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12 abril 2026

¿Por qué las élites AMAN la democracia?



EEUU no gusta de la democracia que va contra sus intereses

por Tito Andino
Recopilación y resumen de varios artículos en inglés


Estados Unidos perdió su soberanía en 1913 cuando se aprobó la Ley de Reserva Federal y la Enmienda del Impuesto sobre la Renta. La Ley de la Reserva Federal fue redactada por los Rothschild de Europa en colusión del Money Trust, es decir, los intereses Morgan y Rockefeller. Por ello los EE. UU., desde esa fecha son controlados por una élite financiera globalista que liga la City de Londres y la Reserva Federal, llegando a controlar el país mediante la deuda. La sede de la élite financiera globalista no es New York (ni EE. UU.) es la City de Londres donde se establecen las “reglas” para manipular la deuda soberana del gobierno estadounidense.

Esta élite utiliza organizaciones financieras para confirmar ese control que se expande hacia un control globalista a través de instituciones como el FMI, la ONU, la OMS, el Foro Económico Mundial y la OTAN.

En teoría se decía que Donald Trump vino para luchar contra el poder bancario, que buscaba restaurar la soberanía frente al sistema financiero. Esto producirá risas en la actualidad, sin lugar a dudas (no me extenderé explicando el American First ni MAGA). (A propósito de risas, en nuestro artículo "Un Mundo basado en reglas, versión comedia", puede mediante la sátira comprobar como funciona el sistema).

Por tanto, Estados Unidos sirve placenteramente a la élite financiera globalista a través de guerras de conquista como fueron las dos guerras mundiales y los denominados conflictos de baja intensidad durante la Guerra Fría, la destrucción de la URSS y la "Guerra contra el Terror o “choque de civilizaciones” hasta llegar al presente con la guerra por poder en Ucrania, la guerra de Gaza a través de Israel y, como, no, el actual conflicto en Medio Oriente contra Irán.

En lo financiero, Estados Unidos ha controlado el negocio del petróleo a través de la forzada implementación en 1973 del patrón dólar junto a su lucha perpetua por controlar el mercado del oro. "Quien tiene el oro manda", suele decirse porque “el oro otorga el derecho a imprimir dinero ‘de la nada’ mediante el mecanismo de la banca de reserva fraccionaria combinado con la usura exigida a intereses compuestos. A través de este mecanismo diabólico, la élite financiera global gobierna gran parte de la humanidad”. No obstante, vemos como China, Rusia, Irán y, a menor medida otras naciones BRICS, están -o al menos intentándolo-  rompiendo ese viejo lazo en su intento coordinado de forjar un mundo multipolar.

Es un hecho de que existe una red de multimillonarios y organizaciones benéficas multimillonarias utilizan sus estatus fiscales para mover el "dinero oscuro", algo que parece ser desconocido en la política de la democracia estadounidense, en ese aspecto no hay distinciones entre la derecha y la izquierda (¿existe una izquierda en EE. UU.?, no nos cansamos de escuchar a Trump y otros políticos despotricar contra la “izquierda radical”). Entre esos multimillonarios se encuentran algunos muy reconocidos: Warren Buffett, Mark Zuckerberg y el “popular” George Soros; organizaciones benéficas como la Fundación Ford, la Fundación Rockefeller, OpenSociety, la Fundación Bill y Melinda Gates y otros, así como empresas privadas como BlackRock, etc.

Scott Walter, presidente de Capital Research Center (CRC), ha acumulado una gran cantidad de información sobre fuentes de "dinero oscuro" desde la "izquierda". Su libro “Arabella: The Dark Money Network of Leftist Billionaires Secretly Transforming America”, explica cómo se canaliza el dinero hacia movimientos sociales y políticos, desde el aborto hasta el cambio climático y la presión para la elección de jueces sean conservadores o de “izquierda”. A través de InfluenceWatch.org, Walter rastrea el "dinero oscuro" en organizaciones de “centro-izquierda” utilizando tanto fuentes de la derecha como reportajes convencionales. El CRC a logrado que medios convencionales reconozcan los riesgos democráticos de este financiamiento e investigaciones del Comité de Medios y Arbitrios de la Cámara sobre dinero extranjero. El libro demuestra no solo al público sino a los legisladores las activistas de grandes capitales que presionan por un gobierno centralizado. El objetivo final es exponer a estos actores financieros para contrarrestar la manipulación política de la mayor “democracia” del mundo.

Es muy común escuchar y leer sobre organizaciones públicas y privadas que ejercen gran poder en los Estados Unidos, pero, hay una organización oficial que suele pasar por desapercibida.

"El Consejo", también conocido como "CIGIE", o "Consejo de los Inspectores Generales de Integridad y Eficiencia". La Ley del Inspector General de 1978" ("Ley IG") es una legislación presentada por el Comité de Asuntos Gubernamentales del Senado de EE. UU., tras el caso Watergate y la dimisión del presidente Richard Nixon, para "mejorar los programas y operaciones gubernamentales mediante una mayor transparencia y rendición de cuentas". Se instituyeron los primeros doce Inspectores Generales nombrados por el presidente en agencias federales. Una capa de poder gubernamental que sin lugar a dudas responde en primer lugar ante la capa de benefactores multimillonarios.

Se puede compararlo con la “Comisión Trilateral” y el "New Deal". Esta entidad federal, el "CIGIE", para los empleados federales y para los poderosos de los Estados Unidos de América sigue siendo conocido como "El Consejo". Sea que la intención de la formación de "El Consejo" fuera originalmente diseñada para promover una buena gestión gubernamental o implementada de forma maliciosa como herramienta de reconstrucción social, "El Consejo" se ha transformado en el maestro de la política y la economía estadounidense.

En el artículo “ 'El Consejo' - ¿Quién dirige los Estados Unidos de América? Revelando los rostros de un asalto elitista a Estados Unidos”, Gregory Stenstrom, de Intelligencer Hoy (julio 2024) describe al "El Consejo", en el que todo y todos los que emanan de ellos, han controlado Estados Unidos durante los últimos cincuenta años con el propósito de extraer la riqueza de la nación. Según la Constitución, el gobierno y la fuerza laboral sirven para proteger la riqueza y el "bien público" del pueblo estadounidense, pero el propósito del "Consejo" es aplastarlo y destruirlo.

“Utilizan las herramientas de las acusaciones, la obstrucción y las agencias gubernamentales utilizándolas como armas para atacar a sus enemigos bajo falsas apariencias de ley. Solo ellos eligen quiénes serán ganadores y perdedores en política, negocios, economía, medios, elecciones, educación, y lo hacen con total amoralidad. El Consejo es una organización "intocable", codificada legislativamente y sui generis, con tentáculos incrustados en todas las agencias y ramas gubernamentales excepto en el Tribunal Supremo de los Estados Unidos. Desde su perspectiva, son los dueños de los Estados Unidos de América. Es "suya", y "ellos" son sus administradores autoproclamados. Cualquiera que no sea "ellos" son "idiotas útiles", "inocentes útiles" o bienes humanos que deben ser descartados a la necropolítica. El resto de nosotros somos "unidades de carbono" desechables asignadas a valores positivos y negativos dependiendo de nuestra utilidad relativa para ellas. Este es su idioma”.

Aclarando que estas líneas se refieren a una agencia gubernamental, que en la práctica responde a una capa superior privada de la élite económica. Están por encima del sistema, lo han superado. Hacen el trabajo “sucio” para las élites que aparentan desconocer. “Es el aparato oficial que doblega al pueblo y a los representantes electos a su voluntad, y hasta ahora, todo se ha hecho a la vista de todos, envueltos en la bandera estadounidense, bajo un falso color de ley y en detrimento del pueblo estadounidense”. Y, -lo peor- es que esas grandes empresas privadas se toman la "molestia" de utilizar el dinero público para sus objetivos. (Por favor usted puede acceder al documento completo, observar documentos y fotografías de quienes componen "El Consejo", VER notas a pie de página) 




En nombre de la “Democracia”

Un interesante artículo publicado en 2024, cuyo título he “plagiado” para titular esta entrada: “Por qué los oligarcas AMAN la democracia”, señala la preocupación de las élites por la “democracia” en reuniones de diversas cumbres. Este mal oliente tufillo en defensa de la “democracia” ya no es novedad, todos sabemos que es una fachada para salvaguardar intereses, el objetivo es evitar alianzas comerciales, económicas, tecnológicas y geopolíticas en general donde pudiere estar tramándose entorpecer el orden basado en reglas diseñado por los Estados Unidos, es decir, contra todo aquello que amenace la hegemonía angloestadounidense en Eurasia o en el resto del mundo.

Detrás del inconmensurable discurso de amor por la “democracia” global, predominará siempre los estratégicos intereses geopolíticos y económicos. Las élites globalizantes -citemos como ejemplo a las que se reúnen en el famoso Foro de Davos o a la familia Soros-, siempre hablaran de luchar y defender los principios de la "democracia". En realidad es una gran fachada para proteger sus intereses económicos corporativos a nivel mundial a largo plazo. Que no quede duda de que la OTAN siempre ha sido una herramienta de control Occidental diseñado para asegurar el dominio de regiones claves en el orbe. El último ejemplo fue Ucrania, donde se sigue utilizando recursos y personal de Europa del Este en lugar de arriesgar sus propias tropas, lo mismo se pretendió hacer en Irán, pero esta vez la mayoría de integrantes de la OTAN le dijeron no a Estados Unidos. Los europeos también tienen “sentimientos”, y en el caso iraní no tenían nada que ganar.

Poco analizado, escasamente discutido es un olvidado antecedente a la guerra en Ucrania, cuando alemanes y rusos demostraron que podían convivir, compartir y hacer negociaciones beneficiosas por las dos naciones. Casi nadie se percató que los anglo-estadounidenses temblaron ante la posibilidad de una alianza económica Germano-Rusa (sin que Alemania se separara de la UE y/o de la OTAN) que hubiese culminado con una fusión entre la tecnología y el capital alemán con los recursos naturales y la mano de obra rusa. La actual guerra en Ucrania buscó el mismo fin por medio de implantar “democracia” en Rusia: evitar a toda costa una alianza germano-rusa. La destrucción del oleoducto Nord Stream fue la prueba física de que rompiendo ese vínculo energético no solo entre Rusia y Alemania, sino entre Rusia y Europa, los anglo-estadounidenses evitaron un colapso de la “democracia” en Europa.

