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05 abril 2022

Administración nazi en los territorios ocupados del Este


"La Pandilla Loca". Caricatura antinazi del ilustrador checo Walter Trier, cuadro también conocido como "Grupo familiar". 1944


por Schwerpunkt 

Foro IIGM

Título original: El gran fiasco: Explotación económica alemana de la URSS.

* Todo el material gráfico y sus notas a pie de foto corresponden al editor de este blog.


El caos organizado


El estilo de gobernar de Adolf Hitler dejaría su impronta en el gobierno y administración de las regiones ocupadas. Sorprende que para la administración de lo que se suponía iba a ser el futuro económico del Reich Alemán las personalidades escogidas fueran tan mediocres y la estructura tan caótica al formarse estructuras administrativas enfrentadas con el empeño de que sus virreyes no tuvieran demasiado poder y estuvieran perpetuamente enfrentados entre sí. Poca delineación de responsabilidades y el recurso de tomar decisiones sobre la marcha. 


"De gira desde Alemania `Circo Hitler and Company´", Kukryniksy. Ventana TASS No. 468, 1942. Texto: Hitler el maestro de ceremonias y su colección de cohortes. 1. El súbdito fascista Jockey Dr. Ley / Toma su pedido, cobra su paga. / Como un jockey, parece estar cabalgando duro sobre Alemania. / 2. Malabarista Himmler / Himmler el asesino / Hacha en el aire / Hace malabarismos con habilidad / pero sin cuidado. /  3. El entrenado cerdo Goering, / el codicioso cerdo devorador de hombres, / come hasta saciarse y pide más, / aumentando su circunferencia con un gruñido de cerdo / para exhibir las medallas en su frente. / 4. El mago Goebbels / Goebbels el escritor, un espectáculo secundario / Garabatea con las manos, la cola y los pies / Alza la voz en un grito desesperado / Gritando que todos los Goebbels mienten. / La tinta que fluye de su pluma despiadada / es suficiente para ahogar a una división de hombres. / 5. Hitler Campeón de ladrones / Tambalear sobre una esvástica es muy, muy tonto, / especialmente porque Hitler / no tiene equilibrio. / 6. Perro Antonescu, / Antonescu, con astuta picardía / Vendió a sus compatriotas como esclavos. / No le importa un bledo la pérdida de Rumania / mientras mueve la cola ante su jefe alemán. / 7. Jinete Mussolini / Sin nada que ganar / Y sin cola que mover, / Mussolini simplemente galopa / Como un rocín aterrorizado. / 8. Mannerheim - Sword Swallower, / solo un mendigo hambriento, / reflexiona sobre tus pecados / Engulle esta simpática espada larga / Está llena de vitaminas. / 9. El Payaso en la historia, / Laval pasa a la historia / como un tonto payaso sucio.


Los nazis habían bosquejado diversos mecanismos de administración de los países ocupados. El estilo de Hitler era nombrar comisarios todopoderosos provenientes del partido. Su completa desconfianza de los funcionarios de carrera así como su desprecio por la organización administrativa y burocrática llevaron a que, en general, cada país tuviera un régimen administrativo diferente, el estilo variaba enormemente de un territorio al otro. En pocas palabras la Europa ocupada por los alemanes era un mosaico de satrapías. Así, en Francia la administración militar alemana mantuvo a todo el aparato burocrático francés y su policía. Francia administrada por franceses bajo una supervisión alemana relativamente laxa y sorprendentemente con muy pocos funcionarios alemanes (alrededor de 1.200). El contraste con Polonia no podía ser más marcado, donde se había destruido por completo las estructuras estatales para imponer un control y terror total. Los alemanes necesitaron a finales de 1939 nada menos que 80.000 funcionarios para gobernar un territorio mucho más pequeño y menos poblado.

 

A la izquierda, Joachim von Ribbentrop y la política exterior de la Alemania nazi, artista desconocido (posiblemente data de 1939); derecha; "Intercambio de experiencias. Los nazis nos prepararon varios reyes en caso de victoria". Se entiende que los alemanes prepararon algunos zares para Rusia, cartel satírico soviético de Ventanas TASS.


Izquierda, "Nuestro Alfabeto: G. Gorilas vagan por Alemania: Hess, Hitler, Goering y compañía". TASS No. 659 (1943), de Petr Ashotovich Sarkisian. Derecha, "Dos pares de botas" / O, "Dos de un tipo", cartel soviético (de Ucrania) que hace referencia a los colaboracionistas ucranianos de la UPA y de Stepan Bandera.


Claramente el estilo descentralizado y apoyado en los aparatos burocráticos locales era mucho más “barato” y efectivo. El intento de administrar territorios sin apoyarse en la población local era muy complicado y además requería de una gran masa de personal alemán en momentos en que los recursos humanos estaban estirados al máximo. A pesar de que este estilo de gobernar era propugnado por funcionarios alemanes y de algunos altos oficiales del partido como Werner Best e incluso militares como Otto von Stülpnagel en Francia, la decisión había sido tomada por Hitler y su camarilla más íntima como Himmler. Se aniquilaría por completo el aparato burocrático soviético y a las élites locales y se administraría por completo los nuevos territorios con alemanes pues no se quería la menor colaboración con la población soviética en contraposición a otros territorios donde, en diversos grados, se toleraba una cierta participación (Mark Mazower: Hitler´s Empire: How the Nazis ruled Europe (pág. 226-248) Penguin Books 2008).

La organización que regiría la economía de los territorios ocupados sería el Wirtschaftsstab Ost o Estado Mayor Económico del Este creado en marzo de 1941. Este era un ente bajo la batuta de Hermann Goering con el concurso de Georg Thomas, jefe de la Oficina de Armamentos, Paul Körner, mano derecha de Goering, Herbert Backe, representante del Ministerio de Alimentación y Agricultura y otros representantes ministeriales. El mando nominal lo tendría un militar de marcado carácter político, Wilhelm Schubert, aunque no tendría apenas mando ejecutivo.

