supera los 38 billones de dólares.

El anuncio de una inversión de 1 billón de dólares en Estados Unidos por parte de Arabia Saudita y de 1,4 billones de dólares por parte de los Emiratos Árabes Unidos no es más que una cortina de humo. Además de que este dinero no representa nada comparado con la deuda nacional estadounidense, Arabia Saudita aún no ha desembolsado nada de lo anunciado. Sus arcas están vacías. Todo su efectivo está siendo absorbido por su proyecto Saudi Vision 2030 (la construcción de NEOM y The Line).

En realidad, presenciamos la caída del Imperio estadounidense, inspirada en la caída del Imperio soviético. Mijaíl Gorbachov desmanteló primero el Pacto de Varsovia antes de reconocer el colapso de la URSS. Hoy, el presidente Trump está desmantelando la Alianza Atlántica, con la esperanza de no tener que presenciar el fin de los Estados Unidos de América. Su fanfarronería no debería impresionarnos.


No obstante, sin que haya contradicciones en las puntualizaciones anteriores, estamos presenciando:


      White House / X

2. La reorganización del mundo
El mundo está cambiando a un ritmo vertiginoso. Se prevé que el año 2026 esté marcado por el regreso de las esferas de influencia y el fin de los imperios coloniales. Sobre todo, presenciará el retorno del derecho internacional a las normas que conocíamos hasta ahora. Solo quienes sean capaces de comprender estos cambios y adaptarse a ellos con rapidez seguirán prosperando.

Asistimos a una reorganización del orden mundial tras la Cumbre de Anchorage (15 de agosto de 2025), el alto el fuego en Gaza (10 de octubre de 2025) y la Operación "Resolución Absoluta" en Venezuela (3 de enero de 2026). Ahora es evidente que los presidentes Donald Trump y Vladimir Putin se repartieron el mundo en Alaska. La ratificación final de este acuerdo tendrá lugar en la próxima cumbre Trump-Xi.

La única información que tenemos es el mapa publicado por el Estado Mayor ruso y elaborado por Andrei Martyanov. Divide el mundo en tres zonas de influencia, lo que no contradice el principio de un mundo multipolar. El derecho internacional temprano -me refiero al derecho anterior a la Guerra Fría- solo aborda algunos problemas. Otorga a los Estados plena libertad para actuar a su antojo dentro de los límites que ellos mismos han establecido.

Expliqué en mi última columna que, contrariamente a lo que todos dicen, si bien Estados Unidos pudo haber cometido un delito al secuestrar al presidente Maduro, según las normas anteriores, tenía derecho a hacerlo, basándose únicamente en sus compromisos. Que esta realidad sea impactante o no no cambia nada. Así es como debemos actuar ahora.

Hasta ahora, el mundo estaba gobernado por el G5/6/7/8/7, ayer integrado por Alemania, Canadá, Francia, Estados Unidos, Italia, Japón, Reino Unido y la Unión Europea.

Su desaparición marca el fin de los imperios inglés y francés. Debemos admitir que Francia tendrá que descolonizar Nueva Caledonia y Polinesia; Estados Unidos tendrá que descolonizar Samoa, Guam y las Islas Vírgenes; Nueva Zelanda tendrá que descolonizar Tokelau; y, finalmente, el Reino Unido tendrá que descolonizar Angila, Bermudas, las Islas Vírgenes, las Islas Caimán y Malvinas, Gibraltar, Montserrat, Santa Elena y las Islas Turcas y Caicos.

Esto deberá hacerse con gran rapidez si Francia, el Reino Unido, Nueva Zelanda desean mantener su presencia en sus antiguas colonias. Es probable que la Commonwealth se desintegre. Sus estados miembros, como mínimo, abandonarán su ciudadanía compartida.

El G7 será reemplazado por un grupo C4/5 compuesto por China, Estados Unidos, India y Rusia, al que el presidente Trump espera sumar a Japón. Sin embargo, es probable que Japón no sea admitido, dadas sus declaraciones belicosas. China sigue indignada por el auge del militarismo imperial japonés, el negacionismo del gobierno de Sanae Takaichi, sus opiniones sobre los microprocesadores taiwaneses y su exploración de tierras raras.

Dados sus respectivos poderes, las cuatro principales potencias mundiales podrán decidir hacer lo que quieran en todos los casos no regidos por el derecho internacional, como hizo Estados Unidos en Venezuela. Varias alianzas regionales permitirán que las potencias secundarias desempeñen un papel importante.

No hablaré de la OTAN, que se disolverá a mediados de 2027, o antes si la transferencia de Groenlandia de Dinamarca a Estados Unidos lo permite. Las advertencias de unos pocos europeos no cambiarán nada: no le declararán la guerra a Estados Unidos, como tampoco a Rusia. La Alianza AUKUS (Australia, Estados Unidos y el Reino Unido) tampoco sobrevivirá a la división del mundo.

La UE también debería desaparecer. La aparición de Ursula von der Leyen en la ceremonia de firma del acuerdo de libre comercio entre la UE y el Mercosur no hace más que acelerar su caída: los ciudadanos de Francia, Polonia, Austria, Irlanda y Hungría acaban de darse cuenta de que esta burocracia no defiende sus intereses, sino que sacrifica a sus agricultores a las necesidades de la industria alemana.

Varias organizaciones asumirán el control: la Fuerza Expedicionaria Conjunta (JEF), una mini-OTAN británica, ya incluye a Estonia, Lituania, Letonia, Dinamarca, Noruega, Islandia, Suecia, Finlandia y los Países Bajos, todos centrados en el Reino Unido. Ucrania se unirá, mientras que Islandia se unirá a Estados Unidos (tras la cesión de Groenlandia). De hecho, Canadá y Groenlandia se encuentran en la plataforma continental estadounidense, al igual que Islandia, lo que, comprensiblemente, despierta el interés de Estados Unidos por ella.

Por su parte, Bulgaria, Finlandia, Letonia, Lituania, Polonia y Suecia ya han formado una "Alianza del Frente Oriental". No se sabe con certeza si esta nueva organización será permanente, ya que actualmente no cuenta con presupuesto ni secretaría.

Estas alianzas militares se complementarán con coaliciones políticas, al igual que la UE complementó a la OTAN. La Iniciativa de los Tres Mares es la principal. Reúne a Austria, Bulgaria, Croacia, Estonia, Grecia, Hungría, Letonia, Lituania, Polonia, Rumanía, Eslovaquia, Eslovenia y la República Checa. Su objetivo es reformar la Mancomunidad de Polonia-Lituania, o el proyecto de la Federación Międzymorze del mariscal Józef Piłsudski: crear una federación entre Alemania y Rusia. Es un proyecto polaco, liderado por el presidente Karol Nawrocki (Ley y Justicia), mientras que la Alianza del Frente Oriental es un proyecto liderado por el primer ministro Donald Tusk (Coalición Cívica).

En Oriente Medio, la rivalidad entre Arabia Saudí e Irán llegó a su fin con la mediación de China en 2023. Ha sido sustituida por la rivalidad entre Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos, que ya se ha manifestado en Yemen y Sudán. Quienes, hace apenas cuatro años, eran los mejores amigos, ahora son acérrimos rivales. Riad intenta conseguir apoyos, junto con Pakistán, Turquía, Egipto y Somalia. Mientras tanto, se espera que Abu Dabi, que ya ha forjado alianzas militares con facciones sudanesas, libias y somalíes, se acerque a Israel e incorpore a Etiopía.

En África, la Alianza de los Estados del Sahel, compuesta por Burkina Faso, Malí y Níger, es la única alianza militar regional. China y Rusia deberían impulsarla.

En América Latina, la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) ya no funciona. Por el contrario, se está formando una coalición en torno a Argentina y Chile con el apoyo de Estados Unidos.

China, India y Rusia quieren preservar las Naciones Unidas. Por ello, el presidente Trump ha decidido no abandonar el edificio de cristal. Es crucial comprender que gran parte de lo que la ONU ha construido será desmantelado para adecuarlo al derecho internacional. Porque, contrariamente a lo que nos hemos hecho creer, las Naciones Unidas no son derecho internacional.



