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25 mayo 2020

IIGM: La liberación de Europa, una perspectiva estadounidense





Nota de introducción por el editor del blog

En las últimas entregas hemos revisado la segunda guerra mundial desde el punto de vista de destacados académicos rusos. Aquello no implica, inclinación ni afinidad política o ideológica de ninguna especia, se ha explicado que esos historiadores, incluso, son abiertamente anti estalinistas y en su tiempo no creyeron en el comunismo soviético.

Bien, este blog tampoco debería ser visto con inclinaciones ideológicas o políticas. Antes que ser un blog dedicado a cuestiones militares -que sobreabundan en internet- se dedica a analizar los conflictos bélicos desde el punto de vista geopolítico y de los intereses económicos de las grandes potencias. Así que, aquellos cánticos de falso patriotismo y aberraciones ideológicas totalitaristas no son apreciadas bajo ese contexto, dedicándoles un análisis desde la perspectiva histórica y sus secuelas en el presente.

Dicho esto, no sería imparcial de nuestra parte revisar solo lo que piensan los actuales historiadores rusos. En términos generales veremos lo que es materia de enseñanza desde la escuela a la universidad estadounidense, es decir una versión oficial que goza de una inmensa cantidad de recursos de toda índole (incluido el cine, documentales, revistas, libros, textos escolares, etc). 

Sería imposible abarcar el tema del conflicto mundial visto desde Occidente (hablamos no solo de los Estados Unidos y sus socios de la OTAN), existen millares de publicaciones de historiadores, militares, políticos, periodistas que brindan una visión apegada a un viejo libreto surgido desde los inicios de la Guerra Fría, es decir, los Aliados occidentales cambiaron el curso de la guerra tras la invasión aliada del 6 de junio de 1944, constituyéndose en la proesa militar más grande de la historia que vino acompañada de un aire fresco para el futuro del mundo libre. El objetivo era acabar con el ejército alemán, detener la maquinararia genocida nazi y, claro, arrodillar al despiadado régimen de Adolf Hitler. 

Qué es lo más curioso? No encontrar una mención al tremendo esfuerzo de guerra del ejército soviético. Sí que es raro encontrarnos solo con las menciones de que Stalin "rogaba" por la apertura del segundo frente. El mensaje está claro, sin los Aliados occidentales, la URSS hubiese perdido la guerra.

Un lector sagaz habrá comprendido que hablamos de versiones de carácter oficial, para la enseñanza a todo nivel, lo que necesariamente no es falso, sino sobredimensionado (es posible que los rusos hagan lo mismo). Desde pequeños nos han llenado la cabeza con historias de la sangre derramada por nuestros héroes y nuestro cerebro está atiborrado de gritos patrióticos. Sobre lo primero diremos que un soldado lucha siempre por su patria y es ajeno a las manipulaciones políticas, es el ser que se sacrificará para que otros conserven sus privilegios; sobre lo segundo, la propaganda hace su tarea, falso patriotismo, nacionalismos extremos, fanatización ideológica... 

Es necesario ser cauto en nuestras lecturas. Afortunadamente tenemos una generación de fabulosos historiadores independientes en Occidente, la apertura de archivos y acceso a documentación desclasificada ha dado pasos enormes, incluso en Rusia, brindándonos avances en la investigación de aquella época decisiva. La historia de la segunda guerra mundial no terminará de escribirse mientras sigan bajo llave millones de documentos de trascendental valor.

Sin la desclasificación de "secretos" de estado y otros documentos reservados sería imposible conocer más hechos de la historia que periodicamente nos presentan destacados y eruditos investigadores de la talla de Gitta Sereny (ya fallecida), el hoy popular James Holland, el conocido Richard Overy, Laurence Rees, Jacques R. Pauwels, Richard J. Evans, los magníficos Ian Kershaw y Antony Beevor; y que decir de los expertos, pero poco conocidos, historiadores alemanes del presente, por ejemplo, Christian Hartmann, del magistral equipo de trabajo investigativo "Edición Crítica a Mein Kampf". Éstos son solo algunos entre los conocidos historiadores que se apegan a los parámetros de la rigurosidad histórica y que van complementando el legado historiográfico de una anterior generación de historiadores como Allan Bullock (primer biógrafo de Hitler), Joachim Fest, William Shirer, Gerald Reitlinger, John Toland, Sebastián Haffner, Raymond Cartier, etc., sin dejar de mencionar que no hacemos justicia a decenas de notables historiadores que han sido olvidados con el paso del tiempo.

En cuanto al tema de hoy, de las decenas de artículos revisados, me decanto por la siguiente que difunde la exaltación de la historia desde el lado estadounidense. El concepto general es válido pero ignora (por razones ideológicas y propagandísticas) el valioso aporte de su mejor aliado en aquellos tiempos, la URSS

Revisemos un par de artículos de History.