Bajo este paraguas administrativo habría numerosos departamentos que por no hacer interminable la descripción, resumiremos en cinco inspectorías económicas (Wirtschaftsinspektionen), 23 grupos de trabajo (Wirtschaftskommandos) y otras instituciones. Alrededor de esta organización matriz orbitaban sociedades creadas por Goering un año antes para dominar la explotación petrolífera europea (Kontinentale Öl AG), el trust industrial IG Farben, la corporación agrícola (Zentralhandelsgesellschaft Ost für landwirtschaftlichen Absatz und Bedarf GmbH) creada a las pocas semanas de la invasión. Estas empresas aunque teóricamente dependían del Wirtschaftsstab Ost tenían sus propios consejos de administración. Como podemos ver Goering a la par que contemplaba la explotación de los recursos económicos de la URSS para el Reich no perdía de vista el engrandecimiento de su imperio económico personal (Dietrich Eichholtz: Geschichte der deutschen Kriegswirtschaft 1939-1945 (pág. 233-237) volumen I. K. G. Saur Verlag GmbH 2003).


Alfred Rosenberg - Paul Körner - Herbert Backe. Fuente: Bundesarchiv.


La administración militar de las zonas contiguas al frente de guerra era vista como coyuntural ya que se pensaba en una rápida victoria sobre la URSS. La administración de los Territorios Ocupados del Este estarían bajo el mando de comisarios nazis y liderazgo nominal de Alfred Rosenberg, un alemán oriundo del Báltico y con conocimientos de Rusia pero de escaso peso político en el partido. Rosenberg preconizaba la creación de estados marioneta en las naciones bálticas y Ucrania, aprovechando esas fuerzas para desintegrar el imperio bolchevique; el resto de los territorios del este serían administrados y colonizados por alemanes. Dentro de los planes figuraba como objetivo de primer orden la represión y destrucción de cualquier atisbo de resistencia rusa. La Rusia soviética sería desmembrada y destruida como estado y sus restos serían explotados por los alemanes.

Debían crearse cinco Comisariados del Reich (Ostland, Ucrania, Moscovia, Cáucaso y Turquestán) dependientes del Ministerio del Reich para los Territorios Ocupados del Este (Roseberg). Debido a las vicisitudes de la campaña militar solo los dos primeros fueron establecidos y al Ministerio se le privaría de autoridad y contenido dentro de la política de reinos de taifas hitleriana. Los comisarios del Reich serían en el caso de Ostland, Hinrich Lohse, gauleiter de Schlewig-Holstein y el brutal Erich Koch, gauleiter de Prusia Oriental para Ucrania.

Alfred Rosenberg era un pésimo organizador, su autoridad que ya era bastante nebulosa sufrió una gran dentellada cuando Hermann Goering quiso expandir su imperio personal y se hizo con el control de los asuntos económicos. En la práctica Rosenberg y su Ministerio sería una entidad aislada y desprovista de poder real ya que Hitler no quería crear estados satélites en el Este, diluyó la autoridad del Ministerio hasta hacerlo inoperante. Los comisariados no dependerían de Rosenberg mas que de una manera superficial e inefectiva. El propio Hitler lo dejó muy claro en el otoño de 1941 a Rosenberg por sus disputas con Koch al instruirle a “no inmiscuirse en la administración de los comisariados del Reich y a concentrarse en directivas generales previamente acordadas con el propio Hitler”.

Hitler estaba convencido que no haría falta el concurso de las nacionalidades no rusas para derribar a la Unión Soviética y que las fuerzas alemanas bastarían. Esto tuvo un efecto tremendo en la política alemana regional que en la práctica apartó cualquier pensamiento de colaboración y cooperación con las poblaciones locales. (Alex J. Kay: Exploitation, Resettlement, Mass Murder: Political and Economic Planning for German Ocupation Policy in the Soviet Union 1940-1941. (Pág. 87) Berghahn Books 2006).


"Lo que Hitler promete a los eslavos...", de F. I. Maryasov, agosto 1941

El rostro del Fuhrer

¿Y qué hay de la administración militar que era otro de los actores en este juegoLas autoridades militares estaban en general más inclinadas a colaborar con la población local y a conseguir réditos de las rivalidades entre rusos y otras nacionalidades. A ello contribuía el hecho de que algunos de los oficiales más antiguos las habían explotado durante la breve ocupación alemana en 1917-1918. También había oficiales de la línea dura nacionalsocialista que chocarían con los primeros y que causaron desavenencias importantes. No obstante la autoridad militar sería relevante mientras la zona estuviera situada en la retaguardia de la línea de combate y en principio se veía como una autoridad interina. (Mark Mazower: Hitler´s Empire: How the Nazis ruled Europe (pág. 144-157) Penguin Books 2008).

El papel de los industriales alemanes es más complejo y complicado de discernir. Por un lado, estaban favorablemente dispuestos a hacerse con oportunidades nuevas de negocio e instalaciones productivas; pero, por otro lado, veían con profunda desconfianza la situación en la Unión Soviética a la que juzgaban muy retrasada y su población poco de fiar. En realidad compartían la ignorancia sufrida por gran parte del liderazgo nazi, pero, con carácter pragmático no querían verse involucrados en una serie de adquisiciones que les forzarían a una serie de costosas inversiones. En general había mucho más interés por las recientes adquisiciones en Europa Occidental que por hipotéticas inversiones en el Este y preferían esperar a que la situación política y militar se aclarara antes de comprometerse. Al estado de indecisión de los grandes industriales no ayudaba la falta de definición sobre la propiedad de las nuevas instalaciones ni de cómo se haría la transferencia de propiedad. Desde el punto de vista práctico esta situación no ayudaría a poner en marcha las instalaciones productivas una vez fueran conquistadas. Recordemos que en el ideario de Hitler no había espacio para la utilización de la capacidad industrial, si no una mera explotación de materias primas y productos agrícolas. El uso de la industria capturada sería una racionalización posterior ante la prolongación de la guerra. (Rolf-Dieter Müller & Gerd Ueberschär: Hitler's War in the East, 1941-1945: A Critical Assessment (pág. 300-304) Berghahn Books 2002).

