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07 abril 2019

Estados Unidos, Rusia, China: La nueva guerra económica



Tres entrevistas con Daniel Estulin

Daniel Estulin sigue siendo un referente mundial respecto al tema (o los temas) de los grupos que ejercen el poder económico que deriva en el control del destino político de las naciones, aunque no siempre concordemos con sus conclusiones, como aquella que señalaba por mucho tiempo a la conocida Conferencia Bilderberg en la cúspide dominante de la política y economía global (lo cual tampoco implica que esté alejado de la verdad), siendo en realidad el mencionado círculo, una creación de la OTAN. 

Por supuesto, la tesis de Daniel Estulin se encamina a desenmascarar a un presunto "gobierno mundial". Conforme Thierry Meyssan, cuya ponencia sobre Bilderberg publicamos en la entrada anterior, aquella es una desinformación (no propiciada por Estulin y otros investigadores) que tiene como fin "enmascarar la verdadera identidad y la real función del Grupo: el Bilderberg es una creación de la OTAN". Daniel Estulin (y otros) ha tenido siempre la virtud de hacer público, acechar e impedir que el Bilderberg -por las repercusiones mediáticas- cumpla determinados objetivos, propiciando crisis internas entre los poderosos globalizadores de la alianza atlántica. 

El objetivo del Bilderberg ha sido -siempre- convencer (incluso mediante la intimidación) a los líderes nacionales, manipulando a través de ellos a la opinión pública, que deben aceptar los conceptos y acciones del atlantismo. Dado el paso de los años es evidente que sus objetivos no se han cristalizado del todo y nuevas estrategias se están cocinando entre los grandes líderes de las superpotencias mundiales. Olvidémonos de las típicas teorías conspiranoicas y hablemos de una conspiración real de potentados que manejan las grandes multinacionales y controlan gobiernos bajo la atenta vigilancia de la OTAN

La anterior entrega: Lo que usted no sabe sobre el Grupo Bilderberg es una versión profundamente veraz sobre los orígenes del Bilderberg, no tiene nada que ver con lo que leemos con frecuencia en websites, libros u observamos en videos y documentales.

Es probable que nos aprestamos o ya estamos contemplando -sin darnos cuenta- una GUERRA ECONÓMICA GLOBAL. 

No obstante lo dicho, volvamos con nuestro amigo, Daniel Estulin, que, insisto, sigue siendo un valioso aporte a la comprensión de la temática, sus continuas investigaciones, reflejadas en  nuevos libros son fruto de una enorme labor que no es producto de la imaginaria, son hechos evidentes que van formándose en cumplimiento de una agenda geopolítica globalizadora. El mencionado analista concedió una esclarecedora entrevista al diario español "La Vanguardia" (octubre 2018). Bien hizo el rotativo en iniciar su reportaje-entrevista con algunas interrogantes:

"¿Es cierto que el gigante chino se aposenta en el complejo equilibro de tres clanes militares opuestos, tres dragones de distinto color? ¿Y que Vladimir Putin lucha contra los liberales que le impiden recuperar la vieja gloria rusa? ¿O que existe un proyecto chino para exportar ciudadanos a futuras ciudades que se levantarán en zonas geoestratégicas? 

Complementa la nota de introducción del diario que se analizará la vieja aristocracia europea que apoya el modelo económico de Donald Trump y las verdades que mueven los hilos varios pisos más arriba del Club Bilderberg. "Estulin, el primero en divulgar los secretos de este grupo de poder, ha sido también su sepulturero: el sistema económico de capitalismo sin fin, el nacido de los pactos de Bretton Woods al término de la Segunda Guerra Mundial, está herido de muerte y existen nuevos modelos económicos que luchan por la hegemonía. Estulin nos da los principales jugadores de esta partida".

Veamos los pormenores.


I

Donald Trump, el dragón chino y la Internacional Negra: el mundo según Estulin


La Vanguardia
30 octubre 2018

La aparente guerra comercial entre EE.UU. y China no es sino una maniobra de distracción de las élites económicas, asegura el analista de Inteligencia Daniel Estulin: "La guerra de aranceles entre Estados Unidos y China es lo que en el mundo de la inteligencia denominamos leyenda de cobertura. En 1979, el presidente Jimmy Carter y el líder del Partido Comunista chino, Deng Xiaoping, firmaron un acuerdo secreto de no intervención militar. Ese pacto es la base de toda esta dinámica que estamos viendo”

➤ Donald Trump prometió a sus electores enfrentarse a China y ya ha comenzado anunciando una subida de los aranceles a sus productos. A muchos electores puede sonarles bien pero supondrá muchísimos daños colaterales. ¿Cuál crees que es el objetivo de Trump? 
Quiero recapitular lo que comentamos en anteriores entrevistas. La aparición de Donald Trump como presidente de EE.UU. es un fenómeno vinculado al descalabro del modelo económico Bretton Woods, basado en el concepto, completamente erróneo, de crecimiento ilimitado en un planeta con recursos naturales limitados. La guerra de aranceles entre Estados Unidos y China es lo que en el mundo de la inteligencia denominamos leyenda de cobertura.

➤ ¿A qué te refieres? 
En 1979, el presidente Jimmy Carter y el líder del Partido Comunista chino, Deng Xiaoping, firmaron un acuerdo secreto de no intervención militar. Ese pacto, que se ha ido renovando hasta 2021, es la base de toda esta dinámica que estamos viendo. La Guerra de aranceles es una conspiración muy bien elaborada entre el lado militar del gobierno de EE.UU. y la China amarilla de los dragones (clanes militares).

 Suena a una partida sobre tapete. ¿A qué juego están jugando? 
El reparto del viejo mundo del modelo Bretton Woods hacia un nuevo mundo sin víctimas. Trump va hacia cerrarse en lo que llama ‘Make América great again’ y ‘America first’: una economía basada en el dólar –y no en el petrodólar, que es el modelo de sus enemigos del sistema banquero-financiero-liberal– mientras se prepara para el sexto desarrollo tecnológico (nano, bio, info, cogno y fusión fría). Mientras, China mira hacia su contorno mediante el yuan respaldado por el oro físico (valores naturales para la economía real del mercado asiático de producción). El gobierno de EE.UU. necesita librarse de los parásitos que viven a su costa, me refiero a traer los dólares de paraísos offshore hacia los Estados Unidos y cortar el acceso a dólares a todos los demás. Esta división es un ejemplo clásico de geopolítica: el bloque marítimo se queda con EE.UU. y el bloque terrestre del Camino de Seda para China. Por eso digo que la pretendida guerra de aranceles es realmente una leyenda de cobertura.

  En nuestra anterior entrevista, nos hablaste de los nuevos polos de poder que pretenden controlar el mundo: 1. Nuevo Jerusalén, con Londres como capital. 2. La Gran Europa, bajo influencia del Vaticano 3. Eurasia, con epicentro en Moscú. 4. China. 5. Califato y 6. Nueva Babilonia, es decir, Wall Street. ¿Cuál lleva ahora mismo las de ganar? 
En inteligencia conceptual rusa hemos hecho un reparto nuevo sobre estos seis proyectos globales. La élite no juega al ajedrez, es decir, al duopolio blanco y negro popularizado por Zbigniew Brzezinski. Aquí estamos ante una partida de bridge, donde los jugadores no representan a países en guerra sino a proyectos internacionales. Así, hemos hecho nuevos repartos, de tres contra tres, y cambia el jugador número 5: entra el Califato rojo turco y cae del escenario el negro del ISIS, que perdió el anterior reparto (2013-2016) jugando en pareja con Nuevo Jerusalén de Londres. Por eso Turquía está tan activa actualmente. 

