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10 septiembre 2021

Criminales de guerra y nazis en la República Federal de Alemania




por Tito Andino

EL LIBRO MARRÔN

Criminales de guerra y nazis en la República Federal de Alemania 


No se está cargando contra todo el aparato estatal de la era nazi, millares de burócratas trabajaron como es habitual en cualquier parte, fueron funcionarios en la administración pública. Este artículo no puede referirse a otra cuestión que no sea sobre aquellos individuos que cobijaron el nazismo, vistieron su uniforme y debido a sus cargos (medios y altos) desarrollaron políticas de índole criminal, se adhirieron gustosos al programa nazi y cumplieron fielmente mandatos implícitamente ilegales; pese a ello, éstos "tecnócratas" fueron asimilados en la naciente RFA.


Curiosamente, a pesar de la amplia difusión de material documental sobre los criminales de guerra nazis y los denominados "asesinos de despacho", generalmente burócratas, políticos e industriales, sigue siendo desconocido para gran parte de la población en el mundo que un considerable número de funcionarios nazis de nivel medio y alto jamás fueron perturbados por sus acciones pasadas. No necesitaron huir de Alemania, vivieron con las garantías de seguridad que ofrece el estado y cobraron sus pensiones.

La siempre polémica "obediencia debida" fue su mejor defensa; a propósito la "ley" de obediencia debida es el mejor descargo invocado por los criminales de despacho en cualquier parte del mundo, en cualquier sistema, dictadura o ideología. (La "Obediencia Debida" como "justificante" de los crímenes de guerra fue una de las ponencias presentadas por el editor de este blog para la obtención del título de Doctor en Jurisprudencia). Hecha la aclaración, continuemos con los "queridos" nazis de despacho. 



Hablaremos de un libro -olvidado por los años-, en su tiempo se lo calificó como propaganda comunista al haber sido publicado en la otrora República Democrática de Alemania (RDA), investigación dirigida por Albert Norden: "Braunbuch - Kriegs- und Naziverbrecher in der Bundesrepublik: Staat - Wirtschaft - Verwaltung - Armee - Justiz - Wissenschaft" (título en inglés: Brown Book - War and Nazi Criminals in the Federal Republic: State, Economy, Administration, Army, Justice, Science); en castellano "LIBRO MARRÓN. Criminales de guerra y nazis en la República Federal: estado, economía, administración, ejército, justicia, ciencia" (editorial estatal de la RDA, 2 de julio de 1965). Norden argumenta una directa continuidad entre los gobiernos de Hitler y Adenauer, acusando a más de 2.000 políticos, funcionarios estatales y otras personas prominentes de la Alemania Federal de haber trabajado para el régimen nazi, no solo proporciona nombres y apellidos, rangos en las SS y otros organismos nazis, viene respaldado con documentación oficial. El libro tuvo varias ediciones en alemán y fue traducido a diez idiomas.


Albert Norden fue un comunista alemán, desde su juventud trabajó en ese sentido. Entre 1931 y 1933, fue editor de Rote Fahne (Bandera roja). Exiliado durante el nazismo y la guerra, regresó a Alemania en 1946, donde laboró para el gobierno de la RDA como periodista y profesor de Historia Moderna en la Universidad Humboldt. Integró el equipo de investigación sobre la guerra y los crímenes nazis, en la posguerra colaboró con el abogado de Berlín Oriental Friedrich Karl Kaul, en numerosos procedimientos antinazis en Alemania Occidental (juicio de Auschwitz, Dora, Treblinka). Pero también fue político, en 1955 era miembro del Comité Central del Partido de Unidad Socialista de Alemania (SED) y miembro del Politburó del partido (1958) con diversas responsabilidades de importancia en el gobierno.
 

Previo a su afamado libro que causó estragos en Alemania y Europa, con la ascensión al poder de los nazis, Norden fue parte de la investigación sobre los vínculos del NSDAP en el incendio del Reichstag (parlamento) en 1933, ese trabajo fue ampliamente leído en Europa "Braunbuch über Reichstagsbrand und Hitlerterror", 1933 (Libro marrón sobre el fuego del Reichstag y el terror de Hitler').


"El Libro marrón, el fuego del Reichstag y el terror de Hitler" es un libro publicado en París en agosto de 1933, escrito por Otto Katz (conocido como Andre Simone; Albert Norden colaboró en el trabajo). Expuso la tesis que los nazis habían provocado el incendio del Reichstag, 27 de febrero de 1933. Detrás del libro estaba el comunista alemán Willi Munzenberg. La portada fue diseñada por John Heartfield. Fue publicado en inglés en Gran Bretaña, septiembre de 1933, con prólogo de Dudley Leigh Aman, primer barón de Marley. En general, este Libro Marrón detalla los eventos que estaban ocurriendo en la Alemania de 1933 con respaldado documental: la quema de libros, la destrucción de universidades, los campos de concentración, el trabajo forzado, el uso de la excusa de "disparar mientras intenta escapar" para el asesinato político. Tales eventos llegaban por primera vez a la conciencia pública. En la versión inglesa Lord Marley describió el libro como "una contribución a la lucha contra el fascismo de Hitler. Esta lucha no está dirigida contra Alemania; es una lucha en nombre de la verdadera Alemania". En cuanto a la edición francesa, Ediciones Carrefour, París 1933, era una editorial de Willi Münzenberg militante del Partido Comunista de Alemania. El libro apareció poco antes del inicio del Reichstagsbrandprozess, en el que los nazis querían probar la causa del incendio a través de miembros de partidos de izquierda, en especial del Partido Comunista Alemán. El incendio del Reichstag fue muy conveniente, después del suceso se suspendieron las libertades civiles y se instaló la dictadura nazi. (El lector puede apreciar AQUÍ la obra del artista gráfico John Heartfield, autor de la portada del libro).


Hasta se puede señalar que el libro fue utilizado como medio de propaganda del gobierno de la RDA contra la RFA, pero las evidencias de Norden en el "Libro Marrón" (1965) no pudieron ser contradichas ni rebatidas, el documento no contiene calumnias ni mentiras, unos pocos errores en la lista de altos cargos nazis al servicio de Bonn se debieron a homónimos (sin ser la misma persona). En 2011 el Parlamento Alemán confirmó esos nombres y hasta agregó nuevos nombres de nazis reciclados que sirvieron al gobierno federal. Se debe destacar que gran parte de la investigación para el "Libro Marrón" fue llevada a cabo por Norbert Podewin, estudiante de historia en la Universidad Humboldt. En 2002, Podewin publicó la edición extendida de 1968 del "Libro Marrón".


Braunbuch. 1 febrero 2002, Edición ampliada en alemán de Norbert Podewin y Gerhard Dengler


En su tiempo, el libro de Norden provocó una crisis política y duras críticas a los diferentes gobiernos de la Alemania Federal de los años 60, se convirtió en referencia de la nueva izquierda alemana occidental que cuestionó la historiografía oficial sobre el período nazi. Movimientos políticos y sociales, así como los medios de comunicación, reaccionaron alterados, hubo una profunda conmoción social, ocasionando la renuncia de un gran número de funcionarios y ministros de la república federal

Nadie supuso que la segunda edición del "Libro Marrón" apareciese en la Feria Internacional del Libro de Frankfurt de 1967, trastornando nuevamente la vida política y social. Un juez del distrito ordenó a la policía la confiscación del libro antes que culminara la exposición aduciendo tratarse de propaganda comunista (como afirmó el afectado canciller Kurt Georg Kiesinger); una espectacular operación de las fuerzas del orden tuvo lugar. Entre otras reacciones, para mitigar el efecto se editó -muy posteriormente-  un libro similar en Alemania Occidental del mismo nombre, pero destacaba el resurgimiento de los nazis en puestos de alto nivel en la RDA.


"Braunbuch DDR", de Olaf Kappelt 2009

Norden expuso su trabajo en 402 páginas (incluye anexos y documentos) con más de dos mil nombres de funcionarios nazis de nivel medio y alto que ostentaron cargos de importancia tanto en el régimen hitleriano como en la posguerra (años 50 y 60) en la República Federal Alemana. La lista comprende al menos 15 ministros y secretarios de estado; casi 900 funcionarios judiciales (fiscales, jueces y autoridades administrativas); 245 destacados miembros del Ministerio de Relaciones Exteriores; casi 300 altos mandos de la Policía y Servicio de Inteligencia, a más de 100 generales y almirantes de las Fuerzas Armadas. Insistimos que la veracidad de la información incriminatoria se respaldó en detalle con documentos de archivos oficiales, militares y de la Gestapo.

Ejemplos de conocidos personajes de la época: 


Heinrich Lübke, Presidente de la RFA (13 de septiembre de 1959 - 30 de junio de 1969) renunció unos meses antes del final de su mandato debido a las revelaciones sobre su pasado bajo el régimen nazi, él había jurado desde 1945 que había sido un miembro de la resistencia. El "Libro Marrón" destapó su pasado como arquitecto de campos de concentración y gerente de construcción en el centro de investigación del ejército en Peenemünde, y confidente de la Gestapo. 


Kurt Georg Kiesinger, Canciller de Alemania Federal (entre 1966 y 1969), afiliado al partido nazi desde 1933, confidente de Ribbentrop y Goebbels, estuvo a cargo de la propaganda extranjera en los territorios ocupados hasta 1945 desde el departamento de Radiodifusión del Ministerio de Asuntos Exteriores. Entre 1945 y 1946 internado en un campo de prisioneros y liberado por las autoridades aliadas. 


Hans Filbingeren, Ministro Presidente de Baden-Württemberg, (desde 1966 hasta 1978), vinculado al nazismo sirvió como juez naval hasta los últimos días de la guerra, dictando sentencias de muerte que solo se revelaron en 1978. Así como el Fiscal General Wolfgang Fraenkel, responsable de 50 sentencias de muerte dictadas por el tribunal nazi en Leipzig.


Hans Globke, jefe de la cancillería federal de Adenauer, renunció en 1963, antes de la publicación del "Libro Marrón", después de haber sido acusado por las autoridades de Alemania Oriental de participar en la redacción de las leyes raciales de Nuremberg. 