A pesar de la brutalidad de las opiniones políticas de Alfred Rosenberg, esté preconizó el reparto de las granjas colectivas entre los campesinos rusos, el restablecimiento de granjas de pequeños propietarios así como instituir un sistema político clientelar en el este, eso impulsaría a gran parte del campesinado soviético contra el sistema soviético y en favor de los alemanes. Esas intenciones fueron abortadas de raíz por Hitler, Goering y los comisarios del Reich. (Goering retuvo las unidades de producción bajo su mando por puro interés económico personal; Hitler y los comisarios del Reich por causas de índole ideológica). 

Izquierda: Vladimir Vasilevich Lebedev. "Un retiro criminal", TASS No. 696, 1943. Texto: La radio de Berlín ha anunciado: "Durante su retirada de Viazma, las tropas alemanas retiraron de la ciudad todos los objetos de valor histórico”. Pero el ladrón no tiene por costumbre decir toda la verdad. De hecho, los bandidos fascistas robaron no solo objetos de valor histórico, sino que también vaciaron literalmente todos los apartamentos civiles. (De los diarios) Poema: El ladrón alemán, en un arrebato de honestidad, / Inmodestamente transmitió por la radio / Que dejando a Viazma, escondido en su abrigo, /  Se llevó tesoros históricos. / Que los tesoros han sido robados / No lo discutimos; los ladrones fascistas se los llevaron. / Pero, ¿qué tipo de tesoros históricos / son las cucharas de plata y la ropa de cama? Medio: Vladimir Vasilevich Lebedev. "Saqueo total", TASS No. 768, 1943. Uno de los métodos extremos empleados por el ejército de Hitler son las campañas de recogida de ropa y calzado de la población en general. (De los periódicos). Poema: Los emisarios de Hitler aparecieron / Y los despertaron de su sueño. / Le dejaron solo su ropa interior / A ella le dejaron solo una cortina de ventana. / La pobre pareja no dejó escapar un chillido / y los dos jóvenes y apuestos soldados de asalto / gritaron alegremente: "¡Heil Hitler!" / Y salieron corriendo con dos sacos. / Se fueron. Robaron todo, / desde sedas hasta ropa de cama. / ¿Quiénes eran: nuestras propias tropas o merodeadores? / Preguntó la esposa en un susurro. / "¿Quieres terminar en la Gestapo?" / Respondió el esposo en un susurro. / "Son tanto nuestros como merodeadores... / ¡Como bien sabes, amiga mía!". Derecha: Vladimir Vasilevich Lebedev. "La Fuerza del Hábito", TASS No. 1132, 1945. Poema: "Fritz ha regresado del extranjero / a su familia nativa. / Le ha robado a su padre y a sus hermanas, / también le ha robado a su madre. / El soldado de asalto alemán no /puede ser más que un ladrón. / Él dice: "En el extranjero me acostumbré". / “¡Mi Fritz!” - dice su padre / "¡Mi Fritz!" - suspira su mamá. / “¡Qué chico tan talentoso eres! / ¡Incluso puedes robar!” / El padre dice: “¡Qué saqueo, / es un robo a plena luz del día! / ¡Te has parecido al Führer, / a tu madre y a mí! (Donación de la Sociedad de Relaciones Culturales con Países Extranjeros de la URSS, 2010.123)


Apoyados por Hitler la planificación económica tenía una visión a corto plazo, lanzarse al pillaje y requisa de todo cuanto tuviera valor monetario, independiente de las consecuencias políticas y la alienación de la población ocupada. Hitler, con la pésima situación militar en 1943 seguía rechazando cualquier posibilidad de colaborar y otorgar limitadas concesiones de autogobierno a la población local, todo por no hipotecar la futura explotación y colonización alemana.

La administración militar fue en sus objetivos una mezcla de ambas: Los altos mandos preconizaban la requisa para sostener a las tropas en campaña ante las dificultades en los suministros pero por otra parte se intentó utilizar las estructuras productivas en provecho de las necesidades militares inmediatas. Para ello había que asegurar la colaboración de la población local. Sin embargo, en cuanto el frente se desplazaba al este y la administración militar era reemplazada por la civil, ocurría lo opuesto.


Diversos artistas soviéticos de la época reflejaron la "administración" alemana de los Territorios Ocupados del Este.


Por si no fuera bastante caótica esta estructura había otros actores en todo este entramado: Himmler y su imperio personal de las SS. Por un lado ya había divisiones enteras de las Waffen SS combatiendo en el frente ruso y unidades policiales y de limpieza étnica ocupadas en el asesinato de judíos. Las tareas policiales chocaban con algunas de las supuestas atribuciones de Rosenberg que al verse privado de la administración económica y policial se vio privado de cualquier pretensión de poder real. Himmler se veía a si mismo como el encargado de conformar el nuevo espacio vital en el Este para el nuevo imperio colonial alemán diezmando a la población eslava, realizando experimentos de repoblación y expulsión racial. 

Todas estas estructuras administrativas nazis libraban entre sí una guerra casi tan vigorosa como la sostenida contra los soviéticos, lo que se plasmó en el tremendo caos administrativo creado ante la miríada de departamentos, feudos políticos con áreas de responsabilidad mal definidas, ambiciones de los diversos gerifaltes nacionalsocialistas. En un intento de socavar la autoridad de los comisarios del Reich, Rosenberg intentó una alianza con Himmler pero lo único que logró fue disminuir todavía más su cada vez más limitado poder al ceder algunas áreas de responsabilidad a cambio de nada.



Esa era la política hitleriana, dividir el poder entre sus acólitos, el precio fue la inoperancia administrativa y el caos organizativo. En la URSS ocupada, Hitler seguiría su política de impedir un gobierno y administración único al igual que en el resto de su imperio. La diferencia fundamental con el Reich y los territorios ocupados es que se iba a realizar un experimento social basado en el delirante ideario racial nazi que desafiaba por su alcance lo nunca visto.

