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21 enero 2022

La negación de la historia. ¿Por qué la OTAN no cumple sus compromisos con Rusia?



Introducción por el editor del blog

Estados Unidos no acepta firmar garantías de seguridad a Rusia en el tema más importante de todos y mantiene su intención de ubicar misiles nucleares en las fronteras de Rusia, así de simple. El otro punto son la prolongación de las famosas "revoluciones de color" en los ex estados soviéticos para desestabilizar a la Federación Rusa. A todo esto, Washington espera "resignación" del lado ruso, exige que su política internacional no sea perturbada. 


Denunciar esto no puede ser tildado ni de anti-estadounidense, ni de prorruso. Debemos considerar las palabras del investigador estadounidense Paul Craig Roberts: "Washington ha demostrado que Estados Unidos representa una hostilidad potencialmente mortal hacia Rusia".

La OTAN ha instalado misiles en Rumania y Polonia (bases  controladas por EEUU). Y hay quienes se burlan presentando un mapa de la inmensa Rusia comparada con la indefensa Europa. La pregunta es, ¿quién amenaza a quién? Es verdad que Rusia tiene la capacidad de destruir las bases de misiles estadounidenses usando, a su vez, sus misiles, no necesita enviar un ejército terrestre e invadir esos países. En ese sentido Rusia si que podría vencer a las fuerzas convencionales de la OTAN en Europa del Este (la OTAN es pequeña ante Rusia en número de tropas y no podrían librar ningún tipo de lucha contra los ejércitos rusos). Esto en teoría, ya que aquello implicaría que Rusia se vea forzada a invadir Europa del Este, como consecuencia provocaría que Estados Unidos movilice sus ejércitos para la lucha.

Desde la desaparición de la URSS, tres décadas atrás, en ni una sola ocasión, Rusia ha mandado un mensaje o ha hecho demostraciones de hostilidad hacia Europa. Al contrario, Rusia ha cumplido sus compromisos suscritos desde el fin de la segunda guerra mundial - Acuerdos de Yalta - en que los Aliados definieron por mutuo consenso sus zonas de influencia europea (al fin y al cabo fueron los nazis quienes provocaron tal cosa... gracias al inicial apoyo de Occidente). 

Ha sido la URSS quien cedió ante Europa y Estados Unidos por su incapacidad de mantener unido al Pacto de Varsovia, respuesta a la creación de la OTAN. La Primavera de Praga hace más de medio siglo es la prueba que su sistema no funcionaba. Sí, el supuesto sistema económico comunista resultó ser un experimento social condenado al rotundo fracaso. No se puede vivir solo de teorías. 

¿Quién amenaza a quién? En 2014 no fue Rusia quien planificó romper el compromiso de mantener las zonas de influencia para su seguridad. El caso de la Crimea rusa puede ser sustentado en cualquier foro histórico y político; y, desde la desaparición de la URSS, Ucrania no es el único caso (lo hemos abordado en otras ponencias). En el presente, la posición de Rusia es clara, no puede permitir que Ucrania sea miembro de la OTAN, porque eso significa una cosa: Instalación de bases de misiles de la OTAN/EEUU en Ucrania. Esa es la cuestión, Rusia se vería obligada a actuar en Ucrania en lugar de permitir que aquello sucediera. O, si se intenta instalar misiles se verá forzada a destruirlos.

Reflexiona Paul Craig Roberts que: "Rusia no se va a sentar y esperar a que eso suceda. Ciertamente... antes de usar la fuerza, es probable que Rusia coloque misiles nucleares a 200 millas de las costas del Atlántico y el Pacífico de los Estados Unidos como una restricción para que Washington convierta una acción convencional discreta en una guerra nuclear para salvar la cara. Washington, en su arrogancia y estupidez, se ha preparado para una derrota que le resultará difícil de aceptar, especialmente porque Washington la habrá traído sobre sí misma".

Es posible que la guerra nuclear sea el resultado. Eso se basará en estúpidas decisiones desde la Casa Blanca que no son las intenciones de Rusia. Occidente está presentado a Rusia una "amenaza inaceptable" que Rusia tendrá que contrarrestar. En estos días de deliberaciones entre las dos superpotencias, "ni Washington ni su brazo de la OTAN escucharon a los rusos decirles que las bases militares en las fronteras de Rusia son inaceptables. Como el Kremlin ha encontrado que la razón y la diplomacia son inútiles para tratar con Occidente, la perspectiva de construir una seguridad europea común ya no está en su mente. Rusia "no tiene más remedio que implementar una política de contra-contención y contra-intimidación". Habiendo rechazado la seguridad de Rusia, Occidente puede esperar la guerra", afirma Craig Roberts citando las palabras del viceministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Alexander Grushko. ("By Refusing Security to Russia Washington Has Opened the Door to War".- Paul Craig Roberts. Institute for Political Economy, 12 enero 2022)

Ese es el idílico paraíso pos-atómico que nos ofrece Estados Unidos una vez consumada la destrucción apocalíptica causada por una guerra nuclear. No obstante, hay "optimistas" en Occidente que esperan que aún será necesario el uso de fuerzas terrestres para acabar con el enemigo y que Estados Unidos pueda prevalecer... Luego, la "globalización" podrá seguir su planificado rumbo comercial en medio de un infierno radioactivo.  

Pero, en el mundo real, la verdadera seguridad contra las armas atómicas es la coexistencia pacífica y no la capacidad para tomar medidas ofensivas con una fuerza abrumadora. Un ataque contra cualquiera de estas potencias será seguido de inmediato por un contra-ataque atómico devastador.

La segunda parte que viene es un monumental aporte histórico documentado que desbarata el "inocente" discurso de los Estados Unidos de que la OTAN nunca ofreció garantías de seguridad a Rusia... La importancia del material documental es trascendental -para compartirlo- (las fuentes originales en inglés se encuentran detalladas apropiadamente). Se debe concientizar a la opinión pública que los EEUU/OTAN, al negar seguridad a Rusia, están abriendo la puerta a la guerra. Una guerra que irremediablemente será nuclear, sin ganadores ni perdedores, sin buenos ni malos.

Hay mucha gente que cuestionará estos análisis realizados por la "izquierda radical", ante ello solo cabe hacer uso de la historiografía para demostrar quién tiene la razón, políticamente hablando. Polemizar sobre los "buenos" y los "malos" no tiene sentido, eso lo dejamos para los descerebrados... que abundan.


Lanzamiento de un misil Trident II desde un submarino US Navy en la costa California, 26 marzo 2018. Reuters


Parte II

Expansión de la OTAN: Lo que escuchó Gorbachov

El sitio web en inglés de investigación "La Transnacional. Por la paz por medios pacíficos" ha presentado a sus lectores una asombrosa reseña histórica de los Acuerdos Gorbachov y líderes occidentales. Lo siguiente es historia pura y no propaganda. El lector sacará las conclusiones de quien miente al mundo entero. Los documentos y notas que reproduce la mencionada página web fueron publicadas originalmente por el Archivo de Seguridad Nacional de la Universidad George Washington "NATO Expansion: What Gorbachev Heard". 


Por: Svetlana Savranskaya y Tom Blanton

Los autores: Svetlana Savranskaya y Tom Blanton del National Security Archive, cuyo libro más reciente, "The Last Superpower Summits: Gorbachev, Reagan, and Bush: Conversations That Ended the Cold War" (CEU Press, 2016) analiza y publica las transcripciones desclasificadas y documentos relacionados de todas las cumbres de Gorbachov con presidentes estadounidenses, incluidas docenas de garantías sobre la protección de los intereses de seguridad de la URSS.

"¿Quién prometió qué a quién sobre la expansión de la OTAN?"El Archivo compiló estos documentos desclasificados para un panel de discusión el 10 de noviembre de 2017 en la conferencia anual de la Asociación de Estudios Eslavos de Europa del Este y Euroasiáticos (ASEEES) en Chicago bajo el título "¿Quién prometió qué a quién sobre la expansión de la OTAN?"


Michail Gorbachev discutiendo la unificación alemana con Hans-Dietrich Genscher y Helmut Kohl en Rusia, 15 de julio de 1990. Foto: Bundesbildstelle / Presseund Informationsamt der Bundesregierung.


Los documentos desclasificados muestran garantías de seguridad contra la expansión de la OTAN de Baker, Bush, Genscher, Kohl, Gates, Mitterrand, Thatcher, Hurd, Major y Woerner a los líderes soviéticos.


La famosa garantía de "ni una pulgada hacia el este" del secretario de Estado de EE.UU., James Baker, sobre la expansión de la OTAN en su reunión con el líder soviético Mikhail Gorbachov el 9 de febrero de 1990, fue parte de una cascada de garantías sobre la seguridad soviética dada por los líderes occidentales a Gorbachov y otros funcionarios soviéticos a lo largo del proceso de unificación alemana en 1990 y hasta 1991, según documentos estadounidenses, soviéticos, alemanes, británicos y franceses desclasificados publicados hoy por el Archivo de Seguridad Nacional de la Universidad George Washington" (Washington DC, 12 de diciembre de 2017).

Los documentos muestran que múltiples líderes nacionales estaban considerando y rechazando la membresía de Europa Central y Oriental en la OTAN a principios de 1990 y hasta 1991, que las discusiones de la OTAN en el contexto de las negociaciones de unificación alemana en 1990 no se limitaron en absoluto al estado del territorio de Alemania Oriental, y que las quejas posteriores soviéticas y rusas sobre ser engañados sobre la expansión de la OTAN se fundaron en memorandos escritos y comunicaciones telefónicas contemporáneas en el más alto nivel.

