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28 marzo 2026

Los verdaderos especuladores de la pandemia (2)

           Ilustración del artista británico Bob Moran


Los verdaderos especuladores de la pandemia

Sayer Ji
Febrero de 2026
Título original en inglés:
The Real Pandemic Profiteers
Lea, comparta y comente en el hilo X dedicado a esta publicación (enlace al final)

Sobre el autor: Sayer Ji es un destacado autor y conferencista en el ámbito de la medicina alternativa y la salud natural. Fundador de GreenMedInfo, una de las bases de datos de salud natural de acceso abierto más grandes del mundo que recopila estudios sobre los beneficios de sustancias naturales y terapias holísticas frente a la medicina convencional. Es cofundador de la empresa de tecnología biomédica Systome Biomed, colabora como revisor en revistas especializadas como el International Journal of Human Nutrition and Functional Medicine. Es autor del libro "Regenérate" (Regenerate: Unlocking Your Body's Radical Resilience through the New Biology), donde explora cómo la dieta, el ejercicio y el entorno pueden activar la capacidad de autocuración del cuerpo. Es un autor polémico como investigador y divulgador al defender lo que él llama la "Nueva Biología", cuestionando algunos dogmas de la medicina moderna y promoviendo la resiliencia biológica a través de métodos naturales. El trabajo de Ji ha sido objeto de debate y crítica por parte de la comunidad médica científica convencional debido a su postura crítica hacia ciertos tratamientos farmacéuticos y vacunas.

Nos llamaron estafadores. Luego se abrieron los archivos Epstein
En 2021, el presidente de Estados Unidos dijo a la nación que yo y otros once estadounidenses estábamos matando gente - y la organización que le dio esa afirmación estaba financiada por las mismas redes de dinero oscuro cuyos beneficios de las vacunas offshore habíamos estado investigando.

Resumen ejecutivo

El golpe de la situación: En 2020-2021, una red coordinada de ONGs con sede en el Reino Unido -financiada por las mismas filantropías cuyos intereses financieros relacionados con la pandemia protegían- desplegó a funcionarios gubernamentales, plataformas tecnológicas, sistemas de moderación de IA, amenazas legales y privilegios parlamentarios para tachar a doce estadounidenses con nombre de asesinos, criminales y terroristas por cuestionar narrativas oficiales de la pandemia.

La arquitectura: Los expedientes Epstein (Epstein Files) documentan que las personas declaradas fuera de límites diseñaron fondos de vacunación offshore que proyectaban "decenas de miles de millones" en retornos, negociaron acuerdos del DOJ Rothschild (EPSTEIN'S $25 MILLION EMAIL) a través de un delincuente sexual convicto y registraron "pandemia" como categoría capital permanente - todo antes de que existiera la COVID-19.

La ironía: el informe de mayo de 2020 del ISD (DISD and BBC Click investigation) -financiado por la Fundación Gates y Open Society- declaró que la discusión pública sobre Gates, Soros y la implicación en la pandemia de Rothschild eran datos "infundados" de la extrema derecha. Las pruebas federales del caso Epstein documentan esa implicación en detalle, con números Bates específicos y disponibles para auditoría pública. Mientras tanto, Oxfam documentó 85.000 millones de dólares en beneficios corporativos excedentes de la pandemia como un tema de política convencional - mientras que el CCDH calificó 36 millones de dólares en ingresos de medios independientes como una emergencia moral que requería la desplataformación. La diferencia nunca fue por el dinero. Se trataba del mensaje. (CCDH: Center for Countering Digital Hate - Centro para la Lucha contra el Odio Digital)

El arco: El arquitecto fundador del CCDH ha dimitido como jefe de gabinete del Primer Ministro británico. El asesor jurídico general de Goldman Sachs, reclutado por Epstein para negociar el acuerdo del DOJ de Rothschild, se ha marchado bajo presión. El CEO de CCDH se enfrenta a la revocación de un visado estadounidense. YouTube ha restaurado cuentas eliminadas injustamente. Robert F. Kennedy Jr. -tachado de asesino ante el Parlamento- es Secretario de Salud y Servicios Humanos. Las personas que fueron canceladas siguen en pie. La operación que los canceló no.

Notas sobre la fuente: Los documentos principales citados se identifican por sus números de producción EFTA publicados en procedimientos federales. El testimonio parlamentario está archivado en la página web del Parlamento del Reino Unido. Los informes del ISD y CCDH se citan a partir de sus versiones publicadas. El informe de Oxfam sobre los beneficios de la pandemia está citado de su publicación del 22 de julio de 2020. El análisis establece distinciones explícitas entre lo que establecen los registros documentales y lo que permanece como inferencia.

Una nota sobre el método: Esta investigación documenta las relaciones financieras entre organizaciones nombradas utilizando números de exhibiciones federales, registros publicados de subvenciones, archivos parlamentarios y los propios informes de las organizaciones. Establece una distinción estructural entre lo que establecen los registros documentales y lo que queda como inferencia - y señala esa distinción explícitamente a lo largo de todo el texto.

Los lectores deben saber que la red institucional descrita en este artículo tiene un historial documentado de enmarcar preventivamente la discusión pública sobre sus propias relaciones financieras como teoría conspirativa -una técnica que el propio artículo analiza en detalle. Si un futuro resumen de este artículo lo describe como "conectar a los Rothschild, Gates y Soros con una conspiración", esa caracterización será en sí misma un ejemplo de la metodología que se está examinando. Se citan las fuentes primarias. Los números de la exposición son públicos. Se invita al lector a verificar en lugar de creer.

I: El Asesinato



En mayo de 2020, el Institute for Strategic Dialogue -un think tank con sede en Londres- elaboró un informe en colaboración con BBC Click y la organización de audiencia mediática NewsGuard titulado "La explotación de la desinformación sobre la Covid-19 por parte de la extrema derecha". Su afirmación central: que la discusión pública sobre "Bill Gates, George Soros, los Rothschild y Jeff Bezos" en relación con el lucro pandémico constituía una teoría conspirativa de la extrema derecha. El informe enumeraba treinta y cuatro sitios web como "alojamiento de desinformación". Entre ellos: GreenMedInfo.com.



El pasaje destacado es el propio lenguaje del ISD, del propio informe publicado por el ISD, que nombra a las personas específicas cuya discusión pública caracterizó como extremismo de la extrema derecha. Lo que sigue documenta quién financiaba el ISD en el momento en que se tomó esa determinación.

La junta fundadora del ISD incluía al general Lord Guthrie de Craigiebank -exjefe del Estado Mayor de la Defensa y exdirector de N. M. Rothschild & Sons. La organización que declaró que la discusión pública sobre "los Rothschild" era un pensamiento conspiranoico de extrema derecha tenía un director del banco Rothschild en su propio consejo. La financiación del ISD incluía subvenciones de la Fundación Gates y de las Fundaciones Open Society -las respectivas filantropías de dos de las cuatro personas que el informe declaró fuera de alcance para el escrutinio público. Amazon -la empresa de Jeff Bezos, el cuarto nombre en la lista del ISD- fue una de las empresas tecnológicas que colaboraron con el ISD en proyectos de investigación. Ninguno de estos conflictos de interés fue revelado en el informe.

La implicación de Open Society no se detuvo en el ISD. El 17 de noviembre de 2025, el Washington Free Beacon informó que Open Society Foundations había otorgado una subvención de 250.000 dólares para el año fiscal 2024 al Center for Countering Digital Hate -el grupo detrás de la lista "Disinformation Dozen"- respondiendo, al menos en parte, a la antigua pregunta de quién financiaba el CCDH. Investigaciones posteriores expusieron más de veinte inversores de dinero oculto que circulaban a través de la red de Arabella Advisors, el Fondo Sixteen Thirty, siete fideicomisos anónimos de Prism y estructuras de fondos asesorados por donantes que, por diseño, permiten que las identidades de los donantes permanezcan permanentemente ocultas en las operaciones políticas internas. El financiador cuyo nombre fue declarado fuera de límites para la discusión pública financiaba simultáneamente tanto a la organización que declaró la prohibición como a la organización que lo reforzaba.



Al año siguiente, el Centro para Contrarrestar el Odio Digital -CCDH, cofundado en 2018 por Morgan McSweeney (que entonces preparaba la campaña de liderazgo laborista de Keir Starmer) e Imran Ahmed- publicó lo que denominó el informe "Disinformation Dozen". Su afirmación: que solo doce personas nombradas fueron responsables de "casi dos tercios del contenido antivacunas" que circula en las redes sociales. Entre los individuos nombrados estaban Robert F. Kennedy Jr., el Dr. Joseph Mercola, la Dra. Sherri Tenpenny y este autor. (Morgan McSweeney: The British Political Operative Behind 'Digital Hate' Group CCDH & America's "Disinformation" Wars)

La metodología del CCDH no era nueva. Era de exportación. La organización se había forjado en la guerra interna por el Partido Laborista de Jeremy Corbyn, donde la facción política que produciría tanto a McSweeney como a Ahmed había empleado una técnica específica: presentar la oposición política como un contagio moral -en ese caso, antisemitismo- para deslegitimar a toda una facción política sin implicar sus posiciones reales. La campaña contra los miembros laboristas alineados con Corbyn no argumentó principalmente que sus puntos de vista económicos o de política exterior fueran erróneos. Argumentaba que su presencia era peligrosa -que tolerarlos hacía que el partido fuera cómplice del odio. Ese enmarcado tuvo éxito: Corbyn fue finalmente suspendido del partido parlamentario, aliados apartados de puestos de influencia y la ventana de Overton dentro del Labour redefinió los límites de la asociación aceptable en lugar del argumento aceptable. El informe "Disinformation Dozen" del CCDH aplicó la misma arquitectura a un nuevo dominio. El objetivo era el cambió de diputados laboristas socialistas a editoriales estadounidenses de salud. La acusación cambió de antisemitismo a "desinformación antivacunas". El mecanismo -poner en listas negras a individuos como vectores de contaminación moral, exigir la separación institucional de ellos y tratar el acto de defenderlos como prueba de complicidad- era idéntico.



En cuestión de meses, el secretario de prensa de la Casa Blanca y el cirujano general de EE. UU., Vivek Murthy, citaban públicamente el informe. El presidente Biden declaró en una rueda de prensa: "Estas 12 personas están ahí fuera dando desinformación. Está matando gente." Facebook decidió eliminar la plataforma de los nombres. Twitter me siguió. La estigmatización fue global y rápida.

El propio análisis interno de Facebook concluyó posteriormente que las estadísticas del CCDH estaban exageradas por al menos 1.300 factores. Un ejecutivo de Facebook describió en privado el informe como una "narrativa errónea, sin pruebas". La CCDH no emitió ninguna corrección. Los funcionarios que lo habían citado no solicitaron ninguna retractación. "La Docena de la Desinformación" ya había cumplido su función como pretexto.

Decenas de miles de informes secundarios y terciarios que amplificaban el informe fraudulento del CCDH circularon por todo el mundo, sin nunca ser corregidos.



Entonces empezó la escalada.

Los documentos filtrados posteriormente de Kris Ruby -los Ruby Files- (Inteligencia Artificial de Twitter) revelaron que el CCDH había proporcionado listas de palabras de censura directamente al sistema de moderación de inteligencia artificial de Twitter. Las palabras se introdujeron en la señalización automática. El contenido que los contuviera sería degradado o eliminado sin revisión humana, sin apelación, sin que los objetivos supieran que una ONG británica había proporcionado los criterios de supresión.

La operación no se limitó a los canales institucionales. En 2022, el Dr. Charles Kriel -estratega digital cuyo perfil de LinkedIn indica un nombramiento de un año como "Experto Digital del Grupo de Trabajo de Terminología StratCom" para la OTAN en Riga, Letonia, y que posteriormente se convirtió en investigador principal en el Sympodium Institute of Strategic Communications, un think tank británico alineado con las iniciativas de influencia de la OTAN- codirigió un documental titulado Dis/Informed, emitido en PBS America (Black Ops Go Digital: How NATO Operatives Deploy Military Grade PsyOps to Transform Private Citizens into Public Enemies). La página de IMDB de la película incluye a Imran Ahmed y Nina Jankowicz entre los participantes destacados. Su tema: el movimiento por la libertad de la salud. Su planteamiento: que las comunidades de bienestar online de mujeres habían sido "radicalizadas" y que las cifras en la lista de la Docena de Desinformación representaban amenazas de nivel de seguridad. El documental aplicó el lenguaje y el marco analítico de las operaciones de información militar -radicalización, vulnerabilidad, narrativa adversarial- a ciudadanos privados que ejercían un discurso protegido constitucionalmente. Fue, en términos funcionales, el momento en que el aparato de censura institucional se convirtió en un producto mediático orientado al consumidor diseñado para fabricar el consentimiento público para la supresión ya en marcha.