Una limitación de importancia para las diversas agencias administrativas alemanas era la falta de personal. Para administrar vastos territorios con más de 60 millones de personas los alemanes no disponían de más que de unos pocos millares de administradores y con el inconveniente fatal de no contar con ninguna estructura local en que apoyarse. Tengamos en cuenta que el territorio era en extensión unas dos veces el Reich. Se disponía de muy poco personal que hablara ruso y que tuviera el menor conocimiento del territorio que iban a gobernar. Para desgracia alemana gran parte de los individuos llegados al Este eran aventureros en busca de promoción o embrutecidos militantes nazis sin la formación necesaria para tan gran reto. (Rolf-Dieter Müller: Die deutsche Wirtschaftspolitik in den besetzten sowjetischen Gebieten 1941–1943 (pág. 2) Harald Boldt Verlag 1991).



La administración alemana en el Este debía constituir tres zonas:

- Zona de combate dependiente del comandante militar del sector: raramente tenía una profundidad de más de 20 km.

- Zona de administración militar y que agrupaba la zona de retaguardia de los Grupos de ejércitos. Era una zona de varios cientos de kilómetros. En la práctica dado el estancamiento de las operaciones militares casi la mitad del territorio ocupado de la URSS estaría bajo administración militar toda la guerra.

- Zona de administración civil (Comisariados del Reich) (Alex J. Kay: Exploitation, Resettlement, Mass Murder: Political and Economic Planning for German Ocupation Policy in the Soviet Union 1940-1941. (Pág. 1-2) Berghahn Books 2006).

Los comisariados del Reich tendrían varios comisarios generales (Generalkommissar) dependientes, varios de los cuales eran también antiguos gauleiters y en cualquier caso hombres de confianza del partido. Ostland contaría con cuatro y Ucrania con seis. (Alex J. Kay: Exploitation, Resettlement, Mass Murder: Political and Economic Planning for German Ocupation Policy in the Soviet Union 1940-1941. (Pág. 83) Berghahn Books 2006).

Varios de los personajes designados para los más altos cargos como el comisario del Reich Erich Koch para Ucrania eran fanáticos nazis, pésimos e incompetentes gestores. La política de Koch se resumía en un odio terrible hacia los ucranianos y eslavos en general y la decisión de destruir la industria y desurbanizar las ciudades según propia declaración. Gran parte del escaso tiempo dedicado a su nuevo dominio fue dedicado a reprimir cualquier asomo de nacionalismo ucraniano y la persecución de supuestos opositores políticos. Su ideario se basaba en una famosa afirmación: “Si hay algún ucraniano digno de sentarse a mi mesa tengo que hacerlo fusilar”. (Karel C. Berkhoff: Harvest of Despair: Life and Death in Ukraine under Nazi Rule. (pág. 35-36) Harvard University Press 2004).


Erich Koch                          Hinrich Lohse

Hinrich Lohse parece haberse comportado por cuestiones de pragmatismo económico a la par que ideológicas. Cuestionó, por ejemplo, el genocidio judío en Ostland en el otoño de 1941 ante las repercusiones económicas que tendría y parece ser que tuvo algunos enfrentamientos con los mandos encargados del asesinato masivo de judíos. Al ser informado que se practicaría la “solución al problema judío” independientemente de las consecuencias económicas volvió a alinearse ideológica y administrativamente con el régimen. (Escrito de Otto Bräutigam a Hinrich Lohse de 18 de diciembre de 1941. Publicación del Gedenk- und Bildungsstätte "Haus der Wannsee-Konferenz")

La política de desurbanización forzada y destrucción de ciudades (Leningrado, Moscú o diezmar Kiev, Kharkov) serían practicadas mediante el sencillo expediente de no suministrarlas alimentos. Cientos de miles de personas se lanzarían al campo a intentar buscar comida. También se subrayó la necesidad de la explotación económica entendida como saqueo puro y duro. Esto se decidió en la reunión del 16 de julio de 1941 en la Guarida del Lobo entre Hitler, Rosenberg, el mariscal Keitel como representante militar, Goering como plenipotenciario económico, Lammers y Bormann en representación del partido. El consenso general era que la Unión Soviética estaba acabada y que en cuestión de semanas se podría contar con la victoria final. A la reunión no acudió Himmler, pero se fijaron las líneas maestras de la explotación y colonización. Solamente a finales de 1942 y principios de 1943 se asistiría a una regresión parcial sobre esta política. Himmler, nada más comenzada la guerra volcaría toda su actividad al exterminio de los judíos y sus delirantes experimentos de colonización con alemanes étnicos en tierras de las que sus moradores fueron expulsados. (Alex J. Kay, Ob. Cit.,pág. 179-186)


Petr Ashotovich Sarkisian en "Hindenburg y Hitler", TASS No. 1178, 1945. En enero de 1933, Hindenburg otorgó a Hitler “todo el poder”. En enero de 1945, Hitler envió apresuradamente los restos del Hindenburg fuera de Prusia Oriental. Texto inferior: El general le dijo al bandido: / “¡Ponte manos a la obra, bitte! / Estás fresco y yo estoy cansado. / Estoy vencido, y tú aún no estás vencido”. / Pero increíble 1945 / Vence incluso a este viejo matón. / Y el golpeado lleva al otro golpeado /del basurero, a una fosa común. (Donación de la Sociedad de Relaciones Culturales con el Extranjero de la URSS, 2010)

Modificaciones administrativas al prolongarse la guerra.

Tras fracasar en el empeño de derrotar a la URSS, aunque desde el punto de vista formal no cambió apenas la estructura administrativa, se comenzó un lento proceso de cambiar algunas políticas a partir de 1942. Estos cambios fueron lentos y sutiles y a niveles inferiores, el liderazgo político supremo, Hitler, seguía sin cambiar de opinión.

