Bienvenido a este Blog. Detectives de Guerra le brinda los mejores análisis de los conflictos internacionales de actualidad

22 mayo 2021

¿Son apropiados los videos de YouTube de 'Hitler se entera... '?

 



Parte I

por Tito Andino


Muchos "foristas" de diversos sitios expresan estar "hartos" de Hitler, es probable, la banalización del tema de la segunda guerra mundial es general. Pero el tema merece algunas breves explicaciones.


1. ¿Por curiosidad, se habrán preguntado si aquello no será consecuencia del morboso e imprudente aficionado a la historia militar que tiende a dramatizar y/o especular sobre la ética del ejército alemán? Internet se ha saturado de "germanófilos" (neo-nazis), amantes de la guerra y partidarios del nazismo que se autocalifican de "críticos" y “revisionistas” (negacionistas con su particular versión nazi de la historia), éstos pululan por cientos en diversas webs o foros donde desatan su "verborrea". 

2. En el artículo la "Ley de Godwin y la reductio ad hitlerium. ¿Qué diablos es eso?", explicamos el asunto. Repasemos: La "Ley de Godwin" es "la teoría de que a medida que una discusión online avanza, se vuelve inevitable que algo o alguien eventualmente sea comparado con Adolfo Hitler o los nazis, sin importar cuál sea el tema". Esas recurrentes comparaciones se presentan cuando una discusión desciende a un nivel básico argumentativo, "la comparación inevitablemente aparece". Godwin recordó que es extremadamente raro que la improvisada comparación con Hitler o los nazis resulte bien. Se usa esas comparaciones, muchas veces fuera de contexto, pretendiendo (de mala forma) darnos una comparación subjetiva e interesada entre el bien y el mal; lo que termina volviendo trivial un hecho histórico tan grave como el holocausto, por ejemplo.

3. La "Reductio ad hitlerum y la caja de herramientas totalitaria" es un notable análisis de Fernando Navarro García quien recuerda a Leo Strauss acuñando el neolatinajo "Reductio ad Hitlerum" (1951) "como argucia discursiva mediante la cual se puede descalificar cualquier opinión afirmando que "Hitler también la apoyaba". Es, obviamente, un golpe bajo y en muchas ocasiones una injusticia". Durante años se abusa de esa estratagema –no por simplona menos eficaz- de la "Reductio ad Hitlerum", ya que nadie en su sano juicio desea ser encuadrado en la "lógica" de tan nefasto personaje. "Cualquier ideología, postura, pensamiento o actividad que sea parcialmente asimilable al nazismo parte con una enorme desventaja en cualquier debate sometido a escrutinio público. Quizás por eso hoy en día, y ante la falta de argumentos rigurosos como mal endémico de una cierta modernidad, todo aquello que nos desagrada o colisiona con nuestros intereses o anhelos es tildado de "nazi" o "fascista". Ese abuso enfático de tales "reducciones" al nazismo o al holocausto ha ido vaciando de contenido el verdadero horror que suponen esas palabras. Las ha devaluado".

3. Muchos escépticos defensores del nazismo han hecho su lema de la dudosa frase: "La historia la escriben los vencedores". ¿Y los vencidos?... también escriben y mucho, sin olvidar a los "neutrales", a los asesinos y sus víctimas. Pero, lo que de verdad pesa sobre todo son las nuevas generaciones de posguerra, estudiosos con una increíble fuente historiográfica que provocan espasmos al “revisionista”. Mucho fanático de internet insiste en decir que la historia la escribieron los ganadores, pero... !sorpresa!,  vía internet o en librerías podemos encontrar miles de libros, memorias y otras remembranzas de los vencidos con la exaltación de su causa, ideología, triunfos y fracasos, en muchos países el "revisionismo" domina el mercado del libro referente a la IIGM. Por lo mismo, la historia también ha sido escrita por los nazis y sus propagandistas del presente, caso contrario, no sería posible ni explicable encontrarnos día a día, con voluminosas ediciones de las obras de Hitler, Goebbels, sus ministros, generales y soldados, de sus aliados extranjeros y, en fin, de sus actuales defensores a ultranza. En internet el mercado ofertado por el "revisionismo" domina buena parte de la temática.

4. Por increíble que parezca, fueron los neo-nazis quienes plagiaron la frase: "Ya estoy harto de Hitler" (como medida defensiva ante la moderna historiografía). El historiador Christian Hartmann, uno de los cerebros de la Edición Crítica de Mein Kampf -"Hitler, Mein Kampf. Eine kritische Edition" (2016), del ifZ (Instituto de Historia Contemporánea de Munich-Berlín), en entrevista para Deutsche Welle (DW) respondió a la pregunta si "se ha quitado un peso de encima al no tener que seguir leyendo todos los disparates de Hitler?" Contestó: "Sí, naturalmente. Uno puede pasar su vida leyendo una literatura mejor. Ya estoy harto de Hitler". No cabe duda que la espontánea respuesta de Hartmann fue sacada de contexto por algún listillo neo-nazi.

5. La única realidad es que los neo-nazis no están "hartos de Hitler", su ídolo, intentando -torpemente- desmentir la contundente y continua desclasificación de documentos históricos y evadiendo comentar la ridiculización pública de aquel grotesco personaje. De allí que la única defensa psicológica posible sea "estar hartos de Hitler" para frenar la divulgación histórica. Lo suyo es una subcultura banal, presuntuosamente peripatética que dice "enseñar" la "verdadera" historia de la segunda guerra mundial a través de un discurso inútil, impráctico, fanatizado, sintiendo orgullo de ello. No son conscientes de su melindrosa presencia al aullar por internet (en son de protesta): "Hitler, Hitler, siempre Hitler, no cambian de tema, Hitler por aquí, Hitler por allá; o, no olvidamos nunca a Hitler mientras matamos afganos, iraquíes, palestinos, etc.  Dame más Hitler, todo el tiempo, porfa". 

Dejamos sentado que gran parte de estas reacciones provienen de fulanos que encuentran apasionante la vida del cabo austriaco, por alguna razón "desconocida" les cae bien el hitlerín aquel y revientan de coraje cada vez que nos reímos de sus patetismos. No están hartos de Hitler, están hartos de que ridiculicen sus teorías, están hartos que la mayoría no opine igual. Vaya camada de troles cutres, los viejos "revisionistas" al menos pretendían razonar... lo intentaban. 

