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07 enero 2026

La Estatua de la Libertad, arma simbólica de los EEUU





Recopilación de textos y gráficos
por el editor del blog


"La Libertad Iluminando al Mundo" fue inaugurada el 28 de octubre de 1886 en la isla de Bedloe (hoy lleva el nombre de 'Isla de la Libertad', a tres kilómetros de Manhattan), convirtiéndose desde entonces uno de los mayores íconos de Estados Unidos. No por nada solía decirse que la Estatua de la Libertad es “la mejor arma del mundo”, la supuesta mayor democracia terrenal del orbe ha sobreexplotado su simbolismo, claro, a su mejor conveniencia política.

Sin embargo, la escultura de "Miss Liberty" tiene nacionalidad francesa, diseñada por el escultor Frédéric Bartholdi, fue un regalo de Francia a Estados Unidos como muestra de amistad entre ambas naciones. Para que sea posible tan monumental obsequio, “Miss Liberty” fue cortada en 350 piezas. Con unos impresionantes 46 metros de altura y 31 toneladas de cobre (el actual tono verdoso de la estatua se debe al sulfato de cobre: la alta humedad de la bahía hace que el metal se oxide). En la base de la escultura se encuentra una estructura metálica construida por Gustave Eiffel. Como dato curioso, “Miss Liberty” es mayor que la famosa Torre Eiffel con tres años.

En 1982, el monumento fue sometido a una importante restauración ordenada por el presidente Ronald Reagan, los trabajos duraron cuatro años a un elevado presupuesto de 87 millones de dólares.

Algo de historia comparativa

Buscando analogías a través de la historia, se puede decir que la Estatua de la Libertad tiene, por lo menos, dos prototipos.


A la Izquierda, el Coloso de Rodas, una moderna recreación. Derecha: Grabado de Sidney Barclay (1880)

1. Siglo II a. C., una escultura de cobre de 36 metros de altura del dios Helios se erigió a la entrada del puerto de Rodas. Según crónicas de la época, el dios del sol lucía una corona radiante en la cabeza y sostenía una gran antorcha en la mano derecha que, según las representaciones, hipotéticamente estaba encendida y servía de faro. Esta escultura pasó a la historia como el Coloso de Rodas y está considerada una de las Siete Maravillas del Mundo.

2. Existe una historia más antigua…. Siria. Suele ser casi desconocido que hubo una milenaria Estatua de la Libertad Amorita, al menos ha sobrevivido en pergamino, se dice que la Estatua de la Libertad Americana fue "extraída" del Dios de la Libertad Baal Ugarit, el Primero quién llevó la Antorcha de la Libertad en la Historia. Expertos arqueólogos lo consideran el Original, siendo el estadounidense una copia. Los argumentos científicos y los textos cuneiformes son irresistibles, el famoso arqueólogo científico James Henry Breasted en su diario sobre los historiadores de las civilizaciones griega y romana escribió: “Todos los libros de historia en América, excepto dos o tres desatendían el Oriente completamente descuidado, como si el crédito se debe a los griegos y a los romanos... “Ellos quieren matar a la Civilización de Oriente deliberadamente porque quieren ocultar la verdad”.

El científico y arqueológico de Alepo – Siria, Amer Rachid Mobayyed, describe en su investigación “Civilización Árabe Siria”, la idea de que la Estatua de la Libertad en América fue copiada del ídolo del Dios Árabe Amorita Sirio Haded... (en griego sería Hades). El sistema mundial en aquellos tiempos estaba relacionado con el Dios Haded Ugarit. Señala el arqueólogo sirio que esa representación tiene miles de años, tantos más como la Ciudad de Alepo, la ciudad más antigua de la historia, más antigua de lo que dice la UNESCO. En la Provincia de Alepo se encontró la estatua más antigua de la Diosa Amorita Ishtar (esposa de Haded) que se dice era ya adorada por el 6.000 a.c.


“La Estatua de la Libertad Árabe Amorita, Árabe Aramea Siria y la Estatua de la Libertad Americana "extraída" del Dios de la Libertad Sirio”. De esa forma la describe el arqueólogo sirio Amer Rachid Mobayyed.

Según refiere el mencionado arqueólogo de Alepo, la idea de la Estatua de la Libertad en América, fue extraída del ídolo del Dios Amorita Haded Baal - Dios de la Lluvia, la Libertad, la Justicia, el Fuego, las Estrellas Fogosas y su Esposa Ishtar equivale a la Estrella, Señora de las Estrellas.

“El Dios Haded, es Baal Bek: Dios de la Ciudad, Señor de la Ciudad. Al Baal: La lluvia, Baal: Una propiedad del Dios Amorita Arameo Sirio Haded: Dios de la lluvia, y su esposa Ishtar o Istar. Baal Aleppo es Baalbek, más tarde se construyó un Templo para él en Manbij de Alepo con el nombre de Heriápolis. Los sacerdotes del Templo de Haded ordenaron construir un Templo en el Valle Sirio que denominaron con el nombre de: Baal Bek; Baalbek Dios y Señor de la Ciudad y él es Haded: Dios de la Lluvia, el Sol y la Libertad”. No cabe duda -señala Mobayyed- que el artista francés, que diseñó la Estatua de la Libertad en América, extrajo el modelo del ídolo del Dios Sirio Amorita Haded y le introdujo algunos cambios.

Bien, repasado algo de historia y leyendas, pasemos a aspectos terrenales menos polémicos. Para desarrollar el tema planteado, gracias a los archivos de la revista Krokodil y otras ilustraciones de afamados artistas de la era soviética ha sido posible recopilar esta serie gráfica que compartimos con nuestros lectores. Por sentado, el material gráfico es mucho más extenso y, a nuestra apreciación, seleccionamos las caricaturas más llamativas de la era de la Guerra Fría para ilustrar esta ponencia.

II
Estados Unidos en el espejo de la caricatura soviética (1964-1985)

"Hizo un nido", A. Krylov. Revista Krokodil, No. 2. 1972, Pravda


Las siguiente líneas (más no las ilustraciones) son un resumen textual del texto ruso “США в зеркале советской карикатуры (1964–1985 гг.)”, es decir, “Estados Unidos en el espejo de la caricatura soviética (1964-1985)”, escrito por Igor Sergeevich Kharitonov, para el Foro StudArctic, T. 7, No 2. Págs. 38-59, una revista científica electrónica rusa, publicado el 22 de junio del 2022 (en ruso).