Los documentos refuerzan las críticas del ex director de la CIA, Robert Gates, de "seguir adelante con la expansión de la OTAN hacia el este (en la década de 1990), cuando Gorbachov y otros fueron llevados a creer que eso no sucedería". La frase clave, respaldada por los documentos, es "llevado a creer".


Página de las notas de Stepanov-Mamaladze del 12 de febrero de 1990, que refleja la garantía de Baker a Shevardnadze durante la conferencia de Cielos Abiertos de Ottawa: "Y si U[nited] G[ermany] permanece en la OTAN, debemos tener cuidado con la no expansión de su jurisdicción hacia el este." 

El presidente George H.W. Bush había asegurado a Gorbachov durante la cumbre de Malta en diciembre de 1989 que Estados Unidos no se aprovecharía ("No he saltado arriba y abajo en el Muro de Berlín") de las revoluciones en Europa del Este para dañar los intereses soviéticos; pero ni Bush ni Gorbachov en ese momento (o para el caso, el canciller de Alemania Occidental Helmut Kohl) esperaban tan pronto el colapso de Alemania Oriental o la velocidad de la unificación alemana.

Las primeras garantías concretas de los líderes occidentales sobre la OTAN comenzaron el 31 de enero de 1990, cuando el ministro de Relaciones Exteriores de Alemania Occidental, Hans-Dietrich Genscher, abrió la licitación con un importante discurso público en Tutzing, Baviera, sobre la unificación alemana.

La Embajada de los Estados Unidos en Bonn (ver Documento 01 Cable confidencial de la Embajada de los Estados Unidos en Bonn al Secretario de Estado sobre el discurso del Ministro de Relaciones Exteriores de Alemania: Genscher describe su visión de una nueva arquitectura europea) informó a Washington que Genscher dejó en claro "que los cambios en Europa del Este y el proceso de unificación alemana no deben conducir a un 'menoscabo de los intereses de seguridad soviéticos'. Por lo tanto, la OTAN debería descartar una "expansión de su territorio hacia el este, es decir, acercándolo a las fronteras soviéticas". El cable de Bonn también señaló la propuesta de Genscher de dejar el territorio de Alemania Oriental fuera de las estructuras militares de la OTAN, incluso en una Alemania unificada en la OTAN.


Eduard A. Shevardnadze (derecha) saluda a Hans-Dietrich Genscher (izquierda) y Helmut Kohl (centro) a su llegada a Moscú el 10 de febrero de 1990 para hablar sobre la reunificación alemana. Foto: AP Photo / Víctor Yurchenko.
 

Esta última idea de estatus especial para el territorio de la RDA fue codificada en el tratado final de unificación alemán firmado el 12 de septiembre de 1990 por los ministros de relaciones exteriores del Dos más Cuatro (ver Documento 2512 de septiembre 1990 Ministerial de dos más cuatro en Moscú: Relato detallado, incluye el texto del Tratado sobre la Solución Definitiva con respecto a Alemania y el Acta Acordada del Tratado sobre el estatuto militar especial de la RDA después de la unificación).

La idea anterior sobre "más cerca de las fronteras soviéticas" no está escrita en tratados, sino en múltiples memorandos de conversación entre los soviéticos y los interlocutores occidentales de más alto nivel (Genscher, Kohl, Baker, Gates, Bush, Mitterrand, Thatcher, Major, Woerner y otros) que ofrecen garantías a lo largo de 1990 y en 1991 sobre la protección de los intereses de seguridad soviéticos y la inclusión de la URSS en las nuevas estructuras de seguridad europeas.

Las dos cuestiones estaban relacionadas, pero no eran las mismas. El análisis posterior a veces confundió las dos y se argumentó que la discusión no involucró a toda Europa. Los documentos publicados a continuación muestran claramente que así fue.


El acuerdo para iniciar las conversaciones Dos más Cuatro es presentado a la prensa por los seis ministros de Relaciones Exteriores en la Conferencia “Cielos Abiertos” en Ottawa el 13 de febrero de 1990. De izquierda a derecha: Eduard Shevardnadze (URSS), James A. Baker (EE.UU.), Hans-Dietrich Genscher (RFA), Roland Dumas (Francia), Douglas Hurd (Gran Bretaña), Oskar Fischer (RDA). Foto: Bundesbildstelle / Presseund Informationsamt der Bundesregierung

La "fórmula Tutzing" se convirtió inmediatamente en el centro de una serie de importantes discusiones diplomáticas durante los siguientes 10 días en 1990, lo que llevó a la crucial reunión del 10 de febrero de 1990 en Moscú entre Kohl y Gorbachov cuando el líder de Alemania Occidental logró el asentimiento soviético en principio a la unificación alemana en la OTAN, siempre y cuando la OTAN no se expandiera hacia el este. Los soviéticos necesitarían mucho más tiempo para trabajar con su opinión interna (y la ayuda financiera de los alemanes occidentales) antes de firmar formalmente el acuerdo en septiembre de 1990.

Las conversaciones antes de la garantía de Kohl implicaron una discusión explícita sobre la expansión de la OTAN, los países de Europa Central y Oriental y cómo convencer a los soviéticos de aceptar la unificación. Por ejemplo, el 6 de febrero de 1990, cuando Genscher se reunió con el ministro de Relaciones Exteriores británico Douglas Hurd, el registro británico mostró a Genscher diciendo: "Los rusos deben tener alguna seguridad de que si, por ejemplo, el Gobierno polaco abandona el Pacto de Varsovia un día, no se unirían a la OTAN al siguiente". (Ver Documento 2 Sr. Hurd a Sir C. Mallaby (Bonn). Telegraphic N. 85: Llamada del Secretario de Estado a Herr Genscher: Unificación alemana. 06-feb-1990)


Primera ronda oficial de negociaciones Dos más Cuatro, con los seis ministros de Asuntos Exteriores, en Bonn el 5 de mayo de 1990. Foto: Bundesbildstelle / Presseund Informationsamt der Bundesregierung

Después de haberse reunido con Genscher en su camino hacia las discusiones con los soviéticos, Baker repitió exactamente la formulación de Genscher en su reunión con el Ministro de Relaciones Exteriores Eduard Shevardnadze el 9 de febrero de 1990; y aún más importante, cara a cara con Gorbachov. (ver Documento 4 Memorándum de Paul H. Nitze a George H.W. Bush sobre la reunión del "Foro para Alemania" en Berlín. 06-feb-1990)

No una, sino tres veces, Baker probó la fórmula de "ni una pulgada hacia el este" con Gorbachov en la reunión del 9 de febrero de 1990. Estuvo de acuerdo con la declaración de Gorbachov en respuesta a las garantías de que "la expansión de la OTAN es inaceptable".

Baker aseguró a Gorbachov que "ni el presidente ni yo tenemos la intención de extraer ninguna ventaja unilateral de los procesos que se están llevando a cabo", y que los estadounidenses entendieron que "no solo para la Unión Soviética sino también para otros países europeos es importante tener garantías de que si Estados Unidos mantiene su presencia en Alemania en el marco de la OTAN, ni una pulgada de la actual jurisdicción militar de la OTAN se extenderá en dirección este". (Ver Documento 6 Grabación de la conversación entre Mijaíl Gorbachov y James Baker en Moscú. (Extractos) 09-feb-1990)


De derecha a izquierda: el Ministro de Relaciones Exteriores Hans-Dietrich Genscher (RFA), el Ministro Presidente Lothar de Maizière (RDA) y los Ministros de Relaciones Exteriores Roland Dumas (Francia), Eduard Shevardnadze (URSS), Douglas Hurd (Gran Bretaña) y James Baker ( EEUU.) firman el llamado Acuerdo Dos más Cuatro (Tratado sobre el Acuerdo Final con respecto a Alemania) en Moscú el 12 de septiembre de 1990. Foto: Bundesbildstelle / Presseund Informationsamt der Bundesregierung

Después, Baker escribió a Helmut Kohl, quien se reuniría con el líder soviético al día siguiente, con mucho del mismo lenguaje. Baker informó: "Y luego le hice la siguiente pregunta (a Gorbachov). ¿Preferiría ver una Alemania unida fuera de la OTAN, independiente y sin fuerzas estadounidenses o preferiría que una Alemania unificada estuviera vinculada a la OTAN, con garantías de que la jurisdicción de la OTAN no se desplazaría ni una pulgada hacia el este desde su posición actual?

Respondió que el liderazgo soviético estaba pensando realmente en todas esas opciones (....) Luego agregó: "Ciertamente cualquier extensión de la zona de la OTAN sería inaceptable". Baker agregó entre paréntesis, para el beneficio de Kohl, "Por implicación, la OTAN en su zona actual podría ser aceptable". (Ver Documento 8 Carta de James Baker a Helmut Kohl, 10-feb-1990)

Bien informado por el secretario de Estado estadounidense, el canciller de Alemania Occidental entendió un resultado final soviético clave, y aseguró a Gorbachov el 10 de febrero de 1990: "Creemos que la OTAN no debería expandir la esfera de su actividad". (Ver Documento 9 Memorando de conversación entre Mijaíl Gorbachov y Helmut Kohl. 10-feb-1990) Después de esta reunión, Kohl apenas pudo contener su entusiasmo por el acuerdo de Gorbachov en principio para la unificación alemana y, como parte de la fórmula de Helsinki de que los estados eligen sus propias alianzas, Alemania podría elegir la OTAN. Kohl describió en sus memorias caminando toda la noche por Moscú, pero aún así entendiendo que aún quedaba un precio por pagar.