Sonados casos de "compatibilidad" de funciones fueron los del Dr. Theodor Oberländer (afiliado al NSDAP desde 1933)  No obstante su "rico" pasado, Oberländer, ex Gauleiter de Prusia Oriental que fundó el batallón de milicias "Nightingale" (ucranianos que masacraron a miles de civiles en Lviv y otras ciudades de Europa del Este y la URSS) y otros cargos relacionados, sirvió como oficial de inteligencia en el ejército de la RFA, y lo más asombroso es el cargo político que asumió en la posguerra, Ministro Federal para Personas Desplazadas, Refugiados y Víctimas de la Guerra (Segundo y Tercer Gabinete del Canciller Konrad Adenauer de 1953 a 1960 y miembro del Bundestag de 1953 a 1961). Fue despedido de su puesto en 1960, el "Libro Marrón" era contunde. 

Un colega en el mencionado cargo ministerial fue el ex juez de las SS en Polonia, Dr. Hans Krüger, nombrado Ministro Federal para Personas Desplazadas, Refugiados y Víctimas de la Guerra (desde el 17 de octubre de 1963 al 7 de febrero de 1964, Primer Gabinete del Canciller Ludwig Erhard y miembro del Parlamento de 1957 a 1965).


Hanns Martin Schleyer, presidente de la asociación alemana de empresarios, fue miembro de las SS desde 1933 hasta 1945 (SD-Servicio de Seguridad), involucrado en la persecución de líderes estudiantiles de izquierda, desde 1943 prestó servicio en el Protectorado de Bohemia y Moravia como responsable del control y saqueo de la industria en favor de la Alemania nazi. 

El Ministerio de Asuntos Exteriores de posguerra fue prolífero en reciclar a cultos funcionarios nazis de alto nivel, en ese ministerio se discutían los planes de dominación mundial, afloraron proyectos para apoderarse de países de Asia y África bajo control colonial de Inglaterra y Francia. Muchos de esos intelectuales no fueron perturbados y conservaron sus cargos o adjuntos a las misiones diplomáticas en la posguerra. Es curioso que el "Libro Marrón" confirma los parecidos y agresivos objetivos del Tercer Reich y los de Alemania de posguerra para asumir una mayor responsabilidad militar en el mundo, ese tono siguió conservando el viejo discurso de la Realpolitik del Imperio Alemán desde fines del siglo XIX hasta 1945. 

El capítulo del Libro sobre "Los diplomáticos de Ribbentrop en el servicio exterior del gobierno de Bonn" fue incorporado a una investigación en 2010, "La Oficina y el Pasado", de la comisión histórica creada por el Ministerio de Relaciones Exteriores. Los datos fueron confirmados y ampliados. En 1965, no menos de 520 diplomáticos nazis trabajaban para la República Federal Alemana, más de 30 en altos cargos y ex miembros de la Gestapo estaban preferentemente a cargo del departamento de asuntos orientales.

Un caso citado en el "Libro Marrón" es el Dr. Wilhelm Grewe, profesor de derecho nazi que en numerosas revistas políticas clamó por la hegemonía alemana, no solo en Europa sino en todo el mundo: "La lucha es ahora sólo una cuestión de si estamos entrando en un ´siglo americano´, donde la gobernanza del mundo recae en los Estados Unidos, o si prevalece el nuevo orden mundial representado por los poderes del pacto tripartito... Después de 1945, Grewe dirigió el departamento legal y luego el departamento de asuntos políticos del Ministerio de Relaciones Exteriores en Bonn, después de lo cual se convirtió en embajador de Alemania Occidental en los Estados Unidos y más tarde en representante de la OTAN en París".


Ulrich de Maizière, es un renombrado caso, disfrutó de la confianza especial de Hitler y el liderazgo de la Wehrmacht. Sirvió en el führerbunker como oficial de estado mayor del departamento de operaciones, informaba regularmente a Hitler sobre el deterioro de la situación, organizó la administración efectiva del asediado "puesto de mando" de Hitler. Después de 1945 formó parte de la "Office Blank", predecesora encubierta del Ministerio de Defensa federal, desde la Office Blank se impulsó el renacimiento y rearme del nuevo ejército alemán. Ulrich de Maizière se esforzó por asegurar la participación de generales como Adolf Heusinger y Hans Speidel (que llegaría a ser jefe de las fuerzas terrestres de la OTAN 1957-1963). Ulrich de Maizière es el padre del ex ministro del Interior, Thomas de Maizière (diciembre de 2013 a marzo de 2018, tercer gabinete de Angela Merkel y ocupó cargos ministeriales en el primer y segundo gabinete de Merkel).


Dos caricaturas de los geniales artistas soviéticos Kukryniksy en la posguerra, la Guerra Fría en pleno auge. A la izquierda una postal anti OTAN de 1958, el regreso del general alemán Hans Speidel. A la derecha, la adhesión a la OTAN de la República Federal de Alemania (30 de mayo de 1955)

 

"Todo el sistema está infestado de nazis", afirmó Norden en una conferencia de prensa internacional.


El criticado proceso de "desnazificación" impuesto por los Aliados resultó ser una estafa ya que los criminales de despacho (o de cuello blanco) del nazismo que tuvieron la mala fortuna de ser encarcelados tras el fin de las hostilidades fueron indultados a más tardar en 1951. Los cargos clave del gobierno, la administración del estado, el gobierno y diplomáticos serían ocupados básicamente por ex nazis en contra de lo señalado en la nueva Constitución alemana


Caricaturas soviéticas de la década de 1950. "El Ejército europeo de hoy" (izq) representación de Yuliy Ganf


En general, el "perdón" de los nazis de cuello blanco encarcelados lo otorgó el Alto Comisionado de los Estados Unidos para Alemania, John McCloy y su 'Justicia Aliada' de preferencia para industriales y banqueros nazis que obtuvieron la amnistía general, una vez rehabilitados se les reintegró sus bienes. El indulto incluyó a políticos, militares, profesionales y otros criminales que pudieran ser útiles para la lucha contra el comunismo.  1951 fue el año clave en que todos los criminales de despacho, que todavía estaban encarcelados, recobraron su libertad (si no la habían recuperado antes o si nunca pisaron una prisión).

Tras la fundación de la República Federal, el gobierno de Adenauer comenzó a poner fin al proceso de desnazificación en 1949 sobre la base de que era necesario trazar una línea bajo el pasado nazi (su abolición oficial se dio en 1951). No olvidemos que hasta 1949 Alemania era un país ocupado por las potencias Aliadas y lo seguiría siendo tras el nacimiento de la OTAN.

El gobierno federal dictó leyes de amnistía en 1949 y 1954 que favorecieron sobre todo a cientos de miles de simples militantes del partido nazi (recordemos que hasta se obligaba a los servidores públicos a  afiliarse al NSDAP), el parlamento legisló el denominado Reglamento 131, es decir, "derecho al empleo en el sector público a cualquier persona que afirmara durante los procedimientos de desnazificación haber sido simplemente un compañero de viaje nazi".


Dos  sátiras de los Kukryniksy durante la Guerra Fría. Izq.: "Para el eje de la "hermandad". ¿El visible revanchismo de Bonn aprueba esta alianza?. Exposición Internacional "La lucha de la sátira por la paz". 1969. Derecha: Sobre el rearme de Alemania Occidental (Unión Soviética, 1955)


Hecha la ley, hecha la trampa, esas amnistías hicieron posible el indulto de miles de auténticos criminales nazis de rango medio y alto. Para la redacción de estas leyes, preferentemente fueron convocados ex integrantes del Ministerio de Justicia del Reich al servicio de la ideología nazi, ni que decir de la presencia de varios jueces de guerra y tribunales especiales, justicieros del nazismo. 

Más de medio siglo después de la publicación del "Libro Marrón", los rangos superiores militares y los miembros del establecimiento político alemán aún están controlados por una casta cuyos antepasados estuvieron profundamente involucrados en los peores crímenes conocidos por la humanidad, concluye la investigadora Verena Nees, quien acota: "Estas fuerzas tienen la intención de seguir los pasos de sus antepasados".


La política alemana de posguerra. Arriba: "Licitación en subasta" (1983); y,  abajo: "La gallina y el huevo", póster de 1968. Las dos caricaturas son autoría de los Kukryniksy



DOCUMENTO EN PDF

Haga click AQUÍ para acceder a la versión inglesa del "Libro Marrón" 

Fuente de consulta:


VIDEO

05 septiembre 2021

Daesh hace realidad el Califato, sueño de la ‎Hermandad Musulmana



por Thierry Meyssan


Sexta y última entrega del libro de Thierry Meyssan, Sous nos yeux. Veremos como la organización terrorista ‎denominada Emirato Islámico (Daesh) convierte en realidad el sueño de la Hermandad Musulmana: ‎restablecer el Califato. Este primer Estado abiertamente terrorista logra funcionar durante dos años, gracias a la ‎ayuda de las potencias occidentales.

Este artículo es parte del libro "De la impostura del 11 de septiembre a Donald Trump. Ante nuestra ‎mirada, la gran farsa de las primaveras árabes". (Ir a la quinta parte)


Daesh se da a conocer mediante la práctica de la tortura y los degollamientos en serie ‎perpetrados públicamente.