T. Andino


*****

Roy Wenzl, de History (versión escrita en su website) publicó un artículo titulado "Cómo el Día-D cambió el curso de la Segunda Guerra Mundial" (How D-Day Changed the Course of WWII, en su versión original). El autor afirma que la invasión aliada del 6 de junio de 1944 fue una de las campañas militares más grandes y significativas de la historia (nada que alegar). Las siguientes líneas son citas puntuales del artículo en referecia.

La invasión militar del Día D que ayudó a poner fin a la Segunda Guerra Mundial fue una de las campañas militares más ambiciosas y consecuentes de la historia humana. En su estrategia y alcance, en sus enormes intereses para el futuro del mundo libre, los historiadores lo consideran uno de los mayores logros militares de la historia.


Dwight D. Einsenhower arengando a las tropas aerotransportadas, previo a la invasión de Francia (Día-D) 

El Día D, llamado Operación Overlord, lanzado el 6 de junio de 1944, después de que el general aliado al mando, Dwight D. Eisenhower, ordenara a la fuerza de invasión más grande de la historia, cientos de miles de tropas estadounidenses, británicas, canadienses y otras, cruce el Canal de la Mancha y desembarque en las playas de Normandía, en la costa norte de Francia. Después de casi cinco años de guerra, casi toda Europa occidental estaba ocupada por tropas alemanas o controlada por gobiernos fascistas, como los de España e Italia. El objetivo de los aliados occidentales: poner fin al ejército de Alemania y, por extensión, derrocar al bárbaro régimen nazi de Adolf Hitler.

He aquí el por qué el Día D sigue siendo un evento de gran magnitud, y por qué les debemos tanto a esos luchadores. Cuando los soldados aliados marcharon tierra adentro desde las playas, los franceses vitorearon, muchos de ellos dando flores a los soldados, muchos sollozando de felicidad.

Detener la máquina genocida nazi

Los ejércitos alemanes durante la Segunda Guerra Mundial invadieron la mayor parte de Europa y el norte de África y gran parte de la Unión Soviética occidental. Establecieron estados policiales asesinos donde quiera que fueran, luego cazaron y encarcelaron a millones. Con cámaras de gas y escuadrones de la muerte, mataron a seis millones de judíos y millones más de polacos, rusos, gays, discapacitados y otros indeseables para el régimen nazi, que buscaba diseñar una raza germánica maestra.

"Es difícil imaginar cuáles serían las consecuencias si los aliados hubieran perdido", dice Timothy Rives, subdirector de la Biblioteca Presidencial Eisenhower en Abilene, Kansas. “Se podría argumentar que salvaron al mundo. Unos meses después del Día D, el general Eisenhower visitó un campo de exterminio alemán y escribió: “Nos dicen que el soldado estadounidense no sabe por qué está luchando. Ahora, al menos, sabrá contra qué está luchando".

Estrategia del día D

Nadie pensó que la victoria fuera segura. El primer ministro británico, Winston Churchill, había molestado a Eisenhower y al presidente Franklin Roosevelt durante dos años antes del Día D, alegando que evitaran Normandía y que en su lugar siguieran una estrategia más lenta y menos peligrosa, colocando más tropas en Italia y el sur de Francia. Pero los alemanes habían matado a decenas de millones de civiles y soldados en la Unión Soviética, y los soviéticos querían desesperadamente que los aliados desangraran al ejército alemán abriendo un segundo frente de batalla. Eisenhower pensó que era vergonzoso evitar a Normandía, y pensó que Normandía era el mejor movimiento militar, no solo para ganar sino para acortar la guerra.



Eisenhower odiaba la guerra. Años después de que terminó el conflicto, pronunció un discurso, con un párrafo que se puede ver grabado en el muro de piedra de mármol que rodea su tumba en Abilene, Kansas: 

“Cada arma que se fabrica, cada barco de guerra lanzado, cada cohete disparado significa en el sentido final un robo a quienes tienen hambre y no están alimentados, a quienes tienen frío y no están vestidos. Este mundo en armas no está solo gastando dinero. Está gastando el sudor de sus trabajadores, el genio de sus científicos, las esperanzas de sus hijos. Esta no es una forma de vida en absoluto en ningún sentido verdadero".

La importancia de la victoria del día D

La mayoría de las batallas se olvidan rápidamente. Pero todas las naciones libres deben su cultura y democracia al Día D, que puede agruparse entre algunas de las victorias más épicas de la historia que incluyen la derrota del ejército británico ante George Washington en Yorktown en 1781, que permitió que el experimento estadounidense en democracia sobreviviera e inspirara a las personas oprimidas en todas partes.

En 490 y 480 a.c., los pequeños ejércitos y armadas de Grecia derrotaron a las enormes fuerzas invasoras del Imperio Persa en las batallas de Maratón y Salamina. Los griegos no solo se salvaron a sí mismos, sino también su democracia, literatura clásica, arte y arquitectura, filosofía y mucho más.

Los historiadores colocan el Día D en la misma categoría de grandeza.