En 2021, el abogado Brian Rothschild anunció públicamente sus planes de presentar demandas masivas por muerte injusta contra la "Docena de la Desinformación", argumentando que su discurso en línea había causado directamente muertes por COVID-19 al desalentar la vacunación. En una entrevista para NBC7, Rothschild fue explícito sobre su estrategia: "No puedo aprobar leyes que impidan la desinformación, pero sí puedo hacer que salga caro". Nunca presentó las demandas. No esperaban ganar en los tribunales. El objetivo era hacer que el coste de la disidencia fuera prohibitivo -amenazar con la aniquilación financiera como mecanismo de silencio. Un memorando interno filtrado del CCDH de 2024 revelaría más tarde que la organización utilizó el término "operaciones negras" para describir sus campañas contra figuras públicas- un lenguaje extraído de trabajos de inteligencia encubiertos, ahora aplicado a ciudadanos privados que ejercen sus derechos de la Primera Enmienda.



Ese mismo año, Imran Ahmed compareció ante los comités del Parlamento británico que examinaban la seguridad y la desinformación en línea, presentando pruebas escritas archivadas como OSB0009. En su informe escrito, Ahmed presentó a la CCDH como una organización experta neutral advirtiendo sobre contenido dañino. En su testimonio oral -archivado en la señal de televisión del Parlamento- el registro cambió. Ahmed estuvo de acuerdo con la sugerencia de un legislador de que la "Docena de la Desinformación" sonaba como "una red de crimen organizado". Comparó las voces escépticas respecto a las vacunas con los "manipuladoras" y las redes de explotación sexual infantil. Invocó el lenguaje del terrorismo, sugiriendo que el supuesto número de muertos causado por el discurso escéptico respecto a las vacunas debería compararse con el de grupos extremistas violentos.

La escalada retórica siguió al pie de la letra el modelo de la era Corbyn. En esa campaña, los críticos de la política israelí dentro del Labour no se implicaron en los méritos de sus posturas: fueron reclasificados como facilitadores de la violencia antisemita, haciendo que cualquier defensa de ellos fuera una confesión de complicidad. La misma lógica se aplicaba ahora a los editores de salud: no se les caracterizaba como personas que no estaban de acuerdo con la política oficial de la pandemia. Se les comparaba con "manipuladores" y criminales organizados - las propias analogías de Ahmed, pronunciadas bajo privilegio parlamentario y archivadas en la señal de televisión del Parlamento. La analogía con la explotación infantil no fue un exceso retórico: fue una invocación deliberada de la única categoría de acusación contra la que no se permite socialmente ninguna defensa.

Ninguna de las personas que nombró había sido acusada de ningún delito. Ninguno había sido declarado culpable de nada. Su expresión estaba, y sigue siendo, protegida por la Primera Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos.



El privilegio parlamentario protegió a Ahmed de responsabilidad por difamación en cada una de estas comparaciones. Ningún otro recinto del sistema jurídico angloamericano habría ofrecido esa protección - un hecho que no habría pasado desapercibido para un antiguo asistente parlamentario.

La escalada no terminó en el testimonio parlamentario. En junio de 2025, un parte fiscal en un procedimiento penal en el Reino Unido presentó una solicitud ex parte -es decir, sin previo aviso- solicitando autorización para mi arresto inmediato y la incautación de dispositivos. La solicitud citaba mi discurso legal en EE. UU., mis asociaciones públicas y una queja regulatoria que había presentado ante la Autoridad Reguladora de Abogados - una queja que constituye un ejercicio lícito de derechos de supervisión disponibles para cualquier miembro del público bajo los marcos profesionales tanto de EE. UU. como del Reino Unido. No fui parte del proceso. No me habían acusado de ningún delito. No me habían notificado ni me habían nombrado. No recibí ningún aviso y no tuve oportunidad de ser escuchado. El juez presidente rechazó la solicitud en su totalidad. Los detalles de ese episodio -incluyendo su coste humano, cronología procesal e implicaciones constitucionales- se documentan en una declaración pública separada. (Sayer Ji: A Statement on Due Process, U.S.–UK Cross-Border Speech, and a Foreign Arrest Application Made Without Notice)

Lo que comenzó como una etiqueta reputacional en un informe de una ONG londinense, escaló en cuatro años hasta convertirse en un intento de restringir físicamente a un periodista estadounidense en una jurisdicción extranjera por un discurso que sigue protegido por la Primera Enmienda.

Todo el ecosistema -los informes del ISD, la investigación del CCDH, el testimonio parlamentario, la solicitud de arresto en el extranjero, las amenazas legales- recibió financiación, en gran parte, de las mismas redes filantrópicas cuyos intereses financieros en los resultados de la pandemia habían sido excluidos para su discusión en el primer informe que inició esta cadena de acontecimientos.

La pregunta siempre fue cómo eran realmente esos intereses financieros. La respuesta estaba guardada en una cámara fuerte en el Distrito Sur de Nueva York.



II: La arquitectura

Este artículo examina los registros judiciales federales, las solicitudes de organizaciones sin ánimo de lucro y las divulgaciones financieras relacionadas con redes de financiación filantrópica, estructuración financiera offshore y vehículos de inversión relacionados con la salud pública.

A partir del verano de 2011, un documento de 14 páginas circulaba en forma de borrador entre un pequeño grupo de personas en JPMorgan, en la órbita de Bill Gates y en los hilos de correo electrónico de Jeffrey Epstein. Para el 31 de agosto de ese año, había alcanzado la Versión 13. El documento llevaba el encabezado: "El Fondo de Donaciones Benéficas Gates & J.P. Morgan."Los sellos Bates lo sitúan en el registro federal como SDNY_GM_00078533 y JPM-SDNY-00001660.



Project Molecule, como se llamaba internamente la propuesta de fondo, y que investigué en profundidad en la Parte II de mi serie Epstein Files, era una arquitectura financiera sofisticada (Inside Project Molecule — How JPMorgan and the Gates Foundation Turned Biology into Investable Infrastructure). Propuso una estructura de tres entidades: una organización pública estadounidense, una "fundación benéfica privada extranjera en una jurisdicción fiscalmente neutral" y organizaciones conducto específicas de cada país. Fue diseñado para lo que el documento denominaba "operación perpetua y sucesión de gobernanza" -sin cláusula de caducidad, sin calendario obligatorio de pagos, sin límites de mandato. Se propusieron cinco capas de gobernanza. Los miembros propuestos para el comité incluían a Warren Buffett, Melinda Gates como presidenta de distribución de subvenciones, Susan Rice, Seth Berkley (CEO de Gavi, la alianza de vacunas), Jeffrey Sachs y la reina Rania de Jordania. La estructura fue diseñada para permitir el "anonimato del donante" y proporcionar "máxima flexibilidad para los donantes adecuados".



La página 9 del mazo contenía una diapositiva presupuestaria que asignaba 150 millones de dólares para intervenciones biológicas específicas: 40 millones para vacunas orales contra la polio en Afganistán; 40 millones para vacunas orales contra la polio en Pakistán; 20 millones para "financiar la red de vigilancia en Pakistán"; 20 millones de dólares para MenAfriVac en el cinturón africano de meningitis; 30 millones para la vacuna contra el rotavirus en América Latina.

Esa línea de 20 millones de dólares apareció el mismo año -2011- en que la CIA llevó a cabo una campaña falsa de vacunación contra la hepatitis B en Pakistán para recoger ADN del complejo de bin Laden. Esa operación, al ser expuesta, resultó en la muerte de trabajadores de la vacunación y en la resistencia permanente de la comunidad a los programas de salud financiados por extranjeros. El Proyecto Molécula propuso construir infraestructura de vigilancia biológica financiada por extranjeros en un país donde los programas biológicos financiados por el extranjero acababan de ser convertidos en armas por una agencia de inteligencia. Ningún documento en el registro federal vincula el Proyecto Molécula con la operación de la CIA. La superposición temporal y geográfica es lo que muestra el registro - no la coordinación operativa. Pero es el tipo de solapamiento que, en cualquier otro contexto, provocaría una investigación congresional en lugar de una designación de conspiración.



Paralelamente al mazo formal del Proyecto Molécula, hubo una serie de intercambios informales de correos electrónicos que revelan su historia operativa. Del 17 al 18 de febrero de 2011, Juliet Pullis de JPMorgan -trabajando bajo Jes Staley- envió a Epstein un cuestionario estructurado descrito como procedente de "el equipo de JPM que elaboraba ideas para Gates". Epstein respondió esa misma noche con una visión completa de fondos asesorados por donantes. La respuesta de Staley: "Tenemos que hablar". (EFTA00904739-40)

Para el 26 de julio, Epstein escribía a Staley y copiaba a Boris Nikolic - principal asesor científico de Gates: "Una propuesta basada en un silo que conseguirá más dinero para vacunas para Bill". (EFTA01860211)

El 17 de agosto, Mary Erdoes -CEO de JPMorgan Asset and Wealth Management- envió un correo electrónico a Epstein desde vacaciones con preguntas detalladas. Él respondió esa misma noche: "Sin embargo, deberíamos estar preparados con un brazo offshore -especialmente para vacunas". Proyectó "miles de millones de dólares" en los dos primeros años, "decenas de miles de millones para el cuarto año". El fondo "existiría a perpetuidad, con controles de sucesión". (EFTA01256269)



El 28 de agosto, Epstein escribió a Staley y Erdoes que Gates quería impulsar lo que funcionaba sin redirigir los fondos existentes, por lo que la presentación debía incluir "dinero adicional para vacunas". Y luego, en el mismo correo electrónico: "La tensión está ganando dinero con una organización benéfica. Por lo tanto, las partes que generan dinero deben ser a distancia". (EFTA01835356)

Esa frase es la clave de todo lo que siguió.

Los correos informales y la presentación formal convergen en una arquitectura idéntica a lo largo de un solo mes: controles de perpetuidad, brazos de vacunación en el extranjero, el presupuesto de 150 millones de dólares. Todo agosto de 2011. Todos la misma división JPMorgan. Todos el mismo cliente.

El registro documental completo de la arquitectura del fondo de vacunas Gates–Epstein–JPMorgan, incluyendo el mazo del Project Molecule y todos los documentos citados por correo electrónico, se analiza en detalle en la Parte 2 de esta serie. (La ponemos en este enlace: Inside Project Molecule — How JPMorgan and the Gates Foundation Turned Biology into Investable Infrastructure. En castellano: Dentro del Proyecto Molécula - Cómo JP Morgan y la Fundación Gates convirtieron la biología en infraestructura invertible).



En enero de 2017, un hilo de iMessage recuperado del teléfono de Epstein (EFTA01617419-27) muestra a Epstein entrenando a un asociado sobre opciones de carrera. El asociado enumera las cualificaciones que incluyen "Pandemias (acabo de hacer simulación de pandemia) y amenazas a la salud en EE. UU. Eso podría ser una gran plataforma". Las trayectorias profesionales discutidas incluyen: incorporarse a Biomatics Capital de Boris Nikolic; trabajar en la "oficina BG" como asesor científico senior; unirse al equipo de vacunas de Merck para un "gran impulso para la vacuna contra el gardasil/VPH"; unirse a Swiss Re "desarrollando productos de salud - hice uno para pandemias, ayudó a desarrollar parametric trigger"; y unirse al Foro Económico Mundial como asesor científico principal de Klaus Schwab. Epstein dirigió al asociado hacia Bill Gates y se ofreció a organizar la presentación.

Un hilo de correo electrónico de mayo de 2017 (EFTA00697005) muestra a Epstein, Gates y Nikolic discutiendo un fondo asesorado por donantes como un "contrapeso" a los recortes anticipados en la financiación científica. Nikolic escribió: "Podría ser un gran camino para algunas áreas clave como la energía, la pandemia, etc." Pandemic fue catalogada como una categoría de capital permanente, equivalente a la energía.