Por ello este blog está resucitando a los maestros de la sátira anti-hitleriana, humor negro original de esa terrible época. Más que risas -a costa del cabo bohemio con ínfulas de emperador- fue y es una crítica política válida ante su Weltanschauung -concepción del mundo- e, indiscutible, una mortífera arma de propaganda que irritó e hirió en lo más profundo el ego de los esbirros nazis y sus partidarios del presente. 

Hoy, sigue de moda las parodias hechas de escenas concretas del film alemán "Der Untergang" (El Hundimiento) que ya tiene largos años de haberse estrenado (2004). De lo que sabemos, los prolíferos "libretistas" no piensan dejar de producir relajantes videos humorísticos. Mofarse de la intolerante alma del nazi-fascismo es el cometido.

Tras esta explicación leamos el análisis de Mark Grimsley, del sitio web en inglés "Historynet", el artículo original titula: "Are ‘Hitler Rant’ YouTube Videos Appropriate?" (la palabra inglesa "rant" puede ser traducida como: despotricar, vociferar, hablar en tono violento, etc.). También es muy popular en España y Latinoamérica con su versión "Hitler se entera..."



Parte II

¿Son apropiados los videos de YouTube de 'Hitler Rant'?


por Mark Grimsley




Inspiradas en la película alemana "Der Untergang" (2004), las parodias se burlan de Adolf Hitler mientras proporcionan a los satiristas una salida creativa.


La escena tiene lugar a unos 48 minutos de "Der Untergang", la película alemana del director Oliver Hirschbiegel de 2004 que representa los últimos días de Adolf Hitler. En lo profundo del búnker de Hitler bajo la Cancillería nazi, el general Hans Krebs (interpretado por el actor Rolf Kanies) pasa el dedo por un mapa de Berlín y explica la situación, que es grave. Hitler (Bruno Ganz) agita una mano con desdén, diciendo que todo estará bien. Entonces el general Alfred Jodl (Christian Redl) desvela la mala noticia: Los Cowboys de Dallas han perdido su oportunidad en los playoffs. Obama ha ganado la reelección sobre Romney. Hans resulta ser el verdadero villano de Frozen. Inglaterra ha derrotado a Alemania en el Mundial. Hitler ha dado positivo en Covid-19, etc.

La lista de desastres es aparentemente interminable. Esto se debe a que desde 2006, cientos de satiristas aficionados han tomado esta escena crucial de "Der Untergang" -en la que Hitler lanza una rabieta después de enterarse de que el contraataque en el que ha depositado todas sus esperanzas no ocurrirá- y cambian alegremente los subtítulos para producir parodias que a menudo dejan a los espectadores convulsionados de risa.

Para obtener el sabor de estos videos, debes verlos por ti mismo: una búsqueda en YouTube de "Hitler Rant" ("Hitler se entera", en castellano) traerá decenas de episodios. Su humor a menudo depende de chistes internos: Hitler es un fanático angustiado de los Dallas Cowboys, por ejemplo, pero si no sabes nada del historial o la lista del equipo no encontrarás su divertida angustia. Y siempre, la enfurecida respuesta de Hitler a las malas noticias está plagada de obscenidades inimpresas. Muchas de estas parodias han recibido más de medio millón de visitas en YouTube.

Dado que casi cualquier persona con un mínimo de conocimientos técnicos puede hacer su propia escena de "Hitler Rant", también hay un espacio considerable para el percance. Un profesor de la Universidad de Massachusetts fue reprendido después de mostrar un video hecho por estudiantes en el que Hitler falla su curso de contabilidad. Un banco de Nueva York creó una película de entrenamiento obligatoria con un "Hitler Rant", y se encontró pagando un acuerdo de 40 millones de dólares a un judío ortodoxo obligado a verla junto con sus compañeros empleados.




En una reversión de este escenario, un trabajador australiano de la refinería de petróleo, despedido después de deslumbrar a sus jefes con un tirada personalizada del Führer, ganó con éxito su caso después de apelar a una comisión de arbitraje, que dictaminó que la parodia de "Hitler Rant" se había generalizado tanto en línea que nadie podía creer seriamente que el trabajador de la refinería estaba comparando a sus empleadores con los nazis.

Pero la verdadera pregunta es si estos videos son apropiados en cualquier contexto, punto. Constantin Film, la productora detrás de "Der Untergang", intentó brevemente obligar a YouTube a eliminar los "Hitler Rants". Sin embargo, este esfuerzo se desaconsejó gracias a las leyes que estipulan que las parodias son de "uso justo", no de infracción de los derechos de autor; la pura ubicuidad de estos videos en YouTube (tan pronto como se eliminó uno, una docena más se subió); y por el hecho de que el propio director de "Der Untergang", Hirschbiegel, encontrara a la mayoría de ellos histéricamente divertidos.


Más grave es la cuestión de si bromear sobre Hitler tácitamente lo humaniza y resta importancia al hecho de que el dictador fue un monstruo que puso en marcha una guerra que mató a más de 70 millones de seres humanos, incluidos los millones de judíos masacrados en campos de exterminio nazis. 


El genio cómico Charlie Chaplin, que famosamente pinchó a Hitler en su película de 1940 "El gran dictador", más tarde se arrepintió de hacerlo: "Si hubiera sabido de los horrores reales de los campos de concentración alemanes", escribió: "No podría haber hecho `El gran dictador`; no podría haberme burlado de la locura homicida de los nazis".

Es una respuesta válida. Pero hay que señalar que el humor de las parodias de "Hitler Rant" depende de saber que Hitler era un monstruo. De lo contrario, no serían graciosos. Ridiculizan las tiradas masticadoras de alfombras que eran un sello distintivo de su locura.

En cualquier caso, es probable que los vídeos se queden aquí: Chris Hassel, el jefe de una agencia de publicidad británica especializada en publicidad viral (publicidad que se basa en la circulación generalizada por parte de los propios consumidores) explicó a The Guardian que la parodia de "Der Untergang" fue "casi el viral perfecto porque es fácil de crear, y tienes un clip que se puede adaptar fácilmente a cualquier cosa. Siempre es la misma broma, pero cada nicho de interés lo toma y hace que funcione para ellos. Si les hace reír, probablemente va a funcionar para millones de otros".

Y en algunos aspectos, los videos son un homenaje involuntario a las burlescas caricaturas aliadas generalizadas durante la Segunda Guerra Mundial que pintaron a Hitler como payaso. "Hitler Rants" no tiene nada en "Der Fuehrer's Face" (1943), de Spike Jones, un popular ditty anti-Hitler cargado de vítores del Bronx, o en la narración de Warner Brothers de 1942 de "The Three Little Pigs", con el lobo usando un bigote de cepillo de dientes. (VER: En el rostro del Führer!, de Disney)

Para que nadie se pierda el punto, esta última parodia citada emite un descargo de responsabilidad: "Cualquier similitud entre este Lobo y ese @#$!! idiota Hitler es puramente intencional".