El artículo se describe desde el punto de vista de los estereotipos de los ciudadanos soviéticos en la era de la Guerra Fría que percibían a Estados Unidos como un estado agresivo dominado por el dinero, esa construcción de la imagen de los Estados Unidos se plasmó preferentemente en las páginas de la afamada revista "Cocodrilo" (Krokodil), magazine a la cual dedicamos una serie de siete excelentes artículos con motivo de su centenario. (2022) (Ver aquí: 100 años de la revista satírica soviética "Cocodrilo")


Izq. "El vergonzoso estigma de la democracia estadounidense", poster original de Viktor Koretsky, 1963. Derecha, "Libertad estadounidense", B. Prorokov, 1951 (revista krokodil)


En síntesis, un buen número de artistas crearon en caricaturas una imagen negativa del oponente de la política exterior y su política para los lectores soviéticos, en sus obras, los caricaturistas destacaban aquellos rasgos de la imagen de los Estados Unidos que eran la antítesis de los logros de la URSS presentados en la propaganda soviética.

Las caricaturas enfatizaban que Estados Unidos se presentaba como un bastión de la democracia, pero imponía la "libertad" a través de la sangre y la guerra, buscando extender su influencia por todo el mundo. El éxito de la caricatura soviética, aun en el presente, se debe al giro visual que se produjo en las humanidades con la inclusión en el corpus de fuentes históricas de textos visuales que antes estaban fuera de la vista de los historiadores, las caricaturas. En las últimas décadas se han publicado varios estudios que permiten afirmar con confianza que las caricaturas son una valiosa fuente histórica en el estudio de una variedad de temas históricos específicos. La caricatura es especialmente utilizada por los historiadores como fuente en el estudio de la propaganda política.


Izq. Arte racista de la Estatua de la Libertad "Libertad para los negros al estilo americano", revista soviética de 1976. Medio: "Nosotros, nuestros amigos y nuestros enemigos" en los dibujos de Viktor Denisov, 1930. Derecha: "La estatua de la libertad a través de los ojos de millones de personas de la "élite" estadounidense, 1983 (pobreza, desempleo, crisis)


Así es como Estados Unidos se convirtió en el principal oponente estratégico de la URSS en el apogeo de la Guerra Fría. La construcción de la imagen de los Estados Unidos de manera negativa y acusatoria formó la base de muchas caricaturas típicas de ese período. En las difíciles condiciones modernas, el tema de la imagen del enemigo vuelve a ser relevante. Los componentes de esta imagen permanecen casi inalterados, actualizando los estereotipos anteriores teniendo en cuenta la situación actual. Por lo tanto, recurrir a las tramas de las caricaturas soviéticas de temas estadounidenses nos permite establecer los orígenes de muchos estereotipos replicados que existen hoy en día.


V. Galba, tres variantes de "Entrañas de la libertad estadounidense" 1981


Izq. dibujo de V. Mochalov, "Cheque de Fidelidad", revista Krokodil y editorial Pravda, 1977. El texto superior dice: La sospecha generalizada y la vigilancia son un rasgo característico del estilo de vida estadounidense. En Estados Unidos, se utilizan cada vez más los complejos sistemas de contrainteligencia para verificar la fiabilidad de los ciudadanos.. Derecha. Cartel soviético "Terror, racismo, agresión, neocolonialismo, espionaje", 1978.


La imagen de los Estados Unidos, en las décadas de 1920 y 1930, aún no estaba representada en caricatura como un enemigo. Es a partir de los años de la posguerra, que se dedicaron a fondo en la temática, los autores valoraron los mecanismos de la propaganda soviética, utilizaron caricaturas para representar lo que estaba sucediendo en el mundo en el contexto del comienzo de la Guerra Fría. Uno de los rasgos notables y característicos de las caricaturas de la época era la fascinación de la imagen del enemigo, acusándolo de revisionista y aumentando la amenaza de una posible próxima guerra mundial.

El enfoque semiótico permite considerar una caricatura como un texto. Para "leerlo", por un lado, es necesario conocer las técnicas especiales utilizadas por los caricaturistas, las reglas establecidas para traducir ciertos hechos e ideas en una caricatura y, por otro lado, el contexto histórico en el que se crearon las fuentes analizadas, en particular, las razones que provocaron la creación de ciertas caricaturas. Los artistas expusieron y criticaron la situación sociopolítica en los Estados Unidos en sus obras, procedieron en gran medida de la imagen de su propio país representada por los ciudadanos soviéticos en los textos políticos.


Izq. "Si aquí hay un sistema libre. Entonces, qué es una prisión", Viktor Koretsky, 1968. - Medio: "Oriente Medio" Sanciones y amenazas", (D.I. Brezhnev), 1981. Texto superior dice: "Los monopolios necesitan el petróleo, el uranio y los metales no ferrosos de otros países; se declara que Oriente Medio, África y el Océano Índico son la esfera de "intereses vitales" de Estados Unidos" (de la revista ucraniana "Agitador". - Derecha: "Libertad en acción",M. Abramov, (Revista Krokodil No. 4, 1972), el texto superior dice: "En la ciudad de Baton Rouge (EEUU), la policía y la guardia nacional perpetraron una sangrienta masacre contra los participantes en una manifestación de personas negras". 

 
Durante la Guerra Fría, cuando las fuentes de información de los ciudadanos soviéticos sobre los acontecimientos que tenían lugar en el mundo eran extremadamente limitadas, se pidió a los medios de comunicación que crearan una idea entre el público en general sobre lo que estaba sucediendo en el extranjero. La caricatura fue uno de los medios para formar la imagen de los Estados Unidos. La peculiaridad de la caricatura soviética era su pronunciado carácter periodístico. No solo era de naturaleza ideológica, sino que también tenía una función educativa. La caricatura contenía una idea clave que era inequívoca para la interpretación y simplificaba la imagen de la realidad, apoyándose en ciertos estereotipos. El carácter de Estados Unidos en la caricatura soviética cambiaba constantemente con el tiempo y dependía de la política exterior de la URSS y EEUU. Las relaciones aliadas soviético-estadounidenses durante la Segunda Guerra Mundial se convirtieron en hostilidad entre las dos grandes potencias, que pudieron desatar una nueva guerra a gran escala. Pero el conflicto se desbordó en una confrontación de bloques políticos en la Guerra Fría, donde las guerras reales tenían un carácter local en el marco de los intereses de política exterior de los adversarios. Era la tarea de formar una imagen negativa del enemigo que estaba subordinada a la caricatura de los temas estadounidenses de todo el período de la Guerra Fría.


