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12 marzo 2026

Irán y el Nuevo Orden Multipolar en entredicho




por Tito Andino
Análisis de varios artículos


La geopolítica del poder

En ediciones anteriores de este blog señalamos -basados en los amplios conocimientos del politólogo francés, Thierry Meyssan- que el mundo fue redefinido en zonas de influencia entre las ahora únicas potencias mundiales (en lo económico y militar: Estados Unidos, China y Rusia), El enlace aquí: USA. ¿El Imperio contraataca?

¿Entonces, qué ha sucedido? ¿fue solo una hipótesis de trabajo? ¿será que el lobby israelí controla el Congreso de Estados Unidos? ¿Será cómo dicen ciertas malas lenguas de que “un degenerado pedófilo ha escenificado todo esto para que no salgan a luz sus videos con menores de edad”? o, ¿será que otro degenerado satanista, asesino-genocida y criminal de guerra es quien impone las reglas, siendo Trump su muñeca? O, sin tanta “conspiranoia”, ¿será que las “partes” van posicionándose en la única forma en que es posible hacerlo -la guerra-?

Todo eso sin olvidar en el mundo de los hechos tangibles que Estados Unidos se ha retirado de la zona de influencia rusa (Ucrania), a pesar de los quejidos de la Unión Europea. Hemos observado la retirada perceptible de Rusia y China de Venezuela, Cuba y otros lugares que corresponden a la influencia “natural” de Estados Unidos. Demasiadas hipótesis, sigue siendo demasiado pronto para valorar lo que tienen que decir y hacer -no solo en el discurso- chinos y rusos, incluso Estados Unidos más allá del discurso. Paciencia, esto apenas podrá valorarse en meses. Quienes realmente saben algo apenas vislumbran flashes del qué mismo acontecerá.


        Ilustración de Confilegal.com


Meyssan, en su primer pronunciamiento tras el inicio de la nueva guerra contra Irán, entiende -básicamente- que el mundo cree que los ataques de Israel y Estados Unidos fueron coordinados, sin embargo, no es cierto, no se unieron, actuaron en forma separada, cada uno persigue sus propios objetivos, se comenta en círculos de poder de que Washington quiso limitar las acciones israelíes. El mismo nombre de las operaciones las diferencian: del lado israelí “León Rugiente”; en Estados Unidos se conoce como “Furia Épica”. Lo que estaba claro para los dos socios era que tenían que anular a Irán como rival regional... Tampoco podemos hablar de fracaso.

Se dice que Israel se centra en neutralizar el programa nuclear iraní y las capacidades de los misiles balísticos, evitando que un gobierno islamista acceda a armas nucleares; así como el derrocamiento de la República Islámica con una probable restauración de la monarquía a través de Reza Pahlevi. Mientras que el trabajo militar de Estados Unidos sería debilitar la influencia de Irán en la región y fomentar las condiciones para ese anhelado cambio de mando en Teherán, a diferencia de Israel, la intervención estadounidense no busca restaurar al Sha, ni aniquilar la investigación nuclear civil sobre fusión, a pesar de que ello le alejaría de la dependencia energética de hidrocarburos. Es interesante que muchos especialistas coinciden que, en principio, el despliegue naval estadounidense en el Golfo Pérsico estaba destinado a fines defensivos de sus bases y la de sus aliados, parece que no les ha ido muy bien. Tampoco debemos dejarnos llevar por lo que se dice en “todo el mundo”, que es una 'guerra por Israel', ¿puede la mayor potencia mundial ser chantajeada de tal forma…?

Se dice que Trump y el Pentágono intentaron contener el expansionismo israelí, teniendo que intervenir estratégicamente para limitar el alcance de las acciones israelíes que hubiesen sido más catastróficas si actuaban solos, centrándose en neutralizar la fabricación de misiles hipersónicos iraníes. Los hechos y los mensajes iniciales del presidente Trump contradicen las acciones que aducen llevar a cabo. Sea cual haya sido el plan o intención verdadera, fracasó rotundamente. Es lo que el ex diplomático Richard Haass calificó como una "guerra de elección" y un "ataque preventivo" no justificado por un peligro inminente.