Muchos de los altos cargos "comenzaban" a darse cuenta de que la política emprendida en el Este de represión, asesinato a gran escala y esclavización de la población local no era conveniente para los intereses alemanes a medida que se eternizaba la campaña militar. Ganarse a la población local era un requisito indispensable para la victoria final. Para Hitler cualquier mención a la colaboración con eslavos era poco menos que alta traición. El general Richard Gehlen, jefe de la Inteligencia, en noviembre de 1942 advertía que sería imposible mantener la capacidad de combate del Ostheer sin una masiva inyección de auxiliares rusos. Aunque sobre el terreno los responsables militares y económicos tomaran decisiones prácticas que dulcificaran las durísimas condiciones de la población ocupada, la gran estrategia política no cambió en lo esencial. (Germany and the Second World War: Organization and Mobilization in the German Sphere of Power: War Administration, Economy and Manpower Resources 1942-1944/45 (pág. 69-75) Oxford University Press 2003).

La administración militar que se preveía provisional en realidad permanecería en casi la mitad del territorio ocupado soviético hasta finales de 1943. La administración militar en general tendió a aprovisionarse sobre el terreno y a no comprometerse en proyectos económicos que no tuvieran un rendimiento inmediato. Se realizó una reconstrucción bastante grande de las comunicaciones sobre todo ferroviarias e incluso se ejecutaron trabajos de tendido de líneas ferroviarias de campaña. Aunque estos trabajos beneficiaran a la explotación económica de esos territorios y en menor grado a la población, tuvieron una dimensión puramente militar en función de las necesidades logísticas militares.


Izquierda, Mikhail Mikhailovich Soloviev. "Nuestro Alfabeto: P", TASS No. 656, 1943. Un "pogrom" es una forma abreviada para el programa del "Nuevo Orden". Derecha: Petr Ashotovich Sarkisian. "Mirgorod", TASS No. 837, 1943. Poema: En la época de Gogol, aquí había un charco. / Y en el charco, / Yacía un cerdo. / Los médicos soviéticos / estaban interesados ​​en el charco. / Hicieron un análisis: / El agua es medicinal. /Construyeron un sanatorio. / Pero bajo los bandidos fascistas: / Mira, Así como estaba antes: / Es un charco otra vez. / Y en el charco hay un hocico de cerdo. / ¡Pero qué tal! / Limpiemos las ciudades soviéticas / De todo tipo de escoria / De una vez por todas.

La prolongación de la guerra tuvo otro efecto sobre la política industrial: además de la explotación en el corto plazo de los recursos mineros, se convino en explotar en la medida de lo posible los recursos industriales sobre el terreno. Dado el nivel de destrucción que había sufrido la industria en la zona y la escasez de recursos alemanes se decidieron una serie de prioridades. Para explotar y administrar esos recursos hacía falta personal, comunicaciones, carbón, energía eléctrica por lo que se abandonó, al menos de momento, las directivas más radicales para intentar aprovechar esos recursos.

Con los reveses militares se retomó algún plan de devolver al campesinado al menos parte de las propiedades de los koljoses que los planificadores económicos habían rechazado en 1941. Estos planes se publicitaron con gran fanfarria pero debido a que solo se iniciaron en 1943 y las propiedades se fueron otorgando con gran lentitud, en la práctica el avance soviético paralizó estos tímidos y tardíos intentos de ganarse al campesinado y a la población ocupada.

A pesar de todo el resultado fue una casi total desafección de la población ocupada. Aunque hubiera segmentos considerables de población dispuestos a colaborar, obviamente muchos lo hacían por cuestiones elementales de supervivencia. Tardíos y, evidentemente, falaces intentos propagandísticos de aunar apoyo entre los ocupados, así como de explotar el nacionalismo báltico o ucraniano, pero la política alemana en lo esencial no cambió. La oposición de Hitler y los partidarios de la línea dura como Himmler o Koch a cualquier esfuerzo de colaboración minó y condenó de raíz esos tardíos, débiles y descoordinados esfuerzos para ganarse el apoyo de la población ocupada. Para el grueso de la población ocupada era evidente el desprecio por las vidas y destinos por parte de los nuevos señores y las proclamas de convertir las tierras del este en colonias no dejaron de oírse ni siquiera durante la retirada alemana (Karel C. Berkhoff, Ob. Cit., pág. 305-310)


Izquierda, Cartel-periódico Bandera bolchevique, edición No. 6. "El rostro del enemigo" de P. P. Bunakov, 1941. Derecha, M.G. Kozell. "Los años cambian al bastardo". 1944, Museo de Arte del Lejano Oriente. 


Los estados bálticos (Lituania, Letonia y Estonia)

Los países bálticos eran un caso particular en las nuevas zonas ocupadas del Este. Letonia y Estonia eran países con una larguísima dependencia y relación con las ciudades hanseáticas (N.delE. La Liga Hanseática o Hansa fue el motor económico del norte de la Europa medieval. Exitosa alianza comercial que dominó el mar Báltico y el mar del Norte. Inició como asociación entre mercaderes germanos en el extranjero y llegó a extenderse desde el este de Inglaterra hasta el corazón de Rusia. Objetivo: apoyarse mutuamente en aspectos económicos y procurarse una mejor defensa de sus personas e intereses), con la burguesía alemana y contaban con una población que tras los excesos de la ocupación soviética de 1940-41 estaba dispuesta a colaborar con los alemanes. Lituania era un caso especial, un país económicamente atrasado y paradójicamente con más parecidos a Polonia que al resto de estado bálticos.