El analista Alex Krainer sostiene que la verdadera obsesión de los grupos de poder -en el caso arriba descrito- no era defender la democracia, ni el sistema de votos, sino evitar que un mayor acercamiento entre Rusia y Alemania trastocará todo el sistema geopolítico clásico de Mackinder, Haushofer, Berezensky, Friedman y otros. Esa teoría de la hegemonía euroasiática explica por qué Rusia ha sido el objetivo eterno de Occidente. El "Estado Pivote", es decir, en teoría, quien controle el corazón de Eurasia (Rusia y Asia Central) controla el mundo. Por ello las élites occidentales se horrorizaron cuando entendieron que había un proyecto para combinar los recursos de Rusia con la tecnología de Alemania, hubiese dado lugar a un bloque económico gigante que no necesitaría del comercio marítimo controlado por EE. UU. e Inglaterra.

Una Eurasia unida sería una potencia inalcanzable en el comercio oceánico y una amenaza directa a la hegemonía liderada por EE. UU. (cooptada por intereses del antiguo Imperio Británico). Ucrania fue el recurso que se tenía a mano para entorpecer los tratos entre Rusia y Alemania. La supuesta alianza defensiva representada por la OTAN demostró lo que siempre ha sido: una herramienta de expansión. Hoy la ira de Mr. Trump contra sus socios europeos, por el asunto Irán, afectará la alianza que durante 80 años dominó la política mundial.

Curiosamente, la expansión de la OTAN es un proyecto de, entre otros globalistas, George Soros, éste escribió en 1993 "Hacia un Nuevo Orden Mundial: El futuro de la OTAN" planteando que los conflictos actuales no son accidentales. Soros sostuvo que, tras la caída de la URSS, la OTAN no debía desaparecer, sino transformarse en una herramienta para "proyectar influencia" hacia el Este, debía expandirse hacia el Este y combinar su tecnología occidental con las tropas de Europa del Este para conseguir esa expansión.

La "Sinergia" Humana y Técnica, es una cruda cita de texto. Soros sugería que usar soldados del este europeo (como Ucrania o Polonia) junto con la tecnología de la OTAN reduciría el riesgo de "bolsas para cadáveres" (soldados occidentales muertos). Soros -que proviene de Europa del Este- ve a los europeos del este como "carne de cañón" para proteger la opinión pública en los países ricos de la OTAN, reduce el costo político y proyecte la influencia hacia Rusia, que sin duda se opone. El hijo de George Soros -Alex Soros- mantiene el mismo legado de su padre, y el momento de poner en práctica lo que pregona su progenitor tuvo lugar con la crisis militar que viene sucediendo en Ucrania.

Sin embargo, las élites estadounidenses no son homogéneas. (Lo hemos explicado en otras ponencias sobre Donald Trump en su primer mandato) Para hacerlo comprensible, digamos que hay dos rivales potenciales que representan los mismos intereses, pero con distintos medios. Desde el primer mandato de Trump se apreció esa “guerra” entre George Soros y Donald Trump. Curiosamente, las élites más predominantes ven en Trump una "amenaza a la democracia" con esa política de "América primero" y el escepticismo de Trump hacia la OTAN que por lógica está rompiendo el diseño del Nuevo Orden Mundial de posguerra. Trump propuso el Interés Nacional vs. Nuevo Orden Mundial, aunque -con toda razón- tras la crisis en Oriente Medio e Irán, hay quienes afirman que la cosa va por un “Israel Primero” vs. “”América Primero”.

Soros advirtió que el propio interés de Estados Unidos ("America First") podría chocar con las necesidades de este nuevo orden global. Por eso, figuras como Trump han sido vistas como enemigos de la "democracia" sobre todo en las reuniones de Davos. ¡Ojo! No nos equivoquemos, el proyecto general es el mismo, solo que hay dos bandos que quieren imponer su particular método de obtenerlo.

El analista Alex Krainer sugería en 2024 que el miedo de los Soros no era que Trump se convierta en un dictador, el miedo era que Trump priorice los intereses nacionales estadounidenses sobre la agenda de la oligarquía globalista. “Afortunadamente” Trump ha tenido que ceder -en parte- al “Estado Profundo” al tener que aceptar lo que se espera de la ‘Democracia’: “el único sistema en el que un solo hombre puede escribir décadas de guerras y millones de muertos en todo el mundo”.

La guerra en Ucrania es una parte de la ejecución de ese plan, el conflicto debe ser descrito como la culminación de esa estrategia de décadas. El exministro de defensa ucraniano, Oleksii Reznikov, admitió que Ucrania está "cumpliendo la misión de la OTAN", se confirma sin dejar lugar a dudas, que Ucrania continúa haciendo el "trabajo sucio" de la OTAN, está siguiendo casi exactamente el guion trazado por Soros hace más de 30 años, al derramar su propia sangre en lugar de la sangre occidental para así eliminar la “amenaza” rusa. No hay duda que Ucrania es el brazo ejecutor para intentar cumplir el plan de hegemonía trazado hace décadas.

Se quiso hacer lo mismo con algunos agentes regionales en Oriente Medio para socavar la influencia iraní en la región, el problema es que Israel es demasiado “independiente” para ir a morir por Estados Unidos y Occidente. El error es haber confiado en la fuerza bruta de acción y efecto inmediato del tándem terrible -USA/Israel- que no creyó necesario contar con sus socios de la OTAN, cuando las cosas no salieron según su plan se invocó a la ayuda europea que la ha negado mayoritariamente, la alianza inalterable se ha resquebrajando.

¿Qué podemos decir? Está más que claro que la "democracia" es una exportación de lujo que beneficia a una oligarquía oculta, y que los conflictos actuales son el resultado de planes fríamente calculados (bueno no tan fríamente calculados en el caso iraní) donde las vidas humanas son sacrificadas en nombre de la hegemonía predominante.

La "democracia", de la que se habla en Davos y otros Foros Mundiales de las élites, es solo una palabra que refiere a su sistema global de dominación, donde esta oligarquía controla los flujos de energía y comercio, impidiendo que potencias terrestres como Rusia y Alemania se unan, impidiendo que China siga desarrollándose y evitando que Irán abra corredores terrestres tanto hacia el Este como al Oeste de Eurasia, en los ejemplos citados.

Para alguien que entiende la verdadera geopolítica solo hay un camino que debe recordar siempre: La paz mundial comenzará cuando Estados Unidos, y los socios que le queden en Europa, reconozcan el derecho al libre desarrollo de China y Rusia; y de potencias regionales como Irán, la India y otras naciones.




Estados Unidos, ¿nación democrática o nación genocida?

Un importante artículo de Jim Miles: “EE. UU. Nación Genocida”, inicia preguntándose: “¿Qué pasa con nosotros?… ¿Somos homicidas por naturaleza?” "¿Qué tienen de diferente los estadounidenses?" "¿Somos homicidas por naturaleza?". Resumamos sus puntos de vista.

No hay respuestas fáciles ni soluciones fáciles (pero pueden ser obvias), la respuesta rápida revela más verdad: no, no homicida, pero sí muy genocida. El término genocida en su aplicación por parte de Estados Unidos y su imperio contra la gente del mundo y el mundo mismo, que comprende todos los demás seres vivos y el medio ambiente necesarios para sustentar esa vida.

En primer lugar, Estados Unidos nació de la violencia; en segundo término, nació del racismo. Van muy bien juntos y han dado forma a los Estados Unidos de hoy. EE. UU. es herencia europea, familiarizada con el genocidio anterior del holocausto y la violencia militar. Además, la Doctrina racista Cristiana del Descubrimiento promulgada por la Bula Papal de 1452 (y otras) relegó a todos los no europeos a ser salvajes, primitivos, que deben ser tratados como fuera de la cultura europea / cristiana y, en la base, tratados como esclavos, con sus entornos para enriquecer su patria

Entonces, desde la Doctrina del Descubrimiento, a través del Destino Manifiesto hasta el “excepcionalismo” e “indispensabilidad” arrogantes de hoy han servido de base de un imperio en expansión, utilizando la violencia y el genocidio para controlar el mundo. Esa visión etnocéntrica como un pueblo superior destinado a liderar y controlar el mundo, la ha transformado en una cultura de violencia militarizada. Más aún, en el presente, la lucha contra la esclavitud y el racismo siguen presentes en la tierra de la “libertad”.

Una nación fundada en el excepcionalismo, el racismo y la violencia sobre la tierra será difícil de reconstruir y mucho menos hacer enmiendas.

"Apreciemos esto como algo que es incentivado continuamente en la retórica de los medios de comunicación, los políticos y los banqueros, financieros y jefes corporativos que han gobernado a lo largo de la historia de los Estados Unidos. Sus rasgos de personalidad son significativos: individualismo rudo; excepcionalismo; derecho; venganza. Otro “atributo” es el abuso de los eufemismos “libertad” y “democracia”, responsable solo de uno mismo y no del bien general, es decir una sociedad codiciosa, ignorante y egocéntrica, atributos que se generalizan en toda esa sociedad.

¿Quién puede negar que desde su nacimiento Estados Unidos opera militarmente con violencia y racismo (como gran heredero el Imperio Británico)? El gobierno se compone por quienes heredaron esa violencia y racismo, “un gobierno imperial, que crea sin cesar miedo al 'otro', ya sean socialistas, comunistas, yihadistas, inmigrantes, rusos, chinos, coreanos, vietnamitas, japoneses”, etc., formando una sociedad militarizada que opera en beneficio de las élites corporativas, políticas y militares, bajo el disfraz de “democracia”.

No vamos a detenernos en su estructura social, que es lo mismo de lo anterior, igualmente racista / elitista. “Los ciudadanos estadounidenses tienden a ser bastante ignorantes no solo sobre el mundo, sino sobre su propio país y cómo opera, y a través del proceso educativo y su proceso mediático aliado produce una sociedad egocéntrica codiciosa que culpa al individuo por cualquier problema que pueda ocurrir”.

El sistema financiero está cerca de un punto de quiebre, construido sobre la base de la deuda (en gran parte a través del complejo industrial militar combinado con la subcontratación y deslocalización del empleo) y apoyado ahora principalmente por dinero creado por el golpe de un teclado de computadora sin que se produzca ningún producto, la financiarización de mercados que enriquecen a las élites y empobrecen al resto”.




Ciertas reflexiones finales sobre "democracia" made in USA nos presentan dos extraordinarios estadounidenses, John y Nisha Whitehead (2024) en “La matrix política sostiene la ilusión de libertad”, inician citando a Neil Postman: 

"Cuando una población se distrae con trivialidades, cuando la vida cultural se redefine como una ronda perpetua de entretenimientos, cuando la conversación pública seria se convierte en una forma de lenguaje infantil, cuando, en resumen, un pueblo se convierte en público y sus asuntos públicos en un acto de vodevil, entonces una nación se ve en peligro; la muerte cultural es una posibilidad clara".

