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08 octubre 2019

Turquía: Guerra contra el ´terror´ o nueva invasión a Siria?



por Tito Andino U.


Quién mismo es el malo de la película?

A manera de resumen de la crisis en Siria desde 2011 a 2019

Todo comenzó en 2011, grupos de "espontáneos" y "pacíficos" manifestantes iniciaron protestas en la ciudad siria de Deraa reclamando reformas. Pero los protestantes no eran tan pacíficos como se cree y, como en cualquier parte del mundo, las fuerzas de seguridad sirias impusieron el orden. Se desató la violencia con la inmediata presencia de grupos armados de la denominada "oposición siria" que han venido ingresando clandestinamente al país desde Turquía (básicamente). Se conforma el famoso grupo denominado "Consejo Nacional Sirio", una rama de la "Hermandad Musulmana", financiado por Occidente y las Monarquías petroleras del Golfo, hasta Barak Obama les concedió estatus diplomático. También se crea un grupo internacional bautizado como "Amigos de Siria", con 121 representantes de diversos países, un par de años mas tarde, los "amigos de Siria" quedan reducidos a 11 "amigotes", es decir, los que directamente están implicados en la guerra contra Siria. De acuerdo a la realidad, la denominación precisa sería "Club de enemigos de Siria", (amigos?, por dónde?).

Desde hace mucho que ya no existe el menor resquicio de duda, en Siria jamás se dio una guerra civil, sino una INVASIÓN encabezada por  cientos de miles de radicales yihadistas provenientes de decenas de países de Medio Oriente y hasta radicalizados islamistas provenientes de Europa y otras latitudes, a ello sumemos miles de mercenarios y "asesores" militares de la OTAN (Francia fundamentalmente), turcos, británicos y de otros países. GUERRA CIVIL? Dónde, cuándo y cómo se desató una guerra civil en Siria?. 



Es cierto que la invasión terrorista a Siria fue acompañada o reforzada con algunos cuantos miles de radicales sirios, pertenecientes a organizaciones extremistas dirigidos políticamente por la rama siria de la "Hermandad Musulmana", el "Frente al Nusra", es decir al Qaeda en Siria, tiene un alto componente de sirios yihadistas, es decir, fanáticos fundamentalistas islámistas.

Los países "amigos de Siria" decidieron que Bashar al Assad y el gobierno legítimo de Siria debían irse, desatando una encarnizada guerra de invasión. Los planes para invadir y destruir Siria estaban ya planificados por el Pentágono, mínimo desde el 2001.

La historia de la invasión a Siria ha sido rigurosamente detallada a lo largo de los años en este blog, así que no redundaremos. (Los enlaces a los principales reportajes constan en la etiqueta Siria).


Cómo se llega a la situación actual?

El largo conflicto  ha causado la muerte de entre 300.000 y 470.000 personas, paralelo con una crisis humanitaria. Se estima que hasta 2016, alrededor de 13 millones de sirios fueron desplazados de sus hogares (Siria tenía antes del conflicto una población estimada en 22 millones de habitantes); alrededor de 5 millones de sirios abandonaron el país, la mayoría quedaron internados en campos de refugiados en países vecinos como Turquía que acoge  un número impresionante de refugiados, alrededor de  2,7 millones de sirios, Líbano y Jordania recibieron un millón y 650.000 refugiados, respectivamente. Muchos otros han huido a otras naciones llegando incluso a territorio europeo. Se calcula que las tres cuartas partes de esos desplazados son mujeres y niños, sin contar con que cientos de miles de sirios viven o vivieron bajo asedio (rodeados, atacados) constantemente por los grupos "rebeldes moderados" dentro territorio sirio.



Hay que puntualizar algo. Nunca existió benigdidad de parte de Turquía para acoger millones de refugiados, cobró hasta el último centavo (miles de millones de euros a la Unión Europea) para recibirlos y evitar una oleada masiva de refugiados en Europa. Lo más importante, Turquía planeaba contar con esos refugiados para armar un ejército de voluntarios sirios que se revelaran en armas contra Damasco, el plan les salió por la culata, muy pocos sirios aceptaron unirse a cualquiera de las tantas organizaciones armadas que conformó y apoyó militarmente Turquía. 

La guerra se internacionalizó, llegándose a comparar con la guerra civil española, preludio de la segunda guerra mundial, en la que cientos de miles de combatientes de todas partes del orbe concurrieron a luchar. Muchos analistas expertos en cuestiones de conflictos internacionales concordaron que Siria pudo (o aun puede) ser el preludio de una tercera guerra mundial

En Siria se han implicado las principales potencias mundiales y atómicas: Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, la OTAN, en general, más Turquía (miembro de la OTAN), las Monarquías despóticas del Golfo Pérsico e Israel, apoyando a los inmoderados (léase según Occidente, "rebeldes moderados") en contra de Siria. Damasco luego fue respaldado por Irán, la resistencia libanesa del Hezbolá y la incalculable y desequilibrante presencia de Rusia. No olvidemos el incuestionable apoyo de China (armamento y respaldo diplomático en la ONU). Por lo mismo, no hay exageración alguna si señalamos que Siria sería el preludio de una hipotética Tercera Guerra Mundial. En la práctica, todas las grandes potencias han peleado en ese conflicto.