 

 

3. Venezuela
En un polémico comunicado el politólogo internacional Thierry Meyssan aclara sus puntualizaciones respecto a la intervención militar estadounidense en Venezuela y el derecho internacional. Explica el por qué (en sus fundamentos) la “Operación Resolución Absoluta” no viola ningún compromiso contraído por Estados Unidos y que no es contraria al derecho internacional. Señala su extrañeza ante la reacción de sus lectores que se han sentido “ofendidos” por sus puntos de vista, mucho más cuando esos mismos lectores han aceptado, sin protestar, otras intervenciones que sí violaron nuestros propios compromisos. Las aclaraciones del intelectual francés brindan la oportunidad de “reflexionar sobre la diferencia entre las reglas de la Guerra Fría -que aún seguimos- y el derecho internacional, que se ha convertido en la norma en el mundo multipolar”.

Expresa Meyssan sobre su artículo “el secuestro de Nicolás Maduro” que es consciente de que es probable que se haya expresado mal, debido a la interpretación de los lectores sobre asuntos que “nunca escribí ni dije”. Ofrece algunas aclaraciones.

“En primer lugar, el tema de mi artículo no fue la crisis en Venezuela, sino el hecho de que la intervención estadounidense respeta el derecho internacional. Insisto en este punto. El derecho internacional no es un código, es simplemente un compromiso de respetar la propia palabra y no comportarse como un bárbaro.

Desde la perspectiva de Washington, Nicolás Maduro es un narcotraficante. Que esta afirmación sea absurda es irrelevante. Corresponde a la justicia estadounidense demostrarlo. Por mi parte, afirmé que autorizaba a los narcotraficantes a cruzar el territorio de su país para transportar cocaína a Estados Unidos. Nunca lo acusé personalmente de tráfico de drogas, ni de cocaína ni de fentanilo (una especialidad del cártel mexicano de Sinaloa). Basé mis afirmaciones no en investigaciones de la DEA ni en propaganda israelí, sino en las confidencias de capos libaneses. También especifiqué que estos narcotraficantes chiítas venezolanos no eran miembros de Hezbolá, sino que pagaban su zakat a Hezbolá.

Estados Unidos actuó en Venezuela como lo hizo en Panamá en 1989. Allí también acusaron al presidente Manuel Noriega de narcotraficante y lo secuestraron (Operación Causa Justa), lo que resultó en miles de muertes. Nunca se demostró que hubiera traficado drogas, sino que había pagado a la Contra nicaragüense con dinero del Cártel de Medellín. Ahora sabemos que el caso Irán-Contra fue ideado por Klaus Barbie (alias Klaus Altmann, el "Carnicero de Lyon") antes de ser secuestrado por Régis Debray para ser juzgado en Francia, y que este nazi fue el verdadero organizador del Cártel de Medellín.

Desde la perspectiva estadounidense, Nicolás Maduro no es el presidente de Venezuela. No he analizado esta afirmación… ese no es el punto. Una cuarta parte de los Estados miembros de la ONU, incluido Estados Unidos, no lo reconocen como tal. Por lo tanto, no se puede acusar a Washington de violar la inmunidad de un jefe de Estado, como se comprometió a hacer al firmar la Convención de Viena.

Los franceses estamos particularmente mal posicionados para criticar a Estados Unidos por el secuestro del presidente de Venezuela: fuimos nosotros quienes, junto con Dominique de Villepin, Régis Debray y las fuerzas especiales estadounidenses, secuestramos a Jean-Bertrand Aristide, el presidente electo de Haití. Técnicamente, Estados Unidos también había cuestionado allí la validez de la elección del presidente Aristide invocando una disposición de la constitución haitiana. Lo secuestraron y luego lo entregaron a las fuerzas especiales francesas, que lo mantuvieron cautivo en la República Centroafricana. En ese momento, muy pocas personas protestaron. El hecho de que conozcamos Venezuela mejor que Haití no debería llevarnos a tratarlos de manera diferente.

Tengan en cuenta que no creo que destituir a Noriega, Aristide y Maduro sea algo positivo, como tampoco lo es instalar al ayatolá Jomeini o a Mijaíl Saakashvili. Simplemente digo que no viola el derecho internacional, aunque nos escandalice a nosotros y a las Naciones Unidas.

Si bien todos los Estados miembros de la ONU se han comprometido a abstenerse "en sus relaciones internacionales de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado, o en cualquier otra forma incompatible con los propósitos de las Naciones Unidas" (artículo 2 de la Carta de la ONU), todos reconocen un "derecho de persecución" si son atacados por una organización no estatal y el país anfitrión no la extradita.

Francia llevó a cabo operaciones militares en Siria en 2015 sin autorización, supuestamente para combatir al ISIS, responsable de los atentados de Bataclan (Operación Chammal). En 2022, continuamos la Operación Barkhane en Mali, incluso cuando el gobierno maliense nos lo prohibió. El gobierno estaba convencido de que nuestros servicios de inteligencia apoyaban a los yihadistas contra los que luchaba nuestro ejército. Esta es la razón de la expulsión del ejército francés del Sahel.

Estas aclaraciones no pretenden decir que apruebo lo que está haciendo Estados Unidos, sino sólo enfatizar que no han violado sus compromisos y, por lo tanto, no han violado el derecho internacional. Entiendan esto claramente: el derecho internacional se estableció, conjuntamente por Rusia y Francia, a finales del siglo XIX y no se ha aplicado desde la Guerra Fría. No puede resolver crisis como la de Venezuela. Pero este derecho será el referente en el mundo multipolar que Rusia, China y Estados Unidos están construyendo actualmente. Por lo tanto, es esencial comprender su lógica subyacente.

No reaccionemos lamentando el orden de la Guerra Fría ni el mundo postsoviético que conocimos. Las normas del G7 nos protegieron, y abusamos de ellas. Muchos países del mundo pagaron las consecuencias. Nosotros no. Ahora entramos en un mundo regido por el derecho internacional, en el que las tres superpotencias pueden usar la fuerza en todos los casos no contemplados por esa ley. Y hay muchos.

Este sistema, basado en el respeto a la propia firma, solo funciona si nadie miente. Sin embargo, en 2002, la administración Bush-Cheney estableció una unidad especial, compuesta exclusivamente por straussianos alrededor de Paul Wolfowitz y Douglas Feith (incluyendo al inevitable Elliott Abrams), para fabricar mentiras: la Oficina de Planes Especiales del Pentágono. Esta agencia inventó la fábula de que el Irak de Saddam Hussein poseía armas de destrucción masiva e iba a usarlas contra Estados Unidos. Logró convencer al público estadounidense de que estaban en peligro. Además, el Reino Unido, siendo el campeón indiscutible de la manipulación de las agencias de noticias amplificó las invenciones de los straussianos. Victoria Nuland, exembajadora de George Bush ante la OTAN, inventó la narrativa de que no hay nazis en Ucrania. Por lo tanto, los straussianos se prepararon para la guerra contra Rusia, tal como se prepararon para la guerra contra Irak.

Volviendo a “Resolución Absoluta”, esta operación puede interpretarse a la luz del corolario de Trump a la Doctrina Monroe, así como a la luz de la crisis entre Estados Unidos e Irán. Estados Unidos controla ahora los principales recursos petroleros de todo el continente americano, desde Alaska hasta la Patagonia, controlando el 40%, no de las reservas mundiales, sino de la producción mundial. Sí indiqué que Washington no quería robar el petróleo venezolano, sino asegurarse de que no se vendiera a ciertos estados. Manlio Dinucci, por su parte, especificó que Washington inicialmente pretendía que se vendiera en dólares y ya no en yuanes u otras monedas. Siempre he insistido en que la economía de Estados Unidos está enferma; que está acumulando una deuda considerable, imposible de pagar. El Presidente Trump, al igual que el Presidente Gorbachov, tiene ante todo la obligación de abordar este desafío antes que cualquier otro objetivo.

Desde un punto de vista geopolítico, si Estados Unidos no interviene militarmente en Irán, aliado de Venezuela y una de las causas del secuestro del presidente Maduro, tendremos que concluir que Estados Unidos no se da el derecho de intervenir fuera de su zona de influencia definida en Anchorage el 15 de agosto de 2025. Por lo tanto, el mapa de Andrei Martyanov sería correcto.