Hasta aquí Wenzl. Ahora reproducimos un artículo completo de la misma fuente (History) escrita por Greg Timmons, el original inglés titula: "Churchill and Roosevelt Spent Years Planning D-Day"


             Infografía: History.com

Churchill y Roosevelt pasaron años planeando el Día D
Greg Timmons
History

Ambos líderes sabían que los Aliados debían invadir Normandía, pero enfrentaron muchos obstáculos antes de llevar a cabo la Operación Overlord.

La invasión aliada de Normandía el 6 de junio de 1944 se considera uno de los desarrollos más importantes de la Segunda Guerra Mundial e instrumento en la derrota de los poderes del Eje. 156.000 tropas desembarcaron en la playa como parte de la Operación Overlord, pero antes de llevar a cabo la liberación de Europa occidental, el primer ministro británico Winston Churchill y el presidente de los Estados Unidos Franklin D. Roosevelt pasaron meses debatiendo la viabilidad de una misión tan arriesgada.

Si Winston Churchill se opuso y argumentó en contra del Día D se ha convertido en un tema de debate, y algunos afirman que hizo todo lo posible para posponer o cancelar la invasión. También se debate si el presidente de los Estados Unidos, Franklin D. Roosevelt, mantuvo la fecha para una invasión a través del Canal. La verdad es que es más complicado que eso.



La evidencia muestra que tanto Churchill como Roosevelt fueron partidarios tempranos de alguna versión de un "segundo frente" en Europa. Sin embargo, desde principios de 1942 hasta mediados de 1944, ambos hombres fluctuaron en sus niveles de apoyo. La preparación militar estadounidense, el estado de guerra en constante cambio, la presión del líder soviético Joseph Stalin, las condiciones climáticas y las diferentes definiciones de un "segundo frente" hicieron que ambos líderes recalibraran con frecuencia sus planes para el Día D.

Así es como ambos hombres llegaron a un acuerdo para llevar a cabo una de las operaciones militares más ambiciosas y arriesgadas de la historia.

Churchill presionó a Roosevelt para que enviara tropas estadounidenses, lo hizo un día después de Pearl Harbor.

Impulsado
por un Congreso renuente, el presidente Roosevelt solo pudo enviar suministros de guerra y prestar barcos militares a Gran Bretaña una vez que Inglaterra entró en la guerra en 1939. Churchill entendió cómo funcionaba la democracia estadounidense, pero continuó presionando a Roosevelt por botas en el suelo.

El 8 de diciembre de 1941, el día después del ataque de Japón a Pearl Harbor, el Congreso de los Estados Unidos declaró la guerra. En tres días, Alemania declaró la guerra a Estados Unidos, honrando su acuerdo con Japón.

Churchill trabajó inmediatamente con Roosevelt para desarrollar una estrategia de victoria. Desde el principio, sabían que una invasión masiva de la Europa continental era obligatoria para una rendición total e incondicional de la Alemania nazi. Creían que cuanto antes el contraataque, mejor. Joseph Stalin también presionó por un segundo frente en el oeste para aliviar la presión sobre el ejército soviético en el este.

Sin embargo, cada líder enfrentó presiones internas y circunstancias cambiantes dentro de sus propios países que los obligaron a considerar estrategias alternativas y a retrasar repetidamente la fecha para el Día D.

La falta de recursos en ambos países causó más demoras, empujando la "Operación Sledgehammer" a la primavera de 1943.

En marzo de 1942, Roosevelt informó a Churchill que las demandas de la guerra del Pacífico redujeron la oportunidad de una invasión de Europa para ese verano. Estados Unidos no pudo reunir la cantidad de barcos y embarcaciones de desembarco necesarios para una operación de tan dramática escala, que los expertos militares estimaron que tomaría un mínimo de 400.000 soldados. Sin embargo, al mes siguiente, Roosevelt envió a dos de sus principales asesores, los generales George Marshall y Harry Hopkins, a Londres para reunirse con ChurchillPropusieron la "Operación Sledgehammer", pero la falta de recursos en ambos países causó más demoras, era el plan para apoderarse de los puertos a lo largo de la costa noroeste de Francia en el otoño de 1942 a la que seguiría una gran invasión en la primavera de 1943.  (Nota del editor del blog: Sobre la Operación Sledgehammer, ver comentarios al final del artículo)

Los asesores militares británicos creían que no podían reunir suficientes recursos a tiempo, y el plan terminaría en un desastre. A pesar de esto, Churchill pareció dar su respaldo al plan en un mensaje del 17 de abril a Roosevelt.

Mientras tanto, la presión soviética para un segundo frente se intensificó. A fines de mayo de 1942, el ministro de Asuntos Exteriores soviético, Vyachelsalv Molotov, se reunió con Roosevelt, pidiéndole una forma de aliviar la presión del frente oriental para fin de año.

África del Norte se convirtió en el foco de la "Operación Torch.