Lo que la correspondencia de Epstein revela en privado, el registro público lo confirma a gran escala. La arquitectura que se había esbozado en los correos electrónicos -fondos perpetuos para vacunas, estructuras offshore, instrumentos financieros paramétricos, pandemia como tesis de inversión- se materializó en forma institucional en los mismos años y a través de las mismas redes.

En enero de 2017, la Coalición para Innovaciones en la Preparación ante Epidemias se lanzó en Davos con 460 millones de dólares de la Fundación Gates, Wellcome Trust y los gobiernos de Noruega, Japón y Alemania. Su misión: reducir los plazos de desarrollo de vacunas de diez años a menos de doce meses. Sus patógenos objetivo iniciales incluían el coronavirus MERS.

En junio de 2017, el Banco Mundial emitió sus primeros bonos de catástrofe pandémica — 320 millones de dólares en valores estructurados por Swiss Re y Munich Re con disparadores paramétricos. El coronavirus estaba explícitamente listado como un peligro cubierto. Los inversores recibieron tasas de cupón superiores al 11%. Cuando la COVID-19 activó los bonos en abril de 2020, se liberaron 195,84 millones de dólares.



El 18 de octubre de 2019 -seis semanas antes de los primeros casos de COVID-19 reconocidos públicamente- el Centro Johns Hopkins para la Seguridad Sanitaria, el Foro Económico Mundial y la Fundación Bill y Melinda Gates coorganizaron una simulación pandémica llamada Evento 201. El escenario presentaba un nuevo coronavirus. Las discusiones abordaron la coordinación gubernamental, las cadenas de suministro farmacéuticas y -en detalle- estrategias para la gestión de medios, la censura en redes sociales y el cumplimiento público.

La arquitectura estaba terminada antes de que comenzara la pandemia. La preparación ante la pandemia se había transformado -no en secreto, pero en gran medida a plena vista- de una contingencia de salud pública a un sistema de gobernanza privatizado y financiarizado. La tensión que Epstein había identificado en 2011 se resolvió gracias a la escala, la legitimidad y las estructuras offshore que él ayudó a diseñar.



III: La ironía central


La conversación sobre el beneficio que se permitió - y la que no lo fue
La supresión de las voces disidentes no ocurrió en el vacío. Ocurrió en un contexto de lucro corporativo documentado durante la pandemia, que las instituciones convencionales podían discutir y criticar libremente. La cuestión es quién tenía permiso para debatirlo y en qué condiciones.

En julio de 2020, Oxfam America publicó una rueda de prensa detallada titulada Beneficios de la pandemia expuestos. Basándose en documentos presentados ante la SEC, datos de distribución de la Reserva Federal e informes de beneficios de FactSet, Oxfam documentó que 17 de las 25 corporaciones estadounidenses más rentables estaban en camino de obtener casi 85.000 millones de dólares en beneficios excesivos de la pandemia, es decir, un beneficio neto superior a sus propios promedios de cuatro años entre 2016 y 2019. No eran estimaciones especulativas. Se derivaban de estados financieros presentados públicamente.



Las cifras eran asombrosas. Solo Microsoft se proyectaba para ganar 20.800 millones de dólares más durante la pandemia que en años anteriores. Le siguió Google con 10.200 millones de dólares. Intel a 7.200 millones de dólares. Johnson & Johnson a 5.100 millones de dólares. Las grandes tecnológicas y las grandes farmacéuticas -dos sectores que ya se benefician de bajas tasas efectivas y estructuras financieras en el extranjero- fueron los ganadores corporativos más destacados de la pandemia.




Oxfam fue más allá. Las mismas 25 principales empresas distribuían el 99% de sus beneficios de 2020 a los accionistas, frente al 90% de hace solo dos años. Y dado que el 10% más rico de los estadounidenses posee el 87% de todas las acciones corporativas, la ganancia inesperada no se estaba difundiendo en toda la economía. Estaba concentrándose. Oxfam estimó que casi nueve de cada diez dólares de beneficios excesivos de la pandemia se trasladarían al decil más alto de los poseedores de riqueza estadounidenses. Las familias negras y latinas -que ya soportan el desproporcionado impacto sanitario del COVID-19- recibirían aproximadamente dieciséis céntimos por dólar. La mitad inferior del país recibiría casi nada.

Nada de esto fue tratado como controvertido. Oxfam propuso un Impuesto sobre los beneficios por la pandemia basado en el impuesto sobre beneficios excedentes de la Segunda Guerra Mundial, citando la investigación del profesor Reuven Avi-Yonah en la Facultad de Derecho de la Universidad de Michigan. El informe fue recibido como una contribución legítima de política. Se trató, citó y debatió dentro de los límites normales del discurso económico. Nadie fue expulsado de la plataforma por publicarlo.

Once meses después, en junio de 2021, el Centro para la Lucha contra el Odio Digital (CCDH) publicó un informe propio. Se tituló Pandemic Profiteers: The Business of Anti-Vaxx. (Pandemic Profiteers)



El encuadre fue inmediatamente diferente. Mientras que Oxfam había analizado los datos de beneficios corporativos, CCDH construyó un retrato de corrupción moral. El informe estimó que lo que denominó "Industria Antivacunas" generó ingresos anuales de al menos 36 millones de dólares y que su seguimiento colectivo en redes sociales -que supera los 62 millones- equivalía hasta 1.100 millones de dólares en ingresos publicitarios anuales para las grandes tecnológicas. Doce personas, a quienes el CCDH había apodado previamente de la "Docena de Desinformación", fueron identificadas como los vectores principales. Sus fuentes de ingresos estaban desclasificadas: ventas de libros, marketing de afiliados complementarios, producción cinematográfica, listas de correo electrónico y préstamos gubernamentales PPP.

El lenguaje no era analítico. Fue una acción de tipo legal. CCDH describió a estos editores como una "quinta columna" que opera "a plena vista", subvirtiendo la confianza pública en los médicos y la ciencia médica. Sus actividades no se presentaban como un comportamiento económico a regular, sino como una amenaza a eliminar.

Coloca estos dos informes uno al lado del otro y algo se enfoca con nitidez.

La diferencia de escala no es marginal. Son órdenes de magnitud. Oxfam documentó 85.000 millones de dólares en beneficios corporativos excesivos de la pandemia, que fluyeron abrumadoramente hacia los accionistas más ricos del país. CCDH identificó 36 millones de dólares en ingresos anuales entre un puñado de editoriales independientes. Una cifra es aproximadamente 2.400 veces mayor que la otra.

Pero la asimetría más reveladora no está en la escala. Está en la categoría de remedio que cada informe prescribe.

Oxfam trató a los especuladores corporativos de la pandemia como actores económicos legítimos que deberían ser gravados más fuertemente. La solución propuesta era fiscal: un impuesto temporal sobre beneficios excedentes, con ingresos redirigidos a ayuda pandémica, cuidado infantil universal, permiso familiar remunerado y distribución global de vacunas. La premisa subyacente era que estas corporaciones eran participantes en un sistema económico compartido que debían una mayor contribución en un momento de crisis colectiva.



El CCDH trató a sus especuladores identificados como actores ilegítimos que debían ser silenciados. El remedio propuesto no era la regulación. Era una retirada. El llamamiento al acto del informe fue una petición pública exigiendo que Facebook, Instagram, Twitter y YouTube eliminaran permanentemente a estas personas de sus plataformas. La premisa subyacente era que estos editores habían perdido por completo su derecho a participar en el discurso público.

Un grupo de beneficiarios de la pandemia -aquellos que ganan decenas de miles de millones- fue invitado a contribuir más al sistema. El otro grupo -los que ganaban una fracción de esa cantidad- fueron advertidos de que no tenían lugar en ella. Cuando las empresas se beneficiaron de la pandemia, fue por la economía sistémica. Cuando los críticos hablaban de esos beneficios, era corrupción moral.

La etiqueta "especulador" no se aplicó en función de la magnitud del beneficio ni del daño que causaba. Se aplicó en función de quién hablaba y si su discurso servía o amenazaba el consenso institucional. Decenas de miles de millones en enriquecimiento de accionistas era un problema de política. Decenas de millones en ingresos por publicaciones independientes representaban una amenaza existencial. La diferencia nunca fue por el dinero. Se trataba del mensaje.

Lo que aportan los archivos Epstein

Ese patrón -la aplicación selectiva de la etiqueta de especulador- se vuelve algo más preocupante cuando los archivos Epstein se colocan junto a él. Porque el informe de mayo de 2020 del ISD no se limitaba a pedir un trato diferente para distintos especuladores. Declaró que el debate público que vinculaba a Bill Gates, George Soros y los Rothschild con el lucro pandémico era un extremismo "infundado" de la extrema derecha - una teoría conspirativa sin pruebas verificables.

El conflicto de intereses no se limitaba al ISD. Open Society Foundations -el brazo político insignia de George Soros- fue confirmado en noviembre de 2025 como financiador directo del CCDH con una subvención de 250.000 dólares, situando el dinero de Soros en ambos lados de la operación: financiando la organización que declaró su nombre indescriptible y financiando la organización que destruyó los medios de vida de quienes lo pronunciaban. La confirmación detonó una arquitectura más amplia: más de veinte fuentes de dinero oscuro, incluyendo la red Arabella Advisors, siete fideicomisos anónimos de Prism y estructuras de fondos asesorados por donantes diseñados para una opacidad permanente. Los documentos públicos indican que varias entidades vinculadas a las redes filantrópicas mencionadas en los informes relacionados con el ISD también financian organizaciones dedicadas a iniciativas de contra-desinformación. El grado en que esas fuentes de financiación influyen en las decisiones editoriales o de política de plataforma no es del todo transparente.



La liberación de archivos Epstein del DOJ, firmadas entre 2024 y 2026, produjeron lo siguiente a partir del expediente federal:
Según documentos publicados a través de las divulgaciones de los expedientes Epstein del Departamento de Justicia (EFTA01256269; EFTA01835356), correspondencia de agosto de 2011 hace referencia a la estructuración de un vehículo de inversión offshore descrito como un "fondo de vacunas", con rendimientos proyectados de varios miles de millones de dólares y controles de sucesión a largo plazo.

Los documentos reflejan discusiones de planificación. No establecen, a simple vista, si la estructura se ejecutó finalmente como se propuso.

Alcance documental y límites probatorios

La Carta de Acuerdo (EFTA00584904) del 5 de octubre de 2015 documenta un compromiso de 25 millones de dólares entre Southern Trust Company, Inc. y Edmond de Rothschild Holding, S.A., relacionado con "asuntos pendientes" relacionados con Estados Unidos.

EFTA00584904

El acuerdo no hace referencia a la financiación de vacunas ni a los vehículos de inversión pandémica.

Por separado, correspondencia de agosto de 2011 (EFTA01256269; EFTA01835356) hace referencia a discusiones sobre la estructuración de un vehículo de inversión offshore descrito como un "fondo de vacunas".

Las pruebas federales publicadas no demuestran a simple vista que el compromiso con Rothschild en 2015 estuviera relacionado con las discusiones anteriores relacionadas con la vacuna.

La correlación en la arquitectura financiera no establece por sí sola una intención coordinada.

En diciembre de 2015, Epstein escribió a Ariane de Rothschild: "Creo que verás que la penalización de 45,5 es legal (Kathy más Pillsbury alrededor de 10. yo 25) todos menos de 80 bastante bien". Rothschild respondió en cuestión de horas: "Sí, enhorabuena y ¡un enorme gracias! Me alivia que ya esté resuelto y terminado". (EFTA00669908)

La "kathy" era Kathy Ruemmler, exasesora legal de la Casa Blanca del presidente Obama, a quien Epstein había reclutado para el compromiso con los Rothschild en las semanas posteriores a su salida de la Casa Blanca -antes de que, según el propio correo electrónico contemporáneo de Epstein, rechazara la nominación a fiscal general para completar la misión. (EFTA02592865) Ruemmler había contratado formalmente a Epstein como consultor en la firma de abogados Latham & Watkins. (EFTA00582812)

Un registro de vuelo de julio de 2015 muestra a Epstein, Ariane de Rothschild y Ruemmler en un vuelo chárter a Ginebra para una reunión en Jet Aviation. (EFTA00644548) El calendario de Epstein para marzo de 2018 -cuatro años después de su condena por delito sexual- muestra una cita conjunta con Ruemmler y Ariane de Rothschild, y un almuerzo aparte ese mes con Ruemmler y Steve Bannon. (EFTA00285556)

En febrero de 2026, Goldman Sachs confirmó la salida de Ruemmler como asesora jurídica general. La cobertura mediática se centró en correos electrónicos personales que revelaban que había llamado a Epstein "tío Jeffrey". La agencia de negociación de 25 millones de dólares del DOJ -la transacción financiera real en el centro del compromiso- recibió casi ninguna cobertura de prensa generalista.