14- DAESH Y EL CALIFATO

Inicialmente, los miembros del Frente al-Nusra –la franquicia de al-Qaeda en Siria– son sirios que ‎se habían ido a luchar en Irak después de la caída de Bagdad, en 2003. Esos elementos regresan a ‎Siria para participar en la operación planificada contra la República, operación que finalmente se ‎pospone hasta julio de 2012. Durante 2 años –hasta 2005– las autoridades sirias les permiten ‎circular libremente creyendo que luchan en suelo iraquí contra el invasor estadounidense. Pero ‎con la llegada del general David Petraeus a Irak, ya se ve claramente que la verdadera función de ‎esos individuos es combatir a los chiitas iraquíes que tratan de luchar contra los ocupantes. En ‎abril de 2013, el grupo de origen de esos sujetos –conocido como “Emirato Islámico en Irak”– se ‎reactiva bajo la denominación de “Emirato Islámico en Irak y el Levante” (EIIL). Pero los miembros ‎del Frente al-Nusra, que ya han logrado confortables posiciones en Siria, se niegan a regresar a su ‎‎“casa matriz”.‎


El senador estadounidense John McCain durante su estancia ilegal en suelo sirio ‎ocupado. A la derecha, en primer plano, el director de la Syrian Emergency Task Force. ‎Al centro, en segundo plano, Mohamed Nour, vocero del grupo terrorista “Tempestad del ‎Norte”, afiliado a al-Qaeda. Las familias de los rehenes libaneses presentarán a la justicia una ‎denuncia formal contra el senador McCain por complicidad en el secuestro de sus familiares. ‎McCain afirmará que no conoce a Mohamed Nour y que este solo se infiltró en esta foto, ‎divulgada oficialmente por la oficina del senador estadounidense.


En mayo de 2013, una asociación sionista estadounidense, la Syrian Emergency Task Force, ‎organiza el viaje del senador John McCain a los territorios sirios ocupados por los yihadistas. ‎McCain se reúne allí con criminales como Mohamed Nour, portavoz de la katiba (brigada) ‎‎“Tempestad del Norte” (vinculada a al-Qaeda), que había secuestrado y mantenía detenidos a 11 peregrinos chiitas libaneses de Azaz. Una fotografía divulgada por el servicio de prensa del ‎senador estadounidense muestra a McCain en medio de una reunión con líderes del Ejército Sirio ‎Libre, algunos de los cuales también portan el estandarte del Frente al-Nusra. Surge entonces la ‎duda sobre la identidad de uno de esos individuos. Yo escribí más tarde que se trataba del futuro ‎Califa de Daesh (el actual Emirato Islámico o Estado Islámico, también designado como ISIS), lo ‎que el equipo de trabajo del senador McCain niega de plano. Como el mismo individuo había ‎servido de intérprete a varios periodistas, queda espacio para la duda. El equipo de trabajo de ‎McCain afirma que mi hipótesis es absurda porque Daesh ha amenazado de muerte al senador en ‎varias ocasiones. Sin embargo, poco después, ¡sorpresa!, el propio John McCain declara a la ‎televisión estadounidense que él conoce personalmente a los dirigentes de Daesh y que está “en contacto permanente con ellos”. Aunque el senador no abriga ilusiones sobre los islamistas, dice ‎haber aprendido las lecciones de Vietnam y que los respalda contra el “régimen de Bachar”, por ‎necesidad estratégica. Por lo tanto, antes del inicio de los acontecimientos en Siria, el propio ‎McCain organizó el envío de armamentos para los islamistas desde el Líbano y escogió la ciudad libanesa ‎de Ersal como futura base de retaguardia para las operaciones de esos elementos. Durante su recorrido por el territorio sirio que ocupan los yihadistas, McCain evalúa las condiciones del futuro ‎funcionamiento de Daesh.‎


El senador estadounidense John McCain se reúne, en suelo sirio ocupado, con el ‎estado mayor del llamado “Ejército Sirio Libre”. A la izquierda, en primer plano, sentado, con ‎camisa negra y barba, el hombre a quien habla McCain es quien hará después el papel del ‎‎“Califa Ibrahim” de Daesh, Aboubakar al-Bagdadi. También sentado, con camisa a rayas ‎y gafas, aparece el general desertor Salim Idriss, presentado como el jefe del “Ejército Sirio ‎Libre”. Según el senador McCain, el hombre de la camisa negra no es el “Califa” sino un ‎individuo que se le parece. Sin embargo, el senador estadounidense declara posteriormente ‎que él se mantiene “en contacto permanente” con Daesh.


En diciembre de 2013, la policía y la justicia turca comprueban que el primer ministro Recep Tayyip ‎Erdogan recibe en secreto desde hace años a Yasin al-Qadi, el banquero de al-Qaeda. Fotografías ‎demuestran que ese individuo viajó repetidamente a Turquía en aviones privados, que siempre ‎había alguien esperándolo y que las cámaras de vigilancia del aeropuerto “se apagaban” antes de ‎su llegada. Yasin al-Qadi era –probablemente sigue siéndolo– amigo personal del vicepresidente ‎de Estados Unidos Dick Cheney. El nombre de al-Qadi fue borrado de la lista de personas buscadas ‎por la ONU el 5 de octubre de 2012, y también desapareció de la lista del Departamento de Estado ‎el 26 de noviembre de 2014, pero este individuo se reunía con Erdogan en Turquía cuando aún ‎figuraba en ambas listas. Al-Qadi ha reconocido que fue responsable del financiamiento de la ‎Legión Árabe de Ben Laden en Bosnia-Herzegovina –en 1991-1995– y haber financiado al ‎presidente bosnio Alija Izetbegovic. Según el FBI, al-Qadi desempeñó además un papel central en ‎el financiamiento de los atentados contra las embajadas de Estados Unidos en Tanzania y en ‎Kenya, en 1998. También según el FBI, al-Qadi era propietario de la firma informática Ptech –hoy ‎llamada Go Agile–, sospechosa de desempeñar un papel en el terrorismo internacional. ‎


Las cámaras de seguridad del aeropuerto de Estambul sorprenden a Bilal Erdogan, hijo ‎del entonces primer ministro turco Recep Tayyip Erdogan, recibiendo al tesorero de al-Qaeda, ‎Yasin al-Qadi.

Poco después, la policía turca realiza un registro en la sede del IHH y detiene allí a Halis B., ‎sospechoso de ser el líder de al-Qaeda en Turquía, y a Ibrahim S., vicecomandante de esa ‎organización terrorista para el Medio Oriente. Pero Erdogan logra destituir a los policías y libera a ‎los sospechosos. ‎


Un oficial de Daesh declara a la televisión saudita Al-Arabiya que quien dirige el grupo ‎terrorista –también conocido en inglés como ISIS– es el príncipe saudita Abdul Rahman al-‎Faisal, hermano del embajador de Arabia Saudita en Estados Unidos y del ministro saudita de ‎Exteriores.


En enero de 2014, Estados Unidos emprende un gran programa de desarrollo de una organización ‎yihadista cuyo nombre no se da a conocer. Se instalan en Turquía tres campos de entrenamiento: en ‎Sanliurfa, Osmaniye y Karaman. El Emirato Islámico en Irak y el Levante (EIIL) comienza a ‎recibir enormes cantidades de armamento, lo cual suscita la envidia del Frente al-Nusra. Ambos ‎grupos yihadistas luchan encarnizadamente entre sí durante meses. Francia y Turquía, que no ‎habían entendido lo que estaba preparándose, inicialmente envían municiones a al-Nusra ‎‎(vinculado a al-Qaeda) para que logre apoderarse del botín del EIIL. Arabia Saudita proclama ‎entonces su propio liderazgo sobre el EIIL y hace saber que ese grupo se halla en lo adelante bajo la ‎dirección del príncipe Abdul Rahman al-Faisal –hermano del embajador del reino saudita en ‎Estados Unidos y del ministro saudita de Relaciones Exteriores.‎

Las cosas van aclarándose poco a poco: la Casa Blanca convoca a los jefes de los servicios ‎secretos de Arabia Saudita, Jordania, Qatar y Turquía, el 18 de febrero. En esa reunión, Susan Rice, ‎la consejera del presidente Obama para la seguridad nacional, anuncia que el príncipe Bandar ‎sigue enfrentando problemas de salud y que será reemplazado por el príncipe Mohamed ben ‎Nayef (también saudita) en la supervisión de los yihadistas. Pero Nayef no goza de autoridad ‎natural sobre esos elementos, lo cual estimula la ambición de los turcos. Susan Rice también ‎comunica a sus interlocutores el nuevo organigrama del Ejército Sirio Libre y les hace saber que ‎Washington va a confiarles una gran operación secreta destinada a modificar fronteras. A ‎principios de mayo, Abdelhakim Belhadj –antiguo cuadro de al-Qaeda, gobernador militar de ‎Trípoli en Libia y fundador del “Ejército Sirio Libre”– viaja a París para informar al gobierno francés ‎sobre los planes de Estados Unidos para los yihadistas y así poner fin a la guerra de Francia contra ‎el EIIL. Belhadj es recibido en la sede del ministerio francés de Relaciones Exteriores, entre otras ‎instancias oficiales francesas. Desde el 27 mayo y hasta el 1º de junio, varios jefes yihadistas son ‎llamados a consulta en Amman, la capital jordana. ‎


Parte del acta de la reunión presidida por la CIA en Amman, documento redactado ‎por los servicios de inteligencia de Turquía y dado a conocer por el diario kurdo Ozgur Gundem ‎en su edición del 6 de julio de 2014.

Según el acta de la reunión realizada en Amman, combatientes sunnitas van a ser reagrupados bajo la ‎bandera del EIIL. Recibirán medios de transporte y grandes cantidades de armamento fabricado en ‎Ucrania. Tomarán el control de una extensa zona –esencialmente desértica– que abarcará ‎territorios pertenecientes a Siria e Irak, y proclamarán allí un Estado independiente. La misión de esos elementos consiste simultáneamente en cortar el eje de comunicación Beirut-Damasco-‎Bagdad-Teherán y eliminar las fronteras que Francia y Gran Bretaña habían implantado entre Siria ‎e Irak. 


El ex vicepresidente iraquí Ezzat Ibrahim al-Douri, quien encabeza la Orden de los ‎Nachqbandis en Irak, anuncia que aportará a ese plan 80. 000 veteranos del antiguo ejército de ‎Saddam Hussein. La CIA confirma que 120.000 combatientes de las tribus sunnitas de Al-Anbar se ‎unirán al EIIL en cuanto llegue y le entregarán el armamento pesado enviado por el Pentágono, ‎oficialmente destinado al ejército iraquí.