El mapa, publicado por Andrei Martyanov, cercano al ejército ruso, es asombroso. Los presidentes Donald Trump, Vladimir Putin y Xi Jinping se habrían repartido el mundo en la conferencia Yalta-2 en Anchorage, Alaska, el 15 de agosto de 2025. Estados Unidos se habría apropiado de todo el continente americano, desde Alaska hasta la Patagonia, además de Groenlandia e Islandia; Rusia se habría apropiado de todo el continente europeo, incluido el Reino Unido; y China se habría quedado con toda Asia, Oceanía y el Levante, incluyendo Israel”.

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Fuentes:

07 agosto 2024

Venezuela e Israel, contradicciones políticas


 

por Tito Andino


I

Venezuela y el "socialismo"

Comencemos brevemente por Venezuela y la inmundicia de la "democracia socialista bolivariana". Ante todo hay que destacar el silencio cómplice de aquellos países que dicen tener un gobierno de "izquierda" y de los políticos "sociolistos" que se abanderan del "progresismo" y el "anti-imperialismo". No me extraña que Cuba y Nicaragua protejan el fraude atroz del infame dictadorzuelo de Caracas; y, aunque Colombia y Brasil han mostrado cierta afinidad con Maduro también exigen la verdad para pronunciarse, pero como la verdad es ocultada vanamente por los "revolucionarios" bolivarianos, no tienen otra salida que exigir transparencia so pena de retirar su apoyo al payaso del bigote. Más triste es la posición del gobierno de México, su elegida presidenta ha señalado que la única autoridad válida para proclamar un ganador es el Consejo Nacional Electoral de Venezuela... si ese país viviera en democracia estaríamos de acuerdo, pasaron más de ocho días para que aparezcan las actas "originales"... otra tomadura del pelo.

El apagón informativo es elocuente en la prensa y en los medios alternativos, que esta vez protegen la injusticia. El silencio de Rusia es digno de mencionar, lógico, perderá un aliado estratégico en Latinoamérica, pero más nefasto será para Rusia que reconozca el fraude del dictador. Rusia, China e Irán deben dar ejemplo de transparencia (aunque sus gobiernos sigan siendo tildados de dictaduras), es preferible perder como aliado a un bufón mentiroso que perder su reputación como potencias mundiales que anhelan establecer un mundo multipolar de convivencia donde resalte el derecho a desarrollarse sin imposiciones.

Por eso, me sumo a las voces de millones de venezolanos (no importa que quienes dirigen la oposición sean de derecha, por fortuna no está ese títere de Guaidó). La mejor noticia para el mundo es que Maduro y los suyos se larguen.

El meollo del asunto es una paz mundial -aunque armada: disuasión y persuasión- siempre será mejor que nada (y ha funcionado desde la Guerra Fría, al menos con las grandes potencias). El progreso y convivencia solo se logrará cuando Estados Unidos, la UE/OTAN y otros aliados reconozcan el DERECHO de China y Rusia a desarrollarse libremente. ¿Acaso no es premisa del capitalismo la libre competencia? Lamentablemente no es así, EEUU y el Imperio británico -principalmente- establecen que el "libre comercio" solo puede operar si ellos dan el visto bueno. Toda guerra es económica, por eso Rusia y China buscan la forma de expandir su economía a otras regiones bajo oposición de las potencias occidentales. Las consecuencias son inevitables ya que surgirán tiranos al estilo venezolano.


       Protesta en Venezuela tras el fraude.

Maduro perdió las elecciones largamente, el pueblo venezolano lo rechaza, se hartaron de otro "socialista" del siglo XXI, el sistema fracasó, no solo en Venezuela... Y eso no me quita la convicción de una persona de izquierda, he puntualizado -en otras ocasiones- que puede percibirse este sitio de "prorruso", incluso de "comunista", de forma errada somos apreciados bajo parámetros ideológicos, una irremediable "crítica" cuando analizamos polémicos temas de interés geopolítico mundial. No descanso en advertir que la apreciación de este blog es puramente de carácter histórico y económico cuando viene al caso. Por supuesto, defiendo las causas de los pueblos subyugados y atacados alevosamente por las potencias neo-coloniales. ¿Dónde encajaría?, en la “izquierda” a secas, sin ataduras políticas, es mi respuesta.

Insisto, no promuevo ningún tipo de ideología, no pertenezco a ningún movimiento político, ni de ninguna especie, jamás he realizado proselitismo, rechazo la política partidista, insistiendo en que la política es necesaria para la administración del estado. Soy independiente, no trabajo para nadie. No soy comunista, ni marxista, ni leninista, ni estalinista, ni socialista, ni anarquista, etc. En este blog repudiamos la actual extrema derecha de la misma manera como rechazamos a los pseudo "comunistas", desde el punto de vista histórico y sociológico. Como racionalista rechazo los extremismos de la “derecha” política que no solo incluye la concepción fascista del mundo, pero también rechazo a esos supuestos "revolucionarios" de izquierda como los Monedero de España o los chavistas venezolanos; los unos y otros son gente falsa, que merecen ser señalados públicamente. 

Los verdaderos comunistas ya no existen, y esos si llevaron a la libertad a la Europa ocupada por el nazi-fascismo; los verdaderos comunistas fueron la auténtica Resistencia Francesa, italiana, griega y otros, pero su efímero mundo terminó devorado en la posguerra del plan Marshall y la ocupación militar estadounidense de Europa Occidental y por el celo enfermizo de Stalin. 

El comunismo fracasó en Europa Oriental y la Unión Soviética, fue una catástrofe social al igual que lo ha sido el "socialismo del siglo XXI" por la notoria corrupción de sus líderes que se enquistaron en el poder, de socialismo nada, primero sus bolsillos y grandes negocios personales al mejor estilo capitalista.

Para finalizar, la Rusia y la China capitalistas del presente, si quieren que el BRICS funcione no necesitan aliarse con un delincuente político como Maduro, que acusa de criminales a su propio pueblo, necesitan confiar en gente que cree en el libre desarrollo y auténtico libre comercio sin cuentos de "sociolistos", ni temor por las amenazas del "mundo libre" (EEUU y sus socios).

En todo caso, George Orwell dedicó a los totalitarismos (de izquierda o de derecha) las siguientes líneas, destacando que Orwell vivió en una época totalitaria -disfrazada de democracia-, política muy común de los imperios coloniales. El totalitarismo es tanto una expresión extrema del capitalismo (fascismo) como de la dictadura comunista enraizada en el periodo estalinista soviético. La novela "1984" no debe entenderse solamente como una crítica del sistema comunista (que nunca llegó a plasmarse).


"El Partido busca el poder por sí mismo. No nos interesa el bien de los demás; lo único que nos interesa es el poder, el poder puro. Lo que significa el poder puro lo entenderás enseguida. Nos diferenciamos de las oligarquías del pasado en que sabemos lo que estamos haciendo. Todos los demás, incluso los que se parecían a nosotros, eran cobardes e hipócritas. Los nazis alemanes y los comunistas rusos se acercaron mucho a nosotros en sus métodos, pero nunca tuvieron el coraje de reconocer sus propios motivos. Fingían, tal vez incluso creían, que habían tomado el poder de mala gana y por un tiempo limitado, y que a la vuelta de la esquina había un paraíso donde los seres humanos serían libres e iguales. Nosotros no somos así. Sabemos que nadie toma el poder con la intención de renunciar a él. El poder no es un medio; es un fin. No se establece una dictadura para salvaguardar una revolución; se hace la revolución para instaurar la dictadura. El objeto de la persecución es la persecución. El objeto de la tortura es la tortura. El objeto del poder es el poder. Ahora comienzas a entenderme". (George Orwell, 1984)


Nota: Los acontecimientos políticos siguen rodando en Venezuela, los unos y otros se acusan. Latinoamérica, salvo un par de naciones, concuerdan con la evidencia en la mano que Maduro perpetró un inmenso fraude. Muchos aventuran con la rápida caída del régimen. Nada está dicho, salvo la protesta reprimida. Es poco probable que EEUU intervenga militarmente, ahora mismo están ocupados desplegando flotas navales en Medio Oriente para proteger a Israel; a la vez, en Venezuela tropas cubanas, guardia nacional, milicias urbanas (colectivos) chavistas y parte de las fuerzas armadas y policía protegen a Maduro. Rusia sigue guardando silencio. ¿Proyecciones? Caos garantizado.