Las sesiones de trabajo en Camp David se reunieron en la cubierta, al aire libre, aquí en el sentido de las agujas del reloj desde la parte superior izquierda, el intérprete Peter Afanasenko, Baker, Bush, el vicepresidente Dan Quayle, Scowcroft, Shevardnadze, Gorbachev y Akhromeyev (atrás a la cámara), 2 de junio de 1990. (Crédito: Biblioteca Presidencial George HW Bush, P13412-08)

Todos los ministros de Relaciones Exteriores occidentales estaban a bordo con Genscher, Kohl y Baker. Luego vino el ministro de Relaciones Exteriores británico, Douglas Hurd, el 11 de abril de 1990. En este punto, los alemanes orientales habían votado abrumadoramente por el marco alemán y por una rápida unificación, en las elecciones del 18 de marzo en las que Kohl había sorprendido a casi todos los observadores con una victoria real.

Los análisis de Kohl (explicados por primera vez a Bush el 3 de diciembre de 1989) de que el colapso de la RDA abriría todas las posibilidades, que tenía que correr para llegar a la cabeza del tren, que necesitaba el respaldo de Estados Unidos, que la unificación podría ocurrir más rápido de lo que nadie creía posible, todo resultó ser correcto.

La unión monetaria procedería ya en julio y las garantías sobre la seguridad seguían llegando. Hurd reforzó el mensaje de Baker-Genscher-Kohl en su reunión con Gorbachov en Moscú, el 11 de abril de 1990, diciendo que Gran Bretaña claramente "reconoció la importancia de no hacer nada para perjudicar los intereses y la dignidad soviéticos". (Ver Documento 15 Sir R. Braithwaite (Moscú). Telegráfica N. 667: "Reunión del Secretario de Estado con el Presidente Gorbachov". 11-abr-1990)

La conversación de Baker con Shevardnadze el 4 de mayo de 1990, como Baker la describió en su propio informe al presidente Bush, describió de manera más elocuente lo que los líderes occidentales le estaban diciendo a Gorbachov exactamente en ese momento: "Utilicé su discurso y nuestro reconocimiento de la necesidad de adaptar la OTAN, política y militarmente, y de desarrollar la CSCE para asegurar a Shevardnadze que el proceso no produciría ganadores y perdedores. En cambio, produciría una nueva estructura europea legítima, una que sería inclusiva, no exclusiva". (Ver Documento 17 James A. Baker III, Memorándum para el Presidente, "Mi reunión con Shevardnadze".4 mayo 1990)


El presidente Bush saluda al presidente checo Vaclav Havel fuera de la Casa Blanca, Washington, DC, 20 de febrero de 1990. Crédito: Biblioteca y Museo Presidencial de George Bush 

Baker lo dijo de nuevo, directamente a Gorbachov el 18 de mayo de 1990 en Moscú, dándole a Gorbachov sus "nueve puntos", que incluían la transformación de la OTAN, el fortalecimiento de las estructuras europeas, mantener a Alemania no nuclear y tener en cuenta los intereses de seguridad soviéticos.

Baker comenzó sus comentarios: "Antes de decir algunas palabras sobre el tema alemán, quería enfatizar que nuestras políticas no están dirigidas a separar a Europa del Este de la Unión Soviética. Teníamos esa política antes. Pero hoy estamos interesados en construir una Europa estable y hacerlo junto con ustedes". (Ver Documento 18 Grabación de la conversación entre Mijaíl Gorbachov y James Baker en Moscú. 18 mayo 1990)

El líder francés Francois Mitterrand no estaba en una fusión mental con los estadounidenses, sino todo lo contrario, como lo demostró al decirle a Gorbachov en Moscú el 25 de mayo de 1990, que estaba "personalmente a favor de desmantelar gradualmente los bloques militares"; pero Mitterrand continuó la cascada de garantías diciendo que Occidente debe "crear condiciones de seguridad para ustedes, así como la seguridad europea en su conjunto". (Ver Documento 19 Registro de la conversación entre Mijaíl Gorbachov y Francois Mitterrand (extractos). 25 mayo 1990) Mitterrand inmediatamente escribió a Bush en una carta sobre su conversación con el líder soviético, que "ciertamente no nos negaríamos a detallar las garantías que tendría derecho a esperar para la seguridad de su país". (Ver Documento 20 Carta de Francois Mitterrand a George Bush. 25 de mayo de 1990)


El Ministro de Relaciones Exteriores Genscher entrega al Presidente Bush un trozo del Muro de Berlín, Oficina Oval de la Casa Blanca, Washington, DC, 21 de noviembre de 1989. Crédito: Biblioteca y Museo Presidencial de George Bush. 

En la cumbre de Washington el 31 de mayo de 1990, Bush hizo todo lo posible para asegurarle a Gorbachov que Alemania en la OTAN nunca se dirigiría a la URSS: "Créanme, no estamos empujando a Alemania hacia la unificación, y no somos nosotros quienes determinamos el ritmo de este proceso. Y, por supuesto, no tenemos ninguna intención, ni siquiera en nuestros pensamientos, de dañar a la Unión Soviética de ninguna manera. Es por eso que estamos hablando a favor de la unificación alemana en la OTAN sin ignorar el contexto más amplio de la CSCE, teniendo en cuenta los lazos económicos tradicionales entre los dos estados alemanes. Tal modelo, en nuestra opinión, corresponde también a los intereses soviéticos". (Ver Documento 21 Registro de la conversación entre Mijaíl Gorbachov y George Bush. Casa Blanca, Washington D.C. 31 mayo 1990)

La "Dama de Hierro" también intervino, después de la cumbre de Washington, en su reunión con Gorbachov en Londres el 8 de junio de 1990. Thatcher anticipó los movimientos que los estadounidenses (con su apoyo) tomarían en la conferencia de la OTAN de principios de julio para apoyar a Gorbachov con descripciones de la transformación de la OTAN hacia una alianza más política y menos amenazante militarmente. Ella le dijo a Gorbachov: "Debemos encontrar formas de dar a la Unión Soviética la confianza de que su seguridad estaría asegurada ... La CSCE podría ser un paraguas para todo esto, además de ser el foro que llevó a la Unión Soviética a la discusión sobre el futuro de Europa". (Ver Documento 22 Carta del Sr. Powell (N. 10) al Sr. Wall: Memorando de conversación Thatcher-Gorbachov. 08-jun-1990)

La Declaración de Londres de la OTAN el 5 de julio de 1990 tuvo un efecto bastante positivo en las deliberaciones en Moscú, según la mayoría de los relatos, dando a Gorbachov municiones significativas para contrarrestar a los partidarios de la línea dura en el Congreso del Partido que estaba teniendo lugar en ese momento. Algunas versiones de esta historia afirman que se proporcionó una copia anticipada a los ayudantes de Shevardnadze, mientras que otras describen solo una alerta que permitió a esos asistentes tomar la copia del servicio de cable y producir una evaluación positiva soviética antes de que los militares o de línea dura pudieran llamarlo propaganda.


Los directores se reunieron para una foto grupal en Camp David, todo sonrisas excepto el mariscal soviético a la derecha. Desde la izquierda, Baker, Barbara Bush, el presidente Bush, Raisa Gorbachov, el presidente Gorbachov, Shevardnadze, Scowcroft, Akhromeyev. 2 de junio de 1990. (Crédito: Biblioteca Presidencial George HW Bush, P13437-14)  

Como Kohl le dijo a Gorbachov en Moscú el 15 de julio de 1990, mientras elaboraban el acuerdo final sobre la unificación alemana: "Sabemos lo que le espera a la OTAN en el futuro, y creo que ahora también lo sabe", refiriéndose a la Declaración de Londres de la OTAN. (Ver Documento 23 Registro de la conversación entre Mikhail Gorbachev y Helmut Kohl, Moscú (Extractos). 15-jul-1990)

En su llamada telefónica a Gorbachov el 17 de julio, Bush quiso reforzar el éxito de las conversaciones Kohl-Gorbachov y el mensaje de la Declaración de Londres. Bush explicó: "Así que lo que tratamos de hacer fue tener en cuenta sus preocupaciones expresadas a mí y a otros, y lo hicimos de las siguientes maneras: mediante nuestra declaración conjunta sobre la no agresión; en nuestra invitación a usted a venir a la OTAN; en nuestro acuerdo de abrir la OTAN a contactos diplomáticos regulares con su Gobierno y los de los países de Europa del Este; y nuestra oferta sobre garantías sobre el tamaño futuro de las fuerzas armadas de una Alemania unida, un tema que sé que discutió con Helmut Kohl. También cambiamos fundamentalmente nuestro enfoque militar sobre las fuerzas convencionales y nucleares. Transmitimos la idea de una CSCE ampliada y más fuerte con nuevas instituciones en las que la URSS pueda compartir y ser parte de la nueva Europa". (Ver Documento 24 Memorándum de conversación telefónica entre Mijaíl Gorbachov y George Bush. 17-jul-1990)


Los documentos muestran que Gorbachov aceptó la unificación alemana en la OTAN como resultado de esta cascada de garantías, y sobre la base de su propio análisis de que el futuro de la Unión Soviética dependía de su integración en Europa, para la cual Alemania sería el actor decisivo.


Él y la mayoría de sus aliados creían que alguna versión de la casa común europea todavía era posible y se desarrollaría junto con la transformación de la OTAN para conducir a un espacio europeo más inclusivo e integrado, que el acuerdo posterior a la Guerra Fría tendría en cuenta los intereses de seguridad soviéticos. La alianza con Alemania no solo superaría la Guerra Fría, sino que también pondría patas arriba el legado de la Gran Guerra Patria.