La invasión a Siria fracasó, la OTAN da marcha atrás, los Estados Unidos - mejor dicho, Donald Trump- declaró hace un par de años el fin de la intervención estadounidense (aunque mantiene sus tropas por cuestiones geoestratégicas). Algunos países de la OTAN como Gran Bretaña, Francia, Alemania, Turquía, aun intentaron ganar por sí solas apoyando a los yihadistas en Idlib y otras regiones aun ocupadas, de igual forma fracasaron. Los israelíes mantienen el frente de lucha abierta para oponerse a la presencia de los voluntarios iraníes y del Hezbolá; en otras palabras, la guerra que mantiene Israel no es ya para derrocar a Bashar al Assad sino para contener la presencia iraní en suelo sirio. Las monarquías del Golfo hace buen tiempo que se hallan enemistadas, solo les ata algo en común, el petróleo para Occidente y las posibles alianzas con Israel (probables pactos o firma de tratados de paz). 

Solo nos queda la impredecible Turquía en su particular guerra contra el "terror". También sobre Turquía y la crisis siria hemos derramado mucha tinta en este blog (revisar en el índice Turquía). 

Turquía no dividió al otrora círculo de "Amigos" (?) de Siria, que en realidad son un círculo de enemigos de Siria, cayeron solos, derrotados política y militarmente por Siria y sus aliados. Ahora Turquía tiene una nueva oportunidad para limpiar su imagen... y de kurdos el norte de Siria, ya que todos sus anteriores planes o en conjunto con algunos países de la OTAN y monarquías del Golfo, fracasaron.



Milicianos kurdos, protegiendo vehículos blindados estadounidenses.


Ankara siempre criticó la presencia y apoyo estadounidense a los kurdos, como medida de presión llegó a echarse en brazos de los rusos -o aparentemente eso sucedió-, armó la discordia, adquirió sistemas defensivos antiaéreos rusos (S-400) a pesar de las amenazas norteamericanas; y, es que lo he repetido infinidad de veces: Turquía no es amigo de nadie, no hay mejor amigo del turco que otro turco, y esa máxima también se impone en cuestiones de política internacional. 

Si los amigos de Turquía abrazan a sus enemigos -los "terroristas" kurdos-, entonces, sus amigos de la OTAN, en especial Estados Unidos también será su rival (no decimos enemigos porque en el fondo seguirán siendo socios). Lo único que mantiene unidos a los divididos políticos turcos es su política repulsiva a todo lo que huele a derechos y concesiones autonómicas de los secesionistas kurdos; y los persiguen allende sus fronteras. 

Increíble pero cierto, hubo un momento en que Turquía aceptó la creación de un Kurdistán, pero lejos de sus fronteras, llegó incluso a apoyar a ciertos renegados kurdos para crear un Kurdistán en el norte de Siria, lugar al cual planeaba expulsar a todos los kurdos de Turquía (millones de kurdos tiene nacionalidad turca). Ese plan lo elaboraron con Francia, es el no muy conocido pacto Juppé-Davutoglu (Alain Juppé - Ahmet Davutoglu, ex ministros de relaciones exteriores francés y turco, respectivamente). Como todo en Siria ha sido fracasos para la OTAN, ese plan también cayó por irrealizable, se imaginan la carnicecía que se hubiese desatado de llevarse a la práctica, se planteaba llevar a cabo un nuevo genocidio. 

La hora de Turquía de salvar su ¨honor" tras tantos fracasos tiene el consentimiento tácito de  Washington. Solamente la hábil diplomacia rusa puede frenar una invasión turca, es cuestión de horas o días para que las tropas de Erdogan inicien una ofensiva anti kurda -especialmente contra las FDS armadas por los Estados Unidos y las otrora comunistas milicias del PKK turco conocidas en Siria como las YPG-, es decir:


Habrá una ofensiva anti kurda que desplazará miles de civiles con el pretexto de reasentar a los refugiados sirios que actualmente están en Turquía.


El plan turco




Veamos los pormenores de esta probable operación, recopilamos datos de diversos medios internacionales: Turquía, Rusia, Líbano y Estados Unidos.

El plan es evidente, lo han señalado las autoridades turcas de manera pública, reasentar dos millones de refugiados sirios árabes en las zonas que los kurdos turcos (a la vez refugiados desplazados desde Turquía a Siria en las guerras contra el PKK) han poblado mayoritariamente en el norte de Siria. Esas zonas deberán estar bajo la "corresponsabilidad" del ejército turco (y sus milicias aliadas, por supuesto).

Un excelente análisis de la situación actual consta en "Turquía resucita el Cinturón Árabe´ para borrar del mapa a los kurdos de Siria". Esto supondría "la desaparición de la actual diversidad religiosa y étnica del norte de Siria provocando el éxodo de kurdos y cristianos".

Para evitar la invasión turca, Ankara exige que su plan sea aceptado. 


La línea discontinua verde señala la franja de seguridad propuesta por Erdogan y las flechas blancas el posible éxodo si la zona bajo control kurdo (amarillo) fuera invadida por Turquía. Manuel Martorell/ Cuarto Poder.



Para la Red Voltaire, conforme los planes turcos y "según el mapa publicado anteriormente por la agencia turca de noticiaAnadolu, esa franja de ‎suelo sirio –en la gobernación siria de Hassaka– quedaría separada de la región donde se halla la ‎ciudad siria de Qamishli, en el noreste de Siria. Al quedar la ciudad de Qamishli fuera de esa ‎franja, sería imposible la creación de un Estado independiente. Pero la localidad, también siria, ‎de Mambij sí quedaría dentro de esa "ranja de seguridad". Abajo el mapa en mención.



Los turcos anhelan revivir un proyecto de hace 50 años, cuando Hafez al Asad, el líder sirio y padre del actual mandatario, impulsó el denominado “Cinturón Árabe”, para desplazar en masa a la población kurda proveniente de Turquía que se asentó junto a la frontera turca, y sustituirla por población árabe, debiéndose crear "una franja de seguridad de 280 kilómetros de largo y 10 de ancho, paralela a la línea divisoria, desde la frontera con Irak hasta aproximadamente la ciudad de Tel Abyad. En este territorio se establecerían una serie de nuevos asentamientos urbanos y cooperativas agrarias". En esos tiempos se calculaba un éxodo de unas cuatro mil familias kurdas.