II

Israel y el "antisemitismo"


El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, se dirige a la reunión conjunta del Congreso de los EEUU, 24 de julio de 2024, Washington DC Foto: © Kent Nishimura/Getty Images

Dicen que el amor de Estados Unidos por el Estado de Israel es inextinguible, eso en sí no tiene nada de malo. Lo que no sabemos con certeza es si Israel es realmente un estado independiente o, de facto, es parte de la Unión (un estado más de los Estados Unidos, o una especie de estado libre asociado como lo es Puerto Rico); o, incluso siguiendo algunas teorías sobre la conspiración, Israel es quien dirige a la mayor potencia mundial...

En 2022 se dictó en Estados Unidos la "Ley de Autorización de Defensa" que concede al poder ejecutivo estadounidense amplios poderes sobre el uso de las fuerzas armadas en todos los asuntos internos. Matthew Ehret, reconocido editor canadiense, fundamentó que es fruto de la obvia obsesión de una tecnocracia supranacional del Estado profundo que intenta imponer un escenario final en Estados Unidos.


Es esta señalada ley la que justifica la ruda represión policial de meses atrás contra los manifestantes universitarios en el país de la libertad y mayor defensor de la democracia en el mundo que, paradójicamente, reprime el derecho inalienable a protestar pacíficamente y a la libertad de expresión. 


Era y sigue siendo evidente que las protestas anti-genocidio han sido atacadas por los medios de comunicación y el poder político estadounidense. Más grave, la Cámara de Representantes de Estados Unidos, el 1 de mayo 2024, aprobó un proyecto de ley para perseguir de forma oficial a los críticos de Israel, "Ley de Conciencia sobre el Antisemitismo", dedicada a los estudiantes universitarios acusados de "antisemitas" por reclamar justicia a favor de Palestina, lo único que solicitan es detener el genocidio de la población palestina. El Senado lo considerará. 

El proyecto de ley quiere basarse en una definición de "antisemitismo" de la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto (IHRA), que define el antisemitismo como "una cierta percepción de los judíos, que puede expresarse como odio hacia los judíos. Las manifestaciones retóricas y físicas del antisemitismo están dirigidas hacia individuos judíos o no judíos y/o sus propiedades, hacia instituciones de la comunidad judía e instalaciones religiosas". También incluye "atacar al Estado de Israel, concebido como una colectividad judía". Entre otras cosas dice que cualquier comparación entre "la política israelí contemporánea" y "la de los nazis" es antisemita, además, el referirse a Israel como "racista".

Como vemos, la todavía no ley está destinada para coartar el derecho a la libre expresión y a la protesta pacífica, se usará para reprimir casos como las actuales protestas pro Palestina en los campus universitarios de Estados Unidos, acusándolas de ser antijudías o antisemitas. 



Esto no quedará en mero discurso, en el Congreso de EEUU y en los lobbies pro israelíes se desataron las alarmas. Estados Unidos será el mejor reflejo de lo que debe esperar la "disidencia" por criticar al estado de Israel. El Congreso y otros organismos se encargaron ya de acusar a tres prestigiosas universidades de ser focos del antisemitismo y responsables del aumento de incidentes contra personas que profesan el judaísmo, pero en la realidad esas cifras de "incidentes" físicos son absurdamente casi inexistentes. Lo que se aprecia -y con toda razón- es la protesta estudiantil, que no es necesariamente pro palestina, es una protesta consecuente al abuso y crímenes contra la población palestina. Nadie -dentro de esas protestas estudiantiles- clamó por destruir Israel, pidieron el reconocimiento de Palestina como estado soberano, libertad a secas; curiosamente, es en Israel y en los círculos pro sionistas estadounidense donde abiertamente se pide expulsar, desplazar y/o matar a todos los palestinos que habitan en la Palestina ocupada.

La poderosa "coalición" pro Israel incluye no solo al Congreso de los EEUU, tenemos a su lado a la Casa Blanca, al lobby israelí y a los medios de desinformación... comunicación quería decir, estas instituciones se han encargado de poner el sello de "prohibido protestar" contra Israel. La “libertad de expresión” ha muerto, al menos en lo que se refiere a criticar las acciones israelíes: "Antisemitismo"... ya lo sabemos. A la vez, poderosos financieros judíos amenazan con eliminar las donaciones a las universidades "rebeldes" que sigan  vociferando. Es decir, se hace "lo que a menudo se acusa a los judíos que hacen, usar su dinero y el poder que éste adquiere para detener toda discusión sobre temas que les resulten preocupantes".

"Hay cierta ironía en las acusaciones, ya que los judíos en Estados Unidos son los más ricos, los mejor educados, los más poderosos políticamente, los más prestigiosos empleados y los más protegidos por la Seguridad Nacional de todos los grupos étnico-religiosos. Y no hay mucha evidencia real de que los judíos sean de alguna manera cada vez más “víctimas” en Estados Unidos o Europa. Los incidentes antisemitas que están “surgiendo” frecuentemente se basan en críticas a lo que los israelíes están haciendo a los palestinos y a menudo consisten en un estudiante universitario judío ofendido o molesto por un cartel o un orador que critica el comportamiento israelí. Los casos de confrontación física real son pocos y espaciados y son inmediatamente reportados en los complacientes medios de comunicación dominantes para aumentar la sensación de que los judíos en Estados Unidos e incluso en todo el mundo están amenazados. Ciertos grupos como la Liga Antidifamación (ADL) están muy interesados ​​en la promoción de la narrativa del odio a los judíos, ya que es una de sus prioridades hacerlo dada su base de donantes a la que le gusta escuchar exactamente eso. En otras palabras, se trata en gran medida de un artificio para obtener beneficios políticos y económicos, así como un pase libre para el mal comportamiento que de otro modo no se produciría". (Philip M. Giraldi en "¿Quién nos librará de estos monstruos o están demasiado arraigados en el sistema para eliminarlos?", director ejecutivo del Consejo para el Interés Nacional, EEUU)

¿Para que tanta cosa?

Bastaría con recordar que en los Estados Unidos de América está vigente una legislación federal contra el antisemitismo. También cabe evocar que desde 1966 se proclamó el día 21 de marzo como "Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial" (Asamblea General de Naciones Unidas), siguiendo los elementales principios de igualdad y no discriminación como parte de los Derechos Humanos fundamentales. Para quien no entiende (o se ciega al negarlo), las Naciones Unidas -Estados Unidos a la cabeza- regulan la prevención de la discriminación, xenofobia, segregación racial, antisemitismo y otras formas conexas de intolerancia.

Así mismo -con perdón del lector- es imprescindible señalar que el 18 de noviembre de 2020 la Asamblea General de la ONU (Tercera Comisión) emitió la Resolución para "Combatir la glorificación del ‎nazismo, el neonazismo y otras prácticas que contribuyen a exacerbar las formas ‎contemporáneas de racismo, discriminación racial, xenofobia y formas conexas de ‎intolerancia".‎ 

En fin, el reciente proyecto de ley aprobado por el Congreso estadounidense (mayo 2024) no era necesario "para protegerse contra la discriminación antisemita"; lo que si -fraudulentamente- pretende es reprimir la libertad de expresión, homologando indecentemente las críticas al gobierno israelí con el "antisemitismo".


Las campañas israelíes no se limitan a perpetuar el genocidio de los habitantes de Gaza, implica el robo de la propiedad y la toma violenta de más tierras en los territorios ocupados. El gobierno dirigido desde la Casa Blanca siempre se congratula por los ataques del estado de Israel, negando que las ya incalculables víctimas palestinas hayan sucumbido siguiendo un plan abiertamente genocida. Pueda que sean demasiados, dicen, pero ¿genocidio? Jamás!. Acaso ya olvidaron que los palestinos son "bestias humanas", "infrahumanos" que deben ser enterrados vivos, etc. Por esa razón, ni Biden, ni Kamala Harris, ni Trump dejarán de apoyar económica y militarmente a Israel, miles de toneladas de armamentos seguirán fluyendo para la "defensa" de Israel. Netanyahu con comparecer en el Congreso estadounidense es suficiente: Israel necesita urgente más armas para "defenderse" y, según él, recibir armamento es vital para los intereses nacionales de Estados Unidos. 