Muchos concuerdan que -refiriéndose al pueblo estadounidense- están “atrapados en una matrix política destinada a sostener la ilusión de que somos ciudadanos de una república constitucional. En realidad, estamos atrapados en algún punto entre una cleptocracia -un gobierno gobernado por ladrones- y una kaquistocracia -un gobierno dirigido por políticos, corporaciones y ladrones de carrera sin principios que se adulan a los peores vicios de nuestra naturaleza y que tienen poco respeto por los derechos de los ciudadanos estadounidenses-.

Durante años, el gobierno ha estado jugando al gato y al ratón con el pueblo estadounidense, permitiéndonos disfrutar de la libertad justa para pensar que somos libres, pero no la suficiente para vivir realmente como un pueblo libre. En otras palabras, se nos permite disfrutar de la ilusión de libertad mientras nos despojan de los mismos derechos que pretendían garantizar que el gobierno responda al respeto del Estado de derecho, la Constitución de Estado Unidos”.

“Esto ya no es América, tierra de la libertad, donde el gobierno es del pueblo, por el pueblo y para el pueblo. Más bien, esto es Amerika, donde el fascismo, el totalitarismo y el militarismo van de la mano. La libertad ya no significa lo que antes”. Los derechos que en su día reforzaron el compromiso de los fundadores con el experimento americano de la libertad dejaron de existir hace mucho. Nos confunden la libertad con el libertinaje, por el cual estamos felices (somos libres para hacer lo que nos da la gana y decir lo que nos place sin consecuencias aparentes).

“No solo ya no tenemos dominio sobre nuestros cuerpos, nuestras familias, nuestras propiedades y nuestras vidas, sino que el gobierno sigue minando los pocos derechos que aún nos quedan para hablar libremente y pensar por nosotros mismos. Nos están tomando por tontos. Sobre el papel, técnicamente podríamos ser libres. Sin embargo, en realidad, solo somos libres hasta donde un funcionario gubernamental nos permita.

A decir verdad, vivimos en una dictadura disfrazada de democracia donde todo lo que poseemos, todo lo que ganamos, todo lo que decimos y hacemos -nuestras propias vidas- depende de la benevolencia de los agentes gubernamentales y accionistas corporativos, para quienes el beneficio y el poder siempre prevalecerán sobre los principios. Y ahora el gobierno está litigando y legislando para entrar en un nuevo marco donde las órdenes de los burócratas menores tienen más peso que los derechos inalienables de la ciudadanía.

De hecho, no solo estamos desarrollando una nueva ciudadanía incapaz de pensar por sí misma, sino que también les estamos inculcando una dependencia completa y absoluta del gobierno y sus socios corporativos para que hagan todo por ellos -decirles qué comer, qué ponerse, cómo pensar, qué creer, cuánto tiempo dormir, a quién votar, con quién relacionarse, y así sucesivamente.

De este modo, hemos creado un estado de bienestar, un estado niñera, un estado policial, un estado de vigilancia, un campo de concentración electrónico - llámalo como quieras, el significado es el mismo: en nuestra búsqueda de menos responsabilidad personal, un mayor sentido de seguridad y sin obligaciones pesadas entre nosotros ni con las futuras generaciones, hemos creado una sociedad en la que no tenemos verdadera libertad. Estos son hitos en el camino hacia un estado fascista donde los ciudadanos son tratados como ganado, para ser marcados y finalmente conducidos al matadero.

La libertad, o lo que queda de ella, está siendo amenazada desde todas direcciones. Con demasiada frecuencia se entrega voluntariamente y a un precio tan barato: seguridad, protección, pan y circos.

Por "gobierno" no me refiero a la burocracia altamente partidista y bipartidista de republicanos y demócratas. Más bien, me refiero al "Gobierno" con mayúscula, el Estado Profundo arraigado que no se ve afectado por las elecciones, no alterado por los movimientos populistas y que se ha puesto fuera del alcance de la ley.

"Los depredadores del estado policial están causando estragos en nuestras libertades, nuestras comunidades y nuestras vidas. El gobierno no escucha a la ciudadanía, se niega a cumplir la Constitución, que es nuestro estado de derecho, y trata a la ciudadanía como una fuente de financiación y poco más.

Desgraciadamente, no existe ningún hechizo mágico que nos transporte de vuelta a un lugar y tiempo donde "nosotros, el pueblo" no fuéramos simplemente carne de caña para un molino harinero corporativo, gestionado por trabajadores del gobierno, cuyas prioridades son el dinero y el poder.

Nuestras libertades se han convertido en víctimas en una guerra total contra el pueblo estadounidense. "Nosotros, el pueblo" ya no somos los amos. No importa si hablamos del gobierno federal, de los gobiernos estatales o de los organismos locales: en todos los extremos del espectro y en cada punto intermedio, se ha producido un cambio. "Nosotros, el pueblo" no somos vistos, escuchados ni valorados. Ya no contamos para casi nada más allá de un voto electoral ocasional y como fuente de ingresos para las crecientes necesidades financieras del gobierno.

Deja de taparte la nariz para bloquear el hedor de una institución en descomposición. Para empezar, dejad de tolerar la corrupción, el soborno, la intolerancia, la codicia, la incompetencia, la ineptitud, el militarismo, la anarquía, la ignorancia, la brutalidad, el engaño, la colusión, la corpulencia, la burocracia, la inmoralidad, la depravación, la censura, la crueldad, la violencia, la mediocridad y la tiranía. Estas son las señas de identidad de una institución que está podrida de pies a cabeza.

Deja de permitir que el gobierno y sus agentes te traten como a un sirviente o a un esclavo. Tienes derechos…".




Los nombrados John y Nisha Whitehead, del The Rutherford Institute, van más allá sobre la “democracia” en su país, el mismo 2024 escribieron: “¿Quién es el dueño de América? Los oligarcas han impulsado el sueño americano”. Aquí demuestran -una vez más- las cualidades de la supuesta “democracia” estadounidense. 

"Los políticos están ahí para darte la idea de que tienes libertad de elección. No lo haces. No tienes elección. Tienes dueños. Te poseen. Lo poseen todo. Son dueños de todas las tierras importantes. Son propietarios y controlan las corporaciones. Desde hace tiempo han comprado y pagado el Senado, el Congreso, las cámaras estatales, los ayuntamientos. Tienen a los jueces en el bolsillo y son dueños de todas las grandes empresas de medios, así que controlan casi todas las noticias e información que escuchas... Gastan miles de millones de dólares cada año haciendo lobby. Presionando para conseguir lo que quieren. Bueno, sabemos lo que quieren. Quieren más para ellos y menos para los demás... Se llama el Sueño Americano, porque tienes que estar dormido para creerlo". (George Carlin)

En la oligarquía que es el estado policial estadounidense, claramente no importa quién gane la Casa Blanca, porque todos trabajan para el mismo jefe: un Estado corporativo que se ha globalizado.

Entonces, aunque la pregunta parece reiterativa:

¿Quién es el dueño de América? ¿Es el gobierno? ¿Los políticos? ¿Las corporaciones? ¿Los inversores extranjeros? ¿El pueblo americano?

El Estado Profundo mantiene a la nación dividida y distraída por elecciones presidenciales cuyo resultado está definido. El control férreo del estado policial sobre el poder garantizará la continuación de guerras interminables y gastos descontrolados, ignorando los derechos fundamentales de la ciudadanía y el estado de derecho. Estados Unidos está siendo literalmente comprado y vendido a cualquier interés económico que lo pueda pagar, sea nacional o internacional.

No es necesario explicar como EE. UU. está cada vez más hundiéndose en la deuda, tanto como nación como como población. 

“Básicamente, el gobierno de EE. UU. financia su existencia con una tarjeta de crédito, gastando dinero que no tiene en programas que no puede permitirse. La mayor parte de esa deuda se ha acumulado en las dos últimas décadas. La deuda nacional (la cantidad que el gobierno federal ha pedido prestado a lo largo de los años y debe devolver) supera los 34 billones de dólares y crecerá otros 19 billones para 2033 (el análisis es de 2024, y la cosa empeora ahora con los colosales gastos por la nueva aventura guerrerista contra Irán). La propiedad extranjera representa el 29% de la deuda estadounidense que posee el público. De esa cantidad, informa la Fundación Peter G. Peterson, "el 52% estaba en manos de inversores extranjeros privados, mientras que los gobiernos extranjeros tenían el 48% restante.

El Cuarto Poder ha sido asumido por conglomerados mediáticos que priorizan el beneficio sobre los principios. Las agencias de noticias independientes, que se suponía debían actuar como baluartes contra la propaganda gubernamental, han sido absorbidas por una toma global de periódicos, televisión y radio. En consecuencia, un puñado de empresas controlan la mayor parte de la industria mediática y, por tanto, la información que se distribuye al público. Del mismo modo, con Facebook y Google autoproclamados árbitros de la desinformación, ahora nos encontramos lidiando con nuevos niveles de censura corporativa por parte de entidades con historial de colaborar con el gobierno para mantener a la ciudadanía sin mente, amordazada y en la oscuridad.

Sin embargo, lo más crítico de todo es que el gobierno de EE.UU., vendido hace tiempo al mejor postor, se ha convertido en poco más que una empresa pantalla, una tapadera para intereses corporativos. En ningún lugar esta situación es más evidente que en el espectáculo fabricado que son las elecciones presidenciales. En cuanto a los miembros del Congreso, mucho antes de ser elegidos, se les entrena para bailar al ritmo de sus benefactores adinerados, tanto que pasan dos tercios de su tiempo en el cargo recaudando fondos. Como informa Reuters, 'También significa que los legisladores a menudo dedican más tiempo a escuchar las preocupaciones de los ricos que cualquier otra persona’

Adiós a vivir el sueño americano. Nos están obligando a gastar dinero en guerras interminables que nos están dejando sin fin; dinero para sistemas de vigilancia que rastreen nuestros movimientos; dinero para militarizar aún más nuestra ya militarizada policía; dinero para permitir que el gobierno allane nuestras casas y cuentas bancarias; dinero para financiar escuelas donde nuestros hijos no aprendan nada sobre libertad y todo sobre cómo cumplir; y así sucesivamente".

Esto no es una forma de vida.

Es la democracia made in USA.

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Fuentes consultadas en inglés:

18 octubre 2025

Nuremberg. 80 años del primer caso de justicia internacional



rie especial conmemorativa de los 80 años de los Juicios de Nuremberg (1)

por Tito Andino 


"Si estas personas escapan al castigo, la ley perderá todo significado".
Ben Ferencz, el fiscal más joven del Tribunal Internacional de Nuremberg, inició y llevó a cabo el mayor caso de asesinato en masa: el caso Einsatzgruppen

Aclaración: La primera sesión oficial del tribunal tuvo lugar el 18 de octubre de 1945 en Berlín, allí los fiscales formularon los cargos de la acusación. Luego el tribunal se trasladó a Nuremberg y el 20 de noviembre de 1945 tuvo lugar la primera sesión en Nuremberg.