Naturalmente, como todos saben el plan nunca se implementó, y al poco tiempo, mediados de la década de los 70 del siglo pasado, Hafez al Asad lo desechó definitivamente por impracticable. 


Mapa compartivo de los dos proyectos, el "Cinturón Árabe" de Hafez al Asad (a la izquierda) y el plan del presidente turco (Tomado de "Cuarto Poder", artículo mencionado).


El plan turco bosquejado tampoco nada tiene que ver con la autorización tácita que acordó Hafez al-Assad al permitir al ejército turco ‎penetrar hasta 30 kilómetros en territorio sirio con el fin de perseguir a las guerrillas kurdo-turcas que solían abrir fuego de artillería desde Siria contra Turquía. Una develación que encontramos en Red Voltaire es que Hafez al- Assad concedió una similar autorización a los israelíes ante posibles disparos de artillería de grupos palestinos. "El perímetro de ‎‎30 kilómetros a partir de la frontera común se estableció entonces en función del alcance de las ‎piezas de artillería que más comúnmente se hallaban en manos de esos grupos armados en ‎aquella época". 

Conocedor de las acciones que suelen emprender los kurdos, el actual presidente, Bashar al Assad, les concedió la nacionalidad siria a todos los refugiados turco-kurdos asentados en el norte de Siria, con la intención de que no se levanten en armas tras iniciarse la invasión yihadista a Siria, cosa que no ocurrió. Las milicias del PKK turco -conocido como el YPG sirio- mantuvieron, primeramente, cierta neutralidad; luego fueron a la guerra contra los yihadistas del Estado Islámico defendiendo sus poblaciones; y, tácitamente contra el estado sirio al aceptar la colaboración -intromisión- de los Estados Unidos en ese territorio, creando un nuevo grupo de combatientes asalariados de Wasihngton, las FDS (Fuerzas Democráticas de Siria), disimulando su componente kurdo al reclutar a unos cuantos cientos de árabes para hacer un  proyecto "nacional".

De las informaciones mediáticas señaladas, "Cuarto Poder" yerra al afirmar que Erdogan actúa en coordinación de sus "aliados" rusos, iraníes y el propio Gobierno de Damasco, esto es falso. Rusia e Irán son garantes, junto a Turquía, de los acuerdos de paz para Siria, suscritos con diversos grupos alzados en armas, que incluyen algunos grupos radicales hasta auténticos sirios de oposición, no incluye a kurdos, ya que éstos preferieron confiar en la "buena fe" de los Estados Unidos.

De lo dicho hasta el momento, es evidente que el proyecto turco es el más ambicioso. Ya no son los 280 kilómetros de largo y 10 de ancho paralela a la línea divisoria como propuso en su tiempo Hafez al-Assad; la franja propuesta por Turquía abarca 450 kilómetros de largo y tres veces más de ancho, extendiéndola hasta las zonas controladas por el ejército turco y sus milicias aliadas en el norte de Alepo. 

"El proyecto divide la franja en tres zonas. La primera iría desde Manbij y Kobani hasta Tel Abyad, formando un solo distrito con siete nuevas localidades y 65.000 residentes. La segunda iría desde Tel Abyad hasta Serekaniye (Ras al Ayn, en árabe) y comprendería tres distritos, 63 nuevos pueblos y 405.000 refugiados. Finalmente, la tercera zona llegaría hasta la frontera con Irak y tendría seis distritos, 70 pueblos y, en esta primera fase, 530.000 refugiados reasentados".

Según adujo Erdogan ante el Parlamento turco, un millón de refugiados serían asentados en las nuevas poblaciones y otro millón ‎en poblados ya existentes. "Instalaremos a la gente en 50 ciudades de 30.000 habitantes y en ‎‎140 localidades de 5.000 habitantes cada una". Es decir, entre una y otra declaración tampoco se ponen de acuerdo (los turcos), sobre cuántos refugiados o poblados deberán asentarse en cada centro habitable.‎ Además, el presidente Erdogan no mencionó qué pasaría con el otro casi  millón de ‎refugiados sirios que aún quedarían en suelo turco. ‎



Por sentado, cada asentamiento deberá dotarse de los servicios básicos, desde centros educativos, hospitales, industria y la siempre demandante presencia de centros del culto musulmán (rama sunní, naturalmente, la que predomina en Turquía). 

De dónde saldrán los recursos para esa inmensa inversión?. Cómo se dice coloquialmente: Dónde está la plata? para llevar a cabo el unilateral proyecto turco? Algunos medios especulan que como el proyecto contaría con el visto bueno de los Estados Unidos se podría contar con ‎financiamiento internacional.

Lo que si sabemos es que estamos ante una "iniciativa" unilateral del gobierno de Recep Tayip Erdogan, con la aprobación, o al menos, los Estados Unidos cerrará los ojos, no verá nada, no escuchará nada, ni dirá nada al respecto.

Solo cabe concluir que es la última "defensa" turca contra las peligrosas milicias kurdas sedientes de autonomía o soberanía territorial, Turquía parece ser que quiere utilizar a los refugiados sirios como presión política de su único objetivo actual, evitar que los kurdos se beneficien de las nuevas conversaciones de paz que llevará a cabo el gobierno de Damasco, pese a que las experiencias de la guerra señalan que los sirios no están dispuestos a otorgar concesiones autonómicas a los kurdos tras su traición, mucho menos al seguir siendo los kurdos hasta el final los armados y protegidos del US Army.