No sabemos a ciencia cierta si se trata de contribuciones generosas del gobierno, ya que en ocasiones el Departamento de Estado asegura que este procedimiento es proporcionado y justificado por una emergencia "nacional" (de Israel). Es decir, ¿quién paga por el armamento? ¿Israel o los contribuyentes estadounidenses? Lo que si es seguro es que los Señores de la Guerra no entregan gratuitamente sus modernos arsenales "en interés de la seguridad nacional de Israel". ¿Alto al fuego en Palestina?... ni hablar, las negociaciones son saboteadas impidiendo poner fin al genocidio. En ocasiones se molestan en Washington porque Tel Aviv no escucha ciertas recomendaciones, nada de importancia, banalidades, minucias... Israel agradece siempre cuando la Casa Blanca permanece firme a su lado, no importa si viola el derecho humanitario. Las Resoluciones del Consejo de Seguridad... ¿qué es eso? para Israel es irrelevante, nunca cumplirá con sus obligaciones, dado que suelen ser vinculantes o no; sobre todo porque Israel es un poder dentro del gobierno de Estados Unidos, eso le garantiza impunidad y seguridad, pudiendo desafiar a cualquier "antisemita" que lo cuestione. El Estado de Israel, protegido en la ONU por EEUU, jamás rendirá cuentas de sus crímenes (tampoco lo hará EEUU).



Así las cosas, los críticos de Israel y/o el sionismo (político), por definición son antisemitas. Ya sabemos que el antisemitismo es un “crimen de odio”, muy de acuerdo; pero lo utilizan políticamente tanto Israel como EEUU. Por "norma", si sostenemos la legítima reivindicación del derecho a un estado palestino, somos "antisemitas". El caso empeora si protegemos jurídicamente a cualquier ciudadano u organización palestina o criticamos a grupos que apoyan el sionismo, sin otro argumento posible seremos etiquetados de "terroristas" tanto en Israel y EEUU (y en la Unión Europea). Como bien dicen los entendidos, eso suele calificarse de “asistencia material al terrorismo”, una grave tipificación penal con las consabidas cargas legales. El camino para más persecuciones por delitos de odio y mayores responsabilidades legales para los críticos de Israel queda allanado.


Consecuentemente, el estado de Israel goza de inmunidad total por sus acciones, es el "pueblo elegido", ¿no lo sabían? ¿Democracia? ¿libertad de expresión? Si, eso también es posible en EEUU e Israel siempre y cuando no mantenga una posición crítica a la política israelí. 






El antisemitismo está de "moda" nuevamente en los titulares de la prensa occidental. Para Netanyahu "antisemita" es toda expresión de que Israel está cometiendo un genocidio en Gaza, eso incluye los estudiantes estadounidenses que piden parar y declarar un alto al fuego. Sí, -recalquemos otra vez-, el antisemitismo es una forma de racismo que se implementó para proteger a los judíos... de los "blancos arios europeos", una justa medida que puso freno a la discriminación y la persecución, utilizado ahora políticamente con protervos fines...

"El antisionismo, por otro lado, es un rechazo al sionismo, un movimiento político que surgió en Europa a finales del siglo XIX. Su fundador, Theodor Herzl (1860-1904), estaba preocupado por el antisemitismo y pretendía crear Der Judenstaat, un estado para los judíos. El sionismo, que surgió en un momento en que el nacionalismo étnico y el derecho de los pueblos a la autodeterminación estaban en pleno apogeo (Grecia, Alemania, Italia, etc.), afirmaba que los judíos constituían un pueblo o una raza aparte que, al no poder integrarse nunca en la sociedad europea, necesitaban un Estado para sí mismos. La oposición a Israel y al sionismo, su ideología fundacional, es, por lo tanto, de origen político". Desde su origen el sionismo se reveló contra el judaísmo tradicional (rabínico), dividió a los judíos y fomentó la oposición, tanto religiosa como política que persiste hoy dentro de Israel y en EEUU por sectores del judaísmo. Existe rechazo por el proyecto político de declarar Israel "El Estado del Pueblo Judío", tampoco importa que la mayoría de los judíos no vivan en Israel, ni pretendan hacerlo.

Es trascendental no caer en el juego de generalizar, no podemos asociar a todos los judíos con los sionistas, porque eso si es racismo. La absoluta mayoría de sionistas y pro sionistas provienen del evangelismo cristiano que predomina en los Estados Unidos, "más evangélicos blancos que judíos estadounidenses creen que Dios dio el estado moderno de Israel a los judíos", señala el  Profesor Yakov M. Rabkin en "Antisemitismo y antisionismo: una combinación peligrosa".

El Profesor Michel Chossudovsky en un reciente artículo de julio de 2024, "Adivina quiénes son los verdaderos protagonistas del antisemitismo" (Global Research), opina que el mundo está al revés. "Estamos siendo testigos de acusaciones de antisemitismo, en colegios y universidades, junto con intervención policial, arrestos, sentencias de prisión, para todos aquellos que actúan en solidaridad con el pueblo de Palestina. Pero hay algo muy sospechoso que está pasando. Mientras los gobiernos occidentales reprimen activamente los movimientos de protesta contra el acto de genocidio de Israel -con detenciones masivas por cargos de antisemitismo-, esos mismos gobiernos apoyan al movimiento nazi de Ucrania que participó y colaboró activamente con la Alemania nazi en el genocidio dirigido contra la población judía de Ucrania durante la Segunda Guerra Mundial".

Ironías de la vida, dice el profesor Michel Chossudovsky, el único partido comprometido con la suspensión de la ayuda militar al régimen nazi de Kiev es la Agrupación Nacional (RN) de Marine Le Pen, etiquetada por la gente de izquierda como fascista y antisemita; mientras tanto, algunos partidos de la izquierda de Francia (coalición socialista NFP) respaldan firmemente al régimen nazi de Ucrania; en España también hacen lo mismo los "sociolistos", mejor dicho en toda la UE. Es decir, se alinean con los intereses del establishment financiero mundial y a los intereses hegemónicos de los Estados Unidos.

El destacado profesor pregunta: "¿Quiénes son los antisemitas? La respuesta es obvia: Nuestros gobiernos occidentales (incluida la mayoría de los estados miembros de la OTAN), que están financiando generosamente al régimen neonazi de Kiev". Ucrania acoge una gran comunidad judía conformada por familiares de supervivientes del holocausto (tres millones de ucranianos fueron asesinados por los nazis durante su ocupación de Ucrania, incluidos 900.000 judíos)".


El expresidente ucraniano Petro Poroshenko, un fotomontaje que circulaba hace una década 

Parece una ecuación lógica: NAZISMO = ANTISEMITISMO. Sin embargo, los gobiernos occidentales que respaldan al régimen neonazi ucraniano no son para nada antisemitas. El "antisemita" soy yo, es usted, son los estudiantes estadounidenses que piden alto al fuego en Palestina...

Desearía no prolongar lo evidente, pero cómo podría dejar a un lado lo último de Netanyahu. Lorenzo María Pacini de la Fundación Cultura Estratégica presentó hace pocos días un artículo titulado: "La Alianza Abrahámica: ¿Realidad u obra de ficción?" analizando el discurso que Benjamin Netanyahu pronunció ante el Congreso de los Estados Unidos el 24 de julio de 2024.

"El discurso del payaso más peligroso del mundo. En ausencia de la cúpula política -envuelta en una crisis social sin precedentes de escándalos de pedofilia, ancianos con Alzheimer apretando botones aleatorios en salas de guerra y payasos con medicamentos psiquiátricos atacando bancos-, el 'anfitrión' de Oriente Medio aprovechó para viajar a Washington y aclarar ciertos aspectos programáticos del devenir del Occidente colectivo", señala Pacini.