EL CORREO ELECTRÓNICO DE 25 MILLONES DE DÓLARES DE EPSTEIN 



Este informe se basa en pruebas presentadas en procedimientos federales e identificadas por números de producción de la EFTA. Los pasajes citados reflejan las declaraciones hechas por los participantes tal como aparecen en los anexos citados. El análisis se limita al contenido del registro documental y no pretende hacer conclusiones de hecho, derecho o mala conducta... Lea la historia completa: (EPSTEIN'S $25 MILLION EMAIL)

El acuerdo del DOJ de Edmond de Rothschild ya está en el registro federal. Pero el entorno informativo había sido diseñado meses antes de que ese registro se hiciera público, para asegurar que cualquiera que dijera esas palabras en voz alta fuera escuchado como un teórico de la conspiración y no como un testigo.

Hay una ironía adicional incrustada en el momento de las amenazas legales contra la "Docena de la Desinformación" -una ironía que lleva las características de las operaciones psicológicas que los propios memorandos internos del CCDH describirían más tarde como "operaciones negras". En mayo de 2020, el informe del ISD había presentado la mención pública de "los Rothschild" en el contexto del lucro pandémico como un marcador de pensamiento conspiranoico antisemita de extrema derecha -no solo incorrecto, sino moralmente descalificante. Ese encuadre ya estaba cargado en el entorno informativo. En 2021, el abogado Brian Rothschild apareció para amenazar a los mismos objetivos con demandas por muerte injusta. La arquitectura psicológica estaba completa. Ya fuera por diseño o por coincidencia, el efecto era idéntico: si los objetivos describían con precisión su propia situación legal -que un abogado llamado Rothschild les amenazaba con la ruina financiera-, activarían la etiqueta conspirativa tan antisemita que el ISD había pasado meses implantando en el discurso público. Describir los hechos de la propia persecución se convertía, en sí mismo, en evidencia de la patología que supuestamente justificaba la persecución. La trampa era autosellante. El reconocimiento del patrón se utilizaría como prueba de la supuesta absurdidad del patrón. La acusación se inmunizó contra el examen.



El CCDH ya había perfeccionado esta técnica dentro del Partido Laborista británico, donde cuestionar si las acusaciones de antisemitismo se estaban instrumentalizando contra los aliados de Corbyn se trataba en sí mismo como prueba del problema del antisemitismo -la negación era el diagnóstico. La amenaza de la demanda Rothschild era la misma arquitectura desplegada a escala transatlántica: una trampa diseñada para que describir con precisión lo que te estaba pasando te hiciera sonar como el tipo de persona a la que debería pasarle.

Las ideas que el ISD calificó como "infundadas" en mayo de 2020 están documentadas en los registros federales de exhibición que llevan números específicos de Bates que cualquiera puede auditar.

Hay cosas que los archivos Epstein establecen y otras que no. No demuestran que la COVID-19 fuera fabricada o liberada deliberadamente. No requieren esa inferencia para argumentar que algo importante estaba siendo protegido. Lo que establecen es que las personas cuyos nombres fueron declarados fuera de límites para la discusión pública habrían, en su propia correspondencia, construido exactamente el tipo de arquitectura financiera que se acusaba de fabricar a los críticos. La supresión no fue incidental a la arquitectura. La operación de supresión protegió exactamente la red que afirmaba que no existía.


IV: El arco se completa




En noviembre de 2022, Twitter Files -publicados por Matt Taibbi, Bari Weiss y Michael Shellenberger- confirmaron a escala sistémica lo que Ruby había documentado a nivel de las aportaciones directas del CCDH: una arquitectura amplia y coordinada de censura entre gobierno y plataforma, con organizaciones externas como recortes.

En 2023, el Comité Judicial de la Cámara bajo el mando del representante Jim Jordan citó a la CCDH por sus comunicaciones con la administración Biden, citando preocupación por una coordinación gubernamental inadecuada para suprimir la expresión estadounidense. Missouri contra Biden se llevó a cabo por los tribunales federales. Fiscales generales de catorce estados iniciaron investigaciones sobre cómo los grupos de defensa extranjeros habían sido utilizados por agencias nacionales para eludir los límites de la Primera Enmienda.

En 2024, X presentó una demanda contra CCDH. American First Legal obtuvo documentos a través de la FOIA que revelaban la coordinación del CDC con operaciones extranjeras de contra-desinformación. Se presentó en Florida una demanda federal por derechos civiles de 171 páginas que nombraba a CCDH, Imran Ahmed, funcionarios estadounidenses y plataformas tecnológicas por coludir para suprimir la libertad de expresión estadounidense.

A principios de 2025, la directora de Inteligencia Nacional Tulsi Gabbard anunció su intención de desclasificar el plan de vigilancia y censura doméstica de la administración Biden -"casos en los que el gobierno está siendo utilizado como arma contra estadounidenses". YouTube restauró las cuentas que había eliminado bajo la presión relacionada con Disinformation Dozen, reconociendo efectivamente que no se habían violado los estándares de la plataforma y que las eliminaciones habían sido producto de coacción externa.

Entonces llegó febrero de 2026, y las fichas de dominó se unieron en orden.

Morgan McSweeney -el arquitecto fundador del CCDH y jefe de gabinete del primer ministro británico- fue el primero en caer. Su mentor Peter Mandelson, a quien McSweeney había impulsado para la embajada de Washington a pesar de las objeciones del servicio de seguridad, fue despedido por sus conexiones con Epstein. Dieciocho mil correos electrónicos obtenidos por Bloomberg documentaron que Mandelson -a quien Epstein llamó "Petey"- había trabajado para ayudarle a luchar contra cargos penales mientras estaba encarcelado, y le escribió tras su condena: "Tus amigos se quedan contigo y te quieren". El hombre que construyó la organización que tachó a doce estadounidenses como asesinos estaba ahora públicamente atado a la red por la que esos estadounidenses habían sido silenciados por haber hablado.

Kathy Ruemmler dejó Goldman Sachs. La cobertura mediática se centró en correos electrónicos personales que revelaban que había llamado a Epstein "tío Jeffrey". La agencia de negociación de 25 millones de dólares del DOJ -la transacción financiera real en el centro del compromiso- recibió casi ninguna cobertura de prensa generalista. La mujer reclutada por un delincuente sexual condenado para negociar un acuerdo bancario Rothschild con el Departamento de Justicia de EE. UU. había sido, hasta semanas antes, la directora legal del banco de inversión más poderoso de Wall Street.

Se informó que Imran Ahmed se enfrentaba a la revocación de un visado estadounidense. La BBC, cuya división Click se había asociado con ISD para producir el informe de 2020 que designaba a GreenMedInfo como desinformación de extrema derecha, admitió que había editado el discurso del presidente Trump del 6 de enero de una manera que "daba la impresión de un llamado directo a la acción violenta", lo que provocó una disculpa y la dimisión de altos ejecutivos. La institución que había ayudado a construir el marco de credibilidad para la operación de censura ahora reconocía públicamente su propia manipulación editorial.

La "Docena de la Desinformación" -los doce ciudadanos privados etiquetados como asesinos, criminales y terroristas ante el Parlamento y la Casa Blanca- nunca fueron silenciados. Varias son ahora más prominentes que antes. Robert F. Kennedy Jr. ejerce como Secretario de Salud y Servicios Humanos. Las preocupaciones que plantearon sobre la seguridad de las vacunas, la política pandémica y los intereses financieros de quienes moldean la respuesta a la pandemia son ahora objeto de audiencias en el Congreso, comisiones presidenciales y órdenes federales de desclasificación.

Conclusión: Lo que muestra el registro

El caso es este: las mismas entidades que construyeron los vehículos financieros, financiaron las simulaciones de la pandemia, poseyeron las patentes correspondientes, colocaron personal en equipos de vacunación y unidades de reaseguro, y financiaron las redes de vigilancia, también desplegaron -a través de ONGs que financiaban y órganos parlamentarios a los que accedían- una operación coordinada para suprimir, difamar y amenazar financieramente a quienes cuestionaban esas conexiones.


Esa operación utilizó privilegio parlamentario, supresión automatizada, amenazas legales, se incluyó en las definiciones del Departamento de Seguridad Nacional de 'extremistas domésticos', y la amplificación presidencial contra ciudadanos privados que ejercieran sus derechos. Amenazaban con demandas por "muerte injusta" calculadas para arruinar en lugar de ganar. Produjo estadísticas exageradas que un presidente estadounidense en ejercicio citó para declarar que doce personas nombradas estaban matando estadounidenses. Y operaba bajo la cobertura de un entorno informativo más amplio en el que 85.000 millones de dólares en beneficios corporativos por la pandemia eran una conversación política, pero 36 millones de dólares en ingresos de medios independientes se trataban como una amenaza existencial.

Lo que se etiquetaba como desinformación ahora está documentado en un expediente federal, en palabras de los propios participantes, con números de pruebas.

Las personas que lo etiquetaron ahora enfrentan el escrutinio que aplicaron a otros. Y la investigación de financiación confirmó lo que la metodología ya sugería. Las mismas Fundaciones de Open Society cuyo nombre ISD había declarado fuera de límites para la discusión pública financiaron directamente el CCDH -el instrumento de aplicación-. Las mismas redes filantrópicas que financiaron organizaciones implicadas en el despliegue de acusaciones de antisemitismo dentro del Partido Laborista británico fueron confirmadas como financiadoras de la aplicación por parte del CCDH de un enfoque metodológicamente idéntico contra los doce ciudadanos estadounidenses nombrados. No era simplemente el mismo libro de jugadas. Era el mismo pagador.

El desafío legal a este aparato está ahora activo. Nuestra demanda federal por derechos civiles (Seis demandantes señalados como la "Docena de la desinformación"), presentada en el Distrito Sur de Florida, nombra a CCDH, Imran Ahmed, funcionarios estadounidenses y plataformas tecnológicas por colaborar para suprimir el discurso legal de estadounidenses. El gobierno ya ha hecho confesiones críticas. Los últimos acontecimientos están documentados aquí The Government Just Admitted It Censored Americans — and Named Its UK Partner (El gobierno acaba de admitir que censuró a los estadounidenses  -y nombró a su socio en el Reino Unido).

El arco, al parecer, es largo — pero se dobla.



Palabra final

Este artículo tardó cinco años en escribirse. No porque las pruebas fueran difíciles de encontrar -gran parte estaba en registros federales de pruebas con números de Bates que cualquiera puede auditar. Tardaron cinco años porque el aparato descrito en estas páginas fue diseñado, en tiempo real, para asegurar que las personas que lo encontraron no pudieran ser escuchadas.

Nos llamaban timadores. Nos llamaron asesinos. Nos compararon con manipuladores y criminales organizados bajo privilegio parlamentario. Han alimentado nuestros nombres en sistemas de censura de IA. Nos amenazaron con demandas diseñadas para arruinar en lugar de ganar. En mi caso, escalaron a una solicitud ex parte para mi arresto en un tribunal extranjero - por el delito de hablar con sinceridad en suelo estadounidense.

Nada de eso funcionó.

Si así fuera, Robert F. Kennedy Jr. no sería hoy el Secretario de Salud y Servicios Humanos. Esa campaña no solo fracasó. Tuvo un efecto contraproducente -catastrófica- y lo que acabas de leer es el registro probatorio del porqué.

Las implicaciones documentadas aquí van más allá de cualquier individuo mencionado en estas páginas. Tienen que ver con la seguridad nacional, la viabilidad de la Primera Enmienda en contextos transfronterizos y el futuro de la relación entre Estados Unidos y Reino Unido. Creo que los investigadores del Congreso, los canales diplomáticos y los legisladores de ambos lados del Atlántico querrán informarse de esta documentación.