La única solución lógica no puede ser otra que aquella que lleve al reasentamiento de los refugiados, 

"Siempre que vuelvan realmente a sus hogares, a las localidades donde vivían y de donde tuvieron que escapar cuando se vieron amenazados por la guerra. Por el contrario, se rechaza que se utilice a millones de refugiados como instrumento para conseguir objetivos políticos, reasentándolos en zonas distintas a su lugar de origen".

Ni que decir, la duda está sembrada, el modelo de "reasentamiento" obligatorio dirigido por Turquía ya se implementó cuando las tropas turcas ocupararon el distrito de Afrín, es decir, "reasentamiento" bajo ocupación militar turca y de sus milicias aliadas, como los turcómanos y el supuesto "Ejército Sirio Libre". Afrín es hoy una tierra dividida, invivible, caótica, hambrienta, donde reina la extorsión y la muerte.

Lo único que se garantiza con el plan turco es el éxodo masivo de kurdos, hacia dónde?, El camino más lógico es la cercana región fronteriza con Irak, donde ya gozan, gracias a la imposición militar estadounidense de 2005, de una autonomía conocida como Gobierno Regional del Kurdistán Iraquí, que aprovecharon una alianza con los yihadistas del Estado Islámico para conquistar grandes zonas petroleras de Irak y que convocaron un referéndum separatista en 2017, siendo paralizados por la fuerza del gobierno central de Bagdad. Pero, existe otro problema, los kurdos sirios -mejor dicho kurdo turcos- no tiene afinidad con los kurdos iraquíes de los peshmergas, barzanis y otros de esa especie. En fin, es solo una hipótesis, lugares donde desplazar a los kurdos hay varios. 

Y, nos estamos olvidando de los cristianos que viven en el norte de Siria, muy despreciados por yihadistas, turcos, musulmanes en general, hasta los propios kurdos los desplazaron de sus hogares en sus campañas de "kurdización" del norte sirio.


El probable nuevo teatro de operaciones en el norte de Siria




Se dice que GUERRA AVISADA NO MATA GENTE, el presidente Erdogan, quiere dotarle de todos los aires de "legalidad" a su nueva aventura, lo hizo abiertamente en la Asamblea General de la ONU, el 24 de septiembre pasado. También lo hizo ante el Parlamento turco, sin embargo, ese plan ya es conocido desde al menos 4 años atrás. ‎

Para la Casa Blanca, desde el momento en que Turquía lleve a cabo su proyecto será la única responsable de lo que suceda con los prisioneros del Estado Islámico capturados que hallan mayoritariamente en cárceles controladas por los kurdos.

La prensa rusa (RT) señala que "el Gobierno de EE.UU. presionó a Francia, Alemania y otras naciones europeas —"de donde llegaron muchos combatientes del EI capturados"— para que se los llevaran de regreso, "pero no los querían y se negaron", mientras que Washington "no los retendrá" porque podrían suponer "un gran costo para el contribuyente estadounidense", expresó la vocera de la Casa Blanca. 

Lo que si confirmaron fuentes del gobierno turco es que la operación unilateral se debe al fracaso de crear una "zona de seguridad" en el noreste sirio junto a los Estados Unidos, dicha zona conjunta turco - estadounidense en la frontera siria fue acordada el 7 de agosto 2019, sin molestarse en consultar con el gobierno de Siria, una de las condiciones era que la zona quede libre de las YPG; los patrullajes conjuntos y la cacareada promesa de crear un 'corredor de paz' para los desplazados sirios. 

Aunque los patrullajes conjuntos se dieron -incluso aéreos- Desde el principio Erdogan receló y advirtió que las intenciones de los estadounidenes era proteger a sus socios kurdos consentidos de las FDS (armados y entrenados por la CIA). En el más reciente discurso Erdogan nuevamente denunció las intenciones de Washington, calificando la expectativa de establecer una zona segura conjunta como "un cuento de hadas".




Y, que dicen los kurdos?. Es evidente que Washington no cumplió totalmente sus compromisos con ellos, se sienten traicionados al escuchar que Washington no hará nada y observan el sorpresivo retiro de las tropas del US ARMY de la zona fronteriza turco-siria. En un anterior post habíamos señalado que los kurdos seguían amparándose en su "lucha" contra el Estado Islámico para seguir contando con la protección de los estadounidense. 


Estratégicamente es poco probable que haya un conflicto abierto entre el ejército turco y las milicias kurdas puesto que éstas últimas optarán por su clásica guerra de guerrillas, evitando una confrontación directa con una fuerza inmensamente superior. 

La lección está aprendida, el Estado Islámico y las otras organizaciones yihadistas confrontaron en batalla abierta a un ejército profesional como el sirio, además bien entrenado y armado por Rusia los últimos años. No se puede ganar una guerra basado en el fanatismo y escasa formación militar; los yihadistas fueron y son efectivos en la guerra terrorista propiamente dicha: ataques suicidas, vehículos bomba, masacres, desplazamientos forzados, etc.; mas, en los enfrentamientos directos siempre salieron mal parados. Y ese es un error que los kurdos no practican.

Es predecible que en el Pentágono no gusta las medidas del presidente Trump dictadas hace ya un par de años y que efectivizó tras la reciente charla telefónica con el hombre duro de Turquía, Erdogan. 



Trump se basa en el discurso que los Estados Unidos ha derrotado al ´Califato´ instaurado por el Estado Islámico, que llegó a dominar amplias regiones de Siria e Irak. Desde ese punto de vista, tácitamente consciente el plan turco, ni apoyan ni se involucran en la programada operación transfronteriza en Siria ya que las tropas del US Army no estarán en "zonas próximas". Alrededor de mil soldados estuvieron asentados en la región en diferentes bases -algunas compartidas con los kurdos-. 