La llegada a la cumbre de Washington el 31 de mayo de 1990 contó con una gran ceremonia en el césped de la Casa Blanca, aquí con saludos formales del presidente Bush para Mikhail Gorbachev, ahora presidente de la URSS. (Crédito: Biblioteca Presidencial George HW Bush, P13298-18)  

Pero dentro del gobierno de Estados Unidos, continuó una discusión diferente, un debate sobre las relaciones entre la OTAN y Europa del Este. Las opiniones diferían, pero la sugerencia del Departamento de Defensa a partir del 25 de octubre de 1990 fue dejar "la puerta entreabierta" para la membresía de Europa del Este en la OTAN. (Ver Documento 27 James F. Dobbins, Oficina Europea del Departamento de Estado, Memorando al Consejo de Seguridad Nacional: Documento de Revisión de la Estrategia de la OTAN para la Discusión del 29 de octubre. 25-oct-1990

La opinión del Departamento de Estado era que la expansión de la OTAN no estaba en la agenda, porque no estaba en el interés de los Estados Unidos organizar "una coalición antisoviética" que se extendiera a las fronteras soviéticas, entre otras cosas porque podría revertir las tendencias positivas en la Unión Soviética. La administración Bush adoptó este último punto de vista. Y eso es lo que escucharon los soviéticos(Ver Documento 26 Departamento de Estado de los Estados Unidos, Oficina Europea: Documento de estrategia revisado de la OTAN para su discusión en la reunión del subgrupo. 22-oct-1990)

Ya en marzo de 1991, según el diario del embajador británico en Moscú, el primer ministro británico John Major aseguró personalmente a Gorbachov: "No estamos hablando del fortalecimiento de la OTAN". Posteriormente, cuando el ministro de defensa soviético, el mariscal Dmitri Yazov, le preguntó a Major sobre el interés de los líderes de Europa del Este en la membresía de la OTAN, el líder británico respondió: "Nada de eso sucederá". (Ver Documento 28 Diario del Embajador Rodric Braithwaite, 5 de marzo de 1991. 05-mar-1991)

Cuando los diputados del Soviet Supremo ruso vinieron a Bruselas para ver a la OTAN y reunirse con el secretario general de la OTAN, Manfred Woerner, en julio de 1991, Woerner dijo a los rusos que "No deberíamos permitir... el aislamiento de la URSS de la comunidad europea". Según el memorando de conversación ruso, "Woerner enfatizó que el Consejo de la OTAN y él están en contra de la expansión de la OTAN (13 de los 16 miembros de la OTAN apoyan este punto de vista)". (Ver Documento 30 Memorándum a Boris Yeltsin de la delegación del Soviet Supremo ruso en los cuarteles generales de la OTAN. 01-jul-1991)

Así, Gorbachov fue al final de la Unión Soviética con la seguridad de que Occidente no estaba amenazando su seguridad y no estaba expandiendo la OTAN. En cambio, la disolución de la URSS fue provocada por los rusos (Boris Yeltsin y su principal asesor Gennady Burbulis) en concierto con los antiguos jefes del partido de las repúblicas soviéticas, especialmente Ucrania, en diciembre de 1991.

La Guerra Fría había terminado hace mucho tiempo para entonces. Los estadounidenses habían "tratado" de mantener unida a la Unión Soviética (discurso de Bush el 1 de agosto de 1991). La expansión de la OTAN fue años en el futuro, cuando estas disputas estallarían de nuevo, y más garantías llegarían al líder ruso Boris Yeltsin.


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* El panel de la Asociación de Estudios Eslavos de Europa del Este y Euroasiáticos (ASEEES) incluyó a:

* Mark Kramer del Centro Davis en Harvard, editor del Journal of Cold War Studies, cuyo artículo de 2009 en el Washington Quarterly argumentó que la "promesa de no ampliación de la OTAN" era un "mito"; 

* Joshua R. Itkowitz Shifrinson de la Escuela Bush en Texas A&M, cuyo artículo de Seguridad Internacional de 2016 argumentó que Estados Unidos estaba jugando un doble juego en 1990, lo que llevó a Gorbachov a creer que la OTAN sería subsumida en una nueva estructura de seguridad europea, mientras trabajaba para garantizar la hegemonía en Europa y el mantenimiento de la OTAN; 

* James Goldgeier de la Universidad Americana, quien escribió el libro autorizado sobre la decisión de Clinton sobre la expansión de la OTAN, Not Whether But When, y describió las falsas garantías de Estados Unidos al líder ruso Boris Yeltsin en un artículo de WarOnTheRocks de 2016;

* Svetlana Savranskaya y Tom Blanton del Archivo de Seguridad Nacional, cuyo libro más reciente es The Last Superpower Summits: Gorbachev, Reagan, and Bush: Conversations That Ended the Cold War (CEU Press, 2016) y autores de este artículo.

* Para las notas de este artículo, más todos los documentos, por favor consulte los enlaces que nos llevan a la versión original. Los documentos son largos por lo que nos vemos obligados a no transcribirlos directamente. 

      

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NATO Expansion: What Gorbachev Heard

The Transnational 

By Refusing Security to Russia Washington Has Opened the Door to War

Declassified documents show how US lied to Russia about NATO in 1990s

15 enero 2022

Kazajistán, otra ´revolución de color´ en la estrategia geopolítica mundial

 

Retirada de las tropas regionales de la OTSC de Kazajistán, 13 enero 2022. Foto Getty


por Tito Andino

Revista de varios artículos


2022 nos sorprendió en su primera semana con unas manifestaciones públicas por el descontento nacional tras el aumento del costo de servicio del gas en Kazajistán, durísimas protestas hasta violencia armada de grupos quejosos. Esto en si no sería novedad, a lo largo y ancho del mundo la reacción popular siempre será idéntica ante los "paquetazos" económicos, pero sin ese raro factor de una cronometrada violencia que suele acontecer en estratégicos países: ataques armados contra civiles y policías, ocupación violenta de edificios públicos, invasión y toma de aeropuertos, vandalismo, incendio de la propiedad privada, destrucción de automóviles, indeterminado número de muertos y heridos, etc. Muchos "manifestantes" usaron tácticas de guerrilla al confrontar a la fuerza pública.

Lo último opaca el verdadero clamor ciudadano. Hay que ver la estratégica posición geográfica de Kazajistán y la crisis geopolítica de Occidente con Rusia y China. No es extraño que detrás de las justas reivindicaciones sociales de la población kazaja haya verdaderos agitadores y servicios de inteligencia extranjeros. No son pocos los medios internacionales no alineados al Atlantismo que creen en el encubierto accionar de agencias estadounidenses interesados en crear tensión e inestabilidad en Asia Central, y hay un país que está destacando en ello, Turquía.


Captura de pantalla del sitio web Infobrics. Protestas en Kazajistán 

El gobierno cedió ante la presión, pero declaró el estado de emergencia, advirtiendo una dura respuesta contra los agitadores. El presidente kazajo solicitó a la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC - Rusia, Armenia, Bielorrusia, Kazajistán, Kirguistán y Tayikistán) apoyo para restaurar el orden en el país. La asistencia operó rápidamente con tropas, vehículos y equipos de apoyo para recuperar el control de las ciudades y frenar el caos.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia describe la situación en Kazajistán como "un intento de socavar la seguridad y la integridad del Estado por la fuerza, utilizando formaciones armadas entrenadas y organizadas, que se inspiran desde el exterior". Por ende, justificó la intervención de la OTSC basada en la acusación de un ataque extranjero a la soberanía de Kazajstán. Estados Unidos y Turquía protestaron por la misión de mantenimiento de la paz de la OTSC en Kazajistán, no se podía esperar menos.

Tras la relativa calma es evidente que grupos extranjeros interfirieron las protestas sociales y estuvieron a punto de pescar una nueva revolución de color. Tras la tormenta las cosas van saliendo a la luz pública. El proyecto de integración euroasiático se enfrenta a un duro desafío.


Tropas de la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC) ‎desplegándose en Kazajistán (red voltaire)


¿Quién puede dudar que la OTAN está interesada en intervenir con fuerza en Asia Central? "Los más interesados en una situación como esta en Kazajstán son los Estados Unidos y Turquía. Ambos países tienen un gran interés en ganar influencia sobre el espacio postsoviético de Asia Central y, por eso, quieren socavar la influencia rusa y china en la región. Kazajistán es un punto extremadamente estratégico, teniendo en cuenta su proximidad a Rusia y la región china de Xinjiang. Beijing ciertamente teme que una revolución de color en Kazajistán se convierta en una ola de rebeliones en toda Asia Central, ya que eso significaría la posibilidad de una insurrección uigur. Moscú, en el mismo sentido, teme la desestabilización de toda la zona postsoviética, que comprende una gran parte de su territorio fronterizo y entorno estratégico". (Las protestas en Kazajistán parecen ser un intento de revolución de color, Infobrics, 7 enero 2022)

Recordemos que la OTAN y Rusia dialogan sobre Ucrania y la "invasión rusa". Moscú se ha preparado para hacer frente a Occidente en el tema Ucrania, pero EEUU decidió ponerlo a prueba desestabilizando Kazajistán en la frontera de Asia central de Rusia. Muchos analistas concuerdan que Washington si negocia con Rusia la crisis en Europa del Este, sin embargo, sus intereses en Asia Central se ven afectados por los acuerdos ruso-chino; por tanto, uno de los objetivos es provocar inestabilidad regional y, quien sabe, explotar el potencial yihadista para fomentar otro conflicto en la zona. Al salir el grueso del contingente estadounidense de Afganistán se busca crear nuevas bases militares en países de Asia Central, esa misma política geoestratégica es secundada por el pan-turquismo.