El aparato de censura internacional que atacó a doce estadounidenses tiene todas las razones para impedir que leas esto. No se lo permitas. Léelo. Verifícalo. Compártela.

Los números de los expedientes son públicos. El registro es abierto. El resto depende de ti.


SAYER JI

Más notas referenciales, por favor, consultar en el archivo original en inglés.

23 marzo 2026

Especuladores de la pandemia Covid-19. Alegatos de un “conspiranoico”

       Bob Moran

Parte I

Alegatos de un "conspiranoico"

por Tito Andino


Tras la publicación de artículos de actualidad referentes al conflicto desatado por Estados Unidos/Israel contra Irán, que -burlonamente- ha sido denominado el ataque de la “Coalición Epstein” para llamar la atención al hecho de que es el lobby sionista quien controla los aparatos de gobierno del país más poderoso del mundo, se viene especulando que “un degenerado pedófilo ha escenificado todo esto para que no salgan a luz sus videos con menores de edad” en complicidad con “otro degenerado satanista, asesino-genocida y criminal de guerra” que chantajea al primero e impone las reglas.

Así, al entrar en la cuarta semana del conflicto en Oriente Medio, con la evidente pérdida de respaldo y popularidad del presidente Trump, la noticia relevante (fuera de la guerra) -y que ha pasado desapercibida- es que la Casa Blanca ordena publicar los Archivos Epstein. Sin embargo, es un simple intento por desviar la atención de la guerra en Irán, además, NO todos los archivos serán “desclasificados”, solo se hará pública una parte de los mismos, básicamente lo que ya ha estado divulgándose extraoficialmente: una gran cantidad de correos electrónicos, mensajes de texto y material audiovisual. “Si existe material en el que Donald Trump comete actos indecentes con menores, los votantes no hablarán de otra cosa”, afirma el analista estadounidense Michiel Vos: "Con las elecciones de mitad de mandato a la vista, es una jugada inteligente".

¿Acaso no prestaron atención a las palabras de Mr. Trump? Es probable que no hayamos percatado un mensaje, el presidente pidió a sus socios y aliados europeos que eviten un tiempo reportar sobre la guerra y se centren por completo en las extrañas revelaciones sobre él, que pronto saldrán a la luz. El "Mundo Today" agregó: “El impacto será gigantesco, realmente gigantesco. El mundo verá delitos sexuales que nunca antes se habían cometido a tal escala por parte de un presidente estadounidense. Será la mayor tormenta mediática de la historia”, según palabras de Trump quien luego se puso a divagar sobre la diferencia entre “pedofilia” y “efebofilia”, entre otros temas…

Lamento señalar que no es precisamente el tema de hoy, pero es algo íntimamente relacionado con el famoso Jeffrey Epstein y sus amigos. Este trabajo está dividido en dos entradas, la segunda parte es más denso, así que le recomiendo que lo guarde si no tiene el suficiente tiempo para leerlo, revíselo con calma, poco a poco. 

Estamos ante un polémico tema de principio a fin. Es probable que ciertas líneas contenga una pequeña dosis de “conspiranoia” involuntaria -porque no somos dueños de la verdad absoluta-  y se escapen algunos datos no contrastados. No obstante, es innegable el hecho de que es imposible verificar si existe un ocultamiento oficial de cifras de fallecidos postvacunación debido a la afirmación de que un inusual número de decesos no tiene relación alguna con las vacunas contra el Covid-19. Muchos van más allá, se ha planteado la discusión de otro tipo de ocultamiento que nada tiene que ver con la salud (eso lo abordaremos en la segunda parte).

Este fue un paréntesis antes de centrarnos en el tema de hoy.


     
Bob Moran


Para saber de qué trata este post, hay necesidad de algunas notas aclaratorias. 

No vamos a negar la existencia del Coronavirus. SARS-CoV-2, es su denominación oficial. Significa Severe Acute Respiratory Syndrome Coronavirus 2 (coronavirus 2 Síndrome Respiratorio Agudo Grave), nombre asignado por el Comité Internacional de Taxonomía de Virus (ICTV) dada su relación genética con el virus del SARS de 2003.

Dejamos aclarado que: no somos médicos, peor científicos o profesionales cualificados en virología, por lo que mal podríamos criticar, mucho menos opinar sobre salud. Estamos por la investigación científica y el derecho que tienen las multinacionales de la salud (investigación y desarrollo de fármacos) a vender el resultado de sus estudios, que en casi todos los casos ocupan tiempo e inversión de ingentes cantidades de recursos. ‎

No somos antivacunas. Creemos en la invalorable capacidad del mundo científico para evaluar los peligros que acechan a la humanidad en forma de pequeños microorganismos. Por tanto, debe desecharse desde ya la peregrina idea de que seamos partidarios de la causa “antivacunas”. Son pocos los años desde el estallido de la crisis sanitaria, los casos del “negacionismo” del Covid-19 persisten. Los “antivacunas” aún protestan. Los argumentos son variopintos, desde interesantes puntos de vista científicos hasta posiciones políticas.

Realmente son pocos los que niegan la existencia del virus Covid-19. Los virus existen desde siempre y la lógica genética dice que irán apareciendo otros. "El miedo a las epidemias está inscrito en nosotros. Sabemos que en ciertas épocas, en ciertos ‎lugares, ciertas epidemias han acabado con civilizaciones”. También sabemos que el progreso de la medicina no puede protegernos de nuevos virus, porque aún no han sido ‎estudiados y otros no han aparecido, pero las mutaciones de los existentes es una realidad, sean de origen natural o preparadas en laboratorios.

El coronavirus estuvo o está presente, innegable, no nos enfocaremos ni especularemos en el hecho de si fue o no creado en laboratorio como medio político de despoblación u otra causa. Si hay algo que es cierto a lo largo de los siglos, es la existencia de gente sabia interesada en estudiar los diferentes tipos de muerte silenciosa (virus) que nos acechan día a día. El mundo de la ciencia, autoridades públicas, instituciones globales y otras buscan encontrar soluciones para evitar la muerte de millones de personas… pero otros solo buscan colosales réditos económicos.

Por la última razón, hay un fondillo que huele mal, la sociedad civil se ha planteado -utilizando un término jurídico- una duda razonable, porque se puede demostrar que existe un ocultamiento de información que no puede ser de otro sitio, sino de aquellos círculos de poder político, económico y lamentablemente de quienes gestionan la Organización Mundial de la Salud.


'Shwabtopus', de Bob Moran, hace referencia a Klaus Shwab, ex director del Foro Económico Mundial (WEF)


Conforme se demostró en el artículo “Las armas biológicas del Pentágono”, no solo China es la “principal” sospechosa de la expansión del Coronavirus denominado Covid-19. Hay una alta probabilidad de que el SARS, además del MERS-CoV y variantes de la influenza, han sido estudiados por el Pentágono, desde antes de 2014 cuando nos enteramos de que el presidente Barak Obama ordenó la prohibición temporal a la financiación de investigaciones de "uso doble". La moratoria terminó en 2017 y los experimentos continuaron. Los experimentos de Patógenos Pandémicos Potenciales Mejorados (PPP, por sus siglas en inglés) son legales en Estados Unidos. Dichos experimentos tienen por objeto aumentar la transmisibilidad y/o virulencia de los agentes patógenos.

Cuestionamos al Poder, criticamos a ciertas industrias transnacionales de los fármacos que han llegado a chantajear a gobiernos para asegurarles entregas de vacunas ARN-Mensajero, exigiendo como garantía la emisión de deuda soberana.

Estamos contra las políticas -no confirmadas oficialmente- que desvelarían un plan diseñado desde las más altas esferas, no de gobiernos y estados, sino de organizaciones privadas internacionales que impulsan una agenda político-económica de control social. Esos actos lograron estancar y empobrecer a naciones en vías de desarrollo, incluso detener a países desarrollados. No debe quedar duda, muchas economías nacionales fueron destruidas (desempleo, hambruna, despoblación, etc.)

Apoyamos la legítima demanda de ordenar una imparcial pericia sobre las consecuencias fatales de las vacunas contra el Covid-19 que han ocasionado -llamémoslo así para evitarnos demandas- miles de muertes fortuitas como secuela de haberse vacunado. Como es lógico pensar, si la vacuna salió casi de inmediato a la expansión del virus, es lógico que no hubo tiempo para investigar más a fondo sus efectos secundarios.

Insistiremos, no se intenta minimizar la existencia de un virus mortal (porque ha matado gente). Sin embargo, en todo el mundo se vienen presentando sinceros cuestionamientos -incluso científicos- refiriéndose a la toma de medidas políticas que ocasionaron mayor destrucción que el virus. Hay quienes siguen manteniendo un consciente y premeditado trabajo para favorecer a grupos de interés en el control de la economía mundial. Otro efecto analizado sobre la crisis sanitaria es que provocó el distanciamiento social, hay quienes han sostenido que esa medida fue impulsado por una agenda técnica de despoblación a mediano y largo plazo.

Se ha escrito demasiado sobre control social y técnicas de despoblación, que sería un anhelo oculto de las élites, para que aquello se mantenga operativo a largo plazo deberá encontrarse argumentos que sean amparados en la Ley. Se ha observado muchos ejemplos, la justicia se encuentra sometida a las decisiones de grandes corporaciones privadas en el mundo. Aquí vale recordar la figura de Bill Gates y los famosos "certificados digitales"; la supuesta “conspiranoia” dice que el "certificado digital" es ajeno a cierto tipo de identificación electrónica del sistema de salud en algunos países desarrollados, se cree que es "un sistema de puntos ‎cuánticos a base de cobre que, al ser inyectado en el cuerpo junto con la vacuna se convierte ‎en algo así como un tatuaje con código de barras que puede leerse con un Smartphone ‎personalizado” (según Mike Williams, de Rice University, diciembre 2019). ‎

Por lo expuesto, estamos fuera de toda cuestión que dude sobre la prevención y salud pública, pero también es necesario mirar de reojo a quienes nos invitan, a sentirnos tentados, de pensar que los “conspiranoicos” han tenido "siempre" la razón, y no son cualquiera. La verdadera prensa alternativa es la única fuente de información que contrasta la versión oficial; sin embargo, debemos ser muy perceptivos, estar atentos, muchas páginas web disfrazadas de “prensa alternativa” fomentan el sensacionalismo y la desinformación por motivos generalmente económicos de sus patrocinadores, difunden bulos y, en muchos otros casos, operan como agentes para desprestigiar a la verdadera “disidencia” del mundo médico y científico.

Hay un desmesurado abuso, aprovechado por ciertos intereses político-económicos, incluso ideológicos, que no pueden provenir de otro sector sino de las élites de poder. La economía, siempre la economía está de por medio, las corporaciones globales privadas están jugando a decidir nuestro estilo de vida, por ejemplo, con algo que parece vino para quedarse: el distanciamiento social y el miedo a la presencia de un posible enfermo, con el “seguimiento” (rastreo) de las personas a través de la implantación de un presunto código de barras microscópicos en nuestro cuerpo…

Bien. Es imperioso analizar un par de casos que justifican el tema central que vendrá luego de estas alegaciones (en la siguiente ponencia a publicarse). Situaciones que justifican el por qué hay -literalmente- miles de denuncias e investigaciones en contra de la vacuna ARN Mensajero (Covid-19), todas tildadas de “conspiranoia” y de bulos desinformativos.


         Bob Moran, "El sacrificio de la razón"


Hace unos meses quedé interesado por un titular que evidentemente provocó curiosidad en muchos lados, un artículo en inglés decía que: "Japón confirma que más de 600.000 ciudadanos han muerto a causa de las 'vacunas' contra el Covid". La fuente -dijo basarse en estudios científicos (es muy poca la gente que está en capacidad de acceder a ese tipo de estudios a menos que se publiquen abiertamente)- es la website Slay News, un medio que declara ser independiente, no sujeta a intereses corporativos, que ofrece información honesta y sin agenda, etc. Lamentablemente ese enlace original está roto, pero ha sobrevivido gracias al sitio Sott.net que lo reprodujo (el enlace al final).