Roosevelt y Churchill pronto discutieron un enfoque diferente: en lugar de Europa occidental, invadirían el noroeste de África. Si tiene éxito, la "Operación Antorcha" (Torch), como se la conocía, aliviaría la presión sobre las fuerzas británicas que defienden el Canal de Suez, mejoraría la posición con los soviéticos y elevaría la moral tanto en Estados Unidos como en Gran Bretaña.

Roosevelt sabía que el esfuerzo descartaría cualquier segundo frente europeo para 1942 y probablemente para 1943, pero aún así estuvo de acuerdo. Sabía que estaba claro que tomaría meses prepararse para un ataque a gran escala, y debido al clima imperante a lo largo del Canal de la Mancha, simplemente no tendrían suficiente tiempo.

La Operación Torch comenzó el 8 de noviembre de 1942. Fue la primera operación importante que las tropas estadounidenses tomaron contra el ejército alemán.

El presidente Franklin D. Roosevelt y el primer ministro Winston Churchill durante la Conferencia de Casablanca (14-24 enero 1943. Crédito: Bettmann Archive / Getty Images)

Churchill instó a invadir Sicilia, parte de lo que él consideraba el "bajo vientre" de Europa.

Tres días después, Churchill sugirió a Roosevelt que sus comandantes militares exploraran las posibilidades de atacar a Sicilia y luego a Italia. Roosevelt expresó su preocupación por la participación de Estados Unidos en el Mediterráneo, pero quería confrontar a Alemania lo antes posible mientras haya recursos disponibles. También le preocupaba, al igual que Churchill, que sin el apoyo militar, Stalin podría pedir un acuerdo de paz con Hitler.

Roosevelt y Churchill se reunieron en Casablanca en febrero de 1943 y acordaron una invasión de Sicilia a partir de julio. La estrategia periférica de Churchill de atacar el "bajo vientre" de Europa ofreció varias ventajas, es decir, sacar a Italia de la guerra.

La invasión del norte de Francia se retrasó una vez más.


Churchill se decide para apoyar la "Operación Overlord", la invasión total de Normandía.

Tanto las campañas del norte de África como las de Italia fueron más largas y costosas de lo esperado. Cuando Churchill se reunió con Roosevelt y Stalin en diciembre de 1943 (Conferencia de Teherán), la derrota en Dunkerque probablemente estaba en su mente junto a Anzio y Salerno.

Al escuchar que los principales generales aliados Dwight Eisenhower y Bernard Montgomery querían un aterrizaje masivo en Normandía, Churchill ofreció varias alternativas a una invasión masiva, que Stalin insistió como única acción. Churchill sintió que los soviéticos y los estadounidenses ya habían decidido la invasión, denominada "Operación Overlord", y se decide para apoyarla.

En enero de 1944, Churchill escribió a Stalin declarando que iban a toda marcha para 'Overlord'. En abril, Churchill continuó expresando alguna reserva y le dijo a un asesor que "los rusos y las autoridades militares de los Estados Unidos nos impusieron esta batalla". En mayo, justo antes de la invasión planeada, les dijo a los primeros ministros de los dominios de la Commonwealth que estaba a favor de la Operación Overlord, aunque nunca ofreció un apoyo completo y lo consideró una estrategia secundaria ante su enfoque militar en el "bajo vientre" de Europa (Italia).


En las fauces de la muerte. fotografía de Robert F Sargent de la Primera División de Infantería del Ejército de los Estados Unidos que desembarcó en la playa de Omaha, Normandía, Día-D, 6 de junio de 1944. 

Tanto los británicos como los estadounidenses sabían que el Día D no podría suceder hasta 1944

Churchill sabía que los aliados no estaban preparados para una invasión a gran escala y desarrolló planes alternativos para derrotar a la Alemania nazi. Roosevelt se vio obstaculizado por la guerra con Japón, por lo que apoyó el norte de África y las campañas italianas para avanzar contra Alemania.

Aunque los aliados no estuvieron preparados durante 1943 y 1944, la invasión se hizo cada vez más importante para la victoria.

La invasión del Día D tuvo lugar el 6 de junio de 1944. En ese día, unas 156.000 fuerzas estadounidenses, británicas y canadienses desembarcaron en cinco playas a lo largo de la costa francesa de Normandía en los ataques militares anfibios más grandes de la historia. Más de 4.000 tropas aliadas fueron confirmadas muertas y miles resultaron heridas o desaparecidas. Se estima que las pérdidas alemanas fueron de entre 4.000 y 9.000 soldados.




A fines de agosto de 1944, todo el norte de Francia fue liberado. En la primavera siguiente, las fuerzas aliadas habían derrotado a la Alemania nazi.