Izq. Revista Krokodil, Nº 31, 1939. Ilustración de L. Brodaty. Medio: Ilustración de A. Abramov, Sátira sobre los enemigos de la paz, década de 1960. Derecha: B. Efimov, "Libertad... del terrorismo (Krokodil. 1984. n.º 23).


Izq. Revista Krokodil, Boris Efimov: "La Libertad, lo que queda poco a poco" (textos de leyes), 1962. Derecha: A. Abramov: "Gratis" en EEUU. Texto inferior: “Ellos, para complacer a los dueños, queriendo hacer capital, quieren obligar a la Estatua de la Libertad a servir en el FBI”, del libro con caricaturas de Abramov "Ellos sin máscaras". 1952


La Estatua de la Libertad con frecuencia fue representada por los caricaturistas soviéticos de manera burlona y negativa, apoyando la tesis de la imperfección de la democracia y la libertad imaginaria. En las caricaturas, sus imágenes se combinaron con ejemplos de violación de los derechos de los ciudadanos y segregación racial de la población negra, casos de linchamiento, etc. Un buen ejemplo de esto es la caricatura que representa la Estatua de la Libertad con los aretes que sirven como víctimas de la corte de linchamiento (Krokodil -Cocodrilo-. 1966. No. 27).


Izquierda, "Nuevas decoraciones de la Estatua de la Libertad"A. Krylova (Krokodil. 1966. N.° 27). Derecha: "Yugo", B. Efimov (Revista Krokodil, No. 16). El texto superior dice: "Los monstruosos gastos militares suponen una pesada carga para los trabajadores estadounidenses" (en el cuello de la señorita Libertad se halla el Pentágono).


Pero debemos aclarar que hay otros atributo-símbolos de los Estados Unidos ampliamente representados en las caricaturas soviéticas: El Tío Sam. Los Rascacielos (a menudo se representaban en colores oscuros e incluso sombríos: enormes cajas alargadas grises o negras, de pie como si estuvieran en la sombra). El Capitolio (sede del Congreso de los Estados Unidos) y el edificio del Pentágono (sede del Departamento de Defensa de EEUU, hoy Departamento de Guerra); ambos edificios eran principalmente símbolos del "ejército estadounidense". La apariencia de los estadounidenses (variaciones de las imágenes de vaqueros con sombreros característicos y camisas con las mangas arremangadas hasta los codos, tal vaquero podría ser el propio Tío Sam, reconocible por su barba característica). El ejército y la policía (a menudo eran representados como corpulentos hombres de mediana edad de cara redonda con papada, con gafas de aviador negras con un cigarro o una pipa en los dientes. El oficial de policía generalmente tenía una porra de goma en sus manos). El racismo, la segregación racial, la violación de los derechos de la población negra de Estados Unidos (fenómeno social especialmente representado en las décadas de 1960 y 1970, la discriminación racial fue la imagen del Ku Klux Klan). La lucha por los derechos civiles, fue una razón excelente y vívida para criticar tanto el sistema burgués como la política interna de los Estados Unidos. La alta tasa de criminalidad en los EEEUU fue otro tema común de las caricaturas (los artistas, que mostraban la escala del crimen desenfrenado representaban bandidos de estatura gigantesca, que se elevaban sobre rascacielos, donde pequeños policías y ciudadanos indefensos se alborotaban bajo sus pies. Esto parece una acción bastante simbólica y significativa, que demuestra la conexión entre el crimen desenfrenado y las peculiaridades del estado estadounidense). Aparte de la delincuencia, los autores mostraron varios segmentos vulnerables de la población: vagabundos sin hogar, desempleados, mendigos y trabajadores desfavorecidos, que aparecen en el contexto de la crisis económica; los fenómenos de crisis de Occidente se consideraron una consecuencia de las deficiencias de la economía de mercado.


Izq. "Delirantes 'angloamericanistas'", Kukryniksy, 1951. Derecha: "Libertad",  Lev Samoilov, 1967


Izq. Boris Efímov: "Nuestra libertad está en buenas manos", 1986. Derecha. I. Smirnov: "Detrás de la Libertad", 1983


Los autores de las caricaturas mostraron que la mayor parte del presupuesto de Estados Unidos, a expensas de los contribuyentes, se destinó al complejo militar-industrial para suministrar armas a su ejército que operaba agresivamente en todo el mundo. La guerra trajo ganancias a los ricos monopolistas, que no estaban interesados en los problemas de los pobres. Otra carga que el estadounidense promedio tiene que soportar es la medicina y la educación pagadas. Los caricaturistas enfatizaron que todos los que no pudieran pagar no tendrían acceso a la ciencia en los Estados Unidos. Incluso un diploma universitario no garantizaba un trabajo.


Izq. "No tengo nada que ver con Cuba" (Invasión de Bahía de Cochinos. Y. Ganfa, 1961. Derecha: Estados Unidos celebra ruidosamente el centenario de la Estatua de la Libertad en Nueva York. Diógenes: - Estoy buscando una persona. Una garra de tí. Miss Liberty: - ¡Y yo que llevo cien años buscando derechos para la gente!. E.N Shirvera, 1986


En fin, Estados Unidos era retratado como un estado hipócrita, con una política de doble rasero, acusando a otros de lo que le caracterizaba. Los autores de las caricaturas destacaron aquellos rasgos de la imagen de los Estados Unidos que eran la antítesis de los (supuestos) logros de la URSS. Recurrir a la imagen de Estados Unidos permitió no solo denunciar al enemigo de la política exterior, sino también recordar una vez más la paz de la URSS, la igualdad de oportunidades, el acceso a la medicina y la educación, la ausencia de desempleo, la estabilidad social, que fueron declarados como los principales logros de la URSS en los medios soviéticos.