En el caso Ucrania, la "elegante" diplomacia estadounidense se trazó el objetivo de contener el fuerte discurso ruso respecto a la presencia de la OTAN en su frontera. Kazajistán parece haber cumplido esa expectativa: Disuadir a los rusos para no intervenir en Ucrania obligándole a desplegar tropas especiales en Kazajistán. "Rusia había reunido tropas a lo largo de su frontera con Ucrania. Moscú emitió un ultimátum: proporcionar garantías de seguridad de que Ucrania no se uniría a la OTAN "o de lo contrario...". Esta ya era una situación muy peligrosa. Las conversaciones entre la OTAN y Rusia para resolver la crisis en Ucrania fueron programadas para comenzar la segunda semana de enero. A la víspera, inició la revolución contra el gobierno de Kazajistán. Rusia percibe esto como un acto de "guerra híbrida". Bien o mal, esa percepción está alimentando un deseo de venganza". (Why The Kazakhstan Crisis Is A Much Bigger Deal Than Western Media Is Letting On, por Tyler Durden, Zero Hedge, 9 enero 2022. "Por qué la crisis de Kazajistán es un problema mucho más grande de lo que los medios occidentales están dejando pasar").



Para la Casa Blanca, Ucrania es una "bendición" en su viejo discurso de paladín de la democracia y los derechos humanos, lo del gobierno y neonazis de Kiev es lo de menos. El caso es una victoria -otra más- en su estrategia de tambalear al oso ruso. La adhesión de Ucrania en la OTAN podría ser solo cuestión de tiempo, pero antes a Washington le gustaría observar primero una intervención rusa para "confirmar" su elaborada propaganda de la amenaza rusa sobre Europa, razona el Dr. Paul Craig Roberts en su artículo  "Russia Outflanked"  (Rusia flanqueada, 6 enero 2022, Institute for Political Economy).

A pesar de todas las señales, Rusia continúa a la defensiva desde la desintegración de la Unión Soviética en 1991, esa desestabilización provocó que varias repúblicas rusas se transformen en estados independientes y es un hecho que el Kremlin ha sido muy "tímido" ante el largo acecho de Estados Unidos, Rusia incluso consintió en la década de 1990 la entrada de ONGs extranjeras para consolidar la democracia (financiadas por poderosos magnates occidentales y que siguen formando a los actuales opositores del gobierno). El gobierno ruso en un intento de hacer olvidar al mundo el pasado soviético totalitario sigue errando en política exterior, deposita su fe en la aparente buena voluntad diplomática de Europa y Estados Unidos, cuando la estrategia de Washington es evidente, desestabilizar a la Federación Rusa en beneficio de su propia hegemonía

La subsecretaria de Estado para Asuntos Políticos, Victoria Nuland, viajó a Moscú del 11 al 13 ‎de octubre de 2021, nada se ha filtrado de las reuniones a puertas cerradas que Victoria Nuland mantuvo con los funcionarios rusos, es probable que Nuland haya amenazado nuevamente a Rusia, como ha ‎venido haciéndolo constantemente desde hace 20 años. "La propia Victoria Nuland explicó su visión sobre cómo lidiar con Rusia en un provocador artículo ‎publicado en Foreign Affairs, en julio de 2020, bajo el sugestivo título "Clavar a Putin". Describe "una Rusia ‎en ruinas y un presidente Putin acorralado al que se le propone negociar un nuevo Tratado ‎START, combatir el uso de internet por parte de los rusos, apoyar la incorporación de Ucrania a la ‎Unión Europea y su posterior incorporación a la OTAN y respaldar a la oposición armada en Siria. ‎También hablaba de realizar inversiones estadounidenses en Rusia para modernizar ese “pobre ‎país” exigiendo a cambio de un alineamiento político ruso junto a las "democracias occidentales". 

‎En el Kremlin, sin aceptar absolutamente nada de la visión de Nuland, decidieron ‎recibirla y conversar con ella, como antes habían aceptado realizar el encuentro entre Biden y ‎Putin en Ginebra, a pesar de los insultos que el presidente estadounidense había proferido en ‎televisión contra su homólogo ruso, comenta Thierry Meyssan en su artículo "Washington prosigue en Kazajistán el plan de la ‎RAND Corporation que ya continúa ‎en Transnistria" (Red Voltaire, 11 enero 2022).


El Cosmódromo de Baikonur - Kazajistán, central de lanzamientos al espacio

En el caso Kazajistán, Rusia despliega tropas, sus intereses nacionales son vitales allí, es tan importante como Bielorrusia o Ucrania. Rusia y Kazajistán "tienen la frontera terrestre continua más grande del planeta tierra. Si Kazajistán se desestabiliza, una fracción significativa de los 19 millones de residentes del país podría convertirse en refugiados que cruzan la frontera. Rusia no está dispuesta a permitir que eso suceda... Una cuarta parte de la población de Kazajistán es de etnia rusa. Los nacionalistas kazajos son abrumadoramente musulmanes, que resienten a la minoría rusa ortodoxo-cristiana. Rusia cree que la guerra civil implicaría un riesgo no trivial de limpieza étnica antirrusa... El cosmódromo de Baikonur en Kazajistán fue el corazón del programa espacial soviético. Rusia todavía lo utiliza como su principal instalación de lanzamiento espacial. El cosmódromo de Vostochny en el Lejano Oriente de Rusia disminuirá esa dependencia, pero aún no está completo... Rusia lleva a cabo sus pruebas de misiles antibalísticos en el sitio de prueba de Sary-Shagan dentro de Kazajistán. Aquí es donde se está produciendo el desarrollo continuo del sistema S-550 ABM, uno de los fundamentos de la seguridad nacional de Rusia... El ciclo del combustible nuclear de Rusia está íntimamente ligado a Kazajistán. Las operaciones mineras de uranio respaldadas por Rusia están activas en el país. El uranio de Kazajistán se enriquece en Novouralsk, Rusia y luego se devuelve a Kazajistán para su uso en ensamblajes de combustible nuclear chinos". (Tyler Durden)

La "guerra híbrida", desde la perspectiva rusa, es un enfoque doble para el cambio de régimen. Las ONGs respaldadas por Occidente incitan grandes protestas contra un gobierno y provocadores armados utilizan esas protestas como cobertura para organizar ataques cinéticos. Esta jugada se practicó en Ucrania para derrocar al gobierno pro ruso en 2014 y se ha llevado a escena para intentar derrocar a los gobiernos de Siria y Bielorrusia. Kazajistán es el último ejemplo. 

La Guerra Híbrida en Kazajistán aconteció precisamente en la temporada de vacaciones de Año Nuevo de Rusia, justo antes de la Navidad ortodoxa, cuando el país está en descanso en su mayor parte. Pilló, una vez más, desprevenido al Kremlin y a sus servicios de inteligencia que no evaluaron la posibilidad de otro cambio de régimen regional. 

En 2021, la Fundación Nacional de los Estados Unidos para la Democracia (NED) gastó más de un millón de dólares en Kazajistán. El dinero se destinó a campañas de relaciones públicas contra el gobierno y a capacitar manifestantes antigubernamentales. Los rusos están convencidos de que la NED es un frente de la CIA. La NED se ha hecho cargo de parte de la misión de la CIA. En 1986, el fundador de la NED, Carl Gershman, dijo que el grupo fue creado porque "sería terrible para los grupos democráticos de todo el mundo ser vistos como subsidiados de la CIA. Hoy, en lugar de recibir dinero de la CIA, reciben dinero de la NED".(Thierry Meyssan) 


Soldados en la plaza principal de las protestas. Reuters/Mariya Gordeyeva


El trasfondo

En un interesante artículo "There Was An Attempted Coup In Kazakhstan, But It Wasn’t By President Tokayev" (Hubo un intento de golpe de Estado en Kazajistán, pero no fue por el presidente Tokayev, del Institute for Political Economy, 9 enero 2022), el analista político estadounidense Andrew Korybko describe las maniobras de la prensa atlantista como CNN, Asia Times y The National Interest, entre otros afirmando, una interpretación distorsionada, de que fue el presidente kazajo Tokayev quien "llevó a cabo un golpe anti-chino con el apoyo militar ruso". Estas observaciones mal intencionadas aseveran que Rusia ayudó al gobierno kazajo "debido a las preocupaciones sobre la creciente influencia de China en Asia Central". Evaluación extremadamente inexacta de los acontecimientos.

"Lo que realmente sucedió es que una Revolución de Color planeada desde hace mucho tiempo fue programada para coincidir con la una planificada eliminación de los subsidios al combustible y se lanzó como una tapadera para disfrazar una Guerra No Convencional contra el estado. No está claro exactamente quién orquestó esta campaña terrorista, pero comienza a parecer probable que parte de la élite kazaja haya desempeñado un papel en los últimos acontecimientos después de que el ex primer ministro y jefe del Comité de Seguridad Nacional, Karim Masimov, fuera detenido bajo sospecha de traición junto con varias otras personas no identificadas. La subversiva facción antirrusa del "estado profundo" de Estados Unidos también podría haber brindado cierta asistencia a los colaboradores nacionales en un intento desesperado de sabotear las conversaciones de seguridad entre Estados Unidos y Rusia en Europa".