  ¿Quiénes se sientan, entonces, a la actual partida? 
La partida la juegan Londres, el califato rojo turco y Moscú contra Wall Street (banca financiera), China y la Internacional Negra, que incluye el Vaticano. Es interesante señalar que Trump no representa a Estados Unidos, que continúa en el modelo banquero-financiero, es decir, liberal. Trump es la cara visible de ese proyecto alternativo al que denominamos Internacional Negra. Y lo llamamos así por el color de la tierra: está respaldado por las viejas aristocracias europeas; no olvides que Trump es mitad escocés y mitad alemán. El Califato rojo no es un proyecto maduro y Londres pretende utilizarlo para su propio bien. Sin embargo, Turquía no acaba de funcionar, está teniendo gravísimos problemas con la OTAN (liberalismo) por un lado, y por otro, China trata de usarla como puente para llevar sus productos a Europa. ¿Cómo puede Londres atraerse al Califato rojo? Como no es posible el contacto directo, aquí entra Moscú: los Rothschild están negociando con Turquía a través de Moscú. Ahora mismo está todo en el aire, los proyectos se están posicionando.

  ¿Cómo definirías el extraño sistema político y social chino? Formalmente, es comunismo, sin embargo, existen multimillonarios y pobres de solemnidad. 
La China actual no es comunista sino nacional socialista, es decir, socialismo de la especifica China y se sostiene por la unión de los clanes alrededor del trono de los antepasados. Los clanes se diferencian por colores: rojo (comunistas maoístas), azul (liberales) y amarillo (nacional socialismo, al que pertenece el líder, Xi Jinping). Como país, China se divide en tres franjas. La agraria, sin apenas avances tecnológicos, en la que viven más de mil millones de personas y con ganancias muy escasas, de una renta similar a la URSS de los años 30. La industrial, de segundo, tercer y cuarto desarrollo tecnológico, abarca a unos 350 millones de personas con ingresos similares a la URSS de los años 80. Finalmente, la posindustrial, la de centros financieros como Hong Kong y Shanghái. Hay una desigualdad tremenda entre las tres franjas. 

 ¿Cómo les afectará esa subida de los aranceles? 
El error estratégico de China es haber basado su economía exclusivamente en el mercado exterior. El Camino de la Seda o la Estratagema #863, creada en 1986, fue una manera subrepticia de extender el mercado chino hacia el exterior vía conquista económica de los países extranjeros. Ahora se encuentra con un Donald Trump que les dice “America first” y eso supone un gran problema para la clase media que salió de la pobreza agraria. El primer golpe se lo llevarán los 350 millones de clase media industrial.




En la novela El chino, del autor sueco Henning Mankell, se esboza un futurista y muy ambicioso plan de China para paliar la pobreza de su población rural: llevarlos por millones y como colonos a África. El libro es de 2008 pero ahora sabemos que existe un interés chino muy real en las materias primas africanas. ¿Qué vaticinio haces para los próximos años? 
Es una pregunta muy interesante. Sin acceso a los mercados exteriores, China no puede sobrevivir. Los recursos naturales africanos son la clave de este proceso. Verás, el capitalismo es el poder del capital y sabemos que el poder es, sobre todo, un sistema financiero. Por lo tanto, el sistema financiero capitalista es un sistema financiero basado en el capital. Salvo los recursos naturales, cualquier otro capital es pasajero. En consecuencia, solo sobre el capital natural, es decir, los recursos de la tierra, el sistema financiero capitalista puede funcionar normalmente. ¿Y cuál es el nombre del sistema estatal, donde casi todos los recursos terrestres pertenecen al estado? ¡El imperio! Así que China, para volver a ser un imperio, necesita acceso a los recursos naturales africanos. Y rusos, aunque eso último es considerablemente más difícil porque nosotros tenemos armas nucleares disuasivas.


 ¿Moverá Vladimir Putin alguna pieza para frenar el poder chino? 
China y Rusia deberían ser aliados y socios. Pero en cuanto a la economía interior del país, Rusia se encuentra en manos de los liberales banqueros-financieros respaldados por el FMI y cuyo objetivo es destruir cualquier vestigio de la Rusia verdadera. China, que es nacional-socialista, no se fía de la Rusia liberal aunque históricamente fueran aliados en la época Stalin- Mao Tse Tung. Si volvieran a serlo, estaríamos ante una reedición del gran orden de Gengis Khan, lo que vimos entre Stalin y Mao entre 1950 y 1953, y esto es algo que teme mucho el Occidente liberal. Y si sucediese de nuevo, no sería por el Camino de la Seda sino por la Ruta del Té: una alianza basada no en intereses sino en los valores tradicionales de familia. El objetivo de Vladimir Putin –conservador de derechas como Trump– es extirpar el liberalismo de Rusia y mirar a China para una gran alianza euroasiática.

 El Brexit parece que comienza a revelarse como una mala decisión política. Muchos piden que se vuelva a votar y algunos ya pronostican la caída de Theresa May. Sin embargo, nos explicaste en la última entrevista que Theresa May se reunió con el primer mandatario chino con interés en cerrar el modelo asiático y que le interesa más el potencial chino que continuar de la mano de EE.UU. ¿A quién le interesa más una Gran Bretaña fuera de la UE? 
El Brexit representa la lucha por el poder entre el modelo banquero-financiero y un nuevo modelo tras la quiebra del sistema Bretton Woods. Cuando el bloque soviético cayó en 1991 y el sistema capitalista conquistó el mundo entero, se terminaron los mercados externos a los que dirigirse. Es decir, llegamos al límite de crecimiento. Esa lucha explica desde la aparición de Donald Trump a la del nuevo presidente de México, Andrés Manuel López Obrador. Ten en cuenta que Reino Unido no es Theresa May, una simple sirviente de los intereses de la élite liberal financiera como lo son el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, Hillary Clinton o George Bush. Theresa May es irrelevante. Londres es los Rothschild, es los Windsor, la verdadera élite del modelo alternativo (el intercambio de productos físicos como oro, plata, armas, diamantes), frente a los Rockefeller, élite del viejo modelo de Bretton Woods (banca de productos financieros). La victoria de los Rothschild en ese pulso nos lleva a mirar a Oriente, a China y al modelo del yuan respaldado por los recursos naturales. Cuando pensamos en China, tenemos que también pensar en los Rothschild. Sin ellos, China nunca podría haber cerrado el acuerdo por el control de Hong Kong.


II
Estulin: La Tercera Guerra Mundial será económica


Celeste Sáenz De Miera
Voces del Periodista
1 diciembre 2017

El autor de "La Trastienda de Trump" explica a Voces del Periodista, cómo se disputan los grupos de poder supranacionales el destino del planeta. Hablar de Daniel Estulin es referirse a un escritor y periodista que se formó en los servicios de inteligencia de Rusia, por lo tanto, tiene rigurosos métodos de investigación. Esa preparación le ha servido para adentrarse en el estudio de los oscuros grupos de poder que manejan a las personas como marionetas, con el fin de satisfacer sus inconfesables ambiciones de riqueza y de influencia.

Es el más reconocido investigador -por ejemplo- del Club Bilderberg, acerca del cual ha publicado varios libros, presentó el 17 de octubre 2017 su documental Bilderberg, la película, en un festival de cine de la Ciudad de México. Voces del Periodista lo aborda acerca de su más reciente obra, titulada La trastienda de Trump, editada por Planeta.