"Bibi" puso a la realidad en cuarentena expresando falsedades en el intento de manipular y legitimar el genocidio en Palestina. Dijo, entre otras barbaridades que: 


"La guerra en Gaza tiene una de las proporciones más bajas de combatientes y no combatientes en la historia de la guerra urbana". "Ni un solo civil palestino inocente ha sido asesinado por las FDI en Rafah". "Irán está detrás de todo el terrorismo, de todos los disturbios, de todo el caos y de todas las matanzas interminables". "Para Irán, Israel es el primero, Estados Unidos es el segundo. Cuando Israel lucha contra Hamás, nosotros estamos luchando contra Irán. Cuando luchamos contra Hezbolá, estamos luchando contra Irán. Cuando luchamos contra los hutíes, estamos luchando contra Irán. Y cuando luchamos contra Irán, estamos luchando contra el terrorismo radical". "No solo estamos protegiendo a Israel, estamos protegiendo a Estados Unidos. Nuestros enemigos son vuestros enemigos. Nuestra lucha es tu lucha. Nuestra victoria es vuestra victoria"...


Netanyahu propuso una "Alianza Abrahámica", formada por Israel, Estados Unidos y un par de países árabes dependientes actualmente de ellos. Esa alianza es una nueva propuesta estratégica política-económica y militar anti-iraní. Solo cabe mencionar que esa alianza existe desde la creación de Israel, "Bibi" quiere darle un nombre de "prestigio". El primer ministro israelí tuvo solo una parte del Congreso que lo ovacionó.

Recapitulando: Según los partidarios de la "Alianza Abrahámica": 

"- El genocidio de los palestinos no existe;

- En todo caso, hay un genocidio bueno y ese es el israelí;

- Palestina se llama Israel y si piensas lo contrario eres un idiota;

- Israel es una víctima, desafortunadamente se ha encontrado en el hogar de personas que habían estado allí durante miles de años y que están exigiendo que se les devuelva su tierra;

- El único palestino bueno es un palestino muerto";

- Irán, el único país del mundo que ha luchado contra el imperialismo en la región es totalmente culpable de ser chiíta y de haber erradicado el terrorismo wahabí y salafista en Oriente Medio, frenando el expansionismo occidental;

- Si piensas lo contrario, tal vez tú también merezcas una bala". (Pacini)


        Benjamin Netanyahu ante el Congreso de los EEUU, 24 de julio de 2024


La "Alianza Abrahámica" probablemente terminará conformada por Estados Unidos e Israel. La mayoría de naciones árabes rechazan la "alianza", tienen problemas más grandes como para involucrarse en una guerra que solo beneficia los intereses israelíes; además, Arabia Saudí está en proceso de cambio estratégico y se halla interesado en ampliar su acuerdo de paz con Irán.

La "Alianza Abrahámica" pretende convertir "el conflicto palestino-israelí en una guerra global sobre una base religiosa (en perfecto estilo escatológico neoconservador)", no es más que el pretexto para la supervivencia de Israel a expensas de las demás naciones árabes.


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21 mayo 2019

Venezuela, Irán, Trump y el ‎Estado Profundo




por Thierry Meyssan

Los acontecimientos en Venezuela y la agravación de la tensión entre Estados Unidos e ‎Irán son presentados de manera engañosa en la prensa estadounidense. Las ‎declaraciones contradictorias de las partes hacen los hechos aún más incomprensibles ‎para el público. Se impone la necesidad de profundizar el análisis, después de verificar ‎los hechos e integrando la oposición entre las diferentes tendencias políticas existentes ‎en esos países.

Las elecciones parlamentarias estadounidenses del 6 de noviembre de 2018 privaron al presidente ‎Donald Trump de la mayoría republicana que lo respaldaba en la Cámara de Representantes. ‎El Partido Demócrata planteaba entonces la destitución del inquilino de la Casa Blanca como ‎algo inevitable.‎

Por supuesto, Donald Trump no había hecho nada que justificara tal medida. Pero un ambiente de ‎enfrentamiento histérico oponía a los dos componentes de Estados Unidos, exactamente como ‎en tiempos de la Guerra de Secesión [1]. Hacía 2 años que los partidarios de la globalización económica seguían la llamada ‎‎«trama rusa» y esperaban que el fiscal independiente Robert Mueller demostrara que ‎el presidente Trump había incurrido en el delito de alta traición.‎

Robert Mueller siempre había hecho prevalecer los intereses del Estado federal estadounidense ‎sobre la Verdad y el Derecho. 

En el momento del atentado de Lockerbie, perpetrado en 1988, fue ‎Robert Mueller quien inventó la «pista libia», basándose en una evidencia que la justicia ‎escocesa invalidó posteriormente [2]. Fue también Robert Mueller quien afirmó, después de los atentados del 11 de ‎septiembre de 2001, que 19 terroristas musulmanes habían secuestrado 3 aviones de pasajeros, ‎a pesar de que en las listas de pasajeros no aparecían los nombres de ninguno de aquellos ‎terroristas [3]. Sus conclusiones sobre la «trama rusa» se sabían desde antes de ‎que iniciara su famosa investigación.
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Redistribución de las cartas entre la Casa Blanca y el Pentágono

Así que Donald Trump negoció su supervivencia política con el Estado Profundo [4]. No tenía otra opción. Y las partes decidieron que ‎se aplicara el plan Rumsfeld-Cebrowski [5], a condición de que Estados Unidos no se viese ‎implicado en una gran guerra. A cambio de ello, el fiscal independiente Robert Mueller cambió de ‎casaca y eximió al presidente Trump de las acusaciones de traición [6].‎

Los halcones aprovecharon la oportunidad para imponer el regreso de los neoconservadores. Ese ‎grupúsculo trotskista neoyorquino, conformado alrededor del American Jewish Committee (AJC), ‎había sido reclutado en el pasado por el presidente Ronald Reagan y transformó el ideal de la ‎‎«revolución mundial» convirtiéndolo en el principio del «imperialismo estadounidense ‎mundial». A partir de entonces, los neoconservadores –hoy republicanos y mañana ‎demócratas– participaron en todas las administraciones estadounidenses, sin importar la ‎tendencia política del inquilino de la Casa Blanca. La única excepción había sido –hasta ahora– la ‎administración Trump, que sin embargo no había expulsado a los neoconservadores de las ‎agencias cuyo control se les había entregado: la National Endowment for ‎Democracy (NED) y el United States Intitute of Peace (USIP).‎

Fue así como, el 25 de enero de 2019, el expediente de Venezuela en el Departamento de Estado ‎cayó en manos de Elliot Abrams, cuyo nombre ha estado asociado a todo tipo de mentiras ‎de Estado y de sucias manipulaciones [7]. Este personaje fue uno de los arquitectos de la operación Irán-Contras, ‎en 1981-1985, y de la guerra contra Irak, en 2003. Desde que se le puso a cargo del tema ‎venezolano, Elliot Abrams ha venido trabajando con el mando militar de Estados Unidos para ‎Latinoamérica (el SouthCom, que los latinoamericanos designan como el “Comando Sur”) ‎con vista a derrocar al presidente constitucionalmente electo de Venezuela, Nicolás Maduro. ‎


Elliott Abrams, político y diplomático estadounidense durante los gobiernos de Ronald Reagan y George W. Bush. Implicado y sentenciado por el escándalo Irán-Contras (gobierno de Reagan), fue indultado por George W. Bush. Es miembro del Consejo de Relaciones Exteriores y otros grupos de cabideo (lobbies)​. Designado por el presidente Trump como enviado del Departamento de Estado para Venezuela, Elliott Abrams


Nosotros conocemos tanto la estrategia Rumsfeld-Cebrowski –por haber visto durante 15 años su ‎aplicación en el Gran Medio Oriente– como la versión que de ella hace el Comando Sur [8] en un documento del 23 de febrero ‎de 2018 redactado por el almirante Kurt Tidd, documento que la periodista y escritora argentina ‎Stella Calloni reveló en mayo de 2018 [9]. Lo que está sucediendo en Venezuela ‎corresponde claramente a la aplicación de la “versión SouthCom” de la estrategia Rumsfeld-‎Cebrowski.