En la reunión de Amman, el jefe de los servicios secretos del gobierno regional del Kurdistán iraquí, ‎Masrur “Jomaa” Barzani, obtiene para el clan Barzani la autorización para anexar los territorios de ‎Kirkuk –en disputa con Bagdad– cuando el EIIL se apodere de Al-Anbar. Queda por aclarar el ‎significado de la presencia en ese encuentro de Mullah Krekar, quien supuestamente purga una ‎pena de cárcel en Noruega… pero llega a Amman en un avión especial de la OTAN. En realidad, ‎este sujeto desempeña desde hace años un importante papel en la preparación ideológica de los ‎islamistas con vista a la proclamación del Califato. Pero ese tema no se tocará en la reunión. ‎

Mientras se desarrolla la reunión de Amman, el presidente Barack Obama anuncia en la academia ‎militar de West Point la reactivación de la “guerra contra el terrorismo”, con un presupuesto anual ‎de 5.000 millones de dólares. La Casa Blanca anunciará después que ese programa incluye, entre ‎otras cosas, entrenamiento para formar cada año 5.400 “rebeldes moderados”. ‎

En junio, el Emirato Islámico inicia una ofensiva contra Irak, más tarde lo hará en Siria, y proclama ‎un califato. Hasta ese momento, Daesh –como se le designará en lo adelante, utilizando su ‎acrónimo árabe– supuestamente contaba solo algunos cientos de combatientes. Pero resulta que ‎de un día para otro dispone de cientos de miles de mercenarios. Y los ex oficiales de Saddam ‎Hussein le abren de par en par las puertas de Irak, vengándose así del gobierno de Bagdad. En esa traición participan también varios oficiales chiitas iraquíes que luego emigran… a Estados Unidos. ‎Daesh se apodera así del armamento que el Pentágono acababa de entregar al ejército iraquí y de ‎las reservas del Banco Central en Mosul. Simultáneamente, y de manera perfectamente ‎coordinada, el gobierno regional del Kurdistán iraquí anexa Kirkuk y anuncia un referéndum de ‎autodeterminación. Para evitar que los yihadistas de los grupos que compiten con el Emirato ‎Islámico se replieguen hacia Turquía, Ankara cierra su frontera con Siria. ‎

Al instalarse en los territorios que acaba de ocupar, Daesh impone rápidamente administradores ‎civiles formados en Fort Bragg (Estados Unidos), algunos de los cuales incluso habían sido hasta ‎hace poco miembros de la administración estadounidense en Irak. O sea, Daesh dispone de ‎inmediato de una administración estatal en el sentido del State building del ejército ‎estadounidense. Se trata, evidentemente, de una transformación total de lo que solo semanas ‎antes no era más que un grupúsculo terrorista. ‎

Casi todo está previsto de antemano. Cuando Daesh toma los aeropuertos militares iraquíes, ‎dispone inmediatamente de pilotos para aviones y helicópteros aptos para el combate, y no son ‎simplemente ex pilotos del ejército iraquí, ya que las habilidades necesarias se pierden después de ‎‎seis meses sin volar. Pero los planificadores olvidaron que también hace falta personal técnico capaz ‎de garantizar el uso de ese equipamiento, de manera que los yihadistas sólo logran utilizar una ‎parte de las aeronaves obtenidas. ‎

Daesh dispone de un servicio de propaganda que parece componerse sobre todo de especialistas ‎del MI6 y que se encarga tanto de editar sus periódicos como de montar las exhibiciones de ‎violencia de los “defensores de Alá”. Esto representa otro cambio para los yihadistas, que hasta ‎entonces recurrían a la violencia para aterrorizar a las poblaciones. En adelante van a ‎magnificarla para poner a los pobladores bajo un estado de shock y, en cierta manera, ‎hipnotizarlos. Notablemente bien filmados y portadores de toda una concepción estética, sus ‎videos van a hacer impacto en las mentes y favorecer el reclutamiento de aficionados a las ‎películas snuff. ‎


El senador estadounidense John McCain con Abdelhakim Belhadj. En el momento en que los ‎dos hombres se toman esta foto, INTERPOL está buscando a Belhadj como el emir de Daesh ‎en el Magreb.

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Ante el fulgurante éxito de Daesh, los islamistas del mundo entero se vuelven hacia este nuevo ‎grupo. Estos elementos, cuya referencia fue al-Qaeda en tiempos de Osama ben Laden y de sus ‎numerosos dobles, adoptan como nuevo ídolo al califa “Ibrahim”. Uno por uno, la mayoría de los ‎grupos yihadistas de todo el mundo juran fidelidad a Daesh. El 23 de febrero de 2015, el fiscal ‎general de Egipto, Hichem Baraket, envía a INTERPOL una nota donde afirma que el gobernador ‎militar de Trípoli, Abdelhakim Belhadj, es el jefe de Daesh para todo el Magreb.‎

Daesh explota el petróleo iraquí y sirio en los territorios que controla. El crudo transita por dos ‎vías: el oleoducto controlado por el gobierno regional del Kurdistán iraquí o, en camiones cisterna ‎de las compañías turcas Serii y Sam Otomotiv, a través de los puestos fronterizos turcos de ‎Karkamis, Akcakale, Cilvegozu et Oncupinar. Una parte del crudo se refina para el consumo turco ‎en las instalaciones de la Turkish Petroleum Refineries Co. (TUPRAS), en la localidad de Batman. ‎Otra parte se carga, en los puertos turcos de Ceyhan, Mersin y Dortyol, en barcos de la Palmali ‎Shipping & Agency JSC, la compañía del multimillonario turco-azerí Mubariz Gurbanoglu. Pero la mayoría del petróleo robado por Daesh se envía a Israel, donde se expiden falsos certificados de ‎procedencia, y va a parar finalmente a Europa –en el caso de Francia, ese petróleo se refina en Fos-sur-Mer. ‎Lo que queda de ese crudo es enviado directamente a Ucrania. Los profesionales del negocio ‎petrolero conocen perfectamente todo ese dispositivo, que incluso será mencionado en el ‎congreso mundial de compañías petroleras realizado en Moscú del 15 al 19 de junio. Varios ‎oradores aseguran en ese encuentro que la compañía saudo-estadounidense Aramco organiza la ‎comercialización del “petróleo de Daesh” en Europa mientras que ExxonMobil –la compañía de los ‎Rockefeller, que reina en Qatar– hace lo mismo con el “petróleo de al-Nusra”


Unos meses ‎después de ese congreso, la representante de la Unión Europea en Irak, Jana Hybaskova, ‎confirmará en una audiencia ante el Parlamento Europeo que varios países miembros de la Unión ‎subvencionan a Daesh comprándole el petróleo robado. ‎


Al principio, el Consejo de Seguridad de la ONU no logra denunciar ese tráfico. Más bien se limita a ‎una declaración en la que su presidente recuerda que está prohibido comerciar con organizaciones ‎terroristas. Habrá que esperar hasta febrero de 2015 para que el Consejo de Seguridad vote la ‎resolución 2199. Mubariz Gurbanoglu se retira entonces del negocio y vende varios de sus barcos ‎‎(el Mecid Aslanov, el Begim Aslanova, el Poet Qabil, el Armada Breeze y el Shovket Alekperova) al ‎BMZ Group Denizcilik ve İnsaat A.S., la compañía marítima de Bilal Erdogan, hijo del ahora ‎presidente turco Recep Tayyip Erdogan, quien sigue adelante con el tráfico. En noviembre de ‎‎2015, en plena cumbre del G20 en Antalya, el presidente ruso Vladimir Putin denuncia que Turquía ‎está comercializando el petróleo robado de Daesh y que Ankara viola con ello la resolución de la ‎ONU. Ante los desmentidos del presidente Erdogan, el jefe de operaciones del ejército ruso, ‎general Serguei Rudskoi, convoca una conferencia de prensa en la que hace públicas las imágenes ‎de los satélites rusos que muestran 8.500 camiones cisterna cruzando la frontera turca. Acto ‎seguido, la aviación rusa destruye los camiones cisterna que se hallan en suelo sirio, pero la parte ‎fundamental del tráfico continúa a través del Kurdistán iraquí, bajo control del presidente kurdo ‎Massud Barzani. Incluso se inicia una ampliación de la terminal petrolera Yumurtalik –conectada al ‎oleoducto turco-iraquí Kirkuk-Ceyhan– cuya capacidad de almacenamiento se eleva así a 1,7 ‎millones de toneladas. ‎

Los camiones cisterna utilizados en el tráfico pertenecen todos a Powertans, empresa que obtuvo, ‎sin licitación previa, el monopolio del transporte de petróleo en toda Turquía. Powertans ‎pertenece a la misteriosa Grand Fortune Ventures, domiciliada en Singapur y posteriormente ‎transferida a las Islas Caimán. Detrás de todo ese montaje se esconde Calik Holding, la compañía ‎de Berat Albayrak, esposo de la hija del presidente Erdogan y ministro de Energía. ‎

El petróleo que transita por el oleoducto kurdo se vende de la misma manera. Pero cuando el ‎gobierno iraquí denuncia simultáneamente la complicidad del clan Barzani con Daesh y el robo de ‎bienes públicos iraquíes por parte de los Barzani y el Emirato Islámico, Ankara finge sorprenderse. ‎Erdogan bloquea entonces las ganancias de los kurdos iraquíes en una cuenta bancaria turca, en ‎espera de que el gobierno regional kurdo de Irak y el gobierno central iraquí aclaren sus ‎posiciones. Por supuesto, al estar supuestamente congelados, los intereses que esos fondos ‎generan no se declaran al presupuesto turco… pero van a dar a los cofres del AKP, el partido de ‎Erdogan. ‎

En septiembre de 2014, el califa Ibrahim realiza una purga entre los cuadros de su organización. ‎Los oficiales magrebíes, en particular los tunecinos, son acusados de desobediencia, condenados a ‎muerte y ejecutados. Los reemplazan chechenos provenientes de Georgia y uigures chinos. El ‎oficial de inteligencia georgiano Tarkhan Batirashvili se convierte en la mano derecha del califa ‎bajo el nombre de “Abu Omar al-Chichani”. En el mismo momento, el ministro georgiano de Defensa y ex jefe del “gobierno abjasio en el exilio” (sic), Irakli Alassania, anuncia que se dispone a abrir en su país varios campos de entrenamiento para los yihadistas sirios.‎

En reacción ante las atrocidades que Daesh comete a gran escala y la ejecución de dos periodistas ‎estadounidenses, el presidente Barack Obama anuncia, el 13 de septiembre, la creación de una ‎coalición contra Daesh. Pero durante la batalla de Kobane, en Siria, la aviación de Estados Unidos ‎prolonga intencionalmente la duración del enfrentamiento: un día bombardea a Daesh y al otro ‎día le lanza municiones en paracaídas. ‎


Según la prensa de Estados Unidos, el francés David Drugeon, oficial de los servicios ‎secretos militares de Francia, fue el experto en explosivos que entrenó al terrorista Mohamed ‎Merah y a los hermanos Kouachi, también terroristas. El ministerio de Defensa de Francia ‎desmiente esa información pero la prensa estadounidense la confirma. David Drugeon es ‎oportunamente reportado como “desaparecido” durante un bombardeo de la coalición ‎estadounidense.

