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14 febrero 2019

Operación "León Marino", lo que nunca fue




I parte 


Cómo los nazis planearon invadir
Gran Bretaña

por Nick Ottens
Never Was Magazine 

Los generales de Hitler tenían poca fe en la Operación León Marino, pero una película de propaganda estadounidense lo hizo parecer fácil.

La ballena nazi se traga a Jonah Britain en la película de propaganda estadounidense de 1943, Why We Fight: The Battle of Britain


Después de que Alemania había invadido Francia y los Países Bajos en la primavera de 1940, una invasión de Gran Bretaña, la única nación libre que quedaba en Europa, parecía una posibilidad distinta. Aviones de combate y bombarderos alemanes emprendieron una guerra aérea de un mes de duración con sus homólogos británicos en el Canal y el sur de Inglaterra ese verano. Los alemanes tenían la intención de seguir con un asalto anfibio una vez que la Luftwaffe hubiera establecido una superioridad aérea.

Por supuesto, los alemanes nunca llegaron allí. El primer ministro, Winston Churchill, felicitó a los aviadores de Gran Bretaña en agosto, diciendo que habían sido "incansables en su constante desafío y peligro mortal" y que estaban "cambiando la marea de la guerra mundial por su destreza y por su devoción".

“Never in the field of human conflict was so much owed by so many to so few" (Nunca antes en el campo de los conflictos humanos tantos han debido tanto a tan pocos) dijo Churchill. 

Los británicos habían sido superados en número y con armas, pero lograron defenderse del asalto aéreo nazi y darle a Adolf Hitler su primera derrota.

Sin embargo, incluso si hubieran fallado, es dudoso que los alemanes pudieran haber logrado una invasión. 


Inviable


La bandera de la marina alemana es izada durante la invasión de Dinamarca en 1940 (Bundesarchiv)

"Defenderemos nuestra isla, cueste lo que cueste, lucharemos en las playas, lucharemos en las pistas de aterrizaje, lucharemos en los campos y en las calles, lucharemos en las colinas; nunca nos rendiremos". (W. Churchill)

Para empezar, los británicos todavía controlaban los mares. Los alemanes emprendieron la guerra submarina por necesidad. Su flota de superficie no se consideraba rival para la Royal Navy.

Los alemanes también carecían del tipo de lanchas necesarias para desembarcos y especialmente diseñadas para una invasión. Tampoco tenían experiencia en la guerra anfibia.

La Operación León Marino (Sea Lion), como se denominó al plan, originalmente contemplaba aterrizajes a lo largo de toda la costa del sur de Inglaterra. Esto se redujo en reconocimiento de las deficiencias de la Kriegsmarine. La versión final del plan de invasión propuso poner nueve divisiones en tierra, unos 67.000 hombres. Una vez que hubieran asegurado las playas, seguirían más tropas. Tenían que empujar hacia el norte y rodear Londres. Para entonces, los alemanes esperaban que los británicos se rindieran.

Incluso esta versión reducida fue considerada inviable por los comandantes militares de Alemania. La mayoría de los historiadores están de acuerdo en que tenía pocas posibilidades de éxito.

Sin embargo, las cosas parecían muy diferentes en ese momento. Hitler estaba en una buena racha y los Aliados no podían saber que ni la fuerza aérea alemana ni la armada estaban a la altura.


Primero: conseguir el control del aire.

Bombardeo alemán de Inglaterra como se muestra en la película de propaganda estadounidense de 1943 Why We Fight: The Battle of Britain (Por qué luchamos: la batalla de Gran Bretaña)


La película de propaganda estadounidense de 1943, The Battle of Britain, la cuarta de una serie de siete llamada Why We Fight, presentó lo que describía como un plan alemán "infalible" para invadir Inglaterra.

Comenzó eliminando a la Royal Air Force (que es donde las cosas salieron mal). Entonces, los aviones de combate alemanes debían destruir las líneas de comunicación y suministro en todo el sur del país.


Pulverizar la costa

Bombardeo alemán de Inglaterra como se muestra en la película de propaganda estadounidense de 1943 Why We Fight: The Battle of Britain (Por qué luchamos: la batalla de Gran Bretaña)


La segunda fase luego de "pulverizar" la costa con bombarderos en picado era soltar paracaidistas para apoderarse de ciudades como Brighton, Dover y Portsmouth.