El término "trastienda" nos remite a un sitio que existe, pero que no está visible para el gran público. Un lugar donde se planifica, pero donde -también- puede haber desacuerdos y hasta enfrentamientos. ¿De eso trata tu libro?
Las conexiones que se establecen en este libro son reales, aunque el lector tenga que tomarse su tiempo para entender la mecánica de este imperio oculto. El lado oscuro es de por sí más atractivo. La gente prospera y amasa fortunas, cae y se levanta otra vez. Otros se paran y esperan, otros tantos, se alejan. 

Una vez más, sigue sabiéndose poco del verdadero lado oscuro de lo desconocido, de la tentación del placer supremo y de la caída en la ciénaga de la peculiaridad oculta. Vivimos en un mundo de realidad ilusoria: el capitalismo no es una tierra de excelentes oportunidades para los talentosos, para los elegidos, sino un ente secreto de aire mafioso, que se sirve del engaño para provocar reacciones en los ilusos

Con Trump, tenemos una ventana increíblemente clara a través de la que contemplar la operativa del Estado Profundo; una tierra atormentada por principios elementales, ancestrales, y controlada por sociedades secretas que suscriben estas antiguas creencias. 

En la guerra contra el nazismo, no hubo fisuras en el Estado representado por la Casa Blanca. ¿Por qué ahora sí las hay?
Hubo y mucho. Te recuerdo Operación Paperclip. No se trataba de un programa para llevar científicos nazis a Estados Unidos que ayudaran en el programa espacial. Paperclip, así como en la contratación de nazis, hubo mucho más que ciencia de cohetes espaciales. También se contrató a médicos y expertos en guerra psicológica nazis, junto con la organización Gehlen, espías, asesinos y saboteadores. 

Paperclip abarca toda la sopa de siglas de organismos y programas de inteligencia, desde CROWCASS (Registro Central de Crímenes de Guerra y Sospechosos de Seguridad) hasta CIC, SIS, OSS, CIA, JIOA y muchos más. Implica a decenas de países, a sus organismos de inteligencia, sus ejércitos, sus partidos políticos, la iglesia católica y los sistemas de justicia criminal. 

Para cuando finalizó Paperclip, una división entera de las Waffen SS ucranianas, así como miles de científicos nazis, muchos de ellos reos criminales de guerra -que habían participado en algunas de las peores atrocidades del conflicto- habían logrado encontrar un hogar en Estados Unidos, en Sudamérica y en Oriente Próximo. 

Sin hablar de los Rockefeller y su clan al completo. Entre ellos, Prescott Bush (abuelo de George W. Bush) y Allen Dulles, antiguo director de la Standard Oil Corporation, empresa fundada por Rockefeller, fue el jefe de Inteligencia Secreta de la OSS para Europa y, más tarde, de la CIA. Además, él y su hermano John Foster, fueron socios mayoritarios del principal bufete de abogados de la Standard Oil, Sullivan & Cromwell, una famosa empresa pantalla de la CIA, vinculada a las entidades financieras más importantes de Wall Street. 

El “gemelo” de Sullivan & Cromwell era el bufete alemán Albert & Westrick, agente financiero de Hitler, jefe de espías de la Abwehr en Estados Unidos y representante de Sullivan & Cromwell en Alemania. Vuelvo a repetir, una gran parte del complejo militar - industrial - económico -financiero estadounidense, el dichoso Estado Profundo, trabajaba directamente con los nazis.


¿O sea que el factor Trump no es local, propio de Estados Unidos?
Como explico en el libro, Donald Trump es, en un 90 por ciento, una reacción inevitable a la política exterior de Estados Unidos y, seguramente, también a la política interior, porque hoy en día, la línea que separa lo interior de lo exterior se ha desdibujado mucho. 

Lo que estamos viendo hoy en día en el escenario global está tan relacionado con la geografía, como con la política. Se está creando un nuevo orden en el que la geografía y el dinero están demostrando ser los triunfos definitivos de la baraja: la geografía se ha convertido en el principal factor en la toma de decisiones económicas. 

La geografía está generando la primera gran grieta política. La guerra por los cada vez más escasos recursos naturales ha empezado, por no hablar del agua y la comida, en una era de explosión global de la población. 

En la primera parte de tu libro, hablas de un golpe de Estado, de las guerras de la droga, de George Soros y hasta de una mafia ruso-israelí. ¿Dónde se conectan todos estos elementos y por qué?

Trump es la consecuencia de un modelo liberal-banquero-financista en quiebra. Y todos estos personajes son sus enemigos. Los que apoyaban a Clinton son cuatro elementos clave de este Estado Profundo: Hollywood, Silicon Valley, el establishment de Washington, los banqueros de Wall Street, las agencias de inteligencia, los medios de comunicación, los Rockefeller y George Soros, y sus grupos de revoluciones de color y sociedades abiertos. 

Y Trump, en un año, ha sabido desmontar a casi todas estas instituciones al completo. A partir de febrero 2018, Trump puso en marcha la siguiente parte de su plan: van a empezar a confiscar dinero de la mafia rusa en el extranjero. Ellos son elemento clave de financiación de esa elite bancaria-liberal elitista.



La segunda parte de "La trastienda de Trump" se concentra en los temas siempre enigmáticos del espionaje y el contraespionaje. En este sentido, cómo entender el papel de Wikileaks y de Julian Assange?
Wikileaks es una operación de los Rothschild, y los Rothschild son uno de los elementos clave del apoyo de Donald Trump. WikiLeaks publicó las herramientas para ataques informáticos de la CIA, que incluyen la habilidad para llevar a cabo operaciones bajo “bandera falsa”. En otras palabras, la CIA, el MI 6 y su Inteligencia aliada pueden realizar ataques informáticos y dejar una huella que los atribuya a otros gobiernos, como, por ejemplo, el ruso. 

Es más, con la revelación de 8752 documentos clasificados por parte de WikiLeaks, en los que una gran operación de ciberguerra por parte de la CIA, centrada en su Centro de Ciberinteligencia, mostraba estar espiando y realizando sabotajes mediante el uso de televisores, teléfonos inteligentes y coches computarizados, ilustra una gran redundancia de operaciones entre la CIA, la NSA y el Cibermando de Estados Unidos. 

Cuando se juntan con los documentos revelados por el informador Edward Snowden, los documentos recientemente liberados por WikiLeaks conocidos como Year Zero/Vault 7 revelan una infraestructura masiva para la ciberguerra y el espionaje de ordenadores por parte de Estados Unidos. 

Mientras que Estados Unidos y las empresas de medios de comunicación occidentales, así como los funcionarios del Partido Demócrata, han denunciado operaciones de ataques informáticos rusos a la campaña electoral de Hillary Clinton de 2016, al Comité Nacional Demócrata y al Comité de Campaña del Congreso Demócrata, las recientes revelaciones sobre la CIA describen una agencia que tiene la capacidad de entrar en sistemas informáticos y dejar pruebas forenses que apunten en otra dirección para los investigadores. 


¿Qué es el Estado Profundo? ¿Por qué hay disputas entre las agencias de seguridad de los EEUU?
El Estado profundo, tal y como lo definen quienes realmente acuñaron el término, es la entidad post Segunda Guerra Mundial, consistente en los bancos y despachos de abogados de Wall Street y Londres, y las agencias estatales y de inteligencia creadas y dotadas de personal, por ellos, y los medios de comunicación, fundaciones y think tanks controlados por ellos. Una estructura que inter secciona con el crimen organizado y algunos políticos patrocinados. Genera en la sociedad sucesos “profundos” y desestabilizadores a nivel universal, como el asesinato de John F. Kennedy, de los que aparentemente, sale ileso. 