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* Nota del editor del blog. "Operación Sledgehammer" (Almádana) fue un plan para capturar los puertos marítimos franceses de Brest o Cherbourg a principios del otoño de 1942, en caso de que Alemania o la Unión Soviética estuvieran al borde del colapso. Sería ejecutado principalmente por tropas británicas ya que los estadounidenses aducían poder suministrar solo dos o tres divisiones entrenadas. Churchill respondió que era "más difícil, menos atractivo, menos inmediatamente útil o, en última instancia, fructífero que ´Roundup´". Al capturar Cherburgo y áreas de la península de Cotentin, la cabeza de playa debía ser defendida y retenida durante el invierno de 1942 hasta que las tropas pudieran llevar a cabo una operación de ruptura en la primavera de 1943. Es verdad, que faltaban los elementos necesarios para tal operación: superioridad aérea, equipo de guerra anfibio, fuerzas suficientes y suministros adecuados. A pesar de todo, el Estado Mayor Conjunto consideró que Sledgehammer era factible. (Si el plan se ejecutaba era evidente que sería un fracaso, los británicos no podrían haberlo hecho solos ante el despliegue alemán que en esos días tenían entre 25-30 divisiones en Europa occidental. Esta percepción se vio reforzada por el fracaso de la pequeña incursión de Dieppe en agosto de 1942). Sledgehammer tenía sus partidarios en el ejército de los Estados Unidos y la Unión Soviética aplaudió la iniciativa, los británicos la rechazaron.  Sledgehammer nunca se llevó a cabo, en su lugar, la propuesta británica de invasión del norte de África francés tuvo lugar en noviembre de 1942 bajo el nombre clave Operación Torch. Por otro lado, fue el Jefe de Estado Mayor del Ejército de los Estados Unidos, General George Marshall, quien sugirió a Roosevelt que abandone la estrategia contra Alemania y tome la ofensiva en el Pacífico. Al parecer Roosevelt habría expresado que no haría nada para ayudar a Rusia. Pero existía otro plan, la "Operación Roundup", nombre en clave para invadir el norte de Francia en la primavera de 1943, supervisado por el general de brigada Dwight D. Eisenhower desde 1942. Había entusiasmo estadounidense, pero los políticos y altos mandos británicos se mostraron reacios a comprometerse. La mayoría de tropas y material que se iba acumulando para "Roundup" terminaría utilizándose en la "Operación Torch", que no fue tan prioritario para la estrategia Aliada. En noviembre de 1942, Eisenhower (ya nombrado teniente general) le comunicó a Churchill que ninguna operación importante en el continente podría llevarse a cabo antes de 1944. Operación Roundup, Operación Sledgehammer y su variante, Operación Roundhammer, terminarían siendo base para la Operación Overlord.


Fuente original:

Churchill and Roosevelt Spent Years Planning D-Day
How D-Day Changed the Course of WWII

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Cinco mitos norteamericanos sobre la victoria contra el nazismo
Historiografía de la Segunda Guerra Mundial

07 mayo 2020

El pulpo en las caricaturas políticas




Nick Ottens
STEAMPUNK
Never Was Magazine


Los pulpos son un tropo popular en el arte político. Se pusieron de moda en la década de 1870, cuando Frederick W. Rose describió a Rusia como un pulpo gigante que dominaba el este de Europa. El monstruo marino fue rápidamente traspasado a Alemania cuando representaba una mayor amenaza para la paz en Europa. Durante la temprana Guerra Fría, fue nuevamente el turno de Rusia. El pulpo fue la metáfora perfecta para difundir el comunismo.

Aquí se expone una selección artística con las mejores y peores criaturas marinas con tentáculos.

Pulpo ruso

1877, mapa de Europa por Frederick W. Rose (Biblioteca de la Universidad de Cornell)


El británico Fred Rose fue el primero en representar a Rusia no como un oso sino como un pulpo. Su mapa de guerra serio-cómico, que sería revisado y traducido a varios idiomas europeos, apareció en marzo de 1877, dos meses después de que Rusia atacara al Imperio Otomano en respuesta a la masacre de cristianos en Bulgaria (representada en el mapa con una calavera).

Rose muestra al gigante pulpo ruso que estrangula a Persia y Polonia, sosteniendo a Finlandia a su alcance y luchando con Turquía.

La política británica estaba dividida en ese momento entre los liberales anti-turcos de William Gladstone, que se disculparon por Rusia, y los conservadores rusos, que pidieron un pacto con los otomanos para bloquear la expansión rusa. La caricatura de Rose ayudó a influir en la opinión pública a su favor.


Tentáculos hacia Asia


1904, mapa de Asia y Europa por Kisaburō Ohara (Biblioteca de la Universidad de Cornell)


Uno de los primeros artistas en imitar a Rose fue Kisaburō Ohara de Japón. Esta caricatura, de la época de la guerra ruso-japonesa, muestra los tentáculos de Rusia que se extienden hacia Asia. Cabe destacar el tentáculo más a la derecha, que toca Port Arthur: el sitio del ataque de 1904 de Japón contra la flota rusa.

El mapa se hizo para persuadir a Gran Bretaña, entonces el principal poder naval del mundo, para que se mantuviera al margen de la guerra.