Una cosa es cierta: Las parodias de "Hitler Rant" no desaparecerán pronto. Y hasta que lo hagan, la encarnación cinematográfica de ese @#$!! de dictador nazi tendrá un sinfín de cosas por las que delirar.


Mark Grimsley


YouTube video


HITLER Se entera que Messi se va del Barcelona


(NdelE): Y por estas razones seguiremos "hartándonos" de Hitler con excelente material ilustrativo y documental poco conocido, gracias a la continua desclasificación de archivos en Europa, un manjar para la historiografía y una pesadilla para los ofendidos hitlerianos)

18 mayo 2021

¿Y si Alemania hubiera vuelto a la guerra en 1919?



 

Dale Cozort

Historia Alternativa


Este artículo apareció originalmente en 1998 en la página web de Dale Cozort, escrito en inglés bajo el título "World War II in June 1919" (Segunda Guerra Mundial en junio de 1919), el autor recalca "una vez más, esta no es la Segunda Guerra Mundial que hemos conocido, pero debería ser interesante por derecho propio". (Yo acotaría que muchos de los sucesos de esta historia alternativa si tuvieron lugar) Recientemente Nick Ottens lo ha recuperado de aquellos archivos perdidos por el tiempo bajo el título "What If Germany Had Returned to War in 1919?" (¿Y si Alemania hubiera vuelto a la guerra en 1919?). Para nuestra publicación conservamos este segundo título. Tanto la versión original como la revisada (las dos en inglés) pueden ser consultadas en los enlaces a pie de página.

El crédito del material gráfico corresponde a Nick Ottens.

 

***

El Kaiser Guillermo II junto a su Estado Mayor

Lo que realmente pasó:

El gobierno alemán de la era de la Primera Guerra Mundial colapsó el 10 de noviembre de 1918. El armisticio que puso fin a la Primera Guerra Mundial siguió rápidamente. Desde noviembre de 1918 hasta mayo de 1919, el nuevo gobierno civil de Alemania libró una serie de guerras civiles a pequeña escala contra los comunistas alemanes.


Mientras tanto, los aliados victoriosos estaban trabajando en los términos de la rendición alemana. Fueron duros. Los aliados presentaron esos términos a los negociadores alemanes el 29 de abril de 1919. Los términos se publicaron en Berlín el 7 de mayo de 1919. Los alemanes estaban furiosos, pero en ese momento no sentían que les quedara más remedio que firmar. Firmaron el tratado unas horas antes de la fecha límite del 24 de junio de 1919.

A medida que los términos de los aliados para las fronteras orientales de Alemania se hicieron más evidentes, algunos círculos en Alemania consideraron seriamente volver a la guerra, al menos en el este. Prevalecieron las cabezas más frías y la frontera de Alemania con Polonia se resolvió temporalmente mediante una mezcla de plebiscitos en algunas áreas y guerras a pequeña escala entre fuerzas no oficiales apoyadas por los dos países en otras. En realidad, a Alemania no le fue tan mal en las disputas fronterizas. Algunas áreas mixtas fueron a Polonia, pero otras fueron a Alemania. La Alemania de entreguerras tenía bastantes polacos. 


Lo que pudo haber sucedido


Mapa de pérdidas territoriales alemanas en el Tratado de Versalles de 1919


A principios de marzo de 1919, se conocieron los primeros planes para la frontera entre Alemania y Polonia. Esos primeros planes fueron mucho más favorables para los polacos que la frontera que finalmente se estableció. Habrían dejado a tres millones de alemanes dentro de las fronteras polacas y le habrían dado a Polonia una gran parte de Prusia. 

Los aliados niegan que se haya acordado ninguna frontera. Eso es cierto, pero no se cree en Alemania, los alemanes en las regiones en disputa ya han formado milicias para luchar contra los polacos y los comunistas, pero la lucha con los polacos ha disminuido hasta cierto punto. Los nacionalistas alemanes ahora comienzan a movilizarse para una guerra total. El ejército alemán también comienza a hacer planes de contingencia para reanudar los combates si el plan de paz no es aceptable. Las milicias alemanas en las zonas fronterizas con Polonia están muy bien armadas.


Józef Haller


El ejército polaco más eficaz que existía en 1919 es algo llamado Ejército de Haller (o Ejército Azul), en honor al general Józef Haller. Es un grupo entrenado y equipado en Francia de entre 50.000 y 100.000 hombres que estaban siendo preparados para un papel en el Frente Occidental al final de la Primera Guerra Mundial. En marzo de 1919, el Ejército de Haller todavía está en Francia. Se necesita con urgencia en Polonia. En nuestra historia, Alemania permitió a regañadientes que el ejército de Haller se enviara a través de Alemania durante un período de tiempo, probablemente a fines de marzo o principios de abril de 1919. En este escenario, los alemanes en realidad no se niegan a dejarlo cruzar, pero posponen las cosas durante todo el mes de abril. Los polacos necesitan desesperadamente ese ejército. Están librando guerras fronterizas con nacionalistas alemanes en el oeste y nacionalistas ucranianos en Galicia en el este. Los nacionalistas alemanes alientan a los soldados alemanes que regresan del frente oriental a entregar sus armas a los ucranianos. Algunos incluso se quedan como mercenarios o asesores.

Los aliados son reacios a comenzar la guerra de nuevo. Toman algunas medidas de precaución, pero por lo demás esperan a ver si el gobierno alemán firma el tratado de paz. Partes del ejército de Haller se filtran gradualmente hacia Polonia de manera indirecta durante mayo y junio, pero los polacos se topan de barbilla tanto en las áreas fronterizas alemanas como en Galicia. Lvov cae ante los nacionalistas ucranianos a principios de mayo. A lo largo de la frontera germano-polaca, las milicias alemanas avanzan gradualmente, constreñidas más por el miedo a la intervención aliada que por la oposición polaca. Los hombres de Haller cambian eso gradualmente a medida que se acerca la fecha límite para el tratado de paz. La actitud aliada hacia los alemanes se endurece cuando se hace evidente que el gobierno alemán está utilizando a las milicias alemanas para imponer su visión de la paz en el este. Como resultado, a los alemanes les va peor en el tratado de paz que en nuestra línea de tiempo. Los aliados exigen repetidamente que Alemania disuelva sus milicias. Alemania afirma que no los controla.