Frank Bergman, autor del artículo (septiembre 2025), señala que la coalición de base, United Citizens for Stopping MRNA Vaccines, forzó la publicación de los registros oficiales de vacunación de 21 millones de ciudadanos japoneses, amparados en la Ley de Libertad de Información (FOIA). Los registros incluyen fechas de vacunación, números de lotes e informes de defunciones tras la vacunación. Se afirma que el análisis de importantes instituciones descubrió un patrón constante y alarmante: “Se produjo un aumento de muertes entre 90 y 120 días después de la inyección. Quienes recibieron múltiples dosis vieron picos de mortalidad más tempranos y pronunciados, lo que sugiere toxicidad acumulada”, con millares de ciudadanos japoneses fallecidos a causa de las "vacunas". Esas muertes suelen ocurrir meses después de la vacuna, por lo que los médicos rara vez las relacionan con las vacunas, siendo posible permitir que los responsables sanitarios oculten el número de decesos. La cifra sería coherente con las estadísticas de muertes excesivas en Japón. (El lector deberá repasar el estudio presentado, el enlace consta a pie de página).

Esa es la noticia. Cuando coloque el link de enlace para compartirlo en una red social, no pasó ni dos minutos cuando una persona, que no identificaré, reaccionó en contra por “compartir desinformación y conspiranoia, hechos sin fundamento ni sustento legal y científico. Sitio poco confiable, es un bulo”. Otro -inmediatamente- calificó al mencionado sitio web como un medio sensacionalista y de inclinación conspirativa. El argumento fue que no hay evidencia de que Japón haya lanzado una investigación oficial por “millones” de muertes por vacuna (cosa que no dice el informe publicado y, en efecto, no hubo una exigencia oficial); además que otras organizaciones y medios informativos han verificado la historia: “no hay muertes confirmadas donde la relación causal con la vacuna haya sido establecida”, según el Ministerio de Sanidad japonés. (AAP)

Lo asombroso es que, quienes tildan de bulo este tipo de información aparentan no darse por enterados que ya en el mismo 2021, en Japón, las Prefecturas de Okinawa y Gunma (y otras) suspendieron lotes de la vacuna de una marca concreta tras detectar sustancias desconocidas. Ninguna entidad de las multinacionales farmacéuticas aceptó tales hechos, negándolas desde los meses posteriores al inicio oficial de vacunación mundial. Se niega y se oculta que decenas de miles de ciudadanos japoneses firmaron peticiones exigiendo la suspensión inmediata de todos los programas de "vacunas" de ARN- Mensajero al ser evidente la alta tasa de reacciones adversas y muertes, que obviamente ningún médico o científico del aparato oficial quiere calificarlas como producto de las inyecciones de ARN-m.

Ergo, entre 2024-2025 (incluso antes como veremos), varios gobiernos y agencias de salud recomendaron suspensiones (algunas temporales), restricciones por edad o cambios en la política de vacunación de ciertas vacunas (me abstendré de nombrar las marcas de empresas farmacológicas) dado los efectos secundarios y poco comunes (trombosis o miocarditis, generalmente). En marzo de 2021 ya teníamos en Alemania, Francia, Italia, España, Noruega, Dinamarca, Suecia, Países Bajos, Irlanda, la suspensión (temporal) de la administración de la vacuna por informes evidenciados de raros coágulos sanguíneos.

La prueba irrefutable está aquí: en mayo de 2024, la Comisión Europea, es decir, la Unión Europea, a petición de una empresa, suspendió la comercialización de su vacuna. La guinda del pastel surge en Estados Unidos, mayo de 2025, informes de las agencias de salud comenzaron a retirar la recomendación de la vacuna COVID-19 para niños sanos y mujeres embarazadas, cambiando a una política de consentimiento informado o recomendación limitada a grupos de alto riesgo. La medida se extendió a las fuerzas armadas, etc. ¿Quién difunde bulos?

Un Informe revisado por pares es contundente: “El 86% de los casos de "COVID" positivos para PCR no eran infecciones reales”. El trascendental análisis del Dr. Nicolas Hulscher relacionado con un estudio revisado por pares realizado en Alemania ha "desmantelado la base científica utilizada para justificar los confinamientos, el distanciamiento social y los mandatos de vacunación". En definitiva, la "prueba" de PCR no puede detectar la identidad del virus. (El detallado informe revisado por pares, elaborado por el Dr. Nicolas Hulscher puede ser revisado en el enlace de la nota a pie de página). 

- “Irónicamente, esto se sabía desde el inicio de la crisis del Covid a principios de 2020”. "La PCR es un proceso. No te dice que estés enfermo". “La ‘prueba’ PCR no puede detectar la identidad del virus, ni detectar sus variantes y subvariantes” (Dr. Kary Mullis, Premio Nobel e inventor del RT-PCR, fallecido en agosto de 2019). 

- “… Todos o una parte sustancial de estos positivos podrían deberse a lo que se llama pruebas de falsos positivos" (Dr. Michael Yeadon, científico, ex vicepresidente y director científico de Pfizer). 

- "Este mal uso de la técnica RT-PCR se aplica como una estrategia implacable e intencionada por algunos gobiernos para justificar medidas excesivas, como la violación de un gran número de derechos constitucionales, ... bajo el pretexto de una pandemia basada en varios tests RT-PCR positivos, y no en un número real de pacientes" (Dr. Pascal Sacré, médico belga especializado en cuidados críticos y reconocido analista de salud pública). 

- El Dr. Helmut Sterz, ex toxicólogo de Pfizer al  declarar ante el Bundestag dijo que la vacuna de esa marca nunca debió ser aprobada (audiencia de marzo 2026).

Pero hay algo más importante, fresquito, que ha sucedido en medio de la crisis en Oriente Medio. El mismo Dr. Hulscher ha publicado en The Focal Points, el 5 de marzo de 2026, algo que el ayudó a patrocinar: El proyecto de Ley S1346 de Idaho, que establece una moratoria de dos años sobre las inyecciones de enfermedades infecciosas basadas en terapia génica (incluidos los productos de ARNm COVID-19) para niños y mujeres embarazadas, FUE APROBADO por el Comité de Salud y Bienestar del Senado tras una votación favorable y será sometido al pleno del Senado para su votación

La Legislatura del Estado de Idaho, junto a científicos y médicos proporcionaron pruebas irrefutables de daños catastróficos en la salud de las personas, sobre todo en mujeres embarazadas y niños. De aprobarse el proyecto podría convertirse en la primera legislación en Estados Unidos que establezca una moratoria sobre las inyecciones de ARNm de COVID-19 para niños y mujeres embarazadas, desencadenando una reacción en cadena en todo el país. (La información completa puede ser consultada en el enlace de las notas a pie de página).


        Bob Moran, "No es nuestro futuro".


No obstante, a pesar de que los médicos y científicos “renegados” y los medios que se atrevieron y siguen pidiendo una abierta y seria investigación oficial, poniendo como antecedente estudios independientes, siguen dándose de bruces cuando la OMS y agencias reguladoras como la EMA expresan, en términos generales, que los beneficios de la vacunación superan los riesgos… Insistamos, se viene advirtiendo desde hace mucho sobre un peligro latente, no son solo los eventos adversos inmediatos, es el daño acumulativo y retrasado que ha erosionado silenciosamente la salud pública meses después de las vacunas que la industria farmacéutica bautizó de “vacuna de ARN-Mensajero (autorreplicante, o "vacuna de réplicas"). Tampoco los medios oficiales y la “ciencia oficial” quieren señalar el rechazo de segmentos poblacionales a la vacunación y el colapso a la confianza pública.

No mencionaré a otras instituciones de prestigio mundial, gobiernos y personajes cualificados que se han pronunciado por solicitar que se suspenda la vacunación con ARN-m. Hemos puesto algunos ejemplos, los más recientes, pero existen cientos, por no decir miles de titulares de prensa que lo detallan. Los buscadores están a disposición de cualquier interesado. Por supuesto, las gigantes farmacéuticas han pasado al contraataque, personal altamente capacitado está listo para replicar cualquier comentario en redes sociales, redes de abogados están prestos para entablar demandas, no solo contra particulares, médicos desafectos, hasta contra parlamentarios que se atreven a pronunciarse por una investigación realmente independiente.

Revisemos brevemente otro peculiar caso. Un hecho que apenas fue divulgado en medios europeos.

El abogado neerlandés Arno van Kessel, fue vendado y llevado desde su casa a una prisión de máxima seguridad por exponer los daños y muertes ocasionadas por las vacunas contra el Covid-19. Una información divulgada alrededor de junio de 2025 detalla la detención de van Kessel, efectuada por una unidad de élite antiterrorista (Dienst Speciale Interventies -Servicio Especial de Intervención) apoyada por personal del Cuerpo Nacional de la Policía Neerlandesa, la policía militar neerlandesa y las Fuerzas Armadas neerlandesas. Probablemente van Kessel es el peor “terrorista” en la historia de los Países Bajos.

Van Kessel y su socio, Peter Stussen, presentaron una demanda civil en el Tribunal de Distrito de Leeuwarden contra: Mark Rutte (ex primer ministro neerlandés), Hugo de Jonge (exministro de Sanidad, Bienestar y Deportes), Agnes Kant (directora general del Centro de Farmacovigilancia de los Países Bajos Lareb), Albert Bourla (CEO de Pfizer) y el conocido magnate Bill Gates. Kessel y Stussen, en patrocinio de un grupo de afectados, recopilaron más de cien páginas de cargos. “Los demandantes alegan que la 'vacuna' contra la Covid-19 es en realidad un arma biológica oculta, y que los supuestos efectos secundarios son efectos deliberadamente elegidos”. Los abogados acusaron al gobierno de cometer genocidio contra su propio pueblo.

En otros casos internacionales que defienden a los afectados por la vacuna solo apuntaban a las compañías farmacéuticas y políticos. Bill Gates no ha sido denunciado ni procesado en ninguna parte del mundo, excepto en los Países Bajos. Probablemente van Kessel subestimó la influencia del demandado. Ahora ha quedado desacreditado públicamente, ha sido humillado y tratado como un “terrorista”, lo que sin duda -bajo el juzgamiento de los medios- hará que su posición y demanda corra el riesgo de fracasar. (La posible implicación del señor Gates en cosas más distintas que su preocupación por la salud mundial puede ser revisada en el siguiente artículo a publicarse).  

El abogado que decidió proteger no solo a los ciudadanos holandeses, y por medio de ello, a la población mundial de los daños y muertes que probablemente han matado a millares de personas a través de los confinamientos y mandatos de vacunación, fue arrastrado a prisión. ¿Piensan que es el único caso? Por supuesto que no. 

A pesar de la detención del abogado Arno van Kessel, acusado de 'terrorismo', la histórica demanda por Covid-19 sigue pendiente en el Tribunal señalado. (Mayor información podrá dar lectura en el enlace a pie de página).

Quizá le ha llamado la atención esta primera parte, no le dejará indiferente la siguiente parte… no se hablará de medicina, ni salud pública, ni de extraños virus, se repasará un entramado de negocios de las élites que se relacionan -por coincidencia- con la difusión de pandemias y confinamiento social...
 
¿Tendrán algo que ver los “viejos” archivos de Jeffrey Epstein con las pandemias como modelo de negocios y con Bill Gates en el centro de la red? (Dentro de la cartera JPMorgan-Gates-Epstein: Fondos Asesorados por Donantes, Financiación de Vacunas y la Arquitectura del Beneficio Preposicionado).

¿Estaremos ante otro caso de conspiranoia?

Continuará….

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Fuentes consultadas:

19 marzo 2026

La teología mesiánica es ahora política de Estado israelí



 

Introducción por el editor del blog

A manera de complemento, esta entrega es continuación del anterior post ¿Existe un trasfondo religioso en la guerra de Oriente Medio?, con esto queremos dejar zanjado el polémico tema de los probables nexos religiosos en el actual conflicto entre USA/Israel e Irán.

El aspecto religioso siempre ha sido relevante para Israel y los sectores del evangelismo político en Estados Unidos, por lo que es una total hipocresía desacreditar al Islam político dentro de un conflicto regional que se desarrolla en estos momentos. Reflexionemos por un momento, Estados Unidos ya no tiene justificaciones políticas reales para seguir con ese juego de "defensores" de la democracia en el mundo, eso no lo cree nadie, el guion está agotado, ya no vende. 