Justificación del tema

Antes de iniciar, dejaré advertido que, modestamente conozco muy bien el tema (obtuve el diplomado de Doctor en Jurisprudencia desarrollando una larga tesis sobre los “Crímenes de Guerra en el Derecho Internacional”, hace veinte y cinco años), por lo que considero ser capaz de sostener una ponencia de estas características con la mayor cordura y alejado de cualquier apasionamiento o preferencia política (a pesar de que detesto la ideología nazi y a sus seguidores del presente). Bien podría sintetizar, extractar capítulos de mi investigación y ponerlos a disposición del lector, pero no lo haré. Una explicación simple y lógica es que, considero -en base a la experiencia y a la cantidad de publicaciones que existen en el ciberespacio- que el tema ya no atrae al público debido a la compleja exploración de tecnicismos jurídicos.

En mi entender, al encontrarse el caso densamente documentado por los análisis de juristas de talla mundial que han venido siendo conocidos y publicados desde hace 80 años, que en sí dificulta encontrar algo nuevo que aportar, se intentará en esta y posteriores entradas dar un enfoque diferente al tema. Sabemos que al existir centenares de libros, miles de artículos de prensa, documentales audiovisuales, películas, etc.; y, sobre todo, sabiendo que las personas que gustan de la segunda guerra mundial y temas relacionados tienen nociones suficientes de lo que representó el proceso de Nuremberg, ¿vale la pena insistir en algo trillado, que ha producido mucho contenido y abundante literatura disponible? 

Por lo dicho, aquí no va a ensayarse cuestiones insondables de justicia y legalidad, sea nacional o internacional, de procedimientos ex post facto o el duro debate a través de décadas sobre la presunta ilegalidad del Tribunal Militar Internacional de Nuremberg y sus estatutos. Este será un "breve" artículo conmemorativo de los 80 años del primer y verdadero caso de justicia internacional.

El Tribunal Militar Internacional de Nuremberg tuvo y sigue teniendo sus detractores. En su tiempo, a pesar de la revelación de los atroces crímenes del nazismo, fue repudiado por destacados juristas internacionales por alegaciones en materia de jurisdicción y competencia, la legalidad de la Carta constitutiva del Tribunal quedó en entredicho. El argumento central fue el clásico axioma “Nullum crimen sine lege, nulla poena sine lege” (no hay crimen sin ley, no hay castigo sin ley), es decir, juzgar sin existir previa tipificación del delito. También se acusó al Tribunal de ser juez y parte, entre otras.

Sin embargo, la tipicidad de los crímenes fue evidente, no solo se encontraba en la doctrina, constaba tipificado en la legislación nacional positiva de las naciones (salvo excepcionalidades) y en regulaciones del naciente derecho internacional (convenciones, tratados, acuerdos, pactos), ya eran conocidos como crímenes de guerra. La posterior calificación de las atrocidades del nazismo, por extraño que parezca, tuvo lugar en acaloradas disputas legales e incluso intrigas en torno a dos conceptos: "genocidio" y "derechos humanos", que no se formaron de inmediato, sino gradualmente.




En la Europa de entonces (y más aún fuera de ella), reinaba la idea de que el Estado, basado en su soberanía, podía hacer lo que quisiera con sus súbditos, de modo que cualquier discriminación por motivos de nacionalidad y religión no se consideraba imperiosamente "ilegal" (excepto si estaba moralmente condenada) desde el punto de vista del entonces naciente derecho internacional. ¿Entonces, resulta que las leyes nazis, las leyes de "Nuremberg" de 1935 sobre la pureza de la raza aria también encajan bien en esa doctrina?

Como resultado de la nueva interpretación legal, resultó que los eventos de preguerra en Alemania -las "leyes de Nuremberg"-, por ejemplo, fueron eliminados de la jurisdicción del tribunal, y solo los crímenes cometidos después del comienzo de la guerra en septiembre de 1939 fueron sometidos a su juicio. 

Los juristas de las potencias coloniales victoriosas, principalmente Gran Bretaña temían una interpretación amplia de los crímenes cometidos en la jurisdicción nacional y no directamente relacionados con la guerra.

Ahora sabemos como obvio que la Alemania nazi quería borrar pueblos enteros de la faz de la Tierra, cambiar radicalmente la composición nacional de Europa. Esta política fue apoyada por una "base legal" desarrollada en la ley nacional y soberana del Deutsches Reich -Imperio Alemán-, nombre oficial de la Alemania nazi (y anterior a ella), coloquialmente llamada el Tercer Reich. Los pedantes alemanes -ideólogos y juristas del nazismo- intentaron poner todo en su ordenamiento jurídico.

Solo después del estallido de la guerra, las potencias beligerantes comenzaron a pensar como lidiar con los nazis. Inicialmente, en cualquier caso, se trataba de castigarlos por crímenes de guerra, cuyo concepto (así como las reglas internacionales de la guerra) se formó antes de la Primera Guerra Mundial y constaba ya establecido -generalmente- en las legislaciones penales nacionales (insistiremos en ello). 

El concepto mismo de "crímenes de lesa humanidad" o "contra la humanidad", aún no existía; y, más aún, no existía el término "genocidio", que ahora es familiar para los juristas internacionales, que se entiende como la destrucción deliberada de ciertos grupos de personas, o la comisión de otros crímenes contra ellos, incluida la destrucción del idioma, el patrimonio cultural, etc., pero la mayoría no estaba lista para reconocer el genocidio como un delito penal autónomo. (Citando el proyecto "Nuremberg. El Principio del Mundo")

El criticado, hasta la saciedad, Tribunal Militar Internacional, porque eso es lo que era, un tribunal de carácter militar e internacional, constituido como excepcionalidad a causa de la guerra, al amparo de las leyes y costumbres de ocupación y administración por parte de una potencia foránea, en este caso por el Consejo de Control Aliado, debido a la ausencia o inexistencia de un estado y un gobierno alemán, juzgó sin que algunas categorías punitivas hayan sido descritas previamente, es decir, crímenes contra la humanidad y genocidio; sin embargo, bien se hallaban encasilladas dentro de las legislaciones existentes bajo el título general de crímenes de guerra. Al decir de sus detractores, Nuremberg fue instituido en contra de lo estipulado por la ley penal.

En base a esto, ¿tenemos que creer que se violentó un principio elemental del derecho? Si así hubiese sido el caso, habría sido llevado a cabo por un absoluto estado de necesidad (el "estado de necesidad militar" es una figura reconocida en la legislación internacional de guerra) debido a la ausencia de una legislación acorde a las circunstancias. 

En otros juicios, incluso anteriores al juzgamiento de los grandes criminales de guerra en Nuremberg, quedó claramente delimitada la jurisdicción nacional de varios países que permanecieron bajo la ocupación alemana. Tenemos el mejor ejemplo, el primer juicio abierto del mundo contra criminales nazis tuvo lugar en diciembre de 1943 en Járkov. El juicio no solo sentó el precedente legal, sentó los principios que posteriormente se aplicarían a dichos tribunales, preparó un proyecto de ley, que posteriormente se presentó en Nuremberg. Aparte de la prensa soviética, acudieron a Járkov reporteros del New York Times, el Times y el Daily Express. 

Luego, tenemos el mismísimo particular caso alemán de juzgamiento de criminales de guerra posterior al principal y prolongado proceso internacional de la historia, bajo la competencia del Consejo de Control Aliado de Alemania siguieron doce juicios más (contra los industriales, médicos, abogados, gobierno, etc.), se examinaron los crímenes de más de 180 líderes nazis, la mayoría de éstos recibieron el castigo que merecían. En estos últimos casos las críticas fueron menores o inexistentes, dependiendo del país en donde se entablaron procedimientos legales para juzgar a los criminales nazis y colaboracionistas.


La prensa mundial dio amplia cobertura a los procesos de Nuremberg


Raphael Lemkin envió, en el verano de 1945, al fiscal de los Estados Unidos Robert H. Jackson, su libro "El gobierno del eje en la Europa ocupada", Jackson tomó nota de la cita de la declaración del mariscal Gerdt von Rundstedt; supuestamente, el mariscal dijo que el mayor error de Alemania durante la Primera Guerra Mundial fue "salvar la vida de la población civil de los países enemigos", cuando era necesario destruir al menos un tercio. ¿No es esto genocidio?, quiso decir Lemkin, tratando de influir en el estado de ánimo de Jackson, lo que tuvo un cierto efecto. El propio Jackson agregó la palabra "genocidio" a la lista de cargos en mayo de 1945 en el momento de la preparación del borrador estadounidense de la acusación.

El fiscal estadounidense Robert H. Jackson pronunció al abrirse los juicios: 

"Queremos hacer patente que no tenemos la intención de inculpar al pueblo alemán. Si la amplia masa del pueblo alemán hubiere aceptado voluntariamente el programa del partido nacionalsocialista, no habrían sido necesarias las SA ni los campos de concentración ni la Gestapo... La justicia ha de llegar hasta aquellos hombres que se arrogan un gran poder y que, basándose en el mismo y después de previa consulta entre ellos, provocan una desgracia que no deja inmune ningún hogar de este mundo... El último recurso para impedir que las guerras se repitan periódicamente y se hagan inevitables por ignorancia de las leyes internacionales, es hacer que los estadistas sean responsables ante estas leyes..."

 

Como todos alertarán, aquellas esperanzas no se han visto cumplidas plenamente hasta nuestro días. El poder de algunas superpotencias sigue imponiéndose, en muchos casos, ante justificadas acciones de las Naciones Unidas, el caso de Israel contra Palestina refleja esa impotencia de la justicia internacional. No obstante, Nuremberg no puede ya ser borrado de la historia de la Humanidad ni del Derecho. "Mientras los pueblos se esfuercen por asentar sus relaciones sobre el derecho  y las leyes y renunciar a la mutua destrucción, el proceso (Nuremberg), a pesar de todos los reveses y acontecimientos cotidianos, continuará en vigor". Y ese debería ser el rol honesto, alejado de las influencias políticas y financieras que seguimos esperando de la actual Corte Penal Internacional de La Haya* y de los tribunales que se constituyan para juzgar crímenes de guerra y contra la humanidad (genocidio).  

Los tiempos van cambiando, las víctimas y victimarios suelen presentarse en un giro inesperado de la historia. Graham Greene decía: “El escritor debe estar listo para cambiar de bando en cualquier momento. Su misión es defender a las víctimas y las víctimas cambian”.