De igual forma Irán no tuvo, ni tiene la intención de agredir a países del Golfo, se ha visto forzado a atacar la infraestructura militar estadounidense instalada en esos países: sistemas de radares, instalaciones portuarias, bases para tropas, etc. Irán no ha tenido pena en señalarlo, lo lamenta, no es su intención atacar a esos pueblos árabes, pero ahora las infraestructuras petroleras son claves ya que las suyas han sido atacadas. El conflicto va escalando -conforme se desprende de las acciones que están tomando los bandos- es probable que las cosas vayan a peor para todos, a menos que la sensatez opere en lugar de las mentalidades destructivas.


        Ilustración hecha con IA, relacionada con el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán.  


El pasado mes de enero de 2026, el analista internacional Pepe Escobar advertía en su artículo “Irán, la operación secreta que nadie ve”, que los eventos acontecidos en el país persa desde diciembre del 2025 a enero 2026 no eran simples protestas civiles, se trataba del desarrollo de una batalla geopolítica definitiva que decidirá el futuro de la arquitectura multipolar construida por Rusia y China frente al dominio de Occidente. El epicentro es Irán.

Los políticos tradicionalistas de Estados Unidos (y conste que aún defendemos la posición inicial de Trump, misma que, al fin y al cabo, puso fin al conflicto Israel-Irán del 2025) se niegan a aceptar que el mundo ha cambiado irreversiblemente hacia un sistema de cooperación, sobre todo en Eurasia donde China y Rusia han ido consolidando alianzas estratégicas frente al declive de la influencia estadounidense. Surge, entonces, la advertencia del peligro existencial de una "guerra total" si las élites de Estados Unidos y de Occidente no aceptan esta transición crucial para el destino de la civilización.

Un buen entendedor de la geopolítica sabe que la crisis no se trató de iniciales protestas focalizadas en Irán, tampoco se trató de lograr un simple cambio de mando. Por favor, no seamos ingenuos, dejemos a un lado las legítimas protestas de la población iraní (costo de vida e inflación), el pueblo iraní tiene quejas reales contra su gobierno, es cierto, pero es más cierto que la mayoría no desea una "democracia importada", sembrada mediante bombardeos al estilo Libia, Afganistán, Irak, Siria, etc. Esa conciencia es la causa primaria de que las manifestaciones perdieran fuerza al ser percibidas como un instrumento de intereses extranjeros.

Las protestas formaron parte de una operación estratégica militar y tecnológica dirigida a desmantelar el naciente eje multipolar euroasiático fomentado por Rusia y China, es decir, terminar con la influencia de los BRICS, el objetivo estratégico es destruirlo, eso -de paso- terminará con la influencia regional de Irán. ¿Se han percatado que algunos miembros de los BRICS están involucrados en los dos bandos, por ejemplo, la India o el caso de los Emiratos Árabes Unidos que acoge bases militares estadounidenses?

El presidente Trump inició su mandato buscando retrasar la integración euroasiática para conservar la hegemonía estadounidense. La actual guerra, apunta a destruir el corredor energético euroasiático, frustrar la integración euroasiática del transporte y el comercio. En pocas palabras: frenar el poder económico chino, contener el poder militar ruso y cerrar el poder energético iraní. Trump advirtió a los BRICS sobre el “error” de querer dejar el dólar como moneda de comercio internacional. Al fracasar en su intento de “negociar” ha empezado a operar la etapa del conflicto militar neutralizando a Irán antes de que el sistema financiero alternativo de los BRICS se vuelva totalmente operativo.

Años de presión económica y militar extranjera en contra de Irán no buscaban acuerdos diplomáticos negociables, se trataba de buscar la formas de conseguir un cambio en el poder o lograr el colapso económico de la nación. La crisis fue diseñada y coordinada externamente al más alto nivel militar para paralizar o quebrar a los BRICS, sin importarles el inminente riesgo de una escalada militar y nuclear en la región.

Estamos presenciando un programa geopolítico escenificado para ocasionar el colapso de Irán, que no ha resultado como fue planificado. Una aclaración que romperá el corazón de los ingenuos pero sinceros partidarios de Irán. Entre Rusia, China e Irán no existe una alianza militar de ningún carácter, el error es creer que opera un acuerdo defensivo mutuo ante una agresión foránea, tal cosa no ha existido nunca. Lo que tenemos es un acuerdo estratégico de intercambio tecnológico de carácter militar y obviamente la transferencia o venta de sistemas armamentísticos de defensa o ataque. Tampoco deseamos herir susceptibilidades en los enemigos de Irán, si les encanta que califiquemos de régimen al gobierno iraní, pues que así sea. ¿Afecta eso en algo para saber quién es la víctima de la llamada “Coalición Epstein”?