Panzers a través del Canal

La invasión alemana de Inglaterra como se muestra en la película de propaganda estadounidense de 1943 Why We Fight: The Battle of Britain  (Por qué luchamos: la batalla de Gran Bretaña)


La tercera fase sería la invasión real. Los panzers cruzarían el Canal en barcazas de "alta velocidad" desde Boulogne, Calais y Le Havre bajo un paraguas de protección de aviones de combate.

En el mundo real, tales barcazas serían muy deficientes (no existían) y faltaba mucho para su desarrollo. Y, todavía existía la flota británica de patrulla en el Canal, que la película no menciona.


Rodear Londres


La invasión alemana de Inglaterra como se muestra en la película de propaganda estadounidense de 1943 Why We Fight: The Battle of Britain (Por qué luchamos: la batalla de Gran Bretaña)


Sin embargo, asumiendo que hubiesen logrado cruzar, los alemanes debían enviar "puntas de lanza grandemente armadas para dividir, rodear y destruir toda resistencia". Eso, dice la película "es todo lo que tenían que hacer”. ¡Muy fácil!, según la película de propaganda estadounidense Why We Fight: The Battle of Britain que se conserva en los Archivos Nacionales de los Estados Unidos.


VideoWhy We Fight. La batalla de Gran Bretaña, Cuarta parte de una serie de siete films de propaganda producidos por el Departamento de Guerra de los Estados Unidos (Special Service Division).



II parte

El Contexto histórico

Y si los nazis lograban invadir Gran Bretaña?


por Tito Andino U. 

Siguiendo el esquema del historiador Nick Ottens, fundador y editor jefe del Atlantic Sentinel y su otro portal "Never was" (Nunca fue), cuyo lema es: "Explorando un pasado que nunca fue", es necesario documentar la primera parte de este reportaje con las consecuencias que hubiese acarreado una victoria germana. 

Los siguientes datos no corresponden a situaciones hipotéticas, fueron reales planes operativos trazados para su ejecución en caso de lograr vencer y ocupar Inglaterra.



Es lógico hacernos a la idea que Unternehmen Seelöwe (Sea Lion) o "León Marino" en castellano, concebido en 1939 por la Kriegsmarine y presentado a Hitler en 1940, luego de confirmarse que Gran Bretaña no negociaría con los alemanes, fracasó desde su diseño en los mapas, nunca llegaría a ser operativo, a pesar que la marina y el ejército practicaron algunos cuantos ejercicios de desembarco con tal propósito. El plan tenía un complemento, la "Operación Verde", la ocupación de Irlanda. 

Croquis del plan de ataque alemán para la invasión del sur de Inglaterra. Operación León Marino.


La Luftwaffe emprendió previamente lo que se denominó la "Batalla de Inglaterra", en un intento por controlar los cielos y las aguas del Canal de la Mancha, la secuela de esta batalla aérea fue la caída de mortíferas bombas sobre las principales ciudades de Inglaterra, los ciudadanos se vieron obligados a buscar refugio en los túneles del metro. 

En la meticulosidad burocrática alemana no solo se planeaba las operaciones militares, al igual que en el frente del este y en otros frentes, tras la avanzada de la Wehrmacht acechaban las fuerzas nazis propiamente dichas, es decir el aparato de seguridad de las SS, el SD, la Gestapo y los einsatzgruppen SS (unidades móviles de exterminio)  

Para el caso británico también se hallaba preparada una operación estratégica de "limpieza" de ingleses indeseables, su nombre oficial fue Sonderfahndungsliste GB, que en cristiano se puede traducir como, Lista de búsqueda especial de Gran Bretaña. No era otra cosa que un documento que contenía la lista de personas relevantes a ser capturadas en el momento de consumarse la Operación León Marino. Para la posteridad y fácil comprensión del público se le denomina simplemente como el "Libro Negro". 



Portada de uno de los documentos originales del "Libro Negro" que se conserva en el Imperial War Museum, a la derecha se observa la lista de personas que inician con la letra Z. El documento fue rescatado entre los escombros de las oficinas de la RSHA, en septiembre de 1945 en Berlín. Consistía en un archivo de 376 páginas, su carátula estaba marcada con el sello ¡Geheim! (¡Secreto!). Se conservan dos ejemplares, en el Imperial War Museum y en la Hoover Institution Library and Archives.


Esas personas debían ser detenidas y, casi con total seguridad, luego asesinadas, afirma Tim Hayhoe, director del "Imperial War Museum". "Algunas personas eran buscados por más de un departamento nazi. La rama 4E4 pertenecía a la Gestapo, y si alguien era capturado por ellos no habría salido vivo. El departamento 4A4 era el llamado de “Asuntos Judíos”. Churchill, por ejemplo, habría ido al C49, uno de los que llevaban a los prisioneros trofeo".