El fracaso de Estados Unidos en Venezuela
El fiasco de la operación estadounidense contra Venezuela, con el descubrimiento de la traición ‎del general Manuel Ricardo Cristopher Figuera, jefe del Servicio Bolivariano de Inteligencia ‎Nacional (SEBIN), y el fracaso de la intentona golpista que ese general improvisó ‎precipitadamente el 30 de abril, ante la inminencia de su arresto, demuestra la poca preparación ‎del Comando Sur, o más bien su desconocimiento de la sociedad venezolana. El aparato ‎de Estado estadounidense, a pesar de haber tenido por delante todo un semestre, no ha sido ‎capaz de hacer trabajar juntas a sus diferentes agencias y a las personas que tiene en el terreno. ‎Mientras que, a pesar de la desorganización del país, la Fuerza Armada Nacional Bolivariana ‎‎(FANB) mostró estar dispuesta a defenderlo. ‎




El reconocimiento anticipado que Washington, los países miembros del Grupo de Lima (con ‎excepción de México) y los aliados europeos de Estados Unidos se apresuraron a conceder a ‎Juan Guaidó como presidente de Venezuela en lugar de Nicolás Maduro, hunde al bando ‎estadounidense en una serie de problemas insolubles. España fue el primer país en inquietarse ‎al verse privado de un interlocutor con quien tratar los problemas de los venezolanos residentes ‎en suelo español y de los numerosos españoles que residen en Venezuela. Nunca antes, ‎ni siquiera en tiempo de guerra, hubo un país que se negara a reconocer la legitimidad de un ‎presidente constitucionalmente electo ni a reconocer su administración. ‎

En pocas semanas, Washington robó una parte fundamental de los activos venezolanos en el ‎extranjero [10], ‎exactamente como lo había hecho en 2003 contra el Tesoro iraquí, en 2005 contra el Tesoro ‎iraní y en 2011 contra el Tesoro libio.

Exceptuando a los iraníes, después de la firma del acuerdo ‎‎5+1 (JCPOA), los pueblos propietarios de esos fondos nunca han logrado recuperarlos. ‎Los gobiernos de Irak y Libia fueron derrocados y sus sucesores han tenido especial cuidado en ‎no llevar la cuestión ante ningun tribunal. Pero la República Bolivariana de Venezuela sí ha ‎reclamado sus derechos y Estados Unidos se ve ahora en una postura muy difícil de justificar. ‎

A menor escala, será interesante ver cómo va a manejar Washington el problema de la embajada ‎de Venezuela en la capital estadounidense. Después de la ruptura de relaciones diplomáticas entre ‎la República Bolivariana y Estados Unidos, miembros de varios grupos pacifistas –legalmente ‎autorizados por el gobierno legítimo de Venezuela– se instalaron en la sede de la embajada ‎venezolana en Washington para impedir que el edificio fuese ocupado por el “representante” del ‎presidente autoproclamado Juan Guaidó. Aunque las autoridades estadounidenses les cortaron ‎la luz y el agua, los defensores de la embajada se mantuvieron firmes. Cuando los partidarios ‎de Guaidó cercaron el edificio y comenzaron a impedir que los defensores recibieran comida del ‎exterior, el pastor afroestadounidense Jesse Jackson acudió personalmente a la embajada para ‎entregar a los defensores alimentos y botellas de agua. Finalmente, agentes del Servicio Secreto ‎estadounidense penetraron ilegalmente en la embajada y arrestaron a las últimas 4 personas que ‎la defendían… pero ahora Washington no sabe cómo justificar sus propias acciones, violatorias ‎de la Convención de Viena sobre las sedes diplomáticas. ‎

Desviando la atención hacia el tema de Irán
A esas alturas del partido, el presidente Donald Trump recordó a sus subalternos las reglas del ‎juego: luz verde para derrocar a Maduro… pero no para meter a Estados Unidos en una guerra ‎clásica

El presidente Trump es un jacksoniano; su consejero para la seguridad nacional, John ‎Bolton, es un excepcionalista [11]; Elliot Abrams, quien en otros tiempos hizo campaña contra ellos y hoy está a cargo ‎de la cuestión de Venezuela en la administración Trump, es un neoconservador. Así que tenemos ‎tratando de trabajar juntos a tres hombres que representan tres ideologías diferentes que ‎no existen en ningún otro país –exceptuando a Israel, que tiene sus propios neoconservadores. ‎Obviamente, es un equipo que no puede funcionar. ‎

En un esfuerzo por desviar la atención del fracaso sufrido en Venezuela, el Estado Profundo ha ‎iniciado una operación tendiente a dirigir los proyectores mediáticos hacia Irán para salvar a Elliot ‎Abrams y tratar de deshacerse de John Bolton. Ahora la prensa estadounidense cubre a Abrams ‎mientras responsabiliza a Bolton [12].‎

Por su parte, al ver que hay una brecha entre el Pentágono y la Casa Blanca, los demócratas ‎acaban de retomar la llevada y traída «trama rusa», o sea la supuesta injerencia rusa en la ‎elección presidencial estadounidense de 2017, concentrándose ahora en Donald Trump Jr., el ‎hijo major del presidente. ‎

El caso de Irán es muy diferente del caso de Venezuela. ‎

En Venezuela, Estados Unidos orquestó desde 2002 numerosas operaciones contra el modelo ‎bolivariano, tratando de destruir su prestigio en Latinoamérica, pero sólo comenzó a actuar ‎directamente contra el pueblo desde hace un año.
 ‎



El pueblo iraní, por su parte, ha tenido que enfrentar los embates del colonialismo desde principios ‎del siglo XX. Bajo la ocupación británica, durante la Primera Guerra Mundial, el hambre y las ‎enfermedades costaron la vida a 8 millones de iraníes [13]. ‎El derrocamiento del primer ministro Mohammad Mossadegh, organizado conjuntamente por ‎Estados Unidos y el Reino Unido, en 1953, y su sustitución por el general pronazi Fazlollah Zahedi, ‎quien impuso a los iraníes la sangrienta represión de la SAVAK –la policía política iraní de aquella ‎época– son hechos ampliamente conocidos. ‎

Después de la Revolución del imam Khomeini, la detención de los agentes de la CIA sorprendidos ‎‎in fraganti en una cámara secreta de la embajada de Estados Unidos en Teherán fue ‎presentada en Occidente como una «toma de diplomáticos como rehenes» (1979-81), a pesar ‎de que Estados Unidos nunca presentó el caso a la justicia internacional y de que dos marines ‎liberados confirmaron la versión iraní de lo sucedido. En 1980, las potencias occidentales ‎empujaron Irak a entrar en guerra contra Irán, vendieron armamento a ambos países para ‎garantizar que sus pueblos se mataran entre sí y más tarde lucharon junto a los iraquíes, cuando ‎estos últimos ya llevaban las de perder. Un portaviones francés llegó a participar en los ‎combates sin que la opinión pública francesa fuese informada de ello. Aquella guerra costó ‎‎600 000 vidas al pueblo iraní. En 1988, el ejército de Estados Unidos derribó un avión de ‎pasajeros de la línea Iran Air, con saldo de 290 víctimas civiles, sin que Washington presentara ‎nunca algún tipo de excusa a la República Islámica. ‎

Hoy en día, sin entrar a mencionar lo absurdo de las durísimas sanciones adoptadas contra Irán, ‎Estados Unidos e Israel afirman que Teherán sigue trabajando en un programa nuclear que fue ‎iniciado –con ayuda de Occidente– en la época del shah Mohamed Reza Pahlevi

Sin embargo, los ‎documentos más recientes publicados por el primer ministro israelí Benyamin Netanyahu muestran ‎que tales acusaciones son fruto de una extrapolación. Los Guardianes de la Revolución iraníes ‎no buscaban más que fabricar un generador de onda de choque [14] que, aunque podría entrar en la composición de una bomba, ‎no constituye por sí mismo un arma de destrucción masiva. ‎

Es en ese contexto que Irán anunció su decisión de poner fin a la aplicación de una cláusula del ‎acuerdo JCPOA sobre su programa nuclear, decisión que está en todo su derecho de tomar dado ‎el hecho que un firmante de ese acuerdo –Estados Unidos– no está respetando las obligaciones ‎que había contraído. Además, Irán dio a la Unión Europea un plazo de 2 meses para que ‎le comunique si tiene o no intenciones de respetar sus obligaciones. En medio de esa situación, ‎una agencia de inteligencia de Estados Unidos emitió una alerta según la cual una nota del Guía ‎Supremo iraní, el ayatola Ali Khamenei, supuestamente hace pensar que hay preparativos para la ‎realización de atentados contra los diplomáticos estadounidenses en Bagdad y en Erbil, capital ‎del Kurdistán iraquí. ‎