La CIA y la DIA no son más que el pararrayos de los que en realidad controlan las cosas. La gente no ve a los locos y a sus pequeñas camarillas conspirativas que hay dentro de los gobiernos. Esas camarillas se remontan a Cuba, a Laos, a Afganistán y a Nicaragua. 

Durante décadas, han estado involucradas en todo lo que se relaciona con el tráfico de drogas y armas, en los asesinatos, la guerra encubierta y el terrorismo descarado. Se trata de un terrorismo que cada vez tiene un rostro menos definido, que no cuenta ni con un credo ideológico ni con un objetivo político. Se trata de un terrorismo cuyas motivaciones son el poder y la avaricia. 

El manejo global del terrorismo, entonces, tiene la finalidad de cerrar la trampa. Como la presunta amenaza es global, el control político-policíaco tiene que ser global. Es un terrorismo empresarial-gubernamental a escala planetaria... ¿Por eso, la digitalización del comercio? ¿Qué toda transacción sea electrónica?
En parte, pero hay un elemento mucho más importante en juego. La capacidad global para la deuda ha alcanzado su máximo. Todos los mercados del mundo han alcanzado su máximo total de deuda. El mundo financiero está en quiebra. Hemos llegado a los rescates. 

El G-7 ya había apalancado. Después llegaron los mercados emergentes, que también apalancaron, y cuando ellos acabaron, todo el mundo lo había hecho. Ya no hay adónde ir. Podemos ir a un modelo de acciones y podemos optimizar la organización desde abajo, pero eso requiere una determinación de precio legitimada. Y cuando lo intentas dirigir todo con información falsa de inteligencia, ciencia falsa, noticias falsas... la máquina de cosechar necesita una nueva manera de cavar, y la moneda y el dinero digital son esa manera. Pero necesitas a todos los países y la capacidad para obligar a todo el mundo a adoptar el sistema digital.

Como ya he dicho antes, por primera vez en la historia, los grupos de poder de la élite, que operan a nivel supranacional, no se ponen de acuerdo. Un sistema se ha roto y no tiene arreglo, al otro le está costando nacer. Clinton contra Trump solo era un microcosmos de esta guerra. 

➤ Pero la carrera espacial se ha reactivado. Esto permite suponer que la guerra la quieren llevar al espacio.
Desde la Segunda Guerra Mundial, una de las mayores inversiones de los gobiernos del mundo desarrollado ha sido mantener a los ciudadanos ajenos a todo lo relativo al espacio exterior y a lo que los humanos podrían estar haciendo en él. Para controlar el espacio, necesitaríamos tres elementos: 

1. Control de las vías espaciales con satélites; 
2. Moneda digital; 
3. Plataformas 5G.

Otro motivo para integrar el espacio exterior en nuestra idea del mundo es porque la parte de nuestra economía que se transporta, se almacena o se analiza digitalmente en la órbita terrestre, es cada vez mayor

Nuestra dependencia de los satélites para aplicaciones comerciales, de inteligencia, de ejecución de las leyes y militares es creciente. Para abordar la necesidad de satélites y sistemas de satélites GPD, más países están desarrollando programas espaciales y lanzando opciones que requieren productos adicionales y servicios de defensa, aeroespaciales, satélites y empresas espaciales privadas. 

Lo que sigue es la creación de una infraestructura de Seguridad Nacional construida alrededor de un gran número de empresas e inversores privados, con un gran número de mecanismos secretos de financiación gubernamental, secreta y privada. Este aparato secreto controla ahora la tecnología más poderosa del mundo que funciona por encima de la ley. 


Hablamos de una dictadura global. Háblanos de este nuevo modelo, inédito para la humanidad... ¿En qué puede derivar?
El modelo está protegido por operaciones de contrainteligencia que identifican y acosan a candidatos, periodistas y académicos que intentan sacar a la luz los hechos. Está protegida por empresas de medios de comunicación que retransmiten una serie infinita de extrañas explicaciones para los acontecimientos, y que, cada vez, más dependen de noticias “fabricadas”, como si se tratara de reality shows. Está protegida por medios de comunicación alternativos en Internet, asolados por la desinformación, la pornografía del miedo y explicaciones aún más raras. 

El secreto con respecto al espacio ha conducido a la necesidad de un control centralizado. Y los satélites en órbita han sido instrumentales para implementar este control centralizado. Estas actividades han sido financiadas por dólares procedentes de los impuestos estadounidenses y los ahorros para la jubilación, así como mediante presupuestos en negro, rescates y crimen organizado. 

Entonces, ¿tratan de imponer un fascismo amable?
Una de las razones por las que hay tanta prisa a la hora de añadir satélites a la órbita es para proporcionar acceso a todos los ciudadanos, mediante los teléfonos inteligentes, al Internet de las cosas. Esto tendrá lugar sobre una base que reduce dramáticamente los costes de las transacciones a niveles asequibles por los mercados emergentes y de frontera. 

Efectivamente, creará el equivalente a una nueva “fiebre del oro”, la capacidad de que todos, desde los políticos a las empresas de consumo, hagan ofertas a la población global de tú a tú. 

Las oportunidades financieras creadas por la plataforma orbital es uno de los motivos por los que otros países están haciendo movimientos agresivos para crear sus propios sistemas de navegación global en órbita. No quieren depender de Estados Unidos para los sistemas de navegación, liquidación y pago. Tampoco quieren que su población sea manipulada en su contra mediante “revoluciones suaves”. Esto significa tener cables oceánicos y sistemas de satélites independientes. Esto significa redundancia. 

¿Por qué necesitan redundancia? 
Necesitan redundancia, especialmente en los sistemas financieros, porque no quieren que pueda chantajearlos cualquiera. Si vas a mantener las cosas limpias, necesitas redundancia y necesitas competencia entre sistemas redundantes. De otro modo, no es lo suficientemente fuerte, innovadora ni explícita. 

El futuro de cualquier sistema de moneda digital depende de un sistema redundante y experto de satélites en órbita. Esto hace que los temas sobre legalidad y gobierno relativos al espacio sean mucho más interesantes. 

Una vez esté construido este sistema global, será posible pasar a un sistema de moneda global digital. Por lo tanto, no resulta sorprendente que veamos prototipos como Bitcoin, que combina moneda digital con no estar atado a un depósito asegurado soberano, una bendición para los gobiernos del G-7 si puede conseguirse.

Si una persona cree que los bancos centrales y su moneda digital competirán con el bitcoin, es que no tiene una perspectiva de conjunto. Esto no va a suceder. Jamás. El motivo por el que el oro fue ilegalizado en Estados Unidos en la década de 1930 fue para evitar que el oro compitiera con el dinero emitido por la Reserva Federal. ¿Por qué iba a creer nadie que la Reserva Federal va a permitir que una moneda digital compita con su mecanismo de transmisión de la riqueza a gran escala?

Una moneda global, digital y fiduciaria que está libre del seguro de depósito soberano, es el mecanismo de control definitivo. De modo que siempre que sea digital y controlada de forma central, a la Empresa Mundial, S. A., las élites mundiales y el Estado profundo les va a dar igual si el sistema de moneda se llama dólar, peso, franco, oro o plata

Eso significa control sobre los contribuyentes. Que sepan qué comes, cómo vistes, dónde estudian tus hijos.
Exacto.