La coalición anti-Daesh afirma estar operando contra un grupo que identifica como Khorasan, ‎supuestamente vinculado a al-Qaeda en Siria. Aunque no existen pruebas de la existencia de tal ‎grupo, la prensa estadounidense afirma que lo dirige un francés llamado David Drugeon, ‎especialista en explosivos y miembro en misión de los servicios franceses, lo cual desmiente el ‎ministerio de Defensa de Francia. La prensa estadounidense también afirma después que este ‎Drugeon entrenó, por orden de los servicios secretos franceses, a Mohamed Merah, autor de los ‎atentados perpetrados en 2012 en las ciudades francesas de Tolosa y Montauban, y a los ‎hermanos Kouachi, ejecutores de la masacre perpetrada en 2015 en las oficinas del semanario ‎satírico Charlie-Hebdo, en París.‎

Para ampliar sus recursos, Daesh crea impuestos en los territorios que ocupa, pide importantes ‎sumas como rescate por la liberación de prisioneros y se dedica al tráfico de antigüedades. Esta ‎última actividad se desarrolla bajo la supervisión de Abu Sayyaf al-Iraqi. Las piezas robadas son ‎enviadas a la ciudad de Gaziantep –en Turquía. Luego se envían directamente a los coleccionistas ‎que las solicitan a través de las firmas Senocak Nakliyat, Devran Nakliyat, Karahan Nakliyat y ‎Egemen Nakliyat, o se venden en el mercado de Bakircilar Carsisi.‎

Además, la mafia turca, bajo la dirección del primer ministro Binali Yildirim, instala en los ‎territorios ocupados por Daesh fábricas de artículos falsificados que se venden bajo los nombres ‎de grandes marcas e inunda con ellos el mundo occidental. ‎

Finalmente, cuando el presidente afgano Hamid Karzai deja el poder, retira a los kosovares el ‎transporte del opio y la heroína afgana y lo pone en manos del Califato. Hace muchos años que la ‎familia del presidente afgano –fundamentalmente su hermano Ahmed Wali Karzai, hasta el ‎momento de su asesinato– controla el principal cártel del opio. Bajo la protección del ejército de ‎Estados Unidos, Afganistán produce anualmente 380 toneladas de opio de las 430 que se mueven ‎en el mercado mundial. Ese tráfico parece haber reportado al clan Karzai 3.000 millones de ‎dólares, solo en 2013. Daesh se encarga de transportar la droga hacia Europa a través de sus ‎filiales africanas y asiáticas. ‎


15- LA LIQUIDACIÓN DE DAESH

El 21 de mayo de 2017, el presidente Donald Trump anuncia en Riad que Estados Unidos renuncia a ‎crear un Sunnistán (el Califato de Daesh) en territorios pertenecientes a Irak y Siria y que pondrá ‎fin al respaldo estadounidense al terrorismo internacional. Conmina entonces a todos los Estados ‎musulmanes a que también lo hagan. Se trata de un discurso cuidadosamente preparado con el ‎Pentágono y con el príncipe saudita Mohamed Ben Salman. Pero no con Londres. ‎

Obediente, Arabia Saudita comienza a desmantelar el gigantesco dispositivo de apoyo a la ‎Hermandad Musulmana que había instaurado a lo largo de 60 años. Pero el Reino Unido, Qatar, ‎Turquía y Malasia rechazan el cambio de rumbo de Estados Unidos. ‎


Al igual que en Afganistán, el MI6 británico rebautizó el “Frente Unido Islámico para la ‎Salvación de Afganistán”, convirtiéndolo en “Alianza del Norte”, para que la opinión pública ‎occidental sintiera simpatía por esa “resistencia contra los talibanes”. En Birmania, esas mismas ‎razones llevaron el MI6 a convertir el “Movimiento por la Fe” en “Ejército de Salvación Rohinya ‎de Arakán”. En ambos casos, se trata de ocultar toda referencia a la Hermandad Musulmana


En agosto de 2017, Londres lanza el Ejército de Salvación Rohinya de Arakán contra el ‎gobierno de Birmaniala República de la Unión de Myanmar, país mayoritariamente budista. ‎Durante un mes, los medios de difusión atiborran a la opinión pública internacional con noticias a ‎medias que atribuyen el éxodo de los rohinyas musulmanes, de Myanmar hacia Bengala, a los ‎abusos del ejército birmano. El objetivo es iniciar la segunda fase de la guerra de civilizaciones: ‎después del ataque de los musulmanes contra los cristianos viene ahora la agresión de los budistas ‎contra los musulmanes. Pero esa operación se interrumpe cuando Arabia Saudita pone fin al ‎respaldo que aportaba al Ejército de Salvación Rohinya, que tiene su sede en La Meca. ‎

Tres días antes de los atentados de abril 2019 en Sri Lanka, el ministerio de Exteriores ‎de Arabia Saudita enviaba un cable secreto a su embajada en Colombo. En ese mensaje se ‎ordenaba a la embajada saudita evitar en la medida de lo posible las salidas de su personal y ‎prohibirle acudir a los lugares públicos que finalmente fueron blanco de los atentados. (Fuente: ‎Alahed News)

En definitiva, Estados Unidos, Irán e Irak expulsan a Daesh de Irak mientras que Siria y Rusia lo ‎sacan del suelo sirio.


En Sri Lanka, Daesh organiza una gran operación terrorista que se inicia en ocasión de las ‎celebraciones cristianas de Pascuas, el 21 de abril de 2019, con saldo de 258 muertos y 496 heridos.

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- La restauración del Califato, concebida por Hassan al-Banna en 1928, ya había costado la vida al ‎presidente egipcio Anwar el-Sadat, quien había tratado de concretarla para su propio beneficio ‎personal. 

- Varias décadas más tarde, Daesh logra realizarla… pero acaba siendo un fracaso. La resistencia ‎de los pueblos árabes ‎es demasiado fuerte y la oposición del presidente estadounidense ‎Donald Trump no permite continuar el experimento. ‎

- Por el momento, es imposible saber si Daesh (el Emirato Islámico) contaba con un mandato del ‎Guía de la Hermandad Musulmana para proclamar el Califato o si solo aprovechó el respaldo de ‎Occidente para hacerlo. En todo caso, los yihadistas volverán a intentarlo. ‎


Thierry Meyssan


NOTATermina aquí la parte dedicada a la Hermandad Musulmana en el libro de Thierry Meyssan, Sous ‎nos yeux, titulado en español  "De la impostura del 11 de septiembre a Donald Trump. Ante ‎nuestra ‎mirada, la gran farsa de las primaveras árabes". Esta serie de seis publicaciones pertenecen a la Red Voltaire y a su autor, el politólogo francés Thierry Meyssan.

Primeros fracasos de la ‎Hermandad Musulmana‎



 

por Thierry Meyssan


Proseguimos la publicación de la quinta parte del libro de Thierry Meyssan, Sous nos yeux, (De ‎la impostura del 11 de septiembre a Donald Trump. Ante nuestra mirada, la ‎gran farsa de las ‎primaveras árabes). En esta entrega asistimos a un cambio radical en el curso de los ‎acontecimientos. Mohamed Morsi, miembro de la Hermandad Musulmana, de origen egipcio pero ‎con nacionalidad estadounidense, convertido en presidente de Egipto fue derrocado ‎después de gigantescas manifestaciones en contra de su régimen mientras que en Siria fracasa el ‎asalto contra Damasco.

Este artículo es un segmento del libro "Sous nos Yeux". (Ir a la cuarta parte)


A pesar de haber lanzado 40.000 hombres al asalto de Damasco –la capital siria– la ‎Hermandad Musulmana no logra tomar la ciudad. Lejos de acoger a los yihadistas como ‎‎“liberadores”, la población de Damasco resiste y la operación se convierte en un fracaso para ‎la cofradía.