Arriba, Izq. "Libertad estadounidense" (en el bate: Racismo y discriminación), V. Goryaev, 1957 (Revista Krokodil, No. 32) - Derecha: Una caricatura de M. Abramov de 1983. Abajo: Una reproducción del cartel "Libertad al estilo americano" del colectivo creativo Kukryniksy de la década de 1960.


Más caricaturas soviéticas referentes a la Estatua de la Libertad


Izq. Caricatura de la serie "Lápiz de Lucha" en la antorcha se puede leer en ruso las siglas para la CIA, parte del texto dice: "corrupción, Terror. Racismo, vigilancia... Y la Estatua de la Libertad, como burla: (año y autor ilegible). Centro: Cartel ucraniano titulado "Sin palabras". Derecha: Y. Ganfa, "Libertad de expresión", revista Cocodrilo 1960 (viene acompañado del siguiente texto: "Por la gracia de Dios, en Estados Unidos hemos recibido tres regalos invaluables: la libertad de expresión, la libertad de conciencia y la prudencia para abstenernos de usarlas".



"Nueva luz y su sombra", L. Brodaty, 1947, revista Krokodil, No. 29


"Libertad A lo Americano", Boris Efimov - Dolgorukov, 1950



"Así es como los círculos gobernantes de Estados Unidos sueñan con acabar con la libertad estadounidense de una vez". Y. Ganfa  1951.



"La Amable estatua de l libertad", Kukryniksy, 1953 - "La posición de la libertad estadounidense", Kukryniksy, 1962



"Pueblos coloniales a la luz de la antorcha de la libertad". Kukryniksy, 1957



Izquierda, "La estatua de la libertad desde lejos y desde cerca", 1961, Yuliy Ganfa. Derecha: "Capitalismo Democrático", Boris Efimov, 1961, Revista Krokodil, Nº 27



"Estatua americana de la libertad", 1961, firma del autor ilegible. Texto superior: "En lugar de libertad de expresión, hay una celda. En lugar de igualdad, hay linchamientos. En lugar de la libre expresión de la voluntad popular, hay sobornos electorales y fraude de los jefes de partido. En lugar de libertad de reunión, hay una porra policial. Esta es la realidad estadounidense actual".



"Reducción a cero en Texas", Y. Ganfa, 1964 (Revista Krokodil, No. 1)



Izquierda, "Traer libertad", A. Krylov, 1965 (Revista krokodil, No. 16), en las señales dice: "Asia, África, América Latina". Derecha: Una caricatura de L. Samoilov, 1977, Revista Krokodil No. 29. Los textos refieren a "El debate sobre el borrador de la nueva Constitución de la URSS, que garantiza derechos y libertades reales para todos los ciudadanos de nuestro país, puso aún más de manifiesto la esencia antidemocrática de la constitución burguesa".



"Disparando desde un apoyo", A. Krylov, 1965 (Revista Krokodil, No. 27)



"Marcha por la libertad estadounidense", Boris Efimov, 1967 (revista Krokodil, No. 23) - "Luces de la Gran Ciudad", 1968 (Revista Krokodil, No. 14). En la parte superior se explica este dibujo: "La población negra de Estados Unidos respondió con poderosas protestas al asesinato de Martin Luther King a manos de racistas. Los incendios arrasaron las ciudades más grandes del país". 



"John, anota el tamaño del uniforme", A. Krylov, 1968.  -  "A esa libertad la llevaron al punto en que ya usaba muletas", Kukryniksy, 1984.



Portada y diseño original de la Revista "Satírico". Una reseña de los Kukryniksy, 1968

 

"La libertad americana en manos de los estranguladores del pueblo", Kukryniksy, 1968


"Libertad" (La Constitución de los Estados Unidos), A. Krylov. 1971 (Revista Krokodil No. 1)



"Libertad de acción", Boris Efimov, 1971 (Revista Krokodil No. 7)



“Proyecto de construcción del Instituto”, M. Abramov, 1978, Revista Krokodil No. 14. El texto refiere a un proyecto de la época. “Estados Unidos planea crear una nueva agencia federal llamada "Instituto para los Derechos Humanos y las Libertades".



Izq. Caricatura sin título de N. Ligosorsky, 1981 (Krokodil) - Derecha: "El aspecto de la liberad estadounidense", autor y año desconocido.



Izq. "Atado a la Libertad" (FBI), F. Neliubin. 1980 – Derecha. "Hay libertad en América para los estranguladores de la gente común" K. Georgiev, 1963 (serie "Lápiz de Lucha")



Caricatura de los Kukryniksy, 1983



"Hijos de la Libertad", Iván Semenov, 1969 (revista krokodil, No. 28) - "Los criminales de Hitler sueltos", N. Lisogorsky, 1983 (revista Krokodil)



"¡Vamos, dame fuego, cariño!", S. Bogachev, Krokodil, No. 30, 1985



Kukryniksy, 1987 (el vaquero es el presidente Ronald Reagan y su programa Guerra de las Galaxias)

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Las Caricaturas en su mayoría corresponden a la revista soviética "Krokodil" (Cocodrilo) y algunas de otras fuentes.

Referencia para el texto

30 diciembre 2025

Cómo escritores, periodistas y artistas observaron los juicios de Nuremberg



Serie especial conmemorativa de los 80 años de los Juicios de Nuremberg (5)

Cuarta entrega


2025 conmemoró 80 años de la constitución de los juicios de Nuremberg, y como algo diferente de lo usual, se ha seleccionado este tema del sitio ruso denominado proyecto "Nuremberg. El comienzo del mundo" que cuenta con decenas de excelentes artículo desarrollados desde el ámbito histórico y jurídico. Parte del material gráfico es añadido por el editor del blog. 