             ChatGPT. Imagen del 14 de enero 2026


Todos los caminos conducen a un solo objetivo: la destrucción de la arquitectura multipolar proclamada por Rusia y China a la cual Estados Unidos se comprometió unir. Si no es verídico -al menos es creíble- que Estados Unidos y Rusia, luego China aceptaron modificar el “orden basado en reglas” proclamado tras el fin de la segunda guerra mundial, es decir un rediseño de las zonas de influencia de las tres grandes superpotencias de la actualidad, si prefieren llamémoslo un “Nuevo Orden Mundial”. No será la primera vez que Trump rompe los compromisos asumidos. No han sido solo los desafectos en Estados Unidos y en sus socios europeos, es la presencia forzada de Israel, quienes no permiten una nueva forma de coexistencia “pacífica” (llamémosla Paz Armada).

También vale la pena señalar -siempre lo repetiremos- cada vez que las circunstancias lo ameritan, que la única forma de llegar a la paz mundial será cuando Estados Unidos y el “civilizado” mundo Occidental acepten y permitan el libre desarrollo y progreso de Rusia y China. No hablamos de ideologías, sino de cuestiones de economía pura, mercado hay para todos. ¿Acaso no es eso lo que fomenta el capitalismo? Libre derecho a comerciar en el mundo. Claro, como el libre comercio que ofrece China y Rusia va en contra de los intereses de las grandes transnacionales y las altas finanzas de Occidente, urgirá retrasar, romper y eliminar esas emergentes alianzas euroasiáticas porque la verdadera libre competencia económica pone en riesgo la hegemonía estadounidense y la de sus aliados.

¿Cómo se consigue eso? con guerras, la “guerra interminable” de la que nos habla la doctrina estadounidense aplicada en las últimas décadas. Imperiosamente debe atacarse el corredor energético clave para la Franja y la Ruta. Todo inició con la utilización e infiltración de tecnología avanzada, clave para perturbar al estado iraní, mediante los terminales Starlink introducidos de contrabando, permitió la comunicación a pesar de los bloqueos. Esa logística fue preparada desde centros de operaciones en Estados Unidos, Israel, Inglaterra y otros aliados, siguiendo el patrón de las "revoluciones de color" y “primaveras árabes”.

También debe dedicarse un par de palabras a la interacción entre el "sionismo cristiano" o “evangelismo sionista” en Estados Unidos e Israel bajo la cobertura de la administración Trump (hemos abordado el tema AQUÍ) llegando hasta la posible implementación de una "Opción Sansón" por parte de Estados Unidos e Israel ¿Cómo reaccionará el eje multipolar (Rusia/China) ante las amenazas a su arquitectura comercial, actuará junto a la resistencia iraní?... aparentemente están actuando.

Resumamos: La importancia de Irán no radica en su política interna, muy criticada en el mundo. Comprendamos que Irán es la llave maestra del corredor energético euroasiático, es la conexión con China y Rusia. Irán permite que China acceda a energía sin depender de rutas marítimas controladas por la armada estadounidense. El objetivo real es destruir ese corredor energético, consecuentemente su sistema financiero paralelo y las rutas comerciales terrestres antes de que sean irreversibles. El riesgo, por supuesto, es extremo con el despliegue de fuerzas en el Golfo Pérsico y la posibilidad de un ataque preventivo nuclear táctico contra instalaciones iraníes.


          Ilustración de Discovery Alert.


El talentoso analista internacional, Andrew Korybko, dijo: “Trump afirma que la campaña militar de Estados Unidos contra Irán es para ‘defender al pueblo estadounidense’, mientras que muchos críticos han alegado (en broma o no) que es para distraer de los Archivos Epstein, pero pocos observadores se dan cuenta de que en realidad todo gira en torno a China”. La doctrina de Trump fue decidida en su primer mandato, "privar gradualmente a China del acceso a mercados y recursos, idealmente a través de una serie de acuerdos comerciales, para imbuir a Estados Unidos de la influencia indirecta necesaria y descarrilar pacíficamente el ascenso de la superpotencia china".