Soldados del Ejército Azul Polaco en Pas-de-Calais, Francia, 24 de abril de 1919 (Wikimedia Commons)


Los alemanes todavía tienen fuerzas en el otro lado de Polonia, a lo largo del antiguo Frente Oriental con Rusia. Los aliados han animado a esas fuerzas a permanecer como una pantalla contra los bolcheviques. A medida que aumentan las tensiones entre los polacos y los alemanes, los suministros a esas fuerzas a través de Polonia se convierten en un problema. Alemania intenta mantener en existencia ese ejército del este. Eso es difícil porque los hombres están cansados ​​de la guerra y solo quieren volver a casa. Polonia intenta frenéticamente construir un ejército moderno mientras el nuevo régimen alemán intenta consolidar el poder, en parte apelando al nacionalismo alemán y los sentimientos anti-polacos.

Los alemanes trabajan frenéticamente para alinear aliados. Intentan alinear a los elementos descontentos en lo que solía ser Austria-Hungría. Intentan llegar a un entendimiento tácito con los bolcheviques para cooperar con los alemanes contra los aliados. En nuestra historia, un régimen bolchevique tomó el poder en Hungría de marzo a julio de 1919, pero fue derrotado por los checos y los rumanos. En este escenario, los alemanes no estarían ansiosos por ayudar a los bolcheviques dada su propia situación interna, pero podrían usar la situación para distraer a los aliados.


El presidente alemán Friedrich Ebert revisa una guardia de honor naval, 1920 (Bundesarchiv)


El gobierno alemán sabe que Alemania no puede ganar una guerra renovada. También saben que los Aliados tampoco están ansiosos por reiniciar la lucha. Juegan un juego peligroso, patinando hasta el borde de una guerra renovada para ganar concesiones. El plazo para que los alemanes firmen el tratado va y viene. Los alemanes dicen que no quieren una guerra renovada, pero que ningún gobierno alemán puede firmar ese tratado de paz. También juegan la carta bolchevique, diciendo que tratar de imponer el tratado conducirá a una toma de poder bolchevique en Alemania.

La situación se sale de control. El ejército de Haller cuenta ahora con la mayor parte de  sus fuerzas. Los franceses han enviado grandes cantidades de equipos a Polonia, aunque lleva un tiempo debido al camino indirecto que tiene que cruzar para llegar. Un gran número de oficiales franceses están entrenando al nuevo ejército polaco. La marea cambia en la guerra entre las milicias alemanas y los polacos. Los alemanes canalizan más armas y hombres a las milicias y a los ucranianos. Los aliados están algo divididos. Los franceses quieren asegurarse de que los alemanes no estén en condiciones de volver a convertirse en una potencia en Europa. Los ingleses son reacios a ir a la guerra de nuevo para poner más alemanes en Polonia. Los italianos no están contentos con el botín del tratado de paz. Cualquier contribución italiana sería simbólica. Los estadounidenses solo quieren que su gente vuelva a casa. Pero ninguno de ellos está dispuesto a dejar que Alemania se salga con la suya desafiándolos.Los Aliados declaran que existe un estado de guerra y emiten un ultimátum para expirar en 48 horas.

El gobierno alemán toma la decisión de firmar, pero es rápidamente derrocado por oficiales del ejército nacionalista. En el caos, los bolcheviques hacen otra apuesta por el poder. A medida que avanza la lucha dentro de Alemania, expira el límite de tiempo del ultimátum. Los aliados comienzan su avance. Los bolcheviques alemanes son reprimidos con mucha crueldad y el nuevo régimen intenta reunir al país destrozado para la guerra. Alemania todavía está bloqueada y necesita comida desesperadamente. Los alemanes deciden intentar mantener la línea en el oeste mientras destruyen Polonia o la obligan a capitular en el este. Eso le daría a Alemania un acceso renovado a las tierras agrícolas de Ucrania y le daría una oportunidad de luchar.


Paramilitares alemanes de la Reichswehr en Polonia, 14 de noviembre de 1919 (Wikimedia Commons)


En Rusia, los combates complican una ya extraña lucha multifaccional. Los aliados quieren ayudar a un régimen ruso blanco (antibolchevique) a llegar al poder. Entonces podrían canalizar la ayuda a Polonia a través de Rusia. Los bolcheviques rusos están tratando de ayudar a sus camaradas alemanes a derrocar al gobierno alemán, pero los bolcheviques rusos están tácitamente aliados con ese gobierno alemán contra los rusos blancos y los aliados. Los rusos blancos no están encantados con la existencia de una Polonia independiente, pero están dispuestos a tolerarla por el momento para obtener ayuda aliada. Los nacionalistas ucranianos, lituanos y bielorrusos están dispuestos a aceptar la ayuda de cualquiera que se la de, pero son lo suficientemente inteligentes como para darse cuenta de que los alemanes probablemente van a perder, por lo que cualquier alianza con los alemanes es tácita, los "mercenarios" alemanes entrenan a sus ejércitos a cambio de comida. Desafortunadamente, los gobiernos nacionalistas son lo suficientemente débiles y no pueden garantizar realmente esa comida. También desconfían de los alemanes, porque los alemanes ayudaron a derrocar a un gobierno ucraniano anterior a favor de un gobierno títere.


Aviones de la Primera Guerra Mundial. Biplanos sobre el frente occidental, alrededor de 1917 (Frank Hurley) / Tanques estadounidenses cerca de Saint-Souplet, Francia, 17 de octubre de 1918 (IWM)


Esta extraña pseudo-Segunda Guerra Mundial continúa desde aproximadamente el 27 de junio de 1919 hasta finales de noviembre de 1919. Los alemanes inicialmente ganan mucho en Polonia, mientras que cedieron terreno de mala gana en el oeste. Los aliados tienen tal superioridad en tanques, aviones y mano de obra a mediados de 1919 que la retirada alemana en el oeste comienza a convertirse en un colapso. La ofensiva alemana en Polonia toma Varsovia, pero los polacos continúan luchando y los alemanes tienen que retirar la mayoría de sus fuerzas para luchar en el oeste para evitar la derrota.

La derrota llega de todos modos. Los aliados tienen literalmente miles de tanques y los usan en masa. Tienen control del aire. La única razón por la que la guerra no termina antes es que los Aliados no pueden encontrar un gobierno alemán dispuesto a rendirse ante ellos, por lo que tienen que tomar todo el país, combatiendo los focos de nacionalistas y bolcheviques intransigentes. Mientras que las tropas de los Aliados occidentales y Polonia se unen en noviembre de 1919, los focos de lucha continúan hasta 1920. Tropas alemanas acérrimas continúan luchando en varios lados de la Guerra Civil Rusa durante varios años después. (Lo que implica que la Guerra Civil Rusa dura más en este escenario).