El gobierno de Kazajistán solicitó el apoyo de sus aliados de defensa mutua de la OTSC para proteger las instalaciones estratégicas a fin de permitir que sus fuerzas de seguridad se concentren más plenamente en la dimensión antiterrorista del conflicto. La decisión de Rusia y los demás miembros de llevar a cabo esta misión limitada tenía por objeto ayudar a las autoridades kazajas a restablecer el estado de derecho y salvaguardar así la integridad territorial del país. "La caída del gobierno frente a esta campaña de cambio de régimen impulsada por el terrorismo podría haber creado un agujero negro de caos en el corazón de Asia Central que ciertamente habría catalizado desafíos de seguridad mucho más graves para la región en general, incluso dentro de las propias fronteras de Rusia si hubiera llevado a la afluencia de refugiados a gran escala y / o la infiltración terrorista", razona Andrew Korybko

El analista afirma que eso no  es todo lo que hubiese acontecido. La seguridad de China se habría visto amenazada, su Región Autónoma Uigur de Xinjiang (XUAR) limita con Kazajistán. La misión de la OTSC liderada por Rusia no contradice los intereses chinos, los complementa, esto no implica ningún cambio territorial o medidas anti-chinas. Para el mencionado analista era necesario que las fuerzas mediáticas adversarias especulen lo contrario, el objetivo era (y seguirá siendo) "abrir una brecha entre la Asociación Estratégica Ruso-China que sirve como el motor más poderoso del emergente Orden Mundial Multipolar"; o, en otro supuesto escenario, retratar la misión de seguridad regional de Rusia como un impulso "imperialista". "Tales narrativas son puramente sobre la gestión de la percepción y no sobre argumentos fácticamente convincentes".




Como ya se ha dicho, todo esto ocurrió en el período previo a las conversaciones altamente sensibles entre Estados Unidos y Rusia sobre la cuestión ucraniana y para reducir la crisis de misiles no declarada provocada por Estados Unidos en Europa. "Rusia ya está bajo una tremenda presión estadounidense multifacética, especialmente en el ámbito del poder blando con respecto a las afirmaciones continuamente desacreditadas de que está conspirando para "invadir" Ucrania o supuestamente ya lo ha hecho, por lo que no querría abrir una nueva lata de gusanos al "invadir" Kazajistán como parte de un juego de poder anti-chino de gran alcance en Asia Central y, por lo tanto, arriesgarse a complicar las próximas conversaciones más de lo que ya son. El Kremlin ha hecho todo lo posible para señalar que está en su "mejor comportamiento" antes de estas negociaciones para evitar distraer a sus homólogos estadounidenses". (Korybko)

En fin. 

Revisemos otras reflexiones del artículo citado de Thierry Meyssan (Red Voltaire, 11 enero 2022)

"Los acontecimientos en Kazajistán son la quinta etapa de un plan de la RAND ‎Corporation y su sexta etapa tendrá lugar en Transnistria. Sus cuatro etapas previas ‎se desarrollaron durante los dos últimos años en Ucrania, Siria, Bielorrusia y en el ‎Alto Karabaj. El objetivo es debilitar a Rusia obligándola a desplegarse en numerosos puntos diferentes". 

Para Meyssan, no se trata, en este caso, de derrocar gobiernos ni de iniciar nuevas ‎guerras, sino hacer que Moscú se vea obligado a intervenir fuera de sus fronteras y llevarlo ‎al desgaste. "La Federación Rusa ya cuenta, en efecto, con un territorio extremadamente extenso ‎para “sólo” 150 millones de habitantes, lo cual limita sus posibilidades de explotar plenamente un espacio geográfico de tan grandes proporciones". ‎

En mayo de 2019, la RAND Corporation, el think tank (tanque pensante) del complejo militar -‎ industrial estadounidense, enumeró seis opciones para enfrentar a Rusia:

- Armar a Ucrania;‎

- aumentar el apoyo a los yihadistas en Siria;‎

- promover un cambio de régimen en Bielorrusia;‎

- explotar las tensiones en el sur del Cáucaso;‎

- reducir la influencia de Rusia en Asia central;‎

- rivalizar con la presencia rusa en Transnistria.‎


En conclusión, el politólogo francés asevera que Washington está aplicando el plan de la RAND Corporation, parece haber decidió abandonar por fin su anterior táctica del “policía malo y ‎el policía bueno”. Después de haber armado a Ucrania, respaldado a los yihadistas ‎en Siria, tratado de orquestar un cambio de régimen en Bielorrusia, explotado las tensiones en el sur del Cáucaso con el ataque de ‎Azerbaiyán contra Armenia, Washington trata ahora de reducir la influencia de Moscú en Kazajistán para ‎rivalizar próximamente con Rusia en Transnistria.‎

 

El valle del río Dniester, territorio de Transnistria, es la estrecha franja roja que aparece en este mapa, entre Moldavia (al oeste) y Ucrania (al este). Al carecer de salida al Mar Negro, Transnistria no pudo unirse a Crimea para ‎integrarse a Rusia (red voltaire).


Estados Unidos ya movilizó a la Unión Europea para imponer un bloqueo económico contra ‎Transnistria, un pequeño Estado no reconocido, cuya población decidió en un referéndum ‎separarse de Moldavia a raíz de la disolución de la URSS. ‎"En efecto, desde el 1º de enero y bajo la dirección de Stefano Sannino, ex representante en Serbia de ‎la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), los funcionarios ‎de la Misión de Asistencia de la Unión Europea en la Frontera entre Moldavia y Ucrania (EUBAM) ‎están dirigiendo a las autoridades aduaneras de Moldavia y Ucrania –dos países que no son ‎miembros de la UE– para concretar el bloqueo económico contra Transnistria. Así que Rusia ‎se verá obligada a establecer un puente aéreo para garantizar la alimentación de los ‎‎500.000 habitantes de ese enclave". ‎(Meyssan)

En 1992 Estados Unidos trató ‎en vano de aplastar militarmente la pequeña Transnistria lanzando contra ella un ejército de individuos reclutados en las prisiones rumanas, La resistencia armada de una población de habla rusa, ‎principalmente sus mujeres, hizo fracasar aquel proyecto de la CIA. ‎

Como corolario, ahora, la fuerza de paz de la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC), luego ‎de acudir a restaurar el orden, ‎a pedido del gobierno de ‎Kazajistán, inició su retirada el 13 de enero de 2022. ¿Los EEUU/OTAN retirarán sus fuerzas de la frontera ucraniana, desarmarán a las milicias yihadistas transportadas por Turquía a Ucrania, pedirán a los belicosos neonazis del gobierno ucraniano una política de "apaciguamiento"?... Sin dudar, NO!


Retirada de las tropas rusas de la OTSC

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Fuentes de consulta:

Why The Kazakhstan Crisis Is A Much Bigger Deal Than Western Media Is Letting On

Protests in Kazakhstan seem to be an attempt of color revolution

"Russia Outflanked"

There Was An Attempted Coup In Kazakhstan, But It Wasn’t By President Tokayev

Washington prosigue en Kazajastán el plan de la ‎RAND Corporation que ya continúa ‎en Transnistria

22 abril 2021

¿Tendrán los aliados de Washington que ‎morir por Kiev?‎




Nota de introducción por el editor del blog

Mucha gente pretende ignorar que Estados Unidos / OTAN juegan a la guerra en las narices rusas e incitan a los neonazis ucranianos a provocar incidentes esperando la reacción "comunista", nada nuevo. Al fin y al cabo ese es el rol de la Alianza Atlántica desde su creación, preparar el Apocalipsis nuclear ante la amenaza soviética (ayer) y rusa (hoy).


Debido a las guerras imperialistas de los siglos XVIII hasta inicios del XX que fueron forjando los mapas de Europa, no es fácil determinar si una guerra de agresión ha sido provocada por Rusia. Aquí -debemos ser claros- la ocupación militar de la Europa Oriental fue negociada entre los Aliados en la segunda guerra mundial, tras la liberación de esos países por los soviets. La guerra de Afganistán es una excepcionalidad y demuestra lo poco afortunada que resulta una aventura guerrerista impopular. Por descontado no haremos de la vista gorda al apoyo soviético por el mundo durante la Guerra Fría en los diversos conflictos de "baja de intensidad" y al apoyo abierto a los llamados "movimientos de liberación nacional". El comunismo sucumbió, la URSS desapareció y Rusia renació y sigue siendo codiciada por sus riquezas naturales, los depredadores financieros internacionales que dirigen Occidente están al acecho. (VER: Rusia, el caos poscomunista)

Si la actual Rusia es tan capitalista como lo son sus "enemigos": EEUU/OTAN, ¿cuál es el problema? GEOPOLÍTICA. Estados Unidos se niega a perder el privilegio de ser la única superpotencia militar, económica e industrial. ¿Cómo sacar a Rusia de los mercados internacionales?, provocando guerras con sus vecinos, fomentando el separatismo interno a través del terrorismo, sancionando a terceros países y compañías que desarrollan proyectos conjuntos de gran calado como el Nord Stream 2 que entorpece el inmenso negocio energético de famosas y peligrosas transnacionales, etc., etc. 

Centrémonos en el tema de hoy. Si la OTAN, bajo mando de EEUU, juega a defender Europa (Defender Europe 2021) y moviliza decenas de miles de soldados a las fronteras de Rusia y un grupo de buques de guerra estadounidenses se dirigen al Mar Negro, al mismo tiempo los nazis de Kiev vuelven a prender el caldero en esas mismas demarcaciones, ya que sus tropas están mejor entrenadas y equipadas por sus socios occidentales, ¿cuál es la consecuencia? Miles de tropas y tanques rusos desplegados cerca de la frontera con Ucrania, subida de tensión en el Dombás (frontera rusa-ucraniana). Rusia otorgó la nacionalidad a más de medio millón de personas de las proclamadas "Repúblicas Populares" de Donetsk y Lugansk. Defender el Dombás, sin duda, resultará una operación sangrienta y peligrosa.

Entonces, el pudor internacional se vuelve elocuente, Occidente teme una invasión rusa a Ucrania, "reduzca la escalada" piden a gritos a Moscú. ¿La respuesta rusa?, sus movimientos son fruto de los ejercicios amenazantes de la OTAN en Europa. Desde Washington, Mr. Biden públicamente califica a Putin de "asesino" y al poco lo llama por teléfono´, ! oye  Vladimir "¿nos reunimos los próximos meses?!". 