El “descarrilamiento pacífico” no ha sido posible… tampoco los acuerdos comerciales y los aranceles punitivos de Estados Unidos con la UE y otros países asiáticos han impedido el acceso de China a esos mercados. Entonces van por donde duele… el petróleo: Venezuela, es un caso ejemplificador, aparte de la presión sobre otros grandes productores energéticos como Nigeria. Toda la cuestión es limitar el acceso de China a los recursos para impulsar su ascenso de superpotencia, señala Korybko, en la "Estrategia de Negación" de Estados Unidos.

No hemos valorado el que Estados Unidos necesita que sus aliados regionales del Eje azerí-turco deben seguir proyectando su influencia a lo largo de toda la periferia sur de Rusia. Con eso se consigue un “apalancamiento de recursos sin precedentes sobre China mediante el control por poder de las industrias petroleras y gaseras iraníes, mientras estrecha su cerco a Rusia, lo que supondría un golpe poderoso para la multipolaridad”.

Para el escéptico que duda de estos razonamientos, un ejemplo lo deja muy evidente. El subsecretario de Estado de los EEUU, Christopher Landau, advirtió a Nueva Delhi -el jueves 5 de marzo 2026- sobre el acuerdo comercial que están a punto de concluir. Estados Unidos busca ampliar sus lazos con India, pero no permitirá que se convierta en un competidor fuerte como hizo China. Landau declaró ante el público: "India debe entender que no vamos a cometer los mismos errores que cometimos con China hace 20 años", no "les permitiremos desarrollar todos estos mercados y luego, ya saben, lo siguiente que sabremos es que nos están superando en muchos eventos comerciales"… (sin más comentarios).

¿Está ya claro que el enfrentamiento es entre el "Viejo Mundo" contra la “Nueva Realidad Multipolar” (o sistema multipolar) que ya está operando? A pesar de todo -y por el momento- China es la primera economía en paridad de poder adquisitivo. Rusia es militarmente invencible en su esfera de influencia. No obstante, el dólar en declive frente a alternativas del Sur Global curiosamente ha conseguido un milagro, la guerra con Irán ha estabilizado en algo al dólar y debilitado el euro… cosas inexplicables para un profano de la economía. ¿Seguirá esa tendencia si el conflicto se enciende aún más?

Por motivos de espacio y como se conoce profundamente, no volveré a explicar que la guerra contra Irán viene siendo planificada durante décadas, desde el mismo inició de la revolución islámica de 1979, la guerra ordenada a Saddam Hussein para derrotar a Irán… en fin, la historia relata cronológicamente una continua política de guerra contra Irán, contándose -como no- con la participación de Israel. Una revisión de los planes de guerra desde mediados de la década de 1990 puede ser consultada en las notas a pie de página. Igualmente, referencias al tema han sido planteados en varias oportunidades en este blog (ver etiqueta: Irán) y/o se encuentran fácilmente en el ciberespacio.


          Imagen de ChatGPT del 3 de marzo 2026


Pepe Escobar describe la actitud de las élites occidentales como una "agonía terminal", compara al imperio anglosajón con una supernova: una estrella que, antes de morir, puede destruir todo a su alrededor. A la vez que nos recuerda la aterradora "Opción Sansón" (¿un análisis de riesgo real o una figura retórica para enfatizar la gravedad del momento?). Es sumamente probable que, si el dominio occidental colapsa, las élites preferirían una conflagración global -el Armagedón nuclear tan deseado por los desquiciados fundamentalistas de las élites estadounidenses- antes que aceptar un mundo que no pueden controlar.

La ciudadanía global debe ser capaz de ver más allá de la narrativa mediática y exigir una diplomacia constructiva sobre la dominación parasitaria. La responsabilidad final debe ser asumida por la gente del mundo, no por la exclusividad de una élite psicópata, perturbados alineados a lo que se está denominando la “coalición Epstein”.

Nota: Una necesaria explicación sobre el factor religioso como detonante de la actual guerra en Medio Oriente lo revisaremos en el siguiente post.


Mapas adjuntos:


                       
Sitios nucleares


                       
Bases militares



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