Estados Unidos no se irá de Siria,  planea instalarse en bases permanentes (con autorización de quién?) solo dejará de meter las narices en el conflicto actual, eso es seguro. Es nada probable que quieran abandonar totalmente el territorio sirio, solamente se desplazan a otra zona alejada de las potenciales operaciones turcas. Ya están en Siria y no se van a ir, mientras haya presencia rusa, iraní y de milicias extranjeras apoyando al gobierno sirio que son una amenaza para Israel. El papel de las tropas estadounidenses sin duda será tratar de entorpecer la apertura de las nuevas rutas terrestres que permitirá a Irán tener acceso directo al Mediterráneo a través de Irak, Siria y el Líbano. Cuestiones de pura geopolítica. 


Fuentes consultadas:

A parte de diversos artículos de prensa, preferentemente este reporte se basa en los archivos de este mismo blog y los siguientes artículos:

23 agosto 2019

El siempre impredecible señor Erdogan



A inicios del mes de agosto se anunciaba que Turquía se alistaba para invadir el norte de Siria, más concretamente al este del río Éufrates. En principio Ankara rechazó esos mismo días una propuesta de los EEUU para controlar de forma conjunta aquella zona fronteriza denominada ‎"Rojava" ocupada, en parte, por los kurdos turcos exiliados en territorio sirio. Esos temas los hemos abordado en ‎otras entradas referentes a Turquía y a los kurdos.

Las aspiraciones turcas siempre han sido imponer -sin autorización de nadie- una “franja de seguridad” de ‎‎treinta kilómetros de profundidad en territorio sirio y, por supuesto, zona que debería estar ocupada militarmente por los turcos. ‎Se basa en el consentimiento otorgado por Siria para que el gobierno y las fuerzas armadas de Turquía pueda perseguir a los grupos armados que atacaban territorio turco desde suelo sirio (ese permiso data ya hace veinte años) y los famosos treinta kilómetros significaban el alcance de las armas turcas de ese tiempo (artillería).
 ‎
Ahora vemos que la semana pasada los Estados Unidos y Turquía -olvidándose por un momento de la crisis de los S400- han convenido establecer un "centro de operaciones conjunto para coordinar y gestionar una zona segura planificada en el noreste de Siria". Medida que ha paralizado a los tanques turcos movilizados a la frontera siria. Pero ese no claro acuerdo implicaría una zona segura no de treinta kilómetros sino de 400 a lo largo de la frontera, lo que permitiría que las milicias kurdas sigan bajo protección estadounidense y alejándose de la frontera turca. Pero, quien autoriza tal medida? El gobierno sirio lo ha rechazado y lógico no lo aceptará bajo ninguna circunstancia, además que se siente protegida por sus aliados regionales como Irán y las milicias populares de Irak y el Líbano, así como la garantía de seguridad que le brinda Rusia.

El siempre intrigante señor Erdogan nos sorprende cada vez más con esta y otras medidas. Siempre sigo los análisis del politólogo francés Thierry Meyssan, crítico de un mandatario turco inestable para dirigir una política exterior coherente. Erdogan baila al son de los tiempos y de los intereses nacionales lógicamente, pero acalla duramente a los opositores políticos y detractores en casa. Los abusos y negocios de su familia son temas tabú en Turquía, como algunos puntos de vista, tanto internos como foráneos, que lo califican como un  nuevo "califa" en la región, porque ese habría sido uno de sus deseos. 

Hace un par de años escribí un artículo que algunos calificaron de sensacionalista: "Erdogan, presagios del totalitarismo. 12 síntomas para aprendiz de tirano". La mayoría de esos puntos siguen vigentes hoy en día. Solo el paso del tiempo demostrará quien realmente es y qué aspira el mandatario turco.

A continuación una recopilación de artículos del magistral internacionalista Thierry Meyssan sobre las nuevas políticas del señor Erdogan y sus continuos cambios políticos. Un análisis serio, profesional que orienta sobre temas que en ocasiones nos resulta inexplicables desde la simple óptica de un simple lector.

Buena lectura

Tito Andino


*****

Turquía no se alineará con la OTAN ‎ni con la OTSC

por Thierry Meyssan

Después de tres años relativamente apartada de la escena internacional, Turquía ha ‎definido su rumbo. Pretende seguir siendo miembro de la OTAN y de su Mando ‎Integrado pero actuando de manera independiente, sin recibir órdenes de la alianza ‎atlántica ni de la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC). En el plano ‎interno, busca integrar las minorías en base a una lógica nacional y combatir los ‎elementos subordinados a Estados Unidos.‎


Bajo el retrato de Mustafá Kemal Ataturk –fundador de la Turquía moderna–, Recep Tayyip ‎Erdogan trata de continuar la recuperación de Turquía. ‎

Turquía cambia y las proyecciones de George Friedman, el fundador de Stratfor, resultan falsas. Si ‎el antiguo Imperio Otomano debe desarrollarse, no será como vasallo de Estados Unidos. ‎

Más que juzgar a Turquía según las normas occidentales y burlarnos de su «nuevo sultán», ‎debemos tratar de entender cómo el «enfermo de Europa» lucha por salir de su retraso cultural ‎en materia de modernidad y de rebasar la derrota sufrida durante la Primera Guerra Mundial, ‎sin renunciar por ello a su especificidad histórica y geográfica. El hecho es que, al cabo de un ‎siglo, la vía iniciada por Mustafá Kemal Atarturk no ha alcanzado sus objetivos y los problemas ‎siguen existiendo. ‎