El pez diablo en aguas egipcias


El pez diablo en aguas egipcias, caricatura publicada en Punch (1888)


El final del siglo XIX fue también la marca del apogeo del imperialismo británico. Esta caricatura de 1888, publicada en Punch, muestra a John Bull, la personificación del Reino Unido, incursionando en aguas egipcias.

"Es una curiosa mezcla de leones, mulas y pulpos", engullendo territorios a lo largo de la ruta a la India: Gibraltar, el Cabo, Malta, Chipre y el recientemente inaugurado Canal de Suez.


Revancha

Detalles de una mapa de portada de La Revanche de 1886, que muestra a soldados franceses y rusos luchando contra un pulpo alemán.


Prusia, y más tarde Alemania, se convirtieron en un pulpo favorito en la propaganda francesa.

Esta portada de la revista francesa de asuntos públicos La Revanche muestra a Francia y Rusia asesinando al pulpo alemán en 1886, quince años después de que Francia perdiera Alsacia y el departamento de Mosela de Lorena en la Guerra de 1870. Francia y Rusia formalizarían una alianza anti-alemana cinco años después.


Gemelos


1915, Mapa británico de pulpos alemanes y austriacos ( Wikimedia Commons )


Este mapa británico de 1915, también traducido a otros idiomas, se burla de la promesa de Alemania de no hacer la guerra "para subyugar a los pueblos extranjeros" al destacar las tierras que Austría tenía anexadas a lo largo de los siglos.

Sin embargo, simplifica la expansión territorial de Prusia y deja de lado el contexto histórico. Baviera, por ejemplo, se fusionó libremente con Prusia para formar el Imperio alemán en 1871. El mapa tampoco menciona el papel que el aliado de Gran Bretaña, Rusia, jugó en la partición de Polonia.


Expansión prusiana


1917, mapa de la expansión de Alemania por Maurice Neumont (IGM)


Es una versión francesa de la anterior. Si mira de cerca podrá apreciar al pulpo con un Pickelhaube en el medio.

Maurice Neumont, el ilustrador, cita a varios políticos franceses que advirtieron contra el expansionismo prusiano. El soldado húngaro representa el tamaño del ejército de Alemania en comparación con el de la Francia revolucionaria un siglo antes. Quizás una comparación más justa hubiera sido con el ejército francés de 1914, que tenía cuatro millones de hombres armados contra 4.5 millones de los alemanes.


Instando a los franceses a resistir


Cartel anticomunista francés de 1936 o 1937


Este cartel de propaganda anticomunista francés de 1936 o 1937 fue uno de los primeros que describió a la Rusia soviética como un pulpo.

Sostiene que toda Europa está luchando contra el comunismo. Tenga en cuenta que los británicos, alemanes, italianos y turcos han cortado uno de los brazos del pulpo. Los nacionalistas españoles están en el proceso de hacer lo mismo. (El bando republicano en la Guerra Civil española fue apoyado por la Unión Soviética, aunque solo una parte de los combatientes fueron militantes comunistas).

Los franceses, por el contrario, supuestamente están permitiendo que la criatura comunista estrangule su bandera.


Stalin el monstruo marino


Cómo funciona el comunismo


Este panfleto anticomunista estadounidense, producido por el Servicio de Biblioteca Católica en 1938, lleva la metáfora del pulpo un paso más allá al representar al líder soviético Joseph Stalin como una criatura marina.

Uno de sus tentáculos se enrosca alrededor de España, donde la Guerra Civil todavía se está librando. Otro se extiende a Norteamérica: la sugerencia, por supuesto, es que la impía amenaza roja estaba llegando a los Estados Unidos.


Churchill sediento de sangre


Cartel propagandístico francés anti-británico de 1941 que representa a Winston Churchill como un pulpo.


Los fascistas devolvieron el favor en 1941 o 1942 al representar al primer ministro británico en tiempos de guerra, Winston Churchill, como un pulpo.

Sus tentáculos se ven alcanzando África y Oriente Medio. Las amputaciones en Dakar, Mers El Kébir, Egipto, Libia y Siria indican la resistencia del Eje al imperialismo británico.

La idea era convencer a los franceses de que su verdadero enemigo era Gran Bretaña, a pesar de que los nazis estaban ocupando su tierra natal. Los lugares mencionados fueron sitios de acción militar aliada contra la Francia de Vichy, aliado nazi. El ataque de Gran Bretaña a la flota francesa en Mers El Kébir en particular había causado muchas bajas francesas.

Conspiración sionista británica


La caricatura antisemita de la era nazi de Josef Plank muestra a Winston Churchill como un pulpo con la Estrella de David sobre su cabeza (Biblioteca del Congreso)


Esta caricatura alemana antisemita, publicada en algún lugar entre 1935 y 1943, representa de manera similar a Churchill como un pulpo pero con una Estrella de David sobre su cabeza, vinculando el imperialismo británico con una imaginaria conspiración judía global.