Cartel impreso por la Sicherheitsdienst (SD) (Servicio de de Seguridad de las SS) y de la Policía de Seguridad de las SS (Sipo) como preparativo para la invasión de Gran Bretaña durante la Segunda Guerra Mundial. El texto dice, en inglés y alemán: "Sólo se permite la entrada a esta casa con permiso del Comandante de la Sicherheitspolizei en Gran Bretaña". foto del Imperial War Museum, Londres. 


Como es de esperarse, siempre habrá quien se pregunte, y si Alemania hubiese tenido éxito y Gran Bretaña era conquistada?, qué hubiese sucedido con la población? Dado que los nazis consideraban a los ingleses sus "primos" raciales no estaba previsto una razia extrema (negociar y al mismo tiempo destruir cualquier síntoma de oposición). No obstante, se cumpliría drásticamente la directiva emanada de la Sonderfahndungsliste GB. 

Tenemos una magnífica reseña histórica previa a las posibles operaciones de "limpieza" que debían llevarse a cabo en territorio inglés, es el caso polaco. Un análisis nos explica:

"Tenía un precedente en el Sonderfahndungsbuch Polen (Libro Especial de Enjuiciamiento-Polonia), redactado por agentes alemanes y residentes teutones quintacolumnistas del país homónimo, que apuntaron sesenta y un mil nombres destinados a engrosar la lista de víctimas de lo que se conocía como Operación Tannenberg, es decir, el exterminio de polacos como prólogo a una recolonización germana del Este europeo. En la Sonderfahndungsbuch Polen figuraban políticos, militares, artistas, escritores… Supuso la muerte de decenas de miles de personas".

Quiénes redactaron la lista negra (Sonderfahndungsliste GB)


Es evidente que la cúpula de las SS, al mando del Reichsführer Heinrich Himmler ordenó el desarrollo del Sonderfahndungsliste GB. Reinhard Heydrich era el jefe máximo de la Oficina Central de Seguridad del Reich (RSHA) y subordinado de Himmler; Heinrich Müller era el Jefe de la Gestapo (Policía Secreta del Estado) y Walter Schellenberg, jefe del espionaje exterior, los dos últimos se subordinaban a Heydrich. Tras el asesinato de Heydrich en 1942, el mando de la RSHA pasó a manos de Ernst Kaltenbrunner.

Las operaciones de inteligencia permitieron que el Jefe del Negociado VI de la RSHA (Oficina Central de Seguridad del Reich), Walter Schellenberg, en junio de 1940 presentara un informe a su jefe, Reinhard Heydrich. "Informationsheft Grossbritannien" o Informationsheft GB con un apéndice de 104 páginas. Conforme la fuente de consulta, el documento incluía referencias detalladas del sistema político, administrativo y económico británico y sus principales figuras públicas. Además de información sobre:


"policía, iglesia, museos, universidades, clubes, logias masónicas, periódicos, cadenas de radio y otras instituciones relevantes como los servicios secretos o el sector militar; hasta los Boy Scouts. Todo aquel que, en suma, fuera susceptible de presentar la más mínima resistencia. Estaba destinado a los miembros de los Einsatzgruppen (escuadrones de la muerte de las SS) y la Gestapo que deberían acompañar a la fuerza invasora para garantizar la seguridad y el control sobre la población, además de reseñar qué lugares ofrecían oportunidades de expolio (de ahí la inclusión de museos, templos y galerías de arte)".

Fue el propio Hitler quien designo al SS-Brigadeführer Franz Six como encargado de dirigir  esa operación desde un Londres ocupado, lo curioso es que Six fue designado el mismo día en que Hitler tuvo que posponer León Marino  para viabilizar "Barbarroja", la invasión de la URSS. 


Los ingleses en permanente vigilia ante los rumores de la invasión alemana, no obstante, los británicos se sentían confiados al saber que su flota naval superaba ampliamente a la alemana. En la fotografía de la derecha el primer ministro Winston Churchill observa la actividad en el Canal de la Mancha desde un puesto de observación en el Castillo de Dover, agosto de 1940. 


Los nombres constantes en la inicial lista, ordenada alfabéticamente, deberían quedar de inmediato bajo custodia del Amt VI (Ausland-SD, Inteligencia militar Extranjera de la RSHA); según varias fuentes la custodia del enemigo debía terminar con su aniquilación, por órdenes del Führer (o al menos incomunicados, dependiendo del caso), puesto que eran percibidos como una amenaza, por lo mismo, enemigos del Reich. 