Mustafá Kemal Atarturk


Creímos que, con el AKP ‎(el partido de gobierno del presidente Erdogan)‎, Turquía se convertía en una democracia islámica inclusiva y ‎comparamos su doctrina con la de la democracia cristiana europea. Poco a poco, Turquía volvía ‎a su grandeza de la época otomana, convirtiéndose en portavoz del mundo musulmán. Con el ‎respaldo de Estados Unidos, estaba llamada a convertirse en una potencia económica de primer ‎plano. Prosiguiendo su modernización y su occidentalización, Turquía volvía entonces la espalda a ‎su primer cliente –Libia– y después a su socio económico –Siria– y se comprometía cada vez más ‎con Occidente. ‎

Pero el intento de asesinato del 15 de julio de 2016 contra el presidente Recep Tayyip Erdogan, ‎quien acababa de ser reelecto –intento de asesinato que acabó convirtiéndose en un intento de ‎golpe de Estado–, invirtió la situación. Durante tres años, el AKP trató de digerir aquella loca ‎carrera, inició un proceso de introspección sobre su política, organizó el tercer aniversario de la ‎intentona golpista para clarificar sus posiciones. ‎

En primer lugar, y contrariamente a lo que habíamos creído entender, la Turquía moderna no está ‎con el oeste ni con el este. Se define como un país a caballo entre ambos mundos, medio ‎asiático y medio europeo, sin que su estatus de miembro de la alianza atlántica o su participación ‎en las guerras occidentales de la llamada «primavera árabe» modifiquen ese hecho. ‎

Eso es lo que nos muestra la compra del sistema antiaéreo ruso S-400. Ankara mantiene su ‎condición de miembro de la OTAN pero proclama que puede comprar armamento al adversario ‎de la alianza atlántica. Incluso precisa, con toda razón, que no hay en las reglas de la alianza ‎atlántica nada que le prohíba hacerlo ni que autorice a nadie a sancionarla por ello. ‎

Más que nunca antes, los turcos son hoy «los hijos del lobo de las estepas» que conquistaron Asia ‎y parte de Europa. Esa es la interpretación correcta de su participación en las negociaciones de ‎Astaná para la paz en Siria, negociaciones que Turquía apadrina junto a Irán y Rusia‎, y las apasionadas declaraciones antimperialistas de la delegación turca en la reciente reunión de ‎los ministros de Exteriores del Movimiento de Países No Alineados realizada en Caracas. ‎

En segundo lugar, Turquía basa su independencia económica en el proyecto energético del ‎gasoducto Turkish Stream y en la explotación de la zona marítima exclusiva chipriota, lo cual es ‎su punto débil. Algunos tramos del gasoducto ruso-europeo a través de Turquía ya están ‎operativos pero la Comisión Europea, bajo la presión de Estados Unidos, puede imponer su ‎oposición en cualquier momento, y la envergadura de las inversiones no pesará en la balanza más ‎que en el caso del Nord Stream 2. Por otro lado, según el Derecho Internacional, Turquía ‎no tiene ningún derecho sobre la zona marítima exclusiva chipriota y su respaldo al Estado títere ‎identificado como República Turca del Norte de Chipre es nulo y carente de valor jurídico. ‎

Es en medio de todo este contexto que el ministro de Exteriores de Turquía, Mevlut Cavusoglu, ‎acaba de anunciar la suspensión del acuerdo migratorio entre su país y la Unión Europea –justo ‎después del pago de 2 000 millones de euros anuales de la UE a Turquía. ‎

Tercer elemento, Turquía rompe con el modelo financiero anglosajón. Su nivel de vida ha venido ‎derrumbándose desde la guerra de Occidente contra Libia, y más aún a partir de la guerra –‎también occidental– contra Siria. Así que Ankara ha decidido repentinamente retomar el control de ‎su banco central y reducir sus tasas de interés de 24 a 19,75%. Nadie sabe qué consecuencia ‎económica tendrá esa decisión. ‎

Cuarto, contrariamente al periodo 2002-2016, los miembros de las minorías siempre tienen la ‎posibilidad de ser turcos… exceptuando a los individuos que han concluido alianzas en el ‎extranjero. Desde el momento del ya mencionado intento de golpe de Estado, una gigantesca ‎purga expulsó del ejército y de la administración a todas las personas sospechosas de mantener ‎vínculos de subordinación con Estados Unidos, principalmente a los discípulos del predicador ‎Fethullah Gulen –refugiado en Pennsylvania, Estados Unidos. Cientos de miles de personas fueron ‎encarceladas y lo que ha sido presentado como una reactivación de la guerra contra la minoría ‎kurda es en realidad una guerra de Turquía contra los kurdos aliados de Washington. ‎

Al contrario de la percepción que se tiene en Occidente, Recep Tayyip Erdogan no está ‎imponiendo una dictadura por mitomanía personal. Lo que está haciendo es recurrir a la violencia ‎para cambiar el rumbo de su país. ‎

El hoy presidente turco Recep Tayyip Erdogan, quien fue cuadro de la ‎Milli Gorus (una organización de extrema derecha contra los no musulmanes) concedió ‎en 2017 una dispensa que autoriza excepcionalmente la construcción de una iglesia, cuya ‎primera piedra acaba de poner personalmente, el 3 de agosto de 2019.