¿Qué tan realista es todo esto?

Los alemanes hubiesen sido estúpidos si hacían eso, pero ha habido muchas ocasiones en las que una minoría decidida ha llevado a un gobierno a una situación imposible. Si los alemanes de las áreas que iban a perderse ante Polonia tuvieran tiempo para organizarse, podrían haber hecho imposible que Alemania firmara el Tratado de Versalles. No veo que los aliados permitieran que los alemanes se salgan con la suya sin firmar, así que era muy probable que la guerra haya vuelto en 1919, a pesar del cansancio bélico en todos los países.


Consecuencias a corto plazo


El general Anton Denikin se reúne con otros líderes militares rusos blancos en Krasnodar, 1918 (Wikimedia Commons)


En Rusia: Con una guerra en curso contra Alemania, la ayuda aliada a los rusos blancos en 1919 sería más decidida. Sospecho que los blancos podrían ocupar físicamente Moscú y posiblemente Petersburgo. Eso no acabaría con la Guerra Civil. Los bolcheviques probablemente se reagruparían en algún lugar de Rusia, como lo hicieron los comunistas chinos después de perder ante Chiang Kai-shek en la primera ronda de la Guerra Civil China. Habría un largo período de caos en Rusia mientras los rusos blancos intentaban establecer un control efectivo. Serían resistidos por los bolcheviques restantes y por una desconcertante serie de fuerzas locales que representan a las facciones campesinas y obreras. En la realidad las guerras civiles continuaron hasta mediados de la década de 1920.


Los alemanes se manifiestan contra el Tratado de Versalles fuera del Reichstag en Berlín, 15 de mayo de 1919 (Wikimedia Commons)


En Alemania: Eso es más difícil. Si los comunistas alemanes fueran inteligentes, intentarían envolverse en el manto de la oposición a la presencia militar extranjera. Los nacionalistas alemanes culparían a los comunistas de una "puñalada por la espalda". Las fuerzas separatistas serían fuertes en algunas partes de Alemania. (Estaban en nuestra línea de tiempo inmediatamente después de la Primera Guerra Mundial) Francia y Polonia alentarían a esos separatistas. Los aliados darían a Polonia sus máximas exigencias contra Alemania. Cualquier área en disputa iría a Polonia, incluida aproximadamente un tercio de la parte de Prusia Oriental separada de Alemania por el corredor polaco. El resto de Prusia Oriental se convertiría en un estado nominalmente independiente bajo la atenta mirada de Polonia. Inicialmente, los aliados intentarían obtener enormes reparaciones de guerra de Alemania. Cuando eso no funciona empezarían a desmantelar la maquinaria industrial y llevársela. Eventualmente se darían cuenta de que eso tampoco iba a funcionar. Alemania tendría que volver a integrarse en el sistema mundial de alguna manera. Sospecho que eso sucedería a mediados de la década de 1920.


Marineros desfilan por la Quinta Avenida de Nueva York, 1918 (NARA) / Postal de Interbellum de un tanque francés Renault FT


En los países Aliados: Los aliados terminarían un gran compromiso emocional con las fronteras de Polonia con Alemania. Después de todo, de eso se trató la segunda ronda de la Primera Guerra Mundial. También terminarían con más experiencia en la guerra móvil y una mayor apreciación del valor de los tanques. Desafortunadamente, también terminarían con tanques Renault FT más obsoletos. Eso atormentó al ejército francés hasta el comienzo de la Segunda Guerra Mundial en nuestra línea de tiempo. Habría aún más miedo a Alemania en toda Europa. Creo que los estadounidenses todavía se volverían aislacionistas. Inglaterra y Francia probablemente se verían obligados a permanecer cerca por un tiempo más, pero aún se convertirían en rivales hasta cierto punto en la década de 1920. Italia todavía estaría insatisfecha con la paz, y probablemente todavía daría lugar a Benito Mussolini o alguien como él. Como revolucionarios en Rusia, Lenin y compañía tendrían menos influencia en el resto del mundo de la que tenían como líder de una gran potencia. Eso tendría un gran impacto en la política europea. No tengo idea de cómo se desarrollaría eso.


1920 mapa de Ucrania (Biblioteca de Harvard)


En Europa Central y Oriental: Polonia se expandiría a expensas de Alemania, pero también tendría menos territorio en el este. Dado este escenario, sospecho que Polonia no podría expandirse mucho en territorio en disputa en el este. Probablemente terminaría con las fronteras orientales que tiene ahora. Probablemente habría un estado ucraniano independiente, aunque no controlaría la mayor parte del territorio ucraniano. Sería algo más grande que la parte de Galicia de habla ucraniana. Su existencia sería precaria, y tanto los polacos como los rusos reclamarían parte de ella, pero ambos estarían ocupados de otra manera para que pudiera sobrevivir. Dudo que cambie mucho más. Los ganadores de los pequeños países de Europa central y oriental seguirían siendo demasiado codiciosos por su propio bien. Los perdedores todavía querrían venganza.


Consecuencias a largo plazo


Golpe de Estado de Munich - Alemania. Soldados de asalto nazis en el centro de Munich durante el Beer Hall Putsch, 9 de noviembre de 1923 (Bundesarchiv)


¿Habría una Gran Depresión? Probablemente. La Primera Guerra Mundial hizo demasiado daño al sistema económico mundial. Esas gallinas tenían que venir a posarse de alguna manera y en algún lugar.

¿Habría una verdadera Segunda Guerra Mundial?  Finalmente. A los alemanes no les resultaría tan fácil rearmarse en esta situación. Los polacos sabrían que el rearme alemán eventualmente significaría la destrucción de su país. Pueden intervenir rápida y unilateralmente. Al mismo tiempo, no veo que países como Francia, Inglaterra y Polonia pudieran retener a los alemanes a largo plazo.


Dos escenarios de pesadilla:

- La Segunda Guerra Mundial se retrasa lo suficiente como para que, cuando llegue, termine con dos o más beligerantes usando armas nucleares.

- La Segunda Guerra Mundial llega antes, antes de que los tanques y camiones sean lo suficientemente confiables como para lograr avances rápidos. Europa no podría haber sobrevivido a otra guerra de desgaste al estilo de la Primera Guerra Mundial y permanecer civilizada.