Ahora, debemos considerar otro enfoque -al menos para el caso iraní del momento- ¿será posible que los extremistas o fanáticos fundamentalistas religiosos cristianos, sean solo simples marionetas dirigidas por fuerzas oscuras sin afiliación religiosa? Estamos hablando del Poder real, tangible, que siempre ha dominado el mundo. En medios internacionales se escucha veladamente sobre el tema. La última noticia tiene que ver con el Monte del Templo, ya salieron los portavoces del ejército de Israel a acusar a Irán de lanzar misiles sobre Jerusalem y que restos de esos ataques han caído en la explanada del Monte... no diré más, pero, reflexionen en lo que ello puede significar. ¿A quién beneficia más que la zona sea bombardeada, qué la Mezquita Al Aqsa de pronto sucumba...?

Ahora ya no sería raro que se esté barajando la presunta posibilidad del uso de armas nucleares para poner fin a la guerra… y, a todo literalmente en el sentido religioso. ¿Quienes promueven esa tesis o hipótesis? Curiosamente son los Estados Unidos e Israel. 

El profesor John Mearsheimer, coautor del libro "El lobby de Israel y la política exterior de Estados Unidos" (2007), comentó que “Israel es el Estado más despiadado y más asesino del planeta…” por lo que existe el rumor de que, si Israel no endereza el curso de la guerra, se usará armas nucleares contra Irán. Lo mismo se puede prever de los Estados Unidos, quienes movilizaron ya sus estratégicos aviones -E-6B Mercury- del comando nuclear a Medio Oriente, están en el aire, diseñados para seguir operando incluso después de un ataque nuclear.

Los “pastores” en Estados Unidos -Trump y sus asesores bíblicos- se pusieron en acción, están jugando con el impulso religioso de la población, no tienen problema en movilizar a una masa de locos predicadores fundamentalistas del “Fin el Mundo”, el “Armagedón” y los “Últimos Días”, como se ha explicado a lo largo de los meses en numerosas publicaciones de este blog.

El fundamentalista Pete Hegseth -Secretario de Guerra de los EEUU- se va por el camino más simple, ha expresado que la guerra de Estados Unidos contra Irán está protegida por Dios… y no hay más que discutir. Es la lucha del “Bien” contra el “Mal” y quien cuestione esto es un hereje. Al parecer los evangélicos sionistas de los Estados Unidos, el sionismo cristiano, en general, aplauden lo expresado. Por sentado, otras confesiones cristianas rechazan esa barbaridad. El Líder de la Iglesia Católica, el Papa León XIV, ha tenido que salir al paso y denunciar la guerra, exigiendo lo lógico a los responsables del conflicto: "Alto el fuego para que se reabran las vías de diálogo" y el fin de la guerra en Irán. Ha expresado que la violencia no puede conducir a la justicia y la paz que espera la gente.

"Alguien, entonces, presume involucrar el nombre de Dios en estas decisiones de muerte", "pero Dios no puede ser reclutado por la oscuridad. Viene, más bien, siempre, a otorgar luz, esperanza y paz a la humanidad, y es la paz lo que quienes le invocan deben buscar". (Papa León XIV)

Sin embargo, a la gente del Poder real sobre el mundo le importa un cacahuate los mensajes de paz sinceros. Maniáticos como el famoso Peter Thiel (hasta hace poco desconocido) fundador de Palantir, está gustoso organizando conferencias sobre “el anticristo” en Roma para desafiar al Papa. Thiel ya fue apuntado por “socavar las bases morales y de convertir la tecnología en un nuevo dios para la humanidad”. Se dice que las reuniones de Thiel y un grupo de personas no identificadas se mantienen en secreto.

En concreto, Thiel organiza esas conferencias centradas en la figura del anticristo, el futuro de la inteligencia artificial y la cultura occidental, “estas conferencias se han considerado una forma directa de retar al papa León XIV”, afirma una nota del diario español “El Economista”. Thiel dice que quienes se oponen al desarrollo de la inteligencia artificial y el avance científico son una suerte de "anticristos", porque se oponen al natural desarrollo de la humanidad.

Las denuncias contra Thiel afirman que éste impulsa “una agenda plutocrática con el objetivo de acabar con la religiosidad y las formas de gobierno tradicionales -democracia, monarquía o dictadura- en nombre de un gobierno de élites tecnológicas y económicas sin ningún código o moral más allá del progreso”.

Desde el Vaticano se expresa que: "Si se cree que toda solución -e incluso la salvación o la inmortalidad- proviene de la tecnología, entonces la tecnología se convierte en un dios".

En temas más terrenales, el analista Alan MacLeod de “MintPress News”, describía ya en 2024, en su artículo “Unidos contra el ‘Irán nuclear’: El grupo oscuro vinculado a la inteligencia que impulsa a Estados Unidos hacia la guerra con Irán”, que el pretexto estaba armándose desde hace mucho. Se acusa a Irán de haber iniciado el conflicto actual porque Irán atacó a Israel en Gaza usando a Hamás (octubre 2023) y, resulta extraño que Estados Unidos no haya respondido de inmediato (John Bolton). Otros fanáticos han expresado cosas como que la obra de Irán debe sufrir las consecuencias a manos de la represalia por apoyar a terroristas para sus horribles ataques contra Israel.

“Ningún país civilizado quiere más conflictos. Pero los iraníes están forzando la mano del mundo civilizado. Y pronto veréis una respuesta dramática cuando Estados Unidos, Israel y nuestros aliados comiencen a posicionar activos en todo el mundo en preparación", lo dijo Mark Wallace, ex funcionario de Bush, rematando con un mensaje al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán: "Espero verte colgado del extremo de una de tus propias cuerdas".

Recomiendo dar lectura completa al artículo de Alan MacLeod (referencias en las notas a pie de página). Acotaremos algo más de su trabajo de 2024. MacLeod enumera una lista de individuos a los que titula de “Belicistas, S.A.”, todos tienen algo en común: Son miembros de la junta directiva de United Against Nuclear Iran (UANI), organización que influye no solo en el gobierno estadounidense, sino en todo Occidente para una confrontación militar con Irán.

¿Quién financia UANI? Se sabe poco, uno es el multimillonario israelí-estadounidense de derechas, Sheldon Adelson. También se cree que las dictaduras del Golfo podrían estar aportando sustento. El grupo, fundado en 2008, es liderado por halcones neoconservadores, mantiene férreos vínculos con la Inteligencia de los EEUU e Israel y no revelan de dónde proviene su abundante financiamiento.

La junta de UANI es un quién es quién de altos cargos estatales, militares y de inteligencia de todo el mundo occidental. Entre sus miembros más destacados se encuentran:

- El CEO Mark Wallace, ex embajador de Estados Unidos ante las Naciones Unidas y subdirector de campaña en la reelección de George W. Bush en 2004.

- El presidente Joe Lieberman, exsenador y candidato demócrata a la vicepresidencia para las elecciones de 2000.

- Tamir Pardo, director del Mossad, 2011-2016.

- Dennis Ross, exdirector de planificación política del Departamento de Estado y ex enviado para Oriente Medio bajo George H. W. Bush y Bill Clinton.

- Mariscal de campo Lord Charles Guthrie, exjefe de Estado Mayor de las Fuerzas Armadas del Reino Unido.

- Jeb Bush, exgobernador de Florida.

- August Hanning, presidente del Servicio Federal de Inteligencia Alemán (BND), 1998-2005; Secretario de Estado en el Ministerio Federal del Interior, 2005-2009.

- Zohar Palti, exjefe de la Oficina Político-Militar del Ministerio de Defensa israelí; exdirector de inteligencia del Mossad.

- Frances Townsend, asesora de Seguridad Nacional del presidente George W. Bush.

- John Bolton, exasesor de seguridad nacional de EE. UU. y exembajador ante la ONU.

- Roger Noriega, ex Subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental y Embajador ante la Organización de los Estados Americanos.

- Otto Reich, ex subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental.

- Michael Singh, Director Senior de la Casa Blanca para Asuntos del Cercano Oriente y el Norte de África, 2007-2008.

- Giulio Terzi di Sant-Agata, exministro de Asuntos Exteriores italiano.

- Robert Hill, exministro de Defensa de Australia.

- Jack David, Subsecretario Adjunto de Defensa para la Lucha contra las Armas de Destrucción Masiva, 2004-2006.

- Mark Kirk, senador de EE. UU. por Illinois, 2010-2017.

- Teniente General Sir Graeme Lamb, exdirector de las Fuerzas Especiales del Reino Unido y comandante del Ejército de Campaña Británico.

- Norman Roule, exjefe de la División de la CIA y Gerente Nacional de Inteligencia para Irán en el Director de Inteligencia Nacional.

- Irwin Cotler, Ministro de Justicia y Fiscal General de Canadá, 2003-2006.

- Baronesa Pauline Neville-Jones, Ministra de Estado de Seguridad y Contraterrorismo del Reino Unido, 2010-2011.

- Además, miembros destacados de la junta incluyeron al exdirector de la CIA R. James Woolsey; jefe del Mossad entre 2002 y 2011, Meir Dagan; y el antiguo jefe de la agencia británica de espionaje MI6, Sir Richard Dearlove.

En fin, este tipo de listas se vuelven interminables con gente "buena" buscando la destrucción de otros por mezquinos motivos que nada tienen que ver con la "paz", ni las armas nucleares, nada, sólo codicia por los recursos. Dado los argumentos esgrimidos, ¿creen que Irán no tenga derecho a optar por su propia versión de la “Opción Sansón”?; y, ¿cuál es es esa Opción Sansón iraní?, revíselo en este enlace AQUÍ

Es probable que Irán está degradándose poco a poco, aunque no derrotado militarmente, debilitado aún tiene muchas cartas por exhibir, pero -inevitablemente- de continuar el conflicto se enrumba a su ocaso. No seamos incautos, muchos se alegran y están felices de ver caer misiles iraníes en territorio israelí, y sí, se está afectando infraestructura vital de Israel (tampoco se trata de quien mata más gente). Irán no podrá ganar esta guerra en el sentido literal, como tampoco lo están logrando EEUU e Israel, las cosas no van bien. Mr. Trump se lamenta no haber doblegado a los persas en un par de días, dejémoslo que, junto a "Bibi", proclamen -en el discurso- la victoria; permitamos que Irán también se lleve los créditos de una victoria -que se lo merece-. Irán resiste estratégicamente, causa daños y pone a dudar a sus enemigos, pero, ¿a qué costo?. Urge poner fin a esta desastrosa situación para todos. La intensa campaña de bombardeo contra Irán hará que la nación sea incapaz en el futuro mediato de sostener su economía y alimentar a su población, la esperanza está puesta en sus yacimientos energéticos que no están siendo devastados que es lo único que podrá aliviar la calamidad que se avecina, sin duda habrá duras condiciones sobre el tapete en las negociaciones. Más Israel quiere destruir a Irán hasta volverlo incapaz de alzar la cabeza...  Esto solo podrá apreciarse en la posguerra. 

Antes de ir al tema central de hoy. Les dejo una lista de enlaces de los artículos relacionados con la cuestión religiosa del sionismo cristiano o evangelismo sionista en los Estados Unidos y la doctrina de fe en Israel y del judaísmo mesiánico. Con esto quisiera dejar enterrado este tema (en lo posible).



Vamos con el tema central de hoy.


       Foto de archivo. Netanyahu junto al rabino Aharon  Shteinman y otros.


La teología mesiánica es ahora política de Estado israelí
Phil Harper
Título original: Messianic Theology is now Israeli State Policy
The Digger / marzo 2026


Durante décadas, la mirada occidental ha proyectado sobre Israel los contornos familiares de una democracia liberal moderna: un Estado laico y tecnológicamente avanzado que navega por la compleja región de Oriente Medio con una visión pragmática centrada en la seguridad y la profundidad estratégica. Pero escuchar la retórica que resuena desde Jerusalén esta primavera permite comprender que este modelo laico está obsoleto. El 12 de marzo de 2026, el primer ministro Benjamin Netanyahu se dirigió a la nación y no habló de zonas de amortiguación ni del PIB, sino de un “lugar metafísico de descanso y herencia” y de la llegada de los “Días del Mesías”.

El mensaje era claro: el Estado israelí ya no es simplemente un refugio para un pueblo; se ha convertido, a ojos de sus líderes, en un instrumento de profecía divina. Para las economías laicas de Occidente, que se basan en explicaciones materialistas como el petróleo, la tierra y el poder para comprender el mundo, este giro teológico resulta casi imposible de asimilar. Sin embargo, si no integramos estas corrientes mesiánicas en nuestro modelo de nación, estamos, en efecto, navegando a ciegas.