Retrocediendo en el tiempo, la palabra "genocidio" que apareció en la sección de "crímenes de guerra" de los estatutos del Tribunal Militar Internacional de Nuremberg, en el veredicto final estuvo completamente ausente, se mencionó muy raramente durante las audiencias judiciales. Tras el veredicto del Tribunal, la ONU dio un nuevo paso en el desarrollo del Derecho Internacional reconociendo el genocidio como un "crimen sujeto al derecho internacional". Esto quedo estatuido en la Convención sobre la Prevención del Genocidio (1949).

El notable jurista Antonio Quintano Ripollés expresó: "Ante tal situación el Tribunal no tenía otro remedio que optar entre la impunidad pura y simple que tanto hubiera chocado a la conciencia de justicia universal de la época, o el desconocimiento de un apotegma jurídico que solo escandalizaría a algunos profesionales, y no a todos ciertamente".

José Steinsleger expresaba que "la paz es necesaria porque la guerra deja de tener leyes y a partir de su inicio todo está permitido, es la lógica irracional de la guerra". ¿Qué opinan ustedes, todo está permitido en una guerra? La respuesta corta es NO.

Finalmente prevaleció el ánimo de aplicar una forma de justicia y no la venganza. Apreciemos que lo que se quiere evitar en esta publicación es una eterna polémica, con toda probabilidad nunca nos pondremos de acuerdo. La sabiduría popular dice: “Donde hay dos abogados, hay tres opiniones”, ni con la ley en la mano se llegará a un consenso. Incluso por cuestiones de espacio, debemos omitir conscientemente profundizar en aquello que hace referencia a la problemática jurídica y de derecho internacional y sus fundamentos. Insistiré que casi toda la literatura publicada hasta la fecha hace uso única y exclusivamente a su aspecto jurídico, de modo que el lector interesado encontrará suficiente material crítico disponible. 

Por sentado, la mejor victoria será la paz. La historia misma es un patético desecho de tratados rotos. Decía Richard Nixon -que los tratados no varían los intereses de los Estados ni expresan una permanente amistad, no se entrega algo sin recibir nada a cambio, son pocos los tratados de amistad y no agresión conocidos que han sobrevivido, eso prueba la tremenda dificultad de lograr entendimientos coherentes entre adversarios. Nixon era del parecer de "que los problemas internacionales deben ser solucionados mediante negociaciones entre países soberanos, o de lo contrario nunca se solucionarán".


Los iniciales 24 acusados que deberían comparecer ante el Tribunal Penal Internacional. Uno se suicidó antes de iniciar el proceso (Robert Ley), otro fue declarado incapaz de presentarse dado su estado de salud (Gustav Krupp von Bohlen und Halbach) y otro fue juzgado en ausencia (Martin Bormann, quien posteriormente fue legalmente declarado muerto). (Fuente del montaje fotográfico: Nuremberg.media) 

 


"¿Por qué escribir, por qué recordar todo esto?" Es el deber del escritor decir la terrible verdad, el deber cívico del lector aprenderla. Cualquiera que se aleje, que cierre los ojos y pase, insultará la memoria de los muertos". Vasily Grossman, citado en "El Proyecto Nuremberg. El Principio del Mundo".

A más de nuestros apuntes legales, parte del material de esta publicación corresponde a extractos tomados del proyecto ruso con fines educativos, “Nuremberg. El principio del mundo”, una página web creada en Rusia en 2020 para conmemorar el aniversario de los juicios de Nuremberg (nuremberg.media), está dirigido no solo a la audiencia rusa, sino también a la occidental. El proyecto duró desde noviembre de 2020 hasta octubre de 2021, siguiendo el curso diario del proceso: del 20 de noviembre de 1945 al 1 de octubre de 1946.

El primer día del juicio del Tribunal Militar Internacional de Nuremberg, el 20 de noviembre de 1945, fue conducido por el juez británico Geoffrey Lawrence. A cada delegación de los países victoriosos se le encomendó la lectura de su párrafo de la acusación.

- El fiscal estadounidense leyó la cláusula sobre conspiración para cometer crímenes de guerra.

- El fiscal británico sobre crímenes contra la paz y la seguridad de la humanidad.

- El fiscal francés anunció el punto sobre crímenes de guerra, incluido el genocidio y los crímenes contra la humanidad contra los países de Europa occidental.

- El fiscal general de la República Socialista Soviética de Ucrania, y más tarde de toda la URSS, Roman Rudenko anunció el punto sobre crímenes de guerra, incluido el genocidio y los crímenes contra la humanidad contra los países de Europa del Este.

En casi un año se realizaron 403 sesiones judiciales, se entrevistó a 240 testigos, se estudió más de 300 mil testimonios escritos. De los 21 procesados, doce fueron condenados a muerte (uno en ausencia), tres fueron condenados a cadena perpetua, cuatro a varias penas y tres fueron absueltos. 

El dato curioso es que, según encuestas realizadas en 1946, el 80% de los alemanes consideraba indiscutible y justo el veredicto de culpabilidad de los acusados. Unos años antes, saludaron con entusiasmo a estos asesinos...


La gente se reunió en la calle para leer una edición especial del periódico de Nuremberg que informaba sobre las sentencias dictadas por el Tribunal. (Fuente:Museo del Holocausto)


La defensa

En Nuremberg, actuaron 32 abogados defensores, junto con asistentes y secretarias, eran 153 personas. La defensa solicitó a la corte la comparecencia de tres veces más personas que la fiscalía, 102 testigos. El Proceso de Nuremberg cobijó a los acusados con la mayor lealtad posible de sus abogados. Los discursos de los defensores en promedio fueron el doble de tiempo que los discursos de los fiscales. 

El Tribunal remuneró muy bien a los abogados, al inicio del juicio, "a todos se les pagó un anticipo de cuatro mil marcos. En febrero de 1946, recibieron otros cinco mil marcos. En julio, se realizó otro pago: siete mil marcos. Esto era mucho dinero para la Europa devastada por la guerra. Algunos incluso consideraron posible establecer condiciones especiales". Los defensores de los nazis temían ser perseguidos, exigieron garantías de seguridad personal y se les concedió. Cada abogado recibió un documento internacional de seguridad que garantizaban por ley la protección de sus derechos personales.

¿Qué argumentos podrían usar los abogados para absolver a sus clientes? porque las constantes referencias a su intento de desafiar la legalidad del proceso fueron rechazadas, algo que se ha convertido en una táctica común para todos los abogados. Al comienzo del juicio, presentaron un memorando conjunto en el que cuestionaban la competencia del Tribunal, decían que "el presente juicio no tiene base legal en el derecho internacional, ya que es un proceso basado en una nueva ley penal".

La mayoría de los abogados trataron de exculpar a sus clientes achacando a las órdenes que impartía Hitler, Himmler, Heydrich, Bormann y otros jerarcas ausentes en el proceso. La tesis de la defensa, en este sentido, era que la base legal del régimen nazi era el principio del Führer -Führerprinzip-, según el cual todo el poder en Alemania pertenecía únicamente a Adolf Hitler y que las decisiones y órdenes de Hitler eran vinculantes para sus subordinados. La "Obediencia Debida" como argumento de inimputabilidad es un capítulo desarrollado en mi tesis doctoral. 

La "justificación" de los reos, en general, se basaba en que "las órdenes de Hitler suprimía todo razonamiento". Estos jerarcas nazis intentaron convencer al tribunal invocando argumentos que deberían eximirles de ser procesados por sus acciones ilegales. En efecto, decía la defensa, su conducta fue ilegal porque la orden que antecedió era legalmente inviolable.

Otro abogado tomó planos metafísicos para justificar a su cliente, el abogado de Ernst Kaltenbrunner, disertó sobre que "el fenómeno de Hitler se encuentra en la esfera metafísica, una magia a la que ningún hombre podría resistirse".


Hermann Goering consulta con su abogado, el Dr. Otto Stahmer, en la prisión de Nuremberg en 1946. Foto de Evgeny Khaldey (fotografía coloreada).


El tribunal reconoció como criminales no solo a los líderes específicos del Reich, no solo a la dirección del Partido Nazi, sino también a organizaciones enteras que conformaban la infraestructura política del régimen de Hitler: la organización punitiva (SS), el servicio de seguridad (SD) y la policía secreta (Gestapo). 

Todos los crímenes se dividieron en tres bloques (aunque son cuatro los cargos de la acusación): Crímenes contra la paz (planificación, preparación, desencadenamiento o realización de una guerra de agresión en violación de los tratados internacionales); crímenes de guerra (violaciones de las leyes o usos de la guerra); crímenes contra la humanidad (el exterminio de naciones enteras, la creación de campos especiales para el exterminio de civiles, etc.). Otro cargo, que sería en el orden de la acusación el primero, fue, conspiración (muy característico del derecho anglosajón, la conspiración se presentó como un cargo independiente, acusaba a los líderes nazis de un plan o acuerdo para cometer cualquiera de los otros crímenes especificados en el Estatuto de la Carta constitutiva del Tribunal Militar Internacional).

Nuremberg no es solo un proceso, es una institución que definió el derecho internacional. El Estatuto del Tribunal Militar Internacional y el veredicto se han convertido en la base y parte del sistema jurídico moderno, sus conclusiones configuraron la base de la filosofía y la práctica del humanismo de posguerra. Por primera vez, se introdujo el principio: "la ejecución de una orden penal no exime de responsabilidad penal" y el principio de igualdad ante la ley para todos, incluidos los jefes de Estado, los políticos, los altos funcionarios gubernamentales y los militares. De esa forma el proceso nombró y destruyó el mal político, social y militar, prueba de la inevitabilidad del castigo y un retorno a la norma civilizatoria (al menos por un tiempo).

“Nuremberg no fue un juicio contra Alemania, no fue una masacre de los vencidos por los vencedores, fue un juicio en defensa del humanismo, en defensa del hombre. Nuremberg -pese a sus defectos- se puso del lado de las víctimas. Fue el primer acto legal importante de las Naciones Unidas. Los estados del mundo se enfrentaron conjuntamente al mal en este proceso. Los criminales no se arrepintieron. Solo la fuerza unida de los aliados obligó al mal a retirarse”.