11- La “Primavera Árabe” en Siria

Desde el 4 de enero de 2011, fecha de apertura de la reunión del Cairo, la coordinación de ‎la ‎primavera árabe en Siria se efectúa desde la cuenta de FacebookSyrian Revolution 2011”. Solo ‎con ‎ver ese nombre es suficiente para entender que el objetivo de la operación era un ‎rápido ‎derrocamiento de la República Árabe Siria, tan rápido como las anteriores “revoluciones ‎de ‎colores”, ya que no se trata de modificar las mentes sino únicamente de cambiar dirigentes ‎y ‎algunas leyes del país. El día mismo de su creación, la cuenta “Syrian Revolution 2011” lanza ‎un ‎llamado a la realización de manifestaciones en las calles de Damasco, exhortación de la que ‎se ‎hace eco Al-Jazeera, mientras que Facebook atribuye a esa cuenta decenas de miles ‎de ‎‎“Followers”… cosas de la magia de la informática. Esta cuenta de Facebook tendrá un ‎papel ‎central en los próximos 5 años. Cada viernes, día de plegaria de los musulmanes, estará ‎dedicado ‎a un objetivo de la Hermandad Musulmana. ‎


El diputado harirista libanés Okab Sakr‎


El 22 febrero llega a Líbano el senador estadounidense John McCain. Se reúne allí con líderes de ‎la ‎coalición política libanesa 14 de Marzo (pro-saudita). Entre esos líderes está el diputado ‎Okab Sakr, a quien McCain confía la misión de hacer llegar las armas a los islamistas, que ‎ya ‎esperan por ese armamento en Siria. Después, el senador estadounidense sale de Beirut, se va de ‎exploración ‎hasta la frontera con Siria y escoge la ciudad libanesa de Ersal como futura base de ‎operaciones. ‎

A pesar de los llamados que la misteriosa cuenta “Syrian Revolution 2011” sigue lanzado a través ‎de ‎Facebook, habrá que esperar hasta finales de marzo para que comiencen a suceder cosas en ‎Siria. ‎La Hermandad Musulmana congrega en Deraa, ciudad del sur de Siria conocida como ‎muy ‎favorable al partido Baas, un grupo de yihadistas veteranos de Afganistán e Irak. Estos ‎individuos ‎logran desviar de su objetivo una manifestación de funcionarios que reclamaban ‎aumentos de ‎sueldo y comienzan a saquear el Palacio de Justicia. Ese mismo día, bajo la dirección ‎de oficiales ‎del Mossad israelí, esos mismos individuos atacan, en las afueras de la ciudad, un ‎centro de los ‎servicios secretos utilizado única y exclusivamente en tareas de vigilancia de la ‎actividad israelí en ‎el Golán ocupado. ‎

Al mencionar el hecho, Al-Jazeera afirma que la población de Deraa protestaba porque la ‎policía ‎había torturado varios niños que habían escrito en las paredes consignas hostiles al ‎presidente ‎Assad. La confusión reina mientras que los provocadores siguen destruyendo el centro ‎de la ‎ciudad. Durante las semanas siguientes, tres grupos de islamistas se desplazan por Siria ‎atacando ‎blancos secundarios mal protegidos. Aunque solo pueden atacar tres puntos diferentes a la vez, estos ‎‎tres grupos crean la impresión de que los desórdenes se generalizan por todo el país. En ‎pocas ‎semanas, se cuentan más de 100 muertos, principalmente policías y militares. ‎

El presidente Assad reacciona a la inversa de lo que esperaban los provocadores: en vez ‎de ‎imponer una especie de “Acta Patriótica”, Assad abroga el estado de emergencia que se mantenía ‎en vigor desde la época de la guerra con Israel –de hecho Siria e Israel siguen en guerra ‎mientras ‎que el Estado hebreo aún ocupa militarmente las alturas del Golán– y disuelve la Corte ‎de ‎Seguridad del Estado. Hace además que el Parlamento adopte una ley que garantiza y organiza ‎el ‎derecho a hacer manifestaciones, denuncia los desórdenes como una operación dirigida desde ‎el ‎extranjero y exhorta al pueblo a respaldar las instituciones de la República Árabe Siria. ‎También ‎reúne a los jefes de estado mayor y prohíbe que los soldados hagan uso de sus armas si ‎existe ‎algún riesgo de daño colateral para los civiles


El Guía de la Hermandad Musulmana en Siria, Ali Sadreddin al-Bayanuni –refugiado ‎en Lontres– establece una alianza con el ex vicepresidente sirio Abdel Halim Khaddam –‎refugiado en París. Este último había huido de Siria cuando se descubrió que, junto al jefe de ‎los servicios de inteligencia Ghazi Kanaam, estaba cubriendo el saqueo del Líbano por parte del ‎saudita Rafic Hariri.


Aprovechando esta última orden del presidente, la Hermandad Musulmana ataca un convoy ‎militar ‎en Banyas –la ciudad del ex vicepresidente Abdel Halim Khaddam, ahora miembro de la ‎oposición ‎externa. El ataque dura varias horas, bajo la mirada de la población. Por temor a herir a ‎los ‎espectadores, los soldados –en cumplimiento de la orden de su presidente– se abstienen de ‎hacer ‎uso de sus armas. Una decena de militares mueren así en el incidente. El sargento que ‎encabeza el ‎destacamento pierde las dos piernas cuando cubre una granada con su cuerpo para ‎evitar que la ‎explosión mate a sus hombres. La operación había sido organizada, desde París, por ‎el Frente de ‎Salvación de Abdel Halim Khaddam y la Hermandad Musulmana. El 6 de junio, 120 policías sirios mueren ‎en una situación idéntica, en la localidad de Jisr al-Chughur. ‎

Manifestaciones hostiles a la República Árabe Siria tienen lugar en varias ‎ciudades. ‎Contrariamente a lo que afirman los medios occidentales, los manifestantes nunca ‎reclaman ‎democracia. Las consignas más habituales son: “El pueblo quiere la caída del régimen”, ‎‎“Los ‎cristianos a Beirut, los alauitas a la tumba”, “Queremos un presidente temeroso de Dios”, ‎‎“Abajo ‎Irán y el Hezbollah”. Algunas consignas mencionan la “libertad”, pero no en el sentido ‎occidental. ‎La libertad que reclaman los manifestantes es la de practicar la sharia. ‎

En ese momento, mucha gente cree en Siria que la única información confiable es la que ‎ofrecen ‎Al-Jazeera y Al-Arabiya, las televisoras de Qatar y de Arabia Saudita que respaldaron los ‎cambios ‎de régimen en Túnez y Egipto. Y esa gente está convencida de que el presidente Assad va ‎a dimitir ‎y que la Hermandad Musulmana tomará el poder. La gran mayoría de los sirios ‎asisten ‎estupefactos a lo que creen una “revolución” y se preparan para vivir un viraje hacia el ‎islamismo. ‎Resulta muy difícil dar cifras sobre la cantidad de sirios que se manifiestan contra la ‎República o ‎que apoyan a la Hermandad Musulmana. Lo más que puede decirse con seguridad es ‎que hay en el ‎país cientos de pequeñas manifestaciones y que la más importante reunió cerca de ‎‎100.000 ‎personas en Hama. El presidente Assad recibe en Damasco a los organizadores de esta ‎última ‎demostración. Cuando les pide que expongan sus reclamos, le responden: “Que se prohíba ‎el ‎acceso de los alauitas a Hama”. Atónito, el presidente –que es alauita– pone fin a la entrevista. ‎

En París, la Hermandad Musulmana y el gobierno de Israel organizan subrepticiamente –el 4 ‎de ‎julio– una reunión pública para enrolar a la clase dirigente francesa. Al llamado del ‎‎“filósofo” ‎Bernard-Henry Levy, del ex ministro francés de Exteriores Bernard Kouchner y del futuro ‎jefe de la ‎diplomacia francesa Laurent Fabius, acuden senadores, diputados y alcaldes de todos ‎los ‎horizontes políticos –derecha, centro, izquierda y ecologistas– para respaldar lo que se les ‎vende ‎como un combate por la democracia. Nadie nota en la sala la presencia de los ‎verdaderos ‎organizadores del encuentro: Alex Goldfarb, consejero del ministro de Defensa de ‎Israel, y ‎Melhem Droubi, responsable mundial de la Hermandad Musulmana a cargo de las ‎relaciones ‎exteriores. Este último ha llegado a Francia expresamente desde Arabia Saudita.

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Burhan Ghalioun (de pie, al centro, con camisa azul) abandona Siria a los 24 años y hace carrera en la enseñanza ‎universitaria en París. Al mismo tiempo, con ayuda de la NED estadounidense, crea en 1983 ‎la Organización Árabe de Derechos Humanos, en Túnez. Cuando el argelino Abassi Madani –‎del Frente Islámico de Salvación (FIS)– se exila en Qatar, el sirio Burhan Ghalioun, ‎supuestamente laico, lo ayuda a escribir sus discursos. En junio de 2011, Burhan Ghalioun ‎participa en la Conferencia por la Salvación Nacional de la Hermandad Musulmana y, ‎a propuesta de Estados Unidos, se convierte al mes siguiente en presidente del Consejo ‎Nacional Sirio (CNS). A partir de ese momento, el Departamento de Estado de Estados Unidos ‎le paga un salario por “representar al pueblo sirio”.


En agosto, se constituye en Estambul un Consejo Nacional Sirio (CNS), siguiendo el modelo ‎del ‎Consejo Nacional de Transición Libio. Ese Consejo reúne una serie de personalidades que ‎desde ‎hace años viven fuera de Siria, solo algunos que acaban de salir del país y miembros de ‎la ‎Hermandad Musulmana. La extraña idea de que ese grupo pueda estar realmente interesado en ‎el ‎establecimiento de una “democracia” parece avalada por la presencia de algunas ‎personalidades ‎de extrema izquierda, como el profesor Burhan Ghalioun, a quien pondrán en la ‎presidencia del ‎Consejo. Pero hace años que el profesor Ghalioun trabaja con la NED estadounidense y con la ‎Hermandad ‎Musulmana. Aunque se dice laico, Ghalioun escribe los discursos de Abassi Madani –el ‎presidente ‎del Frente Islámico de Salvación (FIS) de Argelia– desde que este último se exiló en ‎Qatar. En el ‎mismo caso se encuentran George Sabra y Michel Kilo, quienes trabajan con la ‎Hermandad ‎Musulmana desde hace más de 30 años y siguieron a los trostkistas ‎estadounidenses ‎incorporándose a la NED, en 1982. Bajo la dirección del libio Mahmud Jibril, ‎George Sabra trabajó ‎en las versiones para el extranjero del programa de televisión para niños ‎Sesame Street –‎producido por el grupo francés Lagardere Média y el canal qatarí Al-Jazeera– junto ‎con Cheryl ‎Benard, esposa de Zalmay Khalilzad, embajador de Estados Unidos en la ONU, y ‎posteriormente en ‎Irak. Otro personaje cuya presencia sirve de “garantía” es Haytham Manna, el ‎mismo que se ‎ocupaba de las inversiones de los miembros sudaneses de la Hermandad ‎Musulmana.‎