Pulpo Rothschild


Un pulpo que representa a la familia bancaria inglesa Rothschild  del Coin's Financial School (1894)


La idea de que los intereses monetarios judíos controlan la política británica es antigua. En un folleto de 1894 se abogaba por la introducción de un estándar mixto del oro y la plata. William Hope Harvey había representado a la familia bancaria Rothschild como sinónimo de Inglaterra. Sus tentáculos se extienden por todo el mundo.


Standard Oil 


1904, Caricatura estadounidense que representa a la compañía Standard Oil como un pulpo (Biblioteca del Congreso).


La caricatura de pulpo más famosa debe ser esta representación de 1904 de Standa Oil de John Rockefeller. Tenga en cuenta que sus tentáculos están envolviendo no solo el Congreso de los Estados Unidos y una casa estatal, sino también las industrias de cobre, acero y transporte marítimo. El próximo objetivo es la Casa Blanca.

Las caricaturas antimonopolistas como estas ayudaron a que Theodore Roosevelt prevaleciera en las elecciones presidenciales de ese año.


Abrazo inoportuno de Japón


Un póster británico en tiempos de guerra contra Japón que amenaza el comercio mundial (LHCMA); y, un cartel de las Indias holandesas de 1944 que pide la liberación de las Indias (NIOD).


Japón no escapó de la representación como un pulpo en la propaganda aliada.

El afiche británico argumentó que la otra potencia amenazaba el comercio mundial de la isla al mostrar sus tentáculos envueltos alrededor de los productos que se encuentran en el este y el sudeste asiático.

El cartel holandés de 1944 pedía la liberación de las Indias Orientales del inoportuno abrazo de Japón. Aunque "liberación" significaba volver al dominio colonial holandés.


El retorno del pulpo rojo 



El pulpo rojo regresó después de la Segunda Guerra Mundial, cuando el oeste capitalista y el este comunista volvieron una vez más a enfrentarse. 

Esta imagen proviene de la portada de un folleto de 1950 difundido por la Liga Económica favorable a las empresas en el Reino Unido. Sugiere que el comunismo está a punto de devorar al mundo entero.


Reconocer el peligro

Cartel electoral del Partido Popular de Austria en 1949 representa al comunismo soviético como un pulpo (ÖNB)


Solo un poco menos amenazante, este cartel electoral de 1949 del conservador Partido Popular de Austria muestra que el comunismo está extendiendo su influencia hacia el oeste de Europa. Insta a los votantes a "reconocer el peligro" de la ideología soviética.

Al igual que Alemania, Austria estaba ocupada por los aliados victoriosos en ese momento. Los soviéticos controlaban lo que se convertiría en los estados de Burgenland y la Baja Austria. Solo después de que el país declaró su neutralidad en 1955, las tropas occidentales y soviéticas se retiraron.


Imperialismo americano


Ante Los Bárbaros


Los movimientos de izquierda también emplearon el tropo de pulpo.

El escritor colombiano José María Vargas Vila, por ejemplo, describió a los Estados Unidos como un monstruo marino hambriento en la portada de su "Ante Los Bárbaros" de 1930, agarrando la isla de Cuba bajo el dominio pro-estadounidense y mirando a Centroamérica.


"Francia no será una colonia"


Cartel del partido comunista francés de los años 50. Los comunistas franceses tuvieron la misma idea. Observe los signos de dólar en los ojos del pulpo estadounidense en este cartel.


En el texto se lee: "¡No! ¡Francia no será un país colonizado! El gobierno francés estaba ansioso en esos momentos por convertirse en un socio dependiente de los estadounidenses.

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Dos ilustraciones interpuestas por el editor del blog


Póster sobre el presidente Ronald Reagan, que se comercializa vía internet. Titula "Imperio. La Pesadilla del  Líder Codicioso". 


Esta es una representación de Vladimir Putin. Titula "Octoputin", Fue originalmente encargado para ilustrar una portada de The Economist, la autoría corresponde a Jon Berkeley. 



Anexo 2

El siguiente es un interesante artículo que  se reproduce integramente.

Rusia, la (más) mala de la película en los mapas satíricos

Geografía Infinita
Gonzalo Prieto

Los mapas satíricos han sido a lo largo de los siglos una poderosa herramienta de propaganda política. Utilizados con motivo de conflictos o tensiones, son la plasmación gráfica de prejuicios e ideas preconcebidas sobre como unos estados ven a otros.


"The Avenger" (El Vengador): Un mapa alegórico de la guerra en 1877. Frederick Rose.


Rusia fue siempre la mala de la película en este tipo de mapas. O la más mala. 

El siguiente mapa fechado en 1871 representa Europa vista por un nacionalista italiano, muestra a Rusia como un gigante carnicero enfadado.



Visión italiana de Europa. 1871.


El autor aprueba la por entonces anexión italiana de Roma (1870). El “monstruo” francés está muerto (Batalla de Sedán de 1870, de la guerra franco prusiana que se saldó con la detención de Napoleón III).