Seguida y supuestamente como respuesta: 

- 1. Washington envió al Golfo Pérsico el grupo aeronaval encabezado por el portaviones USS ‎Abraham Lincoln y retiró de Irak su personal diplomático no indispensable.‎
- 2. Arabia Saudita, que acusa a Irán de haber cometido sabotajes contra sus instalaciones ‎petroleras, llama a Washington a iniciar un ataque contra la República Islámica; Bahréin exhortó a ‎sus nacionales a salir inmediatamente de Irán e Irak y ExxonMobil retiró su personal del ‎emplazamiento petrolífero iraquí West Qurna 1.‎ 
- 3. El general Kenneth McKenzie Jr., comandante del CentCom (el mando de las tropas ‎estadounidenses en el Medio Oriente), solicitó refuerzos al Pentágono. 
- 4. El New York Times dio a conocer un plan de invasión de Irán con una fuerza de 120 000 ‎efectivos estadounidenses, inmediatamente desmentido por Donald Trump, quien además ‎propuso a Teherán la apertura de conversaciones. ‎

En todo lo anterior, no hay nada serio. ‎

Contrariamente a las elucubraciones de la prensa: 

- 1. El informe de la inteligencia de Estados Unidos sobre un hipotético ataque contra ‎diplomáticos estadounidenses se basa en una nota del Guía iraní Ali Khamenei. Pero los analistas ‎estiman que esa nota puede ser interpretada de otra manera. 
- 2. El grupo aeronaval estadounidense encabezado por el portaviones USS Abraham Lincoln ‎no fue enviado al Golfo Pérsico como amenaza a Irán. El desplazamiento del grupo aeronaval ‎estadounidense hasta esa región estaba previsto como parte de una serie de ensayos del sistema ‎de combate naval Aegis. Un navío español, la fragata Méndez Núnez (F-104), que participaba ‎en ese desplazamiento como integrante del grupo aeronaval estadounidense, se retiró de esa ‎fuerza por orden del ministerio de Defensa de España, que se negó a meterse en el enredo del ‎Golfo Pérsico. La fragata española no cruzó el Estrecho de Ormuz y se mantuvo en el Estrecho ‎de Bab el-Mandeb [15]
- 3. La retirada del personal diplomático estadounidense en Irak es la continuación de la brusca ‎retirada del personal diplomático de Estados Unidos en Afganistán, en marzo y abril [16]. Pero ese movimiento, que constituye de hecho una reorganización, no es un preludio de guerra sino ‎más bien lo contrario ya que fue negociado con Rusia, sobre todo teniendo en cuenta que, sin ‎el respaldo de las milicias iraquíes proiraníes, Estados Unidos perdería su base en el país.


El presidente de la República Islámica de Irán, iraní Hassan ‎Rohani. desde agosto del 2013


Por desgracia, el gobierno iraní rechaza todo contacto con el presidente Trump y su equipo. ‎Hay que tener en mente que en sus tiempos de parlamentario, el hoy presidente iraní Hassan ‎Rohani fue el primer contacto de las potencias occidentales en el caso Irán-Contras. El presidente ‎Rohani conoce personalmente a Elliot Abrams. Fue Rohani quien puso al Estado Profundo de ‎Estados Unidos en contacto con el ayatola Hachemi Rafsandyani –quien se convirtió en el ‎personaje más acaudalado de Irán gracias al tráfico de armas del Irán-Contras. Estados Unidos ‎devolvió el favor a Rohani favoreciendo su victoria en las elecciones presidenciales frente a los ‎seguidores del ex presidente Mahmud Ahmadineyad, a quienes se les impidió participar en ‎aquella elección y cuyos principales miembros están hoy en la cárcel. ‎

Con razón o sin ella, Rohani cree erróneamente que si el presidente Trump sacó a Estados Unidos ‎del acuerdo nuclear con Irán fue para utilizar la ola de descontento popular que sacudió Irán en ‎diciembre de 2017 y con intenciones de derrocarlo a él. Rohani también sigue creyendo que la ‎Unión Europea favorece a su gobierno, a pesar de que el Tratado de Maastricht y los posteriores ‎tratados europeos prohíben a Bruselas adoptar una actitud que no sea la que adopte la OTAN. Es ‎por eso que Rohani ha rechazado en dos ocasiones las proposiciones de diálogo de la ‎administración Trump y sigue esperando que los globalistas regresen a la Casa Blanca. ‎

Por supuesto, con tantos actores interpretando papeles equivocados es imposible excluir la ‎posibilidad de que toda la farsa degenere en un incidente que provoque una guerra. 

El hecho es ‎que la Casa Blanca y el Kremlin se hablan. Ni el secretario de Estado Mike Pompeo ni el ministro ‎ruso de Exteriores Serguei Lavrov desean dejarse arrastrar por la lógica bélica. ‎




[1] «Estados Unidos, ¿se reforma o se desgarra?», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 26 de octubre ‎de 2016.
[2] «Lockerbie: hacia una reapertura de la investigación», Red Voltaire, 1º de septiembre de 2005; y ‎‎«L’AFP réécrit l’affaire de Lockerbie», Réseau Voltaire, 20 de mayo ‎de 2012.
[3] «Listes des passagers et membres d’équipage des quatre avions détournés le 11 ‎septembre 2001», Réseau Voltaire, 12 ‎de septiembre de 2001.
[4] The American ‎Deep State: Big Money, Big Oil, and the Struggle for U.S. Democracy, Peter ‎Dale Scott, Rowman & Littlefield (2017). En español, El Estado Profundo estadounidense: ‎finanza, petróleo y guerra perpetua.
[5] «El proyecto militar de Estados Unidos para el mundo», por Thierry Meyssan, Haïti Liberté (Haití), ‎‎Red Voltaire, 22 de agosto de 2017.
[6] Report On The Investigation ‎Into Russian Interference In The 2016 Presidential Election, Special Counsel Robert S. Mueller III, ‎marzo de 2019.
[7] «Elliot Abrams, el “gladiador” convertido a la “política de ‎Dios”», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 24 de ‎mayo de 2005.
[8] “Plan ‎to overthrow the Venezuelan Dictatorship – “Masterstroke””, Almirante Kurt ‎W. Tidd, Voltaire Network, 23 de febrero de 2018
[9] «El “Golpe Maestro” de Estados Unidos ‎contra Venezuela (Documento del Comando Sur)», ‎por Stella Calloni, Red Voltaire, 9 de mayo de 2018.
[10] #Trump desbloquea Venezuela, Gabinete de Ministros de Venezuela, 2019.
[11] «El “excepcionalismo” de Estados Unidos destruye la ONU», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 2 de abril ‎de 2019.
[12] “White House Reviews Military Plans Against Iran, in Echoes of ‎Iraq War”, Eric Schmitt y Julian E. Barnes, The New York Times, 13 de mayo de 2009. “Trump, ‎frustrated by advisers, is not convinced the time is right to attack Iran”, John Hudson, Shane Harris, Josh Dawsey y Anne Gearan, The ‎Washington Post, 15 de mayo de 2019.
[13] The Great Famine and Genocide ‎in Persia, 1917–1919, Majd, Mohammad Gholi, University Press of America (2003).
[14] Shock Wave Generator for ‎Iran’s Nuclear Weapons Program: More than a Feasibility Study, David Albright y Olli Heinonen, Fondation for the Defense of Democracies, 7 de ‎mayo de 2019. (PDF - 4.3 Mo)
[15] «España retira la fragata ‘Méndez Núñez’ del grupo de combate de EE UU en ‎el golfo Pérsico», Miguel ‎González, El País, 14 de mayo de 2019.
[16] «Pekín, ‎Moscú y Washington se ponen de acuerdo en secreto sobre Afganistán», Red Voltaire, 26 de abril de 2019.

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