Qatar compra a la OLP su turno en la presidencia rotativa de la Liga Árabe. ¿Precio? 400 ‎millones ‎de dólares. En violación de los estatutos, Qatar hace que la Liga suspenda la membrecía ‎de la ‎República Árabe Siria, a pesar de tratarse de un Estado fundador de ese grupo de países. ‎Qatar ‎propone después el envío a Siria de una Misión de Observación presidida por Sudán –país ‎que sigue ‎bajo un gobierno de la Hermandad Musulmana. Sudán designa como jefe de la Misión al ‎general ‎Mohamed Ahmed Mustafá al-Dabi, ex jefe de sus servicios secretos y ex embajador en ‎Qatar. ‎Cada Estado miembro de la Liga Árabe envía observadores para que todas las tendencias ‎estén ‎representadas en la Misión. La República Árabe Siria acepta el envío de esa Misión ‎de ‎Observadores y permite que se despliegue en el territorio nacional. Será esa la primera y única ‎vez ‎que un órgano pluralista llega a estar presente en el terreno, se reúne con todas las partes y ‎visita ‎todo el país. Se trata, en realidad, de la única fuente externa de información realmente digna ‎de ‎confianza en todo el conflicto. ‎

Todas las partes saludan favorablemente la nominación del general al-Dabi, el hombre ‎que ‎negoció la separación entre Sudán y Sudán del Sur y a quien numerosos países árabes ‎proponen ‎como candidato al Premio Nobel de la Paz. Pero la lectura de los informes preliminares ‎muestra ‎que este militar sudanés no tiene intenciones de redactar informes para complacer a ‎nadie sino de ‎dirigir una auténtica observación pluralista de la situación. Bruscamente, los ‎medios ‎internacionales cambian de tono y acusan al general al-Dabi de ser uno de los genocidas ‎de ‎Darfur. Los que antes aprobaban su designación, ahora exigen que dimita. El general sudanés ‎se mantiene en sus trece. ‎

Finalmente se publica un informe preliminar que certifica que no hay revolución en Siria. La ‎Misión ‎confirma que la exageración es considerable en cuanto a la violencia atribuida al gobierno, ‎que el ‎ejército se ha retirado de las ciudades, que no hay represión, que las víctimas son ‎principalmente ‎soldados y policías, que más de 5.000 detenidos cuyo nombres ella misma entregó ‎a las ‎autoridades sirias han sido liberados y que los medios de prensa extranjeros que solicitaron ‎cubrir ‎la situación han podido hacerlo.


Lleno de cólera, Qatar paga a Sudán 2.000 millones de dólares para que se lleve a casa al ‎general ‎al-Dabi y se opone a que la Liga Árabe nombre un sucesor a la cabeza de la Misión. ‎Descabezada, ‎la Misión de Observadores de la Liga Árabe será disuelta a principios de 2012.

El sirio Abu Saleh se convierte en “corresponsal permanente” de France24 y de Al-‎Jazeera en el Emirato Islámico de Baba Amro, implantado en un barrio de la ciudad siria ‎de Homs. Durante 2 meses, este individuo escenifica bombardeos inexistentes ‎supuestamente perpetrados contra ese barrio por las “fuerzas del régimen”, participa en la ‎condena a muerte de 150 habitantes del barrio ocupado por los yihadistas, supuestamente agonizante‎ se dirige ‎a sus espectadores (foto) y después, “milagrosamente” curado, incendia un ‎oleoducto y comete otras fechorías. A la caída del Emirato Islámico de Baba Amro, Abu Saleh ‎huye a París. Posteriormente reaparece en la región siria de Idlib.


Igualmente furiosa de ver como la República Árabe Siria logra salir adelante, la ‎Hermandad ‎Musulmana decide instaurar un Emirato Islámico. Luego de varios intentos, logrará ‎hacerlo en ‎Baba Amro, un barrio de la ciudad siria de Homs, donde previamente había cavado y ‎acondicionado ‎toda una red de túneles para garantizar el abastecimiento de sus combatientes en ‎caso de asedio. ‎Allí concentra la cofradía 3.000 hombres armados, 2.000 de ellos takfiristas sirios. ‎Esos elementos son de hecho ‎los miembros del subgrupo de la Hermandad Musulmana denominado “Excomunión e‎ ‎Inmigración”, creado en tiempos del presidente egipcio Anwar el-Sadat. ‎

Estos elementos implantan en Baba Amro un “Tribunal Revolucionario” con el que juzgan ‎y ‎condenan a muerte a más de 150 habitantes del barrio, que son degollados en público. ‎Los ‎habitantes del barrio huyen, con excepción de unas 40 familias. Los takfiristas levantan ‎barreras en ‎todos los puntos de acceso al barrio y las fuerzas especiales francesas se encargan de ‎instalar en ‎ellos el mejor armamento disponible en Occidente. La campaña terrorista del primer ‎año de ‎desórdenes da paso con ello a una guerra de posiciones, en concordancia con el plan ‎expuesto en ‎‎2004 en el libro La Administración de la Barbarie. En adelante, los islamistas reciben de la ‎OTAN un armamento más sofisticado que el que posee la República Árabe Siria, cuyo ejército es ‎objeto de un embargo desde el año 2005. ‎

Una mañana, el Ejército Árabe Sirio penetra en Baba Amro, cuyas defensas finalmente ha ‎logrado ‎neutralizar. Los militares franceses, los periodistas y algunos líderes ya han huido y ‎reaparecen en ‎Líbano días después. Los takfiristas se rinden. La guerra que estaba comenzando ‎parece haber ‎terminado, como en Líbano –en 2007–, cuando el ejército libanés derrotó al grupo ‎Fatah al-Islam. ‎Pero los islamistas no están liquidados. ‎

Una nueva operación se prepara desde Jordania, bajo la dirección de la OTAN. Esa ‎operación ‎incluye un gran ataque contra la capital siria, Damasco, en el marco de una gigantesca ‎operación ‎sicológica. Pero es anulada en el último instante. Abandonados por Francia en Baba ‎Amro, los ‎islamistas acaban de recibir una contraorden de Estados Unidos, que está conversando ‎con Rusia ‎sobre la posibilidad de compartir con ella el Medio Oriente. Ambos países firman una ‎promesa de paz en Ginebra, el 30 de junio de 2012. ‎


12- Punto final para la “Primavera árabe” en Egipto.

En Egipto, la Hermandad Musulmana controla el nuevo Parlamento. Aunque la nueva ‎Constitución ‎ha sido adoptada con un 77% de aprobación después un referéndum, la cofradía ‎estima que ese ‎texto –redactado expresamente para permitir la elección de sus miembros– no ‎pasa de ser la ‎modificación –demasiado ligera a su gusto– de un viejo texto, así que designa una ‎Asamblea ‎Constituyente de 100 personas, 60 de ellas miembros de… la Hermandad Musulmana. 

En cuanto Washington obliga al presidente Mubarak a dimitir, el jeque egipcio Yussef ‎al-Qaradawi regresa de Qatar en un avión privado. Administrador del Centro de Estudios ‎Islámicos de Oxford –cuyo presidente es el príncipe Charles– y consejero espiritual del canal ‎satelital qatarí Al-Jazeera, el jeque Qaradawi tiene en esa televisión qatarí su propio programa ‎semanal sobre la charia. Ya en El Cairo, Qaradawi se presenta personalmente en la plaza ‎Tahrir, donde condena la democracia y se pronuncia por la ejecución de los homosexuales.


La cofradía resalta que los jóvenes demócratas podrían cuestionar el poder del ejército. ‎La ‎campaña con vista a la elección presidencial proporciona a los islamistas una oportunidad ‎para ‎llamar a regenerar Egipto a través del Corán. Yussef al-Qaradawi predica que luchar contra ‎los ‎homosexuales y recuperar la Fe es más importante que enfrentarse a Israel por el ‎reconocimiento ‎de los derechos del pueblo palestino. Mientras los sunnitas se abstienen ‎masivamente en la ‎elección presidencial, la Hermandad Musulmana impide el voto en las ciudades ‎y poblados ‎cristianos, de manera que 600.000 electores no logran ejercer su derecho al voto. ‎


La Comisión Electoral egipcia “confirma a Mohamed Morsi como presidente de Egipto ‎para evitar al país un episodio sangriento si (proclamara) la elección del general Ahmed ‎Shafiq”.


A pesar de todo, ‎el veredicto de las urnas da la victoria al general Ahmed Shafiq –ex primer ‎ministro de Mubarak– ‎con una pequeña ventaja de 30.000 votos. La cofradía amenaza entonces a ‎los miembros de la ‎Comisión Electoral con tomar represalias contra sus familias y, al cabo de 13 ‎días, la Comisión ‎atribuye la victoria al miembro de la Hermandad Musulmana Mohamed Morsi. La ‎‎“comunidad ‎internacional” prefiere mirar para otro lado y alabar el carácter democrático de la ‎elección. ‎

Mohamed Morsi es ingeniero en la NASA. Es ciudadano estadounidense ‎y ‎cuenta con una acreditación que le da acceso a secretos militares en el Pentágono. Desde ‎su ‎llegada al poder en Egipto, se dedica a rehabilitar y fortalecer la Hermandad Musulmana y ‎a ‎estrechar sus vínculos con Israel. El día del aniversario del asesinato de Anwar el-Sadat, el ‎nuevo ‎presidente recibe a los asesinos en palacio. También nombra gobernador de Luxor al ‎responsable ‎de la masacre terrorista perpetrada en ese distrito en 1997. En cambio, persigue a los demócratas ‎que habían participado en manifestaciones sin exigir la renuncia de Hosni Mubarak ‎sino solo ‎denunciando aspectos de su política. Morsi apoya además una gran campaña de ‎pogromos de la ‎Hermandad Musulmana contra los cristianos y cubre los abusos y crímenes de los ‎miembros de la ‎cofradía: linchamientos, saqueo de los arzobispados e incendio de iglesias. Al ‎mismo tiempo ‎privatiza las grandes empresas egipcias y anuncia la posible venta del Canal de Suez ‎a Qatar, que ‎en ese momento sirve de padrino a la cofradía. Desde el palacio presidencial, Morsi habla al ‎menos cuatro veces ‎por teléfono con Ayman al-Zawahiri, el jefe mundial de al-Qaeda.