¿Qué interpretación das al triunfo de Siria contra Daesh? Rusia fue fundamental para la victoria del pueblo sirio. Pero, en realidad, se puede cantar victoria.
Siria sigue siendo un catalizador muy útil para los globalistas a la hora de lograr la crisis que necesitan para impulsar su gran reajuste. Dado que han tratado de meter a los estadounidenses en ese aprieto tantas veces en los últimos años, creo que puedo afirmar con certeza que, por un lado, planean utilizar a Siria de gatillo, tanto si Washington colabora como si no, y, por el otro, de gancho para obtener el apoyo público estadounidense al llamado cambio de régimen.

Para mí, la próxima guerra mundial no sería de índole nuclear, sino principalmente económica. Es decir, creo que a las élites de las clases dirigentes les resulta mucho más útil servirse de Oriente como enemigo para abatir determinadas partes de Occidente con armas económicas, como el abandono del dólar estadounidense. 

El caos que esto supondría en los mercados globales y el pánico que se desataría entre la población general sería la excusa perfecta para introducir lo que los globalistas llaman el gran reajuste financiero. 


Las cartas están echadas. Cómo en un juego de Bridge. ¿A qué señales debemos estar atentos?
La Guerra hoy en día no está entre los países, sino entre los proyectos globales. No es USA contra Rusia, o Francia contra Alemania, o China vs. UK. Si fuera así, no podríamos explicar Clinton vs Trump, Black Lives Matter vs la policía, etc. Se trata de los proyectos de talla mundial y el juego de la élite no es el ajedrez como nos intenta engañar Zbignew Brzezinsky, sino Bridge, es el juego de la élite. 

Son seis proyectos: 

1. Nuevo Babilon (liberales financistas de Wall Street); 
2. Nuevo Jerusalem (familia real británica, Rothschild, Jasidas Kabalistas); 
3. Gran Europa; 
4. Gran Eurasia (capital en Moscú); 
5. China, y 
6. El Califato. 


Xi Jinping es amo absoluto de China. ¿Pero qué peso real tiene y podrá tener en un nuevo orden mundial?
Xi es el Nuevo Emperador. China es un país de un modelo de nacional-socialismo. El Nacional-socialismo chino es la unión de los clanes chinos alrededor del trono de los antepasados. Xi quiere adelantarse a todos los países en el tema del desarrollo tecnológico. Todas las tecnologías modernas nacieron a base de una Sociedad Occidental, protestante y no basada en valores sagrados. 

Xi va a apostar por una modernización rápida, crecimiento de la clase media con un acceso más amplio a la información; va a llevar a la realización de las condiciones idóneas para el florecer del nacional-socialismo tipo hitleriano, pero con la identidad específica China. 

Trump quitó a Janet Yellen de la Reserva Federal y puso a Jerome Powell. ¿Le ayudará eso en su propósito de hacerse con el control de la Fed, que han ostentado desde siempre los 12 grandes bancos de EEUU?
Siempre ha sido la Reserva Federal de NY. Obviamente le ayuda. La Reserva Federal, desde su creación en diciembre 1913, siempre ha sido un elemento clave del poder del modelo liberal-banquero-financista. Trump llegó a la Presidencia con dos objetivos clave:

- Desmontaje del modelo Petrodólar y las instituciones correspondientes del modelo Bretton Woods, tales como FMI y el Banco Mundial, y

- Cambio de patrón económico de dinero físico a criptomoneda. 

Controlando la Reserva Federal, le permite llevar a cabo los cambios correspondientes.

Y Putin, en Rusia? 
Absolutamente. Putin gana. Él llegó como fuerza conciliadora entre varias facciones y clanes del poder. Con Trump en la Casa Blanca, Putin y/o su sucesor pueden llevar a cabo las reformas necesarias en el país, para extirpar al cáncer liberal de Rusia. 


III 
‘Si Andrés Manuel López Obrador se posiciona como un conservador de izquierda, trabajará bien con Trump’



Aristegui Noticias
5 julio 2018


¿Cómo fue que Donald Trump llegó a la presidencia de Estados Unidos?. Estulin plantea que detrás del mandatario norteamericano hay un conflicto financiero por el poder que rebasa a los Estado-Nación. en "La trastienda de Trump" (Ediciones B), Estulin sostiene que la presidencia de Donald Trump es parte de la hegemonía empresarial que se impone en el mundo.

La llegada al poder de Trump  fue el resultado de una fuerte lucha dentro de los elementos estadounidenses del proyecto global “occidental” (liberales-banqueros-financieros) y los restos de la élite del proyecto “capitalista” (industrial que producen algo). Este contrato adquirió dimensiones políticas después de que la crisis comenzó en 2008, cuando se hizo evidente que los recursos del proyecto “occidental” para estimular el crecimiento económico en los Estados Unidos y el mundo están agotados y que es necesario buscar modelos de desarrollo completamente nuevos.

Como consecuencia de ello, estos proyectos han entrado con Trump en una contradicción cruel y comparable al proyecto “Rojo” contra el proyecto “occidental” en la segunda mitad del siglo XX. ¡Esto ya no es una lucha de los mercados o una balanza comercial, es una lucha de poder! Desde la victoria de Trump, significa la destrucción de toda la base económica del proyecto “occidental” y, como consecuencia, la retirada de todas las élites regionales asociadas con este proyecto de la escena política. A Merkel personalmente, tal vez no le importa (es vieja y lleva mucho tiempo), pero a Macron, May, Trudeau ciertamente sí les importa y mucho. Para ellos, la lucha se convierte en una lucha por su propio bienestar. Para el propio Trump y las élites detrás de él, la situación es simétrica.

 Se ha escrito mucho sobre la relación o mejor dicho, sobre la deuda que tiene Trump con el gobierno ruso. ¿En verdad ejerce algún tipo de dominio el gobierno de Putin sobre el de Trump?
Trump y Putin representan el conservadurismo de derechas y los dos comparten los mismos enemigos – liberales banqueros financieros.  El modelo financiero del mundo occidental se estableció en la Conferencia de Bretton Woods de 1944, y ese modelo estaba pensado para reemplazar al sistema soviético. El dólar era el núcleo del sistema y tenía que convertirse en la moneda base de un nuevo sistema mundial, incluso en Rusia.

Así, el Consenso de Washington no era más que un reglamento para quienes construían el nuevo modelo económico en Rusia y en otros países del derrotado bloque socialista. Mientras que existiera el modelo Bretton Woods, eso era posible, pero la llegada de Trump cambió completamente las reglas de juego del orden viejoasí que no existe ningún vínculo secreto, ni grabaciones ocultas ni fotos que Putin podría usar para chantajear a Trump

Ahora, lo que sí que existe son negocios sucios entre Trump y la mafia rusoisraelí, multimillonarios oligarcas de la ex-Unión Soviética. Son gánsteres multimillonarios y magnates procedentes de las repúblicas de la antigua Unión Soviética quienes dominan los imperios de empresas de Donald Trump y su yerno Jared Kushner.

 La guerra comercial con China, los impuestos del acero y la forma en que se renegocia el TLC con América del Norte, ¿qué tipo de política económica configuran en Estados Unidos?
Los que están en guerra hoy en día ya no son países, sino proyectos globales. Llámalo Global 3.0 (el mundo post-industrial/networking). La crisis de la sociedad industrial donde el ciclo de la acumulación de capital en el Occidente ha terminado y empieza el ciclo Asiático donde la acumulación de capital se centra en China. Estamos viviendo el fin del proyecto Atlántico y el cambio hacia el proyecto centrado en el Pacífico. Este nuevo mundo monetario lo están moldeando como un sistema de dos contornos –de Petro Dollar a Yuan de oro y dinero electrónico.