Fuentes:

World War II in June 1919

What If Germany Had Returned to War in 1919?

14 mayo 2021

El paracaidista Rudolf Hess llegó a Inglaterra hace 80 años (II)



La desagradable verdad  

Sylvain Laforest


Viene de la I Parte


La guerra


Las cosas parecían estar bien para Inglaterra al principio. Hitler rápidamente llenó el mandato que tenía en la cima de su agenda al invadir el trío colonial de Holanda-Bélgica-Francia en un mes y medio. La complicidad del ejército británico es espantosa en el éxito de la Wehrmacht a la velocidad del rayo. Los cuatro países "aliados" tenían en conjunto 149 divisiones, o 2.900.000 hombres, mientras que la Wehrmacht tenía 2.750.000 hombres divididos en 137 divisiones. Los países aliados tenían más cañones, más tanques, más municiones, pero Francia, un país de 70 millones de habitantes, se rindió en un mes. La historia trató de explicar esta pobre derrota por la imparable blitzkrieg alemana, pero este blitz avanzaba a 15 kms / hora, cuando ya se movía. Uno pensaría que hubo mucho tiempo para apuntar a este ritmo de trote. 

El historiador ruso Nikolay Starikovha examinado detenidamente lo que sucedió en el terreno para encontrar algunas pistas plausibles de la rápida derrota de Francia en junio de 1940, se pueden resumir de manera muy simple: Churchill traicionó a Francia, tan claro como el cristal, al fracasar intencionalmente el plan del general francés Weygand de defensa. Esta gran traición también es una evidencia circunstancial de lo que las naciones autoproclamadas virtuosas pueden hacerse entre sí y que se extiende hasta la destrucción de un aliado para su propio beneficio. Pero Hitler aún tenía que recompensar a Churchill por su gran ayuda en la conquista de Francia, por lo que hizo la vista gorda ante la evacuación del ejército británico en Dunkerque que la historia explica como un “error estratégico” de Hitler. La realidad explica sucesos bastante misteriosos de la guerra que sólo encuentran explicaciones dudosas en nuestros libros.

Otro hecho inexplicable fue el feroz ataque de la Armada británica a la flota de Francia en julio de 1940, presuntamente para evitar que los barcos cayeran en manos alemanas. Resulta que fue otro paso muy positivo para completar la destrucción del imperio colonial francés, al igual que las operaciones del Japón financiado por Rothschild que estaban expulsando a los franceses de Indochina al mismo tiempo

Desde el punto de vista británico, el pitbull de la Wehrmacht dejaría Francia y saltaría a la garganta de la URSS.




En contra de las expectativas de Churchill, los siguientes meses se dedicaron a la Batalla de Gran Bretaña que comenzó con una invasión alemana de las Islas del Canal, desde donde los aviones alemanes podrían comenzar a bombardear Inglaterra. Churchill era malvado, pero no tan estúpido como para no comprender que Hitler había dejado de trabajar para Inglaterra. Cualquiera que sea el trato, la defensa de la RAF definitivamente ralentizó cualquier ventaja que la Luftwaffe pudiera obtener sobre los cielos británicos y después de los horrendos bombardeos mutuos de Londres y Berlín, Alemania decidió el 12 de octubre de 1940 posponer su operación Sea Lion diseñada para invadir Inglaterra con tropas de tierra. Parecía que Alemania e Inglaterra estaban estancadas en el invierno de 1940-1941.

Si está familiarizado con la historia oficial, pensaría que el ataque de Hitler a grandes aliados estadounidenses como Francia e Inglaterra habría motivado a Estados Unidos a entrar en la guerra de inmediato, pero no. Para nada. El presidente Roosevelt incluso declaró el 30 de octubre de 1940 que "sus muchachos no irían a la guerra". Esta política se extendería hasta la primavera de 1941, el gobierno de los EE. UU. no tomó ni un solo movimiento, decisión o sanción que realmente pareciera que había decidido nunca involucrarse en la segunda guerra mundial.

El teatro de la guerra se trasladó al norte de África y Oriente Medio durante el invierno, donde la gente podría matarse y mutilarse entre sí en un clima más agradable y más suave. Con el derretimiento del hielo y la nieve en la primavera de 1941, Hitler se enfrentaba a dos opciones: lanzar Sea Lion e invadir Inglaterra, o dejar Occidente en paz y lanzar Barbarossa contra la Unión Soviética. Ambas eran operaciones importantes que Alemania no podía sostener a la vez y tuvo que tomar una decisión. Hitler sabía que la invasión de Inglaterra habría paralizado mortalmente la influencia de la familia Rothschild en el planeta y allanó el camino para que Wall Street gobernara el mundo a voluntad.

Bueno amigos, fue precisamente cuando Rudolf Hess fue lanzado en paracaídas en Inglaterra el 10 de mayo de 1941. Sin ningún tipo de especulación, ahora parece muy claro que Hitler no quería tomar esta poderosa decisión solo, y no quería que el resto del mundo conociera su dilema.


La propuesta

Según un artículo publicado en mayo de 1943 por la revista American Mercury, esto es lo que el Führer propuso a Inglaterra a través de Rudolf Hess:

Hitler ofreció el cese total de la guerra en Occidente. Alemania evacuaría toda Francia excepto Alsacia y Lorena, que seguirían siendo alemanas. Evacuaría Holanda y Bélgica, reteniendo Luxemburgo. Evacuaría Noruega y Dinamarca. En resumen, Hitler ofreció retirarse de Europa Occidental, a excepción de las dos provincias francesas y Luxemburgo (Luxemburgo nunca fue una provincia francesa, sino un estado independiente de origen étnicamente alemán), a cambio de lo cual Gran Bretaña aceptaría asumir una actitud de neutralidad benévola hacia Alemania mientras desarrollaba sus planes en Europa del Este. Además, el Führer estaba dispuesto a retirarse de Yugoslavia y Grecia. Las tropas alemanas serían evacuadas del Mediterráneo en general y Hitler usaría sus buenos oficios para acordar un arreglo del conflicto mediterráneo entre Gran Bretaña e Italia. Ningún país beligerante o neutral tendría derecho a exigir reparaciones a ningún otro país, precisó.

 


Básicamente, Hitler quería ser socio de un Nuevo Orden Mundial liderado por los británicos al cuidar de Europa del Este. Incluso habló frente al Reichstag sobre la opción de la paz con Inglaterra. El artículo de American Mercury concluyó que estos términos muy probables ofrecidos por Hitler para ser implementados en el lugar fueron rápidamente rechazados por Churchill ya que ninguna de las condiciones sucedió nunca, pero en realidad, eran términos que se aplicarían después de la guerra, después de la destrucción de la URSS por Alemania. Pero el Ejército Rojo tenía otros planes, por supuesto.