EEUU/OTAN no tienen otra opción que negociar ya que es "imposible lograr la superioridad militar sobre Rusia", además, el "movimiento de tropas de Rusia siempre pareció retórico por parte de un país que renunció a su deseo de gustar y ahora quiere que Occidente le tema", intentan disuadir, comenta un interesante artículo de la BBC "¿Por qué Putin pretende más asustar a Occidente que invadir Ucrania" (17 abril 2021). 

Analicemos a continuación el caso desde el punto de vista de uno de los mejores politólogos del mundo.

T. Andino 

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El presidente de Ucrania, Zelensky visitando a las tropas en el este de Ucrania en días pasados, aprovechó para pedir a la OTAN su admisión (foto EPA)


por Thierry Meyssan


La existencia en Ucrania de dos culturas –una supuestamente europea y otra rusa– esa ‎una singularidad que proporciona a Washington un terreno de maniobra ‎contra Moscú. Hace semanas que resuenan los tambores de la guerra. Pero ninguno de ‎los aliados de Washington quiere morir por Kiev ni inmolarse contra Rusia.‎


Las fuerzas armadas de Estados Unidos

1- Los anglosajones ven a los rusos como un enemigo hereditario. Los consideran gente ‎despreciable y destinada, desde los tiempos de Otón I –en el siglo X–, a ser esclavos, como ‎lo indica el término utilizado para denominarlos (en inglés, la palabra slave designa tanto a ‎los esclavos como a los pueblos que pertenecen a la etnia eslava). En el siglo XX, ‎los anglosajones estaban contra la URSS, supuestamente porque esta era comunista; ahora están ‎contra Rusia… sin saber por qué. ‎

2- Segundo adversario para los anglosajones: los enemigos que ellos mismos crearon al desatar ‎contra ellos una «guerra sin fin», desde el 11 de septiembre de 2001. Se trata de las ‎poblaciones del Medio Oriente ampliado (o Gran Medio Oriente), región donde los anglosajones ‎vienen destruyendo desde entonces los diferentes países, sin importar que sean ‎aliados o adversarios, para hacerlos «regresar a la edad de piedra» y poder explotar así las ‎riquezas de esa región, siguiendo la estrategia Rumsfeld/Cebrowski‎.‎

3- Tercer adversario: China, cuyo desarrollo económico puede relegarlos al segundo lugar. ‎Los anglosajones estiman no tener más opción que la guerra. Al menos eso es lo que piensan ‎sus politólogos, que hablan incluso de la «trampa de Tucídides», en referencia a la guerra que, por ‎razones similares, se libró entre Esparta y Atenas.

‎4- Los diferendos con Irán y Corea del Norte vienen sólo mucho después en relación con los tres ‎que acabamos de enumerar. ‎


Joe Biden ha sido siempre “el hombre del Pentágono”.‎ Biden en visita oficial a Moscú e 2011 (foto Reuters)


La Orientación Provisional sobre Seguridad Nacional de Joe Biden y la Evaluación Anual de Amenazas elaborada por su Comunidad de ‎Inteligencia así lo remachan constantemente desde diferentes puntos de vista. ‎

Librar tres guerras a la vez resultaría extremadamente difícil, así que el Pentágono busca ‎actualmente cómo jerarquizar las prioridades y emitirá su informe al respecto en junio. El más ‎profundo secreto rodea el trabajo de la comisión encargada de esa evaluación. Ni siquiera ‎se conoce quiénes la componen. A pesar de ello, la administración ya está focalizándose ‎contra Rusia. ‎

Sin importar que seamos independientes o sumisos al «Imperio estadounidense», tenemos que ‎dejar de mirar para otro lado. Los Estados Unidos de América no tienen otro objetivo que ‎destruir la cultura rusa, destruir las estructuras de los Estados en los países árabes y, a la larga, ‎destruir la economía china. Absolutamente nada de esto está relacionado con la defensa legítima ‎del pueblo de Estados Unidos. ‎

No hay ninguna otra manera de explicar por qué Estados Unidos dedica a sus ejércitos sumas tan ‎astronómicas que sobrepasan varias veces los presupuestos militares de aquellos que Washington ‎presenta como «amigos» o «enemigos». Según el Institute for Strategic Studies de Londres, ‎el presupuesto militar de Estados Unidos es al menos igual a la suma de los presupuestos de ‎los 15 países más armados del mundo.‎


Comparación de los presupuestos militares de los 15 países que ‎más fondos dedican a ese sector (en miles de millones de dólares estadounidenses).‎ Fuente: Institute for Strategic Studies - 2016

Los temas de enfrentamiento con Rusia

Estados Unidos está inquieto ante la recuperación de Rusia. Después de haber registrado una ‎brutal caída de la esperanza de vida –que disminuyó en al menos 5 años entre 1988 y 1994– ‎Rusia recuperó y sobrepasó ampliamente –en más de 12 años– la esperanza de vida registrada ‎en tiempos de la Unión Soviética, aunque la esperanza de vida saludable de los rusos todavía es ‎una de las más bajas de Europa. La economía rusa está diversificándose, principalmente en el ‎sector agrícola, pero Rusia sigue dependiendo de sus exportaciones energéticasWashington ve la construcción del gasoducto Nord Stream 2 como una amenaza porque ‎liberaría a Europa occidental de su actual dependencia del petróleo estadounidense. Las fuerzas ‎armadas de la Federación Rusa se han renovado, su complejo militar-industrial es más eficiente ‎que el del Pentágono y Rusia ha adquirido una importante experiencia militar en Siria. ‎

Al mismo tiempo, el regreso de Crimea a la Federación Rusa y una posible reincorporación del ‎Donbass son en parte un golpe para la dependencia de Ucrania del Imperio estadounidense –‎Crimea y el Donbass no son de cultura occidental.




Último factor, la presencia militar rusa en Siria ‎frena el proyecto estadounidense de destrucción política contra los pueblos de la región

“Si quieres matar a tu perro, di que tiene rabia”

No cabe duda de que fue el presidente Joe Biden quien abrió las hostilidades al calificar ‎al presidente ruso de «asesino». Antes de Biden, las dos superpotencias nunca habían ‎intercambiado injurias, ni siquiera en tiempos de las acusaciones sobre el Gulag. Su interlocutor ‎le respondió cortésmente y le propuso un debate público, que Joe Biden rechazó. ‎

Estados Unidos ve el mundo sólo a corto plazo. Ese país no se percibe a sí mismo como ‎responsable de su legado. Para Washington, los “pérfidos” rusos han amontonado más de ‎‎100.000 hombres cerca de Ucrania y se disponen a invadirla, como hicieron los soviéticos ‎en Polonia, Hungría y Checoslovaquia. Sólo que, en aquella época, no se trataba de Rusia sino ‎de la URSS, y en Moscú no regía la doctrina de Putin sino la doctrina Brejnev y el propio Brejnev ‎no era ruso… era ucraniano. ‎

Al contrario de los estadounidenses, los rusos sí tiene una visión del mundo a largo plazo. ‎Para ellos, los bárbaros estadounidenses han venido poniendo en peligro el equilibrio de las potencias ‎desde los atentados del 11 de septiembre de 2001. Inmediatamente después, el 13 de diciembre ‎de 2001, el presidente George Bush hijo anunció que Estados Unidos se retiraba del Tratado ‎sobre Misiles Antibalísticos (el Tratado ABM). Después, Estados Unidos incorporó a la OTAN –‎uno por uno– prácticamente todos los antiguos miembros del desaparecido Pacto de Varsovia y ‎de la extinta Unión Sovietica, violando así el compromiso que Washington había contraído antes ‎de la disolución de la URSS. Esta política fue confirmada en 2008, en la Declaración ‎de Bucarest. ‎

Todo el mundo conoce la particularidad de Ucrania, con una cultura occidental en su parte oeste ‎y una cultura rusa en el este. Ucrania se mantuvo políticamente congelada durante 15 años, ‎hasta que Washington organizó allí una seudo revolución y puso a sus títeres en el poder –títeres ‎que son neonazis. Moscú ‎reaccionó con suficiente rapidez y la población de Crimea proclamó su independencia y decidió ‎‎(por vía de referéndum) reincorporar ese territorio a la Federación Rusa. Pero Moscú vaciló ‎en cuanto a qué hacer sobre el Donbass y desde entonces se ha limitado a entregar pasaportes ‎rusos a los habitantes de esa región, que ven en Rusia su única esperanza. ‎


La administración Biden

Desde que era senador, el hoy presidente Joe Biden se dio a conocer presentando al Senado las ‎disposiciones legislativas concebidas por el Pentágono. Ya como presidente, Biden se ha rodeado ‎de neoconservadores. Nunca nos cansaremos de recordar esto: los neoconservadores son ‎militantes trotskistas reclutados por el presidente republicano Ronald Reagan, y desde entonces ‎siempre se han puesto del lado del poder, exceptuando el paréntesis del presidente jacksoniano ‎Donald Trump. El hecho es que los neoconservadores han cambiado constantemente de bando, ‎poniéndose lo mismo del lado del Partido Republicano que del lado del Partido Demócrata, pero ‎siempre del lado del poder. ‎

Durante la «revolución de color» de la plaza Maidán –en 2013-2014–, Joe Biden, quien era ‎entonces vicepresidente de la administración Obama, defendió apasionadamente a los neonazis ‎ucranianos, agentes de las redes stay-behind de la OTAN. Biden dirigió entonces las operaciones en Kiev con una colaboradora del ‎Departamento de Estado, Victoria Nuland (el esposo de Victoria Nuland, Robert Kagan, es uno de ‎los fundadores del Project for a New American Century, el órgano encargado de recoger fondos ‎para el republicano George Bush hijo). ‎