Intentamos entenderlo, pero no pudimos

Por Yunna Chuprinina
Nuremberg.media


Más de trescientos periodistas y escritores de treinta y un países trabajaron con los criminales fascistas en el tribunal internacional. Durante los meses que duraron los juicios de Nuremberg se escribieron miles de artículos periodísticos y ensayos, se tomaron 25 mil fotografías y se rodaron varias docenas de películas. Los juicios tuvieron otro nombre, no oficial: "el juicio de los seis millones de palabras". Esas fueron las que se pronunciaron, las que fueron traducidas por intérpretes simultáneos, las que el mundo escuchó y leyó.

Las publicaciones sobre el juicio en los periódicos eran frecuentemente acompañadas por una serie de caricaturas, por ejemplo Izvestia reproducía dibujos de Boris Efimov como el "El Zoológico Fascista" (que lo hemos reproducido en artículos relacionados de esta serie). Recordemos que la delegación también incluía a tres famosos caricaturistas del grupo creativo Kukryniksy: Mijaíl Kupriyanov, Porfiri Krylov y Nikolai Sokolov, y muchos más.


Dos ilustraciones de Porfiry Krylov (del colectivo Kukryniksy) de 1945. Izq. Ruinas de Nuremberg. Derecha, el Tribunal.


Lo cierto es que, en la ciudad en ruinas, los periodistas vivían según su estatus. Los reconocidos y “honorables” -en una palabra, las luminarias- recibían habitaciones en el "Gran Hotel", mientras que la gente común se alojaba en el campamento de prensa, en el castillo Faberschloss cuyo segundo apodo era "Castillo del Horror", debido al increíble mal gusto en su decoración, los soviéticos tenían su particular denominación para sus hospedajes. La historia borró la diferencia de estatus de los artistas y periodistas soviéticos, como el fotoperiodista capitán Yevgeny Khaldei, el francotirador Boris Polevoy, Konstantin Fedin, Leonid Leonov (cronista judicial durante el juicio de Járkov), etc. Las palabras de Leonov resonaron en el mundo: en 1942, escribió dos cartas a un "Amigo estadounidense desconocido", un recordatorio de la responsabilidad de todos los países por el destino de la humanidad y de la necesidad de abrir un segundo frente. Las cartas fueron transmitidas por las principales emisoras de radio de Estados Unidos, para mediados de la década de 1940, las historias de Leonov se traducían fácilmente allí.


De izquierda a derecha: Boris Polevoy, Konstantin Fedin, Leonid Leonov, Ilya Ehrenburg


¡Muerte a muerte!

La idea de que la maldad nazi debía ser condenada por aquellos cuyas palabras eran importantes para el mundo no era nueva. En el verano de 1942, cuando aún no se había formalizado la decisión sobre el futuro tribunal, Harry Hopkins, colaborador de Roosevelt, propuso la creación de una Comisión Internacional no oficial que incluiría a autoridades reconocidas. De España, Julio Álvarez del Vayo, publicista que huyó del régimen franquista al exilio. De Italia, Carlo Sforza, también político y emigrante, posteriormente ministro de Asuntos Exteriores. En el lado soviético, centrado en la literatura, estaba reservado para Alexéi Tolstói, el famoso "conde rojo", miembro de la Comisión Extraordinaria para la Investigación de los Crímenes Fascistas. Debemos destacar que fue Tolstói quien participó en el primer juicio abierto del mundo contra criminales nazis, que tuvo lugar en diciembre de 1943 en Járkov. Pero Tolstói falleció en febrero de 1945, y quien ocupó su lugar fue el publicista más famoso de la Unión Soviética, Ilya Ehrenburg.

Ilya Ehrenburg


Ilya Ehrenburg, periodista soviético, en la sala del Tribunal Militar Internacional durante los Juicios Nuremberg (MIA Russia Today, Viktor Kin)


Personaje temido y odiado en el extranjero, especialmente en la Alemania nazi. Ehrenburg es considerado el mayor maestro de la propaganda antinazi, laboró como corresponsal de guerra en España, retornó a la URSS cuando los nazis ocuparon París. Ehrenburg publicó mil quinientos artículos durante la guerra, fue el primero en usar la frase "Día de la Victoria" y se convirtió en el autor del eslogan "¡Maten al alemán!" o frases como "... Si en un día no has matado a un solo alemán, has perdido el día..." Era imposible sobreestimar su palabra durante la guerra; los periódicos que publicaban sus artículos fueron leídos a gritos. Hitler llamó a Ehrenburg el peor enemigo de Alemania, y al final de la guerra incluso la propaganda soviética oficial lo frenó, considerando que su retórica y estilo incitaban al odio hacia el pueblo alemán.

Los artículos incendiarios de Ilya Erenburg incitaban a la violencia contra los alemanes, por un lado, le ganaron reconocimiento y muchos seguidores entre los soldados soviéticos de primera línea; pero, también causaron mucha controversia debido a su efusivo sentimiento antialemán. Ehrenburg aclaró posteriormente que sus escritos se referían a “los agresores alemanes que pisaron suelo soviético con las armas”, no a todo el pueblo alemán.

Cuando el juicio inició en noviembre de 1945, Ehrenburg se encontraba en Europa, desde donde envió sus "Cartas desde Yugoslavia" a Izvestia. Tras recibir una oferta para ir a Nuremberg, decidió comprarse un abrigo. En el Belgrado de la posguerra, esto se convirtió en un problema, hasta que un comerciante judío, milagrosamente sobreviviente, se enteró de los planes del escritor. Dijo: "Tres peleteros escaparon de la muerte. Si Ilya Ehrenburg va al juicio de los chupasangres, moriremos y le compraremos un abrigo. Que vean que sabemos coser. Debes decirles que los ahorquen a todos...". El escritor llegó a Nuremberg con un lujoso abrigo de piel de oveja. El límite de pases para el tribunal para la parte soviética ya se había agotado, el publicista amenazó: "Me iré inmediatamente. Que se sepa que a Ehrenburg no se le permitió entrar al juicio de los bandidos hitlerianos". Se encontró un pase.

Ehrenburg era reconocible en todo el mundo, pero no se le dio uno en los pasillos del tribunal. Los acusados también lo reconocieron. El caricaturista Boris Efimov recordó: "La apariencia de su peluda cabeza gris y su figura ligeramente encorvada con un traje marrón de lana gruesa y numerosas medallas en el pecho no pasa desapercibida... Veo cómo la mirada nublada de Rosenberg se vuelve hacia el recién llegado, el rostro altivo de Keitel se gira ligeramente, y el propio Goering mira de reojo a Ehrenburg con un ojo hinchado e inyectado en sangre".