No hay duda de que ahora estamos sumidos en especulaciones sobre cualquier propuesta que Hess le hiciera a Inglaterra, pero en realidad, este no era el punto principal de su misión. E independientemente de los términos exactos que se discutieron, lo que iba a suceder a continuación disipa cualquier nube de misterio, ya sea delgada o gruesa.


La desagradable realidad

En una reunión secreta el 14 de agosto de 1940 en el USS Augusta, Churchill le pidió a Roosevelt que se uniera a la guerra, pero el presidente estadounidense se negó categóricamente a discutir este tema. De hecho, Estados Unidos no había dado ningún paso significativo que pudiera haber llevado a su entrada en la segunda guerra mundial, excepto que el presidente estadounidense había intensificado la preparación del Ejército, lo que no pudo afectar la invasión de Inglaterra, ya sea a mediados de -septiembre de 1940 como se planeó originalmente, o en la primavera de 1941. Por lo tanto, el calendario de la segunda guerra mundial se carga con pruebas circunstanciales que demuestran la misión genuina que Hess llevó a cabo en Inglaterra. Roosevelt, quien había prometido oficialmente no involucrarse en la guerra solo unos meses antes, cambió su política exterior de la noche a la mañana, como el Doctor Jekyll se convierte en Mister Hyde, pocos días después de que Hess pusiera su dolorido pie en suelo escocés.


- 14 de junio - 34 días después de Hess: Todos los activos alemanes e italianos en los Estados Unidos están congelados.

- 16 de junio - 36 días después de Hess: Se ordena el cierre de todos los consulados de Alemania e Italia en los Estados Unidos y su personal debe abandonar el país antes del 10 de julio.


Conferencia Atlántica, 10 de agosto de 1941. Churchill - Roosevelt

¿Qué cree que pudo haber desencadenado una reacción estadounidense tan fuerte contra Alemania entre el 10 de mayo y el 14 de junio? Bueno, el 21 de mayo (11 días después de Hess), también se produjo el hundimiento del mercante estadounidense SS Robin Moor por un submarino alemán, que podría ser la bandera falsa más subestimada en la Patria de las banderas falsas, ya que lo último que Alemania quería era empezar a hundir los barcos mercantes de sus principales financiadores. Como en todas las operaciones probadas de bandera falsa, detalles extraños rodean este primer hundimiento de un barco estadounidense en la segunda guerra mundial: el barco mercante se quedó sin escolta de la Armada; el comandante del U-Boat tenía la lista detallada del contenido a bordo del Robin Moor; hizo que evacuaran el barco antes de torpedearlo; A muchos testigos y pasajeros se les prohibió hablar sobre el incidente. El evento asombró a todo el país, y el presidente Roosevelt anunció una "emergencia nacional ilimitada".


- 22 de junio: Alemania lanza la Operación Barbarossa contra la Unión Soviética.

- 26 de junio: En respuesta a la ocupación japonesa de la Indochina francesa, el presidente Roosevelt ordena la incautación de todos los activos japoneses en los Estados Unidos.

- 1 de agosto: Estados Unidos anuncia un embargo de petróleo contra Japón, debido a su ocupación de Saigón en Vietnam.


Y así sucesivamente. Estados Unidos primero estaba enojado con Alemania, luego estableció una moción de sanciones y decisiones que asombró a Japón hasta que bombardeó Pearl Harbor solo siete meses después. A pesar de que EE. UU entró en la segunda guerra mundial en diciembre de 1941, solo luchó contra Japón durante 10 largos meses y dejó que los nazis lograran el máximo de destrucción de la URSS, antes de que ambos países se enfrentaran en el norte de África en noviembre de 1942. Curiosamente, fueron solo unas pocas semanas después de que todos se hubieran dado cuenta de que el Ejército Rojo destruiría al 6º Ejército en Stalingrado, el comienzo del fin del Tercer Reich al que solo le quedaban 2 años.

Los duros hechos históricos llevan a la especulación dado que nada más sucedió en mayo de 1941, ¿fue el paracaidismo de Hess en Inglaterra o el hundimiento de un barco mercante evacuado lo que realmente desencadenó el cambio repentino y radical de la política hacia la guerra por parte de los EE.UU? Si eliges el extraño hundimiento del Robin Moor, también debes creer que esta fue una mejor razón para entrar en la guerra para los estadounidenses que la destrucción de sus aliados europeos más cercanos por los nazis que se desencadenó casi en nada en el otoño de 1940. ¿Cómo? ¿Alguien podría justificar que hubo una urgencia tan repentina de unirse a la guerra en la primavera de 1941, ahora que Alemania había dejado a Occidente solo y se había vuelto hacia la Unión Soviética? De hecho, la misión Hess trae un innegable momento de claridad sobre la segunda guerra mundial.


Más que un gran misterio, el paracaidismo de Hess es mucho más una explicación sobre la realidad histórica que se manifiesta de la forma más evidente, gracias al cambio de 180 grados del comportamiento de Estados Unidos y su implicación en la guerra posterior a ese suceso. 


La Historia oficial no explica, ni siquiera menciona que Inglaterra y Estados Unidos tenían razones totalmente diferentes para financiar los diabólicos planes de Adolf. 


Si bien Inglaterra quería que Alemania aplastara a todos los demás imperios coloniales menores para consolidar el suyo, destruir la peligrosa Unión Soviética y también deportar a todos los judíos europeos a Palestina para crear Israel y finalmente implementar la resolución Balfour de 1917. Los objetivos de los bancos estadounidenses definitivamente no eran los mismos que los del Banco de Inglaterra. De hecho, uno de ellos era diametralmente opuesto: habían financiado a Hitler para aplastar al Imperio Colonial Británico y asumir por completo el papel de los líderes hegemónicos del Nuevo Orden Mundial. Reducido a una fórmula mucho más simple, Wall Street buscó reemplazar a los Rothschild. Al invadir Inglaterra y especialmente la City de Londres, una pequeña parte de la capital que funciona como un estado independiente, Hitler habría destruido el imperio Rothschild. La City de Londres era el centro de poder financiero del mundo y la milla cuadrada más rica del planeta que alberga el Banco de Inglaterra, el Lloyd's de Londres, la bolsa de valores de Londres y todos los demás bancos británicos. Todo apunta al hecho de que los banqueros e industriales estadounidenses habían armado a Hitler hasta los dientes para dar un golpe de gracia en el corazón del sistema financiero del Imperio Británico.