* Nota final: En el artículo de este blog, "El estado de Israel es responsable de crímenes de guerra y genocidio", explicamos que la Corte Penal Internacional (CPI) es un órgano judicial independiente con competencia para juzgar a individuos acusados de cometer genocidio, crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra, con sede en La Haya, Países Bajos, se rige por el Estatuto de Roma, adoptado el 17 de julio de 1998 por la Conferencia Diplomática de Plenipotenciarios de las Naciones Unidas sobre el establecimiento de una Corte Penal Internacional, entró en vigor el 1 de julio de 2002. La CPI no forma parte de la ONU, pero el artículo 2 del Estatuto establece la relación de la CPI con la ONU (rige la cooperación entre ambos organismos, resolución 58/318 de la Asamblea General). La CPI envía un informe a la Asamblea General en forma anual. De conformidad con el Artículo 13(b) del Estatuto de Roma y el Capitulo VII de la Carta de la ONU, el Consejo de Seguridad de la ONU puede referir determinados casos al Fiscal de la CPI. 
Los tribunales penales ad hoc son establecidos por el Consejo de Seguridad (Tribunal Penal Internacional para casos específicos). Por ejemplo, el Consejo de Seguridad estableció dos tribunales ad hoc: el Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia y el Tribunal Penal Internacional para Rwanda. La ONU ha participado también en diversas cuestiones con el Tribunal Especial para Sierra Leona y las salas especiales en los tribunales de Camboya, Líbano, entre otros.


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Fuente consultada

Hombres de negro  en ruso.

05 octubre 2025

¿Es ahora Palestina un nuevo Estado?



Resumen y recopilación de varias fuentes

Introducción del editor del blog

El reconocimiento de Palestina como estado por parte de una gran parte de las naciones del mundo durante el 80º periodo de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas ha dejado más dudas que certezas.

A lo largo de su existencia, distintos gobiernos de Israel, de una u otra manera, han tenido que aceptar que habría la necesidad de establecer un estado palestino, para contradecirse acto seguido y oponerse rotundamente alegando cuestiones de seguridad, peor aún es el supuesto retorno a las fronteras de 1967, eso es innegociable para Israel. Otro argumento recurrente es la oposición al método palestino de ir ganando de a poco el reconocimiento como estado o mediante una votación de la Asamblea General de las Naciones Unidas, Israel aduce que esa política no hace honor a los Acuerdos de Oslo (que ellos jamás han respetado), ya que ambas partes aceptaron no realizar movimientos unilaterales.

Oficialmente, Palestina venía siendo un “estado observador” de las Naciones Unidas que modificó el estatus de Palestina de “entidad” a “estado observador no miembro”. Palestina fue admitida con tal estatus desde el 29 de noviembre de 2012, Resolución 67/19 de la Asamblea General. La resolución fue aprobada con 138 votos a favor, 9 en contra y 41 abstenciones. El estatus otorgado, "Estado observador no miembro" es equiparable al estatus que goza el Estado Pontificio Vaticano.

El 18 de abril de 2024, el Consejo de Seguridad de la ONU votó una solicitud en la que se pedía que el “Estado de Palestina sea admitido como miembro de las Naciones Unidas”, un solo votó en contra de Estados Unidos, utilizando su derecho de veto paralizó la solicitud. No obstante, el 10 de mayo de 2024, la Asamblea General de la ONU respaldó el requerimiento de Palestina para convertirse en un Estado miembro de pleno derecho de las Naciones Unidas, ya que cumple con todos los requisitos para su admisión, por lo que devolvió la solicitud al Consejo de Seguridad para una reconsideración favorable (143 votos a favor). La resolución incluyó un anexo que otorga derechos adicionales a la misión palestina en la ONU​.

El pasado 22 de septiembre de 2025, 155 de los 193 Estados miembros de las Naciones Unidas reconocen al Estado de Palestina, incluidos los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, excepto Estados Unidos cuya posición es igual a la de Israel y otros pocos países, su postura del no reconocimiento es que dicho estado solo puede ser establecido mediante negociaciones directas entre Israel y la Autoridad Nacional Palestina, algo que Israel ha venido saboteando durante décadas; además, lo señalamos más arriba, Israel se “protege” en los Acuerdos de Oslo, en que las partes aceptaron no realizar acciones unilaterales…

Pocos cayeron en cuenta que el pasado 18 de septiembre de 2025 era la fecha límite establecida por la Asamblea General de las Naciones Unidas para que Israel cumpliera con un fallo del año pasado de la Corte Internacional de Justicia para que retirara su "presencia ilegal" de los territorios ocupados. No solo que Israel desobedece esta resolución, ha hecho exactamente lo contrario, ha intensificado la destrucción y limpieza étnica de Gaza y se apresta a anexarse Cisjordania. Aparte de la cuestión del genocidio, la resolución de la ONU exige a los estados poner fin a la transferencia de armas a Israel y aplicar sanciones hasta que se ponga fin a la ocupación. ¿Se ha visto algo al respecto? Tal vez España, entre muy pocos, es la excepción.

Las posturas de las partes son inconciliables: delimitación de fronteras definitivas; el estatus de Jerusalén y el libre acceso a los lugares sagrados; el acceso al agua; la seguridad estatal: los ilegales asentamientos israelíes en Jerusalén Este y Cisjordania; el invocado derecho de retorno de los refugiados palestinos expulsados de sus hogares durante la guerra árabe-israelí de 1948… Un galimatías de proporciones bíblicas.




El problema es que los palestinos no tienen opciones

“El reconocimiento de Palestina es una repetición del fraude de "paz" de Occidente en Oslo” (Jonathan Cook, Middle East Eye, 26 sep 2025)

El renuente reconocimiento del estado palestino por parte de Gran Bretaña, Francia, Australia y Canadá es una estafa: es el mismo cambio y cebo que ha estado bloqueando la creación de un estado palestino durante tres décadas de la supuesta construcción de ese estado. A finales de 2025, cuando Palestina está en las etapas finales de su erradicación, ¿es ético ese reconocimiento?

A finales de la década de 1990, se firmaron los Acuerdos de Oslo con el respaldo occidental. La Autoridad Palestina (AP) se estableció bajo Yasser Arafat con el objetivo aparente de que Israel se retirara gradualmente de los territorios que aún ocupa en Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este y que la Autoridad Palestina comenzara a gobernar un estado palestino emergente. Sin embargo, Yitzhak Rabin dijo al parlamento israelí que su visión no era de un estado sino de "una entidad que es menos que un estado", una autoridad local palestina que dependerá totalmente de su vecino, Israel, para su seguridad y supervivencia económica. Rabin fue asesinado por un pistolero de extrema derecha, su sucesor, Benjamin Netanyahu fue impulsado para detener el proceso de Oslo.

En 2000, las cumbres de Bill Clinton en Camp David entre líderes israelíes y palestinos no lograron ni siquiera un estado palestino minimalista que Israel estuviera dispuesto a aceptar. La Hoja de Ruta para la Paz de George W. Bush en 2003 trató a medias de resucitar el estado palestino, Estados Unidos aceptó las 14 "condiciones previas" israelíes, imposibles para negociar, incluida la continua expansión de los asentamientos. Lo dijo Netanyahu, Estados Unidos es fácil de manipular en beneficio de Israel.

Barack Obama asumió una gran visión de paz, pura retórica hundida rápidamente por la negativa de Israel a dejar de expandir sus asentamientos ilegales y robar más tierras en Cisjordania que son necesarias para un estado palestino. El plan del "acuerdo del siglo" de Donald Trump para 2020, disfrazó la anexión de grandes partes de Cisjordania como un estado palestino y la comunidad internacional se “comió el cuento”. Trump consideró un plan de caridad para “incentivar” económicamente a los palestinos de Gaza para que se trasladen al desierto del Sinaí en Egipto.

Israel siguió y sigue brutalizando a los palestinos y tomando sus tierras, esa es la forma de aplicar las “iniciativas de paz”, forjando una mayor resistencia palestina que culminó con el solapado ataque de un día de Hamas, el 7 de octubre de 2023. Israel respondió hasta el presente con el genocidio en Gaza. Joe Biden, presidente de Estados Unidos, es el socio activo desde el principio, enviando bombas para ayudar a arrasar el enclave y proporcionando cobertura diplomática, Israel aprovecha sin molestias y acelerara el proceso de la anexión de facto de Cisjordania.

Trump presentó un "Plan de la Riviera de Gaza", en el que quien sobreviva de los 2,3 millones de palestinos tendrá que ser "limpiado", Gaza reconstruida con dinero de las petro-monarquías del Golfo sería un patio de recreo para los ricos. Para rematar, el acusado por crímenes de guerra en Irak, Tony Blair, podría ser nombrado "gobernador" efectivo de una Gaza en ruinas.


              viñeta "Mordazas", de Luiso Garcia


Más sobre el “reconocimiento”

La verdad más profunda que el “reconocimiento” de Starmer, Macron y otros líderes europeos es que pretende ocultar que, si no queda ya territorio palestino -Gaza es arrasada y su población muerta o limpiada y Cisjordania anexada- la condición de Estado se vuelve discutible.

“Reconocemos” a Palestina vociferan, pero no hacen nada por detener el genocidio y la ocupación de más territorios palestinos en Cisjordania. A la fuerza vendrá el momento en que ya no habrá nada que “reconocer”.

El "reconocimiento" es principalmente simbólico, Starmer y los otros lo ven como poco más que un golpe retrospectivo ya que Israel no juegue limpio. Israel finge indignación al expresar que el reconocimiento sirve como una supuesta "recompensa al terrorismo". En realidad, no hay nada tangible en juego. El “reconocimiento” envía un mensaje completamente falso al público de que están "haciendo algo" por los palestinos. Quieren hacernos creer que se están enfrentando a Israel, y detrás de él a Estados Unidos. El reconocimiento es un gigantesco ejercicio de desviación, una operación de lavado de imagen, que ignora la realidad sustantiva: que, aparte de este acto "simbólico", estos estados occidentales continúan armando a Israel, entrenando soldados israelíes, proporcionando inteligencia a Israel, comerciando con él, dándole apoyo diplomático.

Hay una última razón poderosa por la que algunos gobiernos occidentales están alzando su voz en apoyo de la creación de un Estado palestino. Para salvar su propio pellejo, afirma en su artículo Jonathan Cook. A diferencia de Washington, que trata con abierto desprecio el derecho internacional y los tribunales internacionales encargados de defenderlo, muchos aliados de Estados Unidos temen su vulnerabilidad. Temen que pueda enjuiciarse a sus funcionarios por complicidad en crímenes de guerra.

Gran Bretaña y los otros no solo siguen ayudando a apuntalar el genocidio en Gaza, sus vínculos comerciales, la venta de armas, el intercambio de inteligencia y las maniobras diplomáticas, eso también es esencial para el mantenimiento de la ocupación ilegal de Israel; por lo mismo, no debería ser necesario señalar que el presunto desmantelamiento de la ocupación de los territorios palestinos significaría la otra cara, el establecimiento de un Estado palestino.