Foto de Raymond D'Addario del Ejército de Estados Unidos


En Nuremberg, Ilya Ehrenburg escribió dos ensayos que contienen todo lo que hace famosa a una crónica de juicio: desde el desprecio por los criminales hasta la fe en la futura victoria del humanismo, desde los recordatorios de las lágrimas y el dolor derramados por Europa hasta el odio al régimen fascista. “La moraleja de la historia”: “...En cuanto a las personalidades de los acusados, ¿qué se puede decir de ellos? Ante nosotros se encuentran villanos de poca monta que cometieron las mayores atrocidades. Cada uno de ellos es tan insignificante espiritual y mentalmente que, al mirar el banquillo de los acusados, uno se pregunta: ¿es posible que estos malvados y cobardes degenerados convirtieran a Europa en ruinas y destruyeran a decenas de millones de personas?”.

Pero si el genio es necesario para la creación, no lo es para la destrucción: hasta un degenerado podría haber asesinado a Pushkin, hasta un salvaje podría haber quemado los libros de Tolstoi. (…) Se siente el aliento ardiente de la historia. Los criminales serán ahorcados: la conciencia lo exige. Pero no solo los fascistas serán condenados; el fascismo también lo será. Quienes lo engendraron serán condenados, y quienes quieran resucitarlo: sus precursores y sus herederos. Las naciones han sufrido demasiado dolor, no apartan la vista de Nuremberg. Aquí está la anciana montenegrina cuyos hijos fueron quemados por los alemanes, y los amigos de Gabriel Peri, y la mujer de Mariupol que me contó que cuando los alemanes desnudaron a su hija, la niña gritó: "¡Tengo frío, tío, no quiero nadar!", y el "tío" la enterró viva; aquí está la viuda de un soldado ruso, aquí están los niños de Lidice, aquí están todos, aquí están todos mis seres queridos, todos mis amigos, gente de corazón, y todos dicen: "¡Acaba con los fascistas! ¡Acaba con la miasma del fascismo de las almas, de las cabezas! ¡Que haya espigas de trigo, niños, ciudades, poesía, y que haya vida! ¡Muerte a la muerte!" (Izvestia, 1 de diciembre de 1945).


Cuadro de la artista británica Laura Knight, el Tribunal de Nuremberg, 1946


Nada se olvida

Por supuesto, quienes acudieron al Tribunal de Nuremberg "con charreteras y cuaderno" eran completamente diferentes: en cuanto a talento, temperamento y, en última instancia, rango. Lo que los unía era que casi todos tenían experiencia en primera línea y una confianza personal en la justicia de la retribución. Tanto los "bisontes" como los reporteros trabajaron como corresponsales de guerra: Boris Polevoy (cinco órdenes de combate), David Zaslavsky, Mijaíl Dolgopolov (en Nuremberg resultó ser mayor que muchos, por lo que recibió el apodo de "Papá", y el teniente coronel Yuri Korolkov, Vasili Velichko, Viktor Shesterikov. Y muchos otros.

Al principio del juicio, lo que más les impactó fue la pacífica normalidad de los acusados. “Una vez, en un pasillo helado, hablaba con Vsevolod Ivanov”, recordó Boris Polevoy, autor de numerosos ensayos sobre el tribunal. “Me preguntó desconcertado: “¿Cómo puedo entender todo esto?". Respondí: "No lo sé".

A los jueces no les costó comprenderlo: los elementos del delito eran obvios. Pero nosotros, los escritores, queríamos entender algo más: ¿cómo llegó esta gente a ser así, capaz de hacer todo lo que se discutía, y cómo era posible que otros acataran sus órdenes sin cuestionarlas? Queríamos entenderlo, pero no pudimos. (...) Maldita contabilidad, y nada más”. La definición de “banalidad del mal” aparecería años después.

Pero las pruebas de los actos nazis presentadas ante el tribunal hicieron que incluso a hombres que lo habían visto todo les costara conciliar el sueño sin pastillas para dormir. El mismo Boris Polevoy escribió que, tras el interrogatorio de Goering, solo pudo encontrar el olvido en una cosa. Las forzadas palabras del "segundo nazi" de Alemania y "fiel paladín de Hitler" sobre el "misterioso" soviético, a quien la Europa burguesa no comprendía ni comprende, le hicieron recordar a su conocido de primera línea, el piloto de combate Alexei Maresyev. "La historia de un hombre real" se escribió en doce días. Fue Nuremberg lo que finalmente convirtió a Polevoy de ensayista en un prosista conocido en todo el país.


Corresponsales de guerra del periódico Pravda en los Juicios de Núremberg (de izquierda a derecha) Boris Polevoy, Vsevolod Vishnevsky y Viktor Temin (MAMM / MDF)

Los escritores Boris Polevoy (izquierda) y Vesevolod Vishnevsky durante los Juicios de Nuremberg, 1945. Foto de A. B. Kapustyansky.


Del patetismo al panfleto

El portavoz soviético más sonoro del polifónico tribunal fue, sin duda, Vsevolod Vishnevsky, quien escribió más de veinte ensayos en Nuremberg. Capitán de primera fila, que había obtenido sus primeras condecoraciones durante la Primera Guerra Mundial, incluso respondió a las felicitaciones con aires de militar: "¡Sirvo a la Unión Soviética!". Vishnevsky consideraba su tarea un análisis científico y sistemático del nacionalsocialismo: el "modernismo" capitalista contemporáneo con apariencia alemana. Y escribía ensayos con el mismo patetismo, como si diera patadas al suelo. Nada se olvida: “El plan de los criminales sentados en el banquillo de los acusados era audaz y ambicioso: ‘Alemania es Europa’, ‘Alemania es el mundo’, decían. Querían dominar a toda la humanidad con su ronco grito desde Berlín, dominarla a su antojo y adiestrarla a la luz de las antorchas alemanas y al rugido de las orquestas prusianas. Querían alinear a todas las naciones y darles sus Reichsleiters. (…) Sí, todo esto sucedió. Y que de nuestra memoria no se pierda nada. Que ella, nuestro sentido común y nuestra fe inquebrantable en un mundo brillante, en el amor y la amistad, en los principios fraternales del trabajo humano y en el progreso común nos ayuden a erradicar por completo y para siempre la pesadilla del fascismo de este mundo”. (Pravda, 16 de diciembre de 1945).