 ¿Qué impacto en mediano y largo plazo puede tener la apertura de la embajada en Jerusalén por parte de Estados Unidos?
A pesar de lo que opina la mayoría, los judíos no son un grupo homogéneo. Existen tres grupos de judíos que, de hecho, no se llevan nada bien entre sí

1. Talmudistas/Wall St. financieros liberales (New York); 2. Jasidistas/Londres que están llevando el plan Salomónico de tres mil años (Rothschild); 3. Sionistas, cuyo objetivo primordial es salvar a Israel como sea. 

Trump, es más afín a los Sionistas que a los Talmudistas (Hillary Clinton). También, ten en cuenta otra cosa: existen tres salidas de la crisis actual:

1. Guerra mundial;
2. Nuevo mundo económico vía el cambio de patrón petro dólar a yuan de oro; 
3. Revolución tecnológica hacia la convergencia NBIC (Nano, Bio, Info, Cogno – transhumanismo). 

Una guerra mundial (con miles de millones de muertos) es una manera de desgrabar las deudas (4 cuatrillones, es decir 4 y 15 ceros) y las responsabilidades. La élite no piensa en la masa de comelones inútiles como nos llamaba David Rockefeller y Henry Kissinger. Y como decía Mao, si muere la mitad de la población mundial, se queda la otra mitad y nosotros tenemos 1.5 mil millones. Abrir la embajada de Estados Unidos en Jerusalén, es una obvia provocación… hacia una guerra de gran escala. ¿Por qué no?

 ¿Cuál es su opinión sobre la política migratoria de Donald Trump?
Lo que estamos viviendo con Trump ya existía con Obama, salvo que los medios de comunicación lo tapaban dado que Obama formaba parte del proyecto liberal banquero financiero. Trump es el enemigo de este proyecto y es una de las vías de atacarle. El desplazamiento de grandes masas de latinos es la consecuencia de la política exterior de los Estados Unidos desde finales de la Segunda Guerra Mundial. Ochenta y un golpes de Estado por parte de la CIA, revoluciones de color en América Latina, Europa, Asia, Africa, Oriente Medio. Desmontaje de los países, la destrucción de la clase media en los años ochenta, la pobreza indemne, las mafias y bandas criminales, las drogas y la inseguridad ciudadana les empuja hacia zonas de estabilidad, por muy superficiales que sean. Si Estados Unidos no quiere millones de indocumentados en sus fronteras, debería estabilizar los países y construir un futuro basado en el bienestar en vez de vivir a coste de los demás.

 ¿Qué tipo de precedente sentará la presidencia de Donald Trump en términos geopolíticos?
Trump representa un modelo alternativo económico y político. Su aparición en la escena política ya produjo daños irreversibles para la élite liberal financiera. Por eso, estamos viendo la histeria por parte del establishment porque ellos (tanto el Partido Demócrata como el Republicano en Estados Unidos, como todo el establishment en Europa Occidental, dado que todos ellos forman parte a nivel global de un único modelo liberal económico)  entienden que se están jugando su propia supervivencia. En un futuro próximo se creará una situación de distintos proyectos regionales (proyecto capitalista en los Estados Unidos, proyecto Rojo en China y Proyecto islámico) que, por una parte, va a aumentar de forma espectacular la incertidumbre en el mundo, y por el otro creará oportunidades para nuevas ideas en el nivel regional.



video

Entrevista con Daniel Estulin. Premio Internacional de Periodismo




17 noviembre 2018

Geopolítica del poder: La Ruta de la Seda (IX)




CHINA E ISRAEL

Introducción del redactor del blog

Una nueva entrega de esta serie de artículos referentes a la moderna "Ruta de la Seda" que en términos geopolíticos han constituido a lo largo del siglo XX y del presente una estrategía para consolidar el dominio de las grandes potencias en el comercio global. 

El papel de China no es indiferente para las élites occidentales y de Rusia. China cada vez da pasos más grandes para imponer (exportar) su gigantesca producción industrial al mundo; así  mismo, invierte miles de millones de dólares cada año con ese propósito, al firmar convenios con diversos países, de diferente ideología y religión, China lanza el mensaje que la era de las diferencias político, económico o religiosas son cosas del pasado - al menos para los chinos-. 

La República Popular China, comunista, en teoría, es hoy por hoy, con el perdón de los Estados Unidos, la mayor potencia industrial del mundo. A pesar que el mercado está inundado de productos de manufacturación china de pésima calidad (generalmente burdas falsificaciones) el original producto chino es altamente competitivo con cualquier otro producido en otras naciones superdesarrolladas.

Lo que no está claro, aun, es en que va a terminar aquella disputa y "guerra verbal" entre los Estados Unidos y China, sobre todo por la materia industrial y aranceles, así como la soberanía de las aguas territoriales del Mar de la China Meridional, aguas en las que estas y otras potencias han fijado sus intereses, sin olvidarnos de otras regiones del Índico y del Próximo Oriente, sin descartar la incursión china en la zona "natural" de influencia norteamericana (latinoamérica). Analistas internacionales preven un gran conflicto bélico entre China y los EEUU que podría terminar en el hipotético uso de armas nucleares. Se ha dicho -y con toda razón- que China constituye en este momento un mayor peligro para los intereses estadounidenses que la propia Rusia

Toda la actividad bélica de los Estados Unidos en Medio Oriente y el África desde finales del siglo XX hasta el presente han sido encaminadas a destruir las infraestructuras chinas en diversos países, sobre todo en el área petrolera, haciendo tambalear la economía mundial. Esa ha sido la forma de oponerse a la "infiltración" china, una confrontación armada no directa, planificada a través de otros actores. 

Evitar que el proyecto de la renacida "Ruta de la Seda" llegue a consolidarse es fundamental para la supervivencia de los estadounidenses y británicos (y sus aliados europeos). La razón? Si llegara a abrirse las antiguas rutas comerciales terrestres por Irak, Irán, Siria, Líbano, el Cáucaso, sería el final del predominio de las rutas comerciales marítimas, controladas por la Gran Bretaña y los EEUU. En este contexto debemos entender el por qué de la perpetua zozobra en que viven las regiones enunciadas, la "Ruta de la Seda" que une Oriente con Occidente es obstruida por innumerables e inacabables conflictos armados que surgen "espontáneamente" por medio del 'yihadismo', 'primaveras' y 'revoluciones'. 

Ya hemos abordado esto en otros artículos, en lo referente al siguiente análisis que daremos lectura, nos queda algunas interrogantes: Cuál es la verdadera posición de los EEUU sobre los acuerdos a los que han llegado chinos e israelíes? Y sobre todo, qué sucederá, en adelante, con verdaderos grupos de resistencia nacional ante el acuerdo comercial chino israelí?. Para ser más concretos, si Israel ataca al Líbano, sin duda Hezbolá responderá, pero atacará las infraestructuras israelíes que pronto podrán ser controladas por los chinos?. China ha mantenido una excelente relación con la resistencia libanesa, seguirá siéndolo en un futuro mediato?. Podría tratarse de una estrategia estadounidense para lograr lo que no pudieron décadas de guerra, es decir, terminar con el eje de la resistencia, a través del ahogamiento económico y privándoles del respaldo político de uno de los grandes protagonistas mundiales (China)?...