Con la excepción de Estonia que hasta agosto no fue conquistada por los alemanes estos países cayeron en manos alemanas en las dos primeras semanas de Barbarroja entre la alegría de las poblaciones locales tras la pesadilla de la ocupación soviética. Esto permitió comenzar la gestión política y económica desde los primeros días en contraposición a Ucrania que hasta finales de octubre no habría de ser conquistada. Nada más presentes los alemanes instituyeron servicios de reclutamiento de trabajadores, inicialmente voluntarios, pero, a medida que pasaba el tiempo los alemanes fueron apretando las tuercas. Las iniciales promesas de reprivatización de propiedades y empresas nacionalizadas o confiscadas por los soviéticos fueron retrasadas al máximo. Tan solo algunas de muy poca importancia fueron devueltas a sus dueños tras un laborioso proceso que incluía juramentos de fidelidad al poder alemán. Se fijaron tipos de cambio artificiales beneficiosos para los alemanes y se instituyó un sistema de cuotas en las granjas demasiado parecido al sistema soviético. Todas estas decepciones, promesas incumplidas y constatación del saqueo alemán de productos provocaron un cambio de ánimo en la población.


Izquierda: "Padre amable" envía objetos robados a casa. Kukryniksy, TASS No. 434; Medio, Viktor Pavlovich Sokolov, "Monstruos", TASS No. 764, 1943. Texto: El sinvergüenza fascista que tenemos delante en la imagen / Adjuntó una mina al juguete del niño. / El resultado de esta villanía es un niño inválido, / que tocó el "juguete" con su manita. / Vengarnos de este enemigo es nuestro deber sagrado / Para que no abandone la tierra soviética con vida. Derecha: Vladimir Alekseevich Milashevskii "Trabajadores Temporales" (Servidores del tiempo), TASS No. 868, 1943. Las atrocidades alemanas hablan de la debilidad de los invasores fascistas, porque solo los servidores del tiempo actúan así, sin creer en su propia victoria. Y cuanto más desesperada se vuelve la situación de los nazis, más se enfurecen con los saqueos y las atrocidades. (Discurso de Stalin, 6 nov 1943). Poema: Incendiario nazi, salvaje rabioso, / Su feo rostro deformado por el miedo. / No hay criatura en la tierra más repugnante / que esta sórdida criatura. / Hasta que lo matan / es venenoso hasta la muerte. / Deja en su estela criminal: páramo, sangre y ceniza, / Lágrimas de viudas, huérfanos privados de pan y techo. / ¡Soldado, que tu mano sea firme! / ¡Y que la venganza sobre los que malgastan el trabajo del pueblo / sea ​​como una sentencia de muerte, despiadadamente severa!


Dado que eran países sin recursos minerales, la industria, excepto en Letonia, tenía muy poca importancia, la explotación alemana se dirigió a la agricultura y captación de mano de obra ya fuera in situ o de preferencia hacia Alemania. El voluntariado no llenaba las cuotas de mano de obra establecidas ni de lejos, los alemanes se dedicaron al secuestro y deportación de manera cada vez más descarada. Miles de letones y estonios se encuadraron en unidades militares alemanas. Lituania, la más retrasada de los tres, sin industria y con una agricultura de pequeños propietarios de subsistencia, no tenía ninguna simpatía por los alemanes lo que acarreó movimientos de resistencia activa y pasiva.

En general, poco aprovechamiento de los recursos incluidos el reclutamiento de voluntarios para el Ostheer o mano de obra. La mano de obra desplazada al Reich en grandes cantidades a principios de 1943 fue forzada, casi sin excepción.(Romuald J. Misiunas, Rein Taagepera: The Baltic States, Years of Dependence, 1940-1980 (pág. 54-58) University of California Press 1983. / Rudolf Hillbrecht: Litauen im Reichskommisariat Ostland 1941-1943/44. Paralellen und Kontraste im übrigen Baltikum, vornehmlich Estland. / Romuald J. Misiunas, Rein Taagepera: The Baltic States, Years of Dependence, 1940-1980 (pág. 53-54) University of California Press 1983).


Próxima entrega: La industria soviética bajo ocupación alemana en la segunda guerra mundial 

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*Este artículo es continuación de: El gran fiasco de la explotación económica alemana de la URSS

Fuente para el presente artículo: 

Foro IIGM 

01 abril 2022

La Guerra Fría en los carteles de Occidente



por Tito Andino
Recopilación de textos y gráficos.

 

La Guerra Fría fue un conflicto geopolítico entre la Unión Soviética y los Estados Unidos que dio forma al pensamiento antagónico sobre un mundo dividido en bloques de aliados liderados por estas superpotencias. Cada nación profesaba su ideología sosteniendo un plan para la sociedad, la política, la economía, la ciencia, la cultura, el deporte, etc., que representaban polos opuestos. 

 

A pesar de las frías relaciones oficiales antes de la Segunda Guerra Mundial, los Estados Unidos y la Unión Soviética forjaron una alianza contra la Alemania nazi que acabó al final de la guerra en 1945. Cada bando consideró que sus intereses eran incompatibles con las acciones del otro, eso hizo que un nuevo conflicto mundial fuera altamente posible.

 

Arriba: Una clara muestra de la actual imitación de la propaganda nazi alemana anti bolchevique (arriba a la izquierda) para comparar al presidente Putin con los malignos tentáculos de la araña soviética apoderándose del mundo (arriba derecha) corresponde a la revista conservadora estadounidense "National Review" y, las de abajo son caricaturas publicada en el británico "The Guardian" (2018) y "The Economist".

No solamente a causa de la invasión rusa de Ucrania ha renacido o se ha forjado una nueva Guerra Fría, hay varios antecedentes que avalan esta perspectiva (conflictos armados, geopolíticos, económicos alrededor del mundo). Los rivales de antaño, bajo otro manto político, pero idéntica visión monetaria vuelven a desplegarse y enfrentarse a través de terceros. El fantasma de un conflicto nuclear resurge tras una pausa de tres décadas. (este post trata sobre carteles y propaganda, no entraremos en mayores detalles sobre política). 


Cartel anticomunista alemán de 1919, la Muerte vestida de rojo caminando sobre una ciudad arrasada, pero el mensaje es 'Únete a la Liga Anti-Bolchevique´.

Aunque nada tiene que ver entre sí, los carteles anticomunistas de antes de la segunda guerra mundial suelen relacionarse y mezclarse con la propaganda nazi e indistintamente con la propaganda estadounidense elaborada durante la Guerra Fría. Un error relacionado por la sobre-infundada propaganda de terror para "alejar a las masas de los peligros del bolchevismo".