Caricaturas del juicio e Nuremberg de David Alexander Cecil Low (británico, nacido en Nueva Zelanda), conocido mundialmente como LOW.


Sin embargo, al mismo tiempo que el estilo elevado de Vishnevsky, llegaban a Moscú líneas completamente diferentes, más parecidas a panfletos. Su autor era el folletinista Semión Narinyani, quien alcanzó tal fama después de la guerra que Raikin lo mencionó en sus monólogos. En los pasillos del tribunal, Narinyani se hizo famoso por su chiste:
"¿Goering se ve un poco decaído hoy? No hay problema, aguantará".

 

Después de intimidar a sus coacusados ​​para prolongar el juicio, Goering fue castigado a comer solo en una celda aislada y bajo vigilancia.  A la derecha, una reproducción (en parte) de la foto, realizada por el artista Boris Efimov. El texto escrito a mano por el dibujante es interesante: "Se sirve la cena... ¿Quién quiere participar en la cena del favorito de Hitler?" En la parte inferior se lee: "Problemas de año nuevo en Nuremberg" (1945)



Esta voz también era necesaria. "Sobre ellas y en general": "...En cuanto a las ex nazis, si hacemos caso a los periódicos locales, las Fraus de Nuremberg que llevan demasiado tiempo sin hacer nada se dedican principalmente a escribir anuncios. (...) "Fraulein, 35 años, altura: 172 cm, peso: 84 kilos, económicamente estable. Busca pareja. Se dará preferencia a una víctima del nazismo o a un judío". Goering y Streicher aún no han sido ahorcados, y las rubias nazis ya están pensando en cómo adaptarse mejor a las nuevas condiciones.

Los Juicios de Nuremberg se han prolongado. (…) El retraso ha sembrado falsas ilusiones entre los acusados. Algunos aún mantienen la esperanza. Doenitz y Raeder llevan gafas oscuras. Los Grandes Almirantes se protegen los ojos de la luz eléctrica. Goering se envuelve en una manta de prisión como si fuera un plaid: un condenado a muerte teme la mucosidad. Frank se afeita dos veces al día, va al tribunal como si fuera a trabajar. (…) El horario no es nada oneroso. Y, sin embargo, Rosenberg mira con reproche a los jueces si la sesión vespertina termina cinco minutos más tarde de lo establecido. El filósofo del racismo mira las manecillas del reloj y cree que el tiempo corre a su favor. ¡Ay! También hay un reloj colgado sobre el banquillo. Hay que mirarlo. Cuenta atrás los últimos minutos de los criminales". 


"La duodécima hora de los criminales fascistas". Boris Efimov, 1945. En la parte inferior escrito a mano por el artista se lee: "!Feliz Año Nuevo (y último de ellos).


El juicio duró diez largos meses. La prensa soviética seguía siendo muy solicitada por el tema; los periodistas occidentales, tras escribir sobre las primeras sesiones, se desvanecieron sin causar sensación. Y cuando sonó el gong en el Palacio de Justicia, anunciando que se esperaban noticias sin precedentes, se quedaron atónitos.

El director Roman Karmen comentó: “Los corresponsales estadounidenses tienen un sistema de escritura muy interesante. Lo hacemos así: salimos de la sala del tribunal, y entonces Vishnevsky, Polevoy o Vsevolod Ivanov escriben la correspondencia. (…) Un corresponsal estadounidense agarra algo: «El abogado defensor de Goering exige esto y aquello... El tribunal se lo negó». Coge una hoja de papel que ya estaba en un formulario telegráfico. Un mensajero acude inmediatamente y silenciosamente a él y lleva la hoja a la oficina de telégrafos”.

Por un lado, los publicistas soviéticos condenaban la búsqueda de noticias "de última hora". Sobre todo, porque a veces la prensa internacional "se sacaba a relucir los problemas de Nuremberg" (Narinyani). Por ejemplo, el periódico estadounidense "Stars and Stripes" informó que el fiscal general soviético Rudenko intentó fusilar a Hermann Goering. O que 20.000 hombres de las SS que escaparon del campo de concentración de Dachau se dirigían a Nuremberg para liberar al mismo Goering de la prisión. Por otro lado, de una forma u otra, los periodistas de la URSS se enfrentaban a la competencia y reflexionaban sobre ella.

La prensa occidental no era monolítica, y las políticas de los periódicos variaban. Pero muchos periodistas occidentales eran prosoviéticos, o al menos leales. Como Ralph Parker, quien trabajó en Moscú y luego resultó ser un agente doble y se quedó a vivir en la URSS. O los miembros del movimiento de la Resistencia, el escritor checo Jan Drda y el polaco Edmund Osmanczyk. El grupo también incluía al periodista Willy Brandt, el mismo que se convertiría en canciller de Alemania en 1969, el mismo que se arrodillaría en Polonia en 1970 ante el monumento a los héroes y víctimas del gueto de Varsovia. Los periodistas enviaban a sus agencias hasta 120.000 palabras diarias, que luego se publicaban como artículos y noticias en todo el mundo.

El primer corresponsal de United Press International fue Walter Cronkite, el futuro legendario presentador del noticiero vespertino de la CBS, con un nivel colosal de confianza entre los estadounidenses. Los juicios de Nuremberg fueron cubiertos por los periodistas Marquis William Childs y Eugene Davidson. Este último escribió en su libro "El juicio de los nazis": "Los acusados se comportaron como personas que hubieran despertado de un sueño fantástico en el que interpretaban papeles inventados por otros; ahora se encontraban en un mundo real que rechazaba el nazismo, donde el asesinato de inocentes siempre era punible, y contemplaban sus propias atrocidades con incredulidad y horror".