Esta parte de la historia todavía está por escribirse en un futuro mediato. En las notas a píes de página podrá encontrar tres enlaces de artículos relacionados, desde diferentes perspectivas: la prensa rusa, la prensa británica y una publicación judía en español. La diversidad de opiniones es fundamental para llegar a conclusiones lógicas. Este es un mundo de intereses económicos y geopolíticos estratégicos, no una teoría conspiranoica (sionista) como ya he leído en algunas publicaciones sensacionalistas.

Thierry Meyssan y la Red Voltaire nos traen los siguientes análisis.

Buena lectura

tito andino  



La «ruta de la seda» e Israel

por Thierry Meyssan

China sigue adelante con su proyecto de «Nueva Ruta de la Seda». El vicepresidente chino, Wang Qishan, inició una gira por el Medio Oriente, con una estancia de 4 días en Israel. Según los acuerdos ya firmados, de aquí a 2 años China controlará la mayor parte del mercado agroalimentario israelí, así como la alta tecnología y los intercambios internacionales de Israel. El paso siguiente debería ser la conclusión de un acuerdo de libre comercio. Todo eso modificará radicalmente la geopolítica regional.

La gira del vicepresidente chino Wang Qishan por Israel, Palestina, Egipto y los Emiratos Árabes Unidos apunta a desarrollar la «Nueva Ruta de la Seda».

En el otoño de 2013, China hizo público su proyecto de creación de vías de comunicación marítimas y principalmente terrestres a través del mundo. Asignó a ese proyecto sumas colosales y comenzó a concretarlo a toda velocidad. Los principales ejes pasan por Asia o por Rusia hacia el oeste de Europa. Pero China prevé también la creación de rutas de transporte a través de África y Latinoamérica.

Los obstáculos a la «Nueva Ruta de la Seda»

El proyecto chino tiene ante sí dos obstáculos: uno es de índole económica y el otro de carácter estratégico.

Desde el punto de vista chino, el objetivo de este proyecto es exportar los productos chinos siguiendo el modelo de la «Ruta de la Seda» que, desde el siglo II hasta el siglo XV, conectó China con Europa a través del valle de Ferganá –en Uzbekistán– y de territorios de Irán y Siria. En aquellos tiempos, los productos se transportaban de ciudad en ciudad y en cada etapa se intercambiaban unos productos por otros, según las necesidades de los comerciantes locales. Hoy en día la intención de China es vender sus productos directamente en Europa y en el resto del mundo.

Pero ya no se trata de productos exóticos (sedas, especias, etc.) sino de productos idénticos a los que fabrican los europeos y a menudo de superior calidad. La ruta comercial se convierte así en autopista. Marco Polo se enamoró de las variedades de seda que descubrió en el Extremo Oriente, incomparablemente superiores a las que podía encontrar en Italia, pero hoy Angela Merkel tiembla de temor ante la posibilidad de ver la industria automovilística alemana aplastada por sus competidores chinos. O sea, los países desarrollados van a tener que comerciar con China y, al mismo tiempo, tratar de proteger sus propias industrias del impacto económico.

Al exportar masivamente su producción, China ocupará en el comercio mundial el lugar que el Reino Unido ocupó, inicialmente en solitario y más tarde junto a Estados Unidos, desde la época de la Revolución Industrial
Fue precisamente para conservar esa supremacía que Winston Churchill y Franklin D. Roosevelt firmaron la Carta del Atlántico y que Estados Unidos se incorporó a la Segunda Guerra Mundial. Por consiguiente, es probable que los anglosajones no vacilen en recurrir a la fuerza militar para obstaculizar el proyecto chino [1], como ya lo hicieron en el pasado ante los proyectos de alemanes y japoneses.

En todo caso, el Pentágono publicó en 2013 el plan Wright, que preveía la creación de un nuevo Estado en territorios de Irak y Siria para bloquear la ruta de la seda entre Bagdad y Damasco. Esa era la misión encomendada al Emirato Islámico (Daesh), así que China ha modificado el trazado de su ruta. Pekín ha decidido finalmente hacerla pasar por Egipto y, para hacerlo posible, invirtió en la ampliación que multiplicó por dos la capacidad de tránsito a través del Canal de Suez y en la creación de una gran zona industrial a 120 kilómetros de El Cairo [2]

Para garantizar el bloqueo del proyecto chino, el Pentágono organizó también una «revolución de color» en Ucrania, como modo de cortar el tramo europeo de la ruta, y ha venido estimulando desórdenes en Nicaragua para impedir la construcción a través de ese país de un nuevo canal interoceánico que comunicaría las aguas del Pacífico con las del Atlántico.

A pesar del volumen sin precedente de las inversiones chinas en la Nueva Ruta de la Seda, es importante recordar que, en el siglo XV, China llegó a crear una gigantesca flota para garantizar la seguridad de sus rutas marítimas. El almirante chino Zheng He, conocido como «el eunuco de las Tres Joyas», combatió a los piratas de Sry Lanka, construyó pagodas en Etiopía e hizo personalmente el peregrinaje a La Meca. Sin embargo, cuando Zheng He regresó a China, el emperador canceló el proyecto y ordenó quemar la flota. China se replegó entonces sobre sí misma, precedente que indica que no se debe considerar que, desde el punto de vista chino, el éxito del proyecto pueda darse por sentado.

En el pasado reciente, China se implicó en el Medio Oriente sólo con la intención de adquirir el petróleo que necesitaba. En Irak, China construyó refinerías, destruidas por los yihadistas del Emirato Islámico (Daesh) y por las tropas de las potencias occidentales que simulaban luchar contra esos terroristas. Pekín se convirtió también en el principal comprador del petróleo de Arabia Saudita, donde construyó el gigantesco complejo petrolero de Yasref-Yanbu, a un costo de 10 000 millones de dólares.

Firma de la concesión del puerto israelí de Haifa al Shanghai International Port Group

Israel y la Nueva Ruta de la Seda

Los vínculos entre Israel y China datan del mandato del primer ministro israelí Ehud Olmert, cuyos padres se instalaron en Shanghai luego de haber huido de los nazis. Olmert, predecesor de Benyamin Netanyahu en el cargo de primer ministro, había tratado de establecer fuertes relaciones con Pekín. Pero sus esfuerzos se vieron neutralizados por su propio empeño en respaldar a uno de los grupos de piratas somalíes a los que Estados Unidos había confiado la tarea de obstaculizar el tráfico marítimo de los cargueros rusos y chinos a la salida del Mar Rojo [3]. Aquello estuvo a punto de provocar un gravísimo escándalo. Finalmente, China fue autorizada a abrir una base naval en Yibuti y Ehud Olmert fue separado de la vida política.


Estratégica base naval china en Yibuti, el pequeño país ubicado en el Cuerno de África, también existen bases de los Estados Unidos, Francia, Italia y Japón.

Desde 2016, China venía negociando con Israel un tratado de libre comercio. En ese contexto, el Shanghai International Port Group compró la concesión de explotación de los puertos de Haifa y Ashdod. Eso implica que, en 2021, China controlará el 90% del intercambio comercial de Israel. La transnacional china Bright Food ya adquirió el 56% de la cooperativa Tnuva, que agrupa a los productores de los kibutz, y podría incluso aumentar su participación en ella, de manera que China controlará gran parte del mercado agrícola israelí. Por otra parte, Jack Ma, el célebre fundador del sitio de ventas online Alibaba, estuvo en Tel Aviv como miembro de la delegación oficial china y no ocultó su intención de comprar numerosas startup israelíes para obtener acceso a su alta tecnología.