Por eso nadie debería tomar en serio la palabra de Starmer, Macron, Carney y demás. Si el establecimiento de un estado palestino "viable" fuera realmente su objetivo, estos líderes ya habrían impuesto a Israel sanciones y aislamiento diplomático, prometerían mantener la orden de arresto de la Corte Penal Internacional contra Netanyahu, no harían la vista gorda ante los repetidos ataques de Israel contra las flotillas en alta mar para ayuda a Gaza que buscan llevar alimentos a una población hambrienta.

No crean ni una palabra de lo que Starmer, Macron y el resto dicen, éstos son criminales de guerra, que en un mundo correctamente ordenado, uno donde el derecho internacional tiene influencia, ya estarían en el banquillo de los acusados. Sus maniobras actuales no deben dejarlos fuera de juego, expresa Cook. Hay tantas posibilidades de que el reconocimiento palestino modere su complicidad en los crímenes de Israel como lo hizo el proceso de "paz" de Oslo, celebrado por sus predecesores, hace una generación. De hecho, la evidencia sugiere que, como sucedió con Oslo, Israel utilizará esta última "concesión" de Occidente a los palestinos como pretexto para expandir e intensificar sus atrocidades, con la bendición de Washington.


            Foto archivo, mayo 2018. palestinos lanzando piedras


Las siguientes líneas son un resumen textual de un duro y contundente artículo de reciente publicación, redactado por el activista palestino Majed Abusalama, defensor de derechos humanos, académico y periodista independiente, “El reconocimiento europeo de un Estado palestino no es un acto de solidaridad, sino una traición a la liberación palestina” (27 de septiembre de 2025, para Mondoweiss).

“Los recientes reconocimientos de un Estado palestino por parte de varios países europeos no son actos de solidaridad, sino una profunda traición que socava nuestra lucha por la liberación al legitimar el sionismo. Tampoco es un gesto de solidaridad".

Abusalama es del parecer de que "la mayoría de los palestinos no están de acuerdo con una solución de dos estados, que es de lo que dependen todos los movimientos recientes para reconocer un estado palestino. Es solo la élite de la Autoridad Palestina (AP), que continúa subcontratando al régimen colonial israelí, la que abraza este reconocimiento para cumplir con su papel en un proyecto subcolonial. Han acumulado riqueza, estatus y control superficial beneficiándose de la gobernanza neoliberal bajo ocupación militar, mientras sirven internacionalmente a los imperialistas liberales que defienden una solución de dos estados que reduce Palestina sin disculpas y otorga a los sionistas más tiempo para expandir su proyecto colonial de asentamientos a través de la Palestina histórica".

Abusalama es crítico en apuntar al silencio global frente al genocidio en curso, la brutalidad que se observa día a día en la invadida ciudad de Gaza, parte de la “olvidada” declaración del derecho inalienable al retorno de los refugiados y el estatus de Jerusalén. Afirma que los palestinos deben definir su propia liberación, no deben consentir que las potencias opresoras, cómplices de la inacción ante el genocidio encubran su fracaso con gestos huecos de reconocimiento. “Nuestra liberación no puede ser definida por aquellos que han permitido nuestra opresión”. Ese reconocimiento no detendrá la colonización, la acelerará porque los israelíes accionarán con mayor fuerza, aislando a los palestinos. “No es un paso hacia la justicia sino una maniobra de bancarrota moral, es legitimar el sionismo". No restaurará el derecho al retorno en virtud de la Resolución 194 para los refugiados y, una vez más, socavará ese derecho para servir a los intereses sionistas, defendiendo la supremacía judía sobre la Palestina histórica sobre los cuerpos de cientos de miles de palestinos y más de un millón que han sido encarcelados por resistir al régimen colonial sionista desde 1948. El "reconocimiento" no restaura el derecho a la patria palestina, sino que la borra. Sostiene y legaliza el robo de Palestina. Ofrece autodeterminación incondicional a los colonos sionistas, pero autodeterminación condicional a los palestinos y a sus libros escolares. "Esta humillación nos priva de nuestra agenda política", sostiene Abusalama.

"La gente aplaude como si los pueblos nativos de Palestina necesitaran el reconocimiento de sus colonizadores, que actualmente están cometiendo genocidio en Gaza y han llevado a cabo repetidos ataques brutales a lo largo de los años, con crímenes documentados contra la humanidad".

Esas mismas instituciones y estados continúan apoyando el genocidio transmitido en vivo, afirman su respaldo al proyecto colonial de asentamientos, no les interesa revisar el plan de partición original que otorgó más del 43% de la Palestina histórica al movimiento sionista. Después de los Acuerdos de Oslo en 1993, algunas élites del Partido Fatah acordaron solo el 18% de la Palestina histórica. Hoy, con más de 700.000 colonos judíos en Cisjordania y Jerusalén, la Autoridad Palestina controla menos del 10% de la tierra. Incluso en esas áreas, las fuerzas coloniales israelíes conservan la libertad de encarcelar, bombardear y atacar, despojando cualquier noción de autonomía o soberanía de nuestra llamada condición de estado.

Es la lógica del colonialismo. Cualquiera que lo acepte sin interrogar la historia es hipócrita o cómplice, sirviendo a intereses hegemónicos que en última instancia permiten la plena liberación sionista mientras niegan la liberación palestina, u ofrecen solo una versión parcial y vacía de ella. Sin embargo, la gente aplaude cualquier forma de reconocimiento estatal. La mayoría de los partidos políticos en Europa lo apoyan sin pausa crítica, sin ver cómo tal reconocimiento no solo socava los derechos políticos palestinos, sino que también desestabiliza la región.

"Todas las generaciones de palestinos conocen esta verdad: tal reconocimiento no nos liberará, restaurará nuestra patria ni ofrecerá reparaciones. Nos hace invisibles, inferiorizados y profundiza nuestra desconfianza en una comunidad internacional que parece unida contra nuestros sueños. Lo hacen sin mirar el mapa, sin reconocer cómo el colonialismo de asentamiento se ha expandido implacablemente desde 1948 hasta hoy. Ignoran cómo las fuerzas sionistas nos han asediado, robado nuestros recursos naturales y demonizado nuestra existencia en connivencia con las élites occidentales orientalistas".

En su duro mensaje, Abusalama, señala  que el mundo debe hacer una pausa y descolonizar su pensamiento. "No aceptaremos ni una parte de nuestra patria para que los colonos europeos, rusos y estadounidenses puedan disfrutar del resto". El reconocimiento no es un paso hacia la justicia, es un escape de la responsabilidad, parte del genocidio en curso y la escalada de la Nakba. Secuestra todo lo palestino, incluida la capacidad de soñar con un tipo diferente de liberación, una que podría incluir al pueblo judío, pero no a expensas de los sueños nativos.

"Esta es una bancarrota liberal disfrazada de solidaridad. Convence al mundo de que se está haciendo algo por los palestinos, cuando en realidad estamos siendo castigados, violados y silenciados, mientras que las bocas imperialistas hablan solo por sí mismas".

"Este reconocimiento estatal es la forma más hipócrita, egocéntrica y eurocéntrica de escapar de la responsabilidad moral mientras continúa apoyando la superioridad colonial de los colonos judíos blancos en Palestina. Nunca aceptaré ningún reconocimiento que legitime el régimen colonial sionista israelí o encubra la complicidad imperialista occidental, especialmente del Reino Unido. Este reconocimiento no es una solución; es una distracción para poner fin al genocidio y al colonialismo de asentamiento. El Reino Unido, como todas las potencias occidentales, continuará su comercio de armas con Israel y hará negocios como de costumbre, participando en nuestro genocidio sin vergüenza.

También rechazo la idea de que los líderes occidentales tengan derecho a decidir por los palestinos si Hamas debe involucrarse en el futuro de Palestina. Esa es una decisión política palestina. Sin embargo, los imperialistas occidentales, fieles a su naturaleza, asumen que saben más que nosotros, el pueblo indígena de Palestina. Soy una de las voces más críticas de Hamas, pero reconozco que tiene legitimidad política y una base de votantes. Es el partido político palestino más grande y debe ser respetado como tal.

Los imperialistas occidentales quieren que aceptemos el sionismo y el colonialismo de asentamiento en toda la Palestina histórica. La verdadera traición radica en aceptar estos términos sin exigir pasos concretos para poner fin al genocidio, reconocerlo y sancionar a los responsables. Esa debe ser nuestra primera demanda, de lo contrario, deshonra los sacrificios de los palestinos en Gaza, el 80% de los cuales son refugiados.

El reconocimiento de Palestina es un espejismo colonial. Una solución de dos estados no es solo ficción, sino que también nació muerta y no es un camino hacia la liberación colectiva. El verdadero reconocimiento comienza con el reconocimiento del genocidio, la sanción a Israel, el fin de la impunidad y el desmantelamiento de las estructuras coloniales que nos han desposeído durante generaciones. Cualquier cosa menos no es reconocimiento, es rendición. Y yo, como muchos palestinos, nunca lo aceptaré”.


            Foto archivo (Reuters)


¿Qué va a suceder?

Cuando se le preguntó a Netanyahu si estaba de acuerdo con un estado palestino. Él respondió: "Absolutamente no. No está escrito en el acuerdo, una cosa dijimos. Que nos opondríamos firmemente a un estado palestino”. El presidente Trump también lo dijo.

Los dueños del circo en la Casa Blanca han establecido que Mr. Trump será quien fije la fecha límite para que Hamas acepte el acuerdo de paz para Gaza. ¿Y cuándo se considerará que Hamas ha rechazado la propuesta? porque la va a rechazar, quedará a voluntad del presidente de Estados Unidos. El famoso “Plan Trump” contempla el cese al fuego inmediato, la liberación de todos los rehenes bajo control de Hamas en un plazo de 72 horas, el desarme del grupo y una supuesta retirada progresiva del ejército israelí de la Franja de Gaza.

No habrá luz al final del túnel, solo variará la forma de ocupación y asedio. Es un gran dilema, Palestina queda nuevamente entre la espada y la pared, no tiene -porque no le permiten- capacidad de plantear alternativas. ¿Aceptas o no? Y la peor traición -siempre presente- viene del propio mundo islámico, los gobiernos árabes y musulmanes han decidido apoyar a raja tabla el plan de “paz” de Mr. Trump. Eso es traición, miedo, cobardía e interés. Ninguna de las naciones islámicas ha dicho algo en contrario para rechazar el plan (excepto los integrantes del “Eje del Mal” que aun no son destruidos o en proceso de destrucción: Yemen e Irán).