Contra todo lo que nos enseñaron en la escuela, la segunda guerra mundial es en esencia un triángulo de traiciones entre los grandes aliados anglosajones en su búsqueda del dominio económico y político mundial, y su poder alemán. Dado que la historia tiende a repetirse, la guerra en Siria es una réplica de la segunda guerra mundial, con Daesh jugando a los nazis, y la misma coalición occidental que tuvo que poner sus botas en el suelo cuando su ejército proxy comenzó a fallar contra, una vez más, Rusia.

¿Es esto especulativo? Cualquier otra versión de la historia tiene que descartar el significado de los hechos concretos que están disponibles en todos los libros de historia de la segunda guerra mundial, pero esta versión en realidad los explica y los vincula a todos. Además, amplíe el análisis lógico preguntándose si la masiva financiación estadounidense de Alemania fue para ayudar a Inglaterra en su búsqueda de la hegemonía mundial o en beneficio propio. Pregúntese por qué los banqueros estadounidenses dejarían que una familia europea controle la Reserva Federal, los negocios de creación de dinero y la explotación de los recursos del mundo. Pregúntese si Hitler no fue la oportunidad perfecta para someter el Imperio Británico a quienes buscaban el control del mundo

Ahora mire el juego final: el plan estadounidense ciertamente funcionó, ya que el resultado se confirmaría en 1944 con el acuerdo de Bretton-Woods, cuando el mundo decidió que el dólar estadounidense reemplazaría a la libra inglesa como moneda internacional de reserva y comercio. Rothschild no había sido completamente erradicado como se planeó originalmente, pero al conquistar y liberar países éstos se quedaron con docenas de bases militares, Estados Unidos se hizo cargo del Nuevo Orden Mundial. Después de un siglo y medio de un Imperio global que se extendía por más de 17.000.000 de millas cuadradas o un tercio del planeta, Inglaterra se redujo repentinamente a un satélite vasallo estadounidense en 1944. ¿Recuerda cómo Roosevelt y Stalin dividieron el mundo en la Conferencia de Yalta, mientras Churchill se quedó mirando desde el margen? El análisis lógico y la evidencia circunstancial hacen de esta teoría la más probable sobre la misión Hess.


Una misión muy clara



El propósito de este viaje finalmente tiene un perfecto sentido lógico y hacer creer que Hess nunca conoció a Churchill ni a ningún otro representante de los Rothschild en un momento tan importante es ridículo. El adjunto del Führer se había lanzado en paracaídas para decirle a Inglaterra lo que los banqueros estadounidenses esperaban de Alemania, pero también que Hitler estaba dispuesto a traicionar a sus principales patrocinadores en determinadas condiciones. 


El Führer estaba apostando por el Imperio Británico a largo plazo y creía que Alemania debería compartir una parte del Imperio, otro juicio erróneo más del futuro, ya que también había afirmado que el Tercer Reich duraría 1.000 años.

Churchill estuvo de acuerdo con Hess, ya que Alemania atacó a la Unión Soviética el mes siguiente. Si se hubiera negado, no habría necesidad de lanzar en paracaídas a Goebbels en Boston, ya que la única otra opción para Alemania era invadir Inglaterra para cumplir su contrato con sus patrocinadores estadounidenses, con las mismas esperanzas de compartir su versión de la hegemonía. Alemania e Inglaterra continuaron chocando en los siguientes meses, pero fue principalmente una guerra por las ganancias. Destruye ciudades, hunde barcos en medio del océano, explota tanques en el desierto, nada que no pueda ser reconstruido o recomprado, y especialmente nada de importancia estratégica real. Y nuevamente, las cosas solo se pusieron serias entre ellos después de Stalingrado, el punto de inflexión militar de la segunda guerra mundial.

En un mundo tan normal y veraz que a la mayoría de nosotros nos gusta imaginar, la paz entre Alemania e Inglaterra se habría debatido en un tercer país, a través de una reunión oficial entre los dos gobiernos. Sin embargo, la realidad también explica el hecho, de otro modo inexplicable, de que Alemania quería mantener la misión en total secreto. Debido a que Hess aterrizó en una granja remota en Escocia, Estados Unidos rápidamente se dio cuenta de que su primer gran ejército proxy, los nazis, ya no trabajaba para ellos y que si esperaban liderar el Nuevo Orden Mundial algún día, tenían que entrar en la guerra. y ganarla  ellos mismos, rápido.

Está muy claro el por qué de ese fuerte dilema alemán, que estaba a punto de dar forma al mundo hasta el día de hoy, no se podía discutir a través de una línea telefónica, ni escribir en un pergamino que llevaría una paloma, y ​​por qué todos los documentos al respecto se mantuvieron en secreto. Porque demuestra lo traidores que pueden ser los líderes de estos dos defensores morales de los derechos humanos y la democracia, incluso entre ellos. Revelar los documentos también expondría sus mentiras para mantener a todos ignorantes de la historia real, porque la desagradable verdad sobre la misión Hess básicamente cambia toda nuestra percepción de la guerra, pero aún más, de nuestro mundo.


Conclusión

Cuando Hitler se dio cuenta de que todos se habían enterado de la misión, entró en pánico y se convirtió en el primero en declarar que su viejo amigo se había vuelto loco y había escapado de Alemania. La señora Hess tardó muchos años en volver a ver a su esposo cuando se le permitió visitarlo en Spandau durante 30 minutos. Cuando se le preguntó si su esposo estaba loco en una entrevista filmada, ella respondió: “Al leer todas las cartas que me escribió a lo largo de los años, puedo decirte que si Rudolf está loco, yo también lo estoy”.

La segunda guerra mundial dividió la primera y la segunda parte del plan original del Nuevo Orden Mundial establecido en 1773 por Amshel Mayer Rothschild: el Imperio Colonial Británico fue reemplazado por el Imperio Americano. El mismo plan de dominación mundial, pero la familia Rothschild ahora tendría que compartirlo con un puñado de Yankees "Iluminatis".

Cuando Rudolf Hess dijo que había venido a Inglaterra para salvar a la humanidad, ¿podría haber estado hablando de la dominación del supuesto mal menor que el Imperio Británico y Alemania habrían mantenido sobre el mundo, en comparación con el Gran Hermano totalitario estadounidense que ahora es nuestra realidad?


Sylvain Laforest

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

AddToAny