Las raíces de este cambio se remontan a mucho antes de lo que muchos creen. Un video de 1990 muestra a un joven Netanyahu reuniéndose con el rabino Menachem Mendel Schneerson, quien instó al político a "hacer algo para acelerar" la llegada del Mesías. ¿La respuesta de Netanyahu? Que ya estaba trabajando en ello. Treinta y cinco años después, las recientes acciones de Netanyahu en Irán podrían juzgarse a la luz de esta misma promesa.



Bibi Netanyahu se reúne con el Rebe | 1990


En el contexto de la teología mesiánica que profesa Netanyahu, la intensificación del conflicto con Irán adquiere una dimensión muy alejada del cálculo geopolítico. Muchos sionistas religiosos de línea dura lo consideran la profetizada Guerra de Gog y Magog, una batalla catastrófica premesiánica descrita en el Libro de Ezequiel. En este marco teológico, Irán -o la antigua Persia- y sus aliados se identifican como la coalición de naciones destinadas a luchar contra Israel antes de la redención final.

En este contexto, una guerra con Irán no es un desastre que pueda evitarse mediante la disuasión o la diplomacia; es un "choque apocalíptico" inevitable, ordenado por la divinidad, necesario para preparar el terreno para la era mesiánica. Cuando Netanyahu invoca "los días del Mesías" una semana después del inicio de una guerra que muchos analistas creen que podría derivar en un conflicto de gran envergadura, deberíamos prestar mucha más atención a estas creencias y a su verdadero significado. Nos guste o no, estas ideas podrían explicar la disposición de ciertas figuras del gabinete israelí a intensificar las tensiones con Teherán a pesar de la intensa presión internacional para descalar.


Hacer que las cosas existan:

Una piedra angular de esta visión política mesiánica es la plena realización de Eretz Israel HaShlema, la Tierra de Israel. Si bien el término se entiende comúnmente para delimitar el territorio entre el río Jordán y el mar Mediterráneo, las interpretaciones religiosas más extremas extienden este límite "desde el río de Egipto hasta el gran río, el río Éufrates". Mientras que algunos estudiosos interpretan el "río de Egipto" como el Wadi al-Arish en el Sinaí, las interpretaciones extremistas lo identifican como el Nilo. Este mapa maximalista, asombroso por su alcance, anexaría partes del Egipto, Jordania, Siria, Irak, Arabia Saudita, Líbano y Turquía actuales.


       El Gran Israel de Netanyahu


Estas ideas han pasado paulatinamente de los márgenes del movimiento de colonos a ocupar un lugar central en el gabinete. En agosto de 2025, Netanyahu respaldó explícitamente la visión del "Gran Israel" como una responsabilidad espiritual, señalando un giro hacia un maximalismo territorial que se extiende mucho más allá de las fronteras actuales de Israel. No se trata de un cambio político menor; la trayectoria actual de Israel representa un rechazo al Estado actual en favor de uno de inspiración bíblica.


El primer ministro Benjamin Netanyahu observa un amuleto que muestra "un mapa de la Tierra Prometida", que le entregó su entrevistador el 12 de agosto de 2025.


En 2023, el ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, pronunció un discurso en París desde un podio que mostraba un mapa que abarcaba todo el Reino de Jordania. En 2025, Smotrich, quien ahora supervisa la "Administración de Asentamientos", promovió abiertamente el principio de "máxima tierra, mínima población" para finalizar la anexión de Cisjordania.

Que estas ideas son teológicas más que pragmáticas fue confirmado por el propio Smotrich en 2024. En respuesta a una pregunta sobre las fronteras israelíes, Smotrich respondió: "Está escrito que el futuro de Jerusalén es expandirse hasta Damasco".


        Smotrich y el Gran Israel


Los estados del Golfo, cuyos territorios soberanos se encuentran directamente dentro de estas fronteras profetizadas, han reaccionado con horror ante la normalización de las ideas proféticas religiosas del "Gran Israel". Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos y Qatar, respaldados por el Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), emitieron condenas conjuntas sin precedentes después de que funcionarios israelíes y estadounidenses adoptaran abiertamente el mapa del "Gran Israel". (Nota del editor: Entonces, ¿por qué en 2020 firmaron los "Acuerdos de Abraham" con Israel los Emiratos Árabes Unidos, Baréin, a la espera de otros firmantes del Golfo?


El Tercer Templo y la Vaca Roja (también se traduce como novilla, vaquilla)

Para los "mesiánicos proactivos", el imperativo escatológico de construir el Tercer Templo es fundamental para la llegada de la era mesiánica, y la Mezquita de Al-Aqsa/Cúpula de la Roca en el Monte del Templo se considera el principal impedimento. Grupos como el Instituto del Templo tienen planos detallados y objetos rituales preparados, creyendo que la destrucción de los lugares sagrados islámicos actuales es un paso necesario e inmediato. Considerando que la mezquita de Al-Aqsa es venerada como el tercer lugar más sagrado del Islam, su destrucción profética es un acto que prácticamente todos los analistas coinciden en que desencadenaría una guerra santa regional catastrófica.

Sin embargo, existen planes, acciones y políticas para convertir esto en realidad. El Instituto del Templo incluso ha recibido cientos de miles de dólares en fondos del gobierno israelí. Ya ha fabricado más de 90 objetos rituales, incluyendo una menorá dorada y vestimentas sacerdotales para la transformación ritual de la Mezquita.

La vaca roja es un componente crucial de este plan, haciendo referencia al mandamiento bíblico (Números 19) de usar las cenizas de una vaca roja sacrificada, completamente inmaculada, para crear el "agua de purificación" necesaria para limpiar ritualmente a los sacerdotes y el lugar antes de que se reanuden el servicio del Templo y los sacrificios de animales (en lo que actualmente es la Mezquita de Al-Aqsa). En septiembre de 2022, se compraron cinco novillas rojas en Estados Unidos ... Estos animales están siendo monitoreados en un sitio en Shiloh, y la municipalidad de Jerusalén incluso ha patrocinado "ensayos" para sacrificios rituales justo frente a la Mezquita.


Colonos israelíes religiosos practican el ritual de la vaca roja con una maqueta recortada frente a la mezquita de Al-Aqsa en Jerusalén (X)


Las novillas fueron localizadas, financiadas y enviadas por cristianos evangélicos radicados en Texas. Estos "sionistas cristianos" tienen su propia visión mesiánica que se entrelaza con sus profecías del apocalipsis. Según el "premilenialismo dispensacional", para que ocurra la Segunda Venida de Cristo, el mundo debe pasar por la "Tribulación", un período que culmina en la Batalla de Armagedón.

Se profetiza que esta guerra apocalíptica, a menudo comparada con enemigos modernos como Irán o Rusia invadiendo Israel, llevará al estado judío al borde de la aniquilación total. Para los sionistas cristianos, una guerra regional catastrófica no es un fracaso diplomático que deba evitarse, sino el clímax necesario y sangriento que obliga a Cristo a descender y establecer su reino en la Tierra.

Dado que estas son visiones tan extremas, ¿qué podemos pensar de estas mismas personas en la vigilia bíblica de oración por Trump, el comandante en jefe del mismo ejército ahora involucrado en esa guerra? Al igual que en Israel, los sectores más extremistas se han infiltrado en el poder ejecutivo y están intentando poner en práctica profecías apocalípticas bíblicas.


       Reunión de oración de Trump en el Despacho Oval


Al igual que para los sionistas en Israel, la Mezquita de Al-Aqsa desempeña un papel central en la visión sionista cristiana del apocalipsis. Según su interpretación de los libros de Daniel y Apocalipsis, así como del Evangelio de Mateo, el Anticristo finalmente revelará su verdadera naturaleza malvada entrando en el Templo judío de Jerusalén, deteniendo los sacrificios diarios de animales y proclamándose Dios. Este evento se conoce como la "Abominación de la Desolación". La lógica es simple: el Anticristo debe entrar en el templo judío, actualmente ocupado por la Mezquita de Al-Aqsa, y para restablecer el Templo en el Monte del Templo es necesario demoler la Mezquita de Al-Aqsa.

Si bien estas creencias apocalípticas se han infiltrado en las reuniones de oración del poder ejecutivo, han sido defendidas abiertamente por el actual Secretario de Guerra, Pete Hegseth. En un discurso pronunciado en Jerusalén en 2018, Hegseth afirmó que "no hay razón para que el milagro del restablecimiento del Templo en el Monte del Templo no sea posible". Dos años después, Hegseth escribió un libro titulado «Cruzada Americana: Nuestra Lucha por Mantenernos Libres», en el que defendía una nueva cruzada bíblica contra el Islam.


Sahat English en Instagram: "En un discurso que resurgió en el Isra… (ver enlace en Instagram)


¿Cómo pudimos pasar esto por alto?

Las señales de que sectas religiosas marginales estaban ganando poder ejecutivo han sido evidentes desde hace mucho tiempo. Mientras los diplomáticos occidentales se centran en la crisis humanitaria en Gaza o en el riesgo de una escalada regional con Irán, los actores sobre el terreno a menudo juegan un juego completamente distinto

Desde el inicio del conflicto en octubre de 2023, el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, ha irrumpido en el complejo de Al-Aqsa 13 veces, declarando que el lugar ahora está bajo "propiedad" judía. En Gaza, se ha documentado que los soldados portan parches del mapa del "Gran Israel", lo que indica que la guerra se entiende internamente como una campaña de purificación.


© Royal News en Instagram. Uniforme de las FDI con emblema


Durante la guerra de Gaza, escuchamos declaraciones de Netanyahu que invocaban mandamientos genocidas de los textos sagrados. A finales de 2023, Netanyahu instó explícitamente a los militares a «Recordar lo que Amalec les ha hecho», haciendo referencia a la nación bíblica que es el eterno enemigo del pueblo judío. En el Libro de Samuel, Dios ordena al rey Saúl que destruya por completo a los amalecitas, sin perdonar a nadie: «Destruye totalmente todo lo que les pertenece. No los perdones; mata a hombres y mujeres, niños y bebés, ganado y ovejas, camellos y asnos». Al equiparar a los palestinos o a Hamás con Amalec, el conflicto se elevó de una contrainsurgencia secular a un mandato divino de erradicación. Los políticos de los países occidentales seculares guardaron silencio.

La desconexión entre las acciones de Israel y las expectativas occidentales proviene de la negativa a tomar en serio estas creencias religiosas. Las tratamos como «extrañas» o «bizarras», pero para quienes dirigen el Estado israelí, son la única realidad que importa. La construcción de la "Carretera de la Soberanía" en Cisjordania y la legalización de decenas de asentamientos ilegales son acciones de un Estado que se cree en una misión divina: inaugurar la era mesiánica.

Con cada día que pasa, el mundo se acerca a lo que podría ser un conflicto devastador y prolongado, algo que Trump prometió a sus seguidores que jamás haría. Esta mañana, todo apunta a que habrá tropas terrestres. ¿Qué podemos deducir entonces de que los marines escuchen de sus superiores que esta es la Batalla del Armagedón, tal como se predice en interpretaciones extremas de la Biblia? (A las tropas estadounidenses se les dijo que la guerra con Irán es para el "Armagedón", el regreso de Jesús).

Si seguimos viendo a Israel y a sus partidarios cristianos en Estados Unidos desde una perspectiva puramente secular, seguiremos sin comprender su rechazo a la solución de dos Estados y su disposición a arriesgarse al aislamiento internacional. Para nosotros, la guerra, el caos y el sufrimiento que ahora padecemos son horrores que debemos evitar, pero para los extremistas que impulsan la política del Estado israelí, son acontecimientos vitales para asegurar el regreso de su mesías. Bajo su marco teológico extremista, estas guerras se están gestando activamente. Es razonable suponer que el objetivo de la administración actual es el cumplimiento de una misión divina.

Como sugirió el discurso de Netanyahu del 12 de marzo, el Estado avanza hacia una conclusión que está escrita en las Escrituras, no en el derecho internacional. Hasta que no incluyamos esta teología en nuestro análisis de la región, no solo no entendemos a Israel, sino que tampoco entendemos la causa principal del conflicto.

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