Quinto, Turquía se define como un Estado musulmán respetuoso de las minorías. El presidente ‎Erdogan incluso acaba de poner la primera piedra de una iglesia siriaca [1] cuya construcción ‎se inició en Estambul. De hecho, se trata de una opción incompatible con el ciego apoyo de ‎Erdogan a la Hermandad Musulmana y al proyecto de esta última tendiente a restaurar ‎el Califato. La «solidaridad musulmana» es una ilusión carente de sentido y –como Irán– ‎Turquía tiene que decidir a qué «islam» se refiere. En todo caso, ya rompió con su postura ‎anterior y ha dejado de respaldar tan fuertemente a los musulmanes de la región china de Xinjiang ‎‎(también llamada Sinkiang). ‎

En este momento, el ejército turco ocupa el norte de Chipre y libra guerras en Irak, Siria y Libia, ‎además de desplegarse alrededor de Arabia Saudita –en Qatar, Kuwait, Sudán y en el Mar Rojo. ‎Ese extenso activismo no puede mantenerse indefinidamente ni en oposición simultánea con ‎Israel y la OTAN.‎

Todo eso abre nuevas perspectivas que no son del agrado de Estados Unidos. Ya en este ‎momento, el ex ministro turco de Economía, Alí Babacan, y el ex primer ministro, Ahmet ‎Davutoglu, se han aliado al ex presidente de Turquía, Abdullah Gul. Después de haber renunciado ‎a enfrentarse a su ex socio Erdogan en las elecciones legislativas, Abdullah Gul considera ahora ‎que la derrota del AKP en las elecciones municipales –sobre todo en Estambul– abre la puerta a la ‎posibilidad de impedir que se instaure una dictadura. Gul, Babacan y Davutoglu están tratando de ‎organizar –con la CIA– un movimiento disidente dentro del AKP de Erdogan. Esto representa para ‎la CIA la posibilidad de lograr, por la vía electoral, el objetivo que perseguía el fallido intento de ‎asesinar a Erdogan orquestado en 2016. ‎

‎«Si no nos decepcionan ellos, ¿quién lo haría?», ha declarado Erdogan. ‎

*****

Turquía renuncia nuevamente ‎al Califato, por segunda vez

En el islam, el papel que desempeñan los Papas cristianos no va a manos de un teólogo ‎sino al jefe de Estado más poderoso, como en el cristianismo de la época romana. ‎La función de califa se convirtió así una cuestión más política que espiritual. Después ‎de haber creído que el califato de Daesh ofrecía a Turquía la posibilidad de recuperar ‎su grandeza otomana, el presidente turco Recep Tayyip Erdogan logró más bien ‎lo contrario… empujar su país a la barbarie. ‎

Imagen tomada del mensaje del presidente turco Erdogan en ocasión del Aid al-Adha, la fiesta ‎musulmana del cordero o Fiesta del Sacrificio. 


En el siglo XVIII, durante la guerra de Crimea, el zar ruso fue el primer jefe de Estado en ‎reconocer el doble papel político y espiritual del califa. Constantinopla había sido derrotada ‎militarmente, pero su sultán seguía conservando un poder sobre las almas de los tártaros. ‎

Los sultanes se habían autoproclamado sucesores de Mahoma, en nombre del lugar que habían ‎conquistado, a punta de sable, en la historia del mundo musulmán. En ausencia de rivales, los ‎sultanes asumían la dirección espiritual de los musulmanes, incluso fuera de su imperio. ‎

Al término de la Primera Guerra Mundial, cuando ese imperio se vio definitivamente vencido y ‎disuelto, Mustafá Kemal Ataturk se sintió muy incómodo con aquel legado y trató de separar el poder temporal, cuyo control él mismo había asumido, del poder espiritual, poder que trató de ‎transferir –primero a una autoridad árabe y después a una autoridad india. En definitiva, Mustafá ‎Kemal no encontró más solución que abolir el califato –el 5 de marzo de 1924– para emprender ‎la modernización de Turquía [2]‎


Mustafá Kemal Atarturk

Para Jorge V, rey de Inglaterra y jefe de la Iglesia anglicana, era imposible recuperar el califato ‎en una de sus colonias, y por ende apropiarse del poder espiritual sobre todos los musulmanes. ‎Eso fue lo que el rey Fuad I trató de hacer –sin éxito– en el Egipto colonizado. ‎

En 1928, Hassan al-Banna creó la Hermandad Musulmana, para regenerar la sociedad egipcia. ‎Su actividad era exclusivamente moralizadora. Pero la Hermandad Musulmana planteó desde el ‎primer momento que, después de “islamizar” el modo de vida del pueblo, habría que restablecer ‎la unidad de los musulmanes alrededor del Califato y extender este último al resto del mundo. ‎El rey Fuad I vio en la Hermandad Musulmana un poderoso respaldo para su régimen, sometido ‎al Imperio británico. Así que la Hermandad Musulmana presentó candidatos a las elecciones ‎legislativas egipcias de 1942 y asesinó al primer ministro egipcio laico, en 1948, limitándose a ‎hacer lo que quería el rey Faruk. ‎

Por su parte, el filósofo de la Hermandad Musulmana, Sayyed Qutb, describió el Califato no como ‎un ideal que debía realizarse en un futuro lejano sino como el fruto maduro de la regeneración ‎social. Anwar el-Sadat, quien había sido agente de enlace entre la Hermandad Musulmana y el ‎movimiento de los Oficiales Libres, logró convertirse en presidente de Egipto con el respaldo de ‎la CIA. Sadat islamizó la sociedad egipcia y preparó las cosas para que el parlamente egipcio ‎lo proclamara califa. Pero la Hermandad Musulmana no veía las cosas de la misma manera ‎y orquestó el asesinato de Sadat, perpetrado por el grupo terrorista Yihad Islámica, bajo la ‎dirección de Ayman al-Zawahiri [3].‎

Exactamente de la misma manera, el Emirato Islámico (Daesh) [4] pudo considerar –‎en contra de la opinión de Ayman al-Zahawiri, ahora convertido en el emir de al-Qaeda– que ‎había logrado imponer el orden «islámico» e instaurado la sociedad perfecta en la ciudad siria de ‎Raqqa, lo cual le daba derecho a proclamar el Califato, el 14 de junio de 2014. ‎