El sector del armamento ha sido el único ámbito de la economía israelí en mantenerse fuera del alcance del apetito chino. En septiembre, el profesor israelí Shaul Horev organizó en la universidad de Haifa –con ayuda del Hudson Institute estadounidense– una conferencia para alertar a los generales del Pentágono sobre las consecuencias de las inversiones chinas. Los expositores señalaron sobre todo que esos contratos exponen el país a un espionaje intensivo, dificultan el uso de los puertos israelíes por parte de los submarinos estadounidenses capaces de lanzar misiles nucleares y los vínculos de Israel con la Sexta Flota de Estados Unidos.

El ex director del Mossad, Ephraim Halevy, cuya vinculación con Estados Unidos es harto conocida, subrayó que el Consejo de Seguridad Nacional nunca deliberó sobre esas inversiones, decididas únicamente en función de aprovechar una oportunidad comercial. La interrogante que habría que plantearse es si Washington autorizó o no ese acercamiento entre Tel Aviv y Pekín.

No debemos equivocarnos sobre las razones que permitieron a China abrir una base militar en Yibuti y parece poco probable que Pekín haya concluido con Washington algún acuerdo secreto sobre esta nueva trayectoria de la ruta de la seda. Por supuesto, a Estados Unidos no le importa que se produzca un derrumbe económico de la Unión Europea. Pero, a largo plazo, China y Rusia van a verse obligadas a ponerse de acuerdo para protegerse de las potencias occidentales. La Historia ha demostrado fehacientemente que estas últimas han hecho todo lo posible –y siguen haciéndolo– por desmantelar a los dos gigantes. Por consiguiente, aunque una alianza entre China y Estados Unidos sería en lo inmediato favorable a Pekín, a la larga acabaría conduciendo a la eliminación sucesiva de Rusia y de la propia China.

Los acuerdos entre China e Israel hacen pensar más bien que, como dijera Lenin, «los capitalistas han vendido la cuerda que servirá para colgarlos».

La «ruta de la seda» pasará por Jordania, Egipto e Israel

Luego del asalto del Emirato Islámico (Daesh) contra la ciudad siria de Palmira, China renunció al trayecto histórico de la «ruta de la seda» (Bagdad-Palmira-Damasco-Tiro). Se planteó entonces la posibilidad de recurrir a un trazado alternativo que ya no pasaría por Siria sino por Turquía.

En la Antigüedad existió también un trayecto secundario que pasaba por Petra, en Jordania, y Alejandría, en Egipto. Finalmente, la nueva ruta de la seda debería pasar por Jordania y bifurcar después hacia Egipto e Israel.

El paso a través de Egipto ya contaba con el aval de la administración Obama, que autorizó la ampliación del Canal de Suez al doble de su capacidad –trabajo ya realizado– y la creación de una gran zona industrial –hoy en vías de realización.

Al parecer, la administración Trump ya autorizó el paso por Israel. En todo caso, el Shanghai International Port Group acaba de adquirir una concesión para operar los puertos de Haifa y Asdod. China construirá además el túnel del Monte Carmelo para multiplicar por dos el acceso al puerto de Haifa.

Por consiguiente, para el año 2021 el 90% del comercio internacional de Israel estará en manos de China, lo cual significa que la República Popular China se convertirá –junto a Estados Unidos– en coprotector de Israel, perspectiva que ya encuentra rechazo en los círculos militares israelo-estadounidenses.

Esta modificación del recorrido de la nueva ruta de la seda cambiaría radicalmente la geopolítica regional. China ha sido hasta ahora un socio comercial para Israel –exceptuando el sector del armamento– y un aliado político para el Hamas –que incluso dispone de una representación en Pekín. Al mismo tiempo, China proporcionaba misiles al Hezbollah libanés. En lo adelante, el Hamas y el Hezbollah tendrían que abstenerse de atacar objetivos vinculados al transporte por carretera, por tren o los puertos israelíes para no entrar en conflicto con los intereses chinos. No está de más recordar que el secretario general del Hezbollah, Hassan Nasrallah, explicaba que ante una agresión israelí contra el Líbano, Hezbollah podía bombardear el material nuclear almacenado en el puerto israelí de Haifa.

Pero el nuevo trazado modifica incluso la geopolítica mundial. El acuerdo entre China e Israel supone una autorización previa de Washington. La estrategia comercial china ignora una serie de condiciones políticas ya que modifica profundamente el sentido de la Asociación de la Eurasia Ampliada, pactada entre China y Rusia y que hoy sirve de base a la alianza entre estos dos últimos países.

Por lo pronto, el anuncio de este nuevo trazado revela la existencia de un acuerdo secreto entre Pekín y Washington, a pesar de la escalada bilateral en materia de gravámenes aduanales.

Si el proyecto chino llega a concretarse, todos los países del Medio Oriente tendrán que reposicionarse y todos los países del mundo tendrán adaptarse después a la nueva situación.

El proyecto israelí de ferrocarril del Mediterráneo al Golfo Pérsico



El ministro israelí de Transportes e Inteligencia, Israel Katz, presentó el 5 de noviembre de 2018 ‎su proyecto de ferrocarril entre el Mediterráneo y el Golfo Pérsico. Se trata de construir una vía ‎férrea que pasaría a través de Jordania, Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos y el sultanato ‎de Omán.

Israel Katz ya había mencionado ese proyecto en abril de 2017. Pero esta vez lo presentó en el ‎congreso mundial de la Unión Internacional del Transporte por Carretera (IRU, siglas en inglés), ‎realizado en Omán. La IRU no es una agencia especializada de la ONU para el transporte ‎ferroviario sino sólo un sindicato de transportistas por carretera (camiones y autobuses) que ‎se ocupa de negociar las condiciones de circulación a través de las fronteras. ‎

El anuncio del ministro israelí, que no se justificaba en el marco del congreso mundial de la URI, ‎puede estar vinculado a la maniobra israelí de acercamiento diplomático a las monarquías ‎del Golfo, maniobra cuyos principales pasos han sido hasta ahora el reciente viaje del primer ‎ministro israelí Benyamin Netanyahu al sultanato de Omán y la visita de la ministro israelí de ‎Cultura y Deportes a la mezquita Jeque Zayed, en los Emiratos Árabes Unidos. ‎

El «Ferrocarril de la Paz», como lo ha llamado Israel, partiría del puerto israelí de Haifa (cuya ‎explotación acaba de ser cedida al Shanghai International Port Group), atravesaría Arabia Saudita ‎‎(el príncipe Mohamed ben Salman, heredero del trono saudita y ministro de Defensa, visitó ‎en secreto Israel hace un año), y terminaría en Omán, donde el sultán Qabus –en plena crisis de ‎Alzheimer– fingió recibir a Netanyahu.‎

El enviado de Estados Unidos para el Medio Oriente, Jason Greenblatt, afirmó en Twitter que ‎‎«esos esfuerzos respaldan los nuestros», sugiriendo así que el proyecto ferrocarrilero de Israel ‎está vinculado al «Acuerdo del Siglo» anunciado por el presidente estadounidense Donald Trump. ‎

Notas:

[1] “The Geopolitics of American Global Decline”, Alfred McCoy, Tom Dispatch (Estados Unidos), Voltaire Network, 22 de junio de 2015.
[2] «China se despliega en el Medio Oriente», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 25 de enero de 2016.
[3] «Piratas, corsarios y filibusteros del siglo XXI», por Thierry Meyssan, Оdnako (Rusia), Red Voltaire, 1º de junio de 2010.

Fuente original:

La «ruta de la seda» e Israel
La «ruta de la seda» pasará por Jordania, Egipto e Israel
El proyecto israelí de ferrocarril del Mediterráneo al Golfo Pérsico

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