Los líderes árabes y musulmanes han traicionado a la causa nacional palestina que afirman haber promovido durante mucho tiempo. No hay una palabra en este plan sobre autodeterminación y el derecho inalienable de los palestinos a su propio estado. Ninguna autoridad de Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Egipto, Turquía, Jordania, Indonesia, Pakistán, etc., que han abrazado el “plan de paz”, nunca conversaron previamente con los palestinos. Juntos traicionaron a los palestinos al poner su nombre en un acuerdo unilateral y malévolo.

Peor, los palestinos no tienen voz ante las imposiciones que vendrán sobre Gaza, en el famoso plan de posguerra. “Esas naciones tienen como tarea obligar a Hamas a aceptar términos de rendición que los tanques, drones y robots israelíes no pudieron lograr en el campo de batalla. Pueden hacer esto con nada menos que un abrumador sentido de vergüenza”. (“La gran traición: por qué los gobernantes árabes y musulmanes respaldaron el plan de Trump para Gaza”, David Hearst, Middle East Eye)

Por miedo, cobardía e interés los árabes y musulmanes darán la espalda a Palestina, precisamente cuando la mayoría del mundo se ha vuelto decididamente en contra de los políticos gobernantes en Israel. Cuando la mayoría de los países que antes se negaban a reconocer al estado de Palestina, hoy lo hacen no solo por sentido humanitario sino por pura cuestión de legalidad. Sin embargo, los jefes árabes -con dedicatoria a los petro-monarcas del Golfo- han expresado que respaldarán el plan de “paz” que lo único que garantiza es que un supuesto estado palestino independiente jamás será viable ante la presencia “protectora” de Israel.

¿Qué pasaría si, por ejemplo, la Arabia de los Saud se opusiera?... Están más preocupados en hablar del programa estratégico social y económico del Reino, “Visión 2030”, destinado a diversificar la economía de la nación y estimular numerosos cambios en sus sectores sociales y económicos, "construir un mundo sostenible, deseable y progresivo", bla bla bla., imposible de ejecutarse sin el respaldo de los opresores de Palestina. ¿Qué pasaría si protestan? Pasaría que no sobreviviría mucho tiempo…Y qué decir de Qatar y los otros petro-monarcas… ¿Siria? ha caído, el jefe de los terroristas de al Qaeda, hoy es abrazado y recibido en la Casa Blanca y en la Unión Europea… cosa rara, ¿verdad?

No existe garantía de que al menos se intente detener la limpieza étnica y el genocidio. El hecho es simple, bajo el “plan” las fuerzas militares de Israel no abandonarán la Franja de Gaza, y, si a Netanyahu le da la regalada gana será él quien decida si entregará alguna parte de Gaza a una pretendida Fuerza Internacional de Estabilización (ISF). Si tal programa de retirada se diera – hipotéticamente- será el mismo Netanyahu o cualquier otro jefe israelí que asuma el poder, quien decidirá qué y cuánta ayuda se podrá ingresar en Gaza. No hay forma de que las “garantías” del plan de posguerra permita el resurgimiento de Gaza bajo cualquier gobierno palestino. Ningún líder palestino podrá acceder a algún rol en la reconstrucción de Gaza. La separación definitiva de Gaza y la Cisjordania ocupada quedará definitivamente establecida. La Autoridad Palestina quedará desarmada, además deberá retirar los casos contra Israel en la Corte Penal Internacional (CPI) y la Corte Internacional de Justicia (CIJ), dejará de pagar a las familias de los combatientes asesinados, cambiará el plan escolar de estudios y corregirá a los medios de comunicación que pudieran existir. En ese caso, de cumplirse estas exigencias del “plan”, tal vez, Israel consideré cambiar de actitud hacia los palestinos.

¿Un Contraplan árabe?

¿Dónde está el contraplan árabe? No existe. ¿Dónde está la determinación de contrarrestar la expansión de las fronteras de Israel? pura fantasía. El compromiso de retirarse de toda Gaza se convierte mágicamente en una retirada "condicionada al desarme y al mantenimiento de un perímetro de seguridad". Y aquí entra en juego Egipto que parece ha aceptado una presencia israelí permanente en Rafah y a lo largo del Corredor Filadelfia que separa Gaza del Sinaí. Israel es inflexible en cuanto a retener el control de ambos.

La declaración final simplemente dice que "las fuerzas israelíes se retirarán a la línea acordada". El punto 16 del acuerdo original decía que las fuerzas israelíes "entregarán progresivamente el territorio de Gaza que ocupa". Netanyahu tiene un acuerdo que le otorga el control total sobre la retirada de sus tropas de Gaza mucho después de que los rehenes hayan sido liberados (un mapa publicado da a las fuerzas israelíes el control de la mayor parte de Gaza incluso después de la primera retirada de las tropas). Las opciones para Hamas son sombrías, si entrega a los rehenes no tiene garantías de que la guerra termine y no tiene nada para asegurar la liberación de los prisioneros palestinos. Si lo rechaza la guerra y el genocidio continuará con el respaldo total de Trump.

El último, de los 20 puntos, simplemente dice: "Estados Unidos establecerá un diálogo entre Israel y los palestinos para acordar un horizonte político para una coexistencia pacífica y próspera". En el punto 19 solo da un vago guiño a la estadidad. Reconoce la autodeterminación y la condición de Estado como la "aspiración" del pueblo palestino -nótese, no el derecho-, y esa aspiración depende de "los avances en el redesarrollo de Gaza y la reforma de la Autoridad Palestina llevada a cabo fielmente". ¿Quién es el árbitro de este proceso? Israel, por supuesto.

A poco de cerrar este artículo apareció una nueva versión, un "contraplan árabe" de última hora. Fuentes de seguridad egipcias y qataríes informaron el 4 de octubre 2025 que Hamas consideró y aprobó la propuesta del documento sobre un alto el fuego en la Franja de Gaza, así como el intercambio de rehenes israelíes por prisioneros palestinos. Ojo! El texto del "contraplan árabe" fue presentado por los mediadores de Egipto y Qatar. El documento prevé efectivizar la liberación de rehenes israelíes en grupos de diez personas, en contrapartida se espera la liberación -no cuantificada- de presos palestinos encarcelados en Israel. Para conseguir este objetivo deberá implementarse una tregua de 60 días en toda la Franja de Gaza. Esta medida -organizada por instancias diplomáticas- surge en el momento que el ejército israelí se alista para penetrar en la ciudad de Gaza y en los campos de refugiados adyacentes fuera de su control, lugares donde ha dicho el gobierno israelí se establecerá un "gobierno civil". Se ha tocado, además, el tema de alcanzar un acuerdo global que ponga fin a la guerra mediante negociaciones.

¿Optimismo?, la propuesta conjunta de Egipto y Qatar se basa en la revisión del plan estadounidense (que también ha sido revisado y modificado por Israel) y enviado a Israel para estudio… 


El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, se reúne con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la Casa Blanca el lunes 29 de septiembre de 2025 (Reuters)


No obstante, las partes insisten en sus condiciones propuestas. Así, Hamás está dispuesta a detener sus acciones guerrilleras contra fuerzas israelíes, pero no aceptará ser desarmada hasta que se cree el estado palestino y un ejército nacional palestino; y, durante la tregua de dos meses deberá brindarse serias garantías de negociación, esperando observar que Estados Unidos presione a Israel al compromiso de un acuerdo final. También Hamas estaría dispuesta a aceptar el despliegue de una fuerza internacional conjunta europea y árabe en la Franja de Gaza que garantice la seguridad de los palestinos (además del despliegue de cinco mil agentes de policía palestinos) y el cumplimiento de la tregua. Ese despliegue de fuerzas se daría a lo largo de las fronteras de Gaza y el cruce fronterizo de Rafah. Hamás también se comprometería no administrar la Franja desde que se haga efectivo el alto el fuego y se apliquen los puntos de la tregua.

Por su parte, Netanyahu ha sido claro, solo aceptará un acuerdo si todos los secuestrados que mantiene Hamas son liberados en un solo acto, es una de sus condiciones para poner fin a la guerra… El Gobierno de Netanyahu anuncia "la implementación inmediata" de la primera fase del plan (¿de cuál plan hablará, tal vez del estadounidense? ¿o el plan modificado por él y Trump en persona?). Por su lado, Mr. Trump asegura que Israel y Hamas están listos para un acuerdo de paz "sin precedentes", "estamos cerca de lograrlo”.

¿A quién creemos?

Conclusión

Después de dos años de genocidio, hemos terminado con una propuesta de solución que es sustancialmente peor que la situación que existía el 6 de octubre de 2023. Israel tiene luz verde para permanecer en Gaza, ya sea directamente o a través de representantes (como sería el "gobernador" Tony Blair). Incluso si retira sus tropas por completo, continuará sellando la frontera y controlando la cantidad de ayuda y la calidad de los materiales de construcción que pasen. Tiene luz verde para invadir al-Aqsa. Tiene luz verde para construir asentamientos en Cisjordania.

A los palestinos solo se les puede permitir vivir junto a Israel en paz si se muestran serviles a sus deseos, si se esconden en los rincones de la tierra que los colonos no han tomado y abandonan todos los planes para un estado independiente propio, guardando su bandera nacional, mientras los colonos despliegan su estrella de David por todas sus antiguas casas y tierras.




Epílogo

La realidad es que los palestinos, dondequiera que se encuentren, están quedándose más solos que nunca pese a las voces de reconocimiento en el mundo. Los líderes árabes y musulmanes que deberían respaldar la valentía y la firmeza de los palestinos de Gaza han respondido con miedo, cobardía e intereses propios.

No es necesario festejar el reconocimiento del estado de Palestina en las Naciones Unidas, probablemente jamás se llevará a cabo, porque Israel y Estados Unidos no lo permitirán. Y la única solución para los palestinos seguirá siendo ejercer su derecho a la resistencia, a mantener las armas por siempre o hasta que el mundo árabe y/o musulmán decida actuar con determinación, lo cual no significa otra cosa que una guerra colosal, lo cual es también muy poco probable. Salvo excepcionalidades como es Irán, que por esa razón seguirá siendo desestabilizada hasta un cambio del modelo gobernante.

Otra premisa fundamental en todo esto es el sentido que le dan al caso los fanáticos fundamentalistas cristianos de Estados Unidos, muchas veces identificados como el sionismo cristiano, Éstos sueñan con la guerra de "el Fin de los Tiempos" (en el contexto religioso). Esa guerra, en el fondo es deseada por los Estados Unidos y sus aliados europeos afines al marco ideológico del sionismo cristiano, incluso contrariando los fundamentos de la religión judía. En los Estados Unidos las élites del poder se declaran “religiosas”, anhelan el fiel cumplimiento de las escrituras, desean el Armagedón bíblico, el cumplimiento de la profecía… el fin del mundo, para reiniciar una nueva era de paz

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Fuentes consultadas:

Otras notas de la prensa diaria

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