Según el acta de la participación de los servicios secretos en la reunión donde se preparó la ‎ofensiva de Daesh contra Irak –reunión realizada en Amman, capital de Jordania, del 27 de mayo ‎al 1º de junio de 2014–, acta revelada más tarde por el diario turco Ozgur Gundem, la ‎proclamación del Califato no fue mencionada por los participantes que representaron al Reino ‎Unido, Israel y Estados Unidos en aquella reunión [5]

Es ‎por tanto posible que la proclamación del Califato haya sido una iniciativa de los ‎mercenarios de Daesh y que tal iniciativa fuese más allá de la misión que se les había ‎encomendado. En todo caso, para el gobierno turco el Califato era la oportunidad de volver a ‎conquistar el poder espiritual perdido sobre todo el mundo musulmán.‎

Lógicamente, la Turquía islamista apoyó sin reservas a Daesh. Sólo Rusia denunció tal estado de ‎cosas, primeramente en la reunión del G20 realizada en Antalya (Turquía) –en noviembre ‎de 2015– y más tarde a través de 5 informes de la inteligencia rusa entregados al Consejo de ‎Seguridad de la ONU entre el 29 de enero y el 17 de mayo de 2016 [6].‎

El fracaso militar del Califato ante los ejércitos de Siria e Irak puso a Turquía ante la peor imagen ‎de sí misma que podía tener. No hay ninguna diferencia entre las hordas de jinetes de Tamerlán ‎invadiendo Bagdad y los yihadistas de Daesh invadiendo Mosul en columnas de Toyota [7]. ‎Tampoco hay diferencia alguna entre el genocidio desatado contra los no musulmanes –como los ‎cristianos armenios– primeramente por el sultán Habdul Hamid-II y más tarde por los ‎Jóvenes Turcos y la masacre de kurdos yazidíes y decapitaciones masivas de laicos. 




Todo ‎el trabajo que Mustafá Kemal había realizado para sacar de la barbarie a los «hijos del lobo de las ‎estepas» y construir una Turquía moderna se vio así reducido a polvo en cuestión de meses. ‎

Es por tanto muy importante tomar en serio el cambio orquestado en Ankara en ocasión del ‎tercer aniversario del intento de asesinato contra el presidente Recep Tayyip Erdogan y la ‎intentona golpista que tuvieron lugar el 15 de julio de 2016. La vía de la Hermandad Musulmana ‎arrastró a Turquía a una fase de horror y violencia. Luego de haberse visto a sí mismo convertido ‎en «Protector» de esa cofradía, el AKP [8] tiene que volver a separar la política de ‎la religión, como hizo Ataturk. No es sólo una opción sino una necesidad vital [9].‎

La propaganda que afirma que en la porción de suelo sirio que la prensa occidental se empeña ‎ahora en designar como «Rojava» no hay elementos de Daesh y el nebuloso acuerdo concluido ‎con Estados Unidos sobre el norte de Siria no modificarán el hecho que la situación ‎ha cambiado. Son factores que sólo posponen la necesaria clarificación. Ankara está obligada a ‎proseguir el proceso de Astaná. ‎

Es por eso que, en su mensaje por el Aid al-Adha, la fiesta musulmana del cordero o Fiesta del Sacrificio, el presidente turco Recep Tayyip ‎Erdogan recuerda el carácter unitario de ese ritual en memoria de la revelación judeocristiano-‎musulmana de Abraham, recuerda también las victorias militares turcas y termina con un extraño ‎llamado a la prudencia en la circulación vial. Ankara se vuelve hoy, prudentemente, hacia una ‎redefinición de la identidad turca, no religiosa sino nacionalista, no exclusiva sino inclusiva. ‎


Thierry Meyssan
Red Voltaire, agosto 2019

Notas:

[1] El culto denominado ‎como “Iglesia siriaca” es el culto ortodoxo de Siria, también denominado Iglesia ortodoxa siria de ‎Antioquía, Iglesia jacobita o Iglesia sirio-ortodoxa. Nota de la Red Voltaire.
[2] The Inevitable Caliphate? A History of the Struggle for Global ‎Islamic Union, 1924 to the Present, Reza Pankhurst, Oxford University press, 2013.
[3] «La Hermandad Musulmana, como ‎cofradía de asesinos» por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 29 de junio de 2019.
[4] También llamado Estado Islámico ‎y designado a veces con las siglas EIIL, ISIL o ISIS. Nota de la Red Voltaire.
[5] «Daesh hace realidad el Califato, sueño de la ‎Hermandad Musulmana», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 9 de agosto de 2019.
[6]
- 1. «Informe sobre el comercio ilegal de hidrocarburos por el Estado Islámico en Irak y el Levante (EIIL)», Red Voltaire, 29 de enero de 2016.‎
- 2. «Informe de la inteligencia rusa sobre actual apoyo de Turquía al Emirato Islámico», Red Voltaire, 10 de febrero de 2016.‎
- 3. «Informe de la inteligencia de Rusia sobre el tráfico de antigüedades de Daesh», Red Voltaire, 8 de marzo de 2016.‎
- 4. «Informe de la inteligencia rusa sobre actual apoyo de Turquía al Emirato Islámico», Red Voltaire, 18 de marzo de 2016.‎
- 5 «Nuevo informe de la inteligencia rusa sobre actual apoyo de Turquía al Emirato Islámico», Red Voltaire, 17 de mayo ‎de 2016.
[7] Los ‎mongoles conquistaron Asia en el siglo XIV. Sus descendientes fundaron el Imperio Otomano.
[8] El AKP es el partido de gobierno del actual presidente ‎turco Recep Tayyip Erdogan. Nota de la Red Voltaire.
[9] «Turquía no se alineará con la OTAN ‎ni con la OTSC», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, ‎‎6 de agosto de 2019.
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