"¡Moscú manda!" Inglaterra y Estados Unidos son títeres comunistas.    Propaganda nazi.



"La Troika está acelerando a través de Rusia..." Este cartel anti-Stalin fue producido por el departamento de propaganda del gobierno alemán en 1942 para la ocupación de Rusia y Ucrania durante la IIGM. Las letras en el látigo son "N-K-V-D" (Comisariado del Pueblo para Asuntos Internos) mientras que el carro las letras son "U.S.S.R." dentro de una Estrella de David. En el yugo está escrito "¡Trabajadores de todos los países, uníos!"


Esa mescolanza de carteles nazis, fascistas, europea de posguerra, hasta antisemita y propaganda estadounidense en la Guerra Fría, por alguna "extraña" razón guardan equivalentes estilos. Quizá puede explicarse porque reflejaban el persistente miedo del poderoso capital financiero e industrial amenazado por el avance de los trabajadores y movimientos sociales en la primera mitad del siglo XX (socialismo, comunismo, etc.) "Los rojos contra Europa"; "La amenaza roja en América"; "Terror bolchevique contra el mundo", etc., era el mensaje difundido.


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Por esa razón estamos obligados como antecedente a colocar algunos ejemplos de propaganda anticomunista en general junto a la nazi, luego revisaremos algunos carteles estadounidenses durante la Guerra Fría. 




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El articulista de la Revista "Jotdown", Javier Bilbao, en un esclarecedor reportaje, "La propaganda anticomunista como una de las bellas artes", escribe:  "Vista con la distancia que otorga el tiempo cierta propaganda anticomunista resulta incluso simpática en su empeño por aterrorizar a la audiencia como si del tren de la bruja se tratase. 




Terminaba siendo casi indistinguible del cine de terror y ciencia ficción con el que en no pocas ocasiones intercambió recursos. Tal vez el histrionismo de esas advertencias contribuyó a que luego ya nadie se las tomara en serio, o puede que permitieran contener la amenaza ante un público un poco sordete al que había que gritarle las cosas con mucho aspaviento para que se enterara. Quién sabe. 




En cualquier caso resultaba divertida y llamaba la atención, lo que es la regla número uno de la propaganda y el motivo por el que le echaremos un vistazo a ejemplos peculiares. Aquellos en los que no quedaba claro si estaban hablando de política o del próximo estreno en las salas".


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La propaganda anticomunista prácticamente arranca en Occidente desde la primera década del siglo XX. Nadie podría negar la popularidad del comunismo en toda Europa (de las fuerzas sociales de izquierda en general) antes, durante y después de la segunda guerra mundial. Al fin y al cabo fueron los "zurdos" quienes lideraron la Resistencia antinazi, la gente de naciones como la británica, francesa, italiana, griega, mostraron vivo interés por la lucha que libraba la URSS contra la invasión nazi. Si no es por la intervención estadounidense en Europa con su presencia militar e impulsando el "Plan Marshall", es ciertamente probable que la izquierda política europea haya dirigido Europa en la inmediata posguerra. 


        Dos carteles de posguerra franceses.

En 1948 Gran Bretaña puso riendas al asunto, se creó la IRD (Information Reseach Departament) para "oponerse a las incursiones del comunismo, tomando la iniciativa contra él". En Estados Unidos apareció el Psychological Strategy Board, para realizar operaciones de guerra psicológica, su trabajo era combatir ideológicamente al comunismo en Europa. Los carteles políticos anticomunistas resurgieron al mejor estilo de la propaganda de la Alemania nazi, como dato curioso a resaltar. 










En la década de 1950 surgió la "Campaña de la Verdad" en los Estados Unidos, "una campaña ideológica dirigida desde el Gobierno sobre sus propios ciudadanos termina siendo sospechosamente parecida a ese tipo de Estado totalitario que se pretende combatir", el "demonio rojo" apareció en casa, la caza de brujas del macartismo estaba en apogeo, la conspiración comunista se encontraba hasta en la sopa de los hogares estadounidenses. El cine, la radio, la prensa, también se involucran en la búsqueda de espías rojos. El  caso llegó al terreno espiritual, no hace falta decir quien encarnaba el Mal. 

 

"¡Mira detrás de la máscara! El comunismo es la muerte", 1950. - "El comunismo lleva una cara falsa. El rostro duro y vicioso del comunismo se esconde detrás de una máscara de paz", una publicidad de Bohn Aluminium & Brass Corporation.


Hasta se utiliza descaradamente en la posguerra el antisemitismo para denunciar al comunismo, ¿o es que nos hemos olvidado de la "gran conspiración judeo - masónica -comunista"?, en la que viejos partidarios del nazismo apoyan la lucha de Occidente con recursos literarios contra los movimientos de izquierda (una prolífera publicación de libros ha envenenado la mente de generaciones de jóvenes en la posguerra, sino fíjense en los miles de neonazis ucranianos que luchan contra los "comunistas" rusos). Según esta desquiciada propaganda, aun popular en España y América Latina y en países como Ucrania, los judíos controlan el comunismo... y de paso las altas finanzas de Occidente. En  los Estados Unidos se ríen de esto, pero ha sido un gran aporte para su guerra ideológica. 


Cartel antisemita de 1941 creado para la exposición antimasónica celebrada desde agosto de 1941 hasta enero de 1942 en Belgrado cuando Serbia estaba bajo ocupación de la Alemania nazi.  La exposición tenía la intención de deshumanizar e intensificar el odio a los judíos que "maniobran a la masonería, a la democracia y al capitalismo". Los diseñadores de estos carteles permanecieron en el anonimato. El cartel presenta una caricatura de un hombre judío que actúa como titiritero con Joseph Stalin y Winston Churchill como marionetas. La leyenda en serbio se traduce como "El judío sostiene los hilos en su mano, ¿de quién y cómo- Encontrarás respuestas en la exposición anti-masónica".