Los sacos alemanes de dinero situados ante un amenazante Guillermo I podrían ser la contribución que los franceses tuvieron que pagar a partir de 1870, ya que hay un soldado prusiano comiendo las tartas de Alsacia y Lorena y bebiendo vino francés. Por su parte, Gran Bretaña es despreciada.

El mapa está lleno de ironía sobre quienes luchan por su independencia. Grecia mira en un espejo en busca de sus largos dientes perdidos, mientras otras naciones de los Balcanes se representan como ovejas, como Serbia, Bosnia, Albania, Bulgaria.

El siguiente mapa hace referencia a la Guerra de Crimea del XIX. Es un ejemplo de mapa satírico, fechado en 1856, por lo que puede considerarse el primero propagandístico de su tipo, precursor de un estilo que arrasaría en los siguientes 70 años en Europa.


Mapa humorístico del Teatro de Guerra en Europa a vista de pájaro. 1856.


El mapa se enmarca la Guerra de Crimea, que enfrentó a Rusia y el Imperio Otomano, y  es considerada como la primera guerra “moderna”. El enfrentamiento contó por primera vez, con corresponsales de guerra, lo que indica también el aumento del interés de la opinión pública por la situación política internacional.

En el mapa, Rusia aparece como un oso con corona imperial, al tiempo que blande un látigo. Polonia aparece como un esclavo, unido con una cadena. Las garras del oso se corresponden con la península de Crimea, donde las flotas francesa e inglesa intentan cortar esas garras, en oposición a la flota rusa que aparece más al este como “nicht sichtbar” (no visible) ya que el Tratado de París de 1856 estipulaba que los barcos rusos no podían mantener una flota en el Mar Negro.

En el siguiente mapa satírico Bismark frena con un gesto a una anciana Rusia que por 1875 (fecha de realización) mantenía una estructura social anclada en el pasado, mientras en Centroeuropa comenzaban a abrirse paso formas de gobierno tendientes a la democracia.



Das heutige Europa’ (La Europa de Hoy). Mapa de Caesar Schmidt de 1875.


Durante la época victoriana fue muy frecuente la publicación de mapas políticos satíricos. Tanto que se dio inicio a una nueva “corriente”. El Octopus Map, que sigue el estilo iniciado por Joseph Goggin, es uno de los más conocidos y representa los acontecimientos políticos del convulso año 1877 en Europa, expresando la hostilidad británica frente a las ansias expansionistas del Imperio Ruso. Uno de los grandes en la elaboración de estos mapas fue sin duda el británico Frederick Rose.


Mapa satírico de Europa (1877). Frederick Rose. (Wikipedia).


Misma figura para representar a Rusia, utilizado en diferentes países como representación. El siguiente mapa fue producido en la segunda mitad del siglo XIX por J.J. van Bredero de Haarlem (Países Bajos). Es un ejemplo más de los muchos mapas que circularon en Europa con una cartografía antropomórfica con la cual se buscaba ilustrar la tensa situación geopolítica del momento.



Mapa satírico de Rusia de 1870. Humoristische-Oorlogskaart (1870). 


El pulpo aparece en los mapas satíricos para representar a Rusia de manera recurrente. También a principios ya del siglo XX. En el siguiente mapa se puede apreciar como el Zar busca con sus tentáculos alcanzar a Polonia y Finlandia, por entonces (1900) en pleno proceso de absorción. Hasta China siente como se acerca el pulpo, cuyos tentáculos también apuntan a Persia y Afganistán mientras que otro amenaza una vez más al Imperio Otomano, que de nuevo podría ser atacado por el Cáucaso.


John Bull and his Friends. A Serio-Comic Map of Europe


El pulpo tuvo mucho éxito e incluso una corriente “continuadora” que fue años más allá, cerca de 25 desde la elaboración de los primeros mapas de su “especie”. El siguiente mapa satírico japonés de 1904, pintado por Kisaburo Ohara, representa a Rusia con la forma de este molusco.


Mapa satírico japonés de 1904 pintado por Kisaburo Ohara, en el que se representa a Rusia como un pulpo negro.


En el texto de la parte superior izquierda Kisaburo detalla por qué pinta así al pulpo (opresor, intentando abarcar todo lo que está a su alcance). Es una manera de mostrar apoyo a su país (Japón) en la lucha que estaban manteniendo en aquel momento el imperio japonés y ruso en las tierras de Corea y Manchuria (1904-1905).

Sin duda muchos detalles de estos mapas satíricos se nos escapan. No obstante, a través de estos mapas es posible apreciar un claro sesgo propagandístico que deja entrever que la cartografía fue utilizada también como herramienta política. Gracias a estas visualizaciones decimonónicas los autores conseguían trasmitir una idea general sobre las relaciones internacionales, siempre desde el punto de vista del emisor.


Fuentes originales

Nick Ottens
Geografía Infinita
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