Conferencia de prensa en la sede de la Hermandad Musulmana con el Guía Mundial de ‎la cofradía (al centro) y con el presidente egipcio Mohamed Morsi (a la izquierda).


En definitiva, Mohamed Morsi acaba ganándose la enemistad de todos. Todos los ‎partidos ‎políticos, incluyendo a los propios salafistas –aunque exceptuando, por supuesto, a la ‎Hermandad ‎Musulmana– comienzan a participar en manifestaciones contra Morsi. Esas protestas ‎llegan a ‎reunir 33 millones de personas que salen a las calles y llaman al ejército a devolver el país ‎al pueblo ‎egipcio. Indiferente al clamor del pueblo, el presidente Morsi ordena al ejército egipcio ‎que se ‎prepare para atacar la República Árabe Siria, en ayuda de los seguidores sirios de la ‎Hermandad ‎Musulmana. Esa decisión colmará la copa, sellando su destino como presidente. ‎

El 3 de julio de 2013, cuando en Washington las oficinas federales cierran sus puertas antes ‎del ‎extenso fin de semana del 4 de julio –la fiesta nacional estadounidense–, el ejército egipcio da ‎un ‎golpe de Estado. Mohamed Morsi es arrestado y enviado a la cárcel mientras que las calles ‎se ‎convierten en campos de batalla donde los miembros de la Hermandad Musulmana y sus ‎familias ‎se enfrentan a las fuerzas del orden. ‎


13- La guerra contra Siria

Se dice que “en política, las promesas solo comprometen a quien se las cree”. Un mes después ‎de ‎la primera conferencia de Ginebra sobre Siria y la firma de la paz y solo unos días después de ‎la ‎conferencia de los “Amigos de Siria” realizada en París, nuevamente se aprueba la guerra, ‎con ‎asistencia de la OTAN. Nombre de código: “Volcán de Damasco y Terremoto en Siria”. ‎

Cuarenta mil hombres entrenados precipitadamente en Jordania cruzan la frontera y se ‎lanzan ‎sobre Damasco mientras que un atentado elimina a importantes responsables que ‎participaban en ‎una reunión del Consejo Nacional de Seguridad sirio. El ejército y los servicios ‎secretos sirios ‎quedan decapitados. ‎

Los yihadistas que atacan la capital siria son mercenarios reclutados entre las capas pobres ‎del ‎mundo musulmán. Muchos ni siquiera hablan árabe y no han recibido más que una semana ‎de ‎entrenamiento. Algunos creen estar luchando contra los israelíes. Sufren gran número de bajas ‎y ‎se repliegan. ‎

En la larga guerra que viene después, el Ejército Árabe Sirio –que trata de ‎defender ‎prioritariamente a su población y tiene para ello que replegarse hacia las grandes ‎ciudades– se ‎enfrenta a yihadistas que tratan de hacer imposible la vida en vastas extensiones de ‎territorio. ‎Esos elementos parecen renovar sus filas infinitamente. Cada mes llegan nuevos ‎yihadistas que ‎toman el lugar de los que mueren en combate o desertan. Todos los delincuentes ‎del mundo ‎musulmán llegan a Siria para probar suerte por unos cuantos cientos de dólares al mes. ‎Oficinas de ‎reclutamiento se abren públicamente en países como Túnez y Afganistán, aunque se ‎hacen más ‎discretas en otros, como Pakistán y Marruecos. Pero el número de bajas que los ‎yihadistas sufren ‎en los combates es tremendamente elevado. En julio de 2013, según INTERPOL, ‎se registran en 9 países operaciones de evasión extremadamente sofisticadas para sacar a líderes ‎islamistas de las ‎cárceles y enviarlos a Siria. Por ejemplo:

– el 23 de julio, entre 500 y 1.000 presos se escapan de las cárceles de Taj y Abu Graib, en Irak;‎

– el 27 de julio, 1.117 presos se escapan de la cárcel de Kuafia –en Bengazi, Libia– como ‎resultado ‎de un motín iniciado dentro de la cárcel, en coordinación con un ataque desde el ‎exterior;‎

– durante la noche del 29 al 30 de julio, 243 talibanes se escapan de la cárcel de Dera Ismail ‎Khan, ‎en zonas tribales pakistaníes.‎

El Ejército Árabe Sirio incinera la mayoría de los cadáveres de los yihadistas, pero los que ‎logra ‎identificar son conservados y devueltos a sus familias. Como Argelia, con la Fundación ‎Abdelkader, ‎varios países crean discretamente canales para repatriar esos cuerpos. Hoy en día, el ‎Ejército ‎Árabe Sirio aún conserva más de 30.000 cadáveres identificados que nunca han sido ‎reclamados. ‎

Los países occidentales que inicialmente habían enviado miembros de sus fuerzas ‎especiales, ‎reclutándolos entre sus soldados con doble nacionalidad –generalmente musulmanes ‎de origen ‎magrebí–, organizan sus propios canales para el reclutamiento de yihadistas. En Francia, ‎se crea ‎una red de reclutamiento en las prisiones, con participación de mezquitas salafistas. Esos ‎miles de ‎individuos se unen a las decenas de miles que llegan a Siria desde el “Medio Oriente ‎ampliado”. ‎Aunque se ignora la cifra exacta de personas que participan en esta guerra, se estima ‎que el ‎número total de yihadistas locales y extranjeros que luchan tanto en Irak como en Siria, ‎desde ‎‎2011, sobrepasa los 350.000. Esa cifra es superior a los efectivos de cualquier ejército ‎regular de la ‎Unión Europea y dos veces superior a los del Ejército Árabe Sirio. ‎


A través de la televisión saudita al-Safa, el jeque sirio Adnan al-Arour exhorta a ‎emprender en Siria masacres contra los alauitas. Este individuo se convertirá en el referente ‎religioso del llamado “Ejército Sirio Libre”.


El jeque Adnan al-Arour garantiza la unidad ideológica de los yihadistas como “jefe espiritual ‎del ‎Ejército Sirio Libre”. Este pintoresco personaje se dirige semanalmente a un amplio público ‎a ‎través de su propio programa de televisión, caldea los ánimos con constantes llamados a ‎derrocar ‎al tirano y defiende una visión patriarcal y autoritaria de la sociedad. Adnan al-Arour va ‎derivando ‎poco a poco hacia llamados de naturaleza sectaria, en los que exhorta a masacrar a ‎los ‎cristianos y los alauitas. Este individuo fue suboficial en el Ejército Árabe Sirio hasta que ‎fue ‎arrestado por haber violado a varios jóvenes reclutas. Huyó entonces a Arabia Saudita, donde ‎se ‎convirtió en jeque al servicio de Alá. 

El Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos se reúne en la Casa Blanca, el 13 de junio ‎de 2013. En la foto aparecen Gayle Smith, directora para el Desarrollo de la Democracia (la persona de pelo blanco sentada a la derecha) y el miembro de la Hermandad Musulmana ‎Rashad Hussain ‎(la cuarta persona desde la izquierda)‎. Aunque participó en esta reunión, el consejero de ‎seguridad nacional, Tom Donilon, no está en la foto. Pero sí aparece (a la izquierda y con ‎turbante) el jeque Abdallah ben Bayyah, representante de la Hermandad Musulmana y ‎segundo de Yussef al-Qaradawi.

Los yihadistas reciben generalmente un armamento básico, disponen de cantidades ilimitadas ‎de ‎municiones y están organizados en katibas –pequeñas unidades de varios cientos de hombres–‎‎ ‎cuyos jefes reciben un equipamiento ultrasofisticado, como maletines de comunicación que ‎les permiten recibir directamente imágenes satelitales sobre los movimientos del Ejército Árabe ‎Sirio. ‎Se trata por ello de una lucha desigual en la que el Ejército Árabe Sirio, aunque mucho ‎mejor ‎entrenado, sólo dispone de armamento anterior al año 2005 –debido al embargo ‎internacional ‎que le ha sido impuesto– y no tiene ningún tipo de acceso a datos de inteligencia ‎satelital. ‎

Contrariamente al Ejército Árabe Sirio, cuyas fuerzas y unidades coordinan sus acciones y se ‎hallan ‎todas bajo la autoridad del presidente Bachar al-Assad, las katibas yihadistas se ‎disputan ‎constantemente entre sí, incluso en pleno campo de batalla, donde existe gran rivalidad ‎entre ‎diferentes cabecillas que se creen todos “señores de la guerra”. Pero todos reciben ‎refuerzos, así ‎como el armamento y las municiones que utilizan, y datos de inteligencia, de un ‎estado mayor ‎único –el LandCom de la OTAN, situado en la ciudad turca de Esmirna (Izmir)–, al cual todos deben ‎obediencia. Sin embargo, Estados Unidos encuentra enormes dificultades a la ‎hora de lograr que ‎ese sistema funcione ya que numerosos actores internacionales pretenden ‎realizar operaciones a ‎espaldas de sus demás aliados. Así lo hace Francia –a espaldas del Reino ‎Unido–, al igual que ‎Qatar, que actúa en detrimento de Arabia Saudita. ‎

En cuanto el Ejército Árabe Sirio se repliega de un territorio, los yihadistas que logran ocuparlo ‎‎“se ‎entierran” construyendo allí túneles y búnkeres. Cuando los sauditas enviaron al millonario ‎Osama ‎ben Laden a Afganistán lo hicieron porque era un especialista en obras públicas, que ya ‎había ‎supervisado la construcción de túneles en montañas –más exactamente la ampliación del ‎cauce de ‎ríos subterráneos. Esta vez, expertos de la OTAN especializados en ingeniería civil son ‎enviados a Siria para supervisar la construcción para los yihadistas de obras defensivas de proporciones gigantescas.‎


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