Sin embargo, hubo otras tendencias. Como Andrew Nagorski señalaría posteriormente en su libro "Cazadores de nazis", “los periodistas consagrados, incluyendo figuras como William Shirer, Walter Lippmann y John Dos Passos, se mostraron inicialmente escépticos: 'Es solo un espectáculo, no durará mucho y, de todos modos, pronto los ahorcarán a todos'. Y en Estados Unidos, el drama que se desarrollaba en los tribunales no solo generó desconfianza, sino que también alimentó la oposición entre las fuerzas políticas opositoras. Milton Mayer escribió en su columna para The Progressive: 'La venganza no resucitará a los muertos', argumentando que 'las pruebas de los campos de concentración liberados no habrían sido suficientes en la práctica jurídica ordinaria para sustentar una condena de esta magnitud'. Y el crítico de The Nation, James Agee, incluso sugirió que el documental sobre Dachau proyectado en los tribunales era una exageración propagandística”.


Edmund Jan Osmańczyk, Willy Brandt, Jan Drda, James Agee, Marquis William Childs, Walter Cronkite, John Dos Passos, Walter Lipmann, William Shirer, Ernest Hemingway.


Ingenieros de almas humanas

Escritores europeos y estadounidenses también acudieron al tribunal. Por ejemplo, la hija mayor de Thomas Mann, Erika Mann, humorista, periodista y autora de libros infantiles alemana; el capitán de la Guardia Nacional, Richard Llewellyn, autor de la novela de 1939 "Qué verde era mi valle". También participaron personas tan diversas como la intelectual y feminista argentina Victoria Ocampo, quien también se hizo famosa porque Igor Stravinsky, Jorge Luis Borges y Graham Greene le dedicaron sus obras; Ernest Hemingway asistió a las audiencias en varias ocasiones. La inglesa Gitta Sereny, conocida como la mujer que intentó humanizar a los monstruos, desde su infancia se interesó por el nazismo y, tras conocer en Nuremberg al arquitecto de Hitler, Albert Speer, publicó su biografía; también tiene un libro sobre el comandante de Sobibor y Treblinka, Franz Stangl.

Del 31 de marzo al 3 de abril de 1946, el tribunal recibió la visita de un invitado de honor: el famoso británico Evelyn Waugh, cuya novela "Retorno a Brideshead" se encuentra entre las cien mejores novelas en inglés del siglo XX. Durante la guerra, sirvió en la infantería de marina y participó en el desembarco en Libia, recibió el grado de capitán y visitó Yugoslavia en 1944 en misión especial. En 1980, se hizo pública su carta a Randolph, hijo de Churchill:

"Notas sobre Nuremberg. Un espectáculo surrealista. Entre un montón de ruinas, con olor a cadáver, dos edificios: un hotel de lujo y un juzgado igualmente lujoso. El barroco Salón Kaiser Wilhelm. El mobiliario y la iluminación son funcionales. El interminable parloteo apagado de los traductores. La traducción es casi simultánea. Una sensación extraña: se ve a dos hombres corpulentos discutiendo, y al mismo tiempo una voz femenina estridente con acento estadounidense sale de los auriculares. Una paradoja obvia: en el estrado del juez se sientan rusos con rostros cuadrados e inmóviles, todos con botas altas y charreteras; todos los demás visten de civil. Los rusos están inmóviles, tensos, de alguna manera atónitos, escuchando; parecen los embajadores venecianos en la corte del Sha de Persia durante el Renacimiento. (…) En Goering, como en Tito, hay algo de una respetable matrona de mediana edad. Ribbentrop se asemeja a un maestro de escuela miserable que es constantemente intimidado por sus alumnos. Sabe que no se ha preparado para la Lección, y sabe que los alumnos lo saben. Acaba de cometer un error al resolver un problema de aritmética en la pizarra, y se rieron de él. Sabe que no tiene nada que esperar en esta escuela, y aun así espera aguantar hasta el final del trimestre para obtener una "referencia positiva" y conseguir trabajo en otra escuela, una peor. Miente mecánicamente, sobre nimiedades y sin ningún beneficio para sí mismo (…). Los abogados ingleses demuestran un celo y un espíritu de cuerpo envidiables (honor del uniforme - nota del editor). No se sacian. Trabajan duro con la plena confianza de que están haciendo un trabajo de importancia histórica".

Bueno, no fue en vano que Evelyn Waugh se ganó la fama de satírico. Es cierto que al final de la carta añadirá: "Por favor, no me cite bajo ninguna circunstancia, para que no parezca que estoy pagando con ingratitud la invitación al juicio o que soy escéptico sobre lo que está sucediendo aquí..."


Erika Mann, Evelyn Waugh, Victoria Ocampo, Hans Fallada, Richard Llewellyn, Hans Fallada, Raymond Cartier.


Quizás fue aquí donde las actitudes de los escritores hacia lo que estaba sucediendo se dividieron, dependiendo de dónde y cómo les tocó vivir la guerra. El saciado Waugh se centraba en los detalles, escéptico e irónico. Hans Fallada, prácticamente destrozado por la vida en la Alemania nazi, intentaba comprender cómo seguir viviendo. Konstantin Fedin recordaba: “Nervioso, dolorosamente impaciente, habló bruscamente, planteando preguntas repentinas: Los alemanes de a pie deben saber: ¿qué sigue? Los juicios de Nuremberg les son indiferentes; temen ser engañados de nuevo. Odian su pasado, pero no ven un futuro claro”. El publicista francés Raymond Cartier, quien escribió el libro “Secretos de la Guerra” ese mismo año, basado en los materiales de los Juicios de Nuremberg, afirmó: “Su juicio fue un juicio al régimen en su conjunto, a toda una época, a todo el país”. Y el poeta Semión Kirsánov, en su correspondencia con el periódico "Trud", admitió que no había suficientes recursos para describir lo que había visto y comprender lo que había vivido:

"Aún no ha aparecido un artista con el don de Doré, un poeta con el genio de Dante, capaz de mostrar al mundo una imagen monstruosa de la Tierra, si los nazis pudieran conquistarla. Los campos de Dachau y Auschwitz son solo borradores de lo que los alemanes habían planeado. En un universo organizado a la usanza hitleriana, habría una sola ley: la fantasía de un fanático frío".





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