La lista de detenciones automáticas contiene nombres que van desde políticos, intelectuales, científicos, líderes religiosos, periodistas, artistas, hasta espías retirados. La lista inicial contenía 2.820 nombres, se trataba básicamente de personalidades como Winstom Churchill; Clement Atlee (líder laborista que sucedería a Churchill), Neville Chamberlain (ex primer ministro), el General Charles de Gaulle (exiliado), Anthony Eden (secretario de Estado para la Guerra); intelectuales, literatos, científicos y artistas como Edward Morgan Forster (escritor) Sigmund Freud (neurólogo, padre del psicoanálisis), Aldous Huxley (escritor y filósofo), Alexander Korda (productor y director de cine), Bertrand Rusell (filósofo, pacifista y activo antifascista), H.G. Wells (escritor), Stefan Zweig (escritor austriaco), Virginia Woolf (escritora), Robert Baden Powell (fundador de los Boy Scouts), Noel Coward (actor), Conrad Fulke Thomond O'Brien (espía británico en la Primera Guerra Mundial, quien alertó inicialmente sobre los planes de Hitler para anexarse Austria), Francis Foley (otro espía conocido como el "Schindler británico", que trabajaba como agente de aduanas en Berlín), Martha Cnockaert (agente doble durante la Primera Guerra Mundial, ya retirada). La lista olvidó a personajes importantes como George Bernard Shaw (crítico, dramaturgo y polemista irlandés) o el el ex-primer ministro David Lloyd George (su hija Megan, diputada liberal si consta en la lista), Nancy Astor (multimillonaria) o Lord Vannsitar (director de los servicios secretos).

Como caso anecdótico es bueno resaltar que en días recientes, la Biblioteca y Archivos de Canadá anunció la adquisición de un raro libro de 1944, perteneció a la colección privada de Adolf Hitler. "Statistik, Presse und Organisationen des Judentums in den Vereinigten Staaten und Kanada" (Las estadísticas, la prensa y las organizaciones judías en Estados Unidos y Canadá), redactado a manera de informe por Heinz Kloss (137 páginas). Allí se describe las principales organizaciones y medios de comunicación de comunidades judías, según la Biblioteca y Archivos de Canadá "Su lectura nos permite imaginar lo que habría ocurrido en Canadá si los Aliados hubieran perdido la Segunda Guerra Mundial. Muestra que el Holocausto no fue un fenómeno exclusivamente europeo sino una operación interrumpida antes de alcanzar América del Norte".


En el interior del libro (foto) se encuentra un águila estilizada, una esvástica y las palabras "Ex libris Adolf Hitler", que demuestran que el texto proviene de la biblioteca personal del Führer. 


Hubo un territorio británico que si cayó en manos de Alemania. Las islas anglonormandas del Canal de la Mancha, Jersey, Guernsey, Alderney y Sark, a poca distancia de Normandía, fueron ocupadas por los alemanes. Al carecer de importancia estratégica para Inglaterra fueron evacuadas y desmilitarizadas las guarniciones, así también parte de la población civil fue evacuada voluntariamente, otro porcentaje decidió permanecer en sus tierras. La Luftwaffe que desconocía que las islas carecían de defensa las bombardeó; las islas permanecieron bajo ocupación alemana hasta mayo de 1945, durante ese tiempo se conviertieron en un campo de trabajo al que se enviaban desde Francia trabajadores para la construcción de las fortificaciones defensivas conocidas como el Muro Atlántico (ese fue el destino para prisioneros españoles, polacos, partisanos soviéticos y hasta judíos). 

Finalmente. Parece ser que el género literario y cinematográfico de la historia alternativa va ganando popularidad, por lo que terminaré recomendando una interesante serie de televisión estrenada en 2017 "SS-GB", cuando los nazis ocuparon Gran Bretaña. Y hasta he descubierto que existen juegos y videojuegos muy realistas sobre ese episodio de la historia.


Seelöwe es un juego de guerra que representa la Operación León Marino (en alemán: Seelöwe), la invasión alemana de las Islas Británicas que habría seguido a la victoria de la Luftwaffe en la Batalla de Inglaterra.


Consultas:

How the Nazis Planned to Invade Great Britain
Descubren la «lista del odio nazi» con los 3.000 enemigos que Hitler quería asesinar durante la IIGM
Describe organizaciones judías norteamericanas Canadá compró un libro que perteneció a Hitler y que conservó una sobreviviente del Holocausto
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