Ahora, en 2021, el presidente Biden ha decidido nombrar a Victoria Nuland secretaria de Estado adjunta. ‎En tiempos de la administración Obama, Victoria Nuland contó con la colaboración del entonces ‎embajador de Estados Unidos en Ucrania, Geoffrey Pyatt, hoy embajador en Grecia. En cuanto ‎al hoy secretario de Estado de Joe Biden, Antony Blinken, hay que destacar que es juez y parte ‎ya que es de origen ucraniano por parte de madre. Aunque Blinken fue educado en París por el ‎segundo esposo de su madre –el abogado Samuel Pisar, quien fue consejero del presidente ‎Kennedy–, el hoy secretario de Estado es de pensamiento neoconservador. ‎


La preparación del enfrentamiento contra Rusia

A mediados de marzo de 2021, Estados Unidos organizó con sus socios de la OTAN las ‎maniobras Defender-Europe 21, que continuarán hasta junio. Se trata de retomar el ‎mega-ejercicio Defender-Europe 20, cuya envergadura y duración se vieron finalmente limitadas ‎debido a la epidemia de Covid-19. Defender-Europe 21 es un gigantesco despliegue de tropas y ‎material de guerra en la realización de un simulacro de enfrentamiento contra Rusia. Todo eso ‎se desarrolla al mismo tiempo que un ejercicio con bombarderos estratégicos en Grecia, ‎en presencia del ya mencionado embajador estadounidense Geoffrey Pyatt.‎

El 25 de marzo, el presidente ucraniano Volodimir Zelenski publicó la nueva Estrategia ‎de Seguridad ucraniana, precisamente tres semanas después de ‎que el presidente Biden publicara la de Estados Unidos. ‎

En respuesta a la OTAN, Rusia emprendía entonces sus propios ejercicios militares en su frontera ‎occidental, incluyendo su frontera con Ucrania, y enviaba además tropas adicionales a Crimea e ‎incluso a Transnistria. ‎

- El primero de abril, el secretario de Defensa de Estados Unidos telefoneó a su homólogo ucraniano ‎sobre un posible incremento de la tensión con Rusia. El presidente ucraniano Volodimir Zelenski hizo entonces una declaración en ‎la cual dijo estar vigilando los ejercicios rusos y afirmó que estos podían ser provocaciones. ‎

- El 2 de abril, el Reino Unido organizó una reunión de sus ministerios de Defensa y de Exteriores ‎con los de Ucrania, bajo la dirección del ministro británico Ben Wallace, quien estuvo particularmente activo en el ‎conflicto del Alto Karabaj.‎

- El 2 de abril, el presidente Biden llamó al presidente ucraniano para garantizarle su apoyo ‎contra Rusia. Según el Atlantic Council, Biden anunció al presidente ucraniano su decisión de ‎entregarle un centenar de aviones de combate (F-15 y F-16) y un avión de vigilancia radioelectrónica E-2C,‎ actualmente estacionados ‎en la base aérea de Davis-Monthan.‎

- El 4 de abril, el presidente de la Comisión de la Cámara de Representantes estadounidense para ‎las fuerzas armadas –Adam Smith, del Partido Demócrata– negociaba con parlamentarios ‎ucranianos fuertes subvenciones para el ejército de Ucrania a cambio del posicionamiento ‎ucraniano contra el gasoducto Nord Stream 2.‎


El presidente ucraniano Zelenski y el director de las fábricas de armamento ‎Ukroboronprom hicieron discretamente un viaje relámpago a Qatar el 5 de abril de 2021.

- El 5 de abril, el presidente ucraniano Volodimir Zelenski hizo una visita relámpago a Qatar. ‎Oficialmente fue para desarrollar las relaciones comerciales con Qatar, el principal proveedor de ‎armas de los yihadistas. Según nuestras informaciones, en ese viaje se habló de un eventual ‎financiamiento de combatientes. Entre los acompañantes del presidente ucraniano estaba Yuriy ‎Gusev, el director general de la industria militar Ukroboronprom. Fue este personaje quien envío ‎misiles antiaéreos a los terroristas del Emirato Islámico (Daesh), por orden de Qatar.‎

- El 6 de abril, Lituania, que en el pasado protegía el oeste de Ucrania dentro de su propio ‎imperio, fue informada sobre la situación militar durante un contacto entre su ministro ‎de Defensa y su homólogo ucraniano.‎


El presidente ucraniano Zelenski se reúne con el presidente del ‎Comité Militar de la OTAN, el 7 de abril de 2021.


- El 6 y el 7 de abril, el general británico Stuart Peach, presidente del Comité Militar de la OTAN, ‎viajaba a Ucrania para precisar las reformas necesarias para que ese país pueda ser miembro de ‎la alianza atlántica. ‎

- El 9 de abril, en cumplimiento de la Convención de Montreux, el Pentágono comunicó a Turquía ‎su intención de hacer transitar buques de guerra a través de los estrechos de los Dardanelos y ‎del Bósforo. ‎

Habiendo hablado ya de armas y dinero con el emir Tamin ‎en Qatar, el presidente ucraniano Zelenski viajó a Turquía, el 10 de abril de 2021, para ‎conversar con el presidente turco Recep Tayyip Erdogan sobre el envío de hombres.

- El 10 de abril, el presidente turco Recep Tayyip Erdogan recibió en Estambul al presidente ‎ucraniano Zelenski, supuestamente en el marco de consultas regulares entre Turquía y Ucrania. ‎Contando ya con la luz verde de Qatar, Turquía –país miembro de la OTAN– inició ‎de inmediato el reclutamiento de yihadistas de diversas nacionalidades presentes en Siria para ‎enviarlos a luchar en el Donbass (este de Ucrania). Instructores militares turcos llegaron ‎rápidamente al puerto de la ciudad de Mariupol, donde ya tiene su sede la Brigada Islamista ‎Internacional, creada por el presidente turco Erdogan y su homólogo ucraniano de aquella ‎época, Petro Porochenko, con tártaros que siguen órdenes de Estados Unidos, para utilizarlos ‎contra Rusia. ‎



Actuando con toda lógica, la Federación Rusa enviaba tropas a su frontera ‎con Ucrania. Los otros miembros de la Organización para la Seguridad y la Cooperación ‎en Europa (OSCE) solicitaron a Moscú explicaciones sobre sus maniobras y recibieron respuestas ‎evasivas. El Documento de Viena, de 1999, estipula que los Estados miembros de la OSCE deben ‎proporcionarse entre sí las indicaciones necesarias sobre los movimientos de sus tropas y ‎material de guerra. Pero es sabido que los rusos no funcionan como los occidentales –‎informan a su opinión pública y sus socios o interlocutores sólo cuando han terminado sus ‎despliegues. ‎

- Dos días después, el G7 publicaba una declaración sobre los movimientos rusos… pero ‎sin mencionar los despliegues de la OTAN y Turquía. El G7 elogiaba además la contención de Ucrania y ‎exigía a Rusia «poner fin a sus provocaciones».‎

- El 13 de abril, en ocasión de la reunión de los ministros de Exteriores de los países miembros de ‎la OTAN con la Comisión Ucrania/OTAN, Estados Unidos recurrió a la “artillería pesada” ‎invitando a todos los miembros de la alianza atlántica –donde nadie quiere morir sólo porque ‎los ucranianos no logran divorciarse– a aportar su apoyo a Kiev y a denunciar la «escalada» ‎de Rusia. El secretario de Estado ‎de Biden, Antony Blinken, tuvo una larga reunión con el ministro ucraniando de Exteriores, ‎Dimitro Kuleba. ‎Washington bogaba inexorablemente hacia la guerra. ‎

Súbitamente, el presidente Joe Biden distendió la atmósfera telefoneando al presidente ruso ‎Vladimir Putin. Le propuso un encuentro cumbre –aunque antes había rechazado con desdén la ‎propuesta de Putin de proceder a un debate público, propuesta que Putin emitió después del ‎insulto público proferido por Biden. Después de esa iniciativa, parecía posible evitar la guerra. ‎

- Sin embargo, el 14 de abril, el secretario de Estado Blinken convocó a los principales aliados de ‎Estados Unidos –Alemania, Francia, Italia y Reino Unido– para movilizarlos.‎


El presidente estadounidense Biden clarificó su posición sobre Rusia el 15 ‎de abril de 2021.

- El 15 de abril, el presidente Joe Biden expuso su visión del conflicto, expulsó 10 diplomáticos ‎rusos y adoptó sanciones contra Rusia, acusándola no sólo de haber ofrecido primas por matar ‎soldados estadounidenses en Afganistán sino también de haber atacado los sistemas informáticos ‎del gobierno de Estados Unidos utilizando un programa informático de SolarWinds. ‎

Como era previsible, Rusia expulsó un número similar de diplomáticos estadounidenses. Pero ‎además tendió una trampa a un diplomático ucraniano, al que arrestó en flagrante delito de ‎espionaje, en posesión de documentos rusos clasificados como secreto militar. ‎

Siguiendo siempre la misma línea, el presidente ucraniano Zelenski se reunió con el presidente ‎francés Emmanuel Macron y con la canciller alemana Angela Merkel. Estos últimos deploraron la ‎‎«escalada rusa»… pero se mostraron evasivos en cuanto a qué pasará en lo inmediato. ‎En definitiva, si Estados Unidos y Rusia van a conversar… es demasiado temprano para ir ‎a morir por Kiev. ‎


Thierry Meyssan 

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