El General Dwight D. Eisenhower, como Presidente de los Estados Unidos (1953-1961) declaró: “Nuestro objetivo en la guerra fría no es conquistar o someter por la fuerza un territorio. Nuestro objetivo es más sutil, más penetrante, más completo. Estamos intentando, por medios pacíficos, que el mundo crea la verdad... A los medios que vamos a emplear para extender esta verdad se les suele llamar ‘guerra psicológica’. Es la lucha por ganar las mentes y las voluntades de los hombres”.

Pero la URSS no se quedó de brazos cruzados, J. Bilbao nos narra en otro articulo "La propaganda anticomunista durante la Guerra Fría" (JotDown), que "En abril de 1949, la URSS organizó en París el Congreso Internacional por la Paz, un evento de gran repercusión mediática que contó con el apoyo de numerosos intelectuales y artistas como Charlie Chaplin y Picasso, que cedió un dibujo de una paloma de la paz que pasaría a convertirse en uno de los símbolos del siglo XX. Una brillante jugada que mostraba ante la opinión pública a los Estados Unidos como el bando belicoso frente a ellos, que solo querían la paz mundial. Así que la respuesta americana se basó en negar a sus adversarios el monopolio de la palabra “paz”, que pasó a ser incesantemente repetida en toda clase de discursos y eventos internacionales... Con el fin de congregar a intelectuales excomunistas o al menos de una izquierda no marxista, la CIA organizó en Berlín el Congreso para la Libertad de la Cultura en junio de 1950. Se trataba de dar réplica al reciente Congreso Internacional por la Paz de París y la ciudad escogida no podía estar más cargada de simbolismo".



Otro hueso duro de roer para las fuerzas del "Bien" se encontraba en el campo intelectual. La culta Europa y los Estados Unidos no pudieron contrarrestar el hecho de que la intelectualidad se inclinara más hacia la izquierda. Para ello entraba en acción Hollywood y otros medios de difusión masiva. "Se trataba del ámbito de los artistas, académicos e intelectuales, a los que era preciso ganar para la causa. Aunque nos resulte difícil de imaginar en estos tiempos en los que la televisión glorifica a personajes que bordean el analfabetismo. A finales de los años 40 y durante las décadas de los 50 y 60, en Francia en particular y en el resto de Europa en general, los intelectuales gozaban de un inmenso prestigio. Figuras tan celebradas como Sartre y Camus eran las que toda persona culta debía imitar al posicionarse políticamente". 


Izquierda: "En caso de que los comunistas ganaran, nuestras mujeres estarían indefensas bajo las botas de los rusos asiáticos", 1953. Derecha: Póster del film "I-Married-a-Communist".

Recomendando dar lectura a los referidos artículos de Javier Bilbao (enlaces abajo) resumimos su investigación. 

"Si algo logró cautivar la atención de la población mundial, especialmente a partir de los años 60, fueron las nuevas formas de ocio de la emergente sociedad de consumo. Desde 1948 la emisora de la CIA Radio Europa Libre emitía música jazz y pop a los oyentes del Bloque Oriental, el MoMA de Nueva York también por iniciativa de la agencia promocionaba el expresionismo abstracto de autores como Pollock (considerado algo totalmente opuesto al realismo socialista), la Coca-Cola se extendía como la pólvora por Europa ante el pavor marxista y grupos como los Beatles causaban sensación también al otro lado del telón de acero. Tal como el cineasta de origen checo Milos Forman explicaba sobre su juventud antes de exiliarse, no eran solo las ansias de los jóvenes de Europa del Este por los pantalones vaqueros y la música occidental, sino el rechazo hacia estos por parte del régimen, lo que le hacía perder credibilidad: “los ideólogos estaban diciendo que esto es decadente, son cuatro monos que escapan de la selva…


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Respecto al cine, las autoridades americanas pronto supieron ver la extraordinaria influencia que puede llegar a tener y le concedieron una notable importancia. Había informativos sobre cómo reconocer a un comunista. Se advierte de que un comunista no se distingue en su aspecto físico de cualquier otra persona, muy necesaria aclaración. La CIA también quiso meterse en el negocio y financió y distribuyó por el mundo la adaptación en dibujos animados del clásico de Orwell "Rebelión en la granja". De forma un tanto paradójica hicieron también otra adaptación del mismo autor: "1984". Es decir, el Gobierno Federal produjo una película propagandística que trata sobre un Estado totalitario basado en la propaganda. El cine de Hollywood debía contener un mensaje en defensa del mundo libre y contra la tiranía comunista. La consigna del proyecto era “Militant Liberty”.


Un póster del film "The Red Menace", una película anticomunista y antisoviética estrenada en 1949 en EEUU.
 

Pero, siempre hay que tener presente que: "La propaganda pierde efectividad si es reconocida como tal". 

Aquí abajo hay cinco ejemplos de propaganda estadounidense durante la Guerra Fría, son posters casi desconocidos que fueron distribuidos en diferentes idiomas, principalmente para el Asia, Oriente Medio e incluso para América Latina.

 

    "La Federación Lobo", 1950-1951 



Stop criminal!



" La Mano Roja del Comunismo se extendió para destruir a todos los pueblos del sudeste asiático".



Servimos a la gente

Esta curiosa caricatura política muestra al mortero de la yihad aplastando a la Unión Soviética en Afganistán.



Para concluir otros ejemplos domésticos de la propaganda estadounidense.


"Cómo espera Stalin que destruyamos América" (Joe Lowe Co. 1951)


Un clásico muy popular, "Is this tomorrow" (Este es el futuro). Son portadas de la propaganda anticomunista del comic publicado en Estados Unidos por el gremio catequético en St. Paul - Minnesota, en 1947. En su interior decía que el estadounidense promedio era propenso a decir: " 'Esto no puede suceder aquí'. Millones de personas en otros países solían decir lo mismo…. Hoy están muertos o viviendo en la esclavitud comunista. ¡No debe suceder aquí! " 













Este artículo es continuación de: La Guerra de los Carteles...



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